AMADA HIJA MIA
Tu eres mi preciosa hija y ahora que mi Espíritu vive dentro de ti, siento cuan
cansada y abrumada te sientes, la carga es tan pesada que a veces sientes que no
puedes continuar.
La responsabilidad es tanta, que no tienes tiempo para descansar, pero hoy quiero
decirte que has tomado la mejor decisión y es creer en mi y servirme. Yo soy tu
padre, el que te sostiene y que nunca te ha dejado sola, aunque no me veas yo estoy
a tu lado.
Mis pensamientos y mis caminos son más grandes que los tuyos, yo he derramado
mi gracia sobre tu vida, te estoy preparando y te estoy dando armas para que pelees
esta batalla, recuerda que no hay nada imposible para mí, yo conozco cada detalle
de tu vida, lo que te preocupa, lo que guardas en tu interior y lo que callas, lo que
me pides y lo que esperas, no te preocupes, experimentarás mi gloria y cantarás
victoria.
Hoy quiero darte un refrigerio especial a tu alma, para que puedas recibir la paz
que sobrepasa todo entendimiento que esta sobre cada circunstancia en tu vida. ¡No
temas, esfuérzate y se valiente! Cobra ánimo no desfallezcas, hoy estoy
depositando sobre tu vida una unción nueva, estoy renovándote, no estás sola yo
estoy contigo.
Yo cumplo mis promesas, y todo lo que te he dicho lo cumpliré, soy tu proveedor y
suplo tus necesidades y verás esa provisión en tu casa y en tu familia.
Tu me has dado, pero yo te daré aún más, miro tu corazón, quiero que sepas que yo
he limpiado muchas veces tus lágrimas, sí te he visto llorando, pero quiero decirte
que descanses en mi presencia y espera con tranquilidad la bendición que recibirás.
Yo te guardo y bendigo y extiendo mi amor sobre ti y te muestro mi favor, yo te
miro con agrado y te doy paz, yo te cubro con mi gracia a ti y a tus generaciones, tu
familia y tus hijos y los hijos de tus hijos, mi presencia te acompaña a donde quiera
que tu vayas y te lleno de poder, yo voy contigo de mañana y de noche en tu
entrada y salida, en tu llanto y alegría yo estoy contigo.
Yo marcho al frente de ti y estoy contigo, nunca te dejaré, ni te abandonaré no
temas ni te desanimes. (Deuteronomio. 31:8)
Atte. DIOS
Posdata. Te AMO, Te AMO, Te AMO, Hija