Texto de Estudio PDF
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“ACCESO A LA JUSTICA Y
DEFENSA LEGAL DE LOS
DERECHOS HUMANOS EN EL
MARCO DEL SISTEMA DOCENTE
INTERAMERICANO DE GABRIELA SAUMA
DERECHOS HUMANOS” ZANKYS
MODULO II
DERECHOS
DERECHOS HUMANOS Y ACCESO A LA JUSTICIA DE HUMANOS Y
POBLACIÓN LGBTI EN EL MARCO DEL SISTEMA ACCESO A LA
INTERAMERICANO DE DERECHOS HUMANOS Y LA JUSTICIA DE
LEGISLACIÓN NACIONAL POBLACIÓN LGBTI
EN EL MARCO DEL
SISTEMA
INTERAMERICANO
DE DERECHOS
HUMANOS Y LA
LEGISLACIÓN
UNIDAD DE CAPACITACIÓN NACIONAL
1
2020
Fundación CONSTRUIR
Directora Ejecutiva: Abog. Susana Saavedra Badani
Docente que elaboro el Material: Dra. Grabriela Sauma Zankys
Docente Responsable del Foro: Dr. Marco Loayza Cossio
2
INDICE
INTRODUCCIÓN
TEMA I
I. FUNDAMENTOS BÁSICOS PARA LA COMPRENSIÓN DE LOS DERECHOS DE LA POBLACIÓN LGBTI
I.1. Sistema sexo-género.
I.2. La relación entre sexualidad y diversidad.
I.3. Modelos hegemónicos de masculinidad y feminidad y de sexualidad femenina y
masculina.
I.4. Jerarquización de las diferencias.
I.5. Diversidad sexual y de género: orientación sexual, identidad de género y expresión de
género.
I.6. Estereotipos sobre personas LGBTI.
I.7. Homo/lesbo/transfobia. Crímenes de odio.
TEMA II
DERECHOS HUMANOS DE LAS PERSONAS LGBTI. INTRODUCCIÓN
II.1. Los derechos humanos y su preponderancia en nuestro modelo constitucional.
II.2. El bloque de constitucionalidad.
II.3. Los criterios de interpretación de derechos humanos.
II.4. Los sistemas universal e interamericano de protección a los derechos humanos.
II.4.1 Sistema Universal de Derechos Humanos:
[Link] Interamericano de Derechos Humanos.
TEMA III
DERECHOS HUMANOS DE LAS PERSONAS LGBT. DESARROLLO
III.1. Derecho a la igualdad y no discriminación
III.2. Derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica
III.3. Derecho a la vida y a la seguridad personal
III.4. Derecho a la educación
III.5. Derecho a la salud
III.6. Derecho al trabajo
III.7. Derecho a la intimidad y privacidad
III.8. Derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión
III.9. Derecho a formar una familia
III.10. Derechos de las personas privadas de libertad
3
TEMA IV
DERECHO DE ACCESO A LA JUSTICIA
4
DERECHOS HUMANOS Y ACCESO A LA JUSTICIA DE
POBLACIÓN LGBTI EN EL MARCO DEL SISTEMA
INTERAMERICANO DE DERECHOS HUMANOS Y LA
LEGISLACIÓN NACIONAL
INTRODUCCIÓN1
El presente texto otorga herramientas para garantizar los derechos de las personas con
diversa orientación sexual e identidad de género, en especial sus derechos de acceso a la
justicia, a la no violencia y a la igualdad y no discriminación, en el marco de lo previsto por
nuestra Constitución Política del Estado (art. [Link] de la CPE) y las normas del bloque de
constitucionalidad (en especial los precedentes del sistema interamericano de justicia
(Casos de la jueza Karen Atala vs. Chile, Alberto Duque vs. Colombia, y la Opinión Consultiva
OC-24/17 de 24 de noviembre de 2017 solicitada por la República de Costa Rica, “Identidad
de género, e igualdad y no discriminación a parejas del mismo sexo”).
1
El presente texto se basa en el contenido del Curso “Tutela Judicial de los derechos de las personas LGBTI”,
2018, desarrollado con la Escuela de Jueces. Contenidos que fueron elaborados por Gabriela Sauma para el
Observatorio de los derechos LGBTI.
5
A partir del marco del bloque de constitucionalidad y considerando que la población LGBTI
sufre constante discriminación y violencia, además de no poder ejercer sus derechos en
igualdad de condiciones2, resulta imprescindible sistematizar los estándares tanto del
sistema universal como interamericano de derechos humanos sobre los derechos de la
población LGBTI, considerando además que el Órgano Judicial cuenta con un Protocolo
para juzgar con Perspectiva de Género, en el cual se incluye a población LGBTI.
En ese marco, el presente texto tiene cuatro partes: La primera, contiene nociones básicas
de género, sexualidad y diversidad, la segunda hace referencia, en general, a los derechos
humanos de la población LGBTI, la tercera, se abordan derechos específicos de la indicada
población contenidos tanto en instrumentos internacionales como en las normas internas,
como los derechos la igualdad y no discriminación, al reconocimiento de su personalidad
jurídica; a la vida y a la seguridad personal; a la educación, a la salud, al trabajo, entre otros;
finalmente, la cuarta parte está referida íntegramente al derecho de acceso a la justicia.
TEMA I
I. FUNDAMENTOS BÁSICOS PARA LA COMPRENSIÓN DE LOS DERECHOS DE
LA POBLACIÓN LGBTI
Para la comprensión del sistema sexo género, es necesario efectuar algunas definiciones
previas sobre sexo y género:
2
En cuanto al derecho de acceso a la justicia, el “Informe Anual Derechos Humanos, personas
lesbianas/gays/bisexuales/transexuales/transgénero en Bolivia” ha identificado que la población LGBT
considera que es discriminada en diferentes instancias del sistema judicial y que, por ende expresan su
desconfianza a la administración de justicia.
6
produce normativamente el sexo y luego lo oculta como una realidad pre-discursiva, es
decir como “natural”3.
Desde la una definición legal, el art. 3.3. 3.3. de la Ley 807 de 21 de mayo de 2016, Ley de
Identidad de Género), sostiene que es la “Condición biológica, orgánica y genética que
distingue a mujeres de hombres”
Por su parte, el art. 3.3. de la Ley 807 de 21 de mayo de 2016, Ley de Identidad de Género,
sostiene que género “Es la construcción social de roles, comportamientos, usos, ideas,
vestimentas, prácticas o características culturales y otras costumbres para el hombre y la
mujer”.
Marta Lamas, señala que se denomina género “a la forma en que las sociedades simbolizan
la diferencia anatómica y esa lógica cultural es la fuerza subyacente que impide tratar a
hombres y a mujeres, a heterosexuales y a homosexuales, a transexuales y a personas
intersexuadas, como ciudadanos ‘iguales’. Las diferencias que los seres humanos
manifiestan en torno a su sexuación, su identidad sexual y sus prácticas sexuales se han
3
POSADA KUBISSA, Luisa, El “género”, Foucault y algunas tensiones feministas, p. 32. Disponible en:
[Link] También cabe mencionar a Beatriz Preciado que contra la
clasificación binaria, hace referencia a la contrasexualidad, concebida como una teoría del cuerpo que se sitúa
fuera de las oposiciones hombre/mujer, masculino/femenino, heterosexualidad/homosexualidad. Define la
sexualidad como tecnología, y considera que los diferentes elementos del sistema sexo/género denominados
‘hombre’, ‘mujer’, ‘homosexual’, ‘heterosexual’, ‘transexual’, así como sus prácticas e identidades sexuales,
no son sino máquinas, productos, instrumentos, aparatos, trucos, prótesis, redes, aplicaciones, programas,
conexiones, flujos de energía y de información, interrupciones e interruptores, llaves, leyes de circulación,
fronteras, constreñimientos, diseños, lógicas, equipos, formatos, accidentes, detritos, mecanismos, usos,
desvíos. La misma autora, señala que la contrasexualidad supone que el sexo y la sexualidad (y no solamente
el género) deben comprenderse como tecnologías sociopolíticas complejas. PRECIADO, Beatriz, Manifiesto
contra-sexual, Opera Prima, editorial, Madrid, 2002, p. 18 y ss..
4
COMITÉ CEDAW, Recomendación N° 28.
7
traducido socialmente en desigualdad, discriminación, estigmatización y, en ocasiones, en
linchamiento social y muerte”5.
Conforme a ello, la discriminación contra la mujer y también contra personas que tienen
diferente orientación sexual e identidad de género se enmarca dentro de un sistema
sociocultural de dominación y subordinación denominado patriarcado que se sustenta en la
mirada masculina del universo, que legitima prácticas de discriminación y violencia sobre la
base de roles considerados como naturales y biológicos, atribuidos a hombres y mujeres, y
en el discurso de superioridad de lo masculino. Así Joan Scott nos dice que el género es un
elemento constitutivo de las relaciones sociales basadas en diferencias sexuales percibidas,
es un criterio a partir del cual la sociedad se organiza, produciéndose en cuatro ámbitos:
los símbolos, las doctrinas, que interpretan los símbolos, las instituciones que perpetúan las
doctrinas y nosotros/as mismas a través de la interiorización, pero además, el género es un
mecanismo a través del cual el poder se articula y la gente se identifica y concibe a sí
misma6.
5
LAMAS, Marta, “Dimensiones de la diferencia”, en Rodolfo Vásquez y Juan A. Cruz Parcero, coords., Género
Cultura y Sociedad, México: Fontamara-Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2012. P.1.
6
Scott, Joan, “El género: una categoría útil para el análisis histórico”, en Historia y género: las mujeres en la
Europa moderna y contemporánea, Valencia: Alfons el Magnanim, 1990, p. 44 y ss.
7
Gayle Rubin,"El tráfico de mujeres: notas sobre la economía política del sexo", 1996, p. 44
8
Águeda Gómez Suarez, “El sistema sexo/género y la etnicidad: sexualidades digitales y analógicas”.
Disponible en: [Link]
9
Laguna Maqueda, Óscar Emilio Construcción de las masculinidades y limitaciones a los derechos humanos de
las personas de la diversidad sexual, Disponible en:
[Link]
8
porque su orientación sexual o su identidad de género no condecía con el modelo gestado
a través de la dicotomía sexo genérica. Cabe señalar que estas relaciones de poder se
encuentran asociadas a lo femenino, pues la feminización de los roles, de las actitudes y
hasta de la vestimenta, fue y es considerada como una traición al género masculino, en
realidad, a la masculinidad gestada a partir de las relaciones de dominación. Fernanda
Molina realizó un análisis histórico sobre la sodomía, en el que sostiene que el repudio de
los sodomitas era mayor en tanto ocuparan el rol pasivo, dado que, al igual que las
mujeres, se convertían en un mero receptáculo, y que al emular al rol femenino,
desprestigiaban al “buen género”, de ahí que se sancionara al sodomita pasivo, además
socialmente, por la alteración o desviación de los valores de género dominantes10.
Así, si en los extremos se encuentra la mujer y el hombre, abundan las “zonas intermedias”,
sin embargo, la asignación sexual (hombre-mujer) se efectúa desde parámetros
socioculturales (género), que están en la base de la crianza diferencial y que influencian el
proceso de sexuación a lo largo del ciclo vital14, por lo tanto el género precede al sexo
mismo15 y, en ese marco, es que el discurso de la sexualidad gesta al sexo a partir de
determinados patrones como la reducción de lo sexual a las zonas genitales, la
10
MOLINA, Fernanda, Cuando amar era pecado. Sexualidad, poder e identidad entre los sodomitas coloniales
(Virreinato del Perú, siglos XVI-XVII). Editorial Plural, IFEA, Bolivia, 2017, p. 43.
11
PARRA, Noemi, OLIVA, Moisés, “Sexualidades Diversas”, pp.18 y ss
12
PARRA, Noemi, OLIVA, Moisés, “Sexualidades Diversas”, pp.18 y ss.
13
Ibid.
14
Ibid
15
Este es el aporte de Judith Butler.
9
naturalización de determinadas características a cada uno de los sexos, la heterosexualidad,
entre otros aspectos, que determinan que se refuerce el sistema sexo género y se busque
la producción de “seres humanos”, y, en ese sentido, deben ser entendidos, por ejemplo,
los discursos que hasta el día de hoy se manejan, vinculados al fin reproductivo del
matrimonio.
Este discurso de la sexualidad (el discurso heteronormativo) está presente en todas las
prácticas tanto en la historia como actualmente. También se encuentra en las diferentes
instituciones sociales, jurídicas, familiares, que condenan a todo lo diverso y limitan el
ejercicio de los derechos humanos a los miembros del comunidad LGTBI, en contra del
principio de igualdad y no discriminación que está previsto en los diferentes instrumentos
internacionales sobre derechos humanos y en el art. 14 de la CPE.
De acuerdo a Foucault, los discursos sobre el sexo se relacionan de manera directa con la
necesidad de definir las funciones del individuo dentro de la sociedad. Así, la dispersión de
los discursos es una estrategia para formar al sujeto, con la finalidad de que éste se rija
sexualmente por los cánones impuestos a través de varias instituciones y disciplinas, de ahí
que el sujeto sea construido a través de estas instituciones, disciplinas y relaciones de
poder; discursos que también permiten hablar de las “sexualidades periféricas”,
constituidas por todas aquellas que no pertenecen a una función reproductora y, por ello
heterosexual, por lo tanto, todas las otras sexualidades se definen por la diferencia y por no
caber dentro del discurso dominante16.
Sobre la base de Foucault, Butler sostiene que no existe un sexo dado y un género
concebido como la “inscripción cultural del significado”, y que la distinción sexo y género
no existe como tal; así, el sexo es tan construido como el género, es más, el género
produce normativamente el sexo17. Con similar idea, Monique Wittig afirma que “Al igual
que el sexo, el hombre y la mujer, el género, como concepto, es un instrumento que sirve
para constituir el discurso político del contrato social como heterosexual”18, quedando en
el margen la diversidad sexual existente en la realidad.
16
CAPORALE BIZZINI, Silvia, Foucault y el feminismo: ¿un encuentro imposible?. Disponible en:
[Link]
17
BUTLER, Judit, El género en disputa, Editorial Paidos, 2007, p. 56.
18
WITTIG, Monique, La marca del género, en El pensamiento heterosexual y otros ensayos, Editorial EGALES.
S:A, 2006, p. 104.
10
Así, la diversidad sexual es toda la gama de orientaciones sexuales e identidades de género
que forman parte de la realidad y que conforman las sexualidades periféricas a las que
hacía referencia Foucault y que han sufrido la intervención institucionalizada de diferentes
discursos y ciencias, en especial de la medicina, particularmente de la psiquiatría, del
psicoanálisis. Inclusive hoy en día, cuando el discurso de la sexualidad da cabida a estas
diversidades y se inicia un proceso de normalización, continúan la patologización de
quienes desean, por ejemplo, someterse a un cambio de sexo, quienes deben someterse a
un estudio psicológico o psiquiátrico 19.
19
En el caso de Bolivia, por ejemplo, la Ley de Identidad de género, establece entre los requisitos para el
cambio del nombre propio, dato de sexo e imagen (art. 8) que el o la solicitante presente ante el SERECI,
“Examen técnico psicológico que acredite que la persona conoce y asume voluntariamente las implicaciones
de su decisión”.
20
OFICINA REGIONAL PARA AMÉRICA CENTRAL DEL ALTO COMISIONADO DE LAS NACIONES UNIDAS PARA
LOS DERECHOS HUMANOS, ONU MUJERES, ÚNETE, Modelo de protocolo latinoamericano de investigación de
las muertes violentas de mujeres por razones de género (feminicidio/femicidio), Panamá, p. 38
11
El patriarcado es una construcción social en la que “el control de los recursos económicos,
políticos, culturales, de autoridad o de autonomía personal, entre otros están en manos
masculinas”21, lo que supone una definición de las estructuras sociales a partir de los
intereses de lo masculino, asegurando de esa manera la hegemonía sobre lo femenino a
partir de prácticas que se naturalizan dentro de una sociedad. Bajo lo señalado, todo el
entramado institucional, estructuras sociales y el imaginario colectivo tienen como
finalidad reproducir ese sistema social.
Como anota Rosa Cobo, la forma más sólida y duradera de reproducir esas realidades
sociales es a través de la sacralización, mediante el uso de amplios dispositivos de
legitimación que tienen como efecto que la dominación quede fuera de la discusión pública
y política. Una forma de sacralización es la de recurrir a la naturaleza, justificando a partir
de ella el sistema de dominación; idea que además debe ser asumida como propia tanto
por quienes se encuentran en una posición hegemónica como por quienes se encuentran
subordinadas.
