CARTOGRAFÍA GEOLÓGICA Y CARACTERIZACIÓN ESTRUCTURAL CON
FINES HIDROGEOLÓGICOS EN EL SECTOR NORORIENTAL DE LA CUENCA
DEL RÍO DE ORO
WILDER CORONADO LIZARAZO
CAMILO ALFREDO MEJÍA MORENO
UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER
FACULTAD DE INGENIERÍA FÍSICO QUÍMICAS
ESCUELA DE GEOLOGÍA
BUCARAMANGA
2006
CARTOGRAFÍA GEOLÓGICA Y CARACTERIZACIÓN ESTRUCTURAL CON
FINES HIDROGEOLÓGICOS EN EL SECTOR NORORIENTAL DE LA CUENCA
DEL RÍO DE ORO
WILDER CORONADO LIZARAZO
CAMILO ALFREDO MEJÍA MORENO
Trabajo de Grado para optar al título de
GEÓLOGO
Director
JUAN DIEGO COLEGIAL GUTIERREZ
Geólogo Ph.D
Directora
SULLY GOMEZ ISIDRO
Ingeniera Civil Ph.D
UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER
FACULTAD DE INGENIERÍA FÍSICO QUÍMICAS
ESCUELA DE GEOLOGÍA
BUCARAMANGA
2006
NOTA DE ACEPTACIÓN
DEDICATORIA
A Dios
A mis padres Luis y Cristina por su apoyo e inagotable paciencia a lo
largo de este tiempo, a la Karichirola, a Fabianita y Auriol por su
compañía y cariño..........
A Domitila y Martin por sus Oraciones...................GRACIAS
LOS AMO........................................
Una dedicatoria especial a mi segundo hogar, por tener siempre un
espacio para mis ocurrencias,aventuras y todo aquello que necesite.
Gracias Rosy, Lauris, Oscariño y a ti Lilis por ese gran, gran apoyo y
amor; eres una personita muy especial.
LOS QUIERO MUCHO.............................
Wilder Coronado Lizarazo
A DIOS quien es todo para mí
A mis padres Vicente y Amparo
A mi hermano Diego
A mi sobrinita María Camila
Camilo Alfredo Mejía Moreno
AGRADECIMIENTOS
A todos aquellos que hicieron parte de esta locura, amigos y compañeros de carrera, en
especial al zorro, Duende, Kamizami, Aura, Hernancho.
A la Escuela de Geología y sus profesores, al grupo GPH por la oportunidad de trabajar
con ellos, en especial a esa gran jefe la “gordita” Alexandra Ulloa por su guía, paciencia y
apoyo
A todos Gracias...
Wilder Coronado Lizarazo
CONTENIDO
pág.
INTRODUCCIÓN 1
1. GENERALIDADES 3
1.1 LOCALIZACIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO 3
1.2 TOPOGRAFIA Y MORFOLOGÍA 3
1.3 VIAS DE ACCESO 5
1.4 CLIMA Y VEGETACIÓN 5
1.5 PRECIPITACIÓN 5
1.6 DRENAJE SUPERFICIAL 5
1.7 OBJETIVOS 7
1.7.1 Objetivo General 7
1.7.2 Objetivos Específicos 7
1.8 METODOLOGÍA DE TRABAJO 8
1.8.1 Etapa 1. Recopilación y Análisis de bibliografía existente del área de estudio 8
1.9 ANTECEDENTES 13
1.9.1 A nivel nacional 14
2. GEOLOGIA 19
2.1 LITOLOGÍAS 19
2.1.1 Neis de Bucaramanga – pЄb 19
2.1.2 Formación silgará – pDs 23
2.1.3 Ortoneis – pDo 24
2.1.4 Cuarzomonzonita de la Corcova – JRcl 27
2.1.5 Cuarzomonzonita de Santa Bárbara – JRcs 28
2.1.6 Formación Girón – Jg 31
2.1.7 Formación Tambor – Kita 31
2.1.8 Formación Rosa Blanca – Kir 34
2.2 DEPÓSITOS RECIENTES 36
2.2.1 Depósitos Aluviales – Qal 37
2.2.2 Depósitos Coluviales – Qd 38
2.2.3 Depósitos Fluvioglaciales – Qd 38
2.3 GEOLOGÍA ESTRUCTURAL 39
2.3.1 Falla Bucaramanga – Santa Marta 39
2.3.2 Falla del Río Lato 41
2.3.3 Falla Río Frío 41
2.3.4 Falla Mensulí 41
2.3.5 Falla Granadillos 42
2.3.6 Falla El Picacho 42
2.3.7 Falla Sevilla 43
2.3.8 Falla Antena Caracol 43
2.3.9 Falla Llano Adentro 43
2.4 EVOLUCIÓN GEOLÓGICA 44
3. GEOMORFOLOGIA 48
3.1 IMAGEN SATELITAL 50
3.2 GEOFORMAS 54
3.3 FORMAS ESTRUCTURALES 54
3.3.1 Anticlinal 55
3.3.2 Laderas Estructurales 55
3.3.3 Escarpes rocosos 56
3.3.4 Escarpes de falla 57
3.3.5 Facetas triangulares 58
3.4 RELIEVES RESIDUALES 58
3.4.1 Conos de Derrubios 59
3.4.2 Erosión en cárcavas 59
3.5 PROCESOS KARSTICOS 60
3.5.1 Dolinas 61
3.6 PROCESOS GLACIARES 61
3.6.1 Morrenas 61
4. METEORIZACIÓN Y ARCILLAS 63
4.1 METEORIZACIÓN 63
4.1.1 Tipos de Meteorización 63
4.1.2 Etapas del Proceso de Meteorización 64
4.2 METODOLOGIA DE CAMPO 66
4.3 ZONAS DE METEORIZACIÓN 68
4.4 GENERALIDADES Y GRUPOS DE ARCILLAS 75
4.4.1 Filosilicatos bilaminares 78
4.4.2 Filosilicatos trilaminares 80
4.5 MUESTREO Y TRATAMIENTO DE LAS MUESTRAS 83
4.5.1 Descripción 84
4.5.2 Fase Laboratorio 85
4.6 ANÁLISIS DE LOS DIFRACTOGRAMAS 92
4.7 RESULTADOS DE LA SEMICUANTIFICACIÓN DE LOS MINERALES DE 97
ARCILLA
5. ANÁLISIS ESTRUCTURAL DE DIACLASAS Y ESTRÍAS 99
5.1 DIAGRAMA DE ROSETAS 100
5.2 DIAGRAMA DE POLOS 102
5.3 ANÁLISIS DE DIACLASAS 103
5.4 ANÁLISIS DE ESTRÍAS 111
6. CONCLUSIONES 116
7. RECOMENDACIONES 118
BIBLIOGRAFÍA 119
ANEXOS
LISTA DE FOTOGRAFÍAS
pág.
Fotografía 1. Afloramiento del Neis de Bucaramanga, vía corregimiento de 21
Sevilla-Estación de servicio Los Molinos.
Fotografía 2. Detalle del Neis de Bucaramanga, bandeamiento composicional 21
presencia de bandas melanocráticas y leucocráticas. Vía
corregimiento de Sevilla-Estación de servicio Los Molinos.
Fotografía 3. Detalle de la foliación presente en el Neis de Bucaramanga. Vereda 22
Faltriqueras, Piedecuesta.
Fotografía 4. Panorámica del Cerro La Cumbre donde aflora la Formación 24
Silgara, en la cual se aprecian esquistos micáceos de un color gris
plata a tonos naranjas debido a su alteración
Fotografía 5. Formación Ortoneis de Berlín, donde se observa un grado de 25
meteorización de bajo-medio, en el sector del Cerro Ventanas.
Fotografía 6. Formación de cárcavas en el Ortoneis. Sector Páramo de Berlín 26
Fotografía 7. Afloramiento y detalle de la Cuarzomonzonita de la Corcova. Vereda 28
Santa Rita, Piedecuesta
Fotografía 8. Afloramiento de la Cuarzomonzonita de Santa Bárbara, altiplano de 29
Berlín.
Fotografía 9. Perfil de meteorización de la Cuarzomonzonita de Santa Bárbara, 30
altiplano de Berlín
Fotografía 10. Afloramiento de la Cuarzomonzonita de Santa Bárbara, con 30
presencia de venas de cuarzo con 45 de Azimut que cortan la
unidad. Finca Villa Hermosa, Páramo de Berlín.
Fotografía 11. Panorámica de la Formación Tambor. Alto El Picacho 32
Fotografía 12. Detalle de concreciones de la Formación Tambor, sector de Llano 33
Adentro.
Fotografía 13. Diaclasas abiertas en La Formación Rosa Blanca, Sector Llano 35
Adentro
Fotografía 14. Bloques curvados debidos a disolución en calizas de La Formación 35
Rosa Blanca. Sector El Picacho.
Fotografía 15. Fósiles (Conchillas de Bivalvos) en calizas de La Formación Rosa 36
Blanca. Sector El Picacho.
Fotografía 16. Depósitos heterométricos del Río Jordán. Perfil granodecreciente de 37
base a tope. Páramo de Berlín.
Fotografía 17. Deposito coluvial en el sector El Picacho, Finca La Moza 38
Fotografía 18. Depósitos de morrenas distribuidas aleatoriamente en el sector El 39
Alto, vía Berlín-Gramal.
Fotografía 19. Silla de falla asociada a la falla Granadillos. Vía Sevilla-Estación de 42
servicio Los Molinos.
Fotografía 20. Trazo de la falla Sevilla. Sector El Picacho. 44
Fotografía 21. Panorámica de un anticlinal en el sector el Alto El Picacho 55
Fotografía 22. Ladera estructural de la formación Tambor, Fotografía panorámica 56
del Sector Alto el Picacho.
Fotografía 23. Escarpes rocosos de las formaciones Tambor y Rosa Blanca, sector 56
Alto El Picacho.
Fotografía 24. Escarpes de falla originados en el Sector Alto El Picacho y Llano 57
Adentro.
Fotografía 25. Escarpe de falla, zona Antena de Caracol Radio 57
Fotografía 26. Fotografía de Facetas Triangulares, Vereda Granadillos sector Las 58
Amarillas.
Fotografía 27. Cárcavas formadas por el efecto erosivo del agua, Vía Estación Los 59
Molinos-Corregimiento de Sevilla.
Fotografía 28. Erosión Antrópica generada por la siembra de cultivos en las partes 60
altas de las laderas
Fotografía 29. Formas erosionadas por la acción de agentes climáticos como el 61
viento y el agua
Fotografía 30. Dolinas en calizas de la Formación Rosa Blanca, Sector el Peaje 62
(Alto El Picacho)
Fotografía 31. Depósitos de morrenas en el Altiplano del Páramo de Berlín 62
Fotografía 32. Cárcavas formadas por el efecto del agua de escorrentía 70
Fotografía 33. Procesos de disolución que afectan las calizas de la Formación 71
Rosa Blanca
Fotografía 34. Roca medianamente meteorizada 72
Fotografía 35. Perfil de meteorización, sector el Manzano. 73
Fotografía 36. Perfil de meteorización, presencia de cárcavas 74
Fotografía 37. Perfil de meteorización en el Neis de Bucaramanga 75
Fotografía 38. Proceso de macerado 87
Fotografía 39. Proceso de tamizado 87
Fotografía 40. Embalado y etiquetado 87
Fotografía 41. Proceso descarbonatización 89
Fotografía 42. Balanza de precisión. 90
Fotografía 43. Centrifugadora 90
Fotografía 44. Preparación de la lámina 91
Fotografía 45. Horno para secado 92
LISTA DE FIGURAS
pág.
