Doctrinas Cristianas de la Salvación
Doctrinas Cristianas de la Salvación
Evangelio de Paz
evangeliodepaz@[Link]
Resumen de la materia:
Introducción al tema:
La Salvación Doctrina.
Unidad 1:
Doctrina de la Gracia.
Unidad 2:
Doctrina de la Vocación.
Unidad 3:
Doctrina del Arrepentimiento.
Unidad 4:
Doctrina de la Fe.
Unidad 5:
Doctrina de la Conversión.
Unidad 6:
Doctrina de la Unión con Cristo.
Unidad 7:
Doctrina de la Justificación.
Unidad 8:
Doctrina de la Regeneración.
Unidad 9:
Doctrina de la Adopción.
Unidad 10:
Doctrina de la Santificación.
Unidad 11:
Doctrina de la Glorificación.
Unidad 12:
Llenos del Espíritu Santo.
3
(Ej. Ro.11.26); (f) inclusivamente denotando todas las bendiciones otorgadas por Dios a los hombres
en Cristo (Ej. Lc.19.10; Jn.10.9; 1º Co.10.33; 1º Ti.1.15); (g) de aquellos que persisten hasta el final del
tiempo de la gran tribulación (Mt.10.22; Mc.13.13); (h) del creyente individual que, aunque
perdiendo su recompensa ante el tribunal de Cristo en el siglo venidero, no perderá su salvación (1º
Co.3.15; 5.5); (i) de la liberación de las naciones en el milenio (Ap.21.24, en tr).
2. diasozo (), traer seguramente a través. Se utiliza: (a) de la curación de los enfermos por el Señor
(Mt.14.36: «quedaron sanos»; Lc.7.3: «sanase»); (b) de llevar con seguridad a un destino (Hch.23.24:
«le llevasen en salvo a Félix»; vm: «con seguridad»); (c) de mantener segura a una persona (27.43:
«queriendo salvar»); (d) de escapar a través de los peligros de un naufragio (27.44; 28.1, 4, voz
pasiva); (e) a través del diluvio (1º P.3.20).
Salvador:
soter (swthvr), salvador, liberador, preservador. Se utiliza: (a) de Dios (Lc.1.47; 1º Ti.1.1; 2.3; 4.10, en
el sentido de preservador, ya que Él da «a todos vida y aliento y todas las cosas»; Tit.1.3; 2.10; 3.4;
Jud.25). (b) de Cristo (Lc.2.11; Jn.4.42; Hch.5.31; 13.23, de Israel; Ef.5.23, el sustentador y
preservador de la Iglesia, su «Cuerpo»; Flp.3.20, a su vuelta para recibir la Iglesia a sí mismo;
2ºTi.1.10, con referencia a su encarnación: «los días de su carne»; Tit.1.4, título compartido, en el
contexto, con Dios el Padre; 2.13: «nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo», donde el pronombre
«nuestro», que viene en inmediata relación con «Dios», involucra la inclusión de ambos títulos como
referentes a Cristo, lo mismo que en el pasaje paralelo en el v. 11: «nuestro Señor y Salvador
Jesucristo»; estos pasajes son por tanto un testimonio a su deidad; 2º P.2.20; 3.2, 18; 1º Jn.4.14. (1)
Nota: Dios es el Salvador de Israel (Sal.106.21; Is.43.3-11 y 60.16) y comparado a Él nadie más podría
con justicia llamarse «salvador». En la Septuaginta la palabra se usa como título divino unas treinta
veces. El nombre se repite especialmente en el vocabulario de Isaías (43.3-11; 45; 49.26; 60.16; 63.8),
pero también aparece en otros pasajes (Sal 24.5; Jer.14.8; Os.13.4; Miq.7.7). El término «salvador» se
aplica comúnmente a Jesucristo en la teología de la iglesia cristiana. Sorprende, que aparezca
relativamente poco en el N T como título cristológico (solamente 16 veces: Lc.2.11; Jn.4.42; Hch.5.31;
13.23; Ef.5.23; Flp.3.20; 2º Ti.1.10; etc.). Se ha dicho que este escaso uso del título se debe a que el
mismo se usaba extensamente en el mundo helénico, y por lo tanto los cristianos lo tenían como
inseguro. Prefirieron emplear otros títulos para expresar el mismo sentido (Ej. «Señor» en Ro.10.9).
Como ha sido anotado, «Salvador» aparece en la Septuaginta como un título de Dios y pasó a formar
parte de la herencia bíblica de la iglesia. En Lc.1.47 y 2.11 se sigue el estilo del A T, con expresiones
puramente hebraicas. Y en las epístolas pastorales es a Dios a quien se llama con preferencia
Salvador (1º Ti.1.1; 2.3; 4.10; Tit.1.3; 2.10; 3.4), lo cual corresponde al uso legítimo del A T. Cuando a
Jesús se le dio el título de Salvador en forma ocasional no fue para referirse solamente a una de sus
funciones (ejemplo sanar), sino a toda su obra, vista a la luz de su resurrección y glorificación. En este
sentido el título «Salvador» se vincula íntimamente con el título Kyrios (Señor). Inclusive puede
considerársele como una variante de este. Señor expresa una idea que aparece en escala menor,
pues recalca la obra expiatoria de Cristo, la cual es condición esencial para su elevación al rango de
Salvador divino (Flp.2.9). Aunque la palabra «Salvador» muchas veces no se encuentra explícitamente
asociada con el título de «Señor», sí está asociada con el concepto cósmico del señorío; 2º P.1.11;
2.20; 3.18; Lc.2.11 («un salvador, que es Cristo el Señor»); Flp.3.20 («el salvador el Señor Jesucristo»);
Hch.5.31 (Dios exaltó a Jesús a su mano derecha como Jefe y Salvador para arrepentimiento a Israel y
perdón de pecados); Jn.4.42; 1º Jn.4.14 (el «Salvador del mundo» con sentido netamente cósmico). El
alcance teológico del título «Salvador» llegó a su plena expresión al final de la época apostólica Por el
alcance especulativo de señor obligaron a escritores a preferir cada vez más el título «Salvador». (2).
¿Qué es la Salvación?
()-Vine W E, Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y Nuevo Testamento Exhaustivo Ed. Caribe
1
(). Nelson, Wilson M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe).
2
4
Es incuestionable que la palabra salvación, traducida tanto desde el griego como del
hebreo, significa: liberación, seguridad, curación, salud, preservación.
Esta palabra también expresa, y está implícito en ella, todos los actos y procesos
redentores concedidos por Dios mismo, como: liberación, propiciación, imputación,
perdón, justificar, santificar, glorificar. Las doctrinas que se relacionan a la salvación
son: Gracia - Vocación - Arrepentimiento - Fe - Conversión - Unión con Cristo -
Justificación - Regeneración - Adopción - Santificación - Glorificación.
La salvación en esencia es la dádiva gratuita de Dios, mediante la fe y completamente
aparte de obras de las personas.
Romanos 3:27-28, 4:3-5 y 6:23. Efesios 2:8-9.
Es la salvación como absolutamente segura y eterna en cuanto a sus resultados finales.
1º Tesalonicenses 5:23-24. Hebreos 5:9. 1º Pedro1:3-5.
Autoría de la Salvación
La salvación es presentada como la obra del Dios trino…
La da el Padre en el Hijo Cristo por el Espíritu Santo. Tito 3: 4-6.
Aunque es dada por trino Dios, la salvación es siempre considerada como la obra
especial del Señor Jesucristo, pues él fue el encarnado.
Lucas 2:11 y 30. Juan.14:6 y 10:9-10. Hebreos 2:10 y 5:9. 1º Tes.5:9. 2º Timoteo1:9-10.
“…sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de
Jesucristo de Nazaret… Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre
bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. Hechos 4:10-12.
Nota: Jesús como Salvador. El centro de la doctrina neo-testamentaria de Cristo es la experiencia de
los cristianos del N T. acerca de su poder salvador y de la realización de su señorío espiritual en su
vida. El motivo que había tras de la exaltación que ellos hicieron de él fue un motivo religioso y
práctico y no un motivo especulativo. A decir verdad, la impresión es la de que ellos no eran
conscientes de estar tratando con un problema de pensamiento; simplemente dicen lo que conocen
por experiencia. Ellos están diciendo lo que han visto y oído. No argumentan; dan testimonio.
Los Evangelios presentan a Jesús como Salvador. El ángel anunció a José que él (Jesús) sería llamado
Jesús, porque él salvaría a su pueblo de sus pecados (Mat.1:21). Un ángel también anunció a los
pastores que les había nacido un Salvador, Cristo el Señor (Luc.2:11) Jesús dijo que el Hijo del hombre
vino a buscar y a salvar lo que se había perdido (Luc.19:10) El no vino para ser servido sino para servir
y dar su vida en rescate por muchos (Marc.10:45). Su sangre fue derramada para la remisión de los
pecados (Mat.26:28). En el cuarto Evangelio él es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo
(Juan 1:29). El Hijo del hombre sería levantado en la cruz para que todo aquel que cree en él no se
pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3:14, 15). Dios dio a su Hijo Unigénito para que todo aquel que
cree en él no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3:16). El que en él cree no es condenado (Juan
3:18). El que cree en el Hijo tiene vida eterna (Juan 3:36). Conocer a Dios y a Jesucristo a quien él
envió es la vida eterna (Juan 17:3). El propósito del escritor fue el de que los hombres creyesen en él
como el Cristo y que al creer en él tuviesen vida eterna (Juan 20:31). En Los Hechos es presentado
como el único Salvador. No hay otro nombre debajo del cielo dado a los hombres por el cual
podamos ser salvos (Hec.4:12). Pedro le dice a Cornelio y a toda su casa que todos los profetas dieron
testimonio de él, que por su nombre todo aquel que cree recibirá remisión de pecados (Hec.10:43).
La predicación de Pablo es que por Jesucristo todo el que en él cree es justificado de todas las cosas
que por la ley de Moisés los hombres no pueden ser justificados (Hec.13:39). Cuando el carcelero
5
preguntó qué debía hacer para ser salvo, Pablo y Silas dijeron: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás
salvo” (Hec.16:31). Pablo nos dice en Romanos 1:16 que el evangelio es potencia de Dios para salud a
todo aquel que cree, al judío primeramente y también al griego.
Podemos encontrar lo que él entendió por evangelio leyendo en 1º Corintios 15:1. Allí Pablo nos dice
que él predicó el evangelio, y cuando nos dice qué es lo que predicó, nos declara lo siguiente: “Que
Cristo fue muerto por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que
resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”. El dedica buena parte de sus cartas a los romanos y
a los gálatas, para mostrar cómo el pecador es justificado por la fe en Cristo. Para los que están en
Cristo, no hay condenación (Rom.8:1). Para el que está en Cristo, hay una nueva creación (2º
Cor.5:17). La realización del poder salvador de Cristo es un asunto de experiencia espiritual. Fue el
Padre celestial quien le reveló a Pedro el mesianismo de Jesús, y no carne ni sangre (Mat.16:17). La fe
es la condición para la salvación y la fe es el poder de la estimación espiritual. Una de las expresiones
favoritas de Pablo es “en Cristo”. Es en la unión con él que nosotros somos justificados, regenerados
y que recibimos vida eterna. ( 3 )
Tiempos de la Salvación
La salvación tiene o consta de tres tiempos o aspectos, es un hecho del pasado, es un
proceso presente y es una meta futura…
1º.- El/la creyente ya ha sido salvo de la culpa y de la pena o
condena del pecado.
Lucas 7:50. Efesios 2:5 y 8. 2º Timoteo 1:9-10.
“…quien nos salvó…por la aparición de nuestro Salvador
Jesucristo, el cual quitó la muerte”
2º- El/la creyente está siendo salvo del hábito y dominio o
práctica del pecado.
Filipenses 2:12-13. 1º Cor.1:18. Gálatas 2:20. Rom.8:2 y 6:14.
“Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no
estáis bajo la ley, sino bajo la gracia…”
3º.- El/la creyente será salvo de la presencia de pecado, en la
esperanza de ser hecho por completo a la imagen de Cristo.
Hebreos 10:36. Romanos 13:11. 1º Juan 3:2. 1º Pedro 1:5.
“…que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe,
para alcanzar la salvación que está preparada para ser
manifestada en el tiempo postrero…”
La salvación en su más amplio sentido en la mente de Dios, está considerada como
terminada por completo y es una posesión en presente para aquel que tiene a Cristo.
Romanos 8: 29-30. 1º Corintios 3:21-23 y 1:1-2.
Ser salvos
3
(3) - W.T. Conner. Doctrina Cristiana. (Biblioteca Mundo Hispano, 2003).
6
La salvación puede ser recibida por toda la humanidad pues es dada por Dios, pero NO
se puede obtener por…
- No por deseos o sentimientos. Juan 1:12-13.
- No por herencia o sangre. Juan 1.13 y 3:5-6.
- No por obras o esfuerzos. Efesios 2:8-9.
- No por ambiente o aptitud. Fil.3:4-8.
Pues la salvación se recibe sólo por la fe. Juan 1:12. Hechos 16:30-31. Romanos 5:1-2.
El evangelio en el N T. fue un mensaje que cada uno debía oír y aceptar por sí mismo.
Este se dirigía al hombre como un ser inteligente, y apeló a su mente y a su voluntad.
No se disfrutaba de sus beneficios por virtud de ser un judío, ni en virtud de ser un
miembro de alguna familia en particular; (Jesús causaba partición Mt.10:21-22 y35-38)
Los hombres se aliaron alrededor de Jesús (o en su contra), y Él apeló a la voluntad de
los individuos: cada uno debía decidir si seguirlo o no.
¿Los santos o justos del AT tuvieron salvación en el sentido en que la tenemos ahora?
En el AT consideraban la salvación como una promesa para su futuro, o sea venidera.
1º Pedro 1: 9-12. Hebreos 11:4-7 y 39-40. Romanos 4:16-22.
Además, aunque la salvación no es conseguida ni merecida por obras, ni esfuerzos, etc.
la Palabra de Dios nunca separa la salvación de sus resultados éticos o fruto necesario.
2º Timoteo 1:9. 2º Tesalonicenses 2:13-17. Efesios 2:5-10.
Jesús es también Señor. Él es el Señor en virtud del hecho de que es nuestro Salvador.
Por ser Salvador del hombre, tiene dominio moral en la vida de ese hombre salvado,
de hecho, ningún hombre es salvo a menos que Dios se enseñoree de él en Cristo.
El reconocimiento del señorío de Jesús es un asunto de fe: por fe le aceptamos como el
Señor de nuestra vida. El acto de la fe es un acto por el cual nosotros creemos en él
como Salvador y al mismo tiempo nos rendimos a él como Señor.
Filipenses 2:9-13. Romanos 10:9-13.
Y, en sus resultados, la salvación alcanza e incluye a la persona entera del ser humano.
1º Tesalonicenses 5:23.
Y la salvación incluye… "toda bendición espiritual...en Cristo…tenemos redención por su
sangre, el perdón de pecados…fuisteis sellados con el Espíritu Santo…” “…y todas las
cosas que pertenecen a la vida y la piedad” “…justificación, santificación y redención…”
Efesios 1:3-13. 2º Pedro 1:3-4. 1º Corintios 1:30.
El medio por el que la salvación es traída a los pecadores es por
la instrumentalidad de un mensaje (evangelio), ya sea hablado o
escrito. Y este mensaje en su fuente original es la Biblia, la cual es
declarada a la humanidad y aplicada por el accionar u obrar del
Espíritu Santo.
1ºCor.1: 21. Sant.1:21-22. Rom.1:16. 2º Tim.3:15. Hech.11:14-15
Unidad I.
La Gracia
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Introducción
Lo básico es que la gracia no es un atributo de Dios sino es una de sus manifestaciones;
la gracia tiene su significado a partir de una raza caída, del plan y propósitos divinos. La
gracia es realmente la gloria de Dios manifestada, es el amor divino que fluye en forma
de beneficios a todos los pecadores que nada merecen. La gracia aflora en una sola
dirección o sentido: desde Dios hacia la humanidad; gracia es favor divino, benignidad.
Significado bíblico de la palabra ‘Gracia’ y equivalentes
Gracia:
1. caris (cavri") tiene varios usos: (a) objetivo, aquello que otorga u ocasiona placer, delicia o causa
una actitud favorable; se aplica p. Ej., a la belleza o a la gracia de la personalidad (Lc.2.40); a sus actos
(2º Co.8.6), o manera de hablar (Lc.4.22: “palabras de gracia”; Col 4.6).