En este punto es fundamental la división del trabajo que se asume como natural dentro de
las sociedades, que además escinde la esfera pública y política, destinada al varón, y una
esfera doméstica, privada, familiar, que tiene rostro de mujer. La esfera pública tiene la
marca del liderazgo, de la visibilidad, del poder y está destinada a los varones; en tanto que
la privada está vinculada a la sumisión, la invisibilidad, el no poder y, por tanto a la mujeres;
lo que indudablemente genera una situación de dependencia de las últimas respecto a los
primeros y una internalización de precariedad, dependencia e inferioridad, frente a la
construcción masculina de la familia, la comunidad, las instituciones, la sociedad.
Aquí juega un papel importante, como se tiene señalado, la socialización de género:
hombres y mujeres son socializados a lo largo de su vida para reproducir el sistema de
dominación. Así, el modelo hegemónico de masculinidad se basa en la socialización de los
varones “en el poder, en la actividad, en la idea de que tanto el mundo como la palabra les
pertenece y que su espacio ‘natural’ es el público; los hijos llevarán su apellido en primer
lugar instaurando así la legitimidad de su genealogía y desplazando a las mujeres a un
segundo lugar; los varones serán los jefes de familia, administrarán y serán titulares
efectivos de la propiedad y de todos los derechos y su proyecto de vida tendrá mayor
relevancia que el de sus esposas e incluso será único”. El modelo de feminidad, por el
contrario determina que estas sean socializadas “para el no poder, la pasividad y, sobre
todo, la aceptación de que su proyecto de vida debe estar subordinado al del esposo. Su
espacio natural de desarrollo será la reproducción biológica y material y, por consiguiente,
la familia y el cuidado de los hijos serán prioritarios en su proyecto de vida”22; de ahí que
21
COBO, Rosa, Despatriarcalización y agenda femenina, Ponencia presenta en el Seminario Internacional
Mujeres en diálogo: Avanzando hacia la despatriarcalización en Bolivia. La Paz, 26 y 27 de septiembre de
2011, p. 2.
22
Ibid., p. 7.
12
los roles femeninos y su naturaleza social estén vinculados a la reproducción y a la
sexualidad, a la creación de la vida, marcado todo por la biología y revestido
ideológicamente por el amor, la armonía y la supuesta complementariedad entre los sexos.
En conclusión, tanto la feminidad como la masculinidad son una construcción social. “La
adhesión de hombres y mujeres a una o a la otra dependerá de la educación que reciban
en la infancia y de las influencias a que sean sometidos a lo largo de su vida. Pero nada
impide que los hombres adopten algunas conductas consideradas femeninas y las mujeres
conductas masculinas. Cuando esto ocurra tendrán que enfrentar conflictos de distinta
gravedad, en la medida en que la sociedad en que viven acepte o rechace estos desafíos a
la norma” 23.
La clasificación del sistema sexo/género exige que los hombres deban comportarse según
este definida la masculinidad en su cultura. Al igual que en el caso de las mujeres, no existe
una masculinidad única, un modelo universal y válido para cualquier época, edad, raza, etc.
sino una diversidad de identidades masculinas, pues estas se aprenden a través de la
socialización en una determinada sociedad o comunidad; así, a partir del sexo asignado, la
socialización hace que se repriman o fomenten ciertas conductas adecuadas para cada
sexo. Sin embargo, como anota Nuria Varela, en el mundo en el que vivimos impera un
sistema patriarcal, discriminatorio y opresor hacia lo femenino, el proceso de socialización
también tiene esas características; además de ser castrante para los varones 24.
Así, los estereotipos de género generan la desigualdad entre los sexos “y se convierten en
agentes de discriminación, impidiendo el pleno desarrollo de las potencialidades y las
oportunidades de ser de cada persona. Privan a las mujeres y niñas de su autonomía,
limitando sus derechos a la igualdad de oportunidades y a los hombres y niños les niegan el
derecho a la expresión de su afectividad”25.
23
Hardy, Ellen, Jiménez, Ana Luisa, Masculinidad y Género. Disponible en:
[Link]
24
VALERA, Nuria, op. cit. p. 276
25
Ibidem, p. 277.
13
desigualdades existentes entre hombres y mujeres y personas con diversa orientación
sexual e identidad de género26.
Las principales víctimas de esta construcción masculina del mundo son las mujeres. Pero los varones,
además de verdugos también son víctimas de sí mismos. Según Pierre Bourdieu «los
hombres también están prisioneros y son víctimas de la representación dominante. Al igual que las
tendencias de sumisión que esta sociedad androcéntrica transmite a las mujeres, aquéllas
encaminadas a ejercer y mantener la dominación por parte de los hombres no están inscritas en la
naturaleza y tienen que ser construidas por este proceso de socialización denominado masculinidad
hegemónica».
Esta socialización supone un «deber ser». Es decir, demostrar constantemente que se es el más viril,
aparentar que no se es débil, no fallar «en las cosas importantes de la vida», exhibir indiferencia ante
el dolor y el riesgo, actuar bajo la meta de la competencia (...). Estas actitudes suponen costes
elevados.
Por ejemplo, la dificultad para expresar sentimientos, sufrir depresión o sentir rabia cuando no se
consigue esa imagen idealizada de uno mismo, alcoholismo, drogodependencias o suicidios.
También tienen como consecuencia una serie de problemas derivados del estilo de vida que hay que
llevar para ser «como debe ser un hombre»: enfermedades oncológicas y de
La versión dominante de la identidad masculina no constituye una esencia, sino una ideología de
poder que tiende a justificar la dominación masculina sobre las mujeres. Además, la identidad
masculina, en todas sus versiones, se aprende y, por tanto, también se puede cambiar.
26
Ibid.
14
respuesta igualitaria y por qué permanecen en el no cambio?
Asegura Carlos Lomas que esta lamentable lentitud de la mayoría de los hombres en la
transformación de su masculinidad hegemónica y complaciente no tiene en absoluto que ver con el
lastre de una esencia natural de lo masculino, sino con el vínculo cultural entre masculinidad y
poder. La masculinidad se puede definir como un conjunto de prácticas sociales en el contexto de las
relaciones de género que afectan a la experiencia corporal, a la personalidad y a la cultura de
hombres y mujeres. En la medida en que la masculinidad es una práctica social, tiene un estrecho
vínculo con las relaciones de poder, con las relaciones de producción y con los vínculos emocionales.
Nuria Varela, op. cit. (p. 277-279).
27
LOPEZ GÓMEZ, Alejandra, GUIDA, Carlos, La conceptualización sobre Masculinidad. Disponible en:
[Link]
ero%20en%20la%20Conceptualizaci%C3%B3n%20sobre%20Masculinidad%20%20Lopez%20-
%20G%C3%[Link]
15
“Una característica central de la masculinidad hegemónica es la heterosexualidad, la
sexualidad ejercida con el sexo opuesto; un hombre que cumpla con los mandatos
hegemónicos debe ser heterosexual. La heterosexualidad también deviene un
hecho natural (…) La masculinidad hegemónica asociada a la sexualidad -
heterosexualidad- y al control del poder por los hombres es una masculinidad que
renuncia a lo femenino; valida la homosocialidad -la relación con sus pares, como la
realmente importante- y el persistente escrutinio por parte de los otros hombres;
aprueba la homofobia y sostiene el sexismo y el heterosexismo (…).Las prácticas
sexuales de los varones significadas desde el modelo hegemónico de masculinidad,
nos ofrecen un sujeto activo en la búsqueda del placer sexual y “descentrado” de las
decisiones reproductivas. La otra cara de la moneda: el modelo hegemónico de
feminidad centra a las mujeres en sus roles y funciones reproductivas, postergando
la búsqueda del placer sexual. La incorporación del análisis de género en el campo
de la sexualidad y la reproducción nos permite enfatizar –entre otros puntos- el
impacto de las inequidades de género, las cuales en conjunción con otras
inequidades (de clase, étnicas) producen grandes barreras en el agenciamiento y
ejercicio de mujeres y varones de los derechos sexuales y derechos reproductivos.
Desde nuestra perspectiva, no es posible hablar de derechos sexuales y
reproductivos, sin que esto no suponga deconstruir y cuestionar los modelos
hegemónicos de masculinidad y feminidad y la moral sexual (la doble moral sexual)
a ellos asociada” 28.
28
LOPEZ GÓMEZ, Alejandra, GUIDA, Carlos, op. cit.
29
GALLEGOS ARGÜELLO, María del Carmen, La identidad de género. Masculino versus Femenino. Disponible
en:
[Link]
ESO%20COMUNICACI%C3%93N%20Y%20G%C3%[Link]?sequence=1
16
a. Ser hombre supone no tener ninguna característica que la cultura atribuye a
las mujeres, que son consideradas inferiores (ser para otros, pasividad,
vulnerabilidad, emotividad, el cuidado hacia los otros, etc.).
b. Se representa como una masculinidad obsesiva, que genera una
permanente necesidad de mostrarse como hombre por el temor a dejar de
serlo.
2. Una exigencia cultural de ser un hombre es ser importante:
a. Ser hombre se mide por el éxito, el poder, la superioridad sobre las demás
personas, la competitividad, el status, la capacidad de ser proveedor, la
propiedad de la razón y la admiración que se logra de los demás.
3. Ser un hombre duro:
a. La masculinidad se sostiene en la capacidad de sentir una gran seguridad y
confianza en sí mismo, ser autoconfiado, resistente y autosuficiente.
b. Se debe ocultar las emociones, estar dispuesto a escuchar las aventuras de
los otros, principalmente, en el ámbito de la sexualidad, donde existe cierta
competividad.
4. Ser agresivo, ser viril:
a. La hombría depende de la agresividad y la audacia y se expresa a través de la
fuerza, el coraje, el enfrentarse a riesgos, la habilidad para protegerse, el
utilizar la violencia como modo de resolver conflictos y demostrar de
manera preponderante su fuerza, su coraje y su poder.
Cabe señalar que estas relaciones de subordinación tienen como origen las supuestas
“diferencias” entre sexos que han sido naturalizadas a través del patriarcado. La fuerza
física, asociada a la guerra y al varón, la fuerza de trabajo, relacionada en mayor medida a
los obreros varones, entre otras, asociadas con los roles del varón de protector y de
proveedor inferiorizan a las mujeres, a los roles y características que se les asignan, pero
también, inferiorizan a quienes compartan rasgos socialmente asignados a las mujeres:
como los gays, especialmente quienes tienen un rol pasivo en las relaciones sexuales, por
cuanto actúan en el papel de las mujeres, o las mujeres transexuales o transgénero que
“traicionan” la masculinidad. Pero además, se inferioriza a quienes no cumplen una función
reproductiva como es el caso de las lesbianas, que padecen una doble discriminación por el
hecho de ser mujeres y lesbianas o de los hombres transgénero o transexuales.
17
5. 1.5. Diversidad sexual y de género: orientación sexual, identidad de
género y expresión de género
Orientación sexual: “Se refiere a la capacidad de cada persona de sentir una profunda atracción
emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo, o de su mismo género, o
de más de un género, así como a la capacidad de mantener relaciones íntimas y sexuales con estas
personas”30. Es independiente del sexo biológico o de la identidad de género. Es un concepto
complejo cuyas formas cambian con el tiempo y difieren entre las diferentes culturas31.
Heterosexualidad: “Hace referencia a la capacidad de una persona de sentir una profunda atracción
emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo y a la capacidad de
mantener relaciones íntimas y sexuales con estas personas”.
Homosexualidad: “Hace referencia a la capacidad de cada persona de sentir una profunda atracción
emocional, afectiva y sexual por personas de un mismo género y a la capacidad mantener relaciones
íntimas y sexuales con estas personas. Se utiliza generalmente el término lesbiana para referirse a la
homosexualidad femenina y gay para referirse a la homosexualidad masculina”.
Bisexualidad: “Hace referencia a la capacidad de una persona de sentir una profunda atracción
emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo o también de su mismo
género, así como a la capacidad mantener relaciones íntimas y sexuales con estas personas”32.
Identidad de género: Es “la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente
profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento,
incluyendo la vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o
la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma
sea libremente escogida) y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de
hablar y los modales”33.
“Es la vivencia individual del género tal como cada persona la siente, la vive y la ejerce ante la
sociedad, la cual puede corresponder o no al sexo asignado al momento del nacimiento. Incluye la
vivencia personal del cuerpo que puede implicar la modificación de la apariencia corporal libremente
30
Principios de Yogyakarta, marzo 2007.
31
OACNUDH, Orientación Sexual e Identidad de Género en el Derecho Internacional de los Derechos
Humanos. Disponible en: [Link]
identidad-de-g%C3%[Link]
32
Ibid.
33
Principios de Yogyakarta, [Link].
18
elegida, por medios médicos, quirúrgicos o de otra índole”. (Art. 3.2. de la Ley 807 de 21 de mayo de
2016, Ley de Identidad de Género).
Transgenerismo (personas trans) “es un término utilizado para describir las diferentes variantes de la
identidad de género, cuyo común denominador es la no conformidad entre el sexo biológico de la
persona y la identidad de género que ha sido tradicionalmente asignada a este. Una persona trans
puede construir su identidad de género independientemente de intervenciones quirúrgicas o
tratamientos médicos. Existe un cierto consenso para referirse o autorreferirse a las personas
transgénero, como mujeres trans cuando el sexo biológico es de hombre y la identidad de género es
femenina; hombres trans cuando el sexo biológico es de mujer y la identidad de género es
masculina; o persona trans o trans, cuando no existe una convicción de identificarse dentro de la
categorización binaria masculino-femenino. El transgenerismo se refiere exclusivamente a la
identidad de género del individuo y no a su orientación sexual que por lo tanto puede ser
heterosexual, homosexual o bisexual”34
Transgénero. Hombre o mujer cuya identidad de género no corresponde con su sexo asignado al
momento del nacimiento, sin que esto implique intervención médica de modificación corporal (Art.
3.6. de la Ley 807 de 21 de mayo de 2016, Ley de Identidad de Género).
Personas transexuales (transexualismo) son las personas que “se sienten y se conciben a sí mismas
como pertenecientes al género opuesto que social y culturalmente se asigna a su sexo biológico y
que optan por una intervención médica – hormonal, quirúrgica o ambas – para adecuar su
apariencia física–biológica a su realidad psíquica, espiritual y social.
“Personas que se sienten como pertenecientes al género opuesto al que se les asignó al nacer y que
optan por una intervención médica para adecuar su apariencia física - biológica a su realidad psíquica
y social” (Art. 3.5. de la Ley 807 de 21 de mayo de 2016, Ley de Identidad de Género).
34
OACNUDH, op. cit.
35
Ibid.
36
Ibid.
19
través de características como la vestimenta, los manerismos y las modificaciones corporales, se
subvierten expectativas tradicionales de expresión de género37.
Intersexualidad: “Integra a las personas que poseen características genéticas de hombres y mujeres
y se ha definido como ‘todas aquellas situaciones en las que el cuerpo sexuado de un individuo varía
respecto al estándar de corporalidad femenina o masculina culturalmente vigente’. Históricamente
la comprensión de esta identidad biológica específica se ha denominado a través de la figura
mitológica del hermafrodita, la persona que nace “con ‘ambos’ sexos, tanto en el movimiento social
LGTBI, como en la literatura médica y jurídica se considera que el término intersex es técnicamente
el más adecuado. Una persona intersex puede identificarse como hombre, como mujer o como
ninguno de los dos mientras su orientación sexual puede ser lesbiana, homosexual, bisexual o
heterosexual”38 .
Para designar a las personas con diversa orientación sexual e identidad de género, se utiliza
el acrónimo LGBTI (lesbianas, gayas, bisexuales, trans e intersexuales). Este acrónimo es
usado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que inclusive tiene una
relatoría con ese nombre: Relatoría sobre los Derechos de las Personas Lesbianas, Gay,
Bisexuales, Trans e Intersex, que fue instalada el 8 de noviembre de 2013.
Sin embargo, se debe aclarar que, como la propia Comisión Interamericana lo reconoce, la
denominación LGTBI puede resultar limitada dada la complejidad y la diversidad existente
respecto a las orientaciones sexuales, las identidades de género y los cuerpos; sin embargo,
la Comisión aclara que en realidad lo que interesa, con independencia del nombre, es el
examen de la “situación de violencia motivada por el prejuicio basado en la percepción de
que la orientación sexual, y/o identidad o expresión de género de las personas LGBT
desafían normas y roles de género tradicionales, o, en el caso de las personas intersex,
porque sus cuerpos difieren del estándar de corporalidad femenina y masculina. Como esta
violencia está basada en la percepción que otras personas tienen sobre las orientaciones,
identidades, expresiones y cuerpos, la violencia se manifiesta independientemente de que
la persona que es víctima de violencia se identifique como lesbiana, gay, bisexual, trans o
intersex”39.