Figura 1. Ubicación general de la zona de estudio (Tomado Encarta 2006) 4
Figura 2. Variación de la precipitación anual en la zona de estudio Modificado de 6
Mendoza, C., y Sandoval, R. 2002.
Figura 3. Diagrama de flujo de metodología de trabajo. 12
Figura 4. Modelo digital del Terreno de la cuenca superior del Río de Oro 48
Figura 5. Mapa de pendientes de la zona de estudio 50
Figura 6. Imagen de satélite con lineamientos Regionales 52
Figura 7. Tipos de drenajes presentes en la zona, tipo dendrítico y paralelo 53
Figura 8. Etapas y procesos de formación del suelo. 65
Figura 9. (a) Detalle del Perfil; (b) Fracción de tamaño de grano (la escasez de 67
cohesión primaria hace posible un estudio granulométrico desde la base del perfil);
(c) Porcentajes de mineral arcilla.
Figura 10. Mapa de meteorización de la cuenca del Río de Oro. 69
Figura 11. Estructura interna de los filosilicatos formando tetraedros y octaedros. 76
Figura 12. Una lámina T-O. 78
Figura 13. Estructura elemental de la Caolinita. 79
Figura 14. Una lámina T-O-T. 80
Figura 15. Estructura elemental de la Montmorillonita, illita y caolinita. 81
Figura 16. Estructura interna del grupo de las cloritas 83
Figura 17. Metodología para el análisis de arcillas 88
Figura 18. Difractogramas previos al análisis 94
Figura 19. Difractogramas interpretados, identificación de minerales arcillas 95
Figura 20. Formato para la cuantificación de los minerales arcillosos. 96
Figura 21. Ilustración de un diagrama de Roseta 101
Figura 22. Representación de un polo 102
Figura 23. Diagrama de Rosetas, Sector Páramo de Berlín 103
Figura 24. Diagrama de polos, Zona Páramo de Berlín 104
Figura 25. Diagrama de Contornos, Zona Páramo de Berlín 104
Figura 26. Diagrama de Rosetas, Zona Alto El Picacho 105
Figura 27. Diagrama de Polos, Zona Alto El Picacho 106
Figura 28. Diagrama de Contornos, Zona Alto El picacho 106
Figura 29. Diagrama de Rosetas, Zona Sevilla Piedecuesta 107
Figura 30. Diagrama de polos, Zona Sevilla-Piedecuesta 108
Figura 31. Diagrama de Contornos, Zona Sevilla-Piedecuesta 108
Figura 32. Diagrama de Rosetas, Cuenca total del Río de Oro 109
Figura 33. Diagrama de Polos. Cuenca total del Río de Oro 110
Figura 34. Diagrama de Contornos. Cuenca Total del Río de Oro 110
Figura 35. Graficas originadas para la zona de Páramo de Berlín. a) Diagrama de 111
Esfuerzo – Método del diedro recto; b) Diagrama de contornos; c) Diagrama de Ejes
P-T d) Diagrama de tensor de esfuerzos
Figura 36. Graficas originadas para la zona de Alto El Picacho. a) Diagrama de 112
Esfuerzo – Método del diedro recto; b) Diagrama de contornos; c) Diagrama de Ejes
P-T d) Diagrama de tensor de esfuerzos
Figura 37. Graficas originadas para la zona de Sevilla-Piedecuesta. a) Diagrama de 113
Esfuerzo – Método del diedro recto; b) Diagrama de contornos; c) Diagrama de Ejes
P-T d) Diagrama de tensor de esfuerzos
Figura 38. Graficas originadas para la zona total Cuenca del Río de Oro. a) 114
Diagrama de Esfuerzo – Método del diedro recto; b) Diagrama de contornos; c)
Diagrama de Ejes P-T d) Diagrama de tensor de esfuerzos
LISTA DE TABLAS
pág.
Tabla 1. Subdivisión de la Cuenca Superior del Río Lebrija 7
Tabla 2. Metodología de Trabajo 8
Tabla 3. Clasificación del perfil de meteorización. 10
LISTA DE ANEXOS
(VER CD 2)
Anexo A. Mapa Geológico.
Anexo B. Mapa Estructural.
Anexo C. Modelo Digital de Elevaciones
Anexo D. Mapa de Pendientes.
Anexo E. Mapa de Meteorización.
Anexo F. Catálogo de Libreta de Campo.
Anexo G. Catálogo de Muestras.
Anexo H. Catálogo de Fotografías.
Anexo I. Difractogramas.
RESUMEN
TITULO: “CARTOGRAFÍA GEOLÓGICA Y CARACTERIZACIÓN ESTRUCTURAL
CON FINES HIDROGEOLÓGICOS, EN EL SECTOR NORORIENTAL DE LA
CUENCA DEL RÍO DE ORO”. ∗
Autores: CORONADO LIZARAZO, Wilder, MEJÍA MORENO, Camilo Alfredo. ∗∗
PALABRAS CLAVES: Río de Oro, Cartografía Geológica, Meteorización,
Minerales Arcillosos
DESCRIPCIÓN:
En este proyecto se exponen los aspectos geológicos, estructurales, de meteorización
de rocas y análisis de arcillas en la cuenca superior del Río de Oro y parte del
Altiplano de Berlín, en los municipios de Tona y Piedecuesta Santander, en un área
que comprende aproximadamente 160 Km2; dentro de la cual afloran rocas de tipo
metamórfico (Neis de Bucaramanga, Formación Silgará y Ortoneis de Berlín), ígneo
(Cuarzomonzonita de Santa Bárbara y de La Corcova) y sedimentario (Formaciones
Girón , Tambor y Rosa Blanca), distribuidas en bloques donde en algunos casos estas
unidades son cubiertas por depósitos cuaternarios de origen glacial, coluvial y aluvial.
La complejidad estructural de la zona esta definida por dos direcciones preferenciales,
la primera NE-SW que controla los afluentes del Río de Oro y la segunda NW-SE
relacionada con la falla Bucaramanga-Santa Marta.
Las geoformas presentes en la zona de trabajo son las encargadas de modelar el
paisaje que se caracteriza por tener cambios abruptos en sus pendientes,
desarrollando procesos denudacionales, estructurales, fluviales, cársticos y glaciares,
siendo los encargados de generar zonas de filtración y posterior almacenamiento de
agua.
La meteorización de la zona también fue caracterizada gracias a una completa
recolección de información tomada en campo de los diferentes perfiles de
meteorización que presenta la roca, los cuales fueron muestreados y posteriormente
descritos. Lo anterior permite generar un mapa de meteorización dentro de la zona de
estudio, el cual permite plantear posibles zonas de interés hidrogeológico.
Posteriormente se plantea una metodología a seguir en el estudio de los minerales de
fracción arcilla derivados de la meteorización de las rocas presentes en el área de
estudio.
∗
Trabajo de Grado.
∗∗
Facultad de Ingenierías Físico Químicas. Escuela de Geología. COLEGIAL G., Juan Diego y
GOMEZ ISIDRO, Sully.
ABSTRACT
TITLE: “GEOLOGIC CARTOGRAPHY AND STRUCTURAL BEHAVIOR WITH
HYDROGEOLOGIC PURPOSES, NORTHEASTERN SIDE OF RIO DE ORO
BASIN”.∗
Authors: CORONADO LIZARAZO, Wilder, MEJÍA MORENO, Camilo Alfredo. ∗∗
Key Words: Río de Oro, Geologic Cartography, Weathering, Clay Minerals
DESCRIPTION:
In this report are exposed geologic, structural, weathering profiles and clay mineral
studies in the Rio de Oro highest basin and Berlin high plateau, in Tona town and
Piedecuesta town, Santander, in an area of 160 Km², in which metamorphic rocks
(Neis de Bucaramanga, Formacion Silgará y Ortoneis de Berlin) igneous rocks
(Cuarzomonzonita de Santa Barbara y de La Corcova) and sedimentary
rocks(Formaciones Girón, Tambor y Rosa Blanca) crop out, all distribute into blocks
sometimes covered by quaternary deposits which have different origin, glacial, coluvial
and alluvial. Structural complexity is defined by two main directions, first one NE-SW
controlling Rio de Oro tributary rivers, and second one NW-SE related with
Bucaramanga-Santa Marta major fault.
Geoforms in the study area are responsible of landscape modeling represented by
strong slope changes, developing denude, structural, alluvial, glacial and carstic
processes, which generate filtering and storage water zones.
Weathering is also characterized due to complete field information of different rock
bodies that were sampled and described. In that form a weathering map can be
generated in the study area, it can help in defining hydrogeologic zones.
Subsequently a methodology is proposed for studying clay minerals present in different
weathering profiles of rock bodies in the study area.
∗
Graduation Work.
∗∗
Faculty of Physico Chemical Engineering. Geology School. COLEGIAL G., Juan Diego,
GÓMEZ ISIDRO, Sully.
INTRODUCCIÓN
El estudio cartográfico-geológico que aquí se presenta, se desarrolló en el marco del
proyecto de investigación titulado ‘’INVESTIGACIÓN GEOLÓGICA E
HIDROGEOLÓGICA EN LA REGIÓN CENTRAL DEL DEPARTAMENTO DE
SANTANDER”. Este proyecto de investigación se realizó gracias a un convenio de
cooperación científica subscrito entre la Universidad Industrial de Santander (UIS) y
el Instituto Colombiano de Geología y Minería (INGEOMINAS), y motivado por la
necesidad de evaluar el potencial del recurso hídrico del subsuelo colombiano en
cumplimiento de sus funciones como entidad del Estado y con la generación de
conocimiento que aporte a la satisfacción de necesidades de la sociedad en cuanto
a agua potable se refiere.
La necesidad de mejorar el conocimiento de los factores que afectan el
abastecimiento de agua para el desarrollo de la comunidad, en nuestro caso el área
metropolitana de Bucaramanga, hace necesario estudiar y entender las fuentes de
este recurso y tener nuevos abastecimientos para la ciudad; conocer los procesos
asociados a la geología e hidrología constituye uno de los objetivos para realizar un
manejo integrado del recurso hídrico para la conservación, renovación y
recuperación de la oferta hídrica en la zona.
En este proceso se requiere definir parámetros entre los cuales se encuentran
variables geológicas, ya sean litológicas, geotécnicas, geomorfólogicas,
hidrogeológicas y estructurales. Siendo la Cuenca del Río Oro y el Altiplano de
Berlín áreas fuentes en la búsqueda de recursos hídricos, se realizó una validación
de la cartografía geológica existente, enfatizando en la complejidad estructural del
área, además se realizaron muestreos de arcillas y análisis estadísticos de
diaclasas, para conocer las direcciones preferenciales de las fracturas, para generar
la base de un futuro modelo hidrogeológico conceptual.
Para un mejor entendimiento del documento a continuación describimos su
estructura e idea de los aspectos fundamentales que lo componen. En el capitulo
uno se encuentran las generalidades del área de estudio, el capitulo dos describe
las diferentes unidades litológicas y el comportamiento estructural de la zona, el
capitulo tres describe las geoformas identificadas, el capitulo cuatro describe el
1
análisis estadístico de diaclasas registradas en campo y el capitulo cinco el análisis
del fenómeno de meteorización.
