PROYECTO DE PLATA – CORANI
INFORMACIÓN: El proyecto Corani, ubicado en la región Puno, será
desarrollada como una mina a cielo abierto, de donde se extraerán plata, zinc y
plomo a través de una planta concentradora de 22.500 toneladas por día. La
vida útil de la mina está calculada en 20 años y, según su estudio de factibilidad,
las reservas probadas y probables de minerales se estiman en 270Moz de plata,
3.100lb (1,41Mt) de plomo y 1.700lb de zinc.
PROYECTO: La canadiense Bear Creek obtuvo la luz verde para la
construcción de la planta de procesos de su proyecto de plata Corani en los
últimos días de junio. Actualmente realiza las obras preliminares y culmina los
estudios de detalle de la operación minera que representa una inversión no
menor a US$ 585 millones, según el Ministerio de Energía y Minas (Minem), y de
la que espera obtener 13 millones de onzas de plata al año.
En abril de este año Bear Creek consiguió la aprobación más compleja y
deseada por las empresas mineras en estos días: la social. Los representantes
de las comunidades de influencia directa al proyecto, Chacaconiza y Quelcaya,
aprobaron por unanimidad la ejecución de Corani, después de haber sido
informados sobre los impactos que generará en el entorno.
Conseguir la anuencia de los pueblos vecinos fue el fruto de un trabajo integral
y paciente orientado a poner en valor y optimizar el uso de los recursos
existentes en la zona, en la sierra de Puno, entre los 4800 y 5200 metros sobre
el nivel del mar, para ir produciendo bienestar y negocios antes de que se
pusiera la primera piedra del proyecto.
En la actualidad hay 108 proyectos, entre inventos, prototipos y pilotos, que son
el resultado de la investigación y creatividad de los cuadros de Bear Creek y las
comunidades cercanas. La constante en esos proyectos es la creatividad, el
uso de la tecnología y la ciencia para sacar provecho de elementos tan
diversos como el ichu, las botellas plásticas en desuso, un fruto de sabor
amargo, y diversos insumos con los que obtienen, por ejemplo, aislantes
térmicos para viviendas, filtros de agua capaces de retener el arsénico, una
cerveza artesanal, bloqueadores de sol, en una larga lista de productos.
Andrés Franco Longhi, vicepresidente de Desarrollo Corporativo de Bear
Creek, es el activo promotor de esa fábrica de emprendimientos basada en la
sinergia constante entre la empresa y las comunidades. En el escritorio de
Franco, se puede encontrar desde filtrantes de muña, hasta muestras de tierra
traída de Corani con la que genera electricidad suficiente para prender un
pequeño foco, así como sus cada vez más conocidas chompas y medias
hechas con lana que contiene plata.
600 habitantes de la zona de influencia de Corani trabajan en las iniciativas
impulsadas por la minera y el objetivo es consolidar empresas que puedan
hacerse sostenibles en un plazo no muy largo. Ello sin contar el éxito logrado
en la mejora de la salud y nutrición de la gente que vive en esos lares.
¿Cuál fue su primer diagnóstico?
Lo primero que hicimos fue preguntarle ¿por qué preferían estar a 5000 metros
sobre el nivel del mar, soportando el frío, la falta de oxígeno y sin tener un
servicio de salud bueno? Identificamos tres motivos: se sentían respetados en
la comunidad, no había racismo entre ellos y mantenían una actividad
aprendida por sus ancestros, como es la crianza de alpacas y llamas.
“¿Para qué quiero una mina?”, me dijeron porque pensaban que el proyecto iba
a llevar gente de fuera y a ellos no les interesaba el beneficio económico sino
sentirse importantes y no ser discriminados.
¿Cómo procedieron?
Identificamos una serie de deficiencias que atender en el lugar, pero pensamos
en los efectos de entregar ese beneficio como un “regalo”. La racionalidad dice
que el ser humano busca el camino más corto y fácil, pero científicamente se
ha demostrado que no es así. Cuando alguien consigue algo con su esfuerzo
tiene una mayor satisfacción, pero si se lo regalan la persona no se siente
satisfecha ni útil.
Tuvimos que instaurar un clima de confianza y la experiencia de errores
pasados sirvió. Nos dimos cuenta que si se le da trabajo a todos se incrementa
el nivel de ingresos, pero ese dinero se puede dirigir al alcoholismo y generar
violencia familiar, deserción escolar y lo que piensas que es algo bueno termina
siendo algo catastrófico. Vimos una serie de alternativas y posibilidades para
integrarnos a la comunidad sin afectar su forma de vida. Así decidimos que
ellos mismos sean los que expliquen el estudio de impacto ambiental de Corani
porque son los que conocen mejor la zona. Les enseñamos (a un grupo de
jóvenes) cuáles son los procesos mineros, cómo se realiza la flotación, qué
químicos se usan.
¿Cuál es la visión que persigue la estrategia social para el proyecto
Corani?
No queremos que (la gente de Chacanoniza y Quelcaya) trabajen en la mina
porque cuando acabe la extracción se quedarían en el aire. Pero más
importante, tienen recursos en su mundo que pueden potenciar para convertir
una zona altamente pobre en un lugar muy rico sin necesidad de la minería