37
Ibid.
38
Ibid.
39
COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, Violencia contra personas Lesbianas, Gay,
Bisexuales, Trans e Intersex en América, op. cit., p. 30.
20
identidades estigmatizadas”40 o periféricas, que son aquellas que van más allá de la
frontera de la sexualidad aceptada socialmente –la heterosexualidad.
A continuación se presenta un listado de los estereotipos más comunes sobre las personas
LGBTI, que ha sido tomado del Protocolo de actuación para quienes imparten justicia en
casos que involucren la orientación o la identidad de género (México, agosto 2014):
“No hay niños y niñas LGBT” o “Los niños y niñas LGBT no saben lo que quieren o están
muy jóvenes para decidir”
Por lo general, la discusión en torno a las personas LGBT asume que se trata de
adultos, sin embargo cada vez son más visibles los casos de niños, niñas y adolescentes
que se identifican como LGBT. “Esto implica que están en juego también sus derechos y
la posibilidad de que crezcan libres de discriminación, pudiendo ser quien y como son.
Los estereotipos más comunes en torno a los niños, niñas y adolescentes LGBT tienen
que ver con la imposibilidad de que se asuman como tales. Sin son menores de edad
especialmente, se asume que están confundidos, que no saben, realmente lo que
quieren. Mientras si una niña manifiesta una atracción por un niño, nadie cuestiona la
premisa, sino sólo su compatibilidad con ese niño, cuando los niños o niñas LGB (se
utiliza LGB por estarse analizando la orientación sexual) expresan lo mismo, se les
cuestiona su orientación sexual en sí. Lo mismo sucede con los niños y niñas que
expresan una insatisfacción por su género asignado y comienzan a adoptar uno
distinto: se les cuestiona no saber lo que quieren o estar muy jóvenes para decidir. Los
estudios demuestran que tanto la orientación sexual, como la identidad de género, se
desarrollan, en muchas personas, desde temprana edad. Reconocerlo es fundamental
considerando que los niños, niñas y adolescentes son una población sumamente
vulnerable, expuesta particularmente a la violencia familiar y escolar…”.
40
FONSECA HERÁNDEZ, Carlos, QUINTERO SOTO, María Luisa, La teoría Queer: La deconstrucción de las
sexualidades periféricas.
41
Tomado de Suprema Corte de Justicia de la Nación, Protocolo de actuación para quienes imparten justicia
en casos que involucren la orientación o la identidad de género, México, agosto 2014.
21
homosexualidad es una enfermedad que puede ser curada. Este tipo de estudios han
sido descalificados por la comunidad médica y los órganos internacionales de
derechos humanos, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Todos los hombres gay son unos enfermos de SIDA y tienen prácticas sexuales
riesgosas
Hasta el día de hoy, los hombres que tienen sexo con hombres son una de las
poblaciones más afectadas por el VIH (…), sin embargo, la homosexualidad,
bisexualidad o heterosexualidad de una persona, en sí, no equivale a tener ciertas
prácticas sexuales (…) La orientación sexual no tienen una relación causal inequívoca
con el VIH. Para comprender cómo ocurre la transmisión del virus, es necesario
atender a otro tipo de comportamientos. En este sentido se pronunció la Corte
Constitucional de Colombia cuando determinó que la prohibición de un hospital a que
homosexuales donaran sangre era discriminatoria. “Una cosa (sostuvo esta Corte) es
por cuál sexo se siente atraída una persona…y otra cosa es la manera como realiza o
desarrolla la actividad sexual una persona. Por eso entre los factores de riesgo que
deben tenerse en cuenta al momento de calificar a un donante de sangre no debe
mencionarse la orientación sexual, sino los comportamientos sexuales riesgosos como,
por ejemplo, tener relaciones sexuales sin ningún tipo de protección…
Las estadísticas del Distrito Federal (México) demuestran que las parejas del mismo
sexo están interesadas en formar un matrimonio, con pretensión de estabilidad. Los
índices de divorcio que han presentado no son mayores a las parejas del sexo opuesto.
Y, de forma inversa: el hecho de que las parejas del sexo opuesto se divorcien indica
que la orientación sexual no es una garantía de permanencia de la relación (…) La
misma tendencia a la permanencia puede observarse en otros países, como Estados
Unidos. “En un foro de expertos en derecho familiar de la Barra de Abogados de
Estados Unidos, se reportaba, desde el año de 1987, que entre 40% y 50% de los
hombres homosexuales vivían en pareja en relaciones estables y de largo plazo; y que
este acoplamiento se elevaba al 70% en el caso de lesbianas. Más aún, la tendencia de
homosexuales a vivir en parejas estables es creciente (…)
Detrás de este estereotipo está la creencia de que el derecho debe solamente proteger
la procreación ‘natural’: aquella, se dice, que ocurre en una relación sexual entre un
hombre y una mujer. Se asume que toda procreación que no ocurre de esta manera, no
es ‘natural’ y no debe, por lo tanto, protegerse jurídicamente. Sin embargo, no existe
una razón para dejar de proteger a todas las formas por virtud de las cuales las
personas se reproducen y se convierten en padres y madres. La inseminación artificial
y la adopción son maneras tan jurídicamente válidas, como lo es el coito heterosexual,
para establecer la paternidad y maternidad”.
22
“Los hombres gay son violadores y abusan de los niños”
“Los hombres gay y lesbianas no son capaces de darle a los niños y niñas lo que
necesitan”
Según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “no existe ninguna base
para afirmar que los hogares o familias homoparentales posean un factor anómalo que
redunde directamente en una mala crianza. Conforme al mismo estudio: ‘No existen
razones objetivas, ni científicamente fundadas, para conjeturar riesgos para los
menores criados y/o adoptados por parejas homosexuales. En comparación general
con las parejas heterosexuales, no hay diferencias significativas en los efectos
psicosociales para los niños (as). El interés superior de los menores consiste en su
bienestar físico-mental, así como en el derecho a tener una familia o ser reintegrados
en una familia cuando carecen de ella. Tanto las familias heteroparentales como las
homoparentales pueden ofrecer las condiciones adecuadas para criar, cuidar y educar
a niños (as) huérfanos o abandonados (…) Conforme a la Asociación Americana de
Psiquiatría, “numerosos estudios a lo largo de las últimas tres décadas
consistentemente demuestran que los menores criados por padres gays o lesbianas
demuestran el mismo nivel de funcionamiento emocional, cognitivo, social y sexual
que menores criados por padres heterosexuales. Estas investigaciones indican que el
desarrollo óptimo de los menores no depende de la orientación sexual de los padres,
sino de vínculos estables con adultos dedicados y afectuosos”.
Los estudios demuestran que la orientación sexual e identidad de género de los padres
y madres no afecta el desarrollo de la orientación sexual e identidad de género de sus
hijos e hijas. La mayoría de las personas LGBT de hoy provienen de hogares con padres
y madres cisgénero y heterosexuales. No hay diferencias importantes entre el
desarrollo de la orientación sexual e identidad de género de niños y niñas que tienen
padres o madres del mismo sexo, con los que tienen padres del sexo opuesto.
23
buscar a quienes no les corresponden. Este estereotipo tiende a salir a relucir en
lugares en los que las personas se encuentran en condiciones de cercanía física e
intimidad, como los baños, el entorno familiar o la milicia. En todo estos supuestos, la
orientación sexual de una persona no es lo que determina si intentará una seducción
no deseada o no.
24
7. I.7. Homo/lesbo/transfobia. Crímenes de odio
El informe se enfoca de manera particular en actos de violencia física contra las personas
con orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género diversas o no normativas,
o cuyos cuerpos varían del estándar corporal femenino y masculino en América. La
Comisión señala que los actos de violencia suelen denotar altos niveles de ensañamiento y
crueldad. Por ejemplo, en varios casos documentados por la CIDH, los cuerpos sin vida de
personas LGBT demuestran que han sido torturados, sus genitales mutilados, sus cuerpos
descuartizados y marcados con símbolos que denotan altos niveles de prejuicio.
Para la Comisión la violencia ejercida contra estas personas es una violencia social
contextualizada en la que la motivación del perpetrador debe ser comprendida como un
fenómeno complejo y multifacético, y no sólo como un acto individual. En ese sentido, la
CIDH entiende que los actos de violencia contra las personas LGBT, comúnmente conocidos
como “crímenes de odio”, actos homofóbicos o transfóbicos, se comprenden mejor bajo el
concepto de violencia por prejuicio contra las orientaciones sexuales y las identidades de
género no normativas o “violencia por prejuicio”.
La Comisión señala que la violencia por prejuicio es un fenómeno social, que se dirige
contra grupos sociales específicos, tiene un impacto simbólico, y envía un mensaje de
terror generalizado a la comunidad LGBT. De manera similar, la Comisión estima que la
violencia contra las personas intersex es una forma de violencia por prejuicio contra la
diversidad corporal y, específicamente, contra las personas cuyos cuerpos no concuerdan
con el estándar socialmente aceptado de cuerpos femeninos y masculinos.
Efectivamente, las personas LGBTI han sido discriminadas de diversas formas, desde
chistes, burlas hasta los crímenes por homofobia y transfobia. La homofobia, es el rechazo,
desprecio y discriminación hacia las personas lesbianas, homosexuales o bisexuales; en ese
ámbito, también se habla de lesbofobia como una forma específica de homofobia, en la
que se rechaza, desprecia y discrimina a las mujeres lesbianas. Por su parte, la transfobia es
25
el rechazo, desprecio y discriminación hacia las personas transexuales, transgénero o
travestis.
TEMA II
Prieto Sanchis afirma que el Estado Constitucional representa una fórmula mejorada del
Estado de Derecho42, pues se busca no sólo el sometimiento a la ley, sino a la Constitución.
42
PRIETO SANCHIS, Luis, Derechos fundamentales, neoconstitucionalismo y ponderación judicial, Editorial
Palestra, 2007.
26
que debe garantizar su respeto frente a su vulneración. En ese sentido, la SCP 112/2012,
estableció que las y los jueces son los garantes primarios de la Constitución Política del
Estado; pero, además, existe una vía específica destinada a la reparación de los derechos y
garantías cuando las autoridades –administrativas o judiciales– no protegieron la norma
fundamental, los derechos y garantías de las personas y colectividades, como es la justicia
constitucional y, en especial, el Tribunal Constitucional Plurinacional, que es el órgano
encargado de ejercer el control de constitucionalidad.
Carácter normativo de la CPE: La Constitución Política del Estado tiene carácter normativo,
es decir, tiene aplicación directa, no siendo necesario –a diferencia del Estado Legislado en
el que predominaba el principio de legalidad– un desarrollo legislativo previo, característica
que se refleja en el artículo 109 de la CPE que establece como garantía jurisdiccional a la
aplicación directa de los derechos reconocidos en la Constitución Política del Estado, al
señalar que “todos los derechos reconocidos en la Constitución son directamente
aplicables y gozan de iguales garantías para su protección”.
Junto a estas características también cabe mencionar a aquellas que son propias del Estado
Plurinacional que se sustenta en el reconocimiento de la preexistencia de las naciones y
27
pueblos indígena originario campesino y, por ende, en el reconocimiento de su derecho a la
libre determinación. Estas características rompen la herencia del constitucionalismo
monocultural y del constitucionalismo pluricultural que introdujo de manera subordinada
un reconocimiento parcial a los derechos de los pueblos indígenas. Así, nuestro modelo
constitucional crea una nueva institucionalidad transversalizada por lo plurinacionalidad,
una nueva territorialidad, signada por las autonomías, un nuevo régimen político y una
nueva legalidad bajo el paradigma del pluralismo jurídico igualitario 43 y la interculturalidad.
La Constitución Política del Estado, vigente desde febrero de 2009 incorpora la doctrina del bloque
de constitucionalidad en el art. 410 de la CPE, señalando que el mismo está compuesto por los
Tratados Internacionales en materia de Derechos Humanos (Derecho Internacional de los Derechos
Humanos), y normas de Derecho Comunitario ratificadas por el país.
Si bien inicialmente son las normas convencionales, es decir los tratados y convenciones sobre
derechos humanos, las que forman parte del Bloque de Constitucionalidad, también llegan a formar
parte del mismo las normas no convencionales, como las Declaraciones, Principios y Reglas, en
mérito a que el corpus juris de los derechos humanos, entendido como el conjunto de instrumentos
43
SCP 487/2014 de 24 de febrero. Disponible en:
[Link]
28
internacionales, está conformado tanto por los tratados con fuerza vinculante como por los
principios, resoluciones, declaraciones que, si bien, en principio, no tienen fuerza vinculante,
empero, contribuyen a la determinación del contenido, alcance, así como a la interpretación y
aplicación de las normas convencionales; siendo su utilización imprescindible dentro de la labor
hermenéutica tanto de los tribunales internacionales como de los nacionales, adquiriendo fuerza
vinculante por su uso como costumbre internacional.
Adicionalmente, debe señalarse que de acuerdo a los arts. 13 y 256 de la CPE, los tratados e
instrumentos de derechos humanos, que declaren derechos más favorables a los consagrados en la
Constitución Política del Estado, se aplicarán de manera preferente; por otra parte, a partir de esas
mismas normas, los derechos fundamentales deben ser interpretados de acuerdo a los tratados
internacionales sobre derechos humanos cuando prevean normas más favorables.
Principio de favorabilidad: Este principio también recibe el nombre de pro persona o pro
homine y se encuentra previsto en el art. [Link] la CPE, que establece que "Los tratados e
instrumentos internacionales en materia de derechos humanos que hayan sido firmados,
ratificados o a los que se hubiere adherido el Estado, que declaren derechos más favorables
a los contenidos en la Constitución, se aplicarán de manera preferente sobre ésta”.
29
“ b) limitar el goce y ejercicio de cualquier derecho o libertad que pueda estar
reconocido de acuerdo con las leyes de cualquiera de los Estados Partes o de
acuerdo con otra convención en que sea parte uno de dichos Estados;”
El art. [Link] de la CPE establece que “Los tratados y convenios internacionales ratificados
por la Asamblea Legislativa Plurinacional, que reconocen los derechos humanos y que
prohíben su limitación en los Estados de Excepción prevalecen en el orden interno. Los
derechos y deberes consagrados en esta Constitución se interpretarán de conformidad con
los Tratados internacionales de derechos humanos ratificados por Bolivia.
Por su parte, el art. [Link]. de la CPE señala que: "Los derechos reconocidos en la
Constitución serán interpretados de acuerdo a los Tratados Internacionales de Derechos
Humanos cuando estos prevean normas más favorables".
El Principio de progresividad se desprende del art. 13.I de la CPE, que establece que los
derechos reconocidos por la Constitución son inviolables, universales, interdependientes,
indivisibles y progresivos.
El parágrafo II de dicha norma constitucional señala, además, que los derechos que
proclama la Constitución no serán entendidos como negación de otros derechos no
enunciados, ello debido a que, por la naturaleza progresiva de los derechos, están en
peramente revisión para su ampliación.
30
los pactos internacionales sobre DDHH– la interpretación asumida en dichos Pactos u
órganos encargados de su salvaguarda.
«Las medidas de reparación anotadas deben ser aplicadas por todos los Estados
partes de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en el marco del
control de convencionalidad, lo que significa que la reparación prevista en el art.
113.I de la CPE, que fue referida precedentemente, debe ser comprendida dentro
de los parámetros establecidos por la Corte IDH que, conforme a las Sentencias
Constitucionales Plurinacionales 2233/2013 de 16 de diciembre y 0087/2014 de 4
de noviembre y a los principios de favorabilidad y progresividad -arts. 13 y 256 de la
CPE- contiene el estándar más alto de protección al derecho de reparación; en ese
sentido, debe acogerse lo desarrollado por la Corte IDH…»
La aplicación directa y directa justiciabilidad de los derechos humanos: El art. 109 de la CPE
establece que “Todos los derechos reconocidos en la Constitución son directamente
aplicables y gozan de iguales garantías para su protección”.
Conforme a ello, no es posible alegar falta de desarrollo legislativo y menos argüir aspectos
formales para el ejercicio y protección de los DDHH; pues, a partir del art. 109 de la CPE
antes glosado, debe ser protegido aún no existiere ninguna ley que desarrollare la norma
constitucional, y esa es, precisamente, una diferencia sustancial entre el Estado Legislado
de Derecho –que exigía la intermediación del legislador para dar concreción de los
derechos reconocidos en la Constitución- con el Estado Constitucional caracterizado por el
carácter normativo de la Constitución Política del Estado.
La igualdad jerárquica de los derechos en abstracto: El art. [Link] de la CPE establece que “La
clasificación de los derechos establecida en esta Constitución no determina jerarquía
alguna ni superioridad de unos derechos sobre otros”.
