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Trafalgar - Hermelo PDF

El documento describe la situación de la marina británica antes de la batalla de Trafalgar y el papel de Samuel Pepys en mejorarla. Pepys introdujo reformas clave como mejorar la construcción naval, administración de fondos y capacitación de las tripulaciones. Esto fortaleció grandemente el poder naval británico y llevó a su victoria en Trafalgar en 1805, asegurando su dominio de los mares por casi 200 años. La batalla ocurrió cuando una flota combinada franco-española trató de invadir Gran Bretaña,
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Trafalgar - Hermelo PDF

El documento describe la situación de la marina británica antes de la batalla de Trafalgar y el papel de Samuel Pepys en mejorarla. Pepys introdujo reformas clave como mejorar la construcción naval, administración de fondos y capacitación de las tripulaciones. Esto fortaleció grandemente el poder naval británico y llevó a su victoria en Trafalgar en 1805, asegurando su dominio de los mares por casi 200 años. La batalla ocurrió cuando una flota combinada franco-española trató de invadir Gran Bretaña,
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11

TRAFALGAR

RICARDO A. R. HERMELO
Es Capitán de Navío (R)
y Capitán de Ultramar.
Mi especial agradecimiento al Dr. Carlos Court Lucero por la valiosa
información que desde Lanzarote, Islas Canarias, envió. (1)

El bicentenario de la mayor batalla naval del siglo XIX Boletín del Centro Naval

ha dado lugar a numerosas actividades conmemorativas principalmente en Europa, con Número 813
la concurrencia y el aporte de quienes en su momento fueron contendientes y actores, In- Enero/abril de 2006
glaterra y la coalición de España y Francia, durante el período de las guerras napoleóni- Recibido: 14.2.2006
cas. El hecho bélico en sí tiene una increíble riqueza en cuanto a las enseñanzas relacio-
nadas con el poder naval en todos sus aspectos, tanto estratégicos como tácticos, y ha
proporcionado claras doctrinas y conclusiones del modo en que este poder determina los
acontecimientos históricos de los países que se sirvieron de él, para lograr sus objetivos (1)
nacionales y ocupar un lugar en el orden mundial. Trafalgar (2), cuando se la analiza con Teniente de Navío (RE) médico de
legitimidad, consolida un caudal de conocimientos que habilita en definitiva las condicio- la Armada Argentina, médico de la
Estación Científica Corbeta Uru-
nes necesarias para exteriorizar que se dispone de poder naval, uno de los principales pi- guay, Antártida Argentina, 1982.
lares de una nación marítima que se precie de tal condición.
(2)
Cabo Trafalgar, en proximidad del
La marina británica (RN) (3) no se improvisó para encontrarse en condiciones de enfrentar puerto de Cádiz, costa española.
a Francia y España en Trafalgar. Según el historiador Rodger Norton (4), en la primera par-
te del período 1649-1815, si bien la RN era importante, su rendimiento era insuficiente (3)
Royal Navy.
y fracasaba en la mayoría de las guerras navales con Francia, España y Holanda. Las tri-
pulaciones estaban integradas por hombres con intolerables conflictos disciplinarios e in- (4)
suficiente aptitud marinera; los barcos británicos era inferiores a los de otros países y su Rodger Norton, The Command of
the Ocean: A Naval History of
artillería, deficiente. Britain, Volume II, 1649-1815.
ISBN: 0393060500.
Los holandeses eran virtualmente los mejores marinos y Francia destinaba importantes
(5)
sumas de fondos para su flota. España y Portugal debían su expansión territorial a sus Anders Franzén, El Vasa, navío
poderosas Armadas, y Suecia a partir de siglo XVII reconoció la necesidad de afianzar el de guerra, Norstedts Bonniers,
poder marítimo en el Báltico; el rey Gustavo II Adolfo de Suecia decía: “Después de Dios, Estocolmo, 1966.
la prosperidad de una nación depende de su Armada” (5). Por el contrario, los barcos bri- (6)
tánicos eran en su mayoría mercantes transformados para la guerra, y sus comandantes Senior Secretary of the Navy
no eran aptos, además de que sus tripulaciones estaban mal preparadas y alimentadas, Board.
y por falta de agua en navegación eran afectos a la bebida. (7)
Los Oficiales provenientes de fami-
Esta deplorable situación experimenta un cambio notable con la designación de Samuel lias bien constituidas se iniciaban
como grumetes a los 10/12 años
Pepys (1660) como Secretario Naval (6); con gran capacidad y empeño introduce trascen- y rendían exámenes para ascender
dentales progresos en la construcción naval en astilleros, en la administración de los fon- y alcanzar el Comando, pero de-
dos para la logística naval y en las tripulaciones y planas mayores fortaleciendo su capa- bían destacarse y participaban en
acciones navales que les daban
cidad y conducción (7), providencias que acrecentaron la preparación marinera, la cual se experiencia y aptitud.
vio fortalecida además por mejor paga al personal embarcado. Nelson se inició a los 12 años.
12 TRAFALGAR

