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Bendicional - Ritual

El documento contiene varias bendiciones y rituales de bendición de objetos y lugares como el agua, imágenes, casas, escuelas, banderas, vehículos, cosechas y medallas. Incluye oraciones y exorcismos en latín y español para bendecir estas cosas y protegerlas del mal.

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Bendicional - Ritual

El documento contiene varias bendiciones y rituales de bendición de objetos y lugares como el agua, imágenes, casas, escuelas, banderas, vehículos, cosechas y medallas. Incluye oraciones y exorcismos en latín y español para bendecir estas cosas y protegerlas del mal.

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APÉNDICE AL RITUAL DE LOS SACRAMENTOS

BENDICIONES
RITUAL DE LAS PRINCIPALES BENDICIONES

CONTENIDO:

 del agua.
 de una imagen.
 de las casas en el Tiempo Pascual.
 de las casas fuera del Tiempo Pascual.
 Exorcismo de León XIII.
 de una escuela.
 de todas las cosas.
 de una bandera.
 de un vehículo.
 de las cosechas.
 de un busto o de una placa.
 de las velas.
 del pan.
 del escapulario.
 de la Virgen del Carmen e imposición.
 Oraciones a San Miguel Arcángel.
 Formula de confesión.
 Unción de los enfermos.
 Bendición y exorcismo de la Medalla de San Benito.

BENDICIÓN DEL AGUA


(Esta bendición puede ser usada SÓLO por SACERDOTES)

"Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y


sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los
Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal
que habitan en el espacio. Por lo tanto, tomen la armadura de Dios,
para que puedan resistir..." (Ef 6,12-13)

RITUAL DE LA BENDICIÓN
DEL AGUA Y LA SAL
(Ritual Romano antiguo, Tít IX, C. II)

1) (El agua se bendice los domingos y cada vez que sea


necesario, en la iglesia o en la sacristía. Se prepara sal y agua pura.
El sacerdote se reviste con estola morada y pronuncia la siguiente
invocación):

V. Nuestro auxilio es el Nombre del Señor.


R. Que hizo el cielo y la tierra.

2) (Enseguida empieza con el exorcismo de la sal)

Te exorcizo, creatura de la sal, por Dios  vivo, por Dios 


verdadero, por Dios  santo, por Dios que ordenó, por medio del
profeta Eliseo, que fueses puesta en el agua para sanar su
esterilidad; para que te conviertas como sal exorcizada en salud
para los creyentes, para que seas salud de alma y cuerpo para
todos aquellos que te consuman; para que huya y se aparte del
lugar donde seas puesta, toda maldad, toda acción del demonio,
todo espíritu inmundo, conjurado por este Señor que ha de venir a
juzgar a los vivos y a los muertos y el siglo por medio del fuego.

R. Amén.

V. Oremos ORACIÓN.

Imploramos humildemente tu inmensa clemencia,


omnipotente y eterno Dios, para que te dignes con tu piedad
bendecir  y santificar  esta creatura de la sal que Tú creaste para
uso del género humano: a fin de que se convierta en salud de alma
y cuerpo para todos los que la consuman; y para que todo aquello
que sea tocado por esta sal carezca de toda inmundicia y de toda
impregnación del espíritu del mal. Por Nuestro Señor Jesucristo.

R. Amén

(Luego viene el exorcismo del agua)

Te exorcizo, creatura del agua, en el nombre de Dios  Padre


omnipotente, en el nombre de Jesucristo  su Hijo, nuestro Señor, y
con el poder del Espíritu  Santo: para que seas agua exorcizada
para ahuyentar toda fuerza del Enemigo y para que puedas
erradicar y arrancar al mismo Enemigo con sus ángeles apóstatas,
por virtud del mismo Jesucristo nuestro Señor que ha de venir a
juzgar a los vivos y a los muertos y este siglo por el fuego.

R. Amén.

V. Oremos ORACIÓN.

Oh Dios, sé propicio a nuestras súplicas e infunde la fuerza


de tu bendición  a esta agua que hemos preparado con estas
purificaciones, para que esta tu creatura sirva para alejar a los
demonios, sanar las enfermedades; para que al ser derramada
sobre las casas y los hogares de los fieles, éstos queden libres de
toda inmundicia y de todo mal; que no resida allí un espíritu
pestilente, se alejen todas las insidias del Enemigo y, si hay algo
que perjudique a los que habiten en ella o a su tranquilidad, por la
aspersión de esta agua huyan, para que la salud que te pedimos
por invocación de tu Nombre quede defendida de toda impugnación
del Maligno, por Jesucristo nuestro Señor.

R. Amén.

3) (El sacerdote echa tres veces la sal en el agua en forma de


cruz diciendo una sola vez:)

Que esta mezcla de la sal y del agua se realice en el nombre


del Padre  y del Hijo  y del Espíritu  Santo.

R. Amén.

V. El Señor esté con vosotros.


R. Y con tu espíritu.

V. Oremos ORACIÓN.

Oh Dios, autor de todo poder y rey insuperable de todo


dominio y siempre triunfador magnífico, que reprimes las fuerzas del
dominio del mal, que superas la sevicia del Enemigo, que
poderosamente vences a las huestes enemigas: a ti, humildes, te
pedimos, Señor, que mires con bondad estas creaturas de sal y
agua y las santifiques con tu bondad, para que doquiera que sean
regadas, por la invocación de tu santo Nombre desaparezca toda
infestación del espíritu inmundo, sea alejado el terror de la serpiente
infernal, y, mediante la presencia del Espíritu Santo, nos concedas
benigno tu misericordia ya que humildemente te la suplicamos. Por
Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la
unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

R. Amén

FORMULA EN LATIN

BENDICIÓN DEL AGUA

ORDO AD FACIENDAM
AQUAM BENEDICTAM
(Ritual Romano antiguo, Tít IX, C. II)

1) (El agua se bendice los domingos y cada vez que sea


necesario, en la iglesia o en la sacristía. Se prepara sal y agua pura.
El sacerdote se reviste con estola morada y pronuncia la siguiente
invocación):

V. Adiutórum nostrum in nómine Dómini.


R. Qui feci coélum et terram.

2) (Enseguida empieza con el exorcismo de la sal)

Exorcízo te, creatúra salis, per Deum  vivum, per Deum 


verum, per Deum  sanctum, per Deum, qui te per Eliséum
prophétam in aquam mitti iussit, ut sanarétur sterílitas aquae: ut
efficiáris sal exorcizátum in salútem credéntium: et sis ómnibus
suméntibus te sánitas ánimae et córporis et effúgiat atque discédat
a loco, in quo aspérsum fúeris, omnis phantásia et nequítia vel
versútia diabólicae fraudis, omnísque spíritus immúndus adiurátur
per eum qui ventúrus est iudicáre vivos et mórtuos, et saéculum per
ignem.

