La Proporción
Una de las habilidades más importantes para ver, pensar, aprender y resolver
problemas es la facultad de percibir correctamente las relaciones, entre una
parte y otra, y entre las partes y el todo. Estas relaciones, en dibujo, se
llaman proporción. La percepción de las proporciones relativas, y sobre todo
de las relaciones espaciales, es una función especial del hemisferio derecho
del cerebro humano. Los individuos cuyo trabajo requiere la estimación de
relaciones de tamaño -carpinteros, dentistas, sastres, cirujanos- desarrollan
una gran facilidad para percibir la proporción. Los pensadores creativos, en
todos los campos, encuentran provechoso el poder ver a la vez los árboles y
el bosque.
La proporción en el dibujo tiene que ver con la representación de las
dimensiones de un objeto en los trazos hecho sobre el papel, es decir, que lo
vemos grande lo representamos más pequeño manteniendo las diferencias
en las medidas que en existen en el modelo.
En nuestro dibujo, deberemos mantener las misma relación de medidas para
que estos elementos resulten proporcionados. El problema comienza cuando
queremos reducir o ampliar las proporciones a la medida del papel en que se
va a trabajar.
Por medio de la proporción establecemos una relación de medidas entre las
partes y el todo del modelo que vamos a dibujar. La belleza y atractivo de un
dibujo depende, en gran medida de sus proporciones. Existen determinadas
proporciones, que por su equilibrio, satisfacen de manera natural la
percepción.
El asunto principal de este tema es la medición de las proporciones de un
modelo natural para encajar, dentro del formato del papel, el dibujo de los
elementos de la composición contenidos en el encuadre.
Pero vamos por partes para aclarar conceptos.
1.- La proporción es la relación entre las medidas de un objeto con
respecto a él mismo, a su altura, a su anchura y a su profundidad o fondo,
y su relación con los elementos y espacio que le rodea.
Para nuestro ejercicio de encaje he elegido el encuadre vertical por ser el que
mejor se adapta a la composición del bodegón. De modo que nuestro modelo
será más o menos este.
Bien, pues comenzamos el dibujo trazando las líneas del encuadre.
Con un lápiz o varilla medimos el ancho aparente de la botella.
Con el brazo bien extendido y el lápiz en horizontal hacemos coincidir la punta
del lápiz con el perfil de la botella y desplazando el pulgar por el lápiz dejamos
el dedo justo en el otro perfil de la botella.
La distancia entre la punta del lápiz y nuestro dedo será la medida de referencia
con la que compararemos las siguientes que haremos. Conviene hacer esta
operación con un ojo cerrado para evitar la doble imagen que puede
confundirnos.
Medimos el alto aparente de la botella
Siguiendo el mismo procedimiento explicado anteriormente medimos la altura
aparente de la botella. Es imprescindible que esta segunda medida se haga
desde el mismo sitio en que se hizo la primera, tomarlas desde puntos de vista
distintos invalidará la comparación entre ambas.
Naturalmente cerraremos el mismo ojo ya que la separación entre nuestros ojos
hará que veamos la botella desde perspectivas diferentes.
Para hacer este tipo de medidas yo prefiero el compás
Con el pulgar hago girar la bigotera del compás que lo abre o cierra a
conveniencia y una vez establecida la medida la apertura del compás queda fija
y no tengo que preocuparme de mantener el dedo pulgar en el lápiz sin que se
mueva y afecte a la medición. Además es más fácil de transportar la medida al
papel.
Llevamos esta medida a un papel cualquiera y la llamaremos medida A. Esta
será la “unidad de medida”, sin expresarla en centímetros ni milímetros, que
utilizaremos para comparar con ella el resto de medidas. Lo que en realidad nos
interesa saber es la relación entre ellas y la “unidad de medida”, es decir la
proporción, como veremos más adelante.
Desde la misma posición y desde el mismo punto de vista mido la altura con el
compás girando la bigotera para ensanchar su apertura.
