0% encontró este documento útil (0 votos)
161 vistas8 páginas

Maternidad Subrogada en Argentina

La maternidad subrogada implica el uso de una mujer gestante para llevar el embarazo de una pareja o persona que no puede gestar. El proceso involucra la fecundación in vitro y la transferencia del embrión a la mujer gestante, quien da a luz al bebé pero no es genéticamente vinculada. En Argentina no existe una ley que regule este procedimiento, lo que puede generar conflictos sobre la filiación del recién nacido.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
161 vistas8 páginas

Maternidad Subrogada en Argentina

La maternidad subrogada implica el uso de una mujer gestante para llevar el embarazo de una pareja o persona que no puede gestar. El proceso involucra la fecundación in vitro y la transferencia del embrión a la mujer gestante, quien da a luz al bebé pero no es genéticamente vinculada. En Argentina no existe una ley que regule este procedimiento, lo que puede generar conflictos sobre la filiación del recién nacido.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Maternidad subrogada

Cuando hablamos de maternidad subrogada, nos referimos a una técnica de


reproducción humana asistida (TRHA). Este tratamiento está destinado a parejas (del
mismo o distinto sexo) o a personas con estado civil soltero, que sufren alguna
infertilidad, esterilidad o que alguna otra razón, les impide tener hijos propios, a través
de los medios naturales o mediante otras técnicas de reproducción asistida de menor
complejidad.
El procedimiento de subrogación empieza cuando dicha persona aporta sus
espermatozoides y óvulos, o recurre a donantes de gametos y, mediante a una
fecundación in vitro u otra técnica, el profesional médico realiza la fecundación del
óvulo, para poder conseguir la formación de un embrión.
Como dicho embrión no puede ser gestado por la persona que desea tenerlo, se
transfiere a un tercera, quien va a gestar el embrión hasta el nacimiento de ese bebé.
Es decir, se realiza un “alquiler de vientre” de una mujer, que va a gestar el bebé, pero
con el ADN de la pareja que desea a ese niño.

En el proceso participan dos partes: los padres del bebé y la mujer gestante.
La mujer gestante, es la que accede a llevar en su propio vientre, un embarazo. Es la que
va a recibir una transferencia de embriones en su útero y, luego formado el feto, darlo a
luz.
A la pareja que serán los padres de ese bebe, se los llama “comitentes”, “progenitores” o
“padres intencionales”.

Éste recién nacido, que fue fecundado mediante la subrogación, no posee vínculos
genéticos con la mujer gestante, ya que esta no aporta sus óvulos.
No obstante, como mencionamos anteriormente sí tiene vinculación genética con la
pareja o persona que recurrió al procedimiento, cuando ellos aportaron sus gametos. Es
decir, el ADN del bebé, coincide con el de los padres futuros.
Una vez nacido, éste bebé tiene derecho a ser reconocido con la verdadera identidad,
como hijo de los padres que se sometieron a dicho tratamiento.
No tiene porqué seguir teniendo vínculos con la mujer gestante, ya que ésta no posee
ningún derecho sobre él.
Los acuerdos o determinaciones de subrogación, son clasificados en comerciales o
altruistas. En caso de ser comercial, a la mujer gestante se le entrega una cantidad de
dinero pactada entre las partes, más todos los gastos que pueden surgir durante el
embarazo. En el caso de que éste procedimiento fuera altruista, se le abonan sólo los
gastos incurridos en el embarazo, o directamente no se le paga absolutamente nada.

Diferentes términos del tratamiento:


“Maternidad subrogada” no es el único término con el que se refiere a este proceso,
existen otras denominaciones para éste como, por ejemplo: “gestación por sustitución”
“gestación subrogada”, “subrogación”, “alquiler de vientre”.
Esta técnica resulta ser muy compleja o complicada en cuanto a lo legal y lo médico. En
cuanto a su aspecto jurídico, dependerá de forma radical, la situación, dependiendo del
país donde se quiera realizar la subrogación.
En los países cuyo procedimiento médico está legislado como, por ejemplo, Estados
Unidos, Georgia, Ucrania, Rusia, Canadá, entre otros, siempre se establece un contrato
o acuerdo de subrogación, entre los comitentes y la mujer gestante. No todos los
contratos establecidos son iguales, cada uno es armado de acuerdo el caso, según la
legislación del país respectivo donde se realizará el procedimiento y dependiendo los
derechos que decida tener cada una de las partes durante dicho proceso.
La ejecutabilidad judicial (posibilidad de ejecutarlo ante un juez, en caso de
incumplimiento de alguna de las partes) va a depender totalmente de la legislación del
lugar donde se realice, del conocimiento del contrato de gestación por sustitución y de
la cláusula incumplida.
Además del contrato, también es común la firma de otros documentos o, según el país
del que hablemos, entre los cuales podemos encontrar:
-El acuerdo o contracto de maternidad subrogada es el documento legal que se firma
entre la mujer gestante y los futuros padres, estableciendo las condiciones del proceso
que van a llevar a cabo, por escrito.
-Se establecerán cuestiones como: la manifestación mutua de voluntades de
someterse al proceso.
-La manifestación de la mujer gestante de acuerdo a su falta de voluntad.
-La obligación de los comitentes de cumplir con todos los actos para lograr el
reconocimiento legal de la filiación.
-La resolución que se le brindara a situaciones futuras (en qué hospital se hará el
parto, quien controlara el embarazo).
-Las manifestaciones de cuantos embriones serán transferidos al útero de la mujer
gestante.
-La forma de compensar los gastos y daños de la mujer gestante durante el embarazo.
La obligación de los futuros padres de hacerse cargo de los gastos médicos.

