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El Concilio de Trento: Doctrinas y Reformas

En 3 oraciones o menos: El documento resume los decretos y discusiones de las primeras sesiones del Concilio de Trento de 1545-1563. La primera sesión en 1545 incluyó ceremonias formales de apertura y decretos sobre la autoridad de la tradición y los apócrifos. Mientras que el emperador Carlos V presionó por una reforma de la disciplina eclesiástica, el papa insistió en definir doctrinas para contrarrestar a Lutero. El papado estaba demasiado corrompido para una reforma

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El Concilio de Trento: Doctrinas y Reformas

En 3 oraciones o menos: El documento resume los decretos y discusiones de las primeras sesiones del Concilio de Trento de 1545-1563. La primera sesión en 1545 incluyó ceremonias formales de apertura y decretos sobre la autoridad de la tradición y los apócrifos. Mientras que el emperador Carlos V presionó por una reforma de la disciplina eclesiástica, el papa insistió en definir doctrinas para contrarrestar a Lutero. El papado estaba demasiado corrompido para una reforma

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LIBRO VII

EL PAPADO EN TRENTO

DESDE LA SESION DE APERTURA DEL CONCILIO DE TRENTO, 1545 DC, AL CIERRE DE LA


SESIÓN, 1563 DC.

_________________

CAPÍTULO I

LA PRIMERA DE CUATRO SESIONES. PRELIMINARES Y DECRETO SOBRE LA


AUTORIDAD DE LA TRADICIÓN Y DE LOS APÓCRIFOS

1. Por el tiempo en que Lutero moría, los padres de Trento habían iniciado el
celebrado concilio llamado por el papa Paulo III en esa ciudad, en parte con el
designio declarado de promover, una reforma de los abusos en la iglesia, de la
moral y conducta del clero, que era exigida atronadoramente; pero
principalmente con el propósito de desarraigar la herejía luterana; contra las
doctrinas de los reformadores alemanes, de declarar y definir más que nunca con
la mayor exactitud y precisión las doctrinas de la iglesia Romanista. La sesión
de la apertura del concilio de Trento se mantuvo en el 13 de diciembre de 1545,
y la sesión del cierre hasta el mes de diciembre de 1563 (después de varias
suspensiones e interrupciones), aproximadamente dieciocho años después de su
inicio. El concilio de Trento es el último concilio general sostenido por la iglesia
de Romanista, siendo por consiguiente la más alta fuente de autoridad en
cuanto a las doctrinas presentes y al carácter del Romanismo. En el capítulo
presente nosotros daremos una sinopsis de los decretos doctrinales más notables
de las sesiones diferentes de este celebrado concilio. *1

1
* Las autoridades originales principales para la historia del concilio de Trento, son:
(1) Historia del concilio de Trento, por el Padre Paúl Sarpi, un Romanista sabio, nacido en
Venecia, en 1552, y muerto en 1623, a la edad de 71. El trabajo fue primero impreso en
Londres, en italiano en 1619 y en latín en 1620. La edición inglesa que he usado, "traducida
del italiano por una persona de calificada" es la de Londres, de 1676. El trabajo de Padre
Paúl, fue considerado por el Papa demasiado favorable a los protestantes, y fue llamado
algunos “un protestante en hábito de fraile.”
(2.) La Historia del concilio de Trento, del cardenal Sforza Pallavicini, nacido en 1607 y
muerto en 1667 a los 60, un papista intolerante, escribió en contra de Padre Paúl. La
parcialidad evidente y el fanatismo de Pallavicini, le hace una guía insegura, pero su trabajo
puede leerse provechosamente en relación con el Padre Paúl. La mejor edición es la de
Roma, en dos vols., folio, 1656. Para una disertación competente entre los méritos
comparativos de Sarpi y Pallavicini, vea Ranke la historia de los Papas, el apéndice,
sección ii, pp. 437-448.
476 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

Pregunta, si iniciaban con doctrina o disciplina. Papado demasiado corrupto para ser reformado.

2.- En su inicio se plantearon importantes preguntas, a saber, si los padres


debían iniciar con asuntos de doctrina o de disciplina; esto es, si en razón, de
guardar la iglesia contra la herejía luterana creciente, debían primero discutir y
definir con precisión las doctrinas que debía recibir cada verdadero hijo de la
iglesia; o si conforme a las demandas exigidas por cada aspecto, debían proceder
inmediatamente con una reforma interna de los notorios abusos en la iglesia, y
promulgar las leyes que frenen la conocida inmoralidad y el libertinaje del clero.
El emperador que Carlos, con sus delegados y abogados del concilio, contendió
seriamente por el último curso, sosteniendo que la reforma interna de los
eclesiásticos sería el mejor medio de vindicar a los hombres de la depravación
herética. Pero el Papa ya había decidido sobre lo anterior, instruyendo a sus
legados para usar toda su influencia y establecer las materias de doctrina, antes
que volvieran su atención a los asuntos de la reforma interna. Si este rumbo
hubiera sido plenamente adoptado sin duda alguna, se hubieran ocupado años
únicamente en el asunto, poniendo los pelos en punta al enmarcar decretos sobre
las materias doctrinales, y probablemente el asunto de reforma interna a tal
grado temido por un Papa y sacerdocio corruptos hubiera perdido el hilo
totalmente.
Así fue que influencia del grupo del Emperador, fue suficiente para asegurar
un compromiso sobre esta cuestión, por la adopción de un plan propuesto por el
obispo de Feltri, que algún asunto de doctrina y algún asunto de reforma
(interna) o disciplina, debían ser decididos en cada sesión del concilio. *2
Todo esfuerzo usó el Papa y sus legados para frustrar importantes medidas en
la reforma interna y lo poco que se hizo en esta dirección durante toda la sesión
del concilio, es escasamente digno de mención. El hecho es, que el Papado había
llegado a ser una masa de corrupción—tan excesivamente corrupta, para admitir
una reforma radical que arrasaría todo el sistema; y los insignificantes esfuerzos
hacia la reforma interna, hechos durante el concilio, a reforma, en materias
relativas la pluralidad de beneficios, la intrusión de los monjes mendicantes, etc.,
etc., eran como intentar curar un cuerpo humano, cubierto totalmente con úlceras
venidas de la masa de corrupción interna, con media pulgada de emplasto
curativo, sobre uno o dos abscesos. Nada eficaz podía ser hecho en

(3.) Una traducción en francés hecha por el Padre Paúl, de la obra de Pierre F. Courayer, un
teólogo francés nacido en 1681, y muerto en 1776 a los 95 años, en dos volúmenes, folios, con
copiosas y valiosas notas, revisa las críticas y reparos de Pallavicini. El título de esta valiosa
obra es “Histoire du Concile de Trente, traduite de nouveau en François avec des Notes
Crítiques, Historiques et Theologiques par Pierre F. Courayer, D.D". 1736.
La más aquilatada historia accesible del concilio de Trento, es trazada desde fuentes
originales y precisas con cuidado y maestría por el Rev. El J. M. Calambre, un trabajo el cual
no puedo menos que recomendar muy favorablemente y que me tomaré la oportunidad de
reconocer mi compromiso en la presente división de mi trabajo.
2
* Pallavicini, book vi., chap. 7, sec. 6-8
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 477
Ceremonias de apertura. Indulgencias prometidas a cuantos oraran por el concilio.

el Papado por medio de la reforma (interna), a no ser desplazando la tradición y


el mandamiento papal del trono, y restaurando la Biblia a su propio lugar como
la única regla de fe y disciplina; pero esto habría sido volcar simultáneamente, el
mismo fundamento, toda la estructura, para establecer en su lugar la doctrina y
disciplina de Lutero y la Reforma.
Los decretos del concilio de Trento por consiguiente son mayormente útiles,
por ser la exposición más correcta y autoritativa del Papado de la época
Trentina, y que todavía continúa siendo. Bordeando los decretos sobre disciplina
que son de muy poca importancia, procederemos citar las porciones más
importantes de los decretos y doctrinas acompañados con comentarios
explicativos tanto como pueda ser necesario, para una comprensión clara del
conjunto. Las porciones de los decretos citadas estarán en el latín original así
como en inglés (español), para guardarnos contra ese recurso trillado de
Romanistas del cargo de traducción inexacta. El latín original de los decretos se
copia de la primera edición, impresa en Roma en 1564.
3. PRIMERA SESIÓN. Como se comentó, fue sostenida el 13 de diciembre de
1545. Se habían fijado tres legados para presidir en el nombre del Papa, los
cardenales, De Monte, Santa Cruz y Pole. De Monte era el presidente. Se
exhibió mucha pompa y solemnidad religiosa en ocasión de la apertura del
concilio. Los legados acompañados por los cardenales de Trento, cuatro
arzobispos, veinticuatro obispos, cinco generales de órdenes, los embajadores
del rey de los Romanos, y muchos teólogos, estaban congregados en la iglesia
del Trinidad, y de allí salieron en procesión a la catedral, en cantando coro el
himno, Veni Creator. Cuando todos estuvieron sentados, el cardinal De Monte
realizó la misa del Espíritu Santo, al final de la cual anunció una bula de
indulgencias emitida por el Papa, prometiendo total perdón de los pecados, a
todos los que en la semana inmediatamente después de la publicación de la bula,
en sus propios lugares de residencia, ayunen, el miércoles y viernes, reciban el
sacramento el domingo, y se unan procesiones y súplicas por la bendición del
concilio. Siguió, un largo discurso dado por obispo Bitonio. Después de esto, el
cardenal Rosa, se dirigió brevemente la asamblea; las oraciones acostumbradas
fueron ofrecidas, y el himno Veni Creator fue de nuevo cantado. La bula papal
autorizando la reunión fue entonces presentada y leída; y un decreto fue
unánimemente pasado declarando*3, que el sagrado concilio general de Trento
había empezado entonces—para la alabanza y gloria de la santa e indivisa
Trinidad—el crecimiento y exaltación de la verdadera religión—la extirpación
de la herejía—la paz y la unión de la Iglesia—la reforma interna del clericato y
del pueblo Cristiano—y la destrucción de los enemigos del nombre Cristiano. El
Papa adoptó las medidas decisivas para asegurar su autoridad, y previniendo
toda intermediación con su prerrogativa. El Papa, nominó una congregación

3
* Los miembros del concilio expresaron su asentimiento por la palabra placet (esto satisface),
y su disentimiento por non placet (esto no satisface)
478 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

Un obispo papista declara que los laicos “no tienen que hacer, sino oír y someterse”.

o comité de cardenales para vigilar los asuntos del concilio, cuidar sus
procedimientos y para que lo ayudaran con su consejo. Los legados fueron
instruidos para iniciar con la discusión de las doctrinas disputadas y dejar la
reforma de los abusos como materia secundaria; serían tomados apuntes sobre
las observaciones relativas a su corte que le serían transmitidos, la reforma de las
cuales se reservaría para sí. Todas las cartas y documentos serían prefijados con
su propio nombre y de aquellos legados, de manera que pueda parecer que no
sólo era el autor, sino también “la cabeza y el gobernante” del concilio: *4 y él
determinó el secretario y otros funcionarios necesarios sin consultar a los padres,
o permitiéndolos ejercer su indudable derecho de elección.
4. LA SEGUNDA SESIÓN, se sostuvo el 7 de enero de 1546, y se ocupó
principalmente de las discusiones acerca del estilo a ser adoptado por el concilio
y el orden de los futuros procedimientos, si ellos debían comenzar con doctrina o
disciplina. Algunos de los miembros del concilio desearon la inserción de las
palabras “representando la iglesia universal.” En el debate que siguió, el obispo
de Feltri observó, que si la cláusula fuera admitida, los protestantes tomarían la
ocasión para decir, que puesto que la iglesia está compuesta de dos órdenes, el
clero y los laicos, estos no podrían ser totalmente representados si esto último
fuere excluido. A esto el obispo de San Marcos replicó, que los laicos no
pueden ser llamados la Iglesia, puesto que de acuerdo a los canones, sólo
tenían que obedecer las disposiciones impuestas sobre en ellos; que una de las
razones por las cuales el concilio fue llamado, era para decidir que los legos
deben recibir la fe que la iglesia ha dictado, sin disputar o razonar; y
consecuentemente la cláusula debía ser insertada, para convence que ellos no
eran la iglesia y no tenían nada que hacer, sino oír y someterse! Finalmente se
aceptó emplear las palabras, ecuménico y universal, en la designación del
concilio.
5. LA TERCERA SESIÓN, fue celebrada el 4 de febrero de 1546, y nada se hizo
excepto adoptar como decreto del concilio, la repetición del credo Niceno. Esto
fue objetado por algunos, pues sería muy ridículo sostener una sesión con el
propósito de repetir un credo de hace 1200 años que fue creído universalmente;
esto no haría ningún servicio contra los Luteranos, puesto que ellos igual lo
recibieron; y que los herejes tomarían ocasión para decir y con buena razón, que
si ese credo contuviera la fe de la iglesia ellos, no habían de ser compelidos a
creer nada más. ¡Muchos de los padres no podrían esperar para expresar su
descontento, y se les oyó quejándose entre sí cuando dejaban la asamblea, ya
que las negociaciones de veinte años habían acabado, llegando viniendo a repetir
todos juntos (papistas y luteranos NT) la misma creencia!
6. LA CUARTA SESIÓN, se sostuvo el 8 de abril, 1546, y fue una de las sesiones
más importantes del concilio. En esta sesión se pasó un decreto que situó la

4
* Pallavicini, Lib. V., cap. 16, sec. 2
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 479
El Concilio pone la Tradición al nivel de la Escritura Así hacen los Puseyitas--nota

tradición en igualdad con las Escrituras,--declaró que los libros Apócrifos son
parte de la palabra de Dios--elevando la traducción en Latín de las Escrituras
llamada la Vulgata a una autoridad superior a los originales inspirados en
Hebreo y Griego, y promulgó leyes penales severas contra la libertad de la
prensa. El decreto pasado en esta sesión fue dividido en dos partes: (1) De las
Escrituras Canónicas; (2) De la Edición y Uso de los Sagrados Libros. Citando
los prefijos y los títulos de este decreto en cursiva, por causa del orden y
claridad.

La tradición es declarada de igual autoridad que la Escritura.

Sacro-sancta œcumenica et generalis El sacrosanto, ecuménico y general, concilio


Tridentina Synodus, in Spiritu sancto legitimè de Trento, legalmente reunido en el Espíritu
congregata, præsidentibus in ea eisdem tribus Santo y presidido por los mismos tres legados
Apostolicæ Sedis Legatis, hoc sibi perpetuò de la sede Apostólica; teniendo por objeto,
ante oculos proponens, ut sublatis erroribus, que la remoción del error, preserve la pureza
puritas ipsa Evangelii in Ecclesia conservetur: del evangelio en la iglesia, que prometido
quod promissum antè per Prophetas in antes por los profetas en las sagradas
Scripturis sanctis, Dominus noster Jesús Escrituras, fue anunciado primero oralmente
Christus Dei Filius, proprio ore primùm por nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios,
promulgavit; deindè per suos Apostolos, ordenando después, fuese predicado por sus
tanquàm fontem omnis et salutaris veritatis, et apóstoles a cada criatura, como fuente de toda
morum disciplinæ, omni creaturæ praedicari verdad, salvación y disciplina, y considerando
jussit: perspiciensque hanc veritatem et que esta verdad está contenida en LOS LIBROS
disciplinam contineri in libris scriptis, et sine ESCRITOS Y EN LAS TRADICIONES NO
scripto traditionibus, quæ ab ipsius Christi ore ESCRITAS que han venido a nosotros,
ab Apostolis acceptæ, aut ab ipsis Apostolis, recibidas por los Apóstoles de los labios del
Spiritu sancto dictante, quasi per manus mismo Cristo, o enseñados por mano de los
traditæ, ad nos usque pervenerunt; mismos Apóstoles, dictados por el Espíritu
orthodoxorum Patrum exempla secuta, omnes Santo; siguiendo el ejemplo de los padres
libros tam veteris quàm novi Testamenti, cùm ortodoxos, sean recibidos y reverenciados,
utriusque unus Deus sit auctor, necnon con IGUAL PIEDAD Y VENERACIÓN todos los
traditiones ipsas, tum ad fidem, turn ad mores libros, como los del Viejo y del Nuevo
pertinentes, tanquàm vel receptas à Christo, Testamento, siendo el mismo Dios autor de
vel à Spiritu sancto dictatas, et continua uno y otro, ASI TAMBIÉN LAS
successione in Ecclesia Catholica conservatas, MENCIONADAS TRADICIONES, perteneciendo
pari pietatis affectu ac reverentid suscipit, et los dos, a la fe y conducta, recibidas del
veneratur. mismo Cristo o dictadas por el Espíritu Santo
y preservadas en la iglesia católica para
sucesión perpetua.

Esto pone la dudosa Tradición, bajo igualdad con las Sagradas Escrituras,
cosa que por supuesto es aún la doctrina de Roma y puede ser considerada como
el gran punto distintivo entre el Catolicismo y Protestantismo. Quien recibe una
sola doctrina como materia de fe, sobre la simple y no soportada autoridad de la
tradición, al momento llena el fundamento papista definido en el decreto
anterior. *5

5
* Como evidencia que el Puseyismo unido con el Romanismo ocupa este campo papista, vea
las pruebas sostenidas arriba, en la página 67, y también el valioso trabajo de Obispo
M'Ilvaine sobre la divinidad de Oxford, pp. 307—315. Puseyismo.-Movimiento semi-papal,
dirigido por el Dr. Pusey y otros, que publicaron en Oxford, la serie “Tratados para los
480 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

El Canon de las Escrituras adoptado por el Concilio, incluyendo los libros apócrifos

7.- Los libros apócrifos colocados a nivel con las Escrituras inspiradas.

Sacrorum verò librorum indicem huic decreto Además, para ninguna duda se levante
adscribendum censuit; ne cui dubitatio respecto a los sagrados libros recibidos por el
suboriri possit, quinam sint, qui ab ipsa concilio, ha juzgado apropiado insertar una
Synodo suscipiuntur. Sunt verò infra scripti: lista de ellos en el decreto presente.
Testamenti veteris, quinque Moysis, id est, Estos son: del VIEJO TESTAMENTO, los cinco
Genesis, Exodus, Leviticus, Numeri, libros de Moisés—Génesis, Éxodo. Levítico,
Deuteronomium; Josue, Judicum, Ruth, Números y Deuteronomio; Josué, Jueces,
quatuor Regum, duo Paralipomenon, Esdrae Ruth; cuatro de Reyes; dos libros de Crónicas;
primus, et secundus, qui dicitur Nehemias, primero y segundo de Esdras, el más tarde
Tobias, Judith, Hester, Job, Psalterium llamado de Nehemías; Tobías; Judit; Ester;
Davidicum centum quinquaginta psalmorum, Job; los Salmos de David, en número de 150;
Parabolæ, Ecclesiastes, Canticum canticorum, los Proverbios; Eclesiastés; Cantar de los
Sapientia, Ecclesiasticus, Isaias, Jeremias cum Cantares; Sabiduría; Eclesiástico; Isaías;
Baruch, Ezechiel, Daniel, duodecim Prophets Jeremías con Baruc; Ezequiel; Daniel; los
minores, id est, Osea, Joel, Amos, Abdias, doce profetas menores, Oseas, Joel, Amós,
Jonas, Micheas, Nahum, Habacuc, Sophonias, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc,
Aggæus, Zacharias, Malachias; duo Sofonías, Hageo, Zacarías, y Malaquías; y dos
Machabæorum, primus et secundus. libros de Macabeos, el primero y segundo.
Testamenti novi, quatuor Evangelia, DEL NUEVO TESTAMENTO, los cuatro,
secundùm Matthæum, Marcum, Lucam et evangelios, de acuerdo a Mateo, Marcos,
Joannem ; Actus Apostolorum à Luca Lucas, y Juan; los Hechos de los Apóstoles
Evangelista conscripti: quatuordecim escrito por el Evangelista Lucas; catorce
Epistolæ Pauli Apostoli; ad Romanos, duæ ad epístolas, del Apóstol Pablo, a los Romanos,
Corinthios, ad Galatas, ad Ephesios, ad dos a los Corintios, una a los Gálatas, a los
Philippenses, ad Colossenses, duæ ad Efesios, a los Filipenses, a los Colosenses,
Thessalonicenses, duæa ad Timotheum, ad dos a los Tesalonicenses, a Timoteo, una a
Titum, ad Philemonem, ad Hebræos; Petri Tito, a Filemón, y a los Hebreos; dos, del
Apostoli duæ, Joannis Apostoli tres, Jacobi Apóstol Pedro; tres del Apóstol Juan; una del
Apostoli una, Judæ Apostoli una, et apóstol Santiago, una del Apóstol Judas; y el
Apocalypsis Joannis Apostoli. Apocalipsis del Apóstol Juan.

Así, la iglesia apóstata de Roma, añadió a la palabra inspirada de Dios, una


serie de libros, cuyos escritores no reclaman inspiración y que no poseen ningún
título más alto en esa distinción que la Metamorfosis de Ovidio, o las decretales
falsificadas del papista Isidoro; sujetándose así a la maldición pronunciada en
Apocalipsis para quien presuma para agregar a la palabra de Dios: Yo testifico a
todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere
a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro,
etc; (Ap 22: 18)
8.- Los motivos de los papistas para dar lugar a estos libros apócrifos en el
canon de la Escritura son pródigamente evidentes, por el uso que ellos hacen de
estas al establecer algunas de sus doctrinas y prácticas no escriturales. También,
los pasajes que normalmente citan para su propósito, son tan enteramente
opuestos al tenor integral de la inspirada palabra de Dios, aunque son suficientes
para ellos, pero donde no existen otros argumentos para probar que estos son

tiempos”, en favor de las doctrinas papistas, excepto de la supremacía del Papa.(Ver


“Ascenso del Puseyismo, en ayuda del Papado en Oxford”, páginas 634, 635, NT.)
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 481
Argumentos contra la inspiración de los apócrifos—falsedad en doctrina—inmoral.

libros inspirados. Solamente dos o tres ejemplos de esto serán dados.


(1) El Apócrifo enseña, lo que enseñan los papistas, que el hombre puede
justificarse a sí mismo y hacer expiación de sus pecados por sus propias obras;
la palabra inspirada de Dios, atribuye la justificación y expiación, totalmente al
mérito de la justicia de Cristo, y la eficacia de sus sufrimientos.
Los Textos apócrifos.- Dice uno de estos escritores, “El justo que tiene
muchas obras guardadas para ti, aparte de sus propios actos recibirá premio.”
“Buena es la oración con el ayuno y la limosna y la justicia.”—“Pues la limosna
libra de la muerte y purificará todo pecado.” (Tobías 12: 8, 9, Biblia Castilian
2003–CAB-, NT) “Quien honra al padre expía sus pecados;” (Ecles. ó Sirac, 3:
3. CAB, NT) “..LA LIMOSNA EXPÍA LOS PECADOS.! (v30) “..ofrece sacrificio
expiatorio quien se aparta de la injusticia.” (Ecles. ó Sirac, 35: 3. CAB, NT)
Los Textos inspirados. Para mostrar como esos textos están totalmente
opuestos a la palabra inspirada de Dios, será suficiente citar los dos siguientes
textos, como ejemplo entre centenares, que contrastas la misma doctrina
gloriosa. Rom 3: 24, 25. “siendo justificados gratuitamente por su gracia,
mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como
propiciación por medio de la fe en su sangre” Gal 2:16. “sabiendo que el
hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo,
nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de
Cristo y no por las obras de la ley, POR CUANTO POR LAS OBRAS DE LA LEY NADIE
SERÁ JUSTIFICADO.” (RVR 1960)
(2) El libro apócrifo de los Macabeos. Enseña, la práctica papista de orar a
los muertos; lo cual es opuesto con todo el tenor de la palabra inspirada de Dios,
que en ningún momento indica en un solo pasaje del viejo o el nuevo
Testamento (2 Ma 12: 43, 44) “Después de haber recogido entre sus hombres
unas dos mil dracmas de plata, las envió a Jerusalén para ofrecer un sacrificio
por el pecado. Fue una acción realmente hermosa y noble, realizada con el
pensamiento puesto en la resurrección. Porque, si no esperara que los caídos
habían de resucitar, habría sido superfluo e inútil rogar por los muertos.”
(CAB, NT)
(3) Pero estos libros apócrifos no sólo son destituidos de la más leve demanda
de inspiración, sino que también son inmorales, y claramente enseñan y
recomiendan prácticas condenadas en la palabra de Dios. La Biblia condena el
suicidio. (Ex 20: 13.) El libro de los Macabeos, encomienda como noble y
poderoso, el acto desesperado de Razías hundiéndose su espada en lugar de
sufrir al ser tomado por el enemigo (2 Ma 14: 41, etc). La Biblia condena el
asesinato de los siquemitas, con un lenguaje de justa severidad (Gen. 34: 25; 49:
7). El Apócrifo, altamente recomienda este fundamento, y la traición, y asesinato
al por mayor (Judith el 9: 2 y ss.). La Biblia prohíbe y condena los
encantamientos mágicos (Lev 19: 26, y Deu 18: 10, 11, 14) El Apócrifo
representa un ángel de Dios dando direcciones para tales encantamientos, por
medio del corazón, hígado, y bilis de un pez (!) en una absurda y despreciable
482 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

Historia estúpida de encantamiento con hígado de pescado Libros Apócrifos no están en antiguo catálogo

historia, digna de los entretenimientos de la Noches de Arabia, o de las


Aventuras del Baron Munchausen, antes que un libro reclamando ser parte de
la palabra de Dios:
“Siguieron los caminantes su viaje y llegaron al atardecer a las orillas del río
Tigris, donde pasaron la noche. Bajó el muchacho a bañarse y salió del río un
pez que quería devorarle. Pero el ángel le dijo: “Tómalo.” Lo tomó el joven y lo
sacó a tierra.” Díjole el ángel: “Descuartiza el pez y separa el corazón, el hígado
con la hiel, y ponlos aparte.” Hizo el muchacho lo que el ángel le decía, y,
asando el pez, comieron. Continuaron su camino y llegaron cerca de Ecbatana.
Dijo el joven al ángel: “Hermano Azarías, ¿para qué sirven el corazón y el
hígado con la hiel del pez?” Él le respondió: “Sirven para que, si un demonio o
espíritu le atormenta a uno, quemándolos ante él ya no vuelva a molestarle.
Cuanto a la hiel, sirve para ungir a quien tuviese cataratas, pues con ella quedará
curado.” (Tobías 6, 1-8, CAB, NT). En el mismo libro de Tobías el ángel que se
presenta, es culpable de mentir voluntariamente, al presentarse a sí mismo como
pariente de Tobías, (v. 10, CAB, NT), y contradiciéndose después, afirmando que
él es Rafael, uno de los santos ángeles (12: 15, CAB, NT). Es innecesario
referirse a la estúpida fábula de Bel y el Dragón, el Arca que va tras Jeremías a
la orden del profeta (2 Mac, 2: 4, CAB, NT), la historia de Judith, etc., y las
numerosas contradicciones y disparates que se encuentran en estos libros. Será
suficiente, además de lo anterior, mostrar que los libros apócrifos nunca se
admitieron en el canon de Escritura durante los primeros cuatro siglos, que sus
mismos escritores, no demandaron ninguna inspiración, y que incluso los autores
papistas, anteriores al concilio de Trento, tiene admitieron que no pertenecían al
canon de escritura.
(4) Estos apócrifos no se mencionan en ninguno de los catálogos de los
sagrados escritos primitivos; ni en los de, Melito Obispo de Sardis6, en el siglo
segundo, no en el de Orígenes7 en el siglo tres, Atanasio8, Hilario9, Cirilo de
Jerusalén10, Epifanio11, Gregorio Naziaceno12, Amphilochius13, Jerónimo14,

6
Este catálogo es insertado por Eusebio en su Historia Eclesiástica, Lib. iv, c. 26.
7
Ibid., lib. vi, c. 25, p. 399
8
En su “Festal” o “Epístola de Paschal”. Ver extracto en los Trabajos del Dr. Lardner, vol. iv,
pp. 282-285, 8vo; vol, 2, pp. 399, 400. 4to.
9
“Prolog. in Psalmos”, p. 9. París 1693. Lardner, vol. iv, p. 305, 8vo; vol. ii, p. 413, 4to.
10
En su “Fourth Catechetical Exercise”. Ibid. vol. iv, p. 299, 8vo; vol.ii, p. 411, 4to.
11
En varios catálogos mencionados por el Dr. Lardner, vol. iv, pp. 312, 313, 8vo; vol, ii. p.
409, 4to.
12
Carm. 33. Op., tom ii, p. 98. Ibid, vol. iv, pp. 407, 408, 8vo; vol. ii, p.470, 4to.
13
In Carmine Iambico ad Seleucum, p. 126. Ibid, p. 413, 8vo; vol. ii, p. 473.
14
In Præfat. Ad Libr. Regum sive Prologo Galeato. Lardner, vol. v. pp. 16, 17. 8vo; vol ii, p.
540, 4to. Y también en varios de sus prefacios para otros libros, los cuales son dados, por el
Dr. L., vol. v, pp 17-22, 8vo; o el vol ii, pp 540-543, 4to.
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 483
Nunca citado por Cristo y los apóstoles los apócrifos—falso en doctrina—inmoral