Como se puede ver he improvisado un “fondo infinito” con una hoja de papel
blanco barato, del que se utiliza para dibujar borradores y bocetos, de 100 x 70
cm, para que sirva de contraste para la botella y el instrumento de medida.
Aunque todas las fotografías están tomadas desde el mismo punto de vista y
distancia al modelo, al recortarlas para adaptarlas al espacio gráfico de esta
página Web el modelo ha quedado de tamaños diferentes.
También llevamos esta medida al papel haciendo coincidir los orígenes de
ambas líneas y a esta la llamaremos medida B.
Comparando ambas medidas (A y B) podemos ver que la medida A (anchura de
la botella) está contenida dos veces en la medida B (altura de la botella) y aún
sobra un segmento X que comparado con la medida del ancho (A) viene a ser
algo más de su mitad.
Por lo que concluimos que la altura de la botella es algo más de dos veces y
media lo que mide de anchura. Esta relación entre el ancho y el alto es la
primera proporción analizada.
Estas medidas que hemos trasladado al papel tenían por objeto explicar
mediante una forma gráfica como “calcular” la proporción entre el ancho y el alto
del objeto que vamos a dibujar, cuando se tenga experiencia no será necesario
dibujarlas por que la estimación la haremos “a ojo”. Al no tener que trasladarlas
al papel tampoco será necesario el compás, se puede utilizar un lápiz u otra
varilla.
Ahora dibujamos la caja
Empezamos trazando el que será el eje vertical imaginario de la botella y que
nos ayudará a construir el encajado de la misma. Este eje de la botella estará
ligeramente desplazado a la derecha del eje del formato ya que la botella no
ocupa el centro de la hoja.
Trazamos una horizontal que indica la base de la botella. Esta línea es la
equivalente de la medida A que obtuvimos anteriormente, pero le damos la
longitud que nos parezca conveniente en función del tamaño que pretendamos
darle a la botella.
Para dibujar las verticales laterales de la caja y que delimitarán la altura
debemos tener presente que estas verticales, equivalentes a la línea B, deben
estar en la proporción ya establecida con respecto de la línea A (ancho), es
decir algo más de dos veces y media.
Recordareis línea B (o sea altura) es igual a A+A+X (o sea dos veces el ancho
más el segmento X) De modo que si a la base le damos 8 centímetros la altura
tendrá 8 + 8 + 5. Este cinco, algo más de la mitad de 8, es estimativo ya que no
se trata de hacer una reproducción de la botella mediante un dibujo técnico de
alta precisión.
En el dibujo hemos aumentado la “unidad de medida” obtenida con el compás,
pero debemos mantener las proporciones analizadas anteriormente y las que
hagamos próximamente.
Seguimos calculando proporciones.
Medimos la distancia desde la base hasta el borde superior de la etiqueta.
Llevamos esta medida al papel y la llamaremos medida C
Como vemos la medida A (la unidad de medida) cabe una vez dentro de la
medida C y sobra un segmento X que comparado con la unidad de medida A es
equivalente a su tercera parte. Por lo tanto la medida C (distancia entre la base
de la botella y el borde superior de la etiqueta) es igual a la medida A (ancho de
la botella) más un tercio.
Medimos la distancia entre el nivel del vino y el borde superior del tapón.
Llevamos esta medida al papel y la llamaremos medida D
En una fotografía no se puede obtener con la misma nitidez dos objetos que se
encuentran en tan diferentes planos espaciales. Se si enfoca uno (el compás) el
otro (la botella) queda fuera de foco, esta es la razón de que la botella se vea
tan borrosa pero al natural este problema apenas existe por lo que la “medida”
con el compás se ve claramente.
Como vemos las medidas C y D son muy similares, aunque deberemos
tener en cuenta esa pequeña diferencia entre ambas cuando las
traslademos al dibujo del encaje ya que representa la diferencia de alturas
entre el borde de la etiqueta y el nivel del vino.
En la caja trazamos la línea C, que es la que marca la distancia desde la
base de la botella al borde superior de la etiqueta y a continuación la línea
D que es la distancia desde el borde superior del tapón hasta el nivel del
vino.