El contrato establecido por los participantes del proceso, deberá ser firmado ante
escribano o notariado público, quien le dará la validez legal al documento.
Para este proceso es primordial la asistencia legal. Las dos partes (futuros padres y
mujer gestante) deberán contar con abogados que estén especializados en el tema para
que se garanticen que están teniendo en cuenta a cada uno de ellos, que se estén
respetando los derechos de todos, que las partes comprendan el contrato establecido y,
sobre todo, que la Ley se esté respetando.
En caso de no contar con esta asistencia legal, es muy fácil que se presenten
incumplimientos de la Ley, o se podría estar firmando un acuerdo nulo, que pondría en
riesgo todo el proceso.
Una vez nacido el niño, la identidad del mismo, se llevará a cabo a través de una
sentencia judicial, donde preventivamente hay que hacer los trámites de solicitud ante el
juez que concedió la sentencia de homologación previa al proceso médico. Deberá
confirmarse que la mujer gestante no tiene ningún vínculo genético con el bebé, para
que los padres intencionales o futuros, puedan obtener la paternidad legal del bebé.

Para poder otorgar la filiación del menor a los padres intencionales, la autoridad judicial
debe dar su consentimiento o autorización solo si se cumple lo siguiente:

 Se da prioridad al interés superior del menor

 La mujer gestante tiene total capacidad de obrar y buena salud física y


psicológica

 Los padres de intención deben demostrar la incapacidad de concebir o llevar a


buen término un embarazo

 La gestante no puede aportar sus gametos para la creación del embrión


 La gestante no podrá recibir compensación económica, deberá hacerlo de forma
altruista

 La gestante no puede actuar como tal más de dos veces a lo largo de su vida

 La gestante debe haber dado a luz al menos a un hijo propio

Cualquier conflicto que pueda surgir deberá ser resuelto en los tribunales competentes.

La maternidad subrogada en Argentina:


En Argentina, se habla de que hay un vacío legal con respecto a este tema, ya que
inicialmente, la normativa sobre la gestación por sustitución estaba en el proyecto del
Código Civil, pero se sacó y, al sacarse, quedó sin piso legal para poder legislar de
manera especial esta técnica. Es importante destacar que hay casos donde existe
judicialización de ellos, pero no hay una ley que los regule o ampare.

En la ciudad de Buenos Aires hay una resolución del Registro Nacional de Personas que
permite que, en forma preventiva, los bebés recién nacidos mediante la subrogación,
sean inscriptos bajo el nombre de los padres futuros (comitentes), hasta que se aclare y
se logre la sentencia judicial.

En mayo de 2015, se presentó un proyecto de Ley en la provincia de Mendoza, para


regular la maternidad de subrogación en la República Argentina.

En dicho escrito, se propone: “regular esta práctica reproductiva para asegurar los
derechos de todas las partes y garantizar el acceso igualitario a la gestación subrogada,
independientemente de la condición sexual o estado civil de la persona o personas
comitentes. Para poder llevar a cabo el proceso, será imprescindible que tanto la
gestante como los futuros padres firmaran su consentimiento informado y soliciten su
homologación a los tribunales antes de iniciar cualquier tratamiento. Para que un juez
pueda homologar dicho consentimiento deberían cumplirse una serie de requisitos: la
aptitud física y psicológica tanto de los padres intencionales como de la gestante y la
acreditación de la incapacidad de gestar.” ([Link]
subrogada-en-argentina/)

Conflictos que podemos tener al no contar con una Ley

El principal problema de esta situación es que, por el hecho de no haber ley concreta
sobre subrogación gestacional, el niño recién nacido, pueda ser considerado hijo legal
de la gestante. Por lo tanto, ésta puede decidir en cualquier momento quedarse con el
bebé. En este sentido, los padres intencionales no tendrían ningún derecho a reclamar,
ya que no hay ley que les proteja. Son varios los casos u ocasiones en los que la justicia
ha fallado en favor de los padres de intención por ser los padres biológicos del niño,
pero esto no quita que siempre va a ser así, en un caso donde no contamos con una Ley
que nos ampare o regule con dicho procedimiento, puede haber miles de alteraciones o
problemas no pensados.

Por ésta razón, es importante que contemos con un apoyo legal, donde cada una de las
partes que participe en el tratamiento, tenga algún derecho, y que inicialmente, quede
todo pactado y después del nacimiento del niño, no haya ningún problema.

