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Brian Boru: Rey de Irlanda y Héroe

1) Brian Boru se convirtió en rey de Munster en 978 y controló todo el reino para 984, siendo reconocido como Gran Rey de Irlanda en 1001. 2) Luchó duramente contra los vikingos que ocupaban parte de Irlanda, derrotándolos definitivamente en la Batalla de Clontarf en 1014. 3) Es considerado uno de los grandes héroes de Irlanda aunque su biografía resulta complicada debido a la mezcla de realidad y ficción en su historia.

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Brian Boru: Rey de Irlanda y Héroe

1) Brian Boru se convirtió en rey de Munster en 978 y controló todo el reino para 984, siendo reconocido como Gran Rey de Irlanda en 1001. 2) Luchó duramente contra los vikingos que ocupaban parte de Irlanda, derrotándolos definitivamente en la Batalla de Clontarf en 1014. 3) Es considerado uno de los grandes héroes de Irlanda aunque su biografía resulta complicada debido a la mezcla de realidad y ficción en su historia.

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Brian Boru o Boroimhe (Thomond, 941 - Clontarf, 1014) se convirtió en el 978 en rey

de Cashel, capital del antiguo reino irlandés de Munster. Hacia el año 984
controlaba la totalidad del reino, y en 1001 fue reconocido como Gran Rey de
Irlanda. Desde su juventud, luchó duramente contra los vikingos que ocupaban parte
de su país.

Finalmente, en la Batalla de Clontarf, librada el 23 de abril de 1014, los vikingos


fueron derrotados por un ejército comandado por sus hijos. Es uno de los grandes
héroes de los irlandeses, pero en su historia se confunden la realidad y la
ficción, por lo que resultaría muy complicado elaborar su biografía con precisión.

Índice
1 Biografía
1.1 Orígenes
1.2 Los Dál gCais
1.3 Mathgamain
1.4 Extendiendo su autoridad
1.5 La lucha por Irlanda
1.6 Emperador de los irlandeses
2 Consideración histórica
3 Matrimonios
4 Curiosidades
5 Referencias
Biografía
Orígenes
Probablemente nació en el año 941, aunque algunas fuentes fechan su nacimiento en
926. Nació cerca de Killaloe, una ciudad en la región de Thomond (Tuadmumu) donde
su padre Cennétig mac Lorcáin era rey.

Cuando su padre murió, el reino de Thomond pasó al hermano mayor de Brian,


Mathgamain, y cuando éste murió combatiendo con los vikingos en el año 976, Brian
le sucedió. Posteriormente, llegó a reinar en todo el reino de Munster. Su madre Bé
Binn, también fue asesinada por los vikingos cuando Brian era un niño.

Se cree que el origen de su apellido Boru o Borúma ("de los tributos"), está
relacionado con un vado del río Shannon donde una partida de ganado era llevada
como tributo desde su clan, los Dál gCais, a un clan más importante a los que les
debían vasallaje, los Eóganachta. Sin embargo, parece más probable el apellido le
hubiera sido dado por ser quien consiguió que su clan pasara de pagar tributo a
recibirlo de aquellos a quienes su familia pagaba. Hay leyendas más modernas
creadas para implicar que esto fue así por recaudar dinero de los caudillos menores
de Irlanda, y los usó para reconstruir monasterios y bibliotecas que habían sido
destruidos durante las invasiones vikingas.

Los Dál gCais


Brian pertenecía a los Dál gCais (o dalcasianos) que ocupaban un territorio a ambos
lados del río Shannon, un territorio que más tarde sería conocido como el Reino de
Thomond y que actualmente, incluye parte del Condado de Clare y del Condado de
Limerick. El Shannon servía como una ruta por la cual se podían hacer incursiones
contra la provincia de Connacht (al oeste del río) y Meath (al este). Su padre,
Cennétig mac Lorcáin, y su hermano mayor, Mathgamain, realizaron incursiones por el
río en las que sin duda habría participado Brian. Probablemente esto fue la raíz
del aprecio que Brian sentirá en el futuro por los buques de guerra.

Una importante influencia sobre los Dál gCais era la existencia de la ciudad
hiberno-nórdica de Limerick, situada en un istmo alrededor del cual fluye el
Shannon. Indudablemente las relaciones entre Limerick y los dalcasianos dieron
lugar a conflictos, pero es improbable que fueran de abierta hostilidad; hubo
probablemente también contactos pacíficos, como el comercio. Los dalcasianos
podrían haber obtenido beneficios adicionales de estas relaciones amistosas, a
través de las cuales habrían podido conocer las innovaciones de los vikingos como
sus armas superiores y su diseño de barcos, factores que podrían haber contribuido
al incremento de su poder.

Mathgamain
En 964, el hermano mayor de Brian, Mathgamain, consiguió adquirir el control de
toda la provincia de Munster, tras capturar la Roca de Cashel, capital del clan
rival Eóganacht. El rey Eóganacht, Máel Muad mac Brain, organizó una alianza contra
los Dál gCais, en la que participaban, entre otros, otro señor de Munster, e Ivar,
señor de Limerick. En la batalla de Sulchoid, el ejército dalcasiano que lideraban
Mathgamain y Brian derrotó decisivamente al nórdico-irlandés de Limerick y, después
de la victoria, saqueó y quemó la ciudad. Su derrota en Sulchoid pudo inducir al
rey Máel Muad a pensar que el engaño podría triunfar allí donde un enfrentamiento
abierto en el campo de batalla había fracasado. Mathgamain acudió en el año 976 a
lo que parecía ser un encuentro amistoso para reconciliarse con sus enemigos del
clan Eóganacht, pero fue apresado y asesinado. Fue debido a estas circunstancias a
las que Brian (a la edad de 35 años), fue nombrado nuevo líder del clan Dál gCais.

Brian, se puso en marcha inmediatamente para vengar la muerte de su hermano y


recuperar el control sobre la provincia de Munster. Atacó y derrotó
consecutivamente al ejército hiberno-nórdico de Limerick, a los aliados irlandeses
de Máel Muad y, finalmente, al propio Máel Muad. La campaña de Brian para
establecer su control sobre Munster, mostró los rasgos que serían característicos
de todas sus guerras: tomaba la iniciativa, derrotaba a sus enemigos por separado
antes de que pudieran unir fuerzas y vencerle y, aunque fue implacable y
horriblemente brutal para los estándares modernos, buscaba la reconciliación
después de la victoria en lugar de continuar con las hostilidades. Después de que
hubiera matado al gobernante de Limerick, Ivar, y a su sucesor, permitió a los
vikingos de Limerick permanecer en su asentamiento. Tras matar a Máel Muad, trató a
su sucesor -su hijo Cian- con gran respeto, dándole incluso a su hija Sadb en
matrimonio. Cian permaneció como un aliado fiel durante el resto de su vida.

Extendiendo su autoridad
Habiendo establecido su control absoluto sobre la provincia de Munster, Brian buscó
extender su dominio sobre las provincias vecinas de Leinster, al este, y Connacht,
al norte. Por ello se enfrentó al Alto Rey Máel Sechnaill mac Domnaill, cuya base
estaba en la provincia de Meath. Durante los siguientes quince años, desde el año
982 hasta el año 997, el Alto Rey mandó ejércitos a Leinster y Munster, mientras
Brian, como habían hecho antes su padre y su hermano, enviaba su flota río Shannon
arriba para atacar Connacht y Meath, cada una a un lado del río. Sufrió bastantes
derrotas en estos enfrentamientos, pero aprendía de cada una de ellas. Desarrolló
una estrategia militar que le dio buenos resultados durante sus campañas: el uso
coordinado de fuerzas por tierra y por agua (fluviales y marítimas). La flota de
Brian, que incluía tropas aportadas por las ciudades hiberno-nórdicas que tenía
bajo su control, dio apoyo directo e indirecto a las tropas terrestres. El apoyo
indirecto consistía en que la flota realizaba un ataque de distracción en un lugar
lejano al que Brian pensaba atacar con su ejército. El apoyo directo implicaba un
avance doble que las fuerzas navales actuaban como una pinza del ataque mientras
que el ejército formaba la otra.

