Universidad de Panamá
Facultad de comunicación social
Relaciones Humanas
Ensayo de Psicólogo
Humberto Chirú
3-747- 1742
Profe: Yolanda Crespo
William McDougal.
Reconocido como uno de los fundadores de la psicología social William McDougall norteamericano
nacido en 1871. Contribuyó de manera importante al estudio de la psicopatología después de
experiencias en guerra, la psicología paranormal y las teorías de los instintos. William McDougall se
desarrolló de manera amplia en la psicología. En el contexto norteamericano donde esta última
disciplina se consolidaba, McDougall aportó distintos conocimientos sobre psicología experimental,
psicología paranormal, psicopatología y psicología social en relación con los instintos. Así
mismo mantuvo distintos argumentos a favor de la eugenesia, y otros en contra de las corrientes
conductistas, lo que generó cierto rechazo de parte de la comunidad científica norteamericana.
Veremos a continuación algunas de las propuestas teóricas de este psicólogo.
Desarrolló una forma de conductismo intencional que rechazaba la psicología introspectiva,
pero apoyaba las explicaciones mentalistas de la conducta y sostenía que muchas formas de
comportamiento intencionado o dirigido a un objetivo provienen del instinto.
El conductismo de McDougall es particularmente interesante porque, si bien pensaba que el
interés de la psicología científica es la explicación de la conducta, no compartía el
ambientalismo optimista de Watson y la mayoría de los otros conductistas.
Creía fervientemente en la herencia yabogó por programas eugenésicos positivos y negativos
en Es seguro Estados Unidos para la democracia? (Is America Safe for Democracy?, 1921).
Su postura demostró que la adhesión a una ciencia dedicada a la predicción y el control del
comportamiento no entrañaba una adscripción al ambientalismo, aunque en la práctica la
mayoría de los conductistas eran ambientalistas.
La mayoría de los conductistas eran ambientalistas. La defensa de McDougall de la
explicación lamarckiana de la evolución, la cual efectuó durante el periodo en que ésta fue
críticamente evaluada y rechazada por los biólogos experimentales, así como su apoyo a la
investigación espiritualista, generaron un diluvio de protestas entre los psicólogos, los cuales
pidieron su expulsión de la APA. Nunca fue una figura popular, ni siquiera cuando se le
declaró vencedor en un famoso debate con Watson acerca de la naturaleza y perspectivas del
conductismo.
Sostenía que una ciencia del comportamiento debía fundamentarse en una psicología
comparativa basada en "la observación de la conducta de hombres y animales de todas las
variedades y en toda condición posible de saludy enfermedad".
De hecho, McDougall es reconocido como el fundador de la psicología experimental en Oxford.
En el mismo contexto fundó la Sociedad Británica de Psicología y la Revista Británica de Psicología,
y trabajó junto con el médico y antropólogo Francis Galton y el psicólogo especialista en inteligencia
y estadística, Charles Spearman. Dichas colaboraciones le permitieron desarrollar trabajos en temas
muy diversos, que van de la eugenesia hasta el desarrollo de pruebas de inteligencia.
La teoría de McDougall
En cuanto a su teoría, McDougall escribe: “…hace uso de todos los conocimientos obtenidos por la
fisiología, especialmente la fisiología del sistema nervioso, y la química del cuerpo. Insiste en que las
actividades mentales son funciones fisiológicas del organismo total, funciones de primera
importancia para la adaptación al medio”.
“La naturaleza, pues, parece presentar a nuestra contemplación acontecimientos de dos clases
diferentes: los físicos y los psicofísicos. Los primeros son los del reino de lo inorgánico, que las
ciencias físicas explican con éxito siempre creciente en términos de causalidad mecanicista
(principio de causalidad que explica los hechos presentes en función de la influencia causal de otros
antecedentes, sin referencia de ninguna clase a posibles sucesos futuros). Los acontecimientos
psicofísicos, por otra parte, no pueden ser completamente explicados de esta manera; en este caso es
necesario tomar en cuenta la previsión del posible curso futuro de los sucesos, y el esfuerzo
orientado por tal previsión. Estos sucesos, estos esfuerzos previstos, parecen ser instancias de un
segundo tipo fundamental de causalidad, ese tipo que llamamos intencionista o teleológica”.