Rufinus15, y otros del siglo cuarto; no están en el catálogo de los libros


canónicamente reconocidos por el concilio de Laodicea16, sostenido en el mismo
siglo, cuyos cánones fueron recibidos por la iglesia católica; como el Obispo
Burnet bien observa, “nosotros asumimos el sentido de concurrencia de toda la
iglesia de Dios, en esta materia. 17
(5) Estos libros nunca fueron citados como inspirados entre los libros
cardinales, de Cristo y sus Apóstoles. Entonces, evidentemente no formaban
parte de ese volumen a los cuales Cristo y sus apóstoles se refirieron a menudo,
bajo el título, de Moisés y los profetas. Apenas hay un libro del Viejo
Testamento, que no es mencionado o referido en el Nuevo Testamento. Cristo
había dado así la sanción de su autoridad, a Moisés, a los Salmos y a los
profetas; esto es, para el volumen total de la escritura que los judíos habían
recibido de Moisés y de los profetas, los cuales ellos muy tenazmente
mantuvieron como canónicos: y los cuales fueron conocidos bajo el título de
Viejo Testamento. Pero allí no estuvieron ninguno de los libros apócrifos no
reconocidos por los judíos, y así referidos por Cristo y los apóstoles.
(6) Los autores de estos libros no interpusieron demanda de inspiración y en
algunos casos hacen declaraciones inconsistentes después de esto. El libro de
Eclesiástico, aunque no inspirado, es superior a todos los otros libros apócrifos,
fue escrito por un tal Jesús hijo de Sirac. Su abuelo, del mismo nombre, parece
haber escrito un libro, él dejó a su hijo Sira; y este entregó a su hijo Jesús, quien
tuvo grandes penalidades para ponerlo más o menos en orden; pero en ningún
lugar asume el carácter de un profeta en sí mismo, no, antes declara que el autor
original fue su abuelo:
En el prólogo dice: “...mi abuelo Jesús, que se había a dado muchísimo a la
lectura de la ley y de los profetas y de los otros libros patrios, y había adquirido
en ellos gran competencia, se decidió también él a escribir alguna cosa de
asuntos concernientes a instrucción y sabiduría. Como aplicándose a ellos, los
deseosos de aprender, progresarán mucho más por la vida ajustada a la ley. Se
os invita, pues, a que hagáis esta lectura con benevolencia y atención y a que
seáis indulgentes donde parezca que, a pesar de los esfuerzos de
interpretación, no hemos atinado con una solución afortunada para ciertas
frases. Pues no tienen la misma fuerza las cosas dichas en hebreo en este libro
cuando son traducidas a otra lengua. Y no sólo este volumen, sino que también
la misma ley y los profetas y los demás libros ofrecen no peque a diferencia con
respecto al original. En el año treinta y ocho del rey Euergetes, llegué a Egipto
y me detuve algún tiempo; y encontrando una obra de no escasa instrucción,
juzgué cosa muy necesaria poner yo mismo alguna diligencia y esfuerzo en

15
Exposicio and Simb., Apost. Lardner, vol. v, p. 75, 76, 8vo; vol ii, p. 573, 4to.
16
Can. 59, 60. Lardner, vol iv, pp 308, 309, 8vo; vol ii, pp 414, 415, 4to. Además el Dr.
Ladrner, Obispo de Cosin, en su Historia Escolástica del Canon, y Moldenhawer (introd. Ad
Vet. Test., pp. 148-154), ha dado extractos extensivos, de los padres arriba mencionados, y
otros, contra la autoridad de los libros apócrifos.
17
Sobre el Sexto Artículo de la iglesia Anglicana, p. 111. 6ta. Edición.
484 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

El autor de los Macabeos rechaza la inspiración Un moderado argumento contra el apócrifo

traducirla. Muchas vigilias y todo mi saber empleé en este intervalo de tiempo


para llevar a término el libro y publicarlo,” etc. (Ecles. ó Sirac 1: 1 CAB, NT)
Esto certifica como usted lo observa, como totalmente inconsistente, con la
visión de ese modesto y cándido autor escribió bajo la dirección de la
inspiración.
El escritor del segundo libro de los Macabeos, profesa que ha resumido un
trabajo de Jasón de Cirene, de cinco volúmenes, en uno solo (2 Ma 2: 26, CAB,
NT) Acerca de cuyo trabajo, dice, “Mas para nosotros esta obra que hemos
emprendido no ha sido cosa fácil, sino de mucho trabajo, sudores y desvelos.”
(2 Ma 2:27, CAB, NT) Nuevamente, “Dejando al historiador el oficio de narrar
detalladamente las cosas, nos hemos esforzado por seguir las normas de la
condensación.” (v29), “Investigar la materia histórica, examinarla en todos sus
aspectos y detalles, eso compete al narrador de la historia” (v31) “pero
procurar el compendio de la narración, sin llegar a agotar e asunto, toca al
compilador” (v32). “Será tan necesario probar que este escritor no creía ser
inspirado? Si hubo alguna inspiración, esta debe atribuírsele a Jason de Cirene,
el escritor original de la historia; pero su obra se pierde en el tiempo, contando
nosotros solo con un achique, que tanta labor y dolores le costó al escritor. Así
pienso, que parece sobradamente que los autores de estos libros disputados no
fueron profetas; y hasta donde nosotros podemos determinar, claramente en las
circunstancias que ellos escribieron, no interpusieron demanda alguna de
inspiración, sino que ellos mismos se expresaron de tal manera, como ningún
hombre bajo la influencia de la inspiración jamás ha hecho 18.” “...pondré aquí
fin a mi narración. SI LA OBRA HA RESULTADO BELLA Y ACERTADA, ESO ERA LO QUE YO
PRETENDÍA; PERO SI ES VULGAR Y MEDIOCRE, ESO HA SIDO TODO LO QUE PODIDO HACER.
Como el beber siempre vino o siempre agua es perjudicial, mientras que el
mezclar vino y agua es agradable y proporciona grato deleite, así también la
adecuada elaboración literaria de la narración agrada a los o dos de quienes
por ventura dan con la obra. Y aquí pondremos punto final.” (2 Ma 15: 37-39.
CAB, NT).
(7) Existe al menos una evidencia adicional que este libro no es inspirado, si
la bosquejamos desde de la estúpida expresión justamente citada, “Como el
beber siempre vino o siempre agua es perjudicial.” Si no hay otra prueba, esta
simple expresión, sería suficiente para mostrar que Dios no es el autor,
especialmente desde que las investigaciones de las sociedades de total
abstinencia, han probado que el agua fría solamente, en vez de ser peligrosa, es
la más saludable bebida que puede ser usada19.

18
Alexander on the Canon, page 80.
19
La breve descripción de arriba, sobre las evidencias que prueban que los libros Apócrifos,
no son inspirados, y por lo tanto no son parte de las Sagradas Escrituras, no habría aparecido
en el presente trabajo, sino hubiera sido requerido por el hecho, que los sacerdotes romanistas
están tomando ventaja de la ignorancia general que prevalece, en relación a los apócrifos, para
inculcar algunas de las doctrinas no escriturales de su iglesia apóstata, sobre la autoridad de
estos libros. En un curso de lecturas populares reciente, en defensa de las doctrinas del
Papado, en la ciudad de Nueva York, el predicador tomó, como su texto, 2 Ma 12: 43, 44,
arriba citados, para establecer la doctrina de las oraciones por los muertos, evidentemente
debido a que él no podía encontrar una cita en la palabra inspirada de Dios. Él bien pudo en la
estimación de los protestantes, haber tomado una cita, de la historia de Robinson Crusoe o de
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 485
Maldición a los que rechazan la tradición y Apócrifos Autores referenciales sobre los Apócrifos (nota)

Después de pesar atentamente las anteriores evidencias, que los libros


apócrifos no poseen ni el más ligero reclamo para ser consideradas parte de la
palabra de Dios, permita el lector examinar atentamente el siguiente extracto del
decreto del concilio de Trento.

Maldición, sobre aquellos que rechacen recibir los libros apócrifos como
inspirados, o a quienes objeten la autoridad de las tradiciones.

Si quis autem libros ipsos integros cum Si alguno, no reconociere como sagrados y
omnibus suis partibus, prout in Ecclesia canónicos estos libros completos y cada parte
Catholica legi consueverunt, et in veteri de ellos, como es costumbre leerlos en la
vulgata Latina editione habentur, pro sacris et Iglesia Católica y están contenidos en la
canonicis non susceperit; et traditiones edición antigua de la Vulgata Latina, o que
prædictas sciens et prudens contempserit; consciente y deliberadamente desprecie las
ANATEMA SIT. antedichas tradiciones, SEA MALDITO

________

CAPÍTULO II
LA CUARTA SESION CONTINÚA. LA VULGATA LATINA EXALTADA SOBRE LAS
ESCRITURAS INSPIRADAS EN HEBREO Y GRIEGO. EL JUICIO PRIVADO Y LA LIBERTAD
DE PRENSA PROHIBIDOS, Y ES ESTABLECIDO UN CENSOR DE PRENSA.

9.- La segunda parte del decreto, aprobado en la cuarta sesión, es titulado, “de la
edición y uso de los libros Sagrados”, y como sus decretos autoritativamente
declaran la presente doctrina de la iglesia Romanista en cuanto a las Escrituras,
citaré la parte más amplia de esta, en tres divisiones y con encabezados
adecuados.

Simbad el marino. Aunque muchos podrían entramparse con la plausible instrucción del
comentario; “Si estos libros no son inspirados”, dicen los papistas, “porque los protestantes
los han incluido en sus listas?”; a esto, solamente podemos replicar, SEGUROS? Pues ningún
protestante consistente, debe jamás adquirir una Biblia con los Apócrifos. Permita a los
libreros que decidan publicar estos libros Apócrifos, y permita a los lectores adquirirlos, como
algunos otros curiosos y antiguos escritos, pero nunca les dejen estar enmarcados en el mismo
volumen de la palabra inspirada de Dios.
El lector que los examina, aún más allá de las evidencias aplastantes que estos libros
Apócrifos son no inspirados y no canónicos, refiérase a cualquiera de los siguientes trabajos:
Lardner’s works, Vol. v; Horne’s Critical Introduction, Vol, i, Appendix No. v; Alexander on
the canon. Pero especialmente, al reciente valioso trabajo, titulado “The arguments of
Romanisnts on behalf of the apocrypha, discussed and refutes by Profesor Thornwall, of
South Carolina College.”
486 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

Mera ejecución humana, e imperfecta también, puesta sobre la palabra inspirada de Dios

La Vulgata Latina puesta en el lugar de las Escrituras inspiradas en


Hebreo y Griego como la única auténtica palabra de Dios, a partir de la cual
todas las traducciones fueron hechas en el futuro, y a cual todas apelaciones
eran remitidas finalmente.

Insuper eadem sacro-sancta Synodus Además, el mismo santo concilio


considerans non parùm utilitatis accedere considerando que resulta de no pequeña
posse Ecclesiæ Dei, si ex omnibus Latinis utilidad para la iglesia de Dios, que de todas
editionibus, quæ cincumferuntur, sacrorum las ediciones latinas del Libro Sagrado que
librorum, quænam pro authentica habenda sit, están en circulación, alguna se ha de tener
innotescat, stuatit, et declarat, ut hæc ipsa como auténtica, ordena y declara, que LA
vetus el vulgata editio, quæ longo tot MISMA ANTIGUA EDICIÓN DE LA VULGATA,
seculorum usu in ipsa Ecclesia probata est, in que ha sido aprobada para su uso en la iglesia
publicis lectionibus, disputationibus, por tanto tiempo, será tenida como auténtica,
prædicationibus, et expositionibus pro en todas las lecturas, discusiones, sermones y
authentica habeatur; et ut nemo illam rejicere exposiciones; y que nadie se atreva o presuma
quovis prætextu audeat vel præsumat rechazarla, bajo ninguna pretensión.

Así, la ipsissima verba, las mismas palabras del original, Hebreo y Griego,
dictadas por el Espíritu Santo, son echadas a un lado por el concilio de Trento, y
son substituidas por una mera ejecución humana, por la traducción latina de
Jerónimo, de la cual muchos instruidos Romanistas tienen conocimiento que
abunda en errores. El erudito católico Romano, Dr. Jahn, manifiesta en cuanto a
la traducción de las Escrituras de la Vulgata Latina de Jerónimo, “él no dio a
entender, que creía que la suya era invariablemente la mejor traducción del
original, sino que ocasionalmente confesó haber seguido (Præf. ad Com. in
Eccles.) a los traductores del Griego, y estaba consciente que ellos usualmente
habían errado por negligencia, aunque estaba preocupado por echar sombra a sus
lectores, por la tan amplia desviación de las versiones establecidas; y por
consiguiente encontramos, que en sus comentarios, él corrige a veces su propia
traducción. Frecuentemente, también, substituye lo peor en el lugar de la vieja
traducción”. En otro lugar el Dr. Jahn, agrega: La admisión universal de esta
versión a lo largo de la vasta e inmensa multiplicidad de copias que la iglesia
latina hizo de esta versión, en la trascripción de la cual, llegó a ser corrompida
con muchos errores. Hacia el cierre del octavo o inicios del noveno siglo, por
orden de Carlomagno, fue corregida por Alcuin desde el texto hebreo. Esta
recensión no fue ampliamente propagada, o fue nuevamente infectada con
errores; por cuya razón, Lanfranc arzobispo de Canterbury, quien murió en
1089, tomó algunas transcripciones, para ser corregidas. No obstante, el cardenal
Nicolás, alrededor de la mitad del siglo doce, encontró ‘tot exemplaria quot
codices’ (tantas copias, como manuscritos) y preparó una edición correcta.
En el año 1540, el famoso impresor, Robert Stephens, imprimió, una edición
de la Vulgata con varias lecturas de las tres ediciones y de catorce manuscritos.
Esta nuevamente” dice el Dr. Jhan, “fue comparada por Hetenius con muchos
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 487
Las dos infalibles ediciones papales de la Vulgata con 2000 variantes entre ellas

“otros manuscritos y ediciones, él añadió varias lecturas a una edición publicada


en Lovaina en 1547. Esta edición fue frecuentemente reimpresa y publicada en
Antwerp en 1580, y nuevamente en 1585, siendo enriquecida con muchas otras
lecturas varias, obtenidas por una nueva colección de manuscritos por los
teólogos de Lovaina.”20
10.- Como la Vulgata fuera así exaltada por el concilio de Trento en lugar
del original inspirado, fue necesario por supuesto, preparar una edición
autorizada de esta versión Latina, en razón de la innumerable cantidad de
variaciones en las diferentes ediciones de la Vulgata que circulaban previamente
en ese tiempo. Para llevar a cabo este asunto, el papa Sixto V, ordenó una nueva
revisión del texto, y él mismo corrigió las pruebas, de una edición publicada en
Roma en 1590, y proclamó por su infalible autoridad papal, para ser esta, el
auténtico e inalterable estándar de la Escritura.
Sin embargo, pronto se descubrió que, que esta edición abundaba en errores,
a pesar de esto, había sido acompañada por una bula, urgiendo su recepción
universal, y prohibiendo, las más leves alteraciones, bajo pena de las más
terribles maldiciones.
Los dignatarios papistas se encontraron así en un muy desconcertante
predicamento, tendrían que asirse a cualquier apéndice de este penoso dilema, si
solamente los hechos llegaran conocerse, sería esencialmente fatal para ellos¡.
Esta edición debía ser mantenida como un estándar con miles de fulgurantes
errores o la infalibilidad sería expuesta como falible, por la corrección de estos
errores. Y para hacer lo mejor de una mala cosa, la edición fue silenciada tanto
como fue posible, y una edición mejor corregida fue anunciada por el papa
Clemente VII en 1592 con una similar bula. Felizmente para la causa de la
verdad, los doctores papistas no fueron capaces de la completa destrucción de la
edición de Sixto. Aunque es extremadamente rara, existe una copia en la
biblioteca Bodleyana de Oxford, y otra en la biblioteca real de Cambridge.
El erudito Dr. James, que era el guardián de la librería Bodleyana, comparó
las ediciones de Sixto y de Clemente, y expuso la variaciones entre ellas, en un
libros que el llamó por su oposición mutua, Bellum Papale, ó Papal War. En
este trabajo el Dr. James, considera 2000 variaciones, algunas de versos
completos, y muchas otras clara y decididamente contradictorias entre una y
otra. Pero ambas ediciones fueron respectivamente declaradas ser auténticas
por la misma plenitud de conocimiento y poder, y ambas protegidas contra la
menor alteración por la misma terrible excomunión.21
El Dr. Jahn, cándidamente relata los hechos arriba mencionados, y hace la
siguiente notable admisión: “los más instruidos Católicos, nunca han negado

20
Ver, la Introducción del Dr. Jahn, al Viejo testamento, sección, 62, 64.
21
Para una completa explicación de estas dos ediciones de la Vulgata, vea las ilustraciones
de la literatura bíblica del Dr. Townley, ii, 169, etc. Entre treinta y cuarenta clases de ejemplos
de estas variaciones, de estas dos infalibles ediciones, ver un pequeño trabajo, publicado por
el presente autor en 1843, titulado “Defense of the protestant Scripturas, against popish
apologist for the Champlain Bible-burners”, pp. 45-48
488 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

Ocho mil errores en la Vulgata Leyes prohibiendo el juicio privado y la libertad de prensa

la existencia de errores en la Vulgata; por el contrario, Isidore Clarius,


compila, OCHO MIL”. Es cómico advertir, la vergonzosa procedencia para este
erudito Romanista, por el decreto del concilio de Trento que estableciendo la
autoridad de la Vulgata. Como buen católico, fue obligado a recibir este decreto,
y aún su conocimiento le fue vedado para que cierre sus ojos y no vea los errores
de esta versión, elevada por dicho decreto a una más alta estancia que el texto
original Hebreo y Griego. El intento del Dr. Jahn para explicar el decreto del
concilio de Trento y así reconciliar con su propia bien ilustrada perspectiva de la
Vulgata Latina, exhibe un histriónico espécimen de ingenuidad, que puede ser
visto en su Introducción al Viejo Testamento, sección 65.
Es forzadamente necesario añadir, que el “Testamento Remish”, la biblia
“Douay”, y todas las otras versiones papistas de la Escrituras, no se basan en los
originales Hebreo y Griego, sino de la imperfecta versión de Jerónimo; y así
como no se espera que la corriente suba más alto que la fuente, los errores de la
Vulgata son perpetuados en todas la traducciones hechas a partir de esta.
Ciertamente la versión Douay, es mejor que ninguna, pero los sacerdotes
Romanistas son temerosos aún de permitir que les sean dadas a sus ciegos
adherentes sin sus notas, para probar que en algún lado, esto condena su sistema
anti-cristiano que no significa lo que dice. Esto sin embargo está en estricto
acuerdo con el concilio de Trento, lo cual nosotros veremos en el próximo
extracto prohibiendo el derecho al juicio privado.

11.- El derecho al juicio privado en la lectura de las Sagradas Escrituras es


castigado, y su ejercicio, castigado. Los siguientes extractos del decreto, son
los siguientes:

Præterea, ad cöercenda petulentia ingenia, Con el fin de frenar las mentes insolentes, el
decernit, ut nemo, suæ prudentiæ innixus, in concilio decreta además, que en materia de fe
rebus fidei, et morum, ad ædificationem y moral, y de cualquier cosa relacionada con
doctrinæ Cristianæ pertinentium, sacram el sostén de la doctrina Cristiana, que nadie,
scripturam ad suos sensum contorquens, confiado en su propio juicio, se atreva a
contra eum sensum, quem tenuit et tenet forzar las sagradas Escrituras, a su propio
sancta mater Ecclesia, cujus est judicare de sentido, contra lo que ha sido y es sostenido
vero sensu et interpretatione Scripturarum por la santa madre Iglesia, cuyo derecho es
sanctarum, aut etiam contra unanimen juzgar sobre el verdadero significado e
consensum Patrum, ipsam Scripturam sacram interpretación de los Sagrados Escritos; o
interpretari audeat; etiam si hujosmondi contrario al unánime consentimiento de los
interpretationes nullo unquàm tempore in padres; aunque nunca tales interpretaciones
lucem edendæ forent. Qui contravenerint, per serán publicadas. Si alguno desobedece, será
Ordinarios declarentur, el pœnis à jure statutis denunciado por los eclesiásticos y
puniantur. CASTIGADO CONFORME A LA LEY .

12.- La libertad de prensa, autoritariamente prohibida.

Sed et Impressoribus modum in hac parte, ut Estando deseosos como es justo, poner límites
par est, imponere volens, qui jam sine modo, a los impresores, que con ilimitada audacia, se
hoc est, putantes sibi licere quidquid libet, creen en libertad de hacer como les place,
sine licentia superriorum ecclesiaticorum, imprimiendo ediciones de las Sagradas
ipsos sacræ Scripturæ libros est super illis Escrituras con notas y exposiciones, tomadas
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 489
Los decretos del concilio, ordena pagos y penas por el ejercicio de la libertas de prensa

annotationes, et expositiones quorumlibet indolentemente de cualquier escritor, sin


indifferenter, sæpè tacito, sæpe etiam permiso de los superiores eclesiásticos, que
ementito prælo, et quod gravius est, sine encubren o falsean nombrando al impresor, y
nomine auctoris imprimunt ; alibi etiam más grave sin nombre de autor, y audazmente
impresses libros hujusmodi temere venale exponen libros de este género para la venta en
habent; decernit, et statuit, ut posthac sacra otros países, el santo concilio decreta y
Scriptura, potissimum verò haec ipsa vetus et ordena, por el futuro de las sagradas
vulgata editio, quam emendatissimè Escrituras, especialmente de la antigua
imprimatur; nullique liceat imprimere, vel edición de la Vulgata, esta será impresa en la
imprimi facere quosvis libros de rebus sacris forma más correcta posible, que a nadie le sea
sine nomine auctoris ; neque illos in futurum lícito imprimir libros relacionados a la
vendere, aut etiam apud se retinere, nisi religión sin nombre de autor; ni en adelante
primûm examinati probatique fuerint ab nadie venda tales libros, o aún los retenga en
Ordinario, sub pœna anathematis et pecunia in su poder, a menos que hayan sido
canone Concilii novissimi Lateranensis examinados y aprobados por los
apposita. Et, si regulares fuerint, ultra eclesiásticos, bajo la pena de excomunión, Y
examinationem, et probationem hujusmodi, LA MULTA PECUNIARIA ADJUDICADA POR EL
22
licentiam quoque à suis superioribus PASADO CONCILIO LATERANO . Y si ellos
impetrare teneantur, recognitis per eos libris, fueren regulares, deberán además del examen
juxta formam suarum ordinationum. Qui y aprobación obtener la licencia de sus
autem scripto eos communicant, vel evulgant, superiores, que examinarán los libros,
nisi antea examinati, probatique fuerint, conforme los estatutos prescritos. Los que
eisdem pœnis subjaceant quibus impressores. circulen o publiquen manuscritos, sin ser
Et qui eos habuerint, vel legerint, nisi examinados y aprobados, serán sujetos a las
prodiderint auctores, pro auctoribus MISMAS PENAS que los impresores; y quien
habeantur. Ipsa verò hujusmodi librorum posea o lea, a menos que denuncien a sus
probatio in scriptis detur, atque ideò in fronte autores, serán declarados como tales. La
libri, vel scripti, vel impressi, authenticè aprobación de libros de esta descripción se
appareat : idque totum, hoc est, et probatio, et dará por escrito, y será colocada en la página
examen, gratis fiat: ut probanda probentur, et del título del libro, manuscrito o impreso; y el
reprobentur improbanda. todo es esto, el examen y aprobación, será
gratuito, y lo que es digno, debe aprobarse y
lo indigno puede ser rechazado.

Los extractos de este decreto no necesitan comentarios. Déjeme recordarle


que estas prohibiciones y penalidades fueron legisladas por el último concilio de
la iglesia Romanista, nunca han sido revocadas, al contrario puestas en
vigor, porque el Papado, tiene el poder de darles fuerza, y siempre será así,
dondequiera que su poder sea manifiesto. Las pruebas que el Papado odia la
libertad de opinión, y de prensa son abundantes, en el siglo diecinueve tanto
como ella lo hizo en el dieciséis, cuando estas leyes fueron pasadas por la
suprema autoridad de la iglesia.

22
El decreto del concilio Laterano aquí referido, fue ordenado en 1515, y tuvo este efecto; que ningún libro
cualquiera que sea, impreso sin el examen y licencia del obispo, su asistente o un inquisidor; y aquellos quienes
ofendieren, debe penalizarse toda la impresión del libro impreso, el cual debe ser públicamente quemado,
pagando una multa de 100 ducados, ser suspendido del ejercicio de su negocio por un año, y permanecer bajo
excomunión.
490 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

Indignación de los protestantes por los decretos del concilio, sobre la tradición, los Apócrifos, etc.

Nosotros transcribiremos las diez reglas de la congregación del index, en


relación con los libros prohibidos, de las cuales ningún comentario es necesario.
Aquellas célebres reglas, tienen un comentario enfático sobre la cita del decreto.
13.- los procedimientos del concilio, - dice Mr. Cramp (p. 57) – fueron
cuidadosamente observados por los protestantes. Percibieron rápidamente que
estaba totalmente bajo el control del Papa y que no permitiría ninguna
promulgación contraria al orden establecido de las cosas en Roma. Se enviaron
varias publicaciones, que manifestaban su visión y sentimientos, una de los
cuales fue escrito por Melancthon. Sin embargo en este proceso, expresaron su
disposición de cumplir las decisiones de un concilio que estuviere compuesto
por hombres sabios y píos, eminentes por su respeto y amor a Dios, pero ellos
ciertamente se negaron a reconocer la autoridad de la asamblea al Trento. Sus
razones fueron de peso y numerosas. Objetaron la presidencia del Papa, siendo
él una parte de la causa; para los prelados Romanistas, la designación de juicios,
muchos de cuales eran hombres ignorantes y malvados hombres, y todos ellos
declarados enemigos de la reforma, pero especialmente de las reglas de la
sensatez extendidas en relación con la Escritura, pero trató con igual o gran
deferencia, por ejemplo la tradición y la escolástica clerical.
Los amigos del fallecido Lutero, el gran campeón de la Biblia y al que recién
lo habían sepultado, estuvieron justamente indignados que el concilio ponga la
tradición al nivel de las Escrituras, lo que consideraron un acto de atrevida
impiedad. Y quedaron sorprendidos al oír que varios libros que ellos habían
considerado de dudosa autoridad, libros que habían recibido solamente la
sanción de algunos concilios provinciales o de dos o tres papas, eran ahora
clasificados entre las conocidas producciones de hombres inspirados sin
haberlos examinado y así formar parte del Sagrado Volumen. No estuvieron
menos asombrados y sorprendidos, de la decisión respecto a la Vulgata,
sabiendo que esta versión, a pesar que se declaraba que abundaba en errores, era
hecha la autoritativa y único estándar de la fe y la moral, rechazando las
Escrituras originales Griegas y Hebreas. No estuvieron menos indignados los
espíritus libres del siglo dieciséis, con tan insignificante reunión de sacerdotes y
monjes, esforzándose en restringir la libertad la prensa, sometida a la censura de
los sacerdotes papistas, para aplastar el germen de investigación, para consolidar
las ataduras con las que habían sujetado a las naciones tanto tiempo, y para
lanzar un manto de ignorancia sobre la población de un continente entero. Por
consiguiente, no es de maravillarse entonces, que los protestantes miraran sobre
el concilio, no solamente con sospecha, sino con disgusto, rechazando
ciertamente, someterse a su autoridad y sus decretos.
Durante la continuación del concilio, fue designado un comité llamado
congregación del index, cuyo deber era, preparar un índice de libros
prohibidos. Este índice, no fue publicado hasta el 24 de Marzo de 1564, poco
después del aplazamiento del concilio por el Papa Pío IV, quien había sido
comprometido por el concilio.
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 491
Diez reglas del Index de los libros prohibidos. Estas reglas, son las leyes imperativas presentes del Romanismo

Las siguientes diez reglas, llamadas generalmente “las reglas de la


congregación del index, aunque pertenecen a un período posterior del concilio,
en consideración a su enlace con el objeto del capítulo presente, dado su enorme
importancia, son transcritas completas, para ilustrar la política de la iglesia de
Roma, reprimiendo tanto como sea posible la circulación de las Escrituras, y
poniendo restricciones a la libertad de la prensa. Permítame recordar, que estas
reglas, son leyes obligatorias PRESENTES de la iglesia Romanista, adoptadas
por la más alta autoridad en esa iglesia, el último concilio general, y dadas al
mundo bajo la sanción de su cabeza suprema, el papa Pío. Estas reglas, son leyes
de la iglesia de Romanista, exactamente en el mismo sentido de un estatuto
promulgado por la Cámara de Representantes y el Senado de los Estados Unidos
y firmado por el Presidente, se vuelve la ley de la nación americana; así, todos
los obispos papistas y sacerdotes están obligados a hacer cumplir estas leyes,
dondequiera que el Papismo prevalece en la más suprema de sus habilidades.
Permita al amante de su biblia y de ese glorioso baluarte, la LIBERTAD DE
PRENSA, preste atención particularmente, a los pasajes marcados en cursiva y
capitales, y diga entonces si es posible, que la libertad exista en alguna nación
dónde el Catolicismo es la religión predominante, y donde los sacerdotes de
Roma tienen el poder de imponer a la fuerza las leyes de su iglesia.
14.- LAS DIEZ REGLAS DE LA CONGREGACIÓN DEL INDEX DE LOS LIBROS
PROHIBIDOS, promulgadas por el concilio de Trento, y aprobadas por el papa
Pío IV en una bula, publicada el 24 de Marzo de 1564.
Por estas reglas, la subsiguiente descripción de libros es condenada y
prohibida: pervertido

Regula 1. Libri omnes quos ante annum Regla 1. “Todos los libros condenados por
MDXV aut Sumi Pontífices, aut Concilia los sumos pontífices, o los concilios generales
œcumenica damnarunt, el in hoc indice non antes del año 1515, y no comprendidos en el
sunt, eodem modo damnati esse censeantur, presente Índice no obstante son considerados
sicut olim damnati fuerint. como condenados.