31
derechos jerárquicamente iguales, se deberá efectuar el juicio de ponderación
correspondiente, para determinar, en el caso concreto, qué derecho debe prevalecer.
La interpretación intercultural: El art.8.1 del Convenio 169 de la OIT, señala que “Al aplicar la
legislación nacional a los pueblos interesados deberán tomarse debidamente en
consideración sus costumbres o su derecho consuetudinario”. Por su parte, el art. 8.2.
determina que "2. Dichos pueblos deberán tener el derecho de conservar sus costumbres e
instituciones propias, siempre que éstas no sean incompatibles con los
derechos fundamentales definidos por el sistema jurídico nacional ni con los derechos
humanos internacionalmente reconocidos. Siempre que sea necesario, deberán
establecerse procedimientos para solucionar los conflictos que puedan surgir en la
aplicación de este principio”.
De acuerdo a dichas normas, los jueces y tribunales están obligados a realizar una
interpretación intercultural del derecho, que el ámbito interno encuentra fundamento en
los arts. 1 y 178 de la CPE, que consagran el principio de interculturalidad; interpretación
que está prevista en el art. 4.d) de la Ley del Deslinde Jurisdiccional: “Al momento de
administrar e impartir justicia, las autoridades de las distintas jurisdicciones reconocidas
constitucionalmente deben tomar en cuenta las diferentes identidades culturales del
Estado Plurinacional”.
El Sistema Universal de protección corresponde a las Naciones Unidas, en tanto que los
Sistemas Regionales son: el Sistema Europeo de Derechos Humanos, el Sistema Africano de
Derechos Humanos y el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
32
Bolivia es parte tanto del sistema universal como interamericano de derechos humanos,
cada uno de los cuales cuenta con instrumentos internacionales sobre derechos humanos,
así como instancias, mecanismos y organismos destinados a su protección.
¿Son vinculantes los pronunciamientos Al ratificar una Convención, Pacto o Tratado, los Estados
de los órganos de protección del contraen obligaciones jurídicas y aceptan la autoridad de
sistema universal de DDHH? Especial los Comités, que tienen las siguientes funciones: 1.
mención a los Comités. Seguimiento de la implementación del Tratado,
analizando los informes de los Estados y emitiendo
informes y recomendaciones; 2. Interpretan los artículos
del tratado a través de Observaciones y recomendaciones
generales; 3. Examinan denuncias contra los Estados en
casos concretos; última función que sólo es ejercida por
algunos Comités44.
¿Son vinculantes los pronunciamientos Cabe señalar que Bolivia ha suscrito la Convención y
de la Comisión Interamericana de aceptado la competencia de la Comisión por Ley 1430
Derechos Humanos? de 11 febrero de 1993, por la que se ratifica la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, Ley
que en su segundo artículo reconoce la competencia de
la Comisión Interamericana de Derecho Humanos.
44
Comité de Derechos Humanos, Comité para la eliminación de todas las formas de discriminación racial,
Comité contra la tortura, Comité para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la mujer,
Comité para la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, Comité
sobre los derechos de las personas con discapacidad, Comité contra las desapariciones forzadas, Comité de
Derechos Económicos, sociales y culturales, Comité de los Derechos del Niño.
33
individuales sus decisiones reúnen las condiciones para
ser obligatorias ya que se trata de un proceso con todas
las garantías, actuando la Comisión como un organismo
cuasi-jurisdiccional.
El control de convencionalidad
Los Estados están obligados a armonizar sus normas internas, incluida su Constitución, con la
Convención Americana de Derechos Humanos.
El control de convencionalidad es una herramienta que contribuye a asegurar los efectos (efecto útil)
de la Convención en el Derecho Interno.
35
El control de convencionalidad ha sido explicado por el Tribunal Constitucional en varias
Sentencias; así, la SCP 0210/2013 de 5 de marzo, sostuvo que:
“…deben mencionarse a los arts. 13 y 256 de la CPE, que introducen dos principios
que guían la interpretación de los derechos fundamentales: La interpretación pro
homine y la interpretación conforme a los Pactos internacionales sobre Derechos
Humanos. En virtud a la primera, los jueces, tribunales y autoridades
administrativas, tienen el deber de aplicar aquella norma que sea más favorable
para la protección del derecho en cuestión -ya sea que esté contenida en la Ley
Fundamental o en las normas del bloque de constitucionalidad- y de adoptar la
interpretación que sea más favorable y extensiva al derecho en cuestión; y en virtud
a la segunda (interpretación conforme a los Pactos Internacionales sobre Derechos
Humanos), tienen el deber de -ejerciendo el control de convencionalidad-
interpretar el derecho de acuerdo a las normas contenidas en tratados e
instrumentos internacionales en materia de Derechos Humanos ratificado o a los
que se hubiere adherido el Estado, siempre y cuando, claro está, declaren derechos
más favorables a los contenidos en la Constitución Política del Estado; obligación
que se extiende, además al contraste del derecho con la interpretación que de él ha
dado la Corte Interamericana de Derechos Humanos, conforme lo ha entendido la
misma Corte en el caso Trabajadores Cesados del Congreso vs. Perú, al señalar
que: “los órganos del Poder Judicial deben ejercer no solo un control de
constitucionalidad, sino también de convencionalidad ex officio entre las normas
internas y la Convención Americana, evidentemente en el marco de sus respectivas
competencias y de sus regulaciones procesales correspondientes…”.
36
Los Instrumentos Internacionales de protección de derechos humanos, tanto del Sistema
Universal como del Interamericano, pueden dividirse en tres categorías 45: La primera,
conformada por las grandes declaraciones, como la Declaración Universal de Derechos
Humanos y la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; la segunda,
conformada por los tratados universales y regionales en materia de derechos humanos,
que consagran los mismo derechos contenidos en las Declaraciones antes referidas, con la
diferencia que fueron elaborados con la finalidad de ser vinculantes. Finalmente, la tercera
categoría está integrada por otros instrumentos sobre derechos humanos que se conocen
bajo diferentes denominaciones, entre ellas, declaraciones, principios básicos, reglas
mínimas, reglas, directrices, etc.
La segunda categoría antes señalada, está conformada por los tratados internacionales
sobre derechos humanos que hacen referencia a los acuerdos celebrados por escrito entre
Estados, que revisten fuerza obligatoria, y que en el caso boliviano deben ser ratificados
por la Asamblea Legislativa Plurinacional. Los tratados de derechos humanos puede ser
generales o específicos; los primeros, protegen una amplia gama de derechos, como por
ejemplo el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención Americana
sobre Derechos Humanos; entre tanto que los específicos, tutelan un derecho en
particular, por ejemplo la protección contra la tortura y otros tratos o penas crueles,
inhumanos o degradantes.
45
Se sigue la división realizada por Daniel O’Donnell, Derecho internacional de los derechos humanos, Oficina
en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Primera edición:
Bogotá, abril de 2004, p. 55 y ss.
37
Instrumento Internacional Normas relevantes al tema
Declaración Universal de los Derechos Art. 2: Toda persona tiene todos los derechos y
Humanos libertades sin distinción alguna de raza, color,
sexo, idioma, origen, posición económica o
cualquier otra condición.
Pacto Internacional sobre Derechos Civiles Art. 26: Todas las personas son iguales ante la ley
y Políticos (ratificado por Bolivia y tienen derecho sin discriminación a igual
inicialmente mediante Decreto Supremo protección de la ley. A este respecto, la ley
Nº 18950 de 17 de mayo de 1982, que prohibirá toda discriminación y garantizará a
luego fue elevado a rango de Ley por Ley todas las personas protección igual y efectiva
Nº 2119 de 11 de septiembre de 2000). contra cualquier discriminación por motivos de
raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones
políticas o de cualquier índole, origen nacional o
social, posición económica, nacimiento o
cualquier otra condición social.
Pacto Internacional de Derechos Art. 2.2. Los Estados Partes en el presente Pacto
Económicos, Sociales y Culturales se comprometen a garantizar el ejercicio de los
(ratificado por Ley 2119, de 11 de derechos que en él se enuncian, sin
septiembre de 2000). discriminación alguna por motivos de raza, color,
sexo, idioma, religión, opinión política o de otra
índole, origen nacional o social, posición
económica, nacimiento o cualquier otra
condición social.
Convención sobre los derechos del niño Art.2.1. Los Estados Partes respetarán los
(ratificada por Ley 1152 de 14 de mayo de derechos enunciados en la presente
1990) Convención y asegurarán su aplicación a cada
niño sujeto a su jurisdicción, sin distinción
alguna, independientemente de la raza, el color,
el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o
de otra índole, el origen nacional, étnico o
social, la posición económica, los impedimentos
físicos, el nacimiento o cualquier otra condición
del niño, de sus padres o de sus representantes
38
legales.
40
Resolución 17/19 del Es la primera Resolución de las Naciones Unidas relativa a
Consejo de Derechos derechos humanos, orientación sexual e identidad de género.
Humanos de 17 de junio de La aprobación de la Resolución permitió la realización del
2011 primer informe oficial de las Naciones Unidas sobre el tema,
preparado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos.
Nacidos libres e iguales. Este es un documento del año 2012, preparado por la Oficina
Orientación sexual e del Alto Comisionado de las Naciones Unidas que tiene el
identidad de género en las propósito de señalar las obligaciones básicas que incumben a
normas internacionales de los Estados respecto a las personas LGBT, en el que se describe
derechos humanos (2012) la manera en que los mecanismos de las Naciones Unidas han
aplicado el derecho internacional en ese contexto46,
identificando las obligaciones jurídicas básicas de los Estados
respecto de la protección de los derechos humanos de las
personas LGBT.
46
ALTO COMISIONADO DE LAS NACIONES UNIDAS, Nacidos libres e iguales, Orientación sexual e identidad de
género en las normas internacionales de derechos humanos, op. cit. p. 8.
42
Derechos Humanos, de los derechos humanos por motivo de orientación sexual e
Discriminación y violencia identidad de género. En el informe también se hace referencia a
contra las personas por las normas y obligaciones internacionales aplicables a la
motivos de orientación población LGBT, recordando que las mismas se rigen por los
sexual e identidad de principios fundamentales de la universalidad, la igualdad y la no
género, presentado al discriminación y en ese sentido sostiene el informe que “Todos
Consejo de Derechos los seres humanos, independientemente de su orientación
Humanos atendiendo a su sexual e identidad de género, tienen derecho a disfrutar de la
resolución 27/32. protección del derecho internacional de los derechos
(A/HRC/19/41) 4 de mayo humanos…”, añadiendo que los Estados tienen la obligación de
2015. “respetar, proteger y hacer efectivos los derechos humanos de
todas las personas que se encuentren bajo su jurisdicción,
incluidas las personas LGBT e intersexuales. Estas obligaciones
abarcan el hecho de abstenerse de interferir en el disfrute de
los derechos, de prevenir los abusos por parte de terceros y de
combatir de forma proactiva los obstáculos al disfrute de los
derechos humanos, en particular, en el presente contexto, las
actitudes y las prácticas discriminatorias”.
43
abstenciones. Bolivia votó a identificar las mejores prácticas y las deficiencias;
favor47.
b) Concienciar a la población acerca de la violencia y la
discriminación contra las personas por motivos de orientación
sexual o identidad de género, y determinar y abordar las causas
fundamentales de la violencia y la discriminación;
47
Consejo de Derechos Humanos, Resolución 32/2. Disponible en:
[Link]
44
otra índole, origen nacional o social, posición económica,
nacimiento o cualquier otra condición social”.
Comité de los derechos del La salud del niño no debe quedar minada por la
niño, Observación General N° discriminación, por la raza, el color, el sexo, el idioma, la
15, Sobre el derecho del niño religión, la opinión política o de otro tipo, el origen
al disfrute del más alto nivel nacional, étnico o social, la posición económica, los
posible de salud (ARTÍCULO impedimentos físicos, el nacimiento, así como la
24). orientación sexual, la identidad de género y el estado de
salud, en particular el VIH/SIDA y la salud mental.
48
Cit en: ILGA World - La Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex: Kirichenko
K, Ihler M., Órganos de los Tratados de las Naciones Unidas: Referencias a la orientación sexual, identidad de
género, expresión de género y características sexuales: Informe anual 2018 (Ginebra: ILGA World, febrero de
2020).
45
género, en especial en el ámbito laboral, salud, educación
y formación profesional.
46
Comité de Derechos El Comité concluyó que Colombia vulneró el art. 26 del
Humanos x vs. Colombia. Pacto referido al derecho a la igualdad y no discriminación,
Comunicación Nº al denegar a X el derecho a la pensión de su compañero
1361/2005, permanente, sobre la base de su orientación sexual.
CCPR/C/89/D/1361/2005
14 de mayo de 2007.
Comité de Derechos El Comité concluyó que Australia vulneró el art. 26 del Pacto
Humanos, Edward Young v referido al derecho a la igualdad y no discriminación, al
Australia, Comunicación N° denegar a X el derecho a la pensión de su compañero
941/2000, permanente, sobre la base de su orientación sexual.
CCPR/C/78/D/941/2000 (18
de septiembre de 2003).
Los Principios de Yogyakarta Los Principios de Yogyakarta se ocupan de una amplia gama
de normas de derechos humanos y de su aplicación a las
En 2006, un grupo cuestiones relativas a la orientación sexual y la identidad de
internacional de expertos y género. Los Principios afirman la obligación primordial que
expertas en derechos cabe a los Estados en cuanto a la implementación de los
humanos se reunió en derechos humanos. Cada Principio se acompaña de
Yogyakarta, Indonesia, para recomendaciones detalladas dirigidas a los Estados. Los
delinear un conjunto de Principios también incluyen recomendaciones adicionales
principios internacionales dirigidas a otros actores, incluyendo al sistema de derechos
en relación con la humanos de la ONU, las instituciones nacionales de
orientación sexual y la derechos humanos, los medios de comunicación, las
identidad de género. organizaciones no gubernamentales y las agencias
financiadoras.
47
4.
Declaración Americana de los Art. II: “Todas las personas son iguales ante la Ley y tienen los
Derechos y Deberes del Hombre. derechos y deberes consagrados en esta Declaración sin
distinción de raza, sexo, idioma, credo ni otra alguna”
Convención Americana sobre Los Estados partes tiene la obligación de respetar los derechos y
Derechos Humanos. libertades reconocidos en la Convención y garantizar su libre y
pleno ejercicio, sin discriminación por motivos de raza, color,
sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra
índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento
o cualquier otra condición social (art. 1).
Principios y Buenas Prácticas Principio II: “Bajo ninguna circunstancia se discriminará a las
sobre la Protección de las personas privadas de libertad por motivos de su raza, origen
Personas Privadas de Libertad en étnico, nacionalidad, color, sexo, edad, idioma, religión,
las Américas. opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social,
posición económica, nacimiento, discapacidad física, mental o
sensorial, género, orientación sexual, o cualquiera otra condición
48
social”.
49
Información a mayo de 2020, de la revisión de la página web de la OEA:
[Link]
69_discriminacion_intolerancia_firmas.asp
49
El art. 2 señala de manera expresa que todo ser humano es igual
ante la ley y tiene derecho a igual protección contra toda forma
de discriminación e intolerancia en cualquier ámbito de la vida
pública o privada.
Cabe aclarar que si bien la Convención Interamericana Contra toda Forma de Discriminación
e intolerancia no ha sido ratificada por Bolivia y, en ese sentido, desde una lectura formal del
art. 410 de la CPE, no formaría parte del bloque de constitucionalidad, toda vez que dicha
norma hace referencia a que los “Tratados y Convenios Internacionales en materia de
Derechos Humanos (…) ratificados por el país”; sin embargo, debe considerarse que las
normas del indicado Convenio sí pueden ser aplicadas en el marco del principio de
favorabilidad –como criterio específico de interpretación de los derechos humanos-
conforme a lo dispuesto por el art. 256 de la CPE, que hace referencia, por una parte, no sólo
a los tratados internacionales sino también a los instrumentos internacionales en materia de
derechos humanos, y, por otra, a que dichos instrumentos, hubieran sido firmados o
ratificados. En ese sentido, al haber firmado el Estado Boliviano el Convenio, el 3 de octubre
de 201550, puede ser aplicado de manera preferente a las normas internas, en virtud del
principio de favorabilidad, antes referido.
Resolución N° 2504 (XXXIX- La Asamblea General condenó los actos de violencia y las
O/09), de la Asamblea General, violaciones de derechos humanos perpetrados contra
Derechos Humanos, Orientación individuos a causa de su orientación sexual e identidad de
sexual e identidad de género, 4 género; instó a los Estados a asegurar que se investiguen dichos
de junio de 2009. actos y que los responsables enfrenten las consecuencias ante
la justicia, y solicitó la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos y a los órganos, organismos y entidades del sistema
interamericano que sigan prestando la adecuada atención al
tema; asimismo, reiteró a la Comisión de Asuntos Jurídicos y
50
Ibid.