Pepys fue el principal artífice en consoli-


dar el poder naval de Inglaterra con la fina-
lidad de asegurar y garantizar el comercio
marítimo en todo el mundo. La batalla de
Trafalgar en 1805 impone y asegura el do-
minio inglés durante casi 200 años. Este
funcionario, que no era marino, preparó y
alentó a un grupo de personas que lo
acompañaron en su gestión y que des-
pués continuaron conduciendo los asun-
tos navales. Es considerado como un efi-
caz dirigente y cabe ponderar que durante
largos años redactó un diario de su ges-
tión (8) y de los acontecimientos de la épo-
ca con sorprendente fidelidad. El diario no
consiste en una simple descripción o na-
rración, sino que tiene la peculiaridad de
dar vida a los personajes; entre otros mo-
mentos, relata la plaga de 1665 y el incen-
dio de la ciudad de Londres poco después.

Es necesario de antemano describir la si-


Arriba, despliegue de tuación y el motivo de la batalla de Trafal-
ambas flotas. gar. Francia se encontraba en guerra con In-
Derecha, grabado de
Flota Británica y glaterra desde 1793, y luego de una breve
Escuadra Combinada. tregua, en 1802 se reanudaron las hostili-
dades. Fue entonces cuando Napoleón de-
(8)
cidió la invasión de la isla y concentró más
El diario se estudia en el Mag- de 90.000 hombres en los alrededores de
dalene College-Cambridge. Boulogne sur Mer para cruzar el Canal de
(9)
La Mancha. Para la neutralización de la Ar-
Gran Bretaña, 2.600 piezas de mada británica integró una Flota Combina-
artillería; Francia, 1.650, y Espa- da, al mando del Almirante Pierre Charles
ña, 1.500 cañones y morteros.
Las cifras reales serían algo su-
Jean Baptiste Silvestre Villeneuve, consti-
periores, pues los capitanes tra- tuida por 15 navíos españoles y 18 france-
taban de reforzar la artillería y ses. La Armada española estaba bajo el
embarcaban alguna pieza más.
mando del Almirante Federico Gravina, de valiosa capacidad como marino y que no siem-
(10) pre compartía las decisiones del almirante francés. Días antes de Trafalgar los españo-
La relación de salvas de cada les aconsejaron demorar la salida de Cádiz por la proximidad de mal tiempo, y fueron de-
bando era favorable en 1 a 3 a
los británicos por la mejor pre-
soídos. Los hechos demostraron que el temporal agravó el desastre.
paración de sus artilleros.
La flota inglesa al mando de Horatio Nelson contaba con 27 navíos de línea, y el segundo
(11)
Antonio Artieza Peñábrocha, his-
era el Vicealmirante Cuthbert Collingwood, a bordo del Belleisle, quien asumió el Comando
toriador español. “Una paliza”. cuando fallece Nelson. Aunque la Flota Combinada totalizaba 33 buques contra 27 de los
Rev. Historia, Año 7, Nº 84, británicos y era superior en número de hombres y cañones (9), en realidad Nelson estaba
2005.
en superioridad, pues disponía de buques más grandes y su artillería era más eficaz; entre
(12) otros aspectos, el volumen de fuego era superior y disparaba con mayor ritmo (10). Además,
José Gregorio Cayuela Fernán- varios navíos españoles se encontraban en malas condiciones: el Santa Ana, el Rayo y el
dez, profesor de Historia Con-
temporánea –Universidad de
San Justo tenían grandes averías, y otros, por falta de tiempo y pertrechos, no habían podi-
Castilla La Mancha– autor de do reparar convenientemente los daños sufridos en el combate previo de Finisterre (11).
“Trafalgar, hombres y naves en-
tre dos épocas”.
El concepto de la operación de la alianza era el de atraer a los británicos a las Antillas,
(13) regresar rápidamente, penetrar en el Paso de Calais y respaldar la invasión de Inglaterra
Brest: 21 barcos de línea al junto a las escuadras de Brest y Rochefort (12). Pero cada campaña marítima en nada se
mando de Ganteume, y Roche-
fort: 2 barcos de línea, Magon
asemeja a otra. Los buques de Rochefort y Brest (13) nunca se unieron a los de Villenue-
y Alemand. ve y Gravina, y al regreso de las Antillas trabaron un combate poco determinante con los
BCN 813 13