(b) subjetivo: (1) por parte del otorgador, la disposición amistosa de la que procede el acto
bondadoso, gracia, bondad, buena voluntad en general (Hch.7.10); especialmente con referencia al
favor o a la gracia divina (Hch.14.26). Con respecto a ello se destaca su libre disposición y
universalidad, su carácter espontáneo, como en el caso de la gracia redentora de Dios, y el placer o
gozo que Él se propone para el que la recibe; así, se pone en contraste con deuda (Rom.4.4 y16), con
obras (11.6), y con la ley (Jn.1.17); véase también Rom.6.14-15; Gál.5.4; (2) por parte del receptor,
una conciencia del favor recibido, un sentimiento de gratitud (Rom.6.17: “gracias”); con respecto a
esto en ocasiones significa ser agradecido (Lc.17.9 “¿Acaso da gracias al siervo?”, lit.: “tiene él gracias
al”; 1º Ti.1.12); (c) en otro sentido objetivo, el efecto de la gracia, el estado espiritual de aquellos que
han experimentado su ejercicio, bien sea: (1) un estado de gracia (Ej., Rom.5.2; 1º P.5.12; 2º P.3.18),
o (2) una prueba de ello en los efectos prácticos, actos de gracia (Ej., 1º Co.16.3: “donativo”, rv:
“beneficio”; 2º Co.8.6 y19; en 2º Co.9.8 significa el agregado de las bendiciones terrenales); el poder
y provisión para el ministerio (Ej., Rom.1.5; 12.6; 15.15; 1º Co.3.10; Gál.2.9; Ef.3.2,7). Tener favor con
es hallar gracia ante (Hch.2.47); así, se halla en este sentido al inicio y al final de varias epístolas,
donde el redactor desea gracia de parte de Dios para los lectores (Ej. Rom.1.7; 1º Co.1.3). A este
respecto se relaciona con el modo imperativo del verbo cairo, gozarse, una forma de saludo entre los
griegos (Ej., Hch.15.23; Stg.1.1: “salud”; 2º Jn.10, 11: “bienvenido”). El hecho de que la gracia se
reciba tanto de Dios el Padre (2º Co.1.12), como de Cristo (Gál.1.6; Rom.5.15, donde ambos son
mencionados), constituye un testimonio de la deidad de Cristo. Véase también 2º Ts.1.12, donde la
frase “por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo” tiene que ser tomada con cada una de las
cláusulas precedentes: “en vosotros”, y “vosotros en Él”. En Stg.4.6: “Pero Él da mayor gracia” (en
griego “una mayor gracia”), la afirmación tiene que tomarse en relación con el versículo anterior, que
contiene dos preguntas que conllevan reprensión: “¿pensáis que la Escritura habla en vano? y ¿el
Espíritu que Él ha hecho morar en nosotros anhela para envidia? la respuesta implícita a cada una de
estas preguntas es que ‘no, no puede ser así’. Por ello, si aquellos que están actuando de una manera
tan flagrante, por así decirlo, dan oído a las Escrituras, en lugar de dejar que hablen en vano, y obran
de manera que el Espíritu Santo pueda tener vía libre dentro de ellos para hacer su voluntad, Dios
dará incluso “una mayor gracia”, esto es, todo lo que sigue a la humildad y a separarse del mundo.
2. dorean (dwreavn), derivado de dorea, un presente. Se usa como adverbio con el sentido de
‘libremente’ (Mt.10.8: “de gracia”).
Donativo:
En 1º Co.16.3 caris se traduce “donativo”; una traducción más ajustada sería ‘de vuestra liberalidad’.
De Balde:
() dorean de dorea: don. Como adverbio en el sentido de ‘gratuitamente’, de balde 2º Co.11.7
Sin Causa:
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(dwreavn), dorean. Lit., como un don, gratis (relacionado con doron: don, obsequio). Se traduce “sin
causa” en Jn.15.25; “de balde” en 2º Co.11.7; 2º Ts.3.8; “de gracia” en Mt.10.8; “gratuitamente” en
Rom.3.24; Ap.21.6 y 22.17.
Gratuitamente:
de don, se usa como adverbio en el sentido de ‘gratuitamente’, de la justificación (Rom.3.24; Ap.21.6
y 22.17). En estos pasajes, el pensamiento prominente es la ‘gracia del Dador’.
Favor, Favorecer:
caritoo (), (relacionado con caris ,otorgar, un sentimiento del favor recibido, agradecimiento; se
traduce “favor o gracia” en Hech. 2.47). Verbo. Significaba primeramente hacer gentil, y vino a
denotar, en griego helenístico, encontrar favor (Lc.1.28 “muy favorecida”, rv, rvr); en Ef.1.6, se
traduce “nos hizo aceptos en el Amado” (“o nos favoreció”); no significa aquí dotar de gracia. Gracia
implica más que favor, la gracia es un libre don en tanto que favor puede ser merecido ganado. (4)
De Gracia:
Del hebreo hen; del griego charis. Término utilizado por los escritores bíblicos con una considerable
variedad de significados: (1) Propiamente dicho, aquello que da gozo, placer, deleite, encanto,
dulzura, hermosura; (2) buena voluntad, bondad, misericordia, etc.; (3) la bondad de un amo hacia un
esclavo. Por lo tanto, por analogía, gracia ha llegado a significar la bondad de Dios para el hombre
(Luc.1:30). Los escritores del NT al final de sus diversas epístolas, suelen invocar el favor y la gracia de
Dios sobre sus lectores (Rom. 16:20; Filip. 4:23; Col. 1:19; 1º Tesal. 5:28).
Además, frecuentemente se usa la palabra gracia para expresar el concepto de la bondad dada a
alguien que no la merece, por ende favor inmerecido, especialmente aquel tipo o grado de favor
otorgado a los pecadores por Jesucristo (Ef.2:4, 5). Por lo tanto, la gracia es aquel favor inmerecido
de Dios para con el hombre caído por el cual, por amor de Cristo “el unigénito del Padre, lleno de
gracia y verdad” (Juan 1:14) ha provisto la redención del hombre. Desde la eternidad ha determinado
ofrecer su favor a todos los que tienen fe en Cristo como Señor y Salvador. También puede significar
un don de conocimiento (1º Cor. 1:4) y acción de gracias o gratitud expresada por un favor (1º Cor.
10:30; 1º Tim. 1:1-2). ( 5 )
¿Qué es la Gracia?
La gracia es el medio o instrumento por el cual Dios ha efectuado la
salvación a toda la humanidad; y la gracia es prueba o señal de ello.
La gracia también es la influencia sustentadora que permite que el
creyente persevere en la vida cristiana; y la capacidad de recibirla.
Tito 2:11 y 3:7. Hechos 20:32. 2º Corintios 9:14. 1º Pedro 1:10.
“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres”
La relación entre ‘la ley y la gracia’ es uno de los temas principales del Apóstol Pablo.
Romanos 5:15 y17; Gálatas 5:4-5; Efesios 2:8-9.
Como método para salvar a los pecadores la gracia es opuesta a las obras y a la ley.
En el AT se traduce de una palabra que también se entiende como ‘favor’, Os 14:4,
pero el término y concepto, impregna toda la Biblia y entrelaza ambos Testamentos en
completa unidad más que ninguna otra idea.
4
() -Vine, W. E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo,
(Editorial Caribe).
5
(5)- J. D. Douglas, M. C. Tenney, edit./en/castell. J. Bartley, R. O. Zorzoli. Diccionario Bíblico Mundo Hispano,
(Biblioteca M. H. 2003).
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Deuteronomio 7:7, 8:14-18 y 9:4-6; Salmo 103:4 y10; Jonás 4.2.
La gracia no existe independientemente o fuera de Dios, como si fuese una entidad por
sí sola. Debe eliminarse toda imagen que se la figure como una especie de sustancia,
gracia es la actitud de Dios hacia el hombre. Es la generosidad o la magnanimidad de
Dios santo hacia nosotros, que somos seres rebeldes y pecadores.
Efesios 2:8-9. Romanos 4:4-5 y 11:5-6.
La Biblia dice que la gracia es ‘de Dios’ y atribuida a cada persona de la trinidad divina.
1º Pedro 5:10-11. 2º Corintios 8 9. Hebreos 10:29.
Pero la gracia es mediada al hombre sólo por el Hijo Jesucristo… Juan 1:14 y16-17.
La Gracia y la Salvación
Referente a la salvación gracia tiene el sentido de ‘favor de Dios no merecido’. Se usa
en el NT referente a casi todo aspecto de la doctrina de la salvación:
Una actitud de Dios para con el hombre. Efesios 2:7.
Una obra de Dios a favor del hombre. Tito 2:11.
Un don de Dios dado al hombre. Efesios 4:7.
Un poder de Dios que obra en el hombre. 1º Corintios 15:10.
Un método de Dios para salvar al hombre. Romanos 3:24.
Un dominio o esfera de Dios en el cual el hombre puede entrar por fe, permanecer, y
experimentar todas las bendiciones del favor de Dios. Romanos 5:2; Hechos 13:43
Es la gracia la que trae todas las bendiciones de la doctrina de la salvación.
La salvación. Efesios 2:8.
La fe. Hechos 18:27.
La elección. Romanos 11:5.
La vocación (llamado). Gálatas 1:15.
El evangelio. Hechos 20:24.
La justificación. Tito 3:7.
El posicionamiento. Romanos 5:2.
La vida eterna. Romanos 5:21.
El perdón. Efesios 1:7.
El consuelo y la esperanza. 2º Tesalonicenses 2:16.
La vida en Cristo. 2º Timoteo 2:1.
El triunfo asegurado. 2º Corintios 12:7-9.
El ministerio cristiano. Efesios 3:8.
La capacidad para el servicio. 1º Corintios 3:10.
El crecimiento espiritual. 2º Pedro 3:18.
La capacidad para la vida. 2º Corintios 1:12.
El sentido de la vida, lo que somos y hacemos. 1º Corintios 15:10.
La gracia recobra para la humanidad todo lo que habían perdido y más todavía.
Romanos 5:15-17 y 20-21.
10
Actitudes erróneas
Prolongar el tiempo de la ley en lugar de la gracia. Significaría que tendríamos que
guardar toda la ley aún estando en el tiempo de gracia.
1º Corintios 15:56. Gálatas 5:2-4.
También sería un error si se acepta la gracia pero entremezclándola con la ley.
Gálatas 2:16 y 21.
Es erróneo aceptar el presente tiempo de la gracia pero sólo como una excusa o
licencia para seguir pecando, para un libertinaje espiritual.
Judas 4.
La doctrina de la gracia de ninguna manera es continuar en el pecado.
Romanos 6:14. Tito 2:11-12.
Por último el principal error es rechazar la gracia y su significancia.
Hebreos 10:26-29.
Responsabilidades de la Gracia.
Ser objeto de la gracia es un privilegio, y por consiguiente una responsabilidad. No podemos
apoderarnos de la gracia como si fuera nuestro derecho, pero es posible oponer resistencia y perder
así los beneficios que nos ofrece (2º Corintios 6.1. Gálatas 5.4. Hebreos 10.29 y 12.15. Jud 4).
Tenemos la obligación de administrar la gracia (Efesios 3.2. 1º Pedro 4.10).
Fue por toda la importancia de la gracia por lo que siempre se incluyó en los saludos y bendiciones
cristianas (Romanos 1.7; 16.24. 1º Corintios 1.3. 2º Corintios 1.2 y 13-14. Gálatas 1.3. Efesios 6.24; 2º
Tesalonisences 1.2; etc.). (6)
3º.- En cuanto al futuro, la gracia nunca estará ausente del accionar de Dios para con la
humanidad. Y ningún pecador fue ni será salvo fuera de la gracia.
1º Pedro 1:13. Efesios 2:7. (Apocalipsis7:9 y13-14).
Unidad II.
La Vocación
() Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe).
6
11
Introducción
Una primera enunciación para pensar el vocablo vocación sería que: es la obra de Dios
por la cual Él mismo llama o invita a todos los hombres a venir a Cristo, y además por
esta acción algunas personas responden a su llamado.
‘Llamar’ es uno de los verbos más comunes en la Biblia, y representa básicamente a
cuatro significados diferentes, y uno es el que interesa para este estudio:
1. Es Orar: Clama a mí y te responderé (Jeremías 33:3).
2. Es Convocar o designar: Porque he aquí que yo convoco a todas las familias de los
reinos del norte (Jeremías 1:15).
3. Es Nombrar a una persona o cosa; Dios llamó a la luz Día (Génesis 1:5).
4. Es Invitar a personas a aceptar la salvación a través de Cristo; es un llamado de Dios
a través del Espíritu Santo; un llamado celestial (Hebreos 3:1) y santo (2º Timoteo 1:9).
Este llamado llega a la gente en todas las situaciones y ocupaciones (1º Corintios 1:26,
7:20).
Vocación, llamamiento:
1. klesis (klh`si") traducido uniformemente ‘vocación’ en la rv., ‘llamamiento’. En el NT se usa
siempre de aquel llamamiento cuyo origen, naturaleza y destino son celestiales; estando implicada en
ello la idea de invitación. Se usa especialmente de la invitación de Dios al hombre para que acepte los
beneficios de la salvación (Rom.11.29; 1º Cor.1.26, 7.20, dicho allí de la condición en la que el
llamamiento lo encuentra a uno; Efesios 1.18: “que…os ha llamado”, vm: “vuestra vocación”; vha: “Su
vocación”; Filip.3.14: “el supremo llamamiento”; 2º Tes.1.11: “su llamamiento”; 2º P.1.10: “vuestra
vocación”; 2º Tim.1.9: “llamamiento santo”; Heb.3.1: “llamamiento celestial”; Efesios 4.1: “la
vocación con que fuisteis llamados”; 4.4: “en una misma esperanza de vuestra vocación”).
2. kaleo (kalevw), derivado de la raíz kal, de donde también se deriva ‘clamar’, y ‘clamor’. Se usa: (a)
con un objeto personal, llamar a alguien, invitar, convocar (Ej. Mat.20.8; 25.14); particularmente del
llamamiento divino a participar de las bendiciones de la redención (Ej. Rom.8.30; 1º Cor.1.9; 1º
Tes.2.12; Heb.9.15); (b) de nomenclatura o vocación, llamar en el sentido de poner un nombre; en la
voz pasiva, ser llamado por un nombre. Así, se sugiere bien llamamiento, bien destino; el contexto
determina de qué sentido se trata (Ej. Rom.9.25-26; en Hech.15.37, la rv, rvr, rvr77 traducen
incorrectamente “tenía por sobrenombre”; Besson, lba, nvi: “llamado”; vm: “que se llamaba”.
Convidar, Convite:
kaleo, llamar. Significa frecuentemente convidar (Ej. Mat.22.3, 4,8; Lucas 14.7-8, dos veces,
9,10,12,16, 17,24).
Estado:
klesis (klh`si"), llamamiento, vocación. Se traduce “estado” en 1º Cor.7.20 (rv, vm: «vocación»; rvr77,
margen: “llamamiento”). (7)
Qué es Vocación
() Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo,
7
Ser Llamados
Es una 'Vocación celestial ". Hebreos 3:1.
Llama al pecador a participar de lo celestial y eterno.
Es una "Vocación soberana, suprema" en cuanto a sus bendiciones. Filipenses 3:14.
Llama al pecador del poder de la ley, a libertad (Gálatas 5:13).
Lo llama tener una posesión de Cristo (Romanos 1:6).
Lo llama a la paz de Cristo (Colosenses 3:15).
Lo llama a comunión con Cristo (1º Corintios 1:9).
Lo llama al reino y a la gloria de Dios (1º Tesalonicenses 2:12).
Es una "Vocación santa" en cuanto a sus responsabilidades. 2º Timoteo 1:9.
Llama al pecador al arrepentimiento (Lucas 5:32).
Lo llama a ser santo (Romanos 1:7).
Lo llama a la luz de Dios y a ser luz (1º Pedro 2:9).
Lo llama a santificación (1º Tesalonicenses 4:7).
Lo llama a andar digno de su vocación (Efesios 4:1).
Lo llama a vivir en el ejemplo de Cristo (1º Pedro 2:21-23).
Unidad III.
El Arrepentimiento
() Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000.
8
14
Introducción
El término arrepentimiento proviene de la traducción de una familia de palabras las
que indican un regreso, un cambio de parecer, o un repudio del pecado para volver a
Dios. En el N T arrepentimiento, por lo general,
significa un cambio de actitud y, un propósito o
plan en la vida. Involucra tanto un apartarse del
pecado como un acercarse a Dios. La parábola del
hijo pródigo es una notable ilustración de esto
(Lucas 15:11-32).
Arrepentirse (AT):
najam (µj'n:): “arrepentirse, consolar”. A grosso modo, najam significa ‘arrepentirse’ aproximadamente 40
veces y ‘consolar’ unas 65 veces en el A T. Con el objetivo de comprobar el significado de najam, los estudios
presentan varias perspectivas: conectan el vocablo con un cambio de corazón o de disposición, de mente, de
propósito, o enfatizan un cambio de conducta. La mayoría de los usos del término en el A T tienen que
ver con el arrepentimiento divino: ‘Y se arrepintió Jehová…’ (Gén6.6); ‘Entonces Jehová se arrepintió’
[‘cambió de parecer’] del mal que dijo que había de hacer a su pueblo’ (Éx32.14 rv; ‘renunció’ bj, bla,
lvp). A veces el Señor ‘se arrepintió’ de la disciplina que se había propuesto llevar a cabo con las
naciones (Jer18.8 y10). Se pueden dar otros ejemplos del cambio de parecer del Señor. Sin embargo,
queda claro que Dios cambia cuando el ser humano cambia y toma la decisión buena, pero no puede
cambiar su actitud hacia el mal cuando el ser humano sigue un camino errado. En situaciones, Dios
está cansado de ‘arrepentirse’ (Jer15.6), lo cual sugiere que puede haber un punto más allá del cual
Dios no tiene otro recurso más que implementar su disciplina. Un ejemplo de esto se ve en las
palabras de Samuel a Saúl, que Dios había quitado el reino del primer rey de Israel y se proponía
entregarlo a otro. Samuel declara: ‘Además, el que es la Gloria de Israel no mentirá, ni se arrepentirá,
porque no es hombre para que se arrepienta’ (1º Sam15.29). A menudo Dios cambia de parecer
debido a la intercesión y arrepentimiento de las malas acciones humanas. Moisés suplicó a Dios en
favor de su pueblo (Éx32.12y14; Jon3.10). En estos casos, Dios ‘se arrepintió’, cambió de parecer y de
planes, sin embargo se mantuvo fiel a lo absoluto de su justicia en relación con el ser humano.