50
Políticos (CAJP) que incluya en su agenda, el tema “Derechos
humanos, orientación sexual e identidad de género”, y solicitó
al Consejo Permanente que informe a la Asamblea General
sobre el cumplimiento de la Resolución.
Resolución — AG/RES. 2653 (XLI- En la Resolución, la Asamblea General determinó que los
O/11), Derechos humanos, Estados implementen las políticas públicas contra la
orientación sexual e identidad discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de
de género, aprobada el 7 de género; así mismo determinó que la Comisión Interamericana
junio de 2011. incluya el tema en su plan de trabajo, que presente un informe
elaborado con la ayuda de los Estados sobre tal asunto, y que
en cooperación con el Comité Jurídico, haga un estudio sobre
las implicaciones jurídicas y los aspectos conceptuales y
terminológicos que rodean la temática.
La Relatoría sobre los Derechos La Relatoría tiene, entre otras funciones, las de51:
de las Personas Lesbianas, Gays,
Bisexuales, Trans e Intersex
[Link] la situación de los derechos humanos de las
(LGBTI) entró en funciones el día
personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex en la
1° de febrero de 2014. región, mediante:
- El tratamiento de casos y peticiones individuales que
guarden conexión con la orientación sexual, la identidad de
género y la expresión de género.
- La asesoría a los Estados Miembros de la OEA y a los órganos
políticos de la OEA en esta materia.
- La preparación de informes con recomendaciones dirigidas a
los Estados de la OEA en los campos de la política pública, la
legislación y la interpretación judicial sobre los derechos
humanos de estas personas.
- Monitoreo general de las violaciones a derechos humanos de
las personas LGBTI en las Américas y visibilización de dichas
violaciones.
Informe de la Comisión El Informe nace debido a los altos índices de violencia que se
Interamericana de Derechos registran contra personas lesbianas, gay, bisexuales, trans e
Humanos: Violencia contra intersex (LGBTI), o aquellas personas percibidas como tales, en
51
Tomado de la página web de la Organización de Estados Americanos:
[Link]
51
personas el continente americano, y la ausencia de una respuesta estatal
eficiente frente a dicha problemática.
Lesbianas, Gay, Bisexuales, Trans
e Intersex en América (LGBTI), La Comisión señala que los actos de violencia suelen denotar
2015. altos niveles de ensañamiento y crueldad. La violencia ejercida
contra estas personas es una violencia social contextualizada en
la que la motivación del perpetrador debe ser comprendida
como un fenómeno complejo y multifacético, y no sólo como
un acto individual. En ese sentido, la CIDH entiende que los
actos de violencia contra las personas LGBT, comúnmente
conocidos como “crímenes de odio”, actos homofóbicos o
transfóbicos, se comprenden mejor bajo el concepto de
violencia por prejuicio contra las orientaciones sexuales y las
identidades de género no normativas o “violencia por
prejuicio”.
52
recomendaciones contenidas en el Informe sobre Violencia
contra Personas LGBTI, 2015.
Sentencia
55
VS. COLOMBIA El 21 de octubre de 2014 la Comisión Interamericana de
Derechos sometió a la jurisdicción de la Corte Interamericana de
(Excepciones Derechos Humanos el caso Ángel Alberto Duque contra la
preliminares, fondo, República de Colombia. De acuerdo con lo señalado por la
reparaciones y costas) Comisión, el caso se relaciona con la supuesta responsabilidad
Sentencia de 26 de febrero internacional de Colombia por la alegada exclusión del señor
de 2016. Duque de la posibilidad de obtener una “pensión de
sobrevivencia” tras la muerte de su pareja, supuestamente con
base en que se trataba de una pareja del mismo sexo. Asimismo,
consideró que la presunta víctima habría sido víctima de
discriminación con base en su orientación sexual en razón de que
la alegada diferencia de trato no podría considerarse idónea
porque el concepto de familia referido por el Estado sería
limitado y estereotipado, excluyendo supuestamente de manera
arbitraria formas diversas de familia como las formadas por
parejas del mismo sexo.
Sentencia
Sentencia
57
de reconocer, regular, y establecer los procedimientos adecuados
para tales fines, en los términos establecidos en los párrafos 85 a
116.
58
acreditación de intervenciones quirúrgicas y/o tratamientos
hormonales. En consecuencia, en virtud del control de
convencionalidad, el artículo 54 del Código Civil debe ser
interpretado de conformidad con los estándares previamente
establecidos para que las personas que desean adecuar
integralmente los registros y/o los documentos de identidad a su
identidad de género auto-percibida puedan gozar efectivamente
de ese derecho humano reconocido en los artículos 3, 7, 11.2, 13
y 18 de la Convención Americana en los términos establecidos en
los párrafos 162 a 171.
59
TEMA III
A su vez, el art. 3 prevé que todo ser humano tiene derecho al reconocimiento, goce,
ejercicio y protección, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y
libertades fundamentales consagrados en sus leyes nacionales y en los instrumentos
internacionales aplicables a los Estados Partes, tanto a nivel individual como colectivo.
61
El art. 6 desarrolla el compromiso de los Estados a formular y aplicar políticas que tengan
por objetivo el trato equitativo y la generación de igualdad de oportunidades para todas las
personas, entre ellas, políticas de tipo educativo, medidas de carácter laboral o social.
De otro lado, el art. 10 prevé el compromiso del Estado a asegurar a las víctimas de la
discriminación e intolerancia un trato equitativo y no discriminatorio, la igualdad de acceso
al sistema de justicia, procesos ágiles y eficaces, y una justa reparación en el ámbito civil o
penal, según corresponda.
62
persona de autodeterminarse, y escoger libremente las circunstancias que le
dan sentido a su existencia, conforme a sus propias opciones y convicciones,
y que no corresponde efectuar ninguna discriminación en el ejercicio de sus
derechos vinculadas a dichas categorías52.
52
En dicha Sentencia la Corte estableció que:El Estado es responsable por la violación al derecho a la igualdad
ante la ley, reconocido en el artículo 24 de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 de la
misma, en los términos de los párrafos 89 a 138 de la Sentencia.
53
En esta Sentencia se declara que: El Estado es responsable por la violación del derecho a la igualdad ante la
ley y la prohibición de discriminación reconocidos en el artículo 24 de la Convención, en relación con los
artículos 1.1 y 2 del mismo instrumento, en los términos de los párrafos 109 a 140 de la Sentencia.
63
La prohibición de discriminación por orientación sexual, identidad de género y expresión de
género ha sido resaltada también en numerosos informes de los relatores especiales de
Naciones, entre ellos tenemos:
a. Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los derechos
Humanos de 17 de noviembre de 2011, del que se rescatan los siguientes
tópicos:
64
-Derogar las leyes que tipifican penalmente la homosexualidad, incluidas
todas las que prohíben la conducta sexual privada consentida entre adultos
del mismo sexo.
-Asegurar que no se arreste ni detenga a las personas sobre la base de su
orientación sexual o identidad de género ni se las someta a exámenes físicos
infundados y degradantes con la intención de determinar su orientación
sexual.
- Prohibir la discriminación basada en la orientación sexual y la identidad de
género. Promulgar leyes amplias que incluyan la orientación sexual y la
identidad de género como fundamentos prohibidos de discriminación. En
particular, asegurar que no haya discriminación en el acceso a los servicios
básicos, incluso en el contexto del empleo y de la atención de la salud.
Ofrecer educación y capacitación para prevenir la discriminación y la
estigmatización de las personas LGBT e intersexuales.
c. El Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos presentado al Consejo de Derechos Humanos atendiendo
a su Resolución 27/32, 4 de mayo 2015. Discriminación y violencia contra las
personas por motivos de orientación sexual e identidad de género, establece
las siguientes recomendaciones:
65
ámbitos público y privado, así como disminuir las condiciones y actitudes
que provocan o perpetúan esa discriminación. Con este fin, los Estados
deben promulgar una legislación amplia contra la discriminación, que incluya
la orientación sexual y la identidad de género entre los motivos prohibidos.
- Los Estados deben revisar y derogar las leyes discriminatorias y combatir la
discriminación contra las personas LGBT e intersexuales, en particular en el
disfrute de los derechos a la salud, la educación, el trabajo, el agua, una
vivienda adecuada y la seguridad social.
- Los Estados también tienen la obligación de hacer frente a la discriminación
contra los niños y jóvenes que se identifican o son percibidos como personas
LGBT o intersexuales. Estos actos incluyen el acoso, la intimidación en las
escuelas, la falta de acceso a información sanitaria y a servicios de salud, y
los tratamientos médicos coercitivos.
- Los Estados también deben proporcionar un reconocimiento legal y
protección a las parejas del mismo sexo, y proteger los derechos de sus
hijos, sin discriminación.
Los Estados partes deben cerciorarse de que las preferencias sexuales de una persona no
constituyan un obstáculo para hacer realidad los derechos que reconoce el Pacto, por
ejemplo, a los efectos de acceder a la pensión de viudedad. La identidad de género también
se reconoce como motivo prohibido de discriminación. Por ejemplo, los transgénero, los
transexuales o los intersexo son víctimas frecuentes de graves violaciones de los derechos
humanos, como el acoso en las escuelas o en el lugar de trabajo54.
54
Véanse las Observaciones generales Nos. 14 y 15 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales.
66
la atención de la salud. En virtud de ello, emítelas siguientes
recomendaciones:
8. A fin de lograr la plena realización del derecho de todos los niños a la salud, los Estados
partes tienen la obligación de asegurar que la salud del niño no quede minada por la
discriminación, importante factor que contribuye a la vulnerabilidad. En el artículo 2 de la
Convención figuran diversos motivos con respecto a los cuales está prohibido discriminar,
en particular la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otro tipo,
el origen nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el
nacimiento o cualquier otra condición del niño, de sus padres o de sus representantes
legales. Al respecto cabe mencionar también la orientación sexual, la identidad de género y
el estado de salud, en particular el VIH/SIDA y la salud mental. También hay que prestar
atención a cualquier otra forma de discriminación que mine la salud del niño y hacer frente
a los múltiples tipos de discriminación.
El Estado debe garantizar que sus políticas públicas aseguren los recursos y
mecanismos suficientes para la implementación del marco legislativo contra
la discriminación.
El Estado parte debe declarar públicamente que no tolerará ninguna forma
de estigmatización social, discriminación o violencia contra personas por su
orientación sexual o identidad de género.
El Estado Parte debe también velar por que se proceda a la investigación, el
enjuiciamiento y la sanción de todo acto de violencia motivado por la
orientación sexual o la identidad de género de la víctima.
67
g. El Consejo de Derechos Humanos, en el Examen Periódico Universal a Bolivia,
17 de diciembre de 2014, establece las siguientes recomendaciones:
68
prestaciones, es razonable y objetiva. El Estado parte tampoco presentó ninguna
prueba que revele la existencia de factores que pudieran justificar esa distinción. En estas
circunstancias, el Comité concluye que el Estado Parte ha violado el artículo 26 del Pacto, al
denegar al autor el derecho a la pensión de su compañero permanente, sobre la base de su
orientación sexual.
RECORDEMOS QUE:
Principio 1: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Los seres
humanos de todas las orientaciones sexuales e identidades de género tienen derecho al pleno
disfrute de todos los derechos humanos
Principio 2: Todas las personas tienen derecho al disfrute de todos los derechos humanos, sin
discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género.
A su vez, el art. 66 reconoce los Derechos sexuales y derechos reproductivos: “Se garantiza
a las mujeres y a los hombres el ejercicio de sus derechos sexuales y sus derechos
reproductivos”.
A nivel de normativa infra constitucional, tenemos la Ley No. 045, del 8 de octubre de
2010, Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación, que establece como motivos
discriminatorios, entre otros, al sexo, género, orientación sexual e identidad de género.
De acuerdo al art. 1, la Ley tiene por objeto establecer mecanismos y procedimientos para
la prevención y sanción de actos de racismo y toda forma de discriminación, y tiene por
objetivos eliminar dichos actos y consolidar políticas públicas de protección y prevención
de delitos de racismo y toda forma de discriminación. El art. 2, contiene los principios bajo
los cuales se rige la Ley, siendo uno de ellos la igualdad, según el cual, “Todos los seres
humanos nacen libres e iguales en dignidad y derecho. El Estado promoverá las condiciones
necesarias para lograr la igualdad real y efectiva adoptando medidas y políticas de acción
afirmativa y/o diferenciada que valoren la diversidad, con el objetivo de lograr equidad y
69
justicia social, garantizando condiciones equitativas específicas para el goce y ejercicio de
los derechos, libertades y garantías reconocidas en la Constitución Política del Estado, leyes
nacionales y normativa internacional de Derechos Humanos”.
A su vez el art. 13 establece que las personas que hubiesen sufrido actos de racismo o
discriminación podrán optar por la vía constitucional, administrativa o disciplinaria y/o
penal, según corresponda. En la vía administrativa o disciplinaria, en instituciones públicas,
la Ley tipifica las faltas en el ejercicio de la función pública en:
- Agresiones verbales fundadas en motivos racistas y/o discriminatorios;
- Denegación de acceso al servicio por motivos racistas y/o discriminatorios;
- Maltrato físico, psicológico y sexual por motivos racistas y discriminatorios, que no
constituya delito.
Asimismo, los motivos racistas y discriminatorios están descritos en los arts. 281 Bis y 281
Ter del Código Penal, introducidos por las Ley 045, y son los siguientes:
Motivos racistas: Raza, Origen nacional o étnico, color, ascendencia, pertenencia a naciones
y pueblos indígena originario campesinos o el pueblo afroboliviano o uso de su vestimenta o
idioma propio.
Motivos discriminatorios: Sexo, edad, género, orientación sexual e identidad de género,
identidad cultural, filiación familiar, nacionalidad, ciudadanía, idioma, credo religioso,
ideología, opinión política o filosófica, estado civil, condición económica o social,
enfermedad, tipo de ocupación, grado de instrucción, capacidades diferentes o
discapacidad física, intelectual o sensorial, estado de embarazo, procedencia regional,
apariencia física y vestimenta.
Para acceder a la vía administrativa o disciplinaria, estas faltas deben ser cometidas en el
ejercicio de funciones, en la relación entre compañeros de trabajo o con las y los usuarios
del servicio; estableciendo la Ley que todas las instituciones públicas deberán modificar sus
Reglamentos Internos de Personal, Reglamentos Disciplinarios u otros que correspondan,
de manera que se incluyan las faltas descritas como causal de inicio de proceso interno y
motivo de sanción administrativa o disciplinaria.
En las instituciones privadas, la Ley establece que éstas deben adoptar o modificar sus
Reglamentos Internos de manera que incluyan como faltas, conductas racistas y/o
discriminatorias.
En cuanto a la vía penal, la Ley, en el art. 21, incorpora modificaciones al Código Penal,
introduciendo como agravante general, en el art. 40 del Código, el que cualquiera de los
delitos previsto en la parte especial hubiera sido cometido por motivos racistas y/o
discriminatorios conforme al siguiente texto:
Artículo 40 Bis.- (Agravante General). Se elevarán en un tercio el mínimo y en un medio el
máximo, las penas de todo delito tipificado en la Parte Especial de este Código y otras leyes
70
penales complementarias, cuando hayan sido cometidos por motivos racistas y/o
discriminatorios descritos en los Artículos 281 bis y 281 ter de este mismo Código. En
ningún caso la pena podrá exceder el máximo establecido por la Constitución Política del
Estado.”
En el art. 22, la Ley modifica la denominación del Título VIII del Libro Segundo del Código
penal, bajo el nombre de “Delitos contra la vida, la integridad y la dignidad del ser
humano”, y el art. 23 incorpora en el Título VIII antes referido, el Capítulo V con la
denominación de “Delitos contra la Dignidad del Ser Humano”, los delitos de Racismo (art.
281 bis), Discriminación (art. 281 ter), Difusión e incitación al Racismo o a la Discriminación
(art. 281 quater), Organizaciones o Asociaciones Racistas o Discriminatorias (art. 281
septieser), Insultos y otras agresiones verbales por motivos racistas o discriminatorios (art.
281 octies)
Las víctimas también pueden acudir a la vía constitucional, y aunque la Ley no lo diga
expresamente, el medio idóneo para denunciar actos de racismo o discriminación son las
acciones de defensa.
Ley 263, Ley Integral contra la trata y tráfico de personas de 31 de julio de 2012.
Establece el principio de no discriminación, por el que no se efectuará distinción a
partir de, entre otros, la identidad, la orientación sexual o cualquier otra
condición (art. 5.9).
