Masa El
poema comienza con una ubicación espacial: la batalla. ¿Qué batalla?
Al fin de la batalla, No importa, puede ser cualquiera, puede ser real, puede ser
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre metafórica. Pueden ser las batallas externas, pueden ser las batallas
y le dijo: 'No mueras, ¡te amo tanto!' internas. Pero ésta ya ha terminado y sólo hay una consecuencia: el
Pero el cadáver ¡ay! Siguió muriendo. combatiente ya está muerto. La batalla implica una lucha entre dos
fuerzas, donde uno pierde o gana, y aquí conocemos que nuestro
Se le acercaron dos y repitiéronle: “héroe” es el perdedor. Si entendemos que héroe es aquel que
'¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!' conlleva todas las virtudes de una comunidad, en este caso, éste está
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo vencido, ha peleado en el combate, ha dado la batalla como
cualquier hombre, pero como tal, también es vulnerable. Lo que lo
Le rodearon millones de individuos, hace heroico es haber combatido. En eso radica la vida, no en perder
Con un ruego común: '¡Quédate hermano!' o ganar, sino en combatir, en dar la batalla.
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Existe en la expresión “muerto el combatiente” un oxímoron (unión
de palabras contrarias que no pueden separarse porque cambiaría el
Entonces, todos los hombres de la tierra sentido). Este oxímoron hace que comprendamos cómo lo imposible
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; es posible.
incorpórose lentamente, Y este “dar batalla” conmueve, “mueve-con”, provoca, no es posible
abrazó al primer hombre, echóse a andar... quedarse inmóvil, no actuar, no intentarlo, es por eso que un hombre
se acerca a exhortarlo. Uno cualquiera, del que no conocemos su
El título del poema nos habla de “un gran conjunto de gente que nombre, un igual a él, capaz de conocer la valentía de la lucha. No
por su número puede influir en la marcha de los hay nombres en este poema, no hay destaques individuales, porque
acontecimientos” según el diccionario de la Real Academia no importan, sólo es un combatiente que ahora es un cadáver y un
Española, y también según la concepción marxista. hombre vivo, que se conmueve, y que dispondrá a todos los hombres
Este poema está incluido en una serie que se publicó bajo el a que también reconozcan al combatiente.
título de “España... aparta de mí este cáliz”. Estos poemas fueron Este hombre conmovido ante la muerte de un luchador expresa su
escritos cuando el poeta, adhiriéndose a la filosofía marxista, pedido y su amor, con todas sus fuerzas, humanas, limitadas, pero
decide trasladarse a España para colaborar con la Guerra Civil apasionadas. Por eso utiliza los signos de exclamación “¡Te amo
Española, como lo hicieron muchos de sus colegas tanto!”. Estamos hablando del amor a la humanidad, el
latinoamericanos. Allí Vallejo, se encuentra con una nueva forma reconocimiento a la lucha humana, a la batalla que tanto se sufre, al
de pensar que le permite subsanar las dudas cristianas de sus amor cristiano por el prójimo. En este ruego podría verse un
primeros versos. Él encuentra en el marxismo, una nueva reproche velado, como si el que muere lo hiciera por su propia
“religión”, una nueva forma de creer en la justicia. Sin dejar voluntad, porque se le acabaron las fuerzas, porque se deja morir,
totalmente su discurso cristiano, trata de conciliarlo con esta porque se entrega. Esto es lo que desespera al otro hombre, pero no
filosofía, y de esa manera encuentra un nuevo Cristo: el Hombre. por su reproche, pierde su condición de combatiente, y toda su
Pero no uno, sino Todos. Será así un precursor de la Teoría de la admiración.
Liberación, una de las formas que toma el cristianismo en La estrofa termina con un leit motiv (motivo que se repite, o un
América, y que fue muy combatida por la Iglesia Católica, hasta estribillo) “pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo”. Su ruego es en
que terminó aceptándola, aunque siempre relegándola. vano, no cambia su condición de cadáver, lo único que cambia es el
Masa es el sustituto de Cristo. Si éste es uno sólo, ahora gerundio (“muriendo”), ya no es “muerto”. El gerundio permite hacer
hablamos de todos que se transforman en uno solo: el Hombre. que el pasado llegue hasta el presente, así se despierta la esperanza,
Sólo con la unión de todos los hombres es posible lo imposible: y aunque el cadáver siga muriendo (reiteración del oxímoron, porque
la resurrección, que un cadáver vuelva a la vida. Ese es el tema si es un cadáver ya está muerto) nunca se pierde la posibilidad de
de este poema formado por cuatro estrofas donde la primera es revertir la situación.
una presentación de la situación, las otras dos son los diferentes Este “¡ay!” que corta el verso en dos, no es claro quién lo expresa, si
ruegos y la última es la conclusión. el cadáver, si el hombre que ruega, o el mismo yo lírico. Tal vez, los
Utiliza un verso libre, y una vez más, juega con rimas tres porque de esa manera, el yo lírico también se une al sufrimiento
consonantes y asonantes que llenan el poema de significados. La de esos hombres. Recordemos que necesitamos a Todos los hombres
única rima consonante que hay es “muriendo” que se repite tres conmovidos, así que también al yo lírico.
