El laudo suizo de 1922
Coa muchas limitaciones se iniciaron por comisiones mixtas
algunos trabajos de demarcación en los sect ores artificiales de
la frontera establecida. Como en algunos otros no se requería
la demarcación, porque la frontera estaba constituida por ríos
o cordilleras, el gobierno colombiano consideró que escos te-
rritorios podían ser ocupados por el país al que le habían sido
asignados en el laudo. Venezuela rechazó esa posición y mani-
festó que la ocupación de los territorios asignados a uno y otro
país no podría ser parcial y que solo podría hacerse cuando la
totalidad d e la froncera estuviera demarcada.
Sin embargo, Colombia notificó a Venezuela que ocupa-
ría los territorios que le habían sido asignad os y cuyos límites
estaban sefialados por cordilleras y cu rsos d e agua. Venezuela
rechazó dicha notificación y sorpresivamenre en 1916 manifestó
que esraba por ejecutar el laudo, pero no podrla aceptar la libre
navegación de los ríos comunes, viral para Colombia.
Sin embargo, como persistía la controversia sobre la ocu-
pación de los territorios, se acordó someter el asu neo a la deci-
sió n de l Consejo Federal Suizo. Se le sol iciró igua lmente que
designara unos expertos para que, acruando como ;lrbitros,
definieran la demarcación de la frontera en los sirios en que
persistían desacuerdos después de los trabajos de demarcación
realizados en 1900 y 1901.
El gobierno ~u izo expidió el laudo el 24 de marzo de 192:2.
Acogió la tesis de Colombia de que las partes podían ocupar las
zonas dividid as por límites naturales establecidos en el laudo
español de 189 1 y que no debían esperar a que roda la frontera
estuviera demarcada. Igualmente envió expertos con facultades
arb itra les para realiza r la demarcación de los lfmires artificiales
y resolver sobre las diferencias que al respecto existían.
En San Fausrino los árbitros establecieron una línea inter-
media entre las posiciones de las parres. En el sector compren-
dido entre los ríos Cararumbo y Zulia, se acogió la posición
colombiana .
Entre el Arauca y el Meta, así como en el sector del río
Negro se selecciona una línea que promediaba las posiciones
de las parces .
Como sucedió en el caso del laudo español, en Venezuela
muchas voces se alzaron concra los "responsables" del resulta-
do de la sentencia e incluso hubo una aguda polémica entre el
agente anee el árbitro, G il Forcul y el canciller Gil Borges, por
las facultades otorgadas al árbitro y por haber separado la cues-
tión de límites de la navegación y el comercio.