71
actores de la participación y control social a la sociedad civil organizada sin
ningún tipo de discriminación basada, entre otras causas, en el sexo, orientación
sexual o identidad de género (art. 6).
Ley 342, Ley de la Juventud de 5 de febrero de 2013, entre sus principios reconoce
a la Igualdad de Género: “Equiparación de roles, capacidades y oportunidades,
entre mujeres jóvenes y hombres jóvenes, reconociendo y respetando la
orientación sexual e identidad de género (art. 6). Se contempla dentro de los
derechos civiles, el respeto a su identidad y a su orientación sexual (art. 9), entre
otras normas.
Ley 348. Ley Integral para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia, de 9
de marzo de 2013, establece dentro de su ámbito de aplicación, que sus
disposiciones serán aplicables a toda persona que por su situación de
vulnerabilidad, sufra cualquiera de las formas de violencia que esta Ley sanciona,
independientemente de su género (art. 5).
Ley 603, Código de las familias y del proceso familiar de 19 de noviembre de 2014,
establece dentro de los derechos de las familias “a la vida privada, a la autonomía,
igualdad y dignidad de las familias sin discriminación” (art. 3.g). Entre los
principios de la Ley se encuentra el de Diversidad, según el cual “Las diversas
formas de familias reconocidas por instancias nacionales e internacionales, gozan
de igualdad de condiciones, sin distinción, en función a la dinámica social y la
cualidad plurinacionalidad de la sociedad boliviana” (art. 6).
72
las familias y sus integrantes”.
Ley 807, Ley de Identidad de Género 21 de mayo de 2016, que tiene como objeto
establecer el procedimiento para el cambio de nombre propio, dato de sexo e
imagen de personas transexuales y transgénero en toda documentación pública y
privada vinculada a su identidad, permitiéndoles ejercer de forma plena el
derecho a la identidad de género.
[Link] constitucional
73
Asimismo, en la SCP 362/2012, pronunciada dentro de una acción de amparo
constitucional que:
En el ámbito del Sistema Universal de Derechos Humanos, el Informe del Alto Comisionado
de las Naciones Unidas para los derechos Humanos de 17 de noviembre de 2011, establece
las siguientes recomendaciones a los Estados:
h) Faciliten el reconocimiento legal del género preferido por las personas trans y dispongan
lo necesario para que se vuelvan a expedir los documentos de identidad pertinentes con el
género y el nombre preferidos, sin conculcar otros derechos humanos.
Asimismo, los Principios de Yogyakarta de 2007, establece que: “Todo ser humano tiene
derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica. Las personas en
toda su diversidad de orientaciones sexuales o identidades de género disfrutarán de
capacidad jurídica en todos los aspectos de la vida. El principio incluye las obligaciones de
los Estados”.
Por su parte, la Ley 807, Ley de Identidad de Género de 21 de mayo de 2016, en el art. 5
establece las garantías a favor de las personas transexuales y transgénero, el libre
desarrollo de su persona de acuerdo a su identidad de género, el trato de acuerdo con su
identidad de género y, en particular, a ser identificada o identificado de ese modo tanto en
la vida pública como privada, el respeto a su integridad psicológica, física y sexual; el
ejercicio de su autonomía física, relacionada a la libertad y capacidad de una persona de
modificar o no su imagen corporal.
76
Asimismo, la Ley, entre sus principios, contempla, entre otros, al respeto a la diversidad, es
decir, la convivencia e interacción en igualdad de condiciones entre las diversas culturas,
grupos étnicos, de identidad de género y orientación sexual; el trato digno, concebido
como la actitud respetuosa, en igualdad de condiciones, relacionada a la honra, honor,
propias imagen y dignidad.
Cabe señalar que el art. [Link] de la Ley de Identidad de Género establecía que:
“De esta forma, el carácter absolutista de esta norma la torna en inconstitucional en su frase
“permitirá a la persona ejercer todos los derechos fundamentales, políticos, laborales, civiles,
económicos y sociales…”, respecto que el ejercicio de identidad de género no significa el ejercicio
absoluto de los derechos fundamentales como el derecho a contraer matrimonio o uniones libres o
de hecho, es reconocido constitucionalmente únicamente entre un hombre y una mujer y no a las
personas que ejerzan su derecho a la identidad de género cuyo alcance es únicamente en el ejercicio
77
de su individualidad”.
En ese contexto, se concluye que sobre este punto apremia un debate democrático que involucre a
los actores e instituciones de la sociedad en su conjunto, esto es Asamblea Legislativa,
organizaciones sociales, civiles, públicas como privadas y otras que así corresponda”.
Respecto a la adopción:
“(…) si bien la ley no exige que en la calificación de un adoptante se acredite que la persona sea
cisgénero (dato de sexo biológico coincidente con su identidad de género), en el caso de las
personas que tramitaron su cambio de nombre y dato de sexo de sus documentos de identificación y
otros, su derecho a no ser discriminado en razón de dicha identidad, en los trámites de adopción
deberán ser regulados por una ley especial sancionada por la Asamblea Legislativa Plurinacional,
como ley de desarrollo, en vista de que el reconocimiento de dicha facultad, merece un mayor
debate y justificación de que ello, no atente contra el principio de interés superior del niño, niña o
adolescente.
Así, se concluye que sobre este punto apremia un debate democrático que involucre a los actores e
instituciones de la sociedad en su conjunto, esto es Asamblea Legislativa, organizaciones sociales,
civiles, públicas como privadas y otras que así corresponda”.
“(…) el Órgano encargado de la supervisión de todo proceso de formación, ejercicio y control del
poder político reconoce la participación de las personas transgénero y/o transexuales de acuerdo a
la identidad de género asumida, lo que en criterio de este Tribunal puede dar lugar a espacios de
incertidumbre y desacuerdo, al tratarse de derechos cuya base parte del reconocimiento de una
realidad pasada de vulneración de derechos de otro grupo vulnerable como sucede con la población
femenina en lo que respecta al régimen de cuotas de género, en tales procesos.
En ese contexto, se concluye que sobre este punto apremia un debate democrático que involucre a
los actores e instituciones de la sociedad en su conjunto, esto es Asamblea Legislativa,
organizaciones sociales, civiles, públicas como privadas y otras que así corresponda”.
Los argumentos anotados evidentemente contrarían los estándares del sistema universal e
interamericano que han sido anotados precedentemente; así como los principios de
progresividad y favorabilidad consagrados por la norma constitucional. Sin embargo, a
partir del estándar jurisprudencial más alto de protección (SCP 2233/2013) que, como se
ha visto, debe ser analizado no sólo a nivel de la jurisprudencia interna, sino también con la
jurisprudencia de organismos internacionales de protección de derechos humanos,
adoptando la que sea más favorable (SCP 0019/2018-S2), existe la obligación de los jueces
y tribunales de aplicar los estándares internacionales, en particular, la Opinión Consultiva
24/2017 de la Corte IDH, que ha sido referida precedentemente; más aún cuando esta
78
Opinión forma parte del bloque de constitucionalidad y existe la obligación de ejercer el
control de convencionalidad, aún respecto a las Opiniones Consultivas, conforme lo ha
establecido la misma Corte Interamericana en la OC 21/14, referida a los Derechos y
garantías de niñas y niños en el contexto de la migración y/o en necesidad de protección
internacional, al señalar que:
79
exhaustivamente todas las denuncias de tortura y malos tratos y enjuicien y exijan
responsabilidades a los responsables;
c) Velen porque no se devuelva a ninguna persona que huya de la persecución por su
orientación sexual o identidad de género a un territorio donde su vida o libertad estaría
amenazada y que las leyes y las políticas de asilo reconozcan que la persecución por la
orientación sexual o la identidad de género puede ser un motivo válido para una solicitud de
asilo.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, Nacidos libres e iguales,
Orientación sexual e identidad de género en las normas internacionales de derechos
humanos (2012), se refiere a las obligaciones de los Estados en los siguientes términos:
Obligaciones de los Estados
Proteger a las personas contra la violencia homofóbica y transfóbica. Incluir la orientación
sexual y la identidad de género como características protegidas en las leyes sobre delitos
motivados por prejuicios. Establecer sistemas eficaces para registrar los actos de violencia
motivados por prejuicios e informar sobre ellos. Asegurar una investigación y enjuiciamiento
de los autores y dar una reparación a las víctimas de ese tipo de violencia. En las leyes y
políticas de asilo se debe reconocer que la persecución en razón de la orientación sexual o
identidad de género de la persona puede constituir un fundamento válido de la solicitud de
asilo.
Prevenir la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes contra las personas LGBT
que estén detenidas, prohibiendo y sancionando este tipo de actos y asegurando que se
ofrezca una reparación a las víctimas. Investigar todos los actos de maltrato cometidos por
agentes estatales Estado y hacer comparecer ante la justicia a los responsables. Ofrecer
capacitación adecuada a los oficiales encargados del cumplimiento de la ley y de asegurar
una supervisión eficaz en los lugares de detención.
A su vez, el Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos presentado al Consejo de Derechos Humanos atendiendo a su
Resolución 27/32, 4 de mayo 2015. Discriminación y violencia contra las personas por
motivos de orientación sexual e identidad de género, establece:
Los Estados tienen la obligación de actuar con la debida diligencia para prevenir, investigar,
sancionar y reparar la privación de la vida y otros actos de violencia. Los mecanismos de las
Naciones Unidas han instado a los Estados a cumplir esta obligación mediante la adopción
de medidas legislativas y de otro tipo para prohibir, investigar y perseguir todos los actos de
violencia e incitación a la violencia motivados por prejuicios y dirigidos contra las personas
LGBT e intersexuales, así como para proporcionar una reparación a las víctimas y protección
contra las represalias. Estos mecanismos han exhortado a las autoridades de los Estados a
condenar públicamente esos actos y a registrar estadísticas de esos delitos y del resultado
de las investigaciones, las actuaciones judiciales y las medidas de reparación.
80
Los Estados también tienen la obligación de no expulsar a los refugiados a lugares donde su
vida o libertad correrían peligro por razón de su orientación sexual e identidad de género
real o percibida.
Prevenir la tortura y los malos tratos: Los Estados tienen la obligación de proteger a todas
las personas, incluidas las personas LGBT e intersexuales, contra la tortura y otros tratos o
penas crueles, inhumanos o degradantes cuando se encuentren bajo custodia y en entornos
médicos y de otra índole. Esta obligación incluye prohibir, prevenir e investigar la tortura y
los malos tratos en todos los contextos en que haya control estatal, entre otras cosas
velando porque tales actos sean constitutivos de delito en la legislación penal interna, y
proporcionar una reparación cuando se produzcan.
Las prácticas médicas condenadas por los mecanismos de las Naciones Unidas en este
contexto incluyen la denominada terapia de "conversión", los exámenes genitales y anales
forzados, la esterilización forzada o no voluntaria, así como los procedimientos quirúrgicos y
tratamientos innecesarios desde el punto de vista médico practicados en niños
intersexuales.
En el ámbito interno el art. 15 de la CPE establece que toda persona tiene derecho a la vida
y a la integridad física, psicológica y sexual. Nadie será torturado, ni sufrirá tratos crueles,
inhumanos, degradantes o humillantes. No existe la pena de muerte; añadiendo que todas
las personas, en particular las mujeres, tienen derecho a no sufrir violencia física, sexual o
psicológica, tanto en la familia como en la sociedad.
Asimismo, el último parágrafo señala que el Estado adoptará las medidas necesarias para
prevenir, eliminar y sancionar la violencia de género y generacional, así como toda acción u
omisión que tenga por objeto degradar la condición humana, causar muerte, dolor y
sufrimiento físico, sexual o psicológico, tanto en el ámbito público como privado. Por su
parte, el art. 23 establece que toda persona tiene derecho a la libertad y seguridad
personal.
Cabe señalar que nuestro Código penal no contempla específicamente tipos penales
vinculados a los crímenes de odio vinculados a los bienes jurídicos vida, integridad física o
libertad; sin embargo, conforme se ha visto, la Ley 045, contra el Racismo y la
Discriminación, en el art. 21, incorpora modificaciones al Código Penal, introduciendo como
81
agravante general, en el art. 40 del Código, el que cualquiera de los delitos previsto en la
parte especial hubiera sido cometido por motivos racistas y/o discriminatorios conforme al
siguiente texto:
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidad, Nacidos libres e iguales,
Orientación sexual e identidad de género en las normas internacionales de derechos
humanos (2012), se ha expresado en el mismo sentido.
Por su parte, en el Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidad para los Derechos
Humanos. Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos. Discriminación y violencia contra las personas por motivos de
orientación sexual e identidad de género, presentado al Consejo de Derechos Humanos
atendiendo a su resolución 27/32. 4 de mayo 2015 se establece:
Limitar o dificultar la divulgación de información sobre la sexualidad o emplear materiales
que contengan estereotipos y prejuicios puede contribuir a la violencia y exponer a los
jóvenes LGBT a riesgos para la salud. Una educación sexual integral forma parte del derecho
a la educación y puede ser una herramienta para combatir la discriminación.
Principios de Yogyakarta
82
Principio 16
A su vez, la Ley Nº 045 Ley Contra el Racismo y toda Forma de Discriminación en su art. 6,
establece que es deber del Estado Plurinacional de Bolivia definir y adoptar una política
pública de prevención y lucha contra el racismo y toda forma de discriminación, con
perspectiva de género y generacional. Concretamente, en el ámbito educativo, establece
que se debe promover la implementación de procesos de formación y educación en
derechos humanos y en valores, tanto en los programas de educación formal, como no
formal, apropiados a todos los niveles del proceso educativo, para modificar actitudes y
comportamientos fundados en el racismo y la discriminación; promover el respeto a la
diversidad; y contrarrestar el sexismo, prejuicios, estereotipos y toda práctica de racismo
y/o discriminación.
Por su parte, la Ley 070, de la Educación Avelino Siñani - Elizardo Perez, en el art. 1 señala
que toda persona tiene derecho a recibir educación en todos los niveles de manera
universal, productiva, gratuita, integral e intercultural, sin discriminación.
En el ámbito internacional el Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos de 17 de noviembre de 2011, así como el Informe del Alto Comisionado
de Naciones Unidas, Nacidos libres e iguales, Orientación sexual e identidad de género en
las normas internacionales de derechos humanos (2012), expresan:
Por su parte el Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos presentado al Consejo de Derechos Humanos atendiendo a su
resolución 27/32, 4 de mayo 2015. Discriminación y violencia contra las personas por
motivos de orientación sexual e identidad de género, ratificando los criterios precedentes,
señala que:
El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer expresó preocupación por
que las mujeres lesbianas, bisexuales, trans e intersexos fueran "víctimas de abusos y
maltratos por parte de los proveedores de servicios de salud".
Si bien en 1992 la Organización Mundial de la Salud eliminó a la homosexualidad de su
clasificación de enfermedades, varios países todavía siguen clasificándola como tal.
Preocupación la situación de los niños intersexuales sometidos a procedimientos
quirúrgicos y tratamientos innecesarios desde el punto de vista médico para modificar a la
fuerza su apariencia física de modo que coincida con los estereotipos sexuales binarios;
procedimientos que pueden provocar una gran sufrimiento físico y psíquico a largo plazo.
Dificultad de las personas transgénero para acceder a una atención de la salud apropiada
por el trato discriminatorio que reciben y el carácter prohibitivo -económicamente- de la
terapia de reasignación de sexo.
La Ley 045 contra el racismo y toda forma de discriminación, establece en el art. 6 el deber
del Estado Plurinacional de Bolivia de definir y adoptar una política pública de prevención y
lucha contra el racismo y toda forma de discriminación, con perspectiva de género y
generacional, siendo una de la acciones, “c) Promover políticas institucionales de
prevención y lucha contra el racismo y la discriminación en los sistemas de salud”.
En el ámbito internacional el Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos de 17 de noviembre de 2011, así como el Informe del Alto Comisionado
de Naciones Unidas, Nacidos libres e iguales, Orientación sexual e identidad de género en
las normas internacionales de derechos humanos (2012) y el Informe de la Oficina del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos presentado al Consejo de
Derechos Humanos atendiendo a su resolución 27/32, 4 de mayo 2015. Discriminación y
violencia contra las personas por motivos de orientación sexual e identidad de género,
recuerdan la:
Obligación de los Estados de proteger a las personas de toda discriminación en el acceso al
empleo y su conservación.
El Comité de Derechos Económicos y Sociales, ha expresado que "constituye una violación
del Pacto toda discriminación en materia de acceso al mercado de trabajo o a los medios y
prestaciones que permiten conseguir trabajo".
El principio de no discriminación se aplica a todos los aspectos del derecho al trabajo. En
consecuencia, los Estados tienen una obligación inmediata de garantizar que el derecho al
trabajo se ejerza sin discriminación de ningún tipo.
