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Naguib Mahfuz: Maestro de la novela árabe

Naguib Mahfuz fue el primer escritor árabe galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1988. A lo largo de su prolífica carrera que incluyó 33 novelas, Mahfuz presentó a la ciudad de El Cairo como escenario y retrató la vida de la sociedad egipcia a través de diferentes etapas históricas, desde sus primeras obras históricas hasta su famosa trilogía sobre una familia burguesa y obras posteriores con temas políticos y sociales. Mahfuz es considerado el fundador de la novela modern

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Naguib Mahfuz: Maestro de la novela árabe

Naguib Mahfuz fue el primer escritor árabe galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1988. A lo largo de su prolífica carrera que incluyó 33 novelas, Mahfuz presentó a la ciudad de El Cairo como escenario y retrató la vida de la sociedad egipcia a través de diferentes etapas históricas, desde sus primeras obras históricas hasta su famosa trilogía sobre una familia burguesa y obras posteriores con temas políticos y sociales. Mahfuz es considerado el fundador de la novela modern

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Naguib Mahfuz

(El Cairo, 1911-2006) Novelista y periodista, fue el primer escritor árabe


galardonado con el premio Nobel de Literatura, en 1988. Licenciado en
filosofía, militante del Wafd, el gran partido nacionalista antibritánico, se
desempeñó como funcionario en diversos organismos de la administración de
su país, fue director del departamento técnico del Instituto de Artes y
presidente del Instituto Nacional de Cine.
Verdadero arquitecto de la novelística árabe contemporánea, a lo largo de su
obra ha presentado a la ciudad de El Cairo como si fuera un mundo. Su obra,
tan variada como prolífica, incluye 33 novelas, algunas de ellas llevadas al cine, así como catorce
recopilaciones de cuentos y múltiples colaboraciones en la prensa. Sin embargo, es considerado
básicamente un novelista.
Tras sus primeros escarceos con la novela histórica, que no tuvieron mayor trascendencia, con títulos
como Caprichos del destino (1939) o Lucha de Tebas(1943), dio un salto al realismo, entrando en una etapa de
mayor entidad argumental y técnica. Los mejores ejemplos de esa época son Jan al-Jalilí (1946) yEl callejón
de los milagros (1947), minuciosas descripciones de los ambientes populares, burgueses e intelectuales de
su ciudad natal.
Con El espejismo (1948) y Principio y fin (1949), su obra dio un paso más, al incursionar en la novela
psicológica. Dicho tránsito anunciaba uno de los períodos más significativos de su carrera literaria. Fue
entonces cuando escribió su afamada trilogía compuesta por Entre dos palacios (1956), Palacio del deseo (1957)
y La azucarera (1957), que le valió el Premio Nacional de las Letras Egipcias (1957).
En esta saga, que narra la vida de una pequeña familia de la burguesía urbana entre las dos guerras
mundiales, el autor supo imprimir en personajes y en lugares una poderosa veracidad y una profunda
densidad. Poco después, publicó la novela de cariz metafísico Hijos de nuestro barrio (1959), levantando la ira
de las autoridades religiosas, que prohibieron el libro durante varios lustros.
A partir de los años sesenta, sus novelas abordaron cuestiones políticas y sociales de una forma mucho
más elíptica, como es el caso de El ladrón y los perros (1961), una crítica del régimen naserista,
y Miramar (1967), o en la recopilación de cuentos Historias de nuestro barrio (1975). Hombre sencillo y burlón,
espíritu liberal en el que fe y razón se abrazan sin mayor problema, permaneció fiel a su condición de
escritor insobornable. En 1994, radicales integristas atentaron sin éxito contra su vida.

La literatura de Naguib Mahfuz


LA OBRA DEL LLAMADO BALZAC EGIPCIO
Para Mahfuz, escribir era una necesidad vital, una «novia eternamente joven». Precisaba que era «alguien
que ama la literatura. Alguien que cree en su trabajo y es sincero con él. Alguien que ama su trabajo más
que el dinero o la fama. [...] Amo escribir más que cualquier otra cosa. Puede ser perjudicial para la
salud, pero siento que sin literatura mi vida no tendría sentido. Puedo tener amigos, viajes, amor, pero
sin literatura mi vida sería miserable». Y diseccionaba el contenido de sus escritos con matemática
precisión: «Aunque mis novelas parezcan imaginarias, simbólicas o históricas, en un 75% tratan de
hechos actuales inspirados por la sociedad, y el 25% de deseos patológicos metafísicos, tal vez inspirados
también por la propia sociedad». Experimentó con la técnica del monólogo interior, la literatura del
absurdo, la poesía, y las teoría freudianas del psicoanálisis, pero siempre apeló a aquello que es universal
y permanente en el hombre: la búsqueda voluntaria del bien.
Los estudiosos de la obra mahfuziana dividen en cuatro etapas su itinerario creativo:

ETAPA HISTÓRICA: Conformada por tres novelas sobre la historia del antiguo Egipto, escritas entre 1939
y 1944, bajo la influencia del Ivanhoe de Walter Scott: La maldición de Ra, Radophis la cortesana y La
batalla de Tebas. Mahfuz había concebido un ciclo de cuarenta novelas con el que recrear el esplendor del
Egipto faraónico, de acuerdo con un modelo que podría recordar el propósito de los Episodios Nacionales,
esto es, la voluntad de contribuir desde la novela a la configuración de la nación. Los relatos, las
descripciones y los diálogos están insertados en el ambiente social propios del momento de un modo
excelente.
ETAPA REALISTA: Destaca la trilogía de El Cairo (Entre dos palacios, 1956; El palacio del deseo, 1957;
y La azucarera, 1957). Saga de una familia de la pequeña burguesía comercial cairota seguida durante
tres generaciones, desde 1917 hasta 1944. Historias cotidianas de la ciudad; estudio de las enfermedades
sociopolíticas de su sociedad con el uso de las mejores técnicas del realismo y el naturalismo. Al terminar
la trilogía, Mahfuz dejó de escribir por unos años, en desacuerdo con el régimen de Nasser.
Merecen asimismo ser destacadas La epopeya de los miserables, cuyos protagonistas son los marginados
de El Cairo, sean éstos vendedores ambulantes o, más a menudo, vagabundos: gente que vive al
día; Festejos de boda, donde se cuenta un argumento de fatalidad de un pequeño grupo de autores,
directores y empleados de un teatro cairota.
ETAPA CRÍTICA:En esta tercera etapa sobresale Hijos de nuestro barrio, gozne entre la «narrativa de
vida» anterior y la «narrativa de ideas» posterior. Apareció por entregas durante 1959 y sólo se publicó
como libro en Beirut en 1967. Hoy en día sigue prohibido en Egipto. Es la historia alegórica del hombre a
la continua búsqueda de los valores espirituales. En ella se manifiestan los valores de las tres grandes
religiones monoteístas que han humanizado el Oriente y el Occidente, pero que hoy la presunción de un
progreso materialista trata de marginar. Y lo relata a través de las vidas de tres chicos, libre
interpretación de los fundadores: Moisés, Jesús y Mahoma.
ETAPA CLÁSICA:Durante esta última etapa Mahfuz abandona los modelos occidentales para retomar la
influencia de los clásicos árabes. El cambio de dirección lo marca El viaje del hijo de Fatuma, que relata
una peregrinación para adquirir sabiduría y salvar su agotado país, y critica la deficiencia de los países
musulmanes añorando una sociedad más perfecta y justa.

