Brecha digital
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Para otros usos de este término, véase Brecha.
La brecha digital es cualquier distribución desigual en el acceso, en el uso, o en el
impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) entre grupos
sociales. Estos grupos pueden definirse con base en criterios
de género, geográficos o geopolíticos, culturales, o de otro tipo. Debido al alto costo de
las TIC, su adopción y utilización es muy desigual en todo el mundo. 1
El término brecha digital describe una brecha en términos de acceso y uso de la
tecnología de la información y la comunicación. Tradicionalmente se consideraba una
cuestión principalmente de acceso.2 En la actualidad, con una penetración global
de teléfonos móviles de más del 95%,3 la desigualdad relativa se plantea entre aquellos
que tienen más y menos ancho de banda4 y más o menos habilidades asociadas.5
América Latina se ha convertido en una de las regiones más proactivas del mundo en
relación con la inclusión de tecnología en sus sistemas educativos. Estas políticas
públicas apuntan a mejorar la inclusión social, la democratización del conocimiento y la
reducción de la brecha digital.67
Índice
1Concepto
o 1.1Aspectos teóricos
o 1.2Contexto de la sociedad de la información
2Dimensiones
o 2.1Brecha digital de género
o 2.2Brecha digital geográfica
3Cifras globales
4Estrategias para disminuir la brecha digital
o 4.1Free Basics
o 4.2Constelaciones satelitales
o 4.3Una computadora portátil por niño
5Críticas
o 5.1Pobreza digital
o 5.2Consecuencias de la brecha digital
6Brecha digital en España
o 6.1Medidas
7Véase también
8Referencias
9Bibliografía
10Enlaces externos
Concepto[editar]
El concepto de brecha digital encuentra su antecesor en el llamado informe “El eslabón
perdido”,8 que se publicó en 1982 por la comisión Maitland. Este puso de manifiesto las
conclusiones sobre la carencia de infraestructuras de telecomunicaciones en los países
en vías de desarrollo, poniendo como ejemplo el teléfono. El término procede del
inglés digital divide, utilizado durante la Administración Clinton, aunque su autoría no
puede ubicarse con toda precisión. Mientras que en algunas referencias, se cita
a Simon Moores como acuñador del término, Hoffman, Novak y Schlosser 9 se refieren
a Lloyd Morrisett como el pris publicados bajo el título Falling through the Net, en el que
se dejaba evidencia del estado que este fenómeno guardaba en la sociedad
estadounidense a finales de la década de 1990.A partir de este origen, algunos autores
prefieren en español, el término fractura digital10 o estratificación digital,11 por ser mucho
más expresivos sobre lo que realmente significa. La traducción a otras lenguas latinas,
como el francés, también ha optado por el término de fractura. No obstante, la mayoría
de los autores hispanos se decanta por el de brecha, más suave y políticamente
correcto. Algunas otras expresiones que han sido usadas para referirse a la Brecha
Digital son divisoria digital,12 brecha inforcomunicacional13 y abismo digital.14
Otros autores extienden el alcance de la Brecha Digital para explicarla también en
función de lo que se ha denominado analfabetismo digital, que consiste en la escasa
habilidad o competencia de un gran sector de la población, especialmente entre
aquellos nacidos antes de la década de 1960, para manejar las herramientas
tecnológicas de computación y cuyo acceso a los servicios de Internet es por ende muy
escaso.
Según los estudios realizados por Eurostat, la brecha digital hace referencia a la
“distinción entre aquellos que tienen acceso a Internet y pueden hacer uso de los
nuevos servicios ofrecidos por la World Wide Web, y aquellos que están excluidos de
estos servicios”. Se trata de una separación entre las personas según su capacidad
para utilizar las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) de
forma eficaz y aquellas que no tienen acceso a las mimas, o teniéndolo, no saben
utilizarlas.15
Brecha digital, brecha de género, una mirada desde otra perspectiva.