Respecto de las prestaciones laborales, el Estado no puede hacer distinciones entre las
parejas casadas heterosexuales y las del mismo sexo.
Según las encuestas, la discriminación y el acoso verbal o de otro tipo son fenómenos
frecuentes en el lugar de trabajo.
85
…el hecho de que el Estado no hubiera otorgado las prestaciones de pensión a un
compañero del mismo sexo no casado, cuando esos beneficios se otorgaban a las parejas
heterosexuales no casadas, constituía una violación de los derechos garantizados por el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
El art. 46.I de la CPE establece que: “Toda persona tiene derecho: 1. Al trabajo digno, con
seguridad industrial, higiene y salud ocupacional, sin discriminación, y con remuneración o
salario justo, equitativo y satisfactorio, que le asegure para sí y su familia una existencia
digna”.
86
Nacidos libres e iguales, Orientación sexual e identidad de género en las normas
internacionales de derechos humanos (2012), en su informe, recomienda a los Estados:
Salvaguardar la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica de las personas
LGBT e intersexuales. Toda limitación de esos derechos debe ser compatible con el derecho
internacional y no discriminatoria.
Proteger a las personas que ejercen sus derechos de libertad de expresión, asociación y
reunión contra actos de violencia e intimidación cometidos por partes del sector privado.
Por otra parte, el Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para
los Derechos Humanos presentado al Consejo de Derechos Humanos atendiendo a su
resolución 27/32. 4 de mayo 2015. Discriminación y violencia contra las personas por
motivos de orientación sexual e identidad de género, se expresa sobre las obligaciones de
los Estados en los siguientes términos:
-Los Estados tienen la obligación de proteger los derechos a la libertad de pensamiento y de
expresión, de asociación y de reunión pacífica sin discriminación por motivos de orientación
sexual o identidad de género. A tal efecto, deben revisar y derogar las disposiciones
discriminatorias en la legislación nacional que repercutan de forma desproporcionada en el
ejercicio de esos derechos por parte de las personas LGBT y de las demás personas que
defienden sus derechos.
Los Estados deben tomar medidas para empoderar a las personas LGBT e intersexuales y
facilitar su participación en la vida económica, social y política.
La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas, Nacidos libres e iguales, Orientación
sexual e identidad de género en las normas internacionales de derechos humanos (2012),
establece que:
La tipificación penal de las relaciones sexuales privadas y consentidas entre adultos del
mismo sexo infringe las obligaciones que incumben al Estado en virtud del derecho
internacional, incluidas las de proteger la privacidad individual y garantizar la no
discriminación.
El arresto o la detención de personas con fundamento en su orientación sexual o en la
conducta sexual entre personas del mismo sexo están igualmente prohibidos por la garantía
contra la detención arbitraria.
Asimismo, el Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos presentado al Consejo de Derechos Humanos atendiendo a su
resolución 27/32. 4 de mayo 2015. Discriminación y violencia contra las personas por
motivos de orientación sexual e identidad de género, se expresa sobre las obligaciones de
los Estados en los siguientes términos:
Los Estados tienen la obligación de proteger los derechos a la intimidad, la libertad y la
seguridad de la persona, incluido el derecho a no ser sometido a arresto y detención
arbitrarios. Los mecanismos de las Naciones Unidas han instado a los Estados a cumplir
estas obligaciones derogando las leyes utilizadas para castigar a las personas por su
orientación sexual y su identidad de género, entre ellas las leyes que penalizan la
homosexualidad y el travestismo, y han rechazado los intentos de justificar esas leyes por
motivos de protección de la salud o la moral públicas .Los Estados deben abstenerse de
arrestar o detener a personas por motivos discriminatorios, tales como la orientación sexual
y la identidad de género.
Respecto a este derecho, el art. 21 de la CPE, sin efectuar distinción alguna, establece que
toda persona tiene derecho a: “2.A la privacidad, intimidad, honra, honor, propia imagen y
dignidad”.
89
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, se refiere a este derecho en el art. 23
en los siguientes términos: “2. Se reconoce el derecho del hombre y de la mujer a contraer
matrimonio y a fundar una familia si tienen edad para ello”.
90
De otro lado, el Comité de Derechos Humanos, en el caso X vs. Colombia. Comunicación Nº
1361/2005, CCPR/C/89/D/1361/2005 de 14 de mayo de 2007, concluyó que Colombia
vulneró el art. 26 del Pacto referido al derecho a la igualdad y no discriminación, al denegar
a X el derecho a la pensión de su compañero permanente, sobre la base de su orientación
sexual.
El Comité sostuvo que la distinción entre las parejas del mismo sexo que son excluidas del
derecho a la pensión, y las parejas de hecho compuestas por distintos sexos que sí reciben
el beneficio de la pensión, no es razonable ni objetivo y no existen factores que justifiquen
la existencia de la distinción, por lo que constituye una discriminación con base a la
orientación sexual de las personas.
a. Corte IDH, en el Caso Atala Riffo y Niñas vs. Chile, Sentencia de 24 de febrero de
2012 (fondo, reparaciones y costas), determinó que la orientación sexual y la
identidad de género de las personas son categorías protegidas por la Convención.
En la Convención Americana no se encuentra determinado un concepto cerrado de
familia, ni mucho menos se protege sólo un modelo “tradicional” de la misma. El
concepto de vida familiar no está reducido únicamente al matrimonio y debe
abarcar otros lazos familiares de hecho donde las partes tienen vida en común por
fuera del matrimonio.
b. Corte IDH, Caso Duque vs. Colombia (Excepciones preliminares, fondo, reparaciones
y costas) Sentencia de 26 de febrero de 2016. La Corte entendió que la diferencia
de trato con fundamento en la orientación sexual para el acceso a las pensiones de
sobrevivencia es discriminatoria y viola el art. 24 de la CADH.
91
c. Corte IDH, Opinión Consultiva OC-24/17, de 24 de noviembre de 2017, solicitada por
la República de Costa Rica. Identidad de Género e Igualdad y no discriminación a
parejas del mismo sexo:
A nivel interno, el art. 63 de la CPE establece que: “El matrimonio entre una mujer y un
hombre se constituye por vínculos jurídicos y se basa en la igualdad de derechos y deberes
de los cónyuges”. A partir de dicha norma, conforme se explicó en el punto III.2.2. de este
texto, el Tribunal Constitucional Plurinacional, en la SCP 0076/2017 de 9 de noviembre de
2017, concluyó que “el derecho a contraer matrimonio o uniones libres o de hecho, es
reconocido constitucionalmente únicamente entre un hombre y una mujer y no a las
personas que ejerzan su derecho a la identidad de género cuyo alcance es únicamente en el
ejercicio de su individualidad”;
Sin embargo, conforme se explicó también en ese punto, en el marco del estándar
jurisprudencial más alto de protección, los estándares internacionales, en especial los de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos, contenidos en la OC 0024/2017 deben
prevalecer en el orden interno; estándares que, además deben ser considerados en la
interpretación de las normas del Código de las Familias.
92
Proveerán a las personas detenidas de un acceso adecuado a atención médica y consejería
apropiada a sus necesidades, incluso en lo que respecta a salud reproductiva, acceso a información
sobre el VIH/SIDA y la terapia correspondiente, y a terapia hormonal o de otro tipo, como también a
tratamientos para reasignación de género si ellas los desearan.
Garantizarán que, en la medida que sea posible, todas las personas privadas de su libertad participen
en las decisiones relativas al lugar de detención apropiado de acuerdo a su orientación sexual e
identidad de género;
Establecerán medidas de protección para todas las personas privadas de su libertad que resulten
vulnerables a la violencia o los abusos por causa de su orientación sexual, identidad de género o
expresión de género;
Asegurarán que las visitas conyugales sean otorgadas en igualdad de condiciones para todas las
personas presas y detenidas, con independencia del sexo de su pareja.
De otro lado, el Relator Especial sobre la cuestión de la tortura y otros tratos o penas
crueles, inhumanos o degradantes se ha pronunciado sobre las denuncias de maltrato a
presos y detenidos en función de su orientación sexual o identidad de género. En un
informe de 2001, manifestó que:
(…) al parecer, a los miembros de las minorías sexuales se les somete a torturas y otros malos tratos
porque no responden a lo que socialmente se espera de uno y otro sexo.
(…) los presos transgénero son susceptibles de sufrir agresiones físicas y sexuales si se los aloja junto
con la población general de internos.
(…) los Estados están obligados a proteger a todas las personas, cualesquiera que sean su orientación
sexual [o] identidad transgénero contra la tortura y los tratos o castigos crueles, inhumanos o
degradantes.
En virtud del derecho internacional, los Estados están obligados a prohibir, prevenir y ofrecer
reparación para los casos de tortura y maltrato en todos los contextos de custodia o control del
Estado.
Asimismo, el Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos presentado al Consejo de Derechos Humanos atendiendo a su
resolución 27/3, 4 de mayo 2015. Discriminación y violencia contra las personas por
motivos de orientación sexual e identidad de género, refiriéndose a los deberes de los
Estados señala:
f) Velen por que la policía y los funcionarios de prisiones reciban la capacitación necesaria para
proteger la seguridad de las personas LGBT presas, y exijan responsabilidades a los funcionarios
estatales que participen o sean cómplices en incidentes de violencia;
g) Prohíban las terapias de "conversión", los tratamientos involuntarios, la esterilización forzada y los
exámenes genitales y anales forzados.
Asimismo, los Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de las Personas Privadas de
Libertad en las Américas (2008), refieren que:
93
Toda persona privada de libertad será igual ante la ley, y tendrá derecho a igual protección
de la ley y de los tribunales de justicia (…).
Bajo ninguna circunstancia se discriminará a las personas privadas de libertad por
motivos de su raza, origen étnico, nacionalidad, color, sexo, edad, idioma, religión,
opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica,
nacimiento, discapacidad física, mental o sensorial, género, orientación sexual, o
cualquiera otra condición social. En consecuencia, se prohibirá cualquier distinción,
exclusión o restricción que tenga por objeto o por resultado, menoscabar o anular
el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos internacionalmente reconocidos
a las personas privadas de libertad.
TEMA IV
DERECHO DE ACCESO A LA JUSTICIA DE LA POBLACIÓN LGBTI
Y EL MODELO ARGUMENTATIVO CON PERSPECTIVA DE
GÉNERO
94
[Link] DE ACCESO A LA JUSTICIA Y A UN JUICIO JUSTO
55
CIDH, Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: Violencia contra personas Lesbianas,
Gays, Bisexuales, Trans e Intersex en América, 2015, p. 258.
95
“vulnerabilizados” o históricamente subordinados -entre ellos, la población LGBTI- puedan
ejercer sus derechos en igualdad de condiciones y, en ese sentido, tienen el deber de
adoptar medidas para hacer efectivo el acceso a la justicia de la población LGBTI, en el
marco de un juicio justo, como se explicará a continuación.
Para lograr el acceso a la justicia, se requiere, además, generar normas que garantice el
trato igualitario de la población LGBTI en todos los ámbitos y que sancionen la violencia que
es ejercida contra sus miembros.
Ahora bien, las vías para la tutela de los derechos de la población LGBTI deben ser
efectivos, lo que supone que no es suficiente que se encuentren reconocidos formalmente,
sino que sean efectivos para que las personas accedan a la justicia, en el marco del
contenido esencial que ha sido descrito en párrafos precedentes.
Una vez que se acceda a las instancias para la denuncia de vulneración de derechos, en
especial los relativos a violencia ejercida contra la población LGBTI, las autoridades deben
proceder con la debida diligencia; así, en el ámbito penal, las y los funcionarios policiales, y
del Ministerio Público, en la etapa preparatoria, deben investigar estos hechos de violencia
de manera pronta y sin estereotipos, y las autoridades judiciales, deben actuar bajo una
perspectiva de género, garantizando la imparcialidad de su actuación, libre de patrones
socioculturales.
96
[Link].2. ESTÁNDARES INTERNACIONALES DE PROTECCIÓN DEL DERECHO DE
ACCESO A LA JUSTICIA Y NORMATIVA INTERNA
IV.2.1 Estándares internacionales en el sistema universal
El informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de 17
de noviembre de 2011, establece las siguientes recomendaciones a los Estados:
A su vez Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos presentado al Consejo de Derechos Humanos atendiendo a su
resolución 27/32, 4 de mayo 2015. Discriminación y violencia contra las personas por
motivos de orientación sexual e identidad de género, establece las siguientes
recomendaciones a los Estados:
- Promulguen leyes sobre los delitos motivados por prejuicios que establezcan la
homofobia y la transfobia como factores agravantes a los efectos de la
determinación de las penas;
- Investiguen sin demora y de manera exhaustiva los incidentes de violencia
motivada por el odio y de tortura de personas LGBT, exijan responsabilidades a los
autores y proporcionen reparación a las víctimas;
- Recaben y publiquen datos sobre el número y los tipos de incidentes registrados,
velando al mismo tiempo por la seguridad de los denunciantes;
- Prohíban la incitación al odio y la violencia por motivos de orientación sexual e
identidad de género, y exijan responsabilidades a quienes pronuncien esos
discursos de odio;
- Familiaricen al personal responsable de hacer cumplir la ley y a los jueces con los
enfoques sensibles a las cuestiones de género para tratar las vulneraciones
motivadas por la orientación sexual y la identidad de género;
- Revisar las leyes penales para destipificar las conductas sexuales consentidas entre
personas del mismo sexo y otros delitos utilizados para detener y castigar a
personas por su orientación sexual y su identidad o expresión de género; ordenar
una moratoria inmediata sobre los enjuiciamientos conexos; y eliminar los
antecedentes penales de quienes hayan sido declarados culpables de dichos
delitos;
b) Derogar las denominadas leyes "antipropaganda" y cualquier otra ley que
imponga restricciones discriminatorias a la libertad de expresión, asociación y
reunión;
98
c) Velar por que la legislación contra la discriminación incluya la orientación sexual y
la identidad de género entre los motivos prohibidos de discriminación y proteja
también a las personas intersexuales contra la discriminación;
d) Integrar el análisis de las vulneraciones motivadas por la orientación
sexual y la identidad de género en los planes de acción nacionales para
asegurar la coordinación y la asignación de recursos adecuados a las
actividades conexas, la rendición de cuentas de los autores y la reparación
de las víctimas.
En el ámbito del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, en el Informe de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos: Violencia contra personas Lesbianas, Gay,
Bisexuales, Trans e Intersex en América (LGBTI) 2015, se incluye un capítulo específico
sobre la respuesta estatal frente a la violencia y el acceso a la justicia, en el que se analiza la
obligación estatal de prevenir, investigar, juzgar, sancionar y reparar sancionar la violencia
cometida con base en la orientación sexual, identidad de género o diversidad corporal de
las personas (LGBTI). A continuación se efectúa un resumen de los estándares, en lo que se
tomaron en cuenta los desarrollos internacionales sobre la materia así como sus propias
decisiones, como guías para examinar las obligaciones estatales en los casos de violencias
por prejuicio:
99
persona o un grupo, en situaciones en las que el Estado tiene una
oportunidad razonable de prevenir o evitar dicho riesgo.
- La obligación de debida diligencia requiere que los Estados garanticen la
protección de las personas que enfrentan un riesgo particular de violencia,
incluyendo aquéllas que son atacadas debido a su orientación sexual o
identidad de género. Las personas LGBTI son particularmente vulnerables a
la violencia debido a que no se ajustan a las expectativas y normas que
socialmente se han construido sobre el género, porque están fuera del
binario hombre/mujer, o porque sus cuerpos no concuerdan con el estándar
corporal femenino o masculino (intersexuales).
- Entre las estrategias para prevenir la violencia, se tienen:
a. Establecimiento de mecanismos de recolección de datos para analizar y
evaluar el alcance y las tendencias de estos tipos de violencia;
b. Adopción de disposiciones legales que criminalicen la violencia por
prejuicio contra las orientaciones sexuales, identidades de género no
normativas y la diversidad corporal;
c. Búsqueda de mecanismos preventivos comunitarios;
d. Diseño e implementación de políticas públicas y programas educativos
para erradicar los estereotipos y estigmas existentes contra las personas
LGBTI.
100
* Existencia de legislación que criminaliza las relaciones sexuales
consentidas entre adultos del mismo sexo.
* Existencia de legislación o precedentes judiciales que condonan o
justifican la violencia contra personas LGBT.
* Actitudes discriminatorias de jueces, juezas y otros funcionarios dentro
del sistema de administración de justicia; y alto riesgo de que se cuestione la
credibilidad de las víctimas y de sus denuncias; entre otras.
- En relación con las personas intersex, la Comisión señala que las violaciones
de los derechos de las personas intersex no son discutidas con mucha
frecuencia y son aún menos investigadas y juzgadas, lo que trae como
consecuencia la impunidad de los perpetradores, la falta de recursos para las
víctimas y un ciclo de ignorancia y abuso.
