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REFICAR

Este documento resume el caso Reficar en Colombia, uno de los mayores escándalos financieros del país. Reficar era una refinería que sufrió de mala planificación, gestión y corrupción, resultando en la pérdida de $120 millones sin documentación adecuada. Los contadores públicos involucrados no actuaron con integridad u objetividad al certificar estados financieros falsos y ocultar la verdadera situación financiera de la compañía, vulnerando principios éticos como la responsabilidad social y conducta ética. El caso demuestra la

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Leidy Carballo
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REFICAR

Este documento resume el caso Reficar en Colombia, uno de los mayores escándalos financieros del país. Reficar era una refinería que sufrió de mala planificación, gestión y corrupción, resultando en la pérdida de $120 millones sin documentación adecuada. Los contadores públicos involucrados no actuaron con integridad u objetividad al certificar estados financieros falsos y ocultar la verdadera situación financiera de la compañía, vulnerando principios éticos como la responsabilidad social y conducta ética. El caso demuestra la

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Con el paso del tiempo la responsabilidad social se ha convertido en un concepto

muy utilizado, puesto que la sociedad a través de ciertos parámetros (como los
son las normas, códigos de ética, leyes, etc.), obliga a todos los profesionales a
darle la importancia necesaria a la responsabilidad social para alcanzar sus
objetivos profesionales conforme a la exigencia del contexto donde actúa. Por lo
anterior, la responsabilidad social ha sido objeto de estudio de diversos autores
que pretenden demostrar las condiciones de la globalización y competitividad a las
que se enfrentan las empresas y los profesionales, siendo proactivos al momento
de generar estrategias para alcanzar beneficios económicos y objetivos trazados.

Por consiguiente, la responsabilidad social reluce en este trabajo, ya que como


futuros contadores públicos debemos ser conscientes que nuestros actos van a
incidir en la sociedad y pueden ocasionar conflictos o irregularidades en la misma.
Es por eso, que analizaremos diversos casos en los cuales el profesional de la
contaduría pública omitió dicha responsabilidad.

CASO REFICAR

Para interpretar de manera


breve y sencilla este
polémico y famoso caso
colombiano podemos decir
que “Reficar es un
conglomerado de mala
planificación, gestión y
corrupción”. El desfalco en
Reficar, es considerado
como uno de los más
grandes escándalos
económicos, por su cifra ha logrado superar a SaludCoop, y al carrusel de la
contratación en Bogotá.

Reficar es una empresa que se puede tomar como un ejemplo de lo que significa
actuar sin responsabilidad social. Identificando una primera falla en la planeación
del proyecto, donde tanto el presupuesto como el tiempo para la realización de
este, se extendió. Llevando y obligando a Reficar a tomar otro tipo de decisiones
alejadas de los parámetros legales y profesionales.

Podemos decir, que evidentemente, en este caso, nadie actuó con ética, ni mucho
menos responsabilidad social, y dejaron de un lado los principios profesionales,
permitiendo que las partes implicadas no se percataran y no generaron señales de
alerta. Es donde surgen el cuestionamiento, de cómo personas y empresas con
altos grados de educación y mucha experiencia, pueden prestarse para dañar su
currículo.

Tomemos como ejemplo a la firma 60 de auditoría de Reficar, Foster Wheeler, ella


debía de velar por la garantía de que el proyecto se realizara dentro de los
términos acordados. Esta firma de auditoria hacía recomendaciones, pero en
ningún momento, el proyecto de modernización de la refinería tuvo una
interventoría, que permitiera que, por medio de ella, se informara a REFICAR o
Ecopetrol de los gastos excesivos que se estaban generando y además pagando

Así mismo, otro nefasto ejemplo estaría presente en los diferentes funcionarios
encargados de la contabilidad en esta empresa, ya que maquillaban los estados
financieros con el fin de ocultar la verdadera situación de la misma, con el objetivo
de seguir brindándole confianza a la sociedad y al Estado. De estos ejemplos,
podemos concluir, que fueron hechos relevante que ponen en duda la Fe Publica y
el buen nombre del contador en el país.

Algunos entes se han encargado de desglosar que fue lo realmente ocurrió en un


proyecto que figuraba como una gran inversión y con un gran potencial en fuentes
de empleos para el país, terminó en esta penosa situación. Entre los múltiples
hallazgos, La Fiscalía encontró que se gastaron 120 millones de dólares y que las
facturas no tenían soporte ni fueron reconocidas por el auditor del proyecto.

Así también, La Contraloría General emitió una opinión negativa sobre los estados
financieros de la Refinería de Cartagena, durante su gestión en el 2017, porque la
entidad modificó su contabilidad para mostrar una realidad financiera diferente a la
que verdaderamente tiene. Esto quiere decir, que muy posiblemente los
contadores públicos estaban al tanto de la situación, pero decidieron seguir
ocultando las verdaderas cifras presuntamente persiguiendo beneficios
individuales.

