LOS INTERDICTOS
Por Francisco Avendaño A.
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El Código Civil Peruano organiza la defensa posesoria en un sistema doble: la defensa privada o
extrajudicial, por la que el poseedor está facultado para repeler la fuerza que se emplee contra él y
recobrar directamente el bien si fuese desposeído (artículo 920); y la defensa judicial, a través de
las acciones posesorias y los interdictos (artículo 921).
Los interdictos son procesos judiciales cuyo objeto es proteger la posesión en sí misma. Su
fundamento principal consiste en que con ellos se evitan perturbaciones y despojos injustificados
y que la gente se haga justicia por su propia mano. En definitiva los interdictos persiguen
mantener la paz social. Allí radica su importancia.
El presente trabajo lo hemos dividido en dos partes: en la primera revisaremos el concepto de los
interdictos, y en la segunda nos referiremos a sus requisitos.
I. CONCEPTO.-
El artículo 921 del Código Civil dice que todo poseedor de muebles inscritos y de inmuebles puede
utilizar las acciones posesorias y los interdictos. Las acciones posesorias son procesos judiciales en
los cuales se protege el derecho a la posesión. En los interdictos, en cambio, se tutela la posesión
en si misma (derecho de posesión). Los trámites judiciales de ambos procesos son distintos; la
acción posesoria se tramita en el proceso de conocimiento, los interdictos en el proceso
sumarísimo.
Todo aquel que es perturbado o despojado en su posesión puede utilizar los interdictos con el
objeto de que cese la perturbación o de recobrar la posesión. En los interdictos no se discute la
legitimidad de la posesión. Es suficiente que el poseedor, legítimo o ilegítimo, de buena o mala fe,
sea perturbado o despojado para que proceda el interdicto.
¿Cuándo recurrirá el poseedor a la acción posesoria y no al interdicto? Generalmente el poseedor
utilizará el interdicto debido a que la duración del proceso sumarísimo es considerablemente más
corta que la del proceso de conocimiento. Sin embargo, la pretensión interdictal podría haber
prescrito (un año desde el despojo) por lo que sólo le quedaría al demandante el proceso de
conocimiento para ejercer su derecho a la posesión.
El Código de Procedimientos Civiles contemplaba cinco interdictos: de adquirir, de retener, de
recobrar, de obra nueva y de obra ruinosa. El interdicto de adquirir tenía por objeto entrar a
poseer un bien, para lo cual el demandante debía acreditar su derecho a la posesión. No se trataba
pues de un verdadero interdicto donde no se discute lo petitorio (derecho a la posesión), sino lo
posesorio (derecho de posesión).
El interdicto de retener procedía cuando el poseedor era perturbado en su posesión. Tenía por
objeto que el demandado se abstuviera de perturbar al poseedor.
El interdicto de recobrar procedía cuando el poseedor era despojado de su posesión, siempre que
no hubiera mediado proceso previo. Su finalidad era que el demandado repusiera al demandante
en la posesión del bien.
El interdicto de obra nueva tenía por objeto impedir la continuación de una obra o conseguir la
demolición de lo ya edificado en cuanto dañaba la posesión del demandante. El Código de
Procedimientos Civiles hacía alusión al daño en la “propiedad” del demandante, por lo que alguna
jurisprudencia entendió que este interdicto sólo lo podía utilizar el propietario-poseedor. Esto no
era así. Un poseedor no propietario que veía perturbada su posesión por una construcción vecina,
sí podía defender su posesión a través del interdicto de obra nueva.
Finalmente, el interdicto de obra ruinosa tenía por finalidad obtener la demolición total o parcial
de una construcción que amenazaba ruina, o la adopción de las medidas de seguridad necesarias
por el mal estado de un edificio, canal, camino, árbol, columna o cualquier otra cosa análoga.
Podían utilizar este interdicto los que tenían la necesidad de pasar por las inmediaciones del
edificio, canal, camino, etc., o los poseedores de alguna propiedad que sufriera o pudiera sufrir
daño con la obra que amenaza ruina. Con respecto a los primeros, la construcción que amenazaba
ruina no perturbaba la posesión de algún bien, sino la integridad física del demandante. No era
entonces un interdicto posesorio. Con respecto a los segundos, al igual que con el interdicto de
obra nueva, el Código de Procedimientos Civiles se refería al “dueño” de una propiedad que
sufriera o pudiera sufrir daño. Sin embargo, debía entenderse que el legitimado para ejercer el
interdicto era el poseedor.
El Código Procesal Civil sólo regula los interdictos de recobrar y de retener. El interdicto de
adquirir ha sido eliminado porque como dijimos anteriormente, no era un verdadero interdicto.
Por su lado, la ejecución de obras (interdicto de obra nueva) y las construcciones que amenazaban
ruina (interdicto de obra ruinosa) constituían en rigor perturbaciones a la posesión. Por ello, el
Código Procesal Civil las califica acertadamente como perturbaciones para efectos del interdicto
de retener.
¿Por qué los interdictos, a pesar de su importancia, no han sido muy utilizados en el Perú? Un caso
real nos puede dar la respuesta. Gilberto Cassana era poseedor de un cuarto de una casa de
propiedad de Guillermo Vilcapoma. En la casa vivía además de Guillermo, su padre Fidel
Vilcapoma. Las relaciones entre Gilberto Cassana y Guillermo Vilcapoma y su padre no eran
amigables, por lo que estos dos últimos decidieron hostilizar a Gilberto cortándole el fluido
eléctrico y el agua potable del cuarto. En estas circunstancias, el 31 de julio de 1987 Gilberto
Cassana interpone un interdicto de retener contra Guillermo y Fidel Vilcapoma con el objeto que
le restituyan el fluido eléctrico y el agua potable y así cesara la perturbación. El proceso judicial
terminó el 29 de enero de 1992, con sentencia desfavorable para el demandante. Lo penoso de la
situación descrita, más allá del resultado, es que Gilberto Cassana no tuvo como impedir las
perturbaciones durante los casi cinco años que duró el proceso.
El Código Procesal Civil habría solucionado la situación de Gilberto Cassana, al menos durante la
tramitación del proceso. En efecto, Gilberto habría podido solicitar al Juez que adoptara una
medida cautelar con el objeto de evitar un perjuicio irreparable. En este sentido, el Juez al inicio
del proceso hubiera podido ordenar que se restituyeran a Gilberto Cassana el fluido eléctrico y el
agua potable y no esperar al final del proceso (en caso hubiera obtenido un resultado favorable).
