Este fascinante proyecto, diseñado por Productora, se ubica en el desierto
de Chihuahua, una de las zonas con un clima más extremo de México. Esta
característica climatológica ha condicionado su forma, ya que el hecho de
sufrir temperaturas que oscilan en más de 20° entre el día y la noche fue el
factor que decidió a los arquitectos a enterrar parte de la casa, para
resguardarla térmicamente.
La casa se ubica en la urbanización de un club de golf, al norte de México. El
hecho de quedar parcialmente enterrada en la ladera de la montaña permite
aprovechar la masa térmica del suelo y logra equilibrar sus diferencias de
temperatura. El suelo, más frío alrededor de la casa, absorbe el calor acumulado
durante el día, mientras que por la noche cede calor a la vivienda.
Otro de los retos a los que se enfrentó el estudio de arquitectura parte de la
normativa constructiva de la zona; al tratarse de una urbanización de estilo
tradicional, una de las reglas de la comunidad señalaba que al menos el 80% de
los techos debían ser inclinados. “Hemos reinterpretado esa regla y el techo se
concibe como una superficie continua pero con diferentes inclinaciones” señalan
sus responsables. Así, desde el lado de la calle, el edificio sólo se percibe como
un volumen único, de una altura. Aunque al entrar en él, en este volumen
aparentemente simple, las espirales de circulación conducen hacia abajo y los
espacios se subdividen en otros más complejos.
Los interiores se organizan alrededor de una serie de patios y aberturas en el
techo que ofrecen unas vistas espectaculares, mayor entrada de luz y ventilación.
Así, las habitaciones y las terrazas de la vivienda están esculpidas siguiendo la
peculiar inclinación de la casa. En la planta baja, una serie de patios rectangulares
en forma de terrazas; encima, todos los espacios encuentran su lugar bajo el
techo inclinado gigante, que actúa como una nueva topografía artificial en medio
de este paisaje natural, único y agreste.
Más sobre los arquitectos:
Productora es un estudio de arquitectura ubicado en la Ciudad de México, formado
por arquitectos de diferentes nacionalidades: Abel Perles (1972, Argentina), Carlos
Bedoya (1973, México), Victor Jaime (1978, México) y Wonne Ickx (1974, Bélgica).
La distinta procedencia y experiencia de sus integrantes aportan a este estudio
una visión más creativa e intuitiva.
Este estudio realiza gran variedad de proyectos en México y en el exterior (Asia,
Sudamérica), tanto residenciales como de edificios públicos y corporativos. Han
sido ganadores del Young Architects Forum, convocado por la Architectural
League en Nueva York en 2007, y su trabajo también fue presentado en la
Segunda Bienal de Arquitectura de Beijing, China y la exposición de 44
Arquitectos Jóvenes en Barcelona. Recientemente han sido seleccionados por el
estudio suizo Herzog & de Meuron para participar en el proyecto Ordos100 para
diseñar una villa en Inner Mongolia, China.
Ficha técnica
Colaboradores: Fernando Sánchez, Adams Ross, Jorge Cárdenas, Iván Villegas,
Englert Thorsten
Contratista: Constructora Río Florido
Diseño de jardines: Rocío Amarante
Superficie construida: 450 m2
Fotografías de Iwan Baan y Productora en [Link]
Descripción enviada por el equipo del proyecto. El proyecto se desplanta en un
terreno con una pendiente del 20% con un clima de calor extremo la mayor parte del
año y temperaturas a niveles bajo cero en invierno. A partir de estas premisas se
decide enterrar una parte de la casa, lo cual permite conservarla fresca durante la
temporada de calor y mantener el calor en temporadas de frío. La casa se divide en 2
sectores, el primero ubicado en la planta alta, corresponde a un matrimonio, el
segundo nivel en la planta baja está destinado a los hijos.
Una serie de perforaciones realizadas en los techos generan patios y terrazas con
amplias ventanas que permiten visuales de la ciudad, el paisaje o el cielo. Desde la
calle se percibe la casa como una vivienda tradicional, pero entrando en ella se
encuentra una compleja geometría en diferentes niveles que se despliega bajo el
techo quebrado.
Una serie de perforaciones realizadas en los techos generan patios y terrazas con
amplias ventanas que permiten visuales de la ciudad, el paisaje o el cielo. Desde la
calle se percibe la casa como una vivienda tradicional, pero entrando en ella se
encuentra una compleja geometría en diferentes niveles que se despliega bajo el
techo quebrado.
..
Arquitecto: PRODUCTORA – Carlos Bedoya, Wonne Ickx, Victor Jaime, Abel Perles
Ubicación: Chihuahua, Mexico
Área: 375m²
Año: 2008
Construcción: Baraka
Ingeniro Estructural: José Ramón Castillo
Carpintería: Eduardo Morales
Diseño de Jardines: Rocio Amarante
Photography: Iwan Baan
La Casa Chihuahua es parte de un club de golf en la comunidad en la zona de desierto al
norte de México. La vivienda fue diseñada para tener en cuenta las especiales circunstancias
climáticas de la zona: en invierno las temperaturas pueden caer a menos diez grados
centígrados, mientras que en verano la temperatura puede elevarse por encima de cuarenta
grados centígrados. Las diferencias entre el día y la noche pueden hacer variar la temperatura
unos veinte grados. Para equilibrar las diferencias de temperaturas extremas, la casa se
encuentra parcialmente enterrada en la ladera de montaña para aprovechar la masa térmica
del suelo. El frío del suelo alrededor de la casa absorbe el calor acumulado durante el día, y
por la noche la tierra libera el calor al edificio. Un esquema bastante practicado en algunos
países con temperaturas extremas, pero que en México pocas veces se había visto.