Distinguiendo dos aspectos diferenciales, los que son habitualmente denominados
como brecha digital de primer y segundo orden (o primera y segunda brecha digital). En
el primer caso, se hace referencia a desigualdades en el acceso, en tanto la segunda
brecha se la vincula al conocimiento y a los usos en relación a las TICs (Gómez y
Ospina 2002; Proenza, F. 2012; Finkelievich y Prince, 2007, Rivoir 2010). Si bien la
variable generacional impacta notablemente en la brecha digital, múltiples causas
explican estas desigualdades. Variables como género, ubicación territorial, nivel de
ingresos, etnia, entre otras, contribuyen de manera relevante a la existencia y
profundización de ambas brechas.
La brecha digital no solo se refiere al acceso a la TIC, sino también el acceso a ella, en
este sentido implica:
-Infraestructura: Debe existir una infraestructura de telecomunicaciones y redes
-Accesibilidad: Debe existir la posibilidad de acceder a los servicios que ofrece la
tecnología,
-Formación: Poseer habilidades y conocimientos para hacer uso de la tecnología,
Aspectos teóricos[editar]
Algunos de los primeros autores que abordaron el problema de la Brecha Digital desde
una aproximación sistemática y socialmente profunda fueron Herbert Schiller 16 y
William Wresch.17 De manera general, estos autores planteaban la necesidad de incluir
a todos los sectores de la población en el acceso a la información disponible a través
de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como de las
posibles ventajas derivadas de tal acceso.
Para Pippa Norris,18 se trata de un fenómeno que implica tres aspectos principales:
la brecha global (que se presenta entre distintos países), la brecha social (que ocurre
en el interior de una nación) y la brecha democrática (que se refiere a la que existe
entre quienes participan y quienes no participan de los asuntos públicos en línea).
Otra corriente de investigadores19 se han centrado en aspectos cuantitativos de la
brecha digital, destacando las diferencias estadísticas en el acceso a las tecnologías de
la información y la comunicación, según un extenso abanico de variables socio-
demográficas entre las que destacan el sexo, la edad, el nivel de ingresos, la
escolaridad, la raza y el lugar de residencia.
Uno de los aspectos más recientes que han sido analizados 20 sobre la brecha digital,
tiene que ver no solamente con el acceso a Internet, sino con la calidad de dicho
acceso y la disponibilidad de conexiones de banda ancha que permitan acceder a
contenidos multimedia en tiempos y costos adecuados al contexto de los usuarios.
De forma específica, la investigadora neerlandesa José van Dijck identifica cuatro
dimensiones en el acceso: la motivación para acceder; el acceso material; las
competencias para el acceso; y el acceso para usos avanzados (o más sofisticados).
Plantea que la brecha digital está en constante evolución, dado el surgimiento de
nuevos usos tecnológicos, que son apropiados más rápidamente por aquellos que
tienen el acceso en forma más permanente y de mejor calidad, determinado por dicho
ancho de banda.21
La brecha Digital según Serrano y Martínez (2003) citado por la OEI (2014) se define
como: "La separación que existe entre las personas (comunidades, estados, países ...)
que utilizan las Tecnologías de la Información y la comunicación (TIC) como una parte
rutinaria de su vida diaria y aquellas que no tienen acceso a las mismas y que, aunque
las tengan no saben cómo utilizarlas". 22
De acuerdo con Eurostat, la brecha digital hace referencia a la "distinción entre
aquellos que tienen acceso a Internet y pueden hacer uso de los nuevos servicios
ofrecidos por la World Wide Web, y aquellos que están excluidos de estos servicios".23
Editatón de género y brecha digital realizada en IIPE UNESCO (2015).
Contexto de la sociedad de la información[editar]
Con ocasión de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) los
principales grupos de la sociedad civil dieron vida a la campaña CRIS (Communication
Rights in the Information Society – Derechos de Comunicación en la Sociedad de la
Información),24 con el objetivo de infundir la agenda de la Cumbre con cuestiones
relacionadas con los medios de gobierno y derechos a la comunicación.