Otros pasajes tienen que ver con un cambio de actitud (o la ausencia de ello) en el ser humano.
Cuando este no ‘se arrepiente’ de su maldad, opta por rebelarse (Jer8.6). Los seres humanos también
se arrepienten en relación con sus prójimos. La tribu de Benjamín sufrió grandemente por el crimen
de inmoralidad (Jue19-20): ‘Y los hijos de Israel se arrepintieron a causa de Benjamín su hermano, y
dijeron: Cortada es hoy de Israel una tribu’ (Jue21.6; cf. v. 15).
Najam puede también tener la acepción de “consolar”. Los refugiados en Babilonia serían
‘consolados’ cuando los sobrevivientes de Jerusalén llegaran (Ez14.23); aquí, el vínculo entre
“consolar y arrepentirse” es el resultado de la calamidad que Dios trajo sobre Jerusalén como
testimonio de la veracidad de su Palabra. David ‘consoló’ a Betsabé después de la muerte de su hijo,
fruto del pecado (2º Sam12.24); es quizás un indicio de su arrepentimiento por lo acontecido.
Además, el vocablo significa “consolar” dentro de las relaciones interpersonales. El salmista se volvió
a Dios en busca de ‘consuelo’: ‘Aumentarás mi grandeza, y volverás a consolarme» (Sal 71.21). Con
sentido escatológico, Dios indicó a su pueblo que «consolaría’ a Jerusalén cuando restaurara a Israel,
como una madre consuela a sus polluelos (Isa66.13). (10)
Qué es el Arrepentimiento
17
El arrepentimiento verdadero produce un cambio de vida genuino, evidenciado por:
abandonar el pecado y el hacer el bien que agrada a Dios (frutos de arrepentimiento).
Mateo 3:8. Lucas 3:8-14. Hechos 26:20.
Arrepentimiento, Fe y Conversión
El arrepentimiento, la fe, y la conversión no son tres pasos consecutivos separados de
la salvación, sino que son tres aspectos de un mismo acto, y el arrepentimiento es
primero, aunque pueden estudiarse por separado.
El verdadero arrepentimiento se relaciona linealmente con la fe y la conversión.
Hechos 20:21. Hechos 3:19.
Acaso la fe es el elemento de mayor comprensión, y es la razón porque la fe con tanta
frecuencia está mencionada en la Biblia como la única condición de la salvación.
Cuando están mencionados juntos el arrepentimiento siempre es nombrado primero.
Mateo 21:32. Marcos 1:15. Hebreos 6:1.
Algunos confunden el arrepentimiento con el resultado del arrepentimiento, con lo
que debe producir. Se pide contrición o tristeza, más confesión y penitencia (católico
romano), pero se pueden hacer las tres cosas y nunca arrepentirse. Hebreos 12:17
Unidad IV.
La Fe
Introducción
18
La vida cristiana es una vida de fe, se llega a ser cristiano por un acto de fe. Por la fe
nosotros entramos a la vida cristiana y por la fe crecemos en la vida cristiana. La fe es
un acto de confianza basada en la promesa del evangelio (que es el ofrecimiento de
salvación a través de Jesucristo). La palabra del evangelio alimenta y desarrolla la fe.
Sin un conocimiento desarrollado de la palabra, puede haber poco o nada de
crecimiento en la vida cristiana. La vida espiritual depende tanto del conocimiento de
la verdad para su desarrollo, como la vida física depende del alimento.
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe…” (Efesios 2:3).
() Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo,
11
El término fe se usa también para describir un objeto, en este sentido la fe es casi igual
a credo, o sea los fundamentos o doctrina de fe, y así lo refiere la palabra.
Judas 3. Gálatas 1:23.
Qué es Fe
12
() Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe).
20
-La fe que salva es un acto propio del hombre, pero hecho bajo la influencia del
Espíritu Santo. 1º Corintios 12:3.
-La fe que salva es un acto hecho por el hombre pero que afecta a la persona entera,
ya que la palabra corazón implica al hombre por entero. Romanos 10:9-10.
La fe que salva revela tres distintos elementos a considerar…
Consentimiento intelectual, o sea: ‘Yo creo a Cristo’.
1º Corintios 15:1-5. 1º Juan 5:1.
Requiere apropiación, o sea: ‘Yo acepto a Cristo’.
Juan 1:12. Juan 6:35, 44 y 54.
Manifestar confianza, no un sentimiento sino una acción, o
sea: ‘Yo me entrego a Cristo.
2º Timoteo 1:12. 1º Tesalonicenses 2:4.
En conclusión las afirmaciones de la fe que salva son: ‘Yo creo que
Cristo es mi Salvador…Yo acepto a Cristo como mi Salvador…Yo
me entrego a Cristo como mi Señor y Salvador’.
El texto de Juan 1:12 muestra claramente estos tres elementos:
‘creen’ es consentimiento, ‘recibieron’ es apropiación y ‘en su nombre’ es confianza.
También, la fe que salva es el acto del hombre de responder al oír de la palabra de Dios
(bajo la influencia del Espíritu Santo). La misma palabra de Dios es la que produce la
capacidad para responder con fe.
Romanos 10:17. Juan 5:25. Mateo 13.23. Lucas 8:8.
Nota: Hay tres cosas que debemos hacer, como creyentes, para llevar las personas a
Cristo… predicar la palabra de Dios, orar que el Espíritu Santo utilice la palabra en el
corazón de la persona para que reciba y crea en el mensaje, y exhortar a nuestros
oyentes a creer la palabra de Dios para salvación.
Esta noción de la fe que salva no excluye el uso de la razón, experiencia, evidencias
que lleva a la acción de fe, pues el Espíritu Santo puede usar la experiencia y evidencia
por medio de la razón de los hombres para traer a la fe que salva.
La Palabra da el documento inspirado de fe de los hechos histórico del cristianismo.
Lucas 1:1-4. 1º Corintios 15:1-5.
Estos hechos eran en principio de la experiencia de los sentidos. Juan 20:27-29. 2º
Pedro 1:16-17. 1º Juan 1:1-2.
Pero estos hechos tienen por propósito convencer las mentes y la razón de los
hombres y llevarlos a la fe salvadora.
Juan 20: 30-31.
Tener Fe
22
que Cristo no fuera divino. Ellos confiaron en él, le adoraron y le sirvieron en el mismo grado en que
los hombres pueden confiar en Dios, adorarlo y servirlo. Y lo que es cierto en cuanto a ellos y cierto
también respecto de miles de hombres y de mujeres en cada generación desde la época del NT hasta
el tiempo presente y de millones de los que viven en el día de hoy. ¿Cuál es esa actitud? Esta puede
resumirse en la palabra “fe”. En el NT, Cristo es el objeto de la fe. Esto mismo aparece como una
verdad en cada uno de sus libros, desde los Evangelios Sinópticos en adelante.
La fe es la confianza en Jesús como Salvador del pecado. Esa confianza es un abandono incondicional
y sin reservas del alma en Cristo. Es una confianza tal como uno justamente sólo pudiera ejercerla en
Dios. El pecado va contra Dios. Sólo Dios puede perdonar los pecados. En esto los críticos de Jesús
estaban en lo correcto (Marcos 2:5). Si Cristo reclamó perdonar los pecados, él fue divino o blasfemo.
Confiar en Cristo para la salvación es confiar en él como Dios. El Hijo del Hombre vino a buscar y a
salvar lo que se había perdido. Pero sólo Dios puede salvar. Cristo y Dios son uno en la salvación. Un
hombre cree en Cristo para ser salvo, o cree en Dios según se revela en Cristo. Las dos afirmaciones
significan la misma cosa. La fe en Cristo y la fe en Dios son sólo una fe, no dos. Dios está en Cristo
reconciliando al mundo a sí (2º Corintios 5:19). La obra de Cristo al salvar, entonces, es la obra de
Dios. Ella es también rendirse a él como Señor. Salvación y señorío en Cristo son inseparables. La fe
del Nuevo Testamento abarca un reconocimiento del señorío de Jesús y una rendición a su señorío.
La fe no es solamente recibir a Cristo, es también la entrega del ser a Cristo. ( 13 )
Evidencias de la Fe
La fe que salva da constantemente más evidencias por la propia experiencia cristiana…
-Evidencia del testimonio interior. 1º Juan 5:10.
-Evidencia del conocimiento por la experiencia. 2º Timoteo 1:12.
El texto de Hebreos 11:1 tiene las dos evidencias: La evidencia interior, que es la
sustancia (seguridad subjetiva), las cosas que se esperan. La evidencia por experiencia
que es la demostración (la prueba objetiva de la realidad), por las cosas que no se ven.
La fe que salva confiesa a Cristo. Romanos 10:9-10. Juan 12:42.
La fe que salva lleva a obedecer a Cristo. Romanos 1:5 y 10:16.
La fe que salva lleva a obrar en justicia. Gálatas 5:6. Santiago 2:17 y26.
La fe cristiana crece, se desarrolla. En el sentido de aumentar el conocimiento del
Salvador y de aumentar la confianza en Él (la confianza crece en la medida que crezca
el conocimiento de Jesús). 1º Tesalonicenses 1:3. 1º Pedro 1:5-7.
La fe otorga victoria sobre el mundo. 1º Juan 5:4.
Permanencia en la vida cristiana por la fe. Juan 8:31. 1º Corintios 15:1-2.
-No somos salvos por la fe en nuestra fe, sino por la fe en Cristo, y de allí viene nuestra
seguridad. La fe de Cristo es la misma y única para todas las fases de la salvación.
-Una persona no puede averiguar la fe hasta que la tiene; es necesario creer primero,
así como uno tiene que entrar en el bote para probar que es un buen bote.
Unidad V.
La Conversión
Introducción
13
( ) J. D. Douglas, M. C. Tenney, edit./en/castell. J. Bartley, R. O. Zorzoli. Diccionario Bíblico Mundo Hispano.
23
La conversión es la respuesta que una persona daría al creer y aceptar el mensaje del
evangelio en forma incondicional y que le afecta en la totalidad de su existencia.
Significa comprometerse con Cristo y vivir para Dios en una novedad de vida. La
conversión es un cambio en la vida, que es el resultado y la demostración del cambio
en el modo de pensar, lo que evidenciaría el arrepentimiento. La conversión se
relaciona estrechamente con la fe y el arrepentimiento (Hechos 3.19 y 11:21).
CONVERSIÓN:
La conversión es un concepto muy importante en el AT. Debe entenderse en sus tres tipos básicos:
conversión individual, conversión comunitaria y conversión como parte de un proceso permanente
en la vida del creyente. En el A T, la palabra hebrea que se traduce “conversión” es , que
significa ‘regresar, volverse’ y era un llamado de atención para dejar de lado prácticas idolátricas y
volver a Dios. Todo lo que ocupe en el corazón del creyente el lugar destinado a Dios es idolátrico, y
el llamado a la conversión implica echar a un lado todo lo que aparte al creyente de Dios. Tal es el
mensaje, por ejemplo, de los profetas en su llamado a dejar los ídolos (Isaías 46), las injusticias (Isaías
5.8) y toda forma de inmoralidad.
El aspecto comunitario de la conversión en el Antiguo Testamento se manifiesta de dos modos:
primero, en que Dios insta personalmente o a través de los profetas a que todo el pueblo se
convierta (Oseas); y segundo, que esto parece ser un requisito para una conversión que produzca
frutos de arrepentimiento manifiestos en obras de solidaridad y justicia hechas evidentes en el seno
de la misma comunidad. Por ejemplo, Amós 2.6-8 relaciona la idolatría de Israel con las
inmoralidades y la injusticia social de las que hay que arrepentirse cambiando la conducta. El llamado
individual a la conversión está íntimamente relacionado con la responsabilidad del creyentes ante el
pueblo de Dios, y los profetas llaman a que el creyente cambie su existencia en términos de
solidaridad y de justicia con el prójimo (por ejemplo, que sea honesto en términos comerciales,
usando balanzas y pesas justas como en Miqueas 6.11), así como también con la íntima relación entre
Dios y cada individuo (Zacarías 1.3).
En el NT las palabras que expresan conversión son metanoia (en los Sinópticos y Apocalipsis) y
epistrefo (en Hechos y 1º Pedro). El concepto shub del A T se complementa con la noción de proceso
de conversión (metanoia), por ejemplo en Mateo 3.8, y se continúa con la idea de conversión como
manifiesta en actos externos (epistrefo) en Hechos 26.20 (también en Mateo 3.8). La conversión es
una vuelta de algo hacia algo. En su lado negativo es el arrepentimiento (Hechos 26.20) y en su fase
positiva es la fe (Hechos 11.21). La verdadera conversión se levanta sobre el arrepentimiento y la fe,
que llevan al creyente no solamente a observar una nueva forma de vida, sino a una transformación
espiritual completa (2º Corintios 3.18).
El Nuevo Testamento enseña que la conversión no es pasiva (algo que se tiene o se siente), sino
dinámica (algo que se hace). Entonces la conversión en el N T es un activo compromiso con Cristo
mediante el poder del Espíritu Santo (Romanos 6.1-4; Colosenses 2.10-16, 3.1), que continúa durante
toda la vida del creyente y que conduce al hombre a la liberación de estructuras de injusticia,
violencia, mentira y esclavitud. La verdadera conversión libera al individuo de toda forma de idolatría
y restaura su relación con Dios. (14)
Bajo la presuposición de que el individuo natural (sin Dios), dirige su vida en una
orientación errónea, el acto o acción de la conversión, o de volverse, contiene y
comprende dos aspectos primordiales para examinar…
() Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo,
15
Unidad VI.
La Unión con Cristo
Introducción
26
La doctrina de la ‘unión con Cristo’ está basada en ciertas declaraciones y expresiones
bíblicas derivadas de la conversión, las que le dan sustento:
“En Cristo Jesús…", Romanos 8:1 y 2.
"Yo en ellos, y tú en mi…", Juan 17:23.
"Creados en Cristo Jesús…" (“criados en…”), Efesios 2:10.
"El que se une al Señor…" (“con el Señor” v. Moderna), 1º Corintios 6:17.
"Plantados juntamente en él…" ("Unidos con él” v. Moderna), Romanos 6:5.
"Andad en él…Arraigados y sobreedificados en él…", Colosenses 2:6 y 7.
“Somos un cuerpo en Cristo…”, Romanos 12:5.
“Vosotros sois uno en Cristo Jesús…”, Gálatas 3.28.
“Está en Cristo, nueva criatura es…”, 2º corintios 5:17.
“Os perdonó a vosotros en Cristo…”, Efesios 4:32.
“Cristo en vosotros, la esperanza de gloria…”, Colosenses 1:27.
“Siempre en triunfo en Cristo Jesús…”, 2º Corintios 2:14.
“Vida está escondida con Cristo en Dios…con él en gloria…”, Colosenses 3.3 y 4.
“Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin
letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.”
Hechos 4:13
La doctrina de la unión con Cristo establece una unión vital, pues nuestra vida
espiritual dependerá de ella.
1º Juan 5:11-12.
() Vine, W. E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo,
16
-Hay una enseñanza o resultado práctico sobre esta verdad, de la unión con Cristo,
para que los creyentes podemos manifestarla y hacer frente a algunas conductas que
atentan contra una verdadera vida espiritual…
Leer Colosenses 2:20 al 3:3.
> “habéis muertos con Cristo…” Esta afirmación es un verdadero antídoto en contra de
una vida legalista, religiosa, etc.
> “habéis resucitado con Cristo…” Esta afirmación es un verdadero antídoto en contra
de una vida mundana, permisiva, etc.
Unidad VII.
La Justificación
Introducción
29
La doctrina de la Justificación puede ser definida desde una argumentación legal, como
el acto judicial de Dios por medio del cual, Dios declara al pecador absuelto de su
pecado, liberado de su condena y restaurado como justo: todo esto sobre la base de la
obra meritoria de Cristo a favor del pecador, obra que debe ser recibida por la fe del
creyente. Significaría estar establecido por Dios en una relación directa con él.
La causa instrumental de justificación es la fe, siendo esta la respuesta del alma, de
cada individuo a la gracia redentora de Dios (Romanos 3:28). La fe es la ‘condición’ de
la justificación pero no debe ser considerada meritoria, sino que solamente como la
condición por medio de la cual la obra de Cristo en la cruz es aceptada por el pecador.
La base definitoria de la justificación es la obra de Cristo completada y acabada,
“consumado es…”, que como sacrificio expiatorio para el bien del pecador conquistó él
en su obra redentora en la cruz.
En este contexto, la justificación, es una de las doctrinas de la salvación de las más
importantes para su consideración.
Justificación, Justificar.
Nombres.