2
1. GENERALIDADES
1.1 LOCALIZACIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO.
El área de estudio se encuentra localizada geográficamente en el departamento de
Santander (Colombia), zona occidental del Macizo de Santander en la Cordillera
Oriental Colombiana. Políticamente el área se encuentra conformada por los
municipios de Piedecuesta y Tona.
La zona está comprendida entre las coordenadas planas:
X1 =1287000 Y1 =1132000
X2 =1287000 Y2 =1130000
X3 =1280000 Y3 =1122000
X4 =1277000 Y4 =1127000
X5 =1262000 Y5 =1116000
X6 =1267000 Y6 =1130000
Adoptadas del sistema de coordenadas para Colombia (Esferoide Internacional
1904, proyección conforme de Gauss) con origen de coordenadas X=1000000
Y=1000000, del Observatorio Astronómico de Santa Fe de Bogotá. Las poblaciones
más importantes presentes en la zona de trabajo son los corregimientos de Berlín y
Sevilla, pertenecientes a los municipios de Tona y Piedecuesta respectivamente.
En la nomenclatura del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), dicha zona
está ubicada dentro de las planchas topográficas 120-II-B, 120-II-D, 110-III-C, 121-I-
A y 121-I-C, con un cubrimiento aproximado de 160 Km2. . (Ver Figura 1)
1.2 TOPOGRAFÍA Y MORFOLOGÍA.
En general el área presenta un rango de elevaciones que oscila entre 900 y 3600
m.s.n.m., representados por pendientes suaves y moderadas hacia la zona del
Páramo de Berlín, y por pendientes que varían de moderadas a fuertes hacia los
sectores del Alto El Picacho y el corregimiento de Sevilla.
.
3
Figura 1. Ubicación general de la zona de estudio
Fuente: Microsoft Enciclopedia Encarta 2006
4
1.3 VÍAS DE ACCESO.
Las vías de acceso a la zona de estudio son: las carreteras principales
Bucaramanga-Pamplona y Floridablanca-Piedecuesta; vías secundarias como
Piedecuesta-Sevilla-Km. 40 y Berlín-Tona; y algunas vías que se desprenden de
estas y que permiten la entrada a las diferentes veredas de la región.
1.4 CLIMA Y VEGETACIÓN.
El clima de la zona está definido por la orografía, la cual está caracterizada por ser
montañosa y variable, creando diversos microclimas, presentando variaciones en la
temperatura en función de la altitud sobre el nivel del mar, que van desde –0.49 °C
hasta –0.87 °C por cada 100 m de aumento en altura (CORPLAN, 2000, Situación
Actual y Futuro Inmediato del Área Metropolitana de Bucaramanga).
La zona se encuentra entre los 900 y los 3.600 m.s.n.m., posee temperaturas
medias entre los 6 y los 22º C y precipitaciones entre 867–2600 mm, con épocas de
veranos cortos a principios y mediados del año, predominan los climas cálidos, fríos
y muy fríos. Con respecto a la vegetación en el área de estudio se encuentra zonas
de Bosque húmedo premontano, Bosque húmedo montano bajo y Páramo
subandino.
1.5 PRECIPITACIÓN.
Dentro del área de estudio, se presentan dos estaciones lluviosas con períodos
secos intercalados. El primero de ellos se inicia a finales de diciembre y finaliza en
marzo, mientras que el segundo se inicia a finales de junio y finaliza a mediados de
septiembre.
1.6 DRENAJE SUPERFICIAL.
La zona de estudio corresponde a la parte Nororiental de la Cuenca Superior del Río
Lebrija, de la cual, hacen parte tres subcuencas (Río de Oro, Río Frío y Río Tona),
correspondientes a las áreas de captación y drenaje natural de sus corrientes
principales (0). La red hidrográfica de esta cuenca, en su mayoría presenta control
estructural.
5
Figura 2. Variación de la precipitación anual en la zona de estudio.
25 VIVERO SURATÁ
0 EL GRAMAL
CHARTA
20
0
15
PRECIPITACIÓN
10
0
5
0
0
ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC
MESES
Fuente: Modificado de Mendoza, C., y Sandoval, R. 2002.
En general, la zona está densamente irrigada por ríos de orden menor como lo son
los ríos Hato y Jordan; y quebradas como El Rasgón, Arenales, Sevilla, Cebollal,
Pescadero, Colepato, La Moza, Morro Negro, El Hoyo, Faltriquera y Hoyo Chiquito
entre otras. Las subcuencas presentes en el área de estudio son:
6
Tabla 1. Subdivisión de la Cuenca Superior del Río Lebrija
SUBCUENCA CORRIENTE POBLACIONES ALEDAÑAS
PRINCIPAL
Río de Oro Unión de los ríos de Piedecuesta, Girón y
Oro y del Hato o Lato Bucaramanga.
Río Frío Río Frío Cascos urbanos de los
municipios de Girón y
Floridablanca.
Río Suratá Unión de los ríos Suratá, Matanza, Charta y
Suratá, Vetas y Charta Bucaramanga.
Fuente:. Modificado de Mendoza, C., y Sandoval, R. 2002
1.7 OBJETIVOS
1.7.1 Objetivo General. Realizar la cartografía geológica (Escala 1:25000) y
caracterización estructural en el sector nororiental de la cuenca del Río de Oro,
Santander, definiéndose este trabajo como herramienta para un posterior
modelamiento hidrogeológico integral de la cuenca y como una posible guía para
próximos trabajos a realizar en la zona.
1.7.2 Objetivos Específicos.
• Realizar un mapa geológico a escala 1:25.000, mediante el reconocimiento de
campo del área de estudio, cuya extensión comprende aproximadamente 160
Km².
• Elaborar una descripción a nivel macroscópico de los diferentes cuerpos de roca
presentes en el área de estudio.
• Identificar los diferentes grados de meteorización que se presentan en la zona
de estudio y proponer una metodología para la identificación de minerales
arcillosos mediante el análisis de Difracción de Rayos-X y un análisis físico de la
cuenca.
7
• Elaborar un mapa estructural a partir de la distribución de fracturas, fallas,
diaclasas, estrías, etc.; mediante el análisis del software TectonicsFp que
permita definir las principales zonas de fracturas y esfuerzos de la zona.
• Crear una base de datos de fracturas y diaclasas de la subcuenca del Río de
Oro.
1.8 METODOLOGÍA DE TRABAJO.
Tabla 2. Metodología de Trabajo.
ETAPA OBJETIVO
1. Recopilación y análisis de
bibliografía existente del área de Obtener información de estudios anteriores
estudio. en el área.
2. Digitalización de las planchas Producir una copia digital de las planchas con
topográficas escala 1 : 25.000 las que vamos a trabajar en el terreno.
Obtener datos estructurales, litológicos,
3. Campo geomorfológicos, etc., a una escala de
1:25000
Organización y tabulación de la información
4. Procesamiento de datos obtenida en campo a partir del software
TectonicsFp. Comparación de resultados
obtenidos manual y digitalmente de forma
que sean consistentes y útiles con el modelo
general de la cuenca, plantear modelo
sistemático para la recolección de muestras
de arcilla para identificar minerales arcillosos
en los diferentes perfiles de meteorización.
5. Elaboración informe final. Presentación del informe final para su
evaluación.
1.8.1 Etapa 1. Recopilación y análisis de bibliografía existente del área de
estudio. En esta etapa se estudiaron los trabajos de investigación realizados en
8
esta zona, por parte de la Universidad Industrial de Santander (UIS), La Escuela de
Geología, la Corporación Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga
(CDMB), el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), INGEOMINAS, la
Compañía del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, el Grupo en Predicción y
Modelamiento Hidroclimático (GPH), con el fin de adquirir un conocimiento básico y
unas bases teóricas que hicieron el reconocimiento de campo más eficaz.
Etapa 2. Digitalización de planchas. En esta etapa se digitalizaron las planchas
topográficas concernientes a la zona de trabajo, que fueron la base para la etapa de
campo del proyecto, esto se llevó a cabo gracias al grupo de geomática de la
Universidad Industrial de Santander, también se generó un modelo digital de
elevaciones que junto con la ayuda de imágenes satelitales de la zona de trabajo
contribuyeron a la identificación de las principales estructuras (Fallas,
Lineamientos).
Etapa 3. Campo. En esta etapa se realizó la cartografía geológica de la siguiente
manera:
• Se realizó un reconocimiento preliminar alrededor de las áreas de interés
específico con la asesoria de una comisión de Ingeominas para definir las zonas
donde se pudo obtener la mayor cantidad de detalles para trabajar cada uno de
los objetivos. Previamente con el trabajo realizado en la revisión de la
bibliografía, el modelo digital de elevaciones e imagen satelital y el
reconocimiento general con la comisión de Ingeominas, se definieron las rutas
que permitieron acceder a las zonas de mayor interés para corroborar la
información existente y la recopilación de nuevos datos necesarios para la
realización del presente trabajo. Este trabajo implicó toma de datos generales
litológicos, geomorfológicos y fotografías de afloramientos, panorámicas y
estructuras donde se efectuaron las observaciones y la representación sobre el
mapa de estos puntos o afloramientos, así como la toma de muestras de mano
(teniendo en cuenta el grado de meteorización de la roca) y de otros datos
geológicos realizando un mapa preliminar a escala 1:25000.
• Dentro de las observaciones de campo se tuvo en cuenta las siguientes
estructuras:
1. Discordancias
9
2. Estrías
3. Pliegues
4. Fallas
5. Diaclasas
6. Foliaciones
7. Análisis de meteorización de las rocas aflorantes
Tabla 3. Clasificación del perfil de meteorización.
Detalles de diagnostico en las
GRADO DESCRIPCIÓN
muestras
No aparece textura reconocible
de la Roca.
VI Suelo Las capas superficiales pueden
contener materia orgánica y
raíces
Roca completamente
Completamente descompuesta pero aun
V
descompuesta aparece textura de roca
ligeramente reconocible
Pedazos grandes que pueden
IV Muy descompuesta
ser destruidos con las manos.
Pedazos grandes que no
Moderadamente pueden ser descompuestos por
III
descompuesta las manos (muestras tomadas
con broca a rotación)
Aparece como roca sana pero
II Algo descompuesta tiene manchas muestras de
descomposición
I Roca sana
Fuente: Tomado de: SUÁREZ DÍAZ J; 2002
10
Etapa 4. Trabajo de oficina
• El análisis estadístico de diaclasamiento se realizó mediante la utilización de un
software estadístico.
• El análisis macroscópico de las muestras que se recolectaron en campo con
una respectiva descripción.
• Para clasificación de rocas sedimentarias, ígneas y metamórficas se utilizaron
las metodologías propuestas por: Cruz Guevara, L, E. Caballero, V. M. Guía
para la descripción de rocas sedimentarias en el terreno. Sedimentología,
Prácticas de laboratorio, Escuela de Geología, UIS, 2002, Guía de laboratorio
de petrología Ígnea por Mantilla F. Luís, Escuela de Geología, UIS, 2003,
Manual de Laboratorio de petrología metamórfica, García R. Carlos, Escuela de
Geología, UIS, 1997, respectivamente.
• Se elaboró un mapa geológico que refleja la información litoestratigráfica y
estructural de los datos obtenidos en campo y los que se corroboraron con la
bibliografía existente.
• Se creó una base de datos con la información recogida de fracturas, estrías y
diaclasas.
• Análisis, procesamiento e interpretación de los datos obtenidos en campo.
Etapa 5. Elaboración del informe final. Con toda la información recopilada en las
etapas anteriores se produjo un informe con las conclusiones finales que tendrá que
ser llevado a una respectiva evaluación.