En la CRIS se ha enfatizado la función de las nuevas tecnologías como herramientas
de comunicación de valores comunes entre grupos, individuos y organizaciones
sociales, criticando una justificación instrumental de las tecnologías vistas
principalmente como un fin más que como un medio para impulsar un cambio social,
una visión instrumental que no considera ni las barreras culturales y lingüísticas, ni las
relaciones de dependencia y subordinación técnica, económica y política entre y dentro
del Norte y el Sur del Mundo.
La inclusión digital, sostiene este sector de la sociedad civil, hay que pensarla como un
asunto colectivo, no individual, donde los beneficios sociales hay que verlos en relación
a los que se generan para las comunidades, organizaciones, familias y grupos que
sacan provecho de las tecnologías, aunque no tengan acceso a estas. La eficacia de
las políticas de inclusión digital dependerán de las posibilidades de integración del
conocimiento en los propios objetivos de sus beneficiarios, considerando que no existe
un solo modelo, sino muchas posibles sociedades de la información y de la
comunicación adaptadas según las diferentes necesidades y objetivos individuales y
comunes de un planeta para nada homogéneo.
Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), las nuevas oportunidades
tecnológicas (y del libre comercio a escala global) serán el motor de una "tercera
revolución industrial". Gracias a las TIC, se sostiene, se podrán anular las brechas de
pobreza y de falta de recursos existentes, confrontándose en el campo de la economía,
de las transformaciones políticas y sociales, de la identidad, en la cultura y en el poder,
modelando nuevas relaciones a escala global.
A través del comercio electrónico y de los e-servicios, de la reducción de los costos de
conexión, mejorando la eficiencia de los gobiernos y servicios públicos y favoreciendo
el rol del sector privado, se creará un "entorno favorable" para lograr la reducción de las
desigualdades entre y dentro de los Estados, siempre según la OMC.
Algunos autores críticos2526 han señalado que si bien en las grandes agendas
internacionales se enfatizan los grandes beneficios que las Nuevas Tecnologías
pueden tener para los países del Sur, lo que hasta ahora se identifica con la Sociedad
de la Información se muestra como una invención de las necesidades de la
globalización, vista como un fenómeno neoliberal; un desarrollo que no tiene en cuenta
las necesidades de un Sur, que se encuentra en la parte equivocada de la brecha
digital.
Según esta visión, son los países del Norte los principales propietarios y beneficiarios
de la World Wide Web, así como de la industria del hardware, del software y de la
producción de los contenidos, el 70% en inglés. El Sur permanece excluido, y con ello
aumentan las diferencias sociales regionales, y se impone un modelo de desarrollo
"desde el Norte", a su imagen y semejanza.
Tales voces críticas sostienen que de nuevo se proponen viejas lógicas que nunca han
promovido cambios significativos y que, al contrario, han dado lugar a nuevas
relaciones de dependencia y han acentuado las desigualdades existentes: el hardware,
por ejemplo, está pensado en Occidente, lo que supone para el Sur nuevas formas de
trabajo, muchas veces femenino e infantil, en las industrias de ensamblaje, reforzando
la destrucción de los lazos sociales y de economía de explotación y aumentando
exponencialmente la polución tecnológica.
Desde otros contextos, se ha planteado equiparar la existencia de brechas digitales con
aspectos pedagógicos de la formación en todos los ámbitos. A cada brecha digital
debería corresponder una similar desde la didáctica. A este concepto en construcción
se le ha denominado directamente "brecha didáctica" 27
Dimensiones[editar]
Brecha digital de género[editar]
Esta sección es un extracto de Brecha digital de género[editar]
Mujer trabajando con máquina de procesamiento electrónico de datos IBM 704, utilizada para hacer cálculos
en investigación aeronáutica (21 de marzo de 1957).
