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Anya Byrne - Guerreros Hachti 2 - Reclamado Por Sus Compa - Eros

El documento trata sobre la relación entre Neshtai, un guerrero Hachti, y Rain, un ser medio humano y medio Viragoan. Neshtai defiende su relación con Rain ante el consejo chamán, asegurando que Rain no es un esclavo y merece el mismo respeto que cualquier Hachti. También menciona haber encontrado en Rain la pieza que le faltaba.
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Anya Byrne - Guerreros Hachti 2 - Reclamado Por Sus Compa - Eros

El documento trata sobre la relación entre Neshtai, un guerrero Hachti, y Rain, un ser medio humano y medio Viragoan. Neshtai defiende su relación con Rain ante el consejo chamán, asegurando que Rain no es un esclavo y merece el mismo respeto que cualquier Hachti. También menciona haber encontrado en Rain la pieza que le faltaba.
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Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Reclamado por sus


Compañeros Hachti
Guerreros Hachti 02
Por Anya Byrne

Prólogo

—¿Qué estás haciendo aquí?


Alistair Enderton miró a la mujer que hacía tiempo había sido
su amante y se esforzó por controlar su ira. —No lo pudiste salvar.
¿Por qué viniste aquí cuando has fracasado?
Armina cruzó los brazos sobre su amplio pecho y lo miró de
regreso. Ella seguía tan hermosa como el día en que se conocieron, y
le recordaba tanto a Rain que dolía. —Rain se quedó en Hachtera
porque así lo quiso. No podía exactamente secuestrarlo de su recién
descubierta casa.
La forma en que arrastró las palabras al pronunciarlas, decía
mucho de cómo se sentía acerca de eso. —¿Crees que los Hachti lo
están manteniendo por la fuerza?

2 En sus comunicaciones con Rain, su hijo había parecido feliz,


pero Alistair hacía tiempo que había perdido la confianza de
Rain. Por lo que sabía, Rain podría estar ocultando lo que estaba
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

pasando en realidad, con la errónea creencia de que a Alistair no le


gustaría ayudarlo.
—Creo que Hachtera es peligrosa para él, y también lo son los
Hachti —. Los labios de Armina se adelgazaron y se acercó más a
él. Por primera vez en años, agarró sus manos y las apretó con
fuerza. —Si se queda ahí... Alistair, no creo que pueda protegerlo
más.
El temor se agrupó en el intestino de Alistair. —No querrás
decir...
Su ex amante asintió con tristeza. —Sabes por qué me fui.
Hasta el momento, ha funcionado para nosotros, pero sólo porque él
ha parecido como un niño perfectamente humano. Una vez que mi
gente se dé cuenta de que no es así...
Alistair tomó unas cuantas respiraciones profundas, luchando
por mantener la compostura. Cuando él y Armina se habían
conocido, nunca hubieran esperado esta situación. Rain no tenía ni
idea, pero Armina siempre había tomado las precauciones
necesarias contra posibles embarazos cuando se encontraba
compañeros potenciales dentro de las poblaciones compatibles con
la genética Viragoan. Ella no quería que sus hijos fueran utilizados
como armas o que crecieran de la misma manera que ella lo había
hecho.
Alistair había recordado, que incluso aunque en ese momento
había sentido la necesidad de un heredero para Industrias Gaia, él
había amado a Armina lo suficiente como para abandonar esa
3 búsqueda. Con Rain sin embargo, ellos no habían esperado su
terquedad absoluta en todo, incluso en ser concebido.
—¿Crees que los Hachti se darán cuenta de ello?
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—No es ninguna coincidencia que Rain eligiera a esos


hombres —. El agarre de Armina se apretó tanto que Alistair
comenzó a temer que iba a aplastar sus huesos. —Yo lo sé. Lo pude
ver. Pero no había manera de advertirles, no sin ser descubiertos.
De repente, ella lo soltó, como si ella se hubiera dado cuenta de
que le estaba haciendo daño. Su conexión le había reducido
considerablemente el proceso de envejecimiento y le daba fuerza
más allá de la de un humano normal, pero era todavía mucho más
débil que una Viragoan.
—Mis manos están atadas. Ya he presionado mi suerte a través
de mi intento por ir a buscarlo. Lo justifiqué con el argumento de
que era una ofensa para las Viragoans en su conjunto, pero no puedo
mantenerlo más. Tengo que volver a Virago, antes de que tire aún
más la sospecha en mis acciones.
—¿Crees que habría sido mejor si nunca hubieras ido? —
Alistair preguntó en voz baja.
Armina negó con la cabeza. —Mi pueblo vigila la descendencia
medio —Viragoan. Incluso si los hombres no son de valor para
nosotros, siempre hay una pequeña posibilidad de que el gen
Viragoan se pasé de las hijas a los hijos. El hecho de que él haya sido
tomado por los Hachti, y que es al parecer de alguna manera
compatible con al menos uno de ellos, hubiera hecho que se dieran
cuenta aunque yo no hubiera ido. Pero... Todavía tenemos una
oportunidad, Alistair. Los Hachti todavía no se dan cuenta de lo que
tienen. Ellos temen por Rain.
4 Alistair asintió lentamente. —Probablemente han hecho el
compromiso en atención a la naturaleza medio —humana de Rain.
Ellos no lo entenderán a menos que haya una situación extrema.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Normalmente, eso me consolaría, pero eso es Hachtera —


Armina suspiró con cansancio. —Las situaciones extremas son en
realidad normales, igual que en Virago. Tienes que ir ahí, Alistair. Tú
eres la única posibilidad que Rain tiene. Tú tienes que parar esto,
antes de que sea demasiado tarde.
Alistair apartó la mirada de su rostro y miró fijamente las
pantallas holográficas que había estado analizando antes de su
inesperada llegada. —Lo sé — respondió. —Ya he hecho los
arreglos. Me voy mañana por la mañana.
Armina lo miró sorprendido, y Alistair estaba medio divertido,
medio enojado con su reacción. —¿Qué? ¿Crees que abandonaré a
mi único hijo en un planeta alienígena hostil?
Ella lo miró con escepticismo no disimulado, y Alistair
encontró que no podía culparla. Después de todo, él no había sido el
mejor padre posible. Había sido mucho más fácil enterrarse en
Industrias Gaia en lugar de centrarse en lo mal preparado que había
estado para perder a Armina, y criar a un hijo que era, después de
todo, mitad alienígena.
Había intentado tan duro mantener a Rain fuera de los
reflectores, pero Rain había heredado el espíritu de lucha de su
madre y había sido una batalla perdida desde el comienzo. —Sí, yo
le fallé — admitió. —Eso no va a suceder de nuevo. Voy a ir a
Hachtera, y voy a salvar a mi hijo. Voy a matar a todos los Hachti
que se interpongan en mi camino. Hay una pequeña cuestión que
queda sin resolver, sin embargo. El pirata.
5 —Oh, deja que yo me ocupe de él —. La sonrisa de Armina era
aguda y feroz. —Voy a aplastar a ese insecto despreciable, y él ni
siquiera sabrá qué lo golpeó —. Su expresión se suavizó mientras ella
se centraba en él una vez más. —Ve a Hachtera. Estoy segura de que
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

puedes hacer esto, Alistair. Estoy segura de que puedes salvar a


nuestro hijo.
Ella sólo lo besó una vez, pero fue suficiente. Sabía lo que tenía
que hacer, y por qué lo estaba haciendo. Con el tiempo, Rain lo
entendería.

6
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Capítulo Uno

—Así que lo que nos estás diciendo, es que has decidido


compartir un amante con tu hermano de clan. Un ser humano. Sobre
una base regular, tal vez, permanentemente.
Neshtai no enderezó la espalda. No apretó los puños o se
contrajo de cualquier manera posible. Él tenía una gran experiencia
tratando con los clanes de Ornea en general, y con su hermano de
camada en particular. Él y Nyedal habían chocado desde cachorros,
y no estaban a punto de cambiar en este momento de sus vidas.
La diferencia era que, Neshtai ahora tenía algo muy
importante que proteger. Si se sabía la verdad sobre su relación con
su hermano de clan, los resultados podrían ser desastrosos.
—Como he mencionado antes, Rain no es humano. Él es
medio —Viragoan.
Su hermano de camada rodó los ojos. —Por favor, dime que no
te enamoraste de la propaganda de un esclavista. Todos sabemos
que el gen Viragoan sólo pasa a su descendencia femenina. Él es un
esclavo humano, y él es inadecuado para satisfacer el celo de un
guerrero Hachti.
La ira se levantó dentro Neshtai, y esta vez, él tenía muchos
más problemas para contenerla. El no pensaba pasar por alto que
alguien llamara a Rain inapropiado y se saliera con la suya.

7 Rain era especial. Desde el momento en que Neshtai había


mirado los ojos púrpuras del medio —humano, había sabido que su
vida nunca sería la misma. En algún nivel instintivo, supo que había
encontrado la pieza que le faltaba, su verdadero compañero.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Había temido en un principio a sus perdurables sentimientos


hacia su hermano de clan, Drennach, los que habían hecho los
inicios de su relación difícil, una lucha que sólo por poco habían
logrado salvar. Al final, sólo la valentía de Rain fue la que les
permitió a todos estar juntos. Les había hecho ver a Neshtai y a
Drennach que estaba bien el tener una relación a pesar de ser
hermanos de clan. Rain había dejado todo lo que había conocido
atrás, de modo que él pudiera explorar lo que habían encontrado
juntos. Neshtai no permitiría que nadie hablara a la ligera sobre él.
Los clanes chamán podrían ser el cuerpo gobernante no oficial
de Hachtera, pero había líneas que no podían cruzar. Su hermano de
camada parecía haberlas olvidado, pero Neshtai no tenía ningún
problema con recordárselas.
Él gruñó bajo en su garganta y miró al consejo reunido. —Rain
no es un esclavo. Se quedó con nosotros por su propia voluntad, y él
tiene derecho al mismo respeto ciudadano que un Hachti recibiría.
Además, ya que soy el que actualmente está involucrado en una
relación con él, me atrevería a presumir que sé más sobre su
naturaleza de lo que ustedes lo hacen.
Los estaba picando, con palabras irrespetuosas que no eran
algo que un Romwe normalmente diría a un chamán. Neshtai no lo
lamentaba en lo más mínimo.
Los presentes debieron haberse dado cuenta de lo
comprometido que estaba en relación a esto, porque otro chamán,
una hembra llamada Ischa, intervino antes de que pudiera escalar a
8 algo desagradable. —Entendemos y respetamos tu relación,
Guerrero Neshtai. Pero también hay que reconocer que esto es muy
raro.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Inusual o no, es lo que Drennach y yo hemos elegido por


nosotros mismos.
—Ya veremos —. El hermano de camada de Ischa, Irtano, dijo,
con un tono ligeramente más duro que su hermana de camada. —
Todavía tenemos que hablar de esto con Drennach, y con el líder de
su clan.
—Y creo que, con el medio —Viragoan también —. Nyedal
ofreció.
Naturalmente, Neshtai no pudo reprimir su mirada. La peor
cosa que posiblemente podría imaginar, era que su gatito se
enfrentara a estas personas. No era que Rain no pudiera hacer nada
o que fuera de alguna manera débil, pero él todavía se estaba
ajustando a la vida en Hachtera. Parecía conectar con la vida
silvestre de una manera que el mismo Neshtai nunca había
conseguido, pero no podía decir lo mismo de los Hachti reales.
—Nyedal tiene un punto — dijo Irtano. —Tú dijiste que desea
ser igual que un ciudadano de Hachtera. Si ese es el caso, tiene que
estar familiarizado con nuestras maneras y respetarlas.
Neshtai podría haber argumentado que un hombre nuevo en
Hachtera era una mala idea, pero eso habría sido
contraproducente. Hachtera tenía una sola ley: La prueba de
fuego. Su planeta era hermoso, pero duro y feroz, y sólo daba la
bienvenida a unos pocos elegidos. Si tú no podías, no tenías que
estar aquí.
Neshtai respiró hondo. Él necesitaba tener fe en su compañero
9 de vínculo. Nyedal estaba subestimando a Rain, y eso era algo que
podrían utilizar. —Voy a hablar con él — respondió con calma. —
Vamos a hacer los arreglos.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Tal vez después de que tu ciclo de celo haya terminado —.


Ischa ofreció con una suave sonrisa. Neshtai podría haberla besado
si no estuviera naturalmente inclinado a no besar a nadie, excepto a
Drennach y Rain.
Trató de no mirarla demasiado agradecido, pero creía que no
lo logró. Era un punto indiscutible, porque el resto de los chamanes
no pudo discutir con Ischa. Sólo el hecho de que Neshtai hubiera
sido citado fuera de su casa durante éste duro momento era inusual
en sí mismo. Los guerreros Hachti eran conocidos por tener épocas
de celo particularmente violentas, y el intento de Nyedal para
desafiarlo en este momento, decía mucho de la gravedad de la
situación.
En cierto modo, Neshtai no estaba totalmente
sorprendido. Después de todo, Rain no era ningún medio —humano
al azar. Sus padres eran muy influyentes, como lo demostró el hecho
de que su madre Viragoan había venido por él. Su padre, uno de los
hombres más poderosos de la Tierra, seguía insistiéndole a Rain
para que volviera a su planeta de origen, y mientras Rain hasta el
momento se había negado, el humano más viejo no estaba ni de
cerca de renunciar fácilmente.
De cualquier manera, Neshtai no quería continuar esta
conversación. Algo violento y caliente se levantaba dentro de él, y su
visión se volvía ligeramente roja alrededor de los bordes. —Si eso es
todo... — se las arregló para expresar al fin.
—Sí, gracias, Neshtai. Vuela libre en los cielos de Hachtera —.
10 El despido formal, debería haber sido suficiente para poner fin
a la reunión, pero Nyedal rompió inesperadamente el protocolo. Así
que cuando Neshtai se dio la vuelta y comenzó a alejarse, su
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

hermano de camada habló. —Dime, Neshtai, ¿qué vas a hacer si el


periodo de celo de Drennach coincide con el tuyo?
Neshtai no contestó, y él no miró hacia atrás. Supuso que
debería haber estado preparado para esas palabras. Nyedal siempre
había sido muy bueno en golpear precisamente donde más dolía, y él
no estaba dispuesto a dejar pasar la transgresión de Neshtai. Lo peor
era, que Neshtai no tenía ninguna respuesta real, que no fuera algo,
ridículamente vago.
Se quedó en silencio y siguió caminando, manteniendo un
ritmo constante hasta que estuvo fuera de la habitación. Incluso
cuando la puerta se cerró detrás de él, no podía realmente estar
conforme. Él quería ir a casa, regresar con Rain y Drennach, para ver
a sus compañeros de vínculo.
Era una urgencia nacida de su celo, pero también de la
posesividad natural de los Hachti y de la cercanía a sus amantes. Las
palabras de Nyedal habían señalado por desgracia, uno de los peores
temores de Neshtai.
Rain era más fuerte de lo que parecía, pero aún era demasiado
frágil para ser pareja de un Hachti en celo.
Drennach estaba ayudando actualmente tomando el peso de
los impulsos más violentos de la reclamación de Neshtai. Pero si el
celo de Drennach lo golpeaba, era imposible saber lo que pasaría.
Entre ellos dos en realidad, podrían lastimar a Rain.
Neshtai abandonó el edificio del consejo, caminando lo más
rápido posible sin que pareciera como si estuviera en una carrera
11 personal. Ojala pudiera haber volado, pero la copa de los árboles que
cubría Felida y que protegía la mayoría de los edificios, lo hacía
difícil. No había leyes actuales que restringieran el volar, pero era
una mala idea hacerlo mientras estaba en celo. Era otra de esas
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

reglas tácitas que, al igual que la que prohibía la conexión con su


hermano de clan Drennach, hacían la vida de Neshtai realmente
difícil ahora mismo.
Su casa estaba ubicada en una de las mejores zonas de Felida,
pero aún así, estaba a una buena distancia de la sede chamán donde
había sido convocado. Parecía una eternidad poder llegar ahí,
aunque incluso con un ritmo más lento, él todavía hizo un buen
tiempo.
Tan pronto como entró en la casa, fue interceptado por
Drennach. La alarma se encendió inmediatamente en él. —¿Rain? —
—Está en la parte posterior, alimentando a ese pájaro suyo —
. Drennach se detuvo y observó el rostro de Neshtai con sus ojos
dolorosamente familiares. —Puedo entender que las cosas no
salieron bien.
Neshtai no se molestó en ocultar la verdad ante su hermano de
clan y amante. —Quieren que Rain se reúna con el consejo de
chamanes —.
—No —. El labio inferior de Drennach se encrespó y gruñó,
enseñando los dientes como un animal acorralado. —No podemos
permitirlo. Tu hermano de camada es capaz de hacerle daño a él sólo
para llegar a ti.
—¿Crees que no lo sé? — Neshtai le espetó. —Quiero
protegerlo también. Pero no le puedo retener aquí para siempre. Lo
sabes tan bien como yo.
Drennach probablemente le habría dicho otra cosa. Había
12 fuego en sus ojos entrecerrados, el mismo fuego de ira y necesidad
que ardía dentro de Neshtai. Hubiera sido muy fácil exorcizar ese
enojo a través de una buena sesión de sparring a la antigua, pero
antes de que pudieran hacerlo, el aroma seductor de Rain alcanzó las
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

fosas nasales de Neshtai. Drennach debió sentirlo también, porque


se dio la vuelta, justo a tiempo para ver a Rain caminar por el pasillo.
Un Arani se encontraba sobre su hombro, el arco iris de
colores en sus plumas era un claro ejemplo de su carácter
peligroso. Al principio, Neshtai había entrado en pánico cada vez
que Rain iba a ver a esos malditos pájaros, pero en las últimas
semanas, su compañero medio —Viragoan parecía vincularse con
otras criaturas de Hachtera. El Arani era probablemente, el menos
peligroso de todos.
—No dejen de discutir sobre mí por haber llegado —. Rain
elevó la voz con no poca cantidad de sarcasmo sospechoso. —Tengo
la sensación de que me encantaría saber por qué es exactamente que
están pensando mantenerme en una jaula de oro.
Neshtai reprimió una mueca de dolor. Él no tenía que ser un
genio para darse cuenta de que Rain tendría ese tipo de reacción
particular. Por lo general, mostraba su satisfacción por la actitud
protectora de los Hachti, pero sólo hasta cierto punto. Al final,
Neshtai y Drennach siempre habían dicho que no iban a apartar a
Rain de cualquier cosa, no como el padre humano de Rain lo
hacía. No importaba lo mucho que les hubiera gustado mantener a
salvo a Rain de todo lo que pudiera hacerle daño, todo lo que tenían
que hacer era mirar la parte sobresaliente de la obstinada mandíbula
de Rain, y él sabía que ya había perdido la batalla.
—Estamos preocupados — admitió. —El consejo chamán
quiere reunirse contigo.
13 —Supongo que me quieren usar en su contra —. Rain hizo una
mueca. —Los políticos son todos iguales en cualquier parte del
universo.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