veces y que es una constatación de una verdad irreparable en
Se le acercaron dos y repitiéronle:
apariencia. Mientras que las rimas asonantes nos revelan el
'¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!'
sentir del hombre: tanto/hermano/emocionado. Las tres
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo
palabras desparramadas en todo el poema son la rueda capaz de
mover lo imposible. En la estrofa tenemos un cambio: son tres versos, pero ya no es un
hombre el que reclama por esa vida, sino dos, y el yo lírico aclara
Al fin de la batalla, “repiten”. Aunque no dicen lo mismo, de todas formas repiten el
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre desesperado ruego. Ahora se involucran en éste: “no nos dejes”. Una
y le dijo: 'No mueras, ¡te amo tanto!' vez más parecería que la posibilidad de volver a la vida fuera
Pero el cadáver ¡ay! Siguió muriendo. voluntaria. Pero ahora apelan a una característica del combatiente,
viendo si, tal vez, eso lo mueve otra vez a la lucha “¡valor!” .
El acción de todos “echóse a andar”. Vuelve así a la vida, a la lucha,
nexo adversativo “pero” muestra la inutilidad del pedido. Aún no y lo que parecía imposible se realiza.
se puede contra la muerte, contra la caída del que luchaba, aún LOS HERALDOS NEGROS
no hay fuerzas que puedan contra la entrega: sigue muriendo. GÉNERO LITERARIO: Poesía Social.
Pero también aún queda la esperanza. • Se plantean problemas que afectan al hombre.
El ruego de estos dos hombres se hace entrecortado por una • Se centraliza más en lo épico.
serie de cesuras que muestran la desesperación de estos, ellos • Suele utilizarse como método de denuncia, testimonio o protesta.
alientan con pasión, con sentencias cortas, con llamados
encendidos. La vida tiene que poder contra la muerte, ese es el MOVIMIENTO LITERARIO: VANGUARDISMO
mensaje para quien ha vivido combatiendo. Y a eso apelan. Es la más radical revolución que sufre el arte y la literatura en su
historia.
Le rodearon millones de individuos, Esta tiene lugar alrededor de 1914, año en que comienza la primera
Con un ruego común: '¡Quédate hermano!' guerra mundial, que de la mano con los avances tecnológicos, los
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. amplios conocimientos históricos, la crisis espiritual que surge por el
momento que se vive despierta conciencia para un nuevo cambio
La masa se va formando, ahora no son uno, ni dos, son millones.
que se origina en la humanidad. Esta es la razón del punto de partida
Ya no se acercan, ahora lo rodean, lo contienen, lo alientan.
del surgimiento de varias escuelas artísticas que expresan el
Ahora ya no son hombres, ahora son individuos. Esto es
desmoronamiento del orden burgués y del clasicismo. Entre esas
interesante porque si bien se va formando la masa, ninguno
escuelas están: El expresionismo, cubismo, ultraísmo, futurismo, el
pierde su individualidad, aunque tengan un “ruego común”. Es la
creacionismo, entre otras.
voluntad, el amor, el deseo de millones, sin dejar de ser
RELACIÓN TEXTO CONTEXTO SOCIOCULTURAL
individuos. La suma de cada uno no deja de ser cada uno. Lo que
“Los heraldos negros” plantea un tema de la existencia como lo es el
los une es la solidaridad y el amor. Estamos cerca del ideal, del
dolor humano inevitable y el cuestionamiento de la fe cristiana; por
“todos” unidos. Vamos acercándonos, también, al ideal cristiano,
ello puede ubicarse en cualquier espacio, no solo Perú.
todos juntos con una idea en común: “quédate hermano”. La
MOTIVO CENTRAL
palabra hermano tiene esa connotación cristiana, todos venimos
El dolor humano es inevitable. El yo lírico plasma en su poesía el
del mismo lugar, todos tenemos el mismo padre, y todos somos
dolor que provoca en el individuo cualquier sufrimiento.
combatientes de esta vida, y la lucha de cada uno y de todos, es
La pérdida de la fe en Dios es uno de los sentimientos que se
fundamental. Esta idea de unidad es la que predica el Evangelio,
cuestionan, ya que el Destino mantiene con mano tenaz de esos
llamándose entre ellos “hermanos”.
“golpes sangrientos”, esa lucha continua por sobrevivir, por vencer
Otra vez el estribillo muestra que aún no es posible lo imposible.
esa dura pobreza que acompaña al hombre y se expresa en cada una
Aún no existe la fuerza que devuelva al combatiente su “deseo”
de sus miradas.
de volver a la vida, que es sinónimo de la lucha.
