2. Escribe una oración de agradecimiento por quienes me ayudan cada día.
3. Copia la reflexión de cada uno de estos textos bíblicos, en donde cada uno nos narra un
acontecimiento importante
Mateo capitulo 4 versiculario 18 al 19 encuentro con Jesús
Mateo capitulo 16 versiculario 15 al 17 profesión de fe
Mateo capitulo 16 versiculario 18 al 19 cambio de nombre y misión
Hechos capitulo 2 versículos 38 al 39 predicación de pedro
Hechos capitulo 3 versículos 5 al 7 milagro de pedro
Hechos capitulo 5 versículos 28 al 32 obedecer a Dios
Estos textos son relacionados con al apóstol pedro.
Hechos capitulo 8 versículo 3 antes de la conversión
Hechos capitulo 9 versículos 1 al 6 conversión
Hechos capitulo 22 versículos 17 al 21 vocación de pablo
Efesios capitulo 6 versículos 1 al 4 mensajes para padres e hijos
1 Corintios capitulo 16 versículos 1 al 4 colectas para necesitados
2 Corintios capitulo 1 versículo 24 sufrimiento de pablo
2 Timoteo capitulo 4 versículo 6 al 8
4. Reflexiona acerca del salmo 8
Solución
CAPÍTULO 4
18 Y andando Jesús junto á la mar de Galilea, vió á dos hermanos,
Simón, que es llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la
red en la mar; porque eran pescadores.
19 Y díceles: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres
CAPÍTULO 16
15 El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy?
16 Y respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del
Dios viviente.
17 Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres,
Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi
Padre que está en los cielos.
CAP Í TU L O 16
18 Mas yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré
a
mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.
19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que ates en la
c
tierra será atado en los cielos; y todo lo que desates en la tierra será
desatado en los cielos.
Hechos de los Apóstoles 2.38–39
RVR60
38Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de
vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los
pecados; y recibiréis el don del Espíritu
Santo. 39Porque para vosotros es la promesa, y para
vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para
cuantos el Señor nuestro Dios llamare.
Hechos 3
Pedro sana a un paralítico
3 Un día, Pedro y Juan fueron al templo para la
oración de las tres de la tarde. Allí, en el templo,
2
estaba un hombre paralítico de nacimiento, al cual
llevaban todos los días y lo ponían junto a la puerta
llamada la Hermosa, para que pidiera limosna a los
que entraban. Cuando el paralítico vio a Pedro y a
3
Juan, que estaban a punto de entrar en el templo, les
pidió una limosna. Ellos lo miraron fijamente, y Pedro
4
le dijo:
—Míranos.
El hombre puso atención, creyendo que le iban a dar
5
algo. Pero Pedro le dijo:
6
—No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy: en
el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
Dicho esto, Pedro lo tomó por la mano derecha y lo
7
levantó, y en el acto cobraron fuerzas sus pies y sus
tobillos.
Hechos 5:28-32
—Terminantemente les hemos prohibido enseñar en
28
ese nombre. Sin embargo, ustedes han llenado a
Jerusalén con sus enseñanzas, y se han propuesto
echarnos la culpa a nosotros de la muerte de ese
[a]
hombre.
—¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los
29
hombres! —respondieron Pedro y los demás apóstoles
—. El Dios de nuestros antepasados resucitó a Jesús,
30
a quien ustedes mataron colgándolo de un
madero. Por su poder, Dios lo exaltó como Príncipe
31 [b]
y Salvador, para que diera a Israel arrepentimiento y
perdón de pecados. Nosotros somos testigos de estos
32
acontecimientos, y también lo es el Espíritu Santo que
Dios ha dado a quienes le obedecen.
3. (Hechos 8:3-4) Saulo continúa su persecución.
Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a
mujeres, y los entregaba en la cárcel. Pero los que fueron esparcidos iban por todas
partes anunciando el evangelio.
a. Asolaba: Esto era una palabra antigua griega que podía referirse a un ejercito
destruyendo una ciudad o un animal silvestre desmenuzando su carne. Él atacaba
cruelmente a los cristianos, incluyendo mujeres.
i. “No solamente no dejó las mujeres, hasta las buscó – y logró – la muerte de su víctima
(9:1; 22:4; 26:10). (Stott)”
ii. “El tiempo de aquel verbo, si es ‘asolar’ o ‘destruir’ es imperfecto, que significa que la
asolaba y la seguía asolando.” (Boice)
b. Los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio: El
resultado final era para la gloria de Dios, porque la persecución simplemente sirvió para
esparcir el mensaje. No debemos pensar que los que se fueron de Jerusalén salieron
como predicadores formales. La mayoría eran “misioneros por accidente” quienes
hablaban de Jesús a donde quiera que iban.
i. “La declaración que ellos iban … anunciando la palabra es engañosa; la expresión
griega no necesariamente significa más que iban … compartiendo las buenas nuevas.”
(Stott)
ii. Podemos ser iguales a estos primeros cristianos. Podemos compartir las buenas
nuevas de lo que Jesús ha hecho en nuestras vidas. La mayoría de las personas no
vinieron a Jesús por un predicador profesional o un evangelista; ellos vienen a Jesús por
personas iguales a nosotros.
iii. “En cada iglesia donde realmente hay el poder del Espíritu de Dios, el Señor causará
que sea esparcido, más o menos. Él nunca quiere que una iglesia sea como una nuez
cerrada en su cáscara; ni como ungimiento encerrado en una caja. El precioso perfume
del evangelio tiene que ser derramado para endulzar el aire.” (Spurgeon
Hechos 9:1-6 Reina-Valera 1995 (RVR1995)
Conversión de Saulo
9 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor,
vino al Sumo sacerdote 2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin
de que si hallaba algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajera
presos a Jerusalén. 3 Pero, yendo por el camino, aconteció que, al llegar cerca
de Damasco, repentinamente lo rodeó un resplandor de luz del cielo; 4 y
cayendo en tierra oyó una voz que le decía:
—Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
5 Él dijo:
—¿Quién eres, Señor?
Y le dijo:
—Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el
aguijón.
6 Él, temblando y temeroso, dijo:
—Señor, ¿qué quieres que yo haga?
El Señor le dijo:
—Levántate y entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que debes hacer.
Pablo es enviado a los gentiles
17Y me aconteció, vuelto a Jerusalén, que orando en el templo me sobrevino un
éxtasis. 18Y le vi que me decía: Date prisa, y sal prontamente de Jerusalén; porque no
recibirán tu testimonio acerca de mí. 19Yo dije: Señor, ellos saben que yo encarcelaba y
azotaba en todas las sinagogas a los que creían en ti; 20y cuando se derramaba la sangre
de Esteban tu testigo, yo mismo también estaba presente, y consentía en su muerte, y
guardaba las ropas de los que le mataban. 21Pero me dijo: Ve, porque yo te enviaré lejos
a los gentiles.