II. REQUISITOS. Los interdictos pueden ser utilizados por los poseedores de muebles inscritos o de
inmuebles que son perturbados o despojados de su posesión. Deben ejercitarse dentro del año de
producido el despojo o la perturbación.
1) Posesión.- Conforme al artículo 896 del Código Civil, la posesión es el ejercicio de hecho de uno
o más poderes inherentes a la propiedad. Los poderes inherentes o atributos de la propiedad son
el uso, el disfrute y la disposición. En consecuencia, será poseedor quien use, quien disfrute o
quien disponga. Lo anterior no significa que la posesión sea un simple hecho o un hecho con
consecuencias jurídicas. Es un derecho, sólo que con un contenido importante de hecho. En otras
palabras, como derecho supone el ejercicio de hecho de algún atributo de la propiedad.
En los interdictos el derecho de poseer (el ejercicio de hecho) se antepone al derecho a poseer. De
esta forma todo poseedor queda legitimado para proteger su posesión a través de los interdictos.
Pueden utilizar los interdictos un copropietario contra otro copropietario, un cónyuge contra el
otro, el usurpador contra el propietario, el arrendatario -aun con contrato vencido- contra el
arrendador y, en general, todo aquel que posee.
Cabe preguntarse si el poseedor despojado conserva la posesión del bien. Para algunos la posesión
se mantiene amparada precisamente por el interdicto. Para otros la posesión no se conserva. Nos
adherimos a esta última posición.
Como decíamos anteriormente, la posesión es el ejercicio de hecho de alguno de los atributos de
la propiedad. Para que se conserve la posesión es necesario entonces que subsista el ejercicio de
hecho. Sin embargo, el artículo 904 del Código Civil señala que se conserva la posesión aunque su
ejercicio esté impedido por hechos de naturaleza pasajera. Así, un propietario que deja de usar
temporalmente su casa cuando sale de vacaciones, no pierde la posesión de la casa.
¿Cuánto tiempo se conserva la posesión? Se sostiene que si se deja de ejercer el poder de hecho
sobre el bien por un año, se pierde la posesión. En otras palabras, la posesión sólo se conservaría
por un año. El año estaría dado por el plazo que tiene el poseedor para ejercitar el interdicto
(artículos 921 del Código Civil y 601 del Código Procesal Civil) y para recobrar la posesión que ha
perdido o de la cual ha sido privado (artículo 953 del Código Civil). Esto no es así. El ejercicio del
poder de hecho sobre el bien puede estar impedido por un hecho temporal que dure más de un
año, sin que por ello se pierda la posesión. Imaginemos el caso de un diplomático que reside tres
años en el Perú y tres en el extranjero. Durante cada uno de sus tres años en el extranjero deja su
casa en el Perú cerrada. No cabe duda que el ejercicio de sus derechos están impedidos
temporalmente (por tres años) y que su ausencia por tres años es su comportamiento habitual.
Conserva pues la posesión.
¿En qué momento se pierde la posesión? Se pierde cuando el ejercicio de hecho queda impedido
por un hecho de naturaleza no temporal. Un ejemplo de hecho no temporal es la destrucción del
bien. Otro ejemplo es cuando el poseedor es despojado. Supongamos que un tercero usurpa un
inmueble. ¿Quién es el poseedor? El usurpador usa el bien; el propietario no ejerce ningún
atributo de la propiedad. Es evidente entonces que el poseedor es el usurpador y no el
propietario. Sostener que el propietario conserva la posesión supondría afirmar que hay dos
poseedores: el usurpador (que usa) y el propietario (que la conserva). Esto es absurdo porque la
posesión es un derecho exclusivo que no admite dos titulares, salvo el caso de coposesión o de
posesiones de distintos niveles (un mediato con un inmediato).
En resumen, cuando uno es despojado deja de ser poseedor. El interdicto de recobrar tiene por
objeto precisamente recuperar la posesión de la cual uno ha sido despojado.
2) Muebles inscritos e inmuebles.- El artículo 921 del Código Civil dice que todo poseedor de
muebles inscritos y de inmuebles puede utilizar los interdictos. El artículo 599 del Código Procesal
agrega que el mueble inscrito o el inmueble no deben ser de uso público. Estas normas plantean
diversas preguntas. ¿Por qué no proceden los interdictos respecto de los bienes muebles no
inscritos? ¿Por qué no proceden cuando se trata de un bien de uso público? ¿Qué son bienes de
uso público? Veamos estos temas por separado.
Durante la vigencia del Código Civil de 1936 se utilizaron interdictos para recobrar bienes muebles
(3). Nélida Vargas fue una de las que utilizó este interdicto. Adrián Noriega había extraído su
automóvil, ante lo cual Nélida Vargas interpone un interdicto de recobrar. Lo rescatable del caso
no fue el resultado (favorable a Nélida Vargas), sino el voto en discordia del vocal supremo Dr.
Frisancho. El Dr. Frisancho dijo textualmente lo siguiente: “… que al especificar el artículo
ochocientos treintiuno del Código Civil que los poseedores de inmuebles pueden ejercitar las
acciones posesorias e interdictos, excluye de este ejercicio a los tenedores de muebles y títulos al
portador; que la intención del legislador ha sido claramente limitada desde que se añadió el
vocablo ‘inmueble’ a la ponencia original (artículo once) que decía ‘todo poseedor puede utilizar
las acciones posesorias y los interdictos’, rechazando esta acción respecto de los muebles, como
aparece en la página veinticuatro del tomo cuarto de los fascículos de la comisión Reformadora del
Código Civil; que conforme al párrafo segundo del artículo mil ochocientos veintitrés de las
disposiciones complementarias del Código Civil, su artículo ochocientos treintiuno deroga el mil
diez del Código de Procedimientos Civiles; que el citado artículo ochocientos treintiuno ha limitado
las acciones posesorias y los interdictos, siguiendo avanzados precedentes extranjeros y la
doctrina dominante de los autores modernos, entre los que Planiol y Ripert en su Tratado Civil
expresan: ‘las acciones posesorias no se conceden sino en la materia inmobiliaria’. Ellas son
excluidas para los muebles aislados por la máxima en materia de muebles: la posesión vale título,
que tiene por efecto hacer lo posesorio inseparable del petitorio”.