R. Amen.

V. Oremus. ORACIÓN.
Imménsam cleméntiam tuam, omnípotens aetérne Deus,
humíliter implorámus: ut hanc creatúram salis, quam in usum
géneris humáni tribuísti, benedícere, et sanctificare tua pietáti
dignéris: ut sit ómnibus suméntibus salus mentis et córporis: et
quídquid ex eo tactum vel respérsum fúerit, cáreat omni immundítia,
omníque impugnatióne spiritális nequítiae. Per Dóminum nostrum
Iesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitáte
Spíritus Sancti, Deus, per omnia saécula saeculórum.

R. Amen.

(Luego viene el exorcismo del agua)

Exorcízo te, creatúra aquae, in nómine Dei  Patris


omnipoténtis, et in nómine Iesu  Christi Fílii eius Dómini nostri, et
in virtúte Spíritus  Sancti: ut fias aqua exorcizáta ad effugándam
omnem potestátem inimíci, et ipsum inimícum eradicáre, et
explantéare váleas cum ángelis suis apostátitcis: per virtútem
eiúsdem Dómini nostri Iesu Christi: qui ventúrus est iudicáre vivos et
mórtuos, et saéculum per ignem.

R. Amen.

V. Oremus. ORACIÓN.

Deus, qui ad salútem humáni géneris, máxima quaéque


sacraménta in aquárum substántia condidísti: adésto propítius
invocatiónibus nostris, et eleménto huic multímodis purificatiónibus
praeparáto, virtútem tuae benedictiónis infúnde: ut creatúra tua
mystériis tuis sérviens, ad abigéndos dáemones, morbósque
pelléndos, divínae grátiae sumat efféctum: ut quídquid in dómibus
vel in locis fidélium haec unda respérserit, cáreat omni immundítia,
liberétur a noxa: non illic resídeat spíritus péstilens, non áura
corrúmpens: discéndat omnes insídiae laténtis inimíci: et si quid est,
quod aut incolumitáti habitántium ínvidet, aut quiéti, aspersióne
huius aquae effúgiat atque discédat: ut salúbritas per invocatiónem
sancti tui nóminis expetíta, ab ómnibus sit impugnatiónibus defénsa.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vivit
et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per omnia saécula
saeculórum.

R. Amen.
3) (El sacerdote echa tres veces la sal en el agua en forma de
cruz diciendo una sola vez:)

Commíxtio salis et aquae párite fiat, in nómine Patris, et Fílii, et


Spíritus  Sancti.

R. Amen.

V. Dóminus vobíscum
R. Et cum spíritu tuo.

V. Oremus. ORACIÓN.

Deus invíctae virtútis áuctor, et insuperábilis impérii Rex, ac


semper magníficus triunphátor: qui advérsae dominatiónis vires
réprimis: qui inimíci rugiéntis saevítiam súperas: qui hostíles
nequítias poténter expúgnas: te, Dómine, treméntes et súpplices
deprecámur ac pétimus ut hanc creatúram salis et aquae dignánter
aspícias, benígnus illústres, pietátis tuae rore sanctífices: ut
ubicúmque fúerit aspérsa, per invocatiónem sancti nómnis tui, omnis
infestátio immúndi spíritus abigátur: terrórque venenósi serpéntis
procul pellátur: et praeséntia sancti Spíritus nobis misericórdiam
tuam poscéntibus, ubíque adésse dignétur. Per Dóminum nostrum
Iesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitáte
eiúsdem Spíritus Sancti, Deus, per omnia saécula saeculórum.

R. Amen.

O bien, otra bendición simple del agua

BENDICIÓN DEL AGUA

Señor, Dios todopoderoso, que eres la fuente y el principio de


la vida del cuerpo y del espíritu, dígnate bendecir  esta agua que
vamos a utilizar con fe para implorar el perdón de nuestros pecados
y para alcanzar la protección de tu gracia contra todas las
enfermedades y asechanzas del enemigo.
Concédenos, Señor, por medio de tu misericordia, que el
agua viva nos sirva siempre de salvación, para que podamos
acercarnos a ti con un corazón limpio y evitemos todo mal de alma y
cuerpo. Por Jesucristo Nuestro Señor.

R. Amén

BENDICIÓN DE UNA IMAGEN


Mt. 5, 1-10 o Mt. 5, 13-16.
Salmo 1

C. Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor.


P. Que hizo el cielo y la tierra.

C. El Señor esté con ustedes.


P. y con tu espíritu.

C. Oremos.

Se hace un momento de oración silenciosa.

Dios todopoderoso y eterno, tú permites esculpir o pintar las


imágenes de tus santos, a fin de que, al contempladas con nuestros
ojos, meditemos y tratemos de imitar sus obras y sus virtudes. Por
eso, te pedimos que bendigas  y santifiques esta imagen, hecha
en honor y recuerdo de tu Hijo Único, nuestro Señor Jesucristo (o
de la Santísima Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo, o
del Apóstol San..., o de San..., o Santa...)

