José Alexis Márquez, de la cancha a la vida
En la cancha aprendió la vida Alexis Márquez, una persona que lleva su esencia
en los guantes. Con 319 partidos disputados en toda su carrera, demostró su
ímpetu y dejó huella en el fútbol pereirano.
L.V: ¿Qué siente que ganó y perdió con el fútbol?
A.M: Más que perder, creo que gané mucho, un estilo de vida. Llegar a ser un
futbolista profesional lo marca a uno, así esté retirado, cambia la forma de vivir el
día a día.
L.V: ¿En qué momento decidió jugar fútbol profesionalmente?
A.M: Como profesional, después del colegio. Algunos técnicos vieron condiciones
y eso se prestó para que se me abrieran las puertas y pudiera jugar en un nivel
profesional.
L.V: ¿Por qué se retiró del fútbol?
A.M: Por una lesión que tuve en el dedo pulgar de la mano derecha. El cirujano
me dijo que tenía la posibilidad de volverme a fracturar y me tendría que poner
una platina, la funcionalidad del dedo no me hubiera quedado igual, eso influyó
mucho. También tantos años de estar en un equipo en concentraciones, viajando,
eso a veces también cansa.
L.V: ¿Qué extraña del fútbol?
A.M: De extrañar, todo, esto es un estilo de vida. Se estaba tres, cuatro días en un
hotel, o viajando. Pero bueno, yo creo que son etapas que hay que vivir y ya pasó
esa, ahora estoy en otro roll que espero hacer de la mejor manera.
L.V: ¿Siente que su vida familiar y personal ha mejorado después del fútbol?
A.M: En el tiempo que puedo compartir con mi hijo si es mucho mejor. Antes no
tenía tanto porque a veces estaba en otra ciudad jugando contra otro equipo y mi
familia no me podía acompañar siempre, en esos momentos estaba lejos de ellos.
La infancia en un niño se pierde y no regresa, mi hijo también influyó en mi
decisión de retirarme.
L.V: ¿Ahora tiene gusto por cosas que antes no podía hacer?
A.M: Por algunas comidas sí, (risas); uno se cuida mucho y los preparadores
físicos están pendientes de que uno mantenga el peso y un porcentaje de grasa
adecuado, ahora he cambiado un poco mi alimentación, aunque me sigo
cuidando.
L.V: ¿Cómo solventa su vida en este momento?
A.M: Ahora estoy en el trabajo con el club de fútbol que tenemos, Cuparma.
Llevamos un mes y 15 días, donde nos ha ido demasiado bien, hemos tenido muy
buena acogida. En este momento también estoy haciendo una labor con la
Alcaldía, por parte de la secretaría de deportes, donde coordino los juegos
intercolegiados, así que sigo manejando el tema del fútbol que es en lo que
siempre me desarrollé.
L.V: ¿En lo que lleva con Cuparma ha descubierto algún niño en especial que vea
con buen futuro?
A.M: Sí, mira que sí, se ven niños con muy buenas habilidades, hay otros que si
hay que hacerles un poco más de trabajo, pero la idea es que los buenos, crezcan
más, y a los que les falta, potenciarlos para que lleguen al nivel de los demás.
L.V: ¿Siente que es mejor su estilo de vida de ahora, o el de antes?
A.M: Pues ahora es un poco más descansado, porque uno se pasaba todos los
días entrenando, a veces en una semana no se tenía día libre, o el día libre de uno
era estar montado en un avión o en un bus viajando, y eso también es complicado
entonces no es descanso.
L.V: ¿Qué tenía el fútbol de antes, y ahora no?
A.M: No pues creo que es muy similar, el fútbol es poco lo que cambia. De pronto
unos años más atrás, si cambió en los esquemas de juego y también en los
balones, ahora son un poco más livianos y rápidos.
L.V: ¿En cuántos equipos jugó y en cuáles?
A.M: Alcancé a jugar en tres equipos: En el deportivo Pereira, Real Cartagena y
Deportivo Pasto.
L.V: ¿Cuál de esos es su equipo preferido?
A.M: De todos el Pereira, porque fue donde inicié desde pequeño, hice toda mi
carrera y me formé como futbolista y como persona.
L.V: ¿Dónde sintió mejor la hinchada?
A.M: En Pereira. Aunque todo hay que decirlo, la gente aquí cuando todo va bien,
está muy de lado del equipo, pero cuando los resultados no se dan, es muy
complicado, pero eso hay que saberlo manejar. En pasto el tema de fútbol se vive
igual, pero uno nota que la gente allá es un poco más calmada cuando no hay
buenos resultados y eso da un poco más de tranquilidad.
L.V: ¿Cómo es su relación con la barra LSP?
A.M: Ya no estoy muy ligado al equipo entonces eso se deja un poco de lado.
Pero por redes sociales me hablo con algunos, y en la calle también. Nunca tuve
problemas con la tribuna y eso la gente lo reconoce cuando lo ve a uno por fuera
de una cancha.
L.V: ¿Con cuál número se identificó más?
A.M: Yo creo que con dos, el primero es el número que casi todos los arqueros
utilizan que es el uno, pero también utilicé el número de mi fecha de nacimiento
que es el 76 y con ese jugué bastante tiempo.
L.V: ¿Cuál fue el gol que más le dolió?
A.M: Mm, fueron varios. En el fútbol y más en mi posición se aprende de los
errores, el problema es que esos errores se pagan con un gol. Pero el que más
me dolió fue uno que el América me hizo acá en Pereira: el balón se me fue por
entre las piernas, me dolió bastante porque fue más por las ganas de jugar. Tenía
una molestia en la rodilla y jugué así, eso me impedía un poco para bajar bien el
cuerpo como hay que hacerlo para recoger un balón, no lo hice bien y el balón
entró.
L.V: ¿Qué cree que le hace falta?
A.M: El ser futbolista y más por tanto tiempo, deja enseñanzas, y más que
hacerme falta algo, por el contrario me siento agradecido por poder enseñar lo que
uno aprendió, que es lo que estamos haciendo acá.
L.V: ¿Cuáles son las metas de Alexis Márquez?
A.M: La primordial es el proyecto que empezamos hace un mes y 15 días, que es
la escuela de formación, donde queremos sacar jugadores de nivel profesional, y
eso hay que hacerlo paso a paso. Estamos trabajando de la mejor manera,
tenemos compañeros que nos están colaborando muy bien, profesionales. La idea
es que acá lo vean como un fortín para los demás equipos a nivel nacional, y así
poder sacar buenos jugadores.
L.V: Descríbase en una palabra
A.M: Tranquilo. Soy muy relajado y centrado en lo que hago.
Laura Estefany Villamil García.