Literatura egipcia
Características de la literatura egipcia
La Literatura Egipcia surgió de las antiguas civilizaciones como resultado de la voz popular. Esta transita por diversos
lugares y moldea las culturas modernas. La literatura arcaica faraónica comprende mitos, fábulas, cuentos populares,
proverbios, oraciones y algunas prácticas rituales y fórmulas mágicas representadas como si fueran obras teatrales.
Toda esta manifestación artística tiene en común el empleo de recursos estilísticos frecuentes en las producciones
arcaicas que consistían en:
 Repeticiones de ideas y estructuras gramaticales.
 Paralelismo.
 Invocación a las divinidades.
 Manejo constante de la mitología.
La literatura egipcia trataba diferentes temas: Moral
Aquí se tomaba en cuenta la conducta y las acciones humanas para que se encaminaran al bien de sí mismo y de la
comunidad.: Fantasía
Aquí se hablaba sobre apariciones, espectáculos e imágenes que surgen en la mente, al conjuro de palabras o
situaciones que las suscitan. Mediante la fantasía se describen escenarios y personalidades fastuosas: Mitología
Se hablaba sobre Historias fabulosas de los fenómenos y aconteceres cotidianos deificándolos para que aparezcan
favorablemente inclinados al bienestar humano: Exageraciones mitológicas y literarias
Aquí se utilizaba el uso moderado de recursos literarios como la repetición, el pleonasmo, la polisíndeton, el difrasismo,
el paralelismo, los estribillos, los símiles y las exageraciones: Inventiva
Con mucha capacidad ingeniosa, se fingen hechos de manera brillante y colorida, a fin de favorecer explicaciones
mágicas: Simbolismo
Se expresan ideas por medio de figuras que tienen significado convencional: Temática primaria
Aquí se tocan asuntos como la creación del mundo, la primera pareja, el diluvio, etc.: Intención didáctica
Aquí se pretende adiestrar al hombre para que pueda valorar la grandiosidad de la obra de los dioses en la naturaleza y
en el mismo
Literatura moderna
A finales del siglo XIX y principios del siglo XX el mundo árabe experimento la Al-Nahda, un movimiento renacentista
que afectó a todos los aspectos de la vida, incluyendo la literatura. Una de las figuras más importantes de este periodo
es Naguib Mahfuz, el primer egipcio en ganar el Premio Nobel de literatura. En 1914, Muhammad Husayn
Haykalescribió la novela Zaynab, considerada como la primera novela moderna e islámica egipcia.

Al-Nahda
Al-Nahda (árabe: ‫النهضة‬, al-Nahḍa), "Renacimiento" o "Despertar árabe". Fue el renacimiento de la literatura y el
pensamiento árabes bajo la influencia de Occidente, durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Este
movimiento comenzó en Líbano y Egipto y después se extendió a otros países árabes.
El término se deriva de la raíz árabe que significa "levantarse", a la que también se asocia con el sentido de "estar listo
para". El primer periodo de la Nahda fue entre 1882 y 1905. A diferencia del Renacimiento europeo, la Nahda no se
trató de una vuelta al pasado clásico. Al contrario, a sus autores el pasado les parecía restrictivo para la imaginación
creativa. Djirdji Zaydan (1861-1914) fue uno de los primeros en hablar de la Nahda, y asoció este movimiento con una
contribución benéfica de Occidente para Oriente.1

El cuerpo de la bailarina
Características de la danza: los movimientos 

“Desde la cabeza hasta el pecho, de los hombros a la muñeca, de la curva del vientre a las caderas, acompasado
con el paso ligero y agil, el movimiento fluye continuo, sinuoso, como la mas pura y sincera expresión de poesía.
Como fluyen todas las cosas de la naturaleza”

La danza del vientre está basada en la idea de continuidad, de fluidez. Es por ello que predominan los movimientos
suaves y ondulatorios, combinados con vibraciones cortas y rápidas o bien más grandes y marcadas. Es un baile en el
que participa todo el cuerpo, aunque la mayor parte del movimiento se localiza en las caderas, los músculos
abdominales y la pelvis. Se basa en la disociación de movimientos, aprendiendo a aislar las distintas partes del cuerpo
para crear distintas figuras y ritmos, que más tarde pueden ser combinados para construir diversas composiciones.
    Para comenzar a trabajar, se corrige la postura: la espalda debe de estar recta, los hombros alineados con la cadera y
la cabeza alta. La bailarina debe tomar conciencia del trabajo que va a realizar, y sentir que "crece", de forma que su
cuerpo se prepara naturalmente y "gana altura". Este hecho es, evidentemente, más psicológico que físico, pero
necesario para lograr una correcta concentración y realización de los movimientos.
    Empezando por la cadera, se aprende a aislarla del resto del cuerpo para crear figuras circulares. Después se trabaja el
vientre como lo hacen los yoguis: jugando con el aire, para finalmente armonizarlo con el movimiento del cuerpo. Es
importante lograr un movimiento "limpio" y puro, ya que será la base sobre la que creemos combinaciones y ritmos.
Además de las ondulaciones del torso, creando figuras como el camello, las caderas describen líneas rectas y símbolos
del infinito (ocho y maya); los hombros describen olas o acompañan el movimiento con acentos, al igual que el cuello se
mueve sutilmente, siguiendo el ritmo del cuerpo.
Los brazos y las manos son un elemento vital en esta danza: cuando no se trabajan específicamente deben estar
siempre colocados en una posición armónica para no romper el equilibrio. El baile con los brazos abarca un enorme
margen de posibilidades, y es tan expresivo que suelen limitarse los movimientos restantes, para que la atención no se
disperse a otras partes del cuerpo -si bien no debe descuidarse la posición del cuerpo, y se puede acompañar el trabajo
de las extremidades con movimientos de cadera, vientre o cuello-. El trabajo con las manos es muy elocuente; por
medio de éste podemos transmitir diversos mensajes y reflejar distintas emociones.
La danza del vientre se baila con los pies descalzos, para facilitar la conexión con la tierra. Los pies, sin embargo, no
toman el mismo protagonismo que en otras danzas: el paso es ágil y ligero, para facilitar desplazamientos y giros,
aunque también se pueden marcar acentos. En variedades como la danza gitana o la tribal el trabajo de los pies se hace
más presente.
    Por último, cabe destacar la importancia de la expresión del rostro, que puede culminar el trabajo corporal si se
encuentra acorde con el mismo, o bien deslucirlo por completo, si es rígida y poco natural.
    La danza oriental desarrolla las posibilidades expresivas del cuerpo, de manera sutil y suave; no venciéndolo, sino
pidiéndole su colaboración, lo cual genera un sentimiento de satisfacción y equilibrio. 
“Fuerza y carácter, fugacidad y elevación, generosidad y entre… Mediante la danza se pueden expresar incontables
sensaciones. Constituye, sin duda un universo complejo y heterogeneo”

Estilos de fantasía
El estilo de fantasía acoge a muchos otros subestilos, algunos de los cuales incluso estan tomando su propio camino e
importancia, como puede ser el gótico, que comparte sitio con otros menos populares como el futurista, el mitológico,
etc, dentro de él podemos encontrar de todo.
Este estilo no solo supone el fusionar distintos estilos de danza, sino que además se caracteriza por su gran
teatralización del baile e incluye un vestuario, maquillaje, decorados y elementos para la danza poco habituales, además
de una música y unos ritmos que no tienen su origen ni proceden del mundo árabe. En algunos casos encontramos
interpretaciones muy extravagantes y raras. Es un estilo donde la imaginación no tiene límite.
Podemos encontrar sarcófagos, elementos de fuego, iluminaciones con luces de neon, fan veils, burbujas o grandes
pompas, velos que simulan olas de mar, escenificaciones relacionadas con temáticas ajenas a Oriente, guerreros,
bailarinas cibernéticas, danzas en la oscuridad con bailarinas que brillan con luz ultravioleta, etc.
Algunas bailarinas que podemos encontrar en este estilo son Neon, Faizah, Autmn Ward, Naraya, Sera, Ayshe, Blanca,
Tanna Velentine o Isidora Buskovski.

