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Filosofía Medieval: Dios y Razón

La filosofía medieval se centró en Dios y surgió una asociación entre filosofía y religión. Figuras como San Agustín, Santo Tomás de Aquino y Guillermo de Ockham contribuyeron al desarrollo del pensamiento medieval. San Agustín consideró que Dios creó el mundo de la nada y que el mal es la ausencia de Dios. Santo Tomás de Aquino asumió la teoría aristotélica del alma y el cuerpo. Guillermo de Ockham fue crítico de sistemas filosóficos previos y
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Filosofía Medieval: Dios y Razón

La filosofía medieval se centró en Dios y surgió una asociación entre filosofía y religión. Figuras como San Agustín, Santo Tomás de Aquino y Guillermo de Ockham contribuyeron al desarrollo del pensamiento medieval. San Agustín consideró que Dios creó el mundo de la nada y que el mal es la ausencia de Dios. Santo Tomás de Aquino asumió la teoría aristotélica del alma y el cuerpo. Guillermo de Ockham fue crítico de sistemas filosóficos previos y
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Antropología Medieval

La filosofía dada en Europa y el Oriente Medio durante el período conocido como Edad
Media, periodo que se extiende desde la caída del Imperio Romano de Occidente en el siglo
V d. C. hasta el descubrimiento de América en el año 1492 d.C.
A diferencia de lo que había ocurrido con la filosofía griega, que había centrado su reflexión
en torno a la determinación del objeto, la filosofía medieval centrará su interés en Dios. La
filosofía helenística había dado una orientación práctica al saber, dirigiéndolo hacia la
felicidad del hombre. Frente a la inicial hostilidad hacia la filosofía manifestada por algunos
de los primeros padres apologistas cristianos, sus continuadores encontrarán en la filosofía,
especialmente a partir del desarrollo del neoplatonismo de Plotino, un instrumento útil, no
sólo para combatir otras religiones o sistemas filosóficos, sino también para comprender, o
intentar comprender, los misterios revelados. Surge de ahí una asociación entre filosofía y
cristianismo o, más en general, entre filosofía y religión, que pondrá las bases de la futura
filosofía medieval, entre los cristianos, los musulmanes y los judíos.

La fe, que suministra las creencias a las que no se puede renunciar, tratará de entrar en
diálogo con la razón. La inicial sumisión de la razón exigida por la fe, dejará paso a una
mayor autonomía propugnada, entre otros, por Santo Tomás de Aquino, que conducirá, tras
la crisis de la Escolástica, a la reclamación de la independencia de la razón con la que se
iniciará la filosofía moderna.

1. San Agustín de Hipona


San Agustín Considera que Dios creó el mundo de la nada. Esta
es una idea bíblica. Los griegos tendían a pensar que el mundo
existió siempre. Pero él opinaba que antes de que Dios creara el
mundo, las ideas existían en los pensamientos de Dios. Incorpora
de esta manera las ideas platónicas en Dios, salvando así al
pensamiento platónico de las ideas eternas.
Este personaje recurre al neoplatonismo y opina que el mal es la
ausencia de Dios, el mal no tiene existencia propia, es algo que no
es, porque la creación de Dios es en realidad solo buena. El mal
se debe a la desobediencia de los hombres.
En la antropología agustinista, el hombre no es un compuesto sustancial de cuerpo y alma,
si no que es esencialmente es un alma que sirve de cuerpo, lo posee y lo gobierna. El alma
es creada directamente por Dios en cada caso; por esta razón ella siempre estará tendiendo
hacia él como su centro de gravedad.

San Anselmo de Canterbury


San Anselmo había presentado ya algunos argumentos sobre la
demostración de la existencia de Dios, acompañando a otras
reflexiones de carácter marcadamente teológico. La demostración
que nos ofrece en el "Proslogion" fue motivada, según sus propias
palabras, por la petición de sus compañeros benedictinos de reunir
en un solo argumento la fuerza probatoria que los argumentos
presentados en el "Monologion" ofrecían en conjunto. Con esta
prueba, conocida como "argumento ontológico", San Anselmo
pretende no sólo satisfacer dicha petición sino también dotar al creyente de una razón sólida
que el confirme indudablemente en su fe.
El argumento se desarrolla, pues, a partir de una definición de Dios que, a juicio de San
Anselmo, puede ser comprendida y aceptada por cualquiera. En un segundo momento se
centra en el análisis de esa misma idea y en sus implicaciones, recalcando el absurdo que
resultaría de concebir mentalmente un ser perfecto y negarle la mayor perfección: la
existencia. Concluye afirmado la existencia necesaria de Dios como una exigencia de la
razón para evitar tal absurdo.

Santo Tomás de Aquino


Asume la teoría hilemórfica de Aristóteles. El hombre está formado
por materia y por forma (alma, esencia), y su relación es substancial,
es decir: ambas son necesarias para constituir la substancia humana.
Sin embargo, estos dos componentes esenciales del ser vivo no son
absolutamente separables, como posteriormente afanaría Descartes.
El alma necesita del cuerpo para poder así, realizar todas las
funciones de la actividad sensitiva, vegetativa e intelectiva ( el hombre
no posee ideas innatas y forma sus ideas a partir del mundo sensible).

El alma humana creada por Dios es inmortal y está destinada a permanecer unida al cuerpo.
Ahora bien, esta unión del alma con la materia no constituye ninguna cárcel como había
señalado Platón.

Guillermo de Ockham

Ockham se caracteriza por ser un crítico demoledor de


todos los sistemas filosóficos precedentes: el
aristotelismo, el agustinismo y el tomismo. Este
criticismo fue la actitud característica del s. XIV; su
florecimiento se vio favorecido por las circunstancias
sociopolíticas, pero conviene tener en cuenta otras
razones filosóficas. El criticismo del s. XIV es una
consecuencia de la nueva visión filosófica surgida a
partir del descubrimiento del aristotelismo en el s. XIII,
un sistema que nada debía al cristianismo ni a la Biblia,
y que aparecía como resultado de la razón y al margen de la fe. Esta circunstancia favoreció
ampliamente la idea de que la razón y la filosofía son autónomas.
La concepción de la filosofía como disciplina autónoma impulsó el criticismo: la filosofía es
esencialmente crítica, revisa sus presupuestos y sus conclusiones.

Textos tomados de: [Link]


[Link]

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