Te rogamos que a quienes procuren, delante de esta imagen,


tributar culto y honrar a tu Hijo Único (o a la santísima Virgen María,
o a este Apóstol, o a este santo o santa), por sus méritos e
intercesión, les concedas tu gracia en este mundo y la gloria eterna
en la Vida futura. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

P. Amén.

El celebrante hace la aspersión con agua bendita.


Se recita el Padre nuestro.
BENDICIÓN DE LAS CASAS EN EL TIEMPO
PASCUAL
Lc. 19, 1-10 o Lc. l0, 38-42.
Salmo 126 o 127.

C. Paz a esta casa.


P. Y a todos sus moradores.

El celebrante hace la aspersión con agua bendita.

He visto el agua que brota del lado derecho del Templo, aleluya,
y todos aquéllos a quienes alcanzó esta agua, han sido salvados y
dicen: aleluya, aleluya.
Alabad al Señor, porque es bueno, porque su misericordia
permanece para siempre.

Gloria…

He visto el agua que brotada del lado derecho del Templo,


aleluya, y todos aquéllos a quienes alcanzó esta agua, han sido
salvados y dicen: aleluya, aleluya.

C. Muéstranos, Señor, tu misericordia, aleluya.


P. y danos tu Salvación, aleluya.

C. Señor, escucha mi oración.


P. Y llegue a ti mi clamor.

C. El Señor esté con ustedes.


P. y con tu espíritu.

C. Oremos.

Se hace un momento de oración silenciosa.

Escúchanos, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,


tú, que al salir los israelitas de Egipto, preservaste del Ángel
exterminador las casas que estaban señaladas con la sangre del
cordero, como una figura de nuestra Pascua, en la que se inmoló
Cristo. Dígnate enviar desde el Cielo a tu santo Ángel para que
guarde. anime, proteja. asista y defienda a todos los que viven en
esta casa. Te lo pedimos por el mismo Cristo, nuestro Señor.

P. Amén.

Se recita el Padre nuestro.

BENDICIÓN DE LAS CASAS


FUERA DEL TIEMPO PASCUAL

I
Lc. 18, 1-10 o Lc. 10, 38-42.
Salmo 126 o 127.

C. Paz a esta casa.


P. y a todos sus moradores.

El celebrante hace la aspersión con agua bendita.

Ant. Rocíame, Señor, y quedaré limpio; lávame y quedaré


más blanco que la nieve.

Salmo. Ten piedad de mí, Señor, según tu gran misericordia.

Gloria…

Ant. Rocíame, Señor, y quedaré limpio; lávame y quedaré más


blanco que la nieve.

C. Señor, escucha mi oración.


P. y llegue a ti mi clamor.

C. El Señor esté con ustedes.


P. y con tu espíritu.

C. Oremos.

Se hace un momento de oración silenciosa.


Escúchanos, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, y
dígnate bendecir  y enviar desde el Cielo a tu Santo Ángel para
que guarde, anime, proteja, asista y defienda a todos los que viven
en esta casa. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.

P. Amén.

Se recita el Padre nuestro.

II
Lc. 18, 1-10 o Lc. 10, 38-42.
Salmo 126 o 127.

C. Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor.


P. Que hizo el cielo y la tierra.

C. El Señor esté con ustedes.


P. y con tu espíritu.

C. Oremos.

Se hace un momento de oración silenciosa.

Dios, Padre todopoderoso, humildemente te pedimos por esta


casa, por los que viven en ella y por sus cosas, para que te dignes
bendecirla, santificarla y enriquecerla con toda clase de bienes.
Concédeles, Señor, la abundancia del rocío celestial y el alimento
que brota de la tierra fértil, y lleva misericordiosamente a término
todos sus deseos. Bendice  y santifica esta casa por medio de
nuestra entrada, como te dignaste bendecir la casa de Abraham, de
Isaac y de Jacob, y que dentro de sus muros habiten los ángeles de
tu luz y la protejan junto con sus moradores. Te lo pedimos por
Jesucristo Nuestro Señor.

P. Amén.

El celebrante hace la aspersión con agua bendita. Luego concluye


con la siguiente exhortación pastoral u otra parecida.

Hermanos míos, demos gracias al Señor por su bondad para con


nosotros, y por nuestras buenas obras, hagámonos dignos de su
protección y de morar eternamente en su gloria. Recemos la
oración de Jesucristo.

Se recita el Padre nuestro.

BENDICIÓN

La bendición de Dios todopoderoso: del Padre, y del Hijo,  y del


Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para
siempre.

P. Amén.

EXORCISMO DE LEÓN XIII

En el nombre de Jesucristo, Dios y Señor Nuestro, por la


intercesión de la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, de
San Miguel Arcángel y de los Santos Apóstoles San Pedro y San
Pablo (solo el Sacerdote: y confiados en la autoridad de nuestro
ministerio) confiadamente procedemos a repeler los alevosos
ataques del demonio.

SALMO 67; 2, 3

Levántese Dios, y sean disipados sus enemigos, y huyan de


su presencia los que le aborrecen.
Desaparezcan como el humo: como se derrite la cera al calor
del fuego, así perezcan los pecadores a la vista de Dios.