La brecha digital de género es una de las variables más relevantes relacionadas con el
retraso de las mujeres en la incorporación al mundo de las nuevas tecnologías y al uso
de Internet. Las diferencias de acceso entre hombres y mujeres se dan en todas las
sociedades actuales, tanto en contextos de economías avanzadas como de economías
en desarrollo.28
Las mujeres aprovechan cada vez más las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC) en todas las esferas de la vida. Pero al mismo tiempo se produce
una brecha de género manifiesta no sólo en el menor número de mujeres usuarias de
las TIC, sino también en la persistencia de desigualdades estructurales específicas de
género que constituyen barreras para su acceso y su uso. Al inicio de la aparición de
las TIC, se partía de la idea de que no existía la brecha digital, sino que el retraso de
algunos sectores, colectivos y países, era un estadio que se superaría con el tiempo y
con el crecimiento económico (bastaría poner ordenadores para que la gente los
utilizase). Hoy se constata, sin embargo, que hay diversos tipos de brecha digital y que
ésta persiste y adquiere nuevas formas. Además de la brecha de acceso, hay una
brecha de uso, una brecha de contenidos y una brecha de habilidades tecnológicas.
[cita requerida]
Brecha digital geográfica[editar]
La brecha digital geográfica según la OEI 29 abarca a grupos sociales que se
encuentran tanto en zonas urbanas como en zonas rurales. Sin embargo, la
infraestructura disponible para asistir a ambos grupos es muy diferente. En particular, la
aislación geográfica de las zonas rurales plantea un acceso total y diferente al urbano,
pues en las áreas rurales escasamente cuentan al menos en México con las escuelas
de nivel básico que pueden contar con una antena eso si la situación geográfica lo
permite, no siendo así en las zonas urbanas donde si bien no hay Wii fi gratuito, existen
cyber cafés, parques, bibliotecas, etc. que pueden dar el servicio, así como muchos
hogares que ya tienen internet.
Según este enfoque, el “pobre digital” es una persona que carece, sea por falta de
acceso –consideración de oferta— o por falta de conocimiento de cómo se utiliza o por
falta de ingresos –consideraciones de demanda—, de la información y comunicación
que se accede a través de las tecnologías digitales. Pueden ser considerados pobres
digitales quienes no utilizan las TIC, sea por falta de oferta o de capacidad de
utilización. A esto se le puede sumar la carencia de información acerca de las ventajas
de utilizar las TIC. Identificar las principales causas de la brecha digital utilizando este
esquema conceptual, permite definir, lineamientos de política pública a implementar
que permitan achicar las brechas digitales –o dicho en términos de Barrantes, reducir la
pobreza digital- de manera más eficiente. 30
Estas diferencias se manifiestan asimismo entre hombres y mujeres 31, edades, estatus
social, paralelamente a las "brechas" de siempre: el acceso a la sanidad, a la
educación, la mortalidad infantil, el hambre, la pobreza.
Cifras globales[editar]
Usuarios de Internet en el mundo
2005 2010 2017 2019a
Población 6500 6900 7400 7750
32
mundial millones millones millones millones
Usuarios 16 % 30 % 48 % 53.6 %
totales
Países en 8 % 21 % 41.3 % 47 %
desarrollo
Países 51 % 67 % 81 % 86.6 %
desarrollados
a
Estimado.
Fuente: Unión Internacional de Telecomunicaciones.33
Según Internet World Stats, en el 2019 existen 4.536 millones de internautas
conectados, con porcentajes de cobertura sobre el total de la población que van desde
un 89% en Estados Unidos y 88% en Europa, hasta un 40% en el continente africano.
