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MARCO TEORICO ALCOHOL Y SUS EFECTOS EN EL ADOLESCENTE.
Es fundamental aceptar la existencia del problema, cada vez más extendido, del abuso del alcohol
entre nuestros niños y jóvenes es hacer algo más que condenar la inclinación al consumo
temprano del alcohol. Es necesario comprender esta perturbadora realidad, para buscar
soluciones y desarrollar medidas preventivas. Los problemas del abuso del alcohol combinado con
otras drogas entre los preadolescentes y adolescentes están aumentando en proporciones
alarmantes en todo el mundo.
Hay padres que, cuando finalmente confrontan la realidad de que su hijo o hija tienen un
problema de alcoholismo responden diciendo: “No me preocupa demasiado que beban; al menso
no usan drogas”. Por supuesto, el alcohol es una droga y esperamos demostrar lo peligrosa que
puede resultar si se emplea en la preadolescencia y adolescencia.
¿Qué es el alcohol?
El alcohol es un término general que comprende varias sustancias químicas similares, pero, en
general, se le considera sinónimo del etanol (C 2 H5 OH), al que comúnmente se denomina alcohol.[
CITATION Jua06 \l 2058 ]
El etanol o alcohol etílico es el líquido que se produce de la fermentación de los azucares de los
jugos de diversas plantas o frutas. Las bebidas de baja graduación (vino, sidra, cerveza) tienen un
contenido alcohólico que depende de la cantidad de azúcares del jugo de las frutas. Las bebidas de
alta graduación se obtienen por adición de alcohol puro o por destilación.[ CITATION Vic01 \l
2058 ]
El alcohol es una de las sustancias más ingeridas por los seres humanos a nivel mundial sobre todo
adultos y adolescentes pertenecientes a sociedades occidentalizadas. En su gran mayoría el uso
del alcohol es muy común en este grupo de edad y se ha convertido en un fenómeno normal
aceptado por la sociedad que se arraiga desde edades muy tempranas; aumentadas
dramáticamente en la última década y que se ha convertido en un problema de salud a nivel
mundial según la OMS (World Health Organization, 2000).
¿Por qué se consume, qué se busca al consumir?
El tomar bebidas alcohólicas de diversos tipos constituye un comportamiento social aceptable, que
afecta y abarca virtualmente todos los aspectos de nuestra cultura, por ejemplo el tradicional
brindis de boda hasta la alegría desbordante que sigue a los éxitos, celebrando con alcohol.
[ CITATION Rob95 \l 2058 ]
De los 14 a los 16 años, prima el factor socializador y la fuerza que toma el grupo de amigos, que
deviene un referente básico.
En nuestros días, cada vez se va imponiendo más un consumo de alcohol de fin de semana, con
ingesta masiva. [ CITATION Vic01 \l 2058 ]
El alcohol es la sustancia psicoactiva más consumida por los jóvenes. El 84 %de los jóvenes de 14 –
18 años la han consumido por lo menos una vez en su vida .
Las creencias que hoy sostienen sobre el consumo del alcohol como jóvenes, esta es una visión
polarizada sobre el tema: una versión positiva en la que consumir alcohol es divertido, teniendo
mitos y expectativas entre ellos, como los siguientes:
Si bebo los demás me van a aceptar y no me sentiré diferente.
Si bebo me voy a divertir, estaré contento/a.
Si bebo perderé el miedo a hablar, haré más amigos/as.
Si debo me desinhibiré, podre ligar más y mejor porque seré más popular.
Si bebo no perderé el control, por ejemplo, podré conducir.
Si bebo olvido mis problemas.
Estas ideas son producto de la percepción subjetiva que, sobre su propio cuerpo y sobre su propio
cuerpo y sobre su entorno social, tienen los adolescentes antes y después de la ingesta de alcohol,
pero el problema estriba en cómo estas ideas actúan como motor que influye en el inicio del
consumo de bebidas alcohólicas y luego pueden sostener e incrementar este consumo.[ CITATION
Fra14 \l 2058 ]
Dado que hemos visto la adquisición y mantenimiento del consumo del alcohol se sostiene sobre
tres tipos de factores: biológicos, psicológicos y sociales:
FACTORES BIOLOGICOS:
Predisposición y vulnerabilidad genética.
Metabolismo y sensibilidad ante la sustancia tóxica.
FACTORES SOCIALES:
Actitudes sociales ante el alcohol.
Disponibilidad (bajo precio, proximidad al punto de ventas)
Medios de comunicación
Presión social
Deprivación social.