Danza del velo


El velo es uno de los elementos más llamativos  y utilizados en la danza oriental. El baile con velo se origino en
Alejandría. La bailarina hace uso de todo su encanto, ingresando  en el escenario cubierta en un gran velo (malea), de
tela gruesa y negra, que es enrollado y desenrollado, mostrando poco a poco su cuerpo, tomandolo sobre los hombros,
brazos y ajustándolo para marcar su silueta.
Este baile es caracterizado por la naturalidad. El ritmo utilizado es el Laff.
La danza del velo tal como la conocemos ahora surge en 1940. Una bailarina rusa llamada Ivanova fue contratada por el
rey Faruk de Egipto para dar clases a sus hijas. Posteriormente enseñó a Samia Gamal y a otras famosas cómo llevar el
velo para la entrada del baile y a manejarlo con los brazos. Ivanova adoptó esta práctica de las danzas caucasianas del
Azerbaiján, que se hacía con chales. Samia Gamal hizo popular la danza del velo en los teatros egipcios y en los EEUU
para la película “Alí Babá y los cuarenta Ladrones” que fue exportada a otros países. Y así es como las bailarinas de
danza Oriental introdujeron el trabajo con velo en su repertorio.
La gente del Medio Oriente no entiende la danza del velo de hoy. Para ellos es un striptease. Por esa razón sus bailarinas
orientales bailan muy brevemente con sus velos y los abandonen rápidamente. Si prolongaran su uso el público árabe se
sentiría agraviado e incómodo. Para ver los trabajos más interesantes de la danza con velo tendremos que ir a EEUU,
Inglaterra o Europa. Occidente añade innovaciones al repertorio de la danza oriental con múltiples velos, con sables y
velos, fuegos y velos, y bailando con capas.
El velo tiene un lugar privilegiado en la reciente evolución de la danza oriental. Pero definimos el baile de velo
contemporáneo como la técnica de manipular y crear figuras con el velo. Por ello, todo baile realizado con velo recibe el
nombre de fantasía oriental.
Danza de los 7 velos
La bailarina se va quitando los velos que tiene atados alrededor del cuerpo, mientras baila y hace figuras con ellos
La historia más famosa en relación al velo es la de Salomé y su “danza de los siete velos” que interpretó al rey Herodes,
marido de su madre a cambio de la cabeza de Juan Bautista. Ha sido inspiración para muchos artistas, tanto bailarines
(orientales y clásicos como el Ballet Russe de 1932) como para Oscar Wilde y Strauss, quien compuso una ópera sobre la
historia.
A pesar de que la historia de Salomé es la más famosa, no es la única que hable sobre la “danza de los siete velos”,
también existe la historia mitológica sobre Ishtar (Babilonia). La leyenda dice que Tamuz pierde la vida y es lleado al
reino de Hades, pero el amor de Ishtar por Tamuz era tanto que decidió ir en busca de su amado. Con pasión y
determinación, ella cruzó los siete vestíbulos del submundo y en cada uno de ellos dejaba una de sus pertenencias: un
velo. En esta historia el velo representa lo oculto, las cosas que nosotros ocultamos de los otros y de nosotros mismos.
Al despojarse de sus siete velos, Ishtar revela sus verdades y entonces puede reunirse con su amor.
Otro tipo de mitología sobre el velo es la que hacen los egipcios, quienes acreditaban que un hombre poseía nueve
cuerpos, representando cada uno con un velo:
 Cuerpo Físico
 Cuerpo Astral
 Cuerpo Espiritual (Alma)
 La propia Sombra
 El Corazón
 El Espíritu Inmortal
 La Energía Vital
 La Conciencia Espiritual
 La Individualidad conferida por el hombre

Danza del sable o la espada


El sable o la espada es uno de los elementos utilizados en la danza del vientre que más fuerza tiene en un espectáculo.
Este elemento se utiliza en la danza conocida como Raks al Sayf o danza del sable, que tiene un origen incierto y que da
lugar a variadas hipótesis.
Algunos creen que procede de Egipto, donde era bailada en homenaje a la diosa Neit, madre del dios del sol Ra, que era
una diosa guerrera símbolo de la destrucción de enemigos y apertura de caminos.
También se dice que era una danza en homenaje a otra de las hijas de Ra, la diosa de la justicia Maat, que representaba
la justicia, la verdad, el orden social, cósmico y estacional, además de ser guardiana de la moral y los ritos.
Otros dicen que en el antiguo Egipto los soldados conmemoraban sus victorias bailando con sus espadas al ritmo de los
tambores como símbolo de fuerza y sabiduría y sus mujeres, madres y hermanas para celebrar su regreso de las batallas
copiaron esta costumbre haciendo una danza de imitación para homenajearlos.
La última versión que situa su origen en Egipto es la de quienes apuntan que procede de una danza tradicional
conocoda como El Ard que realizaban los hombres llevando los sables en vertical dispuestos a pelear.
Otra hipótesis dice que proviene del Imperio Otomano cuando las bailarinas y músicos viajaban de emirato en emirato
desde la India hasta Andalucía. De la India derivan los movimientos en los que se hacen equilibrios con el sable sobre
alguna parte del cuerpo serían de la India, y su fin consistiría en mostrar el equilibrio físico y mental de la bailarina.
La única documentación que existe sobre la danza del sable son algunas pinturas y se dice también que las bailarinas se
inspiraron en pinturas orientalistas como las de Gerome, que sacó la temática de su imaginación.
En cualquier caso, la danza del sable utiliza un ritmo lento, como el chiftetelli o el masmudi, para ejecutar giros y
movimientos delicados con el sable equilibrado sobre distintas partes del cuerpo como cabeza, cadera, busto, vientre o
extremidades, aunque pueden incorporarse también ritmos más rápidos si se desea. El sable es un símbolo de poder
masculino y por tanto esta danza expresa fuerza, imposición, precisión y lucha, asi pues, aunque la bailarina dance con
gracia y sensualidad, su expresión debe acompañar la simbología de poder y desafío. No deja de ser un arma peligrosa
por lo que requiere precisión, concentración y técnica además de que dicho elemento se conserve en buen estado.
El sable debe estar bien equilibrado, teniendo su centro de gravedad hacia el centro del arma. A la hora de adquirir un
sable debemos comprobar esta característica equilibrándolo sobre la muñeca o los dedos índice y corazón, si al
movernos la espada tiende a volver al centro, será perfecta para la danza. Igualmente no debe pesar mucho para no
dañar las muñecas al girarlo, pero tampoco ser tan ligero que nos dificulte estabilizarlo en los movimientos porque baila
hacia todos los lados como una pluma.
Algunas bailarinas que han fusionado la danza del vientre con artes marciales u otras danzas guerreras utilizan todo tipo
de espadas, asi que podemos ver bailes con katanas, espadas medievales, celtas, cimitarras, sables corsarios, etc, si bien
en muchos casos no se hacen equilibrios por las características del arma.

Bailarinas famosas
La época de oro de la danza árabe
Publicado el junio 20, 2012de Giselle Habibi
Las bailarinas de la época de oro de la danza oriental en Egipto son aquellas que solían presentarse en el casino Opera
de Badiha Masabny y que participaron en las películas filmadas en su país entre 1930 y 1980).
La primera bailarina oriental que los egipcios conocieron fue “Shooq”. Alanzó la cúspide de su carrera en 1871 y se
convirtió en un ejemplo para muchas bailarinas egipcias que la siguieron, como Shafiqa Al-Qibtiyya, Badia Masabni,
Hekmet Fahmy, Beba Ezeddin, Amina Mohamad, Tahia Carioca, Samia Gamal, Hajar Hamdi and Naima Akef, entre otras.

Hekmat Fahmy
Nació en 1907 y su sueño era convertirse en una famosa actriz de teatro. Empezó a trabajar con el
grupo de teatro de Ali El Kassar en los años 20. En 1927 dejó el grupo y empezó a trabajar en el
famoso casino de Badia Masabni. También fue la estrella de la sala de Mary Mansour, con lo que
pronto se convirtió en una de las bailarinas más solicitadas de El Cairo. Se movía en los círculos de
la alta sociedad, y la invitaban a bailar para los ricos y famosos de muchos países. Fue la única belly
dancer invitada a Alemania a bailar para Hitler. También bailó para Mussolini. Como se movía en
esos círculos, tenía acceso a muchas personas y oficiales importantes. Así que debido a su odio de
los británicos, que ocuparon Egipto de 1882 a 1953, Hekmat decidió espiar para los alemanes. Fue
descubierta y arrestada, y en 1942, los británicos la sentenciaron a cinco años en prisión.
Para cuando fue liberada, ya tenía 40 años, y su lugar había sido ocupado por nuevas y talentosas
bailarinas como Samia Gamal y Tahiya Karioka. En 1947, hizo una película llamada El Moutasharida,
que fracasó en taquilla. Se retiró tras este fracaso, y murió en Egipto en 1974, a los 67 años.