1. dikaiosis (dikaivwsi") denota el acto de pronunciar justo, justificación, absolución; su significado
preciso está determinado por el del verbo dikaioo (véase verbos). Se usa dos veces en la Epístola a los
Romanos, único libro en que aparece en el NT, significando el establecimiento de una persona como
justa por absolución de culpa. En Rom4.25 la frase “para nuestra justificación” es, literalmente: “por
causa de nuestra justificación”; paralela a la cláusula precedente “por nuestras transgresiones”, esto
es, debido a las transgresiones cometidas; y significa, no con vistas a nuestra justificación, sino debido
a que todo lo que era necesario de parte de Dios para nuestra justificación había sido cumplido con la
muerte de Cristo. Es por ello que Él fue levantado de entre los muertos. Siendo la propiciación
perfecta y completa, su resurrección fue la contrapartida confirmatoria. En 5.18: “la justificación de
vida” significa “justificación que resulta en vida” (cf. v. 21). El hecho de que Dios justifica al pecador
que cree sobre la base de la muerte de Cristo involucra su libre don de la vida.
2. dikaioma (dikaivwma) tiene tres significados distintos, y parece que la mejor descripción inclusiva
de este término es ‘una expresión concreta de justicia’; es una declaración de que una persona o cosa
es justa; y, de ahí, generalizando, representa la expresión y el efecto de dikaiosis (Nº 1). Significa: (a)
una ordenanza (Luc1.6; Rom1.32), esto es, aquello que Dios ha declarado que es lo recto,
refiriéndose a su decreto de retribución, “juicio”; Rom2.26: “las ordenanzas de la ley”; esto es,
demandas rectas ordenadas por la ley; de la misma forma en 8.4: “la justicia de la ley”, o su
“ordenanza”, esto es, colectivamente, los preceptos de la ley, todo lo que ella exige como justo; en
Heb9.1,10, ordenanzas relacionadas con el ritual del tabernáculo; (b) una sentencia de absolución,
por la cual Dios absuelve a los hombres de su culpa, bajo las condiciones: (1) de su gracia en Cristo,
por medio de su sacrificio expiatorio, (2) el recibir a Cristo por la fe (Rom5.16); (c) un acto justo
(Rom5.18: “por la justicia de uno”, rvr; la vm traduce con mayor precisión ‘un solo acto de justicia’; cf.
rv: ‘una justicia’, donde se afirma también el carácter concreto de un acto justo); en efecto, no se
trata del acto de la justificación, ni del carácter justo de Cristo, como lo sugiere la traducción de rvr y
rvr77; dikaioma no significa carácter, como es el caso de dikaiosune, rectitud, justicia, sino la muerte
de Cristo, como acto cumplido en coherencia con el carácter de Dios y sus consejos. Esto queda claro
al ser una antítesis a “la una sola trasgresión” de la anterior afirmación (vm). Para algunos, la palabra
aquí significaría un decreto de justicia, como en el v. 16; ciertamente, la muerte de Cristo podría ser
considerada como el cumplimiento de tal decreto; pero, tal como sigue el argumento del apóstol, el
30
término, como sucede frecuentemente, pasa de un matiz a otro; y aquí significa no un decreto, sino
un acto. Lo mismo sucede en Apoc15.4: “acciones justas” (rvr; rv: ‘justificaciones’; Besson coincide
aquí con rv; vm: ‘perfecta justicia’).
Verbos.
dikaioo (dikaiovw), primariamente considerar ser justo. Significa, en el NT: (a) mostrar ser recto o
justo; en la voz pasiva, ser justificado (Mat11.19; Luc7.35; Rom3.4; 1º Tim3.16); (b) declarar ser justo,
pronunciar a alguien justo: (1) por parte del hombre, con respecto a Dios (Luc7.29; véase Rom3.4 más
arriba); con respecto a sí mismo (Luc10.29; 16.15); (2) por parte de Dios con respecto a los hombres,
que son declarados ser justos ante Él sobre la base de ciertas condiciones por Él establecidas.
De manera ideal, el total cumplimiento de la ley de Dios sería la base para quedar justificado ante Él
(Rom2.13). Pero ningún caso así ha tenido lugar en la experiencia meramente humana, y por ello
nadie puede nunca quedar justificado sobre esta base (Rom3.9-20; Gál2.16; 3.10-11; 5.4). En base de
esta presentación negativa en Rom3, el apóstol prosigue para mostrar que, en consecuencia con el
carácter recto de Dios, y con vistas a la manifestación de dicho carácter, Él es, por medio de Cristo,
como “propiciación por medio de (en, instrumental)…su sangre” (3.25), “el que justifica al que es de
la fe de Jesús” (v. 26), siendo la justificación la absolución legal y formal de toda culpa por parte de
Dios como Juez, siendo el pecador pronunciado justo al creer en el Señor Jesucristo. En el v. 24:
“siendo justificados” está en tiempo presente continuo, indicando el proceso constante de
justificación en la sucesión de aquellos que creen y son justificados. En 5.1, “justificados” está en
aoristo, o tiempo puntual, lo que indica el tiempo definido en el que cada persona, al ejercitar la fe,
fue justificada. En 8.1, la justificación es presentada como “no hay condenación”. El que sea la
justificación lo que está a la vista en este pasaje queda confirmado por los capítulos anteriores y por
el v. 34. En 3.26, la frase “que justifica” es el participio presente del verbo, lit.: ‘justificante’;
similarmente en 8.33, donde se usa el artículo: ‘Dios es el que justifica’, que, más lit.: es, ‘Dios es el
justificante’, estando el énfasis en la palabra ‘Dios’.
La justificación es primaria y gratuitamente por la fe, consiguiente y evidencialmente por las obras.
Con respecto a la justificación por las obras, la pretendida contradicción entre Santiago y Pablo existe
solo en apariencia. Hay armonía entre ambas perspectivas. Pablo tiene en mente la actitud de
Abraham hacia Dios, su aceptación de la palabra de Dios. Esto era algo solo conocido por Dios. La
Epístola a los Romanos se ocupa del efecto de esta actitud hacia Dios, no del carácter de Abraham ni
de sus acciones, sino del contraste entre la fe y la ausencia de ella, esto es, la incredulidad, cf.
Rom11.20. Santiago (2.21-26) se ocupa del contraste entre la fe real y la falsa fe, una fe estéril y
muerta, que no es fe en absoluto. Aún más, los dos escritores se ocupan de diferentes épocas en la
vida de Abraham: Pablo, los acontecimientos registrados en Gén15; Santiago, los de Gén22.
Contrástense las palabras “creyó” en Gén15.6 y “obedeciste” en 22.18. Además, los dos escritores
usan los términos “fe y obras” en sentidos algo diferentes. Para Pablo, la fe es la aceptación de la
palabra de Dios; Santiago la usa en el sentido de la aceptación de ciertas afirmaciones acerca de Dios
(v. 19), que pueden no afectar la conducta de uno. La fe, tal como la presenta Pablo, resulta en la
aceptación por parte de Dios, esto es, la justificación, y se manifiesta activamente. Si no es así, como
dice Santiago: ‘¿Podrá la fe salvarle?’ (v. 14). Para Pablo, las obras son obras muertas; Santiago trata
de obras vivas. Las obras de las que habla Pablo podían ser totalmente independientes de la fe; las
mencionadas por Santiago solo pueden ser llevadas a cabo allí donde hay una fe real, y dan evidencia
de su realidad.
Y así es con la justicia, o justificación: Pablo está ocupado con una relación correcta con Dios, y
Santiago con una conducta recta. Pablo da testimonio de que los impíos pueden ser justificados por
la fe, Santiago lo da que solo el que obra correctamente justificado.
Justicia.
1. dike (divkh), primariamente costumbre, uso; vino a denotar lo que es recto; luego, una audiencia
judicial; de ahí, la ejecución de una sentencia, ‘pena’ (2º Tes1.9; Jud7: ‘castigo’).
31
2. dikaiosune (dikaiosuvnh) es el carácter o cualidad de ser recto o justo. Se usa para denotar un
atributo de Dios ([Link]., Rom3.5), cuyo contexto muestra que “la justicia de Dios” significa
esencialmente lo mismo que su fidelidad, o veracidad, aquello que es consecuente con su propia
naturaleza y promesas. Rom3.25-26 habla de su justicia manifestada en la muerte de Cristo, que es
suficiente para mostrar a los hombres que Dios ni es indiferente ante el pecado ni lo considera de
manera ligera. Al contrario, demuestra aquella cualidad de santidad en Él que tiene que hallar su
expresión en su condena del pecado.
Se halla en los dichos del Señor Jesús: (a) de todo aquello que es recto o justo en sí mismo, de todo lo
que se conforma a la voluntad revelada de Dios (Mat5.6,10,20); (b) de todo aquello que ha sido
señalado por Dios para que sea reconocido y obedecido por el hombre (Mat3.15; 21.32); (c) de la
totalidad de las demandas de Dios (Mat6.33); (d) de los deberes religiosos (Mat6.1), distinguidos
como el dar limosnas, el deber del hombre hacia su prójimo (v.2-4), la oración, su deber para con
Dios (vv. 5-15), el ayuno, el deber del dominio propio (v.16-18). En la predicación de los apóstoles que
se registra en Hechos este término tiene el mismo significado general. Igualmente en Sant1.20; 3.18;
en ambas epístolas de Pedro, las de Juan y Apocalipsis. En 2º Pedro 1.1: “la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo” es el recto trato de Dios con el pecado y con los pecados sobre la base de la
muerte de Cristo. ’La palabra de justicia’ (Heb5.13), es probablemente el evangelio, y las Escrituras
que contienen el evangelio, en el que se declara la justicia de Dios en todos sus aspectos.
Este significado de dikaiosune, acción recta, es frecuente también en los escritos de Pablo, como en
las cinco veces en que aparece en Rom6; Efe6.14, etc. Pero en la mayoría de las veces lo usa para
denotar el don de gracia de Dios a los hombres por el cual todos los que creen en el Señor Jesucristo
son introducidos a la correcta relación con Dios. Esta justicia es inalcanzable por obediencia a ley
alguna o por cualquier mérito propio del hombre, o por cualquier otra condición que no sea la de la
fe en Cristo… El que confía en Cristo viene a ser “justicia de Dios en Él” (2º Cor5.21); esto es, viene a
ser en Cristo todo aquello que Dios demanda que sea un hombre. Debido a que Abraham aceptó la
Palabra de Dios, haciéndola suya mediante aquel acto de la mente y del espíritu que recibe el nombre
de fe, y, como demuestra lo que sucedió posteriormente, sometiéndose a su control, por ello Dios lo
aceptó como uno que cumplió todas sus demandas (Rom4.3).
De la justicia no se dice que sea imputada al creyente excepto en el sentido en que la fe es imputada
(‘contada es el mejor término’) como justicia. Es claramente evidente que en Rom4.6, 11, “justicia
contada” tiene que entenderse a la luz del contexto, «fe contada por justicia» (v.3, 5, 9, 22). En estos
lugares, ‘por’ es traducción de eis, que no significa ‘en lugar de’, sino ‘con vistas a’. La fe así ejercida
lleva al alma a una unión vital con Dios en Cristo, e inevitablemente produce rectitud de vida, esto es,
conformidad a la voluntad de Dios.
Juicio, Juzgar.
1. krisis (krivsi") denota primariamente una separación; luego, una decisión, juicio, con la mayor
frecuencia en un sentido legal, y especialmente de juicio divino.
Notas: (1) El Espíritu Santo, dijo el Señor, convencería al mundo de (peri, con respecto a), esto es, de
la realidad del, juicio de Dios (Juan16.8, 11). Cf. 2º Tes1.5. (2) En Rom2.5 aparece el término
dikaiokrisia, ‘justo juicio’, que combina el adjetivo dikaios, recto, justo, con krisis; estos dos términos
se usan separadamente en 2º Tes1.5.
(17)
Qué es Justificación
Justificar no quiere decir ‘hacer’ justo, este término quiere decir ‘declarar’ a uno justo
y ‘tratarlo’ como si lo fuera. Génesis 15:6.
“…creyó a Jehová, y le fue contado por justicia”
() Vine, W. E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo,
17
Unidad VIII.
La Regeneración
Introducción
34
La regeneración también es otra de las doctrinas primordiales de la salvación, lo que
define en consecuencia a la regeneración como una experiencia esencial para el
creyente. El término se usa para representar el nuevo nacimiento o engendrar de
nuevo, de allí su importancia.
La regeneración se diferencia de la justificación en que esta es un cambio en nuestra
relación con Dios, mientras que aquella es un cambio en nuestra naturaleza moral.
Ambas, sin embargo, son experiencias simultáneas provenientes de la gracia divina.
Asimismo, también la regeneración es diferente de la santificación: la primera es el
comienzo de la vida nueva; la segunda es el desarrollo de esta vida hacia la perfección.
La regeneración es el nacer, y la santificación el crecer de la nueva vida en Cristo.
Regeneración.
Cambio radical que el Espíritu Santo realiza en el hombre cuando este, habiendo oído y creído la
palabra de Dios, recibe a Jesucristo como Salvador. La persona pasa del dominio del pecado al
dominio del Espíritu, e inicia el crecimiento y el progreso espirituales cuya meta es la perfección, el
llegar a ser semejante a Cristo (Mat.13.23; Juan 3.5; Rom.8.29; 2° Cor.5.17; 1° P.1.21-23).
El término “regeneración” aparece solo dos veces en el N. Testamento (RV). Una es en Mateo 19.28,
donde nuestro Señor lo emplea en un sentido escatológico, refiriéndose a la restauración de todas las
cosas, cuando los apóstoles participarán con Él en gloria, autoridad y juicio. La otra es en Tito 3.5,
donde el apóstol Pablo compara nuestra salvación con un lavamiento o limpieza que purifica la
naturaleza pecaminosa del hombre.
Pero la doctrina de la regeneración está implícita en muchísimos pasajes. Quizás el principal de todos
sea el de Juan 3.1-12, en el cual se relata la conversación de Jesús y Nicodemo. Allí nuestro Señor
habló del nuevo nacimiento como la condición indispensable no solo para ver o comprender el Reino
de Dios, sino para entrar y pertenecer a él. La figura de un segundo nacimiento da a entender que el
cambio debe ser tan radical que en la práctica sea un nuevo nacimiento. La idea de que el hombre
está muerto en el pecado, pero que en el Espíritu nace y vive, es prominente en el N. Testamento
(Juan 5.24; Efe.2.1; Col.2.13).
La iniciativa en la regeneración pertenece a Dios y se efectúa por el Espíritu Santo (Juan 1.13; 3.5, 8);
los efectos de ella son duraderos (Rom.8.2; 2° Cor.5.17). No es posible entender ni explicar
racionalmente este cambio, pero sus resultados son evidentes (Luc.3.8; Juan 3.7, 8).
En el A. Testamento la enseñanza de la regeneración se aplica más bien al pueblo escogido, y se habla
de la restauración de Israel como tal. Sin embargo, la base de esta transformación nacional es el
cambio moral del individuo mismo; de ahí que los profetas hicieran hincapié en la necesidad de un
nuevo corazón. La salvación que Dios prometió abarca eso: darles un corazón nuevo (Jerem.24.7;
31.31-33; Eze.11.19). El rey David entendió que la solución del problema espiritual de su naturaleza
pecaminosa (Sal.51.5) era que Dios lo volviera una nueva criatura con un corazón limpio (51.10).
Este es el “nuevo hombre” de que Pablo habla varias veces (Efe.2.51; 4.24).
(18)
Regeneración, Regenerar.
Nombre: palingenesia (paliggenesiva), nuevo nacimiento (palin, de nuevo; génesis, nacimiento). Se
utiliza de la regeneración espiritual (Tito 3.5: “de la regeneración”, rv, rvr), involucrando la
18
() Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe).
35
comunicación de una nueva vida, siendo los dos poderes activos para producirla “la palabra de
verdad” (Stgo.1.18; 1° P.1.23), y el Espíritu Santo (Juan 3.5-6); el loutron, baño, lavamiento, es
explicado en Efe.5.26: “habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra”.
El nuevo nacimiento y la regeneración no constituyen etapas sucesivas en la experiencia espiritual; se
refieren al mismo acontecimiento, aunque lo contemplan en diferentes aspectos. El nuevo
nacimiento destaca la comunicación de vida espiritual en contraste al anterior estado de muerte
espiritual; la regeneración destaca el inicio de un nuevo estado de cosas en contraste con el viejo. De
ahí la relación del uso de la palabra con su aplicación a Israel, en Mat.19.28. Algunos consideran el
kai en Tito 3.5 como epexegético (aclarar o ampliar el significado de un concepto anterior), ‘esto es’,
pero, como las Escrituras señalan dos poderes activos distintos, aunque asociados, no hay suficiente
base para esta interpretación. En Mat.19.28 se utiliza esta palabra, en el discurso del Señor, en el
sentido más amplio de la “restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos
profetas” (Hech.3.21), cuando, como consecuencia de la Segunda Venida de Cristo, Jehová, pondrá su
rey sobre Sión, su santo monte» (véase Sal 2.6), e Israel, ahora en apostasía, será restaurada a su
posición destinada, en el reconocimiento y bajo la benevolente soberanía de su Mesías. Así se
conseguirá la liberación del mundo del poder y engaño de Satanás y de los despóticos y anticristianos
gobernantes de las naciones. Esta restitución, en el reino milenial venidero, no será un retorno
universal a la condición prístina de inocencia edénica anterior a la caída, pero cumplirá el
establecimiento del pacto de Dios con Abraham con respecto a sus descendientes, un verdadero
renacimiento de la nación, involucrando la paz y prosperidad de los gentiles. Sin embargo, es
evidente, en base a Apo.20.7-8, que el sometimiento universal a la autoridad de Cristo no significará
la total exclusión del mal. Solo en los nuevos cielos y la nueva tierra, «en los cuales mora la justicia»,
estarán totalmente excluidos el pecado y el mal.