D. He aquí la Cruz del Señor; huid enemigos de Dios.


T. Venció el León de la tribu de Judá, la Raíz de David.

D. Descienda, Señor, tu misericordia sobre nosotros.


T. Pues pusimos en ti nuestra esperanza.

Te conjuramos, todo espíritu inmundo, todo poder satánico,


todo ataque del adversario infernal, todo ejército, horda o banda
diabólica, en el Nombre y la Virtud de Nuestro Señor Jesucristo.
Apártate y huye de la Iglesia de Dios, y de las almas creadas a
imagen de Dios y redimidos por la Sangre del divino Cordero  No
te atrevas ya, Serpiente astuta, a engañar al género humano,
perseguir a la Iglesia, y a sacudir a los elegidos de Dios y a
zarandearlos como el trigo  (Lc. 22, 32).
Te lo manda Dios Altísimo , al cual tú en tu ilimitada soberbia
todavía presumes igualarle; “el cual quiere que todos los hombres
se salven y vengan al conocimiento de la verdad” (I Tim. 2, 4).
Te lo ordena Dios Padre  te lo ordena Dios Hijo  ; y te lo
ordena Dios Espíritu Santo .
Te lo manda Cristo, el Verbo eterno de Dios hecho hombre ,
el cual por la salvación nuestra, perdidos por tu envidia, “se
anonadó a sí mismo, y se humilló haciéndose obediente hasta la
muerte”: (Fil, 2;,7, 8); el cual edificó su Iglesia sobre una piedra
firme; aseguró que los poderes del Infierno no prevalecerían contra
ella; y prometió permanecer con ella hasta la consumación de los
siglos" (Mat. 28, 20).
Te lo manda la señal de la Cruz  y la virtud de todos los
Misterios de la Fe cristiana.
Te lo manda la excelsa Madre de Dios la Virgen María  que
por su humildad aplastó tu orgullosa cabeza desde el primer
instante de su Inmaculada Concepción.
Te lo manda la Fe de los Apóstoles San Pedro y San Pablo y
de los demás Apóstoles .
Te lo manda la sangre de los Mártires y la piadosa intercesión
de todos los Santos y Santas de Dios .

Por lo tanto, ¡diablo maldito! Y todo el ejercito diabólico, te


conjuramos por el Dios vivo , por el Dios verdadero , por el Dios
santo , por el Dios que “tanto amó al mundo que le entregó a su
Hijo Unigénito, a fin de que todo el que cree en Él no perezca, sino
que tenga vida eterna” (Juan 3,16): deja de engañar a los hombres
e infiltrarles el veneno de la perdición eterna. Deja de dañar a la
Iglesia y echar lazos a su libertad. Apártate, Satanás, inventor y
maestro de todo engaño, enemigo de la salvación de los hombres.
Da lugar a Cristo en quien no encontraste nada común a tus obras;
da lugar a la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica, la que Cristo
conquistó con su Sangre. Sométete bajo la poderosa mano de Dios;
tiembla y huye ante la invocación del maravilloso Nombre de Jesús
ante el cual tiemblan los infiernos y al cual están sujetas las
Virtudes celestiales, las Potestades y Dominaciones, al cual los
Querubines y Serafines no cesan de alabar, diciendo: Santo, Santo.
Santo es el Señor Dios de los Ejércitos.

D. Señor, oye mi oración.


T. Y mi clamor llegue a Ti.
D. El Señor sea con ustedes.
T. Y con tu espíritu.

D. Oremos:

Oh Dios del cielo, Dios de la tierra, Dios de los Ángeles, Dios


de los Arcángeles, Dios de los Patriarcas, Dios de los Profetas, Dios
de los Apóstoles, Dios de los Mártires, Dios de los Confesores, Dios
de las Vírgenes; oh Dios que tienes poder de dar la vida después de
la muerte y el descanso después de la labor, porque no hay Dios
sino sólo Tú, ni puede haber otro fuera de Tí, Creador de todas las
cosas visibles e invisibles, cuyo reino no tendrá fin, humildemente
invocamos la majestad de tu gloria para que te dignes librarnos
enteramente de todo poder, de todo lazo, engaño y malicia de los
espíritus infernales. Por Jesucristo Nuestro Señor.

R. Amén.

D. De las asechanzas del demonio.


T. Líbranos, Señor.

D. Que tu Iglesia te pueda servir con toda libertad.


T. Te rogamos, óyenos.

D. Que te dignes humillar a los enemigos de la Santa Iglesia.

T. Te: rogamos, óyenos. Amén.

BENDICIÓN DE UNA ESCUELA


Lc. 18, 15-17 o Lc. 2, 41-52.
Salmo 118.

C. Paz a esta casa.


P. y a todos sus moradores.

C. Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor.


P. Que hizo el cielo y la tierra.
C. El Señor esté con ustedes.
P. y con tu espíritu.

C. Oremos.

Se hace un momento de oración silenciosa.

Señor Jesucristo, que mandaste a tus Apóstoles invocar la paz


sobre las casas donde entraran: te pedimos que por medio de
nuestro ministerio, santifiques esta casa destinada a la educación
de los niños. (o de los jóvenes). Derrama sobre esta escuela la
abundancia de tu bendición  y de tu paz, para que descienda la
salvación sobre estos niños (o jóvenes), como descendió sobre la
casa de Zaqueo cuando tú entraste en ella. Llena a los maestros del
Espíritu de ciencia, de sabiduría, y de tu santo temor, y protege a
los alumnos con la gracia celestial, de manera que comprendan con
la inteligencia lo que se les enseña para su provecho, y
conservándolo en su corazón, lo practiquen con sus obras. Que
todos los que pertenecen a esta escuela, te agraden con toda clase
de virtudes, y así merezcan ser recibidos en la casa eterna del
Cielo. Lo pedimos por ti, Jesucristo, Señor del mundo, que vives y
reinas por los siglos de los siglos.

P. Amén.

El celebrante hace la aspersión con agua bendita.


Se recita el Padre nuestro.

BENDICIÓN DE TODAS LAS COSAS


Mt. 6, 19-21 o Mt. 13, 44-45.
Salmo 15 o 148.

C. Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor.


P. Que hizo el cielo y la tierra.

C. El Señor esté con ustedes.


P. Y con tu espíritu.

C. Oremos.
Se hace un momento de oración silenciosa.

Señor, que con tu Palabra santificas todas las cosas, derrama tu


bendición  sobre este objeto, y por la invocación de tu santísimo
Nombre, concede la salud del cuerpo y la protección del alma a
todos aquéllos que, dándote gracias, hagan uso de él, de acuerdo
con tu Ley y conforme a tu voluntad. Te lo pedimos por Jesucristo
Nuestro Señor.

P. Amén.

El celebrante hace la aspersión con agua bendita.


Se recita el Padre nuestro.

BENDICIÓN DE UNA BANDERA


(para uso privado)

Cristo Jesús, en ti la Patria espera… (según las circunstancias)

C. Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor.