Tahiya Karioka
Nació en Ismailia en 1920. Su padre era beduino y era muy duro en su trato con las mujeres.
Escapó de su casa y empezó a bailar en Alejandría como parte de las chicas del conjunto.
Después se mudó a El Cairo, en donde trabajó en el casino de Suad Mahasen. Fue así como la
descubrió Badhia Masabny, quien la contrató para su Casino de La Ópera donde se volvió
famosa. En varias ocasiones llegó a bailar en las fiestas de Farida, la esposa del rey Farouk. Su
nombre artístico surgió de una canción brasilera de Carmen Miranda titulada “El Carioca” que
bailó en una ocasión.

Participó en 88 películas, la más famosa de ellas fue “Juventud de una mujer”, que ganó el premio a la mejor película
extranjera en el Festival de Cannes. Fue la cantante Soad Makawi quien ayudó a Tahia a volverse famosa al ofrecerle la
oportunidad de bailar en sus películas. Se presentó en Francia, España, Italia y Holanda. Se casó con un oficial del
ejército llamado Kemal Sedky, con el actor Rushdy Abaza, con un comerciante y con el director de teatro Fayez Halawa.
Bajo su tutela, participó como actriz principal en la ópera sobre la vida Shafika El Coptia, que fue un éxito durante dos
años consecutivos. Con ninguno de ellos tuvo hijos. En una ocasión, bailó para las prisioneras de la cárcel de mujeres de
El Cairo. Se dice que aceptaba regalos de los ricos y cuando salía de sus casas, se los ofrecía a los primeros pobres que se
encontraba en su camino.  Murió en 1999.

Nadia Gamal
Nació en Alejandría en 1924. Sus padres eran de nacionalidad griega e italiana. Su nombre real
era María, y desde joven estuvo en contacto con la danza porque su madre dirigía un grupo de
baile. Visitaba con frecuencia el casino de Badiha Masabny junto con sus padres, y fue ahí donde
nació su fascinación por la danza árabe. Su bailarina favorita era Samia Gamal (de allí tomó el
apellido de su nombre artístico).
Su carrera como bailarina comenzó en Líbano. Se presentó también en Latinoamérica, en donde
bailó en distintos países para la emigración árabe. Se casó con un libanés. Murió en 1980 en
Canadá, en donde se encontraba para recibir tratamiento para el cáncer de mama que padecía.

Samia Gamal
Nació en 1924 en el pueblo de Dana. Su verdadero nombre era Zinab Khalil Ibrahim. Su madre
murió cuando tenía cinco años. Su padre volvió a casarse y debido a los malos tratos de su
madrastra, se fue de su casa a El Cairo a finales de 1938 para vivir con su hermana. En 1940, un
funcionario la llevó al casino de Badiha Masabny, y al oir su historia, la bailarina Tahiya Karioka
decidió ayudarla. Empezó bailando con el grupo, y después de un tiempo, tuvo la oportunidad
de bailar como solista. La noche de su debut, se desmayó al terminar su primera pieza debido
a la emoción, pero su profesor de danza, el coreógrafo Isaac Dekson, le dio una copita de
brandy para que siguiera bailando, y su presentación fue todo un éxito.
Después fue contratada por la Sala El Doltz, pero al poco tiempo regresó a bailar al casino de
Badiha, en donde conoció al famoso cantante Farid El-Atrache, con quien entabló una relación
amorosa. En 1946 obtuvo un contrato para su primera película con el cantante, llamada “Habib el omr”. Desde
entonces, Samia se dedicó exclusivamente al cine. Cuando terminó su relación con Farid El-Atrache, viajó a Estados
Unidos para enseñar la danza árabe. Allí conoció un aventurero que se enamoró de ella y se convirtió al Islam, pero su
relación no duró mucho tiempo. Samia regresó a El Cairo y volvió a bailar en los mejores lugares de la ciudad, siguió
trabajando en el cine y se casó con el actor Rushdy Abaza, con quien grabó algunas películas, pero este matrimonio
tampoco duró mucho tiempo. A lo largo de su carrera, Samia participó en 39 películas. Murió en diciembre de 1994.

Naima Akef
Naima Akef nació en 1931 en Tanta. Cuando era niña, se mudó a El Cairo con su tío
Ismael, con quien estudió acrobacia y estableció un circo en el que Naima trabajó y del
que se dice que era la trapecista estrella. Entró al mundo del cine gracias al cineasta
egipcio Hussein Fawzy, quien la invitó a participar en la película “Pan y sal”.
Posteriormente estudió con el coreógrafo Ibrahim Bagdady, quien la contrató para
trabajar en óperas musicales como “El Cairo en 1000 años”. En 1951 se casó con el
cineasta Hussein Fawzy, quien como regalo de bodas le dio el papel de protagonista en la
película “Las chicas del circo”.
Tras divorciarse de Hussein, tomó lecciones de canto para refinar su voz. Sus películas tuvieron más éxito que las de
otras bailarinas de la época. En 1957 ganó el premio del Festival Internacional de Danza de la Juventud de Moscú. A su
regreso a Egipto formó un grupo de danza y más tarde trabajó en una ópera musical titulada “Traje de Honor”. Junto
con el coreógrafo Ibrahim Bagdady, presentó una serie de trabajos que llegaron a la televisión egipcia. Naima fue la
protagonista de más de 22 películas. A lo largo de su carrera, se presentó en Rusia, Francia, Italia, Grecia, Yugoslavia,
India, Indonesia y casi todos los países árabes. Murió de cáncer en 1966, cuando aún no cumplía los 35 años.

Hoda Shams el din


Nació en Damasco, Siria en 1930. Empezó su carrera en el conjunto de bailarinas de Badiha Masabny y con el tiempo se
convirtió en solista. Tenía sueños clarividentes que hicieron que algunos se negaran a trabajar con ella por
supersticiosos. Cuando Badiha cerró el Casino Ópera, en 1950, trabajó en otras salas de El Cairo y para algunas
compañías de teatro, pero pasados los años, dejó Egipto y regresó a su país.

Farida Fahmy
Nació en 1940 en El Cairo. Conoció a Mahmoud Reda, fundador del famoso grupo
egipcio de danza Reda Troupe, en un club deportivo. Con el tiempo, se convirtió en
la bailarina principal del grupo, puesto que ocupó durante 25 años. Ha bailado en
más de 60 países y participado en numerosos festivales internacionales de danza. Ha
recibido condecoraciones como la orden de artes y ciencias del presidente egipcio
Gamal Abdel Nasser en 1967 y la Estrella de Jordania, del rey Hussein, en 1956. Ha
participado en varias películas egipcias y dos musicales dirigidos por su marido
(qepd) Ali Reda
En 1967 se graduó en literatura inglesa de la Universidad del Cairo y estudió una maestría en etnología de la danza en la
Universidad de California en Los Angeles. En el año 2000 empezó a dar clases en distintos países de Europa y América.

Nagwa Fouad
Nació en Palestina en 1941. Su nombre real es Awatef Mohamed El Hagamy. Su madre
murió antes de que cumpliera los seis meses. A los 12 años su padre quiso obligarla a
casarse con su primo, así que a los 14 años huyó de Alejandría a El Cairo. Empezó
trabajando en un coro que acompañaba a músicos y bailarinas. Se casó con el compositor
Ahmed Fouad Asan, que dirigía la orquesta que trabajaba con Um Kulthum y la ayudó a
triunfar como bailarina. Formó un grupo de danza que por un tiempo rivalizó con Reda
Troupe.
Entró al mundo del cine en 1959. A lo largo de su carrera, trabajó en más de cien
películas. Tras su divorcio de Ahmed, el famoso compositor Mohamed Abdel el Wahab, que compuso varios temas para
la cantante Um Kulthum, decidió componelre una canción a Nagwa: “Luna 14”, que impulsó su fama aún más. Formó un
nuevo grupo de danza con el que grabó varios videos y volvió a casarse, esta vez con el coreógrafo y director del Ballet
Nacional de Egipto, Kamal Nahum, pero la unión no duró mucho tiempo. Contrajo terceras nupcias con Sami, directivo
de la cadena de hoteles Sheraton. Viajó por Europa, Estados Unidos y Canadá participando en festivales y
representando a Egipto.

