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INFORME

El informe psicopedagógico describe los antecedentes personales y familiares de un niño de 5 años y 10 meses. Presenta dificultades de atención, hiperactividad, conductas impulsivas y tartamudeo. Obtuvo un CI de 89, categorizado como normal inferior. Proviene de una familia extensa y cercana. Se recomienda estimulación adecuada para mejorar su aprendizaje y desarrollo.

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INFORME

El informe psicopedagógico describe los antecedentes personales y familiares de un niño de 5 años y 10 meses. Presenta dificultades de atención, hiperactividad, conductas impulsivas y tartamudeo. Obtuvo un CI de 89, categorizado como normal inferior. Proviene de una familia extensa y cercana. Se recomienda estimulación adecuada para mejorar su aprendizaje y desarrollo.

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INFORME PSICOPEDAGÓGICO

1. Datos personales

1.1. DE IDENTIFICACIÓN
 Nombre : L. G...
 Centro : I. E. “…”
 Domicilio :…
 Fecha de nacimiento: 28 de enero del 2013
 Edad : 5 años 10 meses

1.2. ANTECEDENTES
 Historia evolutiva

Madre refiere que durante su gestación solía tener episodios de tristeza y preocupación
por motivos económicos; sin embargo, el tiempo de los mismos eran cortos por
voluntad propia, pues tenía que encargarse de su hijo mayor. Asimismo, contó con
apoyo de su pareja y familia inmediata. La madre cuenta que durante ese proceso un
médico le mencionó que su hijo no tenía líquido amniótico, un mes después esa
afirmación fue desmentida. Además, indica que tuvo un aborto espontáneo 6 meses
antes de su último hijo. A los 8 meses y medio se presentaron las contracciones con una
duración de 12 horas aproximadamente, el parto fue por cesárea y rápido. El niño nació
pensando 2 k 960 g, midiendo 46 cm y recibió lactancia natural inmediatamente
después del parto.

Con respecto al desarrollo de sus capacidades práxicas, a los 2 meses de edad daba
vueltas sobre sí mismo, a los 4 levantó la cabeza, a los 7 comenzó a gatear y a los 9 a
caminar.

En cuanto a los hábitos alimenticios, consumió comidas sólidas como papillas hasta los
6 meses y posteriormente otros alimentos en porciones pequeñas, atribuyendo esto a
que bebía leche materna constantemente; el destete se dio a los 2 años de manera
brusca; a los 3 años de edad comenzó a beber un yogurt y comer 2 galletas diarias en
un solo tiempo hasta el día de hoy por ello su alimentación rutinaria sigue siendo
mínima; su autovalidación alimenticia tiene un tiempo de 1 mes y medio, pero
menciona que su abuela desde siempre le da de comer a pesar de que puede hacerlo
solo, actitud que la madre prohíbe.

En cuanto al control de esfínteres, este se dio al año y 10 meses de manera progresiva,


teniendo como soporte a la madre, usaba un vasín y decía “pichi pichi”; empero,
manifiesta que en el presente año, hubieron 3 episodios en los que el niño se orinó en la
cama y lo atribuye al consumo de agua antes de dormir.

Además, su primer intento de vestirse por si solo a los 5 años y 6 meses, porque la
maestra de su actual colegio le ha enseñado cómo hacerlo, logrando solo sacarse el polo
y subirse los pantalones, saberes que usa en casa con predisposición.

Con respecto a los hábitos de sueño, duerme de 11 de la noche hasta las 7 de la mañana,
además rechinan sus dientes, según la madre “porque no lo ha desparasitado”, además
babea la almohada. A los 5 años 10 meses ha empezado a dormir con su hermano,
provocando cambios significativos en casa, pues como refiere la madre “esto ha
generado mayor independencia para el niño y mayor privacidad para ella y su pareja”.

