Estrategias para manejar los berrinches
¿Qué hacer en caso de un berrinche?
A continuación encontrarás algunas estrategias para combatir los berrinches, disminuirlos o, en el
mejor de los casos, erradicarlos. Posteriormente hallaras una serie de recomendaciones que te
orientarán en el manejo de los berrinches.
1.- De inicio, identifica y entiende los factores que predispongan al berrinche e intenta ser
conducente, modifica o dale manejo a las situaciones que lo provocan. No se trata de que el
mundo se adapte a tu hijo, pero si es posible, puedes cambiar algunas cosas que sabes que los
provocan.
2.- Anticipa al niño lo que sucederá cuando presente esta conducta. Sobre todo que sepa que no
obtendrá lo que quiere con esos comportamientos.
3.- NADA que sea pedido a través de un berrinche, se debe otorgarle.
4.- Retira la carga afectiva que te representa e ignora el berrinche; es decir, evita que se convierta
en centro de atención, pues eso es lo que busca y desea.
5.- No grites, te desesperes o pierdas el control ante un berrinche.
6.- No otorgues, concedas o premies al niño, posterior a presentarlo.
7.- Marca límites claros, firmes y consistentes, de manera tranquila y paciente.
8.- Evita la sobre protección y el miedo a traumarlos.
9.- Estimula, deposita carga afectiva y refuerza los comportamientos apropiados, positivos o
deseables.
10.- Hazle saber y sentir que el amor que sientes por él o ella es incondicional, pero que esto no
implica que le vayas a permitir ciertos comportamientos.
11.- Anticípate a las situaciones problemáticas, halando con tu niño de lo que sucederá o de lo
que harán más adelante, situación que le representará certeza y confianza.
12.- Remarca y señala los cambios de actividad con cierta anticipación (cinco minutos antes).
Del Libro “Límites y berrinches” de Juan Pablo Arredondo
Durante el Berrinche
A. Mantén la calma: Debes recordar que tus reacciones descontroladas serán un importante
reforzador de las conductas inapropiadas.
B. Sé Firme: Debes evitar los dobles mensajes y la duda al señalarle lo correcto e incorrecto.
C. Cuando se presente, la reacción que debes tener es tomar al niño firmemente de la mano y de
manera tranquila llevarlo a su habitación o a un lugar destinado como su espacio o, de ser
necesario, retírate tú de donde estén. Déjalo ahí y no hagas absolutamente nada más. Ahí
puede seguir haciendo su berrinche.
D. Asegúrate de que el niño no corre peligro y luego aléjate.
E. Ignóralo o préstale la menor atención posible: Recuerda que los berrinches necesitan público.
F. Es indispensable que tu niño no consiga lo que quería, durante o inmediatamente después del
berrinche. Si lo ha de conseguir, deberá hacerlo mostrando un comportamiento más adecuado.
G. Si el berrinche se da en un lugar público donde su conducta puede provocarte vergüenza o
pena, sácalo del lugar tranquilamente y sin ninguna explicación.
H. Si su berrinche incluye golpees, mordidas o cualquier otra manifestación agresiva, debes evitar
a toda costa que continúen. Deberás contenerlo físicamente de manera firme, con la finalidad
de que le quede claro que eso no está permitido.
I. Explícale que su comportamiento tendrá ciertas consecuencias, por ejemplo, no conseguir lo
que quiere, retirarlo del lugar, falta de atención de tu parte durante la crisis, regresar a casa
antes de lo previsto o dejar de hacer algo que estaba planeado.
J. Después de la crisis es conveniente hacerle sentir que estás presente, pero no impresionado.
Habla con él, pregúntale qué es lo que lo molestó y que es lo que a ti no te gustó de su
comportamiento. Haz hincapié en que los berrinches no son la forma adecuada de manifestar
su inconformidad, frustración o desagrado.
K. No uses castigo físico para disciplinar o para tratar de erradicar o disminuir los berrinches, ya
que además de que estarás depositando de manera evidente carga afectiva, estarás agravando
el problema y trasgrediendo la integridad física y emocional de tu hijo.
L. Puedes respetar su enojo y su manifestación, aunque deberás enseñarle comportamientos más
apropiados para descargar su frustración, o para conseguir lo que quiere.
M. Refuerza las conductas y los comportamientos positivos y adecuados.
Del Libro “Límites y berrinches” de Juan Pablo Arredondo