Suhair Zaki
Nació en Almansura en 1944. A principios de los años 60, el cineasta egipcio Mohamed
Salem descubrió a Suhair en El Cairo, y la invitó a participar en programas musicales de
la televisión egipcia. En 1964 su participación en la película “Necesito una mujer” la
ayudó a saltar a la fama. Fue la primera bailarina que se atrevió a bailar con música de
Um Kulthum (Inta Omri), y era conocida por su estilo dulce y su sonrisa encantadora.
Se casó con Mohamed Omara, un director de fotografía que trabajaba en la industria
cinematográfica y con quien tuvo un hijo. Suhair era la bailarina predilecta de las novias
en las bodas y también para representar a su país. Es por ello que bailó frente a variadas delegaciones de países
extranjeros en Egipto. A la fecha, continúa impartiendo clases en los festivales de danza árabe de El Cairo.
Fifi Abdo
Nació en El Monufia en 1947. A los 20 años decidió marcharse de su pueblo y a
principios de los de los años 60 comenzó a trabajar en bodas en la periferia de El
Cairo y luego en los locales de la calle Las Pirámides. En 1972 incursionó en el cine.
Posteriormente, bailó en las cadenas de hoteles Sheraton, Meridian y Mena House.
En la época de Ramadán, ofrece comida a los indigentes durante treinta días.
Participó también en el teatro musical, con gran éxito.
Ha llegado a cobrar hasta 10,000 dólares por sus presentaciones. De acuerdo con el
diario marroquí La Vie Eco, Fifi tiene 5,000 trajes de danza, y el más caro de ellos
cuesta 40,000 dólares. Se ha casado cinco veces y tiene tres hijas. Actualmente sigue participando en programas de
televisión relacionados con la danza árabe.

Azza Sherif
Azza Sharif (también conocida como Aizza Sharif) era una bailarina egipcia de los años 70 y 80.
Empezó a bailar a los 18 años en Sahara City con la ayuda de su amiga, la belly dancer Nahid
Sabry. Como era demasiado joven para trabajar en Egipto bailó en Líbano, Alemania e Inglaterra
hasta que fuera suficientemente para regresar (20 años). Cuando regresó a Egipto firmó un
contrato con Mena House y llegó a bailar en fiestas en las que Abdel Halim Hafez y Yousef Wahbi
estuvieron presentes. Empezó a participar en el cince en los años 70 y participó en 21 películas.
También bailó en clubes nocturnos en Beirut. En los años 70 se casó con en cantante de sha’abi
Katcout El Amir, pero luego se divorciaron.
Existen otras bailarinas de la época de oro como Fayza Fouad, Nahed Sabri, Zizi Mostafa,
Hayatem, Fawzia Mohamad, Kitty, Beba Ezzedine, Hind Rostom, Horia Mohamad, Zeinet Olwi, Lolo Abdo, Soraya Salem,
Ashwaq, Samira Sedki, Soheir Magdi, Hadeya, Soraya Salem, Zizi Salem, Shosho Abdo, Farida Saifennasr, etc.

Ritmos
Chiftetelli
El Wahda Kibira es un ritmo lento de ocho tiempos 8/4. Los cuatro primeros son idénticos a los del Wahda Sogaraya, por
lo que las múltiples variaciones que pueda uno encontrarse en este ritmo proceden fundamentalmente de la segunda
parte del esquema rítmico. En los esquemas mostrados se aprecian dos variaciones muy distintas: una con un Doum al
comienzo de la segunda parte y otra con un Tak fuerte. Este ritmo se utiliza mucho en música clásica árabe y también en
las estrofas acompañando al cante, aunque en la actualidad se tiende a simplificar con ritmos más cortos como el
Wahda Sogaraya. También es utilizado de acompañamiento en los taxim o improvisaciones instrumentales, o en los
Mawal, o improvisaciones vocales. 
Su interpretación en la danza se ve influída en que, al ser un ritmo largo, puede dar lugar a divisiones y por lo tanto se
marcarán con energía tanto el primer Doum como el Doum y Tak de la segunda parte, todo esto en el caso de contar
con una base rítmica fuerte. Por contra, si la fuerza recae en la melodía, la interpretación carecerá de golpes. No
obstante, en la Danza Oriental, el flujo entre la bailarina y el percusionista se produce en ambos sentidos, por lo que si la
bailarina asume cargar su interpretación sobre el ritmo o la melodía, es el percusionista el que ha de seguirla. Aspecto
éste que sería imposible en el caso de que el baile proviniese de música grabada.

Samai
Se usa mucho en la música clásica egipcia. Posee una secuencia complicada de 3 partes. La primera tiene 3 tiempos, la
segunda 4 y la tercera 3. Juntas componen un ritmo de 10/8 utilizado en composiciones como el Samaaiat.
El Samai (última evolución del Bachraf) es un estilo musical y su ritmo es el Samai Thaquil. Es una forma musical propia
de la música árabe como también de la música turca.
Se baila sin utilizar movimientos de ondulación, ni rotaciones. La danza no es provocativa. Se utilizan muchos pasos de
danza clásica, mucho relevé, semejante al caminar de las princesas.
El Samai se desarrolla en el contexto Al Ándalus, un territorio conquistado por la civilización musulmana que
corresponde a la península Ibérica.
El ritmo Samai se utiliza en canciones de la música Andalusí, como por ejemplo Lamma Bada

Masmoudi
Este es un ritmo lento de 8 tiempos. Dispone de la misma estructura básica que el Masmoudi Sogayar, pero su ciclo
rítmico se alarga al doble de tiempo. Muy utilizado en la música clásica árabe, tanto en canciones como en música
específica de Danza Oriental. En canciones se puede encontrar en introducciones o entre estrofas, tanto con un solo
instrumental como con una orquesta al completo. En la música clásica de Danza Oriental se ejecuta en tramos lentos
junto con el instrumento solista y también en respuesta a éste formando parte de la orquesta. Existen múltiples
variaciones, siendo la básica más repetida, que consta de dos Doum y la variación de tres Doum. Pero, en función del
compositor, la melodía o la interpretación que le de el percusionista o la bailarina, pueden existir múltiples variaciones.
Wahda
El Wahda es un ritmo de cuatro tiempos, lento y suave. Se identifica por un único Doum en el primer tiempo del ciclo.
Su cualidad pasa por ser un ritmo de tono dócil que acompaña la parte pausada siendo muy utilizado tanto en las
estrofas de la canción clásica como en piezas de Danza Oriental. 
Es el ritmo habitual que acompaña al cantante en las estrofas, casi siempre más lento y sentimental que el estribillo. 
Se utiliza combinado con ritmos más rápidos como el Maksoum, Masmoudi Sogayar e incluso el Malfuf.
Con referencia a la danza, el Wahda es el ritmo del amor y se identifica con la letra por medio de la interpretación del
baile a base de gestos, movimientos suaves e incluso vibración, marcando el Doum del comienzo del ciclo en función de
donde apunte la sensibilidad de la bailarina: en la melodía o en el ritmo.
Para darle importancia a la estrofa y una vez que la bailarina se ha desplazado por el escenario con los otros ritmos, el
comienzo de Wahda Sogaraya se baila en el sitio, lugar desde el que surge la intensidad con el que la artista trasnsmite
el baile. Generalmente en este ritmo, los Tak no son sustituidos por los Zak.

Historia de la mú sica á rabe


Historia
Periodo pre-islámico
Música árabe preislámica era similar a la de la música antigua de Oriente Medio. La mayoría de los historiadores
coinciden en que existían distintas formas de la música en la península arábiga en el período pre-islámico entre los siglos
quinto y séptimo dC. Poetas árabes de la época llamado shu `ara 'al-Yahiliah o" poetas Jahili ", que significa" los poetas
de la época de la ignorancia "-solía recitar poemas con notas altas.
Se creía que los genios revelaron poemas de poetas y música para músicos. El coro en el momento sirvió como un
centro pedagógico donde los poetas cultos recitaban sus poemas. Cantar no se pensaba que era el trabajo de estos
intelectuales y en su lugar fue confiada a las mujeres con hermosas voces que sería aprender a tocar algunos
instrumentos utilizados en esa época, como el tambor, el laúd o la rebab, y llevar a cabo las canciones respetando la
métrica poética. Las composiciones son sencillas y todos los cantantes cantaban en un solo maqam. Entre los temas
destacados de la época fueron los Huda, la NASB, sanad y rukbani.