En la figura 3 se presenta el método de trabajo seguido, el cual explica en forma
general las diferentes etapas realizadas durante el desarrollo de este proyecto.
11
Figura 3. Diagrama de flujo de metodología de trabajo.
INICIO
R. Bibliografía Modelo digital de Def. Zona
elevaciones
Mapa de Campo
Pendientes
Recolección de
Datos
Cartografía
Fase Oficina
Fotos
Digitalización de Análisis Interpretación de
mapa estadístico Datos
Elaboración de
Informe Final
Conclusiones
Recomendacione
FIN
12
1.9 ANTECEDENTES.
A partir de la necesidad de desarrollar nuevas técnicas de exploración y explotación
del recurso hídrico para suplir las necesidades básicas de la población se han
logrado varios estudios para definir diferentes tipos de modelos hidrogeológicos,
entre estos, modelos conceptuales que tienen como base fundamental la cartografía
geológica y su respectiva interpretación al igual que los aspectos hidrológicos.
Algunos de los trabajos más representativos en este campo realizados a nivel
Mundial y en Colombia se comentan a continuación:
El estudio hidrogeológico de los medios cristalinos fracturados, esta poco
desarrollado a nivel mundial, y en efecto, tanto los principios básicos que rigen el
movimiento del agua subterránea, como los parámetros hidráulicos que caracterizan
a los acuíferos (trasmisividad, permeabilidad, almacenamiento), los balances
hídricos y el comportamiento hidroquímico, se han referido prioritariamente a los
medios con porosidad intergranular, dejando prácticamente en el olvido la
caracterización y evaluación de los medios con porosidad por fractura. El déficit en
este aspecto ha sido tan notorio, que aún en la actualidad se emplean los conceptos
de los primeros, adaptándolos a los medios discontinuos.
En Perú, Apaza, D. et al., (1998), realizaron un estudio de explotación de acuíferos
en rocas fisuradas del Valle Cuzco, mediante galerías filtrantes, para abastecimiento
poblacional.
En países latinoamericanos como México, se han realizado estudios relacionados
con dirección de flujo y clasificación del agua subterránea, en Monte Alegre, Sierra
del Ajusco, con el fin de investigar el movimiento del agua subterránea en zonas
montañosas al sur del Distrito Federal (Morales, L. et al., 2000).
En Bolivia se han realizado estudios sobre Caracterización Hidrogeológica en
medios discontinuos, con el fin de caracterizar la circulación y el almacenamiento de
agua subterránea en estos medios, (Centro de Investigaciones en cambios globales;
La Paz, Bolivia, 2000).
En países como Estados Unidos, el estudio de aguas subterráneas en rocas
cristalinas fracturadas ha sido bien desarrollado; autores como Shapiro, A. et al.,
(1998), han realizado trabajos referentes a "Técnicas para caracterización de flujo
de agua subterránea y transporte de contaminantes en rocas fracturadas", e
13
"Integración de investigaciones multidisciplinarias en la caracterización de rocas
fracturadas". Otros autores como Carleton, G. et al, (2001) y Mayer, J., (2001), han
realizado trabajos que contribuyen a la caracterización de fracturas horizontales,
hidrogeológicamente activas en rocas cristalinas y en temas relacionados con
fluctuaciones rápidas de cabezas hidráulicas de acuíferos en este mismo tipo de
rocas, que evidencia la conexión entre agua de superficie y agua subterránea en
piedemontes, todos ellos tendientes a proveer habilidades para la caracterización de
fracturas en acuíferos.
Juan Gil Montes, (2002), en su estudio “Abastecimiento de Aguas Subterráneas en
Extremadura España” reporta caudales mínimos de 0.5 litros/segundo y caudales
máximos, en la confluencia de varias fracturas, de 5 litros/segundo en rocas
graníticas. Las rocas metamórficas en Extremadura se encuentran normalmente
muy fracturadas a grande profundidades y las consideran como semipermeables,
llegando a producir caudales hasta de 10 litros/segundo. Las rocas filonianas, si
están muy fracturadas, pueden actuar como drenajes respecto a las rocas
encajantes y producir caudales elevados de uno a cinco litros/segundo.
En Uruguay, Schildknecht y Neumann-Redlin (2002), realizaron un estudio titulado
“Exploración y protección de agua subterránea en acuíferos cristalinos fracturados
en el Uruguay”, utilizando fotografías aéreas, imágenes satelitales, y métodos
geofísicos electromagnéticos. Tomado de tesis
1.9.1 A nivel nacional. Durante 1999 se hizo una propuesta de un modelo
hidrogeológico conceptual a partir de la caracterización física de la subcuenca del
Río Pamplonita con énfasis en las áreas de Cúcuta y Villa del Rosario por Argemiro
Ramírez, como tesis de maestría de la Universidad Industrial de Santander, donde
se evaluó dentro de un modelo conceptual los elementos físicos que influyen en la
cobertura vegetal, permeabilidad de los suelos, de los sistemas hidrológicos
superficiales y de las unidades hidrogeológicas que conforman el comportamiento
dinámico del régimen hídrico en la subcuenca del Río Pamplonita.
Otros estudios de los rasgos estructurales en el área, han sido con fines
estructurales o geotécnicos. Pinto y Téllez (1999), realizaron un estudio sobre los
rasgos neotectónicos asociados al sistema de fallas Bucaramanga-Santa Marta en
el Departamento de Santander utilizando imágenes de radar y de satélite.
14
En el año 2001, se realizó una tesis de postgrado de la Universidad Nacional de
Colombia, donde se delimitan las zonas hidrogeológicas de Colombia a escala
1:1.200.000 por Nelson Omar Vargas Martínez, a partir de un modelo geológico del
subsuelo, siguiendo las normas y estándares fijados por la Asociación Internacional
de Hidrogeólogos. Se definen 16 cuencas hidrogeológicas que alojan sistemas
acuíferos multicapas con condiciones favorables para su explotación las cuales
abarcan el 74% de la extensión total del territorio nacional. Los mapas obtenidos se
acompañan de cortes hidrogeológicos que le dan tridimensionalidad a las
representaciones e ilustran la geometría y potencialidad acuífera de las unidades
propuestas.
En el trabajo de Ruth Beltrán y Alexander Rey para su tesis de grado en el año 2002
se estudió la zona de la Falla Bucaramanga-Santa Marta entre los municipios de
Bucaramanga y Piedecuesta constituida en su mayoría por rocas metamórficas del
Pre-Cámbrico definidas como el Neis de Bucaramanga. Los autores del estudio
definieron vías de migración del agua meteórica por medio de redes subterráneas a
partir del análisis de importantes elementos estructurales de las rocas, tales como
las fallas y las diaclasas. Como principal conclusión y debido a la interconexión que
las diaclasas presentan en la zona se catalogó al Neis como un tipo de recarga
importante para la zona de abanicos de la Meseta de Bucaramanga.
En el año 2003, Otoniel Vergara en su tesis de grado: ”Prospección geológica para
aguas subterráneas en rocas cristalinas fracturadas del macizo de Santander, sector
oriental de Bucaramanga“ de la Universidad Industrial de Santander, realizó un
trabajo sobre la relación espacial existente entre los elementos estructurales, fallas y
diaclasas, mediante la cual probó la existencia de un acuífero facturado en las rocas
cristalinas fracturadas y meteorizadas de la faja de Bucaramanga del macizo de
Santander.
En el 2003 en un trabajo de asesoría geológica para la exploración de aguas
subterráneas en el área metropolitana de Bucaramanga preparado por los geólogos
Jorge E Zambrano y Alexander Rey Porras se identificaron unidades
hidrogeológicas desde el punto de vista litológico, asociadas a fallas de rumbo que
definen el comportamiento de las formaciones acuíferas. Estas formaciones se
encuentran determinadas por unidades semipermeables que definen sellos o
acuicierres y unidades permeables llamadas acuíferos o acuitardos.
15
En 2004 se presento el trabajo de un modelo conceptual del sistema acuífero del
bajo cauca antioqueño, realizado por Teresita Betancur V. Et al, estudio con el cual
se logro definir un modelo conceptual de los acuíferos de la región a partir de la
evaluación Hidrogeológico entre los municipios de Caucasia y Cáceres en el bajo
Cauca antioqueño (Corantioquia, Universidad de Antioquia 2003). La construcción
de este primer modelo para esta zona utilizó metodologías de evaluación
hidrológicas tradicionales y validadas en todo el mundo, también para el
procesamiento de la información se hizo uso de las mejores herramientas
geoinformáticas y se desarrollaron módulos de aplicación dentro del software para
Sistemas de Información Geográfica, SIG, ArcView.
Oscar Mauricio Isaza en el año 2004, en su trabajo de grado sobre la recarga
mensual de la cuenca del río de Oro encontró que el comportamiento de la recarga
en la zona es de tipo bimodal, similar al régimen de lluvias y que la magnitud es
cercana al 10% de la precipitación media multianual. Mediante este trabajo se
estudió la forma en que se desarrollan los procesos hidrogeológicos a partir de la
interacción de las diferentes variables hidrológicas como la precipitación, la
evapotranspiración y las diferentes componentes de la escorrentía, para estimar
valores de recarga de la cuenca. Además se definieron los mayores valores de
recarga para el final de los periodos húmedos de la cuenca del río de Oro.
En el año 2004, Oscar David Araujo, en su informe final de Campo III se encarga de
caracterizar litológicamente los pozos perforados en el sector de Pan de Azúcar y
Albania para establecer un modelo interpretativo hidrogeológico en rocas cristalinas
fracturadas del Macizo de Santander en el sector ESE de Bucaramanga, Santander.
Bucaramanga, Marzo de 2004.
En el año 2005 en su tesis de grado de la Universidad Industrial de Santander,
Alexandra Ulloa Pinilla y Nadia Rojas Parra realizaron un estudio en la subcuenca
del río Sucio en el municipio de Tona, Santander. En el aspecto estructural se
definieron dos direcciones preferenciales de fracturamiento controladas por los
afluentes de la quebrada río Sucio y por las fallas locales respectivamente.
Teniendo en cuenta los diferentes aspectos hidrológicos y geológicos observados
en campo y analizados durante el estudio las autoras lograron establecer en el área
de trabajo siete unidades hidrogeológicas.
En los últimos dos años se han realizados trabajos como: “Modelación de acuíferos
para el aprovechamiento sostenible del agua subterránea”, estudio realizado por
16
EIDENAR- Grupo de Aguas Subterráneas, Universidad Nacional de Colombia,
donde se presenta un modelo de simulación hidrogeológica para el acuífero
comprendido en la zona plana de los municipios de Tulúa, San Pedro y Buga (Valle
del Cauca – Colombia). Inicialmente se partió de un modelo conceptual ajustado a
las características y condiciones del acuífero, construido con base en información
real tomada de campo. La modelación se realizó mediante la utilización del
programa Visual Modflow, el cual utiliza el método de diferencia finita, consiguiendo
un buen ajuste en la diferencia entre los niveles piezométricos medidos y
calculados, y a su vez un bajo error de calibración. Y el estudio titulado “Un modelo
conceptual de recarga en acuíferos de Bucaramanga a partir de rasgos
hidrogeológicos y uso de isótopos estables del agua” por la doctora Sully Gómez
Isidro, en donde se plantea un primer modelo conceptual de recarga a acuíferos a
partir del estudio de los rasgos geológicos estructurales e hidrológicos más
importantes.
