ASIGNATURA:
Historia de la Psicología
FACILITADORA:
Ofélia Almanzar
PARTICIPANTE:
María Luisa Meregildo Duran
201900440
Lucerna, Municipio Santo Domingo Este, enero del 2019
Después de consultar la bibliografía señalada y otras fuentes de interés
científico para el temático objeto de estudio, se aconseja que realices las
siguientes actividades:
Has un resumen sobre la situación actual de la Psicología en la República
Dominicana, elabora por lo menos 10 preguntas en relación a carrera de
Psicología, la práctica profesional de la Psicología en nuestro país, la ética en
el psicólogo dominicano, entre otros temas.
LA “PSICOLOGIA DEL DOMINICANO”
El primer intento por describir psicológicamente al hombre dominicano está
contenido en el ensayo "La Alimentación y las Razas" del periodista, cuentista y
sociólogo intuitivo dominicano, José Ramón López (1866-1922), publicado por
primera vez en Santiago de Cuba en 1896 (véase López, 1991). La tesis de
López se puede resumir en que la pobre salud física del dominicano, su atrofia
intelectual y su incapacidad para ascender a las formas más elevadas de la
vida civilizada, tienen su origen en la mala alimentación; ésta debilitó al hombre
dominicano, le empobreció la fuerza cerebral y lo hizo perezoso e indolente.
Tres son los rasgos principales que, en opinión de López, la degeneración
causada por la deficiente alimentación ha impreso en el carácter de los
campesinos dominicanos: La imprevisión, la violencia y la doblez. La
imprevisión, porque la previsión es una sucesión de esfuerzos mentales bien
dirigidos, de los cuales no es capaz un espíritu desprovisto de vigor y
conocimiento. Sólo quien tiene conocimiento de causa puede ser previsor,
pues a fuerza de razonamiento, puede ir de lo conocido a lo porvenir. Los
degenerados, los escasos de entendimiento apenas pueden columbrar el
presente. En cuanto a la violencia, ésta es la consecuencia natural de un
entendimiento perezoso e ignorante, para el cual razonar es trabajo recio y a
veces imposible; por ello, en toda contradicción preferirá siempre aniquilar al
contrario antes que desarrollar una complicada argumentación para
convencerle. Finalmente, la doblez como rasgo del carácter del campesino
dominicano, responde, según López, a la inferioridad en que coloca la
degeneración intelectual al que la sufre, respecto a los que gozan de un
entendimiento despejado. Según López, es un homenaje a la superioridad
ajena, un temor constante de salir mal librado en todas sus relaciones. Los tres
rasgos del carácter señalado generan vicios secundarios. Por ejemplo, la
perezosa imprevisión hace al campesino jugador empedernido, la violencia le
convierte pronto en homicida, y la doblez le cierra el camino a la prosperidad
honrada (López, 1991, pp. 33-38).
Al enfocar la situación del hombre de la ciudad, López señala que la
degeneración en las ciudades, sobre todo en lo psicológico, ha ocurrido a
saltos, a diferencia de la forma gradual en que ha ocurrido en los campos. En
este sentido, agrega:
La gimnasia mental continua de la vida urbana mantiene el cerebro de manera
que es lo último que sucumbe en la ruina del organismo. El cuerpo se va
extenuando de generación en generación y todavía próximo a inutilizarse
derrama en él la inteligencia sus postreros fulgores como los de la lámpara al
quemar las últimas gotas de aceite. La catástrofe sobreviene de sorpresa.
Súbitamente aparecen los desórdenes nerviosos, y los hijos de hombres de
buen juicio, últimos retoños de una raza debilitada, nacen neuróticos, afligidos
de extrañas manías, con propensión tenaz a la locura, que se desarrolla en el
tránsito difícil de la puerilidad a la adolescencia, o en cuanto violentas
emociones conmueven su ánimo. Se podrían citar ya familias enteras cuyos
miembros adolecen de trastornos mentales; y otras con el sistema nervioso tan
quebrantado que carecen de muchas de las condiciones necesarias para
alcanzar o mantener el bienestar, perdidas ya la iniciativa y la constancia, y
tupida la comprensión de manera que no les permite el entendimiento completo
y el dominio de los asuntos que les interesan.
Como vía de regeneración, López propone el retorno a una alimentación
abundante, sana, nutritiva, y consumida a intervalos regulares. Según López,
"La raza es buena, tenaz y conserva todavía en embrión las excelentes
condiciones que extingue durante el crecimiento la mala alimentación.
