VÍA CRUCIS
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
(Acto de contrición)
Ofrecimiento
Aquí vengo, Jesús mío, a recorrer contigo tu camino doloroso. Es tan
provechoso para mi alma el recuerdo de tus dolores, que no quiero
olvidarlos un momento. ¡Déjame, pues, Jesús mío, acompañarte! ¡Déjame
seguirte! Quiero sorprender en cada paso un rasgo de tu amor, para saber
cómo debo amarte. Quiero recoger amorosamente tus sudores, tus
esfuerzos, tus quejidos, tus lágrimas, para guardarlos en mi corazón, como
en un relicario, y recordarlos con frecuencia y vivirlos.
Quiero asistir a tu muerte, para aprender a dar mi vida por Ti. Quiero ver
cómo llevas tu cruz, para aprender a llevar la mía; y, quiero ver, sobre
todo, qué es amar de verdad, para de verdad corresponderte.
PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS ES CONDENADO A MUERTE
V. Te} adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al mundo y a
mí pecador.
Pilato les dijo: "¿Qué haré entonces con
Jesús, a quien llaman el Mesías?" Todos
dijeron: "¡Que lo crucifiquen!" Él replicó:
"Pues, ¿qué mal ha hecho?" Ellos gritaron
más fuerte:
"¡Que lo crucifiquen!"
(Mt 27,22-23)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
SEGUNDA ESTACIÓN: JESÚS CARGA CON LA CRUZ
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al
mundo y a mí pecador.
Jesús quedó en manos de los judíos y,
cargado con la cruz, salió hacia el lugar
llamado "la calavera", en hebreo
"Gólgota".
(Jn 19,17)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
TERCERA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al
mundo y a mí pecador.
Todos nosotros, como ovejas, andábamos
errantes; cada cual siguiendo su propio
camino. Y el Señor ha hecho recaer sobre él
la perversidad de todos nosotros.
(Is 53,6)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
CUARTA ESTACIÓN. JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al mundo y
a mí pecador.
Simeón los bendijo, y dijo a María, su madre:
"Este niño está destinado en Israel para que
unos caigan y otros se levanten; será signo de
contradicción para que sean descubiertos los
pensamientos de todos; y a ti una espada te
atravesará el corazón".
(Lc 2,34-35)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
QUINTA ESTACIÓN: SIMÓN DE CIRENE AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al
mundo y a mí pecador.
Cuando lo conducían, echaron mano
de un tal Simón de Cirene, que venía
del campo, y le cargaron la cruz para
que la llevara detrás de Jesús.
(Lc 23,26)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
SEXTA ESTACIÓN: LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al
mundo y a mí pecador.
Sin gracia ni belleza para atraer la mirada,
sin aspecto digno de complacencia.
Despreciado, desecho de la humanidad,
hombre de dolores, avezado al sufrimiento,
como uno ante el cual se oculta el rostro.
(Is 53,2-3)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
SEPTIMA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al
mundo y a mí pecador.
Era maltratado, y no se resistía ni abría
su boca; como cordero llevado al
matadero, como oveja ante sus
esquiladores, no abría la boca.
(Is 53,7)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
OCTAVA ESTACIÓN: JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al mundo y a
mí pecador.
Lo seguía mucha gente del pueblo y mujeres, que
se daban golpes de pecho y se lamentaban por él.
Jesús se volvió a ellas y les dijo: "Hijas de
Jerusalén, no lloréis por mí; llorad por vosotras y
por vuestros hijos, porque vienen días en los que
se dirá: Dichosas las estériles, los vientres que no
han dado a luz y los pechos que no han
amamantado. Entonces comenzarán a decir a las
montañas: Caed sobre nosotros, y a los collados:
Sepultadnos; porque si esto hacen al leño verde,
¿qué no harán al seco?"
(Lc 23,27-31)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
NOVENA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al
mundo y a mí pecador.
Ha sido traspasado por nuestros pecados,
triturado por nuestras iniquidades; el
castigo, precio de nuestra paz, cae sobre
él, y a causa de sus llagas hemos sido
curados.
(Is 53,5)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
DECIMA ESTACIÓN: JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al mundo y a mí
pecador.
Los soldados, después de crucificar a Jesús, se
repartieron la ropa en cuatro partes, una para
cada uno. Dejaron aparte la túnica, tejida de una
pieza de arriba abajo sin costura alguna. Por eso
se dijeron: "No debemos partirla; echémosla a
suertes a ver a quién le toca". Para que se
cumpliera la Escritura: Se repartieron mis
vestidos y echaron a suertes mi túnica.
(Jn 19,23-24)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
DECIMO PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al
mundo y a mí pecador.
Cuando llegaron al lugar llamado Calvario,
crucificaron allí a Jesús y a los criminales,
uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús
decía:
"Padre, perdónalos, porque no saben lo que
hacen".
(Lc 23,33-34)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
DECIMO SEGUNDA ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al
mundo y a mí pecador.
Hacia el mediodía las tinieblas cubrieron
toda la tierra hasta las tres de la tarde. El sol
se eclipsó y la cortina del templo se rasgó
por medio. Y Jesús, con fuerte voz, dijo:
"Padre, en tus manos encomiendo mi
espíritu". Dijo esto y expiró.
(Lc 23,44-46)
(De rodillas)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
DECIMO TERCERA ESTACIÓN: JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al
mundo y a mí pecador.
Un hombre llamado José, miembro del
tribunal supremo, hombre bueno y justo, de
Arimatea, ciudad de Judea, el cual no estaba
de acuerdo con las actuaciones del tribunal
y que esperaba el reino de Dios, se presentó
a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Y lo
bajó de la cruz.
(Lc 23,50-53)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
DECIMO CUARTA ESTACIÓN: JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Que por tu santa Cruz redimiste al
mundo y a mí pecador.
José tomó el cuerpo, lo envolvió en una
sábana limpia y lo depositó en su
propio sepulcro nuevo, que había hecho
excavar en la roca. Hizo rodar una losa
grande para cerrar la puerta del
sepulcro y se fue.
(Mt 27,59-60)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
ORACIÓN FINAL
Al concluir tu Vía Crucis, te pedimos Señor que nos enseñes a velar, junto
a tu Madre y a las mujeres que te acompañaron en el Calvario, en espera
de tu resurrección. Que María sea faro de esperanza, de alegría, de vida
nueva, de fraternidad, y de comunión entre los pueblos, las religiones y las
leyes. Para que todos los hijos e hijas del hombre sean reconocidos
verdaderamente en su dignidad de hijos e hijas de Dios y nunca más
tratados como esclavos. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
(Para ganar la indulgencia, pidamos por las intenciones del Papa)
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.