El Dr. Frisancho tuvo razón cuando hizo el análisis gramatical del artículo 831 del Código Civil de
1936, cuando efectuó el análisis histórico del mismo artículo y cuando señaló que dicha norma
había derogado el artículo 1010 del Código de Procedimientos Civiles. El Dr. Frisancho se equivocó,
sin embargo, cuando recurrió al análisis doctrinal para fundamentar su voto. Su error consistió en
asimilar los automóviles a los bienes muebles no identificables.
En ciertos bienes muebles posesión y propiedad se identifican (posesión vale título) porque es
imposible probar que el poseedor no es el propietario del bien. Por ello, cuando se reclama la
posesión del bien también se está reclamando la propiedad. En este sentido, si procedieran los
interdictos sobre bienes muebles se terminaría discutiendo acerca del derecho a poseer (lo
petitorio) que tiene el propietario y no sobre el derecho de posesión (lo posesorio), lo cual no es
admisible en los interdictos. Pero en los automóviles posesión y propiedad no se confunden. Los
automóviles tienen características propias que los hacen identificables unos de otros. En ellos sí es
posible distinguir al poseedor del propietario, por lo que sí es factible proteger sólo el derecho de
posesión a través del interdicto. Esta es la razón por la que el Código Civil de 1984 permite que se
planteen interdictos respecto de muebles inscritos, donde sí es posible diferenciar posesión de
propiedad.
Ahora bien, de acuerdo con el artículo 947 del Código Civil la transferencia de propiedad de un
bien mueble se produce con la tradición, lo que supone que el vendedor sea propietario al
momento de entregar. Esta norma se complementa con el artículo 948 del mismo Código Civil
según la cual, si el vendedor no es propietario cuando entrega el bien, el comprador adquiere la
propiedad, siempre que tenga buena fe y que no se trate de un bien perdido ni adquirido con
infracción de la ley penal. Lo anterior significa que los poseedores de mala fe de bienes muebles
adquiridos de quien no era su propietario o los poseedores de muebles perdidos o adquiridos con
infracción de la ley penal, no son sus propietarios (salvo por cierto que los hubieran adquirido por
prescripción), de lo cual se deriva que existen bienes muebles no inscritos donde sí es posible
distinguir posesión de propiedad.
Veamos el caso de un cuadro robado. El ladrón-poseedor no es el propietario. El propietario
podría por tanto recuperar su cuadro con una acción reivindicatoria. Sin embargo, no podría
utilizar un interdicto por tratarse de un bien mueble no inscrito. Supongamos que el propietario
despoja del cuadro al ladrón. ¿Podría defender el ladrón su derecho de posesión con un
interdicto? La respuesta es no, por ser un bien mueble no inscrito.
Como se puede apreciar, al no permitirse los interdictos respecto de bienes muebles no inscritos
pero identificables, se obliga al propietario a que siga un proceso de conocimiento (acción
reivindicatoria) para recuperar su bien y se deja indefenso a un poseedor ilegítimo (el ladrón). Esto
último es particularmente grave porque al no tener defensa el poseedor de bienes muebles no
inscritos, se incentiva en estos bienes que la gente se haga justicia por su propia mano.
En vista de lo anterior, somos de la opinión que los interdictos deberían proceder también
respecto de bienes muebles no inscritos, siempre que sean identificables. Serían los jueces, en
definitiva, quienes establecerían los bienes muebles susceptibles de ser objeto de interdictos.
Veamos ahora el tema de los bienes de uso público. El artículo 992 del Código de Procedimientos
Civiles decía que no se admitirán los interdictos respecto de las cosas que no pueden ganarse por
prescripción. Los bienes que no pueden adquirirse por prescripción son aquellos que no son objeto
de posesión privada: los bienes de uso público. Tampoco son adquiribles por prescripción los
bienes que se consumen con el uso (el fluido eléctrico, por ejemplo) o los bienes que posee el
arrendatario. No se trata de bienes imprescriptibles por ser de uso público, sino por tener una
naturaleza especial que impide actos posesorios repetidos (los consumibles) o por no ser poseídos
con animus domini (el arrendatario).
Los bienes imprescriptibles a los que se refería el artículo 992 del Código de Procedimientos Civiles
eran los bienes de uso público. No había la menor duda que procedía el interdicto para proteger la
posesión del fluido eléctrico (considerado como inmueble por accesión o por destinación) y que el
arrendatario podía plantearlo incluso contra el propietario. Por esta razón, el artículo 599 del
Código Procesal Civil dice acertadamente que procede el interdicto respecto de inmueble y de
mueble inscrito, siempre que no sea de uso público.
Algunas calles de Lima han sido “tomadas” ilegalmente por comerciantes informales, quienes han
instalado pequeñas tiendas. Si algún comerciante fuera despojado de su tienda por un tercero,
podría plantear un interdicto de recobrar? Creemos que sí. El requisito que el bien sea de uso
público supone que el bien lo posean todos, lo que equivale a decir que nadie lo posea
individualmente. Pero si un bien destinado a uso público es poseído de hecho (por un comerciante
informal) o con derecho (por un concesionario) de manera individual, el interdicto si procede.
Cabe preguntarse si puede haber bienes privados de uso público. En rigor los bienes de uso
público son bienes de dominio público. Sin embargo, nada impide que un bien privado sea usado
por todos. Imaginemos el caso de una iglesia que es visitada los domingos por el público en
general. Creemos que el artículo 599 del Código Procesal Civil también alcanza a estos bienes. La
razón es muy simple: si los usan todos, nadie los usa individualmente, por lo que no es admisible el
interdicto que tiene por objeto atribuir posesión exclusiva.
3) Acto perturbatorio o de despojo.- Si el poseedor es despojado de su posesión o perturbado,
puede plantear un interdicto para recuperar la posesión o para que cese la perturbación. El
despojo es el acto por el que se excluye total o parcialmente al poseedor de su posesión. El
despojo determina la pérdida de la posesión. Es ahora el despojante y no el despojado quien
posee. El interdicto de recobrar tiene por objeto justamente recobrar la posesión de la cual uno ha
sido despojado.