En cuanto al área del lenguaje, su primera palabra fue “papá” a los 10 meses y su
primera frase la reprodujo a los 3 años. También, resalta que su hijo mayor de 7 años
actualmente, tuvo un retraso para reproducir palabras usando solo gestos al expresar sus
emociones hasta los 4 años de edad y que su último hijo presenta dificultad, a sus casi 6
años, para reproducir claramente las palabras y especialmente la letra “r”;
recientemente, tartamudea, la madre cree que esto lo hace por imitación a su prima
quien vive con ellos o a “problemas que debe tener”.

En cuanto al juego, suele compartirlo con su prima, normalmente juegan a los carros, a
tocar el piano, a la pelota, manejar bicicleta y cocina. No es sociable y espera que le
hablen para que inicie un juego.

Presenta algunas conductas inadecuadas como el escupir a la cara, golpea, peñizca,


manotea y grita, creyendo que lo hace por imitación de una serie de dibujos animados
de contenido violento promovido por su hermano, la cual ha tratado de prohibir, pero no
existe mayor control y hasta ahora sigue mirándolo en su propia tablet. Otras de estas
conductas, son morderse las uñas y meterse los dedos a la boca. En general, estas
manifestaciones las hace de manera inoportuna, espontánea y consecutiva con personas
como la madre, papá y hermano; pero no con la abuela ni el tío. Así mismo, agregó que
en varias oportunidades la madre intenta corregir esas conductas diciéndole “ya no te
quiero” y se aleja, entonces el evaluado corre tras ella y le dice “no mamá, discúlpame”
y la abraza mientras la sigue agrediendo. Finalmente, describió a su hijo como
“intranquilo”, pues no puede estar quieto sin importar el lugar, “brusco”, “dócil” porque
llora fácilmente cuando no se le concede algo o papá le grita, “inhibido y tímido” y que
“finge serlo” porque generalmente no es así, conducta que es reforzada cuando le
prestan atención y lo sobreprotegen como cuando la madre refiere que “cuando vi que
mi hijo estaba solo le dije a mi esposo que le diga a la profesora que lo ponga más
adelante en la fila de estudiantes”, “poco perseverante” que ella pues suele abandonar
las tareas y las continúa luego de un tiempo siempre y cuando lo condicionen con un
bien, “distraído”, “desobediente”, “finge llorar a veces y luego ríe”, “parece sordo”
cuando se le asigna alguna orden y no da respuesta de ello, empero no es por causa
orgánica, pues las evaluaciones realizadas por un otorrino no demuestran ello.

 Historia escolar

A los 3 años de edad comenzó a estudiar en un jardín estatal, su adaptación su rápida,


pero asistió solo una semana aproximadamente por decisión de la madre al observar que
la docente no le prestaba atención a las necesidades de su hijo, refiriendo “vi que mi
hijo quiso coger su lonchera y la profesora no se percataba de ello”, además, su hijo
comenzó a llorar cuando sus compañeros lloraban.

A los 4 años de edad ingresó a un jardín particular, en el cual también se adaptó rápido,
le gustaba asistir, pero no observó cambios en su conducta; en el próximo año fue
trasladado a otro colegio debido a que habían menos de 5 niños promovidos y
consideraba que “eran pocos”.

En el actual jardín, se adaptó fácilmente; empero, recibe hasta la actualidad


observaciones por parte de la maestra, pues no está quieto, golpea, peñizca, escupe en
respuesta de agresiones de sus compañeros varones.
 Informes previos

En marzo del presente año, con 5 años y 2 meses recibió terapia de lenguaje en
“Lazarte” asistiendo hasta por 3 sesiones durante un mes, y al no ver mejoras la madre
decidió abandonar el tratamiento. Igualmente, en mayo de este mismo año, recibió
terapia de lenguaje por solo 2 sesiones, tras el cual hubo cambios poco significativos,
los motivos de asistencia fueron también sus conductas impulsivas, tartamudeo e
hiperactividad.