Todos los sufrimientos dejan una huella profunda que señala la
Entonces, todos los hombres de la tierra destrucción del mundo o el anuncio de la Muerte, compañera
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; inevitable y hermana de la miseria, del dolor.
incorpórose lentamente, CÓDIGO APRECIATIVO:
abrazó al primer hombre, echóse a andar... Expresa que los golpes de la vida dejan huellas imborrables (“zanjas
oscuras”) en cualquier ser, principalmente en su alma, en su
La última estrofa vuelve a los cuatro versos, y ahora no son
sentimiento, en su fe. Hacer vívido el dolor humano, el cual es culpa
millones, son todos los hombres: se ha formado la masa que
del hombre (“charco de culpa”) en su afán por dominar el mundo y
tiene el poder de cambiar el rumbo de los acontecimientos. Son
acrecentar su poder. Por ello, los heraldos negros anuncian la
“todos los hombres de la tierra”, y es el adverbio “entonces” lo
muerte, la desolación en un mundo caótico.
que nos pauta que ahora sí habrá un cambio. Ellos lo rodean,
Todo concluirá en la destrucción del mundo por el hombre, gracias a
como lo hicieron los millones, pero hay algo diferente: no
su ambición (“bárbaros atilas”); o en la muerte como condición y
hablan. Ya no hay palabras. Ya no son necesarias. No son las
norma de existencia.
palabras que reviven al muerto, sino la acción de rodearlo todos
El yo lírico expresa su impotencia ante el dolor humano que ni
los hombres del mundo. Esto que parece oponerse al discurso
siquiera Dios soluciona (“el Destino blasfema”).
cristiano, en realidad se complementa, porque la fe entra por la
OTRAS APRECIACIONES
palabra, pero si no tiene acciones, es fe muerta, según el
“Los heraldos negros”
paradigma cristiano. Acá es lo mismo, las palabras sobran, las
Este poema lleva por título “Los heraldos negros”, dándole también
acciones conmueven. Ahora el cadáver tiene sentimientos, está
nombre al libro que compone una serie creaciones en las que el
triste y emocionado. Triste por su derrota, emocionado por el
poeta pone en cuestionamiento su relación íntima con Dios. Esta
amor que todos están prodigando. Esta es la única posible
Duda de la atención divina parte de la misma existencia y vivencia del
salvación. El amor común. Esto mueve al cadáver, esto mueve a
yo lírico, que sufre por el dolor humano, que es irreparable y hasta
lo que no es posible ser movido de ninguna manera. Esta unión
insoportable.
permite derogar “la ley severa” al decir de Quevedo. El cadáver
La antinomia Amor/ Dios, Dolor/Hombre es el tema del poema.
vuelve a su condición de combatiente y lentamente, vuelve a la
¿Cómo un Dios que es amor permite el dolor que parece partir del
lucha abrazándose al primer hombre. A aquel movido a
odio de Dios? Como si ese Dios se ensañara especialmente en el
compasión, aquel que le mostró su primer amor, que le recordó
sufrimiento humano. Sobre estos ejes gira todo su cuestionamiento.
quién era. El poema termina con una acción que responde a la
El carácter del poema es casi dialógico. El yo lírico parece hablarnos,
hacernos vernos en esos golpes, hacernos reflexionar sobre verellos,
como la palabra “Dios” y la palabra “odio” tienen casi los
hayamos o no sentido estos golpes aún. Pero nos involucra y esos
mismo fonemas pero ordenados de forma diferente. Dios ha
golpes son los golpes de cualquier vida, de la Cruz que cada cambiado, para este yo lírico, de condición, como han cambiado sus
hombre lleva por el simple hecho de existir fonemas, y es capaz de odiar al hombre, en vez de amarlo. Esa es una
Estamos frente a un poeta que se aparta del modernismo posible explicación de que estos golpes sean tan fuertes y tan
latinoamericano lleno de un lenguaje ornamental y colorido, para desestabilizadores.
acercarse al existencialismo de principios de siglo, parco y Luego de la cesura, aparece una nueva comparación, en un intento
filosófico. Aquella doctrina filosófica que cuestiona la existencia desesperado del yo lírico de explicar la naturaleza de estos golpes
del hombre con un propósito definido. No olvidemos que ya ha vividos.
pasado una primera guerra mundial y que el hombre ha visto la ...como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el
crueldad y las barbaridades de la guerra. A la juventud muriendo alma… Yo no sé!
en forma instantánea y al hambre que esta Guerra Mundial ha Utiliza nuevamente un zeugma para que lo sufrido quede planteado
conllevado. Es lógico que éste se pregunte: para qué existimos, en una sensación concreta, reconocida por el lector: “la resaca”. Esta
qué es ser hombre, qué debe hacerse con este existir. palabra tiene múltiples significados. Podría asociarse a los residuos
El título mismo responde a un poema de Rubén Darío, que deja el mar al volver la ola, y también puede verse como al
modernista, que se llama “Heraldos”. Este poema está cargado de malestar después del exceso de bebida o a la turbación de una
colores y relaciona a cada color con los amores que el yo lírico situación inesperada. Sea cual sea el significado, el yo lírico se
tuvo en su vida. Cada heraldo (mensajero) le trae el recuerdo de desequilibra con esos golpes y sólo queda esos residuos del
una característica de un amor pasado. En el caso de Vallejo estos movimiento producido, los residuos de “todo lo sufrido”, eso que no
también son “Heraldos”, pero todos negros, porque son anuncios puede controlarse porque son las consecuencias del dolor, que uno
de la muerte, de la oscuridad, de la soledad y la desolación. Este no puede prever. Es el adjetivo “todo” lo que comienza a darnos una
poema de Vallejo también rompe con la formalidad métrica muy idea de la inmensidad de esos golpes.