El Arani chilló, expresando sin palabras su propio descontento


con las acciones de los chamanes. Acarició su pico contra la mejilla
de Rain, como para proporcionarle consuelo y aliento. Neshtai no
estaba orgulloso de sí mismo cuando se dio cuenta de que quería
hacer eso. ¿Cuando llegó al punto de sentirse celoso de un maldito
pájaro?
Rain sonrió y acarició las plumas del Arani. Sus profundos ojos
morados sólo se desviaron de la cara de Neshtai cuando se volvieron
hacia Drennach. —No tengo miedo de ellos. Yo sé que no son
personas a las que se les deba subestimar, pero... ¿Cómo debo decir
esto? Me da la sensación de que no hay nada que realmente puedan
hacer contra mí.
—Rain... — Drennach comenzó, con un tono de súplica en su
voz. —Gatito...
—No, escúchame. Me has dicho una vez antes, que Hachtera
no es un mundo que pueda ser la casa de cualquiera. He empezado a
pensar... No, no es eso. He empezado a sentir que Hachtera tiene
una mente y un corazón propios. Este pájaro en mi hombro,
simboliza mi bienvenida, como también lo es el Tatasti en el jardín
—. Rain sonrió, como si no acabara de admitir haber desarrollado
una amistad casual con una bestia que era la razón por la cual los
Hachti habían desarrollado alas. —Además, los tengo a ustedes dos.
¿Cómo iba a tener miedo de ellos?
Drennach se frotó los ojos, mirándole dolido y tan consciente
como Neshtai, de que los lobos Tatasti podrían desgarrar a Rain en
14 pequeños pedazos irreconocibles. —Cuando lo pones así, es un poco
tonto preocuparnos por el hermano de camada de Neshtai.
—Eso no quiere decir que sea una buena idea ser imprudentes
—. Neshtai advirtió. Sin ser capaz de mantener su distancia,
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

caminando al lado de su gatito hermoso y envolviendo sus brazos


alrededor de la cintura de Rain. —Yo no sé lo que haría si algo te
sucediera.
El pico del Arani golpeó su hombro blindado, como para
recordarle que eso no iba a suceder. Neshtai casi deseaba estar de
acuerdo en que Rain tenía la razón y que la presencia del ave era una
buena señal para su estancia, pero también quería un momento de
intimidad con sus compañeros de vínculo, lo que no incluía molestas
aves depredadoras.
Afortunadamente, Drennach tenía la misma idea. De alguna
manera, mientras Neshtai estaba demasiado cautivado con el olor de
Rain como para averiguar el método exacto, se las arregló para
convencer a la maldita bestia de alejarse de Rain. Su compañero de
vínculo parecía confundido, pero tardó la mitad de un segundo en
darse cuenta exactamente de cómo esta conversación iba a terminar.
Ellos no se hicieron con él, no lo habían hecho hasta ahora.
Pero cuando Drennach acarició el cuello de Rain y Neshtai envolvió
su cola alrededor del muslo de Rain... Bueno, hablar ya no era una
prioridad.
La urgencia del celo quemó a través de Neshtai, alimentada
por su discusión con Drennach y el oleaje embriagador de la
excitación de Rain. Rain gimió y se derritió en sus brazos,
rindiéndose voluntariamente a su dominación. Tan terco como él era
en la vida del día a día, siempre anhelaba a Neshtai y Drennach
tanto como ellos lo hacían, y su inconsciente sensualidad nunca
15 dejaba de volver a Neshtai salvaje.
Para este momento, ellos tres tenían una gran cantidad de
experiencia maniobrando en la dinámica de su
relación. Normalmente, un Hachti nunca sería capaz de compartir
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

un compañero, pero para ellos, simplemente funcionaba, y era tan


natural que sabían exactamente qué hacer.
En esta ocasión, Drennach se apartó, permitiendo que Neshtai
levantara a Rain en sus brazos. Rain se elevo en ellos, envolviendo
sus piernas alrededor de la cintura de Neshtai. Neshtai lamió sobre
la columna expuesta del cuello de Rain, e incluso mientras lo hacía,
Drennach robó un beso de los hermosos labios de Rain.
Por todos los dioses, ¿Sería que Neshtai nunca se cansaría de
ver a sus dos amantes juntos? Él altamente lo dudaba. Nunca habría
pensado que tendría esto, algo tan hermoso y tan perfecto, por lo
que nunca dejaría de estar agradecido por ello.
Era igual de correcto que los Romwe no eran conocidos por su
habilidad para discursos sinceros, por lo que en este momento, sólo
podían permitir que sus cuerpos hablaran por ellos. Por desgracia,
todavía estaban en el pasillo de su casa, lo que no les proporcionaba
la mejor ubicación para un acoplamiento, pero eso era
suficientemente fácil de solucionar.
Neshtai llevó a su compañero de vínculo medio —Viragoan a
su habitación. En el momento en que llegó a ella, Drennach ya
estaba ahí, viendo a Neshtai con ojos ávidos. Su armadura estaba
fuera, ya que no había salido de casa, y la ropa que llevaba en el
interior no era en absoluto suficiente para ocultar su excitación.
Neshtai estableció a Rain en la cama grande, justo a tiempo
para ver a Drennach descartar la prenda con un movimiento de sus
garras. Su miembro grueso ya había salido de la bolsa que lo
16 protegía normalmente, y su pelaje verde parecía brillar, brillar de
una manera que hizo a Neshtai preguntarse si estaba viendo cosas.
Drennach se unió Rain en la cama, arañó los dedos que ya se
arrastraban sobre las mejillas de Rain. A pesar de su urgencia,
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Neshtai se encontraba esperando, observando como Drennach


trabajaba la ropa de Rain fuera.
Dado que Rain no tenía pelaje, él siempre llevaba más ropa
que ellos, pero el clima de Hachteran garantizaba que el uso de lo
que él se ponía fuera fácilmente extraíble. Lo más importante, Rain
estaba más que dispuesto a ayudar, para tener en sus manos a
Drennach y Neshtai.
En cuestión de momentos, Drennach tenía a Rain
desnudo. Neshtai utilizó esos instantes de valor incalculable para
eliminar su propia armadura. El metal de las placas contra su ingle
ya estaban cavando dolorosamente en su pene, y la necesidad de la
liberación estaba empezando a ser insoportable.
Sus olas de celo se habían atemperado por tener a sus dos
amantes cerca. Él no lo sentía tan violentamente como lo había
hecho en un principio, cuando él, Drennach y Rain habían
comenzado primero su relación. Eso no quería decir que no se
despertara más allá de lo imaginado cuando Drennach apretó su
boca contra la de Rain. Rain enterró sus delgados dedos en el pelaje
de Drennach y envolvió sus piernas alrededor de la cintura de
éste. Los cuerpos desnudos y entrelazados de sus amantes,
convocaban los oscuros instintos más dominantes de Neshtai.
Incapaz de suprimir la excitación, y poco dispuesto a
intentarlo, Neshtai se unió a sus amantes. Enterró sus garras en el
muslo de Drennach, ya con ganas de beber del placer que él sabía
que su toque traería. En respuesta, Drennach gruñó contra la boca
17 de Rain. El olor de la sangre de Rain llenó el aire cuando Drennach
mordió el labio inferior de Rain, y el agarre de éste alrededor de
Drennach se apretó cuando su amante más pequeño comenzó a
frotarse desesperadamente contra Drennach.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Neshtai separó por la fuerza a sus compañeros aparte,


necesitado de oír los sonidos musicales que Rain siempre hacía
cuando estaba aproximándose hacia su orgasmo. Drennach gruñó,
pero no trató de luchar contra las garras de Neshtai en su pelaje. Era
mejor así, porque la nueva posición de Neshtai le permitía ver sus
rostros, y tuvo un momento de imprecisión cuando se preguntó qué
había hecho para merecer esto, dos hombres hermosos y ambos le
pertenecían a él, se entregaban a él con tan buena voluntad, dándole
la bienvenida a su toque.
Se inclinó sobre Rain y lo besó en los labios
ensangrentados. Rain le concedió ansiosamente entrada con la
misma hermosa presentación que siempre aparecía cuando estaban
en la cama. Neshtai rompió el beso sólo porque quería probar a
Drennach a su vez. Era diferente con su hermano de clan, el cuerpo
de Drennach era duro contra el de Rain que era flexible, su piel
estaba protegida de pelo donde la piel de Rain era suave como la
seda. Neshtai los amaba tanto, más de lo que posiblemente podría
expresar, al menos, con palabras. Con acciones, era algo totalmente
diferente.
Los besos estaban muy bien, pero Neshtai necesitaba más, y él
sabía que sus compañeros sentían lo mismo. —Prepáralo para mí —
dijo a Drennach. —Y asegúrate de mostrarle cuán bueno eres con tu
boca.
Drennach no tardó en obedecer sus órdenes. Él descendió en
Rain como una bestia hambrienta sobre su presa. Rain gritó cuando
18 Drennach tomó su polla en su boca y Neshtai se permitió unos
segundos para mirar la expresión desnuda de la emoción y la
sensación en el rostro de Rain, antes de que su cuerpo decidiera que
ver ya no era suficiente.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Empezó por separar las nalgas de Drennach, exponiendo el


orificio fruncido escondido entre ellas. Sin un segundo de vacilación,
él metió la lengua en el canal de su amante Hachti. Drennach se
puso rígido, sus alas retorciéndose por encima de Neshtai, pero fue
Rain quien realmente respondió. —Oh, Dios. Por favor, más...
Neshtai sabía que cuando él enterró su lengua dentro del culo
de Drennach, Drennach lanzó uno de sus ronroneos refunfuñados, el
que a su vez envió vibraciones placenteras masajeando la polla de
Rain. También identificó el momento exacto en que Drennach
deslizó sus dedos dentro de Rain. La voz de su amante se hizo más
fuerte y un poco más aguda, como las canciones peligrosamente
seductoras del Estanas en las profundidades más oscuras de la selva
Hachteran.
El enganche en el aliento de Rain y el quejido distintivo,
hablaron claramente a Neshtai, diciéndole que Drennach estaba
masajeando la próstata del hermoso medio —humano. Neshtai
nunca se perdía las señales de nadie, y se alimentaba de la
satisfacción que sentía del conocimiento del placer de sus
compañeros, de nuevo en el círculo entre ellos, aumentando el
entusiasmo de sus atenciones a Drennach.
Y por esa misma razón, porque él conocía a sus compañeros
tan bien, podía entender lo que significaba el erizamiento del pelaje
de Drennach y lo que la tensión de sus músculos gritaba. Se echó
hacia atrás, retirando su lengua del cuerpo de Drennach. El otro
Hachti podría haber protestado, pero Neshtai no le dio el tiempo
19 para hacerlo. Colocó su polla en la entrada de Drennach y se deslizó
dentro.
El lubricante natural secretado por el Hachti facilitó el camino,
pero aún así, fue una entrada brusca. Neshtai estaba generosamente
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

dotado en su circunferencia, incluso para los estándares Hachti, y él


no había sido tan minucioso en la preparación de su hermano de
clan. Eso estaba bien, sin embargo, porque los Hachti se deleitaban
con la aspereza de sus acoplamientos. Para las personas como
Neshtai, todo era una batalla, incluyendo el sexo, y las embestidas de
Neshtai como ésta, gritaban a la perfección su intención de reclamar
a Drennach.
Debería haber sido un error, tabú, bashe, pero hacía mucho
tiempo que había superado esas etiquetas. Cuando Neshtai trabajó
su polla en el apretado canal de Drennach, Drennach continuó
preparando y dando placer a Rain, ¿Cómo podía ser otra cosa más
que correcto?
Neshtai sonrió ferozmente y se retiró de Drennach. Envolvió la
cola de su hermano de clan alrededor de su muñeca, y luego se metió
dentro de él con tanta fuerza, que casi impulsó a Drennach fuera de
Rain. Si no lo hizo, fue únicamente porque el otro Hachti siempre
había sido completamente capaz de tomar todo lo que Neshtai le
diera. Hasta hace poco, sólo habían estado en el contexto de sus
vidas como guerreros Hachti, pero ahora, compartían tanto más
como amantes, una vida, una conexión más profunda de la que
Neshtai había esperado.
Agarrando las caderas de Drennach, Neshtai enterró sus garras
en la carne y su polla en el culo de éste. Su amante Hachti tomó todo
sin quejarse, no, más bien, dándole la bienvenida, intensificando el
olor de su excitación con cada una de las embestidas de Neshtai.
20 La deliciosa fricción, el agarre casi demasiado apretado del
cuerpo de Drennach en él, el sonido de los gritos acalorados de Rain
y la mezcla del olor de los dos hombres, todo ello, conspiró contra el
control ya tenue de Neshtai. Aumentó la velocidad y la fuerza de sus
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

embestidas, y en algún momento, osciló apenas sobre el borde de su


orgasmo. Una parte de él quería aguantarse un poco más, para
contener su inevitable clímax, esperando poder follar a Rain
también. En circunstancias normales, tal vez él hubiera seguido ese
impulso, pero ahora, él no lo necesitaba. En cambio, él llegó. Con
otro particularmente duro empuje, se corrió dentro Drennach,
llenando a su compañero Hachti con su semilla.
Debajo de él, Drennach tembló, tan cerca de llegar que Neshtai
prácticamente podía sentirlo en sus huesos. Se salió de Drennach y
apretó la cola de su amante Hachti. Drennach tomó su señal y volcó
a Rain en cuatro patas, luego rodó a un lado para dar espacio a
Neshtai.
Durante su período de celo, era raro para Neshtai poder follar
a Rain. Cuando el celo se hacía cargo totalmente, era demasiado
peligroso para su amante más pequeño. Rain podía ser fuerte, pero
tomar un Hachti en plena época de celo era demasiado
arriesgado. Neshtai había visto a otros Hachti desgarrar miembros
de otras razas que no eran compatibles con ellos.
El día de hoy, el pene de Neshtai no se había dividido y sus
espinas no habían surgido. Él se cernía sobre el borde de ese pico
trascendental, pero podría detenerlo. Reclamar a Drennach le
ayudó, y tenía toda la intención de hacer uso de esta oportunidad.
Eso no significaba que dejaría a Drennach fuera de
esto. Drennach ya estaba de rodillas delante de Rain, frotando su
polla resbaladiza sobre los labios de Rain. El ángulo no era
21 precisamente correcto para permitir a Neshtai ver todo, pero el
placer en la cara de Drennach era lo suficientemente elocuente para
permitir a Neshtai juzgar. Además, era muy probable que Drennach
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

ya estuviera muy cerca de llegar, pero que, había decidido esperar,


igual que Neshtai había tenido la intención de contenerse.
No tenía ningún sentido retrasar aún más las cosas. El culo de
Rain estaba resbaladizo y listo para él, y su carne cedió fácilmente
cuando Neshtai se deslizó dentro. Mientras tanto, Drennach
trabajaba su polla en la boca de Rain con Rain aceptando con
entusiasmo la invasión, sus gritos sordos eran música para los oídos
de Neshtai. Se encontró con los ojos de Drennach más allá de la
espalda de Rain y juntos, empezaron a moverse.
Cayeron en un ritmo perfecto, tomando a su bello compañero
de vínculo, el hombre que había conseguido hacerles ver que el amor
nunca podría ser bashe. Adentro, afuera, empuje tras empuje, se
perdieron en la carnalidad natural, en el intercambio de placer que
amenazaba con devorarlos como una bestia de las profundidades de
la selva. Con cada uno de los movimientos de sus caderas, Neshtai se
dirigía hacia la próstata de su compañero de vínculo, y sus esfuerzos
se vieron recompensados. Los temblores de Rain y sus gemidos
ahogados le dijeron que el mitad —humano estaba muy cerca de
venirse ahora, y Neshtai no podía imaginar nada que le gustaría más
que sentir el clímax de Rain en su polla.
Alcanzó debajo de Rain, enfocándose en la polla de su hermoso
gatito. Su amante ya debía estar en el borde después de los cuidados
de Drennach, porque un sólo toque de la mano de Neshtai, lo tenía
temblando y gimiendo. Neshtai aumentó el ritmo de sus embestidas,
teniendo como objetivo la próstata de Rain, a la vez que se centraba
22 en masajear la polla de Rain. —Vente —. Gruñó a su compañero
mitad humano.
Rain disparó en todo su puño, y el aroma embriagador de su
semen llenó el aire. Así de sencillo, algo retorcido entre ellos. La
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

cabeza de Neshtai de repente giró cuando las feromonas de


Drennach se entretejían en torno a él como una ola seductora. Su
cuerpo respondió con tanta fuerza y con tal violencia que empujó su
polla dentro de Rain más duro de lo que pretendía. Rain se ahogó
alrededor de la polla de Drennach, por el shock y las secuelas de su
orgasmo le fue difícil para él continuar centrándose en Drennach.
O... Eso fue lo que pensó Neshtai durante aproximadamente
medio segundo. Luego, miró a Drennach, sus pupilas consumidas
por el color negro, dilatadas por una ola de celo incontrolable. Sintió
que sus propios instintos respondían a la misma, y sabía que tenía la
mitad de un segundo nada más.
Fue sólo su amor por Rain el que le dio la capacidad de hacer
lo imposible. Se salió de Rain, todo dentro de él protestaba cuando
su polla se deslizaba fuera del refugio del cuerpo de su compañero de
vínculo. Con la poca razón que le quedaba, se las arregló para
convencer a Rain de liberar el pene de Drennach y mover el medio
humano fuera del alcance de Drennach.
Rain estaba obviamente confundido, ya que todo estaba
sucediendo demasiado rápido para que él lo procesara. La potencia
de las feromonas en la habitación sin duda no ayudaba. Lo más
probable en este punto, era que Rain les hubiera permitido hacer lo
que quisieran.
Pero por mucho que Neshtai ansiaba a Rain, no podía permitir
eso. En su lugar, se centró en Drennach, en su hermano de clan que
había caído de pronto en su ciclo de celo. Drennach ya estaba
23 llegando a Rain, pero Neshtai lo interceptó y lo presionó sobre la
cama.
Hacer caso omiso de Rain fue, muy posiblemente, la cosa más
difícil que había hecho nunca, pero se lo debía a sus dos amantes
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

hacerlo. Cogió la polla de Drennach, ahora dividida en dos, con


tiernas espinas creciendo sobre ella y comenzó a masturbarlo
furiosamente.
No pasó mucho tiempo en absoluto. Unos cuantos golpes de la
mano de Neshtai y Drennach se corrió en todo su puño, salpicando
su pelaje con su esperma. El olor y el tacto de su placer fueron
suficientes para dar a Neshtai ese empujón final y enviarlo por
encima del borde también.
No era igual. ¡Oh! La ola de placer que fluía sobre él era tan
intensa como siempre, dejando sus terminaciones nerviosas
quemadas y sensibilizadas en cada centímetro. Incluso su pelo
parecía estar de punta. Pero una vez que el placer se instaló, una vez
que miró a Drennach de nuevo y vio el celo desvaneciéndose en algo
más manejable, eso lo pateó y golpeó como un puñetazo en el
estómago.
Drennach estaba en celo, al igual que Neshtai. Mierda. ¿Qué en
el mundo iban a hacer?

Todo era culpa suya. A Drennach le hubiera gustado decir que


su ciclo de celo había salido de la nada, pero habría sido una mentira
y él lo sabía. Lo había empujado de nuevo, diciéndose a sí mismo

24 que podía manejar la situación, al menos hasta que Neshtai


estuviera mejor y Rain estuviera un poco más acostumbrado a
Hachtera. Sabía que sin él, sus dinámicas de relación sufrirían, algo
en lo que no podían darse el lujo de permitir tan pronto.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Por supuesto, ahora le había estallado en la cara. Ni siquiera


un Romwe podía controlar su celo, y hacer el intento sólo estaría
retrasando lo inevitable. Temblaba debajo de Neshtai, sabiendo muy
bien, que él hubiera hecho daño fácilmente a Rain si Neshtai no
hubiera estado ahí.
Lo lamentable era que no podía confiar en no hacerlo, porque
al igual que Drennach, Neshtai realmente no podía controlar su
celo. Sus orgasmos les habían dado un respiro, pero sería sólo
temporal. Tenían que utilizar esta oportunidad para explicarse,
hacer entender a Rain, y consolarlo de alguna manera.
Drennach podía oler la confusión de Rain y el dolor, y se
odiaba a sí mismo por traerlos a esta situación. Sabía que Neshtai
había tenido que dejar a Rain de lado, más o menos de lo que
hubiera sido preferible, pero si no fuera por la temeridad de
Drennach, nunca hubiera sido necesario.
Neshtai se apartó, liberándolo de su abrazo apretado cuando,
obviamente, se dio cuenta que Drennach por el momento no
representaba ningún peligro. Drennach estaba agradecido, pero
cuando se puso de pie y miró a Rain, casi deseó no haber sido
obligado a hacerle frente. El dolor escrito en cada centímetro de la
hermosa cara de Rain, era como una puñalada en el corazón de
Drennach. Y sabía que Neshtai sentía exactamente lo mismo.
En un principio, Rain se había mostrado reacio a entrar en esta
relación, debido precisamente a la historia que Drennach y Neshtai
compartían. Haberlo empujado a un lado hoy, sin duda, había
25 resucitado algunas de esas dudas. A su favor sin embargo, Rain no se
asustaba de ellos. Cuando Neshtai y Drennach llegaron con él, les
permitió sostener su mano, bueno, sus manos.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Lo sentimos por esto — dijo Neshtai, —Pero no se pudo


evitar.
—Porque Drennach entró en celo —. Rain adivinó, exhalando
un suspiro. —Lo sé. No era muy difícil de entender —.
Drennach suponía que era el caso, ya que el celo se había
desencadenado precisamente cuando Rain había estado chupando
su polla. —Correcto — confirmó, no obstante. —Lo siento por... no
advertirte.
Su voz era tan dura que apenas se reconocía él
mismo. ¿Siempre había sonado así cuando estaba en celo? Él debió
haberlo hecho, pero era aún más consciente de ello ahora, que tenía
un amante al que podía hacer daño.
Rain no reconoció tampoco la disculpa. —Entonces, ¿qué
significa esto para nosotros? ¿Me dejaran de lado, igual que ahora?
Drennach hizo una mueca. Eso sonaba horrible, sobre todo
porque en este punto, no podía imaginar su vida sin tocar a su
gatito. Pero... ¿Tenían alguna otra opción?
—Será sólo por un corto tiempo — dijo suplicante. —Yo sé que
no es lo ideal, pero el ciclo de celo de Neshtai debería terminar antes
que el mío, y eso haría las cosas más fáciles.
Rain se mordió el labio inferior y miró hacia el techo. Liberó
sus manos del agarre de las de Neshtai y Drennach, sucumbiendo al
silencio. Cuando habló, las palabras tomaron a Drennach
desconcertado. —¿No podemos al menos hacer el intento? —
Susurró. —Admito que cuando empezamos todo esto, yo tenía
26 miedo de estar con alguno de ustedes cuando están en celo, pero...
no tengo miedo, nunca más.
—De verdad, no puedes estar hablando enserio —. Respondió
Drennach. —Podríamos hacerte daño severamente.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Tú no lo sabes —. Rain volvió a intentarlo. —No soy tan


frágil como parezco.
—Lo sabemos, gatito — dijo Neshtai, —Pero aún así no
podemos correr el riesgo. Por favor, compréndenos.
Rain respiró hondo. Durante unos segundos, parecía que iba a
protestar de nuevo, pero no lo hizo. En cambio, él sonrió y asintió
con la cabeza. —Está bien. Tienes razón. No te voy a empujar de
nuevo.
Drennach deseaba poder estar satisfecho con eso, pero la
sonrisa de Rain no llegó a sus ojos, y su voz se mantuvo algo perdida
y vacía. No se sorprendió cuando Rain se deslizó fuera de la cama,
evitando el intento de Neshtai para tocarlo de nuevo.
—Voy a tomar un baño. Vuelvo en un rato.
Normalmente, esas palabras habrían venido con una invitación
para unirse a él, pero Rain parecía consciente de que tal cosa no
sería aceptada, o una buena idea. Sin decir una palabra, él
desapareció en el cuarto de baño.
En el momento en que él se había ido, Neshtai gimió y enterró
su cara entre sus manos. —Manejamos todo mal, ¿no es así?
Drennach apretó el hombro de su amante, sufriendo por él,
por todos ellos. —No es tu culpa, Neshtai. Tiene que darse cuenta de
eso.
Neshtai se apoyó en su toque, pero la comodidad que
Drennach le podía proporcionar era simplemente insuficiente. —Yo
sólo... No sé cómo vamos a decirle que necesitaremos dormir en
27 habitaciones separadas7.
Drennach hizo una mueca. Sí, eso no resultaría bien. Rain
parecía respetar su decisión y tal vez incluso la entendía en algún
nivel, pero eso no significaba que no se verían perjudicados.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Es sólo por poco tiempo —. Dijo.


