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Richard Gerver

Este documento presenta la visión educativa de Richard Gerver en 10 puntos clave. Según Gerver, la educación debe centrarse en las personas, no en los sistemas políticos; los profesores son fundamentales para inspirar a los estudiantes; y la educación debe empoderar a los estudiantes mediante el aprendizaje significativo y motivador, no controlarlos a través de exámenes.

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Este documento presenta la visión educativa de Richard Gerver en 10 puntos clave. Según Gerver, la educación debe centrarse en las personas, no en los sistemas políticos; los profesores son fundamentales para inspirar a los estudiantes; y la educación debe empoderar a los estudiantes mediante el aprendizaje significativo y motivador, no controlarlos a través de exámenes.

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Richard Gerver: su visión educativa en diez puntos

LA EDUCACIÓN, SEGÚN RICHARD GERVER

1. La educación surge de las personas y se dirige a las personas. Cuando educamos y cuando
impulsamos nuestra educación, a pesar de las estructuras, los sistemas, los procesos y las políticas,
debemos recordar que lo que cambia el mundo son las personas y que en el corazón de la
educación deben estar las personas.

2. Hemos complicado la educación en vez de mejorarla. Mientras tratábamos de cambiar nuestro


sistema educativo, lo único que hemos logrado en los últimos años es convertirlo en un debate
político e intelectual donde nadie se acuerda de los niños, los verdaderos protagonistas. Esto ha
confundido y alienado a las personas y ha frustrado a los profesores, que se sienten vulnerables y
amenazados. Para solucionarlo, hay que dejar de hablar de educación y empezar a actuar.

3. Los profesores son fundamentales. Cuando le preguntas a alguien sobre cuáles eran sus
asignaturas favoritas en el colegio, si sigues indagando, en muchas ocasiones descubres que lo que
les apasionaba no era la materia, sino el profesor. La labor del profesor es cambiar la forma en la
que los alumnos ven el mundo y ayudarles a desplegar en él todo su potencial. Por eso, para que la
educación cambie los primeros que deben salir de su zona de confort y los primeros que deben
cambiar son los profesores.

4. Educar es más que enseñar. Los conocimientos y contenidos académicos son importantes, pero
lo esencial es formar a ciudadanos no ya del siglo XXI sino del siglo XXII, con las conductas,
habilidades y actitudes hacia el mundo necesarias para crear un futuro positivo y constructivo.

5. Para aprender, arriesgarse es más importante que acertar. Debemos conservar la capacidad que
tienen los niños de crear, imaginar y pensar posibilidades, porque al crecer olvidamos esa
capacidad. Tenemos miedo no solo de arriesgarnos sino del más mínimo cambio, y nos centramos
solo en encontrar la respuesta correcta; pero acertando, haciendo lo correcto en el momento
correcto no se aprende. Se aprende corriendo riesgos, admitiendo que algo no se sabe y
cometiendo errores.

6. La educación es una celebración de la vida. Educar es celebrar la vida de nuestros niños,


ayudarles a entender el poder de su futuro, animarles a levantar la cabeza, mirar sus aspiraciones,
sus sueños, sus intereses, sus habilidades, lo que les hace únicos y su potencial; es decir, ayudarles
a entender y celebrar quiénes son como individuos, como miembros de la comunidad y como
parte de la sociedad.

7. Hay que pensar en los alumnos y escucharles. Hay que diseñar la educación pensando en los
niños, que son sus verdaderos protagonistas, en vez de pensar en lo que nos conviene como
adultos o lo que nos gusta como profesores. Pero, además, los niños, los jóvenes, los estudiantes
[Escriba texto]

deberían tener la palabra cuando se habla de educación, cuando se debate sobre su futuro, para
dar a conocer sus aspiraciones, sus sueños y sus valores y lo que esperan del sistema educativo.

8. La educación debe empoderar, no controlar ni examinar. La educación debe ser capaz de poner
al niño en movimiento, animarle, impulsar su aprendizaje y ayudarle a desarrollar una
determinación, un propósito, en vez de controlarlo, apoyarse en el miedo, la presión y el castigo,
prepararle para hacer más y más exámenes y obligarle a colorear siempre dentro de la línea. Un
sistema que se apoya en tests, exigencias académicas y notas no evoluciona realmente, solo
consigue una educación superficial.

9. El aprendizaje debe ser significativo y motivador y los profesores son los encargados de lograrlo.
Para motivar a los estudiantes y para educarles de verdad debemos ofrecerles un aprendizaje que
les importe, que les afecte, les divierta y les apasione, que signifique algo para ellos aquí y ahora,
no para el futuro ni para preparar un examen. La tarea de los profesores ya no consiste en
transmitir información y conocimientos a los alumnos, sino en ser capaces de unir lo que interesa
a sus alumnos con las habilidades que necesitan desarrollar, y crear así un entorno de aprendizaje
irresistible para ellos.

10. El nuevo sistema educativo debe ser flexible y personalizado. Hay muchas sociedades,
comunidades, clases y alumnos diferentes, por lo que la educación no puede ser igual para todos,
no puede ser un sistema único e inamovible, sino que debe cambiar y personalizarse. El nuevo
sistema de educación que diseñemos debe ser flexible y adaptable a cada realidad y a las
necesidades individuales de cada alumno.

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