Período islámico temprano


Ambas composiciones e improvisaciones en la música tradicional árabe se basan en el sistema de maqam. Maqams se
pueden realizar ya sea con la música vocal o instrumental, y no incluye un componente rítmico.
Al-Kindi fue el primer gran teórico de la música árabe. Propuso añadir una quinta cuerda al laúd y discutió las
connotaciones cosmológicas de música. Superó el logro de los músicos griegos en el uso de la notación alfabética para
una octava. Publicó quince tratados de teoría de la música, pero sólo cinco han sobrevivido. En uno de sus tratados se
utilizó la palabra musiqa por primera vez en árabe.
Abulfaraj escribió un gran libro sobre la música. Kitab al-Aghani es una colección enciclopédica de poemas y canciones
que se ejecuta a más de 20 volúmenes en las ediciones modernas.
Al-Farabi escribió un libro notable en la música titulado Kitab al-Musiqi al-Kabir. Su sistema de sonido árabe puro
todavía se utiliza en la música árabe.
Al-Ghazali escribió un tratado sobre la música en Persia, que declaró: "Éxtasis significa que el Estado que surge de
escuchar a la música".
En 1252, Safi al-Din desarrollado una forma única de la notación musical, donde los ritmos fueron representados por la
representación geométrica. Una representación geométrica similares no aparecería en el mundo occidental hasta 1987,
cuando Kjell Gustafson publicó un método para representar un ritmo como un gráfico de dos dimensiones.
En el siglo 11, la España musulmana se había convertido en un centro para la fabricación de instrumentos. Estos bienes
se extendió gradualmente por toda Francia, influyendo trovadores franceses, y, finalmente, llegar al resto de Europa.
Las palabras Inglés laúd, rabel, órgano y Naker se derivan del árabe oud, rabab, urghun y nagqara '.
 La influencia de la música árabe Ver también: contribuciones islámicas a Europa Medieval
Se cree que una serie de instrumentos musicales utilizados en la música clásica que se han derivado de los instrumentos
musicales árabes: el laúd fue derivado del Oud, el rabel del rebab, la guitarra de qitara, que a su vez se deriva de la Tar
persa, Naker de naqareh, adufe de al-valor, alboka de al-buq, anafil de al-nafir, exabeba de al-shabbaba, Atabal, de al-
tabl, atambal de al-tinbal, el balaban, la castañuela de kasatan, sonajas de azfar de sunuj al-sufr, los instrumentos de
viento taladro cónico, el xelami del Sulami o fístula, la chirimía y la dulzaina de la caña instrumentos zamr y al-zurna, la
gaita de la ghaita, rackett de iraqya o Iraqiya, geige de ghichak, y la tiorba del tarab.
La música de los trovadores puede haber tenido algunos orígenes árabes. Ezra Pound, en su Canto VIII, declaró famoso
que Guillermo de Aquitania, un trovador temprano ", había traído la canción subía de España/con los cantantes y
velos ...". En su estudio, se dice Lévi-Provenal haber encontrado cuatro versos Arabo hispanos casi o totalmente copiada
en el manuscrito de William. Según fuentes históricas, Guillermo VIII, el padre de William, se llevó a Poitiers cientos de
prisioneros musulmanes. Tendencia admitió que los trovadores deriva su sentido de la forma, e incluso el tema de su
poesía de los musulmanes andaluces. La hipótesis de que la tradición trovadoresca fue creado, más o menos, de William
después de su experiencia de las artes árabes en combate con la Reconquista en España también fue defendido por
Ramón Menéndez Pidal en el siglo 20, pero sus orígenes se remontan al Cinquecento y Giammaria Barbieri y Juan Andrs.
Meg Bogin, traductor Inglés de los trovadores mujeres, también sostuvo esta hipótesis, al igual que Idries Shah.
Ciertamente, "un cuerpo de canto de intensidad comparable, la blasfemia y el erotismo en árabe de la segunda mitad
del siglo noveno."
Una posible teoría sobre los orígenes de la notación musical occidental Solfge sugiere que pudo haber tenido origen
árabe. Se ha argumentado que las sílabas Solfge pueden haberse derivado de las sílabas del solfeo sistema árabe Durr-i-
Mufassal. Esta teoría origen fue propuesta por Meninski en su Tesauro Linguarum Orientalum y luego por Laborde en su
Essai sur la Musique Ancienne et Moderne, mientras que los partidarios más recientes incluyen Henry George Farmer y
Samuel D. Miller.

Siglo 16
Gyurgieuvits Bartol pasó 13 años como esclavo en el imperio otomano. Después de escapar, publicó De Turvarum ritu et
caermoniis en Amsterdam en 1544 - es uno de los primeros libros europeos para describir la música en la sociedad
islámica. En la India, los emperadores mogoles musulmanes gobernaron los musulmanes y los hindúes. El mayor de
ellos, Akbar tenía un equipo de al menos cincuenta músicos, treinta y seis de los cuales son conocidos por su nombre.
Los orígenes de la "danza del vientre" son muy oscuros, como representaciones y descripciones son raros. Puede tener
su origen en la Arabia pre-islámica. Los ejemplos se han encontrado de 200 aC, lo que sugiere un posible origen
preislámico.

Siglo 20
Formación secular Temprana
En el siglo 20, Egipto fue el primero de una serie de países árabes a experimentar una repentina aparición de los
nacionalismos, ya que se convirtió en independiente después de 2000 años de la dominación extranjera. Música turca,
popular durante el dominio del Imperio Otomano en la región, fue reemplazada por la música nacional. Cairo se
convirtió en un centro de innovación musical.
Una de las primeras cantantes de adoptar un enfoque secular era Umm Kulthum, seguido rápidamente por la cantante
libanesa Fairuz. Ambos han sido muy populares durante las décadas que siguieron, y ambos son considerados leyendas
de la música árabe.

La interacción con la música popular occidental


Durante los años 1950 y 1960, la música árabe comenzó a adquirir un tono más occidental-artistas Umm Kulthum y
Abdel Halim Hafez, junto con compositores Mohamed Abd al-Wahab y Baligh Hamdi fue pionera en el uso de
instrumentos occidentales en la música egipcia. Por la década de 1970 varios otros cantantes han seguido el ejemplo y
un mechón de pop árabe nació. Árabe pop por lo general consiste de las canciones de estilo occidental con
instrumentos árabes y letras. Las melodías suelen ser una mezcla entre Oriente y Occidente.
Música pop occidental también estaba siendo influenciado por la música árabe en la década de 1960, lo que lleva al
desarrollo de la música surf, un género de la música rock que más tarde dio lugar al garage rock y punk rock. Surf
pionero del rock Dick Dale, un guitarrista estadounidense libanés, fue muy influenciado por la música árabe que había
aprendido de su tío, en particular el oud y derbakki tambor, las habilidades que más tarde se aplican a su guitarra
eléctrica tocando al grabar surf rock a principios de 1960.
En la década de 1990, varios artistas han tomado como un estilo como Amr Diab, Najwa Karam, Elissa, Nawal Al Zoghbi,
Nancy Ajram, Haifa Wehbe, Angham, Fadl Shaker, Majida Al Roumi, Wael Kfoury, Asalah Nasri, Myriam Fares, Carole
Samaha, Yara, Samira Said, Hisham Abbas, Kadhem Al Saher, Mostafa Amar, Ehab Tawfik, Mohamed Fouad, Diana
Haddad, Mohamed Mounir, Latifa, Cheb Khaled, George Wassouf, Hakim, Fares Karam, Julia Boutros, y Amal Hijazi.
En 1996, fue puesto en libertad, convirtiéndose en un gran éxito no sólo en el Medio Oriente ni el mundo árabe sino en
el mundo entero. La pista del título, y su versión en Inglés "Habibi", fue un fenómeno internacional, convirtiéndose en
un éxito de cruce masivo. En esta canción Amr Diab ha mezclado tres civilizaciones de música en una pista. La música
española en el flamenco, la música francesa por solo de acordeón y árabe que mostró en el juego de tambores por
instrumento Duff y tamphits.
Esta canción abrió la puerta de enfrente de la música árabe en el camino de la internacionalidad y ser popular en todo el
mundo.