1.3. DE LA DEMANDA
 Solicitante: …
 Motivo: …
1.4. PROCEDIMIENTO
 Participantes:
o Paciente
o Madre del niño
o Evaluadoras
 Metodología:
o Entrevista
o Observación
 Instrumentos utilizados:
o Protocolo de anamnesis
o Ficha psicopedagógica
o Prueba psicométrica: “Test de Factor “G” de Cattell – Escala 1”
o Test proyectivo: “Test de la familia”.

2. Desarrollo general del alumno


2.1. Competencias cognitivas/aptitudes para los aprendizajes
 C.I.: 89 Normal inferior a su grupo de coetáneos
 Requiere de materiales sensoriales para centrar su atención.
 Desatención y dificultades de concentración.
 Hiperactividad en todos los lugares.
 Conductas impulsivas.

2.2. Desarrollo socio – afectivo

El evaluado no suele empezar las conversaciones ni los juegos, suele cohibirse en


espacios públicos y cuando le hablan se integra fácilmente. Suele suceder que sus
compañeros lo fastidian y agreden, ante los que responde agresivamente. La madre
refiere que suele copiar conductas de sus compañeros, además de las que observa en su
tablet, programa promovido por su hermano, como el escupir, gritar y piñizcar; así
mismo, últimamente tartamudea, conducta que le produce frustración.

2.3. Estilo de aprendizaje


 Aprendizaje kinestésico

3. CONTEXTO ESCOLAR
3.1. Centro:
3.2. Aula: Sección de 5 años
3.3. Metodología:
3.4. Materiales:

4. CONTEXTO FAMILIAR
4.1. Composición familiar: extensa
4.2. Datos socioeconómicos: adecuado
4.3. Relaciones sociales y culturales:
4.4. Clima familiar
La dinámica familiar con ambos padres es cercano, sobreprotector y poco conflictivo;
con la abuela cercano y sobreprotector; necesitando de refuerzo en Cx.

4.5. Expectativas/aspiraciones

El pronóstico es favorable, pues los síntomas corresponden a la jerarquía Dx. 6 –


problemas de conducta, los cuales pueden modificarse; un modo de adaptación social
adecuada; cuenta con redes de apoyo familiar y ayuda educativa de reforzamiento
exterior y presenta síntomas positivos.

5. Necesidades educativas especiales y previsión de los apoyos


5.1. Necesidades educativas especiales: No presenta
5.2. Previsión de apoyos personales y materiales: No cuenta con maestra sombra