FACTORES PSICOLOGICOS:
Personalidad: depresión, conducta antisocial, baja autoestima, impulsividad.
Estados emocionales negativos: estrés, ansiedad
Bajo nivel de competencia
Imitación, curiosidad.
Modelos negativos en los compañeros o la familia
Expectativas positivas sobre los efectos del alcohol
Efectos reforzantes del alcohol
Refuerzo social
Evitación de estados negativos
En realidad no todos los adolescentes que beben lo hacen con la misma regularidad y en las
cantidades. La frecuencia de ingesta puede ser: ocasional, en la que el joven bebe con motivo de
una ocasión especial (una celebración festiva); puede ser regular, cuando la ingesta de alcohol se
instrumentaliza para conseguir un cambio emocional (huida del estrés, sentirse bien, relacionarse
con los demás); puede ser intensiva, de forma que se bebe siempre que se sale; y también puede
ser impulsiva que es cuando el adolescente bebe por necesidad debido a una clara dependencia
física y psicológica.
POR QUE EMPEZASTE:
Porque quería ser como los demás.
Para escapar de los problemas (relativos al hogar o al estudio)
Me deje arrastrar por los amigos.
Por aburrimiento.
Quería experimentar nuevas sensaciones
Porque me gustaba el riesgo
Para llevar la contraria a mis padres…
FACTORES QUE LOS ESPECIALISTAS CONSIDERAN DE INFLUENCIA SIGNIFICATIVA.
1.-La familia. Muchos de los jóvenes consumen alcohol, provienen de familias en donde también
se toma. En muchos hogares se consumen bebidas alcohólicas, son admitidas por el núcleo
familiar, como algo normal y que lo deben de hacer en algún momento, pero no en los comienzas
de la adolescencia debido que es un riesgo para ellos.
2.- Los amigos. Diversas investigaciones ponen de relieve que la influencia del grupo es el factor
principal en la iniciación al consumo de alcohol. En efecto el circulo de amigos del centro escolar y
de la calle ocupa un primer plano en la vida del adolescente. Si el consumo del alcohol esta bien
visto por el grupo, el adolescente siente un fuerte deseo de conformarse a las expectativas.
Además cuando cede a la presión del grupo, obtiene la aprobación y el aplauso de los demás. Este
reconocimiento resulta esencial para ciertos adolescentes, así que hacen lo que sea necesario para
obtenerlo.
3.- El entorno sociocultural. Las drogas legales e ilegales son exaltadas en los lideres musicales, en
las películas, programas favoritos etc., muestran conductas adictivas como algo deseable.
4.- La predisposición genética. Hay personas con mayor predisposición genética que otras a ser
victimas de las bebidas alcohólicas
¿Por qué se pierde el control de lo que se consume?
Se puede distinguir entre: lo que el adolescente considera consumo moderado, que es cuando el
adolescente bebe hasta coger el “puntillo” (diversión, desinhibición), lo que pone sobre la mesa la
tan común frase del ¡ yo controlo!, ¡yo ya sè cuando tengo que parar de beber!; y el consumo
intensivo, por el cual el joven bebe buscando emborracharse poniéndose al limite de su capacidad
de aguante (¡ a ver quien aguanta más!)[ CITATION Fra14 \l 2058 ]
En cuanto a sus efectos sobre el sistema nerviosos central, ell alcohol, en pequeñas dosis, puede
producir relajación e incluso euforia. A dosis más altas el alcohol funciona como una droga
depresora del sistema nervioso. Los efectos sobre cada individuo dependen de diversos factores
como cantidad total ingerida, peso corporal, genero, edad, tolerancia adquirida, etc[ CITATION
Vic01 \l 2058 ]
¿Qué papel juegan los amigos?
Es conocida la vinculación del consumo de alcohol a las relaciones con el grupo de iguales en los
momentos de ocio y diversión. Es decir, la necesidad de estimulación se satisfaría en la más que
probable asociación alcohol-grupo-diversión. No obstante, hay que destacar que la introversión o
la motivación mas apática en un adolescente nunca debería ser considerada como factores de
protección
La adolescencia es un periodo de transición entre la infancia y la adultez, en el cual el adolescente
se siente miembro y participe de una “cultura de edad” caracterizada por sus propios
comportamientos, valores, normas, argot, espacios y modas. Las normas de los grupos en los que
el adolescente se integra, los compromisos que en ellos asumen y los valores que por la
interacción grupal interioriza van a contribuir a la construcción de su identidad personal.
