InterBolsa
Interbolsa era una empresa colombiana de corretaje de valores, la mayor en
Colombia, Que también participó en la gestión de activos y otros tipos de banca de
inversión, que operó hasta noviembre de 2012 cuando el gobierno colombiano
ordenó su cierre por un default de deudas con el sistema bancario local.
El caso Interbolsa es un caso que supera todos los principios de ética e integridad
que debe conservar un profesional en cualquier área que se desempeñe, pues
muchos de estos, en el afán de percibir un beneficio individual, defraudan a través
de la falta de integridad, objetividad y honestidad, la confianza que los usuarios de
un mercado depositan en ellos.
La mezcla e involucramiento de intereses personales y económicos de un directivo
en los capitales de terceros, poco a poco contribuyen al crecimiento de una
especie de burbuja financiera que sin previo aviso explota, trayendo consigo
consecuencias irreversibles e irreparables como la quiebra total de un ente
económico y un defalco de tamaño monumental.
La contabilidad juega un papel importante en el andamiaje de la estructura
financiera internacional, y su manipulación, permite incidir en personas que,
carentes de cautela, ejercen decisiones que afectan negativamente su riqueza y
por ende su economía. Sumando también que las instituciones de control deben,
en gran medida, velar por la veracidad de la información, dado que sus políticas y
motivaciones pueden influir positiva o negativamente en el desarrollo de su labor,
y repercutir en los sucesos ocurridos, siendo parte del problema.
Se hace necesario que con la experiencia a nivel nacional del caso Interbolsa, los
empresarios, directivos, accionistas, inversionistas e instituciones de control e
inspección, se tomen el tiempo de examinar los compromisos éticos que rigen los
entes económicos, así como también, la ética de profesionales y organismos de
control que ejercen sobre dichos entes, para de esta manera generar mayor
confianza en los usuarios, ya que una empresa que no tiene un compromiso y
comportamiento ético, tarde o temprano arrastrará en su decadencia a quienes en
ella depositan su confianza. Definitivamente, resulta pertinente que la academia se
involucre y participe de manera más rigurosa en esta clase de problemáticas
contables, económicas y financieras para que no solo quienes se encuentren en el
proceso de crecimiento y educación a nivel profesional, tengan un antecedente
irrepetible, sino para que también la sociedad en general comprenda las posibles
causas de los mencionados comportamientos y de esta manera se implementen
los respectivos correctivos.
Los principios éticos que se vieron vulnerados en el caso INTERBOLSA fueron:
-Integridad: Se vio reflejado la carencia de honestidad, rectitud y fueron leales a
los intereses individuales, lo que les ocasionó perdida de credibilidad profesional.
-Objetividad: Este principio se vio vulnerado en la medida en que los dirigentes
no actuaron de manera imparcial y sin prejuicios
-Independencia: Se comprobó que los profesionales en cuestión se encontraban
ligados de manera subjetiva a la entidad lo que les impedía realizar el ejercicio de
sus funciones de manera independiente.
-Responsabilidad: Sin lugar a duda este fue el principio en el que más notoriedad
se evidenció, dado que muchas de las decisiones tomadas fueron ejecutadas sin
tener el más mínimo grado de compromiso con los usuarios del mercado bursátil y
que al final resultaron siendo los mas afectados, teniendo en cuenta que los
autores de los actos en su mayoría no respondieron por las obligaciones legales y
morales que implicaban.
-Respeto entre colegas: La manera en que acontecieron los hechos que llevaron
al defalco y posterior cierre de Interbolsa, llevaron consigo a que este principio se
viera vulnerado en la medida en la que no se ejerció con sinceridad, lealtad y
sobre todo sin buena fe entre colegas.
-Conducta ética: De una manera, podríamos decir, obvia se nota que los
profesionales implicados en el caso Interbolsa, demostraron en su actuar
carencias mayúsculas de principios morales y éticos, los cuales dejan poco que
desear si hablamos de su profesionalismo y que implicaron sanciones como la
cancelación de la tarjeta profesional y lo que se considera más grave la pérdida de
credibilidad profesional en el mercado laboral.
En conclusión, se puede decir que en el caso de Interbolsa se presentaron fallas
en muchos aspectos éticos principalmente la responsabilidad, transparencia,
integridad, entre otros, dado que predominó la ambición, el autointerés y el afán de
lucro por encima de los intereses colectivos inicialmente planteados. Se observo
que sus directivos actuaron con ética teleológica “el fin justificaba los medios” en
complicidad también de los entes de control incapaces de realizar en forma
adecuada y en tiempo prudencia sus funciones.
Queda demostrado que la ley no garantiza el orden, es necesario un mayor
compromiso de los ciudadanos y la acción ininterrumpida de las autoridades
pertinentes en aras de evitar de manera oportuna este tipo de defaults
económicos. Así como también velar para que las firmas auditoras desempeñen
mejor su trabajo basadas siempre en los códigos de ética que les acoja y en el
escepticismo profesional.