Al no haber tampoco un control sobre si debe aplicarse de forma altruista o comercial,


podría producirse el abuso y vulneración de los derechos de mujer gestante y ésta
convertirse en una víctima.

Casos de vientre subrogado en la Argentina:

Caso judicial sobre maternidad subrogada fue en la Provincia de San Luis:

Una pareja que no puede gestar hijos en forma natural, decidió recurrir a la técnica de
subrogación uterina para formar su familia.  Se reservan las identidades de la pareja, en
protección del menor y de su intimidad. Se realizó un pedido judicial de autorización
previa, donde se le solicitó a la justicia que admitiera la realización del proceso de
subrogación. Y el Juzgado de Familia y Menores n°2, a cargo de la Jueza Mariana
Sorondo Ovando, aprobó el pedido y la realización de dicho proceso médico.

Algunos casos de vientre subrogado en Córdoba

La Justicia de Córdoba ha sido muy receptiva al debatido tema de la maternidad


subrogada o alquiler de vientres, y ha autorizado a varias parejas a realizar este
novedoso tratamiento reproductivo.  Les comentamos aquí algunos casos muy
importantes:

-En uno de ellos, el Juez de Familia Gabriel Eugenio Tavip, que autorizó a una pareja
heterosexual a formar su familia mediante la gestación de su bebé, con la subrogación.
En este caso, la mujer no podía llevar a término un embarazo, por ende, luego del
proceso judicial pertinente, el Juez autorizó que otra mujer gestara al embrión por ella, y
ordenó también que luego de nacido el niño, debe ser inscripto como hijo de la pareja
ante el Registro Civil.

-Otro caso fue el de la Jueza de 1ª Instancia Silvia Morcillo, ordenó al Registro Civil y
Capacidad de las Personas que inscriba a un niño de cuatro meses de edad con los
apellidos de sus papás, un matrimonio de varones.   El niño, nació por técnica de
fertilización in vitro y fue gestado en el vientre de una mujer que expresó que no tiene
“voluntad procreadora” ni aportó “material genético propio”.    Es decir, el embrión que
fue gestado por la mujer gestante fue producto de la fertilización de un óvulo donado
con esperma de uno de los papás, que están legalmente casados entre sí.

-Otro caso de gran relevancia fue el primero en la Ciudad de Villa María.  La sentencia
fue dictada por el Juez Fernando Martín Flores, Juez de Primera Instancia en lo Civil,
Comercial y Familia de la Ciudad de Villa María. En este caso, el Juez de la causa
concede el pedido solicitado por los actores y otorga una autorización judicial para
realizar el proceso de reproducción asistida denominado maternidad subrogada y/o
gestación por sustitución, determinando la futura filiación del bebé que nacerá de dicha
técnica, y estableciendo dicho vínculo filial a favor de los comitentes (es decir, el
matrimonio que no puede tener hijos naturalmente).

Consideramos que en Argentina tendría que haber una Ley que ampare dicho
procedimiento, y que esté totalmente regulada. Ésta, en caso de existir, debería estar al
alcance de cualquier persona, sin importar su sexo o estado civil. También debería ser
más accesible en cuanto a lo económico: “El coste total varía aproximadamente entre
95.000$ y 280.000 Us$ (o entre 80.000 y 240.000€)” ([Link] ya que
no todas las personas pueden abonar esa cantidad de dinero.

También creemos que es primordial que la Ley esté regulada de manera completa, para
que no haya consecuencias y que ninguna de las partes sufra alguna violación de
derechos. Es decir, debería ser equitativa y justa para cada una de las partes (mujer
gestante y padres futuros).

Es muy injusto que sólo algunos países puedan realizar este procedimiento, ya sea por
su avance tecnológico o creencias, porque en el mundo hay miles de personas que
tienen el deseo de tener un hijo propio, y no lo pueden lograr a causa de alguna
enfermedad o razones naturales que lo impiden.
Otro aspecto importante, es lo económico. Como mencionamos anteriormente, éste
tratamiento no es alcanzable para cualquier persona. En caso de Argentina, que no está
regulada dicha Ley, consideramos que sería bueno que, además de regularla, el Estado
facilite algunas herramientas para que no sea tan difícil acceder a la subrogación.

Si bien estamos a favor en cuanto a éste procedimiento, también creemos que los
sectores privados no deberían existir, para no aprovecharse con negocios ilegales y de la
situación de cada pareja o persona que desee recurrir al alquiler de vientre. Una solución
para esto, sería que el Estado ayudara en brindar recursos para no tener que recurrir a
instituciones privadas. De esta manera el negocio que se desarrolla detrás de éstas,
disminuiría. El Estado debería acompañar, también, con apoyo psicológico para los
participantes, ya que puede ser un proceso difícil de afrontar.
Fuentes:

[Link]
maternidad-subrogada-antes-del-embarazo/

[Link]

[Link]

También podría gustarte