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Análisis del Conflicto Armado en Colombia

Este documento resume un texto que analiza las causas del conflicto armado en Colombia desde las décadas de 1960 a 1980. Explica que las guerrillas surgieron en el contexto de movimientos revolucionarios en América Latina y encontraron un país dividido políticamente. También señala que la violencia se debió a la incapacidad del Estado para fortalecerse y la renuencia de las élites a apoyar reformas. Más adelante, el narcotráfico y paramilitarismo exacerbaron el conflicto. Aunque polémico, el

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Análisis del Conflicto Armado en Colombia

Este documento resume un texto que analiza las causas del conflicto armado en Colombia desde las décadas de 1960 a 1980. Explica que las guerrillas surgieron en el contexto de movimientos revolucionarios en América Latina y encontraron un país dividido políticamente. También señala que la violencia se debió a la incapacidad del Estado para fortalecerse y la renuencia de las élites a apoyar reformas. Más adelante, el narcotráfico y paramilitarismo exacerbaron el conflicto. Aunque polémico, el

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UNIVERSIDAD JAVERIANA, Instituto de Bioética.

Seminario “Guillermo Hoyos”


Protocolo al texto “Política y guerra sin compasión”, escrito por Jorge Giraldo Ramírez en:
Contribución al entendimiento del conflicto armado en Colombia., Comisión Histórica del Conflicto
y sus víctimas.

Por: Alejandro Fernández.

El autor hace una apuesta por explicar el conflicto en tres líneas argumentales referidas a la
responsabilidad de la guerra: las intelectuales, las políticas, las morales (pg. 471). En el texto se
hace una afirmación de entrada sobre que la violencia política como una guerra, deja de lado una
explicación del que fuere una expresión de delincuencia común, bandolerismo, violencia
espontánea o violencia unilateral llevada a cabo por la insurgencia o por el Estado en cabeza de
sus fuerzas armadas. De allí lo complejo de la caracterización de tal violencia, pero si el autor la
identifica como ante todo política no siendo homogénea en todo el país y si con claras
diferenciaciones regionales más acorde a las características de los actores armados, todo ello en
un contexto en el cual “los sectores dirigentes del país se mostraron incapaces de construir un
Estado fuerte”.

El autor parte de la premisa de que las insurgencias en el país es parte de la oleada de


movimientos revolucionarios (que más adelante identifica como propiciado por el voluntarismo
guerrillero) que se dieron a lo largo y ancho de América latina al inicio de los años 60’s del siglo
anterior. Esos años encuentran a un país que vive en el llamado ‘Frente Nacional´, fórmula para
salir de las anteriores violencias incubadas. Es un período en el que aun a pesar de la guerra fría, el
partido comunista colombiano era legal, junto con ello escenario de convergencia de otras fuerzas
política que el autor enlista. La aparición de las guerrillas, su violencia y discurso de una
revolución triunfante que cambiare las estructuras políticas, económicas y sociales, coincide con la
“ironía de la historia que mientras la dirigencia política tradicional trataba de sacar las armas de la
esfera política, rectificando sus viejas prácticas” (pg.474). También para estas fechas en el orden
de las cifras de la violencia en términos de homicidios, en la región Colombia muestra los mayores,
lo que se podría decir que la cohabitación política no insidio en la eliminación física del contrario.