Él no sabía si estaba tratando de convencerse a sí mismo, a
Neshtai, o a su compañero de vínculo que ni siquiera estaba en la
habitación. En este punto lo único cierto era que, éste sería un duro
golpe para ellos. Drennach sólo esperaba ser capaz de soportarlo.

28
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Capítulo Dos

Varios días más tarde


La espera a la que Rain había dejado de aferrarse, se
desvanecía como pasaban los días. Se sentía más y más frustrado por
cómo iban las cosas entre él y sus compañeros, ya que el ciclo de celo
de Drennach había comenzado. Ellos dos lo venían a él únicamente
cuando tenían que hacerlo, y eso había empezado a rallar
significativamente en Rain. Se sentía como si hubiera sido empujado
de nuevo, como esa vez al principio de su relación, cuando Rain se
había considerado sólo un puente entre los dos guerreros Hachti que
estaban luchando con sus propios sentimientos uno contra el otro.
Intelectualmente, Rain sabía que ese no era el caso. Sabía que
Drennach y Neshtai lo amaban. Pero eso no le hacía más fácil
soportar las noches de soledad, cuando luchaba amortiguando sus
gritos en la almohada mojada, mientras los sonidos de sexo llegaban
desde un cuarto cercano.
Fue en una de esas noches cuando Rain decidió que ya no
podía aguantar más. Por supuesto, él no tenía ninguna intención de
marcharse. Esto era sólo un problema temporal, y algo que él y sus
amantes podían arreglar. Sólo tenía que encontrar la manera de
llegar a ellos.

29 Pero en este momento, las paredes se agolpaban sobre él, y


necesitaba desesperadamente un soplo de aire fresco. Salió de su
habitación, y ¿no era una patada en los dientes que ahora tuviera
una habitación para él solo, cuando había elegido a los guerreros
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

sobre su vida en la Tierra? Se deslizó fuera de la casa, hacia lo que


llamaban jardín.
La parte trasera de su casa en realidad, se abría casi en línea
recta hacia la selva Hachteran. Era la forma de los Hachti,
mezclando la ciudad completamente con la vegetación, con la propia
naturaleza. Cuando Rain llegó aquí primero, Felida se había sentido
tan ajena, el choque cultural había sido tan poderoso que sólo la
presencia de Drennach y Neshtai lo había anclado. Pero ahora, si
quería ser completamente honesto, Rain no podía imaginar la vida
de otra manera.
Caminando descalzo por la hierba, buscaba un paso seguro a
través de los caminos trillados. La selva Hachteran tenía un montón
de plantas peligrosas, y no podían ser completamente eliminadas, ni
siquiera de las áreas cercanas a los asentamientos. Sin embargo,
Rain no tenía miedo. Él había aprendido todo lo que necesitaba
saber, y Hachtera no lo asustaba.
No tuvo que ir muy lejos para que una de sus citas más
recientes se acercara a él. El Tatasti le recordaba a Rain un gran lobo
gris cruzado con otra cosa, tal vez, un tigre dientes de sable. Había
estado aterrorizado y fascinado la primera vez que se había topado
con él, porque muchas de esas especies se habían extinguido de la
Tierra debido a la caza abusiva. Más tarde, Rain había aprendido que
los Tatasti utilizaron como presas regulares a los antepasados de los
Hachti, pero la evolución de la especie de sus amantes, les había
llevado a empezar a evitar los asentamientos Hachti por completo.
30 Por supuesto, la coloración del Tatasti era mucho más
llamativa que la de los animales terrestres. Éste en particular, tenía
la piel de color rojo sangre con vetas de brillante color púrpura, y
profundos ojos color verde —oro. En cierto modo, Rain suponía que
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

la bestia le recordaba a Drennach y Neshtai, que era por lo que se


sentía a la vez, aliviado y dolido con el encuentro.
No le había puesto nombre al Tatasti. Los nombres eran para
los animales domésticos, y el Tatasti era salvaje y libre, eligiendo
venir a Rain por su cuenta. Claro, a Rain le hubiera gustado tener
algo para llamar a la bestia que no sea ―bueno, usted‖, pero era lo
suficientemente creativo para evitar las molestias.
—Hey, chico grande —. Saludó al Tatasti. —¿Has estado
acechando la casa?
La gran criatura gruñó, pero era de esa manera única que Rain
traducía en su mente como... maternal. De hecho, Rain había notado
la tendencia que tenían muchos de los bichos Hachteran de
protegerlo, y era particularmente interesante en el Tatasti. Las
grandes bestias eran hermafroditas por su naturaleza, por lo que
Rain no se habría sorprendido si éste en particular veía a Rain como
su cachorro.
El pensamiento le trajo a la memoria la primera vez que
Neshtai y Drennach habían hablado con él sobre el Tatasti. Le
habían explicado que los animales habían evolucionado
naturalmente de esta manera para garantizar la seguridad de sus
hijos, para estar adaptados al ambiente hostil de Hachtera. Rain
había dicho descaradamente si Hatchi eran los mismos. Las
expresiones en las caras de sus amantes habían sido inestimables.
El recuerdo hizo doler el corazón de Rain, y su compañero
debió haberlo notado. Se acercó al lado de Rain y le dio un golpe con
31 su gran cabeza. El gemido suave que emitió no debería haber sido
posible, no cuando se trataba de una criatura tan feroz, pero
confortaba a Rain. Envolvió sus brazos alrededor del Tatasti y
enterró la cara en su pelaje.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Más tarde, él culpaba el rumbo de lo que pasó a su improbable


amigo. El Tatasti era tan grande y cálido, con pelaje tan suave, que
Rain dejó de estar alerta y dejó de ser tan hiper —consciente de su
entorno. No supo cuánto tiempo se quedó ahí, meditando sobre su
situación y posiblemente, llorando, pero de repente, el Tatasti lo
empujó hacia abajo y saltó sobre él, protegiéndolo con su forma más
amplia.
Aturdido Rain, sin embargo, se recuperó lo suficientemente de
la caída para oír lo que sonaba como una maldición Hachti. La voz
no pertenecía ni a Drennach o a Neshtai, y eso no era bueno. —
Aléjate de él, criatura —. El Hachti gritó.
El Tatasti retornó y gruñó, listo para enfrentar al intruso que
obviamente consideraba una amenaza. En el proceso, Rain se liberó
de su control, y Rain logró levantarse sólo para enfrentarse con un
Hachti desconocido, pero furioso mirándolo.
—¿Qué estás haciendo, idiota? ¿Eres tan lento que le
permitirás al Tatasti comerte? Apártate de aquí.
Mientras le hablaba, el Hachti se lanzó en el aire, flotando por
encima, fuera del alcance del Tatasti. Sus alas se torcieron y Rain
empujó a su amigo fuera del camino justo a tiempo antes de que la
armadura del ala lanzara varios proyectiles de metal. Las cuchillas
aterrizaron a pulgadas de distancia de los pies de Rain, pero él no
tenía tiempo para centrarse en su miedo o aprensión.
Se levantó, colocándose delante del Tatasti. —Detente. Esto es
innecesario. No está tratando de hacerme daño.
32 El Hachti lo miró como si estuviera loco. —¿Tienes alguna
idea de lo que estas cosas pueden hacerle a un Hachti en la tierra?
Probablemente considerarías una mejor manera de incapacitarte
para que pueda alimentar a sus crías.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Te equivocas. Sé que es un Tatasti, y es mi amigo.


—Los Tatasti son bestias sin mente —. El desconocido Hachti
se burló. —Ellos no tienen amigos. Todo lo que tienen es su instinto.
Rain no pudo argumentar en contra de la cosa del instinto,
sobre todo cuando el Tatasti gruñó en una clara expresión de ira
salvaje. Sin embargo, también era un medio —humano
desacostumbrado en un planeta alienígena, y su instinto de
conservación no era lo suficientemente fuerte como para adormecer
su yo naturalmente terco y sarcástico. —Ah, y supongo que tú eres
muy capaz de juzgar, ¿verdad? Dado que los Hachti son criaturas
muy instintivas también, por lo que se.
No era lo mismo, por supuesto. Los Hachti no eran animales,
no como los Tatasti lo eran. Pero Rain estaba haciendo un
punto. Drennach y Neshtai eran más de lo que parecían. A pesar de
su duro exterior, eran amorosos y protectores, tal vez
demasiado. Para Rain hacerse amigo de las bestias de Hachtera, era
como amar la naturaleza de sus compañeros de vinculo, algo que
todos merecían.
Por supuesto, no podía explicar eso al Hachti extraño, así que
lo mejor que podía hacer, era simplemente neutralizar la situación
mediante la separación de los dos aspirantes a contrincantes. Miró
hacia su compañero Tatasti y agitó los brazos. —Vete. Yo me
encargo de las cosas aquí. Está bien.
Su amigo no parecía convencido, pero Rain insistió. Él no le
dijo nada, y en su lugar sólo acarició la gran cabeza de la bestia y
33 haciéndolo entender. Gruñendo, el Tatasti le dio un golpe con su
hocico, y, finalmente, comenzó a alejarse.
Afortunadamente, el Hachti permaneció tranquilo durante el
intercambio, lo que permitió a la bestia desaparecer en la selva. Fue
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

sólo cuando el nuevo desconocido habló, que Rain miró hacia él. —
¿Cómo hiciste eso? ¿Cómo controlas a la criatura?
—Yo no la controlo —. Rain respondió con calma. —Como
dije, es mi amigo.
Algo peligroso brilló en los ojos del Hachti. —Eso no es
posible.
Esa fue la única advertencia que Rain consiguió antes de que el
desconocido estuviera barriendo hacia él en un ataque
repentino. Antes de que Rain pudiera incluso pensar en esquivarlo,
una bandada de Arani surgió de los árboles, rodeando al Hachti,
chillando y arañándolo.
Por supuesto, a diferencia del Tatasti, los pájaros no podían
hacerle mucho daño. El único lugar vulnerable donde podían
dañarle, eran los ojos del Hachti y el extraño era muy adepto a
protegerlos. Era realmente sólo una cuestión de tiempo hasta que
una de las aves fuera asesinada, y Rain no podía permitir eso.
Su cuerpo casi se movió por su cuenta. Él se encontró
corriendo hacia adelante, utilizando un árbol cercano como palanca,
saltando sobre el Hachti. Fue una maniobra arriesgada, dado todos
los objetos puntiagudos que el Hachti tenía a su disposición, pero el
extraño obviamente, no se lo esperaba. Distraído por las aves, no se
dio cuenta del movimiento de Rain.
Un Arani le hizo lugar a Rain y Rain descendiendo en el aire,
conectando con su pie en la parte posterior del cráneo del Hachti. Él
así logró evitar esas alas peligrosas y sus armaduras, aterrizando a
34 salvo en el suelo.
Hizo una mueca cuando se levantó, dándose cuenta de que su
tobillo no estaba contento con su decisión de atacar la dura cabeza
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

de un Hachti. No obstante, había valido la pena, porque a pesar de


todo, el Hachti estaba en el suelo también.
—¿Qué... ¿Cómo hiciste eso? — Preguntó el hombre,
parpadeando aturdido hacia Rain. —¿Quién eres?
Rain se encogió de hombros. —Soy Rain. Pero supongo que ya
lo sabes. Parece que en ese sentido, tienes una ventaja sobre mí.
¿Quién exactamente eres tú?
El Hachti lo observó con una mirada sagaz, pero no
respondió. Por otra parte, tal vez no tenía que hacerlo. Ahora que
podía mirarlo más de cerca, Rain se daba cuenta que el pelaje del
hombre era de un púrpura muy ligero. ¿Podría ser éste el hermano
de camada de Neshtai, Nyedal? Neshtai le había dicho una vez antes
que los hermanos de camada solían tener pelajes que eran similares,
aunque en tonos más tenues, aunque los guerreros siempre tenían
una coloración brillante, como era lo común de todas las criaturas en
Hachteran. Nyedal era un chamán, y este hombre por alguna razón
estaba muy cerca de la casa de Neshtai, por lo que no era muy
absurda la posibilidad de que el hermano de camada de Neshtai
hubiera llegado para espiarlo.
El hombre dio un paso adelante, con los ojos brillando de una
manera que Rain no entendía. Afortunadamente, antes de que
cualquier otra cosa pudiera suceder, Rain los sintió. Sintió a sus
amantes cerca, y al instante se relajó.
Drennach y Neshtai salieron fuera de la zona verde, mirándose
salvajes, peligrosos y más guapos que nunca. —¿Qué en el universo
35 está pasando aquí? — Preguntó Neshtai. —¿Nyedal? ¿Qué estás
haciendo con Rain?
Drennach inmediatamente abordó a Rain, escaneándolo de
pies a cabeza, obviamente buscando lesiones. Sus ojos brillaron con
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

furia cuando vio la manera en que Rain favorecía su tobillo. Rain lo


agarró del brazo y sonrió. —Está bien. Estoy bien. Fue un
malentendido.
—No se ve como un malentendido para mí —. Drennach
gruñó.
Neshtai ya había llegado con su hermano de camada y estaba
actualmente, fijándolo a un árbol, su mayor aparentemente
enanismo Nyedal. Debería haber sido imposible, no era en realidad
mucho más grande que el otro Hachti, pero su sola presencia y su
furia le hacía más grande que la vida. A pesar de las graves
circunstancias, Rain sintió agrupándose la excitación en sus
entrañas. Él hizo todo lo posible para desterrarla en la parte
posterior de su mente, aunque sólo funcionó cuando se dio cuenta de
que, lo más probable, es que Nyedal habría sido púrpura incluso si
su pelaje no había tenido ese color. El agarre de Neshtai sobre su
hermano de camada era tan fuerte que el otro Hachti se estaba
ahogando, lo cual era de hecho, una cosa muy mala.
—Neshtai, por favor déjalo. Yo no estoy herido. Cálmate.
Él probablemente hubiera sido más útil si pudiera haber
llegado junto a Neshtai, pero Drennach estaba en su camino y se
negó a ceder. Se le ocurrió a Rain que Drennach parecía
terriblemente preocupado por su tobillo. Cuando no puedes
vencerlos, únete a ellos.
Deliberadamente, puso un poco de presión sobre su pierna
herida y silbó por el dolor que lo atravesó. Era una exageración —
36 extrañamente dramatizada, que apenas sintió, pero funcionó
bien. Neshtai bajó a su hermano de camada y se volvió hacia
Rain. —¿Gatito?
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Su voz estaba destrozada, ronca y cruda, y Rain no lo tenía fácil


para estar enojado con cualquiera de sus compañeros Hachti. —Sólo
ven aquí por un momento, ¿de acuerdo? Te prometo que os lo voy a
explicar.
Neshtai lo hizo. Ahora que él estaba ahí, él no parecía
considerar a Nyedal una amenaza real, aunque Rain sabía que no
debía creer que Nyedal se saldría con la suya. Por el momento sin
embargo, Drennach guió a Rain para que se sentara en la hierba y se
arrodilló frente a él. Neshtai se unió a ellos, mirando el tobillo de
Rain con preocupación. —Dinos.
Así, Rain lo hizo. Les explicó acerca de como no podía dormir,
que salió a caminar y se encontró con su amigo Tatasti. Sus amantes
ya estaban acostumbrados a sus caprichos para ahora y ya no se
estremecían cuando Rain mencionaba a la gran bestia. Ese no fue el
caso cuando Rain explicó que Nyedal había atacado al Tatasti y que
Rain había conseguido ponerse entre ellos dos.
Había planeado pasar superficialmente sobre los detalles, sin
duda más que nada, omitiendo la pequeña parte donde casi había
sido apuñalado por Nyedal, pero las cosas no salieron como él lo
había querido. Neshtai y Drennach se separaron brevemente,
alejándose de él, mirando los alrededores, la hierba, la tierra, las
hojas de arriba. Los extraños puñales seguían ahí, y por desgracia,
Neshtai y Drennach estaban muy bien entrenados. Rain no supo lo
que vieron, pero era suficiente para que cualquier intento de engaño
hubiera sido contraproducente. Mentalmente suspiro, Rain terminó
37 su relato explicando el raro ataque por parte de
Nyedal. Probablemente, era mejor que sus compañeros estuvieran
informados de todas formas, ya que el ataque había sido inesperado
e injustificado.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

También puso a Drennach y Neshtai imposiblemente


furiosos. Neshtai se levantó, y su voz era baja y fría como una tumba
cuando habló. —Dime, Nyedal... ¿Por qué exactamente creíste que
era una buena idea atacar a mi compañero de vinculo?
—Fue una prueba —. Nyedal respondió sin vacilar. —Tengo
que decir que los resultados son... sorprendentes. Nunca
mencionaste que tu... Rain fuera un chamán.
Rain tenía la sensación de que Nyedal originalmente había
querido decir algo más, y el hecho de que él había cambiado de idea
en el último momento, le pareció significativo. Por otra parte, nada
era tan raro o torturante como la aparente creencia de Nyedal sobre
que Rain pertenecía al mismo clan que era legado propio de los
Hachti.
—Yo no soy un chamán — intentó decir. —Ni siquiera soy
Hachti.
—Es posible que no seas Hachti, pero tú perteneces a
Hachtera ahora, como tu compañero de vínculo manifiesta con tanta
elocuencia —. Nyedal lo inmovilizó con una mirada que parecía tener
demasiado conocimiento, y tal vez incluso, una dosis de anhelo. —Al
final, no importa. Eres un chamán, independientemente de tu
experiencia o poder, has sido capaz de enlazarte con un Tatasti.
Nadie lo ha hecho excepto tú. Dime, ¿Cómo exactamente lo hiciste?
—Yo... yo sólo hablo con ellos —. Rain se encogió de hombros,
incómodo. —No estoy seguro de poder explicarlo.
Afortunadamente, Nyedal lo dejo ir. —Entiendo. No voy a
38 insistir, al menos no por ahora. Eres demasiado joven y lo que
compartes con Hachtera es privado.
Rain se sorprendió cuando se dio cuenta de que Nyedal quería
decir esas palabras, que él realmente lo entendía. No sabía
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

exactamente qué pensar, si debía estar dispuesto a defenderse de


otro posible ataque, o tal vez argumentar que él no había estado
haciendo nada malo. Era en momentos como estos que se daba
cuenta realmente de lo ajeno que era él a este planeta.
Sólo cuando la mirada de Nyedal descendió a su tobillo, Rain
se dio cuenta que una vid se había envuelto alrededor de su pierna,
aferrándose sólo lo suficientemente apretada para proporcionarle
comodidad. Era casi como un amigo presionando su mano en su
hombro o abrazándolo cuando él tenía miedo. Se preguntaba si no
debería haberse asustado por el hecho de sentirlo tan natural.
Nyedal parecía pensar que sí, ya que sus ojos eran oscuros y
feroces cuando miró hacia Neshtai. —Neshtai... No te preocupes por
lo que hablamos en la reunión. Me aseguraré de que tu compañero
de vínculo no tenga que hablar con el resto de los chamanes.
—¿Por qué? — Preguntó Neshtai, con su voz llena de
sospechas. —¿Por qué harías eso?
—Debido a que tu compañero de vínculo es muy especial. No
estoy seguro de cuánto, pero creo que por el momento, lo mejor sería
que lo mantengan en secreto.
—Pero... yo no le hago daño a nadie.
—También no eres humano, Rain — dijo Nyedal. —Eres muy
posiblemente el primer varón Viragoan que nazca en milenios, y si tu
planeta de origen sospecha, estaría muy interesado en saber sobre ti.

