La violencia
La violencia1 es el tipo de interacción entre sujetos que se manifiesta en aquellas conductas o
situaciones que, de forma deliberada, aprendida o imitada,2 provocan o amenazan con
hacer daño, mal o sometimiento grave (físico, sexual, verbal o psicológico) a un individuo o a una
colectividad,3 afectando a las personas violentadas de tal manera que sus potencialidades presentes
o futuras se vean afectadas.4 Según la OMS, «La violencia es el uso intencional de la fuerza física,
amenazas contra uno mismo, otra persona, un grupo o una comunidad que tiene como consecuencia
o es muy probable que tenga como consecuencia un traumatismo, daños psicológicos, problemas de
desarrollo o la muerte».5
Puede producirse a través de acciones y lenguajes, pero también de silencios e inacciones, y es
valorada negativamente por la ética, la moral y el derecho, que atribuyen generalmente
al Estado el monopolio de la violencia. La violencia puede ser de carácter ofensivo o defensivo
(también se utilizan los conceptos de violencia proactiva y violencia reactiva), habilitando en este
último caso figuras de justificación ética de la violencia, como la legítima defensa y el derecho de
resistencia contra la opresión.67
Se trata de un concepto complejo que admite diversas matizaciones y graduaciones según el punto
de vista desde el que se trate; en ese sentido, su aplicación a la realidad depende en ocasiones de
apreciaciones subjetiva