Los adolescentes tienen la necesidad de autoafirmación juega un papel importante en el consume
de sustancias entre los adolescentes. Se ha comprobado que la probabilidad de consumo de
alcohol, puede incrementarse en aquellos adolescentes con una percepción positiva entre sus
amigos y con una percepción negativa de sí mismos y de sus relaciones familiares, así como en los
que poseen recursos de afrontamiento del estrés y dificultades para obtener apoyo afectivo en sus
familias.[ CITATION Gon10 \l 2058 ] https://www.uv.es/lisis/xavier/2013/adolescencia.pdf
Ansiedad y la depresión
http://www.biblioteca.cij.gob.mx/publicaciones/prevencion/libro2.pdf
Una sobre activación de esta respuesta natural puede generar algún trastorno de ansiedad. Los
trastornos de ansiedad son un grupo de padecimientos que se caracterizan por la presencia de
preocupación, tensión o temor excesivo que ocasionan malestar y un deterioro clínicamente
significativo en la funcionalidad y adaptación de una persona. Los trastornos de ansiedad son los
más comunes durante la infancia y la adolescencia; pueden considerarse un “marcador de riesgo”
para desarrollar un Trastorno Depresivo durante la adolescencia, entre más temprana sea su
aparición.
Los trastornos de ansiedad en la adolescencia generalmente se expresan en oportunidades de
desarrollo reducidas, como la dificultad de incorporarse a la educación media superior o superior
debido al ausentismo y bajas calificaciones. Se aumenta también el riesgo de padecer depresión
(Kendall, Saffor, Flannery y Webb 2004) y abusar de sustancias psicoactivas en la adultez.
Los adolescentes pueden presentar síntomas y signos que requieren de la evaluación más acuciosa
de un profesional de la salud mental, pues algunas conductas esperables en la adolescencia
pueden traslaparse con las manifestaciones de la depresión. Sentirse triste o decaído, tener un
mal estado de ánimo o melancolía ocasional no significa estar deprimido.
En los adolescentes, el trastorno depresivo mayor es la principal causa del comportamiento
suicida. El problema de estos trastornos es que más del 70 por ciento de los niños y adolescentes
no reciben un diagnóstico ni tratamiento adecuados, lo cual genera consecuencias para la salud y
el bienestar integral.
Se calcula que el 20 por ciento de los adolescentes de todo el mundo tiene problemas mentales o
de comportamiento. La depresión es la enfermedad que más contribuye a la carga mundial de
morbilidad entre jóvenes de 15 a 19 años de edad, mientras que el suicidio es una de las tres
causas principales de mortalidad entre las personas de 15 a 35 años. Aproximadamente, la mitad
de los trastornos mentales comienzan antes de los 14 años de edad y el 70 por ciento previo a los
24. La frecuencia de trastornos mentales entre esta población ha aumentado en los últimos 30
años (UNICEF, 2011).
Los trastornos mentales asociados al consumo de sustancias inician a edades tempranas del
desarrollo y se manifiestan a través de diversos síntomas, incluyendo la adicción u otros
padecimientos mentales. La morbilidad por abuso/dependencia de sustancias es mayor al 30 por
ciento en los trastornos por ansiedad y depresión. Resultados de la Encuesta Nacional de
Epidemiología Psiquiátrica (2003) señalan que en su mayoría, los trastornos psiquiátricos
anteceden el consumo de sustancias. Esto se observó mayormente en los trastornos de ansiedad,
seguidos de los trastornos afectivos.[ CITATION DRR18 \l 2058 ]
Los trastornos mentales pueden conducir al consumo de drogas en el caso de personas que sufren
de ansiedad o depresión para aliviar sus síntomas; quienes padecen estos trastornos comienzan a
abusar de las sustancias psicoactivas para “disminuir sus sentimientos de angustia”.[ CITATION
DRR18 \l 2058 ]
Para explicar este fenómeno, se ha observado que, al agrupar los factores de riesgo y sus
manifestaciones por co-ocurrencia, emergen dos trayectorias distintivas que llevan al consumo de
drogas, la trayectoria de problemas de conductas externalizadas (TPCE) que se caracteriza por la
expresión de los factores de riesgo mediante problemas de conducta como la agresividad y la
impulsividad; y la trayectoria de problemas de conductas internalizadas (TPCI), caracterizada por la
expresión de problemas de conducta internos, como la ansiedad y la depresión (Leyton y Stewart,
2013). Entre estas dos trayectorias, se ha observado que aquellos individuos con mayor presencia
de TPCE parecen ser más responsivos a la estimulación de las drogas en el sistema de recompensa,
mientras que aquellos con TPCI parecen intentar controlar su sistema hipersensible de miedo-
ansiedad mediante el consumo de drogas. La trayectoria de TPCI se manifiesta a edades
tempranas como una tendencia a experimentar miedo, ansiedad y depresión; estos desórdenes
son observados frecuentemente en personas con problemas de uso de sustancias, siendo la
depresión el más prevalente; entre el 20 y el 50 por ciento de personas con abuso de alcohol u
otras drogas las presentan (Colder et al.,2013) A diferencia de los TPCE, los síntomas de las
conductas internalizadas generalmente representan menos problema para los padres y maestros,
por lo que es poco común que se realicen esfuerzos serios para modificarlos (Tandon, Cardeli y
Luby, 2009). Esto incrementa la dificultad de detectarlos. Además, los mismos infantes y jóvenes a
menudo tienen dificultad para poder describir y expresar sus propios estados emocionales.
