1.
Enfoques relativos a la moral
2. Orígenes y evolución de la moral
3. La moral en el esclavismo
4. La moral en feudalismo
5. La moral en el capitalismo
6. La moral comunista
Disciplina que trata de la valoración moral de los actos humanos, además de conjunto de principios y
de normas morales que regulan las actividades humanas. Del griego «ethos», el término ética equivale
etimológicamente al de moral (del latín «mos, moris»: costumbre, modo de comportarse); sin embargo, el uso parece
asignar a este segundo término una connotación teológico-religiosa, atribuyendo al primero otra más filosófica, o bien
reserva el de moral para la moral práctica o vivida, mientras que designa con el de ética la reflexión sistemático-
filosófica sobre dicha moral.
En definitiva, por moral entendemos el conjunto de normas y reglas de acción destinadas a regular las relaciones de los
individuos en una comunidad social dada.
Partiendo de esa definición de moral, el significado, función y validez de esas relaciones, se ven obligadas a variar
históricamente en las diferentes sociedades, del mismo modo que unas sociedades suceden a otras, dado
el carácter cambiante de la misma vida del hombre.
Con todo esto se puede decir que la moral cambia a través de los tiempos, o, dicho de otra manera, que tenemos
diferentes tipos de morales según el momento histórico en que nos encontremos; así se puede hablar de una moral
feudal, que se da en la edad media, una moral burguesa en la sociedad moderna, etc. (ver aptdo. La moral en las
diferentes sociedades).
La moral es en definitiva un hecho histórico, y por tanto, la ética, como ciencia de la moral, no puede concebirla como
algo dado de una vez y para siempre, sino que tiene que considerarla como un aspecto de la realidad humana que
cambia con el tiempo; y como tal, la moral se caracteriza por estar haciéndose constantemente, produciéndose de una
manera continua a través del tiempo.
La mayor parte de las doctrinas éticas, tratan de explicar la moral en términos absolutos, desentendiéndose en principio
de las morales históricas concretas. Pero al olvidarse el carácter histórico de la moral, se cae en concepciones a
históricas de ella, situándola como fuera de la historia, lo que equivale a decir fuera del hombre.
Este a historicismo moral, en el campo de la reflexión ética, sigue tres direcciones fundamentales:
Dios como origen o fuente de la moral. (Atribuyen la procedencia de la moral a Dios, entendido como ser
supremo, del que todo emana)
La naturaleza como origen o fuente de la moral. (Esta corriente defiende que la moral no es sino un instinto
biológico más del hombre, entendido en este caso como un ser natural, biológico, en definitiva un animal. En este
sentido, Darwin llegó a afirmar que los animales conocen casi todos los sentimientos morales de los hombres,
como amor, felicidad, lealtad, etc.
El hombre como origen y fuente de la moral. Entendiéndose un hombre dotado de una esencia eterna e
inmutable, inherente a todos los individuos, cualesquiera que sean las vicisitudes históricas o la situación social. De este
modo, la moral permanece y dura a lo largo de los cambios históricos y sociales.
Enfoques relativos a la moral
Moral filosófica
Habitualmente, se define como la teoría filosófica sobre el comportamiento moral, esto es, la conducta humana libre y
responsable. También se lo denomina ética. El materialismo filosófico rectifica esta definición y considera que la
distinción ética/moral no es paralela a la distinción teoría/praxis, sino que se establece en función de la consideración
distributiva o atributiva de los sujetos humanos en su dimensión normativa. La moral filosófica la posee aquel que
practica una conducta acorde a sus principios filosóficos, en cambio, no la posee el que habla de una forma y actúa de
otra. Ejemplo: Hay muchos que practican el haz lo que yo digo y no lo que yo hago.
Moral y ética
Varios autores consideran como sinónimos a estos términos debido a que sus orígenes etimológicos son similares,
aunque otros no consideran a la moral y la ética como lo mismo, como es el caso del filósofo español Gustavo Bueno.
Algunas posturas conciben la ética como el conjunto de normas sugeridas por un filósofo o proveniente de una religión,
en tanto que a «moral» se le designa el grado de acatamiento que los individuos dispensan a las normas imperantes en
el grupo social. No todos acuerdan con dicha distinción, y por eso es que en un sentido práctico, ambos términos se
usan indistintamente, y a menudo no se distingue entre los dos conceptos, haciéndolos equivalentes.
El matiz que las delimita está en la observación o aplicación práctica de la norma que entraña el mandato ético. Por ello,
la norma ética siempre será teórica, en tanto que la moral o costumbre será su aplicación práctica.
Según este punto de vista, la moral se basa en los valores que dicta la conciencia, que a su vez, está basado en
costumbres aprendidas. Dicho punto de vista dice que la moral no es absoluta o universal, ya que su vigencia depende
de las costumbres de una región, de aquí vendría el relativismo cultural.
La crítica que hace Friedrich Nietzsche a la moral y la ética subraya que los códigos morales y las éticas que estudian o
fundamentan estos códigos morales se presentan como desveladoras de profundas verdades sobre el ser humano.
