Mapuches, gente de la tierra
Los mapuches son uno de los pueblos originarios más numerosos que
sobreviven en la actualidad. Conservan muchas de sus costumbres y en
algunas escuelas también se enseña su lengua.
Mapuche significa “gente de la tierra” (mapu: tierra, che: gente).
Con una población cercana al medio millón de personas, en Argentina, los
mapuches viven en su gran mayoría en la provincia de Neuquén, donde son
cerca de un 10% de la población.
Economía:
Cuando llegaron los españoles, los mapuches vivían sobre todo de la
agricultura. Hoy viven de la cría de ganado ovino, del cultivo en
invernaderos y muchos se dedican a la fabricación de tejidos y
artesanías en madera para la venta. Con el tiempo, aumenta la venta de
textiles, de cestería, de cerámica y en especial de la platería.
Organización social:
Está basada principalmente en la familia y la relación entre ellas. Los
grupos de familias relacionados en torno a un antepasado común se
denominan lof. Las familias que conforman un lof viven en rucas (casas)
vecinas y se ayudan entre ellas. Cada uno tiene como jefe a un lonko
(cabeza). Además, la conducta social y religiosa está regida por el
Admapu (la costumbre de la tierra) que es como un estatuto: el conjunto
de tradiciones, leyes y derechos que rigen el comportamiento del pueblo
mapuche.
El pueblo mapuche se identificaba fuertemente con la naturaleza. Por lo
mismo, desde que el niño era pequeño, padre y madre lo llevaban a
diferentes lugares. La madre era la encargada de la alimentación,
vestimenta y limpieza de sus hijos, así como también de preservar la
cultura.
El padre enseñaba a sus hijos las tareas relacionadas con el campo, como
buscar las ovejas, sacar el cuero de los animales, cortar leña, hacer pan o
buscar agua.
Cazaban guanacos, huemules y roedores, y de la costa lograban extraer
pescados y mariscos. Poseían, además, rebaños de ovejas, pero ellas rara
vez eran sacrificadas, pues se reservaban como moneda de cambio para
comprar a las novias y también para obtener lana.
Ruca, vivienda de los mapuches:
Las familias mapuche habitaban en una vivienda denominada ruka,
fabricada con postes de madera y tapizada de paja o totora. La ruka no
tenía ventanas, y en el centro se colocaba la fogata, que ardía
permanentemente, evacuándose el humo a través de un agujero ubicado
en el techo.
Idioma:
Antiguamente, su cultura se basaba en la tradición oral, porque no
conocían la lectura ni la escritura. Pese a eso su lengua, el mapudungun
(dungun: habla, significa “habla de la tierra”) perdura y hoy se enseña en
varias escuelas del país.
Nombres que protegen
Los nombres mapuches están formados de dos partes. La segunda, por lo
general, simboliza a la “familia”, algo así como el apellido. La primera
parte es el nombre individual de la persona; lo que corresponde al
nombre propio. Así las personas llamadas “mañke” (cóndor) pertenecen a
la familia de los cóndores. Es su apellido, pero además simboliza la
alianza con el espíritu del antepasado, que lo defiende.
Deporte:
Juegan a la chueca o palín, un deporte parecido al hockey. También está
el yayasei, la carrera con tronco. En ella se llevaba un tronco sobre el
hombro derecho como competencia grupal o individual. De ser grupal, el
tronco podía pesar hasta 90 kilos. Las distancias podían variar entre 10,
20 y 40 metros según el terreno, que podía ser plano o con subidas y
bajadas.
Religión:
De sus muchas ceremonias religiosas, la más famosa es el Nguillatun,
donde una vez al año se dirigen plegarias a Ngenechen, (dueño de la
gente), el señor de los indígenas y se canta y baila el baile del choique
(ñandú). En ella, realizan varios ritos entre los que sobresale la danza
llamada lonkomeo, en la que, los bailarines imitan los movimientos del
ñandú. Y es fundamental la intervención de la machi, que es la encargada
de curar.
Vestuario:
El guanaco proporcionaba a los mapuches la lana con la que
confeccionaban sus ropas, aunque sus tejidos parecen haber sido de un
solo color y sin adornos de figuras.
Hombres y mujeres vestían el chamal, especie de camisa larga que se
ataba a la cintura. También se cubrían con pieles de zorros, de guanacos
y de pumas, y se ornamentaban con collares de plumas y caracoles o de
piedrecitas de colores. El uso del poncho es posterior, ya que fue
introducido entre los mapuches por los indios peruanos que acompañaban
a los españoles.
Las mujeres llevaban trenzas y los hombres, el pelo corto o amarrado en
una cola. Usaban collares y otros adornos de plumas y de una piedra
llamada malaquita.
Después de la llegada de los españoles, los mapuche comenzaron a
elaborar adornos de plata, como el trapelacucha, un gran collar o pechera
usado por las mujeres
Manifestaciones artísticas
En la actualidad, las principales expresiones del arte mapuche son la
textilería (se usa lana de oveja), la cerámica (jarros con modelos
asimétricos), la cestería (se elabora, principalmente, con boqui), el
tallado en madera (se usa madera de los ricos bosques del sur) y la
orfebrería (se basa en sus creencias religiosas).
Todos los conocimientos ancestrales sobre la realización de estas
artesanías son traspasadas de generación en generación.
TRABAJO PRÁCTICO
MAPUCHES
Valentina Limido
3º Grado