Obsérvese con cuidado a nuestros niños. Tienen inteligencia sutilísima; son
vivaces, fuertes, ágiles. Pero a medida que van desarrollándose en un medio
desfavorable por la escasez de nutrición, esas bellas cualidades se atenúan o
se borran en vez de aquilatarse, y sucede muchas veces que quien fuera un
lince a los ocho años, a los veinte es casi un topo. Qué espirituales, qué
hermosas, qué fuertes serán las generaciones futuras si se las cría de hoy en
adelante con educación griega, dotándolas de cuerpo vigoroso y bello, para
que el alma tenga instrumento hábil con qué manifestarse en todas formas
Hoy, a 113 años de la publicación original de "La Alimentación y las Razas", no
se necesita de mucho análisis para determinar la debilidad explicativa de la
tesis de José Ramón López a causa de su reduccionismo y unilateralidad. Más
interesante es saber que un contemporáneo de López, Rafael J. Castillo,
desmontó pieza por pieza todo el aparato argumentativo contenido en "La
Alimentación y las Razas", desde los supuestos hechos usados como
elementos de prueba hasta la urdimbre lógica propiamente dicha de los
argumentos de su autor, poniendo de manifiesto las debilidades tanto
empíricas como inferenciales de la tesis mencionada.
En 1940 comienza una etapa nueva para el estudio de la psicología en
República Dominicana. Fue durante ese año cuando por primera vez se
empezó a enseñar algunas asignaturas psicológicas en la Facultad de Filosofía
de la Universidad de Santo Domingo, entonces la única universidad del país.
El Dr. Fabio A. Mota, médico de amplia cultura filosófica, profesor de
Psiquiatría en la Facultad de Medicina, enseñaba un curso de Psicología
Anormal a los estudiantes de Filosofía, mientras que el Dr. Salvador Iglesias,
graduado en Filosofía en Roma y con cursos de Psicología en varias
universidades norteamericanas, enseñaba los cursos de Psicología General,
Aplicada y Educativa.
En 1945 se publicó la primera obra de carácter psicológico en República
Dominicana. Fernando Sainz, un exiliado profesor y escritor español, reunió y
publicó en forma de libro una serie de artículos sobre la psicología del
dominicano, los cuales habían aparecido previamente en las ediciones
dominicales del Diario La Nación, de Santo Domingo (Sainz, 1945). Sobre una
base puramente anecdótica, el autor pretende describir la personalidad del
dominicano, y lo hace en los siguientes términos:
El dominicano es mucho más complejo que su apariencia. Su pensar es
filosófico teorético; sostenedor de doctrinas y opiniones. Pero si se trata de
actuar es preferentemente positivista y pragmatista. Salta de la metafísica al
practicismo con soltura que le permite no posar en el largo camino intermedio,
que es la ciencia.
Siente la cortesía y la amabilidad en su sangre. Es generoso, sobre todo con
los extraños, y le encanta prestar servicios, tanto por lo que puedan beneficiar
a quien los reciba como por experimentar la sensación protectora. Disculpa los
agravios y desdenes y no guarda rencor largo tiempo.
Es genuinamente tradicionalista. Cultiva los usos y costumbres ancestrales
haciendo una traducción original a la época actual.
Es enormemente conformista. Acepta su suerte sin protesta. Resiste la
adversidad como un estoico, y celebra la dicha como un niño. Ama la vida
como un epicúreo. Se cuida, se médica y se trata con sabiduría y técnica
populares inigualables. Al servicio de su salud pone toda la gea, la fauna y la
flora, la experiencia, los doctores, los hechiceros y la corte celestial; pero si
llega para él o sus deudos el último momento lo acata con ejemplar
conformidad.
Elabora por lo menos 10 preguntas en relación a carrera de Psicología.
1. ¿Cuánto tiempo tardaré en ser psicólogo?
Lo normal es que dure entre cuatro y cinco años, pero cada persona es un
mundo. Depende del ritmo, del tiempo que tengas a disposición y de tus
objetivos.
2. ¿Es muy difícil la carrera de Psicología?
Tu trabajo y empeño serán fundamentales. Leer, informarte, interpretar y
analizar informaciones complejas de psique, conducta y relaciones
interpersonales será clave para desarrollar tus conocimientos y superar la
carrera.
3. ¿Seré capaz de lidiar con los problemas de los demás?
Las prácticas que realizarás durante la carrera te ayudarán a valorar tu aptitud,
y te enseñarán las técnicas necesarias para sentirte capaz de conseguirlo.
4. ¿Cuáles son las salidas de la carrera de Psicología?
Las figuras de psicólogo clínico o psicoanalista no son las únicas salidas.
Gestor de recursos humanos, la psicología social, la investigación, la psicología
especializada en algún trastorno o característica particular, la docencia…son
sólo algunos de los perfiles en los que podrías desembocar.
5. ¿Son altos los ingresos económicos de un psicólogo?
No nos engañemos, cómo en todas las carreras, están los que ganan bien, y
los que no, que son la gran mayoría. Una pequeña dosis de suerte y asumir
algunos riesgos, además de un trabajo duro y constante te ayudarán siempre a
conseguir tus objetivos, también económicos.
6. Estudiar Psicología para “sentirme mejor”, ¿es buena idea?
Estudiar psicología sólo para comprenderte mejor a ti mismo no es la mejor
idea, para eso están los libros o los psicoterapeutas.
7. ¿Dónde debo informarme?
Internet es una óptima herramienta, pero no debe ser la única. Acércate a la
facultad, contacta con alumnos, y pregunta todas tus dudas e inquietudes.
Toda la información posible te ayudará a tomas una mejor decisión.