[ CITATION DRR18 \l 2058 ]
La co-ocurrencia entre síntomas depresivos y/o ansiosos puede explicarse entendiendo al
consumo de sustancias como: 19 • Una estrategia de afrontamiento; mediante el uso de drogas, la
persona puede manejar los estados emocionales displacenteros (Holahan et al., 2001). • Los
factores de riesgo en la vida de la persona resultan significativos tanto para los problemas
internalizados y el consumo de drogas (Fergusson, Boden y Horwood, 2011). • La relación es
bidireccional: el abuso de drogas y los TPCI se influencian mutuamente, creando un ciclo en el que
la persona empeora mentalmente.[ CITATION DRR18 \l 2058 ]
¿Qué puedo hacer yo como padre para prevenir una adicción en mi hijo?
Los padres deben ser conscientes de que no pueden convertirse en custodios permanentes de los
hijos. En algún momento los chicos deben actuar por cuenta propia (acudir a una fiesta, hacer
deporte, ir a la escuela). Por lo tanto, en lugar de intentar una vigilancia ostensible que resulta
incomoda para ambas partes, lo mejor es arles las herramientas necesarias para que puedan
defenderse del engaño y de las presiones que ejerce el entorno.
La familia es un factor determinante en la prevención de las adicciones.
La familia es un medio de prevención.
Los padres deben estar informados de las drogas y de lo que esta actualmente sucediendo con los
jóvenes y las maneras de consumir drogas legales e ilegales.
Otros datos que pueden ayudarles a los padres son [ CITATION Jul00 \l 2058 ]:
1.- Hable con él para interesarse por el problema. Averigüe el alcance de la relación que tiene con
el alcohol. La percepción de su hijo hacia el alcohol. Esto le ayudara a tener idea de la magnitud de
la situación.
2.- No dude en manifestarle su desaprobación y su preocupación. Pero muéstrese dispuesto a
ayudarlo. El adolescente debe entender que usted rechaza lo que ha hecho, pero que aun así sigue
queriéndolo.
3.- Trate de encontrar la raíz del problema. A veces es la inseguridad, otras un sentimiento de
inferioridad, otras una sensación de rechazo, invítelo a que hable de eso.
4.- Muéstrele de palabra y obra que esta usted dispuesto a ayudarlo en lo que necesite. Intente
con buenas maneras que él siga sus valores y su salud.
5.-Dele armas para defenderse. En vez de prohibiciones, propóngale ideas sobre actividades
creativas, sanas: naturaleza, deportes, música, lectura, colaboración solidaria.
6.-Evite la sobreprotección. Mucho adolescentes sobreprotegidos por sus padres, mas
frecuentemente por la madre, se sienten enjaulados en su adolescencia y lo que puede llegar a
provocar es el escape y sentirse desagobiados por la presión a través de las drogas.[ CITATION
Jul00 \l 2058 ]
7.-Reafirme su autoestima. Hay adolescentes que toman drogas porque quieren ser mayores o
quieren ser como los demás, o pretenden llamar la atenciòn de os adultos. Muchos de ellos lo
hacen porque tienen un concepto muy pobre de si mismos. Necesitando el reconocimiento de sus
aspectos positivos, Como padre buscar resaltar las cualidades deseables, en detalles de conducta,
sus virtudes. Hablarle y declararle su cariño hacia el adolescente ese puede ser un punto clave
para que no necesite de drogas para sentirse querido.[ CITATION Jul00 \l 2058 ]
8.- Continúe edificando una buena relación de amistad. Dedique tiempo a su hijo. Anímelo a que
se supere y realice actividades que lo motiven mas y le ayuden en su identidad personal.
9.- Busque ayuda para su hijo. No piense que todo se arreglara con el tiempo.
