EL NUEVO SER-EL
NUEVO
SÚPERHOMBRE
Primera entrega:
Ensayo expositivo
Módulo: Introducción Ensayo expositivo: Grupo: 2
a la epistemología de Pensamiento
las ciencias sociales Nietzscheano
“Los seres humanos no nacen para siempre el día que sus madres los alumbran; la
vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez, a modelarse, a transformarse, a
interrogarse (a veces sin respuesta) a preguntarse para qué diablos han llegado a la
tierra y qué deben hacer con ella” García Márquez
Integrantes: Código:
Daniel Eduardo Sánchez Polo 2011021514
Para entender a Nietzsche, es primordial realizar una contextualización con su época y un
vistazo a sus críticas, las cuáles dieron pie a la realización de toda su recopilación filosófica. Esto
nos lleva a la primera mitad del siglo XIX en Europa, caracterizada por definirse como una época
dominada por la sociedad burguesa, con una mirada definida políticamente por dos corrientes que
acreditan la encrucijada de dos clases. El liberalismo de Adam Smith, y los inicios de las políticas
socialistas-anarquista de Marx. Nietzsche no compartía ninguna de las dos dotrinas, dadas que
ambas buscan la consolidación de una sociedad; ya sea, bajo el orden burgués con el desarrollo
científico-técnico o el asentamiento de la sociedad comunista. Esta separación a los ideales de su
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época, nacen por sus perspectivas al análisis y crítica de la naturaleza del lenguaje, además, del
pacto pragmático de la sostenibilidad de la sociedad.
Posteriormente, en la segunda mitad del siglo XIX el paradigma positivista toma alto
revuelo e importancia, sin embargo, nacen contraposiciones a su constructo de realidad, como lo
son las corrientes del historicismo de Dilthey y el vitalismo, en el que participa Nietzsche. Estas dos
últimas buscan una explicación que no se base en el modelo cientificista; el cuál basa la razón en la
razón científica, es decir, que la verdad científica es el modelo de verdad universal, en donde la
realidad, se centra en los hechos objetivos de la ciencia (positivismo de Comte). Ante tan altos
ministerios que se le otorgan al positivismo, Nietzsche se opone a este ideal, para él, el
conocimiento es una invención humana, en el cuál el campo de las matemáticas se ha divinizado,
muy distinto a lo que en realidad es. De esta manera la filosofía Nietzscheana es una crítica radical
del pensamiento desde la Ilustración y el cristianismo (la fe en la razón, la ciencia, la autonomía, la
libertad, la verdad, la bondad y la belleza), como un retroceso en la historia en la que por
consecuencia el positivismo se tornaría en un fracaso más. Sin embargo, aquel retroceso nace
desde la filosofía tradicional; desde las ideas metafísicas y científicas de Aristóteles, Platón y
Sócrates.
El presente trabajo surge de las siguientes preguntas: ¿Cómo llegar al modelamiento de
valores si se niega la universalidad y los conceptos Platónicos-Socráticos de la moral? ¿Cómo
puede el análisis Nietzscheano desmontar el pensamiento judío-cristiano y darle sentido al ser?, Y
finalmente ¿Cómo puede ayudar el pensamiento crítico de Nietzsche en la actualidad?
Al respecto a estas preguntas hay que esclarecer los términos de qué es identidad y moral.
Laing (1961), define a la identidad como “aquello por lo que uno siente que es “él mismo” en este
lugar y este tiempo, tal como en aquel tiempo y en el espacio, unida a la noción de que otros
reconocen la existencia” (Citado en Rodríguez Sánchez, 1989). Y, por otro lado, lo moral, Platón y
Sócrates rescatan de ella la virtud, aquello que se conoce como bueno; identificando el
intelectualismo como la prudencia que hace caso a las normas fijas y universales. Ante estos
conceptos, el pensamiento Nietzscheano da crítica y golpea cada uno de los ideales; ya que estos,
solo sirven para mantener al ser como un ente opresor, sin criterio propio y flagelado a convertirse
en algo más.
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La universalidad
En Nietzsche, la ciencia es caracterizada como:
Una profunda representación ilusoria, que por vez primera vino al mundo en
la persona de Sócrates, -aquella inconcusa creencia de que, siguiendo el hilo
de la causalidad, el pensar llega hasta los abismos más profundos del ser, y
que el pensar es capaz no sólo de conocer, sino incluso de corregir el ser.
(2000)
Es innegable, que Nietzsche en su escepticismo radical encontrara absurdo cualquier
concepto o universalidad del conocimiento, sobre todo, el objetivo de esta, la conservación de la
especie y el desarrollo de sociedades. Para él, esto era antinatural y obra del hombre; lo cuál
quitaría todo peso de objetividad y lo convertiría en solo un pacto de requisitos a cumplir. Ante la
necesidad de configurar un modelamiento propio, Nietzsche se expresa en la Gaya Ciencia que:
Dar estilo a nuestro carácter constituye un arte grande y raro. Lo ejerce quien
abarca toda la fuerza y la debilidad que ofrece su naturaleza y sabe luego
integrarlo tan bien a un plan artístico que cada elemento aparece como un
fragmento de arte y de razón hasta el punto de que incluso la debilidad tiene
la virtud de fascinar a la mirada. (2011)
Crítica al pensamiento judío-cristiano
Los conceptos del bien y mal datan de tiempos remotos, desde de los grupos antiguos; en
el que el fuerte era denominado como “bueno”, desinhibidos de cualquier odio o mal a su igual o
menor que él mismo. Sin embargo, el marco del génesis mítico-religioso de la biblia transforma
aquel concepto, enviando a todo aquel que hiciera opresión al pueblo de “Dios” como “bárbaro”.
