EXPOSICION DE MICOLOGIA
ASCOMYCETOS
Los ascomicetos (filo Ascomycota) constituyen el taxon fúngico con mayor número de especies
(más de 64.000), desde levaduras microscópicas hasta hongos con esporocarpos tan complejos
como las colmenillas y las trufas. La mayor parte son saprofitos descomponedores y, por tanto,
beneficiosos, salvo cuando pudren productos de postcosecha (que pueden envenenar con
micotoxinas), materiales con celulosa, etc. También existen numerosas especies fitoparásitas,
junto a otras que provocan enfermedades animales y humanas. Por otro lado, también hay
especies simbióticas mutualistas: endófitos, simbiontes de insectos, micorrizas, líquenes (con
algas o cianobacterias), etc. Hay ascomicetos útiles por su producción de antibióticos, así como
por su ayuda en la obtención de ciertos alimentos (levaduras del pan o la cerveza) y productos
químicos. Algunos géneros (Saccharomyces, Neurospora) son utilísimas herramientas en la
investigación biológica.
La característica básica de los ascomicetos es la presencia de ascos. Un asco es una célula
en forma de saco que contiene un número determinado (normalmente 8) de ascósporas,
formadas tras la cariogamia y la meiosis. Dicho de otro modo: un asco es un tipo particular de
meiosporangio (NOTA: los términos meiosporangio y meióspora hacen referencia a estructuras
obtenidas tras un proceso sexual, con cariogamia y meiosis. Paralelamente, mitosporangio y
mitóspora se refieren a estructuras asexuales, obtenidas por mitosis).
Ciclo biológico de los ascomicetos
El ciclo de un ascomiceto típico:
1. La ascospora (fruto de la reproducción sexual) genera un micelio n que
genera a su vez un conidio fruto de la reproducción asexual y que también
genera micelio n.
2. En la fase sexual, se forman gametangios en el micelio de distintas
polaridades, los ascomicetos también son homo- o heterotálicos. Del
anteridio se forma un filamento llamado tricógina que va al ascogonio que
procura la plasmogamia y el traslado de núcleos.
3. En el ascogonio se produce el apareamiento de núcleos distintos, sin
cariogamia, para formar dicarions.
4. Se producen abultamientos que son pares de núcleos que forman hifas
ascógenas (forman ascas) y se produce la división conjugada de núcleos.
5. La dicariofase es corta y se forman las ascas por uncinulación después
de la cual ocurre una cariogamia y tras ésta una meiosis. Así una meiosis da
cuatro ascosporas. Tanto las ascosporas como el micelio son n.
REPRODUCCION SEXUAL
Fase sexual.
El primer paso para la reproducción sexual es la plasmogamia, o fusión de células o
estructuras reproductoras (fig. 1). En las levaduras, la plasmogamia ocurre por copulación de
gametos. En los ascomicetos más complejos se da por medio de contacto entre un anteridio y
un ascogonio, por espermatización (unos espermacios llegan hasta el ascogonio o, mejor
dicho, hasta una prolongación de éste llamada tricógina), o bien por simple somatogamia. En
cualquier caso, la cariogamia (fusión de los núcleos para dar uno diploide) no ocurre
inmediatamente después de la plasmogamia, sino que se da lugar a unas hifas dicarióticas (es
decir, con dos tipos diferentes de núcleos), llamadas hifas ascógenas. Éstas crecen mediante
formación de uncínulos, hasta que en un momento dado en una célula terminal ocurre la
cariogamia, convirtiéndose en la célula madre del asco. Seguidamente ocurre la meiosis, y
los 4 núcleos resultantes se convierten en 8 tras una mitosis. Cada núcleo se rodea de
citoplasma y pared, y da lugar a una ascóspora (hay especies que no presentan las 8 típicas
ascósporas; algunas pueden abortar o, por el contrario, dividirse aún más).
FASE ASEXUAL
La reproducción asexual, a causa de su economía y rapidez, es sumamente práctica para la
veloz dispersión de una especie en ambientes estables. Sin embargo, el sexo resulta ventajoso
en ambientes cambiantes, ya que proporciona variabilidad genética por medio de la
recombinación.
Para que haya parasexualidad se requiere primero la existencia de un heterocarionte,
es decir, un hongo con núcleos de distinto tipo en el mismo micelio. Esto se puede
lograr bien por mutación o, más frecuentemente, porque dos micelios diferentes se
anastomosan y uno le pasa sus núcleos al otro. Debe quedar claro que cuando
hablamos de núcleos "distintos" nos referimos a que poseen alelos distintos para el
mismo gen. Y no olvidemos que se trata de nucleos haploides, con un único juego de
cromosomas.
Dentro de las células del heterocarionte, por azar (o sea, sin que el hongo se tome la
molestia de fabricar estructuras especiales para ello) puede darse
la cariogamia (fusión) entre núcleos distintos. Obtendríamos así algunos núcleos
diploides, es decir, con dos juegos de cromosomas.
Los núcleos diploides resultantes se dividen por mitosis, pero en ese proceso pueden
ocurrir entrecruzamientos mitóticos entre cromosomas homólogos (y, por
tanto, recombinación genética).
Estos núcleos diploides pueden sufrir mitosis aberrantes. Así, a partir de un núcleo
con 2n cromosomas pueden obtenerse núcleos aneuploides, con 2n+1 y 2n-
1 cromosomas. Pero estos aneuploides son inestables...
Poco a poco, a partir de los aneuploides pueden volver a formarse núcleos haploides por
pérdida de cromosomas. Estos nuevos núcleos haploides tendrán una mezcla de
caracteres respecto de los núcleos originales. Si van a parar a un conidio, el individuo
resultante tras la germinación tendrá una dotación genética distinta a la parental. En
suma, ha habido recombinación, pero sin meiosis, sexo ni nada que se le parezca.