Verbo: anagennao (ajnagennavw), (ana, otra vez, o de lo alto, con gennao: engendrar; y nacer en la
voz pasiva. Se usa principalmente de un hombre engendrando hijos (Mat.1.2-16); más raramente de
mujeres teniendo niños (Luc.1.13: ‘dará a luz’, 57: ‘dio a luz’; 23.29: ‘concibieron’; Juan 16.21: ‘ha
dado a luz’). En Gál.4.24, se usa alegóricamente, para contrastar con los judíos bajo la servidumbre
de la ley, y el Israel espiritual: ‘el cual da hijos’, para contrastar el nacimiento natural de Ismael con el
nacimiento sobrenatural de Isaac. En Mat.1.20 se usa de concepción: ‘lo que en ella es engendrado’.
Se usa del acto de Dios en el nacimiento de Cristo (Hech.13.33; Heb.1.5 y 5.5: ‘Yo te he engendrado
hoy’, citando el Salmo 2.7). Ninguno de estos pasajes indica que Cristo viniera a ser el Hijo de Dios al
nacer. Metafóricamente: (a) en los escritos del apóstol Juan, del acto de gracia de Dios al conferir
sobre aquellos que creen la naturaleza y la disposición de ‘niños’, impartiéndoles la vida espiritual
(Juan 3.3,5,7; 1° Juan 2.29; 3.9; 4.7; 5.1,4,18); (b) de uno que por medio de la predicación del
evangelio viene a ser el instrumento humano en la impartición de la vida espiritual (1° Cor.4.15;
Filem.10).
Se traduce ‘ha regenerado’ en 1° P.1.3 (rv; rvr: “que hizo renacer”).
Renacer.
anagennao (ajnagennavw), de ana, otra vez, de nuevo, o, de lo alto, con gennao, engendrar o nacer.
Se encuentra en 1° P.1.3: “que…nos hizo renacer” (rv: ‘ha regenerado’; vm: ‘ha reengendrado’; lba:
‘ha hecho nacer de nuevo’); v. 23: “siendo renacidos” (rv, rvr; rvr77: ‘habiendo nacido de nuevo’; vm:
‘habiendo sido reengendrados’; lba: ‘habéis nacido de nuevo’). (19)
Qué es Regeneración
Entonces tenemos que regeneración quiere decir ‘engendrado de nuevo’; lo asegura la
palabra griega que lo expresa: palingenesia, compuesta de ‘pálin’ que es otra vez o de
nuevo y ‘génesis’ que es origen o nacimiento.
(). Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo,
19
37
La regeneración ocupa un lugar preponderante en los Evangelios, y en las enseñanzas
de nuestro Señor. Esta doctrina está ampliamente desarrollada en los escritos de Juan.
Juan 3:1-12, (y aparece además en varios pasajes que se relacionan con la vida eterna).
La regeneración no es un proceso relacionado con la educación o el crecimiento, etc.
sino que es una obra instantánea de Dios. El mismo vocablo ‘nacimiento’ lo señalaría.
Juan 5:24. Colosenses 1:13. Lucas 23:39-43.
Anotaciones:
A: Ciertos tipos de formación religiosa se han desviado por suponer que el hombre
tiene un destello o chispazo de vida espiritual, el que solamente necesita desarrollarse:
algunos afirman que este fin se consigue por la instrucción o aprendizaje, y la
realización de tal desarrollo sería para ellos la regeneración.
B: Otros creen que un niño por la instrucción correcta durante su infancia en el hogar o
la Escuela Dominical Bíblica, puede ser así llevado a la experiencia de la regeneración.
Pero la educación cristiana tiene dos fines bien definidos: llevar a los que no son salvos
a Cristo; y después de ese nuevo nacimiento, instruir a la persona en su nueva vida.
El nuevo nacimiento es una obra sobrenatural realizada por Dios, que se confecciona
más allá del dominio del conocimiento del ser humano. De manera que sabemos de
ese nuevo nacimiento por sus evidencias.
Juan 3:7-8 y 10.
La regeneración o nuevo nacimiento es una acción que es efectuada siempre en la
unión del creyente con Jesucristo, y es inseparable de Él. Se podrían reunir todos los
elementos desde un aspecto sicológico de la implicancia del nuevo nacimiento y
aplicárselos a una persona, y aún no tendría la condición que tenemos en el nuevo
nacimiento en Cristo, pues nunca se podría conseguir sin la unión con Jesús.
2° Corintios 5:17. Efesios 2:8 y 10.
Ser Regenerados
Unidad IX.
La Adopción
Introducción
39
La Adopción sería el acto por el que una persona acepta recibir como ‘hijo’ a uno que
naturalmente no lo es, y le confiere todos los derechos y obligaciones de esa posición.
Algunos ejemplos transcendentes en la Palabra son: la hija de faraón que adoptó a
Moisés (Éxodo 2:10); Mardoqueo que adoptó a su sobrina Ester (Ester 2:7 y15).
La doctrina de la Adopción revela el acto jurídico espiritual de Dios, por el cual Él
mismo ubica al creyente en Cristo, en la posición de hijo, con la plena posesión de
todos los derechos correspondientes y de su herencia en Jesucristo. Esto lleva como
cimiento a la obra redentora de Cristo, la cual satisfizo a las demandas legales del tal
acto, habiendo librado al creyente de la esclavitud de la ley para ser un hijo de Dios.
“para que redimiese…a fin de que recibiésemos la adopción de hijos…” (Gálatas 4:5)
Adopción.
Aunque la adopción se conocía en tiempos antiguos los judíos antiguos no la practicaban llanamente;
(por ejemplo, en los archivos de Nuzi= ubicado 13 km al sudeste de Kirkuk, Irak, en la Alta
Mesopotamia. En 1925–1931 algunos arqueólogos descubrieron allí doce estratos de ocupación que
datan desde 4500 hasta 1300 a.C. El hallazgo más importante consistió en más de cuatro mil tablillas
del siglo XV a.C. escritas en cuneiforme. Estas tablillas, que son contratos, registros y decisiones
jurídicas, representan archivos privados y públicos de generaciones que dominaban el área, y han
brindado abundante información sobre la política, la economía y las costumbres sociales de aquel
entonces. Son notables los muchos paralelos entre las costumbres sociales de Nuzi y las de los
patriarcas narrados en Génesis. Por ejemplo, parece raro que Abraham pensara en Eliezer, un
esclavo, como su heredero (Gn.15.2-3) pero los textos de Nuzi demuestran que esto era la costumbre
en parejas sin niños que hubieran adoptado a un hijo. Este hijo adoptivo tenía que servirles mientras
vivieran y lamentarles en su muerte. Su parte era ser designado heredero. Pero, si después les nacía
un hijo a los padres adoptivos, este debía ser el heredero principal. Así sucedió con Isaac).
En general, los casos en el A.T que se asemejan a la adopción formal sucedieron en países extranjeros
y los adoptados de un israelita solían ser parientes cercanos (Gn.48.5; Éx.2.10; 1° R.11.20; Ester 2.7).
En el N.T solo Pablo usa la palabra y da en cada una de las cinco referencias un sentido teoló[Link]. En
el derecho romano, el término adoptio se usaba cuando un hombre tomaba como suyo al hijo de
otro, en un acto que incluía una venta simbólica delante de testigos. Quizás Pablo se refiera a esta
costumbre en Gál.4.5-6. La doctrina neo-testamentaria de la adopción se presenta especialmente en
Rom.8.15; Gál.4.5 y Ef.1.5. La posición de hijo se pone en contraste con la del esclavo (Rom.8.15;
Gál.4.7) o la de un menor bajo tutela (Gál.3.25-26). La adopción es un acto soberano y gratuito de
Dios (Ef.1.5), por el que, sin mérito humano y en base a la redención consumada en la cruz (Gál.4.5),
Él da al creyente en Cristo la posición de hijo suyo (Gál.3.26).
Usando adopción en un sentido algo distinto, Rom.9.4 habla de la relación especial que Dios
estableció con la nación de Israel (cf. Éx.4.22). Romanos 8.23 se refiere a la futura realización
completa o ‘promulgación pública’ de nuestra posición como hijos (cf. 1°Juan 3.1-3). Como adoptado,
el creyente tiene confianza en Dios en vez de temor (Rom.8.15). La obra del Espíritu Santo es
concientizarlo en su posición y encaminarlo en ella (Rom.8.14, 16) hacia una herencia juntamente
con Cristo (Rom.8.17). Aunque la palabra adopción no aparece en otros pasajes, el concepto se
encuentra a través del Nuevo Testamento, sobre todo en los escritos de Juan (p. ej., Juan 1.12). ( 20)
Significado bíblico de la palabra Adopción
Adoptar, Adopción
20
() Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe).
40
juiothesia (uiJoqesiva), (de juios, hijo, y thesis, colocación); relacionado con tithemi, colocar. Significa
el lugar y la condición de un hijo dado a alguien a quien no le pertenece de forma natural. Esta
palabra la utiliza únicamente el apóstol Pablo.
En Rom.8.15 se dice de los creyentes que han recibido “el Espíritu de adopción”, esto es, el Espíritu
Santo, quien, dado como las primicias de todo lo que tiene que ser de ellos, produce en ellos la
conciencia de la filiación y la actitud que corresponde a hijos. En Gál.4.5 se dice de los que han
recibido «la adopción de hijos»; esto es, que se les ha otorgado la filiación en distinción a una
relación meramente consiguiente al nacimiento. Aquí se presentan dos contrastes: (1) entre la
filiación del creyente y la filiación eterna de Cristo, y (2) entre la libertad de que disfruta el creyente y
la esclavitud, sea la procedente de la condición natural de los gentiles, o la de Israel bajo la Ley. En
Ef.1.5 se dice que han sido ordenados de antemano a la ‘adopción de hijos’ mediante Jesucristo. Aquí
hay dos términos en griego que se tienen que distinguir, y que la traducción castellana no distingue, y
es el de ‘niños’ y el de ‘hijos’. Los creyentes son engendrados como ‘niños’ por el Espíritu Santo
mediante la fe. En el caso de la adopción, se usa el término «hijo», que involucra la dignidad de la
relación de los creyentes como hijos; no es la entrada en la familia mediante el nacimiento espiritual,
sino el ser situado en la posición de hijos. En Rom.8.23 se expone la adopción del creyente como
todavía futura, ya que allí incluye también la redención del cuerpo, cuando los vivos serán
transformados y cuando los que han dormido se levantarán. En Rom.9.4 se habla de la adopción
como perteneciendo a Israel, de acuerdo con la afirmación en Éx.4.12, “Israel es mi hijo” (cf. Os.11.1).
Israel fue traído a una relación especial con Dios, a una relación colectiva, que no disfrutaban otras
naciones (Dt.14.1; Jer.31.9, etc.) (21)
Adopción.
Pablo es el único escritor del NT que usa el término; en su caso es una metáfora derivada del uso
helenístico y la ley romana. La situación legal de un hijo en los comienzos de Roma era poco menos
que la de un esclavo, aunque en la práctica su rigor variaba según el temperamento del padre. Un
hijo era propiedad de su padre quien (1) tenía derecho a las ganancias de su hijo, (2) podía
transferirlo como propiedad ya sea como una adopción o una venta auténtica y, (3) podía, bajo
ciertas circunstancias, darle muerte. Un hijo adoptivo era considerado como un hijo nacido en la
familia. Ya no podía heredar de su padre natural. Ya no era responsable de sus antiguas deudas (una
falla que fue corregida). Para su familia anterior, estaba muerto. Con el correr del tiempo, se fueron
incluyendo modificaciones a la ley romana y, sin duda Pablo consideraba desde un punto helenístico
liberal. En Gálatas 4:1-3 Pablo enuncia correctamente la ley romana en cuanto a los hijos. Dios envió
a su Hijo a nacer como un ser humano bajo la ley para redimir a los esclavos del pecado y darles
todos los derechos de hijos (Gálatas 4:4, 5). Ser adoptados nos llevó de la esclavitud a ser hijos y
herederos (Gálatas 4:7). La adopción es más que una cuestión de posición o estado; cuando Dios nos
adoptó, puso su Espíritu en nosotros y fuimos sujetos a su control (Romanos 8:1-15). Esto incluye
castigo (Hebreos 12:5-11) tanto como herencia (Romanos 8:16-18). Romanos 8:23 habla de nuestra
adopción como algo futuro, en el sentido de que los efectos completos serán consumados en ocasión
de la redención de nuestros cuerpos, la liberación de todas las restricciones que la limitación de un
cuerpo mortal impone. En Romanos 9:4 Pablo comienza con una enumeración de los privilegios de
los israelitas con su adopción. Israel como hijo (Éxodo 4:22; Deuteronomio 14:1; Oseas 11:1) no era
resultado de la relación natural por creación (Hechos 17:28), sino una peculiar por un pacto de
promesa, una relación espiritual por fe, bajo la gracia soberana de Dios. ( 22)
Qué es la Adopción
21
() Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo,
(Nashville: Editorial Caribe).
22
() J. D. Douglas, M. C. Tenney, edit./en/castell. J. Bartley, R. O. Zorzoli. Diccionario Bíblico Mundo Hispano.
41
La doctrina de la Adopción es similar a la justificación, en que ambas son declaraciones
legales y jurídicas de parte de Dios; así como la justificación consigue la justicia para los
pecadores, la adopción otorga los derechos de ‘hijos’ con plena posesión de su
herencia en Cristo, para los creyentes justificados.
Pero, para aceptar mejor esta verdad doctrinal, hay que quitar nuestro concepto
cultural del significado de adoptar y reemplazarlo por el concepto bíblico de la
adopción. Según el uso actual de éste término, un hijo adoptivo no es un hijo ‘de o por
nacimiento’, pero en la Biblia un ‘hijo de Dios’ es por adopción, siempre es un hijo
legalizado por un ‘nuevo nacimiento’. Nosotros nunca adoptaremos a nuestros propios
hijos, pero Dios siempre adopta a sus propios hijos nacidos de nuevo y los hace suyos.
El fundamento de ésta doctrina se basa en la perfecta obra redentora de Cristo, su
redención satisfizo todas las demandas legales para la realización de tal acto, nos libró
de la servidumbre de la ley y recibimos su propio Espíritu que nos lo atestigua.
Gálatas 4:3-7.
La adopción tiene indicadores antiguo-testamentarios, pero su esfera individual es
exclusiva del N.T. pues es consecuencia directa de la obra de Cristo en la cruz, “Dios
envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que
estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos…” vs. 4-5; (aunque
Hebreos 2:14-16 parece que también hace alguna referencia a los santos del A.T.)
En nuestra época, la práctica más semejante al uso bíblico de la palabra adopción es la
de otorgar al hijo los privilegios que le corresponde al llegar a la edad legal o sea
reconocer la posición de la mayoría de edad según la ley civil.
Adopción, entonces, sería literalmente ‘filiación’, o sea que
debemos considerar el término ‘hijo’, según nuestra cultura,
para aceptar la doctrina bíblica de la Adopción.
Reconozcamos algunos usos de este vocablo en la Biblia:
- Cristo es el Hijo Unigénito. Juan 3:16.
- Los ángeles son hijos creados divinamente. Job 1:6.
- Adán era un hijo creado. Lucas 3:38.
- La nación de Israel era un hijo adoptivo. Romanos 9:4.
- Los creyentes en Cristo son hijos adoptivos. Gálatas 3:26-27.
Dios otorga la adopción al creyente como un acto soberano de su divina voluntad “…
según el puro afecto de su voluntad” (v.4), que además manifiesta el deseo de su
divina paternidad y amor, y así ingresamos a la casa y a la familia de nuestro Padre
como sus hijos, encontrándonos con que nuestro lugar allí ha sido diseñado desde la
eternidad y para la eternidad en Jesucristo. El propósito de esta acción divina es “para
alabanza de la gloria de su gracia…” (v.6), o sea para que sea conocida y alabada su
gloria eterna y testificada su gracia por toda la perpetuidad.
Efesios 1:4-6.
Ser Adoptados
42
Algunas de las certezas que la biblia nos da para saber que somos hijos de Dios son…
- Que seamos guiados por el Espíritu de Dios nuestro Padre. Romanos 8:14.
- Que gocemos del testimonio del Espíritu y la herencia de Cristo. Romanos 8:16-17.
- Que recibamos la identidad y el amor que Dios Padre nos da. 1° Juan 3:1.
- Que seamos separados del sistema y poder del mundo. 2° Corintios 6:14-18.
- Que estemos sujetos a la corrección y disciplina de nuestro Padre. Hebreos 12:6-8.
- Que vivamos la vida victoriosa y obtengamos el legado eterno. Apocalipsis 21:7.