Regula 2. Hæresiarcharum libri, tam eorum Regla 2. “Los libros de los heresiarcas, que
qui post prædictum annum hæreses iniciaron o diseminaron sus herejías antes del
invenerunt, vel suscitârum, quàm qui año arriba citado, o de aquellos que fueron o
hæreticum capita aut duces sunt vel fuerunt, son, cabezas o líderes de los herejes, como
quales sunt Lutherus, Zuinglius, Calvinus, Lutero, Zuinglio, Calvino. Baltazar
Balthazar Pacimontanus, Swenchfeldius, et Pacimontano, Swenchfeld, y otros similares,
his similes, cujuscumque nominis, tituli aut son totalmente prohibidos, cualquiera que
argumenti existant, omninò prohibentur, sean sus nombres, títulos, o tópicos. Y los
Aliorum autem hæreticorum libri, qui de libros de otros herejes, que tratan tácitamente
religione quidem ex profeso tractant, omninò de religión, son totalmente condenados; pero
damnantur. Qui verò de religione non tractant, los que no tratan de religión, se permite
à Theologis Catholicis, jussu Episcoporum et leerlos luego de ser examinados y aprobados
Inquisitorum examinati et approbati por los Teólogos Católicos, por orden de los
permittuntur. Libri etiem Catholici conscripti, obispos e inquisidores. Los libros Católicos,
tam ab aliis qui posteà in hæresim lapsi sunt, se permite leerlos, aquellos que han sido
quâm ab aliis qui post lapsum ad Ecclesiæ escritos por autores y que luego cayeron en la
gremium rediêre, approbati à facultate herejía o quienes luego de su caída han vuelto
492 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

Continúan las reglas de los libros prohibidos. La circulación de la Biblia “causará mas mal que bien”

Theologicâ alicujus Universitatis Católica, vel al seno de la iglesia, solamente si han sido
ab Inquisitione generali permitti poterunt. aprobados por la facultad teológica de una
universidad Católica o por el general de la
inquisición.

Regula 3. Versiones scriptorum etiam Regla 3. “Las traducciones de escritores


Ecclesiasticorum, quæ hactenùs editæ sunt à eclesiásticos, hasta ahora publicadas por
damnatis auctoribus, modò nihil contra sanam autores condenados, se permiten leer si no
doctrinam contineant, permittuntur. Librorum contienen nada contrario a la sana doctrina.
autem veteris Testamenti versiones, viris Las traducciones del Antiguo Testamento
tatùm doctis et piis judicio Episcopi concedi pueden ser permitidas, SOLAMENTE para
porunt: modò hujusmondi versionibus eruditos y hombres píos, a la discreción del
taamquam elucidationibus Vulgata editionis, obispo; a condición de usarlas únicamente
ad entelligendam sacram Scripturam, non para dilucidar la versión vulgata, con el fin
autem tamquàm sano textu utantur. Versiones de entender las Santas Escrituras y no como
verò novi Testamenti, ab auctoribus primæ textos sagrados en sí mismos. Pero las
classis hujus indicis factæ nemini Traducciones del Nuevo Testamento hechas
concedantur, quia utilitatis parum, peroculi por autores de la primera clase de este Index,
verò plurimun lectoribus ex earum lectione no son permitidas a nadie, puesto que poca
manare solet. Si quæ verò anotationes ventaja, sino mucho peligro asciende de la
versionubus, vel cum Vulgata editione lectura de ellas. Si acompañan notas a las
circumferentur, expunctis locis suspectis à versiones permitidas, o son adjuntas, a la
facultate Theologica alicujus Universitatis edición vulgata, pueden ser leídas por las
Católicæ, aut inquisitione generali permitti mismas personas, después que las partes
eisdem poterunt, quibus et versiones. Quibus sospechosas hayan sido borradas por la
conditionibus totum volumen Bibliorum, facultad teológica de alguna universidad
quod vulgò Biblia Vatabli dicitur, aut partes Católica, o por el inquisidor general. En las
ejus concedi viris piis et doctis poterunt. Ex mismas condiciones, píos y eruditos hombres,
Bibliis verò Isidori Clariii Brixiani prologus pueden tener la biblia llamada de Vatablus, o
et prolegomena præcidantur: ejus verò cualquier parte de esta. Pero el prefacio y
textum, nemo textum Vulgata editionis esse prolegómeno de la Biblia publicada por
existimet. Isidorus Clarius, son exceptuados; el texto
de sus ediciones no es considerado como
texto de la edición vulgata.

Regula 4. Cùm experimento manifestum sit, Regla 4. “PUESTO QUE, ES MANIFIESTO POR
si sacra Biblia vulgari linguà passim sine LA EXPERIENCIA, QUE SI LA SANTA BIBLIA
discrimine permittantur, plus indè, ob TRADUCIDA EN LA LENGUA VULGAR, ES
INDISCRIMINADAMENTE PERMITIDA A
hominum temeritatem, detrimenti, quam TODOS, LA TEMERIDAD DEL HOMBRE
utilitatis oriri, hac in parte judicio Episcopi, CAUSARÁ PEOR MAL QUE EL BIEN QUE
aut inquisitoris setur: ut cum concilio Parochi ASCIENDE DE ESTO, en este punto, respecto
vel Confessarii, Bibliorum à Catholicis al juicio de los obispos e inquisidores,
auctoribus veersorum lectionem in vulgari quienes pueden por consejo del sacerdote o
linguâ eis concedere possint, quos confesor, PERMITIR LA LECTURA DE LA
intellexerint ex hujusmondi lectione, non BIBLIA TRADUCIDA EN LENGUA VULGAR POR
damnum, sed fidei atque pietatis augmentum AUTORES CATÓLICOS, A ESAS PERSONAS
capere posse, quam facultate ea legere seu CUYA FE Y PIEDAD, ELLOS APRENDEN, SERA
AUMENTADA Y NO DAÑADA POR ELLO; ESTE
habere præsumpserit, nisi priùs Bibliis PERMISO DEBEN TENERLO POR ESCRITO. pero
Ordinario redditis, peccatorum absolutionem si cualquiera de ellos tuviere la ARROGANCIA DE
percipere non possit. Bibliopolæ verò, qui LEER O POSEERLA SIN TAL PERMISO ESCRITO,
no recibirá la absolución hasta que hayan
primero entregado tal Biblia, al eclesiástico
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 493
Castigos para aquellos quienes tienen la “arrogancia” de leer o vender la Biblia sin permiso.

prædictam facultatem non habenti Biblia Los libreros, que vendieren, o de otra manera
idiomate vulgari conscripto vendiderint, vel dispusieran de Biblias en lengua vulgar, para
alio quovis modo concesserint, librorum cualquier persona sin ese permiso, PERDERÁN
pretium, in usos pios ab Episcopi EL VALOR DE LOS LIBROS, el que será usado
convertendum, amittant, aliisque pœniss pro por el obispo para algún uso pío; y se
delicti qualitate ejusdem Episcopo arbitrio sujetarán al obispo para OTRAS PENALIDADES
subjaceant. Regulares verò non nisi facilitate según él juzgue apropiado, conforme la
à Praelatis euis habità, ea legere, aut emere calidad de la ofensa, pero los regulares, nunca
possint. deben leer ni adquirir tales Biblias sin una
licencia especial de sus superiores.

Regula 5. Libri illi, qui haereticorum Regla 5. “Los libros que de son editores los
auctorum operà interdum prodeunt, in quibus herejes, pero que contienen poco o nada de su
nulla aut pauca de suo apponunt, sed aliorum propiedad, siendo meras compilaciones de
dicta colligunt, cujusmodi sunt Lexica, otros, como lexicones, concordancias,
Concordantiæ, Apophthegmata, Similitudines, apotegmas23, símiles, índices, y otros de
Indices, et hujusmodi, si quæ habeant similar clase, pueden ser permitidos por los
admista, quæ expurgatione indigeant, illis obispos e inquisidores, después de haber
Episcopi et Inquisitores, unà cum hecho con el consejo de los teólogos, tales
Theologorum Catholicorum concilio, sublatis, correcciones y enmiendas como pueda ser
aut emendatis, permittantur. estime necesario.

Regula 6. Libri vulgari idiomate de Regla 6. “los libros de controversia entre


controversiis inter Catholicos et hæreticos Católicos y herejes de nuestro tiempo, escritos
nostri temporis disserentes non passim en lengua vulgar, no serán permitidos
permittantur: sed idem de iis servetur, quod indiscriminadamente, sino serán sujetos a las
de Bibliis vulgari lingua scriptis statutum est. mismas regulaciones que las Biblias en lengua
Qui vero de ratione benè vivendi, vulgar. Como aquellos libros en lengua vulgar
contemplandi, confitendi, ac similibus que traten de moralidad, contemplación,
argumentis, vulgari sermone conscripti sunt, confesión, y tópicos similares, que no
si sanam doctririam contineant, non est cur contengan nada contrario a la sana doctrina,
prohibeantur; sicut nec sermones populares no hay razón para ser prohibidos; lo mismo
vulgari lingua habiti. Quòd si hactenùs in puede ser dicho de sermones en lengua vulgar
aliquo regno vel Provinciâ aliqui libri sunt concebidos para el pueblo. Y si en algún reino
prohibiti, quòd nonnulla continerint quæ sine o provincia, algunos libros han sido hasta
delectu ab omnibus legi non expediat, si ahora prohibidos, por contener asuntos no
eorum auctores Catholici sunt, postquam dignos de leer, sin selección para toda suerte
emendati fuerint, permitti ab Episcopo et de personas, pueden ser permitidos por los
Inquisitore poterunt. obispos e inquisidores, luego de corregidos si
son escritos por autores Católicos.

Regula 7. Libri qui res lascivas seu obscœnas Regla 7. “Los libros que traten profesamente
ex profeso tractant, narrant, aut docent, cùm de asuntos lascivos u obscenos, o los narren o
non solùm fidei, sed et morum, qui enseñen, son totalmente prohibidos*, no
hujusmondi librorum lectione facilè solamente por la fe, sino por

* Suponemos que esta regla no intenta aplicarse a los libros obscenos y lascivos
para la instrucción de candidatos para el sacerdocio, o para el examen de

23
Sentencias breves e instructivas
494 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

La reglas del Index continúan. Posteriores restricciones a la libertad de prensa

corrumpi solent, ratio habenda sit, omnino la moral, las cuales son prestamente corruptas
prohibentur: et qui eos habuerint, severè ab por su lectura; Y quienes las posean serán
Episcopis puniantur. Antiqui vero ab Ethnicis severamente castigados por el obispo. Pero las
conscripti, propter sermonis elegantiam et obras antiguas escritas por los paganos, son
proprietatem permittuntur: nullà tamen permitidas leer, por su elegancia y propiedad
ratione pueris prælegendi erunt. del lenguaje; aunque por ningún concepto se
permitirá sean leídos por personas jóvenes.
fin
Regula 8. Libri quorum principale Regla 8. “El principal objeto de los libros es
argumentum bonum est, in quibus tamen bueno, aunque a veces introducen algunas
obiter aliqua inserta sunt, quae ad haeresim, cosas que tienden a la herejía y la impiedad, la
seu impietatem, divinationem, seu adivinación y la superstición, pero pueden ser
superstitionem spectant, à Catholicis permitidos, después de ser corregidos por
Theologis, inquisitionis generalis auctoritate, teólogos Católicos, por la autoridad de la
expurgati, concedi possunt. Idem judicium sit inquisición general. Idéntico juicio es hecho
de prologis, summariis, seu annotationibus en los prefacios, sumarios, o notas, tomados
quæ; à damnatis auctoribus, libris non de autores condenados, e insertados en
damnatis, appositæ sunt: sed posthac non nisi trabajos de autores no condenados, pero tales
emendati excudantur. obras no deben ser impresas en el futuro,
hasta que hayan sido enmendadas.

Regula 9. Libri omnes et scripta Geomantiæ, Regla 9. “Todos los libros y escritos de
Hydromantiæ, Aëromantiæ, Pyromantiæ, geomancia, hidromancia, piromancia,
Onomantiæ, Chiromantiæ, Necromantiæ, sive onomancia, quiromancia y necromancia, o
in quibus continentur sortilegia, veneficia, que traten de brujería, venenos, augurios,
auguria, auspicia, incantationes artis magicæ protecciones o encantamientos mágicos, son
prorsùs rejiciantur. Episcopi verò diligenter totalmente rechazados. Los obispos guardarán
provideant, ne astrologiæ judicariæ libri, diligentemente a las personas, contra la
tractatus, indices legantur, vel habeantur, qui lectura, o la posesión de, libros, tratados, o
de futuris contingentibus, successibus, índices, de astrología judicial, o contengan
fortuitisve casibus, aut iis actionibus, quae ab presuntas predicciones de eventos, o de
humana voluntate pendent, certi aliquid eventos de futuras contingencias, o de
eventurum affirmare audent. Permittuntur aquellas acciones que dependan de la
autem judicia, et naturales observations, quae voluntad del hombre. Pero las opiniones u
navigationis, agricultural, sive medicæ artis observaciones de cosas naturales, como las
juvandaa gratiâ conscripta sunt. escritas en ayuda de la navegación,
agricultura y medicina, son permitidas.

Regula 10. In librorum, aliarumve Regla 10. En la impresión de libros u otros


scripturarum impressione servetur, quod in escritos, se observarán las reglas ordenadas en
Concilio Lateranensi sub Leone X., Sess. 10, la 10ma. sesión del concilio Laterano bajo
statutum est. Quare, si in alma urbe Roma Leo X. Así, cualquier libro que será impreso
liber aliquis sit imprimendus, per Vicarium en Roma, deberá primero ser examinado por
Summi Pontificis et Sacri Palatii Magistrum, el Vicario del Papa y el maestro del palacio
vel personas à Sanctissimo Domino nostro sagrado, u otras personas escogidas por el

conciencia preparatorios para la confesión. Así, la Teología de Dens, su más


popular obra estándar para estudiantes, y el “The Garden of the Souls” (Jardín de
las Almas), publicado en New York, en 1844, con aprobación del obispo
Hughes, deben ciertamente ser incluidos en la prohibición. Sin embargo
probablemente, la regla fue diseñada solamente para aplicarla a trabajos de esa
descripción publicados por los herejes.
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 495
Castigos para los vendedores de libros que violen estas reglas. Sus tiendas examinadas por los inquisidores

deputandas priùs examinetur. In aliis veró muy santo padre, para este fin. En otros
locis ad Episcopum, vel alium habentem lugares, el examen del libro o manuscrito a
scientiam libri vel scripturæ imprimendæ, ab ser impresos, se remitirá al obispo o al
eodem Episcopo deputandum, ac Inquisitorem experto que él nomine y al inquisidor de
hæreticæ pravitatis ejus civitatis, vel diœcesis, herética pravedad de la ciudad o diócesis
in qua impressio fiet, ejus approbatio et donde se hace la impresión, quien, con su
examen pertineat, et per eorum manum propia letra, gratuitamente y sin demora
propriâ subscriptione gratis et sine dilatione adjuntará su aprobación al trabajo, sujeta sin
imponendam sub pœnis et censuris in eodem embargo a las penas y censuras contenidas en
decreto contends approbetur: hac lege et dicho decreto; agregada esta ley y condición a
conditione addita, ut exemplum libri una copia auténtica del libro a imprimirse,
imprimendi authenticum, et manu auctoris firmada por el autor, permanecerá en manos
subscriptum, apud examinatorem remaneat; del examinador; este es el juicio de los padres
eos verò qui libellos manuscriptos vulgant, de la presente delegación, que aquellas las
nisi ante examinati probatique fuerint iisdem personas que publican obras en
pœnis subjici debere judicârunt Patres manuscritos, sin que hayan sido examinadas
deputati, quibus impressores: et qui eos y aprobadas, deben sujetarse a las mismas
habuerint et legerint, nisi auctores prodiderint, penas de quienes las imprimen, y quienes las
pro auctoribus habeantur. Ipsa verò lean o posean, serán considerados como
hujusmodi librorum probatio in scriptis detur, autores, si antes el real autor no confiesa por
et in fronte libri vel scripti, vel impressi ellos. La aprobación escrita, se pondrá en el
authenticè appareat, probatioque et examen ac inicio del libro, sea impreso o manuscrito
cetera gratias fiant. donde aparecerá debidamente autorizado; este
examen y aprobación serán gratuito.

Præterea in singulis civitatibus ac diœcesibus, “Sin embargo, en cada ciudad y diócesis, la


domus vel loci ubi ars impressoria exercetur, casa o lugares donde se ejercita el arte de
et bibliothecae librorum venialium sæpiùs imprimir y también las tiendas de los libreros,
visitentur à personis ad id deputandis ab serán habitualmente visitados por
Episcopo, sive ejus Vicario, atque etiam ab delegados para ese fin, por el obispo o su
Inquisitore hæreticae pravitatis, ut nihil eorum vicario, juntamente con el inquisidor de
quae prohibentur, aut imprimatur, aut herética pravedad, para que nada prohibido
vendatur, aut habeatur. Omnes vero librarii, et sea publicado, guardado o vendido. Los
quicumque librorum venditores habeant in libreros de cada descripción, guardarán en sus
suis bibliothecis Indicem librorum venalium, librerías un catálogo de los libros vendidos,
quos habent, cum subscriptione dictarum firmados por dichos delegados; no serán
personarum, nec alios libros habeant, aut guardados ni vendidos, no en el modo
vendant aut quacumque ratione tradant, sine dispuesto para otros libros, sin el permiso de
licentiâ eorumdem deputandorum, sub pœnâ los delegados, BAJO LA PENA DE PERDER LOS
amissionis librorum, et aliis arbitrio LIBROS, SIENDO SUJETOS A OTRAS PENAS,
Episcoporum vel Inquisitorum imponendis. QUE SERÁN DEBIDAMENTE JUZGADAS POR EL
OBISPO O INQUISIDOR, LOS CUALES TAMBIÉN
Emptores verò lectores, vel impressores, CASTIGARÁN A COMPRADORES, LECTORES, O
eorumdem arbitrio puniantur. Quòd si aliqui A LOS IMPRESORES DE TALES TRABAJOS. Si
libros quoscumque in aliquam civitatem alguien importa libros foráneos en cualquier
introducant, teneantur eisdem personis ciudad, está obligado a reportarlo a los
deputandis renunciare: vel si locus publicus delegados; si esta clase de mercancía se
mercibusejusmodi constitutus sit, ministri, exhibibe para la venta en algún lugar público,
496 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

Libros de los fallecidos, no se usarán, hasta ser examinados por los inquisidores. Castigos por desobediencia.

publici ejus loci praedictis personis significant los oficiales públicos del lugar avisarán a los
libros esse adductos. Nemo verò audeat delegados, que tales libros han sido traídos, y
librum, quern ipse vel alius in civitatem NADIE PRESUMA DARLOS A LEER, PRESTAR O
introduxit, alicui legendum tradere, vel aliquâ VENDER, NINGÚN LIBRO QUE ÉL U OTRA
PERSONA HAYAN TRAÍDO A LA CIUDAD,
ratione alienare, aut commodare, nisi ostenso HASTA QUE LO HAYAN MOSTRADO A LOS
prius libro, et habitâ licentia à personis DELEGADOS Y OBTENIDO SU PERMISO, a
deputandis, aut nisi notoriê constet, librum menos que sea una obra muy conocida o
jam esse omnibus permissum. universalmente permitida.
Idem quoque servetur ab heredibus et “Los herederos y ejecutores testamentarios,
executoribus ultimarum voluntatum, ut libros no harán uso de los libros de un fallecido, ni
à defunctis relictos, sive eorum indicem illis de algún modo los transferirán a otros, hasta
personis deputandis offerrant, et ab iis que hayan presentado un catálogo de estos
licentiam obtineant, priusquam eis utantur, aut libros a los delegados, y obtengan su licencia,
in alias personas quacumque ratione bajo la pena de su confiscación, O LA
transferant. In his autem omnibus et singulis APLICACIÓN DE OTROS CASTIGOS, que el
pœna statuatur vel amissionis librorurn, vel obispo e inquisidor, consideren apropiados, de
alia arbitrio eorumdem Episcoporum, vel acuerdo con la contumacia o calidad del
Inquisitorum pro qualitate contumacæ vel delincuente.
delicti.

Circa verò libros, quos Patres deputati Respecto a los libros que los padres de la
examinarunt aut expugnarunt, aut presente delegación, examinen, corrijan,
expurgandos tradiderunt, aut certis entreguen para su corrección, o permitan
conditionibus, ut rursus excuderentur, sean impresos en ciertas condiciones, los
concesserunt, quidquid illos statuisse libreros y otros están obligados a observar lo
constiterit, tam bibliopolæ, quam ceteri ordenado respecto a ellos. Los obispos e
observent. Liberum tamen sit Episcopis aut inquisidores generales están en libertad, según
Inquisitoribus generalibus secundùm el poder que poseen, para prohibir tales libros,
facultatem quam habent, etiam libros, qui his tanto como es permitido por estas reglas, si
regulis permitti videntur, prohibere, si hoc in ellos consideran necesario por el bien del
suis regnis, aut provinciis, vel diæcessibus reino, provincia o diócesis. Y dejan al
expedire judicaverint, Ceterùm nomina, cum secretario de aquellos padres conforme al
librorum qui à Patribus deputatis purgati sunt, mandamiento de nuestro santo padre,
turn eorum quibus illi hanc provinciam transmitir al notario del inquisidor general, los
dederunt, eorumdem deputatorum Secretarius nombres de los libros que han sido
notario Sacræ universalis Inquisitionis Romæ corregidos, tanto como el de las personas a
descripta Sanctissimi Domini nostri jussu quienes los padres han concedido el poder de
tradidit. la examinar.
Ad extremum vero omnibus fidelibus “FINALMENTE, ESTO ES ORDENADO SOBRE
præcipitur, ne quis audeat contra harum TODOS LOS FIELES, QUE NADIE PRESUMA
regularum præscriptum, aut hujus indicis GUARDAR O LEER NINGÚN LIBRO CONTRARIO
prohibitionem libros aliquos legere aut A ESTAS REGLAS, O PROHIBIDAS POR ESTE
habere. Quòd si quis libros haereticorum, vel INDEX. PERO SI ALGUNO, GUARDA O LEE
CUALQUIER LIBRO ESCRITO POR HEREJES, O
cujusvis auctoris scripta, ob hæresin, ob falsi LOS ESCRITOS DE ALGUIEN SOSPECHOSO DE
dogmatis suspicionem damnata atque HEREJÍA, O DE FALSA DOCTRINA, ÉL
prohibita, legerit, sive habuerit, statim in INSTANTÁNEAMENTE INCURRIRÁ EN
excommunicationis sententiam incurrat. Qui SENTENCIA DE EXCOMUNIÓN; Y AQUELLOS
verò libros alio nomine interdictos legerit, aut QUIENES LEAN LOS TRABAJOS PHOHIBIDOS
EN OTRA RELACIÓN, ADEMÁS DEL PECADO
habuerit, præter peccati mortal is reatum, quo MORTAL COMETIDO, SERÁN SEVERAMENTE
afficitur. judicio Episcopo rum severè CASTIGADOS A JUICIO DE LOS OBISPOS.”
puniatur.
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 497
Castigos para los vendedores de libros que violen estas reglas. Sus tiendas examinadas por los inquisidores

15. El comité designado por el concilio de Trento, y bajo cuya supervisión las
reglas arriba descritas fueron constituidas permanentes y existen hasta el
presente día, en la forma de “la congregación del Index.” Bajo el cuidado de
este comité, el índice original de libros prohibidos, siempre ha estado recibiendo
constantes adiciones, y por supuesto ha crecido hasta un pesado tamaño. Entre
los autores incluidos en este index prohibitorius, están los nombres de muchos
familiares y queridos protestantes del mundo: Wickliff, Lutero, Calvino, Bucer,
Zwinglio, Melancton, Beza, Tyndale, Cranmer, Ridley, Latimer, Knox,
Coverdale, Obispo Hooper, John Fox, John Huzz, Jerónimo de Praga, addison,
Lord Bacon, George Buchanan, Cave, Claude, Grotius, Sir Matew Hale, Locke,
Milton, Moshein, Robertson, Saurin, Jeremy Taylor, Young, el autor de Night
Thoughts, y aún Leigh Richmon, el santificado autor de ese pequeño y dulce
tratado, que ha sido el medio para llevar tantas almas en a Cristo, que se titula
“The Dairyman’s Daughter” (La hija del Lechero), fue honrado (porque esto es
un honor) al ser colocado en el prohibitivo papista.24
Ninguno de los trabajos de estos autores es permitido leer por los
deslumbrados y devotos curas controlados de Roma, de acuerdo reglas del index
anotadas arriba, sin una licencia especial del obispo papista; y estos solo pueden
ser obtenidos por individuos favorecidos en circunstancias especiales. El Obispo
Burnet, en la colección de registros añadidos a su historia de la Reforma, ha
preservado una copia en Latín de tal licencia, firmada por el Obispo Romanista
Tonstal, de Londres, el 7 de Marzo de 1527, para el famoso papista Sir Thomas
More, quien escribía contra las doctrinas reformadas, de lo cual los siguientes
extractos son traducidos: “Puesto que, la iglesia de Dios, últimamente a lo largo
de Alemania se ha infestado por los herejes, ciertos hijos de iniquidad se han
unido plenamente intentando traer dentro de nuestra nación, las viejas herejías
dañinas de Wickliff y de Lutero y son publicadas en gran abundancia, sus más
corruptos escritos en nuestra lengua vernácula; y pugnan con gran esfuerzo
para corromper la verdad de la fe Católica, con sus más pestilenciales dogmas.
Y dado que es grandemente temido, que la verdad de la fe Católica pueda
peligrar, a menos que buenos e instruidos hombres se opongan a la malignidad
de los previamente mencionados hombres, etc.... Y puesto que como usted, los
más famosos hermanos en nuestra propia lengua y en Latín pueden aún a
aventajar a Demóstenes,” etc. El documento alude como un ejemplo, al más
ilustre rey, Henry VIII, quien por su defensa de los Sacramentos de la iglesia,

24
Además del index prohibitorius, los papistas tienen su, index expurgatorius, que es un
índice de libros no enteramente prohibidos, pero en los cuales ciertos pasajes son expurgados;
y esto incluye multitud de pasajes no solamente de los protestantes, sino de escritores
Romanistas, aún de varias ediciones de trabajos de los Padres. Para una completa cuenta de
ambos índices, ver ese valioso, instruido y auténtico trabajo de “Mendham s Literary Policy of
the Church of Rome, exhibited in an account of the damnatory catalogues, or indices, both
Prohibitory and Expurgatory.” London, 1820.
498 HISTORY OF ROMANISM [BOOK VII

El Obispo Tonstal, licencia a Sir Thomas More, para leer los trabajos de Lutero, etc—nota.