P. Que hizo el cielo y la tierra.

C. El Señor esté con ustedes.


P. y con tu espíritu.

C. Oremos.

Oh Señor Jesucristo, de quien la Iglesia es como un ejército


ordenado, bendice  esta bandera, para que todos los que militan
bajo su sombra, puedan verse libres de los enemigos visibles e
invisibles, y luego de esta victoria merezcan triunfar en el cielo.

Señor Dios omnipotente: Te rogamos bendigas  esta bandera


de nuestra Patria Argentina y que nos concedas la gracia de que al
mirada, ella nos recuerde siempre que nuestro deber primordial
como argentinos, es servir alegres y valientemente al bien común
de nuestra familia argentina, en la unidad y en la paz que simboliza
y representa.
Que vives y reinas por los siglos de los siglos.
P. Amén.

Rocía la bandera con agua bendita.


Recemos la oración que nos enseñara Jesucristo nuestro Señor.
Padre nuestro.

BENDICIÓN DE UN VEHÍCULO
Jn. 14, 1-8.
Salmo 120.

C. Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor.


P. Que hizo el cielo y la tierra.

C. El Señor esté con ustedes.


P. y con tu espíritu.

C. Oremos.

Se hace un momento de oración silenciosa.

Señor, escucha con bondad nuestras súplicas, y bendice  este


vehículo con tu santo poder. Confíalo a tus santos ángeles para que
salven y defiendan de todos los peligros a cuantos van a viajar en
él. Muéstrales el camino de la salvación, como otorgaste la fe y la
gracia, por medio de tu servidor. Felipe, a aquel hombre que iba
sentado en su vehículo y leía las palabras sagradas. Concédeles
finalmente que, practicando siempre las buenas obras con la ayuda
de tu gracia, después de todas las vicisitudes del camino de esta
vida, merezcan conseguir los gozos eternos. Te lo pedimos por
Jesucristo Nuestro Señor.

P. Amén.

El celebrante hace la aspersión con agua bendita.


Se recita el Padre nuestro.

BENDICIÓN DE LAS COSECHAS


Lc. 8, 4-15 o Jn. 15, 1-8.
Salmo 64.

C. Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor.


P. Que hizo el cielo y la tierra.

C. El Señor esté con ustedes.


P. Y con tu espíritu.

C. Oremos.

Se hace un momento de oración silenciosa.

Dios todopoderoso, imploramos tu piedad, para que derrames el


rocío de tu bendición  sobre estas primicias de la tierra, que has
hecho crecer por la acción del aire y de la lluvia, y lleves estos
frutos a su plena madurez. Ayuda a tu Pueblo para que siempre
pueda darte gracias por tus beneficios, y llena con la abundancia de
tus bienes el alma de aquéllos que esperan alimentarse con los
productos de la tierra, de manera que el pobre y el hambriento
alaben tu glorioso Nombre. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro
Señor.

P. Amén.

El celebrante hace la aspersión con agua bendita.


Se recita el Padre nuestro.

BENDICIÓN DE UN BUSTO O DE UNA PLACA


1 Cor. 13, 1-3 (Himno de la Caridad) o
Col. 3. 12-15 (Exhortación a la caridad).

C. Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor.


P. Que hizo el cielo y la tierra.

C. El Señor esté con vosotros.


P. y con tu espíritu.

C. Oremos.
Señor Dios todopoderoso: te rogamos bendigas  esta placa
(este busto), que recuerda a N. y concédenos la gracia de tener
siempre presente que nuestro deber primordial como argentinos es
servir gozosa y valerosamente al bien común de nuestra familia
argentina, y así de este modo, sirviendo los altos intereses de la
Patria de esta tierra, logremos llegar a la felicidad de la Patria
eterna del cielo que tú prometiste a tus fieles servidores. Te lo
pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.

P. Amén.

El celebrante hace la aspersión con agua bendita.


Como hijos de Dios, siguiendo las enseñanzas de Jesús, rezamos
confiadamente: Padre nuestro.

BENDICIÓN DE LAS VELAS


(En el día de San Blas, obispo y mártir)

C. Nuestra ayuda nos viene del Señor.


P. Que hizo el cielo y la tierra.

C. El Señor esté con ustedes.


P. y con tu espíritu.

C. Oremos.

Omnipotente y amabilísimo Dios, que creaste la diversidad de


todas las cosas del mundo solamente para tu Hijo, y que quisiste
que tu mismo Hijo se encarnara para la Redención. Tú, que eres
grande e inmenso, digno de toda reverencia y alabanza, que haces
cosas admirables; para confesar cuya fe el glorioso mártir y
pontífice san Blas, no temiendo la diversidad de los tormentos,
consiguió felizmente la palma del martirio: y que al mismo Santo,
entre otras gracias, le diste esta prerrogativa: que por tu poder
curara cualquier mal de la garganta; rogamos humildemente a tu
Majestad, que no mires nuestras culpas, sino aplacado por los
ruegos y méritos de San BIas, te dignes bendecir  y santificar por
tu admirable piedad estas candelas, infundiéndoles tu gracia; a fin
de que todos aquellos a quienes les fueran aplicadas por su buena
fe, en su garganta, se vean libres de cualquier mal de la misma por
los méritos de su pasión y alegres y sanos te rindan en la Iglesia
acciones de gracias y alaben tu glorioso Nombre, que es bendito
por los siglos de los siglos. Por Jesucristo Nuestro Señor.

P. Amén.

Y se rocían con agua bendita.


Luego las aplica (sin encenderlas) a las gargantas de cada uno de
los fieles mientras dice:

Que por la intercesión de san Blas, obispo y mártir, te libre Dios


de todo mal de la garganta y de cualquier otro mal. En el nombre
del Padre, y del Hijo  y del Espíritu Santo.

R. Amén.

BENDICIÓN DEL PAN


Salmo 22 (1-3): El Señor es mi Pastor.
Ev. de San Juan 6, 1-15 o de San Mateo 4, 1-4.

C. Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor.


P. Que hizo el cielo y la tierra.

C. El Señor esté con ustedes.


P. y con tu espíritu.

C. Oremos.

Señor Jesucristo, pan de los Ángeles, pan vivo de vida eterna,


dígnate bendecir  este pan, así como bendijiste cinco panes en el
desierto; para que cuantos gustaren de él, perciban la salud del
cuerpo y del alma. Que vives y reinas por los siglos de los siglos.

P. Amén.

O bien:

Te rogamos, Señor, quieras bendecir  este pan, para que sea


salud del alma y del cuerpo y defensa contra todas las
enfermedades y asechanzas del enemigo para cuantos lo temen.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, pan vivo bajado del cielo, que
da vida y salud al mundo y contigo vive y reina en la unidad del
Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

P. Amén.

El celebrante hace la aspersión con agua bendita.


Se recita el Padre nuestro.

BENDICIÓN E IMPOSICIÓN DEL ESCAPULARIO


DE LA VIRGEN DEL CARMEN
El sacerdote con sobrepelliz y estola blanca, o por lo menos con
estola, dice;

C. Muéstranos, Señor, tu misericordia.


P. y danos tu salvación.

C. Señor, escucha mi oración.


P. y llegue a ti mi clamor.

C. El Señor esté con ustedes.


P. y con tu espíritu.

C. Oremos.

Señor nuestro Jesucristo, Salvador del género humano, 


santifica este hábito que tu siervo(a) ha resuelto llevar por amor a ti
y a tu santísima Madre, la Virgen María del Monte Carmelo. Que por
la intercesión de esta misma Señora sea defendido(a) de los
ataques del enemigo y persevere en tu gracia hasta la muerte. Tú
que vives y reinas, por los siglos de los siglos.

P. Amén.

Rocía con agua bendita los escapularios y al imponerlos dice a


cada uno:
(Si son varios los que reciben el escapulario se hace la siguiente
oración en plural una ves para todos)
Recibe este hábito bendito, suplicándole a la santísima Virgen
que por sus méritos puedas llevarlo sin mancha, te defienda de toda
adversidad y te conduzca a la Vida eterna.

P. Amén.

Terminada la imposición dice:

Yo, por el poder que me ha sido concedido, te (los) hago


partícipe de todos los bienes que, con la cooperación de la
misericordia de Jesucristo nuestro Señor, propagan los religiosos
del Monte Carmelo. En el nombre del Padre y del Hijo  y del
Espíritu Santo.

P. Amén.

ORACIONES A
SAN MIGUEL ARCÁNGEL
(Oración de exorcismo)

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro


amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale
Dios, pedimos suplicantes, y tu príncipe de la milicia celestial arroja
al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus
malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las
almas.

T. Amén.

(Aunque no es obligación, se puede continuar con gran provecho la


práctica de rezar esta oración después de la Santa Misa como se
hacía antes del Conc. Vat. II.)

Para pedir la protección del Cielo:

Oh gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de


los ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas, guarda
de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los rebeldes espíritus
infernales. Humildemente te rogamos, te digne librar de todo mal a
los que a ti recurrimos con confianza; que tu favor nos ampare, tu
fortaleza nos defienda y que, mediante tu incomparable protección
adelantemos cada vez más en el servicio del Señor; que tu virtud
nos esfuerce todos los días de nuestra vida, especialmente en el
trance de la muerte, para que, defendidos por tu poder del infernal
dragón y de todas sus asechanzas, cuando salgamos de este
mundo seamos presentados por ti, libres de toda culpa, ante la
Divina Majestad.

T. Amén.

FORMULA DE CONFESIÓN

Dios, Padre misericordioso, que reconcilió consigo al mundo


por la Muerte y la Resurrección de su Hijo, y derramó el Espíritu
Santo para la remisión de los pecados, te conceda, por el ministerio
de la Iglesia, el perdón y la paz.

Y YO TE ABSUELVO DE TUS PECADOS,


EN EL NOMBRE DEL PADRE,
Y DEL HIJO  Y DEL ESPÍRITU SANTO.

R. Amén

S. Demos gracias al Señor porque es bueno.


R. Porque es eterna su misericordia.

S. El Señor ha perdonado tus pecados. Vete en paz.


R. Demos gracias al Señor.

La Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, la intercesión de la


Virgen María y la de todos los Santos; tus obras buenas y tu
paciencia en la adversidad te sirvan para remedio de tus pecados,
para aumento de la gracia y como premio para la Vida Eterna.

R. Amén

S. Vete en paz.

UNCIÓN DE LOS ENFERMOS


Se recomienda que los enfermos que han de recibir la Unción se
reconcilien antes de la celebración. En el enfermo no se reconcilia,
hágase el acto penitencial. El sacerdote invita a la penitencia
diciendo:

Hermanos, reconozcamos nuestros pecados, para que


seamos dignos de participar de esta sagrada celebración.

Y se hace una breve pausa de silencio. Luego invita a rezar:

Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes


hermanos, que he pecado mucho, de pensamiento, palabra, obra y
omisión:

Golpeándose el pecho dice:

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a
Santa María, siempre Virgen, a los Ángeles, a los Santos y a
ustedes, hermanos, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro
Señor.

Luego el sacerdote dice:

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone


nuestros pecados y nos lleve a la Vida Eterna.

R. Amén.

En sacramento de la Penitencia o el acto penitencial pueden


concluir con la Indulgencia Plenaria para el momento de la muerte,
la cual concede el sacerdote al enfermo en la siguiente fórmula:

Yo, por autoridad de la Sede Apostólica te concedo la


Indulgencia Plenaria y el perdón de todos tus pecados, en el
nombre del Padre, y del Hijo  y del Espíritu Santo.

R. Amén.

O bien:

Por los santos misterios de nuestra Redención, Dios


todopoderoso te perdone todo lo que tendrías que expiar a causa
de tus pecados, te abra las puertas del cielo y te conduzca a la
felicidad eterna.