39
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Neshtai no confiaba en su hermano de camada. Venía de haber


crecido juntos y de pertenece a clanes que eran tan diferentes entre
sí, pero que estaban, no obstante, obligados a interactuar. Él y
Nyedal siempre habían chocado por el máximo provecho de todos
sus hermanos, por lo que Neshtai consideraba su desconfianza
justificada.
Aún así, cuando Nyedal habló, Neshtai le creyó. Sólo había
algunas cosas sobre las que Nyedal mentiría, y la naturaleza de un
chamán definitivamente no estaba entre ellas. No sólo eso, sino que
Neshtai ya había reconocido que Rain era especial. De lo contrario,
ya habría tenido una crisis nerviosa solamente de la idea sobre la
aparente amistad de su compañero de vínculo con un Tatasti.
A fin de cuentas, la idea que Nyedal sugería no era tan
descabellada como debería haber sido. Sin embargo, Rain no
pensaba lo mismo. Él se rió y negó con la cabeza. —Yo soy un
mestizo, nada más —. Dijo. —Sí, podría ser un poco más resistente
que los humanos, pero mi conjetura es que no es lo que te refieres.
—En realidad no —. Dijo Nyedal. —Una vez más, no voy a
insistir. Tal vez tú no estás listo para entender tu potencial. Eso no
cambia, muy probablemente, el hecho de lo que eres. Hachtera es
muy similar a Virago, y mi hipótesis es que estar aquí tuvo que haber
despertado algún tipo de habilidades latentes que permanecían
ocultas mientras estabas en el planeta de tu padre. Desde luego,
puedo decirte una cosa. Las plantas no suelen abrazar a los Hachti,
incluso a aquellos como nosotros que somos chamanes.
40 Cuando Rain reflexionaba sobre eso, Neshtai no podía dejar de
repasar todo lo que había aprendido sobre las Viragoans. La manera
en que hacía tiempo que habían perdido a sus miembros varones,
pero no lo habían hecho a propósito. El rechazo a la descendencia
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

masculina había sido causado por la genética Viragoan, no


realmente a un odio sobre los hombres de su población.
Si Rain se las había ingeniado para eludir ese capricho
genético, era muy posiblemente, esencial para el futuro de su
raza. Un escalofrío pasó por la columna de Neshtai al recordar la
visita de la madre de Rain. En ese momento, la había considerado
una consecuencia natural por el paso de Rain con los traficantes de
esclavos, pero ¿Qué si hubiera sido más que eso? ¿Y si su ira hacia
Neshtai y Drennach tenía otras razones?
Tratarían de tomar a Rain. Si las Viragoans sabían lo que Rain
podía ser, ellas vendrían por él. Neshtai gruñó y tiró de Rain cerca,
por lo que su compañero de vínculo gritó de sorpresa debido al
movimiento brusco. —No voy a permitir eso —. Espetó.
No explicó a lo que se refería, pero tampoco Drennach ni
Nyedal lo necesitaban. Drennach se unió a él y Rain, envolviendo sus
alas alrededor de su bello amante en un capullo de
protección. Nyedal asintió en señal de conformidad por su
decisión. —Yo no esperaría que lo hicieran. Como dije, tú tendrás
todo mi apoyo.
En un primer momento, Rain parecía sorprendido por el giro
de la conversación, pero siendo de rápido ingenio, pronto
comprendió de lo que estaban hablando. —¿Crees que las Viragoans
vendrán por mí? Si ese es el caso, podría desencadenar una guerra
abierta. ¿Por qué me ayudarías?
—Porque ante todo, soy un chamán —. Nyedal sonrió
41 suavemente. —Soy parte de los clanes de Ornea, y yo soy un Hachti.
Yo pude haber querido atormentar a mi hermano, y yo puedo
desconfiar de sus decisiones, pero hay una cosa que todos los Hachti
tenemos en común, el hecho de que protegemos y obedecemos a
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Hachtera. Y Hachtera ha hecho su elección. Eso es todo lo que


necesito saber.
Se volvió hacia Neshtai y arqueó una ceja. —Mantén a tus
compañeros de vínculo seguros, hermano de camada. Tengo la
esperanza de que las Viragoans no se enteren de esto, pero yo no
apostaría por ello.
Nyedal no esperó una respuesta. En su lugar, se lanzó en el
aire y voló antes de que Neshtai incluso pudiera pensar en una
respuesta. Él habría sido probablemente más rápido en responder a
su hermano de camada, pero él todavía estaba centrado en el hecho
de que Nyedal había utilizado la forma plural, 'compañeros'.
—¿Acaba de decir lo que pienso que dijo? — Drennach
preguntó con voz trémula.
—Parece que sí —. Respondió Neshtai. —Supongo que era
sólo una cuestión de tiempo antes de que él lo descubriera. Los
Hachti no comparten a sus compañeros de vínculo, y Nyedal
siempre ha sido inteligente.
—Lo siento mucho por esto — susurró Rain. —Él no podía
haberlo averiguado si yo no hubiera…
—No es tu culpa —. Neshtai interrumpió a su compañero de
vínculo. —No te atrevas a culparte a ti mismo. Además, tenemos
cosas más importantes de qué preocuparnos.
Drennach asintió. —A lo sumo, tendremos que apartarnos del
clan, pero no pueden realmente hacernos daño, ya que no es ilegal.
Para ser honesto, teniendo en cuenta lo que acabo de descubrir, ni
42 siquiera puedo llevar yo mismo la atención.
Por su parte, Neshtai odiaba que él no se hubiera dado cuenta
antes, y que su hermano de camada fuera quien le señalara el peligro
potencial. Neshtai podría no estar tan bien informado sobre los
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

clanes de Ornea como Nyedal, pero él no era un simple arma


tampoco, y lo que podría haber ocurrido podía haber puesto algo
más en juego. Si quería ser perfectamente honesto, había culpado en
gran medida las capacidades de Rain en el hecho de que nadie, ni
siquiera el Tatasti, podían negar la perfección de Rain. Obviamente,
tanto él como Drennach, habían estado tan distraídos por su
sexualidad que se habían olvidado de algunos detalles muy
importantes.
—Vamos. Tenemos que volver a casa.
Él y Drennach necesitaban tomar medidas inmediatas para
asegurarse de que nadie pudiera apartar a Rain de ellos, y tenían que
empezar por conseguir que Rain estuviera detrás de una puerta
cerrada.
Rain tenía otras ideas. —Espera — dijo, alejándose de su
abrazo. —Si soy Viragoan... ¿Eso significa lo que creo que significa?
Neshtai dio a su compañero de vínculo una mirada
cautelosa. —¿Gatito?
—Las Viragoans son notoriamente una de las pocas razas que
son completamente compatibles con los Hachti. Eso significa que no
hay absolutamente ninguna razón para que nos neguemos a
nosotros mismos. No pueden hacerme daño, incluso cuando estén
en celo.
Tenía razón, por supuesto. Si Rain hubiera sido una mujer
Viragoan, Neshtai y Drennach nunca lo hubieran empujado lejos
durante su celo. Una chispa de esperanza entró como erupción en el
43 pecho de Neshtai. ¿Podría ser? ¿Podría su preocupación ser
innecesaria en ese sentido?
El hecho era que estaban pensando en algo que en algún
momento debería haber sido extraño o insignificante, pero a decir
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

verdad, Neshtai era muy consciente de lo mucho que había afectado


a Rain quedar fuera de su relación. Tanto él como Drennach habían
hecho todo lo posible para manejar la situación, pero no había
funcionado tan bien como Neshtai lo hubiera querido.
Teniendo en cuenta que se enfrentaban ahora a una grave
amenaza, eso debería haberlos alejado de este tema particular, tal
vez para preocuparse por ello después. Pero en la mente de Neshtai,
su mayor fortaleza era su amor y la fe de Rain en sí mismo, en
Neshtai y en Drennach. —Tendría sentido — él estuvo de
acuerdo. —Pero Rain... No significa que lo haremos todavía sin
tener cuidado.
Drennach asintió. —Siempre me pregunté cómo era posible
que tú fueras nuestro compañero, dado lo opuesto entre nosotros —
. Sus manos se apretaron en puños y sus alas se torcieron cuando él
obviamente intentó contenerse de alcanzar a Rain. —Aún así, no nos
puedes culpar a nosotros por preocuparnos.
Era muy probable que tuviera mucho por decir, pero Rain lo
dejó pasar. De hecho, la tensión pareció drenarse fuera de sus
hombros, como si le hubiera restado importancia a una carga que no
debería haber estado llevando, para empezar.
—No, yo no te culpo — dijo. —Soy lo suficientemente egoísta
como para resentirme, pero entiendo por qué actuaste como lo
hiciste. Yo también creo que eso ha cambiado ahora. Tenemos que
darnos una oportunidad para estar realmente juntos. Ustedes
mismos lo han dicho. Somos compañeros de vínculo. Estamos
44 hechos el uno para el otro. Creo en nosotros. ¿Y ustedes? —
Sólo había una respuesta posible para eso, y ya que Neshtai no
podía proporcionarla a través de palabras. Cruzó la distancia entre él
y Rain y presionó sus bocas juntas.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Sí, él creía. Él creía, porque no podía no hacerlo, ya no podía


evitar tocar éste hermoso hombre con los ojos del color de los cielos
de Hachtera. Él y Drennach habían intentado tanto y tan duro por
mantenerse alejados. Podrían intentarlo de nuevo, para dar otro
salto de fe y esta vez, creer que esto podía funcionar, que no tenían
que estar separados.
Sintió a Drennach unirse a él, el aroma de su hermano de clan
era tan familiar y lo despertaba como Rain. Sus alas se reunieron
para envolver a Rain en un abrazo correoso, y su compañero se
estremeció y se fundió contra el pecho de Neshtai, sucumbiendo a su
beso.
Neshtai esperaba la pasión. Él esperaba el deseo y la
lujuria. Desafortunadamente, él también esperaba el alivio palpable,
la entrega en la manera en que Rain brillaba en algo totalmente más
intenso. Se habría sentido culpable, pero no había tiempo para
ello. De pronto, todos estaban arañándose uno al otro, y en el caso
Drennach y de Neshtai, mostraban resultados muy palpables. Sin
embargo, eran conscientes de sí mismos lo suficiente como para
evitar herir a su compañero, pero en cuestión de segundos, la ropa
de Rain estaba en trozos.
A Rain no parecía importarle. En todo caso, él estaba tratando
de hacer algo similar. No le fue tan fácil como a Neshtai y Drennach,
ya que no tenía garras después de todo, pero ayudaba que Drennach
y Neshtai en realidad no habían vestido su armadura, demasiado
frenéticos cuando habían notado la ausencia de Rain como para
45 preocuparse de eso. Los materiales fueron arrancados cuando Rain
tiró de ellos, lo que en realidad animó a Neshtai. Un ser humano no
habría sido capaz de destruir la tela hecha para los
Hachti. Claramente, él había subestimado la fuerza de Rain.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Drennach parecía haberse dado cuenta también, porque él


lanzó un gemido gruñido que Neshtai entendía mejor que nadie. Él
estaba en el principio de su celo, y si no había sido fácil para él
contenerse para buscar a Rain afuera. Ahora, podían finalmente
hacerlo. Ahora, podían reclamar lo que era suyo.
Neshtai instaló a Rain sobre la hierba, con Drennach
uniéndoseles unos pocos segundos más tarde. Normalmente, los
Hachti tendían a evitar los acoplamientos en la intemperie si podían
evitarlo, pero ahora, Neshtai sabía que estaban a salvo. Con el rabillo
del ojo, incluso vio una planta potencialmente venenosa rodando
lejos de ellos. Sí, Hachtera parecía alentarlos, y cuando tocó el suelo,
la tierra palpitó bajo sus dedos.
Él realmente no sabía qué hacer con ello, pero no
importaba. Dejó que sus instintos se apoderaran y robó otro beso de
los dulces labios de Rain. Se le ocurrió que podía haberse perdido de
esto tan fácilmente, si Nyedal hubiera apuntado un poco más
alto. Maldita sea, había dejado ir a su hermano de camada con
demasiada facilidad.
Rain debió haber notado que algo no estaba del todo bien,
porque él mordió el labio inferior de Neshtai, reclamando su
atención de regreso a lo que estaban haciendo. Empujó a Neshtai
hacia atrás, sólo lo suficiente para darse el espacio y meterse en el
regazo de Neshtai. Neshtai se dejó llevar junto con él, y terminó
inclinándose hacia atrás, con las alas rozando el suelo mientras él y
Rain se besaban.
46 El ángulo dejó a Drennach detrás de Rain, y cuando Neshtai
rompió el beso en la boca entre él y su hermoso gatito, encontró a
Drennach sonriendo salvajemente hacia él. No hacía falta ser un
genio para darse cuenta por qué era eso. Neshtai envolvió un brazo
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

alrededor de Rain, sosteniéndolo en su lugar mientras Drennach


deslizaba sus dedos dentro del culo de Rain.
Neshtai en realidad no podía ver lo que estaba pasando, pero
no tenía que hacerlo. Lo sentía en la repentina tensión de los
músculos de Rain, lo oía en los gemidos entrecortados que Rain
dejaba escapar. Lamió la oreja de Rain y mordisqueó el lóbulo, a la
vez que dejaba que los dedos de su mano libre vagaran sobre cada
pulgada de Rain que podía alcanzar.
La polla dura de Rain se clavó en el abdomen de Neshtai, y
parecía dividido entre el deseo de frotarse contra Neshtai y el
impulso de empalarse a sí mismo en los dedos de Drennach. Neshtai
decidido que Rain no debería tener que elegir.
Él cambió su posición, deslizándose hacia fuera de debajo de
Rain. En un primer momento, Rain se quejó en señal de protesta,
pero como de costumbre, Neshtai y Drennach eran de pensamientos
similares, y Drennach era muy bueno en proveerle una
compensación a Rain. Los hermosos ojos morados de Rain se
abrieron y él lanzó un gemido ahogado, un entrecortado —Oh, sí,
ahí —. Señalando con bastante elocuencia que Drennach estaba
torturando su próstata.
Probablemente se habría caído en su cara si Neshtai no
hubiera estado ahí para atraparlo. Por supuesto, Neshtai tenía toda
la intención de hacer mucho más que eso. Después de todo, él ya se
había negado a Rain durante demasiado tiempo. Ya era hora de que
alcanzaran todos el amor debido a las decisiones que habían estado
47 haciendo.
El aroma salvaje de las feromonas los envolvió a todos ellos, el
suyo propio y el de Drennach, combinados con el aroma natural de
Rain. El pene de Neshtai hacía tiempo que había dejado su bolsa
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

protectora, y cualquier apariencia de control que podía haber


reunido quedó en el olvido por el aroma del deseo de sus
compañeros. Su polla tomó su forma dentro del ciclo de celo,
dividiéndose y llenándose de espinas, pero no hizo ningún intento de
tocarse o incluso de tener a Rain o Drennach haciéndolo. En su
lugar, se zambulló debajo y tomó la erección de Rain en su boca.
Por encima de él, Rain lanzó un aullido que despertó los
instintos más primarios de Neshtai. Aumentó la velocidad y la fuerza
de su aspiración, el sabor del líquido pre seminal de Rain, tomó un
lugar preferente. Quería tan desesperadamente la muestra de la
semilla de Rain, y sentir a su bello compañero deshaciéndose bajo su
tacto.
Una vez más, los deseos de Drennach hicieron eco de los suyos
propios. Neshtai podía oír a su compañero Hachti gruñendo por
encima de él, y él deseaba poder ver lo que estaba haciendo
Drennach. En cambio, él cerró los ojos y se concentró en el placer de
Rain.
Esto, esto era lo que quería. Esto era lo que necesitaba,
tomarse, reclamarse, estar juntos. Y los dioses lo ayudaran a él,
porque hoy, él finalmente lo conseguiría.

48 Drennach nunca había tenido la oportunidad de tomar a Rain


desde que su celo había comenzado. Había estado demasiado
salvaje, demasiado intenso, y él y Neshtai habían tenido demasiado
miedo.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

No había más miedo ahora. Cuando quitó sus dedos del canal
estrecho de Rain, sólo podía sentir la voluntad, la lujuria, el deseo
absoluto de unirse para completar el círculo de su relación y
finalmente, estabilizar la mezcla volátil en la que siempre habían
estado.
Era una cosa divertida de considerar, ya que la naturaleza de
un Hachti nunca podría ser completamente estable. Sus instintos
eran demasiado poderosos, demasiado cercanos a la superficie, y sus
ciclos de celo demasiado violentos. Pero... Esto era totalmente
diferente. Con sus compañeros de vínculo, Drennach
verdaderamente se sentía completo.
Dejó que sus pensamientos se alejaran y se centró en lo
correcto que le ofrecían Neshtai y Rain. Tomando las caderas de
Rain en un agarre con tanta fuerza que podría dejarle moretones, él
colocó su pene contra el agujero de éste. Ya había utilizado el
lubricante natural que segregaba para lubricar y estirar a su
compañero de vínculo, pero aún así, cuando la cabeza de su pene
cruzó más allá del anillo de músculo guardián en la entrada de Rain,
no pudo ayudarse siseando cuando Rain le hizo eco.
Era diferente de las otras veces que habían estado juntos. Las
espinas en su polla recorrieron las paredes internas de Rain, por lo
que su compañero de vínculo gimió de excitación pura. Drennach no
lo estaba haciendo mucho mejor. Si se hubiera contenido incluso
una medida, dudando de que Rain pudiera tomar esto, eso no habría
pasado. Las espinas estaban diseñadas para estimular aún más y
49 despertar a un compañero Hachti, pero otras especies no podían
realmente manejarlas, no durante el celo del momento. Rain, sin
embargo... Él obviamente no tenía problemas. Su cuerpo se rindió a
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

la invasión de Drennach con facilidad, y Drennach finalmente se


permitió creer, dejarse ir, para abrazar su celo.
Empezó a moverse dentro y fuera de Rain, instado a seguir
adelante por los gruñidos sordos de Neshtai. Su hermano de clan
estaba dándole placer a su pareja con su boca, y aunque Drennach
sabía exactamente cómo Neshtai se veía con los labios estirados
alrededor de una polla, sin embargo, se entristecía por ser privado
de esa vista, no obstante el hecho de escuchar los gritos procedentes
de Rain a causa de sus atenciones, hacía que todo valiera la pena.
¿Por qué habían incluso tenido miedo? Rain estaba hecho para
ellos, era su pareja perfecta. Era tan fácil caer en el ritmo adecuado,
les resultaba algo natural e instintivo como respirar. Ellos no
necesitaban ningún tiempo para adaptarse a la mecánica. Incluso si
tanto Drennach como Neshtai estaban en celo, ellos no se
convirtieron en bestias sin mente como lo habían temido.
Ellos no se perdieron a sí mismos, por lo que no tenían que
rehuir o contenerse. Tanto Neshtai como Drennach habían puesto
mucho esfuerzo en dominarse, pero ahora, Drennach se daba cuenta
de que no tenían que obligar a sus instintos naturales a una forma
que se adaptara a su relación. Había sido una tontería tratar, o más
bien, sentir la necesidad de que tenían que hacer ese intento. Rain
había estado en lo cierto.
Cuando Drennach abrazó esa realización, incluso estos
pensamientos se desviaron hacia el fondo de su mente. Se concentró
en un puñado de ideas que daban vueltas en un círculo continuo, en
50 una letanía que se repetía una y otra vez en su mente. Caliente.
Compañeros. Rain. Neshtai. Sí. Más. Toca. Perfume. Reclamación.
Sí, eso era lo que era, un sistema afirmando más allá de todo lo
que habían hecho antes. Drennach ya sentía su clímax rugiendo
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

inminente sobre él, y trató dar lo mejor para resistirlo, para


prolongar esto durante un tiempo más largo. Pero con su celo
amenazando con quemar fuera de su pelaje, simplemente no le fue
posible, y pronto, él estaba empujándose frenéticamente, tratando
de conseguir llegar más profundo, siempre más profundo, para
marcar a Rain como suyo en la forma en la que él no lo había logrado
antes.
Cuando llegó, se sintió más libre que nunca, más libre de lo
que él se sentía cuando volaba sobre el cielo de Hachtera. Él los vio,
vio el hermoso horizonte brillando en el mismo tono que los ojos de
Rain y la piel de Neshtai, y supo a dónde pertenecía.
El cuerpo de Rain se puso rígido, las feromonas de Drennach
finalmente lo empujaron sobre el borde. Neshtai gruñó con evidente
satisfacción cuando Rain encontró su pico, los músculos de su culo
apretaron la polla de Drennach en una prensa casi dolorosa.
El temblor en el cuerpo de Rain hizo que Drennach sospechara
que su compañero medio —Viragoan estaba al borde del colapso,
pero Drennach no iba a dejar que eso sucediera. Además, el aroma
salvaje de las feromonas de Neshtai le decía a Drennach que su
hermano de clan no estaba a punto de terminar con Rain. En el
momento en que Drennach se deslizó fuera de Rain, Neshtai volcó a
su compañero dándole la vuelta y se deslizó en su interior.
Dado que Rain estaba básicamente sentado en el regazo de
Neshtai, sobre su polla, Drennach consiguió ver la explosión plena
en los ojos febriles de Rain. Incluso si él acababa de correrse, no
51 podía dejar de ahondar por otro beso. Su polla empezó a reclamar
atención una vez más, cuando él ahogó los gritos de felicidad de Rain
con su boca. Y al sentir los ecos de las embestidas de Neshtai través
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

del tembloroso cuerpo de Rain, él sabía que esto no había más que
empezado.