Flota
Cabo San Vicente Combinada
Fragatas
exploradoras

Cádiz
CÁDIZ
Cuerpo principal
de la flota de Nelson

Cadena de buques
retransmisores de
comunicaciones Cabo
Trafalgar

N Estrecho
de Gibraltar

Mapa general de la
zona de Cádiz antes
de la batalla.

británicos en Finisterre. Finalmente Villeneuve dispuso dirigirse a Cádiz, donde se arriba


el 20 de agosto de 1805 a la espera de una mejor ocasión para neutralizar a los británi-
cos en el mar, hasta que el 19 de octubre de 1805 zarpa, después de numerosas opinio-
nes opuestas de comandantes españoles y franceses, y el 21 se encuentra con la flota
británica, que lo estaba aguardando, y se libra la batalla naval de Trafalgar. Los españo-
les estaban en la postura de que no era apropiado trabar combate, y hasta último mo-
mento argumentaron fundadamente la proximidad de un temporal que se produjo el día
de la batalla de Trafalgar y causó serios daños a todos los participantes. En realidad, los
españoles consideraban que había que invernar en Cádiz, preparar la escuadra y luego
enfrentar a Nelson, pero a su vez Villeneuve fue apremiado por Napoleón para definir el
poder naval a su favor e invadir Gran Bretaña, donde los ingleses, alarmados habían adop-
tado numerosas medidas para impedir la invasión (14). (14)
Se construyeron febrilmente de-
fensas costeras, algunas de las
Los prolegómenos de la famosa batalla enfrentan a una Escuadra Combinada mal dis- cuales aún sobreviven. Incluso
puesta y con reparos en cuanto al resultado, principalmente por sus tripulaciones mal se previó otra sede de gobierno,
conformadas y adiestradas, incluso con personal de leva, y por el otro bando una escua- por la eventualidad de que Lon-
dres cayera en manos del ene-
dra británica con gran espíritu de lucha, anímicamente dispuesta a defender a su país y, migo. Los ciudadanos practica-
por sobre todo, con un Comandante Nelson apreciado y respetado por sus subordinados, ban instrucción militar, temero-
sin distinción de rangos. Ésta fue la realidad de la gran batalla naval que alteró y engen- sos pero resueltos por la inmi-
nente invasión.
dró un cambio histórico, acontecimiento que precedió a la caída de Napoleón y al fin de
un Imperio. Se trató del prolegómeno de la gran batalla terrestre de Waterloo. Muchos his-
toriadores aseveran que Trafalgar no influyó en la caída de Napoleón, pero se debe reco-
nocer que si Villeneuve hubiese triunfado, el curso de la historia habría sido diferente.
(15)
El 21 de octubre por la mañana, la Flota Combinada, que en la víspera había zarpado de Los navíos de la época eran
muy lentos para una inversión
Cádiz, adopta la formación de línea de fila de gran longitud y algo desordenada con arrum- de rumbo y algunos dudaron
bamiento general sur; a la vanguardia, Gravina, y a retaguardia, Dumanoir Le Pelley. Ville- en caer.
neuve en el centro, y al avistar a los británicos adopta una apresurada decisión y ordena
(16)
invertir el rumbo cayendo por babor, maniobra desafortunada que perjudica la formación Villenueve se suicidó; fue juzga-
y la desordena aún más (15), quedando algunos barcos sotaventados entre sí y dejando do por Consejo de Guerra. Tam-
espacios entre ellos. Esta maniobra desafortunada fue el tremendo error de Villeneuve bién se afirma que fue asesina-
do con 5 cuchilladas. Napoleón
(16), al debilitar la capacidad de combate del conjunto, y es el principio del desastre naval
decía que era valeroso, pero de
aliado. El error de Villeneuve facilita a Nelson la aproximación con menor riesgo, al no es- escasa capacidad.
14 TRAFALGAR