R. Amén.

Padre misericordioso tu servidor(a) N., que hoy es ungido(a)


con el óleo Santo, reciba alivio en la enfermedad y consuelo en su
dolor. Por Jesucristo Nuestro Señor.

R. Amén.

IMPOSICIÓN DE LAS MANOS

Entonces el sacerdote impone las manos sobre la cabeza del


enfermo, sin decir nada.

SAGRADA UNCIÓN

(En la frente)

POR ESTA SANTA UNCIÓN


Y POR SU BONDADOSA MISERICORDIA
TE AYUDE EL SEÑOR CON LA GRACIA
DEL ESPÍRITU SANTO

(En las manos)

PARA QUE, LIBRE DE TUS PECADOS,


TE CONCEDA LA SALVACIÓN
Y TE CONFORTE EN TU ENFERMEDAD.

R. Amén.

BENDICIÓN Y EXORCISMO DE LA MEDALLA DE


SAN BENITO
Las medallas de San Benito pueden ser bendecidas por cualquier
sacerdote, no necesariamente un benedictino; así se desprende de
la instrucción dictada en tal sentido por la Iglesia de Roma el 26 de
Septiembre de 1964.
I
BENDICIÓN EN CASTELLANO

+ En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

EXORCISMO

O. Nuestra ayuda nos viene del Señor.


P. Que hizo el cielo y la tierra.

O. El Señor esté contigo.


P. Y con tu espíritu.

Luego el sacerdote dice:

Yo exorcizo esta medalla por Dios Padre  Todopoderoso,


que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos se contiene.
Que todo el poder del enemigo, todas las fuerzas y asaltos del
demonio, toda tentación diabólica, sean destruidos y expulsados de
esta medalla.
Que aquellos que la usen gocen de salud del alma y del
cuerpo. En nombre de Dios Padre omnipotente y de Jesucristo,
su Hijo y Señor nuestro y del Espíritu  Santo paráclito y en el amor
del mismo nuestro Señor Jesucristo, que ha de venir a juzgar a los
vivos y a los muertos por medio del fuego.

P. Amén.

O. Señor, ten piedad…


Cristo, ten piedad…
Señor, ten piedad…

O. Padre nuestro…

O. Y no nos dejes caer en la tentación.


P. Mas líbranos del mal.

O. Dios mío, salva a tus siervos.


P. Que esperan en Ti.

O. Señor, sé nuestra torre fortaleza.


P. En faz de nuestro enemigo.
O. El Señor dará fortaleza a su pueblo.
P. El Señor bendecirá a su pueblo en paz.

BENDICIÓN

O. Envíanos, Señor, tu ayuda desde tu Santuario.


P. Y protégenos desde Sión.

O. Señor, escucha mi oración.


P. Y llegue a Ti mi clamor.

O. Oremos:

Dios Todopoderoso, dispensador de todos los bienes, te


rogamos suplicantes que, por la intercesión de San Benito,
derrames tu bendición sobre esta sagrada medalla marcada con
las letras y los signos que Tú mismo indicaste, a fin de que aquel
que la lleve y practique buenas obras, merezca alcanzar la salud del
alma y del cuerpo, la gracia de la santificación y las indulgencias
que nos son concedidas. Que pueda, con la gracia de tu
misericordia, evitar todas las trampas y engaños del demonio, de
modo que comparezca en tu presencia santo y sin mancha. Por
Jesucristo, Nuestro Señor.

P. Amén.

O. Oremos:

Señor Jesucristo, que para la redención de todo el mundo


quisiste nacer de la Virgen, ser circuncidado, reprobado por los
judíos, entregado por el beso de Judas, atado con cadenas,
coronado con espinas, atravesado con clavos, crucificado entre
ladrones, herido con una lanza y, finalmente, morir en la Cruz; por
esta tu sacratísima Pasión te imploro humildemente que alejes de
todo el que invoque devotamente tu santo nombre con las letras y
los signos que Tú mismo indicaste, y te dignes conducirlo al puerto
de la salvación. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

P. Amén.
La bendición de Dios todopoderoso, del Padre, y del Hijo, y 
del Espíritu Santo descienda sobre esta medalla y sobre el que la
va a llevar, y permanezca para siempre.

P. Amén.

Seguidamente, el sacerdote rocía la medalla con agua bendita.

+ En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

II
BENDICIÓN EN LATÍN

+ In nòmine Patris et Filii et Spiritus Sancti. Amen

EXORCISMO

V. Adjutòrium nostrum in nòmine Dòmini.


R. Qui fecit caelum et terram.

Exorcizo vos, numismata, per Deum  Patrem omnipoténtem,


qui fecit caelum et terram, mare et òmnia, quae in eis sunt. Omnis
virtus adversàrii, omnis exércitus diàboli et omnis incùrsus, omne
phantàsma sàtanae, eradicare et effugare ab is numismàtibus: ut
fiant òmnibus, qui eis usùri sunt, salus mentis et còrporis : in nòmine
Patris Omnipotentis, et Iesu  Christi Filii ejus, Dòmini nostri, et
Spiritus  Sanctus Paràcliti, et in caritàte ejusdem Dòmini nostri
Jesu Christi, qui ventùrus est judicare vivos et mòrtuos, et saeculum
per ignem.

R. Amen.

V. Kyrie, eleison...
Christe, eleison...
Kyrie, eleison...

V. Pater noster...

V. Et ne nos indúcas en tentationem.


R. Sed libera nos a malo.
V. Salvos fac sevos tuos.
R. Deus meus, sperantes in te.

V. Mitte nobis, Domine, auxilium de sancto.


R. Et de Sion tuere nos.

V. Esto nobis, Domine, turris fortitudines.


R. A facie inimici.

V. Nihil proficiat inimicus in nobis.


R. Et filius iniquitatis non apponat nocere nobis.

BENDICIÓN

V. Dòmine, exàudi orationem meam.


R. Et clamor meus ad te vèniat.

V. Dòmine vobiscum.
R. Et cum spiritu tuo.

V. Oremus.

Deus omnipotens, bonòrum òmnium largìtor, sùpplices te


rogàmus, ut per intercessiònem sancti Benedicti his sacris
numismàtibus tua benedictiònem  infùndas, ut omnes, qui ea
gestàverint ac bonis opéribus inténti fùerint, sanitàtem mentis et
còrporis, et gràtiam sanctificatiònis, atque indulgéntias (nobis)
concéssas cònsequi merentur, omnésque diàboli insìdias et fraudes,
per auxilium misericòrdiae tuae, stùdeant devitàare et in cospéctu
tuo sancti et immaculàti vàleant apparére. Per Christum Dòminum
nostrum.