 Franco-Árabe
Música franco-árabe es una forma popular de estilo occidental se encuentra con el Este de la música, similar en muchos
aspectos a las modernas Pop Árabe. Esta mezcla de música occidental y oriental fue popularizado por artistas como
Dalida, Sammy Clarke, y Aldo de Australia. Aunque la música franco-árabe incluye muchas formas de mezcla
intercultural entre Occidente y el Oriente Medio, musicalmente el género se cruza tantas líneas como se ve en las
canciones que incorporan el árabe y el italiano, el árabe y el francés y, por supuesto, el árabe y el Inglés estilos o letras.
También ha habido un aumento de R y B, reggae y hip hop influenciado la música árabe en el último par de años. Estas
canciones generalmente cuentan con un cantante de rap en una canción pop tradicional árabe. La cantante marroquí
Elam Jay desarrolló una versión contemporánea del género Gnawa que se fusiona con la que R y B que llamó Gnawitone
Styla. Otra variación contemporánea Gnawa jugado en Marruecos es introducido por Darga. Con sede en Casablanca, el
grupo Gnawa fusiona con el reggae. Artistas Reggae políticos como TootArd del Golán sirio ocupado y Walaa Sbeit de
Haifa comenzó a ganar popularidad en Palestina en 2011 tras el estreno de Youtube de una canción sobre la primavera
árabe, llamado "La Revolución Verde", cantada por ellos y un conjunto de artistas palestinos, más notables entre los que
Mahmoud Jrere de DAM. Notable es Shadia Mansour, un rapero británico palestino conocido como "La Primera Dama
de Hip Hop árabe". Gran parte de su música se centra en la causa palestina.
También está el pop de Marruecos presentada por la cantante marroquí Ryan Belhsen que ha mezclado entre la música
marroquí americano y en sus canciones.
Sin embargo, algunos artistas han llevado usar ritmos llenos de R y B y el reggae y el estilo como Darine. Esto se ha
cumplido con la reacción de crítica y público mixto. A partir de ahora no es un género muy extendida.

 Árabe electronica
Música de baile electrónica es otro género que salir a la popularidad. A menudo, las canciones de este género se
combinan instrumentos musicales electrónicos con instrumentos tradicionales de Oriente Medio. Artistas como Richii
popularizó este estilo con canciones como "Ana Lubnaneyoun". Discotecas en el mundo árabe que se puede escuchar
este tipo de música.

 Jazz árabe
Otra forma popular de Occidente se encuentra con Oriente, jazz árabe es también muy popular, con muchas canciones
con instrumentos de jazz. Influencias del jazz temprano comenzaron con el uso del saxofón por músicos como Samir
Suroor, al estilo "oriental". El uso del saxofón de esa manera se puede encontrar en las canciones de Abdel Halim Hafez,
así como Kadim Al Sahir y Rida Al Abdallah hoy. Los primeros elementos de la corriente principal del jazz fueron
incorporados en la música árabe por los hermanos Rahbani. Trabajo posterior de Fairuz se compone casi exclusivamente
de canciones de jazz, compuesta por su hijo Ziad Rahbani. Ziad Rahbani también fue pionera en el movimiento de jazz
oriental de hoy, a la que cantantes como Rima Khcheich, Salma El Mosfi y Latifa adherirse. También podemos encontrar
una gran cantidad de música de jazz en las canciones de Mohamed Mounir a partir de su primer álbum, que fue en
1977.
Jazz árabe ha conocido a muchos nuevos tipos de composición desde finales del siglo 20:
 Formas modales con Anouar Brahem y Rabih Abou Khalil
 Experiencias sonoras eléctricos mezclados con Dhafer Youssef
 Nuevos estilos de jazz pop con Titi Robin y Toufic Farroukh
 Otras experiencias juveniles acústicas con Hamdi Makhlouf, Amina y Hamza M'raihi y Jasser Haj Youssef

 Árabe roca
La música rock es popular en todo el mundo, el mundo árabe no es la excepción. Ha habido muchos grupos de rock
árabes a lo largo de los años que la roca fundida, el metal y el rock alternativo sonidos con instrumentos tradicionales
árabes.
Árabe Rock ha estado ganando mucha atención últimamente en el Oriente Medio, con bandas como Jadal y Akher
Zapheer de Jordania, Mashrou 'Leila y Meen del Líbano, Massar Egbari, Sahara, Wyvern y Cartoon Killerz de Egipto,
Khalas y el Caos de Palestina y Acrassicauda de Irak. La banda de Hoba Hoba Spirit de Marruecos también está ganando
popularidad, especialmente en la región magrebí. Rachid Taha, un músico argelino, juega una fusión de rock and ra.