6. Resultados:
6.1. Factor orgánico
El niño tiene dificultades en su proceso de aprendizaje, lo cual quiere decir que su
aprendizaje es lento, pero puede aprender a su ritmo.
En el test de inteligencia del factor G de Cattel encontramos que a nivel general obtuvo
un puntaje de 16.8, correspondiéndoles un percentil de 25, eneatipo 4, logrando
coeficiente intelectual de 89 y una edad cronológica de 4 años y 10 meses. Asignándole
una categoría diagnóstica de normal inferior, esto indica que está por debajo de la
madurez mental comparado a su grupo de referencia y por ende necesita una adecuada
estimulación para el grado escolar.
Analizando cada sub test se evidencia lo siguiente en laberintos logró un total de 1 con
un porcentaje de rendimiento de 8.3%, es decir que no tiene desarrollada la habilidad de
planeación, previsión y atención para seguir instrucciones, así mismo revela su falta de
coordinación, e incluso se atribuye el ausentismo para el reconocimiento de su esquema
corporal.
En cuanto a identificación tuvo un puntaje total de 4, acompañado del porcentaje de
rendimiento de 33.3%, ello determina que requiere potencializar su destreza para
identificar visualmente los objetos ejercitando su memoria inmediata, demostrando su
capacidad de retención, comprensión, atención y concentración ante estímulos.
De igual forma en sustitución en cuanto a resultados llegó a un total de 4.8 con un
porcentaje de rendimiento de 40%, puesto que el incremento no es significativo, siendo
relevante recalcar la mejora de esta actividad en cuanto a su nivel educativo, debido a
que el niño le falta desarrollar la agilidad visomotora, especialmente el manejo de lápiz,
como es también dificultad adaptativa dentro de su contexto social, ya sea en la
institución educativa, en casa con algunos familiares, o con los vecinos del barrio, ya
que le es difícil relacionarse o incorporarse ante un ambiente nuevo.
Y por último en el subtest de semejanzas alcanzó la puntación de 7 con su porcentaje de
rendimiento de 58.3%, donde se denota que ha desarrollado un pensamiento abstracto,
es decir que es capaz de identificar imágenes mediante representaciones mentales, al
mismo tiempo que discrimina los objetos en base a características como es: tamaño,
grosor y textura; pero requiere que incremente esta capacidad mental, para que el niño
adquiera atributos como el análisis a nivel sensorio perceptual.
6.2. Factor emocional
En la aplicación del test de familia se puede obtener que el evaluado muestra una
familia extensa, en el cual realiza un dibujo doble de su hermano y sobre todo se
observa la cercanía, el cariño y aprecio entre hermanos, pues mantienen una buena
relación y ello se debe a relatos de su madre cuando expresa que hace unos días ambos
niños están durmiendo juntos, otro integrante de la familia que tiene mayor valor es su
papá, al cual lo ve como la persona fundamental en la familia con mayor autoridad y
cierto grado de impulsividad, en cuanto a la relación con su mamá la considera como la
más feliz, cerca del padre que llevan como rol de encabezar a la familia; consideró
también a su abuela en la parte central, ya que la relación que mantienen es muy
cercana e incluso sobreprotectora, según lo manifestado se justifica con la frase de
“ayudarlo porque se hace tarde para la escuela o no sabe”. Mientras que el evaluado se
refleja así mismo como un niño extrovertido, con cierto grado de inseguridad y
distanciado de su contexto familiar sobre todo con sus padres, eso depende porque la
abuela es responsable de él por el motivo de que ambos padres trabajan, él describe su
pasatiempo favorito que es jugar y que normalmente lo hace con su prima, a la que la
dibujó triste y al preguntarle, respondió “está triste porque mucho se enferma”, siendo
una preocupación para él puesto que considera significativamente a “Patricia” su prima.
6.3. Factor ambiental

El evaluado evidencia conductas desadaptativas en contra de la norma tanto en casa,


como en la escuela y lugares públicos, como su impulsividad al gritar, pellizcar,
escupir, manotear, golpear objetos con puños en momentos en las que no corresponde y
de manera esporádica, las que además a pesar de corregirlas, las vuelve a realizar
inmediatamente, estas conductas de inadecuado gestión de emociones en profundidad
las aprecia en papá cuando grita e incluso a él mismo, así como también por el
contenido violento en los medios de comunicación que son permitidos por ambos
padres; además, la corrección carece de coherencia por la poca firmeza de ambos
padres, dándole un doble mensaje, propio de un tipo de apego ambivalente, esta
condición provoca la apropiación de malas conductas imposibilitando su capacidad de
expresar sus emociones, reflejado además en su tartamudeo. Las conductas como los
berrinches, manipulación, desobediencias, son reforzadas por la sobreprotección de los
padres al condicionarlo para que “se comporte”, como al realizar sus tareas. Con
respecto a las conductas de desatención e hiperactividad, se evidencia un factor
orgánico, por antecedentes de retraso del habla con motivos emocionales de su hermano
mayor. Asimismo, la temperabilidad de su madre e impulsividad de su padre durante el
embarazo posiblemente son responsables en parte de las conductas del niño.