tar sometido a la artillería en la fase de aproximación


al centro de la línea enemiga. No existía en los alia-
dos planes de combate, y sumió en la confusión a los
comandantes de los navíos aliados.

Al amanecer del día 21, ambas flotas estaban cerca


de Cabo Trafalgar, distantes entre sí 4 a 5 millas. Nel-
son se aproximó por el oeste en dos columnas dirigi-
das al centro de la formación de la Flota Combinada,
favorecido por el viento de popa, y su plan fue el de
cortar y aniquilar en combates individuales, provocan-
El Neptune remolca do el combate de melé, dando entera libertad de ac-
al Victory después de ción a sus comandantes (17). Nelson encabezaba su línea en el Victory, y Collingwood al
la batalla.
sur, en el Royal Sovering.

(17) Las columnas británicas no eran perfectas y pronto los buques empujados por el viento
A esta táctica Nelson la llama- de popa se arracimaron, impacientes por entrar en combate sin adelantarse a sus mata-
ba “El Toque de Nelson”.
lotes de proa, manteniendo el orden establecido.

A las 1030 horas, todavía algunos buques estaban completando la virada a babor en
la Flota Combinada. Mientras unos se adelantaban, otros trataban de recuperar su
puesto. Esto obligaba a unos barcos a quedarse en facha sin gobierno y el personal
maniobrando con las velas, y no podían iniciar el fuego sobre los británicos, que resul-
(18) taron beneficiados (18). También imposibilitaba a tomar una contramedida contra la tác-
Las viradas en ese entonces tica de Nelson. Gravina pidió a Villeneuve actuar independientemente con su Escuadra,
para estos navíos eran difíciles y pero éste se lo impidió.
lentas por la obra muerta y el
velamen.
A las 1145 se ordenó “abrir el fuego”, en cuanto los británicos estuviesen a tiro. Pero
ya la flota británica se acercaba muy rápidamente y Nelson mandó izar la célebre se-
ñal “Inglaterra espera que cada hombre cumpla con su deber”. A las 1208 la línea alia-
da largó las insignias de sus Comandantes y abrió fuego, siendo el Santa Ana el prime-
ro en hacerlo.

A partir de ese momento en que los navíos británicos cortaron la línea, se sucede una
serie de confusos combates intercambiando salvas a muy corta distancia, y tiene lugar
una sangrienta lucha; muchos barcos quedan desarbolados y sin maniobra en ambos
bandos y la melé se torna confusa. Es a partir de ese momento que los británicos, por
su mejor artillería, ganan en definitiva la batalla. Se producen apresamientos, hundimien-
tos y, por deriva hacia la costa, algunos barcos quedan encallados.