“ha merecido el inmortal nombre de Defensor de la fe”, y de los escritos de


Lutero, por cuya lectura Sir Thomas pudo entender en que escondrijos se ocultan
esas corvas serpientes ‘quibus latibulis tortuosi serpentes sese condant’, y
después exhortándolo a tener un nombre inmortal por defender así la iglesia
contra los herejes, concluye concediéndole licencia para leer los libros heréticos,
en las siguientes palabras: “Para ese fin, nosotros concedemos a usted, el poder
y licencia de guardar y leer los libros de esta clase.25”
Ojalá no llegue el tiempo, cuando los hijos libres de la América Protestante, que
teniendo antes la libertad para escribir, para publicar y para leer lo que ellos
prefieran, deban como el ignorante y degradado habitante de las naciones

25
Lo siguiente es una correcta trascripción de este curioso y antiguo documento: “Cuthbertus
permissione Divina London Episcopus Clarissimo et Egregio viro Domino Thomæ More-
fratri et amico Charissimo Salutem in Domino et Benedict. Quia nuper, postquam Ecclesia
Dei per Germaniam ab hasreticis infestata est, juncti sunt nonnulli iniquitatis Filii, qui veterem
et damnatum haeresim Wycliffianæ et Lutherianam, etiam hæresis Wycliffianæ alumni
transferendis in nostratem vernaculam linguam corruptissimis quibuscunq; eorum opusculis,
atque illis ipsis magna copia impressis, in hanc nostram Regionem inducere conantur ; quam
sane pestilentissimis dogmatibus Catholicae fidei veritati repugnantibus maculare atq; inficere
magnis conatibus moliuntur. Magnopere igitur verendum est ne Catholica veritas in totum
periclitetur nisi boni et eruditi viri malignitati tarn prædictorum hominum strenue occurrant, id
quod nulla ratione melius et aptius fieri poterit, quam si in lingua Catholica veritas in totum
expugnans hæc insana dog mata simul etiam ipsissima prodeat in lucem.
“Quo net ut Sacrarum Literarum imperiti homines in manus sumentes novos istos
Hæreticos Libros, atq ; una etiam Catholicos ipsos refellentes, vel ipsi per se verum
discernere, vel ab aliis quorum perspicacius est judicium recte admoneri et doceri possint. Et
quia tu, Frater Clarissime, in lingua nostra vernacula, sicut etiam in Latina, Demosthenem
quendam præstare potes, et Catholics veritatis assertor acerrimus in omni congressu esse
soles, melius subcisivas horas, si quas tuis occupationibus suffurari potes, collocare nunquam
poteris, quam in nostrate lingua aliqua edas quæ simplicibus et ideotis hominibus subdolam
hæreticorum malignitatem aperiant, ac contra tarn impios Ecclesiæ supplantatores reddant eos
instructiores; habes ad id exemplum quod imiteris præ-clarissimum, illustrissi Domini nostri
Regis Henrici octavi, qui Sacramenta Ecclesiæ contra Lutherum totis viribus ea subvertentem
asserere aggressus, immortale nomen Defensoris Ecclesiæ in omne aevum promeruit. Et ne
Andabatarum more cum ejusmodi larvis lucteris, ignorans ipse quod oppugnes, mitto ad te
insanas in nostrate lingua istorum nænias, atque una etiam nonnullos Lutheri Libros ex quibus
hæc opinionum monstra prodierunt.
“Quibus abs te diligenter perlectis, facilius intelligas quibus latibulis tortuosi serpentes
sese condant, quibusq; anfractibus elabi deprehensi studeant. Magni enim ad victoriam
momenti est hostium Consilia explorata habere, et quid sentiant quove tendant penitus nosse:
nam si convellere pares quæ isti se non sensisse dicent, in totum perdas operam. Macte igitur
virtute, tam sanctum opus aggredere, quo et Dei Ecclesiae prosis, et tibi immortale nomen atq;
æternam in Cœlis gloriam pares: quod ut facias atque Dei Ecclesiam tuo patrocinio munias,
magnopere in Domino obsecramus, atq ; ad ilium finem ejusmodi libros et retinendi et legendi
facultatem atq ; licentiam impertimur et concedimus. Dat. 7 die Martii, Anno 1527 et nostræ
Cons, sexto.” (Regist. Tonst, Fol 138; Burnet, vol. iv, p. 4.) .
El mismo texto, se registra en el “Mendham’s Literary Policy of the Church of Rome...”
de Joseph Mendham, en los pies de página, págs. 136, 137. NT.
CAP. I ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 499
Quinta y sexta sesión. Canones y maldiciones sobre el pecado original remitido por el bautismo y justificación

papistas26, sumisamente demanden por permiso a los despóticos sacerdotes e


inquisidores de Roma¡
_______
.
CAPÍTULO III

EL PECADO ORIGINAL Y LA JUSTIFICACIÓN

16.- La quinta sesión, se sostuvo en Junio 17 de 1546. Después de ocupar


varios días en un infructuoso debate sobre el pecado original, en el que se hizo
más uso de las sutilezas de Aquino y Buenaventura y de los ininteligibles
dogmas de los estudiosos antes que de la palabra de Dios, fue pasado un decreto
que expresaba la perspectiva de Roma al respecto, el mismo que a duras penas
merece registrarse, y concluyendo como es usual con la abominable maldición,
sobre todos los que presuman pensar diferente. Los siguientes dos extractos son
muestras suficientes del espíritu de este decreto:

Si quis párvulos recentes ab uteris matrum Cualquiera que afirme que los niños recién
baptizandos negat, etiam si fuerint à baptizatis nacidos no deben ser bautizados, aunque sean
parentibus orti, &c., ANATHEMA SIT. hijos de padres bautizados, etc., SEA
MALDITO
Si quis per Jesu Christi Domini nostri Cualquiera que niegue que la culpa del
gratiam, quæ in Baptismate confertur, reatum pecado original es remitida por la gracia de
originalis peccati remitti negat, &c., Si quis nuestro Señor Jesucristo, etc., SI ALGUIEN
autem contrarium senserit, ANATEMA SIT PIENSA EN MODO DIFERENTE, SEA MALDITO.

LA SEXTA SESIÓN se sostuvo en Julio 28 (de 1546), pero los prolongados


debates sobre el importante tema de la justificación, demoró mucho la
preparación del decreto que había sido aplazado hasta el 13 de Enero de 1547,
cuando un largo decreto, consistente de dieciséis capítulos y treinta y tres
cánones, fue pasado finalmente. Unos cuantos de estos cánones y maldiciones,
serán suficientes para indicar la doctrina de Roma en este punto.

Si quis dixerit, homines justificari vel solâ Cualquiera que afirme, que los hombres se
imputatione justitiæ Christi, vel solâ justifican solo con la imputación de la
peccatorum remissione, esclusâ gratiâ, et justicia de Cristo, o por el perdón de los
charitate, quæ in cordibus eorum per Spiritum pecados, por la exclusión de la gracia y
sanctum diffundatur, atque illis inhæreat; aut caridad vertida en sus corazones e inherente
etiam gratiam, quâ justificamur, esse tantùm en ellos por el Espíritu Santo; o que la gracia
favorem Dei; ANATEMA SIT. que nos justifica es solamente el favor de
Dios; SEA MALDITO (Can XI)

26
En el sacerdocio español, estas prohibiciones del index, aún operan con toda su fuerza, las
cuales son para el hombre que presuma vender o leer un libro proscrito por estos sacerdotes
enemigos de la libertad de prensa. “Es aún fijado”, dice en Sr. Bourgoing, “cada año, en las
puertas de las iglesias, el index, o lista de aquellos libros, especialmente extranjeros, de los
cuales el santo oficio considera adecuado prohibir su lectura, so pena de excomunión.”
Modern State de Spain, ii., p. 276
500 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Cánones y maldiciones del concilio sobre la Justificación

Si quis hominem semel justificatum dixerit Cualquiera que afirme que un hombre una
ampliùs peccare non posse, neque gratiam vez justificado no puede ya más pecar, ni
amittere, atque ideò eum qui labitur, et peccat, perder la gracia, entonces quien cae en pecado
nunquàm verè fuisse justificatum ; aut contrà, nunca fue verdaderamente justificado; o por el
posse in tota vita peccata omnia, etiam contrario que puede evitar todos los pecados a
venialia, vitare, nisi ex speciali Dei privilegio, lo largo de su vida, aún de los veniales, a no
quemadmodùm de beata Virgine tenet ser por el especial privilegio de Dios, como
Ecclesia; ANATHEMA SIT. cree la iglesia de la bienaventurada virgen
María; SEA MALDITO (Can XXIII)
Si quis dixerit, justitiam acceptam non Cualquiera que dijere, que la santidad recibida
conservari, atque etiam augeri coram Deo per no se conserva, ni se aumenta en la presencia
bona opera; sed opera ipsa fructus de Dios por las buenas obras; sino que estas
solummodò et signa esse justificationis son solamente frutos y señales de la
adeptæ, non autem ipsius augendæ causam; justificación que se alcanzó, pero no causa de
ANATHEMA SIT. que se aumente; SEA MALDITO (Canon
XXIV)
Si quis in quolibet bono opere justum saltem Cualquiera que dijere, que el justo peca en
venialiter peccare dixerit; aut, quod cualquier buena obra al menos venialmente, o
intolerabilius est, mortaliter; atque ideò pœnas lo que es más intolerable, mortalmente, y que
æternas mereri; tantumque ob id non damnari, merece por esto la pena eterna; y que por esta
quia Deus ea opera non imputet ad razón no es condenado, es porque Dios no les
damnationem ; ANATHEMA SIT. imputa esas obras para su condenación. SEA
MALDITO (Can. XXV)
Si quis dixerit, eum, qui post Baptismum Cualquiera que diga, que el que peca después
lapsus est, non posse per Dei gratiam del bautismo no puede levantarse por la gracia
resurgere, aut posse quidem, sed sola fide de Dios o que ciertamente puede recobrar la
amissam justitiam recuperare sine Sacramento santidad por la fe solamente, sin el
Pcenitentiae, prout sancta Romana, et sacramento de la penitencia, que la santa y
universalis Ecclesia, à Christo Domino, et universal iglesia de Roma, instruida por
ejus Apostolis edocta, hùc usque professa est, Cristo el Señor y su Apóstoles hasta este día
servavit, et docuit : ANATHEMA SIT. ha profesado, guardado y enseñado: SEA
MALDITO. (Can. XXIX)
Si quis post acceptam justificationis gratiam, Cualquiera que afirme, que recibida la gracia
cuilibet peccatori pœnitenti ita culpam remitti, de la justificación, la ofensa del pecador
et reatum acternae pœnæ deleri dixerit, ut penitente es olvidada y la sentencia del
nullus remaneat reatus pœnæ temporalis castigo eterno revertida, sin quedar castigo
exsolvendæ vel in hoc seculo, vel in futuro in temporal por sufrir en este mundo ni en el
Purgatorio, antequàm ad regna cœlorum futuro en el purgatorio; SEA MALDITO
aditus patere possit ; ANATHEMA SIT. (Can. XXX)
Si quis dixerit, hominis justificati bona opera Cualquiera que afirme que las buenas obras
ita esse dona Dei, ut non sint etiam bona de un hombre justificado son dones de Dios,
ipsius justificati merita; aut, ipsum que no son méritos de la persona justa, o que
justificatum bonis operibus, quæ ab eo per siendo justificado por sus buenas obras, estas
Dei gratiam, et Jesu Christi meritum, cujus son hechas a través de los méritos de
vivum membrum est, fiunt, non verè mereri Jesucristo de quien es un miembro viviente,
augmentum gratiæ, vitam æternam, et ipsius que no ameritan incrementar la gracia, la vida
vitæ acternæ, si tamen in gratia decesserit, eterna, el gozo de la vida eterna si muere en
consecutionem, atque etiam gloriæ estado de gracia, o el aumento de la gloria.
augmentum; ANATHEMA SIT. SEA MALDITO (Can. XXXII)
CAP. III ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 501
Medio por el cual el Papado hace de la obra de Cristo escalón de los méritos humanos

17.- Así los doctores de Trento convierten la obra completa de nuestro Señor
Jesucristo en un mero escalón de piedra para el mérito humano, y enseñan al
hombre a mirar más bien en sus buenas obras como el fundamento de su
esperanza, antes que en la gloriosa santidad del Hijo de Dios concedida al
creyente y recibida por fe; esta ha sido siempre la doctrina romana. Más aún
para “proponer lóbregamente” los doctores conectan la justificación con el
bautismo, tanto en el caso de un infante o del adulto. Acaso no es de una
particular congoja sobre este asunto del pecado? Si él fue bautizado en la
infancia, dirá entonces que fue entonces justificado, entonces el castigo está
ahora rumbo a la paz, esto es asirse al “segundo tablón después del naufragio.”
Si él no fue bautizado en la infancia, tan pronto como esa ordenanza es
administrada, él asegurará que es salvo. Él no pide mirar la cruz de Cristo; nada
se dice de “la sangre que nos limpia de todo pecado”; él ha sido entonces
lavado en el “lavatorio de la regeneración”, la “causa instrumental” de la
justificación, y con esto él es satisfecho. Allí no hay lugar para la declaración
Apostólica, “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio
de nuestro Señor Jesucristo” (Rom 5:1): esto es confinado totalmente.
El efecto de estos sentimientos en la mente, y la influencia que ellos
pretenden aplicar, puede verificarse por la manera como ellos entretejen con los
ejercicios devocionales de los Católico Romanos. Los siguientes extractos son
tomados del “Jardín de las Almas.” “Una Mañana de Oración”, contiene
estas expresiones, “Yo deseo por su gracia hacer desagravio de mis pecados con
frutos dignos de penitencia; y voluntariamente aceptaré de sus manos los
quebrantos, cruces o sufrimientos que pueda encontrar durante el resto de mi
vida, o en mi muerte, como justo castigo por mis iniquidades, suplicando que
estos puedan ser aunados a los sufrimientos y muerte de mi Redentor y
santificados por su pasión en la cual está toda mi esperanza por misericordia,
gracia y salvación.” “Cuan muy corta es la vida que nos es dada, para afanarnos
para la eternidad y enviar delante de nosotros una reserva de buenas obras por
las cuales podemos vivir por la eternidad.” Las personas enfermas son instruidas
así, “Implorad a Dios que acepte vuestras penas y desconsuelos unidos a los
sufrimientos de nuestro Salvador Señor Jesucristo, en rebaja de los castigos por
a vuestros pecados.” Obre estos pasajes ningún comentario es requerido, sus
designios y tendencias son suficientemente claros.
Nosotros añadiremos algunos especímenes de las oraciones prescritas en el
Misal Romano. “Permite que nuestros ayunos, te suplicamos oh Dios, te sean
aceptables en expiación por nuestros pecados, ellos pueden hacernos dignos de
tu gracia y traernos a los sempiternos bienes de tu promesa.” “Recibe oh Dios te
suplicamos, nuestra invocaciones, las oraciones de los creyentes juntamente con
esta oblación, que por estos servicios de piedad, ellos puedan obtener la vida
eterna.”27 “Oh Dios, que por incontables milagros has honrado al bendito
Nicolás el Obispo, concédenos te suplicamos, que por sus méritos e intercesión,

27
Misal Romano, para uso del Laicado, pp.61, 337.
502 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Tyndale y Lutero sobre la gloriosa doctrina justificación por fe

podamos ser entregados de las llamas eternas.”28 “Oh Dios, que te ha placido
enviar al bendito Patricio tu obispo y confesor, a predicar tu gloria a los gentiles;
concede que por sus méritos e intercesiones, podamos a través de tu gracia estar
facultados para guardar tus mandamientos.” 29 “Oh Dios, que has trasladado a
Dunstan, tu alto sacerdote a tu reino celestial; concédenos que por sus gloriosos
méritos, pasar de aquí hacia al perpetuo gozo.” 30 “Oh Dios, que nos has
concedido celebrar la traslación de las reliquias del bendito Tomás, tu mártir y
obispo, nosotros humildemente te imploramos, que por sus méritos y oraciones
podamos pasar del vicio a la virtud y de la prisión de la carne al eterno reino.”31
18.- En oposición a estos sentimientos papistas anti-escriturales, se anima a
volver a la gloriosa doctrina abogada por Lutero, Melancthon, y sus nobles
asociados de las obras de la reformación. No hubo doctrina sobre la cual los
reformadores no estuvieren unánimemente de acuerdo, que aquella de la
justificación por la fe solamente a través de la justicia de nuestro Señor
Jesucristo. El mártir Tyndale32 uno de los primeros traductores del Nuevo
Testamento, escribe en su “Prólogo a los Romanos”: “Alguno y todo motivo de
los escritos de esta epístola son para probar que el hombre es justificado
solamente por la fe y cuya proposición, quien lo negaría; para él no es
solamente esta epístola y todo lo Pablo escribió, sino también toda la Escritura,
así es de inmutable, él nunca entendió eso para la salvación de su alma.”
Lutero llama a esta doctrina ‘articulus stantis aut cadentis eclesiæ’, el artículo
por el cual la iglesia está de pie o cae; él dice, “esta es la piedra, cabeza de
ángulo, la cual soporta, y más aún, da existencia y vida a la iglesia de Dios; así
que, sin esto, la iglesia no puede subsistir por una hora. Él lo llama “la única
roca sólida.” Escribe, “este artículo Cristiano”, “nunca debe ser manipulado y
debe ser suficientemente inculcado. Si esta doctrina cae y perece, el
conocimiento de cada verdad en la religión, caerá y perecerá con él. Al
contrario, si esta florece, toda cosa buena florecerá también, particularmente la
verdadera religión, la verdadera adoración de Dios, su gloria y el correcto
conocimiento de cada cosa llegará al entendimiento del Cristiano.33
La siguiente memorable protesta de Lutero sobre este asunto, merece ser
escrita en letras de oro. “Yo Martín Lutero, un indigno predicador del Evangelio
de nuestro Señor Jesucristo, profeso así, y así creo, que este artículo, QUE LA FE
SOLAMENTE, SIN OBRAS, PUEDE JUSTIFICAR DELANTE DE DIOS, nunca será
abatido, ni por emperador, no por los turcos, no por los tártaros, no por el Papa
con todos sus cardenales, obispos, sacrificadores, monjes, monjas, príncipes,
28
Misal Romano para uso del laicado, p. 527.
29
Ibid, p. 585
30
Ibid, p. 614.
31
El fallecido y célebre Romanista, el Dr. Milner dice del obispo Poynter, “que él daría el
universo para poseer la mitad de sus méritos en la visión de Dios.” Laity’s Directory, 1829, p.
74. Cramp, 115. Existe una notable similitud o más bien identidad entre las doctrinas
puseyistas de Oxford y los romanistas sobre el artículo de la justificación. Para prueba de esto,
ver un extracto de los escritos puseyistas, en M’Ilvane sobre la Divinidad de Oxford- passim
(en varias partes).
32
Tyndale William (1490-94, 1536), Traductor bíblico Inglés, humanista y mártir protestante
33
Historia de Iglesia de Milner, vol. Iv, p. 515. Continuación de Milner, por Scott, vol.i, p.
527. Cramp 112.
CAP. III ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 503
La noble protesta de Lutero Su visita a Roma El justo vive por la fe

poderes del mundo, ni aún por todos los demonios del infierno. Este artículo,
permanecerá firmemente lo quieran ellos o no. Este es el verdadero Evangelio.
Jesucristo y solamente él, nos redimió de nuestros pecados. La mayor firmeza y
verdad certera es la voz de la Escritura, aunque el mundo y todos los demonios
enfurezcan y rugan. Si Cristo solamente remueve nuestros pecados, nosotros no
podemos hacerlo con nuestras obras y como es imposible abrazar a Cristo, sino
por la fe, es entonces igualmente imposible recibirlo por las obras. Entonces si la
fe es el requisito para recibir a Cristo antes de las obras que siguen, la conclusión
incontrovertible es que solamente la fe le aprehende, antes y sin consideración
de las obras; y esta es nuestra justificación y liberación del pecado. Así pues, y
no hasta entonces, LAS BUENAS OBRAS QUE SIGUEN A LA FE, COMO SU
NECESARIO E INSEPARABLE FRUTO. Esta es la doctrina que Yo enseño. Esto es
lo que el Espíritu Santo y la Iglesia de los creyentes han entregado. En esto yo
permanezco. Amén.”34
19.- Y no es de maravillarse que Lutero amara la doctrina de la justificación
por la fe. Es que fue ese bendecido pasaje, “Mas el justo por la fe vivirá”, que le
lanzó un rayo del evangelio de paz y regocijo en su mente, cuando luchaba por
obtener reposo de una conciencia herida por las ceremonias y ridículos rituales
del Papado. En 1510, el futuro reformador viajó a Roma. En su viaje hacia allá
el monje alemán se entretuvo en un opulento convento de los Benedictinos,
situado en el Po, en Lombardía. Este convento disfrutaba de una renta de treinta
y seis mil ducados; doce mil eran gastados para la mesa, doce mil para las
construcciones y veinte mil para suplir las otras necesidades de los monjes. La
magnificencia de los apartamentos, la riqueza de los vestidos y la delicadeza de
las viandas, asombraron a Lutero. Mármol, seda y lujos de toda clase, era un
espectáculo nuevo para el humilde monje de Wittenberg! Él estuvo asombrado y
silente: pero un viernes vino y cuál fue su sorpresa! La mesa estaba esparcida
con abundancia de alimentos. Entonces sacó coraje para hablar, “La Iglesia y el
Papa prohíben tales cosas” dijo él. Los Benedictinos se indignaron por la
amonestación de este descortés monje, pero Lutero habiendo repetido esta
observación y quizá amenazó reportar esta irregularidad, algunos de ellos
pensaron de librarse de su problemático invitado. El portero del convento le
advirtió del riesgo de su presencia allí. Él decidió salir de este epicúreo
monasterio y prosiguió su viaje a Bolonia, donde cayó enfermo. Algunos han
visto en su enfermedad los efectos de algún veneno, pero es más probable que el
cambio en su modo de vida desajustó al austero monje de Wittenberg, quien
subsistía en la mayor parte con pan seco y arenques. Su enfermedad no fue
“hasta la muerte”, sino para la gloria de Dios. Pero su habitual tristeza y
depresión retornaron. Que destino estaba delante de él, para morir así lejos de
Alemania bajo el abrasante sol en una tierra lejana! La angustia de su mente

34
Lives of the Eminent Reformers (Vida de los Eminentes Reformadores), p. 98: Dublin,
1828
504 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Lutero asciende la escalera de Pilatos por la indulgencia Su horror y vergüenza

que había experimentado en Erfurt35, lo oprimían otra vez. Un sentimiento de


sus pecados le trastornaba, y la idea del juicio de Dios le espantó. Pero en el
momento en que sus terrores estaban en su apogeo, aquella palabra citada por
Pablo, “El justo por la fe vivirá” vino otra vez a su mente con fuerza, e iluminó
su mente como un rayo celestial. Restablecido y confortado se puso otra vez
camino a Roma. Con la esperanza de encontrar allí una vida muy distinta a la de
los conventos lombardos, e impaciente de olvidar ante la santidad romana, la
triste impresión que habían dejado en su espíritu, su estancia en el convento a
orillas del Po.
20.- Llegado a Roma, “Un día entre otros, queriendo ganar una indulgencia
concedida por el papa, a los que subieran de rodillas la escalera llamada de
Pilatos, el pobre monje sajón trepaba humildemente aquellos escalones, que le
dijeron haber sido llevados milagrosamente de Jerusalén a Roma, cuando en
medio de esta obra meritoria, creyó oír como una voz de trueno que le decía,
como en Wittenberg como en Bolonia: EL JUSTO POR LA FE VIVIRÁ. Estas
palabras que ya había oídos dos veces como la voz de un ángel, resonó sin cesar
en su interior; paróse despavorido, horrorizose de sí mismo; bajó
precipitadamente de la escalera y huyó lejos de aquel lugar de su locura en dos
oportunidades habían tronado en sus oídos como la voz de un ángel de Dios,
resonaron instantánea y poderosamente dentro de él. Inició con terror a subir a
gatas los escalones, él estaba horrorizado y herido con vergüenza por la
degradación con que la superstición le había envilecido, huyó de la escena de su
absurdo.
Aquella poderosa Palabra tiene algo de misterioso en la vida de Lutero: ella
fue una Palabra creatriz para el Reformador y para la reforma; y ella fue por la
que dijo Dios entonces: Sea hecha la luz, y fue hecha la luz.
Conviene, muchas veces, que una verdad se presente con frecuencia en
nuestro espíritu, para que produzca el efecto que debe tener. Lutero había
estudiado mucho la Epístola á los Romanos, y sin embargo nunca la
justificación por la fé, que en ella se enseña, había sido tan clara para él como
entonces. Ya por fin llegó a comprender aquella justicia que es la única que
subsiste ante Dios; ya por fin recibió por si mismo de la mano de Cristo la
obediencia que Dios concede gratuitamente al pecador, desde que dirige
humildemente sus miradas sobre el Hombre-Dios crucificado. Ya estamos en la
época decisiva de la vida interior de Lutero. Aquella fe, que lo había salvado de
los terrores de la muerte, es ya el alma de su teología, su fortaleza en todos los
peligros, la fuerza de su caridad, el fundamento de su paz, el estímulo de sus
trabajos, y su consuelo en la vida y en la muerte. 36

35
Erfuth, capital del estado de Thuringia, en Alemania del centro. NT.
36
Merle D’Aubigné pp. 54, 55 (Ó la traducción de la 4ta. Edición Francesa de T. H. Merle
D’Aubigné, por Ramón Monsalvatage, tom 1, pp 193-208, las cuales transcribo textualmente.
NT)
505

CAPÍTULO IV
LOS SACRAMENTOS Y LA DOCTRINA DE LA INTENCIÓN. EL BAUTISMO Y LA
CONFIRMACIÓN.

21.- La Séptima Sesión.- Esta fue acordada por los padres de Trento en la
primera Congregación general37, después de la sexta sesión del concilio, el
asunto de los sacramentos fue el objeto de los próximos decretos doctrinales.
Respecto al número de los sacramentos, los miembros en general acordaron con
complacencia. Se sostuvo que ellos eran siete, a saber, bautismo, confirmación,
la eucaristía, penitencia, extremaunción, orden y el matrimonio. En soporte
De este número ellos aducían la tradición y las más antojadizas analogías.
Algunas de ellas argüidas porque el siete era un número perfecto, siete eran los
días de la semana, siete las virtudes excelentes, siete los pecados de muerte, siete
planetas, etc., entonces como materia de transcurso, debían ser siete los
sacramentos. Tal fue la jactanciosa visión del unido talento y erudición de este
infalible concilio papista! No obstante no es de asombrarse que los padres
recurrieran a argumentos como estos, para soportar los siete sacramentos, puesto
que era imposible encontrar en el Nuevo Testamento un solo argumento para
más de dos , a saber, el bautismo y la Cena del Señor.38
El decreto doctrinal estuvo listo alrededor del 3 de Marzo de 1547 y fue
promulgado en la séptima sesión sostenida en ese día. Unos pocos extractos de
este serán suficientes. El decreto fue dividido en tres partes. (1) De los
sacramentos en General, (2) del Bautismo, (3) de la confirmación. Lo siguiente
corresponde a extractos de la primera parte de los sacramentos en general.