La perturbación es una conducta que lesiona la posesión. El que sufre la perturbación es el
poseedor y no el bien. No toda conducta que afecta la posesión puede ser cuestionada a través del
interdicto. Para que la posesión sea tutelada, la perturbación debe tener las siguientes
características:
a) Debe ser de hecho y no de derecho. El Código Procesal Civil se refiere a esta característica en los
artículos 600 y 606. El primer artículo dice que en la demanda deben expresarse los hechos en que
consiste el agravio. El segundo señala que la perturbación puede consistir en actos materiales o de
otra naturaleza como la ejecución de obras o la existencia de construcciones en estado ruinoso.
Las perturbaciones de hecho consisten en todos aquellos actos materiales realizados contra la
posesión. A modo de ejemplo pueden darse los siguientes casos: el corte del fluido eléctrico de un
inmueble, la instalación de trancas en la vía pública que dificulten el ingreso a una propiedad, los
ruidos que molestan al poseedor, etc.
Los actos de derecho como la interposición de una demanda, las notificaciones judiciales y en
general todo acto jurídico que niegue o contradiga el derecho de posesión, no constituye
perturbación.
b) El acto perturbatorio debe realizarse contra la voluntad del poseedor. Si el
poseedor consiente con la instalación de trancas en la vía pública, por ejemplo, las molestias que
le causen el acceso a su propiedad no constituyen perturbaciones.
c) Las lesiones de hecho legítimas a la posesión no son perturbaciones. Imaginemos el caso de una
discoteca que tiene licencia de funcionamiento y está autorizada a poner música hasta altas horas
de la noche. Los vecinos no podrían interponer interdictos de retener para que cesara la música.
d) Las amenazas no constituyen perturbaciones.
Ahora bien, como decíamos anteriormente el que sufre la perturbación es el poseedor. En este
sentido podría ocurrir que para un poseedor un acto determinado sea una perturbación mientras
que para otro no. Por ejemplo, una persona que se relaja con la música de una discoteca ilegal y
otra que le impide dormir.
¿Cuál debe ser el criterio que deben utilizar los jueces para calificar un acto material como
perturbatorio? Una alternativa sería utilizar como parámetro el comportamiento del “hombre
promedio”. Pero en el Perú puede haber diversos “hombres promedios”. Creemos que para que
un acto constituya perturbación, debe ocasionar una alteración en la posesión que dificulte que
ella se ejercite como se había ejercitado antes del acto perturbatorio. El caso de la persona que no
duerme con la música puede ser ilustrativo. Si con anterioridad a la apertura de la discoteca la
persona tampoco podía dormir, la música no habría modificado en forma alguna su posesión.
Un tema final con respecto al acto perturbatorio o de despojo. ¿Contra quién se dirige el
interdicto? Es evidente que contra el que despoja o el que perturba. Pero podría ocurrir que el
despojante transfiera el bien a un tercero. ¿Podría plantearse el interdicto contra el tercero? En
algunas legislaciones el interdicto procede contra el tercero que hubiera conocido del despojo.
En nuestra opinión el interdicto no procede contra el tercero, así tenga mala fe, porque él no fue
el autor del despojo. Además, no existe ninguna norma que habilite a interponer el interdicto
contra el tercero.
Ahora bien, si el tercero se pone de acuerdo con el despojante para que despoje al poseedor, el
interdicto sí procedería contra el tercero porque en definitiva él habría participado del despojo.
4) Anualidad.- El artículo 921 del Código Civil dice que si la posesión del poseedor es de más de un
año, puede rechazar los interdictos que se promuevan contra él. Por otro lado, el artículo 601 del
Código Procesal Civil señala que la pretensión interdictal prescribe al año de iniciado el hecho que
fundamenta la demanda. Parecería que se trata de dos supuestos distintos, pero no es así.
El Código Civil se pone en el supuesto que el poseedor actual haya despojado al poseedor anterior.
Si la posesión del despojante es mayor de un año, puede rechazar el interdicto que le promueva el
despojado. El Código Procesal Civil se refiere también al caso del poseedor despojado, pero se
plantea la duda con respecto al poseedor actual que ve perturbada su posesión. Como veremos
más adelante, en nuestra opinión el artículo 601 del Código Procesal no comprende las
perturbaciones.
No se requiere un plazo de posesión determinado para utilizar el interdicto. En algunos países se
exige que el poseedor tenga un año de posesión para que quede habilitado para plantear el
interdicto. En el Perú esto no es así. El año es para rechazar el interdicto y no para plantearlo.
¿Desde cuándo se computa el año? El artículo 601 del Código Procesal Civil nos da la respuesta:
desde que se inicia el hecho que fundamenta la demanda. En el caso del despojo, el plazo para
plantear el interdicto de recobrar corre desde que se produjo el despojo. El problema se presenta
con las perturbaciones.
Para Enneccerus, Kipp y Wolf si la perturbación es repetida, el año se cuenta desde la última
perturbación; si es permanente, desde el origen de ella. Discrepamos con los autores citados.
Si en la perturbación repetida el año contara desde la última perturbación, ya no tendría sentido
plantear el interdicto, que tiene por objeto que cese la perturbación. Si ya cesaron las
perturbaciones, ¿para qué plantear el interdicto?
En el caso de la perturbación permanente cada momento constituye una nueva perturbación. La
diferencia con la perturbación repetida es el lapso de tiempo que existe entre perturbación y
perturbación, por lo que cada momento habilita al poseedor para que interponga el interdicto de
retener. El hecho que fundamenta la demanda lo configura cada perturbación, a cada momento, y
no el origen de ella.
El mismo razonamiento hecho para la perturbación permanente es aplicable a la perturbación
repetida: a cada momento se renueva el plazo.
De todo lo anterior se concluye que el artículo 601 del Código Procesal Civil no incluye las
perturbaciones. Cuando se produce una perturbación no hay plazo para plantear el interdicto.
LOS INTERDICTOS O ACCIONES POSESORIAS
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posesorias.html
I.- ASPECTOS GENERALES:
1.- INTRODUCCIÓN:
Nuestra legislación sustantiva y adjetiva en materia civil, regulan los actos y las acciones jurídicas
relativas a la posesión, como un medio de adquirir una cosa, así como la posesión derivada de un
título traslativo o simplemente declarativo de dominio.
De igual forma regulan las acciones tendientes a la conservación, retención, restablecimiento y
restitución de la posesión, acciones que encontramos normadas en los Artos. 1715 al Arto. 1829 C.
y Artos 1650 al Arto. 1683 Pr.