estricta en los poemas modernistas, sin embargo, el juego que Pero esos golpes no solo traen resaca sino que tampoco desaparecen
hace de sonoridades en las rimas sugieren toda una serie de del individuo, quedan allí, estancados, empozados, en lo más íntimo
sentidos. Mezcla rimas consonantes con asonantes. del ser, lo que hace imposible su recuperación. El pozo es difícil de
La única rima consonante es “sé”. Esta es una certeza que no vaciar y el agua allí no corre, por lo tanto es agua de muerte, por su
existe, porque va acompañada del “no”, así la certeza se suciedad. Esta queda en lugar al que ni siquiera podemos acceder: el
transforma en duda, una duda que se vuelve existencial, “Yo no alma, porque tampoco sabemos dónde está para poder limpiarla.
sé”, y lo que el yo lírico no sabe es el sentido de esos golpes que Este juego entre lo concreto y lo abstracto, hace sencilla la
provocan dolores insostenibles. Las rimas asonantes aparecen comprensión del poema pero también lo hace sensible al lector,
desde la segunda estrofa: “fuerte/Muerte”, “blasfema/quema”, quien inmediatamente comprende y siente de qué se está hablando.
“palmada/mirada”. Estas coincidencias sonoras sugieren un Esta primera estrofa termina con la misma Duda. El yo lírico se
sentido en el que se revela la impotencia del hombre, ante lo desvive por explicar qué clase de golpes son los que le afectan pero
absoluto, la Muerte, la blasfemia, y el llamado divino. no puede explicar su origen, no puede explicar su por qué, y mucho
Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé! Golpes como del menos, para qué. Todo el poema será ese intento de explicar la clase
odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se de golpes de los que habla, y en estos se deja entrever la duda
empozara en el alma… Yo no sé! existencial. Tres veces planteará la Duda, y sabemos que este es un
El yo lírico comienza el verso con una certeza y la termina con una número religiosamente importante, porque tres son las personas
duda. Existen, “hay golpes”, no son una duda porque al menos él divinas, unidas en una sola. Tres veces duda, y uno sólo es el hecho:
los ha sentido, y si quien escucha no los reconoce, tal vez ahora sí los golpes.
los haga o se prepare para hacerlos. Los heraldos negros que Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y
anuncian, no amores, sino muerte, son mensajes para el hombre, en el lomo más fuerte. Serán tal vez los potros de bárbaros atilas; o
y que tarde o temprano recibiremos. Éste utiliza un zeugma los heraldos negros que nos manda la Muerte.
(cuando se une un concepto concreto con uno abstracto) que La segunda estrofa comienza con una nueva certeza: “son pocos”.
permiten la visualización del esos golpes. La vida tiene momentos Eso puede aliviar un tanto a la condición humana. Si el hombre frente
muy difíciles que parecen golpes, si es así, entonces hay una a Dios es como una hormiga, y si Dios realmente se ensañara en
mano u obstáculo que los provoca. Son “tan fuertes” que golpearnos, no existiría la raza humana, en estas ideas podemos ver
desequilibran al hombre, lo desestabilizan. Esa es la única certeza que el hombre ve consecuencias del accionar divino sin comprender
palpable, lo demás es duda: de dónde vienen, por qué suceden, sus motivaciones. Es ese límite del conocimiento humano lo que
cuál es el propósito, por qué se sufren. Todo es una gran duda, angustia al hombre. La sentencia termina como empieza, con el
que el yo lírico expresa después de una reticencia (los puntos verbo “ser”, que adquiere la dimensión de existir. Que sean pocos no
suspensivos) donde el silencio se llena de preguntas nunca lo libra de que existan y duelan, por eso otra vez vuelve a la reticencia
formuladas, porque no tienen respuesta, sólo una única certeza. como la suspensión de lo inefable, lo inexplicable, lo incomprensible.
Existen y se sienten. Estos golpes dejan marcas físicas y oscuras que son visibles para
En el segundo verso el yo lírico aventura una posible respuesta a cualquiera que los vea, están en el rostro y no importa cuán fuerte
través de una comparación sugestiva: “golpes como del odio de sea la persona que los recibe. Marcan al hombre, oscurecen su faz y
Dios”. Esa mano que golpea al hombre no puede venir de otro este color va quitando la luz del rostro, señal de lo divino. Si son
lado que no sea de Dios, pero este es un Dios que ha cambiado su “zanjas oscuras” son profundas y no pueden borrarse. Dios vuelve a
condición. Si Dios es Amor, es imposible que odie, pero son tan cambiar de condición, es capaz de dejar oscuridad en un rostro
fuertes esos golpes, que así los siente el yo lírico. Es interesante
“fiero”. Nadie está a salvo de estos golpes, ellos son como latigazos
poco de vida y pasión. Vamos quedando cada vez más caídos y
que marcan el lomo y obligan al hombre a estar agachado, a débiles.
encorvarse, a someterse, a aceptar sin cuestionamientos, sin llí el yo lírico utiliza una comparación sin nexo que afirma, con un
posibilidad de réplica. ejemplo, lo que ellos significan. El pan, que es vida, que es metáfora
En los siguientes dos versos el yo lírico intenta una explicación del alimento divino, no llega al hombre, queda en la puerta,
que sirve también para describir esos golpes. quemado, no cumple su propósito, porque esos golpes no permiten
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas; o los heraldos negros que el hombre confíe plenamente en este pan. El pan, hermoso, a
que nos manda la Muerte. punto de salir para alimentarnos, crocante y sabroso, se quema
En esta explicación tampoco hay certezas “tal vez”, no lo sabe cuando se encuentra con el mundo. Esta es la imagen de una
pero se asemejan a “los potros de bárbaros atilas”, aquel profunda desolación. El mensaje de Dios puede ser precioso pero no
personaje tan temido por su bravura, que fue capaz de poner en alimenta, no alcanza, cuando uno lo enfrenta al mundo, parece
jaque a todo el imperio romano, y asolar a toda Europa. Se decía querer decir el yo lírico. La justicia de Dios parece ser extraña para el
que por donde pasaba el caballo de Atila no volvía a crecer el hombre, porque existen esos golpes inexplicables.