7. Orientaciones para la propuesta:

PARA LA MADRE

 Para mejorar la automotivación y asegurar la constancia en las tareas en casa, se debe


trabajar con el sistema de fichas (Gavino, 2006). Para realizar esta técnica; primero, se
debe identificar qué es lo que más le agrada al niño, en este caso, podría considerarse
los paseos al parque, a la playa, a los museos, mirar películas, entre otros; en segundo
lugar, localizar un panel con casillas llamativo en una de las paredes de la casa al
alcance del menor; en tercer lugar, explicarle al niño que ambos realizarán un horario
de tareas diarias pausadas, ordenar una serie de actividades diarias como tender la
cama, ordenar sus juguetes, barrer, asearse, realizar las tareas del colegio, etc; luego,
explicarle que al cumplir una actividad el niño deberá acercarse al panel, colocar un
señalador en cada tarea ejecutada. Para asegurar la efectividad de su empeño, la madre
debe actuar como modelo los primeros días y; luego, dejar que lo haga solo. En caso de
que no cumpla con las actividades de manera adecuada, quitarle una ficha, la cual
retrasará ganar el reforzador. Se recomienda que se le asigne un número mayor de
fichas a aquellos reforzadores más anhelados, como las salidas fuera de casa y
postergarlas cada dos días; mientras que, para los reforzadores diarios, como mirar una
película, deben requerirse una menor cantidad de fichas.
 Manejar mensajes positivos, pues lo que se busca es que el niño no abandone una tarea
y lo intente una vez más. Al interiorizar que es capaz de cumplir con la actividad, el
niño pensará “como soy listo lograré hacerlo”, en vez de “no podré conseguirlo nunca”.
 Sustituir el verbo “ser” por el “estar” para mostrarle la conducta correcta. Como por
ejemplo, reemplazar el “¡eres distraído, atiende!” por el “estás distraído, atiende”. De
esta manera, se potenciará la autoestima, la cual es defensa para enfrentar con éxito los
retos de la vida.
 Participar del desarrollo de destrezas y competencias sociales del niño. Para ello, nos
guiaremos en las 5 grupos que comprenden 50 habilidades sociales básicas instituidas
por Goldstein (citado en Sastre, 2014). En primer lugar, para conservar la capacidad del
evaluado para mantener una conversación y formular preguntas, la madre seguirá
propiciando que el niño participe en los eventos familiares, donde se deberá crear un
ambiente de completa atención en lo que dice y hace el menor. Así mismo, se sugiere
que el niño participe de diferentes grupos sociales donde las personas tengas edades
relativas a las suyas, como el asistir a un parque y dejar que él mismo busque compartir
los juegos con niños desconocidos, vigilando que aprenda a pedir permiso, pida
disculpas, autocontrolarse, defender sus derechos, aprenda a responder a las bromas,
expresar su enojo asertivamente, comprender los sentimientos de los demás, negociar y
aprenda a resolver sus miedos. La estimulación constante de habilidades en medio de
las relaciones sociales es un buen medio para modular la conducta del niño. A esta
capacidad de conversación del niño, se le debe sumar el dar las gracias, hacer
cumplidos y demostrar afecto, siguiendo el ejemplo de mamá. Por otro lado, con la
finalidad de disminuir la frustración que siente al no satisfacer sus propias necesidades,
se refiere que la madre desarrolle algún deporte con su hijo, como puede ser el fútbol,
juego de cartas, entre otros, donde el niño aprenda a formular quejas, comprenda que no
siempre ganará, aprenda a resolver la vergüenza, a la vez que habilita sus áreas
atencionales focaliza y sostenida.
 Es importante que la madre pueda incluir algunas de las actividades que hemos
programado para la mejora de sus áreas cognitivas deficientes, como la identificación
de diferencias y semejanzas, el completamiento de dibujos, el juego de cartas y la
resolución de laberintos, siendo estas dos últimas la actividades que más le agrada.
Debido a que el evaluado tiende a abandonar las tareas rápidamente, es necesario
ambientar el espacio donde se realizarán las actividades, libre de elementos distractores,
contar con una iluminación clara y manejar el “time – out”, que es el tiempo de
descanso durante el desarrollo de las tareas. Así mismo, es necesario que la madre no
tenga ningún aparato electrónico cerca, para que el niño sienta que ella tiene interés por
lo que está haciendo.
 En el caso que se presenten conductas demasiado desadapatativas, como las “pataletas”,
es recomendable ignorar esas conductas y, luego, acercarse a conversar con él, cuando
se encuentre calmado.
 Compartir consejos prácticos con los padres de los niños que comparten espacios con el
niño y a la vez, beneficia la sensación de satisfacción de la madre por haber logrado
manejar sus emociones y las de su niño.