52
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Capítulo Tres

Los descubrimientos que cambian la vida, tal vez, hacen más


daño. Esa era la idea con la que Rain generalmente se despertaba,
antes de acurrucarse y relajarse en el abrazo cómodo de sus
amantes.
Si había sido feliz antes, en este momento él era
completamente feliz. La nube por la falta de correspondencia a su
potencial sexual se había levantado. Neshtai y Drennach lo habían
tocado libremente, y con gran entusiasmo. A lo largo de su ciclo de
celo, Rain podía contar los minutos que pasó a solas y sin ser tocado
con los dedos de una mano, y tal vez, tener dedos sobrantes. En
algunos otros, lo habría considerado sofocante, pero para ellos, era
simplemente como tenía que ser.
Las cosas no eran perfectas. No habían olvidado la advertencia
de Nyedal. En su mayor parte, no se hablaba de ello, pero Neshtai y
Drennach eran demasiado inteligentes y demasiado experimentados
para ignorar la amenaza del todo. Rain no se habría sorprendido si
su necesidad perpetua de tocarlo estaba conectada a ser consientes
de esa amenaza. Él no podía decidirse. Él podía ser completamente
capaz de protegerse a sí mismo, pero él era muy consciente de que
en este sentido, que era mejor prevenir que curar.
Y sin embargo, considerando todas las cosas, a pesar de la

53 vigilancia de sus amantes y el acuerdo de Rain sobre eso, todos ellos


quedaron estupefactos cuando la enfermedad lo golpeó. Sucedió de
la nada. Estaban sentados en el salón, disfrutando de su comida del
desayuno. Rain perezosamente masticando un pedazo de fruta,
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

completamente relajado mientras yacía con la espalda apoyada


contra el pecho de gran alcance de Neshtai. La cola de Neshtai
arrastrándose sobre su muslo, y mientras comía, Rain trataba de
distinguir si las mociones escritas no eran nada más que patrones
simplemente al azar.
Drennach se había ausentado brevemente por ir a comprobar
algo que había oído, y él volvió con una rabieta descontenta. —
Parece que el Arani ha decidido anidar en nuestro jardín.
Rain se hubiera reído, ya que nunca se cansaba de la reacción
de sus compañeros de vínculo a la afición de los animales por él. A
veces, Drennach y Neshtai casi parecían celosos, aunque por
supuesto, no tenía razón de ser.
No tuvo la oportunidad de decir nada. De repente, una
abrumadora sensación de náuseas fluyó sobre él. La mordida de la
fruta que había tomado, súbitamente le supo a podrido y él se separó
de Neshtai y la escupió. No fue suficiente, por lo que él se puso en
pie y se dirigió directo hacia el baño.
Oyó a Drennach y a Neshtai llamándolo por su nombre, pero él
no se detuvo. En el momento en que llegó a su destino, ya estaba
vomitando. Se dejó caer de rodillas frente a la taza del baño, y tuvo el
tiempo justo para estar agradecido sobre el tamaño construido para
un Hachti, antes de que vomitara.
Había olvidado la última vez que su estómago le había dado
problemas. Cortesía de sus genes Viragoan, siempre había sido
resistente, incluso antes de trasladarse a Hachtera y recibir su
54 aparente ―actualización‖, rara vez se enfermaba en absoluto, los
virus humanos no eran lo suficientemente fuertes para traspasar el
sistema inmune Viragoan.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Para Rain, parecía que esas décadas de estar felizmente libre


de enfermedades habían vuelto para morderlo en el culo. Su cabeza
le daba vueltas y apenas podía respirar. Arrojó y tiró hasta que no
quedó nada en su estómago, y luego, dejó escapar más, vomitando
líquido gástrico sólo porque él no podía parar.
Cuando finalmente llegó a su fin, se dejó caer hacia atrás y fue
afortunadamente capturado por uno de sus amantes. El pelaje de
Drennach se sentía suave contra su piel, y Rain cerró los ojos,
disfrutando de la cercanía, con el único de deseo de dormir.
No debería haberse sentido agotado. Habían estado
holgazaneando todo el día después de su encuentro regular de
despertar sexual, el que por lo general los llevaba al menos, a otro
intenso festín sexual donde Rain caía en uno de sus patentados
comas inducidos por el sexo. En este momento, no se sentía así en
absoluto. De hecho, incluso mientras yacía ahí, se preguntaba si no
sería una buena idea quedarse mejor en el cuarto de baño. Las ganas
de vomitar no habían desaparecido por completo.
—¿Estás bien? — Preguntó Neshtai, tocándolo suavemente en
los hombros.
—¿Te parece que estoy bien? — Rain espetó, metiendo sus
manos. ¿Qué clase de pregunta era esa? Acababa de arrojar todo el
contenido de su estómago. ¿Quién iba a considerar que eso de
alguna manera era estar bien?
Él se puso de pie y miró a Neshtai, entonces a Drennach. Sus
amantes se encontraron con su mirada, y la preocupación en sus
55 expresiones disipó su ira. Correcto. No estaban más que
preocupados.
—No estoy seguro —. Finalmente respondió con un suspiro. —
Debo haber comido algo que me cayó mal.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Neshtai no parecía muy convencido. —Tal vez. De cualquier


manera, tienes que dormir un poco. Vamos. Vamos a llevarte a la
cama.
Neshtai recogió a Rain, y Rain cayó sobre el hombro de su
amante. Tal vez en otro momento habría protestado, pero en este
momento, se sentía agotado, como si hubiera vomitado hasta la
última gota de su energía. Dios, incluso parecía tener problemas con
la selección de sus pensamientos, las imágenes no eran lo mejor que
podía haber conjurado.
Tener a Drennach y Neshtai ahí con él lo ayudó. Uno de ellos
estaba siempre a su lado en la cama, mientras que el otro limpiaba la
cocina y le acercó una bebida a base de hierbas que al parecer tenía
como propósito cortar sus náuseas. Neshtai se lo ofreció sorbo a
sorbo, y Rain hizo su mejor esfuerzo para beberlo, aunque sabía
como algo que hubiera vomitado fuera de la taza del inodoro.
Drennach se mantuvo acariciando su cabello mientras tanto, y
su cercanía ayudaba más de lo que Rain habría considerado
razonable. Antes de que Rain lo supiera, había bebido toda la rara
poción, y estaba sucumbiendo al sueño.
Al día siguiente, cuando se despertó de su sueño, se sentía
mejor y más alerta que nunca. De hecho, se sentía
caliente. Convenientemente, sus compañeros estaban ahí a su
alcance, con él intercalado entre sus grandes cuerpos
calientes. Miraron hacia él interesados, con los ojos entrecerrados, y
Rain procedió a tranquilizarlos, muy a fondo. Si él sacaba provecho
56 de su calor... Bueno, no creo que nadie pudiera haberlo culpado. Lo
último que quería era volver a la época en la que lo habían alejado
por ser demasiado proteccionistas con él.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Al principio, parecía que había llegado el fin del


problema. Rain no se sentía enfermo de nuevo, al menos no como el
primer día. Drennach y Neshtai estaban un poco más atentos, pero
no parecían mostrar ninguna intención de alejarse de él. De hecho,
se pegaron a él más cerca que nunca.
Alrededor de una semana después de aquel desafortunado
episodio, algo cambió. Rain estaba una vez más en la cama,
comiendo, su apetito había aumentado misteriosamente, pero
culpaba de ello al repentino deseo de sus compañeros ―para atender
cada una de sus ansias‖, cuando Drennach se inclinó más cerca. —
Cambió tu olor —. Dijo, con los ojos muy abiertos con alarma.
Rain frunció el ceño hacia su compañero de vínculo, sin
comprender. —¿Qué? ¿De qué estás hablando?
—El tiene razón —. Neshtai soltó la pieza de fruta que había
estado cortando para Rain y enterró su nariz en el cabello de éste,
inhalando profundamente. —Hueles diferente.
No tenía sentido decirles que su olor cambiaba todo el tiempo,
como cuando estaba cansado o excitado. Sus compañeros no
quisieron escuchar ninguna razón. Ellos estaban desesperados y al
parecer habían decidido que el cambio de olor era lo suficientemente
drástico como para sospechar que algo andaba mal con Rain.
Rain no estaba de acuerdo, ya que era su cuerpo, uno habría
pensado que su opinión debería contar. Él fue frenado por dos feas
miradas de sus compañeros de vínculo. Si esas miradas no hubieran
estado acompañadas por las alas temblorosas y garras chasqueando
57 en una clara señal de miedo y agitación, Rain estaría seriamente
cabreado. Así las cosas, decidió que podría complacerlos.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Tenemos que llegar con un curandero — dijo Neshtai. —


Creíamos que te habías adaptado bien a Hachtera, pero quizás nos
equivocamos.
—Necesitamos a alguien en quien podamos confiar —.
Drennach reflexionó. —Me pondré en contacto con Diatra. Ella me
ayudará si se le pido correctamente.
Diatra resultó ser la hermana de camada de Drennach. No
vivía en Felida, nadie de la familia de Drennach lo hacía, pero ella
sin embargo, hizo el viaje para verlo, y ella no vino sola.
Naturalmente, ellos no supieron eso hasta el último
momento. Mientras esperaban que Diatra llegara a la habitación
principal de la casa, Drennach de repente se puso tenso. —¡Oh, no!
— Dijo simplemente.
—¿Qué? — Rain dio una mirada a la cara de su compañero y
su corazón se cayó. —¿Qué pasa?
Drennach hizo una mueca con la expresión universal de una
persona que está siendo forzada a enfrentarse a visitantes no
deseados. —Mis padres.
Neshtai parecía tan dolido y se frotó los ojos con cansancio. —
¿Qué estaba pensando? Se trata de Rain. No quiero ser obligado a
explicar nuestro vínculo con tus padres.
—Supongo que no van a estar contentos de que ustedes dos
tengan una relación —. Rain adivinó.
Drennach negó con la cabeza. —Soy de una ciudad bastante
pequeña. Las tradiciones son muy importantes ahí, y estaban muy
58 orgullosos cuando yo nací para ser un Romwe. La idea de que yo
tenga un vínculo con Neshtai... No me puedo imaginar que vayan a
reaccionar bien.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Rain llevó su mano al hombro de Drennach. —Está bien. No


estás haciendo nada malo, y esta es nuestra casa. Si no les gusta,
pueden irse.
Drennach le sonrió, y por un momento, el estado de ánimo se
aligeró considerablemente. —¿Tú nos protegerás a continuación,
gatito?
—Por supuesto. Tengo un Tatasti y yo no tengo miedo de
utilizarlo.
Neshtai y Drennach se rieron, aunque Rain no estaba seguro
de si captaron la idea de la cultura popular de los terrícolas. Se le
ocurrió a Rain entonces, que él no había considerado las diferencias
entre él y sus compañeros de vínculo en sus épocas, incluso si fueran
más que un poco obvias. Sonrió para sí. Ellos tres se pertenecían
ahora y dudaba que alguien pudiera cambiar eso.
Cuando los sistemas de la casa les alertaron de la llegada de
sus invitados, Drennach se levantó para recibir a su familia. Rain
compartió una mirada con Neshtai y a continuación, caminaron
detrás de Drennach. Llegaron al pasillo justo cuando la puerta de
entrada se abría, permitiendo que tres Hachti llegaran al interior.
El mayor de los tres era evidentemente masculino y se parecía
mucho a Drennach, aunque su piel era de un tono azul
brillante. Rain sabía lo suficiente sobre su compañero de vínculo
para adivinar que el hombre era el padre de Drennach,
Chanal. Chanal palmeó el hombro de Drennach con una fuerza que
probablemente habría enviado a un ―no Hachti‖ sobre sus rodillas, o
59 tal vez incluso, a través del suelo. —Hijo — el hombre saludó a
Drennach con brusquedad. —Debiste habernos llamado antes.
Rain no sabía qué hacer con eso, ¿Acaso ellos pensaban que el
problema era el lazo con su compañero y que podían arreglarlo o
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

qué? Pero él no tuvo la oportunidad de reunir su justa indignación.


Las dos mujeres Hachti, que eran notablemente casi tan grandes
como los hombres, de repente estaban a su lado. La más joven de las
dos, a quien Rain identificó como la hermana de camada de
Drennach, Diatra, lo agarró por el hombro y lo miró de pies a
cabeza. Mientras tanto su madre, Keia se limitó a mirarlo. —Oh.
Drennach se separó de su padre y se unió a Rain y Neshtai. —
Oh, ¿qué?
Por su lado, Neshtai prácticamente vibró con la tensión. —
¿Nos pueden decir lo que está mal con él?
La madre de Drennach parpadeó hacia ellos. —Bueno, es
bastante obvio. Está embarazado.
El mundo se inclinó un poco ante sus palabras. Tendría que
haberse reído en su cara, sobre todo porque algo en ella todavía lo
ponía en el borde, pero no lo hizo. Por alguna razón, no estaba de
humor para reírse de todo.
Cuando su visión dejó de jugarle una mala pasada, se encontró
sentado una vez más, en la sala principal, con sus compañeros
revoloteando por encima de él. Se las arregló para recuperar el
aliento justo a tiempo para notar a los otros tres Hachti deslizándose
en la habitación. —No puedo estar embarazado — dijo. —Soy un
hombre.
Diatra le dirigió una mirada extraña de comprensión. —Sé que
es probable que sea extraño para ti, pero tú eres Viragoan. Tu
ascendencia no es precisamente común.
60 Neshtai se tensó. —Es sólo un medio —Viragoan. Su padre es
humano.
El padre de Drennach le dio a Neshtai una mirada sucia. —Ni
siquiera lo intentes, hijo. Lo sabemos todo. Tu hermano era
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

consciente de que necesitarían algunos aliados, y mientras que


exactamente no nos esperábamos esto, no puedo decir que estuviera
equivocado.
Neshtai apretó los puños, obviamente descontento con el
hecho de que Nyedal les hubiera dado la vuelta a la espalda
revelando el secreto de Rain. Rain decidió que a pesar de lo extraño
de la situación, podían establecer temporalmente sus dudas a un
lado para evitar cualquier conflicto entre el grupo Hachti. Se aclaró
la garganta, llamando la atención de todos hacia él. —¿Así que es
por eso que mi olor cambió? ¿Sin embargo, cómo funciona esto? Que
yo sepa, yo no tengo los órganos correctos.
Diatra se encogió de hombros. —Hachtera tiene caminos
misteriosos. Cosas más raras han sucedido.
Correcto. Ellos eran una especie que habían decidió desarrollar
alas porque había otro depredador más fuerte en el planeta. Bueno,
Rain necesitaba un poco más de tiempo para ajustarse.
Para su alivio, sus compañeros parecían entender y tal vez
incluso, sentían lo mismo. —Ese podría ser el caso, pero no es nativo
de Hachtera —. Drennach protestó.
—Para ser honesto, no puedo decir que entiendo las causas —.
Diatra admitió. —Es lo único que puedo decir. Sin embargo, ¿No
estarían más interesados en saber los efectos?
En realidad ahora que lo mencionaba, ella tenía razón. Si él
realmente estaba embarazado, lo cual, ¿Qué diablos?, ¿Cómo fue
esta su vida? Había un millón de preguntas en su mente. ¿Cómo iba
61 a dar a luz? A través de una cirugía, él imaginaba eso, pero ¿Incluso
sabían hacerlas aquí? ¿Qué hay de sus entrañas? ¿Tendría un útero
ahora?
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Las prioridades de los Hachti parecían diferentes de las


suyas. —Por supuesto — la madre de Drennach intervenido, —
Primero tenemos que saber quién es el padre biológico del niño.
Nuestro curso de acción variará a partir de ahí.
El cerebro de Rain casi se cerró. En serio... ¿Cómo fue esta su
vida?

Drennach nunca había odiado ser un Hachti antes. Incluso


cuando él había amado a su hermano de clan y le había sido
prohibido perseguirlo, él había estado orgulloso de su legado.
Él lo odiaba ahora, odiaba que él supiera que su madre tenía
razón. Él, Neshtai y Rain podrían haber sido capaces de mantener
una relación, a pesar de que un trío era inusual para su especie, pero
traer un niño a la ecuación cambiaba las cosas.
Los niños eran muy importantes para su pueblo. Aunque
durante la edad adulta su relación con sus hermanos de clan o
hermanas se volvía de vital importancia, sus primeros años eran
totalmente diferentes. Hasta la edad de la madurez, los cachorros
estaban fuertemente ligados a sus padres y sus hermanos de
camada. En otras palabras, de acuerdo a sus formas, cualquiera que
no fuera el padre del hijo de Rain tendría que ser dejado de lado.

62 Algo dentro de Drennach se rebeló ante la idea. ¿Por qué? ¿Por


qué tenía que ser así? Él y Neshtai ya habían desafiado las
costumbres mediante la aceptación del amor del uno por el
otro. Podrían tener una familia entre ellos tres.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—El padre biológico no importa — dijo de manera firme. —


Los cachorros simplemente tendrán tres padres en lugar de dos. Eso
no es importante en este momento.
—¿Cómo puedes decir eso? — El padre de Drennach apretó
sus puños. —Se trata de la herencia de nuestra familia también, hijo.
Ya es bastante difícil que hayas de alguna manera terminado en
esta... relación. No puede ser permitido criar el cachorro de otra
persona.
—Una vez más, los cachorros pertenecerán a nosotros tres —
Drennach prácticamente silbó entre dientes. Al parecer, sería todo lo
que sus padres mencionarían de su relación con Neshtai, pero
Drennach se negaba a avergonzarse.
—Drennach está en lo correcto — Neshtai elevó la voz. —
Nosotros tres estamos juntos en esto, y en este momento, esos
detalles no son importantes. La salud de Rain es lo que importa —.
La hermana de Drennach cruzó los brazos sobre su pecho y
sacudió la cabeza. —Si quieren nuestra ayuda, tendrán que pasar
por esto en primer lugar.
Una punzada de traición se disparó a través de Drennach. No
había pensado que su hermana de camada lo pondría en tal
posición. Seguramente ella entendía que la relación con sus amantes
era algo muy privado y su preocupación por Rain genuina. Su actitud
desdeñosa dolía más de lo que le hubiera gustado admitir.
Pero ellos estaban empujando porque podían hacerlo. Eran
Hachti, y olían la debilidad. Habían encontrado un punto débil para
63 explotar, y sabían que Drennach no podía ir con cualquier sanador al
azar para esto.
Drennach apretó los puños, sintiéndose impotente y sin desear
nada más para atacar a la gente que una vez había llamado su
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

familia. Su celo mostraba su lado oscuro y de pronto, veía a todos


ellos como una amenaza.
Fue Rain quien le impidió hacer algo que podría haber
lamentado con el tiempo. Se levantó y miró a la llamada familia de
Drennach. —Ustedes saben, en la Tierra tenemos algo que se llama
―elección‖. Me gusta Hachtera, y me he sentido acogido hasta ahora,
pero no me gusta tener que elegir algo que está fuera de mi alcance.
Había algo oscuro en sus ojos, algo feroz que Drennach nunca
había visto en Rain, ni siquiera cuando había estado defendiéndose a
sí mismo de los esclavistas. La tierra tembló y ecos de gritos y
chillidos lejanos llegaron a sus oídos. Rain parpadeó, como si el
sonido le hubiera sobresaltado de un trance, y el temblor se detuvo.
—Yo sólo quiero saber si esto es cierto — dijo, con los hombros
caídos, —Y si los... cachorros están bien. Siempre y cuando no se
preocupen por el segundo padre ¿por qué lo haría?
—Es nuestra manera — el padre de Drennach respondió,
flexionando sus dedos en un gesto nervioso. Él parecía ser el único
capaz de hablar. Quizás Nyedal les había dicho algo, pero era
evidente que no se había dado cuenta de la magnitud del poder de
Rain.
—Esto es importante — la madre de Drennach trató, después
de unos momentos de silencio incómodo. —No es algo que se pueda
esconder. Si tú quieres vivir aquí, tus cachorros al menos lo querrán
saber.
Drennach compartió una mirada con sus compañeros. Él
64 estaba siendo manipulado, lo sabía. Su corazón le decía que sus
cachorros, y los dioses le ayudaran, ellos ya eran suyos, los amaba
tanto, minutos después de haberse enterado de que existían, no
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

debería haber diferencia entre Drennach y Neshtai. Pero, ¿era


realmente justo que ellos padecieran ese juicio?
—Voy a amar los cachorros sin importar quién sea el padre —
dijo Neshtai. —Es tu decisión, gatito.
Rain se lamió los labios y respiró hondo. Cerró los ojos y
durante unos segundos, pareció escuchar algo que sólo él podía
oír. Cuando los abrió, él asintió con la cabeza. —Muy bien. Vamos a
terminar con esto. Quiero saber si hay realmente algo para
confirmar todo esto y no estamos alarmándonos por nada.
Drennach quería decirle a Rain que no había ninguna razón
para aferrarse a esa negación. Instintivamente, tanto Neshtai como
Drennach habían sentido que Rain llevaba cachorros desde hace un
tiempo. No lo habían reconocido, no a un nivel consciente, pero su
actitud protectora se había disparado, al igual que su necesidad de
proveer a Rain. Era algo que siempre sucedía cuando la compañera
de un Hachti criaba.
Drennach se encontró sonriendo, orgulloso de su
compañero. Sí, esto sería un cambio, pero la imagen de los cachorros
corriendo a través de la casa, subiéndose a todo sobre ellos y
aprendiendo a volar le calentaba el corazón. Hmm... La naturaleza
de Rain probablemente significaba que no tendrían las habilidades
Hachti por completo. Pero a Drennach no le importaba eso. No
importaba la forma que tuvieran o quién era su padre biológico,
serían amados.
Rain se dejó caer en el sofá, y Drennach y Neshtai se sentaron
65 con él, uno a cada lado. Diatra se arrodilló frente a Rain y sin decir
palabra, llevó sus manos al estómago de Rain. Si se sentía satisfecha
de que había ganado, no lo demostró.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Diatra era una curandera experimentada, una de las mejores