pasto. Vivían de los saqueos más crueles. Así siente los golpes Y el hombre… Pobre… pobre! Vuelve los ojos, como cuando por sobre
este yo lírico, nada puede volver a crecer después de esos golpes, el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo
porque ni siquiera es Atila, sino muchos atilas, y muchos potros. vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
No existe la posibilidad de recuperación después de esos golpes, En la última estrofa concluye en la desolación del hombre, este
es por eso que termina concluyendo: “o los heraldos negros que queda solo y desamparado frente a todo lo que ha recibido, a todo lo
nos manda la Muerte”. Cada golpe, son mensajes de la Muerte, que ha vivido, a todo lo que sufrido. Por eso el yo lírico, haciendo
con mayúscula, con respeto, casi personificada. La Muerte le nuevamente uso de la reticencia, reitera la expresión “pobre”,
manda mensajeros al hombre para recordarle que existe, que es porque nada es frente a estos golpes, nada es frente a esa mano que
implacable, que es dolorosa, que es inevitable, y que es para se los prodiga y que ni siquiera sabe de dónde viene. Esa misma
todos. Y aún más, que está más cerca de lo que uno piensa. mano es la que lo llama, comparación que utiliza para mostrar el
Son las caídas hondas de los cristos del alma, de alguna fe desconcierto humano, su impotencia. Alguien lo llama, alguien le
adorable que el Destino blasfema. Esos golpes sangrientos son las avisa, pero nunca se muestra qué o quién: son los heraldos negros. Y
crepitaciones de algún pan que en la puerta del horno se nos lo único que podemos ver es la reacción del hombre, que está con
quema. sus ojos locos, de dolor, de angustia, de desesperación, de no saber,
La tercera estrofa comienza, nuevamente con una certeza, la de de no entender.
existir pero ahora asociado directamente a Cristo. Éste que debe Y otra vez todo “se empoza”, lo que se ha vivido, la angustia, el dolor,
estar en todo hombre, cae con esos golpes, y su caída es la incomprensión, todo, no es más que culpa que se refleja en sus
profunda, por eso es muy difícil reanimarlo. ojos. El hombre siente culpa porque al no comprender, no sabe si lo
Uno de los poderes que tenía Cristo era hacer revivir a los vivido no es también merecido. Esta nueva comparación con un
muertos, pero si éste cae, no existe la posibilidad de resurrección “charco” hace pensar en lo que no fluye, en el estancamiento, en lo
para el hombre. Y cae hondamente. Es importante ver que no que no puede renacer, porque no hay vida en el agua estancada.
habla de Cristo que es único sino de “los cristos”, que son El poema termina con la misma afirmación del principio,
personales. La propuesta cristiana es personal, cada hombre debe que queda flotando en el aire.
vivir a Cristo, y aquí el yo lírico involucra al lector en ese plural,
son los cristos del alma, los personales, en el que confiamos y nos “Los heraldos negros”
apoyamos, en el que sostenemos nuestras vidas, ese es el que El poder de la metáfora se manifiesta en Vallejo de una manera muy
cae. Y ese plural en minúscula se opone al “Destino” en particular y es precisamente ese acertado enfoque del elemento
mayúscula, personificado, que termina determinando la vida del referencial lo que ha de caracterizar su decir poético, al mismo
hombre. tiempo que las vivencias individuales lo obligan a expresar la realidad
La fe que debería ser para Cristo, adora en realidad al Destino que de un mundo en desorden, su mundo, en donde los factores
se opone al Libre Albedrío cristiano. Según este último concepto emocionales que lo desequilibran y torturan aparecen con una
el hombre puede elegir su camino, pero si la fe adora al Destino, frecuencia tal que nos obliga a dejar de lado la sola posibilidad de
no existe la posibilidad de elección. El hombre está determinado pensar en alegrías presentes o realidades motivantes.
a sufrir. A su vez hay una oposición entre la palabra “adorable” y El tiempo en Vallejo se mueve entre un pasado que ha dejado de ser
la palabra “blasfema”. Ambas pertenecen al campo religioso, y un presente que a cada instante lo mortifica con la obligación de
pero una es una bendición y la otra una maldición. recordar. En cuanto al futuro, mejor ni mencionarlo porque su alma
Ese Destino nos maldice, en eso radica su personificación, tiene el agobiada sólo sabe que nada bueno hallará en él.
poder de hacernos sufrir casi por el placer perverso de hacerlo, Unido a lo anterior, en la lírica de este hombre se refleja la imagen
por el hecho de haber elegido adorarlo. En el alma del hombre, universal del individuo sufriente. De la vivencia de sus propios
estos golpes hacen que la fe en “los cristos” mengüe y conflictos emerge el gran conflicto del ser humano con quien
empecemos a pensar que estamos destinados a sufrir la coparticipa no sólo del hecho de vivir, sino además del supremo
maldición del Destino. deleite contradictorio que deriva del acto de padecer. (Luis Quintana
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones de algún pan que
en la puerta del horno se nos quema.
