EL PODER DEL EVANGELIO DESTRUYE IDOLATRÍA
El apóstol Pablo llegó a la gran ciudad metropolitana de Éfeso, en su tercer viaje misionero, con el
único propósito de predicar el Evangelio del Señor Jesús. Para apreciar su valentía, denuedo y la gran
labor que empeñó este gran apóstol, es necesario ubicarnos en el ambiente difícil y hostil en donde él
tuvo que predicar el Evangelio.
LA CIUDAD DE EFESO
Éfeso era la capital de la provincia de Asia, uno de sus centros comerciales importantes en el
oriente del imperio romano. La problemática más grande que el apóstol Pablo tuvo que confrontar era
su ambiente que estaba infestado con todo tipo de idolatría, brujería, inmoralidad, adoración imperial y
corrupción en gran escala. Era el centro de la adoración de toda Asia, y del imperio romano, a la infame
diosa virgen Diana de los romanos, Artemis su equivalente griego, Afrodita de los corintios, Astarot de
los cananeos o Astarté de los fenicios, e Ishtar de los Asirios; las cuales eran la continuidad de la
adoración a la diosa madre pagana Semiramis de los misterios babilónicos, donde tuvo su origen y se
esparció por todo el mundo bajo diferentes nombres. Hoy la adoran como la virgen de Guadalupe, la
virgen del Carmen, Madonna y María la supuesta reina madre de los cielos, Jeremías 7:18. Era la diosa
de amor, fertilidad, caza y la patrona protectora del panteón pagano greco-romano, lo que ciertas
religiones llaman hoy la diosa patrona, como la virgen de Guadalupe, la virgen del Carmen, etc. Ella era
representada por una imagen sensual hecha de plata, con cuatro hileras de senos en su pecho y otras
que bajaban desde su cintura hasta sus pies. Había cientos de vírgenes sacerdotes que practicaban actos
sexuales como parte de las ceremonias religiosas, muy similar a Afrodita en Corinto. El mito relata que el
dios sol, Júpiter la envió de la luna a la tierra en una cápsula de un meteoro.
El templo de ella era un enorme edificio de mármol, con 120 pilares, 120 pies de altura, que medía
340 X 100 pies; su hermosa atracción arqueológica la hizo ganar los honores de ser una de las siete
maravillas del mundo. Ella hizo de Éfeso el centro turístico de toda Asia. Realezas y gentes de todos los
estratos sociales de todas las naciones la visitaban y traían ofrendas a sus sacerdotes que los hicieron
ricos. En Efesios se hacían reliquias de plata de Diana, sentada en el templo. Demetrio era el principal
platero que fabricaba su reliquia. Su ídolo era tan deseado al punto que era una fuente de grandes
ganancias a muchos que lo vendían.
EL ÉXITO DE LA PREDICACIÓN DEL EVANGELIO
El primer encuentro que el apóstol Pablo tuvo cuando llegó a Éfeso fue con doce discípulos de Juan
el Bautista. Esto debe haber sido unos veinte años después que comenzó la iglesia en el día de
Pentecostés, en el año 33 d. C. Al acercarse a ellos les preguntó: “¿Recibiste el Espíritu Santo desde que
creíste?” Ellos le respondieron diciendo: “Ni si quiera hemos oído si hay Espíritu Santo.” Entonces, Pablo
les preguntó “¿En qué fuisteis bautizado? Ellos respondieron en el bautismo de Juan.” Quiero llamar su
atención al hecho de que el apóstol Pablo no les dijo que repitieran una oración para recibir a Cristo, y
van a recibir el Espíritu Santo, como hacen las iglesias trinitarias hoy. De hecho, no hay ningún lugar en
la Biblia en donde un apóstol, obispo, o ministro dijo a alguno que repite su oración para recibir a Cristo.
Muy consistente con el mensaje de Pedro, a los compungidos de Corazón en el día de Pentecostés,
después de informarles sobre el propósito por el bautismo de Juan, ellos creyeron y fueron bautizados
en el nombre del Señor Jesús. Es importante notar que estos discípulos estaban ya bautizados, y fueron
rebautizados en el nombre de Jesús, porque el bautismo de Juan era válido hasta venido Cristo. Lo que
es necesario entender es que, si usted no ha sido bautizado correctamente, el bautismo no es válido.
Hiciste lo correcto, pero, de una manera incorrecta, lo cual requiere hacerlo otra vez, correctamente, en
el nombre del Señor Jesús, en la misma manera en que estos doce discípulos lo hicieron.