- La Comisión sostiene que se debe otorgar entrenamiento a los operadores
de justicia para asegurar que sus decisiones satisfagan los requisitos legales
de manera efectiva y apropiada; formación que debe poner énfasis especial
en los derechos humanos para que puedan aplicar de manera apropiada las
normas nacionales e internacionales pertinentes, evitando así actos u
omisiones que puedan resultar en el incumplimiento por parte del Estado de
las obligaciones internacionales de derechos humanos. La Comisión insta a
los Estados a dar prioridad a la implementación de formación especializada
para jueces, juezas, fiscales, defensoras y defensores públicos sobre los
derechos de grupos que, debido a sus características, requieren un trato
especializado. Esto es especialmente importante con respecto a las personas
lesbianas, gay, bisexuales, trans e intersex.
- La Comisión destaca que jueces y juezas deben recibir entrenamiento
continuo sobre temas de diversidad sexual y de género. Los cursos
especializados no deben estar dirigidos únicamente a que jueces y juezas se
mantengan al tanto de los nuevos desarrollos legislativos, sino que también
deben concentrarse en la erradicación de los prejuicios hacia las personas
LGBTI en el sistema judicial.
- La obligación de investigar y sancionar con la debida diligencia
- Cuando los Estados no llevan a cabo investigaciones exhaustivas e
imparciales sobre los casos de violencia contra las personas LGBTI, la
impunidad de estos crímenes transmite el mensaje social de que la violencia
es condonada y tolerada, lo que a su vez, alimenta aún más la violencia y
produce la desconfianza de las víctimas en el sistema judicial.
- La Comisión ha recibido información de manera consistente sobre las serias
deficiencias en la investigación de casos de violencia por prejuicio hacia
orientaciones sexuales e identidades de género no normativas, lo cual
dificulta la posibilidad de obtener justicia.
101
- Debido a los prejuicios existentes en los sistemas de administración de
justicia en los países en la región, los asesinatos de personas LGBT, en
particular, personas lesbianas, gay y bisexuales, no se categorizan como
crímenes de odio o crímenes por prejuicio, y que por el contrario se
caracterizan desde el inicio como crímenes que son el resultado de
emociones, celos, o motivaciones relacionadas con una relación previa.
- Cuando los crímenes se encuentran genuinamente motivados por prejuicio
pero no se clasifican como tales, se invierte la culpa hacia la víctima (por
ejemplo, el prejuicio puede resultar en que el crimen sea entendido como
“justificado” o menos grave por las acciones o conductas de la víctima). Este
proceso invisibiliza las estructuras de poder que reproducen los estereotipos
homofóbicos que forman la base del prejuicio.
- Los sesgos y prejuicios que están presentes en el manejo de estos casos
convierten las investigaciones en ineficaces, que fomenta altos índices de
impunidad, lo que a su vez conduce a la repetición crónica de esos crímenes,
dejando a las víctimas y sus familias en un estado de indefensión absoluta.
- La Comisión insta a los Estados a que tomen todas las medidas necesarias
para aplicar la debida diligencia en prevenir, investigar y sancionar la
violencia contra personas LGBTI, independientemente de que la violencia
ocurra en el contexto de la familia, de la comunidad, o la esfera pública, la
cual incluye los establecimientos educativos y de salud.
- Los Estados deben investigar la posibilidad de que los actos violentos
fueron cometidos por la orientación sexual, la identidad de género y/o la
expresión de género de la víctima.
- La Comisión y la Corte Interamericanas han afirmado que los Estados
tienen la obligación de investigar las violaciones de derechos humanos para
garantizar el disfrute de los derechos humanos.
* La obligación de investigar es una obligación de medios y no una
obligación de resultado. Sin embargo, los Estados deben asumir seriamente
la obligación de investigar y “no como una simple formalidad condenada de
antemano a ser infructuosa.”
* Al iniciar o considerar si iniciar o no los procedimientos investigativos, el
Estado no debe apoyarse únicamente en la iniciativa de las víctimas o sus
parientes más cercanos, o en la aportación privada de elementos
probatorios.
* Una vez que las autoridades del Estado tienen conocimiento del
homicidio, por ejemplo, deben iniciar ex officio (por su propia voluntad) y sin
dilaciones indebidas, una investigación seria, imparcial, detallada y efectiva,
de conformidad con los estándares internacionales en la materia.
102
* La investigación debe llevarse a cabo utilizando todos los medios legales
disponibles, con el objetivo de descubrir la verdad y acusar, juzgar y
sancionar a todas las personas que resulten responsables.
* La obligación de investigar, de manera eficaz e independiente, es
especialmente importante cuando los agentes del Estado están, o podrían
estar, involucrados, pero también cuando son los particulares quienes
cometen violaciones de derechos humanos.
* Si el Estado no cumple con el deber de debida diligencia en una
investigación penal, puede conllevar a la falta de elementos de convicción
suficientes para esclarecer los hechos materia de investigación, identificar a
los posibles responsables, y determinar las eventuales responsabilidades
penales a nivel interno.
* Los principios rectores de la debida diligencia en las investigaciones
penales incluyen, entre otros: recuperar y preservar el material probatorio;
identificar posibles testigos; obtener declaraciones de testigos; y determinar
la naturaleza, causa, lugar, y momento del acto bajo investigación;
adicionalmente, los profesionales competentes deben utilizar los
procedimientos más apropiados, examinar de manera minuciosa la escena
del crimen y realizar exámenes forenses rigurosos.
- La Comisión hace un llamado a los Estados Miembros de la OEA a que
investiguen de manera efectiva e imparcial todos los crímenes cometidos
contra personas LGBTI, y a que desarrollen directrices o protocolos que
incluyan indicios o elementos que puedan asistir a oficiales de la policía,
fiscales, y otros investigadores en determinar si el crimen fue cometido con
base en prejuicios contra la orientación sexual y/o identidad de género real
o percibida de la víctima. En este sentido, la CIDH considera que los
siguientes elementos, entre otros, podrían ser indicativos de un crimen por
prejuicio, particularmente cuando aparecen en combinación: (i)
declaraciones de la víctima o el alegado responsable de que el crimen estuvo
motivado por prejuicio; (ii) la brutalidad del crimen y signos de
ensañamiento (incluyendo los casos de homicidio en los que la naturaleza y
el nivel de violencia parecen ir más allá de la mera intención de matar y estar
dirigidos a castigar o “borrar” la identidad de la víctima); (iii) insultos o
comentarios realizados por el/los alegado/s responsable/s, que hacen
referencia a la orientación sexual y/o identidad de género de la/s víctima/s;
(iv) el estatus de la víctima como activista de temas LGBT o como defensor/a
de las personas LGBT y sus derechos, o la participación de la víctima en un
evento especial para celebrar la diversidad de personas LGBT; (v) la
presencia de un prejuicio conocido contra personas LGBT en el perpetrador,
o si el perpetrador forma parte de un grupo que tiene prejuicios contra
103
personas LGBT; (vi) la naturaleza o significado del lugar donde se desarrolló
la violencia, o desde donde las víctimas fueron atraídas (por ejemplo, un
lugar conocido por ser frecuentado por personas LGBT, o un área
frecuentada por personas trans que ejercen el trabajo sexual); y (vii) la
víctima o víctimas habían estado con una pareja del mismo sexo o con un
grupo de personas LGBT cuando la violencia ocurrió. Esta lista no ex
exhaustiva.
- La Obligación estatal de reparación por violaciones a derechos humanos
- Toda violación de una obligación internacional de respetar y proteger los
derechos humanos que resulta en un daño, genera una obligación para el
Estado de repararlo adecuadamente.
- La palabra reparación es un término genérico que comprende las
diferentes formas en las que el Estado puede enmendar su falta en cumplir
con sus responsabilidades internacionales en materia de derechos humanos.
- Una adecuada reparación por las violaciones de derechos humanos, incluye
medidas que se adaptan a la víctima individual o sus familiares más
cercanos, y son calculadas para proporcionar una adecuada restitución,
compensación y la rehabilitación de la víctima; incluyendo también medidas
generales de satisfacción y garantías de no repetición.
- La restitución implica el restablecimiento a la víctima la situación anterior al
momento de la vulneración a sus derechos; la indemnización, es la
reparación por daños materiales físicos o mentales, gastos incurridos,
pérdidas de ingreso; la rehabilitación implica la atención psicosocial y médica
requerida, la satisfacción supone el reconocimiento público y simbólico de la
vulneración a derechos; finalmente, las garantías de no repetición implican
la adopción de medidas estructurales que buscan evitar que se repitan las
violaciones.
- La Corte IDH ha señalado que en un contexto de discriminación estructural,
las reparaciones deben tener una vocación transformadora de dicha
situación, de tal forma que las mismas tengan efectos restitutivos y
correctivos.
- Para las reparaciones para las personas intersex, la Comisión observa que la
Declaración Pública del Foro Internacional Intersex ha hecho un llamado a
rectificación adecuada, reparación, acceso a la justicia y el derecho a la
verdad de personas intersex.
De otro lado, la Corte IDH, en el Caso Atala Riffo y Niñas vs. Chile Sentencia de 24 de
febrero de 2012 (fondo, reparaciones y costas), consideró “…la existencia de prejuicios y
estereotipos por la orientación sexual de la jueza Atala en la investigación disciplinaria
seguida en su contra, que fue, por tanto, realizada sin la imparcialidad subjetiva necesaria”.
104
En el caso, Caso Flor Freire vs. Ecuador, Sentencia de 31 de agosto de 2016 (Excepción
Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas), la Corte establece que:
La imparcialidad exige que el funcionario competente para intervenir en una contienda
particular, con capacidad de decisión, se aproxime a los hechos de la causa careciendo, de
manera subjetiva, de todo prejuicio y, asimismo, ofreciendo garantías suficientes de índole
objetiva que permitan desterrar toda duda que el justiciable o la comunidad puedan
albergar respecto de la ausencia de imparcialidad.
EL art. 115 de la CPE establece que: “Toda persona será protegida oportuna y
efectivamente por los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses
legítimos”.
Asimismo, el Protocolo para juzgar con perspectiva de género, aprobado por el Tribunal
Supremo de Justicia, el Tribunal Agroambiental y el Consejo de la Magistratura, que se
constituye en una herramienta fundamental para las juezas y jueces en la adopción de una
perspectiva de género, que, considerando la subordinación histórica y la discriminación aún
existente, está destinada, especialmente a mujeres y a las personas con orientación sexual
identidad y expresión de género y diversidad corporal, comúnmente denominadas LGBTI
(Lesbianas, Gay, Bisexuales, Trans e Intersex).
105
[Link].3. MODELO ARGUMENTATIVO CONTENIDO EN EL PROTOCOLO PARA
JUZGAR CON PERSPECTIVA DE GÉNERO
Como se ha señalado precedentemente, el Protocolo para juzgar con perspectiva de
género se aplica, en especial, a mujeres y a personas pertenecientes a la población LGTBI,
ello en mérito a la situación de la discriminación y violencia estructural que ha sido
reconocida tanto por el sistema universal como interamericano de derechos humanos.
Juzgar con perspectiva de género, implica hacer realidad el derecho a la igualdad material o
sustantiva, y responde al mandato de las normas del bloque de constitucionalidad de
combatir la discriminación, garantizando el acceso a la justicia, remediando en los casos
concretos las relaciones asimétricas de poder, posibilitando que “las personas diseñen y
ejecuten un proyecto de vida digna en condiciones de autonomía e igualdad”. 56 Así, y
conforme establece el Protocolo, las y los jueces deben estar comprometidos con la
búsqueda de la materialización del derecho a la igualdad y no discriminación y, en general
con respeto a los derechos humanos.
Por otra parte, a partir de nuestro modelo de Estado, es innegable –como también sostiene
el Protocolo– que se requiere un nueva metodología argumentativa centrada en los
derechos humanos, donde la figura de la jueza o del juez es fundamental a la hora de
solucionar los conflictos que sean sometidos a su conocimientos, pues debe tener presente
la Constitución Política del Estado y, en general, las normas del bloque de
constitucionalidad en todos los problemas jurídicos que se le plantean
(constitucionalización del ordenamiento jurídico, en términos de Guastini)57.
56
Órgano Judicial, Protocolo para juzgar con perspectiva de género, 2006, p. 94.
57
Ver: GUASTINI, Ricardo, “Constitucionalización del ordenamiento jurídico: El caso Italiano”, en
Neoconstitucionalismos, Editorial Trotta, España.
106
humanos, progresividad, etc.), de tal suerte que la interpretación que se dé a una
disposición legal sea conforme al bloque de constitucionalidad.
Ahora bien, cuando estos criterios de interpretación resulten insuficientes por cuanto nos
encontramos ante normas-principios de igual valor, corresponderá que la autoridad judicial
efectúe una labor de ponderación entre los principios, valores, derecho o garantías en
conflicto, analizando el peso de cada derecho en el caso concreto.
La actividad que realiza la autoridad judicial, conforme lo señaló el Protocolo, tienen un alto
componente crítico y valorativo, pues permanentemente contrasta normas para analizar su
compatibilidad con el bloque de constitucionalidad o para realizar una labor de
ponderación, materializando el derecho a la igualdad y no discriminación, con una
perspectiva de género, en la que desplegará una verdadera labor crítica que le permitirá
analizar la existencia de relaciones de poder asimétricas, la pervivencia de disposiciones
legales contrarias al derecho a la igualdad y no discriminación, así como la eliminación de
los estereotipos de género al momento de valorar los hechos, la prueba y resolver el caso
en el marco de los derechos humanos.
58
Ibid. p. 97.
107
relaciones asimétricas de poder, que conllevan a generar desigualdad,
discriminación y violencia.
2.3.1. Requiere ser interpretada, para que sea compatible con las normas
constitucionales o con las normas internacionales sobre derechos
humanos o, en su caso, con la jurisprudencia de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos u otros pronunciamientos de
los órganos de protección del sistema universal o interamericano de
derechos humanos.
108
2.3.3. Labor de ponderación ante la existencia de conflictos entre normas-
principios (principios, valores, derechos o garantías)
Por ejemplo:
3. Tercer paso: Determinación de los hechos –análisis del caso, donde corresponde
efectuar una adecuada valoración de la prueba, sin estereotipos ni sesgo alguno,
pues ello podía conllevar una labor discriminatoria, contraria al principio de
igualdad, por ende corresponderá que la autoridad jurisdiccional deberá asumir una
perspectiva de género en su análisis, evidenciando las relaciones de subordinación y
desigualdad estructural; igualmente, tendrá que tener especial cuidado en la
calificación jurídica del hecho, más aun tratándose casos de violencia por prejuicio o
crímenes de odio, es decir, la violencia ejercida contra la población LGBTI, pues, en
el marco de lo aprendido en el curso corresponde analizar los motivos de odio, de
discriminación, para en su caso, conforme a la legislación interna, aplicar las
agravantes introducidas por la Ley 045. Toda esta labor valorativa de la prueba y la
109
calificación jurídica del hecho debe ser verificada en su compatibilidad con el bloque
de constitucionalidad.
4. Cuarto paso: Decisión, que deberá definir de manera precisa la forma en que se
resuelve el caso, efectuando una interpretación previsora y consecuencialista, es
decir, que deberá analizar cuál es el impacto de su resolución y si la misma es
valiosa desde la perspectiva de género y de los derechos humanos, lo que pasa por
analizar si con dicha resolución se promueve la eliminación de estereotipos y es
valiosa en el marco de la igualdad y no discriminación; pero deberá existir un
pronunciamiento expreso sobre las medidas de reparación que pueden efectuarse,
siguiendo los estándares establecidos por la Corte Interamericana de Derechos
Humanos: restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción pública, garantías
de no repetición.
110
*Gráfico tomado del Protocolo para juzgar con perspectiva de género
El protocolo plantea una serie de preguntas para cada paso, que se las esquematiza a
continuación y que sirven de guía a la autoridad jurisdiccional:
Identificación del ¿A quién tengo en frente? ¿En quién pienso cuando juzgo?
problema jurídico que
se va a resolver. Tiene el propósito de eliminar cualquier estereotipo que podría
existir respecto a las partes.
111
caso?
Determinación de los ¿Entre las partes del proceso, existe una relación asimétrica de
hechos: análisis del caso. poder? ¿Cómo influye esta relación asimétrica de poder en la
valoración de los hechos y de la prueba?
Resolución del caso. ¿La resolución del caso promueve la eliminación de estereotipos y es
valiosa en el marco de la igualdad y no discriminación?
112
reparación, es necesario que la autoridad judicial adopte las medidas
que sean necesarias al caso.
113