10.- Busque ayuda para usted. Usted también necesita apoyo para poder ayudar a su hijo,
informándose, estar con seguridad.
¿Cómo corregir si mi hijo ya tiene una dependencia al alcohol o está cerca
de desarrollarla? Y ¿qué hacer si apenas empieza con el consumo y no me
obedece?
Incidir en el modelo educativo familiar como marco general de actuación:
1) Establecer límites y normas consensuadas y claras. Se puede preguntar a los padres sobre la
existencia de reglas sobre el consumo de alcohol así como la forma adecuada (moderada pero
firme) de hacerlas respetar. La prohibición familiar del consumo de alcohol antes de la mayoría de
edad (18 años), no es un acto represivo como tampoco lo es la señal de stop del código de
circulación. En las familias que prohíben de forma firme y clara a sus hijos/as menores de edad
consumir alcohol, el porcentaje de jóvenes que beben alcohol y se emborrachan es cuatro veces
menor que en las que no lo hacen.
2) Actuar de forma razonable pero firme. Como es natural e inherente al proceso de crecimiento y
maduración, los/as menores de edad reclaman progresivamente su derecho a tomar decisiones de
forma autónoma y responsable y en ese caso, es probable que discutan o traten de criticar la
prohibición sobre el consumo de alcohol antes de los 18 años.
3) Transmitir valores. Dado que el modelo de consumo que se hace en casa y el mensaje de
responsabilidad que se transmite con ello es fundamental, señalar la importancia de las normas y
valores familiares en relación al consumo de alcohol. Invitar a los padres a que reflexionen sobre el
consumo propio y sobre la importancia de actuar de ejemplo en casa y fuera de ésta. Plantearles: -
¿Qué actitud tienen ellos respecto al alcohol? - ¿Se consume alcohol en casa? - ¿Qué normas hay
en casa respecto al alcohol? - ¿Se consideran a sí mismos un modelo responsable de consumo?
Recomendaciones clínicas para actividades preventivas ante el consumo de alcohol en atención
pediátrica.
4) Controlar las emociones. Si demuestra respeto por el punto de vista del hijo, las perspectivas
son mejores para que éste escuche y respete la opinión del padre/madre.
5) Promover la autonomía responsable de los hijos para ayudarles a resistir la presión de amigos.
Enseñar y potenciar decir «no» a los contextos facilitadores del consumo o a la presión del grupo
de iguales. Por ejemplo, una estrategia puede ser invitarles a reflexionar a cerca de sus propios
intereses y objetivos vitales frente a los del grupo o de los líderes del mismo.
6) Facilitar la comunicación fluida. La mejor prevención se hace en casa abordando el tema con
naturalidad y responsabilidad, aportando información clara y fidedigna de los riesgos y daños del
consumo. Puede ser útil proponer a los padres que tengan en casa una conversación con el menor
sobre este tema. Tener esta conversación en casa es muy importante para escuchar el punto de
vista del adolescente y saber por dónde va. Es importante planificar bien la conversación ¿qué
tratar? ¿qué transmitir? ¿qué dificultades se puedes plantear?. Transmitir la información dando
más relevancia a lo positivo, p.ej. a las ventajas de no consumir alcohol.
7) Crear un clima de confianza. Con el tipo de conversaciones del punto anterior se favorece que
tengan la confianza suficiente como para que en el futuro recurran a nosotros si algo les pasa.
Intentar controlar la conducta del/ la adolescente fuera de casa no es efectivo y crea muchas
tensiones. Por tanto, se ha de transmitir al menor un modelo de autocontrol y responsabilidad,
confiando en que sabrá enfrentarse a posibles situaciones futuras en las que aparezca el alcohol
fuera de casa.
8) Informarse bien para adelantarse y evitar y, o compensar, la búsqueda de información de los
jóvenes en otras fuentes. Es importante que los padres y/o tutores responsables dispongan de
argumentos sólidos basados en criterios objetivos y actúen consecuentemente, dejando muy claro
que el consumo de alcohol por debajo de la edad legal no es una conducta aceptable. Por ejemplo,
es útil saber que el alcohol es una droga depresora del sistema nervioso central, por lo que la
euforia inicial se transforma inevitablemente en «bajón» a todos los niveles, lo que le llevará a
perderse muchas cosas.
9) Si detectan un consumo de alcohol: - Si es esporádico: explorar razones y efectos y realizar
seguimiento desde la consulta de pediatría. - Si no es esporádico, es necesario que se planteen
además un plan educativo de intervención buscando ayuda de otros profesionales (en la escuela
y/o trabajo social).