En el medio, la cobertura en América Latina y el Caribe alcanza un 69%.34
Datos de 2019 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones muestran que en
los países desarrollados la mayoría de las personas están en línea, con cerca del 87
por ciento de las personas que utilizan Internet. En los países menos
desarrollados (PMD), por otro lado, solo el 19% de las personas está en línea en
2019.35
El informe de SITEAL 2014 para América Latina, fundamentado en la UIT Unión
Internacional de Telecomunicaciones, revela datos de la penetración de banda ancha
fija (2010-2013) con un crecimiento de 5.28% a 7.35%. El informe destaca que este
aumento está en pleno desarrollo en la región conjuntamente con el crecimiento
exponencial de los últimos dos años de la banda ancha móvil que pasó de 9 accesos
cada 100 habitantes en 2011 a más de 28 en el segundo semestre de 2013. 36 Es de
destacar el crecimiento de la telefonía móvil en la región que se ha incrementado de
5,26 en el 2011 a 117,72% en el 2014.36
Estrategias para disminuir la brecha digital[editar]
Se ha planteado la necesidad de estimular no sólo el acceso, sino también el uso y
el empoderamiento de las nuevas tecnologías, ya que éstas pueden efectivamente
incidir en procesos de desarrollo, combatiendo las demás brechas que subyacen a la
digital37.
Sin embargo, algunos trabajos38 han concluido que muchas de estas iniciativas
responden a visiones optimistas sobre el impacto de las tecnologías de la información y
la comunicación en el desarrollo, y conciben que el problema de la Brecha Digital se
resolverá mediante la introducción de computadores personales con acceso a Internet.
Aspectos como la capacitación de los usuarios y la creación de contenidos
culturalmente adecuados a cada contexto, son frecuentemente dejados de lado. De
forma similar, las comunidades receptoras en estos procesos de equipamiento
tecnológico pocas veces son tomadas en cuenta, lo que afecta la sustentabilidad a
largo plazo de proyectos de esta naturaleza.
En este sentido, algunos autores plantean que las TIC deberían proporcionar un
espacio de encuentro de una nueva esfera pública, donde la sociedad civil pueda
definirse y comprenderse en su diversidad y donde las estructuras políticas estén
sujetas al debate público y sean evaluadas por sus acciones, garantizando la
participación de las categorías más excluidas a través de perspectivas de género,
regionales y sociales.39
Free Basics[editar]
Artículo principal: Free Basics by Facebook
Free Basics es una asociación entre la empresa de servicios de redes
sociales Facebook y seis empresas (Samsung, Ericsson, MediaTek, Opera Software,
Nokia y Qualcomm) que planea brindar acceso asequible a servicios de Internet
seleccionados a países menos desarrollados aumentando la eficiencia y facilitando el
desarrollo de nuevos modelos de negocio en torno a la provisión de acceso a Internet.
En el documento técnico [116] realizado por el fundador y CEO de Facebook, Mark
Zuckerberg, la conectividad se afirma como un "derecho humano", e [Link] se
crea para mejorar el acceso a Internet para personas de todo el mundo. 40
Sin embargo, Free Basics también está acusado de violar la neutralidad de la red por
limitar el acceso a servicios cuidadosamente seleccionados. A pesar de un amplio
despliegue en numerosos países, se ha encontrado con una fuerte resistencia,
especialmente en India, donde la Autoridad Reguladora de Telecomunicaciones de la
India finalmente lo prohibió en 2016.[cita requerida]
Constelaciones satelitales[editar]
Varios proyectos para llevar Internet a todo el mundo con una constelación de satélites
se han diseñado en la última década, uno de ellos es Starlink de la
compañía SpaceX de Elon Musk. A diferencia de Free Basics, proporcionaría a las
personas un acceso completo a Internet y no se limitaría a unos pocos servicios
seleccionados. En la misma semana en que se anunció Starlink, el empresario en serie
Richard Branson anunció su propio proyecto OneWeb, una constelación similar con
aproximadamente 700 satélites que ya ha adquirido licencias de frecuencia de
comunicación para su espectro de transmisión y estaría operativo en 2019. 41
El mayor obstáculo de estos proyectos son los costos astronómicos financieros y
logísticos de lanzar tantos satélites. Musk ha reconocido públicamente esta realidad
empresarial e indicó a mediados de 2015 que, mientras se esfuerza por desarrollar este
sistema de comunicación basado en el espacio técnicamente complicado, quiere evitar
sobreextender la compañía y declaró que se están midiendo en el ritmo de desarrollo.
