ENSAYO
ELABORA UN ENSAYO BREVE (MINIMO: 900 CARACTERES; MÁXIMO: 1000 CARACTERES)
SOBRE: GOBERNABILIDAD, DEMOCRACIA, PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y CONFIANZA EN LAS
INSTITUCIONES
La Gobernabilidad se entiende por la capacidad de la sociedad para resolver conflictos y
situaciones problemáticas, y conducirlas y atender las exigencias sociales, teniendo a las
instituciones las capaces de hacerlas cumplir. Estos conceptos son debatidos en el ámbito
político, jurídico y sociológico.
Según Árbos y Ginés (2002), definen la gobernabilidad como:
…”la cualidad propia de una comunidad política según la cual sus instituciones de gobierno
actúan eficazmente dentro de su espacio de un modo considerado legitimo por la ciudadanía,
permitiendo asi el libre ejercicio de la voluntad política del poder ejecutivo mediante la
obediencia del pueblo”. (p6)
Asimismo según (Luongo, s.f), la gobernabilidad democrática establece las dimensiones
siguientes:
1. Eficacia: tiene que ver con la capacidad del sistema de cumplir los objetivos que se
propone, por ejemplo en el desempeño institucional del Estado.
2. Legitimidad: esta relacionado con la validez que los ciudadanos le otorgan a su sistema
de gobierno y a los gobernantes que en un momento determinado los están dirigiendo.
3. Procesos políticos: referidos a la participación electoral, los procesos de división
efectiva de poderes, la responsabilidad administrativa, que haya o no violencia política
y que el Estado sea capaz de monopolizar o no la violencia.
4. Presencia y funcionamiento del Estado de Derecho.
Por otra parte ya sea que se quiera construir o ya sea que se quiera consolidar (o resguardar), la
gobernabilidad debe enfrentar situaciones que serán más o menos difíciles dependiendo de los
contextos sociales, culturales, políticos y económicos, pero que siempre estarán ahí como parte
de la realidad histórica. Y sin un método adecuado los gobiernos no podrán cumplir con sus
objetivos en pro de la gobernabilidad democrática. La experiencia histórica enseña que ese
método descansa en el diálogo político, social y económico.
“Las dificultades que habrán de sortearse son distintas según la naturaleza de las sociedades,
sus grupos de interés, sus conflictos, su historia y su cultura política. Ahora bien, sin
importar el carácter de la sociedad en la que se busca impulsar una estilo de gobernabilidad
democrática, existe un método (un mecanismo) que en las más diversas circunstancias
históricas –sobre todo, en las más conflictivas— ha revelado sus potencialidades y
capacidades para avanzar hacia aquélla: el diálogo no sólo político, sino también social y
económico” (González, 2018). Y añade González:
“Lo que esas experiencias históricas también ponen de manifiesto es que para que el método
del diálogo funcione (es decir, sea eficaz para la gobernabilidad democrática) se requiere
de promotores del diálogo –es decir, de personalidades que hagan suya la causa del diálogo
y la impulsen contra viento y marea— y actores (sociales, institucionales, políticos,
empresariales) que hagan eco del esfuerzo de esas personalidades y se sumen a su promoción
y puesta en práctica para resolver problemas que de otra manera se prolongarían
interminablemente. O sea, que el método del diálogo para la gobernabilidad democrática
puede ser eficaz para resolver problemas (sociales, económicos, políticos), siempre y cuando
se cuente con personalidades (políticas, eclesiales, universitarias, diplomáticas) que lo
promuevan y con actores sociales significativos que lo hagan suyo. Cuando esto sucede, se
pueden superar situaciones dramáticas (como guerras civiles por ejemplo), que de otro modo
no tendrían una solución beneficiosa para el conjunto de la sociedad” (González, 2018).
En un libro reciente, Iris Marion Young (2000) sostiene que no todos los individuos tenemos
inclinaciones de participar en política: “tal vez a alguna gente le gusta dar discursos, o
enfrentarse con quien esté en desacuerdo... Pero la mayoría de la gente prefiere ver televisión,
leer poesía o hacer el amor”. La democracia es sólo un aspecto de nuestras vidas como personas
sociales. Sin embargo, como sistema político y sistema de vida, es un método que nos permite
disfrutar socialmente de nuestros intereses sin recurrir al uso de la fuerza o la coerción. Y como
Young sostiene, creemos que “el proceso democrático es el mejor medio para cambiar las
condiciones de la injusticia y promover la justicia”. De ahí que sea importante tener presente el
hecho de que la participación ciudadana no sólo reside en el voto. Más bien, existen distintas
modalidades que le dan vida y energía a una nación y sociedad. La participación diversa, no
sólo a través del voto, es uno de los ingredientes más importantes de la democracia. Las formas
de participación ciudadana van desde el acto mismo del ciudadano en ejercer sus derechos,
hasta la competencia política por el poder de la nación. No todo ciudadano está interesado en ser
presidente pero sabe que, como mínimo, tiene que conocer y ejercer sus derechos y
obligaciones. Estas distinciones y jerarquías son muy importantes y hay que tenerlas presentes
porque también sirven de indicadores del nivel de participación del ciudadano en sus quehaceres
nacionales.
Asimismo la construcción de instituciones sólidas y el respeto hacia ellas por parte de los
ciudadanos, es una de las más importantes tareas pendientes del país. Su atraso y muchas veces
su deterioro, ha sido incluso aprovechado para desmerecer nuestros avances sociales y
económicos. Gran parte de la clase política ha dado muestras de negligencia y corrupción. La
gente está desilusionada y es importante que vuelva a comprometer su pasión en algo que creía
perdido. Hay que aprender a mirar los tiempos y no solamente lo externo y el afuera sino lo
interno y propio.
Los grandes procesos no se dan en pocos años. Tenemos que aprender a conocernos y
aceptarnos en nuestra realidad con afecto, cariño y tolerancia mutua, y no mirarnos con
desprecio que conduce a la pérdida de identidad. Es importante desligarnos de prejuicios
ancestrales, atávicos y destructivos. La identidad y el ser del peruano está en la potencial
capacidad que tenemos de integrarnos con la certidumbre, la confianza, el amor, la pasión lúcida
y creativa para un nosotros que incluya genuina y auténticamente todas las sangres.