- Que llevemos la bienaventuranza y la semejanza de nuestro Padre. Mateo 5:9.
- Que recibamos el cuidado y sustento de nuestro Padre Celestial. Mateo 7:9-11.
- Que tengamos el carácter y moralidad de nuestro Padre Dios. Mateo 5:44-45 y 48.
43
La Santificación
Introducción
La doctrina de la Santificación explicaría el proceso y el resultado de ser hechos santos.
El concepto de santidad puede ser aplicado a cosas, lugares y personas, significando
que ellos son consagrados y apartados para el uso exclusivo de Dios. Cuando el
término es usado en relación a personas, puede también tener una dimensión moral.
De este modo en el N.T., los creyentes son definidos como ya santificados en Cristo, y
son llamados a mostrar esa consagración en sus vidas pues han de ser santos en su
vivir diario por el poder del Espíritu Santo.
1°Corintios 1:2 y 30. 1° Tesalonicenses 5:23-24. Hebreos 10:10 y 14.
Santificar:
Término que traduce en nuestras Biblias el hebreo qadash y el griego jagiazo. El significado se vincula
a las dos ideas dominantes del concepto de lo santo: lo que es apartado, separado o consagrado a
Dios y la transformación ética y religiosa que corresponde a quienes entran en esa relación con Él.
En el AT Dios es santo (Sal.99.9) o santo es su nombre (99.3; 111.9). La santidad de todas las demás
cosas o personas que puedan ser llamadas santas deriva de Él y dependen de su voluntad. La
santidad de Dios significa que Él es distinto y trascendente con relación a todo lo creado,
incomprensible e inaccesible al hombre (desde los textos antiguos Gén.28.16ss; 1° S.6.19ss, hasta los
profetas Is.6; 57.15; Os.11.9; Ez.1; 36.22-23) Al mismo tiempo su santidad se expresa manifestándose
dándose a conocer, llamando al hombre a participar en lo que Él hace (Dt.7.6; Lv.11.44; Nm.15.40). La
santidad de Dios no es misterioso, sino su perfección moral (Hab.1.3), que se manifiesta plenamente
en su misericordia (Os.11.9). Isaías destaca su soberanía y su oposición al pecado (1.4; 5.24; 10.17,
20; 12.6). Aunque el NT no se ocupa tanto de la santidad de Dios, no hay duda alguna que mantiene
la afirmación del AT (Ap.4.8; Jn.17.11; Mat.6.9). Dios es santo en majestad trascendencia, misterio,
separado del hombre y del pecado. Santificar a Dios es reconocerlo en su Santidad (Isaías 8.13;
29.23). Se le santifica reconociendo y usando adecuadamente las cosas que Él ha señalado (por
ejemplo, día de reposo, Gén.2.3; el altar, Éx.29.37; el tabernáculo, Éx.29.44; etc.), y honrando las
personas o pueblo que Él ha elegido (por ej. Pueblo, Éx.19.14; Sacerdotes, Éx.28.41). Pero santificar a
Dios requiere una actitud interior y una conducta que corresponde a la santidad de Dios (Is.1.4, 11;
8.13). Dios santifica su propio nombre al cumplir ante los pueblos su propósito (Ez.36.23; Is.29.23).
En el NT hallamos un uso doble y complementario del concepto de santificar y santificación. La idea
de consagrar enteramente a Dios sigue empleándose (Mat.23.17, 19). Pero el sumo sacrificio es
Jesucristo (Jn.17.19) que se santifica a sí mismo y a los suyos (Heb.13.2; Jn.17.17). En Hebreo leemos
que Jesucristo a su vez santifica a los suyos, separándolos y adquiriéndolos para Dios por su muerte y
capacitándolos para un culto nuevo y espiritual por medio de Él y para una nueva vida de santidad
(Heb.2.17; 9.13ss; 13.12-16). La Santificación es a la vez algo que Jesucristo adquirió para siempre
para el creyente y un llamado a la santidad (Heb.10.10, 14; 12.14). El mismo carácter doble
advertimos en los escritos de Pablo. Jesucristo ha santificado a los creyentes por su obra y son por lo
tanto santos (1° Cor.1.2; 1° P.1.2; 1° Cor.7.14). Por otra parte, la voluntad de Dios es nuestra
santificación (1° Tes.4.3), es decir, que seamos conformados a la imagen de Cristo (2° Cor.3.17, 18).
Eso demanda esfuerzo del creyente (2°Cor.7.1; Heb.12.13; 1°Jn.3.3) una lucha permanente (Rom.7;
Gál.5.16-26) pero debe ser reconocida como obra de Dios (1°Tes.5.23, 24) quien la perfeccionará.
(23)
Significado bíblico de la palabra Santificación
23
() Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe).
44
Santidad, Santificación, Santo, Santamente, Santificar:
Nombres.
1. jagiasmos (aJgiasmov"), “santificación”, significa: (a) separación para Dios (1° Co.1.30; 2° Tes.2.13;
1° P.1.2); (b) el estado que de ello resulta, la conducta apropiada por parte de aquellos así separados
(Rom.6.19, 22; 1° Tes.4.3-4, 7; 1° Tim.2.1,5; Heb.12.14). Así, la santificación es el estado
predeterminado por Dios para los creyentes, al que en gracia Él los llama y en el que comienza y
persisten en su curso cristiano. Por ello reciben el nombre de ‘santos’ (jagioi). La santificación es
aquella relación con Dios en la que entran los hombres por la fe en Cristo (Hech.26.18; 1° Co.6.11), y
para la cual el único título que tienen es la muerte de Cristo (Ef.5.25-26; Col.1.22; Heb.10.10, 29;
13.12). La santificación también se utiliza en el NT de la separación del creyente de las cosas malas y
de los malos caminos. Esta santificación es la voluntad de Dios para el creyente (1° Tes.4.3), y su
propósito al llamarlo mediante el evangelio (v. 7); tiene que ser aprendida de Dios (v. 4), conforme Él
la enseña mediante su Palabra (Jn.17.17,19; cf. Sal.17.4; 119.9), y el creyente tiene que buscarla seria
y constantemente (1° Ti.2.15; Heb.12.14). En razón de que el carácter santo, jagiosune (1° Tes.3.13),
no es vicario, esto es, no puede ser transferido o imputado, es una posesión individual, edificada,
poco a poco, como resultado de la obediencia a la Palabra de Dios y de seguir el ejemplo de Cristo
(Mat.11.29; Jn.13.15; Ef.4.20; Fil.2.5), en el poder del Espíritu Santo (Ro.8.13; Ef.3.16).
«El Espíritu Santo es el agente en la santificación (Ro.15.16; 2° Tes.2.13; 1° P.1.2; cf. 1° Co.6.11. La
santificación del Espíritu es asociada con la elección de Dios; es un acto divino que precede a la
aceptación del evangelio por parte del individuo» (de Notes on Thessalonians, por Hogg y Vine).
2. jagiosune (aJgiwsuvnh), denota la manifestación de la cualidad de la santidad en la conducta
personal. Se utiliza: (a) en Ro.1.4, de la absoluta e de Cristo en los días de su carne, lo que le
distinguió de entre todos los meros seres humanos; esto, que se indica con la frase ‘el Espíritu de
santidad’, y en vindicación de ello, su resurrección de entre los muertos, lo señaló como (fue
‘declarado’) el Hijo de Dios; (b) los creyentes deben andar «perfeccionando la santidad en el temor
de Dios (2° Co.7.1), esto es, llevando la santidad a su fin predestinado, mediante la cual (c) puedan
ser encontrados ‘irreprensibles en santidad’ en la parusía de Cristo (1° Tes.3.13).
En cada pasaje lo que está bajo consideración es el carácter, perfecto en el caso del Señor Jesús, y
creciendo hacia la perfección en el caso del cristiano. Aquí se declara que el ejercer el amor es el
medio que utiliza Dios para desarrollar la semejanza a Cristo en sus hijos. La frase puede
parafrasearse de la siguiente manera: «Que el Señor os capacite más y más para pasar vuestras vidas
en los intereses de otros, a fin de que Él pueda así estableceros ahora en el carácter cristiano, para
que podáis ser vindicados de toda acusación que pueda ser presentada contra vosotros en el tribunal
de Cristo; cf. 1° Jn.4.16,17» (de Notes on Thessalonians, por Hogg y Vine).
3. jagiotes (aJgiovth"), denota la cualidad abstracta de la santidad, y se utiliza: (a) de Dios
(Heb.12.10); (b) de su manifestación en la conducta del apóstol Pablo y de sus colaboradores (2°
Co.1.12; en mss. más comúnmente aceptados, en lugar de japlotes, que aparece en algunos
modernos textos críticos.
4. josiotes (oJsiovth"), se distingue del término anterior Nº 3; josiotes denota aquella cualidad de la
santidad que se manifiesta en aquellos que dan igual consideración a la gracia y a la verdad; involucra
recta relación con Dios; utilizado en Luc.1.75 y Ef.4.24, en ambos pasajes va asociado con la rectitud.
Adjetivos.
1. jagios (a{gio"), relacionado con Nombres Nº 1 y 2, que se derivan de la misma raíz que jagnos (que
se encuentra en jazo, venerar) fundamentalmente significa separado (entre los griegos dedicado a los
dioses), y por ello en la Escritura, en su sentido moral y espiritual, separado del pecado y por lo tanto
consagrado a Dios, sagrado. (a) Es predicado de Dios (como el absolutamente Santo, en su pureza,
majestad y gloria): del Padre (ej., Luc.1.49; Jn.17.11; 1° P.1.15-16; Ap.4.8; 6.10); del Hijo (ej., Luc.1.35;
Hch.3.14; 4.27, 30; 1° Jn.2.20); del Espíritu ([Link]., Mt.1.18 y con frecuencia en los Evangelios, Hech.,
Romanos, 1°y2° Corint., Efesios, 1°Tesalon.; en 2° Ti.1.14; Tito 3.5; 1° P.1.12; 2° P.1.21; Jud.20).
45
(b) Se utiliza de personas y cosas en tanto que estén dedicadas a Dios. Ciertamente, la cualidad, como
atributo de Dios, es frecuentemente presentada de una manera que involucra demandas divinas
sobre la conducta de los creyentes. Estos reciben el nombre de jagioi, santos, esto es, ‘santificados’.
Se emplea como nombre en singular en Fil.4.21, donde se utiliza pas, ‘todos’, con Él. En plural, se
utiliza de creyentes, designa a todos los tales, y no se aplica a personas ya muertas que se hubieran
caracterizado por actos excepcionales de santidad. Véase especialmente 2° Tes.1.10, donde a ‘sus
santos’ también se les describe como ‘todos los que creyeron’, esto es, todo el número de los
redimidos. Así, esta santidad no es un logro, sino un estado al que Dios en gracia llama a los hombres;
pero el creyente es llamado a santificarse (consecuencia a su llamamiento, 2° Ti.1.9), purificándose
de toda contaminación, abandonando el pecado, viviendo una vida santa (1° P.1.15; 2° P.3.11), y
experimentando comunión con Dios en su santidad. Así, a los santos se les señala de manera figurada
como ‘un templo santo’ (1° Co.3.17, una iglesia local; Ef.2.21, la iglesia en su totalidad, cf. 5.27); un
‘sacerdocio santo’ (1° P.2.5); una ‘nación santa’ (2.9). «Es evidente que jagios y sus palabras
relacionadas… expresan algo más y más elevado que jieros, sagrado, externamente asociado con
Dios…algo más que semnos, digno, honorable; algo más que jagnos, puro, limpio de contaminación.
Jagios es…más amplio…Característicamente es piedad» (G. B. Stevens, en Hastings’ Bible Dictionary).
El adjetivo se utiliza también de la parte exterior del tabernáculo (Heb.9.2: ‘Lugar Santo’); del
santuario interior (9.3: ‘Lugar Santísimo’ o, literalmente: ‘Santo de los Santos’, F. Lacueva, Nuevo
Testamento Interlineal); v.25, plural, de la presencia de Dios en el cielo, donde no hay dos
compartimientos como en el tabernáculo, siendo todo Él ‘Lugar Santísimo’; 9.8, 12 (plural neutro);
10.19: ‘Lugar Santísimo’ (neutro plural); de la ciudad de Jerusalén (Ap.11.2); de su templo (Hch.6.13);
de la fe (Jud.20); del saludo de los santos (1° Co.16.20); de ángeles ([Link]., Marc.8.38); de apóstoles y
profetas (Ef.3.5); de la futura Jerusalén celestial (Ap.21.2, 10; 22.19).
2. josios (o{sio"), relacionado con Nombres Nº 4, significa religiosamente recto, santo, en oposición a
lo torcido o contaminado. Está comúnmente asociado con la rectitud (véase A, Nº 4). Se utiliza de
Dios (Ap.15.4; 16.5); y del cuerpo del Señor Jesús (Hch.2.27; 13.15, en citas del Sal.16.10; y de ciertas
promesas hechas a David, que podrían cumplirse solo en la resurrección del Señor Jesús (Hch.13.34).
En 1° Ti.2.8 y Tit.1.8 se utiliza del carácter de cristianos.
3. jieroprepes (iJeroprephv"), apropiado al carácter sagrado, reverente (jieros, sagrado, prepes, ser
apropiado). Se traduce: ‘un porte santo’ en Tit.2.3 (rv; rvr: ‘reverente’).
Adverbio.
josios (oJsivw"), relacionado con A Nº 4 y B, Nº 2, ‘santamente’, esto es, limpio de mala conducta, y
observante de la voluntad de Dios. Se utiliza en 1°Ts.2.10, de la conducta del apóstol y compañeros.
Verbo.
jagiazo (ajgiavzw), hacer santo (de jaagios, santo; véase B Nº 1). Significa poner aparte para Dios,
santificar, hacer una persona o cosa lo opuesto a koinos, común. Se utiliza: (a) del oro adornando el
templo y de la ofrenda puesta sobre el altar (Mt.23.17, 19); (b) de comida (1° Ti.4.5); (c) del cónyuge
incrédulo de una persona creyente (1° Co.7.14); (d) la purificación ceremonial de los israelitas
(Heb.9.13); (e) del nombre del Padre (Lc.11.2); (f) de la consagración del Hijo por parte del Padre
(Jn.10.36); (g) del Señor Jesús dedicándose a sí mismo a la redención de su pueblo (Jn.17.19); ( h) al
hecho de poner aparte al creyente para Dios (Hch.20.32; cf. Ro.15.16); (i) del efecto sobre el creyente
de la muerte de Cristo (Heb.10.10, dicho de Dios, y 2.11; 13.12, dicho del Señor Jesús); ( j) de la
separación del creyente del mundo en su conducta, por el Padre por medio de la Palabra
(Jn.17.17,19); (k) del creyente que se aparta de aquellas cosas que deshonran a Dios y su evangelio
(2° Ti.2.21); (1) del reconocimiento del señorío de Cristo (1° P.3.15). En
Ap.22.11: ‘el que es santo, santifíquese todavía’, el aoristo o tiempo
puntual expresa lo terminante y consumado del acto divino. (24)
Santificar. En el A.T.
() Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo,
24
25
() Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del A y del N. T. Exhaustivo, (Nashville: Ed. Caribe)
48
El concepto fundamental que se explica a través de la doctrina de la santificación es la
de ser ‘separado o apartado para Dios’, un hecho consecuente de la obra redentora de
Jesucristo. Santificar no quiere decir ‘hacer’ santo sino ‘apartar’.
El uso de este término en la Biblia demuestra una progresión en su aplicación y
significación en el concepto.
El uso general que el A.T. le otorga es de apartar a una persona o cosa para cualquier
propósito o uso específico, en la práctica no se estaba considerando una relación a la
moralidad o religiosidad. En este caso la palabra usada como sustantivo qadesh, se
encuentra 11 veces en el hebreo bíblico, y se refiere a una prostituta o prostituto
sagrado. Génesis 38:21.
Sumado, aparecía el uso religioso que se le concedía en el A.T., el de apartar cosas o
personas para Dios o para su servicio. Con referencia a los objetos: del día del reposo
(Génesis 2:3), del tabernáculo y sus muebles (Levítico 8:10-
11), del templo (1°Reyes 9:3), de casas y propiedades
(Levítico 27:14-16), etc.
Con relación a las personas: de los primogénitos (Éxodo
13:2), de Aarón y sus hijos (Levítico 8:30), de los levitas
(1°Crónicas 15:12-14) del pueblo (Levítico 20:7-8; Josué 3:5),
de Israel (Ezequiel 37:28), de los creyentes (Juan 17-17-19).
Asimismo todo lo que era santo o santificado le pertenecía a Dios (Levítico 27:26).
En el N.T. se le suma un uso ético y moral, el de apartar a personas de la maldad y del
pecado, para el Santo Dios (1°Tesalonicenses 4.3 y [Link] 1°Pedro 1:16), éste uso ético
viene del anterior uso religioso del término. Y este uso conceptual es el arrogado por el
cristianismo, el de apartarse de la maldad para ser puro, por y para Dios.
La obra de la santificación en el creyente es considerada en los tres tiempos, y es
atribuida a las tres personas de la trinidad en diferentes acciones…
Dios Padre en el autor de nuestra santificación:
Juan 17:6, 17 y 24 “…que del mundo me diste” (pasado),”…santifícalos en tu verdad”
(presente), “…que vean mi gloria” (futuro). Judas 1.