La danza oriental en el cine


La de la danza y el cine ha sido siempre una historia de amor; desde los primeros experimentos, si así se los puede
llamar. Cuando los hermanos August y Louis Lumiere empezaron, con su invento, a capturar imágenes en movimiento,
a fines del siglo XIX; las elegidas eran escenas callejeras o demostraciones de danza de diferentes estilos. Dentro de los
cuales, también estaba la danza oriental  llegada a Occidente hacía menos de un siglo en las Ferias Mundiales, tanto en
Europa como en EEUU. País este que tuvo la primera película censurada, justamente un film de  una bailarina oriental,
cuyos movimientos eran demasiado indecentes para la moral de la población de la época. “La Danza de Fátima” es un
raro ejemplar de esas primeras películas de 30¨ ó 1¨, que eran exhibidas en las ferias, los circos y los parques de
diversiones.
Thomas A. Eliot, alrededor de 1889, filmó así mismo a muchos bailarines gitanos, negros, orientales, en mayor medida
“minorías”, curioso verdad?
Georges Meliés, que para algunos es el inventor del cine en cuanto producto artístico, usó mucho el recurso de la
danza, o de la pantomima en sus narraciones mudas. 
De esas primeras semillas, hasta el reciente “El Cisne Negro”, pasando por los muchísimos musicales de Hollywood, la
creciente industria india de Bollywood; inolvidables como “Los unos y los otros” y la muy poco comercial “Bailarina en la
Oscuridad”- el romance continua.
Los invito ahora a que miremos hacia el este. 
Con el inicio del desarrollo de esta nueva forma de expresión - o nueva industria - sucede algo interesante: hay un
interés por filmar aventuras épicas, de carácter bíblico o por lo menos, exóticas. Entonces muchas de esas nuevas
películas occidentales son filmadas en Egipto u otro país del Norte de África – escenario natural ideal para ese tipo de
producciones. Hay que tener en cuenta también los bajos costos de filmar en esos países aun no “desarrollados”. En el
centro de esas imágenes en movimiento, de esos relatos, se forma muy rápidamente una figura esencial del exotismo
bíblico y orientalista: la “Femme Fatale”, mezcla de Salomé, Cleopatra, gitanas, mujeres árabes y norafricanas
vislumbradas por esos occidentales del mundo del cine. Mucho de fantasía, un poco de realidad, ancho romanticismo,
desencanto de la era industrial y la segunda ola orientalista: esa figura quedará para siempre grabada en nuestro
inconsciente como espectadores de cine.
Figuras como Rodolfo Valentino, Teda Bara, Rita Hayworth (para citar nombres fácilmente reconocibles) y tantos más…
fueron quienes encarnaron esos personajes de cuento y realidad.
En ese mismo fuir de aguas, hubo mujeres intrépidas que se aventuraron a tierras lejanas y orientales en pos de
incorporar esas nuevas danzas de mujeres y tierras exóticas. Esas primeras bailarinas orientalistas fueron las que
enseñaban e entrenaban a las actrices occidentales, además de coreografiar las danzas y escenas de los films
mudos: Ruth Saint Dennis (junto a Ted Shawn) y Mary Wigman, fueron nombres importantes, dentro de ese
movimiento. Su trabajo y visión de la danza tanto en occidente como en oriente puede ser (y es) tema de amplios
estudios.
Por su parte, Egipto siempre ha amado la danza y la música; ellas están presentes no solo en cada festejo religioso o
laico, también en las tareas cotidianas de hombres y mujeres. No es de extrañar que al nacer el cine egipcio, música
danzada y cantada sea, una consigna constante y casi natural.
El musicólogo francés Frédéric Lagrange dice en su “Músicas de Egipto”: “el cine egipcio canta antes de hablar”. Yo
podría decir algo similar en relación a la danza. Veamos entonces, cual era la situación artística de este país del Norte de
África a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
Para ese entonces, en las ciudades egipcias eran comunes los pequeños cafés. En ellos, una pequeña agrupación musical
llamada tajt, amenizaba la velada y/o acompañaba a  una bailarina solista. Los grupos “gitanos”, con sus diversos
quehaceres (entre ellos música y danza) viajaban actuando en plazas, mercados y ferias. En El Cairo, la mayor ciudad
africana desde entonces, más específicamente en la calle Mohamed Ali, esos cafés - llenos de artistas a veces actuando
o solamente esperando ser contratados para alguna fiesta o agasajo - estaban a la orden del día.
Pero una mujer de origen libanés, con mucha visión comercial, tuvo una idea y la desarrolló: Badia Masabni, abrió
el Casino Ópera. Con esa mezcla de pretensión occidental, entre lo chic y lo picaresco, satisfacía por un lado,  la
demanda de exotismo de los colonos, turistas y viajeros occidentales y por otro, la demanda de modernización de las
clases adineradas y cultas de Egipto. Para estos últimos, modernización era sinónimo de occidentalización con lo cual los
términos opera y casino no eran antagónicos, mas bien elevaban el nivel del local, así como la presencia de los europeos
y americanos.
Algunos historiadores ubican la inauguración del Casino Ópera en el año 1926, otros en 1934. De cualquier
manera, Badia tuvo la idea justa en el momento correcto: una sala de espectáculos que mira a occidente y ofrece el
“exotismo” local. Con su público de intelectuales, militares, gente del gobierno, extranjeros, diplomáticos,
el Casino deBadia, presentaba: danzas folclóricas nacionales, danzas modernas, canto, comedia, acrobacia, música y
danza de otros países (ya sea de Medio Oriente, Europa y hasta America Latina). Era un verdadero varieté, como los
muchos que fueron apareciendo por diferentes partes del Globo: el Folies Berger, el Moulin Rouge, el Casino da Urca,
elCasa do Baile, el Tropicana, el Tabaris…
Ahora bien. En esta época (entre las dos grandes guerras),  nacen y se retroalimentan  en Egipto: la canción moderna, la
danza moderna oriental y el cine egipcio. Los autores no se ponen de acuerdo de cual fue el año de la primera
película masri*, (1932 dirán algunos, 1928 según Shokry Mohamed con la primera bailarina egipcia a estar en la gran
pantalla; Bamba Kashar en el film “Laila”) pero lo que si esta claro es que el cine egipcio se alimenta de esa
efervescencia de la música y de la danza así como de la influencia del cine de Hollywood. En dos sentidos ya que lo
podían ver en las salas o teatros y por la tecnología dejada allí después de las filmaciones, así como el know howde
algunos egipcios  por haber trabajado con los realizadores occidentales.
Badia Masabni, Tahia Carioca (de quien el filósofo Eduard Said era fanático), Samia Gamal,Naima Akef, que fueron las
estrellas del Casino Ópera en lo que se llamó la Era de Oro; venían todas de estratos sociales humildes pero con la visión
necesaria para ese momento: tradición más innovación. Esas estrellas son muy respetadas y conocidas hoy en día, en
todo el mundillo de la danza, tanto que el investigador egipcio Shokry Mohamed escribió un libro de pequeñas
biografías sobre las más destacadas de esa primera etapa y las que siguieron la tradición como Nagwa Fouad, Aza
Sharif, Shouhair Zaky, Fifi Abdo.
Si, por un lado, el local de Badia era el querido de la elite en cuanto al entretenimiento, también funcionaba como
teatro escuela, donde bailarines, músicos, compositores, actores, etc. de Egipto, de Turquía, Líbano y otros países
árabes o europeos, podían desarrollar sus potenciales como artistas o profesores de danza y música.
El hecho que muchos de ellos alternaran ese espacio del “varieté oriental” con sus roles en la creciente industria
cinematográfica egipcia es casi natural. El Ópera era como una vidriera para el talento y un lugar de reunión de los que
estaban o querían estar en el medio. Pues ese era el lugar donde aprender y de ahí despegar: al cine, al mundo árabe, a
Europa inclusive. No nos olvidemos que por su privilegiada posición geográfica el país de los faraones tenia comercio de
todo tipo, de leste a oeste y cruzando el Mediterráneo. En las pantallas quienes bailaban, además cantaban, actuaban y
algunos incursionaron en la producción y/o dirección de cine. Las películas llegaban a los pueblos egipcios y a otros
países de habla árabe, con lo cual, la música de Sayyid Darwish, Adul Wahab, Farid Al Atrash y tantos otros que dieron
sus primeros pasos en el casino de la intrépida libanesa; seria escuchada por doquier.
Hossam Ramzy en su conferencia “Las Estrellas de Egipto”, 2001, Buenos Aires, menciona muchos mas nombres
destacados entre los que, en el dicho local nocturno, participaron de la innovación de la música y la danza, adoptando
de cierta forma la fantasía occidental sobre la cultura y el pueblo oriental. De esta manera, en ese centro de diversión
del mundo árabe, que era El Cairo, con tal coktail, se gesta lo que hoy llamamos Raks al Sharky (nombre creado por y
para los occidentales), que significa literalmente danza [Link] ejemplo: el traje de la “vampiresa” del cine de
Hollywood, da origen a los trajes de esta nueva danza y sigue sin muchos cambios hasta hoy en día. Incluso en esa etapa
se veían números danzados inspirados en esas figuras del celuloide. La investigadora, profesora y bailariana Helene
Eriksenhabla de “autoexotismo” al referirse a la música y danza de esa etapa. Puesto que en ese afán de innovación,
modernización, occidentalización se ven danzas folclóricas de Egipto, Líbano, etc., un poco modernizadas o con estilo o
vestuario estilizado, de acuerdo al gusto y demanda colonial. Esa misma transformación ya se veía en la música  desde el
final de la 1° guerra mundial con la llegada de la industria discográfica y la incorporación de instrumentos europeos.
Tanto que la opereta oriental (que tuvo su periodo de éxito en las ciudades orientales) es remplazada por el cine (se
cree, en1933).
Si bien fueron apareciendo otros locales para competir con el de Masabni, el éxito contundente del mismo se debía a
las muchas innovaciones: otras danzas mezcladas con danzas orientales, diferentes danzas de otros países orientales,
influencia occidental -escenario ampliado para los parámetros locales, los desplazamientos, el uso de velos (parte de la
fantasía occidental sobre la mujer oriental), las coreografías, los brazos ondulantes, el destaque de una “estrella” y “las
chicas del coro”, el uso de zapatos… Entonces, si a ese movimiento le sumamos la reconciliación con el pasado
faraónico,  luego de la “apertura” de la tumba de Tutankamón, la creciente demanda turística de una elite abrumada o
aburrida de los grandes centros urbanos y de refugiados de tensiones políticas europeas, las clases cultas mirando hacia
el este ; tenemos que tanto en el escenario como en el cine, danza y música – muestran piezas de cuentos de Las 1000 y
una noches, situaciones de cambios sociales, otros folclores, zapateo americano, números “faraónicos”, imitaciones de
danzas de películas norte americanas, de Carmen Miranda, Fred Astaire, Gene Kelly, expresiones nacionalistas, etc. 
La escritora y bailarina británica Wendy Buonaventura, destaca que esa fue una era de transición para la danza: del
folclore al arte. En el cine de producción local, las bailarinas aparecían como heroínas, trabajadoras en acenso, igual que
lo eran en la vida real. Subraya que contrariamente, en el cine del oeste, las bailarinas orientales siguen figurando como
espías, prostitutas, “mujeres fáciles”, o misteriosas; siguiendo la tradición de aquellas “femme fatale”.
En los 60¨ y 70¨ con los cambios sociales y políticos de Medio Oriente, varios artistas inmigrantes llegan a EEUU y a
Europa, nutriendo producciones cinematográficas y plantando la semilla de la investigación en la bailarinas locales que,
a su vez se aventuran en los países del Norte de África y Asia en pos de profundizar en las raíces de esas expresiones
culturales danzadas y musicadas. A ellas les debemos varios documentales  sobre el tema.

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