Ante el fallecimiento de Nelson asume el Comando el Almirante Collingwood, que termi-


na de desbaratar a la flota aliada. Villeneuve se rinde y es tomado prisionero. Resta de-
cir que un grupo de navíos franceses deserta bajo el mando de Dumanoir y se dirige a
Francia, pero días después es apresado por barcos británicos. Este grupo era el que ha-
bía pasado a ser la vanguardia después de la virada al norte, y Dumanoir, en su buque
insignia Formidable, escapa. El 2 de noviembre el Comandante Strachman los descubre
(19) e inicia la persecución, apresando al Duguy-Trouin, Formidable, Mont Blanc y Scipion (19).
Dumanoir fue sometido a Con-
sejo de Guerra y absuelto.
Días después de la batalla, algunos navíos aliados averiados toman el puerto de Cádiz y
los británicos hacen lo mismo en el Puerto de Gibraltar, entre ellos el Victory parcialmen-
te desmantelado y con serias averías; luego de su reparación se dirigió a Londres. El na-
vío Santísima Trinidad, que era el de mayor poder artillero de todos, fue apresado; los in-
gleses intentan llevarlo a Londres pero por sus averías y el temporal se hunde en poder
de los británicos, que habían hecho lo imposible para lograr este botín de guerra. Conta-
ba con 130 cañones y 1.048 tripulantes. Estaba considerado como la plataforma artille-
ra más potente.
BCN 813 15

TRAFALGAR Africa

Neptuno

Scipion
Spartiate
Minotaur Intrepide
Agamemnon Euryalus
Orion Britannia Formidable
Prince Neptune Mont-Blanc
Ajax
Victory
Conqueror
Duguay-Trouin
Leviathan Temeraire
Defence
San Francisco
Thunderer De Asís

Dreadnought
Flota Inglesa Heros
Rayo

San Agustín
Polyphemus Defiance Santísima
Swiftsure Trinidad
Achille
Bucentaure
Tonnant Belleisle
Revenge Royal Sovereign Redoutable
Colossus
Mars
Bellorophon Santa Ana San Justo

Indomptable Neptune
Fougueux
Monarca
Bahama Pluton San Leandro
Algeciras
Montañés
Aigle
Argonauta Swiftsure
Argonaute Flota Combinada
Achille
San Ildefonso
Príncipe
De Asturias
San Juan Berwick
Nepomuceno

Despliegue de la batalla.

La táctica de Nelson fue temeraria pero oportuna; algunos historiadores han apreciado
que estaba en contra de la doctrina de la época, que era el combate clásico de línea de
combate paralela a la del contrario y el duelo artillero. Pero Nelson decidió adoptar las
técnicas Rodney o de Jervis: romper la línea pero no por un punto sino por dos, como el
primero lo había hecho en la batalla de Saintes en 1782 (20). Era una maniobra arriesga- (20)
da que implicaba avanzar bajo el fuego enemigo sin apenas posibilidad de contestar, pe- Antonio Artienza Peñárrocha, in-
vestigador naval.
ro una vez partida la línea enemiga, ésta quedaría cortada en tres partes y la vanguardia
no podría auxiliar a la retaguardia (21). Se presume que Nelson evaluó la debilidad del ene- (21)
migo y decidió la acción, que implicaba riesgos que asumió. El corte de la “T”. Escuela de
Guerra Naval, Armada Argentina,
ejercicios tácticos.
Nelson tenía la costumbre de utilizar la palabra “aniquilar” y solía decir que “la batalla
no era suficiente con el triunfo sino que además había que aniquilar al enemigo”. Tal
su concepto táctico en Trafalgar, a lo que se deben agregar su capacidad profesional y
por sobre todo su valor, pues se ubicó a la cabeza de su línea y vistió su uniforme y
sus condecoraciones a pesar de un consejo en contrario. Si bien su personalidad me-
rece una descripción más extensa, es válido decir que en una de las primeras salvas
(22)
durante la batalla, su secretario personal John Scott fue partido en dos y luego, al pa- “Hardy, su amigo y Comandante
sar un proyectil entre él y Hardy, le dijo con una media sonrisa: “Hardy, éste es un tra- del Victory”, National Geograp-
bajo muy ardiente...” (22). hic, Oct. 2005.
16 TRAFALGAR