Al profundizar en el estudio de los interdictos o acciones posesorias, encontramos en nuestro
código civil y procesal civil, los elementos de la posesión, en sí hablamos del “Corpus” o sea la
potestad, el poder físico, que el individuo ejerce sobre la cosa, es decir la apropiación jurídica que
permite no solo la apropiación, sino disponer de ella, y el “Animus” que no es otra cosa que la
voluntad especial de poseerla con ánimo de dueño, es un elemento de carácter subjetivo,
psicológico, porque la persona exterioriza ese ánimo de dueño mediante actos concretos de
posesión sobre determinada cosa.
Además del Corpus y el Animus como los elementos de la posesión, nos detalla los requisitos que
debe reunir el poseedor de la cosa, para que pueda hacer valer el derecho que le confiere la ley o
sea la acción posesoria en la vía judicial, siendo estos:
a) Probar el hecho de ser poseedor por más de un año continuo a título personal o sumado el de
sus antecesores.
b) Que ha poseído la cosa de manera pública, pacífica e ininterrumpidamente, con ánimo de
dueño.
c) Que tiene justo título o título legítimo para poseerla.
Estos además de los relacionados a la amenaza, perturbación, violencia, despojo, constituyen
verdaderos presupuestos procesales, los cuales ampliaremos al desarrollar cada uno de ellos.
Las acciones posesorias como se dijo antes, están encaminadas a la conservación y recuperación
de la posesión, las que en nuestra legislación civil conocemos como interdictos y que la acción
propiamente dicha, recibe el nombre de querella, por lo que al actor se le denomina querellante y
al demandado, querellado.
El proceso en el cual se desarrolla la acción, es en juicio sumario, el que tiene por objeto, decidir
interinamente sobre la actual y momentánea posesión o sobre el hecho de la posesión, sin
perjuicio del derecho de los interesados de ocurrir a la vía ordinaria para discutir lo relativo al
dominio, o la acción que estimen conveniente las partes (Arto. 1681 Pr.)
Nuestro procesal civil, regula siete categorías de Interdictos o acciones posesorias, siendo estas:
a) Querella de amparo: para conservar la posesión de bienes raíces o derechos reales constituidos
en ellos.
b) Querella de Restitución: para recuperar la posesión de un bien, de la cual se nos ha despojado.
c) Querella de Restablecimiento: Para obtener el restablecimiento en la posesión o mera tenencia
de los mismos bienes, cuando dichas posesiones o mera tenencia hubiera sido violentamente
arrebatadas.
d) Querella o Denuncia de Obra Nueva: tiene como fin impedir la construcción de una obra nueva.
e) Querella o denuncia de Obra Ruinosa: cuyo objetivo es impedir o evitar que una obra ruinosa
cause daño.
f) Querella de reposición de mojones: usual en los casos en que hay variaciones o destrucción de
mojones de una propiedad colindante.
g) Interdictos especiales: que regulan las acciones que pueden intentarse en los casos señalados
en los Artos. 1679 al 1684 C. que tienen que ver con las distancias y obras intermedias para ciertas
construcciones y/o plantaciones.
En el desarrollo de los procesos que nacen con las acciones interdictales o posesorias hablaremos
de cada uno de ellos, conceptualizándolos, y detallando los presupuestos procesales de forma y de
fondo necesarios para que dichas acciones prosperen, o sea el tratamiento procesal que debe
dársele a cada uno de estos interdictos.
Como se puede observar los interdictos citados difieren uno de otro, pues regulan situación
jurídicas diferentes, pero todos ellos tienen en común que se tramitan en proceso sumario si es de
mayor cuantía y Ordinario Verbal cuando son de menor cuantía. (Ver Arto. 1651 Pr.)
2.- CONCEPTO DE INTERDICTO O ACCION POSESORIA:
En el Derecho Romana la palabra INTERDICTO, TA: (del lat. inter, entre y dictus, dicho) se refería a
la orden dada por un magistrado en un conflicto entre particulares, por la que disponía la
actuación o no actuación de una de las partes.
En el Derecho Procesal se refiere a un Juicio sumario, a disposición del poseedor o tenedor de una
cosa, para retenerla o recobrarla.
II.- ¿QUE ES LA POSESION? ( ES UN HECHO O UN DERECHO)
2.1.- En sentido técnico jurídico, la expresión varía en diferentes legislaciones, por lo que
trataremos de dar una conceptualización más usual.
De manera general se considera que la posesión, como dominación o potestad de hecho sobre la
cosa, con ánimo de señor o dueño (Corpus y Animus).
Nuestra Legislación en el Arto. 1715 C. la define como la “retención o disfrute de cualquier cosa o
derecho”.
Al abordar lo relativo a la naturaleza jurídica de la posesión, profundizamos más en la esencia de la
posesión como un hecho y como un derecho.
¿Es un hecho o un Derecho? Veamos:
Si la posesión en un hecho o un derecho, encontramos que existen muchas corrientes que tratan
de dar una explicación a este asunto, sin embargo para los fines de nuestro estudio, trataremos los
más aceptados:
Savigny señala: “Que originariamente, en su principio y considerada en sí misma, la posesión en un
mero hecho, porque se funda en circunstancias materiales (corpus), sin las cuales no podría
concebirse; pero agrega que es a la vez un derecho, por las consecuencias jurídicas atribuidas al
hecho y porque hay casos en los cuales los derechos del poseedor son independientes del hecho
mismo”.
Ihering afirma de forma rotunda: “Que la posesión es un derecho, porque es un interés
jurídicamente protegido”.
Vemos que estos argumentos o principios, son recogidos en nuestro Código Civil en el Arto. 1715
C., analicémoslo:
Establece que: “la posesión es la retención o disfrute de cualquier cosa o derecho”, de ahí que la
retención constituye el Corpus, por lo tanto es un hecho, sin embargo en los Artos. 1776,
1796,1802,1807,1808,1809,1810 y 1812 C. entre otros, encontramos los elementos que nos
indican que la posesión es un derecho, por las consecuencias jurídicas que se atribuyen a ese
hecho. Es decir que como lo señala Ihering, la posesión es un interés jurídicamente protegido,
pues una gran cantidad de normas jurídicas están encaminadas a tutelar un derecho que nace de
un hecho.