En estos dos último versos ya no son sólo golpes oscuros, sino
también sangrientos. Nuestra sangre, motor de la vida, son
consecuencias de los golpes, en cada uno de ellos se nos va un
y va
hacia él, de frente o transmitidos
HIMNO A LOS VOLUNTARIOS DE LA república por incesantes briznas, por el humo rosado
Voluntario de España, miliciano de amargas contraseñas sin fortuna)
de huesos fidedignos, cuando marcha a morir tu corazón, Así tu criatura, miliciano, así tu exangüe criatura,
cuando marcha a matar con su agonía agitada por una piedra inmóvil,
mundial, no sé verdaderamente se sacrifica, apártase,
qué hacer, dónde ponerme; corro, escribo, aplaudo, decae para arriba y por su llama incombustible sube,
lloro, atisbo, destrozo, apagan, digo sube hasta los débiles,
a mi pecho que acabe, al que bien, que venga, distribuyendo españas a los toros,
y quiero desgraciarme; toros a las palomas...
descúbrome la frente impersonal hasta tocar
el vaso de la sangre, me detengo, Proletario que mueres de universo, ¡en qué frenética armonía
detienen mi tamaño esas famosas caídas de arquitecto acabará tu grandeza, tu miseria, tu vorágine impelente,
con las que se honra el animal que me honra; tu violencia metódica, tu caos teórico y práctico, tu gana
refluyen mis instintos a sus sogas, dantesca, españolísima, de amar, aunque sea a traición,
humea ante mi tumba la alegría a tu enemigo!
y, otra vez, sin saber qué hacer, sin nada, déjame,
desde mi piedra en blanco, déjame, ¡Liberador ceñido de grilletes,
solo, sin cuyo esfuerzo hasta hoy continuaría sin asas la extensión,
cuadrumano, más acá, mucho más lejos, vagarían acéfalos los clavos,
al no caber entre mis manos tu largo rato extático, antiguo, lento, colorado, el día,
quiebro con tu rapidez de doble filo nuestros amados cascos, insepultos!
mi pequeñez en traje de grandeza! ¡Campesino caído con tu verde follaje por el hombre,
con la inflexión social de tu meñique,
Un día diurno, claro, atento, fértil con tu buey que se queda, con tu física,
¡oh bienio, el de los lóbregos semestres suplicantes, también con tu palabra atada a un palo
por el que iba la pólvora mordiéndose los codos! y tu cielo arrendado
¡oh dura pena y más duros pedernales! y con la arcilla inserta en tu cansancio
!oh frenos los tascados por el pueblo! y la que estaba en tu uña, caminando!
Un día prendió el pueblo su fósforo cautivo, oró de cólera ¡Constructores
y soberanamente pleno, circular, agrícolas, civiles y guerreros,
cerró su natalicio con manos electivas; de la activa, hormigueante eternidad: estaba escrito
arrastraban candado ya los déspotas que vosotros haríais la luz, entornando
y en el candado, sus bacterias muertas... con la muerte vuestros ojos;
que, a la caída cruel de vuestras bocas,
¿Batallas? ¡No! Pasiones. Y pasiones precedidas vendrá en siete bandejas la abundancia, todo
de dolores con rejas de esperanzas, en el mundo será de oro súbito
de dolores de pueblos con esperanzas de hombres! y el oro,
¡Muerte y pasión de paz, las populares! fabulosos mendigos de vuestra propia secreción de sangre,
y el oro mismo será entonces de oro!
¡Muerte y pasión guerreras entre olivos, entendámonos!
Tal en tu aliento cambian de agujas atmosféricas los vientos ¡Se amarán todos los hombres
y de llave las tumbas en tu pecho, y comerán tomados de las puntas de vuestros pañuelos tristes
tu frontal elevándose a primera potencia de martirio. y beberán en nombre
de vuestras gargantas infaustas!
El mundo exclama: "¡Cosas de españoles!" Y es verdad. Descansarán andando al pie de esta carrera,
Consideremos, sollozarán pensando en vuestras órbitas, venturosos
durante una balanza, a quemarropa, serán y al son
a Calderón, dormido sobre la cola de un anfibio muerto de vuestro atroz retorno, florecido, innato,
o a Cervantes, diciendo: "Mi reino es de este mundo, pero ajustarán mañana sus quehaceres, sus figuras soñadas y
también del otro": ¡punta y filo en dos papeles! cantadas!
Contemplemos a Goya, de hinojos y rezando ante un espejo,
¡Unos mismos zapatos irán bien al que asciende
a Coll, el paladín en cuyo asalto cartesiano
sin vías a su cuerpo
tuvo un sudor de nube el paso llano
y al que baja hasta la forma de su alma!
o a Quevedo, ese abuelo instantáneo de los dinamiteros
¡Entrelazándose hablarán los mudos, los tullidos andarán!
o a Cajal, devorado por su pequeño infinito, o todavía
¡Verán, ya de regreso, los ciegos
a Teresa, mujer que muere porque no muere
y palpitando escucharán los sordos!
o a Lina Odena, en pugna en más de un punto con Teresa...