Nietzsche, expresa ante esto un pacto pragmático de la sostenibilidad de la sociedad; en la que se
muestra una figura débil y oprimida, ofreciendo una moralidad ultraterrena – con derecho a un
puesto o un cupón en la vida celestial – lo cual generaría un poder de masas de cómo la religión
operaría sobre las conductas (interponiendo lo que es moralmente correcto o no; juzgando como
pecado todo aquel acto o pensamiento que no vayan con los lineamientos religiosos) de un
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pueblo, comunidad o sector determinados. Y, es de conocer, que el hombre como agente
cognoscente, se encuentra en la agónica búsqueda de una explicación del inicio y más allá de la
vida; aferrándose a toda aquella salvación.
Para romper las cadenas del pensamiento religioso Nietzsche propone un análisis a las
transformaciones del espíritu, (Citado por Nehamas, 2002) lo interpreta como:
En un primer momento como un camello que recorre el desierto sin
decidir él mismo su rumbo; que, aturdido por la inercia de la tradición y la
monotonía, se inclina ante quienes pretenden cargarlo con pesados deberes
morales y religiosos que acepta sin resistencia. En un segundo momento, el ser
humano cobra fuerzas para salir del sortilegio y se enfrenta contra el gran dragón,
el “tú debes”. Aquí el espíritu se transforma en un feroz león, que se ha sentido
oprimido de tal manera que no resiste más y comienza a despertar con toda su
fuerza para arrancarse de encima aquellas cargas y valores con que lo habían
sometido. Finalmente, el espíritu que ha luchado por su propia libertad, se
transforma en un niño; éste representa la inocencia de un renacer libre de deberes
y ataduras morales, pero también de resentimientos, porque no es posible un
nuevo comienzo si se sigue mirando hacia atrás con rencor. (p.183)
Lo anterior explaya, la concepción que Nietzsche propone para poder darle sentido a un
crecimiento del ser y sus virtudes como aquello que nace de uno mediante el trabajo continuo de
los ideales que quiera alcanzar, desligándolo de cualquier espiritualidad. No es de esconder que en
toda la trayectoria del pensamiento Nietzscheano se rescata el desarrollo de las virtudes humanas,
aclarando que éstas son escogidas por cada individuo y no impuestas por algún ente superior;
castrador de la individual y verdugo a los actos del ser. Indicando que al hombre le sea lícito
responder de sí mismo, y hacerlo con orgullo, o sea, que al hombre le sea lícito decir sí también a
sí mismo…esto es un fruto maduro (Nietzsche, 2011).
En la actualidad
En pleno siglo XXI, el mundo está sumergido ante un múltiple número de reglas y normas
morales por cumplir. La sociedad - construida para hombres para unos cuántos hombres – ejerce
control sobre estas. El rumbo de quiénes debemos ser, actuar y pensar se tornan estáticos ante la
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monarquía político, económico y religiosa que nos impera. Para ello, Nietzsche propone a la
creación de un hombre que va más allá de las funcionalidades de los “mortales”, denominado
Übermensch; “Modo de Ser en el cual el ser humano sea capaz de crear y seguir sus propias
virtudes para así amar cada versión de sí mismo que se vaya construyendo; esta es la tarea que
Nietzsche encomienda” (Huitrón Villegas, 2018). Sin embargo, este Modo de Ser es inalcanzable,
pero en el proceso de llegar a serlo, se construiría una gran variable de virtudes y aprendizajes
propios que servirían de puente al ideal que se quiere lograr.
Estudiar el pensamiento de Nietzsche es una tarea de expandir “esquemas mentales”; de
colocar en duda los ideales normativos que la ciencia ofrece y analizar lo que no da respuesta el
positivismo. Sobre todo, en desligarnos de lo que normalmente es correcto o no, y saber el
porqué. Colocar en tela de juicio los preconceptos del alma, espíritu y religiosidad. Además, de los
estados e invenciones del hombre. Para este filósofo alemán, el objetivo de su pensamiento es
darle libertad al ser y empoderamiento en la búsqueda de si mismo; mediante la construcción de
las virtudes. ¿Qué mejor que encontrarse uno mismo mediante nuestros propios recursos y
métodos?
Referencias.
RODRIGUEZ SANCHEZ, J.L., (1989). Trastorno de identidad, factor común en los alumnos
“problema”, de bachillerato, Tesis maestría de Psicología Clínica, Departamento de
Psicología, Universidad de las Américas-Puebla, México.
Nietzsche, Friedrich (2000). El nacimiento de la tragedia. Madrid: Alianza.
Nehamas, A. (2002). Nietzsche, la vida como literatura. Turner.
Nietzsche, F. (2011). La genealogía dela moral. Alianza.
Nietzsche, Friedrich (2011). La gaya ciencia. Madrid: Edimat.
Huitrón Villegas, A. E. (2018). La forja de una identidad ética en el pensamiento de Nietzsche. En-
Claves Del Pensamiento, XII(23).
[Link]
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