de su clan, y por eso Drennach había pensado en llamarla para
empezar. La evaluación de un embarazo no sería tan difícil para
ella. Era una de las primeras cosas que había aprendido. Como tal,
cuando los minutos seguían pasando con ella sin decir nada,
Drennach comenzó a alarmarse.
—¿Hay algún problema?
Diatra no respondió. Ella sólo se centró en Rain, frunciendo el
ceño con fiereza. Rain se removió bajo su toque, obviamente
perturbado por el silencio. —Te agradecería algún tipo de respuesta
aquí.
El tono anterior de Rain debió haberla hecho sobresaltar,
porque ella en realidad respondió esta vez. —Sólo estoy... no estoy
segura de tener la lectura correcta. ¿Madre?
La madre de Drennach era una sanadora, había sido por ello
que había notado la condición de Rain tan fácilmente. Sin embargo
en circunstancias normales, Diatra nunca habría pedido su ayuda.
Ella estaba orgullosa de sus habilidades y sus logros, y mucho más
allá. Eso asustó a Drennach aún más.
Su madre sin embargo, obedeció y tomó el lugar de Diatra. Ella
no se quedó todo el tiempo que Diatra lo había hecho, pero cuando
ella se apartó, su pelaje estaba erizado. —Esto no puede ser — dijo.
—¿Qué? — Preguntó Neshtai, con voz temblorosa. —¿Qué es?
¿Los cachorros están bien?
Diatra frunció el ceño. —No podemos decir cuántos tendrán
66 todavía, pero...
—¿Pero qué? — Rain insistió. —¿Qué más?
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Los cachorros... — Diatra vaciló por unos momentos, y


finalmente dijo. —Parece que tienen genes tanto de Drennach como
de Neshtai.
Keia asintió, confirmando las palabras de Diatra. —Yo
también sentí la energía de ambos dentro de la nueva vida que se
está formando en el interior de su compañero.
Bueno... Drennach ciertamente no esperaba eso. Él abrió la
boca: nunca había oído hablar que nada como eso sucediera, pero no
creía que su madre y su hermana de camada le estuvieran
mintiendo. Ellas no tenían absolutamente ninguna razón para eso, y
exclusivamente daban tanto como sus votos como curanderos les
permitían incitar.
Rain estaba obviamente demasiado abrumado. Probablemente
ya había estado rondando en el borde del pánico desde el momento
en que la familia de Drennach había entrado en la casa, porque
usando las palabras de Keia, estalló en una risa histérica. —
Hachtera tiene de hecho, maneras misteriosas — dijo entre risas.
Muy posiblemente, Drennach se encontraba un poco aturdido
con la comprensión que lo había golpeado. Muy probablemente, más
tarde podría reírse también. Sin embargo ahora no era el momento
adecuado para ello. En este momento, tenía que proteger a su
compañero cuando Rain se encontraba en su momento más
vulnerable.
Mostrando los dientes a su familia, tomó a Rain en sus
brazos. Oyó a Neshtai cubrir su retirada cuando ambos salieron de la
67 habitación y se dirigieron a su dormitorio. Necesitaban privacidad
para esta conversación, y para procesar lo que acababan de
saber. Necesitaban un momento para acostumbrarse a la idea de que
estaban a punto de ser padres.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Tomó un poco de tiempo para que Rain se calmara. Para el


momento en que se encontraron a puertas cerradas, sus risas se
convirtieron en sollozos. Drennach no trató de calmarlo. Él acabó de
establecer a su pareja en la cama y dejó que Rain gritara, para
exorcizar toda la emoción reprimida. Desde que había comprendido
que su toque ayudaba, se unió a Rain en el colchón y le acarició el
cabello con suaves toques.
Rain lentamente comenzó a calmarse, pero su voz todavía
sonaba aturdida cuando habló. —Estoy embarazado. Esto está
sucediendo realmente. Voy a tener un bebé... o bebés.
Drennach instaló su mano sobre el vientre de Rain y besó la
sien de su compañero. A pesar de su proximidad, no había nada
sexual en su toque. —Sí, lo estás. Pero estamos contigo, gatito. No
vamos a dejar que te pase nada.
Neshtai se acurrucó cerca de su lado y sonrió a Rain. —Y
recuerda... Tú todavía tienes un Tatasti y no tienes miedo de usarlo
— Su expresión se puso seria. —Si no quieres esto, si tienes miedo o
no estás listo... Es tu decisión, gatito, y es tu cuerpo. Sé que las cosas
han sido difíciles para ti. No vamos a ignorar tu decisión. Nunca.
Drennach asintió. Sería difícil renunciar al sueño de tener
cachorros para completar su pequeña inusual familia, pero
Drennach lo haría si eso era lo que Rain quería. Estaban juntos en
esto, pero al final, Rain había sido el encargado de hacer todos los
cambios en su vida. —Cachorro o no, siempre te amaré.
Eso debió haber sido lo que tenían que decir, porque la
68 incertidumbre en la postura de Rain se desvaneció. —Nuestros
bebés o cachorros, o lo que sean, tendrán los mejores padres del
universo. Yo nunca voy decepcionar a mis hijos. No voy a
abandonarlos. Mis bebés tendrán una familia, no importa qué.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

La diferencia en mi estaba ahí, tácita pero pesada y espesa en


el aire. Por supuesto, esto era difícil para Rain. Sus modelos
familiares no eran los mejores. —No importa qué — repitió
Drennach.
Intercalado entre Neshtai y Drennach, Rain se quedó
dormido. Drennach lo observaba en silencio, maravillándose de lo
mucho que su vida había cambiado en una pequeña cantidad de
tiempo.
Neshtai puso su mano sobre la propia de Drennach, la que
todavía yacía en el estómago de Rain. —No importa qué — dijo
también.
Y así de sencillo, Drennach sabía que todo iba a estar bien. Él y
Neshtai no permitirían que nada le sucediera a Rain ni a los
cachorros no nacidos. La tradición ya no importaba. Su vida giraba
ahora en torno a los compañeros que había reclamado y que le
habían reclamado a cambio, y a los cachorros que estaban confiando
en ellos. Y dentro de toda esta confusión, una cosa quedó
perfectamente clara. No importaba quien intentara salirse con la
suya, no importaba quien tratara de herirlos, Hachti, Viragoan o
terrícola, lo enfrentarían en conjunto, como la familia que eran.

69 A Neshtai le hubiera gustado quedarse más con sus


compañeros, pero no podía permitirse ese lujo. Poco después de que
Rain se hubiera quedado dormido, dejó a Drennach velando por su
gatito y fue a hablar con sus huéspedes.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

La familia de Drennach todavía lo estaba esperando, habiendo


permanecido en la misma habitación donde Neshtai los había
dejado. Era una buena idea, ya que Neshtai estaba más en el borde
de lo que recordaba haber estado en bastante tiempo.
—No me gustó nada de eso — espetó en el momento que la
puerta se abrió para permitirle ingresar. —No tenías derecho de
forzar a Rain para tomar esa elección. Eres una desgracia, una
deshonra para Hachtera y tus votos.
La madre de Drennach apretó la mandíbula y lo miró. —
Estamos preocupados por Drennach. ¿Puedes culparnos a nosotros?
—En realidad, sí puedo. Él no necesita su preocupación. Él nos
tiene ahora. Y no importaba la preocupación que experimentaras, tú
no tenías ninguna justificación para poner en peligro a los cachorros.
Estaba en lo cierto y lo sabía. Si ella hubiera querido presionar,
podía haberlo revelado delante de los clanes, frente a los
chamanes. Pero eso implicaría dejar que cada uno supiera la
condición de Rain, y eso simplemente no era aceptable.
—No puedo luchar como me gustaría en este momento — dijo
entre dientes, —Pero no voy a olvidar esto.
—Basta — el padre de Drennach intervino. —Creo que esta
reunión ha ido por mal camino. A final de cuentas, no estamos aquí
para discutir. Hay mejores maneras en que podemos gastar nuestro
tiempo.
Neshtai asintió bruscamente, aunque todavía estaba muy
tentado a destriparlos y dárselos de comer al Tatasti de Rain. —
70 Dime. ¿Qué es exactamente lo que les reveló Nyedal y cuál es el
siguiente paso en la situación de Rain? No quiero correr ningún
riesgo con nuestros cachorros.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

No discutieron de nuevo. Se explicaron sin dejar lugar a dudas,


y Neshtai se aplacó temporalmente cuando le dijeron que Nyedal los
había reclutado para ayudar a mejorar la posición de Rain con los
otros clanes. Ellos no esperaban la cosa del embarazo, y mientras
Nyedal había mencionado que Rain había sido aceptado por
Hachtera, él había sido escueto en los detalles.
—Nosotros queremos ayudar — Keia ofreció. —Los cachorros
son mi sangre, después de todo.
—¿Hay algún problema? ¿Has notado algún problema hasta
ahora?
Los dos curanderos negaron con la cabeza. —Tu compañero es
fuerte, mucho más fuerte de lo que parece — Diatra ofreció. —
Todavía es demasiado pronto para decir mucho sobre eso, pero me
di cuenta de que los cachorros están seguros.
—¿Y Rain? — Neshtai vaciló. Sabía que este tipo de cosas no
ocurrían en la Tierra, y había sacudido el sentido de identidad de
Rain. —¿Va a ser… el mismo?
—Por supuesto — Keia respondió con un bufido, al parecer
ahora en territorio seguro. —Ten un poco de fe, Neshtai. No
estábamos bromeando cuando dijimos que Hachtera tiene sus
maneras.
Era más fácil decirlo que hacerlo. Las últimas semanas habían
sido un huracán continuo de emociones, a partir del inicio del ciclo
de celo de Drennach, las revelaciones de Nyedal y ahora
esto. Neshtai no se había olvidado de la amenaza inminente venida
71 de Virago. Un embarazo masculino no era algo que podrían
ocultar. Era sólo una cuestión de tiempo.
Pensó en la decisión de Rain, sobre cómo había tanta firmeza
en su negación para renunciar a sus cachorros, incluso si el cambio
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

que tenía que lidiar era trascendental. —Si alguna vez tratan de
obligar a mi compañero en cualquier cosa de nuevo o incluso mirarlo
por el camino equivocado, se arrepentirán — gruñó al grupo. —Es
posible que sean la familia de Drennach, pero estoy bastante seguro
de que quemaron ese puente hoy. Y yo no tengo tiempo para
preocuparme por ustedes en este momento.
Chanal no parecía echarle la culpa por su amenaza. —Muy
bien. ¿Supongo que ustedes están preocupados por las
consecuencias de su ascendencia Viragoan?
Neshtai evaluó al hombre con un ojo crítico. Era un guerrero
también, un Romwe como Neshtai y Drennach. Había algunas cosas
que Neshtai no sería capaz de ocultar, incluso aunque quisiera. —
Correcto — dijo. —Pero no voy a permitir que tomen a mi
compañero. Eso es lo que vamos a hacer.

72
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Capítulo Cuatro

Unas semanas más tarde


Acercarse a un planeta extraño y potencialmente hostil no era
fácil, y en general, no era muy sabio. Alistair generalmente nunca
hacía él mismo estas cosas. Tenía el personal para ocuparse de las
tareas difíciles, y tres cuartas partes del tiempo, se encontraba atado
a la Tierra resolviendo tareas relacionadas con Industrias Gaia.
Había un deber más importante que lo llevaba a Hachtera sin
embargo, el hijo que no confiaba en él, que no sabía que estaba en
peligro y que había elegido vivir entre los animales en lugar de
regresar a su casa. Alistair no podía imaginar la vida de su hijo en
Hachtera, pero sabía que no podría ser fácil. Había fallado a Rain de
muchas maneras. Él no lo haría de nuevo.
Afortunadamente, Armina le había proporcionado sus
conexiones personales con varias figuras importantes en
Hachtera. Un enfoque cauteloso estaba fuera de cuestión: su
tecnología podría ser de primera clase, pero no era lo
suficientemente arrogante como para creer que podía evitar ser
detectado. Como tal, tenía que hacer las cosas a través de los canales
regulares, a través del dinero, la política y la mentira.
Para el momento en que estaba en la órbita de Hachtera, activó
la línea de comunicación del hombre que Armina le había

73 recomendado. Ella le había mencionado que este Hachti en


particular le había sido muy útil durante su viaje aquí. Al parecer, los
amantes Hachti de Rain tenían algunos enemigos propios, los que
encontraban un punto débil en Rain para ser fácilmente
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

explotado. Sin embargo, esa era otra razón para conseguir que Rain
saliera de aquí lo antes posible, antes de que los mismos hombres
que ahora eran aliados de Alistair consideraran volverse contra su
hijo.
Su pantalla holográfica cobró vida y una figura felina aparecido
en el otro lado de la conexión. —Soy Nyedal Ornea. Indique su
negocio conmigo y en Hachtera.
—Soy Alistair Enderton, director general de Industrias Gaia,
del planeta Tierra — Eso probablemente no significaba nada para el
alienígena, pero un título era siempre una buena cosa a tener. —He
venido para recoger a mi hijo, Rain.
—Rain. El... humano.
Los labios del alienígena se torcieron en una mueca de
desprecio que mostraba demasiado colmillo para la comodidad de
Alistair. Sin embargo, Alistair mantuvo la calma, y asintió con la
cabeza. —Tengo razones para creer que su estancia con los
esclavistas afectó su juicio y que no se encuentra en su sano juicio.
Su apoyo en este asunto sería muy apreciado.
El Hachti tarareó pensativo. —Te das cuenta de que dos de
nuestros guerreros están unidos en gran medida a tu hijo, ¿no es
cierto?
Esta era un área donde Alistair tenía que tramar muy
finamente. Había venido aquí más que dispuesto a matar si tenía
que hacerlo, pero no podía decirlo abiertamente. —Estoy seguro de
que tiene que haber alguna manera para convencerlos de renunciar a
74 su reclamación.
—Tal vez — El Hachti frunció los labios, lo que parecía un
poco raro en una criatura con tantos rasgos felinos. —Muy bien. Se
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

te dará permiso para aterrizar. Una delegación te dará la bienvenida.


Vamos a hablar más de este asunto en persona.
La conexión fue cortada, dejando a Alistair meditando sobre la
conversación. El Hachti claramente quería deshacerse de Rain, le
que era muy obvio, ¿pero eso realmente significaba que Alistair
podía confiar en ellos? No, en lo más mínimo.
Alistair hizo una mueca. El Hachti estaba en una nación
guerrera, y él no quería iniciar problemas si podía evitarlo, pero tal
vez no tendría otra opción. Si planeaban mantener a su hijo con
ellos, lo lamentarían.
Alistair le dio al capitán de su nave la señal para dirigirse hacia
la superficie del planeta. —Ten el equipo listo para hostilidades
potenciales — también advirtió. —Espero ser capaz de recuperar a
Rain sin problemas, pero no se puede confiar en el Hachti.
Sus hombres asintieron sin lugar a dudas, al igual que Alistair
había sabido que lo harían. Él los había escogido personalmente de
personas que conocieron, amaron y respetaron a Rain, y odiaban la
idea de lo que le había sucedido. El dinero de Alistair podía comprar
muchas cosas, pero la lealtad que Rain había inspirado en otros sin
siquiera darse cuenta, sólo por ser él mismo, resultó una
herramienta más útil en esta ocasión.
Pronto, ellos ingresaron en la atmósfera del planeta alienígena
y se dirigieron hacia las coordenadas indicadas por las
comunicaciones con la superficie. Alistair se preparó para el
enfrentamiento inevitable, sin importar cómo resultara esto, no
75 estaba destinado a ser ni un poco agradable, y esperaron en la
cubierta principal hasta que el buque desembarcó.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Ya había un gran grupo de Hachti esperándolos. Alistair


reconoció al hombre con el que había contactado, Nyedal, pero los
demás eran todos desconocidos.
Alistair pegó una sonrisa en su rostro y salió de la nave para
hablar con sus anfitriones. —Saludos y Gracias. Por recibirme en su
precioso planeta.
Detrás de él, algunos de sus hombres aparecieron, todos
cargando el equipo que los ayudaba a respirar el aire menos
amigable de Hachtera. Alistair tenía el suyo propio, pero en realidad
no lo necesitaba. Había un montón de ventajas por ser el compañero
de vínculo de una Viragoan.
—Y un saludo para ti, señor Enderton — el Hachti
respondió. —Si nos sigues, vamos a llevarte con tu hijo.
Alistair ofreció al alienígena una sonrisa amplia, pero muy
falsa. —Agradezco a todos su ayuda. ¿Dónde está él en este
momento?
—En un lugar seguro — respondió Nyedal. —Estamos
haciendo nuestro mejor intento para distraer a los Hachti que lo han
tomado, por lo que podremos recuperarlo sin incidentes.
Alistair arqueó una ceja. —¿Y tú piensas que va a funcionar?
¿Qué vas a hacer una vez que yo me vaya con Rain? — Después de
todo, Alistair no era lo suficientemente optimista como para pensar
que los Hachti soltarían a Rain sin luchar.
—Son soldados — Nyedal agitó una mano con desdén. —Son
Romwe. Van a hacer lo que les diga.
76 Fue entonces cuando Alistair supo que las cosas no irían tan
bien como le hubieran gustado. Él podía ser un ser humano, pero
sabía que los Hachti no obedecían así como así. Nyedal era un buen
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

mentiroso, y tal vez él creía, incluso en parte de lo que estaba


diciendo, pero Alistair no podía correr ningún riesgo.
Él no se refirió al comentario que el Hachti hizo. En su lugar,
simplemente presionó el botón escondido en su guante, señalando a
sus hombres para seguir adelante con el plan B.
Cuando extrajeron sus armas y las explosiones sonaron
alrededor, Alistair envió una disculpa mental hacia Rain. Esto era
por su propio bien, y tenía que ser hecho. Sólo esperaba que su hijo
pudiera perdonarlo.