Antes de la batalla, Nelson se reunió con sus comandantes para explicarles el modo de
acción en detalle, lo que incluía su deseo de que actuasen con entera libertad en el em-
pleo de los medios; había adquirido respeto y fama por sus condiciones en la carrera na-
val, a pesar de que su vida privada no había sido aceptada por la sociedad de la época,
por sus relaciones con Lady Hamilton (23). Se dice que por un lado fue un hombre común
(23) y cordial con las personas, pero por sobre todo un profesional y una figura singular en la
Nota del autor: luz y sombras
de Nelson. estrategia marítima. Los Almirantes Rodney, Vernon,
y Hood o Jervis representan destacadísimos antece-
dentes en la profunda formación naval y táctica de
Nelson no siendo tan solo su figura fruto de la casua-
lidad del genio, sino más bien la brillante orientación
náutica que él supo aprender (24).
(24)
José Gregorio Cayuela Fernán-
dez, profesor de la Universidad El número de bajas en ambos bandos fue elevado. Pa-
de Castilla, La Mancha, España. ra su cuantificación, la documentación más precisa es
(25) la británica con relación a la Flota Combinada (25). Con-
La RN contaba con aproximada- viene resaltar de antemano que luego del combate se
mente 18.000 hombres; la Es- desató un fuerte y prolongado temporal que afectó a
cuadra Combinada, con 21.000
–dato impreciso–. los barcos averiados e incrementó la pérdida de vidas.
Posteriormente, ya en puerto o sobre la costa donde
vararon varios barcos averiados, los sobrevivientes ex-
Federico Gravina. perimentaron los efectos de sus dolencias y muchos
fallecieron o sufrieron disminuciones físicas causadas
por heridas y mutilaciones. Durante la acción, era ha-
bitual que los muertos y a veces los heridos fueran
echados por la borda, pues no existían los medios pa-
ra las curaciones. El mismo Nelson antes de la bata-
lla pidió expresamente no ser echado por la borda.

En términos generales se puede atestiguar que en la


Flota Combinada el número de muertes alcanzó a
6.400 tripulantes, dato que es aproximado (26); en la
(26) flota inglesa la información disponible es más exac-
Pérez Reverte, autor de Cabo
Trafalgar, señala que durante la ta, y resulta de 650 muertos. Ello arroja una relación
batalla murieron 1.028 en los de 10 a 1 (27). Es procedente señalar que la sanidad
navíos españoles, pero no inclu- naval de la época era precaria, y en la mayoría de los
ye a los fallecidos después a ni
los franceses. casos las heridas sufridas dejaban secuelas de por
vida, siendo numerosos los heridos de guerra que
(27) luego deambulaban en tierra. Es decir que los com-
Size the Fire. Heroism, Duty and
the Battle of Trafalgar, Adam Ni- Pierre C. Villeneuve. batientes se enfrentaban a un porvenir muy desafor-
colson. Ed HarperCollins. tunado, a lo que se debía agregar la falta de pensio-
nes. Trafalgar fue una batalla naval muy sangrienta, porque en ambos bandos se luchó
con gran valor, y el resultado adverso para franceses y españoles, que se había previsto,
obedeció a una mayor capacidad de artillería y de maniobra de la gente de Nelson, pro-
ducto de la mejor preparación para el combate de la RN.

