El terrible guerrero
Un día, una diminuta oruga entro arrestándose
hasta la madriguera de un conejo, aprovechando
su ausencia. Se acomodó muy bien en una
esquinita escondida y caliente, y allí se quedó.
Cuando el conejo regreso, observo en el suelo una
huella que no había visto antes.
¿Quien ha podido dejar esta marca? ¿Quién está
allí? El conejo pregunto.
La oruga, desde el fondo de la madriguera,
respondió con una voz atronadora:
¡Soy un guerrero terrible, hijo del jefe de los
guerreros del país de la nada! ¡Hago morder el
polvo al rinoceronte y pateo al elefante!
El conejo, temblando de terror, salió corriendo.
Cuando estuvo a prudente distancia de su hogar,
pensó con tristeza que era muy débil para hacerle
frente a un animal capaz de vencer al rinoceronte
y al elefante.
Por casualidad, se encontró con el leopardo y le
pidió que hablara con el feroz animal que ocupaba
su casa. El leopardo acepto, pero cuando escucho
la respuesta de la oruga, huyo.
El conejo se dirigió entonces al rinoceronte, y
después al elefante. Pero ocurrió lo mismo.
Ambos huyeron después de escuchar a la oruga.
Una rana paso por allí y viendo al conejo en ese
estado, le pregunto:
¿Qué te pasa amigo conejo?
¡Ay, si supieras! ¡Ya no se qué hacer! Mi casa ha
sido invadida por un guerrero tan terrible que ha
hecho huir al leopardo, al rinoceronte y al
elefante.
¿Y quién es ese terrible individuo?
Dice que es el hijo del más terrible jefe guerrero
del país de la nada.
Escucha: debemos mirar de cerca a ese extraño
personaje que asusta a los animales más feroces.
La rana se aproximo a la entrada de la
madriguera y exclamo:
¿Quién ocupa la casa de mi amigo conejo?
La oruga respondió, como de costumbre, con voz
fuerte:
Soy yo el más valeroso de los guerreros. Acabo
con todos los animales feroces, aplasto al
rinoceronte y pateo a los elefantes.
Bueno, ¡pues tendrás que hacerlo conmigo ahora!
La rana dentro saltando a la madriguera. Cuando
la oruga vio que se dirigió a ella, murmuro
temblando de miedo:
No te enojes, te lo ruego, solo soy una pobre
oruga.
Así, la valiente rana hizo salir a la oruga y se la
mostro a todos los animales, especialmente a
todos los débiles y miedosos. La oruga quedo bajo
la protección de la rana y la historia hizo reír a
todos los animales siendo esta la diversión de la
selva por mucho tiempo.