Una parte importante de la solución a esta situación se basa en conocer la geología
tanto de superficie como de subsuelo, el comportamiento de las estructuras, así
como los aspectos geomorfológicos, geodinámicos, entre otros, que permitan así la
ubicación de posibles zonas de almacenamiento de aguas sub-superficiales.
Con lo anterior se pretende aportar información y datos que sirvan de base y apoyo
en la generación de un modelo estructural y geológico (modelo hidrogeológico) de la
zona encaminado a darle un adecuado manejo al recurso hídrico de la región, en
nuestro caso el área metropolitana de Bucaramanga; “se hace necesario obtener un
modelo geológico y una caracterización estructural de las zonas que se prevén
como posibles áreas de recarga del recurso hídrico”.
Este proceso requiere definir parámetros entre los cuales se encuentran variables
geológicas, ya sean litológicas, geotécnicas, geomorfólogicas y estructurales, donde
se requiere validar y generar nuevos datos que permitan un conocimiento más
amplio de la cartografía geológica existente de la zona de trabajo.
Con base en los estudios anteriores podemos decir que dichos trabajos se han
enfocado principalmente en el aspecto estructural y geotécnico, dejando de un lado
la identificación de perfiles de meteorizacion de las unidades y como este influye de
una manera directa el comportamiento (infiltración y flujo) el cual es muy importante
al momento de definir un modelo hidrogeológico de un área determinada.
17
Además la mayoría de estos trabajos se han realizado en zonas cercanas al área
metropolitana de Bucaramanga, por lo cual el presente estudio permite dar a
conocer zonas de recarga buen detalle, aspectos geológicos y estructurales de un
area de mayor tamaño que van a influenciar el aspecto hidrogeológico que es el fin
principal en el marco del proyecto de investigación titulado ‘’INVESTIGACIÓN
GEOLÓGICA E HIDROGEOLÓGICA EN LA REGIÓN CENTRAL DEL
DEPARTAMENTO DE SANTANDER”.
18
2. GEOLOGÍA
La zona del Macizo de Santander se caracteriza por presentar rocas de tipo ígneo,
metamórfico y sedimentario de edades que van desde el Precámbrico hasta el
Terciario. Estas unidades de roca se encuentran cubiertas parcialmente por
depósitos cuaternarios de origen diverso.
Las descripciones litoestratigráficas originales son tomadas de Ward, Goldsmith,
Cruz y Restrepo 1973, con nomenclatura empleada para la Cordillera Oriental y el
Valle del Magdalena Medio.
Las rocas metamórficas están agrupadas dentro de las formaciones Neis de
Bucaramanga (pЄb), la Formación Sílgará (pDs) y el Ortoneis de Berlín (pDo). Las
rocas ígneas se encuentran distribuidas ampliamente sobre el Macizo de Santander
y corresponden a cuerpos ígneos de edad mesozoica (Triásico-Jurásico) que
intruyen rocas metamórficas más antiguas (Silgará, Neises) o constituyen el
basamento de la cobertura sedimentaria cretácica. Las unidades ígneas se
encuentran agrupadas en la Cuarzomonzonita de Santa Bárbara (JRcs) y la
Cuarzomonzonita de La Corcova (JRcl). Las formaciones sedimentarias
comprenden rocas mesozoicas de origen continental, Formaciones Girón y Tambor
(Jg y Kita) y de origen marino, Formación Rosa Blanca (Kir) (ver Anexo A).
2.1 LITOLOGÍAS.
2.1.1 Neis de Bucaramanga - pЄb. Su nombre fue dado por Ward y Goldsmith,
1973 y consiste en rocas metasedimentarias de alto grado de metamorfismo
comprendiendo principalmente neis biotítico y anfibólico y en menor proporción neis
cuarzofeldespático y migmatitas. Su distribución abarca la parte media de las
microcuencas Oro Alto, Río Frío y Río Lato, siguiendo una dirección N-NW.
Estas rocas poseen un alto grado de metamorfismo y alcanzan las condiciones de
facie anfibolita zona de silimanita superior (GARCÍA Y RÍOS, 1999; GARCIA Y
CAMPOS, 2000).
19
Facies anfibolita de baja presión. Paraneises peliticos, semipeliticos y arenáceos,
esquistos cuarzo micáceos y cantidades menores de neises calcáreos, neises
horbléndicos, anfíbolitas y mármoles. Procesos metamórficos ocurridos en el Evento
Orinoquiense (Nickeriense) y en la Orogenia Caledoniana (Paleozoico Temprano).1
La meteorización afecta esta unidad y actúa más intensamente sobre las bandas
biotíticas, desarrollando en general suelos residuales limoarenosos con espesores
que varían gradualmente con respecto a la altitud y su cercanía con los drenajes.
Sobre los cauces rocosos de Río Frío, Lato y Oro se presentan afloramientos de
roca moderadamente meteorizada, mientras en los interfluvios y laderas altas el
espesor de suelo residual puede ser considerable.
El Neis de Bucaramanga puede reflejar un ciclo de Orogenia del Precámbrico
alrededor de 940 a 945 millones de años. Una muestra de Neis biotítico tomada en
la parte alta de la subcuenca (MN-1399 en Wardt, 1973) fue analizada
radiométricamente reflejando una edad de 680 +/- 140 millones de años.
En el área de estudio el Neis de Bucaramanga se encuentra ubicado en la zona SW
y presenta una topografía de pendientes moderadas a altas que hacia la zona
cercana al municipio de Piedecuesta forman valles en ¨V¨, estos rasgos se pueden
apreciar sobre la vía Pidecuesta-Sevilla y la vía ICP-Vereda Granadillos. (Fotografía
1)
En general en toda la zona donde aflora el Neis de Bucaramanga se encuentra
bastante diaclasado y además muy alterado debido a la meteorización física y
mecánica, a la vez presenta bandeamiento composicional característico donde se
observan fácilmente bandas melanocráticas (biotíticas principalmente) y
leucocráticas (cuarzo feldespáticas). (Fotografía 2)
1
Tomado de Memoria Explicativa Departamento de Santander, INGEOMINAS 2001
20
Fotografía 1. Afloramiento del Neis de Bucaramanga, vía corregimiento de
Sevilla-Estación de servicio Los Molinos.
Fotografía 2. Detalle del Neis de Bucaramanga, bandeamiento composicional
presencia de bandas melanocráticas y leucocráticas. Vía corregimiento de
Sevilla-Estación de servicio Los Molinos.
Hacia la zona de contacto con la Cuarzomonzonita de la Corcova, ésta unidad
presenta intrusivos que en su mayoría son de carácter cuarzo feldespáticos.
Composicionalmente se puede hablar de dos tipos de Neis, uno biotítico y otro
cuazofeldespático.
21
El Neis biotítico se presenta cerca a la zona de la falla de Bucaramanga-Santa
Marta y la falla del Río Lato. Éste posee un mayor grado de meteorización debido a
que las micas se alteran fácilmente y produce unos perfiles de meteorización de
colores rojizos y naranjas que indica un alto contenido de material arcilloso.
Composicionalmente posee Cuarzo (25%), Plagioclasa (20%) Biotita (50%) y otros
(5%), texturalmente el Neis biotítico se presenta como una roca granolepidoblástica,
y de una estructura néisica masiva.
El neis cuarzo feldespático aflora principalmente a la altura de la vía Piedecuesta-
Sevilla; y produce un perfil de meteorización de tipo arenoso de color beige donde la
alteración de las plagioclasas produce caolinitización. Composicionalmente el Neis
cuarzofeldespático posee cuarzo (45%), feldespato (30%), plagioclasa (10%) micas
(15%). Texturalmente es lepidogranoblástico y tiene una estructura néisica masiva.
Hacia el sector sur cerca de la zona de influencia del sistema de fallas de
Bucaramanga-Santa Marta el Neis de Bucaramanga presenta varias estrías de una
cinemática variada, lo que corrobora la complejidad estructural de éste sector de la
zona de trabajo. Otro aspecto que evidencia el alto control estructural es la
diferencia en las direcciones de foliación y los plegamientos a pequeña escala que
presenta el Neis en sectores cercanos a las fallas. (Fotografía 3).
Fotografía 3. Detalle de la foliación presente en el Neis de Bucaramanga.
Vereda Faltriqueras, Piedecuesta.
22
El Neis cuarzofeldespático presenta un aspecto favorable para la hidrogeología, por
ser una roca altamente meteorizada y fracturada (diaclasamiento) que le confiere
cierta porosidad secundaria, lo cual permite un alto grado de filtración del agua. Por
su parte el Neis biotítico debido al contenido de arcillas que presenta en sus perfiles
de meteorización en el aspecto hidrogeológico podría comportarse como una unidad
sello o impermeable a la hora de la filtración del agua.
2.1.2 Formación Silgará - pDs. Corresponde a una secuencia de rocas
parametamórficas de grado bajo, de la facie esquistos verdes hasta la facie
anfibolita (RIOS 1999 y GARCIA Y URIBE 2003) y comprende pizarras, filitas,
esquistos, metareniscas y metaconglomerados, que afloran en límites con la
microcuenca del Río Tona y como relictos altamente denudados al oeste de la Falla
de Bucaramanga, al sur de Piedecuesta dentro de la microcuenca Oro Alto.
Según lo consignado en el boletín geológico H-12 y H-13 (Ward et al, 1973) la
Formación Silgará consta esencialmente de una gruesa sección con intercalaciones
de metawaca y esquistos micáceos de grano grueso posiblemente correlacionables
con la base de la sección. A la Formación se le ha asignado una edad pre-Devónica.
A diferencia de los neises en esta Formación el espesor de los suelos residuales es
menor, adicionalmente tiende a presentar coberturas vegetales poco densas
(pastizales y rastrojos) que favorecen la erosión laminar por escorrentía.
La Formación Silgará aflora en tres sectores de la cuenca del Río de Oro, en zonas
de moderada pendiente.
Hacia el sector de la quebrada El Rasgón, esta unidad se encuentra altamente
meteorizada, presentado perfiles de suelo que tienen un color que varia de rojo a
naranja, composicionalmente presenta micas (65%), cuarzo (20%) y feldespatos
(15%). La textura predominante en los Esquistos de Silgará es la lepidoblástica. La
alteración que sufren los minerales debido a la meteorización produce perfiles de
suelo con una textura arcillosa, en los cuales se aprecia la estructura esquistosa.
En el sector de la planicie de Berlín, los esquistos de la Formación Silgará afloran en
la zona del Alto La Cumbre. Presentan un color gris plateado, con ciertos tonos
rojizos debido a la oxidación. Estructuralmente se observan varias familias de
diaclasas y algunas estrías. Las rocas presentan la estructura esquistosa
característica de esta unidad y la textura lepidoblástica. (Fotografía 4)
23
Fotografía 4. Panorámica del Cerro La Cumbre donde aflora la Formación
Silgara, en la cual se aprecian esquistos micáceos de un color gris plata a
tonos naranjas debido a su alteración.
Cerro La Cumbre
Hacia el sector del Picacho, sobre un camino que conduce hacia la vía a Sevilla, los
esquistos son de color naranja, están altamente meteorizados, produciendo un perfil
de suelo de textura arcillosa donde se observa la foliación de las rocas.
Al considerarse estas rocas metamórficas su importancia hidrogeológica radica en
su porosidad secundaria ligada a las familias de diaclasas principalmente, ya que su
meteorización, produce zonas impermeables que impiden el paso de agua debido al
desarrollo de minerales arcillosos.