Dios Hijo es el mediador de nuestra santificación:
Hebreos 13:12 "para santificar.....por su propia sangre” (pasado), Efesios 5:25-26
"santificarla…por la palabra" (presente), 1°Juan 3:2 "…cuando él apareciere, seremos
semejante a él" (futuro). Juan 13:8 “…si no te lavare, no tendrás parte conmigo".
Dios Espíritu Santo es el agente de nuestra santificación:
1° Corintios 6:11 y12:13 – Romanos 8:2 – 1°Pedro 1:2 – Efesios 4:30 (pasado).
2°Corintios 3:18 (futuro).
2° Tesalonicenses 2:13 – 2° Corintios 3:18 – Gálatas 5:16 y25 – Romanos 8:13
Efesios 6:17-18 (presente).
Ser Santificados
49
Hay tres aspectos de la santificación que organizan el cuerpo primordial de esta
doctrina: la santificación pasada, futura y presente en el creyente…
-La obra santificadora por la Palabra de Dios requiere mínimamente de tres cosas:
1) Es necesario leer y oír la palabra de Dios por parte del creyente.
2) Es necesario obedecer lo que dice la palabra de Dios.
3) Es necesario ver a Cristo en la palabra de Dios.
Los resultados de esta santificación presente:
-Nos ayuda a controlar nuestros deseos carnales, “que os apartéis…”
1° Tesalonicenses 4:2-7.
-Nos prepara para servir a Dios, “instrumento para honra, santificado, útil al Señor…”
2° Timoteo 2:21 y 3:16-17.
-Nos mantiene en comunión con Cristo, “…haremos morada en él”.
Juan 13: 8, 14:23.
Juan 15:3-4. Está asociado el estar en Cristo con la tarea purificadera de la palabra.
52
Resumen de los tres tiempos de la santificación…
Unidad XI.
La Glorificación
53
Introducción
La doctrina de la Glorificación explica que Dios nos llamó a su gloria eterna. Entonces
el propósito de Dios es que seamos como Cristo, no solamente en lo moral, sino en la
totalidad, el cuerpo, alma y espíritu de los creyentes a su semejanza.
El apóstol Pedro condice en su primera epístola con los fundamentos de esta verdad:
“Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después
que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y
establezca”. 1° Pedro 5:10.
Romanos 9:23 “…Para gloria”.
Colosenses 3:4 “…con él en gloria”.
Romanos 8:18 “…gloria venidera”.
1° Corintios 15:43 “…en gloria”.
Filipenses 3:21 “…cuerpo de la gloria”.
La glorificación de los Santos se puede expresar a través de cinco etapas:
- La santificación.
- La resurrección.
- El juicio de Cristo.
- La presentación al Padre (bodas del Cordero).
- El reino en el milenio con Cristo.
Significado bíblico de la palabra Glorificación
Glorificar.
1. doxazo (doxavzw) denota primariamente ‘suponer’ (de doxa opinión). En el NT significa: (a)
magnificar, exaltar, alabar, especialmente de glorificar a Dios, esto es, de escribirle a Él el honor,
reconociéndole en cuanto a su ser, atributos y actos, esto es, su gloria ([Link]., Mt.5.16; 9.8; 15.31;
Ro.15.6,9; Gl.1.24; 1°P.4.16); la palabra del Señor (Hch.13.48); el nombre del Señor (Ap.15.4);
también de glorificarse a uno mismo (Jn.8.54; Ap.18.7); (b) hacer honor a, hacer glorioso ([Link].,
Ro.8.30; 2°Co.3.10; 1°P.1.8: ‘glorioso’, en voz pasiva, lit.: ‘glorificado’, tal como se halla en la rv);
dicho de Cristo ([Link]., Jn.7.39; 8.54: ‘me glorifico a mí mismo); del Padre ([Link]., Jn.13.31,32; 21.19;
1°P.4.11); de glorificar el propio ministerio (Ro.11.13: ‘honro’, rv, rvr, rvr77; vm); de un miembro del
cuerpo (1°Co.12.26: ‘recibe honra’; rv: ‘es honrado’). ‘Así como la gloria de Dios es la revelación y la
manifestación de todo lo que Él posee y es…se dice de una revelación de sí mismo en la que Dios
manifiesta toda la bondad que hay en Él’ (Jn.12.28). Hasta el punto en que es Cristo por medio de
quien ello es manifestado, se dice que Él glorifica al Padre (Jn.17.1, 4); o que el Padre es glorificado en
Él (13.31; 14.13); y el significado de Cristo es análogo cuando dice a sus discípulos: ‘En esto es
glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos’ (Jn.15.8). Cuando el verbo
doxazo se predica de Cristo…significa simplemente que su gloria innata es manifestada, sacada a la
luz (cf. 11.4; igualmente 7.39; 12.16, 23; 13.31; 17.1, 5). Es un acto de Dios el Padre en Él…Como la
revelación del E. Santo está relacionada con la glorificación de Cristo, dice: ‘Él me glorificará’ (16.14).
2. endoxazo (ejndoxavzw), (en, en, y Nº 1), significa, en la voz pasiva, ser glorificado, esto es,
manifestar la propia gloria. Se dice de Dios, con respecto a sus santos en el futuro (2°Ts.1.10); y del
nombre del Señor Jesús glorificado en ellos en el presente (v. 12).
3. sundoxazo (sundoxavzw), glorificar juntos (sun, con). Se usa en Ro.8.17. (26)
Unidad XII.
Llenos del Espíritu Santo
26
() Vine, W.E. Vine Diccionario Expositivo de Palabras del A y del N. T. Exhaustivo, (Nashville: Ed. Caribe).
54
Introducción
Evidencias Bíblicas:
Mateo 3:11 Marcos 1:8 Lucas 3:16
Juan 1:33 Hechos 1:5 Hechos 11:16
Hechos 2:1-13 Hechos 8:1-25 Hechos10
Hechos 19: 1-7
56
Nota: Las lenguas no sirvieron para predicar el evangelio; fueron dadas como señal de
la morada del Espíritu. La predicación del Evangelio siempre fue hecha en un lenguaje
conocido al predicador y a los oyentes.
El avivamiento en Samaria
1. La ocasión: Hechos 8:1-25.
Por las persecuciones en Jerusalén, el diácono Felipe, fue a Samaria y predicó a Cristo.
2. El incidente: Todos eran Samaritanos.
a. Había muchas conversiones, cuchas sanidades y milagros.
b. Muchos fueron bautizados en agua (incluyendo Simón, el mago).
c. Pedro y Juan fueron para investigar.
d. Impusieron las manos, oraron y recibían el Espíritu Santo.
3. Las consecuencias:
a. Recibían el Espíritu Santo - Hechos 8:17
b. (No dice que rabiaron en lenguas)
c. (¿Qué vio Simón que no había visto antes…?)
La Casa De Cornelio.
1. La ocasión: Hechos 10: 1-11: 13
a. Todos los que recibieron eran gentiles.
b. Cornelio: gentil, romano, soldado piadoso y hombre de oración.
c .La preparación de Pedro.
d. La predicación de Pedro.
2. El incidente:
a. "Mientras aún hablaba Pedro...el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían..."
b. El don del Espíritu Santo se derramó.
3. Las consecuencias.
a. Hablaron en lenguas y magnificaban a Dios.
b. Luego fueron bautizados en agua.
c. La iglesia se extiende a los gentiles.
Pentecostés en Éfeso
1. La ocasión: Hechos 19:1-7
a .Fecha y lugar: ocurrió en Éfeso unos 25 años después del día de Pentecostés.
b. Eran 12 judíos dispersados, discípulos de Apolos y bautizados en el bautismo de Juan
2. El incidente:
a. Pablo se encontró con 12 personas y después de explicarles, les bautizó en las aguas
en el nombre de Jesús.
b. Después de haberles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo.
c. Hablaron en lenguas" y profetizaron.
57
Consideraciones:
1. El Espíritu Santo fue prometido "a toda carne".
Hechos 2: 29 - Esto fue cumplido en Hechos:
Note: Estos son sólo ejemplos únicamente.
a. Hechos 2:1-4 a judíos.
b. Hechos 8:1-25 a Samaritanos.
c. Hechos 10 a Gentiles.
d. Hechos 19:1-7 a judíos de la dispersión.
2. Hablaron en lenguas.
En tres de las ocasiones dice que hablaron en lenguas (en Samaria es indicada). En dos
ocasiones dice que magnificaban a Dios y en una ocasión que profetizaban.
3. Es la voluntad de Tíos que todos sus hijos sean llenos.
Efesios 5:13 - Hechos 4:23-31 - Hechos 2:39 - Hechos 10:34.
Los propósitos y resultados de ser llenos del Espíritu Santo
En el individuo.
1. Poder para un ministerio espiritual. Lucas 1:13-17
2. Fortalecer para afrontar la tentación. Lucas 4:1-2
3. Preparar para testificar para Cristo. Hechos 2:1-4
4. Ayudar a testificar en lugares difíciles. Hechos 4:5-9
5. Dar coraje para hablar la palabra de Dios. Hechos 4:23-31
6. Preparación para obras especiales en la iglesia. Hechos 6: 1-3
7. Ayudar a obedecer y a predicar a Cristo. Hechos 9:17-20
8. Dar pozo en la persecución. Hechos 13:49-52
9. Dar una canción en el corazón y un espíritu de gratitud. Efesios 5: 18-21
10. Ayudar a morir sin tenor. Hechos 7:54-58
En la Iglesia.
1. "Recibiréis poder". Hechos 1:8
a. Poder para ver la visión de Dios para su iglesia en este mundo. 1° Pedro 2:9
b. Poder para hacer visible a Cristo por medio de su iglesia. Juan 13:35 - Hechos 1:8
Mateo 28:19-20 - Marcos 16:15-18
c. Poder para mantener la unidad en el cuerpo de Cristo. Juan 17: 20, 21 y 22.
2. Los dones del Espíritu.
Los dones son dados por el E.S. para facilitar la obra de El adentro del contexto de la
Iglesia. Todos los dones que Dios da a los hombres están incluidos en el don del E.S.
Efesios 4:8-1° Corintios 12:1-3
a. La diversidad de dones espirituales
1° Corintios 12:4-10; 12:12-28; 14:19. Romanos 12:6-8. Efesios 4:11-12 1° Pedro 4:11
Hay en estos pasajes 16 dones y ministerios.
58
b. la distribución de los dones.
Los dones son residentes en el Espirite Santo, pertenecen a él y él los manifiesta por
medio de individuos consagrados corno "él quiere", 1° Corintios 12.11.
-"a cada uno" - 1° Corintios 12:11 - cada uno en la iglesia puede y debe recibir un don.
-Los miembros siempre son dependientes los unos de los otros 1° Corintios 12.21.
c. Dones típicos:
1) dones de revelación:
- Palabra de sabiduría - Hechos 15:18.
- Palabra de ciencia - Hechos 5: 1-11.
- Discernimiento de espíritu - Hechos 5:4 y 14:9.
2) donen de poder:
- Fe - Hechos 21:34.
- Milagros - Hechos 5:12.
- Sanidades - Hechos 3:1-10 y 14: 8-10.
3) dones de expresión:
- Profecía - Hechos 13:28; 21:10-11 y Hechos 2: el sermón de Pedro.
Nota: Este don tiene por fin la edificación, exhortación y consolación de la iglesia. 1°
Corintios 14:3. Y no se trata de cosas infantiles pasajeras y sin importancia; se trata de
la vida, la fe y el crecimiento de la iglesia, el cuerpo de Cristo. Es para confirmar y
generalmente es dado en el lenguaje común, del pueblo.
- Lenguas: lenguas de alabanza o devocional no deberían ser interpretadas. El don de
lenguas en el contexto de la Iglesia siempre debe ser interpretadas.
- Interpretación de lenguas. Este es un don que es dado para asegurar sentido y
significado al don de lenguas.
Nota: algunas reglas para el ejercicio de estos dones de expresión:
Debe ser para edificación. 1° Corintios 14:26.
Debe ser hecho decentemente y con orden. 1° Corintios 14:40.
Nunca deberían hablar en una reunión más de tres. 1° Corintios 14:27.
Estos deben hablar por turno. 1° Corintios 14:27.
Si es lenguas, uno debería interpretar.
Si no hay intérprete, entonces no debería hablar en lenguas. 1° Corintios 14:23.
Debe haber control propio de parte del que habla. 1° Corintios 14:32.
No debe haber confusión. 1° Corintios 14:33.
Todo debe ser juzgado. 1° Corintios 14:29.
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Cuestionarios de TEOLOGÍA I:
Doctrina de la Salvación.
1. Explicar que es una doctrina cristiana y porqué piensa que es importante.
2. Describir los beneficios de la Salvación según el significado de la palabra.
3. Para que haya salvación debe haber un Salvador: contar todo sobre Él.
4. Exponer en detalle sobre qué es la Salvación y quién es su autor.
5. Especificar sobre los tiempos de la Salvación y cómo ser salvos.
Doctrina de la gracia.
1. Explicar qué es la Gracia; y que me dice el significado bíblico de esa palabra.
2. Describir cómo se vincula la Gracia y la salvación; y qué beneficios otorga.
3. Exponer sobre actitudes erróneas en relación a la Gracia.
Doctrina de la Vocación.
1. Hablar sobre el significado bíblico de la Vocación o llamamiento.
2. Describir qué es la Vocación; y si es irresistible.
3. Explicar los beneficios de es ser Llamados; y quién y cómo realiza la Vocación.
Doctrina de la Fe.
1. Qué es la Fe y qué no es la Fe.
2. Qué es tener Fe y cuál es la actitud de Fe hacia Cristo.
3. Cuáles serían algunas evidencias de la Fe.
Doctrina de la Conversión.
1. Describir qué es la Conversión en al AT y el NT.
2. Explicar todo sobre qué es la Conversión.
3. Exponer sobre la relación que hay entre Arrepentimiento, Fe y Conversión.
Doctrina de la regeneración.
1. Explicar el significado de la Regeneración.
2. Exponer sobre el significado bíblico de las palabras Regeneración, regenerar.
Doctrina de la Adopción.
1. Explicar la Adopción.
Doctrina de la Santificación.
1. Explicar la Santificación.
Doctrina de la Glorificación.
1. Explicar Glorificación.
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Anexos:
La Gracia.
-En Teología cristiana se entiende por gracia divina o gracia santificante a un favor o don gratuito
concedido por Dios para ayudar al hombre a cumplir los mandamientos, salvarse, o ser santo, o el
acto de amor unilateral e inmerecido por el que Dios llama continuamente las almas hacia Sí mismo.
-En el A T implica en primer lugar una actitud magnánima de benevolencia gratuita por parte de Dios
que se concreta luego en los bienes materiales que el receptor de tal gracia obtiene. Es decir, subraya
por un lado la humildad del receptor y la gratuidad del don. De ahí expresiones del tipo: “si he
hallado gracia ante tus ojos” (Gn34.11; Ex 3.21, 11.3; 12.36; Nm32.5, etc.) En otras ocasiones incluye
la recompensa (Dt28.50) aunque el favor de Dios sigue considerándose no obligado y gratuito.
-En el N T se encuentra la expresión en el episodio conocido como la Anunciación. Según el relato del
evangelista Lucas, el ángel Gabriel al saludar a María habría usado la expresión κεχαριτωμένη (llena
de gracia) que implicaría el tercer sentido de los empleados en el A T: una cualidad que hace que
María reciba de manera especial la benevolencia divina. En el resto del evangelio de Lucas se usa sea
para referirse a la cualidad de la persona sea también para la manifestación de benevolencia activa
por parte de Dios. -En el epistolario paulino y en los Hechos de los Apóstoles se da el sentido de:
un don que santifica el alma, que se opone al pecado y que Cristo ha merecido para los cristianos
(Rm4.4-5; 11.6; 2º Co12.9, etc.)
el evangelio (en contraposición a la ley (Rm6.14)
del poder de predicar y expulsar demonios o hacer milagros (Rm12.6)
el apostolado como misión (1º Co15.10)
las virtudes propias del cristiano (2º Co8.7)
la benevolencia gratuita por parte de Dios (Hch14.26)
actos de amor a los demás (como participar de la colecta para Jerusalén) (1º Co16.3)
el plan de salvación renovado tras la Encarnación (Gá5.4).
Las cartas de Pedro usan la expresión “gracia” para referirse a la salvación misma (1º Pe10.15) o al
evangelio (1º Pe5.12). También significa el don sobrenatural o las virtudes propias del cristiano (2º
Pe3.18; 1º Pe5.10).
-Diversas doctrinas.
1- El pelagianismo y san Agustín
Uno de los factores que propició la reflexión teológica sobre el tema de la gracia divina fue Pelagio
sostenía que todo mal solo podía imputarse a la libertad humana. La gracia es la acción externa en la
historia que lleva al hombre a responder a Dios teniendo por modelo a Jesùs. Sin embargo no habría
gracia “interna” o no se podría sostener una libertad humana si Dios actúa también en el interior del
hombre para moverlo a hacer el bien. A esta interpretación se opuso fuertemente san Agustín quien
subrayó el daño del pecado original y la absoluta necesidad de la gracia divina para poder hacer el
bien y vivir de acuerdo con los mandamientos. Esta gracia divina es concedida al hombre sin ningún
mérito de su parte, gratuitamente. Además es consecuencia de la presencia del E Santo. Sin embargo,
la acción de la gracia no suprime la libertad del hombre porque actúa por atracción, por amor.