2.2- ELEMENTOS DE LA POSESION: (Corpus y Animus):
Doctrinalmente encontramos que la posesión está constituida por dos elementos: el Corpus y el
Animus, los que trataremos de explicar brevemente, para una mejor comprensión del tema.
a) EL CORPUS:
En la posesión se denomina Corpus, a la ocupación material y actual de la cosa y esta ocupación
significa apoderamiento, tener una cosa en nuestro poder, lo que implica que se tiene la
posibilidad de disponer de ella en forma directa e inmediata. Esta concepción es recogida en el
Arto. 1715 C.
b) EL ANIMUS:
El Animus en este caso, es la voluntad especial en el que pretende poseer, es el ánimo de servirse
de la cosa para sus necesidades. Es el propósito exteriorizado por hechos concretos por el que
posee la cosa, con ánimo de dueño. El animus consiste en el propósito de realizar la apropiación
económica de la cosa. El propósito de obrar como dueño material de ella.
Los actos concretos a que nos referimos son por ejemplo: Cercarla, darle mantenimiento,
desarrollo de obras de construcción (pozos, sistemas de riego, cercas, muros), aprovechamiento
con cultivos agrícolas, producción ganadera, maderable, utilizarla para el sustento familiar, para
vivienda junto con su familia, etc. (Arto. 1786 C.)
2.3.- REQUISITOS DE LA POSESION:
Nuestro Código Civil establece que la Posesión es un medio de Adquirir un bien tanto mueble
como inmueble y por regla general establece los siguientes requisitos adquirirla, defenderla y
recuperarla, requisitos que encontramos en los Artos. 888 y 1778 C.:
a) Buena Fe: Esta se define como algo más que la ausencia de mala fe, es una convicción positiva:
la firme creencia de no obrar contra derecho, de actuar legítimamente. Es un elemento personal o
individual, el análisis en torno a la posesión se debe realizar mirando al poseedor mismo. Lo
contrario sería la mala fe, el dolo y el fraude. (Ver Arto. 1718 C.)
b) Pacífica: Que al momento de obtener la posesión no ha mediado la fuerza o violencia, en vías de
hecho o amenazas. (Arto. 1778 C.)
c) Pública: Que se ha realizado a la vista de todos. O sea que la posesión no se ha mantenido de
manera clandestina, ocultándola a los que tienen derecho a ella, esto es muy común en los bienes
muebles, no así en los inmuebles, pues éstos están expuestos ante todas las personas incluidos sus
dueños para hacer valer su derecho. (Arto. 1778C.)
d) Continua: Es aquella posesión que se realiza encaminada a la prescripción y que no ha sido
interrumpida con alguna acción intentada por el legítimo propietario de la cosa. Nuestro Código
Civil establece el requisito de mantener la posesión durante un año continuo, para hacer uso de
las acciones posesorias. (Arto. 1729 C.).
e) Con ánimo de dueño: El Animus. Ya se dijo anteriormente, que el ánimo de dueño se puede
apreciar por actos concretos realizados por el poseedor de la cosa, que demuestran o materializan
esta intención subjetiva.
f) Con Justo Título: El justo título se clasifican entre los más usuales: constitutivo de dominio, el
que da origen al dominio; el título traslativo de dominio, el que por su naturaleza sirven para
transferir el dominio (compraventa, permuta, aporte de una propiedad a una sociedad, etc.); los
títulos declarativos de dominio, son los que se limitan a reconocer o declarar el dominio o
posesión preexistente, no crean ni transfieren, solo confirman una situación ya existente (las
sentencias judiciales sobre derechos litigiosos); los títulos de posesión, los cuales confieren
derechos de posesión sobre un bien, pero que puede adquirirse el dominio a través del tiempo por
la prescripción. (Arto. 1729 C.)
2.4.- SOBRE QUE RECAE LA POSESION:
El Arto. 1721 C. señala que solo pueden ser objeto de posesión: cosas y derechos ciertos,
determinados y que sean susceptibles de apropiación.
La posesión supone cosas sobre las cuales se puede tener ánimo de señor o dueño, cosas
susceptibles de apropiación privada. No se puede tener posesión respecto de cosas comunes a
todos los hombres (la alta mar); los bienes nacionales de uso público (las calles, plazas, puentes,
caminos, etc.) y en general las cosas que no están en el comercio.
III.- LAS ACCIONES POSESORIAS O INTERDICTOS:
3.1.- CONCEPTO:
Los Interdictos son procesos sumarios posesorios, por lo que se definen como: Proceso en que no
disputamos sobre la propiedad, dominio o cuasidominio de alguna cosa o derecho, sino sobre la
retención o recobro de la posesión o cuasiposesión de una cosa.
O sea que el Dominio queda excluido, no se toma en cuenta en los juicios posesorios, pues la
controversia debe desarrollarse exclusivamente sobre el hecho puro y simple de la posesión.
Son juicios sumarios, también se puede decir que son provisionales, ya que su tramitación es mas
sencilla y breve que la del Juicio Ordinario y se dicen provisionales porque en las tenencias que en
ellos recaen, aunque tienen el carácter de definitivos, dentro del Interdicto no producen excepción
de Cosa Juzgada, ya que deja el camino abierto para acudir al juicio ordinario, en el cual puede
ponerse en tela de juicio el dominio o propiedad de la cosa, sin que en ello pueda oponerse la
sentencia emitida en el interdicto. El fin de esto es atender a cosas urgente, evitando que las
partes se hagan justicia por sí mismas.
Nuestra Corte Suprema de Justicia, en reiterada jurisprudencia ha expresado: “Son Juicios
sumarios instituidos por la ley para defender la posesión como simple estado de hecho, sin que
quepa investigar si a este protección corresponde o no, una situación de derecho”.
3.2.- QUIENES PUEDEN INTENTAR LAS ACCIONES POSESORIAS:
De conformidad con el Arto. 1810 C. pueden Intentar las acciones Posesorias a través de
interdictos o querellas, las siguientes personas:
A) El propietario o poseedor con justo título de la cosa.
B) El Arrendatario.
C) El usufructuario.
D) El usuario y el que tiene derecho de habitación.
E) El acreedor anticresista.
F) Los Sucesores universales o particulares. (Arto. 1795, 1806 y 1809 C.)
G) El comunero.
De conformidad con las voces de los Artos. 1722 y 1723 C., podemos decir que al igual que todas
las personas son hábiles para poseer, con tal que tenga razón, asimismo todas ellas podrán
intentar las acciones posesorias, inclusos los que no tengan razón, por medio de sus
representantes.