Los principios éticos vulnerados en este caso fueron:

-Integridad: Los profesionales contables no fueron rectos, ni mucho menos


honestos, ya que actuaron desmedidamente pensando en el bien individual

-Objetividad: Las autoridades que investigan este caso encontraron


inconsistencias en los estados financieros, lo que indica que estos profesionales
firmaron y certificaron documentos que no representaban la realidad contable y
financiera de Reficar

-Independencia: Lo anteriormente expuesto, demuestra que estos profesionales


actuaron basándose en intereses particulares.

-Responsabilidad: Evidentemente este fue quizá uno de los principios mas


vulnerados en este caso, ya que los profesionales implicados no estuvieron
conscientes de la responsabilidad que tenían al acreditar documentos falsos, así
como también las consecuencias que estos podían acarrearle a la sociedad y a
sus carreras como profesionales íntegros e intachables.

-Respeto entre colegas: En este caso, tantos los revisores fiscales como los
encargados del departamento de contabilidad fueron deshonestos y poco diáfanos
con la información que se proporcionaban el uno al otro.

-Conducta ética: Claramente los implicados obviaron este importante principio al


incurrir en conductas ilícitas y poco profesionales.
Los resultados de este gran proyecto de inversión fueron realmente nefastos,
convirtiéndose en uno de los proyectos con mayor inversión de la historia, que
lamentablemente no pudo cumplir con los fines con los que inicialmente había sido
planeado y puesto marcha. Son innumerables las perdidas que trajo consigo
REFICAR, no solo hablando del desarrollo del proyecto sino la mala reputación y
poca credibilidad que tendrán los profesionales que estuvieron al mando e
involucrados en dicho proyecto.

Este caso de Reficar deja varias conclusiones Y reflexiones respecto a la correcta


planeación, un buen equipo de trabajo y control, que son complementos para
culminar cualquier etapa del desarrollo empresarial. Como se había expuesto
anteriormente, Reficar no hubo planeación correcta, se presentó negligencia e
inexperiencia en la actividad de selección de los socios estratégicos y posible
corrupción.

Todo lo anteriormente expuesto, nos permite llegar a la conclusión, de que el


departamento contable de Reficar, debía de tener más cuidado con los soportes
que llegaban, revisando quién lo autorizaba, cuál era su valor, que relación tenía
con el proyecto, haciendo auditorías al proceso de compra del contratista, y
almacenando los soportes de forma correcta, etc. Lamentablemente esto no fue
así, y quienes estaban a cargo de dichas labores solo procesaban la información
que les brindaban, y por ende no se tenía la justificación de todo el dinero perdido.

Teniendo en cuenta esto, el profesional que elaboró la información debió revelar


todas las situaciones inusuales que se estaban presentando con lo cual se podía
haber detectado con mayor facilidad y eficazmente el fraude, evitando que este
pudiera materializarse y así tomar acciones para mitigar el riesgo y hacer que
disminuyera el impacto. Agregando, que esto se convirtió en un problema ético
para este grupo de profesionales de la Refinería, puesto que genera el
cuestionamiento, de dónde queda su ética profesional, y de cómo podrían dar fe
pública de situaciones que ni ellos mismos se explican.

Así mismo, al encontrar dichas irregularidades la obligación de estos profesionales


era denunciar antes las autoridades competentes, pues es su obligación es velar
por el bienestar de la información financiera garantizando así la viabilidad de la
empresa y los buenos manejos de la misma. No obstante, eligieron permanecer en
silencio contribuyendo con la corrupción y las malas practicas que se llevaban a
cabo.

Con la relación a lo que pensamos como futuros profesionales del área contable,
no se le debe dejar toda la responsabilidad a quién elabora la información, sino
también de que lo audita, es decir, la revisoría fiscal. Por lo que, al final de la
historia son muchas las partes que tuvieron responsabilidad, que debieron
denunciar y que al final no lo hicieron.

Igualmente, debemos tener siempre presente que nuestro trabajo trae consigo
muchas responsabilidades sociales y que debemos estar prestos a cumplirlas a
cabalidad. Quizá en el camino se nos aparezcan ofertas tentativas o beneficios
económicos a cambio de favorecer a un particular, sin embargo, está en nosotros
y en nuestro sentir ético y profesional rechazar todas aquellas malas practicas, ya
que, al final de cuentas no lo vale; no vale perder mi credibilidad, mi tarjeta
profesional, el respeto entre mis colegas, mi buen nombre, todo lo bueno que he
cosechado a lo largo de mi carrera, etc; a cambio de situaciones irregulares
momentáneas.

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