Quiero llamar especial atención sobre el análisis y consecuentes afirmaciones del autor respecto a
la incubación armada y lo que él denomina un “clima intelectual que justificaba la violencia”.
Aquello, según el autor, propiciado o sumado a que “la academia universitaria estuvo dominada
por el marxismo (la cual consideró) la violencia como recurso valido” (pg 479), cosa que
paulatinamente se revertió para los años 80’s. Si bien un protocolo académico no debe llevar
opiniones y servir solo de desglosador temático del texto no puedo dejar de tomar posición al
respecto y preguntarnos sobre quien o quienes y por qué se hace una lectura tan disímil bien
frente a este autor, bien a lo afirmado por otros autores. La realidad estará entre tantos grises? O
aun esta por encontrar otros aportes para ser hallada? O será que somos aun parte de los incautos
que heredaron de esa dirigencia, también incauta, que maniobraba un Estado debilitado que no
podía garantizar el monopolio de la fuerza, garantizar el defensa de la vida humana y tampoco la
defensa de la propiedad privada? Y con ello y por ello se abriera paso el asunto: de en defensa del
orden público, es decir más y más violencia esta ejercida por ese Estado. La puntada definitiva de
esa exposición esta consignada así: De ese modo, es razonable suponer que este estancamiento
(hablando de la endemia del Estado) se haya debido al cuadrúpede bloqueo que impidió intentos
de fortalecer el Estado fructificaran: la renuencia de las elites económicas al contrato fiscal

1
moderno …. (pg 487) no la guerra o voluntad de las elites, sino el avance de las izquierdas ( a la que
se sumaron la aparición de guerrillas urbanas inspiradas en el movimiento tupamaros pg 490)
cerró alguna acción de reforma. Finalizaban los años 70.

El narcotráfico, el cual con la mariguana ya a finales de los años 70’s era el primer productor
mundial, sumó a las violencias, el autor se centra en las relaciones que hubo entre las mafias y las
guerrillas (pg 491) y cómo las últimas con ello accedieron al circuito internacional de armamentos
gracias a los narcodólares. En algún lugar de esos circuitos se envileció o rompió tal asociación y
con una sucesión de hechos ya el autor nos pone en el escenario a los paramilitares como otro
actor violento, gentes a las que endilga para su inspiración: un modelo de señorío violento sobre
una economía de enclave (especialmente los esmeralderos), la agitación anticomunista, y los
recursos del tráfico de drogas (pg 493). Tales gentes y su tarea con Gaviria y Samper (aun a pesar
que el autor no menciona este último dice .. y siguiente administración) recibieron el estímulo vía
las convivir para terminar “gestando una federación nacional de paramilitares que cumplió .. una
protagónica actividad contrainsurgente y de violencia unilateral contra la población civil” (pg 494).
Ya entrados los 80´s el narcotráfico retó con su fuerza violenta al mismísimo Estado, de aquello
además aun sobrevive su poder corruptos que apenas menciona el autor.

Paramilitarismo y unas guerrillas fortalecidas, se dieron al reclutamiento, muchas veces de manera


forzada, de campesinos propiciados por las circunstancias del desempleo, la desigualdad de
ingresos, la pobreza rural y la crisis económica del fin del siglo (pg 499) crearon, diríase, un caldo
de cultivo en que cualquier cosa podría suceder, allí el autor ubica las voluntades de negociación y
la negociación misma, rechazos a las negociación o las propuestas, cuando no amnistías e
incorporaciones a la vida social y política del país. Esta presentación la hace coincidir el autor, y la
realidad misma, con la ocurrencia de la multiplicación del daño, los repertorios de victimización y
lo que él da por llamar aumento la cuantificación del horror, que evidencia que la nuestra ha sido
una “guerra injusta” (pg. 500), la que no ha sido homogénea en todo el territorio aun cuando los
efectos cubrieron todo el país. Esa misma guerra afecto el orden democrático, institucional y en el
régimen de derechos y libertades (pg 502).

Ya de la negociación, Colombia puede contar hasta 18 episodios de negociación, esas fracasadas


por un listado de eventos, circunstancias, divisiones, improvisaciones, incertidumbre de la
supervivencia misma de la organización en posibles nuevos escenarios, e intereses (pg 508).

Así espero haber dado cuenta en esas tres líneas de responsabilidades que expone el autor
inaugurando este trabajo, texto que no deja de ser controversial que al mismo tiempo deja ver
otros elementos del conflicto y guerra en el país, no identifica, o invisibilidad otros tras la palabra
desigualdad, pobreza, ingenuidad política de las elites, entre las que me han interrogado.

Bogotá, 27 de abril 2016.

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