La lectura
Es la comprensión del contenido de un texto u otros medios en el que es
necesario decodificar la información, bien sea a través del lenguaje convencional,
signos gráficos o alguna simbología no lingüística. En este proceso es
el cerebro el que se encarga de interpretar y descifrar estos códigos. La etimología
de la palabra proviene del latín lectura, que quiere decir “acción de leer o escoger”.
Esta forma parte fundamental del aprendizaje, ya que es obligatoria para el
eficiente desarrollo del conocimiento. Aprender a leer bien es esencial, ya que
permite desarrollar buenos hábitos acompañados de concentración y
atención. Puede realizarse con textos de carácter público como periódicos, libros y
revistas para realizar lecturas de reflexión o de información, o de carácter privado
como en la lectura de cartas o de diarios y blogs personales.
En muchos materiales se incluyen imágenes que complementan la información
textual; recursos muy popularizados en las lecturas para niños. Las imágenes
aportan información y ayudan a comprender mejor los textos.
La escritura que era convertida en sonidos data de hace aproximadamente unos
3.500 años. Pero no es sino hasta el siglo II y IV cuando la llegada
del pergamino ofreció la posibilidad de realizar grandes escritos que podían ser
guardados y ser leídos de manera fluida (siendo el equivalente al libro de nuestros
días, con la diferencia que este formato permite hacer saltos). En el siglo V se
realizó esta práctica de manera silenciosa aunque no era muy común.
En el siglo XV durante la Edad Media, las personas no tenían la libertad de leer lo
que les interesara o lo que quisieran, pues el papa Alejandro VI (1431-1503)
desaprobó una gran cantidad de escritos a las sedes eclesiásticas de varios
distritos y más adelante a toda la iglesia en general por su sucesor, el papa León
X (1475-1521).
A pesar de ello, existieron autorizaciones para su libre ejercicio que, en principio,
autorizaban algunos obispos, ya que más tarde asumió el Estado dicha labor.
Luego en 1559, la santa inquisición de la iglesia católica creó el índice de libros
prohibidos, un listado de textos que prevenían a las personas de leer las obras
prohibidas. Aunque actualmente existe libertad para leer, algunos libros son
lanzados con versiones más aptas para todo público, en cierta forma que puedan
incluso estar a la altura de la lectura para niños y estos disfrutarlos.
Para nuestras épocas, el hábito de leer se ha convertido en la
herramienta clave para informarse, así como entretenerse. En Europa, su práctica
en voz alta, así como la salmodia (lectura de Salmos emitiendo cánticos) y el
canto se popularizaron durante décadas, conservándose para actividades
religiosas. Si bien anteriormente existía un alto porcentaje de analfabetismo,
disminuyó con el paso de los años al considerar la lectura de la Biblia como un
derecho, por lo que muchas naciones alfabetizaron al colectivo.