¡Sabrán los ignorantes, ignorarán los sabios!
(Todo acto o voz genial viene del pueblo
¡Serán dados los besos que no pudisteis dar! por el
¡Sólo la muerte morirá! ¡La hormiga analfabeto a quien escribo,
por el genio descalzo y su cordero,
por los camaradas caídos,
traerá pedacitos de pan al elefante encadenado
sus cenizas abrazadas al cadáver de un camino!
a su brutal delicadeza; volverán
Para que vosotros,
los niños abortados a nacer perfectos, espaciales
voluntarios de España y del mundo, vinierais,
y trabajarán todos los hombres,
soñé que era yo bueno, y era para ver
engendrarán todos los hombres,
vuestra sangre, voluntarios...
comprenderán todos los hombres!
De esto hace mucho pecho, muchas ansias,
¡Obrero, salvador, redentor nuestro, muchos camellos en edad de orar.
perdónanos, hermano, nuestras deudas! Marcha hoy de vuestra parte el bien ardiendo,
Como dice un tambor al redoblar, en sus adagios: os siguen con cariño los reptiles de pestaña inmanente
qué jamás tan efímero, tu espalda! y, a dos pasos, a uno,
qué siempre tan cambiante, tu perfil! la dirección del agua que corre a ver su límite antes que arda.
¡Voluntario italiano, entre cuyos animales de batalla
un león abisinio va cojeando! El poema fue escrito por César Vallejo con el fin de describir el
¡Voluntario soviético, marchando a la cabeza de tu pecho universal! lugar del horror de los conflictos armados durante la guerra civil
¡Voluntarios del sur, del norte, del oriente española en 1936 en España.
y tú, el occidental, cerrando el canto fúnebre del alba! El primer verso, el autor se burla de la situación política en
¡Soldado conocido, cuyo nombre España, cuando dice: '¡Cosas de españoles!' hacerse entender que
desfila en el sonido de un abrazo! la barbarie y la guerra era ya algo
¡Combatiente que la tierra criara, armándote caracteriza este segundo país. En el segundo verso cita el pintor
de polvo, español del siglo XVIII, Francisco de Goya y compara "Los
calzándote de imanes positivos, Fusilamientos del 3 de Mayo." de su trabajo con el Confito de
vigentes tus creencias personales, 1936.
distinto de carácter, íntima tu férula, En el tercer verso, el autor cita a Antonio Coll, matemático
el cutis inmediato, español, Vallejo compara sus teoremas com el massacre. En el
andándote tu idioma por los hombros cuarto verso, es citado Francisco de Quevedo, escritor español del
y el alma coronada de guijarros! siglo XVII. Vallejo muestra que Quevedo fue el primero que hizo la
¡Voluntario fajado de tu zona fría, crítica política en el país, que podría explicar la actitud de los
templada o tórrida, críticos del gobierno.
héroes a la redonda, En la quinta y última estrofa, Vallejo cita a Santiago Ramón y
víctima en columna de vencedores: Cajal, médico español. Al citarlo, Vallejo sugiere que Cajal e el
en España, en Madrid, están llamando massacre español se inmortalizan en la historiografía del siglo XX.
a matar, voluntarios de la vida! “La presencia de nombres provenientes de la memoria cultural
¡Porque en España matan, otros matan española no hace otra cosa que intensificar el carácter revulsivo
al niño, a su juguete que se para, de ciertas expresiones que se actualizan en bloque con una
a la madre Rosenda esplendorosa, máquina de guerra que pugna por abrir espacios positivos.
al viejo Adán que hablaba en alta voz con su caballo Calderón, Cervantes, Antonio Coll, Quevedo, Santiago Ramón y
y al perro que dormía en la escalera. Cajal, Teresa de Jesús –deslastrada de santidad- representan, más
Matan al libro, tiran a sus verbos auxiliares, que personajes del pasado cultural español, intensidades
a su indefensa página primera! guerreras y heroicas que obligan a pensar que la batalla por la
Matan el caso exacto de la estatua, vida no se inicia en 1936 sino que más bien en un tiempo remoto
al sabio, a su bastón, a su colega, imposible de precisar. Intensidades de pasión y deseo, que se
al barbero de al lado -me cortó posiblemente, sitúan en zonas intermedias –“¡Mi reino es de este mundo, pero /
pero buen hombre y, luego, infortunado; también del otro!”-, desde donde la mirada se vuelve diferente a
al mendigo que ayer cantaba enfrente, la mirada proyectada por el poder en la red social, desde donde la
a la enfermera que hoy pasó llorando, mirada se vuelve palabra o gesto crítico que intenta reconstruir
al sacerdote a cuestas con la altura tenaz de sus rodillas... delirantemente al hombre y sus formas de relación. Por supuesto,
como Quevedo, estos nombres son también los abuelos de “dos
¡Voluntarios,
dinamiteros”, es decir, son piezas de la máquina de guerra
por la vida, por los buenos, matad
nómade de los buscadores de la vida. Al lado de ellos, resulta
a la muerte, matad a los malos!