Todos ellos son hábiles para intentar las acciones y excepciones posesorias dirigidas a conservar y
recuperar el goce de sus respectivos derechos, aún contra el propietario mismo.
Sin embargo, diferenciaremos que los sujetos citados en los incisos B) al G), son meros tenedores
de la cosa, y si bien pueden intentar las acciones posesorias, las sentencias que contra ellos se
dicte no afecta los derechos de posesión del legítimo propietario.
Esto se explica en el Arto. 1800 C. al señalar que el mero tenedor ejerce la posesión de una cosa,
no como dueño, sino en lugar y en nombre del dueño. Esto es aplicable a todo el que reconoce
dominio ajeno.
El Arto. 1806 C. dice: que “La acción de conservación y restitución en la posesión, pueden
intentarse por el despojado o perturbado o por sus herederos o representantes no sólo contra el
despojante, sino también contra su heredero o representante; o contra terceros a quienes se
hubiere la cosa por cualquier título”.
3.3.- LEGITIMACIÓN ACTIVA Y PASIVA:
En base a lo expuesto en el punto anterior podemos señalar que la legitimación Activa y Pasiva o
legitimación en la causa, en las Acciones Posesorias o Interdictos, se determina así: Si el
demandante es el sujeto que tiene derecho a serlo en el proceso de que se trate (legitimación
activa), y el demandado la persona que haya de sufrir la carga de asumir tal postura en ese
proceso (legitimación pasiva). Esto rige para cada una de las clasificaciones de las acciones
posesorias.
3.4.- DE LAS SENTENCIAS DICTADAS EN LAS ACCIONES POSESORIAS:
Como se ha dejado indicado las acciones posesorias estan encaminadas a conservación y
recuperación de la posesión como un hecho puro y simple, no al dominio por lo que la sentencia
interdictal no pasa en cosa juzgada material en lo que se refiere a la propiedad o dominio.
3.5.- CLASIFICACION DE LOS INTERDICTOS O ACCIONES POSESORIAS:
3.5.1.- QUERELLA DE AMPARO EN LA POSESION: (Arto. 1654 al 1656 Pr.):
3.5.1.- CONCEPTO:
Es el que tiene por objeto retener o conservar la posesión en que ya estamos, pero que otro
pretende conquistarnos por medios violentos o legales. La finalidad específica es evitar el despojo
o pérdida del estado posesorio ó sea el hecho puro y simple de la posesión, con el corpus y el
animus.
3.5.2.- REQUISITOS O PRESUPUESTOS PROCESALES PARA QUE PROSPERE LA ACCION:
Además de los requisitos indispensables para la presentación de la demanda (Arto. 1021 y ss. Pr.),
cuando alguien intenta sustituir el estado posesorio, realizando actos concretos claros, precisos de
posesión, el poseedor debe presentar su demanda sumaria interdictal, en la que debe afirmar la
existencia de los siguientes presupuestos o requisitos indispensables para que prospere la acción
(Ver Arto. 1654 Pr.-) :
a) La existencia de un estado posesorio o sea tener un mínimo de un año de posesión quieta,
continua, pacífica, pública, ininterrumpida, de buena fe, y con justo título, del bien cuyo derecho o
protección se solicita.
El Arto. 1737 C. señala prácticamente la obligación de mantenerlo en la posesión al demostrar este
presupuesto.
Sin embargo cabe mencionar que la existencia de un estado posesorio de por lo menos un año es
fundamental, pues de conformidad con el Arto. 1729 y 1735 C. el poseedor que la tenga por
menos de un año no puede ser mantenido en ella, ni amparado o restituido judicialmente.
b) Que ese estado posesorio ha sido perturbado, detallando circunstanciadamente en que
consisten los actos perturbatorios.
Este presupuesto es fundamental, pues deben detallarse los hechos que han dado lugar al acto
perturbatorio que deberán ser probados y que puede darlo lugar a que se pida y provean medidas
cautelares a favor del que tiene la posesión (Arto. 1654 parte In fine Pr. y 1733 C.)
c) Que la demanda ha sido interpuesta dentro del año de haberse iniciado los actos
perturbatorios.
Este presupuesto lo encontramos en el Arto. 1807 C. que reza “La acción de conservación
prescribe al año contado desde el hecho que le dio origen y la de restitución en el mismo tiempo,
contando desde el hecho del despojo…”
d) Que el demandante sea el poseedor a nombre propio, que está siendo perturbado.
Este presupuesto se fundamenta en el Arto. 1778 y 1796 C. y guarda estrecha relación con el
citado en el inciso a).
e) Que el demandado o querellado sea el perturbador, el que pretende sustituir la posesión del
actor o querellado.
El Arto. 1806 C. establece que la acción de conservación o restitución puede intentarse no solo
contra el perturbador o despojante, sino contra sus herederos, o contra cualquier otra persona a
la cual se le haya transferido la cosa por cualquier título.
3.5.3.- MATRIZ PROCESAL: ( TIPO DE JUICIO ):
Como ya se dejó dicho esta acción posesoria se tramita en juicio escrito sumario si es de mayor
cuantía o verbal ordinario si es de menor cuantía. (Ver el Arto. 1651 Pr.)
3.5.4- PROCEDIMIENTO: (Artos. 1651 Pr., 416, 1038, 1090, 1961, 1963 Pr.)
Si la matriz procesal es el juicio escrito sumario, por ser de mayor cuantía el procedimiento sería:
Presentación de la demanda, trámite de mediación; si no hay acuerdos, 6 días para la contestación
de la demanda; 8 días para el período probatorio y 3 días para dictar la sentencia, después de
concluidas las diligencias.
Si la matriz procesal es el juicio verbal ordinario, por ser de menor cuantía el procedimiento sería:
Presentación de la demanda, trámite de mediación; si no hay acuerdos 24 horas para contestar la
demanda; Apertura a pruebas por 6 días con todos cargos si hubiere hechos que justificar y cuatro
días para dictar la sentencia correspondiente.
El término en el emplazamiento para contestar la demanda es sin perjuicio del término especial
por razón de la distancia.
Este Interdicto es calificado como Principal, pues se puede acumular con el interdicto de
amojonamiento, con los especiales y con los de obra nueva.
En la tramitación de este proceso el demandado puede oponer todas las excepciones que estime
conveniente, las que deberán ser resueltas en la sentencia definitiva, salvo las de ilegitimidad de
personería, incompetencia de jurisdicción, finiquito, evicción, transacción, cosa juzgada y
litispendencia, se deberán resolver de previo. (Arto. 1963 Pr.)