Rain se paseaba de aquí para allá a través de la habitación,


mordiéndose el labio inferior con ansiedad. —¿Qué les está
tomando tanto tiempo? ¿Por qué no hemos sabido nada de él?
—No sabemos cuando el barco en realidad llegó — dijo
Neshtai en el tono firme que de alguna manera siempre se las
arreglaba para despejar la mente de Rain. En realidad, no funcionó
en esta ocasión, posiblemente porque él agregó: —Siéntate, Rain. Te
vas a poner enfermo.
Rain se giró y miró a su amante. —Estoy perfectamente bien.
Éste no es el momento para preocuparse por enfermedades
imaginarias.
Neshtai se llevó la peor parte de su ira sin inmutarse y

77 simplemente le dio una mirada suplicante. El deseo de pelear


abandonó a Rain y se sentó junto a su compañero de vínculo en la
cama. —Lo siento. Sólo estoy preocupado.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Sé que lo estás — Neshtai murmuró, —Pero hay que confiar


en que sabremos cómo manejar esto.
Drennach entró en la habitación, con el comunicador todavía
en la oreja. —Parece que han hecho contacto con la nave que se
acercaba. No es un buque Viragoan. Tu padre está a bordo.
—¿Mi padre? — Rain repitió tontamente. —Pero ¿Por qué? —
Se habían preparado para la posibilidad de que una fuerza
enemiga viniera para tomar a Rain. Incluso si en realidad no
hubieran contado a muchas personas sobre el embarazo de Rain, no
habían tenido ningún problema para encontrar gente que los
apoyara. Drennach y Neshtai eran muy apreciados en la comunidad,
y la mayoría de sus amigos o de otros clanes hermanos no parecían
preocuparse por el hecho de que su relación fuera más allá de lo que
habría sido normal. Por supuesto, Rain sospechaba que parte de esa
razón era que los otros Hachti querían que se quedaran así, ya que
mientras él estuviera aquí, era más fácil para ellos pretender que
Drennach y Neshtai no estaban haciendo nada con los demás, y su
vínculo sólo se extendía a el punto en que lo comparten. En
cualquier caso, Rain contaba sus bendiciones por sus acciones y no
se preocupaba por las razones.
Naturalmente, no había anticipado que su padre fuera el
primero en darle caza. La última vez que habían hablado, el hombre
no le había dado la impresión a Rain de tener la intención de venir a
Hachtera. Por su parte, Rain había dejado muy claro que no quería
volver a la Tierra. ¿Entonces por qué su padre? ¿Por qué ahora?
78 Antes de que pudiera esperar para encontrar una respuesta a
esa pregunta, una extraña sensación de que algo no iba nada bien
fluyó sobre él. Era similar a lo que había experimentado la primera
vez que había sido secuestrado por los piratas espaciales, pero no
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

con la misma urgencia. Incluso la propia fuente era probablemente


diferente, una especie de eco de esa parte de él que por lo general se
vinculaba a Hachtera.
Lo único que sabía con certeza era que algo estaba mal y que la
misión de Nyedal no iba de acuerdo al plan. Nyedal podía no ser su
amigo, pero él seguía siendo el hermano de camada de Neshtai, y por
extensión, eran familia. Además, lo último que quería Rain era que
su padre saliera lastimado en un equivocado intento de rescatarlo, o
hacerle daño a alguien más en el proceso.
—Tenemos que ir — dijo, agarrando el brazo de Neshtai. —
Ellos están en problemas.
Casi esperaba que sus compañeros de vínculo se interpusieran
en su camino, pero no lo hicieron. Drennach y Neshtai compartieron
una mirada y luego asintieron. —Quédate detrás de nosotros, gatito
— Drennach le dijo.
Rain podía protegerse a sí mismo muy bien, pero también era
consciente de que en este momento, él no era sólo responsable de sí
mismo. Sus hijos no nacidos confiaban en él, y eso era algo que Rain
no podía olvidar.
Él asintió con la cabeza sin decir nada, dibujando una sonrisa
reveladora a los dos Hachti. Las expresiones suaves se desvanecieron
cuando sus compañeros de vínculo se convirtieron en guerreros ante
sus propios ojos. Cualquier persona que lo hubiera presenciado no
habría notado un cambio visible. Ellos ya estaban usando sus
armaduras, por lo que no tuvieron que hacer nada más. Pero su
79 postura, sus expresiones, todo era diferente. La calidez a la que Rain
se había acostumbrado simplemente se había desvanecido,
convirtiéndose en una intensidad sorprendentemente diferente.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Habría sorprendido a Rain, pero él se lo esperaba, y realmente


sentía cierto alivio por ello. Sus compañeros en respuesta lo hacían
sentir mejor acerca de la situación que se salía tan rápidamente
fuera de control.
Ellos lo escoltaron fuera de la casa, guiados por sus instintos
hacia la misma dirección que Rain les había indicado. En muy poco
tiempo, se dieron cuenta de que Rain había sido completamente
acertado. No habían llegado muy lejos de Felida cuando el sonido de
una batalla llegó a sus oídos.
Drennach maldijo en voz baja mientras una ráfaga de energía
golpeó un árbol a pocos metros de él. —Esto es lo más lejos que vas
a llegar, Rain.
Rain quería cumplir, lo hacía, pero éste también era su deber,
su responsabilidad. Vaciló cuando Neshtai se lanzó al aire, con sus
poderosas alas llevándolo a la batalla.
De repente, se sintió mareado. No podía permitir esto. La
razón por la que él había venido aquí era para detener esa batalla. Si
no lo hacía, algo aún peor iba a suceder. Su familia sería destruida.
No trató de empujar más allá de Drennach, o de acercarse
más. Hubiera sido un riesgo innecesario. Sin embargo, él no era un
guerrero. Él era un chamán. Y podía sentir a Hachtera responder a
los otros chamanes actualmente, como a Nyedal, pero tal vez su
poder era mayor.
Rain se arrodilló en el césped y presionó sus manos en el suelo,
deseando que el planeta mismo lo ayudara. Él planeta lo había
80 recibido cuando era sólo un medio —humano en el amor con dos
guerreros Hachti que habían tomado su aliento. Le había mostrado
la verdad cuando ellos tres habían tenido demasiado miedo y habían
estado demasiado confusos para verlo. Nunca le fallaría.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Su confianza no estaba fuera de lugar. En el ojo de su mente,


de repente podía ver la batalla. Había un montón de seres humanos,
todos equipados con trajes que les permitían respirar en Hachtera,
pero también proporcionaban una armadura a su cuerpo contra la
fuerza de los Hachti. Rain encontró con sorpresa, que reconocía a la
mayoría de ellos, y sospechaba que no era una coincidencia.
Los Hachti eran una sincronía de arte violento, pero se
encontraban en problemas reales y no a causa de los soldados
humanos. Era el propio buque el que causaba la mayor parte de los
daños. Los Hachti podían nacer guerreros, pero no podían resistir
una explosión causada por un buque de ese tamaño, y era evidente
que no habían esperado tal movimiento de los seres humanos.
El padre de Rain estaba parado frente a la nave, y en realidad,
estaba librando su propia batalla contra Nyedal. Era bastante obvio
que él había venido preparado para tomar a Rain por la fuerza, y la
visión de eso hizo que Rain se preguntara cómo era posible. Nunca
hubiera pensado que el hombre se preocupara profundamente por
él. Muy a pesar de Rain, Neshtai apareció en esa misma zona,
obviamente, con el objetivo de poner fin a la batalla sacando al líder.
Su confusión y ansiedad hicieron lo que la fuerza de los Hachti
no podía. Las enredaderas se cerraron alrededor de la nave humana,
aplastando los cañones que se estaban dirigiendo a los guerreros
alienígenas voladores. El suelo comenzó a temblar y una manada
entera de Tatastis emergió de la selva. Ahí fueron sorprendidos
gritos por todas partes, pero las viñas agarraron a humanos y Hachti
81 por igual, deteniendo la batalla.
Neshtai y Nyedal eran los únicos que se habían
salvado. Cuando Rain se mostró satisfecho de que todo hubiera
terminado, abrió los ojos y se puso en pie.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Al final resultó que, usar sus habilidades había tomado un


poco más de él de lo que le hubiera gustado, porque él se balanceó y
se tambaleó hacia delante. Drennach estaba afortunadamente ahí
para sostenerlo, y Rain le disparó a su compañero una sonrisa de
agradecimiento.
—¿Estás bien? — Drennach susurró, sus alas
contorsionándose en un espectáculo de agitación obvia.
—Estoy bien — Rain respiró hondo y dejó que la calidez y el
toque de Drennach le proporcionaran la fuerza que necesitaba. —
Estoy bien, vamos a hacer esto.
De la mano, ellos dos dieron un paso adelante hacia el
escenario de la batalla. La fatiga por el uso vigoroso de su capacidad
ya se estaba disipando, pero aún así le era difícil a él presenciar el
daño que los rayos de energía habían causado.
Inmediatamente, Rain identificó la ubicación de su padre y se
dirigió a él. —No debiste haber venido aquí — dijo sin
preámbulos. —No debiste haber hecho nada de esto.
Atrapado por una raíz tan gruesa como sus piernas, su padre
sin embargo, se enfrentó a él sin inmutarse. —En realidad, yo debí
haber hecho esto hace mucho tiempo. Debí haberte protegido mejor.
Sé que es probablemente demasiado tarde para que me quieras
como padre, pero todavía hay algunas cosas que podemos salvar —.
Rain se sorprendió por el tono de su padre y de repente, todo
quedó claro. —Tú sabías. Tú sabías lo que pasaría si me quedaba
aquí.
82 —Lo sospechaba — su padre confirmó con un movimiento de
cabeza. —E incluso si tú dices que quieres estar aquí, tienes que
entender que no es seguro. ¿Por qué crees que te envié fuera de la
Tierra, para empezar? La gente de tu madre siempre está vigilando.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

La ira de repente se drenó de Rain. Cada pregunta que él se


había formulado a sí mismo ahora tenía su respuesta. Durante años,
se había preguntado por qué su madre se había ido cuando ella
reclamaba amarlo. Su padre siempre había estado tan irritado con él
por su propensión para atraer las miradas. Lucharon mucho sobre
sus creencias en conflicto, y todo le había estallado en la cara cuando
su padre le arregló el fatídico viaje que lo había aterrizado en las
garras de los piratas espaciales. Y todo este tiempo, durante todo
este tiempo, sus padres habían estado tratando evitar revelar la
verdad sobre el legado de Rain.
La vid alrededor de su padre se aflojó, liberando al humano. —
Es demasiado tarde — le dijo a su padre. —Esta es mi casa ahora.
Tengo dos compañeros de vínculo, y... — Él se llevó una mano a su
estómago y dijo todo al otro hombre con una mirada. —Vamos a ser
padres. Lo que está por venir, no se puede detener.

Era difícil estar enojado y centrado en la batalla cuando acabas


de enterarte de que vas a ser abuelo. Alistair había esperado un poco
de resistencia de su hijo. Había incluso, esperado que Rain lo odiara,
y lo hubiera aceptado como un sacrificio necesario por la seguridad
de su hijo. Pero cuando miró a Rain y vio la forma en que mantuvo

83 su brazo alrededor de su estómago... Cuando vio a los dos Hachti


que su hijo había elegido como sus compañeros aterrizando junto a
él y ondulando protectores a su alrededor... Alistair sabía que él era
inmejorable.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Un bebé — dijo, su voz salió conmocionada y aturdida. —


¿Cómo... ¿Cómo es posible?
No era que no creyera en Rain. A decir verdad, una pequeña
parte de él deseaba poder aferrarse a la negación, tal vez perfilada en
la conclusión de que Rain preveía adoptar. Sin embargo, sabía que
su hijo nunca mentiría sobre algo como esto, y la posición de Rain le
decía lo que no hicieron sus palabras. Como tal, Alistair ni siquiera
esperó recibir una respuesta a su pregunta desesperada, ya que él
estaba simplemente tratando de envolver su mente alrededor de esta
revelación inesperada.
Los dos guerreros Hachti parecieron creer que sus palabras
significaban que estaba dudando de Rain. —¿Cómo te atreves a
acusarlo de mentir? — Los ojos del de pelaje verde, Drennach, si
Alistair recordaba bien, se estrecharon brillando con amenaza de
protección.
—Harías bien en cuidar lo que dices, humano — Su peludo
compañero púrpura, Neshtai, añadió, flexionando sus garras. Se le
ocurrió a Alistair por el momento, que en primer lugar esas garras
eran increíblemente fuertes y que estaban demasiado cerca de su
hijo para su comodidad.
—Yo no les tengo miedo — espetó. —Si yo temiera por mi
vida, no estaría aquí, para empezar. Es mi hijo el que me preocupa.
Rain intervino antes de que el intercambio pudiera escalar a
algo peor. —Yo puedo cuidar de mí mismo, padre, y tengo a
Drennach y Neshtai para protegerme si lo necesito.
84 —¿Y quién te protegerá de ellos? — Alistair no pudo evitar
espetar. —¿Quién va a mantener a tu hijo seguro?
Las fosas nasales de Neshtai se dilataron, sus alas blindadas se
extendieron como si él quisiera apuñalar a Alistair con ellas. No tuvo
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

la oportunidad de atacar, porque Nyedal intervino. —Basta de esto.


Creo que lo mejor sería llevar esta conversación a otra parte.
Tenía razón, por supuesto. Estos eran asuntos privados que
preocupaban exclusivamente a la familia de Alistair, y no había
ninguna razón para que todas estas personas tuvieran que
escucharlos. Se volvió hacia sus hombres e hizo un gesto con la
cabeza apuntando hacia la nave. –Quédense dentro — les dijo. —
Tengo una conversación pendiente con mi hijo.
Sus soldados parecían reacios a dejarlo, pero estaban
demasiado bien entrenados como para desobedecer. Algunos de
ellos tenían heridas de la batalla contra los Hachti, heridas que
necesitaban ser atendidas inmediatamente. Afortunadamente, nadie
parecía haber sido herido mortalmente, y los problemas que tenían
podrían ser manejados a bordo del buque. Era una buena cosa, ya
que Alistair realmente no quería pedir ayuda a los curanderos
Hachti.
Mientras hablaba a sus hombres, algo inesperado sucedió una
vez más. Su hijo se unió a él, esta vez, sin sus amantes Hachti. —
¿Están todos bien? — Preguntó, con voz tan baja que era casi
inaudible.
—No, pero van a estarlo.
Rain miró a los hombres y sonrió suavemente. —Sí, lo harán.
Ellos vinieron a ayudarme, después de todo.
Sus ojos se iluminaron, sus pupilas púrpuras brillaron como
amatistas cegadoras deslumbrantes. De repente, la fatiga de Alistair
85 desapareció. A su alrededor, los hombres dejaron escapar jadeos
mientras que sus heridas se cerraban y curaban. Alistair se quedó
ahí, congelado. No sabía por qué incluso se sorprendió. Había estado
tan sorprendido por la cosa del embarazo que no se había permitido
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

ahondar en el hecho evidente de que Rain había sido quien concluyó


la batalla a través de la movilización de las viñas furiosas y de las
incluso más enojadas enormes bestias similares a los lobos.
Esta vez, la ola de poder era más cálida y relajante, y todas las
criaturas extrañas regresaron a la selva. Alistair observó cómo más
de uno se rozaba contra Rain muy ligeramente, aunque no lo
hicieron público sobre él. Era mejor así, porque los dos Hachti
decidieron que esa era su señal para intervenir. Neshtai tomó a Rain
en sus brazos, y en ese momento Alistair finalmente notó que las
extremidades de Rain temblaban ligeramente. No sabía cómo se
había perdido eso.
Quería preguntar si Rain había resultado herido, pero los
Hachti ya se iban, así que simplemente siguió en silencio. Ya había
empujado su suerte, y había sido sólo por la intervención de Rain
que se detuvo esta escalada de violencia a más de lo que ya había
llegado. Alistair no podía decir que no hubiera preferido tener éxito
en su intento de llevarse a Rain lejos de Hachtera, pero después de
todo lo que había visto, estaba claro que eso no iba a suceder. Sólo
podía preguntarse ahora, qué era lo que su hijo podría optar por
hacer.

86 —Tú no te llevaras a Rain — Neshtai cruzó los brazos sobre su


pecho mientras se ajustaba suavemente junto a su compañero en el
sofá. —Ni siquiera te atrevas a pensar en ello.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Voy a pensar en ello, pero sé que no es posible — Alistair


respondió sin perder el ritmo. —Es obvio que Rain pertenece aquí
ahora.
Neshtai tenía que concedérselo al humano. Incluso si él estaba
rodeado de Hachti hostiles, con su única seguridad en la nave, él no
se inmutaba ni mostraba ningún temor. —No voy a intentarlo de
nuevo, en caso de que te lo estés preguntando. No quiero poner más
presión sobre Rain de lo que ya hice.
Rain se rió un poco. —Estoy bien, padre. No soy tan frágil
como ustedes tres parecen creer.
Como para puntear la irritabilidad de los Hachti, Drennach
apareció por un lado, llevando una taza de té. Se la ofreció a Rain y
se sentó junto a él hasta que Rain acordó tomarlo. Afortunadamente,
su compañero no discutió. Él simplemente aceptó la taza y comenzó
a beberlo, aunque él puso los ojos mientras lo hacía. —No soy frágil
— repitió.
El apretado puño alrededor del corazón de Neshtai finalmente
se aflojó ante las ligeras palabras de burla. Su compañero entendía
que Neshtai y Drennach no podían ayudarse a sí mismos, sino que
también impedía que se alborotaran sobre él ciegamente. Al mismo
tiempo, les había prometido que si alguna vez se sentía enfermo, él
se lo diría. Hasta el momento, tal cosa no había sucedido, pero
Neshtai se había preocupado después de ver que su compañero
había usado tanto poder.
—Para aclarar — dijo Rain, como si adivinara sus
87 pensamientos — Ese no era mi poder. Todo era de Hachtera. Yo no
hice nada.
—De alguna manera, lo dudo — Alistair reflexionó. —Siempre
amabas sorprender a todos, incluyendo a tu madre y a mí.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

El silencio cayó sobre el cuarto. Rain apartó la mirada de su


padre. Obviamente, era difícil para él hacer frente a la idea de que
sus padres en realidad lo amaban y habían sabido todo el tiempo que
él no era realmente humano.
—¿Cómo esta ella? — Rain preguntó después de una larga
pausa. —¿Hablaste con ella?
El hombre asintió con la cabeza. —Ella está a la caza de tu
esclavista pirata. Skullripper no se puede salir con la suya por el
hecho de haberte tocado.
Neshtai no esperaba estar de acuerdo con Alistair en nada,
pero en esto, ellos eran de mentes similares. Ojala pudiera haber
destruido al pirata él mismo, pero no había tenido tiempo después
de haber comprado a Rain. Dejar Hachtera desde entonces hubiera
sido una idea aún peor.
Debió de haber hecho algún tipo de ruido, porque la mirada de
Rain se disparó hacia él. Neshtai le ofreció una sonrisa llena de
tranquilidad, como si tratara de decirle ―Está bien. Estoy aquí. Nada
va a suceder” Él no tuvo la oportunidad de expresarlo en realidad
con palabras, ya que Alistair se hizo presente en la conversación. —
Quiero quedarme aquí. Quiero estar aquí para ti, al menos hasta que
llegue el bebé.
Los ojos de Rain se agrandaron. —¿Qué dices Padre? No
puedes. Es demasiado peligroso. Incluso la respiración es un
problema para los seres humanos en Hachtera.
—No importa el hecho de que sólo atacó a un grupo de Hachti
88 que no hizo absolutamente nada para ti — Drennach elevó la voz.
Neshtai apenas pudo reprimir un gruñido, aunque su pelaje se
erizó ante la idea de tener un camino de intrusos metiéndose con su
familia. Ni siquiera le habían explicado la naturaleza del embarazo o
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

el hecho de que sería bastante probable que Rain tuviera más de un


cachorro y ya el hombre estaba tratando de sabotear sus vidas. Era
como si quisiera hacer caso omiso de todo lo que había sucedido,
justamente para poder mover su camino en el corazón de Rain, una
vez más.
Quizás Alistair entendía más de lo que se le daba crédito,
porque él se burló. —Sé que no será una situación fácil, pero sigo
siendo el jefe de Industrias Gaia y uno de los hombres más
importantes de la Tierra. Hachtera ha sido recluida por un largo
tiempo. Voy a intervenir y decirles a sus líderes que ésta podría ser
una buena oportunidad para fomentar el comercio entre nuestros
planetas. Me puedo quedar como un embajador, sobre todo porque
tengo familia aquí — Mientras hablaba, empezó a deshacerse de su
armadura y del equipo que supuestamente le había permitido
respirar. Rain hizo un ruido de angustia, pero Alistair se limitó a
sonreír. —Relájate — dijo mientras descartaba lo último del
mismo. —Tu madre hizo más que darte la vida. Ella también me
concedió algunas habilidades extra. Voy a estar bien.
Cuando Rain observaba a su padre, su cara de repente cayó. —
Así que tienes todo resuelto. ¿Es realmente eso por lo qué estás
aquí? ¿Dinero? ¿Comercio?
Ira al rojo vivo quemó a través de Neshtai por el dolor en la voz
de Rain. Había algunas cosas que simplemente no podía cambiar, y
el afecto de Rain por su familia y la decepción que su pareja mantuvo
cosechando eran cuestiones que apenas podía tocar.
89 Fue una buena cosa que en realidad lograra contenerse,
porque Alistair tuvo una respuesta. —Vamos, Rain. Eres demasiado
inteligente y me conoces demasiado bien como para creer eso. ¿No
crees que si el dinero hubiera sido mi objetivo, habría sido realmente
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

demasiado tonto para mí venir aquí con un ejército y atacar a mis


aspirantes a socios comerciales? — Alistair se sentó frente a Rain en
el sofá y tomó la mano de su hijo. —Tú sabes que tengo razón.
Admito que no he sido el mejor padre, pero eso no significa que no
quiera volver a intentarlo.
Rain no respondió, era mejor así, porque Neshtai no pensaba
que cualquiera de ellos estuviera preparado para lo que sea que la
respuesta hubiera sido. Neshtai y Drennach ya estaban sobre el
borde sólo por el embarazo de Rain, y la batalla anterior no había
ayudado.
Alistair debió haber mantenido su nivel de auto —
conservación, porque él soltó la mano de Rain y se levantó. —Te voy
a dejar pensar en esto por ahora. Tengo algunas otras
conversaciones por manejar.
El no hizo una mueca, pero Neshtai no pudo evitar sentir una
oleada de satisfacción oscura ya que sabía que su hermano de
camada estaba a la espera de Rain al paso de una imagen antes de
que él buscara a Alistair. Al final, Neshtai podría no ser capaz de
tocar el padre de Rain, pero había otras maneras de hacer que la
existencia del ser humano fuera muy desagradable, de hecho, formas
en las que Nyedal era extremadamente bueno.
Cuando Alistair finalmente dejó su casa, la atención de Neshtai
regresó hacia su compañero y su resentimiento hacia el ser humano
se alejó, barrido por su preocupación por Rain —¿Vas a estar bien?
Rain liberó una pequeña risa mojada. —Voy a estar bien. Es
90 que... tengo que envolver mi cabeza alrededor del hecho de que, al
parecer, un montón de cosas que yo pensaba que sabía no podían
haber estado más equivocadas.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Tú tienes tiempo — Drennach calmó a Rain. —Ha sido un