2.1.3 Ortoneis - pDo. Como Ortoneis fue inicialmente definido por Ward, et al.
(1973) un cuerpo metamórfico de origen ígneo, con estructura néisica, aspecto
masivo y composición félsica a intermedia.
En la memoria explicativa del mapa geológico generalizado del departamento de
Santander se propone el nombre de Ortoneis de Berlín (INGEOMINAS 2001) por
encontrarse la sección tipo en los alrededores de Berlín, donde tiene su mayor
extensión y está mejor expuesto (carretera Bucaramanga-Pamplona). Existen
cuerpos menores del Ortoneis de Berlín relacionados con el flanco oriental de los
batolitos de Mogotes y Santa Bárbara.
24
El Ortoneis de Berlín intruye el Complejo Bucaramanga y está cubierto
discordantemente por sedimentitas del Devónico medio. Con base en observaciones
y relaciones estratigráficas de campo, esta unidad puede abarcar edades del
Proterozoico superior al Paleozoico inferior (WARD, et al. 1973). Sin embargo, se
conocen algunos registros radiométricos que han arrojado edades mínimas; por
ejemplo, la datación Rb/Sr en roca total de un ortoneis en el Río Caraba (Plancha
110, Pamplona) dio una edad de 450 ± 80 m.a., y la datación K/Ar en una
metadiorita al Occidente de Ocaña (Plancha 76, Ocaña) que determinó una edad de
413 ± 30 m.a (GOLDSMITH, et al. 1971). Esta unidad corresponde a un neis
cuarzofeldespático de composición cuarzomonzonítica a granodiorítica de grano
medio. Los análisis petrográficos describen estructuras relícticas de origen ígneo.
Esta unidad se localiza hacia el Páramo de Berlín sobre el costado norte vía que
conduce de Bucaramanga a Cúcuta, aflorando hacia el sector del Cerro Ventanas.
(Fotografía 5)
Topográficamente la zona corresponde a pendientes que llegan hasta los 3600
metros de altura sobre el nivel del mar. Geomorfológicamente el área presenta
lomas redondeadas y cerros de pequeña altura. Sobre esta zona debido al efecto
erosivo del agua se forman cárcavas de tamaño considerable.
Fotografía 5. Formación Ortoneis de Berlín, donde se observa un grado de
meteorización de bajo-medio, en el sector del Cerro Ventanas.
Cerro Ventanas
(Ortoneis) N
25
Composicionalmente el Ortoneis de Berlín contiene cuarzo (30%), feldespatos
(35%), micas (20%) y anfíboles (15%), además presenta la estructura néisica
característica. El Ortoneis tiene una textura granoblástica. Posee un color que varia
entre blanco hueso y gris.
Estructuralmente esta unidad presenta poco diaclasamiento con respecto a las
demás formaciones. Con respecto a la meteorización se puede decir que forma
unos perfiles de tipo arenoso donde los granos de mayor tamaño corresponden al
cuarzo. La roca se disgrega fácilmente.
Hidrogeológicamente esta unidad presenta bajo grado de porosidad por lo cual la
infiltración del agua es mínima con respecto a otros sectores de la cuenca. Además
se caracteriza por la presencia de cárcavas generadas por el efecto erosivo del
agua de escorrentía. (Fotografía 6)
Fotografía 6. Formación de cárcavas en el Ortoneis. Sector Páramo de Berlín.
26
2.1.4 Cuarzomonzonita de la Corcova - JRcl. Es una roca equigranular de grano
fino a medio y de textura sacaroide con biotita uniformemente diseminada de color
gris. Se asume una edad semejante con los batolitos principales del Macizo de
Santander. La roca está compuesta de 30 a 35% de cuarzo, 25 a 45% de
plagioclasa, 30 a 45% de feldespato potásico, un 3% de biotita y trazas hasta de 2%
de moscovita (Ward et al, 1973).
Se localiza en la parte media de las microcuencas, Río Frío, Lato y Oro Alto, al
suroeste de la Corcova, extendiéndose como una faja alargada de
aproximadamente tres kilómetros de ancho con dirección Norte-Sur, intruyendo al
Neis de Bucaramanga.
La Cuarzomonzonita de La Corcova aflora en la parte central de la zona de estudio
hacia la altura de la vereda de Granadillos perteneciente al municipio de
Piedecuesta. La topografía de la zona indica que las pendientes son moderadas en
su mayor parte. Las rocas son de color beige y blanco, de composición
cuarzofeldespática y se encuentran bastante alteradas por los procesos de
meteorización. Dichos procesos ocasionan la Formación de minerales de arcilla
(caolines principalmente) por la alteración que sufren las plagioclasas.
Mineralógicamente estas rocas poseen porcentajes promedio cuarzo (35%),
plagioclasa (40%), feldespato (20%) y micas (5%), que según diagrama de
clasificación de rocas graníticas (Streckeisen, 1976) varían de sienogranito a
granodiorita. En su textura las rocas son holocristalinas y faneríticas, y poseen una
estructura masiva.
Los perfiles de suelo generados debido a los procesos de meteorización presentan
una textura de tipo arenosa. (Fotografía 7)
Estructuralmente dichas rocas presentan diferentes familias de diaclasas; y cerca de
la zona de influencia de fallas (Bucaramanga-Santa Marta y Granadillos) se
observan estrías de diferente cinemática. También se observan venas de cuarzo a
través de toda la unidad. La Cuarzomonzonita de la Corcova presenta propiedades
hidrogeológicas favorables para filtración de agua gracias a la presencia notable de
diaclasas que le proporcionan una porosidad secundaria lo cual permite el flujo del
agua hacia posibles zonas de recarga o acumulación.
27
Fotografía 7. Afloramiento y detalle de la Cuarzomonzonita de la Corcova.
Vereda Santa Rita, Piedecuesta.
2.1.5 Cuarzomonzonita de Santa Bárbara - JRcs. Roca fanerítica inequigranular
de grano grueso a muy grueso, de color rosado naranja a gris violáceo. Con base en
análisis petrográficos realizados sobre rocas de esta unidad, presenta una
composición de 27% de cuarzo, 25% de feldespato potásico, 40% de plagioclasa y
7% de anfíboles. La anterior distribución puede variar de un lugar a otro, debido a
procesos de diferenciación magmática.
Esta unidad se localiza sobre la parte alta de la Microcuenca Oro Alto, en su
costado suroriental, sobre la zona límite con el Páramo de Berlín, esta unidad de
roca es afectada por meteorización esferoidal y desarrolla suelos residuales
arenosos espesos muy susceptibles a la acción de la erosión hídrica.
Ésta unidad se localiza hacia el Páramo de Berlín sobre el costado sur de la vía
Bucaramanga-Cúcuta y llega hasta el sector de Arenales. El área presenta una
morfología de colinas redondeadas. (Fotografía 8)
La Cuarzomonzonita de Santa Bárbara contiene principalmente cuarzo (35%),
plagioclasa (20%) y un alto contenido de feldespato potásico (45%), el cual le
28
proporciona el color rosa característico de la unidad. Según diagrama de
clasificación de rocas graníticas (Streckeisen, 1976) varían de sienogranito a
monzogranito.
La Cuarzomonzonita de Santa Bárbara posee una textura de carácter fanerítico,
pero hacia el sector del Cerro Tierra Negra aparece una fase porfirítica de grano
fino, donde los pórfidos corresponden a los cristales de feldespato potásico.
Estructuralmente La Cuarzomonzonita de Santa Bárbara es masiva.
Fotografía 8. Afloramiento de la Cuarzomonzonita de Santa Bárbara, altiplano
de Berlín.
Éstas rocas presentan un alto grado de meteorización donde la plagioclasa es el
mineral que presenta en mayor grado la alteración; produciendo la aparición de
minerales de arcilla. El perfil de meteorización que se observa es de textura arenosa
y de color beige donde se evidencian fácilmente los cristales de cuarzo los cuales
son muy resistentes a la alteración. (Fotografía 9)
Estructuralmente la unidad correspondiente a la Cuarzomonzonita de Santa Bárbara
posee poco fracturamiento y sólo en algunos sectores aparecen a lo sumo una
familia de diaclasas. En ésta unidad se observa varios diques de cuarzo. (Fotografía
10)
29
Fotografía 9. Perfil de meteorización de la Cuarzomonzonita de Santa Bárbara,
altiplano de Berlín.
Fotografía 10. Afloramiento de la Cuarzomonzonita de Santa Bárbara, con
presencia de venas de cuarzo con 45 de Azimut que cortan la unidad. Finca
Villa Hermosa, Páramo de Berlín.
Venas
de
Cuarzo
Sus propiedades hidrogeológicas son debidas a su porosidad secundaria a partir del
diaclasamiento y su grado de meteorización que forma arenitización, permitiendo la
circulación del agua, esto se evidencia en los sectores de Tierra Negra y a lo largo
de la vía Berlín-Topón margen izquierda.
30
2.1.6 Formación Girón – Jg. Inicialmente el término ‘‘Girón Series’’ fue creado por
Hettner (1892) para designar una megasecuencia aflorante al occidente de
Bucaramanga en los alrededores de Girón, Santander. Se adelantaron varios
estudios y entre éstos se destaca el de Trumpy (1943) pero fue Langenheim (1954)
quien fijó la sección tipo en la angostura del Río Lebrija y la dividió en tres
miembros: uno inferior arenoso (750 m), uno intermedio lodoso (1.250 m) y otro
superior arenoso (1.500 m) para un espesor total de 3.500 m.
Entre otros autores que realizaron estudios del Grupo Girón, se incluye a Julivert
(1958) y también a Navas (1963), quien midió la sección del Río Lebrija y la
subdividió en siete facies con un espesor de 2.690 m. La Formación Girón está
compuesta por areniscas de grano medio, grueso a ligeramente conglomerático, de
color rojo violáceo, rojo grisáceo y gris verdoso, estratificación cruzada, en capas
gruesas, con interestratificaciones de limolitas y lodolitas, de color rojo violeta,
grisáceo y algunos niveles delgados de conglomerados con guijos de cuarzo hasta
de 4 cm. El espesor de esta unidad varía considerablemente de un sitio a otro,
desde unos pocos metros hasta 4.650 m en el Río Lebrija. El ambiente de
sedimentación es continental fluvial a lacustre-fluvial. En general La Formación
Girón ha sido correlacionada con la Formación La Quinta del Jurásico superior en el
occidente de Venezuela (OPPENHEIM, 1940).
La Formación Girón aflora en el sector alto de la Cuenca del Río de Oro, sector Alto
El Picacho, sobre la vía que conduce hacia Bucaramanga, esta Formación es
descrita y definida por rasgos geomorfológicos y estratigráficos debido a que en la
zona no se presentan afloramientos que permitan definir mejor esta unidad. Se
diferencia de la Formación Tambor por un paquete de areniscas conglomeráticas
violáceas de grano medio a fino, con una matriz arenosa, con granos
subredondeados, moderadamente calibrada y mal cementada. La Formación Girón
reposa discordantemente sobre la Formación Silgara y La Cuarzomonzonita de
Santa Bárbara en este sector.
2.1.7 Formación Tambor - Kita. Según MORALES et al. (1958, p. 643) el nombre
fue dado por HEDBERG en 1931 a una sucesión que aflora en el Cañón del Río
Lebrija a lo largo del ferrocarril de Bucaramanga a Puerto Wilches, entre los Km. 92
y 93, cerca del caserío de El Tambor. Según MORALES et al.(1958, p. 644-645) el
Tambor al S de Zapatoca está formado por shales y conglomerados rojos y
31
areniscas, que se asemejan al Girón; hacia la parte alta se encuentran algunas
capas de caliza. El espesor en la sección tipo es de 650m, aunque regionalmente es
muy variable. El Tambor se apoya discordantemente sobre el Girón.