Una computadora portátil por niño[editar]
One Laptop per Child (OLPC) es otro intento de reducir la brecha digital 42. Esta
organización, fundada en 2005, ofrece computadoras portátiles XO de bajo costo
(denominadas "computadora portátil de 100 dólares", aunque los costos de producción
reales varían) para niños que residen en regiones pobres y aisladas de los países en
desarrollo. Cada computadora portátil pertenece a un niño individual y proporciona una
puerta de entrada al aprendizaje digital y al acceso a Internet. Las computadoras
portátiles XO están diseñadas para soportar más abusos que las máquinas de gama
alta, y contienen características adaptadas a las condiciones únicas que presentan las
aldeas remotas. Cada computadora portátil está diseñada para usar la menor potencia
posible, tiene una pantalla legible a la luz del sol y es capaz de conectarse en red
automáticamente con otras computadoras portátiles XO para acceder a Internet, hasta
500 máquinas pueden compartir un solo punto de acceso. 42
En América Latina, se han implementado iniciativas similares como el Programa
Conectar Igualdad en Argentina, y el Plan Ceibal en Uruguay, entre otras.
Críticas[editar]
La brecha digital no es un fenómeno que sea reconocido de forma unánime. Entre las
principales críticas que se hacen, destacan los hechos por Benjamin M. Compaine, 43
quien sostiene que se trata de un asunto que ha sido objeto de manipulaciones
políticas y que las actuales diferencias observadas en el acceso y uso de las
tecnologías de la información y la comunicación, se salvarán gracias al destacado
impulso de este sector del mercado.
La diferencia social que existe entre aquellas personas que saben utilizar las TIC y
aquellas que no, no siempre es un problema de posibilidad de acceso e infraestructuras
(servicio universal) o conocimientos previos (alfabetización digital), sino que en la
mayoría de los casos es un problema de actitud personal en lo referido a las nuevas
tecnologías. Es preciso un cambio cultural que implique a todas las personas sin
importar su condición o rango de edad para poner a su alcance y de forma más intuitiva
y “usable” lo que llega, ha llegado y llegará en un futuro en materia digital.
Pobreza digital[editar]
En América se ha desarrollado un concepto alternativo que se ha denominado “pobreza
digital”.4445 No suele aparecer citado en las discusiones, sino que el más utilizado es
“brecha digital”, generalmente entendida como las desigualdades en el acceso y uso de
TIC a nivel de hogares o a nivel de países, y que es objeto de medición frecuente.
Frente al concepto de brecha, pobreza digital trata de capturar el nivel mínimo de uso y
consumo de los diversos atributos de las TIC, así como los niveles de ingreso de los
pobladores para hacer efectiva una demanda.
Consecuencias de la brecha digital[editar]
Una de las consecuencias de la brecha digital es el rezago, así como la dificultad que
enfrentan las personas para salir de condiciones de pobreza por tener problemas en la
toma de información por la falta de acceso a nuevos conocimientos lo que lleva a esta
parte de la sociedad a la ignorancia y falta de comunicación social por la limitación de
información que además los limita a actividades primarias.
