CASO MARISOL
Paciente mujer de 31 años que acude a la consulta acompañada de sus
padres y su pareja, quienes refieren:
Madre: Mi hija está nuevamente mal, no sale de la cama, nada le
conmueve, no atiende a su hijo de 7 años, cada vez que le pregunto por qué
esta así, ella llora. Hace dos días intentó matarse, se tomó 20 pastillas de su
papá que son para la depresión y para dormir.
Padre: Yo tomo medicación porque me diagnosticaron depresión, pero mi
hija está peor que yo y no quería venir al médico.
Marisol: Me siento muy mal, quisiera que todo esto se vaya de una vez,
pienso que solo la muerte me aliviará, es un vacío profundo que duele en el
pecho. No quiero volver a internarme. Cada día que amanece me siento
devastada, nada me entusiasma, nada me alegra, no quiero levantarme de
la cama.
Se les pregunto sobre los episodios similares en el pasado:
Padre: Cuando estaba terminando secundaria era muy activa, entusiasta,
dormía poco, estudiaba poco y sacaba buenas notas, muy alegre y exitosa,
pero cuando salió del colegio entro en una depresión que le hiso perder casi
un año, se tomó veneno para ratas a los 16.
Esposo: No es la primera vez que le pasa esto, hace dos años ya le ocurrió,
le tuvieron que internar, estuvo en el hospital psiquiátrico 25 días,
escuchaba voces que le atormentaban y creía que le perseguían para
matarle, no dormía, se salía a la calle y caminaba como loca, predicaba en
las plazas, se peleaba con los policías municipales, lloraba de todo, quería
salvar al mundo, todo eso mejoro cuando salió de alta; le dieron
tratamiento para continuar tomando, pero hace tres meses lo dejo.
Madre: En general nunca ha estado estable, cada año tiene épocas de
depresión y otras esta muy bien.
Marisol: Ahora no escucho voces ni salgo a predicar, aquella vez estaba
como loca, fue ese tiempo nomas, mi cabeza me fallaba, ahora lo que siento
es depresión.
Desde hace 3 semanas presenta tristeza melancolica, anhedonia, abulia,
astenia, aislamiento social, hipersomnia diurna e insomnio de inicio,
anorexia y episodios de irritabilidad e intolerancia. Pensamiento
catastrófico con ideas de suicidio.
Entre los antecedentes familiares su padre recibe tratamiento con
Fluoxetina desde hace varios años. Un tío paterno fallecido por suicidio.
A los 29 años presento un cuadro similar aunque además presentaba
alucinaciones auditivas y visuales en las que escuchaba la voz del demonio
que la atormentaba y veía sombras y “fantasmas” aterradores, por lo que
la hospitalizaron y le medicaron, primero con Olanzapina, luego le
agregaron Fluoxetina y Litio, con eso mejoro y le dejaron con Litio y
Olanzapina, pero tiempo después, al sentirse bien lo dejo, se mantuvo
estable unos 5 meses pero desde hace tres esta nuevamente mal.
Dentro de la historia personal destaca que a los 15 años logró éxitos
importantes, fue primer puesto en el colegio, logro una beca de
intercambio, culminó los estudios de inglés tres meses antes de lo esperado
y fue elegida señorita simpatía en el colegio, además dormía poco. Para
cuando termino el colegio todo eso cambio, no podía estudiar, lloraba
constantemente y tuvo un intento suicida ingiriendo insecticida, por lo que
fue al psicólogo por 8 meses y mejoro aunque nunca volvió a ser tan
“proactiva” como lo fue entre los 15 y 16 años.
Se le reinicia tratamiento con el siguiente esquema: