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Combinación de Esfuerzos en Estructuras

Este documento describe las diferentes combinaciones posibles de cargas axiales, de torsión y de flexión que pueden actuar sobre una estructura. Explica cómo calcular los esfuerzos resultantes cuando actúan conjuntamente una carga axial y una carga de flexión mediante la superposición de los esfuerzos individuales. También analiza casos más complejos como cuando la carga axial no pasa por el centro de gravedad de la sección transversal.

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Combinación de Esfuerzos en Estructuras

Este documento describe las diferentes combinaciones posibles de cargas axiales, de torsión y de flexión que pueden actuar sobre una estructura. Explica cómo calcular los esfuerzos resultantes cuando actúan conjuntamente una carga axial y una carga de flexión mediante la superposición de los esfuerzos individuales. También analiza casos más complejos como cuando la carga axial no pasa por el centro de gravedad de la sección transversal.

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ESFUERZOS COMBINADOS

INTRODUCCIÓN
En los capítulos anteriores se han estudiado tres tipos básicos de cargas:
axiales, de torsión y de flexión. Cada uno de ellos se consideró que actuaba
aisladamente sobre la estructura. En este capítulo se tratan los casos en que
actúan conjuntamente dos o más de estos esfuerzos. Los tres tipos
fundamentales de cargas y sus correspondientes fórmulas se resumen en las
siguientes:

Hay cuatro combinaciones posibles de cargas: (1) axial y flexión; (2) axial y
torsión; (3) torsión y flexión, y (4) axial, torsión y flexión. Comencemos por el
caso (1) de combinación de esfuerzos axiales y por flexión, ya que es el más
sencillo pues intervienen únicamente esfuerzos normales a. En todos los
demás casos intervienen esfuerzos normales y cortantes, por lo que requieren
un estudio preliminar (Secs. 9-4 a 9-7).
COMBINACIÓN DE ESFUERZOS AXIALES Y POR FLEXIÓN
La viga simplemente apoyada de la figura 9-la soporta una carga concentrada
Q. Supongamos que la viga está unida a los apoyos en el centro de gravedad
de las secciones extremas
En el punto A, el esfuerzo normal de flexión es = My/I. Es una tensión dirigida
per - pendicularmente al plano de la sección recta, como se indica en la figura,
y la fuerza que actúa sobre un elemento diferencial de área A es dA
Si la misma viga apoyada en la misma forma se somete solamente a la acción
de una fuerza axial P (Fig. 9-Ib) los esfuerzos axiales se distribuyen
uniformemente sobre cualquier sección transversal (Sec. 1-3). Su valor es =
P/A y también es una tensión perpendicular a la sección recta. La fuerza que
actúa en el mismo elemento A es dA
Si ambas cargas actúan simultáneamente en la viga (Fig. 9-le) el esfuerzo
resultante en A se obtiene como superposición de los dos efectos aislados. En
efecto, la fuerza resultante que actúa sobre el elemento diferencial A es el
vector suma de las dos fuerzas coaxiales adADividiendo esta fuerza entre el
área dA se deduce el esfuerzo resultante = dirigido perpendicularmente a la
sección recta.
Análogamente, en un punto B de la misma sección, también a distancia y de la
línea neutra, pero por encima de ella, el esfuerzo resultante es la diferencia
entre los esfuerzos axial y por flexión. Si a los esfuerzos de tensión se les da
signo positivo y a los de compresión

Negativo, el esfuerzo resultante en un punto cualquiera de la viga viene dado


por la suma algebraica de los esfuerzos axial y de flexión en aquel punto:
Obsérvese que el esfuerzo axial puede ser de tensión o de compresión. Este
es el motivo de poner los signos positivo y negativo delante de P/A, y el
rodearlos con un círculo es para recordar que el esfuerzo axial es uniforme en
toda la sección recta.
En la ecuación (9-1) se ha aplicado el método de superposición. Ahora bien,
hay que tener en cuenta la modificación que la carga axial puede introducir en
el momento flexionante. cómo se aclara en el ejemplo siguiente. La figura 9-2
muestra, muy exageradamente, la flexión producida por una carga transversal
Q en una viga. Si P es de tensión, como en la figura 9-2a, el momento
flexionante producido por P en cualquier sección, y que vale P6, tiende a
disminuir el momento producido por Q y, por tanto, reduce los esfuerzos por
flexión, y al contrario ocurre si se trata de una compresión axial. En otras
palabras, los valores dados por la ecuación (9-1) son algo mayores que los
reales si P es de tensión, y menores que los reales si P es una compresión.
Este efecto es despreciable en muchas ocasiones si las barras o elementos de
la estructura son tan rígidos que los esfuerzos producidos por P5 son muy
pequeños frente a los producidos por el momento flexionante de las fuerzas
transversales Q, es decir, si las deflexiones son muy pequeñas. Pero si las
barras son largas y flexibles, el efecto puede tener su importancia y deben
emplearse otros procedimientos más exactos de cálculo.
PROBLEMA ILUSTRATIVO
Un voladizo tiene el perfil indicado en la figura 9-3 y ha de servir de soporte a
los cojinetes de unas grande^ poleas montadas sobre un eje. La acción del eje
es una fuerza de 25 kN dirigida como se indica. Calcular los esfuerzos
normales resultantes en los puntos 4 y B del empotramiento.

Solución: Se empieza por hallar el momento flexionante debido a P, para lo que


se descompone en sus componentes Px = 20 kN y Py = 15 kN y tomando
momentos con respecto al eje horizontal que pasa por el centro de gravedad de
la sección AB:

La componente Py actúa hacia abajo, por lo que produce un momento


flexionante negativo, mientras que Px es de efecto contrario y se considera
positivo. El signo negativo, en el momento flexionante total en AB, indica que la
curvatura de la viga en el empotramiento es cóncava hacia abajo (Sec. 4-2),
por lo que producirá tensión en A y compresión en B. Interpretado ya el signo
del momento flexionante, sólo emplearemos su valor absoluto al aplicar la
ecuación (9-1).
Para comprobar que el efecto de tensión axial es debido solamente a Px,
aplicando los principios de la mecánica se puede transformar la fuerza aplicada
en uno cualquiera de los sistemas de fuerzas equivalentes que indica la figura
9-4. Evidentemente, desplazando P a lo largo de su línea de acción hasta que
corte al eje de la viga (Fig. 9-4b), el momento flexionante.

Estará producido solamente por Py y la fuerza axial será Px. También se puede
añadir un sistema de dos fuerzas iguales y opuestas Px, figura 9-4c,
reduciendo el sistema al indicado en la figura 9-4d. De cualquier forma, se
deduce que el esfuerzo axial está producido solamente por Px, mientras que en
este último caso el momento flexionante en el empotramiento, que sería -
0.450P*, más el par aplicado 0.150P, es igual al valor calculado antes.
Calculemos ahora los esfuerzos resultantes aplicando la ecuación (9-1). En A
se tiene:
NÚCLEO DE UNA SECCIÓN. CARGAS APLICADAS FUERA DE LOS EJES
DE SIMETRÍA
Un caso particular de esfuerzos axiales y de flexión combinados es el que
representa la figura 9-5a en la que un puntal de pequeña longitud soporta una
carga P aplicada con una cierta excentricidad e con respecto a uno de los ejes
principales de la sección La superposición de un sistema nulo, dos fuerzas
iguales y opuestas P1 y P2 del mismo módulo que P, aplicadas en el centro de
gravedad de la sección, da lugar al sistema equivalente indicado en la figura 9-
5b. Los esfuerzos en una sección cualquiera m-n son el resultado de la
superposición del esfuerzo axial = P/A de compresión, que aparece en la
figura 9-5c, y del esfuerzo por flexión a, = Mc/I = (Pe)c/J que se ve en la figura
9-5d. Si el esfuerzo por flexión máximo es mayor que el esfuerzo axial, el
esfuerzo resultante tiene la forma de la figura 9-5e. El punto de esfuerzo nulo
es la nueva posición de la línea neutra y se encuentra fácilmente hallando la
distancia a a la que el esfuerzo por flexión (positivo) es igual al esfuerzo axial
(negativo). Por tanto,

Es evidente que, si el esfuerzo axial de compresión es igual o mayor que el


máximo esfuerzo de flexión, no existirá zona alguna que trabaje a tensión. Para
conseguir esto en una
sección rectangular de ancho b y altura h con P aplicada con una excentricidad
e (sobre la al-tura h, figura 9-6) se ha de tener:

En estas condiciones, la excentricidad máxima para no tener tensión es:


Esta fórmula es el fundamento de la regla usual en diseño de obras de ladrillo o
de otros materiales muy poco resistentes a tensión, de que la resultante de las
cargas debe pasar por el tercio central de la sección.

Consideremos ahora el caso general en el que la carga P se aplica en un punto


arbitrario de una sección cualquiera, siendo sus coordenadas ex y ey con
respecto a los ejes principales de la sección, como indica la figura 9-7. Los
momentos de P con respecto a los ejes X y Y son, respectivamente, Pey y Pex.
Por superposición, el esfuerzo a en un punto cualquiera (x, y) de la sección
viene dado por:

Para determinar la línea neutra, o línea de esfuerzo nulo, se resuelve la


ecuación a = 0. Teniendo en cuenta que Iy = Arfe lx = Ar%, siendo r y r, los
radios de giro respecto de los ejes Y y se tiene
que es la ecuación de una recta cuyas intersecciones con los ejes (ordenada y
abscisa en el ori-gen) se obtienen anulando y para obtener u, y luego x para
obtener v, en la ecuación (a). Se tiene:

Quiere esto decir que E.N. pasa por el cuadrante opuesto aquel adonde actúa
P y, en general, no es perpendicular a la dirección OP. Por ejemplo, en la figura
9-8b se representa la distribución de esfuerzos en una sección rectangular
cuando la fuerza P se aplica en un punto fuera de los ejes principales (Fig. 9-
8a). Si se calculan los esfuerzos en A, B y C, la intersección de la línea neutra
con AB y con BC se calcula por semejanza de triángulos. Obsérvese que la
intersección puede estar en las prolongaciones (Fig. 9-8C).
Vamos a determinar ahora las coordenadas ex y ey de la carga P para las que
la línea neutra pase por una esquina B> como en la figura 9-8c. Sustituyendo o
- 0, x = - h/2, y y =
que es la ecuación de la recta m-n de la figura 9-8d, que corta a los ejes X y Y
en h/6 y b/6, respectivamente. Esta línea es el lugar geométrico de los puntos
de aplicación de P que producen un esfuerzo nulo en B. Análogamente, la recta
m,n es el lugar geométrico de los puntos en los que, aplicada P, se produce un
esfuerzo nulo en C. Continuando el procedimiento, es evidente que ningún
punto de la sección podrá estar sometido a tensión si la carga se aplica dentro
o en el borde del rombo rayado de la figura, ya que la línea neutra pasará o
fuera de la sección, o por una esquina, o por un borde rectilíneo. Esta zona de
la sección se llama núcleo de la misma.
Se demuestra de forma análoga que el núcleo de una sección circular es otro
circulo de diámetro igual a un cuarto del diámetro de la sección.

VARIACIÓN DEL ESFUERZO


CON LA ORIENTACIÓN DEL ELEMENTO
En la sección 1-2 se vio que la magnitud y tipo de esfuerzo dependía de la
orientación o inclinación del elemento que se considerara. A modo de
recordatorio, imaginemos el sólido de la figura 9-9a sometido a la acción de
unas fuerzas en equilibrio y hagamos pasar por el mismo punto dos secciones
de exploración a-a y b-b siendo a-a perpendicular a la dirección de la resultante
R de Pj y P2, como en la figura 9-9b, y b-b inclinada con respecto a R, como en
la figura 9-9c. El elemento rayado de la figura 9-9b está sometido únicamente a
esfuerzo normal, mientras que el elemento (en el mismo punto) de la figura 9-
9c queda sometido a esfuerzos normal y cortante, producidos por Ny T,
respectivamente. Así pues, para un mismo punto de un sólido sometido a un
estado de esfuerzo (situado aquí en la intersección de a-a y b-b), los esfuerzos
varían según la orientación del elemento diferencial que se considere en dicho
punto.
En las secciones siguientes se estudia cómo varían los esfuerzos con la
orientación del elemento. Esto es muy importante y lo que se persigue es
determinar en qué planos se presentan los esfuerzos máximos y calcular sus
valores.

En general, no es posible hallar directamente los valores de los esfuerzos en


un plano que tenga una dirección cualquiera. En las vigas, por ejemplo, la
fórmula de la flexión da los valores del esfuerzo normal que aparece en un
plano perpendicular al eje de la viga. También se puede calcular el esfuerzo
cortante en estos planos. En la torsión, la fórmula correspondiente da el valor
del esfuerzo cortante en planos perpendiculares al eje de la barra. Así, pues,
en una barra sometida simultáneamente a flexión y torsión, como en la figura 9-
10, se calculan los esfuerzos correspondientes a ambos tipos de esfuerzo, pero
solamente si los elementos están orientados como indica la figura, aunque el
estudio realizado sobre la figura 9-9 indique que si se gira el elemento de la
figura 9-10 alrededor del eje señalado existirá una determinada posición en la
que el esfuerzo normal sea máximo.
Hay dos métodos o procedimientos para la determinación de esta posición y
del valor que toma el esfuerzo normal máximo. Uno es analítico y el otro es
gráfico, basado en el círculo de Mohr. Se hace, en primer lugar, el estudio
analítico (Sec. 9-6) para demostrar luego la construcción y validez del círculo
de Mohr (Sec. 9-7). No es preciso retener en la memoria las fórmulas de la
sección 9-6.
ESFUERZO EN UN PUNTO
El esfuerzo medio sobre una superficie se obtiene dividiendo la fuerza entre el
área sobre la que actúa. Si el esfuerzo medio es constante sobre toda la
superficie, se llama uniforme. Si no es uniforme, se obtiene el esfuerzo en un
punto considerando la fuerza que actúa sobre un elemento de área alrededor
del punto, y haciendo que este elemento superficial sea cada vez