Ad concummationen salutaris de Para perfección saludable de la doctrina de


justification doctrinæ, quæ in præcedenti la Justificación, publicada con unánime
proxima Sessione uno omnium Patrum consentimiento de la padres en la pasada
consensus promulgate fuit; consentaneum sesión; ha parecido oportuno tratar de los
visum est de sanctissimis Ecslesiæ Santos Sacramentos de la iglesia, por los
Sacramentis agere, per quæ omnis vera cuales comienza toda verdadera santidad, o
justitia vel íncipit, vel cœpta augetur vel comenzada se aumenta, o perdida se recobra.
amissa reparatur. Proptereà sacrosancta Por este motivo, el sagrado, santo y
œcumenica et generalis Tridentina Synodus, ecuménico Concilio de Trento, legalmente
in Spiritu sancto legitimè congregata, etc…. integrado, etc., permaneciendo en la doctrina
Sanctarum Scripturarum doctrinæ, de las Sagradas Escrituras, en la tradición de
Apostolicis traditionibus, atque aliorum los Apóstoles y en el consentimiento de otros
Conciliorum et Patrum consensui inhærendo, concilios y de los padres ha creído su deber

37
Las reuniones del concilio, para debatir varios asuntos y para preparar los decretos, fueron
generalmente llamadas Congregaciones. Cuando los decretos estaban en buena disposición, la
Sesión era sostenida en la cual ellos autorativamente promulgados y validados.
38
Ver la Historia del Padre Paul del concilio de Trento, lib. ii, s. 85
506 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Cánones y maldiciones sobre los sacramentos y la Intención

hos præsentes statuendos, et decernendos Establecer y decretar los presentes cánones


censuit, etc. etc.
Si quis dixerit, Sacramenta novæ legis non Si alguno dijere que los sacramentos de la
fuisse omnia à Jesu Christo, Domino nostro, nueva ley no fueron todos instituidos por
instituta; aut ese plura vel pauciora quàm Jesucristo nuestro Señor, o que ellos son más
semtem, videlicet, Baptismun, o menos que siete, a saber, Bautismo,
Comfirmationem, Eucharistiam, Pœnintiam, Confirmación, Eucaristía, Penitencia,
Extreman Unctionem, Ordimen, et Extremaunción, Orden y Matrimonio, o
Matrimonium; aut etiam aliquod horum también que alguno de estos no es
septem non ese vère et propiè Sacramentum; sacramento, SEA MALDITO. (Canon I)
ANATHEMA SIT.
Si quis dixerit Sacramenta novæ legis non Si alguno dijere que los Sacramentos de la
esse ad salutem necessaria, sed superflua; et nueva ley, no son necesarios para salvación
sine eis, aut eorum voto per solam fidem sino superfluos; o que los hombres pueden
homines à Deo gratiam justifications adipisci obtener la gracia de la justificación por la sola
; licèt omnia singulis necessaria non sint ; fe sin estos sacramentos, bien que no sean
ANATHEMA SIT. 39
necesarios a cada particular , SEA
MALDITO. (Canon IV)
Si quis dixerit, Sacramenta novas legis non Si alguno dijere que los sacramentos de la
continere gratiam, quam significant, aut nueva ley no contienen la gracia que en si
gratiam ipsam non ponentibus, obicem non significan; o que no confieren tal gracia a los
conferre, quasi signa tantùm externa sint que no ponen obstáculo; como si ellos fueran
acceptæ per fidem gratiæ vel justitiæ, et notas signos externos de la gracia o santidad
quædam Christianæ professionis, quibus apud recibida por fe, y marcas de la profesión
homines discernuntur fideles ab infidelibus; Cristiana, por las cuales distinguen a los
ANATHEMA SIT. hombres fieles de los infieles. SEA
MALDITO. (Canon VI)
Si quis dixerit, per ipsa novæ legis Si alguien dijere, que la gracia no es
Sacramenta ex opere operato non conferri conferida por estos sacramentos de la nueva
gratiam, sed solam fidem divinæ promissionis ley, por su propio poder (ex opere operato)
ad gratiam consequendam sufficere; sino que la fe en la divina promesa es todo lo
ANATHEMA SIT. necesario para obtener la gracia. SEA
MALDITO (Canon VIII)
Si quis dixerit, in ministris, dùm Sacramenta Si alguno dijere que cuando el ministro
conficiunt, et conferunt, non requiri confiere y efectúa el sacramento, no se
INTENTIONEM saltem faciendi quod facit requiere por lo menos la INTENCIÓN de hacer
Ecclesia; ANATHEMA SIT. lo que la iglesia hace, SEA MALDITO.
(Canon XI)

22.- Este último canon y maldición con respecto a la doctrina de la intención,


demanda unas pocas palabras de explicación. La doctrina del Papado es, que la
validez de los sacramentos depende de la intención del sacerdote oficiante. Así
que ningún hombre puede asegurar que ha sido debidamente bautizado, a menos
que él pueda estar seguro que el sacerdote, no solamente pronunció la fórmula
de las palabras, sino que tuvo la intención en su mente de bautizarlo. Así, de la
misma manera nadie puede asegurar que ha recibido la absolución del sacerdote,
o que él ha recibido debidamente el sacramento de la eucaristía, a menos que él
pueda mirar dentro del corazón del ministro y estar seguro que tuvo la intención

39
Esta excepción se refiere indudablemente al Orden y al Matrimonio. El anterior distintivo
del sacerdocio, lo último lo olvidaron.
CAP. IV. ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 507
El absurdo de la doctrina romanista de la intención

debida para administrar estos ritos. Ahora, como el Romanismo enseña, que
estos son absolutamente necesarios para la salvación, y la validez de todo
depende del estado de mente del sacerdote, desconocido para cualquiera, sino
solo para el omnisciente Dios; en que estado de acongojante estado de duda y
ansiedad deben estar aquellos quienes creen seriamente estas doctrinas y
atentamente reflexionan sobre ellas! Cuan diferente de todo esto es el plan del
Evangelio que asienta el inmediato acceso a la merced; no por medio de un
falible, a menudo corrupto y depravado mortal, sino a través del mismo Señor
Jesucristo, el gran Apóstol y Alto Sacerdote de nuestra profesión.
El papado dice “ven al sacerdote; si él lo bautiza a usted, si él lo absuelve,
entonces usted puede ser salvo; pero si él rehusa hacerlo, entonces usted será
condenado.O si él lo hace, pero sin la debida intención de mente (de lo cual
usted nunca puede estar seguro), entonces el puede pronunciar la fórmula del
bautismo, él puede pronunciar las palabras de la absolución, pero a pesar de esto
usted puede ser condenado! Porque en las palabras del decreto, la ‘intención’ del
sacerdote es esencial para validar el acto, y el acto válidamente ejecutado es
necesario para salvación.”
Por el otro lado, las Escrituras dicen - y el protestantismo hace eco de la
bendita invitación – “Ven a Cristo; porque él, puede salvar perpetuamente a los
que por él se acercan a Dios! (Heb 7:25)’ ‘Cree en el Señor Jesucristo, y serás
salvo (Hch 16:31)’ y ‘al que a mí viene, no lo hecho fuera. (Jn 6:34)’”.
En el un sistema, todo está hecho para depender del sacerdote, y el pecador es
así atado en cadenas de esclavitud mental a un miserable mortal; en el otro, todo
es mostrado para depender de Cristo, y el creyente redimido puede decir. “ yo sé
a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para
aquel día. (3Tim 1:12)”. Tal es la esclavitud del Papado, y tal es la libertad del
evangelio!!
23.- La doctrina de la intención, tiene también un importante soporte sobre el
cambio de la oblea en el cuerpo y sangre de Cristo, y sobre lo que es llamado el
“sacrificio de la misa.” Porque si el sacerdote no tiene la intención para efectuar
este cambio, y así “crear a su creador, en tonces es sostenido por los Romanistas
que ningún cambio tomará lugar, la oblea entonces no llegara a ser Dios, y la
gente quien la adora es consecuentemente culpable de idolatría. Así que ningún
hombre que adora la hostia, puede posiblemente estar seguro el tiempo en que él
no sea culpable de idolatría. Los siguientes estractos del Libro de la Misa
Romana, o misal (p.53), será suficiente para explicar este comentario. La
porción del libro del cual es tomado es titulado -. ‘De defectibus in celebratione
missarum ocurrentibus;’ esto es, respecto a los defectos ocurrientes en la misa.

De defectibus Vini. De los defectos del Vino

Si vinun sit factum penitus acetum, vel Si el vino está muy agrio, o pútrido, o esta
penitus putridum, vel de uvis acerbis seu non hecho de uvas amargas o verdes: o sino hay
maturis expressum, vele ei admixtum tantum mucha agua mezclado con este, como vino
aquæ, ut vinum sit corruptum, non confictur descompuesto, ningún sacramento es hecho
sacramentum.
508 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Curiosos extractos del Misal Romano sobre los defectos en la Misa

Si post consecrationem corporis, aut etiam Si después de la consagración del cuerpo, o


vini deprehenditur defectus alterius speciei, del vino, se encuentra defecto en la especie,
altera jam consecrata; tune si nullo modo siendo consagrada; así, si la materia que debe
materia quæ esset apponenda haberi possit, ser colocada no puede ser contenida, para
ad evitandum scandalum procedendum erit. evitar el escándolo, él deberá proceder.

De defectibus Formæ- Los defectos en la forma

Si quis aliquid diminuerit vel immutaret de Si alguien echa o cambia cualquier parte de
forma consecrationis corporis et eanguinis, et la forma de la consagración del cuerpo y la
in ipsa verborum immutatione, verba idem sangre, y en el cambio de las palabras que no
non significarent, non conficeret signiquen la misma cosa, no hay
sacramentum. consagración.

De defectibus – Los defectos del Ministro

Defectus ex parte ministri possunt contingere Los defectos de parte del ministro pueden
quoad ea, quæ in ipso requiruntur, hæc autem ocurrir en las cosas a él requeridas, estas son
sunt, imprimis INTENTIO, deinde dispositio primero y especialmente, INTENCIÓN, luego,
animæ, dispositio corporis, dispositio disposición de alma, de cuerpo, de vestimenta
vestimentorum, dispositio in ministerio ipso, y su disposición en el servicio, como de
quoad eà, quae in ipso possunt occurrere. aquellas materias que puedan ocurrir en él.
Si quis NON INTENDIT conficere, sed Si alguno NO INTENTA consagrar, sino
delusarie aliquid agere. Item si aliquæ hostiæ falsificar; igual si alguna oblea permanece
ex oblivione remaneant in altari, vel aliqua olvidada en el altar, o si cualquier parte del
pars vini, vel aliqua hostia lateat, cum non vino o alguna oblea yacen ocultas, cuando no
intendat consecrare, nisi quas videt ; item si tuvo la intención de consagrar aunque las ve;
quis habeat coram se undecim hostias, et igual si tiene delante once obleas e intenta
intendat consecrare solum decem, non consagrar solo diez, no determinando cuales
determinans quas decem intendit, in his diez ha escogido, en todos estos casos, no hay
casibus non consecrat, quia requiritur consagración, porque es requerida la
intentio, &c., &c. intención!

En adición a los extractos del Misal, los siguientes sobre varios otros defectos
a más de la intención del ministro, son curiosos y vale la pena registrarlos:

Si post consecrationem ceciderit musca vel Si despues de la consagración, un mosquito,


arnea, vel aliquid ejusmodi in calicem et fiat araña o cualquiera de esa clase, caen dentro
nausea sacerdoti, extrahat earn et lavet cum del cáliz, trágelo el sacerdote con la sangre si
vino, finita missa, comburat et combustio ac él puede; pero si él teme el peligro y tiene
lotio hujusmodi in sacrarium projiciatur. Si asco, se le permite sacarlo, y lavarlo con
autem non fuerit el nausea, nec ullum vino, y cuando la misa termine, quemarlo y
periculum timeat, sumat cum sanguine. tirarlo en el desaguadero en el suelo santo.
Si in hieme sanguis congeletur in calice, Si en invierno la sangre se congela en la
involvatur calix in pannis calefactis, si id non copa, envuélvalo en paños calientes: si esto
proficerit, ponatur in fervent aqua prope no resulta, pónganla en agua caliente cerca
altare, dummodo in calicem non intret donee del altar hasta que se disuelva, cuidando que
liquefiat. no caiga dentro de la copa.
Si per negligentiam, aliquid de sanguine Si algo de la sangre de Cristo cae en el suelo
Christi ceciderit, seu quidem super terram, por negligencia, esta debe ser lamida con la
seu super tabulam lingua lambalur, et locus lengua, el sitio debe ser raspado y los restos
CAP. IV. ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 509
El sacerdote debe piadosamente tragar su vómito Los sacerdotes ridiculizan sus propios rituales grotescos

comburatur: cinis vero in sacrarium quemados: pero las cenizas deben ser
recondatur. enterradas en suelo santo.

Si sacerdos evomet eucharistiam, si species Si el sacerdote vomita la eucaristía, y las


integraæ appareant reverentr sumantur, nisi especies asoman enteras, él debe píamente
nausea fiat; tunc enim species consecratæ tragarlas otra vez; pero si la naúsea lo
caute separentur, et in aliquo loco sacro impide, las especies consagradas serán
reponantur donec corrumpantur; et postea in cuidadosamente separadas, y puestas en un
sacrarium projiciantur; quod si species non lugar santo hasta que se dañen y después sean
appareant comburatur vomitus, et cineres in echadas en suelo santo; pero si las especies
sacrarium mittantur. no asoman, él vómito debe ser quemado y los
restos vaciados en suelo santo.

Cuan miserablemente envilecida debe de estar el alma y el intelecto de un ser


racional, antes que él pueda someterse a una religión que impone tales reglas
como las de arriba! Los adoradores de Júpiter, Diana o Juggernaut, se
aborchonarían de ellos! Es posible para los sacerdotes creer estos detestables
absurdos? Credat Judæus Apella.
24.- Ahora una pregunta surge naturalmente, cuando estos sacerdotes
pronuncian las palabras de la consagración, siempre intentan ellos consagrar o
transmutar la oblea en “el cuerpo y la sangre, alma y divinidad de Cristo?”
Dejemos que el siguiente incidente en la vida de Lutero baste como réplica. Un
día, durante la visita del futuro reformador a Roma, Lutero estaba en la mesa con
varios distinguidos eclesiásticos, a cuya sociedad fue introducido por causa de su
carácter de comisionado de los Agustinos de Alemania. Estos sacerdotes
exhibían abiertamente su bufonería en las maneras y en la conversación impía.
Ellos narraban entre otras cosas, riendo y enorgulleciéndose sobre cómo cuando
decían la misa en el altar, en vez de las palabras sacramentales por las cules eran
transformados los elementos en el cuerpo y la sangre del Salvador, ellos
pronunciaban sobre el pan y el vino estas sarcásticas palabras: “Pan tu eres y
pan quedarás; vino eres y vino quedarás – Panis es et panis manebis; vinum es
et vinum manebis.” Enseguida continuaban: “elevamos la hostia y el cáliz, y
todo el pueblo adoraba.” Apenas podía Lutero creer lo que oía. Su espíritu vivo
y alegre en la sociedad de sus amigos, era muy grave cuando se trataba de
cosas santas. Las chocarrerías de Roma le escandalizaban. “Yo era”dice, “un
joven fraile, grave y devoto: y semejantes palabras me afligían vivamente. Si así
se habla en Roma á la mesa, libre y públicamente, pensaba yo entre mí, ¿Qué
sería si las acciones correspondiesen á las palabras, y si todos, pap,
cardenales, y cortesanos dijesen así la mesa. Y yo los ví celebrar devotamente
tantas misas, como me engañaba!”40

40
Merle D’Aubigné, p. 54. Que los sacerdotes del siglo diecinueve, en la ciudad de Roma no
es mejor que aquellos de siglo dieciseís arriba mencionados, es manifiesto en las siguientes
palabras de uno quien fue uno de aquellos “Cual fue mi sorpresa, dice el Dr. Giustiniani
(después convertido en unescéptico de algunas doctrinas del papado), cuando hize conocer mi
pensamiento a algunos sacerdotes amigos íntimos, encontré que ellos estaban en el rango de
los infieles! Poco familiarizados con las Escrituras; consideraban las doctrinas de la iglesia
fabricaciones humanas; se burlaban y ridiculizaban de las cosas más sagradas al ojo de un
devoto papista, y se reían de la ignorancia del pobre pueblo engañado.” Papal Rome as it is,
p. 42. (Ó la traducción de la 4ta. Edición Francesa de T. H. Merle D’Aubigné, por Ramón
510 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Cánones y maldiciones sobre el Bautismo y la Confirmación. Bautismo declarado necesario para la salvación.

24.- La segunda y tercera divisiones del decreto fueron sobre asuntos del
Bautismo y la Confirmación. De los cuales será suficiente citar sin comentarios
los siguientes extractos.

De Baptismo Del Bautismo


Si quis dixerit, Baptismum liberum esse, Si alguno dijere que el bautismo es
hoc est, non necessarium ad salutem; indiferente, esto es, que no es necesario para
ANATHEMA SIT. la salvación; SEA MALDITO (Canon V)

Si quis dixerit, parvulos, eò quòd actum Si alguno dijere que los niños no son
credendi non habent, suscepto Baptismo inter contados entre los fieles por el bautismo, por
fideles computandos non esse, ac propterea, que no hacen acto de fe; y por tanto deben
cùm ad annos discretionis pervenirent, esse rebautizarse cuando lleguen a la edad de la
rebaptizandos; aut præstare omitti eorum razón, o que si ellos no creen personalmente
Baptisma, quam eos non actu proprio es mejor omitir su bautismo, hasta que ellos
credentes baptizari in sola fide Ecclesiæ; sean bautizados solamente en la fe de la
ANATHEMA SIT. Iglesia. SEA MALDITO (Canon XIII)

De confirmatione De la confirmación
Si quis dixerit, Confirmationem Si alguno dijere, que la confirmación de los
baptizatorum otiosam cæremoniam esse, et bautizados, es una ceremonia trivial y que no
non potiùs verum et proprium Sacramentum; es verdadero y propio sacramento, que
aut olim nihil aliud fuisse, quàm catechesim antiguamente no fue nada más que un
quamdam, qua adolescentiæ proximi fidei catecismo, en el cual los jóvenes explicaban
suæ rationem coram Ecclesia exponebant; la razón de su fe ante la iglesia: SEA
ANATHEMA SIT. MALDITO (Canon I)

Si quis dixerit, injuries esse Spiritui sancta Si alguien dijere, que son ofensivos al
eos qui sacro Confirmationis chrismati Espíritu Santo, los que atribuyan alguna
virtutem aliquam tribuunt; ANATHEMA SIT virtud al santo cisma de la Confirmación:
SEA MALDITO (Can. II)

Por el primero de eston cánones, percibimos que Roma considera el bautismo


como necesario para la salvación, y pronuncia su maldición sobre cualquiera
que crea lo contrario. Por el segundo consigna en un cuerpo a condenación al
menos a una de las grandes denominaciones de la gran familia protestante (esto
es, tan lejos como sus buenos deseos puedan operar); y por el tercero y cuarto,
que todas las otras denominaciones Cristianas, comenzando por esa gran familia,
que son renuentes a creer que la “confirmación” es “un verdadero y propio
sacramento.”

Monsalvatage, tom 1, p 198. Que además anota respecto a la porción mecionada la siguiente
referencia de pie de página, lo siguiente: L. Opp. (W), XIX, von der Winkelmesse. NT)
511

CAPÍTULO V
SUSPENSIÓN DEL CONCILIO EN 1549, Y REANUDACIÓN BAJO EL PAPA JULIO III, EN
1551. DECRETO DE LA TRANSUBSTANCIACIÓN.

25.- Pronto después de la sesión en la cual los cánones citados fueron


pasados, fue hecha una propuesta a pretexto de que algo se había escapado en
Trento para transferir el concilio a otro lugar; y mediante la influencia del
legado, De Monte, y otros del partido ultra-papal, se obtuvo una votación
mayoritaria y un decreto pasó en la sesión octava, en Marzo 11 de 1547, aunque
no sin una fuerte oposición de trasladarse a Bolonia, ciudad perteneciente al
Papa, y donde la futura sesión estaría más exclusivamente bajo su influencia,
que aquella ya pasada. Este paso fue ofensivo al emperador Carlos, quien
empleó toda su influencia en persuadir tanto como fuere posible, para que
continuaran aún en Trento.
Aquellos que convocaron en Bolonia, eran todos prelados italianos,
enteramente bajo la dirección del Papa. Siendo pocos y exclusivamente de una
nación, podían a duras penas asumir su actuación como concilio general. En
Abril 21, ellos se reunieron en la que fue llamada la novena sesión, solamente
para aplazarla hasta Junio 2. En el último día se reunieron otra vez y aplazaron
hasta Septiembre 14, cuando ellos se convocaron solamente para prorrogar el
concilio para un período indefinido; después del lapso de más de dos años, unos
pocos prelados que aún permanecían en Bolonia, fueron informados por el Papa
en Septiembre 17 de 1549, que sus servicios ya no eran necesarios y
consecuentemente se retiraron a sus casas.
26.- Menos de dos meses después de la suspensión del concilio, el Papa
Paulo III, murió, el 10 de Noviembre de 1549. Cuando los cardenales se
reunieron en el cónclave para escoger un sucesor, ellos prepararon y firmaron
una serie de resoluciones, por las cuales ellos se obligaban en solemne
juramento a observar, en el evento de ser elegidos a la silla Apostólica. La
renaudación del concilio, el establecimiento de tales reformas, su promulgación
y la reforma de la Corte de Roma, fueron incluídas41. Esto fue mucho antes que
ellos pudieran concertar, pues tan poderosa era la influencia de los sentimientos
y conflictos de intereses, produciendo complicadas intrigas, por esta causa
extendieron sus deliberaciones a una muy inconveniente y agotadora distancia.
Al menos escogieron como Papa, a De Monte, el anterior legado de Trento,
quien fue públicamente instalado en su alto oficio, en Febrero 23 de 1550,
asumiendo el nombre de Julio III.
Se depararía un espectacular comentario sobre el pretendido esfuerzo de los
eclesiásticos del concilio de Trento para efectuar una reforma en disciplina y
moral del los sacerdotes, porque un notablemente inmoral hombre como De
Monte había sido elevado elevado al papado. En adición a sus otros vicios, él
era un notable sodomita, que confirió el sombrero cardenalicio a un joven lla-

41
Le Plat, vol. Iv, p. 156-159.
512 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Una questión que responder La arrogancia del papa Julio para la reiniciación del concilio

mado Inocente, el guardián de sus monos, de quien se sospechaba también ser


cariñoso. Cuando los cardenales protestastaron ante él, en ocasión de esta
promoción, él frescamente repondió, “Y que mérito descubrieron en mi, para
que me ascendieron al Papado?” Ellos no pudieron con facilidad responder a la
pregunta42, ellos no pudieron de modo fácil remover al indigno papa de su mal
merecida elevación.
27.- El Emperador que estaba ahora ansioso de unir todos los príncipes
alemanes en un plan de unión religiosa, presionaba por el reinicio del concilio de
Trento sobre el nuevo papa, y se empeñó en prevalecer sobre él, en su bula sobre
la reapertura del concilio, usó como pudo un lenguaje que no disguste a los
Protestantes para prevenir de su venida a Trento. Esto pronto llegó a ser
evidente, no obstante que Julio deseaba detener a los Protestantes que acudieran
al concilio, y estaba determinado por todos los medios, impedir las discusiones
que podrían resultar de su aparición allí. En vez de mostrar en el documento
alguna moderación y templanza, usó expresiones que no podían ser sino
aborrecibles y ofensivas aún para los Católicos Romanos. El pontífice, sotuvo
que poseía el exclusivo poder de convocar y dirigir los concilios generales;
ordenó “en la plenitud de la autoridad apostólica” a los prelados de Europa de
asistir de inmediato a Trento; a menos que sean impedidos por su edad,
enfermedades o presión de los asuntos públicos, de asistir en persona;
denunciando la venganza de Dios Altísimo y de los Apóstoles Pedro y Pablo,
sobre cualquiera que se resista a desobedecer el decreto43. Cuando la bula fue
presentada a los Protestantes, produjo exactamente el efecto que se anticipaba.
Ellos declararon que tales pretenciones arrogantes, excluían la esperanza de
conciliación, y que ellos debían retractarse de cualquier compromiso hecho para
someterse al concilio, puesto que esto no podía ser hecho sin herir sus
conciencias y ofender a Dios.
28.- A la larga el concilio fue reabierto, la undécima sesión se sostuvo en
Mayo 1, de 1551, y la doce, en el siguiente Septiembre 1, aunque ningún
decreto doctrinal se pasó en ninguna.
La sesión décimo tercera, se mantuvo el 11 de Octubre, y un largo decreto
se emitió sobre el tema de la Transubstanciación, consistiendo de ocho capítulos,
once cánones y maldiciones. Será suficiente citar los siguientes cinco cánones y
maldiciones.

De sacrosancto Eucharistiæ Sacramento Del Santísimo Sacramento de la Eucaristía


Si quis negaverit in sanctissimæ Si alguno negare que en el santísimo
Eucharistiæ Sacramento contineri vere, sacramento de la eucaristía está contenido,
realiter et substantialiter corpus et sanguine real y substancialmente el cuerpo y la sangre,
inà cum anima et divinitate Domini nostril junto con el alma y divinidad de nuestro
Jesu Christi, ac proindé totum Christum: sed Señor Jesucristo y consecuentemente todo

42
Thuan. Hist. Des Conclaves, Tom. i., p. 101.
43
Wolf. Lect. Memorab., tom. Ii. P. 640-644. Wolfius dice que un una nueva moneda fue
emitida por Julio III, con este lema: “Gens et renum, quod mihi non paruerit. La nación y el
reino que no me obedezcan, perecerán.”Ver también el Concilio de Trento del Padre Paul,
li.iii., sec.33.
CAP. V. ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 513
Cánones y maldiciones del concilio sobre la Transubstanciación

dixerit tantummodò ese in eo, ut in signo, vel Cristo, sino que afirma que está en él, como
figura, aut virtute; ANATHEMA SIT señal o figura o virtualmente: SEA
MALDITO (Can. I)
Si quis dixerit, in sacro-sancto Eucharistiae Si alguien dijere, que en el santísimo
Sacramento remanere substantiam panis et sacramento queda la substancia del pan y del
vini unà cum corpore et sanguine Domini vino juntamente con el cuerpo y sangre de
nostri Jesu Christi, negaveritque mirabilem nuestro Señor Jesucisto; y niega la admirable
illam et singularem conversionem totius y singular convesión de toda la substancia del
substantiæ panis in corpus, et totius, pan en el cuerpo, y toda la substancia del vino
substantiæ vini in sanguinem, manentibus en la sangre, permaneciendo solamente las
dumtaxàt speciebus panis et vini; quam especies del pan y del vino, cuya conversión
quidem conversionem Catholica Ecclesia aptísimamente la Iglesia Católica llama
aptissimè Transubstantiationem appelat; Transubstanciación: SEA MALDITO
ANATHEMA SIT. (Canon II)

Si quis negaverit, in venerabili Sacramento Si alguien negare, que en el venerable


Eucharistiae sub unaquaque specie, et sub Sacramento de la Eucaristía, bajo tales
singulis cujusque speciei partibus, especies se contiene todo Cristo, y divididas
separatione factà totum Christum contineri; estas, en cada parte de cada especie, SEA
ANATHEMA SIT. MALDITO (Canon III)

Si quis dixerit, peractà consecratione, in Si alguien dijere, que realizada la


admirabili Eucharistiæ Sacramento non esse consagración, no está el cuerpo y la sangre de
corpus et sanguinem Domini nostri Jesu nuestro Señor Jesucristo en el admirable
Christi, sed tantum in usu, dùm sumitur non Sacramento de la Eucaristía, sino solo en el
autem antè vel post, et in hostiss seu uso y en su recepción, pero no antes ni
particulis consecratis, quæ post después; y las hostias o partículas que sobran
communionem reservantur, vel supersunt, y se reservan después de la comunión, no
non remanere verum corpus Domini; permanece el cuerpo de nuestro Señor
ANATHEMA SIT. Jesucristo: SEA MALDITO (Canon IV)

Si quis dixerit, in sancto Eucharistiæ Si alguno dijere que en el santísimo


Sacramento Christum unigenitum Dei Filium sacramento de la Eucaristía no se debe adorar
non esse cultu latriæ, etiam externo, con culto de latría44, aun externo, a Cristo,
adorandum ; atque ideò nec festiva peculiari Hijo unigénito de Dios, y que por lo tanto no
celebritate venerandum, neque in se le debe venerar con peculiar celebración de
processionibus, secundùm laudabilem et fiesta ni llevándosele solemnemente en
universalem Ecclesiæ sanctæ ritum et procesión, según laudable y universal rito y
oonsuetudinem, solemniter circumgestandum, costumbre de la santa Iglesia, o que no debe
vel non publicè, ut adoretur, populo ser públicamente expuesto para ser adorado,
proponendum, et ejus adoratores esse y que sus adoradores son idólatras, SEA
idoltras; ANATHEMA SIT. MALDITO (Canon VI).

Bastante ha sido dicho en anteriores porciones de este trabajo, relativo al


monstruoso absurdo de la Transubstanciación proclamado en los precedentes
cánones. Es un insulto al sentido común y a la razón, por lo que no es necesario
alargarse más. En este punto entonces, ningún comentario ulterior será
presentado sobre esta que es la más contradictoria y absurda de todas las
doctrinas de Roma.

44
Latría.- Reverencia, culto y adoración que solo se debe a Dios
514

CAPÍTULO VI
SOBRE LA PENITENCIA, LA CONFESIÓN AURICULAR, LA SATISFACCIÓN, Y
EXTREMAUNCIÓN. HASTA LA SEGUNDA SUSPENSIÓN EN ABRIL DE 1552.

29.- La décimo cuarta sesión del concilio, se mantuvo en Noviembre 25 de


1551, y se emitieron los decretos sobre la penitencia y extremaunción. El decreto
de la penitencia contenía nueve capítulos explicativos y cinco cánones y
maldiciones. La penitencia se dice consiste de tres partes, contrición, confesión y
satisfacción. Los siguientes extractos desde los canons, será suficiente para
explicar la de los romanista sobre el asunto de la penitencia.

De la penitencia en general

Si quis dixerit, in Catholica Ecclesia Si alguno dijere, que la penitencia en la


Pœnitentiam non esse verè et propriè Iglesia Católica, no es verdadera y
Sacramentum pro fidelibus, quoties post propiamente Sacramento instituído por Cristo
baptismum in peccata labuntur ipsi Deo nuestro Señor, para beneficio de los fieles que
reconciliandis, à Christo Domino nostro caigan en pecado después del Bautismo, para
institution; ANATHEMA SIT. reconciliarnos con Dios. SEA MALDITO
(Canon I).

Si quis Sacramenta confundens, ipsum Si alguno, confunde los sacramentos,


Baptismum, Pœnitentiæ Sacramentum esse diciendo que el bautismo es el mismo
dixerit, quasi hæc duo Sacramenta distincta sacramento que la penitencia, como si estos
non sint, atque ideò Pœnitentiam non rectè no fueren distintos y que la penitencia no es
secundum post naufragium tabulam appellari correctamente llamado la senda tabla después
ANATHEMA SIT. del naufragio; SEA MALDITO (Canon II)

Si quis dixerit, verba ilia Domini Salvatoris: Si alguno dijere, que las palabras del Señor
Accipite Spiritum sanctum: quorum nuestro Salvador, recibid el Espíritu Santo, a
remiseritis peccata, remittuntur eis: et quorum quienes remitiereis los pecados, remitidos
retinueritis, retenta sunt: non esse intelligenda son, y a quienes los retuvieren, retenidos son;
de potestate remittendi et retinendi peccata in no debe entenderse el poder de perdonar y
Sacramento Pœnitentiæ, sicut Ecclesia retener los pecados por el sacramento de la
Catholica ab initio semper intellexit; penitencia, como siempre la iglesia Católica
detorserit autem, contra institutionem hujus ha entendido desde el principio; sino lo
Sacramenti, ad auctoritatem prædicandi restrinja a la autoridad de la predicación del
Evangelium ; ANATHEMA SIT. evangelio, en oposición a la institución del
sacramento; SEA MALDITO (Canon III)

Si quis negaverit, ad integram et perfectam Si alguno negare, que para el pleno y


peccatorum remissionem require tres actus in perfecto perdón de los pecados se requieren
pœnitente, quasi materiam Sacramenti tres actos del penitente, que son materia del
Pœnitentiæ, videlicit, Contritionem, sacramento de la penitencia, a saber,
Confessionem, et Satisfactionem, quæ tres contrición, confesión y satisfacción, llamados
Pœnitentiæ partes dicuntur; aut dixerit, duas las tres partes de la penitencia; o afirme que
tantum ese Pœnitentiæ partes, terrores scilicit son solo dos, a saber, terror que revela y
incussos conscientiæ, agnito peccato, et acusa la conciencia por el reconocimiento del
fidem conceptam ex Evangelio, vel absolutio- pecado , y fe concebida por causa del Evan -
CAP. VI. ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 515
Cánones y maldiciones sobre la Confesión Auricular

ne, quà credit quis sibi per Cristum remissa lio o absolución de los pecados a través de
peccata: ANATHEMA SIT Cristo: SEA MALDITO (Canon IV)

Del secreto o la confesión auricular al sacerdote.