Por encima del Tambor se encuentra la Formación Rosablanca. Esta Formación
Tambor en la Mesa de Los Santos y zonas vecinas está constituida por tres niveles:
uno inferior, de areniscas, principalmente arcosas de colores frecuentemente
rojizos; otro medio, arcilloso con intercalaciones de areniscas, también rojizo o
rosado; y otro superior de areniscas blancas, mejor estratificadas que el nivel
inferior. El espesor total es de más de 200 m en el borde W de la Mesa de Los
Santos y de 120 en el borde E, es decir que adelgaza hacia el Macizo de Santander.
Estos tres niveles del Tambor se observan por toda la región desde San Gil hasta el
Río Lebrija, área en la que han sido cartografiados por NAVAS (1963).
Las areniscas de la Formación Tambor geográficamente se encuentran ubicadas en
el sector del Picacho y Llano Adentro. En el sector El Picacho se aprecia la
Formación de laderas estructurales. La Formación Tambor comprende la mayor
extensión de las formaciones sedimentarias que afloran en la zona. (Fotografía 11)
Estas rocas tienen un color naranja, se encuentran medianamente meteorizadas,
tienen estratificación plano-paralela y tienen un buen grado de fracturamiento.
Fotografía 11. Panorámica de la Formación Tambor. Alto El Picacho.
32
Texturalmente las areniscas de la Formación Tambor son arenosoportadas con un
tamaño de grano de arena fina y son bien calibradas y de aspecto masivo. En
términos estratigráficos esta unidad presenta una intercalación de areniscas y
shales en su parte superior, hacia el contacto con la Formación Rosa Blanca donde
se aprecian concreciones de colores naranjas y violáceos. (Fotografía 12). Hacia el
sector de Llano Adentro, presenta un contacto fallado con la Formación Rosa
Blanca y Silgará y discordante con la Cuarzomonzonita de Santa Bárbara.
Fotografía 12. Detalle de concreciones de la Formación Tambor, sector de
Llano Adentro.
33
2.1.8 Formación Rosa Blanca - Kir. Según MORALES et al. (1958) el nombre
deriva del Cerro Rosa Blanca, a unos 5 Km. al N del ángulo NE de la Concesión De
Mares; el nombre fue dado por WHEELER en un informe inédito. El espesor de esta
Formación es de 425 m en el Río Sogamoso, pero es muy variable. La Formación
Rosa Blanca ha sido cartografiada por toda la región de Mesas y Cuestas, donde
aflora ampliamente (JULIVERT, 1958a, 1958b). Su estratigrafía detallada ha sido
estudiada en una sucesión que tiene 318m de potencia situada en el cañón del Río
Sogamoso, al W de La Mesa de Los Santos (ZAMARREÑO DE JULIVERT, 1963).
El estudio petrográfico de los bancos de dolomías y calizas, ponen de manifiesto
que las condiciones de depósito de esta sucesión no fueron constantes.
Así pues puede deducirse que la Formación Rosa Blanca, su edad sería barremiana
hacia el N (presencia de Nicklesia y Pulchellia), hauteriviana hacia la región de la
Mesa de Los Santos y San Gil y valanginiana en Villa de Leiva. Esta distribución de
edades es sólo una primera aproximación ya que la posición de las faunas dentro de
la Formación no se conoce con detalle, pero es suficiente para indicar la oblicuidad
antes citada. Esta Formación del Cretáceo Inferior consta principalmente de caliza
gris oscura, masiva, fosilífera e intercalaciones menores de lutita gris oscura.
Suprayace concordantemente la Formación Tambor, alcanzando espesores hasta
de 100 m sobre el Macizo de Santander.
La unidad se ubica en los alrededores del sector del Picacho, sobre una topografía
de considerables alturas, formando escarpes en algunas zonas y paisajes cársticos
en otras. En la zona de escarpes, las rocas forman capas de espesores que van
desde 50 hasta 150 cm. aproximadamente. Las calizas se encuentran altamente
fracturadas con presencia de diaclasas que en la mayoría de los casos se
encuentran abiertas, favoreciendo de esta manera el flujo de agua a través de estas
rocas confiriéndole un alto grado de permeabilidad. (Fotografía 13).
Estas rocas también se presentan en bloques redondeados ó curvados debido al
efecto erosivo del agua que causa disolución del carbonato de calcio (CACO3),
proporcionándole a las rocas una porosidad secundaria. (Fotografía 14)
34
Fotografía 13. Diaclasas abiertas en La Formación Rosa Blanca, Sector Llano
Adentro.
Fotografía 14. Bloques curvados debidos a disolución en calizas de La
Formación Rosa Blanca. Sector El Picacho.
En estas zonas de disolución es importante la presencia de unas geoformas típicas
de los paisajes cársticos llamadas dolinas, las cuales alcanzan diámetros de 5m
hasta 80 m, y profundidades que pueden oscilar entre 2m y 20 m. Las calizas son
35
de tipo micríticas, lodosoportadas presentan recristalización de la calcita y fósiles
(conchillas de bivalvos) distribuidos aleatoriamente. (Fotografía 15) En su
composición el lodo calcáreo alcanza un 80%, y la calcita recristalizada un 20%.
Fotografía 15. Fósiles (Conchillas de Bivalvos) en calizas de La Formación
Rosa Blanca. Sector El Picacho.
En el aspecto hidrogeológico, La Formación Rosa Blanca es muy importante ya que
posee una porosidad secundaria excelente ocasionada por el efecto de la disolución
del CaCO3, que origina que existan diaclasas abiertas que permitan que haya flujo
de agua.
2.2 DEPOSITOS RECIENTES
Están representados por depósitos de origen diverso, los cuales no presentan
litificación, dando como resultado un comportamiento heterogéneo. Los depósitos
reportados en orden de importancia de acuerdo a su extensión en la subcuenca son
depósitos aluviales, coluviales y fluvioglaciales.
36
2.2.1 Depósitos Aluviales - Qal. Estos depósitos son producto de la acción aluvial,
de superficie más o menos plana y horizontal, muy poco disectados, ubicados hacia
las márgenes de las corrientes de agua principales, este tipo de depósitos se
encuentran sobre las llanuras de inundación de los ríos Oro y Jordán (ó Arenales)
en el área de estudio.
Cerca al municipio de Berlín se observan unos perfiles de depósitos recientes
heterogéneos en su granulometría que va desde arena fina a guijas de formas
subredondeadas a subangulares, los cuales presentan una capa de humus de color
negro que normalmente tiene un espesor que varia entre los 20 y los 30 cm.
(Fotografía 16).
Estos depósitos cuaternarios se observan en zonas de pendientes suaves con
colinas redondeadas donde la vegetación es corta, principalmente de pastizales. Por
el valle del río Jordán (ó Arenales) sobre el costado norte de la carretera que de
Bucaramanga conduce hacia Cúcuta, se presentan geoformas de cárcavas
desarrolladas por acción del agua.
Fotografía 16. Depósitos heterométricos del Río Jordán. Perfil
granodecreciente de base a tope. Páramo de Berlín.
SUELO
DEPOSITO
37
2.2.2 Depósitos coluviales – Qd. Son depósitos acumulados, por lo general, en la
base de escarpes, y provienen del desprendimiento de materiales de laderas
adyacentes, por la acción de la fuerza de gravedad. La mayoría se originan por
fenómenos de remoción en masa de tipo caída de rocas, deslizamientos y
volcamientos. Estos depósitos se encuentran dispersos, relacionados con rocas
muy fracturadas. Los principales depósitos de este tipo, se encuentran sobre el pie
de ladera de zonas escarpadas como en el Ato del Picacho. (Fotografía 17).
Fotografía 17. Deposito coluvial en el sector El Picacho, Finca La Moza.
2.2.3 Depósitos Fluvioglaciares - Qd. Localizados en la parte alta de la cuenca
hacia el páramo de Berlín, diferenciándose los depósitos morrénicos constituidos
por material heterométrico de formas angulares a subredondeadas. Hacia el sector
de las cabañas de Frailejones en una zona semiplana de colinas suaves se observa
depósitos de morrenas. Estas poseen diferentes tamaños y formas alargadas.
Las morrenas también aparecen hacia el sector de Arenales sobre zonas pendiente
suave.
Hacia el sector de El Alto se observan morrenas sobre un suelo de color gris claro.
Estos depósitos tienen dimensiones que van de 50 a 200 m. (Fotografía 18).
38
Fotografía 18. Depósitos de morrenas distribuidas aleatoriamente en el sector
El Alto, vía Berlín-Gramal.
Sector El Alto
N
2.3 GEOLOGIA ESTRUCTURAL
Estructuralmente la zona de estudio se encuentra afectada por el Sistema de Fallas
Bucaramanga – Santa Marta, el cual es producto del ambiente tectónico compresivo
regional, resultado del choque entre las placas del Caribe y Suramericana,
movimiento que genera desplazamientos rumbo deslizantes en el Noroeste de
Suramérica. Este ambiente compresivo ha generado también el Sistema de Fallas
de Boconó y el Pilar en Venezuela, Palestina y Otú-Pericos en Colombia.
2.3.1 Falla de Bucaramanga-Santa Marta. La zona de Falla Bucaramanga – Santa
Marta se ha cartografiado en una longitud aproximada de 600 Km. desde el extremo
sur del Macizo de Santander hasta la costa Caribe, al oeste de Santa Marta; su
desplazamiento es horizontal izquierdo, acompañado de grandes desplazamientos
verticales (Campbell, C., 1969; Ward, D., et al, 1973 e Irving, E., 1971 en Vásquez,
C., 1988). Su tendencia es NW – SE (Pérez, V., 1988).
Campbell, C., (1965) calcula un desplazamiento natural izquierdo según el rumbo de
110 Km., basado en la similitud entre las secuencias Cretácicas y Terciarias de las
Cuencas del Magdalena Medio y Cesar.
39
Julivert, M.,(1961) (En Ward, D., et al, 1973) muestra la Falla de Bucaramanga-
Santa Marta como perteneciente a una serie de fallas inversas de ángulo alto, con el
bloque oriental levantado, que se formó durante el desarrollo del actual Valle del
Magdalena y el levantamiento asociado del Macizo de Santander.
Tschanz et al, 1974 (En Boinet, T., et al, 1989), proponen un desplazamiento de
unos 100 Km. con base en la perforación del pozo Algarrobo I (Municipio El Difícil,
Departamento del Magdalena), donde existen esquistos metamórficos similares a
aquellos de la provincia NW de la Sierra Nevada de Santa Marta, pero situados a
unos 100 Km. más al sur.
Stephan, 1982 (En Boinet, T., et al, 1989), propone que el arrastre indicador de un
movimiento sinextral de la Falla de Bucaramanga, se observa en el truncamiento de
las estructuras del Paleoceno y Eoceno, de la parte Noroeste del Macizo de Santa
Marta.
La evidencia geológica indica que la deformación ocurrida en la zona relacionada
con la Falla Bucaramanga – Santa Marta es muy reciente, probablemente Mioceno-
Plioceno, estrechamente relacionada con el levantamiento de la Cordillera Oriental
(Vásquez, C., 1988).
Para Boinet, T., et al. (1989), el máximo desplazamiento de rumbo sinextral de la
Falla Bucaramanga – Santa Marta, se sitúa durante el Mioceno – Plioceno.