Brecha digital en España[editar]
España ocupa el puesto #34 en el World Economic Forum Networked Readiness
Index (índice que mide cómo los países aprovechan las oportunidades ofrecidas por las
TIC), lejos de países de su entorno como Finlandia, Suiza, Alemania, Francia o
EEUU.46 En este país el porcentaje de hogares con acceso a algún tipo de conexión de
banda ancha se sitúa apenas entre el 50-60%, con una penetración bastante alejada
de las otras grandes economías de la UE.23
La falta de conexión a Internet o la facilidad de acceso tiene consecuencias graves
desde el punto de vista de la exclusión social. En primer lugar, la brecha digital genera
un tipo de exclusión geográfica, teniendo como zonas más afectadas las rurales y las
zonas suburbanas que se enfrentan a posibles fallos del mercado y a la falta de
inversión en TIC y en sus infraestructuras. En segundo lugar, encontramos un tipo de
exclusión catalogado como generacional: las personas mayores tienen un nivel de
penetración y una tasa de uso muy inferior a los demás grupos de edades. Finalmente,
y contando con que la economía digital supone ya un 5,7% del PIB del país, 47 las
personas con bajos recursos económicos no pueden acceder a la información y
herramientas que ofrece el entorno digital, sufriendo asimismo una descapitalización
que tiene un alto precio en términos educativos y de acceso y mantenimiento en el
mercado. En términos económicos, la brecha digital tiene un coste social de 1.300
millones de euros en España.48
Asimismo, la brecha digital se ve incrementada por los precios ofrecidos por las
operadoras. En el caso de España, tanto la Comisión Europea ha advertido que los
precios del ADSL están por encima de la media de la UE. De hecho, España se sitúa
entre los países OCDE con la banda ancha más cara. 49
Medidas[editar]
La Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible, en su artículo 52, recoge el
llamado “servicio universal de telecomunicaciones” por el que la conexión a la red
pública de comunicaciones con capacidad para ofrecer servicios de internet deberá
permitir el acceso a velocidades de descarga de 1Mps. 50 Se entiende por servicio
universal, de acuerdo con el artículo 22.1 de la Ley 32/2003, de 3 de noviembre,
General de Telecomunicaciones, el conjunto definido de servicios cuya prestación se
garantiza para todos los usuarios finales con independencia de su localización
geográfica, con una calidad determinada y a un precio asequible.
Telefónica, al ser la única operadora que se presentó al concurso público convocado a
tal efecto por la Orden ITC/2464/2011, Orden ITC/2465/2011 y Orden ITC/2466/2011, 51
todas ellas de 15 de septiembre, es la adjudicataria del servicio y su proveedora por los
próximos 5 años. El precio del mismo quedó fijado en un máximo mensual de 29,9
euros más una cuota inicial de alta de 66 euros iniciales. Si se le añade el servicio de
telefonía fija, el precio mensual asciende en 19,9 euros al mes, más 13,97 euros de la
cuota de línea telefónica y 38,1 euros por alta. Cuando no se dispone de ninguno de los
dos servicios, la cuota inicial de alta sube a los 121,63 euros y la cuota mensual a los
33,87 euros.52 La Asociación de Internautas ha criticado este tipo de servicios y costes
para los usuarios, puesto que ningún operador ofrece menos de 3 megas. 53
En 2013, dentro del Programa Nacional de Reformas, el Gobierno de España ha
puesto en marcha la Agenda Digital para España con el objetivo prioritario de que en
2015 medio país cuente con una conexión de 100 Mbps. 54 Asimismo, la Agenda
también persigue incrementar el porcentaje de personas que normalmente emplean
internet de un 61,8% a un 75%, así como el número de personas que se relacionan
electrónicamente con la Administración hasta el 40%, dando continuidad a la
implantación de la e-administración diseñada por la Ley 11/2007, de 22 de junio, de
acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos y los planes Moderniza y
Avanza.
Los Presupuestos Generales del Estado prevén la dotación correspondiente para la
Agenda Digital,55 de los cuales 140 millones de euros están dirigidos a la reducción de
la brecha digital a través del Plan de Inclusión Digital y Empleabilidad.56 Este plan tiene
cuatro objetivos a ser alcanzados en 2015: incrementar el número de personas que
utilizan internet regularmente hasta el 75%; alcanzar al 60% de personas de colectivos
desfavorecidos usando Internet; reducir del 30% al 15% el número de personas que
nunca ha utilizado Internet; e incrementar la penetración de la banda ancha de móvil
entre los usuarios de telefonía móvil hasta el 75%.