Si quis negaverit, Confessionem Si alguno negare, que la confesión


Sacramentalem vel institutam, vel ad salutem sacramental fue instituida por orden divino, o
necessariam esse jure divino, aut dixerit, que esta es necesaria para salvación; o diga
modum secretè confitendi soli sacerdoti, que la confesión secreta solo al sacerdote,
quem Ecclesia Catholica ab initio semper observada ahora y desde el principio por la
observavit et observat, alienum esse ab iglesia Católica, es extraña a la institución y
institutione et mandate Christi, et inventum mandato de Cristo y es invención humana;
esse humanum ; ANATHEMA SIT. SEA MALDITO (Canon VI)

Si quis dixerit, in Sacramento Pœnitentiæ Si alguien dijere, que para el perdón de los
ad remissionem peccatorum necessarium non pecados por el sacramento de la penitencia,
esse jure divino, confiteri omnia et singula no es necesario por mandato divino confesar
peccata mortalia, quórum memoria cum todos los pecados mortales que por el
debita et diligenti præmeditatione habeatur, diligente examen vienen a la memoria,
etiam occulta, &c. ; ANATHEMA SIT. incluidas las ofensas secretas, etc., SEA
MALDITO (Canon VII)

Si quis dixerit, Confessionem omnium Si alguno dijere, que la confesión de todos


peccatorum qualem Ecclesia servat, esse los pecados que observa la Iglesia, es
impossibilem, et traditionem humanam, à piis imposible y meramente una tradición humana
abolendam ; aut ad earn non teneri omnes et que los piadosos deben rechazar; o que los
singulos utriusque sexus Christi fideles, juxta cristianos de ambos sexos, no están obligados
magni Concilii Lateranensis constitutionem, a ella una vez al al año conforme a la
semel in anno, et ob id suadendum esse constitución del gran Concilio Laterano; y
Christi fidelibus, et non confiteantur tempore que entonces los fieles en Cristo no deben ser
Quadragesimæ; ANATHEMA SIT. persuadidos a confesarse en la Cuaresma;
SEA MALDITO (Canon VIII)

Si quis dixerit Absolutionem sacramentales Si alguien dijere, que que la absolución


sacerdotes non esse actum judicialem, sed sacramental del sacerdote no es acto judicial,
nudum ministerium pronuntiandi et sino solo un ministerio para pronunciar y
declarandi remissa ese peccata confitenti; declarar que los pecados del confesante son
modò tantúm credat se esse absolutum; ut absueltos, con que crea, que está absuelto,
sacerdos non serio, sed joco absolvat ; aut aunque el sacerdote no los absuelva
dixerit non requiri Confessionem pœnitentis, seriamente sino por burla; o afirme que la
ut sacerdos eum absolvere posit; confesión del penitente no es necesaria para
ANATHEMA SIT. obtener la absolución del sacerdote; SEA
MALDITO (Canon IX)

30.- Antes de citar los cánones sobre la satisfacción en el mismo decreto, es


necesario hacer una pausa aquí, con el fin de mostrar brevemente la indecencia,
intolerancia y tiranía de los de las leyes del Iglesia Católica mostradas arriba en
cuanto a la confesión auricular.
Permítame recordar que este decreto ordena para ambos sexos, tanto para
hombres y mujeres, confesar solamente al oído de un sacerdote, encerrados
516 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Indecencia de la confesión secreta de la mujeres al sacerdote

con él en el confesionario, no solamente cada pecado o acto malvado, sino cada


pensamiento impuro que ha pasado por su corazón; y que es deber del sacerdote
questionar y cruzar preguntas a sus penitentes en cada variedad de modos, en
cuanto a sus violaciones en pensamientos, palabra y obra de cada uno de los
mandamientos del decálogo. La razón de esta peculiaridad en la confesión, se da
en el capítulo cinco con las siguientes palabras: “Por cuanto es claro que los
sacerdotes no pueden sostener el oficio de juzgar si la causa es desconocida por
ellos, y no pueden infligir castigos equitativos, si los pecados son confesados
solamente en forma general y no descritos detallada e individualmente. Por esta
razón se entiende que los penitentes están sujetos a repasar en confesión todos
los pecados mortales, los que después de un exámen diligente de los mismos son
conscientes, aunque sean de la más secreta clase,” etc.
En varios de los libros Romanistas de devoción, tal como, “Camino al
Paraíso”, “El Jardín de las Almas”, etc, están las direcciones de cómo los
mismos penitentes se preparen antes, para ir a la confesión por medio de un
minucioso exámen. Las siguientes son unas pocas preguntas en dirección del
exámen de conciencia tomadas al azar, del “Jardín de las Almas”, como
muestras características de la confesión indagatoria sobre los asuntos a los
cuales estas se refieren.
“Ha negado usted de palabra u obra su religión, ha asistido a las iglesias, o a
las reuniones de herejes, o de alguna manera se ha unido con ellos en su
adoración?, a contribuído al escándalo? Cuantas veces? Ha blasfemado usted
contra Dios y sus santos? Cuantas veces? Ha roto usted los días de abstinencia
ordenados por la iglesia, o ingerido más de una comida en los días de ayuno, o
ha sido cómplice con otros para hacerlo? Cuantas veces? Ha sido usted
negligente en confesar sus pecados una vez al año; o en recibir los santos
sacramentos en la Pascua Florida? Ha presumido usted de recibir los santos
sacramentos después de haber roto ayuno? Ha comprometido usted algo que
juzgue o dude de ser pecado mortal, pensando quizás que este no ha sido tal?
Cuantas veces? O se ha expuesto usted mismo en el evidente peligro de pecado
mortal? Cuantas veces? Y de que pecado? Se ha solazado usted con placer en
pensamientos de hacer o decir cualquier cosa que fuere pecado para hacerlo o
decirlo? De que pecado? Cuantas veces?”
31.- La detestable indecencia de la confesión auricular y su obligada
influencia corruptora en sacerdotes y penitentes, debe ser evidente para todos,
cuando por la naturaleza de los asuntos considerados, sobre los cuales el
sacerdote está sujeto a examinar a sus penitentes femeninas, relativos a las
violaciones de las leyes de castidad. He he de remitirme a la edición del “Jardín
de las Almas”, impresa en 1844 en Nueva York, y siendo informados en la
página correspondiente al título, “con la aprobación del Reverendo Dr. Hughes,
Obispo de Nueva York. En las páginas 213 y 214 de este popular libro de
devoción Católico Romano, encuentro las siguientes preguntas EN INGLÉS, para
CAP. VI ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 517
Preguntas sobre el séptimo mandamiento desde el “Jardín de las almas”, aprobado por el Obispo Hughes

el exámen de conciencia sobre el sexto mandamiento45. Las mismas son


transcritas verbatin et literatin, con la omisión de porciones de dos de las
preguntas que asumimos sugieren modos de contaminación y crimen, cosas que
una persona bien intencionada jamás le cruzaría por la mente. Pesaba traducir
primero este cuestionario del latín y ponerlo en una nota, pero estas son impresas
en EN CLARO INGLÉS en un popular libro de devoción publicado bajo los
auspicios de el más celebrado Obispo Romanista en América, y es encontrado en
manos de casi todo Católico Romano; pero es justo que particularmente lo
conozcan los Protestantes, especialmente aquellos quienes envían a sus hijas a
los seminarios Católico Romano, pero que deben conocer la clase de
indagaciones que les propondrán los sacerdotes a sus esposas e hijas en el
confesionario y en caso sean inducidas a abrazar la religión de Roma. Debo
excusarme por omitir las más indecentes porciones de dos de los más viles
cuestionamientos de esta asquerosa lista. No me atrevo a contaminar mi página
con ellas. La obra en la cual se encuentran estas, puede conseguirse en cualquier
librería Católico Romana. Las preguntas son las siguientes:
“Ha sido culpable de fornicación, adulterio, incesto o de cualquier pecado
contra natura, sea con personas del mismo sexo o con cualquier otra criatura?
Cuantas veces? Ha planeado o intentado tales pecados, o ha buscado inducir en
esto a otros? Cuantas veces? Ha sido culpable de masturbación? O se ha
acariciado obscenamente usted misma? Cuantas veces? Ha tocado obscenamente
a otros o ha permitido usted misma ser tocada por otros? Ha dado o recibido
besos y abrazos lascivos, o alguna de tales libertades? Cuantas veces? Se ha
fijado usted en objetos obscenos con placer y riesgo? Ha leído libros o canciones
obscenas para usted misma o para otros? Ha guardado pinturas obscenas?
Voluntariamente ha dado usted oídos o ha sentido placer oyendo discursos
libertinos, etc.? O buscado, visto u oído cualquier cosa obscena? Cuantas veces?
Se ha expuesto usted en compañía lasciva? Ha jugado usted algún juego
obsceno? O frecuentado mascaradas, bailes, comedias, etc., poniendo en peligro
su castidad? Cuantas veces? Ha sido culpable de hacer algún discurso indecente,
historia lujuriosa, chiste o canción de doble sentido? Cuantas veces? Y
anteriormente cuantas veces? Y las personas delante de quienes usted habló o
cantó, eran casadas o solteras? Por todo esto usted está obligada a confesar en
razón de los malvados pensamientos que estas cosas inducirán en los que oyen.
Ha abusado usted de la cama matrimonial……………………. O con alguna
contaminación? O ha sido culpable de alguna irregularidad, con objeto de
……….. Cuantas veces? Ha rehusado sin justa causa el deber matrimonial? Y
que pecado puede haberse derivado de esto? Cuantas veces? Ha corrompido
usted a alguna persona que era inocente? Ha forzado a alguna persona con, o
engañado con mentiras, promesas, etc. O ha ideado o deseado hacerlo? Cuantas

45
El séptimo mandamiento es, “No cometerás adulterio” . Pero este es llamado el sexto
mandamiento en el “Jardín de las Älmas”y en otros libros papistas, en razón de omitir el
segundo mandamiento, el cual prohíbe la adoración de imágenes o ídolos. Ellos hacen el
número diez, dividiendo el décimo en dos.
518 HISTORIA DEL Y ROMANISMO [BOOK VII

La confesión auricular en Roma según un testigo ocular Ejemplo de la agresión a una joven dama

veces? Usted está obligada a dar satisfacción, por la injuria que ha hecho. Ha
enseñado usted a alguien alguna maldad, que antes él no conocía? Usted ha
llevado a alguien a casas de disolución? Cuantas veces?
32.- Sobre las preguntas de arriba, será suficiente comentario citar dos breves
extractos del trabajo del Rev. Dr, Giustiniani, quien fue hace poco sacerdore
romanista en la ciudad de Roma (el mismo “trono de la Bestia”), y quien está
entonces perfectamente puesto al corriente con la operación práctica del secreto
de la confesión auricular. Lo primero es en referencia a una joven dama de
alrededor de diecisiete años, en la familia donde el Doctor esta hospedado.
“Un día la madre le dijo a ella que se preparare para ir en la maña a
confesarse y comulgar. Desafortunadamente la madre se sentía indispuesta para
acompañarla y la joven tendría que ir sola; cuando la joven regresó, sus ojos
mostraban que había llorado y su semblante mostraba que algo inusual le había
sucedido.
La madre como era de esperar, inquirió por la causa de su estado, pero ella
llorando amargamente dijo estar avergonzada de decirlo. La madre insistió,
entonces la hija le dijo que el sacerdote de la parroquia, ante quien ella
constantemente se confesaba, le había preguntado cosas que le avergonzaban.
Ella, sin embargo repitió algunas de estas, las cuales eran de la más licenciosa y
corrupta tendencia y que más bien venían de la más profunda cloaca de la
depravación que del confesionario. Y que el sacerdote le dió instrucciones, que
la decencia me prohíbe repetir; le dio la absolución y le dijo que para que ella
confidenciar debía ir a la casa del sacerdote, que era contigua a la iglesia; la
ingenua joven criatura hizo lo que el padre confesor le dijo.
El resto podrá el lector imaginar. Los parientes furiosos habían ido al
Arzobispo, y pusieron delante de él la queja; pero les aconsejé dejar las cosas
como estaban, porque ellos dañarían más el carácter de su hija que el mismo
sacerdote. Y todo el castigo que él recibiría, sería la suspensión de uno o dos
meses y entonces lo colocarían en otra parroquia, o aún lo dejarían en la misma.
Con tal brutales actos, esta llena la historia del confesonario. (Papal Roma as it
is, pp. 83, 84.)
33.- El otro extracto del trabajo del Dr. Giustiniani (p.188), refiere la manera
de confesión de los penitententes enfermos en sus alcobas en la ciudad de Roma,
donde residió mucho tiempo. En esa ciudad, dice él, “usted verá al indispuesto
penitente permaneciendo es cama, y el fraile Franciscano dejando sus sandalias
delante de la puerta de la alcoba, como indicación que estaba efectuando algún
acto eclesiástico, entonces nadie, ni aún el cónyuge podía entrar a la alcoba de su
esposa hasta que el fraile Franciscano haya finalizado su labor y salido de la
alcoba; entonces el esposo presto reverentemente esperando en la puerta, besaba
la mano del padre Francano por su bondad al haber administrado el confort
espiritual a su esposa y muy a menudo darle un dólar (su equivalente) para decir
una misa por su indispuesta esposa. (Ver grabado)
“Pero porqué”, continúa el doctor, “hablaría yo de la corrupción moral del
CAP. VI ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 521
Intolerancia y tiranía de las leyes papales de la confesión Consecuencia de dejarlos en Roma

(Págs.519 grabados, 520 pag en blanco)


Papado de Roma? si es en en todas partes lo mismo; esta aparece diferente, pero
nunca cambia en su carácter. En América, donde la virtud de la mujer es la
característica de la nación, esta está bajo el sacerdocio papal. Si una dama
Católico Romana, esposa de un americano libre, por estar indispuesta pretenda
tener un sacerdote en su dormitorio, reclamando por el padre espiritual, al
confesor, no otra persona, en donde ni aún su esposo de atrevería entrar. En cuyo
caso, en Roma sería un riesgo para su vida; en América el riego de ser
excomulgado y deprivado de todo privilegio espiritual de la iglesia y aún
excluído del cielo.
34.- La intolerancia y tiranía de los cánones de Trento relativos a la
confesión no son menos evidentes que su indecencia. En uno de los cánones
arriba citados, la confesión sacramental para un sacerdotes se declara, que es
necesaria para la salvación, y una amarga maldición es pronunciada, no
solamente sobre quien se niega a confesarse, sino sobre todos quienes niegan
que esta confesión auricular es necesaria para salvación.
En las tierras protestantes nosotros podemos sonreír de los anatemas de una
iglesia apóstata. Sentimos un hálito de aire vacío y los tratamos con el desprecio
que se merecen. Dejeme referirme a aquellas tierras que una vez llegaron a ser
papistas y fueron reducidas a una situación de opresión sacerdotal como son
Italia y España, donde el pueblo debe obedecer estos decretos y tratarlos con el
respeto que ellos emplazan, o soportar las consecuencias. Entendemos que
aquellas consecuencias están en la “Roma del siglo diecinueve” desde un
enérgico y acertado escritor. “Cualquier verdadero italiano, hombre mujer o
niño,dentro de los dominios papales, que no se confesare y reciba la comunión al
menos una vez al año, el día de la Pascua, su nombre es enviado a la iglesia
parroquial, si aún se abstiene, es exhortado y requerido, de otra manera será
atormentado, y si persiste en su contumacia, es excomulgado, lo cual es un buen
chiste para nosotros, pero no para aquellos en Italia, puesto que esto involucra la
pérdida de sus derechos civiles, y quizás de libertad y propiedad. Cada Italiano
debe en esa temporada, confesarse y recibir la comunión.” “Un amigo de
nosotros que había vivido un gran trato en el extranjero, y allí embebido de
nociones muy heterodoxas, pero que además no tenía secretos con nosotros de
su descreimiento del Catolicismo., fue un dia con tremenda repugnancia a
confesarse. “Que puedo hacer” dijo, “Si arrinconado, soy reprendido por el
sacerdote de la parroquia, si demoro, mi nombre es enviado a la iglesia
parroquial, si persisto en mi contumacia, el brazo de la iglesia me alcanzaría, y
mi rango y fortuna servirían solamente para hacerme más aborrecible a su poder.
Si escogiera hacerme mártir por la infidelidad a la religión como los santos de la
antigüedad y sufrir el castigo extremo por la pérdida de mis derechos de
propiedad y los personales, que sería de mi esposa y familia? la misma ruina los
alcanzaría y ellos son Católicos; pero estoy obligado no solamente a encubrir mi
verdadera creencia en sus abominables idolatrías y superstición, o si les enseño
la verdad hacerlos hipócritas, sino limosneros.” 46

46
Roma en el siglo diecinueve, vol. ii, p. 262; vol. iii, 160.
522 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Cánones y maldiciones de la satisfacción Los hombres “redimiéndose” Corrompiendo las Escrituras

35.- De la Satisfacción.- En esta tercera parte de la penitencia, será suficiente


citar los tres siguientes cánones:

Si quis dixerit, totam pœnam simul cum Si alguno dijere, que todo el castigo y la
culpa remitti semper à Deo, culpa siempre son remitidos por Dios; y que
satisfactionemque pœnitentium non ese los penitentes no necesitan otra satisfacción
aliam, quam fidem, qua apprehendunt que la fe que ellos toman de Cristo, quien
Chistum pro eis satisfecisse; ANATHEMA hizo satisfacción por ellos: SEA MALDITO.
SIT. (Canon XII)
Si quis dixerit, pro peccatis, quoad pœnam Si alguno dijere, que no se satisface a Dios
temporalem, minimè Deo per Christi merita por Cristo de los pecados y su pena temporal,
satisfieri pœnis ab eo inlictis, et patienter sea por los castigos que Él impone y que
toleratis, vel à sacerdote injunctis, sed neque pacientemente sufrimos, o los que manda el
spontè susceptis, ut jejuniis, orationibus, sacerdote, ni con los ayunos, oraciones,
eleemonsynis, vel aliis etiam pietatis limosnas u obras de piedad, y que la mejor
operibus; atque ide1o optiman pœnitentiam penitencia es una vida nueva; SEA
ese tantùm novan vitam; ANATHEMA SIT. MALDITO. (Canon XIII)
Si quis dixerit, satisfactiones, quibus Si alguno dijere, que las satisfaciónes por
pœnitentes per Christum Jesum peccata las cuales los penitentes redimen sus pecados
redimunt, non ese cultus Dei, sed traditiones por medio de Jesucristo, no son culto de Dios
hominum, doctrinam de gratia, et verum Dei sino tradiciones humanas, que oscurecen la
cultum, atque ipsum beneficium mortis doctrina de la gracia y el verdadero culto a
Christi obscurantes; ANATHEMA SIT Dios y el beneficio de la muerte de Cristo;
(pags 197-203) SEA MALDITO. (Canon XIV)

Así es, como el Anticristo Romanista lucha contra “el glorioso evangelio del
bendito Dios” (1Timoteo 1:11 NT), y pronuncia maldiciones contra todo quien
confía enteramente para salvación en Cristo, y cree y regocija en la más preciosa
convicción de la Palabra de Dios “Y LA SANGRE DE JESUCRISTO SU HIJO NOS
LIMPIA DE TODO PECADO.” (1 Juan 1:7 NT)
36.- El lector familiarizado con su biblia, que nunca se ha familiarizado con
los fraudes píos y con el astuto aparato del Papado, en cuanto a la lectura de los
anteriores decretos sobre la penitencia, satisfacción, etc., inquirirá naturalmente,
“Como reconcilian ellos estas nociones no escriturales con la palabra de Dios?
He leído mi biblia de principio a fin, desde el Génesis al Apocalipsis y no he
encontrado nada acerca de hacer penitencia, así, de donde sacan esta doctrina?”
En réplica a esta natural indagación, respondo, “Ellos lo hacen por la
falsificación y corrupción de la Palabra de Dios, substituyendo en su versión
Reims-Douai47, las palabras, hacer penitencia por arrepentimiento en aquellos
pasajes donde el original metanoeo, palabra que cada estudioso del Griego
conoce, se refiere a una operación de la mente (nous), de la cual se deriva la
palabra, con la preposición µετα denotando cambio. Dos o tres ejemplos de esta
fraudulenta traducción se anotan, en Mateo 3:2 “Haced penitencia porque el
reino de Dios se ha acercado” Lucas 17:3 “Si tu hermano peca contra ti,
repréndelo; si él hace penitencia, perdónalo” Hechos 8:22. Pedro a Simón
47
La Reims Douai, publicada en 1582, traducción autoritativa inglesa de la Vulgata Latina,
de William Cardinal Allen, Gregory Martin y Thomas, Worthington llena con polémicas notas
de las supuestas herejías protestantes, como alternativa a las traducciones Protestantes
Versiones católicas como en la Vulgata Latina, la Torres Amat, Los Santos evangelios de
Felipe Scío, Biblia Latinoamericana 95, etc,, traducen arrepentimiento por penitencia (NT).
CAP. VI ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 523
Haciendo penitencia Flagrante falsificación de la Palabra de Dios en testamento Bordeaux (nota)

el Mago: ‘Has penitencia de esta tu maldad.”


En cada uno de estos ejemplos, apenas es necesario decir, que la versión
Protestante, da al término arrepentimiento, el significado que la palabra griega
indudablemente requiere. Pero aún llevan este contrasentido dentro del Viejo
Testamento, por ejemplo Job 42:648. “Por tanto me aborrecí e hice penitencia en
polvo y ceniza.” La versión Protestante dice, “Por eso me aborrezco. Y me
arrepiento en polvo y ceniza.” etc.49 Eze 18:21: “Si el impío hiciere

48
El texto original en inglés anota la cita como Job 8:6, lo que parece ser un error de
imprenta, puesto que la cita se encuentra en Job 42:6.NT.
49
El Bordeaux Testament.- La falsificación de la Santa Palabra de Dios, que substituye
“arrepentimiento” por, “hacer penitencia”, no es el más flagrante ejemplo de corrupción de
las Sagradas Escrituras, del cual los creyentes y defensores del Papado son culpables.
Enseguida de la expulsión de los Hugonotes de Francia en 1685, en consecuencia de la
Revocación del Edicto de Nantes, los papistas percibiendo que no podían prevenir la lectura
de las Escrituras, resolvieron forzar el volumen sagrado para su servicio, mediante las más
audaces corrupciones e interpolaciones. Una edición del Nuevo Testamento fue de tal forma
traducida, que un Católico Romano podía encontrar en declaraciones explícitas los
peculiares dogmas de su iglesia. “El libro fue impreso en Bordeaux (ciudad y puerto, actual
capital del dep. de Aquitania. NT) en 1686. Este libro fue titulado “The New Testamento of
our Saviour Jesus Christ, traducido del latín al francés, por los eclesiásticos de Lovaina”, y
que llevaba prefijado el testimono del arzobispo de Bordeaux, donde aseguraba que era
‘cuidadosamente revisado y corregido”. Dos doctores en divinidad de la universidad de
Lovaina (univ. Jesuita. NT), como útil para todos aquellos quienes con permiso de sus
superiores, pudieran leerlo. Unas pocas citas mostrarán las maneras como fue ejecutado el
trabajo asi como el objeto que los traductores tenían en perspectiva.
En el sumario del “contenido” de Mateo 26, Marcos 14 y Lucas 22, dice que estos
capítulos contienen la narración de la institución de la misa!” de Hechos 13:2 que dice
“Ministrando estos al Señor, y ayunando…” cambiado por “como ellos ofrecieron al Señor el
sacrificio de la misa, y ayunaron”, etc. En Hechos 11:30, y otros lugares, donde nuestra
versión Inglesa tiene la palabra “ancianos” esta edición tiene “sacerdotes”.
Una práctica que ha probado ser de muy productiva ganancia al sacerdocio, es hecha
escritural de la siguiente manera: Lucas 2:41, “Y su padre y madre, iban cada año en
peregrinaje a Jerusalem”, 3 Juan 1:5, Amado te conduces como un verdadero creyente en
todo lo que haces para con los hermanos y para con los peregrinos.”
La Tradición fue introducida así: 1 Cor 11:2, “Vosotros guardáis mis mandamientos,
como yo les he dejado por la tradición”, Judas 1:3, “La fe que una vez ha dado a los santos
por la tradición,”
Que el Católico Romano podía ser capaz de probar que el matrimonio es un sacramento,
es provisto con la siguientes interpretaciones: 1 Cor 7:10, “Para aquellos que están unidos en
el sacramento del matrimonio, Yo ordeno,” 2 Cor 6:14, “No se unan en el sacramento del
matrimonio con no creyentes.”
1 Cor 4:5, es tan directamente opuesto al obligado celibato, que no podemos dejar de
pasmarnos al encontrar una adición al texto, como sige, “No tenemos el derecho de traer una
hermana, una mujer para servirnos en el evangelio y para recordarnos con sus bienes,
como los otros apóstoles?”etc.
Para dar sostén al mérito humano, puede citarse la traducción de Heb. 13:16, “Nosotros
ganamos méritos con Dios, por tales sacrificios.”
El Purgatorio no pudo ser introducido sino por una interpolación directa, en 1 Cor 3:15,
“Él mismo puede ser salvo, aunque como por el fuego del purgatorio.”
Muchos otros pasajes pueden ser advertidos. Lucas 4:8 “A Él solamente servirás con
latría,” esto es, con la adoración, especialmente y solamente merecida a Dios: esta adición fue
524 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Idea de un Español de hacer penitencia Forma de administrar la Extrema-Unción

penitencia por todos los pecados que ha cometido,” Protestante: “Más si el


impío, se apartare,” etc
La idea de la gente común entre los Papistas entretenidos en hacer
penitencia, es bien ilustrada por una réplica hecha por un inteligente Español a
un amigo mío, un clérigo de Nueva York. “Esto significa” dijo él, “no
desayunar, no tomar te; no permanecer en la cama, sino en el piso, y
(conviniendo la acción con las palabras) azotarse!! azotarse!! azotarse!!!”50

De la Extremaunción.

37.- También esto es considerado como sacramento por la iglesia Romana.