interesante encontrar una intensidad que no pierde su fragancia y
¡Hacedlo por la libertad de todos,
su luz al mezclarse con los iconos españoles; me refiero a Lina
del explotado, del explotador,
Odena, la secretaria del partido comunista español, quien se
por la paz indolora -la sospecho
enfrentó a la muerte llevando en sus pupilas la imagen de un
cuando duermo al pie de mi frente
destino autocreado. Lo anterior permite establecer que la
y más cuando circulo dando voces-
escritura vallejiana integra sin jerarquías a individuos,
y hacedlo, voy diciendo,
intensidades o piezas aparentemente discordantes en una misma
máquina de guerra o en una misma máquina deseante,encuyo donde el uso de las imágenes poéticas es lo que nos define la
signo distintivo es la unidad de lo distante y heterogéneo –al
verdad
lado estética de su obra.
del escritor, del pintor, del médico, de la mística ilustre,EnLina
cuanto a la temática del poema no tiene un sentido muy claro
Odena.” pareciese que se refiriera entorno muy caluroso por la referencia
que se hace en oraciones tales como: el sol empavado y le
España, a parta de mi este cáliz alborota los cascos al más frio, la necesidad de refrescarse con el
La España Republicana fue una conjunción de sueños y Aire, aire! Hielo…Hay vacíos en la escritura de este poema como
esperanzas cumplidas, los campesinos no solamente trabajaban en la frase: Si al menos el calor (---------Mejor no digo nada).
la tierra sino que también eran sus dueños, las empresas eran Una idea no acabada una idea que queda volando en el espacio.
colectivizadas, los patrones ganaban igual que los obreros, se El poema XXII tiene una gran carga de sensaciones e impresiones
ponía en práctica una revolución social, por ejemplo: relacionadas una con la otra, que llevan al lector a una situación de
"La asamblea general de los campesinos elegía un comité de un ambiente extremadamente caliente. Vallejo divide este poema en
administración, cuyos miembros no recibían ninguna ganancia tres partes en las cuales presenta progresivamente el aumento del
material. El trabajo se realizaba en equipos, sin jefe, habiendo calor, cada parte empieza con una cifra en forma de unidad de calor:
sido suprimida esa función. Los consejos municipales se “999 calorías”, “1000 calorías”, la última parte que la representa con
confundían frecuentemente con los comités, que eran de hecho una cifra exagerada usando el número tres “treinta y tres trillones
los órganos de poder local. Por lo general, el modo de trescientos treinta y tres calorías”, cifra que escribe en letra y no en
remuneración era el salario familiar, bajo la forma de bonos allí número, como lo venía haciendo, para no perder la sensación del
donde había sido abolido el dinero.", para estos autores, la número tres; éste número representa las tres formas del todo: lo
España Revolucionaria era la República de los Sueños. Pero a poco, lo medio, y lo mucho. También usa algunas onomatopeyas para
veces, hay gente que quiere que los hombres despierten de sus describir el sonido del carrito del “bizcochero”, persona que iba por
sueños, para encerrarlos en la pesadilla de la realidad. las calles natales de Vallejo vendiendo bizcochos. Todo el poema
Franco se subleva, Hitler y Mussolini intervienen impunemente dibuja un día cálido en las calles de los pueblos de Perú de la época
en la contienda, contando además con la no intervención de las de Vallejo, pero describiendo que lo ideal está en la mitad del todo,
llamadas democracias liberales, pero lo que no quieren hacer los ni muy cálido, ni muy frío: “Quién como el justo medio.”
gobiernos lo hacen sus pueblos, cerca de 30000 combatientes
internacionalistas intervienen en el conflicto. A pesar de ello, en
medio de una lucha desigual, descripta por Vallejo en "Batallas":
En "España, aparta de mi este cáliz", se observa la posición del
intelectual y su relación con un proceso revolucionario, por
ejemplo en "Himno a los voluntarios de la República", plantea la
posición de su poesía, una poesía al servicio de la revolución
como una retribución a la tarea de todos los sectores que luchan
por esa República de los sueños.
XXXII
Según esta afirmación, las palabras no se eligen según su
contenido, sino que su elección obedece a impulsos y
necesidades emocionales y expresivas: "El poema (...) debe pues
ser concebido y trabajado con simples palabras sueltas, allegadas
y ordenadas artísticamente, según los movimientos emotivos del
poeta"". Preocupado por transmitir estos "movimientos emotivos
del poeta", las palabras se ordenan y se suceden en un discurrir
que es puro balbuceo, semejante a los discursos producidos por
el hablar extático, febril o glosolálico. Tal es lo que ocurre, por
ejemplo, en el poema XXXII, donde el contenido poemático -el
agobio provocado por el calor insoportable- se convierte casi en
onomatopeya, en exclamación primaria incontenible:
.En el poema XXXII podemos observar una serie de
características muy particulares de la literatura de vanguardia. El
uso de onomatopeyas poco convencionales se ven reflejadas en
el poema la inserción de números es algo innovador el uso de la
anáfora. La reduplicación de las palabras y la aliteración son
figuras muy comunes en este poema. Vemos como Vallejo
cambia las normas estéticas y retoricas, este poema está escrito
en verso libre en donde no solo hay libertad en cuanto a la
métrica sino también en la sintaxis, ortografía y especialmente
en el sentido. Hay una distribución de las palabras en el espacio