menor tendiendo a cero. En otras palabras, el esfuerzo en un punto define en


realidad el esfuerzo medio uniformemente distribuido sobre un elemento
diferencial de área. En la figura 9-11, por ejemplo, el esfuerzo normal en la
dirección X que existe en un punto de coordenadas, x, y, z, mide el esfuerzo
uniforme que actúa sobre el área diferencial dydz.
Cuando el esfuerzo en un punto se define por las componentes que actúan en
varias direcciones en el espacio, se puede representar por los esfuerzos que
actúan sobre un elemento diferencial de volumen que rodee el punto
considerado. Por ejemplo, sean a„ a„ rMy los esfuerzos en un punto. La figura
9-12a muestra estos esfuerzos actuando sobre un elemento diferencial que
rodea al punto, aunque se suele representar en elevación (Fig. 9-12b).
Obsérvese que también hay un esfuerzo cortante ryr que actúa en la cara Y en
la dirección de X. Esto se debe a que un esfuerzo cortante que actúa sobre un
plano induce en un plano perpendicular al primero, otro esfuerzo igual, como se
dijo en la sección 5-7.
La notación que se emplea para los esfuerzos normales es la letra griega o con
un subíndice correspondiente a la cara sobre la que actúa, tomando la cara el
nombre del eje al que es perpendicular, por ejemplo, la cara X es la
perpendicular al eje X. El esfuerzo corla¬te se representa por la letra griega r
con un doble subíndice, correspondiendo el primero a la cara sobre la que
actúa y el segundo a la dirección en que lo hace dentro de aquella cara. Así
pues el esfuerzo cortante en la cara X y que actúa en la dirección de Y se
representa por r.„ y el que actúa en la cara y y en la dirección de X, se
representa por 7,,. Se verifica r.r = r„.
En esta sección y en las sucesivas, sólo se considera el estado plano o
bidimensional de esfuerzos, en el que los esfuerzos actúan paralelamente a un
plano, tal como el XY. En un estado tridimensional de esfuerzos la cara Z de un
elemento queda sometida a la acción de un esfuerzo normal oiy así como a los
esfuerzos cortantes t„, tx„, que inducen en las caras X y Y, respectivamente, los
esfuerzos cortantes y rVI numéricamente iguales.
VARIACIÓN DEL ESFUERZO EN UN PUNTO. CÁLCULO ANALÍTICO
El esfuerzo en un punto queda definido por los esfuerzos que actúan sobre las
caras del elemento que rodea a dicho punto. Como se dijo en la sección 9-4,
los esfuerzos varían con la
orientación de los planos que pasan por el punto, es decir, los esfuerzos en las
caras del elemento varían cuando lo hace la posición angular de este elemento.
Para expresar analíticamente estas variaciones cortemos el elemento inicial
mediante un plano, y apliquemos a una cualquiera de las partes las
condiciones del equilibrio estático. La figura 9-13b muestra las componentes
normal y cortante del esfuerzo que actúa sobre un plano cuya normal N forma
un ángulo 6 con el eje X (Fig. 9-13a). El elemento triangular de la figura 9-13b
está en equilibrio bajo la acción de las fuerzas que proceden de los esfuerzos
que existen en todas sus caras. Sea A el área de la cara inclinada; en el
diagrama de cuerpo libre de la figura 9-13c se representan todas las fuerzas, y
en la figura 9-13d aparece la reducción en un punto correspondiente a estas
fuerzas.
Aplicando las condiciones de equilibrio según los ejes N y T se tiene:
Dividiendo ambos miembros de esta ecuación entre el factor común A,
teniendo en cuenta que r„ es numéricamente igual a r„, y que

las ecuaciones (o) y (¿>) se escriben en la forma:

Los planos en los que aparecen los esfuerzos normales máximo y mínimo se
obtienen anulando la derivada de (9-5) respecto de 6. Por tanto:
Análogamente, los planos de esfuerzo cortante máximo quedan definidos por:

La ecuación (9-7) da dos valores de 26 que difieren en 180°, por lo que los
planos de es-fuerzo normal máximo y mínimo son perpendiculares entre sí. Lo
mismo ocurre en la ecuación (9-8) con los planos de esfuerzo cortante máximo,
que están también a 90°.
Los planos de esfuerzo cortante nulo se determinan haciendo r = 0 en la
ecuación (9-6), es decir,

idéntica a (9-7). Por consiguiente, los esfuerzos normales máximo y mínimo


tienen tugar en los planos de esfuerzo cortante nulo. Los esfuerzos normales
máximo y mínimo se llaman esfuerzos principales, representándose a veces
por p y q.
La relación de la ecuación (9-8) es recíproca y de signo contrario a la ecuación
(9-7), lo que indica que los valores de 26 definidos por ambas difieren en 90°,
esto es, los planos de esfuerzo cortante máximo están inclinados 45° respecto
de los planos de los esfuerzos principales.
Sustituyendo los valores de 26 de las ecuaciones (9-7) y (9-8) en las
ecuaciones (9-5) y (9-6) se obtienen las siguientes expresiones de los
esfuerzos principales y del esfuerzo cortante máximo:

Haciendo un estudio análogo para un plano cuya normal sea perpendicular a N,


las componentes del esfuerzo en este plano perpendicular vienen dadas por
De las ecuaciones (9-5) y (9-5a) se deduce que la suma de los esfuerzos
normales que actúan sobre dos planos cualesquiera perpendiculares entre sí
es constante e igual a az + ay. Por otra parte, comparando las ecuaciones (9-6)
y (9-6a) se observa la equivalencia de los esfuerzos cortantes en dos planos
perpendiculares.
CÍRCULO DE MOHR
Las fórmulas establecidas en la sección anterior se pueden utilizar en cualquier
caso de un estado de esfuerzos bidimensional, pero existe una interpretación
gráfica de estas fórmulas debida al ingeniero alemán Otto Mohr (1882) que
evita tener que recordarlas. En esta interpretación se utiliza un círculo, por lo
que se ha llamado círculo de Mohr. Realizando el dibujo a escala se pueden
obtener los resultados gráficamente, aunque en general sólo se suele utilizar
como esquema, y los resultados se obtienen analíticamente como se verá más
adelante.
Las ecuaciones (9-5) y (9-6) son las ecuaciones paramétricas de una
circunferencia. En efecto,

Elevando al cuadrado, sumando y simplificando,

Recordamos que ax, ay y T„ son constantes conocidas que definen el estado


plano de esfuerzo, mientras que a y t son variables. Por tanto, (a, + ov)/2 es
una constante C, y el segundo miembro de la ecuación (c) es otra constante R.
Con estas sustituciones, la ecuación (c) se transforma en

* Las ecuaciones (9-5) y (9-6), así como sus variantes, son idénticas a las que
expresan las variaciones en los momentos de inercia con respeto a dos ejes U
y V inclinados un Angulo 0 respecto de los ejes de referencia X y V.
sustituyendo el esfuerzo normal por el momento de inercia I, y el esfuerzo
cortante por el producto de inercia P, resulta:
FIGURA 9-14: CIRCULO DE MOHR QUE CORRESPONDE A UN ESTADO
GENERAL DE ESFUERZOS.
Que es de la formula (x – C) 2 + y2 = R2, y representa, por lo tanto, una
circunferencia de radio cuyo centro dista del origen de las abscisas

La figura 9-14 representa el círculo de Mohr para el estado plano de esfuerzos


que se ha estudiado en la sección anterior. El centro C está a una distancia OC
del origen que es la media aritmética de los esfuerzos normales, y el radio R es
la hipotenusa del triángulo rectángulo CDA. Se puede comprobar fácilmente
que las coordenadas de los puntos E, F, G corresponden a las expresiones
deducidas en las ecuaciones (9-9) y (9-10), y se verá cómo el círculo de Mohr
representa gráficamente la variación de los esfuerzos dada por las ecuaciones
(9-5) y (9-6). Las reglas siguientes resumen la construcción del círculo de Mohr.
REGLAS PARA LA APLICACIÓN DEL CÍRCULO DE MOHR A LOS
ESFUERZOS COMBINADOS
Sobre un sistema de ejes coordenados rectangulares O-T, se sitúan los puntos
de coordenadas (o„ rxy) y (ay, ryx). Estos puntos representan los esfuerzos
normales y cortantes que actúan sobre las caras A' y y de un elemento. Se
considera positiva la tensión y negativa la compresión; el esfuerzo cortante es
positivo si el momento respecto del centro del elemento es en el sentido del
reloj
2. Se unen los puntos situados mediante una recta. El segmento de dicha
recta comprendido entre los dos puntos es el diámetro de una circunferencia
cuyo centro es la intersección con el eje a.
3. Para los diferentes planos que pasan por el punto en estudio, las
componentes del es-fuerzo, normal y cortante, están representadas por las
coordenadas de un punto que se mueve a lo largo del círculo de Mohr.
4. El radio de la circunferencia, correspondiente a un punto dado de ella,
representa el eje no» mal al plano cuyas componentes de esfuerzo vienen
dadas por las coordenadas de ese punto del círculo.
5. El ángulo entre los radios de dos puntos del círculo de Mohr es el doble
del ángulo entre las normales a los dos planos que representan estos dos
puntos. El sentido de rotación del ángulo es el mismo en la circunferencia que
en la realidad, es decir, si el eje N forma un ángulo 0 con el eje X en sentido
contrario al del reloj, el radio N de la circunferencia forma un ángulo 26 con el
radio X en sentido contrario al del reloj.
Véase en el capítulo 15, Información Complementaria, lo referente al esfuerzo
cortante máximo absoluto y el diagrama de Mohr.
PROBLEMAS ILUSTRATIVOS
923. En cierto punto de un sólido, los esfuerzos principales son ax = 80 MPa y
ay = - 40 MPa. Determinar o y r en los planos cuyas normales forman ángulos
de + 30° y + 120° con el eje X. Muestre los resultados en un croquis de un
elemento diferencial.
Solución: En la figura 9-15a se representa el estado de esfuerzos existente.
Siguiendo las reglas enunciadas, se traza un sistema de ejes perpendiculares a
los que se nombran como eje a y eje r, como se indica en la figura 9-15b.
Como el esfuerzo normal en la cara X es 80 MPa y el esfuerzo cortante es
cero, el punto representativo A tiene de coordenadas (4- 80, 0); análogamente,
el punto representativo B de los esfuerzos en la cara Y es (-40, 0)
De acuerdo con la regla 2, el diámetro del círculo de Mohr es AB. Su centro C,
punto medio de A y B, tiene de abscisa 20 MPa. El radio de la circunferencia es
CA = 80 — 20 = 60 MPa. Por la regla 4, la dirección y el sentido del radio CA
representa al eje X, y de acuerdo con las reglas 4 y 5, el punto D representa el
estado de esfuerzos en el plano cuya normal forma un ángulo de + 30° con el
eje X, y el punto E da las componentes del esfuerzo sobre la cara
perpendicular a la anterior. Obsérvese que los ángulos positivos se han
considerado en sentido contrario al del reloj a partir de X, y su valor en el
circulo es el doble del que forman en el elemento.
Por la regla 3, las coordenadas del punto D representan los esfuerzos en la
cara a 30° y, de acuerdo con la figura 9-15b, sus valores son

En la cara perpendicular, a 120° del eje X, los valores son:

Ambas series de valores se han presentado en la figura 9-16. Obsérvese en


particular el sentido del reloj y contrario a él de los momentos producidos por r
y r' con respecto al centro del elemento (regla 1). Asimismo, en el croquis
deben indicarse los esfuerzos en las cuatro caras del elemento y el ángulo de
la inclinación
En la figura 9-17a se dan los datos de cierto estado plano de esfuerzos.
Determinar los esfuerzos normales y cortantes en (a) los planos principales, (b)
los planos de esfuerzo cortante máximo y (c) los planos cuyas normales forman
ángulos de 36.8° y + 126.8° con el eje X.
En la figura 9-17b se representa el círculo de Mohr correspondiente al estado
plano Los esfuerzos en la cara X se representan en A, de abscisa 32 y ordena-
„ es negativo porque el momento respecto del centro del elemento contrario al
reloj romo se ve en la figura 9-17a. Los esfuerzos en la cara Y vienen
representados por el punto B, cuya abscisa es - 10 (compresión) y ordenada 20
(positiva por ser

igual al reloj sentido del momento de Uniendo A y B tiene el diámetro del


círculo de Mohr cuyo centro está en el punto medio entre las abscisas de A y
B, o sea, a 11 del origen O. El radio se calcula como la hipotenusa de’
triángulo de catetos 21 y 20, y vale 29.
Los esfuerzos principales vienen representados por los puntos D y E, donde el
esfuerzo cortante (ordenadas) es nulo. Su valor viene dado por:

El radio CD forma un ángulo 26, con sentido contrario al del reloj, medido
desde CA, que representa al eje X. Se tiene tan 26 = ^ = 0.952, de donde 26 =
43.6° y 0 = 21.8°. Con
arreglo a estos resultados, en la figura 9-18a se representan los esfuerzos
principales que actúan sobre los planos principales.
Los esfuerzos en los planos de esfuerzo cortante máximo vienen dados por las
coordenadas de los puntos Fy G, y sus valores son rmá* = 29, r^n = - 29 y a =
11 en ambos planos. El radio CF está a 90° en sentido contrario al del reloj a
partir de CD, por lo que la normal al plano de esfuerzo cortante máximo está a
45° en sentido contrario al reloj del plano principal máximo, o sea, a 45° + 21.8°
= 66.8° del eje X, como se representa en la figura 9-18b.
Para terminar el problema, los esfuerzos en el plano cuya normal está a + 36.8°
del eje X están representadas por el punto H, intersección del radio CH con el
círculo de Mohr (regla 3). Por la regla 5, el ángulo ACH = 2 x 36.8° = 73.6° y el
ángulo HCD = 73.6° - 43.6° = 30°. Las coordenadas del punto H son, por tanto,

o = 11 + 29 eos 30° = 36.1 MPa t - 29 sen 30° = 14.5 MPa Los esfuerzos en el
plano cuya normal está a + 126.8° respecto del eje X los representa el punto I.
Los puntos H e / están a 180°, puesto que los planos que representan están a
90°. Las coordenadas de / son

a' = 11-29 eos 30° = - 14.1 MPa r' = — 29 sen 30° = - 14.5 MPa Trace un
croquis de un elemento diferencial con todos los esfuerzos.
APLICACIÓN DEL CÍRCULO DE MOHR A CARGAS COMBINADAS
La aplicación más importante del cálculo de los esfuerzos combinados es el
diseño de elementos sometidos a cargas combinadas, o la determinación de
las cargas de seguridad. El círculo de Mohr, al representar gráficamente las
variaciones de esfuerzo en ciertas condiciones, da una idea más clara del
problema que el mero cálculo analítico. El procedimiento habitual es considerar
un pequeño elemento en el que se puedan calcular los esfuerzos producidos
por los tres tipos fundamentales de cargas: axial, de flexión y de torsión. El
estudio del círculo de Mohr para este elemento indica el criterio a seguir en el
diseño. Los ejemplos al final de esta sección son típicos de los procedimientos
que se utilizan en la práctica.

TRAYECTORIAS DE ESFUERZO
Un elemento de la superficie del cilindro de la figura 9-19a está sometido a los
esfuerzos cortantes de torsión indicados en la figura. La figura 9-19b
representa el círculo de Mohr correspondiente a este estado de esfuerzo. El
radio O A representa al eje X. El esfuerzo de tensión máxima está
representado por el punto D, cuyo radio OD está a 90° de O A en sentido del
reloj, por lo que el plano de máxima tensión estará a 45° de X en sentido del
reloj, como se indica en la figura 9-19a. Las líneas de la figura 9-20 que siguen
las direcciones de los
esfuerzos principales se llaman trayectorias de esfuerzo. Como se observa,
para la torsión son hélices a 45°. Si la resistencia a tensión del material es
pequeña, como ocurre con los materiales frágiles, el fallo por tensión ocurre a
lo largo de hélices a 45°, tales como la AB. Este efecto se puede confirmar
experimentalmente sometiendo a torsión una barra de gis o yeso, hasta su
ruptura.
Otra forma de comprender la razón de los esfuerzos de tensión y compresión
inducidos por el esfuerzo cortante se observa en la figura 9-21. La distorsión
del elemento ABCD, inicialmente rectangular, indica que la diagonal AC se ha
alargado, y que BD se ha acortado. Estas deformaciones concuerdan con las
direcciones de los esfuerzos principales de tensión y compresión antes
obtenidas.
En las vigas, las direcciones de los esfuerzos principales varían de acuerdo con
las intensidades relativas de los esfuerzos por flexión, ah y de los cortantes
horizontales, r. Por
ejemplo, en el punto A del voladizo de la figura 9-22, el círculo de Mohr muestra
las direcciones de los esfuerzos principales: El esfuerzo de compresión forma
un ángulo 6 en sentido del reloj respecto del eje X. El de tensión es
perpendicular al anterior. El valor de 6 varia con la relación T/O,, ya que tan 26
= 2r/af. En las fibras extremas m y n de la sección que pasa por A, el esfuerzo
cortante r es cero y las direcciones principales coinciden con la horizontal y
vertical, mientras que en el plano neutro, donde a, es cero, los esfuerzos
principales están inclinados 45° respecto al eje X.
En la figura 9-22, las líneas continuas y las punteadas representan las
trayectorias de es-fuerzo en la viga y constituyen dos familias de curvas
ortogonales cuyas tangentes en cada punto dan la dirección de los esfuerzos
principales en dicho punto. Las líneas corftinuas indican la dirección de los
esfuerzos de compresión máximos, y las líneas punteadas, la dirección de los
esfuerzos de tensión también máximos. No hay que confundir las trayectorias
de esfuerzo con las líneas de esfuerzo constante. Las trayectorias de esfuerzo
indican ¡a dirección de los esfuerzos principales, pero la intensidad del esfuerzo
es variable a Io largo de ellas.
PROBLEMAS ILUSTRATIVOS
943. Un eje de 100 mm de diámetro que gira a 30 r/s está sometido a unas
cargas de flexión que le producen un momento flexionante máximo de 25007r
N • m. Calcular el par tor- sor máximo y la potencia máxima que puede actuar
al mismo tiempo sobre el eje, sin que el esfuerzo cortante exceda de 80 MPa ni
el esfuerzo normal de 100 MPa.
Solución: El momento flexionante producirá unos esfuerzos de flexión máximos
en las fibras superior e inferior de valor:

Al aplicar un par torsor T, aún desconocido, se producirá un esfuerzo cortante


de torsión, máximo en la superficie exterior del eje, que actúa también sobre el
mismo elemento de la fibra superior o inferior del mismo. En la figura 9-23a se
representa este estado de esfuerzo. Aunque el esfuerzo cortante de torsión,
representado por r, para distinguirlo del esfuerzo cortante máximo resultante,
es desconocido, se puede dibujar un círculo de Mohr en función de tal
esfuerzo, como se representa en la figura 9-23b.
Para que aparezca un esfuerzo cortante combinado de 80 MPa, el radio del
círculo debe ser RT = 80. Sin embargo, el radio del círculo que dé como
esfuerzo normal máximo 100 MPa debe satisfacer la condición a = 100 = OC +
R = 40 + R , de donde R = 60 MPa. Es evidente que el radio apropiado ha de
ser el menor de Ra y Rr, es decir, en el caso que se trata, 60 MPa, para que de
esta manera no se sobrepasen los esfuerzos admisibles. Hallan
do R, por el triángulo rayado de la figura 9-23b, se calcula el esfuerzo cortante
por torsión, que puede combinarse con el esfuerzo por flexión. Se tiene así
que:

La fórmula de la torsión permite calcular el momento torsionante necesario para


que resulte este esfuerzo cortante,

y, en función del momento, la potencia máxima que puede aplicarse, está dada
por

Un eje macizo se somete a flexión y torsión simultáneas, producidas por un


momento torsionante Ty un momento flexionante T. Expresar el esfuerzo
cortante máximo y el esfuerzo normal máximo resultantes, en función de T, de
M y de radio r del eje. Aplicar las relaciones obtenidas al caso de un eje
sometido aun 7"= 1200 N-myM = 900 N • m, para determinar su diámetro, si los
esfuerzos admisibles son de 70 MPa a cortante y 100 MPa a flexión.
Solución: La flexión y la torsión simultáneas aparecen con frecuencia en el
diseño de ejes giratorios. Las fórmulas que se desarrollan son muy útiles, pero
su aplicación está limitada al caso en que se conozcan Ty M. En cualquier otra
circunstancia se debe utilizar el círculo de Mohr.
En la figura.9-24a se representa el estado de esfuerzo de un elemento de un
eje sometido a flexión y torsión simultáneas, y en la figura 9-24b, el círculo de
Mohr correspondiente.

El esfuerzo cortante máximo r es igual al radio R de la circunferencia, y del


triángulo rayado se obtiene

Las fórmulas de la torsión y de la flexión, particularizadas para un eje circular


macizo se escriben en la forma:

Sustituyendo estos valores en (a) resulta:


Haciendo T, = yJM2 + T2, se obtiene finalmente:

La semejanza entre la ecuación (9-11) y la fórmula de la torsión en (b) sugiere


que a Tr se le llame momento torsionante equivalente.
La ecuación. que se obtiene para el esfuerzo normal máximo, análoga a la
fórmula de la flexión, obliga a introducir el concepto de momento flexionante
equivalente M„ y se determina de la manera siguiente. En la figura 9-24b, el
esfuerzo normal máximo resultante vale a máx = \of + R. Teniendo en cuenta que
a, = 4M/-nr3 y R = ITJ-xr1 resulta:

Multiplicando por dos y dividiendo igualmente entre dos el segundo miembro,

que es la misma fórmula de la flexión (b), pero en la que se tiene el momento


equivalente M, = + Tr).
Las ecuaciones (9-11) y (9-12) son, pues, las mismas fórmulas de la torsión y
de la flexión. Lo único que se debe recordar son los valores de los momentos
equivalentes a torsión y a flexión respectivamente, dados por:

En el caso particular del ejemplo, y de acuerdo con los datos del enunciado, los
momentos equivalentes de torsión y de flexión son:
El radio del árbol para que el esfuerzo cortante máximo no exceda el admisible,
según la ecuación (9-11), viene dado por:

El radio del eje para que el esfuerzo normal máximo no exceda al admisible,
según la ecuación (9-12), viene dado por:

El mayor de los dos valores obtenidos cumple ambas condiciones y, por tanto,
es el diámetro necesario.

945. Diseñar un eje circular macizo que pueda soportar las cargas indicadas en
la figura 9-25 si 7^, < 70 MPa y a^ < 120 MPa. Las correas dt transmisión de
las poleas ByC son verticales y las de la polea E son horizontales. Se
desprecian el peso de las poleas y el del árbol.
Solución: Las cargas aplicadas producen, además de una torsión, una flexión
en el plano horizontal y otra en la vertical. En las figuras 9-25b y 9-25c se han
representado los diagramas de momentos flexionantes en dichos planos. El
momento flexionante resultante en cualquier sección viene dado por M - + M?.
Por tanto, en los puntos B, C y D los momentos flexionantes son M„ = 3834 N •
m, Mc = 4725 N • m y M„ = 5000 N • m. Combinando estos momentos con la
distribución de momentos torsionantes en el eje, figura 9-25d, se deduce que
las secciones más peligrosas son C y D.
Como en estos dos puntos se conocen los valores del momento torsionante y
del momento flexionante, se aplica el método del problema 944. De acuerdo
con las ecuaciones (9-13) v (9-14), los momentos equivalentes a torsión y a
flexión en aquellos puntos son:

En las ecuaciones (9-11) y (9-12) se han tenido en cuenta los valores máximos
de M. y T.. Como el máximo momento Te tiene lugar en C y el máximo Mc
aparece en D, resulta:

El mayor de estos dos valores determina el radio necesario. De ahí que el del
eje sea d = 2 x 37.7 = 75.4 mm. En vista de que los ejes tienen diámetros
estándar, debe especificarse uno de 80 mm.
9-9. TRANSFORMACIÓN DE LAS COMPONENTES DE LA DEFORMACIÓN
Muchos de los problemas de ingeniería suponen una combinación de esfuerzos
axiales, por torsión y por flexión en barras prismáticas de materiales
homogéneos. En estos casos se calculan los esfuerzos como se ha dicho en
las secciones anteriores, y los esfuerzos máximos son los que sirven de base
para el diseño de los elementos. Sin embargo, hay ocasiones en que por
irregularidades de la estructura, o porque las condiciones en que se aplican las
fuerzas no corresponden a las hipótesis fundamentales de las teorías de la
flexión y de la torsión, se requiere el empleo de métodos experimentales para
determinar los esfuerzos. Ahora bien, como el esfuerzo es un concepto
matemático que representa la intensidad de la fuerza por unidad de área, no
puede medirse directamente. Pero las relaciones esfuerzo-deformación,
definidas por la ley de Hooke, permiten calcular los esfuerzos partiendo de las
deformaciones, que sí se pueden medir. En esta sección se estudia la
transformación de las componentes de la deformación con la orientación del
elemento, y la determinación de las deformaciones principales, y en la siguiente
se verán las aplicaciones de la medida de deformaciones y su conversión en
esfuerzos.
Consideremos un elemento sometido a un estado bidimensional de esfuerzos,
como se indica en la figura 9-26a. Los esfuerzos normales, supuestos positivos
o de tensión, alargan el elemento en las direcciones de X y y, y el esfuerzo
cortante distorsiona el elemento al producir una deformación angular yxy, como
se observa en la figura, 9-26b. En la figura 9-26c se apreda el efecto de estas
deformaciones sobre un elemento lineal OA de la figura 9-26a, donde OA se
alarga hasta OA' y su orientación varía en un pequeño ángulo /3. El
desplazamiento de A hasta A ’ es el vector suma de los alargamientos txdx en
la dirección X, tydy en la direc-
ción y y la distorsión y¿dy en la dirección X. Estos desplazamientos de A
aparecen exagerados en la figura 9-26d, en donde se observa la
descomposición vectorial a lo largo de direcciones paralela y perpendicular a
OA. La componente paralela A ”A ', representa un aumento de longitud de OA,
mientras que la componente perpendicular AA" da lugar a la variación 0 en la
posición angular de OA.
El módulo de A "A' se obtiene proyectando e, dx, e, dy y 7^ dy sobre la
dirección de OA, es decir,

El incremento de OA dividido entre su longitud inicial ds es el alargamiento


unitario o deformación (a en la dirección OA:

Ahora bien, en la figura 9-26c, dx/ds = eos 6 y dy/ds = sen 0, con lo cual la
ecuación (b) se transforma en

y escribiendo eos2 6 y sen2 6 en función de 26 se obtiene finalmente:

La desviación angular 0 de OA se determina dividiendo la componente


perpendicular A A " entre la longitud inicial ds de OA. Proyectando el
movimiento del punto A sobre la normal a OA, se obtiene como se observa en
la figura 9-26d,
Para el elemento perpendicular a OA, su desviación 0' se halla sustituyendo 0
por (0 + 90°), y como sen (90° + 6) = eos 6 y eos (90° + 6) = —sen 9, de (e)
resulta

Como /3 y 0' giran en diferente sentido,* su suma aritmética es igual a su


diferencia algebraica, por lo que la variación total del ángulo recto entre O A y
su normal OB, que define la distorsión para un elemento a 6o de los ejes X- Y,
viene dada por:

que en función del ángulo doble 26, se transforma en:

Comparando las ecuaciones (9-15) y (9-16) con las expresiones (9-5) y (9-6),
que definen la variación de los esfuerzos cortantes y normales, se observa su
analogía formal, por lo que se puede establecer la representación de las
deformaciones normales y cortantes mediante un círculo de Mohr de
deformaciones, trazado en la misma forma que el de esfuerzos, salvo que en
ordenadas se lleva la mitad del valor de la distorsión en lugar de la distorsión
total. En el círculo de Mohr de deformaciones, se emplea el criterio de signos
siguiente: Las deformaciones de alargamiento (tensión) se consideran positivas
y las de acortamiento (compresión) negativas, y las distorsiones se consideran
positivas si incrementan el ángulo recto inicial del elemento sin deformar*. Es
posible establecer un criterio de signos más general para la distorsión angular,
representando la distorsión entre las direcciones OA y OB por 7.6, en la que el
primer subíndice indica la dirección OA, asociada al ángulo 0. La distorsión
entonces se considerará positiva si la dirección asociada al primer subíndice se
mueve en el sentido del reloj respecto de la dirección asociada al segundo, y
viceversa. Este criterio lleva implícito que 7., = —yba, y concuerda con el
convenio adoptado para los esfuerzos, en el que t„ = — TyM, así como en los
productos de inercia, en donde Pt¥ = -P„. La analogía formal entre las
componentes del esfuerzo y de la deformación también se manifiesta en la
siguiente relación. Un círculo de Mohr de deformaciones se transforma en una
circunferencia concéntrica de esfuerzos mediante las siguientes
transformaciones de escala y origen:
en donde R„ y Rf son los radios respectivos de los círculos de esfuerzo y de
deformación, en la figura 9-27, y (OC)a y (OC), las abscisas de los centros de
las citadas circunferencias. El mó-

 Esto es contrarío a la convención adoptada en la teoría matemática de


elasticidad, donde el cerrarse el ángulo recto se toma como distorsión
positiva. H> -~nvenio adoptado en este texto no solamente logra la
correspondencia entre los circuios de Mohr de momentos de inercia, de
esfuerzos y de deformaciones, sino que evita la artificiatidad de tener
que tomar valores <lc una distorsión positiva en sentido negativo en el
circulo de Mohr.