El Concilio de Cartago del año 418 hizo eco a estas afirmaciones de san Agustín: “Quienquiera que
dijere que la gracia de Dios, por la que el hombre es justificado por medio de Jesucristo nuestro
Señor, vale solo para la remisión de los pecados que ya han sido cometidos, pero no como auxilio,
para que no se cometan, sea anatema” - “Acerca de los frutos de los mandamientos hablaba el Señor
pues no dijo: “Sin mí obraréis con dificultad” sino “Sin mí no podéis hacer nada” (Jn15.5). Canon 3 y 5
2- El semipelagianismo
Las doctrinas semipelagianas se opusieron a la teología de Agustín de Hipona y sostenían una especie
de predestinación así como la teoría del comienzo de la conversión se debe al esfuerzo humano. Aun
cuando la tesis es todavía de discusión entre teólogos (pues no se conoce con certeza el verdadero
alcance de su afirmación) San Agustín se enfrentó también a ellos como a los pelagianos sosteniendo
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la primacía total de la gracia en cualquier movimiento que lleve a la salvación o justificación. Incluso
el primerísimo acto de fe requiere una gracia especial de Dios según aclaron discípulos de Agustín.
3- El magisterio católico anti-semipelagiano
Algunos concilios africanos y los Papas se ocuparon especialmente del tema del semipelagianismo
subrayando de nuevo la necesidad de la intervención de Dios y su completa y gratuita iniciativa para
la salvación del hombre. Bonifacio II aprobó la profesión de fe y las conclusiones del Sínodo de
Orange (529) en una carta que dirigió al obispo Cesáreo de Arlés en 531 Allí retoma la enseñanza de
san Agustín: cualquier acto de fe requiere una gracia a modo de acción del E Santo. Esos documentos
fueron nuevamente asumidos y recalcados durante el Concilio de Trento a raíz de la justificación.
4- La gracia en la teología escolástica
Tomás de Aquino afirmaba que ni siquiera el primer movimiento de cualquier persona hacia la
conversión es obra de ella misma pues el hombre en la vía de la justificación (es decir, del perdón de
los pecados) no puede nada solo. Y tal justificación es obra del amor de Dios que no espera a que el
hombre sea inocente para amarlo sino que lo limpia, le ofrece de nuevo una vida de hijo que implica
una transformación y que comienza con la gracia del bautismo y las virtudes infusas y que no solo
eleva sino que también mueve al hombre a buscar a Dios y a amarlo. Juan Duns Scoto subraya que la
justificación es un querer de Dios independiente ligado solo a cuanto haya establecido con
anterioridad pues la libertad divina es absoluta. Una vez hecha esta distinción, introduce otra por la
que se separa la recepción de la gracia y de las virtudes infusas que es, en un momento posterior, la
llamada de Dios por la que el hombre queda justificado antes sus ojos. En el nominalismo se acentúa
todavía más la posición de Scoto sobre la independencia y libertad divina de manera que es Dios
quien escoge a algunas personas y espera de ellos los actos conformes que les permitan salvarse. Por
tanto, no son necesarios los dones ni la gracia sino la acción correcta, el obrar según Dios quiere.
5- Lutero y el Concilio de Trento
Aun cuando Lutero asumió la tesis de la absoluta libertad de Dios y la no necesidad de obras para
alcanzar la justificación o salvación, usa la teoría de la imputación jurídica de los méritos de Cristo que
le permite explicar la acción divina y la colaboración humana sin caer en el pelagianismo. En la
teología luterana la gracia ocupa un lugar privilegiado: el hombre ha sido de tal manera dañado por el
pecado original que no le es posible realizar el bien ni cuenta con la libertad necesaria para hacerlo.
La justificación ocurre por -sola gracia- sin ningún mérito de parte del hombre al que solo se pide la
fe. De hecho, los reformadores acusaban a Roma de haber caído en una forma de semipelagianismo
al subrayar la acción humana que sería necesaria para la salvación. De ahí que el concilio de Trento se
centrara en la transformación que obra la gracia en el hombre y afirmara que queda realmente libre
del pecado y de cualquier marca que pudiera causar la reprobación de Dios aun cuando el hombre
deba luchar, con ayuda de la gracia, todavía contra la concupiscencia. La acción de Dios no solo limpia
sino que también eleva al hombre: por tanto, sigue siendo Él la causa eficiente de la justificación.
6- De auxiliis
Tras el concilio de Trento y en medio de las controversias con los luteranos, los teólogos católicos se
dedicaron a profundizar la noción de gracia y la acción de Dios con la libertad humana en la salvación
del hombre. Se desarrolló una polémica entre escuelas a partir de los escritos del dominico Domingo
Báñez sobre la predeterminación. Algunos miembros de la Compañía de Jesús como Luis de Molina
se opusieron frontalmente a sus teorías y generaron la disputa. Para el tema de la gracia el punto en
discusión dentro de la polémica era la eficacia de la gracia divina y su relación con la predestinación.
7- Jansenismo. Aunque se desarrolló al mismo tiempo que la controversia de auxiliis el jansenismo
permitió una nueva discusión sobre temas relacionados con la gracia. Jansenio en el Augustinus
(1640) asume parte de las tesis de Bayo sobre la naturaleza humana: la situación original es la propia
del hombre, y, por tanto, la gracia le es debida. Luego opone de tal manera la naturaleza del hombre
caído con la anterior que no sería posible a tal hombre realizar ninguna obra buena. Abunda en
detalles de cómo las llamadas “gracias actuales” (necesarias para obrar una obra buena) se dan. Las
disputas sobre el jansenismo se prolongaron con diversas condenas de los Papas hasta 1794. La
63
condena de las proposiciones de Pascasio Quesnell permite a la doctrina católica aclarar que la
condición de Adán y Eva con sus dones era sobrenatural.
8- En el catecismo de la Iglesia católica (1992)
El catecismo dedica un apartado a tratar el tema de la gracia: los números 1996 a 2005. Ofrece una
definición: La gracia es el favor, el auxilio gratuito que Dios nos da para responder a su llamada: llegar
a ser hijos de Dios, hijos adoptivos, partícipes de la naturaleza divina, de la vida eterna. Subraya
además que tal participación es sobrenatural en el sentido de que sobrepasa las posibilidades de la
naturaleza humana. Se habla también de la distinción entre gracia habitual (el don permanente de
esa vida divina que permite la relación con Dios) y gracias actuales como intervenciones de Dios en el
camino de santificación de cada cristiano, incluso la preparación a recibir este don es también gracia.
Otra distinción se da entre gracias sacramentales –las que vienen con cada uno de los sacramentos y
gracias especiales que el E Santo concede para alguna situación particular o para la vivencia de un
determinado tipo de vida (la así llamada gracia de estado). Finalmente el catecismo recuerda que la
gracia divina es sobrenatural y no es “experimentable” por tanto, como afirmó ya el Concilio, solo se
conoce por la fe, no se puede deducir una justificación o salvación como si fuera un dato empírico.
9- Visión de la teología Evangélica (‘verdadera’)
La gracia no equivale a tratar a una persona de acuerdo a sus méritos, o mejor de lo que merece»,
«equivale al trato misericordioso sin la más mínima referencia a sus merecimientos. La gracia es amor
infinito que se expresa por medio de bondad infinita». La gracia de Dios hacia los pecadores se ve en
el hecho de que Él mismo, por medio de la expiación de Cristo pagó toda la pena por el pecado, por
lo cual puede perdonar con justicia el pecado sin tener en consideración el mérito o demérito del
pecador. El pecador no es perdonado porque Dios sea misericordioso para excusar sus pecados, sino
porque hay redención mediante la sangre de Cristo (Rm3.24; Ef1.7). La gracia de Dios se revela al
proporcionar una expiación por la cual puede al mismo tiempo justificar a los impíos (Jn3.16) y
reivindicar su ley santa e inmutable.
Fuentes: [Link]
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ella habita el Espíritu Santo. De este modo, el Espíritu Santo quedaba como garante de la enseñanza
del magisterio y de sus decisiones, y, por supuesto, de la interpretación de la Biblia.
[Link] MUY-BREVE-RESUMEN-DE-LA-TEOLOGIA-DE-GRACIA
¿PREDESTINADOS?
El texto de Romanos 8,28-30 genera en todo lector una inquietud por el significado filosófico o
doctrinal de la presciencia divina y de su predestinación de la vida humana. Al menos, estos tres
versículos han generado a lo largo de la historia del pensamiento humano y de la teología, un debate.
Un marco interpretativo erróneo. (Fuente: [Link]
Es erróneo querer abarcar profundos misterios a partir de estos versos. Así debemos leer Romanos
8,28-30 (todo el capítulo) a la luz de las relaciones paterno-filiales que ha establecido Pablo en su
carta. Y quien habla de relaciones paterno-filiales, habla de relaciones entre padre y heredero.
Así, Pablo ha venido hablando en los capítulos previos de la Ley como instrumento pedagógico
aplicado al niño (cap7). Pero la Ley era tan sólo un instrumento de la "justicia" (8,3.10), y se presenta
al Espíritu como superación del temor a la amenaza de la Ley (8,15-17), que conduce a una relación
personal entre hijos y padre (Abba). Es decir, en realidad, Pablo está empleando la metáfora del
proceso de formación personal que alcanza su punto de madurez con una relación personal de
libertad -y ya no de simple obediencia- con el padre, como marco de la relación entre la Ley y el
Espíritu. Es una vez alcanzada esta madurez, que el hijo comienza a ser considerado heredero, que
debe formarse para recibir y gestionar la herencia del padre. Hay un “gemir" (8,18.23), pero es el
gemir del heredero, no el del esclavo o el del hijo sometido al padre. El cap8 en realidad viene a decir:
al heredero que aprende incluso sufriendo las dificultades circunstanciales, siempre posibles y
arbitrarias, (8,17-27), le corresponde, precediéndole, el Padre que: 1º.- Enseña DIRIGIENDO todo el
proceso de instrucción hasta su perfecta culminación. 2º.- y que pone en ese proceso no sólo su
empeño sino también sus sentimientos internos (8,28-30), 3º.- por lo que actúa con la máxima
previsión en todo. Es decir, aquí no se está desvelando ningún misterio, sino que se está hablando de
la acción paterna nacida de un amor absoluto por el hijo, al que se quiere preparar para su madurez
plena al recibir herencia y tener que gestionarla. Por lo tanto Pablo está afirmando que el amor de
Dios es íntegro e integral, esto es, que busca la perfección y el bien supremo para el hijo.
Claro que todo esto presupone que el padre tiene un conocimiento que precede al del hijo, todavía
inmaduro (“a los que antes conoció”). Claro que presupone que el padre hace a favor de sus hijos
cuantos preparativos están en su mano (“a los que antes conoció, también los predestinó para que
fueran hechos conformes a la imagen de su Hijo...y a los que predestinó, a éstos también llamó...”). Y
claro que presupone que el padre está pensando en quienes se saben sus hijos (“a los que aman a…”)
Es decir, toda la acción ‘pre-determinante’ del padre no es más que la acción paterna de preparación
de sus hijos para que maduren y sean capaces de ser verdaderos herederos. Y o que Pablo está
diciendo es que nada de cuanto el padre determina o hace, nace de otra cosa que no sea el amor y
cuidado por sus hijos. Éste es el acento de este texto, y no el misterio de una predeterminación.
Otro aspecto importante de la metáfora paterno-filial empleada por Pablo, es que el padre no trata a
su hijo, infante o adolescente, como a tal, sino que ya tiene en mente cuál ha de ser su futuro. Cierto,
en nuestra época de supuesta autonomía personal, podríamos ser críticos con esta pretensión. Pero
lo cierto es que todo padre y toda madre tiene en mente a un hijo adulto, bien formado y persona
capaz. Al menos esto. Por eso, el círculo pedagógico descrito por Pablo sería:
1º. El Padre "conoce de antemano", ve al hijo no como niño o adolescente no como tal sino como
heredero. 2º. Por tanto toma la determinación de trabajar para convertirlo en tal (le fija un destino y
da las instrucciones para que le conduzca al mismo; o sea, le predestina). 3º. Le declara su voluntad
(le llama). 4º. Le capacita jurídicamente (lo justifica), aunque tal capacitación también conlleva una
realidad cotidiana, y no una mera ficción jurídica. 5º. Lo trata como tal (los glorificó), es decir, anticipa
su propia gloria como amo.
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EL EXITO DE LA PEDAGOGIA ES QUE EL HIJO/HEREDERO ALCANCE A SER LO MÁS PERFECTO, CRISTO, QUE ES LA HERENCIA VERDADERA .
Conclusión. Poco a poco, si se va entrando en el proceso de madurez personal, se van descubriendo
los propósitos y significados de la acción paterna, conoció - predestinó - llamó - justificó - glorificó.
LA PREDESTINACIÓN.
La predestinación es la doctrina por la cual la salvación o condenación definitivas de cada persona ha
sido ordenada de antemano y cualquier acción libre en este sentido sería inútil.
Las controversias con la herejía medieval del PELAGIANISMO provocaron en San Agustín (354-430dC)
su teoría del Libre Albedrío, un concepto parejo al de libertad. En el siglo XVI Martín Lutero y Juan
Calvino desarrollaron algunas teorías en favor de la predestinación, el último con una gran resonancia
social. Calvino dice que Dios elige a unos hombres para la salvación eterna (concepto teológico
equivalente a la felicidad plena) y a otros para la condenación.
El Islam, tal y como lo esboza el Corán, aboga por la predestinación: el resultado de toda acción
humana está de antemano determinado, incluso el momento de la muerte de cada uno.
Las religiones orientales así como la religión politeísta greco-romana tenían una concepción del
devenir del hombre y de la naturaleza como algo predeterminado y circular; en medio aparece el don
de poder romper ese contínuo.
DETERMINISMO Y PREDESTINACIÓN. Ambos términos resultan equivalentes, el segundo lo
utilizaremos casi de forma exclusiva en el ámbito de la Teología. La persona que cree en el destino
tratará de preveelo o incluso puede que hasta intentar dominarlo. Difícilmente se sentirá libre
aquella persona que se siente títere de las estrellas o de un dios que prevé y controla el
comportamiento de todos. De igual manera que no se puede ser un esclavo si uno se siente
responsable del mundo en sus actos. El determinismo absoluto pretendería explicar todo el universo
por un encadenamiento de causalidades necesarias y automáticamente negaría la libertad del
hombre y su capacidad de acción.
El llamado determinsmo teológico admitiría la libertad de Dios pero no la del hombre; y hay otras
teorías deterministas que negando la existencia de Dios ven en el mundo un sistema cerrado en el
que todo se explicaría por el juego necesario de principios físicos inmutables.
ALTERNATIVAS AL DETERMINISMO. La teología judeo-cristiana nos presenta al hombre bíblico que
irrumpe en la historia dotado de una capacidad tremenda y fascinante de romper todo determinismo
: la libertad. En los orígenes Dios da al ser humano la posibilidad de ser causa inteligente libre a fin de
completar la Creación. Es decir que seríamos libres como libre es Dios y por tanto en esto semejantes
a él. Dios opta por compartir su libertad haciendo al hombre co-creador. El desvío o la transgresión
de los límites. De este modo el hombre debe "caminar" hacia su destino último por elección libre. Al
desvío de este camino se le llama falta o pecado. En el primer libro de la Biblia (Gn 2,17) aparece el
primer pecado: "...el día que comiéreis de él morireis", se refiere al árbol de la ciencia del bien y del
mal, se refiere a los límites a la libertad que nos corresponde como criaturas y que nos toca respetar.
Normas y Leyes. La libertad tiene unos límites a parte de nuestras limitaciones naturales, son las
limitaciones que nos impone la libertad de los demás, normas que regulan el "buen uso" de la
libertad. A primera vista parece que nos coartan la libertad, pero igual que entendemos que para
regular el tráfico son imprescindibles las señales que aparentemente "me" limitan... en cambio "nos"
garantizan la circulación a todos, así la libertad de todos queda garantizada.
Por otra parte este concepto de libertad tiene otra particularidad, siempre ha de estar orientada a
hacer el bien. Sólo de esta manera la libertad alcanza la perfección, no transgrede sus límites
naturales (la verdad) y al permitir la libertad de los demás alcanza la justicia. En la teología cristiana la
libertad es auténtica cuando se convierte en servicio a los demás. La teología cristiana se opondria a
toda forma de determinismo absoluto que por un lado acabaria negando la libertad del hombre y
también la de Dios. La Biblia traza un camino hacia la libertad y es en el encuentro con la VERDAD,
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aquella que hace a los hombres libres según el evangelio. En las profecías de Isaías Jesús vino a
"anunciar la liberación a los cautivos, a devolver la libertad a los oprimidos"(Lc 4,18).
En este modesto ensayo teológico hemos podido comprender cómo el determinsmo absoluto nos
acabaría convirtiendo en marionetas, no libres y por tanto no responsables. Estaríamos en el mundo
a merced de los "vientos" y perderíamos el preciado don de la libertad.
Fuente: [Link]
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