Consiste en la unción del sacerdote con el aceite consagrado, a una persona que
está a punto de morir, sobre los ojos, orejas, fosas nasales, boca y las manos. La
unción es aplicada en todas las partes arriba mencionadas. En cada unción el
sacerdote dice, “Por esta santa unción, y mediante su gran merced, pueda Dios
indulgenciarte de cualquier pecado que has cometido por vista”, “por oler”,
“tocar”, etc. Esta es llamada, la “forma” del sacramento. En ese momento el
sacerdote tiene el poder de absolver al moribundo de todo pecado, aún de
aquellos que en en el capítulo siete del decreto de la penitencia, son reservados
solamente a la decisión del Sumo Pontífice. Sin embargo que hombre

hecha evidentemente para impedir un texto que urgía contra la invocación de los santos; así en
Hech 19:18 “Muchos de los habían creído venían a confesarse y declarar sus pecados. Heb
11:30, “Después de una procesión de siete días alrederor de esta.” 2 Pe 3:17, “Guardaos de no
ser arrastrados con otros, por el error de los herejes,”etc. 1 Juan 5:17, “Hay algunos pecados
que no son mortales, sino veniales.” Apoc 4:4, “Y alrededor del trono había veinte y cuatro
tronos, y en los tronos sentados veinte y cuatro sacerdotes vestidos con albs” El alb, se
recuerda es parte de vestimenta oficial de un sacerdote Católico Romano.
Pero la más flagrante interpolación ocurres en 1 Tim 4: 1-3. “Pero ahora el Espíritu dice
claramente, que en los postreros tiempos algunos se separarán de la fe Romana, entregándose
ellos mismos a espíritus de error y a doctrinas enseñadas por demonios.. Hablando falsas
cosas con hipocresía, teniendo cauterizada la conciencia. Condenando el sacramento del
matrimonio, la abstinencia de alimentos, los cuales ha creado Dios para los creyentes y para
quienes conocen la verdad, para recibirlos con acción de gracias.”
Dice el Rev. J. M. Cramp, ahora presidente del colegio Bautista en Montreal, ante quien
estoy en deuda por este importante hecho: “tal fue, el Bordeaux New testament. Que sería
dudoso que fuere traducido por los eclesiásticos de Lovaina. Sin embargo, este fue impreso
por la real prensa de la universidad, y sancionado por los dignatarios del iglesia Romana. Es
adecuado añadir sin embargo, que los Católico Romanos fueron pronto convencidos de la
locura de la conducta en su manoseo del volumen inspirado. Para evitar el justo
aborrecimiento de este asunto, debido a esta perversa medida, ellos se esforzaron en destruír
toda la edición. En consecuencia, el libro es excesivamente escaso.”
No conozco que una sola copia del Bordeaux Testament sea encontrada en los Estados
Unidos. Cuatro copias sin embargo, se sabe, son conocidas en Gran Bretaña. Una está en la
biblioteca del dean y cabildo de Durham, otra se halla en posesión del Duke de Devonshire,
una tercera está en la biblioteca arzobispal de Lambeth, y la cuarta estuvo hace pocos años en
posesión del fallecido Duque de Sussex, quien pemitió al Presidente Cramp visitar su valiosa
biblioteca, e hizo los extractos del Testamento Bordeaux, citados en la nota de arriba. (Ver
Cramps’s History of the Council of the Trent, pág, 67, etc.)
50
Ver la Defensa de las Escrituras Protestantes, por el presente autor, página 52.
CAP. VI ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 525
El papado pone al sacerdote en lugar de Cristo Cánones y maldiciones sobre la Extremaunción

que ha vivido el trancurso de su existencia, se permita en su lecho de muerte,


confesar al sacerdote, recibiendo absolución y extremaunción y esté seguro de su
pasaporte al Cielo. Horrible desilusión! poner al sacerdote en el lugar de Cristo,
y enseñar al pobre moribundo pecador, confiar en unas pocas gotas de aceite de
sus dedos y en unas pocas palabras de absolución de los labios de un miserable
mortal, en vez de dirigirlo a Cristo, que es la “Roca de los siglos”, quien es el
único “fundamento” de esperanza para el pecador, pidiendo en la esperanza, que
solamente el Todopoderoso Salvador, quien “puede salvar perpetuamente a los
que por él se acercan a Dios,” (Heb 7:25, NT) “Todos confesarán”, dice el Dr.
Cramp “la vasta importancia de la correcta perspectiva y de los sentimientos en
el prospecto de la muerte. Peligrosa como esta decepción o desilusión de las
cosas espirituales en cualquier tiempo, es el inmensurablemente acrecentado
peligro, cuando el último cambio se aproxime raudamente, y el destino final se
acerque para ser sellado por siempre. Esto es entonces lo que la iglesia de Roma,
“pone lisonjeramente como la unción de las almas.” El hombre moribundo,
envía por el sacerdote, hace la confesión, y la absolución es prontamente
conferida: la eucaristía administrada, y finalmente el aceite sagrado es aplicado.
Estas son las credenciales del perdón, el pasaporte al cielo. Ningún intento es
hecho para indagar el estado del corazón, detectar falsas esperanzas, trayendo el
carácter al infalible estándar, nada se dice de la expiación de Cristo y de la
influencia santificadora del Espíritu. Sin arrepentimiento, sin fe, sin santidad, el
alma que parte, se siente feliz y segura, no se siente desengañada, hasta que la
eternidad revele su atroz realidad, entonces será demasiado tarde. Esto de veras
no confirma, que la descripción es universalmente aplicable; pero esto, en
consideración a la gran mayoría de ejemplos, es con justicia declarada con
hechos, que pena sea así cuestionada.
Será suficiente citar los dos siguientes cánones y maldiciones, sobre todos los
que no creen que esas gotas de aceite “confieren la gracia” o “perdonan el
pecado”, y que prefieren entonces la verdad para salvación, solamente por los
infinitos méritos, la perfecta rectitud y el único sacrificio del Hijo de Dios.

Si quis dixerit, Extrema Unctionem no esse Si alguno dijere, que la Extremaunción, no


verè el propiè Sacramentum à Christo es verdadera ni propiamente sacramento
Domino nostro institutum, et à beato Jacobo instituído por Jesucristo Señor nuestro y
Apostolo promulgatum: sed ritum tantùm promulgado por el bienaventurado Apóstol
acceptum à Patribus, aut figmentum Santiago, sino es una ceremonia recibida de
humanum: ANATHEMA SIT. los Padres, o una invención humana; SEA
MALDITO (Canon I)
Si quis dixerit, sacram informorum Si alguno dijere, que la santa unción de los
Unctionem non conferre gratiam; nec enfermos no confiere gracia, ni perdona
remittere peccata, nec alleviare infirmos: sed pecados, ni alivia los enfermos, sino que su
jam cessare, quasi olim tantùm fuerit gratia poder ha cesado, como si el don de sanación
curationum; ANATHEMA SIT fue solamente para los tiempos antiguos;
SEA MALDITO (Canon II)

38.- Ningún decreto doctrinal fue pasado después de la sesión quince y


dieciséis, la última de las cuales se sostuvo el 28 de Abril de 1552. En ese día,
526 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Segunda suspensión del concilio Reapertura después de un intervalo de diez años

Ese día un se pasó un apresurado decreto, el cual aplazaba el concilio por dos
años, en razón de la alarma que provocaron los éxitos del príncipe protestante, el
duque Mauricio de Sajonia, quien estaba en guerra con el emperador Carlos, y se
movía con sus fuerzas victoriosas en dirección a Trento. Tan pronto se pasó el
decreto para una segunda suspensión, la cámara del concilio fue rápidamente
desocupada, y los padres se dieron prisa al abrigo de sus hogares.

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CAPÍTULO VII
DE LA DÉCIMOSÉPTIMA A LA VIGÉSIMOQUINTA Y CIERRE DE LA SESIÓN. –
NEGATIVA DE COPA PARA EL LAICADO. LA MISA. SACRAMENTOS DEL ORDEN Y
MATRIMONIO. PURGATORIO. INDULGENCIAS Y RELIQUIAS, ETC.

39.- Aunque el concilio se había aplazado por dos años, habían ya pasado
diez años por varias causas antes que fuere reabierto. Durante este intervalo,
después de la muerte de Julio III, que tuvo lugar en Marzo 23 de 1555, tres
pontífices ocuparon el trono papal, Marcelo, cardenal de la Santa Cruz, uno de
los anteriores legados de Trento, quien murió luego de un breve reinado de
veinte y un días, Paulo IV, el más sangriento persecutor y promotor de la
Inquisición, y Pio IV, quien fuere elegido el día de Navidad del año 1559.
Al fin el concilio fue reabierto el Domingo, 18 de Enero de 1562, y la
primera sesión, o la décimoséptima desde el comienzo, sesostuvo bajo el papa
Pío IV. Después de la misa y un sermón, la bula de la convocación fue leída.
Otras cuatro bulas o sumarios se emitieron: la primera contenía las instrucciones
del papa a los legados, en la segunda y tercera, les daba autoridad para
conceder licencias a los prelados y eclesiásticos, para leer los libros heréticos, y
recibir privadamente en comunión con la iglesia Romanista, a cualquier persona
que abjure de sus herejías; pero por la cuarta, él regulaba, la orden entre los
padres, que levantó entre ellos algunas disputas infantiles por esta causa.
40.- La décimoctava sesión se mantuvo el 26 de Febrero, donde el principal
asunto de consideración fue el de los libros prohibidos. Fue leída una
instrucción del Papa Pío IV, autorizando al concilio a preparar un catálogo de
libros prohibidos.51 Este documento advierte en un lúgubre tenor, la amplia
diseminación de los libros heréticos, y la importancia de intervenir para advertir
este mal. Un comité o congregación que subsecuentemente nominada para

51
“Y habiendo reconocido ante todas las cosas, que se han aumentado excesivamente en estos
tiempos el número de libros sospechosos y perniciosos, en que se contiene y propaga por
todas artes la mala doctrina; lo que ha dado motivo a que se hayan publicado con religioso
celo muchas censuras en varias provincias, y en especial en la santa ciudad de Roma, sin que
haya servido de provecho alguno medicina tan saludable a tan grande y perniciosa
enfermedad; ha tenido por conveniente, que destinados varios prelados para este exámen,
considerasencon mayor cuidado que medios se deban poner en ejecución respecto de
dichos libros y censuras; e igualmente que diesen cuenta de esto a su tiempo al mismo
santo Concilio, para que este pueda separar las varias y peregrinas doctrinas , como cizaña del
CAP. VII ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 527
Los Libros prohibidos El Espíritu Santo viaja en maleta Propuestas de reforma rechazadas

preparar este index prohibitorius52; labores de cuyo resultado se ha mencionado


en conección con los hechos de la cuarta sesión del concilio y sus restriciones a
la libertad de prensa. La razón del papa, de dar las pautas relativas a este asunto,
fue por temor a que el concilio pudiera a aparecer como superior al Papa, si
hubiere propuesto una revisión del index prohibitorius previa al preparado por el
papa Paulo IV. Los hechos del concilio estuvieron en efecto casi completamente
bajo el control papal, tanto que M. Lanssac, el embajador francés, en una carta
dirigida al embajador de Francia en Roma,escrita el día después de su arribo a
De Lisle, en la que expresó el poco beneficio que se derivaría de la asamblea, a
menos que el Papa soportara que las deliberaciones y los votos de los padres
fueren enteramente libres, y no mas “enviados en sacos de viaje de Roma a
Trento por el Espíritu Santo?.”53
41.- La décimonovena sesión, fue sostenida en Mayo 14, pero tampoco se
pasó ningún decreto doctrinal. En esta sesión, la más determinada oposición a
todos los propósitos de reforma, fue hecha por los legados papales y del partido
bajo su influencia. Los embajadores imperiales, presentaron a los legados un
memorial, conteniendo los deseos del Emparador con respecto a la reformación.
Este, entre otras cosas incluía entre otras las siguientes demandas: que el Papa
debía reformarse a sí mismo y también su corte, que no debían darse más
escandalosas dispensaciones, que debían renovarse los antiguos cánones contra
la simonía, que debía reducirse el número de preceptos humanos en las cosas
espirituales, y que no más debían ser puestas,las constituciones del clericado
sobre el nivel de los mandamientos, que lo breviarios y misales debían ser
purificados, que las oraciones fielmente traducidas en lenguaje vernacular,
debían ser intercaladas en los servicios de la iglesia, que debían ser ideados
métodos para la restauración del clericado y de las órdenes monásticas,
monásticas hacia la pureza primitiva, y que debía ser considerado si se permitía
o no el matrimonio de los clérigos y que la copa debía concederse al laicado. Los
legados se alarmaron y exasperaron por este memorial; ellos percibieron cuan
peligroso sería pasar esta introducción al concilio, y persuadieron a los
embajadores a esperar, hasta que ellos negociaran con el Emperador. Delfino,
estuvo en la corte imperial, y aseguró a Fernando, que si persistía en requerir que
el memorial fuere presentado, , la disolución del concilia tendría por
consecuencia. El Emperador claudicó, y este importante documento fue
suprimido.54
42.- Negando la copa para el laicado.- Devinieron discusiones sobre el
asunto de negar la copa en el sacramento al laicado. La negación de la copa ha
sido predeterminada en Roma, y por supuesto, toda la influencia de los legados y
su partido, en particular Lainez55, el segundo general de los Jesuitas,un

52
Padre Paúl Sarpi , lib. Vi, c. 5. Pallavicini, lib. xv, s. 19.
53
Le Plat, vol. v., p. 169. Cramp, 250.
54
Padre paúl, lib. vi, sect. 28; Pallavicini, lib. xvii, cap1.
55
Lainez. Este famoso sucesor de Loyola, el fundador de los Jesuitas , fue un prominente
miembro del concilio, y distinguido él mismo por su promulgación de todas las medidas
calculadas para establecer y acrecentar la autoridad de la Santa Sede. Él entregó un celebrado
discurso sobre la soberana jurisdicción del Papa. La misma que es reportada en alguna
528 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Cánones y maldiciones sobre la negación de la copa a los laicos Y sobre el sacrificio de la Misa

miembro del concilio, se ocupó de llevar a cabo este asunto. Ellos alegaron que
si este punto se concedía al laicado, perderían toda reverencia por los santos
sacramentos, y que la diferencia entre el laicado y la santa clerecía sería tan
angostada, que esta última sería casi destruída. Por otro lado. Los embajadores
del Emperador de Francia y los comisionados de Bavaria, contendían duramente
porque se concediera la copa al laicado. Los embajadores imperiales presentaron
un memorialsobre el estado de Bohemia, alegando que siempre, desde el
concilio de Constanza se había mantenido por parte de los Bohemios, la práctica
de la comunión con ambas especies con tal tenacidad, que la negativa de una de
estas por parte del concilio, causaría probablemente que ellos tomen refugio con
los Luteranos. Perotodo fue en vano. Un decreto fue preparado, y el 16 de Julio
de 1562, este decreto se pasó en la sesión vigésimo primera. Los siguientes dos
cánones encarnan la substancia del decreto.

Si quis dixerit, sanctam Ecclesia Si alguno dijere que la santa iglesia


Catholicam non justis causis et rationibus Católica no tiene causas y razones justas, para
abductam fuisse, ut Laicos, atque etiam restringir a los laicos y a los clérigos no
Clericos, non conficientes, sub panis oficiantes a la comunión con pan solamente y
tantummodò specie communicaret, aut in eo que ha errado por eso; SEA MALDITO.
errasse; ANATHEMA SIT. (Canon II)
Si quis negaverit, totum, et integrum Cualquiera que negare que Cristo, todo y
Christum omnium gratiarum fontem et entero, la fuente y autor de toda gracia, es
auctorem sub una panis specie sumi, quia ut recibido bajo la sola especie del pan, como
quidan falsò asserunt, non secundùm ipsium algunos afirman falsamente, que no se recibe
Christi institutionem sub utraque specie según lo instituyó Cristo, en las dos especies;
sumatur; ANATHEMA SIT. SEA MALDITO (Canon III)

43.- Del Sacrificio de la Misa.- El decreto sobre este asunto se trató en la


sesión veinte y dos, que se sostuvo, el 17 de Septiembre de 1562. Este decreto
consta de ocho capítulos y nueve cánones, y enseña que en la eucaristía, un
verdadero sacrificio propiciatorio fue ofrecido por el pecado, de la misma
manera que cuando Cristo se ofreció a sí mismo como sacrificio en la cruz.
Cinco de los cánones son los siguientes:

Si quis dixerit, in Missa non offeri Deo Si alguno dijere, que en la misa no se
verum et propium sacrificium, aut quod offeri ofrece a Dios un verdadero y propio
non sit aliud, quàm nobis Christum ad sacrificio; o que el ofrecerlo no es otra cosa
manducadum dari; ANATHEMA SIT. que darnos a comer a Cristo; SEA
MALDITO (Canon II)

Si quis dixerit, illis verbis, Hoc facite in Si alguno dijere, que en aquellas palabras,
meam commemorationem, Christum non “Haced esto en memoria de mi”, Cristo no
instituisse Apostolos sacerdotes; aut non designó, sacerdotes a los apóstoles, que no

proporción por el Padre Paul, y copiada por el Dr. Cambell en sus lecturas sobre Ecclesiatical
History, Lect. xx
CAP. VIII ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 529
La misa debe ser ejecutada en Latín Abominable perversión del sacrificio de Cristo en la Misa Romanista.

ordinasse, ut ipsi, aliique sacerdotes offerrent


ordenó que ellos y otros sacerdotes deban
corpus et sanguinem suum; ANATHEMA ofrecer su cuerpo y su sangre; SEA
SIT. MALDITO (Canon II)
Si quis dixerit, Missæ sacrificium tantùm Si alguno dijere, que el sacrificio de la misa
esse laudis et gratiarum actionis, aut nudam es solo un servicio de alabanza y acción de
commemorationem sacrificii in Cruce peracti gracias o mero recuerdo del sacrifico hecho
non autem propitiatorum; vel soli prodesse en la cruz y no una ofrenda propiciatoria; o
sumenti; neque pro vivis et defunctis, pro que solo beneficia a quien lo recibe y que no
peccatis, pœnis, satisfactionibus et aliis debe ofrecerse por los vivos y los muertos,
necessitatibus offerri debere; ANATHEMA por pecados, penas, satisfacciones y otras
SIT. necesidades ; SEA MALDITO. (Canon III)
Si quis dixerit, blasphemian irrogari Cualquiera que dijere, que es blasfemia el
sanctissimo Christi sacrificio in Cruce santísimo arrogar el santísimo sacrificio de
peracto, per Missae sacrificium, aut illi perCristo en la cruz por el sacrificio de la misa, o
hoc derogari; ANATHEMA SIT. que este deroga a aquel; SEA MALDITO
(Canon IV)
Si quis dixerit, imposturam esse, Missa Si alguno dijere, que es una impostura,
celebrare in honorem santorum et pro illorum celebrar misas en honor de los santos, con el
intercessione apud Deum obtinenda, sicut objeto de obtener la interseción de Dios, de
Ecclessia intendit; ANATHEMA SIT acuerdo a la intención de la iglesia; SEA
MALDITO (Canon V)

44.- Por este mismo decreto, ordenan pronunciar la Misa en Latín, y


pronuncian una maldición sobre todos quienes “declaran que esta debe ser
celebrada solamente en lengua vernácula.” Cuan contrario es todo esto a la
declaración de san Pablo, “pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con
mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en
lengua desconocida.”(1 Cor 14: 19)
Que abominable perversión es presentada del glorioso sacrificio de Cristo en
la cruz en estos cánones sobre la Misa! Como el precio de caer en la imponente
maldición pronunciada en los cuatro mencionados. Yo sostengo que por esta
doctrina, el santo sacrificio de Cristo es blasfemado y su cruz dejada sin ningún
efecto. Cuan absolutamente apuesta es esta doctrina de Cristo como sacrificio en
la Misa, al tenor total del Nuevo Testamento, en especial a la Epístola a los
Hebreos. Indudablemente el omniciente Espíritu Santo prevee este rasgo de la
Apostasía Romanista, y (como podría aparecer por el especial designio de reunir
esta exigencia) el inspirado apóstol Pablo escribió como sigue: “Porque no entró
Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo
mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; Y NO PARA OFRECERSE
MUCHAS VECES, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año
con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas
veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los
siglos, SE PRESENTÓ UNA VEZ para siempre por el sacrificio de sí mismo para
quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los
hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo
FUE OFRECIDO UNA SOLA VEZ para llevar los pecados de muchos.. Porque con
UNA SOLA OFRENDA hizo perfectos para siempre a los santificados
530 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

La Órdenes y la suceción apostólica Ladrones y Salteadotres El ministerio que corta.

(Heb 9: 24-28; 10:14. No es de extrañarse que el sacerdocio papista esté tan


amargamente envenenado contra la circulación de la santa palabra de Dios sin
notas y comentarios, puesto que sus francas e inequívocas declaraciones son tan
diametralmente opuestas a sus doctrinas? “Cristo no es ofrecido en sacrificio
muchas veces como ofrecían los altos sacerdotes antiguos el sacrificio bajo la
ley ceremonial, que es una vez al año”, dice el apóstol Pablo, escribiendo bajo la
guía del Espíritu Santo. “allí está equivocado Pablo” replican los sacerdotes de
Roma; “porque nosotros tenemos el poder dado a nosotros de “crear a nuestro
Creador”, y ofrecerlo por los pecados del mundo; y en lugar de ofrecerlo una
sola vez al año, él es ofrecido cientos de veces cada mes, donde quiera que el
sacrificio de la Misa es celebrado, y cualquiera que afirme (como Pablo o
cualquier otro) que Cristo no es ofrecido tantas veces como la Misa es celebrada,
SEA MALDITO. Así la Roma apóstata es consistente con su verdadero
carácter, manteniendo a través de todas sus doctrinas distintivas su título por el
nombre de ANTI-CRISTO.
45.- La sesión veinte y tres, se mantuvo el 15 de Julio de 1563, donde se pasó
un decreto sobre “el sacramento del orden”. La doctrina de Roma sobre este
asunto es demasiado conocida y para bosquejarla es necesario transcribir este
decreto. Expliqué que la peculiar excelencia y gloria del sacerdocio fue “el
poder dado para consagrar, ofrecer y ministrar el cuerpo y la sangre de Cristo, y
también para remitir y retener pecados”; que existen “siete órdenes de
ministros”, a saber, “sacerdotes, diáconos, subdiáconos, acólitos, exorcistas,
lectores y porteros”; que en la ordenación “es concedida la gracia”; que los
obispos “suceden a los apóstoles” y “mantienen un rango distinguido en este
orden jerárquico”, que ellos puestos allí, por el Espíritu Santo para dirigir la
iglesia de Dios”, que ellos son superiores a los presbíteros”, “ordenan los
ministerios de la iglesia” etc, y que todos quienes “presuntuosamente acometan
y asuman los oficios del ministerio”, por otra autoridad que la de los obispos
papistas, “no son ministros responsables de la iglesia, sino LADRONES Y
56
SALTEADORES.” El decreto consta de cuatro capítulos, donde se citan las

56
Ladrones y Salteadores.- Es muy conocido el punto de vista que sobre este asunto
sostienen los Puyseyistas y que es idéntico al de Roma. Todos ellos lo creen y algunos (de
ellos) no tienen escrúpulo en afirmar que los mas santos y mejores los ministerios de las
iglesias protestantes (nuestros Doddriges, Bunyans, Paysons, Fuller y Halls), no son nada más
que ladrones y salteadores, porque ellos no han accedido dentro de los ministerios cristianos
por otro vía que no sea la jactancia, sin pretender la suceción lineal apostólica. La siguiente
anécdota de un bien conocido y distinguido además miembro de esta comunidad, la de los
“ladrones y salteadores” nos conduce a una decidida reprensión sobre estas arrogantes
suposiciones.
El ministerio que corta.- Cuando el venerable Lyman Beecher era un hombre joven,
retornaba en cierta ocasión a su pueblo nativo en Connecticut, cuando mantuvo una
conversación a un lado de la carretera con un viejo vecino, un alto clérigo que había estado
segando. Sr. Beecher” le dijo el granjero, “Debo hacerle a usted una pregunta. Nuestro clérigo
dice que no siendo usted ordenado, no tiene derecho a predicar. Me gustaría conocer lo que
piensa acerca de esto. “Suponga”, replicó el Dr. Beecher, “que usted tiene en la vecindad un
herrero, que dice que puede probar que él pertenece a una línea regular de herreros todos los
cuales han descienden del camino de San Pedro, pero que él hace guadañas que no cortan; y
usted tiene otro herrero que entiende que no desciende de Pedro, pero que hace guadañas que
CAP. VII ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 531
Sesión veinte y cuatro del concilio Decretos sobre el matrimonio con los cánones y maldiciones

las sentencias de arriba, termina con ocho cánones, que encarnan la misma
doctrina, y ponuncia sobre todos que implícitamente rehúsan recibir el dictamen
de Roma, la usual abominable maldición, ANATHEMA SIT ó, SEA
MALDITO.

46.- La sesión veinte y cuatro, se sostuvo, el 11 de Noviembre d 1563, y e


asunto del decreto fue, el sacramento del matrimonio. Después de una alusión a
los “desvarios” de los “hombres impíos” de aquellos tiempos, (refiriéndose
evidentemente a Lutero Calvino y sus asociados), procedió el decreto como
sigue:

Por consiguiente este santo y universal concilio, deseando prevenir tal temeridad ha
determinado destruír las infames herejias y errores de los antes nombrados cismáticos,
temiendo que muchos más sean afectados por su destructivo contagio, por lo cual los
siguientes anatemas son decretados contra estos herejes y sus errores.

Entonces los siguientes doce cánones, con las usuales maldiciones anexadas
sobre este asunto, de los cuales es suficiente transcribir cuatro:

Si quis dixerit, eos tantùm consaguinitatis et Si alguien dijere, que solo aquellos grados
affinitatis gradus, qui Levitico exprimuntur, de consaguinidad o afinidad que son
posse impidere matrimonium contrahendum, mencionados en Levítico, Cualquiera que
et dirimere contractum; nec posse Ecclesiam dijere, pueden impedir o anular el contrato
in nonnullis illorum dispensare, aut matrimonial; y que la iglesia no tienen poder
constituere ut plures impediant, et dirimant; de dispensar en alguno de ellos, o constituír
ANATHEMA SIT. otros que impidan o anulen; SEA
MALDITO (Canon III)

Si quis dixerit matrimoniumratum, ratum Si alguien dijere, que el matrimonio


non consummatum, per solemnem religionis solemnizado pero no consumado, no es
professionem alterius conjugum non dirimi; anulado si una de las partes entra en una
ANATHEMA SIT. orden religiosa; SEA MALDITO (Canon VI)
Si quis dixerit, Clericos in sacris Ordinibus, Si alguien afirma, que los cérigos de las
vel Regulares, castitatem solemniter santas órdenes, o regulares que han hecho
professos, posse matrimonium contrahere, profesión solemne de castidad, pueden
contractumque validum esse, non obstante contraer Matrimonio y que el contrato es
lege ecclesiatica; vel voto; et oppositum nil válido, no obstante cualquier ley eclesiástica
aliud esse, quam damnare matrimonium, o voto, y que mantener lo contrario es nada
posseque ommes contrahere matrimonium, menos que condenar el matrimonio; y que
qui non sentiunt se castitatis, etiam si eam todas las personas que sientan que no tienen
voverint, habere donum; ANATHEMA SIT: el don de castidad, aunque hayan hecho el
cúm Deus id rectè petentibus non deneget, voto de castidad; SEA MALDITO. Porque
Dios no niega sus dones a aquellos quienes -

si cortan”. Donde iría usted para conseguir guadañas?” “Vaya! ciertamente, donde el hombre
que hace las guadañas que cortan”, replicó el granjero. “Bien”dijo el Dr. Beecher, “el
ministerio que corta, es el ministerio que Cristo autorizó predicar.”
532 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Noticias nuevas del peligro del Papa Última sesión del concilio Artículo sobre el Purgatorio

nec patiatur non deneget, nec tatiatur no supra piden debidamente, ni permite que seamos
id quod possumus, tentari. tentados más de lo que podemos. (Canon IX)
Si alguien dijere que el estado conyugal, es
Si quis dixerit, statum conjugalem preferido a una vida de virginidad o celibato,
anteponendum esse statui virginitatis, vel y que no es mejor ni más bienaventurado
cælibeatus manere in virginate aut cælibatu, mantenerse en virginidad o celibato que
quàm jungi matrimonio; ANATHEMA SIT. casarse. SEA MALDITO (Canon X)

Por el primero de estos cánones, el Papado hace muy bien su reclamo del
carácter de Anticristo, al reclamar el poder de abrogar las leyes de Dios; por el
segundo, alienta a las personas a romper la más inviolable de las obligaciones y
convenios como es el matrimonio, sobre la condición de llegar a ser los
esclavos de Roma por entrar a un monasterio o convento de monjas; por el
tercero, prohiben el matrimonio a los cérigos, y así hacen bien su reclamo de
otra marca del Anticristo, “prohibirán casarse” (1 Tim 4:3); por el cuarto, pone
un inmerecido estigma sobre el estado que Dios mismo ha establecido, el que
Jesús honró con su presencia y un maravilloso milagro (Juan 2: 1-12), que San
Pablo, bajo la guía del Espíritu Santo, dijo “HONROSO SEA EN TODOS ” (el
matrimonio,… Heb 13: 4. NT)
47.- El concilio había resuelto la sesión de clausura para el 9 de Diciembre,
intentando si fuere posible hacer de esta la sesión veinte y cinco la final. Todas
las facciones, legados y prelados, los embajadores y el Papa, estaban ahora
ansiosos de llevar el concilio al cierre. Los asuntos del Purgatorio,
Indulgencias, Fiestas, Santos, Imágenes, y Reliquias, quedaban todavía por
discutirse, y debían ser publicados, entonces se resolvió que en estos aspectos,
en vez de largos decretos, con la formalidad de capítulos y cánones, debían
publicarse, breves declaraciones solo de la doctrina de la iglesia. Mientras
discutían sobre estas materias en la noche del primero de Diciembre, llegaban
las nuevas, de que el Papa Pío estaba seriamente alarmado, y que su vida estaba
en peligro. Los padres fueron precipitadamente convocados y se pasó una
resolución para cerrar la sesión del concilio tan pronto como los documentos
necesarios pudieran ser preparados, en vez de esperar al día nueve que
originalmente fijaron. En consecuencia , el 3 y 4 de Diciembre de 1563 se
mantuvo la sesión veinte y cinco, la última sesión (por cuanto habían muchos
asuntos a ser despachados en una sola sesión). El Purgatorio, la invocación de
los santos, y el uso de imágenes, fueron el objeto de decisión del primer día.
El segundo día (el 4), fueron objeto de consideraron, las indulgencias, la
elección de alimentos y bebidas, y la observancia de fiestas. Los siguientes
extractos de las declaraciones promulgadas por el concilio en estos asuntos,
serán suficientes para mostrar las doctrinas del papado sobre estos tópicos:

Sobre el Purgatorio.- “Puesto que la Iglesia Católica instruída por el Espíritu Santo a
través de los sagrados escritos y de la antigua tradición de los padres han enseñado en los
santos concilios, y finalmente en este concilio ecuménico, que hay un purgatorio y que
las almas detenidas allí, son asistidas por los sufragios de los fieles, pero especialmente
por el aceptable sacrificio de la misa; este santo concilio manda a todos los obispos que
cuiden con suma diligencia que la sana doctrina del purgatorio entregada a nosotros por
CAP. VII ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 533
Declaración doctrinal del concilio sobre las indulgencias, Fiestas, Invocación de los santos, y Reliquias

los venerables padres y los santos concilios, sea creída y sostenida por los fieles de Cristo
y dondequiera que se enseñe y predique . . . . . . Cuiden los obispos que los sufragios de
los fieles vivientes, misas, oraciones, limosnas y otras obras de piedad, que los fieles han
acostumbrado hacer por los fieles difuntos, sean piadosa y fielmente ejecutadas de
acuerdo a lo instituido por la iglesia; y cualquiera de los servicios dados los muertos, a
través de las donaciones de los testadores de los difuntos o de cualquier otra manera, no
sean realizadas ligeramente, sino diligente y cuidadosamente, por los sacerdotes y
ministros de la iglesia y por todos aquellos a quienes el deber llama.”