Quiero, señalar, también que cuando esos discípulos creyeron, aún no habían recibido el Espíritu
Santo, sino hasta después que fueron bautizado, y el apóstol Pablo les impuso las manos y oraron con
ellos, fue que recibieron el Espíritu Santo. Además, es muy interesante notar que cuando recibieron el
Espíritu Santo; la Biblia dice: 19:6 “Y vino sobre ellos el Espíritu Santo y hablaron en otras lenguas,” muy
similar al día de Pentecostés, en la casa de Cornelio, 10:44-47. Vemos, pues, que la iglesia de Éfeso fue
fundada bautizando los creyentes en agua en el nombre del Señor Jesús y el bautismo del Espíritu Santo,
en la misma manera en que la iglesia fue fundada en el día de Pentecostés.
Algunas denominaciones religiosas usan Efesios 1:13 “En él también vosotros, habiendo oído la
Palabra de verdad, el evangelio de vuestra Salvación, y habiendo creído en él fuiste sellados con el
Espíritu de la promesa,” para decir que tan solamente creer y decir la oración por salvación, ya uno es
salvo sin ser bautizado y sin recibir el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas. Esa
afirmación es una muy mala interpretación del verso. Es un caso de los falsos maestros que sacan el
texto del contexto para hacer un pretexto. El apóstol Pedro los llaman indoctos e inconstantes que
tuercen las Escrituras para su propia condenación, II Pedro 3:16. Pablo está haciendo referencia a la
conversión de los doce discípulos en 19:1-6, que recibieron la Palabra de Dios, creyeron, fueron
bautizados en el nombre de Jesús y fueron sellados con el Espíritu Santo, hablando en otras lenguas.
¡Aleluya! ¡Gloria a Dios! Esto no es una posición denominacional, ni tampoco una interpretación
personal, esto es lo que dice la Biblia, para el que tiene la iluminación del Espíritu Santo.
El apóstol Pablo comenzó a predicar en las sinagogas, pero los judíos, por haber endurecido sus
corazones contra la verdad, él decidió compartir el mensaje entre los gentiles, y continuó predicando en
la escuela de uno llamado Tirano, y quedó predicando por dos años, Dios confirmando con milagros y
sanidades y toda Asia oyó la Palabra del Señor Jesús, 19:8-17. Su ministerio fue fructífero en Éfeso.
19:18-19 “Y muchos de los que habían creído ceñían, confesando y dando cuenta de sus hechos.
Asimismo, muchos de los que habían practicado la magia trajeron sus libros y los quemaron delante de
todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata. Así crecía y
prevalecía poderosamente la Palabra del Señor.”
EL DISGUSTO DE LOS PLATEROS Y ADORADORES DE DIANA
El avivamiento apostólico golpeó fuertemente las fortalezas del diablo en Éfeso, como lo fue en
Samaria y en muchas otras ciudades. Jesús estaba cumpliendo su palabra, “Las puertas de hades no
prevalecerán contra ella.” No obstante, el diablo no quedó con sus brazos cruzados. Hubo un grupo de
materialistas idólatras quienes no eran simpatizantes al evangelio, quienes se dejaron usar por el
cachudo para atacar al apóstol. Uno de los negocios que traía gran ganancia a los mercantes de Éfeso y a
toda Asia era la venta de reliquias de la diosa Diana. Muchas turistas visitaban a Éfeso para ver el
enorme templo de Diana y a comprar sus reliquias y contribuyó a crear un negocio muy lucrativo. La
favorita de las turistas era una réplica del templo con Diana hecha de plata. Aparentemente era la
fuente principal de ingresos en la ciudad. Pero, la revolución apostólica afectó en gran manera las
entradas financieras de los plateros y estaba acabando con el negocio, y la ciudad estaba a punto de
caer en una severa recesión.
Uno de los principales plateros (los que hacían las reliquias) llamado Demetrio, estaba tan
enfurecido contra Pablo, de manera que tomó la iniciativa de reunir a todos los plateros y mercantes a
una reunión urgente. En su discurso, él acusó al apóstol Pablo de estar destruyendo su negocio,
apartando la gente en toda Asia de su fe en Diana, diciéndoles: “No son dioses los que se hacen con las
manos. Y no solamente hay peligro de que este nuestro negocio venga a desacreditan sino también que
el templo de la gran diosa Diana, sea destruida la majestad de aquella a quien venera toda Asia, y el
mundo entero.” 19:24-26. Cuan terrible es notar como este materialista, defiende su amor al dinero,
cobijándose con el pretexto religioso de su pasión a Diana.