PARA LA DOCENTE

 Es recomendable que opte por sentar al niño cerca suyo para facilitar la supervisión; así
mismo, evitar ubicarlo a pequeñas distancias de los murales, ventanas u otros objetos
llamativos que provoquen su desatención.
 Evitar dar tareas complejas y tras cada una reforzarlas inmediatamente, a través de la
retroalimentación pidiendo que puedan brindar ideas sobre la actividad realizada,
felicitando su participación y brindando conclusiones cortas.
 Evitar darle instrucciones donde se incluya el “no” en anteposición de una norma; sino,
formularle límites en forma positiva como “caminar poco a poco” o “hablar bajito”.
 Ante un acto de desatención del niño no hacerle notar explícitamente su conducta, sino
acerca y reorientarlo a la actividad que se estaba realizando y preguntarle por ejemplo
“¿qué es lo que estábamos haciendo?, vamos a hacer esta tarea” o simplemente tocarle
el hombro. Pues si usamos frases como “otra vez estás desatento”, el niño comprenderá
que no puede y lo manifestará cada vez que se le indique realizar una tarea
(Guiainfantil, 2017).
 Cuando el evaluado se encuentre en conflicto con el grupo de compañeros que también
tienen conductas similares a las de él, usar la técnica del tiempo fuera de todo
reforzamiento (Gavino, 2006). Los requisitos necesarios es contar con repertorio
conductual de conductas alternativas establecidas a través de la técnica del
moldeamiento, donde el niño conoce que tras una buena conducta obtendrá un
reforzamiento verbal por su buen comportamiento, la obtención de su fruta favorita,
entre otros; así mismo, conocer instrucciones terapéuticas para producir condiciones
necesarios en el ambiente en beneficio de la corrección conductual del evaluado, como
por ejemplo, el hacerle saber a los demás alumnos que no hagan ningún comentario
cuando observen la conducta desadaptativa de su compañero; y asegurarse de que el
evaluado comprenda en qué consiste la técnica. Entonces, cada vez que un compañero
estimule una conducta agresiva en el evaluado, la maestra deberá darle una señal al
agredido invitándole a salir del aula, para el cual, los demás alumnos guardarán
silencio. El tiempo en que debe permanecer el niño fuera y mirando hacia la pared es de
15 minutos, el espacio debe estar libre de distractores e informar a las personas que
transcurran por el lugar que no hablen con el niño. Si al pasar los 15 minutos, el niño
sigue mostrando intranquilidad, esperar un par de minutos más. Otra de los lugares que
pueden usarse, puede ser también una esquina del aula, haciendo que el menor se
coloque mirando hacia la pared. Cuando el niño logre eludir las provocaciones de sus
compañeros, entonces el niño se hará ganador de un reforzador o la posibilidad de salir
al recreo; si durante el tiempo de descanso se perciben las mismas conductas, apartarlo
nuevamente del lugar durante 5 minutos. El objetivo de esta técnica, es evitar a tiempo
que el niño contribuya con el conflicto. Para un mayor análisis se recomienda que la
maestra pueda realizar un registro de las conductas del menor, donde incluya los
siguientes datos: día, intervalo de tiempo usado en el tiempo fuera, situación, conducta
antes de la provocación y consecuencias.

REFERENCIAS

Gavino, A. (2006). Guía de técnicas de terapia de conducta. Madrid: Ediciones

Pirámide.

Guiainfantil (13 de junio del 2017). Así se sienten los niños con TDAH y TDA. [Archivo

de vídeo]. De: [Link]

Sastre Valbuena, P. (2014). Propuesta de intervención en habilidades sociales para

adolescentes con trastornos por déficit de atención e hiperactividad.


(Tesis de licenciatura: Universidad de Valladolid). (Acceso el 28 de mayo
del 2018).

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