dulo elástico es E y v es el coeficiente de Poisson. La demostración de estas


relaciones se deja como ejercicio, pero su aplicación se muestra en el ejemplo
que sigue.
PROBLEMA ILUSTRATIVO
964. Sea un sólido en un estado de esfuerzo plano. En un cierto punto del
mismo, las deformaciones son ex = 800 x 10-6 m/m, ey = 200 x 10 ~6 m/m, y yxy
= 600 x 10-6 rad. Calcular: (a) las deformaciones y los ejes principales, y (¿?) la
deformación ea en una dirección que forme 60° con el eje X, la deformación eb
en dirección perpendicular, y la distorsión yah. Además si E = 200 GPa y v =
0.30, hallar los esfuerzos principales y los esfuerzos normal y cortante en un
elemento que forme un ángulo de 60° con el eje X.
Solución: El círculo de Mohr para el estado dado de deformaciones se
representa en la figura 9-28. Prescindiendo del factor 10 “ 6, las coordenadas del
punto A son = 800 y ti,,. = 300, y las coordenadas de B son ey = 200 y = — 300.
El eje X queda representado por el radio CA y el eje Y, por CB. El radio de la
circunferencia, por el triángulo CA 'A, es 424, por lo que la deformación
principal máxima e¡, representada por el punto D, es igual a 500 + 424 = 924 x
10~6. La deformación principal mínima e 2» representada por el punto E, es igual
a 500 - 424 = 76 x 10 -6. El ángulo entre el eje de deformación máxima y el eje X
es la mitad del ángulo ACD es decir, 22.5° en sentido del reloj a partir de OX,
como se indica en la figura 9-29.
Para determinar la deformación ca se traza el radio CF que forme un ángulo de
120° (doble de 60°) con CA (que representa el eje X) en sentido del reloj. Las
coordenadas del punto Fson ea = 500 - 424 eos 15° = 90 x 10 -6, y\y.b = 424 sen
15° = 110, por lo que yob = 220 x 10 ~6 radianes. Como las direcciones de e. y
eb forman un ángulo de 90; el punto G representativo de la dirección eh es
diametralmente opuesto al punto F. Por tanto, = 500 + 424 eos 15° = 910. x
10~6.
Vemos, pues, que, excepto por el cambio de notación y al considerar^, el
procedimiento es el mismo que el seguido en la sección 9-7 en el caso del
círculo de Mohr de esfuerzos.
Las componentes del esfuerzo se obtienen aplicando la ley de Hooke a las
componentes de la deformación, como se verá después, pero el método más
cómodo es la transformación del círculo de deformaciones en la de esfuerzos.
Los únicos valores del círculo de deformaciones que se necesitan son el radio y
la abscisa del centro, valores que se transforman en los correspondientes del
círculo de esfuerzos aplicando las ecuaciones (9-17) y (9-18). Se tiene:

Con estos valores se traza el círculo de Mohr de esfuerzos, como se indica en


la figura 9-30. Los puntos representativos se han señalado con las mismas
letras que en la figura 9-28*. De acuerdo con todo ello, los esfuerzos
principales (en D y £) son, respectivamente,

Para el elemento a 60° del eje X, las componentes del esfuerzo vienen dadas
por los puntos F y G y sus valores son:
En lugar de aplicar la circunferencia transformada de esfuerzos, también se
pueden obtener éstos directamente a partir de las deformaciones, teniendo en
cuenta la ley de Hooke para el esfuerzo biaxial (Sec. 2-4) mediante las
ecuaciones siguientes:

Sustituyendo las deformaciones principales de 924 x 10~ 6y76 x 10 - 6, obtenidas


en el circulo de deformaciones, figura 9-28, los esfuerzos principales son:

que coinciden con los resultados obtenidos anteriormente. Por tanto, trazando
una circunferencia de Mohr con los valores de los esfuerzos principales, el
radio y el centro coincidirán con los valores que aparecen en la figura 9-30.
Análogamente, el esfuerzo normal y el cortante, en el elemento a 60° del eje X,
se obtienen a partir de e0 = 90 x 10~6, eh = 910 x 10-6y7„fc = 220 x 10"6.
Aplicando la ley de Hooke,
Comparando ambos métodos de cálculo de esfuerzos, la ventaja de la
transformación del círculo de deformaciones en uno de esfuerzos es realmente
interesante.

PROBLEMAS
965. Demostrar que las ecuaciones (9-17) y (9-18) transforman un círculo de
deformaciones en uno de esfuerzos.
966. Partiendo de un elemento sometido únicamente a esfuerzos principales,
comprobar que la desviación angular de un elemento lineal, tal como OA de la
figura 9-26, es igual a la mitad de la distorsión ya>.
967. Un estado de deformación está determinado por e. — —400 x 10~6, «, =
200 x 10~6
= 800 x 10"6. Si£ = 200GPay v = 0.30, calcular los esfuerzos principales y el
esfuerzo cortante máximo, asi como las componentes del esfuerzo en un
elemento a + 40° del eje X.
Resp. am4x= 48.3 MPa;
= -106 MPa; a = - 97.2 MPa; r - - 34.8 MPa
968. Un estado de deformación está determinado por e, = -400 x 10"6,«, = 200
x 10~6 y7„ = -600 x 10'6.Si£= 200 x 109N/mJy v = 0.30, determinar los esfuerzos
principales y el esfuerzo cortante máximo.
969. Las componentes de la deformación en un punto son t. - -800 x 10~6, e,
= 200 x 10 “6 y = —800 x 10-6. Si £ = 200 GN/m2 y v = 0.30, determinar las
componentes del esfuerzo en la cara cuya normal forma un ángulo de + 20°
con el eje X.
Resp. a = — 105 MPa; r = —96.6 MPa

9-10. ROSETAS DE DEFORMACIONES


El esfuerzo en una barra sometida a esfuerzo axial simple se puede determinar
experimentalmente mediante un extensómetro adherido a la barra y orientado
en la dirección (conocida) del esfuerzo. Este se calcula en función de la
deformación medida teniendo presente la relación o = cE. Las deformaciones
son, en general, muy pequeñas (inferiores a uno por mil) por lo que los
extensómetros han de ser sumamente sensibles. Los aparatos primitivos eran
de fundamento mecánico u óptico, pero hoy en día, han sido sustituidos casi
por completo por los extensómetros eléctricos, que constan básicamente de un
hilo o alambre de un material cuya resistencia eléctrica varía con su
deformación. Aplicado el extensómetro al sólido en estudio, quedan
determinadas las deformaciones en función del cambio de resistencia eléctrica
del alambre. Estos tipos de extensómetros o defornúmetros tienen hoy en día
un alto grado de precisión.
Como se ha dicho, un simple aparato orientado en la dirección de un esfuerzo
axial basta para determinar el valor de dicho esfuerzo. En el caso de esfuerzo
biaxial, se emplearían dos extensómetros siempre que se conocieran las
direcciones de los esfuerzos principales, lo