Ambos bandos lucharon intensamente y con gran valor, al extremo de que esto fue reco-
nocido por los propios británicos, que en la gaceta inglesa de Gibraltar, el 9/11/1805
consignan la terrible carnicería y el estado de los navíos apresados prueba el encarniza-
miento con que se batieron. Se conviene que el fuego de los franceses fue más vivo al prin-
cipio, pero los españoles mostraron más firmeza y valor hasta el fin que sus aliados (...) Su
coraje nos inspira el mayor respeto, y la humanidad con que se ha tratado a los prisioneros
y náufragos ingleses es superior a todo elogio (28).
(28)
Cabo Trafalgar, Pérez Reverte.
También es elocuente lo que se atribuye a uno de los Comandantes españoles: Si llegas
a saber que mi navío ha sido hecho prisionero, di que he muerto.
BCN 813 17

Cosme Damián de Churruca y Elorza, Comandante


Arriba, los cinco
del San Juan Nepomuceno, desarbolado y apresado comandos de Nelson.
con 100 muertos a bordo y 150 heridos. Churruca A la izquierda,
murió en combate. Nelson, retratado
con su uniforme.

Federico Gravina a bordo del Príncipe de Asturias y


a cargo de la escuadra española, resulta herido, y
meses después en Cádiz falleció por la infección (29)
de las heridas en combate, donde luchó incansa- Agustín Guimera Ravina, investi-
gador español y coautor de
blemente. El comportamiento de los marinos es- “Trafalgar y el mundo atlántico”.
pañoles fue admirable. Galiano, Churruca, Valdez, Escaño es considerado el mejor
Alcedo Bustamante y Aldao murieron en combate táctico español del siglo XVII.
y se destacaron Alcalá, Churruca y Escaño, con in- (30)
discutible capacidad combativa y profesional. Escaño fue el principal opositor
a la zarpada de la Flota Com-
binada y Gravina actuó con
Antonio Escaño, segundo de Gravina, está consi- cautela permitiendo que Ville-
derado como un héroe olvidado; pese a sus heri- nueve zarpara.
das salvó parte de la Flota Combinada (29). Al pro-
mediar la tarde de la batalla, logró reunir 10 na-
víos y se dirigió a Cádiz antes de la llegada del
temporal. Convocó a una Junta de Comandantes
y zarpó el 23 para auxiliar y escoltar a los navíos
desmantelados que se encontraban fuera. Los
británicos, ante esa salida sorpresiva, tuvieron
que formar línea de batalla para impedir el resca-
te, y Collinwood, sucesor de Nelson, se vio obliga-
do a ordenar el hundimiento de algunas presas,
entre ellas el Santísima Trinidad. En todos sus in-
formes posteriores a la batalla, Escaño efectuó
una evaluación muy precisa incidiendo en los
aciertos de Nelson, los errores tácticos de Ville- El entierro de Nelson. 8 de enero de 1806.
nueve (sin nombrarlo) y las deficiencias marineras
de la Flota Combinada (30). Más tarde fue designa-
do Ministro de Marina.
18 TRAFALGAR

Horatio Nelson, de 47 años, falleció por un disparo de mosquete desde el Redoutable, na-
vío francés comandado por el Capitán de Navío Jean Jacques Etienne Lucas (31), que fue
quien libró el combate más duro de Trafalgar y tuvo 487 muertos y 81 heridos a bordo.
Fue el mejor Comandante de los barcos franceses. El Almirante Nelson fue conservado
en el Victory en un tonel de coñac y trasladado a Inglaterra. Era común en ese entonces
que los grandes héroes navales fuesen preservados y luego sepultados, y así se hizo con
Nelson, que llegó al puerto de Londres con numerosos barcos y embarcaciones y, luego
de su velatorio, fue sepultado en la catedral de San Pablo, donde reposa.