R. Amen.

V. Oremus.

Señor Jesucristo, que para la redención de todo el mundo


quisiste nacer de la Virgen, ser circuncidado, reprobado por los
judíos, entregado por el beso de Judas, atado con cadenas,
coronado con espinas, atravesado con clavos, crucificado entre
ladrones, herido con una lanza y, finalmente, morir en la Cruz; por
esta tu sacratísima Pasión te imploro humildemente que alejes de
todo el que invoque devotamente tu santo nombre con las letras y
los signos que Tú mismo indicaste, y te dignes conducirlo al puerto
de la salvación. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

R. Amen.

Benedictio Dei omnipotentes, Pater, et Filio,  et Spiritui


Santo, descendat super haec numismata, ac ea gestantes, et
maneat Samper.

R. Amen.

Seguidamente, el sacerdote rocía la medalla con agua bendita.

+ In nòmine Patris et Filii et Spiritus Sancti. Amen

INDULGENCIAS CONCEDIDAS A LA MEDALLA

El 12 de marzo de 1742, el Papa Benedicto XIV, otorgó indulgencia


plenaria a la medalla de San Benito si el cristiano que la lleva
consigo se confiesa, recibe la Eucaristía, ora por el Santo Padre en
las grandes fiestas y durante esa semana reza el Santo Rosario,
visita a los enfermos, ayuda a los pobres, enseña la Fe o participa
en la Santa Misa. Las grandes fiestas son Navidad, Epifanía,
Pascua de Resurrección, Ascensión, Pentecostés, la Santísima
Trinidad, Corpus Christi, La Asunción, La Inmaculada Concepción,
el nacimiento de María, todos los Santos y fiesta de San Benito.

ORACIÓN O EXORCISMO DE LA MEDALLA DE


SAN BENITO
DESCRIPCIÓN DE LA MEDALLA:

La medalla presenta, por un lado, la imagen de San Benito, y por el


otro, una cruz, y en ella y a su alrededor, las letras iniciales de una
oración o exorcismo, que dice así (en latín y en castellano):

1) En el frente de la medalla:
Aparece San Benito con la Cruz en una mano y el libro de las
Reglas en la otra mano, con la siguiente “oración de la buena
muerte”:

“Eius in obitu nostro praesentia muniamur”


"A la hora de nuestra muerte seamos protegidos por su presencia".

2) El reverso muestra la cruz de San Benito con las letras:

C.S.P.B.
Crux Sancti Patris Benedicti
Cruz del Santo Padre Benito
C.S.S.M.L.
Crux Sacra Sit Mihi Lux
Mi luz sea la cruz santa,
N.D.S.M.D.
Non Draco Sit Mihi Dux
No sea el Demonio mi guía.
V.R.S.
Vade Retro Satana
¡Apártate, Satanás!
N.S.M.V.
Numquam Suade Mibi Vana
No sugieras cosas vanas,
S.M.Q.L.
Sunt Mala Quae Libas
Pues maldad es lo que brindas
I.V.B.
Ipse Venena Bibas
Bebe tú mismo el veneno.
Pax.
Paz.

Common questions

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Common elements across different blessings include the invocation of God's name, asking for protection and sanctification, the use of holy water for purification, and the aim of spiritual and physical well-being of the participants or the objects of blessing .

These rituals illustrate the Catholic understanding of sacramentals, where physical elements like salt, water, or objects are imbued with spiritual significance and believed to convey God's grace. The physical actions—such as sprinkling water or blessing objects—serve as tangible manifestations of intangible spiritual realities, embodying the faith in divine intervention and sanctification .

Blessing a flag symbolizes the unification of its people under divine protection against visible and invisible enemies. It serves as a reminder of the citizens' duty to serve the common good with joy and courage, in peace and unity, reflecting the values represented by the flag .

The St. Benedict medal is significant for its supposed protective power against evil. It incorporates an exorcism prayer and the symbol of the cross, believed to shield the bearer from harm, encouraging them to perform good deeds, and granting indulgences under specific spiritual conditions .

Salt is used in religious rituals as a sanctifying element, meant to be exorcised for the spiritual and physical health of believers. It is believed to expel any diabolical fraud or unclean spirit from the place where it is sprinkled .

The blessing of candles on St. Blaise's Day is based on the hagiographical association of St. Blaise with healing throat ailments. Theologically, it represents invoking God's healing grace through the intercession of saints, linking the physical healing properties attributed to the saint to the spiritual protection offered by the blessed candles .

The blessing of a school aims to sanctify the space and invoke peace and prosperity upon the institution. It asks for divine wisdom for the teachers and heavenly protection for the students, encouraging them to internalize and practice what they learn, ultimately leading to their salvation and virtue .

The blessing of a vehicle reflects the belief in divine protection for travelers. It invokes God to safeguard those traveling from any harm and to guide them on their journeys, much like the biblical story of Philip guiding the Ethiopian eunuch .

The intended outcomes of blessing the harvests are to receive divine favor for the growth and maturity of the crops and to ensure the community can praise God for His provisions. The blessings aim to fill the needy with gratitude and to acknowledge divine generosity .

Water is exorcised by invoking the Holy Spirit and the power of Jesus Christ to ensure it can drive away evil and impurities. Its intended effect is to cleanse any location or person it touches from spiritual impurity and protect them from harm .

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