día difícil. No tienes que decidir nada en este momento.
—Sí, lo sé... pero aún así es un poco difícil dejarlo de lado.
Neshtai probablemente no debería haber tomado sus palabras
como un reto, pero de repente, él sabía lo que él y Drennach tenían
que hacer. Rain necesitaba una distracción, sí, pero más allá de eso,
lo que todos ellos anhelaban, profundamente con vehemencia, era el
nivel de comodidad, la tranquilidad de que todos estaban todavía
ahí, y que nada había cambiado entre ellos.
Con eso en mente, Neshtai recogió a su compañero en sus
brazos. Rain hizo un pequeño ruido de sorpresa, pero lo que sea que
el choque le produjo no duró. Se acurrucó contra el pecho de
Neshtai, sin mostrar absolutamente ninguna dificultad en el hecho
de que Neshtai aún llevaba su armadura y por lo tanto, no era para
nada una almohada muy cómoda. Drennach estaba en la misma
situación, por lo que Neshtai no podía arreglar esto de una manera
más sencilla que mediante la entrega temporal de su compañero a la
única persona a quien confiaría a Rain, su hermano de clan.
Por otro lado, Neshtai y Drennach podían ser muy rápidos
cuando estaban particularmente determinados, y en este momento,
sin duda lo estaban. Neshtai se dirigió hacia sus cuartos
compartidos, y una vez ahí, puso suavemente a Rain sobre la
cama. La dulzura se desvaneció en una frenética carrera cuando
tanto él como Drennach procedieron a despojarse prácticamente
fuera de su armadura. El preciado metal se estrelló contra el suelo,
91 su urgencia haciéndolos mucho más descuidados con los elementos
de lo que lo hubieran sido de otra manera. Sin embargo, valía la
pena, porque los ojos de Rain ya no parecían sostener la confusión
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

perdida que tenían antes. Su enfoque completo estaba en Drennach


y Neshtai, y era la única manera que a Neshtai le gustaba.
Por supuesto, Rain tampoco era alguien de sólo sentarse y no
hacer nada. Para el momento en que Neshtai quitó la armadura de
sus alas, Rain comenzó a trabajar en su propia ropa. Él no era tan
rápido como Neshtai y Drennach, por lo que él todavía tenía la
camisa y los zapatos.
Era suficiente, la visión de un Rain semidesnudo no atenuaba
la llamarada de pasión de Neshtai, sino que la alimentaba. El oleaje
del vientre de Rain hizo que su orgullo y protección se
incrementaran contra las tensiones dentro de él. Cuando él y
Drennach se unieron a Rain en la cama, lo primero que ambos
hicieron fue colocar tiernos besos en el vientre de Rain.
Las Hachti y las Viragoan embarazas no eran frágiles, y de
hecho, tomaban graves lesiones en el nacimiento o en este caso el
padre para que los niños no estuvieran en peligro. Sus especies se
habían desarrollado de esa manera, para ser duros desde el
vientre. Aún así, los cachorros eran mucho más vulnerables que lo
que a Neshtai le hubiera gustado y seguirán siendo de esa manera
hasta mucho tiempo después de su nacimiento. El ver a Rain en la
batalla había sido extremadamente difícil.
Rain casi pareció adivinar sus pensamientos, aunque eso no
fuera probablemente muy difícil dada las circunstancias. —Estoy
bien — les aseguró. —Sólo tóquenme. Háganme el amor. Los
necesito.
92 Después de eso, no hubo más palabras. No eran necesarias,
porque las mayores expresiones sólo podían venir a través del
tacto. Y tanto Neshtai como Drennach hicieron exactamente
eso. Tocaron totalmente a Rain, trazando cada línea de su hermoso
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

cuerpo con sus dedos codiciosos. A veces, sus manos se reunían y sus
dedos se entrelazan al mismo tiempo que acariciaban a su
compañero de vínculo.
No era necesariamente sensual, o más bien, iba más allá de
eso. Había algo perfectamente calmante y razonable sobre ellos
mismos con el cuerpo de Rain, aunque nunca hubieran olvidado, que
habían hecho el amor apenas unas horas antes. Pero naturalmente,
Rain era tan hermoso. Neshtai y Drennach podrían estar fuera de su
ciclo de celo, sin el propósito de reproducción, que ya habían
cumplido, pero eso no significaba que desearan menos a Rain.
Para el momento en que estuvieron medio satisfechos con su
exploración de Rain, aunque no del todo, porque eso muy
probablemente nunca sucedería, tanto Neshtai como Drennach
estaban duros y doloridos. Para su crédito, Rain había respondido
muy bien, retorciéndose debajo de ellos, con su cremosa piel ya
brillando con una ligera capa de sudor. Atraído a su compañero
como una polilla a una llama, Neshtai lamió sobre la clavícula de
Rain, gimiendo cuando el sabor de sal, hombre y algo puramente de
Rain, explotó en sus papilas gustativas. Se burlaba de él, le hacía
doler más y salpicó el pecho de Rain con besos, cuando él dirigía su
atención hacia las regiones inferiores del bello cuerpo de su
compañero.
Era agradable, Neshtai decidió, agradable el tomarse su tiempo
para disfrutar realmente de lo correcto que era lo que ellos
compartían. No es que ellos no lo hubieran hecho antes, pero esto
93 era diferente. Sin el borde del celo, Neshtai experimentaba su
acoplamiento de una manera diferente. Sabía que los Hachti no
tenían mucho interés en los acoplamientos más allá de sus períodos
de celo, y tal vez hasta cierto punto, había sido de esa manera
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

también, antes de que Rain los hubiera reunido y se hubiera abierto


a sí mismo para una relación más profunda con Drennach. Y ahora...
Bueno, ahora tenía todo lo que él hubiera querido, y cada vez más.
Era fácil para ellos encontrar la posición perfecta. En los
últimos tiempos, habían hecho todo lo posible para mantener la
presión fuera del vientre crecido de Rain, lo que significaba que la
mayoría de las veces, Rain terminaba a caballo sobre uno de
ellos. Todavía les gustaba el sándwich con Rain entre ellos, pero
había momentos en los que Neshtai simplemente quería ver a Rain
haciéndolo, tan hermoso, tan libre, tomando lo que él quería.
Rain se sentó a horcajadas sobre Drennach, con su culo
cerniéndose sobre la polla de éste. Mientras tanto, Neshtai no estuvo
disuadido por el cambio de posiciones. Cuando Drennach se aferró a
las caderas de Rain, Neshtai hizo su movimiento, para tocar a Rain
en todas las partes donde su hermano de clan no podía.
Rain gimió cuando Neshtai lo extendió, usando su propio
líquido pre seminal como lubricante. Los dulces sonidos sólo
aumentaban en volumen cuando Neshtai salpicaba sus hombros y
espalda con besos, a la vez que curvaba sus dedos dentro de Rain. —
Por favor — murmuró entrecortadamente.
Neshtai no podía negárselo a su compañero por más
tiempo. Deslizó sus dedos fuera de Rain, y luego miró a Drennach
sobre los hombros de Rain. Poco a poco, Drennach bajó a Rain sobre
su polla, empalando a su compañero sobre su duro eje.
Los Hachti eran criaturas posesivas. Ellos eran notoriamente
94 incapaces de compartir a sus compañeros, la que era la razón por la
que un vínculo de tres vías había sido tan difícil de aceptar por la
familia de Drennach y la propia de Neshtai. Pero al ver a sus
amantes moviéndose juntos, Neshtai no podía imaginar que las
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

cosas fueran diferentes. Era tan posesivo como cualquier otro Hachti
acoplado, sólo tenía más suerte que la mayoría, ya que en lugar de
un amante atesorado, él tenía dos.
Rain y Drennach eran tan hermosos juntos, y ellos eran
suyos. Cada grito, gemido y gruñido le pertenecían a él y él los
atesoraba y ellos lo atesoraban celosamente. Él les robó besos a sus
labios y tomó ventaja del hecho de que él era el único capaz de
moverse y tocarlos desde todos los ángulos. A pesar de que
Drennach se empujaba dentro y fuera de Rain, Neshtai se unió, a
veces enterrando sus dedos en el pelaje de Drennach, otras veces
acariciando la piel suave de Rain. Él no creía que alguna vez se
cansara de las diferencias entre sus cuerpos, y lo bien que encajan
entre sí, como tres piezas del mismo rompecabezas.
Cuando él no pudo contenerse más, finalmente tomó la polla
de Rain en su boca y lo chupó con abandono. Los gemidos de Rain se
intensificaron aún más altos, y sus músculos debieron haberse
apretado alrededor de Drennach, porque Drennach gimió de esa
manera que Neshtai reconocía tan bien para ahora.
Codicioso por degustar el placer de Rain y más que satisfecho
por la reacción que había causado, Neshtai asintió con la cabeza
arriba y abajo por la polla de Rain. Como era de esperar, dada toda
la acumulación, no pasó demasiado tiempo. En minutos, Rain se
puso rígido en su contra, con sus dedos enterrados en el pelo de
Neshtai cuando él se corrió sobre la lengua de Neshtai. El sonido de
gruñido que expresó Drennach, le dijo a Neshtai que su amante
95 Hachti había seguido a Rain sobre el borde.
Neshtai liberó la polla de Rain de su boca y se lamió los labios
en satisfacción presumida. Todavía estaba duro, pero le gustaba de
esa manera. Quería disfrutar de esto por un tiempo más largo, la
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

quemadura perezosa de la lujuria al ver a sus compañeros a la deriva


en las olas del resplandor mientras miraba por encima de ellos.
Al final resultó que, Rain y Drennach tenían otras ideas. Rain
se bajó de Drennach y se deslizó sobre la cama, y por unos
momentos, Neshtai realmente pensó que Rain sucumbiría ante un
merecido descanso, pero tal cosa no sucedió. Drennach lo agarró,
golpeando con una velocidad que no debería haber tenido después
del clímax que Rain acababa de darle.
Tanto Rain como Drennach sonreían ampliamente cuando,
apenas momentos después, Neshtai estaba en su espalda por debajo
de ellos. Podría haber protestado, pero Drennach ya estaba
empalándose a sí mismo en su pene y Rain estaba acariciando sus
alas, y bueno... Ni siquiera un Romwe podía resistirse a dos
compañeros determinados como los de Neshtai.
Si hubiera tenido la atención sobre sí mismo, Neshtai
probablemente se habría sentido avergonzado por la facilidad con la
que llegó. Su cuerpo ya estaba zumbando con los ecos de los
orgasmos de sus compañeros, con sus feromonas un poco borrachas
para tomar decisiones. Cuando el canal apretado de Drennach
prensó alrededor de su polla, no pudo contenerse por mucho tiempo.
Su liberación se produjo de forma natural, como una ráfaga de
viento chocando a lo largo de las cumbres de las montañas de
Hachtera. Él llegó a su clímax con los nombres de sus compañeros
en sus labios, y cuando abrió los ojos, lo primero que vio, fue la
mirada púrpura de Rain fija en él.
96 Por primera vez en lo que parecieron horas, pero había sido
probablemente mucho menos, Rain articuló una verdadera frase
coherente. —Bienvenido de regreso.
Neshtai sonrió a su compañero Viragoan. —Bienvenido a casa.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Inicio. La palabra tenía un significado nuevo, incluso más


fuerte ahora. Cuando se acurrucaron juntos con los peludos cuerpos
púrpura y verde sobre la cama, como un nuevo blindaje del cuerpo
más pequeño y pálido, Neshtai se sintió más alegre de lo que jamás
había sido en su vida.
Era un Romwe. Sabía mejor que nadie que no debían tener
esperanzas vanas y entendía que la paz era, la mayoría de las veces,
simplemente el interludio entre dos guerras. Pero el amor y la
determinación en su corazón le dijeron que había una cosa que
nunca cambiaría. Él tenía a sus compañeros, y ellos lo tenían a
él. Juntos, habían creado un milagro, la vida que ahora crecía dentro
de Rain. Con esa bendición, con esa luz brillante resplandeciendo
intensamente entre ellos, ¿Qué posiblemente podría desafiarlos?

97
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Epílogo

—Así que nuestro bebé será un niño único. ¿Es eso lo que
estás diciendo?
Diatra suspiró pesadamente, como si acabara de entregarles
una horrible noticia. En su opinión, para ella probablemente lo
era. —Me temo que eso es correcto. El cachorro no tendrá hermanos
de camada.
Rain hacía tiempo que había entendido cómo de importantes
eran las familias para los Hachti. Los hermanos de camada
preparaban a los cachorros Hachti para la edad adulta, para el
momento inevitable cuando se unieran permanentemente a un
clan. Pero Rain no era un Hachti. Se había criado como un niño
único, y aunque le hubiera gustado tener un hermano, él sabía que a
su bebé no le faltaría afecto.
—Bueno, supongo que eso tiene sentido — dijo. —Después de
todo, no soy Hachti.
Diatra le lanzó una mirada indignada. —¿Cómo puedes estar
tan tranquilo sobre esto? Es una anomalía grave, especialmente para
un cachorro macho como el tuyo.
Por un lado de Rain, Drennach lanzó un gruñido bajo,
advirtiendo a su hermana de camada que tuviera cuidado con sus
comentarios. Neshtai envolvió su brazo alrededor de Rain y lo apretó

98 con fuerza, proporcionándole comodidad silenciosa. En realidad no


era necesario, pero Rain todavía lo apreciaba.
Él palmeó la mano de Drennach, todo el tiempo sonriéndole a
Diatra. —Lo siento, pero estoy muy tentado a reírme de ti. Yo soy un
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

híbrido mitad humano que apenas se dio cuenta de que era en


realidad mayormente Viragoan. Estoy embarazado, incluso si soy un
hombre, yo comparto un vínculo con dos guerreros, que son Hachti
por cierto, de alguna manera, nos las arreglamos para concebir un
hijo con todos nuestros genes. Dime otra vez porque crees que la
carencia de hermanos de camada en mi cachorro es la anomalía.
Nada sobre su situación era de ninguna manera común, pero
eso no significaba que Rain no se sintiera bendecido cada día,
cuando se despertaba entre los brazos de sus amantes, o cuando
sentía que su cachorro daba patadas dentro de él. Él no estaba
realmente sorprendido por la noticia, ya que en su corazón, él ya
había sabido que sólo tendría un niño. Sí, era consciente de que iba a
hacer la vida de su bebé más difícil en Hachtera, y lo lamentaba
profundamente, pero él estaría ahí al lado de su hijo a cada paso del
camino, y eso era mucho más de lo que sus padres nunca podrían
decir.
—Rain está en lo correcto — Neshtai elevó la voz. —No somos
exactamente una familia Hachti común. Pero tenemos un montón de
amor para él aquí, y vamos a hacer todo lo posible para asegurarnos
de que nuestro cachorro no sienta la ausencia de los hermanos de
camada.
—Él tiene tres padres en lugar de dos — Drennach ofreció con
una sonrisa, —Por lo que tendrá la oportunidad de ser
ridículamente consentido.
Diatra debió darse cuenta de que no sería prudente para ella
99 antagonizar aún más, porque se echó atrás. —Tal vez están en lo
correcto. Esta es una situación inusual, y estaba destinado a ser un
embarazo inusual — Se aclaró la garganta. —En cualquier caso,
aparte de eso, el cachorro está perfectamente sano y tú también.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

Estoy feliz de decirte que si todo va bien, en unos meses, podrás


traer a tu pequeño cachorro al mundo.
No se dio el lujo de señalar que no tenía ni idea de lo que sería
el cachorro, ni en qué medida su legado Hachti se mostraría. Hasta
ahora, el nacimiento único no parecía prometedor. Sin embargo,
Rain sabía por todo lo sucedido, que sus amantes amaban a su hijo
tanto como él lo hacía. Ya se preocuparían del resto más tarde.
—Gracias — dijo a la hermana de camada de Drennach. —Yo
te agradezco que permanecieras en Felida para ayudarnos con esto.
Me he estado sintiendo bien, pero nunca se sabe lo que pueda pasar.
Ella se rió un poco, cuando la sombra de aprensión en sus ojos
desapareciendo, sustituida por el afecto de aspecto ya familiar. —
Bueno, yo no podía abandonar exactamente a Drennach, no seremos
hermanos de clan, pero pertenecemos a la misma camada.
Rain no sabía si esa era otra afrenta a su cachorro, pero al
final, no les importó. Ella se alejó antes de que pudieran decir nada
más. —Yo te diría que cuidaras de ti mismo, descansando y siendo
consciente de las bestias errantes cuando vas afuera, pero... Bueno,
en este momento ya te conozco mejor. Voy a venir dentro de una
semana, en el caso de que no me necesites antes.
—Eso debería estar bien — respondió Rain. —Nosotros te lo
haremos saber.
Los tres juntos encaminaron a Diatra a la puerta. Ella se
detuvo justo en frente de ésta y se volvió hacia ellos por última
vez. —Antes de irme... Rain, ¿He oído que tu padre se ha establecido
100 aquí?
La extraña pregunta tomó a Rain por sorpresa, tanto que él
asintió con la cabeza antes de que pudiera detenerse. —Si, lo ha
hecho.
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

—Ah, eso es bueno, eso es bueno — Ella sonrió. —He


escuchado mucho acerca de él. De hecho, me lo encontré el otro día
cuando iba a reunirse con los clanes Ornea. ¿Te ha comentado algo
al respecto?
—Me temo que no lo ha mencionado, no — Rain respondió,
mirándola y tratando de procesar este tren inesperado de la
conversación.
—Supongo que eso tiene sentido — Ella suspiró, y Rain podría
haber jurado que sonaba encandilada, en la medida en que un
Hachti pudiera sonar de esa manera, por lo menos. —Él ha estado
tan ocupado asegurándose de que su estancia aquí sea
incuestionable.
Eso era cierto. El padre de Rain se había lanzado en su tarea
con tal determinación, que Rain no había tenido el corazón para
negarle la cercanía que tan obviamente quería. Eso no significaba
que no estuviera sorprendido de que la hermana de camada de
Drennach estuviera interesada en el asunto. Había esperado algo
completamente distinto de la comunidad Hachti.
Drennach por otra parte, no parecía del todo sorprendido. —
Puedo ver a dónde va esto, pero por favor, no lo hagas. Ese hombre
ya tiene una compañera Viragoan y no puedo imaginar que esté
interesado en otra.
—¿Por qué no? — Ella apretó la mandíbula tercamente. —La
Viragoan no está aquí. Además, incluso si estuviera, ustedes tres
funcionan muy bien, ¿no?
101 Esta conversación estaba dando a Rain un dolor de cabeza más
fuerte del que la batalla contra su padre le había producido. —No
estoy seguro de lo que quieres que diga. Él es mi padre. Yo ni
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

siquiera era consciente de que hubiera gente aquí a quienes les


agradara.
Ella hizo un ruido de bajo nivel de descontento, como si ella se
hubiera sentido ofendida por su evaluación. —Por supuesto que nos
gusta. Es un guerrero que dejó su tierra natal para estar con su hijo,
bueno, valiente compañero que estaba en contra de la Hachti sin
miedo. ¿Qué más se puede pedir? —
Rain se frotó las sienes con cansancio, preguntándose si alguna
vez se acostumbraría a los matices de las diferencias culturales que
se enfrentaban tan duro con su propia historia y opiniones. —
Correcto. Yo no sería capaz de decirlo. En cualquier caso, se trata de
una conversación que tendrías que tener en todo caso con él, no
conmigo.
—Así que lo apruebas entonces — Ella asintió con la cabeza,
sus labios finos torciéndose en una amplia sonrisa. —Excelente,
gracias.
Rain abrió la boca para protestar, ya que él no había dicho
nada de eso, pero ella ya se estaba yendo, saliendo de la casa, así que
Rain únicamente se dio cuenta de que ya se había ido, cuando la
puerta rápidamente se cerró detrás de ella.
—¿Qué fue todo eso? — Preguntó a sus compañeros.
—Ah, bueno... —Drennach lanzó una baja risa avergonzada. —
Parece que tu padre tiene una pretendiente.
—Entendí eso, sí — Rain dijo con sarcasmo. —Pero no estoy
tan seguro de por qué ella se acercó a mí al respecto — Si había una
102 cosa en la que él no quería pensar, era sobre la vida sexual de su
padre.
—No es raro que las Hachti cortejen a los guerreros antes de
acoplarse — explicó Neshtai. —Somos, después de todo, una nación
Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

guerrera, y al mismo tiempo, no es raro que los compañeros lleguen


a estar separados por la muerte. Sin embargo, en los casos en que
una pareja anterior tuviera cachorros que aún no pertenecen a
ningún clan, el pretendiente tiene que consultar con ellos, para que
la familia no se convierta en un caos.
Rain suspiró profundamente y se sentó en el sofá. —Caos —
repitió. —De alguna manera, dudo que los enredos románticos de
mi padre sean lo peor de todo.
Sus compañeros se unieron a él y lo envolvieron en el abrazo
de cuero suave de sus alas. Sus manos se asentaron en la curva de su
vientre, tan protectores como nunca. —Está bien, Rain — Drennach
murmuró en su cabello. —Estamos aquí.
—Nadie va a hacerte daño, nunca — añadió Neshtai
ferozmente. —Nadie nos va a separar.
En algún nivel, Rain sabía que Neshtai no podía hacer esa
promesa, que las verdaderas implicaciones de su legado todavía
vendrían a golpearlos. Sabía que Virago, lo más probable, es que
viniera a por él y no tenía idea de cómo manejarlo. Sin embargo, en
este momento, mientras se sentaba ahí en suspenso con sus
compañeros, él podía empujar esos pensamientos a un lado y
simplemente creer.
Neshtai tenía razón en una cosa. Rain pertenecía a sus
guerreros Hachti, y no iba a separarse de ellos tan fácilmente.

FIN
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Guerreros Hachti 02 | Anya Byrne

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