El funeral fue uno de los más grandes de la historia británica. Filas de público y soldados
se alinearon a lo largo de las calles, entre el Almirantazgo y la Catedral. Detrás del cata-
falco, a los acordes de la marcha fúnebre de Händel, desfiló toda la tripulación del Victory,
barco insignia de Nelson. No se repetirían estas escenas hasta el entierro de Churchill
en enero de 1965 (32). Trafalgar, juntamente con la batalla de Waterloo en 1815 y la de
Inglaterra en 1941, está considerada entre los hechos más gloriosos del Reino Unido
hasta hoy.
Revista naval por el
bicentenario de
Trafalgar. Como resultado, Trafalgar significa para Gran Bretaña el final de la pesadilla de la inva-
sión napoleónica. España perdió su poder naval, y Napoleón, su opción de invadir a Ingla-
terra. En la mayor batalla naval del siglo XIX, los británicos lograron un triunfo decisivo
(31)
Lucas, durante la permanencia
que les otorgó el poder naval por casi doscientos años, hasta los comienzos de la Segun-
previa de su barco en Cádiz, había da Guerra Mundial. ■
adiestrado a un grupo de tiradores
que fueron emplazados en la arbo-
ladura. El número de bajas es elo-
cuente sobre la preparación de su Comentario Referencias y bibliografía
personal. Ed. por el historiador
francés Remi Monaque. Los historiadores españoles han publicado durante los últimos años ■ AL Laurio Destefani – Historiador Naval, Armada Argentina.
más libros sobre Trafalgar que durante los dos siglos anteriores. ■ La Campaña de Trafalgar – Hugo O’Donnell. Madrid, La esfera de los
(32) libros – 2005.
Michael Alpert, Catedrático de Anteriormente la bibliografía más numerosa era en inglés, en particular ■ Trafalgar – Benito Pérez Galdós, Ed. Arlanza S.A., Madrid.
Historia Contemporánea. Univer- sobre Nelson, con más de 2.000 obras –sin que esta cifra se ajuste ■ Agamemnon – Anthony Deane, Ed. Aguilar. 1998.
sidad de Londres. Rev. Historia exactamente a la realidad–. ■ Cabo Trafalgar – Arturo Pérez Reverte, Alfaguara-Madrid, España.
Nº 84. ■ El Vasa, navío de guerra – Anders Franzen, 1ª ed. – Norsted Bonniers,
Independientemente de que siempre el vencedor es el más conocido, en Estocolmo.
general se sabe poco de la actuación de los españoles y los franceses. ■ Seize the fire – Adam Nicolson – Ed HarperCollins.
■ To rule the waves – Arthur Herman – Ed HarperCollins – ISBN:
En nuestro país, Nelson y Trafalgar son conocidos superficialmente y no 0060534249.
hay casi nada editado sobre ellos, salvo excepciones. Entre éstas, la ■ The command of the ocean – Vol II. 1649-1815 – Rodger. Norton,
participación de Francisco de Gurruchaga (1766-1846) en el navío ISBN: 0393060500.
Santísima Trinidad, a las órdenes del Capitán de Navío Baltasar Hidalgo ■ Horatio Hornblower – serie de TV basada en personajes y hechos de
de Cisneros. la época de Nelson.
■ National Geographic – Octubre 2005.
Al regreso de Gurruchaga al país, integró la Junta Grande y tuvo la ■ Magdalene College, Cambridge-Inglaterra.
misión de crear la Primera Escuadrilla con el Invencible, el 24 de ■ The Life of Horatio Lord Nelson – Robert Southey.
Mayo y el América. ■ The Death of Lord Nelson – William Beatty - [Link]
■ Annals and legends of Calais – Memoir of Lady Hamilton – Robert
Bell Calton.
■ Diccionario Universal Pierre Larousse – (Emma Hamilton).
■ Enciclopedia Salvat – El Monitor, Vol. 12, 1966.
■ The Life of Nelson, the embodiment of the sea power of Great Bri-
tain- Mahan, Alfred Thayer.
■ Antonio Artieza Peñábrocha, historiador español. “Una paliza”. Rev.
Historia – Año 7, Nº 84, 2005.
■ José Gregorio Cayuela Fernández – Profesor de la Universidad de
Castilla-La Mancha, España.
■ Agustín Guimera Ravina – Investigador español y coautor de “Trafal-
gar y el mundo atlántico”. Madrid.
■ Historiador francés Remi Monaque.
■ Michael Alpert – Catedrático de Historia Contemporánea – Universi-
dad de Londres. Rev. Historia Nº 84.
■ Enciclopedia del mar – Garriga, segunda edición, Barcelona-España.

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