Es famoso su análisis de la moral cristiana en el que manifiesta cómo los valores cristianos, por ejemplo, la humildad, o
la compasión, se basan realmente en la hipocresía y en el resentimiento (según su teoría). Los valores morales son
estratagemas de dominio de unos hombres para otros. Pero ninguna moral y ninguna ética reconocen esto pues es
esencial para ellas el ocultarlo. Para descubrir esas ocultaciones propone Nietzsche un método que él llama
"genealógico". Emprende una "genealogía de la moral". Se trata de hacer análisis psicológicos y de uso del lenguaje a
partir de textos éticos y morales y de observaciones de conductas morales. Para Nietzsche en su obra La genealogía de
la moral nos dice que: las morales y las éticas que hacen pasar por "verdaderos" y "universales" unos valores son
"morales de esclavos". Su propuesta entraña la total libertadcreativa de cada hombre en el más estricto sentido, en un
sentido parecido al que se aplica cuando se habla en el arte contemporáneo de la libertad de un artista. La "moral de
señores" rechaza elaborar un elenco de valores exigibles a los demás. Cada hombre ha de realizar sus deseos y dejar
que también se expresen los deseos de los demás, sin códigos verdaderos previos.
Teología moral
Artículo principal: Ética cristiana
En el cristianismo hay un área de estudio teológico que considera la moral como la determinación de lo que dicta lo
malo y lo bueno. En esta área, el mal moral es entendido como el pecado, injusticia, maldad, aquello que se opone a al
bien moral, entendido como la voluntad de Dios, lo santo, la justicia, la bondad. Esta creencia, propia de la fe cristiana,
considera los actos inmorales como ofensas hacia Dios, que conllevan la separación entre el hombre y Él, y que rompen
el orden necesario para vivir.
Los cristianos sí consideran a la moral como algo universal, ya que en la Biblia se describe que todos los hombres
(incluso los gentiles) tienen una ley escrita en sus corazones10 una ley natural que fue dada por Dios, que es
manifestada como una moralidad innata, y que constituye la raíz espiritual de la consciencia humana.
También se considera que la existencia de la inmoralidad, como un fenómeno, es resultado del libre albedrío del
hombre, por el cuál Dios dio al ser humano la capacidad de decidir o elegir libremente entre el bien y el mal, y así
mismo, entre la bendición o maldición.
Moral objetiva
Al conjunto de normas morales se le llama moralidad objetiva, porque estas normas existen como hechos sociales
independientemente de que un sujeto quiera acatarlas o no. Los actos morales provienen del convencimiento de que el
actuar de un individuo siempre se realiza por ciertos fines y que todo el que hace algo, lo debe hacer con un fin, a
menos que no controle su razón, como ocurre en variadas situaciones. Sin embargo, las realidades sociológicas
sugieren que las personas suelen actuar por inercia, costumbre, tradición irrazonada o la llamada «mentalidad de
masa».
Opuesto a esta postura de auto-justificación está la aceptación, por parte del individuo, de su responsabilidad. Usando
los valores morales puede convertirse en el artífice de su propio destino o de un mejor destino.
A lo largo de la historia, y de las diferentes culturas, han existido distintas visiones de la moral. Generalmente, la moral
es aplicada a campos en los cuales las opciones realizadas por individuos expresan una intención relativa a otros
individuos; incluso no miembros de la sociedad. Por lo tanto, existe una disputa académica sobre si la moral puede
existir solamente en la presencia de una sociedad o también en un individuo hipotético sin relación con otros. La
moralidad se mide también cuando la persona está sola, no siendo observada por nadie, por ejemplo, en situaciones
donde se requiere tener mucha integridad.
Orígenes y evolución de la moral
a) Moral de las sociedades primitivas
La moral surge cuando el hombre deja atrás su naturaleza puramente instintiva y forma parte de una colectividad. La
moral requiere forzosamente que el hombre se halle en relación con los demás y una conciencia de esa relación, con el
fin de poder conducirse de acuerdo con las normas o prescripciones que lo rigen. Pero esta relación hombre - hombre,
no puede desvincularse de la relación hombre - medio.
Dicha vinculación se expresa, ante todo en el uso y la fabricación de instrumentos, es decir, en el trabajo humano,
mediante el cual el hombre crea un puente entre el y la naturaleza, a la que trata de poner a su servicio.
Ante esta nueva situación (el hombre pasa de ser un individuo a ser un ser social), se hace necesario ajustar la
conducta de cada miembro a la comunidad, determinándose de esta manera que se considere como bueno o
beneficioso todo aquello que contribuye a reforzar la unión o actividad común, y se ve como malo lo que contribuye a
debilitar dicha unión. Se establece pues una división entre lo bueno y lo malo, así como una tabla de "deberes" basada
en lo que se considera bueno y beneficioso para la comunidad, perfilándose una moral colectivista.
Esta moral colectivista, propia de sociedades primitivas que no conocen la propiedad privada ni la división de clases, es
una moral única y válida para todos los miembros de la comunidad, al mismo tiempo que limitada a los límites de la
gens o tribu. Todo lo que estuviera fuera de esa gens o tribu, era considerado extraño.
Con todo lo dicho anteriormente, podemos concluir en que la moral de las sociedades primitivas, no existen cualidades
morales personales, ya que la moralidad del individuo era propiedad de la tribu, es decir, que la colectividad absorbe la
moralidad individual del hombre.