Para entender mejor lo que hemos medido hasta ahora (líneas amarillas)
he representado sobre la foto las líneas trazadas en el dibujo del encaje.
Como creo que el procedimiento de medida y cálculo de proporciones ha
quedado suficientemente explicado evitaremos la repetición de
fotografías que haría monótono y demasiado extenso este tema, pero
recordaré que la clave está en comparar cada nueva medida o con la
“unidad de medida A” o bien con la más parecida en longitud para
determinar la proporción con ella.
Para continuar con el encaje seguiremos tomando medidas con lápiz,
varilla o compás de las “líneas horizontales” hasta completarlas todas y
que serían las siguientes:
Estas líneas se trazan marcando la referencia sobre el eje vertical de la
botella y serán todas paralelas a la base. Estas marcas nos indican la
altura a la que se encuentran los principales puntos de interés que nos
ayudarán a construir el dibujo.
En la foto modelo he trazado en verde las líneas de encaje que hemos
dibujado en el paso anterior para que se comprenda mejor los puntos de
referencia seleccionados.
Para terminar con las medidas de la botella medimos el ancho del cuello. A
esta medida la llamaremos medida E.
He ampliado la foto para que se vea bien pero debo recordar que todas las
medidas deben tomarse desde el mismo punto de vista y con el compás a
la misma distancia del modelo.
Trasladamos al papel la medida E (ancho cuello de la botella) y la
comparamos con la medida A (ancho cuerpo de la botella) que fue la
primera medida que tomamos.
Podemos ver que el ancho del cuello de la botella cabe tres veces en el
ancho del cuerpo y sobra un poco, o lo que es lo mismo el ancho del
cuello mide algo menos que la tercera parte del ancho de la botella.
He ampliado la foto de estas medidas para que se vean mejor pero ambas
mantienen las mismas proporciones en relación al resto de medidas.
Marcamos en nuestro encaje la anchura del cuello de la botella haciendo
coincidir el punto medio de esa medida con el eje vertical de la botella. En
esta imagen se aprecia como el cuello de la botella (E) mide la tercera
parte del ancho (A) tal como vimos anteriormente.
Como se puede apreciar a simple vista el borde vertical de la etiqueta está
en la misma vertical del perfil derecho del cuello de la botella por lo que
prolongamos esa línea hacia abajo.
En esta foto del modelo he trazado en amarillo las líneas que delimitan el
cuello de la botella y el borde de la etiqueta con lo que se entiende mejor
el paso anterior.
Bien, pues con las medidas marcadas en el dibujo del encaje ya tenemos
suficiente para empezar la construcción de la botella.
Trazamos las curvas, simétricas al eje vertical, de los hombros de la botella que
son la parte en que el cuerpo de la botella se estrecha subiendo hacia el cuello.
Dibujamos el reborde del tope del tapón italiano algo más ancho que el cuello
de la botella y biselamos sus ángulos. Trazamos las dos líneas horizontales
paralelas que definen el anillo o doble gollete de la boca de la botella y que
deforman ópticamente el cuerpo del tapón.
Para el que no lo tenga muy claro el bisel es el corte en oblicuo del borde de
una plancha o lámina, que no hay que confundir con el canteo que es el labrado
redondeado del borde de una pieza.
A la izquierda de la imagen se puede ver los distintos tipos de biselado y
a la derecha de canteo.
En este paso trazamos la elipse que representa el nivel del vino en torno a la
botella Paralelas a la curva de esta elipse trazamos las curvas que limitan los
bordes superior e inferior de la etiqueta.
Paralelamente también a las anteriores curvamos la línea que marca el grosor
de la base de la botella. Finalmente hacemos las curvas del anillo de
apilamiento que es la que coincide con el fondo. Observad que este anillo
termina biselado por sus lados.
Una elipse es simplemente un círculo visto en perspectiva por lo tanto cuando
dibujemos una elipse hay que evitar un error muy común en los principiantes
consistente en dibujar las curvas en ambos extremos del eje horizontal en la
forma en que se cortan dos arcos, es decir formando ángulos curvilíneos que
son los contenidos en triángulos curvilíneos también llamados esféricos.