Conducta y Finalidad.
Sin duda, la conducta humana responde a una finalidad previamente aceptada.
McDougall escribe: “…los psicólogos deben dejar de aceptar la estéril y estrecha concepción de su
disciplina como ciencia de la conciencia, y hacer valer audazmente su pretensión de construir la
ciencia positiva de la conducta o comportamiento. La psicología no debe considerar que toda su tarea
consiste en la descripción introspectiva del flujo de conciencia, porque ésta es sólo una parte
preliminar de su trabajo. Tal «descripción introspectiva», tal «psicología pura» nunca puede
constituir una ciencia, o, por lo menos, no puede elevarse al nivel de una ciencia explicativa; nunca
podrá ser en sí misma de gran valor para las ciencias sociales. La base que todas ellas requieren es
una psicología fisiológica y comparativa que repose en gran medida sobre métodos objetivos y en la
observación de la conducta de hombres y animales de todo tipo, en todas las condiciones posibles de
salud y enfermedad”.
“Puesto que la psicología debe estudiar al organismo como un todo, considerando las actividades
conscientes como funciones del organismo total, reconociendo que el organismo es asiento de
muchos acontecimientos que, aunque no introspectivamente observables, son sin embargo en
muchos aspectos muy similares a los que podemos observar; y siendo que la observación de la
conducta es importante en todas las ramas de la psicología, y en algunas (por ejemplo, en psicología
animal) el único método de que se dispone,, puede decirse que toda la psicología es o debería ser
conductista. La psicología conductista (en este sentido) es aprobada por muchos psicólogos y
filósofos que no niegan el valor de la introspección ni creen en la validez de las explicaciones
puramente mecanicistas de la conducta humana y animal”.
Esquema de McDougall.
1. Principio de hormismo: La actividad psíquica es un proceso determinista-teleológico intencionista (y
no un proceso determinista-mecanicista).
2. Principio del dualismo interactuante: El proceso psíquico teleológico y el físico mecanicista
interactúan. La actividad psíquica del individuo (el esfuerzo intencionista, inteligente) está determinado por
una compleja estructura mental que es una construcción hipotética.
3. Principio de la evolución: En el desarrollo biológico puede encontrarse una continuidad desde las
formas animales más simples hasta el hombre, y la ontogenia es la recapitulación de la filogenia.
Emoción y Sentimientos.
El hombre actúa sobre la base de herencia e influencia. Aspectos tales como los sentimientos, que
son fundamentales en nuestra conducta, son productos de la cultura y de la influencia recibida. Al
respecto escribe McDougall:
“La emoción es una experiencia fugaz; el sentimiento es una disposición adquirida,
construida gradualmente a través de muchas experiencias y actividades emocionales”.
“La teoría de los sentimientos es la teoría de la organización progresiva de las propensiones
en sistemas que se transforman en las principales fuentes de todas nuestras actividades;
sistemas que dan consistencia, continuidad y orden a nuestra vida de esfuerzos y emociones;
sistemas que a su vez se organizan armónicamente en otros más amplios, y constituyen de tal
modo lo que con propiedad llamamos el carácter”.
Etimológicamente, el término emoción viene del latín emotĭo, -ōnis que significa el impulso
que induce la acción. En psicología se define como aquel sentimiento o percepción de los
elementos y relaciones de la realidad o la imaginación, que se expresa físicamente mediante
alguna función fisiológica como reacciones faciales o pulso cardíaco, e incluye reacciones de
conducta como la agresividad, el llanto. Las emociones son materia de estudio de la
psicología, las neurociencias, y más recientemente la inteligencia artificial.