que no es el caso general. Para determinar las direcciones y las magnitudes de


los esfuerzos principales, se necesitan conocer tres valores de la deformación.
En la sección anterior se ha visto cómo se utilizan los valores e,, ev y yIV para
ello. Desgraciadamente, no hay instrumento de medida alguno que indique
directamente la distorsión y„, de manera que hay que acudir a otro
procedimiento.
Se demuestra ahora cómo un estado de deformación queda unívocamente
determinado mediante la medida de tres deformaciones lineales e„, e„, ec en
tres direcciones arbitrarias 6a, 0*, 6C en el mismo punto, como en la figura 9-31.
En efecto, sustituyendo estas deformaciones en la ecuación (9-15) resulta el
sistema de ecuaciones siguiente:
La solución de este sistema determina los valores de las componentes de la
deformación ex, e„
y 7*v.
Por conveniencia práctica se suelen obtener las deformaciones lineales
utilizando una de estas dos combinaciones de tres extensómetros: (1) Tres
instrumentos colocados con sus ejes a 45°, y (2) tres instrumentos colocados
con sus ejes a 60°, como se indica en las figuras 9-3Ib y c. Estas disposiciones
se llaman rosetas de deformación. Los tres extensómetros están
eléctricamente aislados entre sí y miden las deformaciones en la superficie de
la estructura a la que se haya aplicado. Veamos ahora cómo construir el círculo
de Mohr de deformaciones a partir de cada una de estas rosetas.
LA ROSETA DE DEFORMACIÓN A 45° O RECTANGULAR
Haciendo da = 0o, 9b = 45° y 9C = 90° en el sistema (a), se obtiene:
Haciendo da = 0o, 9b = 45° y 9C = 90° en el sistema (a), se obtiene:
valores de cx, €„, y y„ que definen un estado de deformaciones a partir del cual
se puede trazar el círculo de Mohr correspondiente y luego el de esfuerzos, tal
como se ha explicado en la sección anterior.
Estos resultados también se obtienen directamente trazando un círculo de
Mohr en la forma que a continuación se indica. En la figura 9-32, cada una de
las tres deformaciones e„, eb y a 45°, se representa por los tres radios G4, CB y
CD, separados 90°. El centro C está en el punto medio entre G y E,ide manera
que un lado (CE) del triángulo ACE es conocido. Hay que calcular el otro lado
(AE) de este triángulo. Como los triángulos CBF y CAE son iguales, AE = CF y
CF = OC — OF, por lo que
Por tanto, el radio R = CA viene determinado por:

Se pueden confrontar estos resultados con los valores correspondientes en un


círculo de Mohr construido a partir de las componentes de la deformación,
según la ecuación (9-19).
LA ROSETA A 60° O EQU1ANGULAR
Los ángulos de referencia son Ba = 6°, 6h = 60° y 0e = 120°. Al sustituirlos en (á)
y resolver el sistema, resulta:

A partir de estos resultados se puede trazar el circulo de deformaciones y el de


esfuerzos, como ya se ha dicho en la sección anterior.
PROBLEMAS
970. Comprobar que las expresiones en (9-20), para la roseta a 60° son
correctas.
971. Demostrar que, para la roseta a 60°, las deformaciones principales son:

y la dirección de la deformación principal máxima queda definida por:

en donde los valores positivos de 0 se miden en sentido contrario al del reloj a


partir de €a.
972. Demostrar que en la roseta a 45° las deformaciones principales vienen
dadas por:
y la dirección de la deformación principal máxima, por:

973. Las tres lecturas, en millonésimas, en una roseta de deformación a 45°


han sido: e. =

400, €> = — 200 y t. = -100. Si E = 200GPayv = 0.30, determinar los esfuerzos


principales.

974. Repetir el problema anterior si e. = 300, t» — 600 y te — 100.

975. Las deformaciones, en millonésimas, medidas en una roseta a 60° han


sido: e. = 300, c» = 400 y fe = 100. Con E - 200 GN/m2 y v = 0.30, calcular el
esfuerzo cortante máximo y los esfuerzos principales.

976. Una roseta a 60° aplicada en un punto de la envolvente de aluminio del


fuselaje de un avión mide las siguientes deformaciones en millonésimas:

977. Repetir el problema anterior con e. = - 100, = 200 x 10~ 6 y e. = -400.

9 11. RELACIÓN ENTRE EL MÓDULO ELÁSTICO


TRANSVERSAL Y EL MÓDULO ELÁSTICO LONGITUDINAL
En la sección 2-4 se estableció la relación G = E/2 (1 + v) que ahora se
demuestra. El estado de esfuerzos representado en la figura 9-33a consiste en
una tensión at y una compresión a. de la misma magnitud. En el círculo de
Mohr correspondiente, figura 9-33b, se observa que un elemento a 45°, como
el de la figura 9-33c, está sometido a esfuerzo cortante puro T, numéricamente
igual a o, y a a.. Este esfuerzo cortante deforma al elemento abcd según el
contorno punteado a'b'c'd' de la figura 9-33a. El ángulo recto en Q Ha
disminuido a (90° - y), si 7 es la distorsión o deformación angular. Al mismo
tiempo, el ángulo recto en b ha aumentado en 7, por lo que ahora vale (90° +
7).
Consideremos la deformación del triángulo rectángulo isósceles a o b. Como ax
= — or = r, de las ecuaciones (2-9) y (2-10), se deducen las deformaciones e* y
e„.

por lo que los lados oa y ob, una vez deformados, valen, respectivamente,

distorsión. Así, en el triángulo rectángulo oa'b tenemos

Ahora bien,
ya que para ángulos muy pequeños y como son los de distorsión, la tangente
coincide con el ángulo expresado en radianes. Igualando (a) y (b) resulta:

que, se reduce a

sustituyendo r/y por G, según la ley de Hooke para el cortante (ecuación 2-6(,
se obtiene finalmente:

que expresa la relación que existe en tres las tres constantes E, G, y v


Los esfuerzos normales a que da lugar una combinación de cargas axiales y de
flexión vienen dadas por:

en donde el signo más corresponde a la tensión y el signo menos a la


compresión. Los signos centro del círculo indican que el esfuerzo axial es
uniforme y del mismo signo en toda la sección transversal, mientras que el
valor y el signo del esfuerzo de flexión varía con el punto de la sección que se
considere.
El núcleo (Sec. 9-3) es la parte de la sección recta a través de la cual debe
pasar la resultante de una fuerza de compresión para que no aparezcan
esfuerzos de tensión en punto alguno de la sección.
En los sólidos sometidos a otras combinaciones de esfuerzos, en cualquier
punto aparecen esfuerzos normales y cortantes. Los esfuerzos, en un elemento
cualquiera, varían con su orientación y vienen expresados por las siguientes
ecuaciones, obtenidas en la sección 9-6,

Sin embargo, las reglas dadas para el círculo de Mohr hacen innecesario tener
que recordar estas ecuaciones, así como las que proporcionan los esfuerzos
principales y el esfuerzo cortante máximo, ya que el círculo de Mohr da toda la
información necesaria para el cálculo de los esfuerzos que se necesite. En la
sección 9-8 se ven otras aplicaciones del circulo de Mohr en el diseño de
elementos de máquina.
En la sección 9-9 se describe la utilización del círculo de Mohr de
deformaciones. El procedimiento es en todo análogo al de esfuerzos, excepto
que en ordenadas se llevan los valores mitad de la distorsión. Un círculo de
deformaciones se transforma en el correspondiente de los esfuerzos por medio
de las expresiones:

con lo que los esfuerzos principales se determinan con suma facilidad. Para la
determinación experimental de los esfuerzos se emplea (Sec. 9-10) la roseta
de deformaciones. Las deformaciones normales o lineales según tres
direcciones dadas, determinan un estado de deformación a partir del cual se
puede trazar el círculo de Mohr correspondiente y luego transformarlo en el
círculo de esfuerzos.

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