8. ¿Es buena idea pedir consejo a profesionales?
Sí. Seguro que un profesional de la psicología podrá darte más información
para resolver tus dudas.
9. ¿Soy demasiado viejo para estudiar Psicología?
El conocimiento no tiene edad. No te dejes influenciar por factores como la
edad, y si es lo que verdaderamente quieres hacer, no lo dudes.
10. He empezado a estudiar Psicología y me he dado cuenta de que no es
lo mío, ¿qué hago?
Si este es tu caso, no esperes demasiado para tomar una decisión. De todos
modos, hay que darse cuenta de que estudiar una carrera no implica
obligatoriamente tener que ejercer de ello en el futuro.
La práctica profesional de la Psicología en nuestro país, la ética en el
psicólogo dominicano, entre otros temas.
Durante las primeras décadas de ejercicio profesional de la psicología en la
República Dominicana, fueron predominantes las labores clínicas y de
orientación vocacional. Eran muy pocos los psicólogos que prestaban servicios
en organizaciones e industrias. En los últimos años sin embargo, como
consecuencia del proceso de modernización que ha experimentado la sociedad
dominicana, es cada vez mayor el número de psicólogos que brinda sus
servicios en el campo de la psicología organizacional y/o industrial.
Antes del año 2001, para el ejercicio profesional, sólo se requería la
autorización del Poder Ejecutivo de la nación, la cual era otorgada
rutinariamente, previa solicitud a través de los canales institucionales
correspondientes. La única regulación existente entonces era el Código de
Ética, aprobado por la Asociación Dominicana de Psicología (ADOPSI) en
asambleas realizadas desde el 25 de marzo hasta el 9 de abril de 1980. En
fecha 9 de enero del año 2001 se promulgó la Ley No. 2201, la cual creó el
Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI). Dicha ley establece requisitos
precisos de formación para el ejercicio profesional en las diferentes áreas de la
psicología.
No hay duda de que la psicología dominicana ha ido conquistando poco a poco
un mayor espacio en la sociedad dominicana. Psicólogos y psicólogas
dominicanos trabajan hoy al servicio de la salud pública y la educación pública
y privada, de instituciones empresariales tanto de producción como de
servicios. A pesar de ello, elevar la calidad de los servicios profesionales de
carácter psicológico sigue siendo una tarea abierta para las instituciones
universitarias comprometidas con la formación de recursos humanos en
psicología. De lo que hagamos ahora depende que el futuro sea mejor que el
pasado.
Don Quijote de la Mancha, montó en cólera cuando se enteró de que alguien
había escrito la historia sin darles el crédito que, según él, merecían sus
hazañas. Sólo espero que aquellos psicólogos dominicanos que consideren
que sus méritos no han sido lo suficientemente reconocidos en la historia que
he contado, sean más pacientes que el ingenioso hidalgo de la Mancha.
El pensamiento popular dominicano es afectado por una serie de conjuntos de
prejuicios que hemos denominado completos. Estos nos inducen a juzgar
superior todo lo extranjero por el solo hecho de serlo. A darle sentido colonial a
nuestras cosas políticas, sociales o nacionales. A sentirnos afectados por las
condiciones geográficas de nuestra Patria. A creernos amenazados por Haití o
a reputar como despreciables o perjudiciales las cosas haitianas. A considerar
como superiores las personas o las cosas de una región por el solo hecho de
pertenecer a ella. A adoptar ideas y costumbres típicamente yanquis, por
reputarlas originales y superiores a las nuestras. Y, por último, a identificarnos
con la crisis cultural europea, provocada por las dos últimas guerras mundiales
Patín considera que a los dominicanos nos falta una noción clara de lo que
somos como pueblo y de cuál es nuestra psicología, pues aunque sabemos lo
que somos geográfica e históricamente, todavía no disponemos de una obra
que nos diga desapasionadamente lo que somos, psicológicamente hablando.
A fin de superar los complejos que lo aquejan,
El pueblo dominicano necesita de una ideología sabía que le dé conciencia de
su propio valor, que le quite de los ojos la bruma que empaña su visión. La
carencia que hay en nosotros de hombres de pensamiento dificulta la empresa.
Por lo regular la mayor parte de nuestra juventud se inclina al Arte, muy pocos
se entregan al cultivo de la Filosofía o la Ciencia.
Conocer lo que somos; saber lo que fueron nuestros antepasados; valorar
certeramente sus actos; apreciar con exactitud lo que valemos, tal es lo que
esperamos que nuestros hombres de estudio nos hagan aprender.
Finalmente, el autor termina su primer ensayo afirmando la necesidad de la
higiene mental, del fortalecimiento de la mente con principios o ideas sanas
que constituyan verdaderas barreras contra la intromisión de ideas perniciosas
o nocivas.
En el segundo ensayo incluido en el opúsculo mencionado, Patín habla de la
vida en los arrabales de Santo Domingo, de manera especial en los patios
llenos de habitaciones denominados cuarterías, y de la psicología de sus
habitantes, a los que genéricamente llama plebe.