En el año 996, Brian logró controlar por fin la provincia de Leinster, lo cual pudo
inducir a Máel Sechnaill a llegar a un acuerdo con él al año siguiente. Se
reconocía la autoridad de Brian sobre Leth Moga, es decir: la mitad sur de Irlanda,
en la que estaban las Provincias de Munster y Leinster (y las ciudades hiberno-
nórdicas dentro de ellas). Máel Sechnaill se limitó a aceptar los hechos consumados
y se conformó con mantener el control sobre Leth Cuinn (la mitad norte de Irlanda),
formada por las provincias de Meath, Connacht y Ulster.
Precisamente debido a que había aceptado someterse a la autoridad de Brian, el Rey
de Leinster, fue derrocado en el año 998 y sustituido por Máel Mórda mac Murchada.
Dadas las circunstancias por las que había sido entronizado, no es sorprendente que
Máel Mórda mac Murchada no tardara en rebelarse contra Brian. En respuesta Brian
reunió al ejército de la Provincia de Munster con la intención de asediar la ciudad
nórdico-irlandesa de Dublín, la cual estaba gobernada por el aliado y primo de Máel
Morda, Sigtrygg Silkiskegg. Máel Morda y Sitrygg, decidieron luchar contra Brian en
una batalla en lugar de tratar de resistir el asedio, por lo que ambos ejércitos se
enfrentaron en la batalla de Glenmama. Los anales irlandeses coinciden en que fue
una batalla particularmente violenta y sangrienta, aunque son cuestionables el que
durara desde la mañana hasta la medianoche o que hubiera 4.000 muertos. En
cualquier caso, como habían hecho él y su hermano tras la batalla de Sulchoid
treinta y dos años atrás, capturó y saqueó la ciudad enemiga, Dublín. Una vez más,
sin embargo, Brian optó por la reconciliación; ofreció a Sigtrygg la posibilidad de
recuperar su posición como gobernante de Dublín, dándole también la mano de una de
sus hijas en matrimonio, justo como hizo con el rey Eoganacht, Cian. Puede que
fuera en esta ocasión cuando Brian se casó con la madre de Sigtrygg y hermana de
Máel Morda, Gormflaith ingen Murchada, la anterior esposa de Máel Sechnaill.

La lucha por Irlanda


Brian dejó claro que sus ambiciones no habían quedado satisfechas por los acuerdos
del año 997, cuando en el año 1000, lideró un ejército combinado de Munster,
Leinster y Dublín en un ataque sobre la provincia madre del Alto Rey Máel Sechnaill
mac Domnaill, Meath. La lucha sobre quién gobernaría sobre toda Irlanda se reanudó.
El principal aliado de Máel Sechnaill era el rey de Connacht, Cathal mac Conchobar
mac Taidg, pero esto suponía algunos problemas. Las provincias de Meath y Connacht
estaban separadas por el río Shannon, que actuaba tanto como ruta para que Brian
pudiera atacar las orillas de ambas provincias, como de barrera para que los dos
gobernantes se prestasen mutuo apoyo. Máel Sechnaill encontró una ingeniosa
solución: se construirían dos puentes sobre el Shannon. Estos puentes servirían
tanto como obstáculo para bloquear el avance de la flota de Brian como para
trasladar tropas entre Meath y Connacht.