Este tipo de triángulos son los que resultan de unir tres puntos de la superficie
de la esfera (por ejemplo una pelota de fútbol) o de un elipsoide (por ejemplo
una pelota de rugby) pero eso pertenece a la geometría esférica y elíptica que
nos enseña entre otras cosas que la distancia más corta entre dos puntos de
una esfera no es la línea recta sino obligatoriamente una línea curva.
He dibujado estos ejemplos de triángulos curvilíneos.
En la geometría plana estudiamos los triángulos rectilíneos formados por tres
líneas rectas pero en la geometría esférica se estudian los triángulos curvilíneos
formados por tres líneas curvas y los mixtilíneos formados por rectas y curvas.
Y estos ejemplos de triángulos mixtilíneos
La geometría esférica es básica para aviadores, marinos y sobretodo
arquitectos. En la Capilla Sixtina podemos ver el ejemplo más conocido de
triángulos curvilíneos utilizados para adaptar su bóveda a los muros verticales.
En la célebre cúpula de la Basílica de San Pedro del Vaticano, diseñada por
Miguel Ángel, podemos ver ejemplos de triángulos mixtilíneos formados por
dos lados curvos y la base recta.
Y hablando de cúpulas, los triángulos curvilíneos se utilizan en arquitectura para
adaptar cúpulas a bases cuadradas, reciben el nombre de pechina. En la foto se
pueden ver las pechinas de la Ermita de San Antonio de La Florida, Madrid,
España, pintadas Goya.
.
Otro ejemplo de triángulo curvilíneo es el emblema de la legendaria marca
alemana de automóviles Maybach-Motorenbau fundada en 1909.
Bien, continuemos con el dibujo. Lo primero, tal como hicimos con la botella, es
hacer la caja en la que “meteremos” el vaso, para ello necesitamos puntos de
referencia.
Comenzamos midiendo la distancia entre el nivel del vino de la botella y el
punto más alto del borde de la boca del vaso (1) medida que resulta ser
ligeramente mayor que la mitad del ancho de la botella (2) Recordad que el
ancho de la botella es “la unidad de medida” que habíamos determinado como
patrón de comparación de todas las demás.
A la altura calculada trazamos una horizontal.
Medimos la altura total del vaso que es exactamente la misma que el
ancho de la botella.
A la altura del borde inferior del vaso trazamos otra horizontal por tanto paralela
a la anterior que entre ambas delimitan la altura del vaso.
Medimos la distancia entre los dos perfiles más alejados del modelo que son el
perfil derecho de la botella y el borde izquierdo de la boca del vaso, cuya
longitud equivale al ancho de la botella más la mitad del ancho de la botella, es
decir el ancho de la botella multiplicado por 1,5
De acuerdo a la medida tomada en el paso anterior trazamos una vertical
que limita la caja por el que será el lado izquierdo del vaso.
Siguiendo el procedimiento habitual medimos el ancho de la boca del vaso
y comparándola con nuestra “unidad de medida”, es decir el ancho de la
botella, resulta que su longitud equivale a los tres cuartos de dicha unidad
de medida.
Este ancho de la boca del vaso es lo que determina el ancho de la caja que
estamos construyendo trazando la vertical derecha.
Medimos también el ancho de la base del vaso, que equivale a algo menos
de los dos tercios del ancho de la botella. Llevamos esta medida sobre el
lado inferior de la caja centrándola sobre el mismo. De momento dejamos
sólo las marcas.
Trazamos una paralela por debajo del lado superior de la caja del vaso y a
una distancia de este igual al eje menor de la elipse dibujada en la botella.
En este rectángulo dibujaremos otra elipse que será el borde de la boca
del vaso.
Tal como dijimos, en esta imagen se puede ver la elipse dibujada en el
vaso. También dos rectas inclinadas que unen los extremos de la elipse
con los puntos marcados en la base del vaso en pasos anteriores.
Llegados a este punto recordemos lo que hemos hecho.