EL ALBOROTO
Las palabras de Demetrio enfurecieron a los mercantes y la multitud, fiel a Diana, se llenaron de ira,
inspirados por el diablo, y gritaban, “Grande es Diana de los Efesios,” 19:28, y se alborotó la ciudad;
hubo gran confusión entre la gente y prendieron a Gayo y a Aristarco, compañeros de Pablo y querían
linchar al apóstol Pablo, (29). La muchedumbre agitada marchó de la plaza al teatro gritando a Diana y
dando suspiros y amenazas a Pablo. Él quiso salir a confrontarlos, pero algunos de los oficiales
convertidos al Evangelio y los hermanos le detuvo. Alejandro, entonces, silenció la multitud enfurecida,
para hablarles en defensa de Pablo. Pero cuando se dieron cuenta que era judío, la muchedumbre
airada, ahogo su discurso gritando a todo dar por dos horas, completamente fuera de control, “¡Grande
es Diana de los Efesios!” 19:30-34. Qué terrible alboroto pagano. Me hicieron pensar, como es que esta
gente, pueden clamar a su dios falso con tanta pasión a un ídolo inanimado y nosotros que conocemos
al Dios verdadero, no podemos alabarle, ni por cinco buenos minutos. ¿Cómo que se siente nuestro Dios
al ver los paganos dan a su Dios, lo que nosotros sus hijos deben de darle? Nuestro Dios es Grande y
debe ser en gran manera alabado. ¡Aaaaaleluia! ¡Gloria a Dios!
EL APÓSTOL PABLO ES RESCATADO
En estas situaciones Dios siempre levanta uno entre la multitud para defender a sus siervos. En esta
ocasión un escribano, secretario de la ciudad, intervino y sugirió a la multitud, no tomar la ley en sus
manos, pues, estos hombres no son ladrones, no han blasfemado ni cometido sacrilegio contra Diana.
Tengan cuidado de no ser acusado de sedición, por haber levantado este alboroto, no teniendo razón
justificada por sus acciones. Es mejor llevar sus reclamos a las autoridades correspondientes y despidió
la multitud. Esto calmó el alboroto, porque Roma era un imperio de leyes, orden, disciplina y justicia.
Todos sus ciudadanos tienen el derecho a un juicio antes de ser condenado. Acabado el alboroto, Pablo
se despidió de los hermanos y viajó a Macedonia, 20:1.
LA VICTORIA DE ÉFESO
La iglesia de Éfeso, que era un centro del paganismo, de idolatría, brujería, prostitución religiosa y
perversión, espiritismo y lujuria, eventualmente llegó a ser el centro de evangelización en toda Asia,
Grecia, Italia y la cede de las Iglesias. Timoteo fue el Pastor de la iglesia, Juan, el último apóstol, vivió en
Éfeso y allí murió. En el libro de Apocalipsis, Éfeso encabeza la lista de las siete iglesias a quien Dios
envió mensaje específico. Que tremenda diferencia hace el poderoso mensaje del Evangelio en una
ciudad, entre los jóvenes, los esposos, las familias, el gobierno, los mercantes y las escuelas, cuando lo
abrazan.
LECCIONES QUE APRENDEMOS
1. IDOLATRIA – Es todo lo que se le atribuye virtudes y poderes divinas y lo adora en
representación de Dios o lo sustituye por el Dios verdadero, tales como muñecas, ídolos, efigie,
estatuas, símbolos, reliquias, cuadros del corazón de Jesús, crucifijos, o conceptos falsos de Dios.
2. IDOLATRIA MODERNA – Es todo lo que usted ama más o que es más importante para usted que
al Dios verdadero, sea el trabajo, el dinero, los placeres, su trabajo, carro, casa, familia, tus
artistas, cantantes o deportistas favoritas, y cosas semejantes.
3. Dios aborrece la idolatría porque es la adoración al diablo, I Corintios 8:4-5; 10:19-20; y los
ídolos son hechos por las manos de los hombres, que lo degradan a la semejanza de cosas
corruptibles, como ellos, 17:29; Salmos 115:3-8. El que no adora el Dios verdadero no queda en
un estado neutral, sino que automáticamente adora el diablo.
4. LO HOMBRES PROFESAN IDOLATRÍA –
4.1 Porque son ignorantes, ciegos por el diablo, II Corintios 4:4.
4.2 El ídolo no puede reprender, ni redargüirlos.
5. Todos los idólatras tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, Apocalipsis 22: 8
6. El único verdadero Dios en quien debemos creer, obedecer y adorar, no es la santísima trinidad,
sino EL SEÑOR JESÚS EL CRISTO, Mateo 10:10 “Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás.”
I Juan 5:20 “Pero sabemos que el hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer
al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su hijo Jesús el Cristo. ESTE ES EL VERDADERO
DIOS Y LA VIDA ETERNA.” ¡Gloria a Dios en las Alturas!
Su Servidor Pastor Dr. William M. Browne Sr.