Los Anales Irlandeses cuentan que en el año 1002, Máel Sechnaill entregó su título
a Brian, aunque no especifican cómo sucedió. La crónica la Guerra de los Irlandeses
contra los Extranjeros (Cogad Gáedel re Gallaib en gaélico), cuenta que Brian
desafió al Alto Rey Máel Sechnaill a combatir en la colina de Tara, en la provincia
de Meath, pero Máel Sechnaill pidió un mes de tregua para poder movilizar a sus
tropas, a lo cual Brian accedió. Pero para cuando se cumplió el plazo Máel
Sechnaill no había conseguido recabar el apoyo de todos los que eran nominalmente
sus súbditos y fue obligado a ceder su título a Brian. Dado el estilo de dirigir
una campaña de Brian esta explicación resulta poco verosímil. Si hubiera sabido que
su enemigo tenía problemas, habría aprovechado la ocasión para ganar ventaja sobre
él en lugar de permitirle ponerse a su par. Y a la inversa: dada lo larga e intensa
que había sido la lucha entre ambos, es altamente improbable que el Alto Rey se
hubiera resignado a ceder el trono sin luchar. Que tuviera lugar esa lucha o no o
cuáles fueron las circunstancias exactas de los hechos, nunca se sabrá, pero lo que
es indiscutible es que en el año 1002 Brian Boru se convirtió en el nuevo Alto Rey
de Irlanda. Brian pretendía ser rey, y no sólo de nombre. Para conseguirlo
necesitaba imponer su voluntad a los numerosos jefes regionales de la única
provincia que quedaba sin someterse a él: el Ulster. La geografía del Ulster
presentaba un desafío considerable; había tres rutas principales por las que se
podía invadir la provincia y las tres favorecían a los defensores. Brian tenía que
encontrar primero la forma de atravesar o rodear estos cuellos de botella y después
tendría que someter a los reyes del Ulster. A pesar de que lanzó a la campaña todas
las tropas que pudo reunir del resto de Irlanda conseguir su objetivo le costó diez
años, lo cual es un claro indicador de lo costoso que resultó derrotar a los reyes
del Ulster. Una vez más, la coordinación de las fuerzas terrestres y navales le dio
la victoria. Aunque los jefes del Ulster pudieron detener el avance de las tropas
terrestres de Brian, no pudieron evitar que su flota atacara las costas de sus
reinos. Pero conseguir entrar en el Ulster fue sólo el principio. Brian derrotó a
todos y cada uno de los jefes del Ulster que le desafiaron, obligándoles a
reconocerle como su señor.

Emperador de los irlandeses


Fue durante este proceso que Brian trató de afianzar su control mediante un sistema
alternativo, no sólo sobre la provincia del Ulster, sino sobre toda Irlanda. En
contraste con otras partes, el Cristianismo se estructuró en Irlanda en lugar de
alrededor de obispos (que controlaban diócesis) y arzobispos (que controlaban
archidiócesis) en monasterios dirigidos por poderosos abades pertenecientes a las
familias reales de las tierras en que se encontraban. Entre los más importantes se
encontraba el monasterio de Armagh, localizado en la provincia del Ulster. Está
consignado en el Libro de Armagh que, en el año 1005, Brian donó veintidós onzas de
oro al monasterio y declaró al monasterio capital religiosa de Irlanda, al cual los
demás monasterios debían enviar los diezmos que recaudaban. Esto fue una hábil
jugada, pues la supremacía del monasterio de Armagh duraría tanto como Brian fuera
Alto Rey. Por lo tanto, a Armagh le interesaba apoyar a Brian con toda su riqueza y
poder. También es interesante constatar que en el Libro de Armagh, Brian no es
citado como Alto Rey, sino que se refieren a él como "Imperator Scottorum"
(Emperador de los Irlandeses). Hacia el año 1011 todos los jefes regionales de
Irlanda habían reconocido la autoridad de Brian. Desafortunadamente, tan pronto
como se logró la unidad, se perdió de nuevo.

Máel Mórda mac Murchada de Leinster había aceptado la autoridad de Brian a


regañadientes, y en 1012 se rebeló. Las crónicas Cogad Gáedel re Gallaib cuentan
que uno de los hijos de Brian insultó a Máel Morda, lo cual le llevó a levantarse
contra la autoridad de Boru. Fuera cual fuera la auténtica razón, Máel Morda buscó
aliados con los que desafiar al Alto Rey. Encontró a un jefe regional del Ulster
que se había sometido a Brian no hacía mucho. Juntos atacaron la Provincia de
Meath, donde el antiguo Alto Rey Máel Sechnaill reclamó la ayuda de Brian para
defender su reino. En 1013, Boru lideró un ejército desde la provincia de Munster y
del sur de Connacht hasta Leinster. Un destacamento a las órdenes de su hijo,
Murchad, arrasó la mitad sur de la provincia de Munster durante tres meses. Las
fuerzas dirigidas por Murchad y Brian, se reunieron el 9 de septiembre ante las
murallas de Dublín. La ciudad estaba bloqueada, pero el ejército del Alto Rey se
quedó sin provisiones antes que los defensores, por lo que se vio obligado a
levantar el asedio y regresar a Munster hacia Navidad.