Sobre las indulgencias.- “Dado que el poder de conceder indulgencias han sido
concedido por Cristo a su iglesia, y este poder dado divinamente, ha sido usado desde los
primeros tiempos, el santo concilio enseña y manda que el uso de las indulgencias, tan
saludable para el pueblo cristiano y aprobado por la autoridad de los venerables concilios,
sean retenido por la iglesia; y se MALDIGA a aquellos que afirmen que son inútiles o
niegen que la iglesia tiene postestad de concederlas,”etc.

De la elección de Comidas y Bebidas, Fiestas y días de Ayuno.- “Además el santo


concilio exhorta y ruega a todos los pastores por la santa venida de nuestro Señor y
Salvador, que como buenos soldados de Jesucristo, diligentemente recomienden a todos la
fiel observancia de todas las instituciones de la santa iglesia Roman, madre y maestra de
todas las iglesias, y de los decretos de este y otros concilios ecuménicos; y que usen toda
diligencia para promover obediencia a todos sus mandamientos, especialmente aquellos
que promueven la mortificación de la carne, la abstinencia de alimentos y días de fiesta;
como también aquellos que tiendan al aumento de la piedad y la devota y solemne
celebración de los días de fiesta; amonestando a la gente obedecer a sus superiores, pues
los que le oyen, oirán a Dios el premiador y los que los desprecian sentirán que Dios es
vengador.”

Sobre la Invocación de los Santos.- Ëla santo concilio manda a todos los obispos y
demás personas que tienen el cuidado y el cargo de enseñar, que de acuerdo a práctica de
la iglesia Católica y apostólica, recibidos desde el principio de la religión Cristiana, por el
consentimiento de los venerables padres, y los decretos del santo concilio, que ellos
laboren diligente y asiduamente para instruír a los fieles, concerniente a la invocación e
interseción de los santos, el honor merecido a las reliquias yel udo legal de las imágenes;
enseñándoles que los santos, quienes reinan juntamente con Cristo, ofrecen sus oraciones
a Dios por los hombres, que es bueno y útil suplicarles humildemente y recurrir a sus
oraciones, ayuda y asistencia, por los beneficios concedidos por Dios por su Hijo
Jesucristo nuestro Señor, que es nuestro único Redentor y Salcador; y que aquellos
hombres de sentimientos impíos quienes niegan que los santos que disfrutan de eterno
goza en el cielo, están para ser invocados, o quienes afirman que no ruegan por hombres o
que suplicarlos por nosotros en oración es idolatría, o que esto es contrario a la palabra de
Dios y opuesto al honor de Jesucristo, el único mediador entre Dios y los hombres, y que
es estúpido suplicar, verbal o mentalmente a los que reinan en el cielo.”

De la reverencia dada a las Reliquias de los Santos.- “Sean también instruídos, que
los cuerpos santos de los santos mártires y otros viviendo con Cristo, aquellos cuyos
cuerpos fueron miembros vivientes de Cristo y templos del Espíritu Santo, que han de ser
por él resucitados para vida eterna y glorificada, y que están para ser venerados por los
fieles, puesto que por Dios,ellos otorgan beneficios sobre los hombres. Así que ellos
deben ser absolutamente condenados como la iglesi desde hace mucho los condenó y
repite ahora la sentencia, para quienes afirman que la veneración y honor no son debidos a
534 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Adoración de imágenes. Idólatras paganos y papistas. Maldición sobre los que se atrevan a pensar diferente

la reliquias de los santos, o que inútil cosa es que los fieles deban dar honor a estos y otros
sagrados monumentos, y que las capillas de los santos son frecuentadas en vano para
obtener su ayuda y asistencia.”

De la reverencia dada a las imágenes de Cristo, la Virgen y otros Santos.- “Además,


séales enseñado, que las imágenes de Cristo, de la Virgen, madre de Dios y otros santos,
deben ser conservadas, especialmente en las iglesias, dándoles el honor y veneración que
debe rendirse a ellas. No porque se crea que alguna divinidad o poder reside en ellas, o
virtud alguna para que ellas deban ser adoradas o que algún beneficio se debe esperar de
ellas, o que alguna confianza, o que se ponga confianza en las imágenes, como
anteriormente hacían los gentiles quienes fijaban su esperanza en ídolos. Sino que el honor
que se da a aquellas, se refiere a lo que ellas representan; entonces nosotros adoramos a
Cristo, cuyo prototipo soportan, cuando las besamos y descubrimos nuestras cabezas en su
presencia y nos postramos. Todo lo cual ha sido sancionado por los decretos de los
concilios, contra los impugnadores de las imágenes, especialmente en el segundo concilio
de Nicea.

En referencia a este último artículo, remarco personalmente, que los


adoradores de Brahma, Vishnu, Gaudama, y otros idólatras paganos, hacen
precisamente la misma defensa que los Romanistas, cuando son acusados de la
adoración de imágenes, por ejemplo: que ellos no las adoran cuando las besan y
se postran delante de ellas, sino a las divinidades “cuyo parecido estas imágenes
soportan” Pero el divino mandamiento dice: No te harás imagen, ni ninguna
semejanza…..No te inclinarás a ellas, ni las honrarás (Ex 20: 4-5), y el
Romanista en las palabras del decreto de arriba, se “postran” delante de una
imagen (dejando entender que él lo hace voluntariamente) justo como muchos
idólatras, así el hombre de Burma adorador de Gaudama, o el indú adorador de
Juggernaut. Sobre este asunto tengo una interesante carta de un distinguido
misionero desde Burma, la cual presentaré en un futuro capítulo.
Después de haber establecido la doctrina de Roma, sobre estas groseras
perversiones de la palabra de Dios, el concilio procedió a añadir en su usual
estilo la amarga maldición contra todos aquellos que se atrevan a pensar por
ellos mismos.

Si quis autm his decretis contraria docuit, Si alguien enseña o piensa en oposición a
aut senserit; ANATHEMA SIT. estos decretos; SEA MALDITO.
535

CAPÍTULO VIII
CONCLUSIÓN DEL CONCILIO.-ACLAMACIÓN DE LOS PADRES, Y EL CREDO DEL
PAPA PÍO VI.

48.- Decreto de Confirmación.- Después de promulgados los anteriores


decretos, el concilio pasó el decreto relativo a la confirmación, en el que de
acuerdo a la invariable política de la iglesia Romana, el concilio invoca al brazo
secular en los países donde tenía suficiente influencia, y exhorta a todos los
príncipes a imponer estos decretos. Tal es esta doctrina de Roma no revocada en
este decreto del último concilio sobre el deber del magistrado civil para imponer
en ejecución los dogmas del Papado:

(Sesión XXV, cap II, p, 493)“Tan grande ha sido la calamidad de estos tiempos, y la
inveterada malicia de los herejes, que ha hecho que ninguna explicación de nuesta fe haya
sido dada tan claramente, ni ningún decreto pasado tan expresamente, que haya sido
influenciado por el enemigo de la humanidad, y profanado por algún error. Por lo cual el
santo concilio ha tomado particular cuidado en condenar y anatemizar los principales
errores de los herejes de nuestra edad, y entregar, y enseñar la verdadera doctrina
Católica; Así que, el concilio ha condenado, anatemizado y definido. Puesto que muchos
obispos, llamados de las diferentes provincias del mundo Cristiano, no pueden estar más
ausentes de sus iglesias sin gran pérdida y peligro universal para la manada y prevenir que
los herejes vuelvan, después que tan a menudo han sido invitados y tanto tiempo
esperados, y habiendo recibido el compromiso de seguridad de acuerdo a su deseo;
entonces fue necesario poner fin a este santo concilio; este llama ahora a que todos los
príncipes sean exhortados en el Señor, como ahora son exhortados a no permitir que
estos decretos sean corrompidos o violados por los herejes, sino a asegurar su devota
recepción y fiel observancia por ellos y por todos los demás. Pero si existe alguna
dificultad en cuanto a su recepción, u ocurre alguna circunstancia que no sea de temer y
que sea necesario dar una futura explicación o definición, el santo concilio confía que en
adición a los remedios ya decretados, el santísimo pontífice Romano convocará para la a
los individuos de las provincias en las la dificultad asome, a quienes la dirección de los
asuntos se ha confiado, o por la celebración de un concilio general si juzga necesario o por
algún ajuste adaptado a las necesidades de las provincias, dirigido a promover la gloria de
Dios y de la iglesia.”

49.- Aclamación de los padres.- Antes de separarse, de dió una especie de


servicio recitado, que era conducido por el cardenal de Lorraine, para el
asentimiento y confirmación solemne de todo lo que había sido hecho. En este
servicio un diálogo respondido o declaración se pronunció, el cual fue llamado,
las aclamaciones de los padres, ‘acclamationes patrum’; por tratarse de una
curiosa ejecución y una muy notable ilustración del espíritu del Papado, se
ajunta aquí. (Pág. 146 CT)

Domine Deus, Sanctissimun Patrem Dios y Señor! Preserva al santísimo


Diutissime Ecclesiæ tuæ conserva, multo Pontífice de tu iglesia por muchos años.
annos.
Cardinal. Beatissimorum Summorum Cardenal. Para las almas de los Pontífi-
536 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Aclamación de los padres en el cierre del concilio Las últimas palabras fueron maldiciones

Pontificum animabus Pauli III, et Julii III, ces Paulo III y Julio III, por cuya autoridad
quorum auctoritate hoc sacrum generale comenzó este santo concilio, sea la paz del
Concilium, inchoatum est, pax a Domino, et Señor, la eterna gloria y la felicidad a la luz
æterna gloria, atque felicitas in luce entre los santos.
sanctorum.
Responsio patrum. Memoria in Resp. De los padres. Pueda su memoria ser
benedictione sit. bendita.
Card. Caroli V. Imperatoris et Card. Sea bendita la memoria del emperador
Serenissimorum Regum, qui hoc universale Carlos V, y de los serenísimos reyes quienes
Concilium promoverunt et protexerunt, promovieron y protejieron este concilio
memoria in benedictione sit. universal.
Res. Amen, Amen. Resp. Amén, Amén

Después de aclamaciones similares en alabanza al emperador Fernando, al


Papa, legados, reverendos cardenales, oradores ilustres, etc., el Cardenal
procedió como sigue (Pág 546, CT):

Card. Sacro-sancta œcumenica Tridentina Card. El sacrosanto y ecuménico concilio de


Synodus: ejus fidem confiteamur, ejus Trento: siempre conservaremos su fe, siempre
decreta semper servemus. observaremos sus decretos.
Resp. Semper confiteamur, semper Resp. Siempre confesaremos, siempre los
servemus. observaremos.
Card. Ommes ita credimus: ommes id Card. Todos nosotros lo creemos, todos
ipsum sentimus: omnes consentientes, et somos de una sola mente; vigorosamente lo
amplectentes subscribimus. Hæc est fides asentimos y subscribimos. Esta es la fe del
beati Petri, et Apostolorum: hæc est fides bendito Pedro y de los Apóstoles; esta es la fe
Orthodoxorum. de los padres; esta es la fe de los ortodoxos.
Resp. Ita credimus; ita sentimus; ita Resp. Así, creemos, así pensamos, así lo
subscribimus firmamos.
Card. His decretis inhærentes, digni Card. Insistimos en estos decretos, seamos
reddamur misericordiid et gratia primi, et dignos de misericordia y gracia del primero y
magni supremi Sacerdotis Jesu Christi, Dei supremamente magno sacerdote Jesucristo
intercedente simul inviolata Domina nostra Dios, por la intercesión de nuestra santa
sancta Deipara, et omnibus Sanctis. señora, madre de Dios, siempre virgen y
todos los santos.
Resp. Fiat, fiat, Amén, Amén. Resp. Así sea, así sea, Amén, Amén.
Card. ANATHEMA CUNTIS HERETICS. Card. Malditos sean todos los herejes.
Resp. ANATHEMA, ANATHEMA. Resp. MALDITOS, MALDITOS.

Así cerró este famoso concilio, con una amarga maldición en sus labios,
repetida solemnemente a pleno coro, en la forma más enfática, contra todos
quienes se atreven a pensar por sí mismos, o rehusan implícitamente a recibir sus
dogmas. Y será recordado que ESTE ES EL ÚLTIMO CONCILIO GENERAL DE LA IGLESIA
ROMANISTA, y que todos estos actos y decretos son obligatorios ahora para
cada papista, tanto como fueron el momento que estos fueron proclamados para
el mundo. Otra vez, este concilio papista el momento de su disolución, en sus
últimas palabras, vindicaron el reclamo del Papado del carácter de anti-Cristo,
porque Cristo dijo, “Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os
maldicen”, pero el anti-Cristo dice, “Malditos sean todos los herejes, ANATEMA,
ANATEMA! MALDITOS, MALDITOS!!!”
CAP. VIII. ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 537
Sumario de las doctrinas de Trento en el Credo del papa Pio (IV)

50.- Credo del Papa Pío IV.- En Enero 26 de 1564, el papa Pío IV publicó la
bula de confirmación de los actos y decretos del concilio, ordenando a los
prelados de la iglesia que dondequiera que sea necesario y practicable, llamar en
ayuda, al brazo secular para imponer las decisiones del concilio sobre todos. En
Diciembre del mismo año, el Papa publicó un breve sumario de las decisiones
doctrinales del concilio, en forma de credo, llamado por él mismo “CREDO DEL
PAPA PIO.” Este credo, fue recibido inmediatamente por toda la iglesia universal
y desde ese tiempo ha sido considerado en cada parte del mundo, como el exacto
y explícito sumario de la fe Católico Romana. Cuando los no católicos son
admitidos edentro de la iglesia Católica, públicamente repiten y testifican su
asentimiento a este credo sin restricción o calificación. El relación de la
autoridad e importancia del credo del papa Pío, y será dado en su original y su
traducción. Este es expresado en los siguientes términos.

Ego N. firma fide credo et profiteor omnia Yo, N. N., creo y profeso con firme fe, todas
et singula, quæ continentur in simbolo fidei, y cada una de las cosas que están contenidas
quo S. Romana ecclesia utitur, viz: en el símbolo de la fe, la cual es usada en la
santa iglesia Católica, así:
1. Credo in unum Deum Patrem 1. Creo en un solo Dios, Padre Toopoderoso
omnipotentem, factorem cœli et terræ, hacedor de cielos y tierra, de todas las cosas
visibilium omnium, el invisibilium; et in visibles e invisibles; en un solo Señor
unum Dominum Jesum Christum, filium Dei Jesucristo, el único engendrado Hijo de Dios;
unigenitum, et ex Patre natum omnia sæcula; nacido del Padre antes de todos los mundos;
Deum de Deo, Lumen de Lumine; Deum Dios de Dios; luz de luz; verdadero Dios de
verum de Deo vero; genitum non factum; verdadero Dios; engendrado, no creado;
consubstantialem Patri, per quem omnia facta consubstancial con el Padre; por quien todas
sunt; qui propter nos hominies, et propter las cosas fueron hechas; quien por nuestra
nostram salutem descendit de cœlis, et salvación, vino del cielo, y fue encarnado por
incarnatus et de Spiritu Sancto ex Maria el Espíritu Santo de la Virgen María y fue
virgine, et homo factus est; crucifixus etiam hecho hombre; crucificado bajo Pontio
pro nobis sub Pontio Pilato, passus, et Pilatos; sufrió y fue sepultado, y se levantó el
supultus est; resurrecxit tertia die secundum tercer día conforme a las escrituras y ascendió
scripturas: et ascendit in cœlum, sedet ad al cielo; está sentado a la derecha del Padre y
dexteram Patris; et iterum venturus est cum vendrá otra vez con gloria a juzgar a juzgar a
gloria judicare vivos, et mortuos; cujus regni vivos y muertos, y cuyo reino no tendra fin; y
non erit finis: et in Spiritum Sanctum el Espíritu Santo, el Señor y dador de Vida,
Dominum, et vivificantem, qui ex Patre quien procede del Padre y del Hijo, es
Filioque procedit; qui cum Patre et Filio adorado y glorificado, quien habló por los
simul adoratur, et conglorificatur, qui locutus profetas: y de la única iglesia católica y
est per prophetas: et unan sanctam apostólica. Yo confieso un bautismo para la
Catholicam, et apostolicam ecclesiam. remisión de pecados; y aguardo la
Confiteor unum baptisma in remisionem resurrección “de los muertos” y la vida del
peccatorum, et vitam venturi sœculi. Amen. mundo. Amén.
2. Apostólicas et eclesiásticas traditiones, 2. Muy firmemente, admito y abrazo las
reliquasque ejusdem ecclesiæ observationes tradiciones apostólicas y eclesiásticas, y todas
et constituciones firmissime admitto, el la otras constituciones y observancias de la
amplector. misma iglesia
538 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

El Credo del papa Pío IV, continuación

3. Item sacram scripturam juxta eum sensum, 3. También admito las sagradas escrituras
quem tenuit et tenet sancta mater ecclesia, conforme al sentido que la santa madre
cujus est judicare de vero sensu et iglesia ha mantenido y mantiene, y a quien le
interpretatione sacrarum scripturarum, pertenece el juicio del verdadero sentido e
admitto; nec earn unquam, nisi juxta interpretación de las santas escrituras. Yo
unaninem consensum partum accipiam, et nunca las tomaré ni interpretaré de otra
interpretabor. manera, sino de acuerdo al unánime
consentimiento de los padres.
4. Profiteer quoque septem esse vere et 4. Profeso además que hay verdadera y
proprie sacramenta novae legis. a Jesu propiamente siete sacramentos de la nueva
Christo Domino nostro instituta, atque ad ley, instituidos por Jesucristo nuestro Señor, y
ealutem humani generis, licet non omnia para la salvación de la humanidad, aunque no
singulis necessaria, scilicet baptism um, todos son necesarios para cada uno, a saber:
confirmationem, eucharistiam, poenitentiam, bautismo, confirmación, eucaristía,
extremam unctionem, ordinem et penitencia, estrema unción, orden y
matrimonium ; illaque gratiam conferre; et ex matrimonio, y que ellos confieren gracia, y
his baptismum, confirmationem et ordinem, de estos, el bautismo, la confirmación y el
sine sacrilegio reiterari non posse. orden no pueden ser reiterados sin sacrilegio.
5. Receptos quoque et approbates ecclesiæ 5. También recibo y admito las ceremonias de
catholicæ ritus, in supra-dictorum omnium la iglesia Católica, recibidas y aprobadas en
sacramentorum solemni administratione la solemne administración de todos
recipio, et admitto. sacramentos dichos arriba.
6. Omnia et singula, quae de peccato 6. Recibo y abrazo todas y cada una de las
originali, etde justificatione in sacro-sancta cosas que han sido declaradas en el santo
Tridentina Synodo definita et declarata concilio de Trento concerniente al pecado
fuerunt, amplector et recipio. original y la justificación.
7. Profiteer pariter in Missa ofFerri Deo 7. Profeso asimismo, que en la misa es
verum, proprium et propitiatorium ofrecido a Dios, un verdadero y propio
sacrificium pro vivis, et defunctis ; atque in sacrificio propiciatorio por los vivos y los
sanctissimo Eucharistiae sacramento esse muertos; y que en el santísimo sacrificio de la
vere, realiter et substantialiter corpus et eucaristía, está verdadera, real y
sanguinem, una cum anima et divinitate substancialmente el cuerpo y la sangre
Domini nostri Jesu Christi; fierique juntamente con el alma y divinidad de
conversionem totius substanliae panis in nuestro Señor Jesucristo; y que allí se
corpus, et totius substantiae vini in convierte la substancia total del pan en su
sanguinem : quam conversionem catholica cuerpo, y de la substancia total del vino en su
ecclesia transubstantiationem appellat. sangre, a cuya conversión llama la iglesia
Católica transubstanciación.
8. Fateor etiam sub altera tantum specie 8. Confieso también, que bajo cada especie,
totum atque integrum Christum, verumque es recibido todo y el entero Cristo en un
sacramentum sumi. verdadero sacramento.
9. Constanter teneo purgatorium esse, 9. Sostengo firmemente que hay un
animasque ibi detentas fidelium suffragiis purgatorio, y que las almas detenidas allí son
juvari. ayudadas por los sufragios de los fieles.
10. Similiter et sanctos una cum Christo 10. Asimismo, que los santos reinantes con
regnantes, venerandos atque invocandos esse, Cristo, deben ser honrados e invocados, que
eosque orationes Deo pro nobis offerre, atque ellos ofrecen oraciones a Dios por nosotros, y
eorum reliquias esse venerandas. que sus reliquias están para veneradas.
11. Firmissime assero, imagines Christi, ac 11. Muy firmemente sostengo, que las
Deipara semper virginis,necnon aliorum imágenes de Cristo y de la madre de Dios,
sanctorum, habendas et retinendas esse, atque siempre virgen y tambien de los otros santos
eis debitum honorem ac veneratiouem deben ser tenidas y retenidas y que deben
impertiendam darles el debido honor y veneración.
12. Indulgentiarum etiam potestatem a 12. Tambien afirmo que el poder de las indul-
CAP. VIII ] EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC 539
Credo es obligatorio para ellos De acuerdo a esto los Leighton, Baxter, Payson, etc, están en el Infierno

Christo in ecclesia relictam fuisse; illarumque gencias salió de Cristo para la iglesia y que el
usum Christiano populo maxime salutarem uso de ellas es muy saludable para el pueblo
esse affirmo. Cristiano.
13. Sanctam Catholicam et apostolicam 13. Reconozco que la santa iglesia Católica y
Romanam ecclesiam, omnium ecclesiarum la iglesia apostólica Romana, madre y señora
matrem et magistram agnosco; Romanoque de todas las iglesias; y prometo y juro
Pontifici, beati Petri, Apostolorum Principis, verdadera obediencia al obispo Romano, el
successori, ac Jesu Christi vicario veram sucesor de San Pedro, el príncipe de los
obedientiam spondeo, ac juro. apóstoles y vicario de Jesucristo.
14. Caetera item omnia a sacris canonibus, et 14. Tambien profeso e indudablemente recibo
(Ecumenicis conciliis, ac prascipue a sacro- todas las otras cosas entregadas, definidas y
sancta Tridentina Synodo tradita, definita, et declaradas por los sagrados cánones y por los
declarata, indubitanter recipio atque profiteor CONCILIOS GENERALES, y particularmente
; simulque contraria omnia, atque hasreses por el santo concilio de Trento; yasimismo
qr,ascumque ab ecclesia damnatas, rejectas, condeno rechazo y anatematizo todo lo
et anathematizatas, ego pariter darnno, contrario a ello y en absoluto a todas las
rejicio, et anathematizos. herejías, condenadas, rechazadas y
anatematizadas por la iglesia.
15. Hanc veram Catholicam fidem, extra 15. Esta es la verdadera fe Católica, FUERA
quam nemo salvus esse potest, quam in DE LA CUAL NADIE PUEDE SER SALVO, la
praesenti sponte profiteor, et veraciter teneo, cual libremente profeso y fielmente sostengo.
eandem integram et inviolatam, usque ad Yo N.N. prometo, voto y juro suma y
extremum vitas spiritum constantissime (Deo constantemente, sostener y profesar la misma,
adjuvante) retinere et confiteri, atque a meis toda y entera, con la asistencia de Dios hasta
subditis, vel illis quorum cura ad me in el fin de mi vida: y para procurar tanto como
munere meo spectabit, teneri, doceri, et esté en mis facultad, que la misma sea
pradicari, quantum in me erit, curaturum, ego mantenida, enseñada y predicada a todos los
idem N. spondeo, voveo, ac juro. Sic me que están bajo mío o están bajo mi cuidado
Deus adjuvet, et hajc sancta Dei evangelia." en virtud de mi oficio. Así ayúdeme Dios y
estos santos evangelios de Dios.

51.- Hasta el presente día, el credo mencionado arriba, es obligatorio para


cada Romanista, sea sacerdote o lego, por lo cual, cada sacerdote Romanista
vivo, ha expresado solemnemente su adherencia. Porque este credo
expresamente declara que fuera de la iglesia Romanista nadie puede ser salvo,
y por supuesto, todos quienes mueren fuera de ella están ahora SUFRIENDO LOS
TORMENTOS DEL INFIERNO! El seráfico Leighton, el piadoso Baxter con Howe,
y Hooker y Charnock y Flavel y Owen y una larga lista de personas honorables,
sus compañeros del tiempo antiguo en Inglaterra y el continente europeo; el
angélico Payson, el celestialmente recordado Nevins, y el santo y verdadero
católico Milnor57, los así mismos sacrificados misioneros , Carey y Ward y
Morrison y Boardman y Henry Martin y Ann Judson, y Harriett Newell, todos
los cuales conforme al credo solemnemente profesado del Romanismo, se hallan
aún SUFRIENDO EN LAS LLAMAS DEL INFIERNO! Es posible para este fanatismo
anti Cristiano ir más allá de esto?

57
Desde la página 68 se expone el porqué del nombre de este estimado clérigo y devoto
Cristiano fue mencionado antes y él ha sido llamado para entrar en el resto. El partió de esta
vida, y cambió sin duda alguna los afanes y las aflicciones de esta vida por el regocijo y el
descanso del cielo, el 8 de Abril del 1845. Por muchos años previo a su muerte fue el
distinguido, apeciado y exitoso Rector de la Iglesia Episcopal de San Jorge en New York.
540 HISTORIA DEL ROMANISMO [BOOK VII

Las doctrinas del papado llegaron a ser permanentemente fijadas en el concilio de Trento

Además debe recordarse que, quien profesa este credo, solemnemente declara
que él recibe “TODAS LAS COSAS, entregadas, definidas y declaradas por los
CONCILIOS GENERALES.” Esto por supuesto incluye, los decretos del tercero y
cuarto concilio Lateranos, sobre el deber de extirpar herejes58 y todo el resto de
los decretos antiescriturales y anticristianos de estos concilios, los cuales han
sido relatados en el presente trabajo. Entonces permítanme recordar que esta es
la presente fe de cada inteligente romanista, y solemnemente jurada por cada
sacerdote Romanista.
Con la historia y decretos del concilio de Trento, nosotros podemos cerrar
nuestras labores, como este fue el último concilio general de la iglesia
Romanista, ha experimentado un ligero cambio. En este concilio sus doctrinas
llegaron a ser fijadas permanentemente, y en sus decretos, se encarnaron todas
sus invenciones antiescriturales. Desde entonces su influencia ha estado
gradualmente declinando, con ocasionales caprichosos esfuerzos por recobrar su
muy perdido poder. Dondequiera que ella pueda asegurar la ayuda del brazo
secular, no fallará en acosar, apresar y quemar a los herejes que se han opuesto a
ella; y ella aún se bambolea sobre las exitosas centurias ebria con la sangre de
los santos” Unos pocos bosquejos de las más famosas persecusiones del Papado,
y un breve sumario de los más importantes eventos en la historia del papado
desde el período tridentino, llevarán nuestras labores a cerrar en este aparte.

58
Para estos decretos, ver arriba en las páginas 302 , 320.

LIBRO VII 
 
 
EL PAPADO EN TRENTO 
 
 
DESDE LA SESION DE APERTURA DEL CONCILIO DE TRENTO, 1545 DC, AL CIERRE DE LA
476                             HISTORY OF ROMANISM                                               [BOOK VII  
  
Pregunta, si
CAP. I ]                    EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC                   477 
  
Ceremonias de apertura.
478                                  HISTORY OF ROMANISM                                       [BOOK VII 
 
Un obispo papista
CAP. I ]                    EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC                   479 
 
El Concilio pone la Tradición al nive
480                                  HISTORY OF ROMANISM                                       [BOOK VII 
 
El Canon de las E
CAP. I ]                    EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC                   481 
 
Argumentos contra la inspiración  de
482                                  HISTORY OF ROMANISM                                       [BOOK VII 
 
Historia estúpida
CAP. I ]                    EL PAPADO EN TRENTO – 1545-1563 DC                   483 
 
Nunca citado por Cristo y los apóstol
484                                  HISTORY OF ROMANISM                                       [BOOK VII 
 
El autor de los M

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