En rojo he marcado las medidas que hemos tomado y que nos han servido
de referencia para trazar las líneas de encaje del vaso.
1.- Medida de la distancia entre el nivel del vino de la botella y el borde
superior del vaso.
2.- Medida de la altura total del vaso.
3.- Medida de la distancia entre los perfiles más alejados de la
composición.
4.- Medida del ancho de la boca del vaso.
5.- Medida del ancho de la base del vaso.
Y de acuerdo a las medidas anteriores (líneas rojas) hemos trazado las
siguientes líneas (amarillas)
1.- Trazado de la línea horizontal (A) según medida 1
2.- Trazado de la línea horizontal de la base del vaso (B) según medida 2
3.- Trazado de la línea vertical izquierda (C) según medida 3
4.- Trazado de la línea vertical derecha (D) según medida 4
5.- Marcamos los extremos de la base del vaso (E y E’) según medida 5
Además hemos trazado la elipse de la boca del vaso con el mismo eje
menor (2) que el eje de la elipse del nivel del vino en la botella (1)
Finalmente medimos la altura del vino que es casi los tres cuartos del
ancho de la botella.
A la altura indicada en la medida anterior trazamos una horizontal y a una
distancia de ésta igual al eje menor de la elipse dibujada en la boca del
vaso trazamos otra horizontal. En este nuevo rectángulo dibujaremos otra
elipse que indicará el nivel del vino en el vaso.
Y para terminar el dibujo curvamos las líneas de la base del vaso
paralelamente a la elipse tal como hicimos con el fondo de la botella.
Quizá convenga refrescar nuestros conocimientos sobre la elipse. La
elipse es un círculo visto en perspectiva.
En la foto 1 se puede ver un disco en posición vertical, es decir perpendicular a
la dirección de nuestra vista, o sea un círculo cuya excentricidad es cero.
En la 2 el mismo disco pero visto en un plano inclinado con relación al plano
horizontal de nuestra mirada de modo que se aprecia su achatamiento y su
perfil se constituye en una elipse con poca excentricidad.
En la tercera el mismo disco visto desde una perspectiva con un punto de vista
más bajo lo que aumenta la excentricidad de la elipse.
Y finalmente en la 4 en una posición casi horizontal lo que hace que su
excentricidad se aproxime al máximo, es decir a uno.
El concepto de excentricidad se entenderá mejor con un grafico que he
preparado.
La elipse es el lugar geométrico de los puntos del plano (cualquier punto de la
curva dibujada en verde) cuya suma de distancias (las líneas rojas) a dos
puntos fijos llamados focos (F y F’) es constante.
La excentricidad de la elipse nos indica el mayor o menor achatamiento de esta
curva plana cerrada. La excentricidad se expresa con un número que es el
cociente entre su semidistancia focal y su semieje mayor.
e=c/a
e = excentricidad
c = semidistancia focal
a = semieje mayor
Distancia focal = desde F’ hasta F
Distancia focal = 8 y semidistancia focal = 4
Eje mayor = A – H
Eje menor = L – V
Longitud eje mayor = 10 y longitud semieje mayor = 5
Longitud eje menor = 6
E = 4/5
Este es un ejemplo de elipse con excentricidad de 3/5
Cuanto menor sea la excentricidad, es decir cuanto más se aproxime a cero,
menos achatada estará la elipse o lo que es lo mismo más se parecerá a un
círculo cuya excentricidad es cero.
Cuanto mayor sea la excentricidad, es decir cuanto más se aproxime a uno,
más achatada estará la elipse o lo que es lo mismo más se parecerá a una línea
recta (achatamiento total) cuya excentricidad es uno.
Y este es el resultado final del proceso de encuadre y encaje del dibujo
una vez rematados algunos detalles como el gollete de la botella,
distorsión del perfil de la botella visto a través del vaso, etc. y después de
borrar las líneas de encaje y de tanteo.
Y hasta aquí hemos llegado. Como siempre, espero que haya servido de
ayuda a los que se inician en este oficio de dibujante.
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