Es posible que Máel Morda esperara que con la derrota de Brian, se le unieran otros
gobernantes regionales, a los que Brian había obligado a someterse. Si era así
debió sentirse muy decepcionado. Aunque el Ulster y la mayor parte de la provincia
de Connatch no proporcionaron tropas al rey, tampoco -con la excepción de un único
jefe del Ulster- le proporcionaron ayuda a él. Su incapacidad para reclutar tropas
en Irlanda así como el que era consciente de que las necesitaría para cuando
regresara el Alto Rey explicaría por qué decidió ir a buscarlas de monarcas de
fuera de Irlanda. Ordenó a su primo y vasallo Sigtrygg Silkbeard, rey de Dublín,
que fuera a ultramar para conseguir ayuda.

Sigtrygg viajó a las islas Órcadas y a su regreso paró en la isla de Man. Estas
islas habían sido conquistadas por los vikingos hacía mucho tiempo y los señores
hiberno-nórdicos tenían lazos con ellas. Ya había precedentes del uso de tropas
vikingas de las islas: habían sido usadas por el padre de Sigtrygg -Amlaíb Cuarán-
en el año 980 y por el propio Sigtrygg diez años más tarde. Estaban interesados en
el botín, no en tierras. Al contrario de lo que afirma la crónica Cogad Gáedel re
Gallaib no se trató de un intento de los vikingos de reconquistar Irlanda, pues
había nórdicos en ambos bandos: los nórdico-gaélicos del reino de Dublín y los
vikingos de las Orcadas al servicio de Máel Morda y los hiberno-nórdicos de
Limerick (y probablemente los de Waterford, Wexford y Cork también) y, según
algunas fuentes, una banda de mercenarios vikingos de la isla de Man en el del Alto
Rey. Por lo tanto, podríamos decir que se trató de una guerra civil irlandesa con
participación extranjera menor en ambos bandos.

Junto con los soldados reclutados en el extranjero, las fuerzas de Brian incluían
tropas de las provincias de Munster, Connacht meridional y Meath, estas últimas
comandadas por su viejo rival Máel Sechnaill mac Domnaill. Es probable que superara
en número a las de Máel Morda, ya que se sintió lo suficientemente seguro como para
enviar un destacamento montado al mando de su hijo más joven, Donnchad, para atacar
el sur de Leinster, probablemente esperando forzar a que Máel Morda licenciara sus
tropas para que volvieran a defender sus hogares. Desafortunadamente para el Alto
Rey, si tenía superioridad numérica, pronto la perdió. Un desacuerdo con el Rey de
Meath acabó con la retirada de la ayuda de Máel Sechnaill (Brian mandó un mensajero
a Donnchad pidiéndole que volviera, pero llegó demasiado tarde). Para empeorar sus
problemas, los contingentes nórdicos, liderados por Sigurd el Fuerte, jarl de las
Orcadas y Brodir de la Isla de Man, llegaron el domingo de Ramos.

La batalla tendría lugar cinco días más tarde el viernes santo 18 de abril al norte
de Dublín, en Clontarf. Todas las crónicas mencionan que el combate duró todo el
día y, si bien es posiblemente una exageración, es un claro indicativo de que la
lucha fue larga, tal vez indicio de que las fuerzas de ambos bandos estaban
igualadas. El resultado final fue la desbandada de los vikingos, pero en el combate
o en las postrimerías del mismo perdió la vida el Alto Rey. La mayor parte de sus
hijos murieron también en la batalla, dejando el trono sin un claro sucesor. Hay
muchas leyendas que cuentan como habría muerto Brian: en un heroico combate cuerpo
a cuerpo, asesinado en su tienda mientras estaba rezando por un mercenario fugitivo
vikingo llamado Brodir... Se cree que está enterrado en el extremo norte de la
Catedral de San Patricio, en la ciudad de Armagh.

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