El medio de prueba idónea en esta acción posesoria es la Testifical, se admiten hasta tres testigos
para cada hecho que se debe probar o justificar.
Coadyuva con este medio probatorio la Inspección Ocular en algunas ocasiones. La documental no
dirime el problema pero sirve para establecer la posesión.
3.6.- INTERDICTO DE RESTITUCIÓN DE LA POSESION: (Arto. 1657 al 1660 Pr. );
3.6.1.- CONCEPTO:
Es el que tiene como fin recobrar la posesión o la restitución de la posesión que nos ha sido
despojada. La diferencia entre este interdicto y el de amparo es que al entablar este último
estábamos en la posesión, y en este es necesario que se nos haya despojado de la posesión, para
que prospere la acción. 1796 C
3.6.2.- PRESUPUESTOS PROCESALES O REQUISITOS PARA QUE PROSPERE LA ACCION:
Además de los enumerados para el Interdicto de Amparo en la Posesión, debe agregarse el
siguiente:
a) Que dicho estado posesorio se ha perdido sin violencia, o sea de manera clandestina, oculta,
secreta o por ignorancia.
b) El Actor debe señalar y expresar los hechos que llevaron a la privación de la posesión. Cuales
son las obras realizadas que culminaron con las desposesión.
Cabe señalar que esta acción marca su diferencia con relación a la Querella de Amparo en la
Posesión, en cuanto que al momento de intentar esta última el actor está en posesión y en la
Querella de Restitución el querellante ha perdido la posesión.
3.6.3.- MATRIZ PROCESAL (TIPO DE JUICIO) Y PROCEDIMIENTO:
Todo lo dicho con relación a la Querella de Amparo en la Posesión es aplicable al la Querella de
Restitución.
3.7.- INTERDICTO DE RESTABLECIMIENTO: (Arto. 1961 al 1963 Pr.)
3.7.1.- CONCEPTO:
Es la acción posesoria que tiene como finalidad la restitución o restablecimiento, o sea volver las
cosas al estado en que se encontraban antes del acto de despojo, para proteger el estado
posesorio o la mera tenencia de bienes inmuebles o derechos reales sobre ellos constituidos,
cuando ellos se han perdido por despojo violento, es decir que se ha usado la fuerza en las cosas o
la intimidación en las personas. (Arto. 1734 C.)
Este interdicto como se dijo tiene como finalidad restituir las cosas al estado en que se
encontraban al momento de la violencia, por lo tanto no juzga ni la posesión, ni el dominio y la
sentencia que se dicta no cierra las puertas a la demanda interdictal de amparo o restitución,
según sea el caso.
Al igual que en los otros interdictos, no elimina la vía ordinaria para derimir el dominio de la cosa
en litigio.
Como se puede observar en este tipo de acción posesoria se amplía la legitimación activa, al mero
tenedor o detentador, o sea al que tiene solo el corpus y no el animus. En este caso es aplicable lo
establecido en el Arto. 1810 C.-
3.7.2.- PRESUPUESTOS PROCESALES O REQUISITOS PARA QUE PROSPERE LA ACCION:
Lo expuesto para las Querellas de Amparo y de Restitución son aplicables a esta acción posesoria
de Restablecimiento, pero debe agregarse lo siguiente:
a) Que el estado posesorio o mera tenencia se ha perdido con violencia, para lo cual debe hacer
una relación circunstanciada de los hechos (fuerza en las cosas o intimidación en las personas) que
ocasionaron el despojo violento de la posesión o mera tenencia en que pretende ser restablecido.
b) A diferencia de los interdictos anteriores, la acción debe interponerse dentro del plazo de seis
meses, contados desde la efectiva pérdida del estado posesorio, para que pueda prosperar dicha
acción. (Arto. 1812 C.)
3.7.3.- MATRIZ PROCESAL o TIPO DE JUICIO y PROCEDIMIENTO:
Todo lo dicho con relación a la Querella de Amparo en la Posesión es aplicable al la Querella de
Restitución. Inclusive las medidas cautelares necesarias encaminadas a preservación de la cosa,
mientras se decide sobre la posesión o el dominio.
VI.- CONCLUSIONES:
Los Interdictos o Acciones posesorias, están encaminadas a la protección de la posesión como una
presunción de propiedad, la protección se extiende a los propietario, incluso a los usurpadores, en
razón que la finalidad principal no podía obtenerse si no se brinda la protección a todos o sea a
propietarios y no propietarios.
Aunque en algunos casos la propiedad y la posesión se encuentran reunidas en una sola persona .
En tal sentido nuestra legislación ha seguido los principios establecidos en otras legislaciones,
creando los mecanismos jurídicos para la conservación, recuperación, restitución y aseguramiento
de la posesión, como se ha dejado explicado en el desarrollo de los interdictos de Amparo,
Restitución y Restablecimiento, y otros que por razones metodológicas no hemos desarrollados,
los que tienen como finalidad la protección posesoria del que reclama la cosa de que ha sido
privado, porque le evita recurrir a la prueba del dominio, que e larga y difícil, permitiéndole en
cambio, discutir como poseedor o mero tenedor y probar que la poseído durante un año
completo.
El estudio de las Acciones posesorias nos ha permitido profundizar en la Naturaleza Jurídica de la
Posesión y determinar que no solo es un hecho, sino un derecho, el que es tutelado por nuestra
legislación civil y procesal civil, revistiendo ésta de una verdadera propiedad aparente. De ahí que
el legislador no pudo menos que presumir un derecho de dominio.
Es importante el hecho de que las sentencias que se dictan en materia de acciones posesorias, no
revisten el carácter de cosa juzgada material o sea que aunque se dictan sentencias definitivas,
éstas solo quedan pasadas en autoridad de cosa Juzgada formal, y las mismas no pueden ser
opuestas como excepción para impedir que las partes puedan hacer valer el derecho que les asista
en la vía ordinaria, con acciones reivindicatorias o declarativas de dominio.
De igual manera nuestra legislación establece sanciones a los vencidos en las acciones posesorias,
de tal suerte que sino cumplen primero con la resolución dictada en la misma, no se les permite
intentar la acción ordinaria. Esto consideramos que exalta la importancia jurídica que reviste la
posesión.
LOS INTERDICTOS O ACCIONES POSESORIAS