Neotectónica de la Falla Bucaramanga – Santa Marta. El término Neotectónica, se
aplica a toda actividad tectónica que ha ocurrido a partir del Mioceno.
Teniendo en cuenta la influencia directa del Sistema de Fallas Bucaramanga-Santa
Marta en la zona de estudio, se ha relacionado toda actividad neotectónica a este
sistema de fallas, cuya caracterización se ha basado principalmente en el análisis
morfotectónico de rasgos morfológicos de las unidades pre-cuaternarias, por medio
de fotografías aéreas e Imágenes Satelitales.
La Neotectónica de la zona también se puede caracterizar por el alto grado de
sismicidad presente, con una magnitud máxima probable de 6.5 en la escala de
Richter, quedando catalogada, como un sector con taza de actividad alta (Pinto, J., y
Téllez, G., 1999).
40
La deformación máxima de este sistema de fallas ha sido considerado del Mioceno-
Plioceno por Vásquez, C., (1988) y Boinet, T., (1989) y Plioceno-Pleistoceno por
Pinto, J., y Téllez, G., (1999). No se han encontrado evidencias de actividad en el
Holoceno.
2.3.2 Falla del Río Lato. Es una falla normal cuya componente de rumbo es
destral, con una longitud aproximada de 20 Km., que se desprende de la Falla de
Bucaramanga al noreste de Piedecuesta; sigue el curso del Río Lato en su parte
alta y continúa con dirección norte en el curso de Río Frío para unirse con la Falla
Río Frío en cercanías al corregimiento de La Corcova.
De sur a norte esta falla atraviesa el Neis de Bucaramanga y la Cuarzomonzonita de
La Corcova, formando un contacto fallado entre estas dos unidades sobre el cauce
de río Frío. (Ver Anexo B).
Esta falla se puede evidenciar en campo gracias a facetas triangulares, lineamiento
del Río Lato, contraste litológico y presencia de estrías, la falla tiene una dirección
N50E.
2.3.3 Falla Río Frío. Es una estructura normal, de más de 25 Km. de longitud, que
se desprende de la falla de Bucaramanga al este del municipio de Floridablanca.
Tiene dirección N40E, sigue el curso del río Frío en su parte media hasta los
alrededores del corregimiento de La Corcova, donde se une a la falla Río Lato y
continua con dirección N20E hasta la microcuenca del río Charta. Esta falla
atraviesa rocas del Neis de Bucaramanga y de la Cuarzomonzonita de La Corcova.
Esta falla se aprecia hacia el SW de la zona de estudio en cercanías de la vereda El
Cubin, es una falla de tipo normal con el plano de falla inclinado al E que tiene una
componente de rumbo dextral. Esta falla define el contacto entre el Neis de
Bucaramanga y la Cuarzomonzonita de la Corcova. La falla se reconoce
principalmente por el lineamiento del Río Frío (Ver Anexo B).
2.3.4 Falla Mensulí. Esta falla es de tipo normal con plano de falla inclinado hacia
el oeste, con una componente de rumbo sinextral, la cual presenta una continuidad
41
hacia el este, definiéndose de esta forma una segunda falla llamada Granadillos
(Ver Anexo B).
2.3.5 Falla Granadillos. Esta falla se define como una falla de rumbo de tipo
sinestral. Fue definida gracias a rasgos en la geomorfología como lo son facetas
triangulares y la presencia de una silla de falla; también se observaron cambios en
las direcciones de foliación de las rocas adyacentes a la zona de influencia de la
falla. (Fotografía 19)
La falla se observa hacia la vereda Granadillos sobre el sector de la cancha de
futbol, esta falla corta las unidades del Neis de Bucaramanga y la Cuarzomonzonita
de la Corcova (Ver Anexo B).
Fotografía 19. Silla de falla asociada a la falla Granadillos. Vía Sevilla-Estación
de servicio Los Molinos.
Silla de Falla, Sector de Vereda de
N
Granadillos
2.3.6 Falla del Picacho. Falla normal, con un salto vertical de 400 a 500 m con el
bloque occidental levantado y una longitud aproximada de 10 Km. Se extiende con
dirección noreste de forma paralela a la Falla Sevilla, formando una serie de bloques
fallados sobre rocas cretácicas en el sector del Picacho.
42
Esta falla afecta las rocas sedimentarias del Cretácico en el sector del Picacho, y
define el contacto entre la Formación Tambor y la Formación Rosa Blanca. Esta
falla se observa con facilidad en el campo ya que su trazo se encuentra bien
marcado. También se observan estrías que corroboran el comportamiento de la falla
(Ver Anexo B).
2.3.7 Falla de Sevilla. Falla normal con una longitud aproximada de 20 Km. y una
dirección N20°E. Se desprende de la Falla de Bucaramanga, en el sector
comprendido entre Los Curos y Piedecuesta y sigue el curso de la quebrada Sevilla.
Más al norte, sobre la margen izquierda de Río de Oro, se evidencian saltos
importantes de hasta 500 m con el bloque oeste levantado, afectando las calizas de
la Formación Rosa Blanca y areniscas de la Formación Tambor. La falla se ramifica
en el sector del Picacho, terminando cerca de la quebrada Cristalina, afluente del río
Tona.
Esta falla en la zona de estudio en los alrededores del Picacho corta la Formación
Rosa Blanca. En el sector de la quebrada Colepato define el contacto entre la
Formación Silgará y la Cuarzomonzonita de Santa Bárbara. Mas hacia el sur en los
alrededores del corregimiento de Sevilla la falla define el contacto entre el Neis de
Bucaramanga y la Cuarzomonzonita de la Corcova.
Esta falla se aprecia especialmente por el contraste litológico, estrías y cambios en
las direcciones de foliación en las rocas metamórficas (Ver Anexo B).
2.3.8 Falla Antena Caracol. Falla vertical de tipo normal, con el plano de falla
inclinado al W que define el contacto entre la Formación Tambor y el cuerpo ígneo
correspondiente a la Cuarzomonzonita de Santa Bárbara (Ver Anexo B).
2.3.9 Falla Llano Adentro. Falla de tipo vertical. Afecta las rocas sedimentarias de
las Formaciones Tambor y Rosa Blanca. (Ver Anexo B).
43
Fotografía 20. Trazo de la falla Sevilla. Sector El Picacho.
Falla
Sevilla
2.4 EVOLUCIÓN GEOLÓGICA
En la zona del Macizo de Santander se encuentran diferentes unidades geológicas y
de diferentes edades así se analizara le evolución tectónica desde las unidades más
antiguas hasta los depósitos recientes en la zona.
Las rocas más antiguas del Macizo de Santander son neises biotiticos, cuarzo
feldespáticos y horbléndicos; anfibolitas y migmatitas agrupadas en la unidad Neis
de Bucaramanga, con metamorfismo regional. Se le ha asignado al Neis de
Bucaramanga una edad proterozoica debido a que puede reflejar el ciclo de
Orogenia del Precámbrico. (WARD et al. 1973),
A mediados del Proterozoico, el basamento que comprende actualmente al Macizo
de Santander se encontraba conectado probablemente al Escudo de Guayana
(IRVING, 1971; TSCHANZ, et al., 1974; KROONENBERG, 1982) durante diversas
orogenias o bien existía como un basamento alóctono con respecto a dicho escudo
(ETAYO, et al., 1983; GONZÁLEZ, et al., 1988; TOUSSAINT y RESTREPO, 1989).
En este tiempo se desarrolla una cuenca marina en la que se depositan sedimentos
clásticos con importantes aportes ígneos alcalinos. A finales del Proterozoico (945 -
44
680 m.a.) esta secuencia es deformada, intruida por cuerpos de composición
granodiorítica - cuarzomonzonítica y es sometida a metamorfismo de alto grado
como es el caso del Neis de Bucaramanga, alcanzando las condiciones de facie
anfibolita zona de silimanita superior (GARCÍA Y RÍOS, 1999; GARCIA Y CAMPOS,
2000). El basamento del precámbrico en el Macizo de Santander, representa el
zócalo más antiguo de todo el oriente colombiano, lo que explica las características
andinas o intracontinentales de las orogenias que afectaron esta región. Durante el
Paleozoico temprano se depositó, sobre paleorrelieves erosionados del
Proterozoico, una megasecuencia grano -decreciente cíclica de ambientes de talud
submarino (ETAYO, et al., 1983). La Orogenia Caledoniana afectó los depósitos
Cambriano-Ordovícicos, produciendo fuertes plegamientos y un metamorfismo de
muy bajo a localmente bajo grado, hasta las facies de esquistos verdes y
anfibolicas, conformándose la Formación Silgará y la unidad de la secuencia
metasedimentaria en el Macizo de Santander, que consiste en, esquistos micáceos,
estauroliticos, granatíferos, anfóboliticos, calcáreos; cuarcitas moscovíticas y
biotíticas; mármoles, filitas. En algunos sectores del Macizo de Santander, las rocas
del Neis de Bucaramanga y la Formación Silgara fueron intruidas por el protolito de
la Unidad Ortoneis de Berlín, sin embargo, en algunos lugares esta relación no es
clara. (GARCÍA Y URIBE, 2003)
Después del hiato estratigráfico en el intervalo Devónico superior-Carbonífero
inferior, se sucede el avance de un mar transgresivo (Pensilvaniano-Pérmico). Se
inicia una tectónica de fallamiento en respuesta a movimientos epirogénicos que
forman relieves de mesas y valles; los avances y retrocesos del mar se suceden en
un paisaje árido como lo evidencia la alternancia de sedimentitas rojas y calizas
biogénicas. A comienzos del Triásico se inicia la apertura del Paleocaribe por
Formación de fosa tectónica de hundimiento (graben), con actividad volcánica más o
menos intensa que separa a Norte y Suramérica. El “megaterreno ancestral”
comienza a fraccionarse, algunas áreas empiezan a hundirse y en algunas sólo se
depositaron algunos abanicos aluviales (TOUSSAINT y RESTREPO, 1989). En las
fases finales del Triásico y comienzos del Jurásico, se inicia la ruptura de La Pangea
mediante un proceso de Formación de cuenca intercontinental, cuyas ramificaciones
afectan gran parte del Cratón Suramericano (se forman aulacógenos, cuencas de
tracción), según Maze (1984).
A principios del Jurásico se inicia un proceso de Formación de cuencas en lo que
hoy son los valles Medio del Magdalena y del Cesar (ESTRADA, 1972; MACÍA, et
al., 1985; MOJICA y HERRERA, 1986; MOJICA y FRANCO, 1990). Este proceso se
45
inicia en una franja estrecha dando origen a sedimentitas jurásicas, que por
esfuerzos distensivos empieza a hundirse en bloques escalonados, provocado por
un fallamiento normal, formándose de esta manera el graben primario. En lo
referente al actual nororiente colombiano, se forman algunas cuencas (Valle Medio
del Magdalena, Cesar, Perijá, Mérida, Maracaibo), que fraccionan la corteza
superficial por hundimiento en bloques escalonados siguiendo un patrón en zig-zag,
limitado por dos sistemas de falla, uno N-NE y otro NW-SE que lo desplaza, cuyo
elemento principal es la Falla de Bucaramanga-Santa Marta. Se suceden breves
incursiones marinas (Formación Bocas), seguidas de una sedimentación
fluviolacustre, acompañada de un incipiente vulcanismo explosivo (Formación
Jordán) que aporta en parte material de relleno de estas cuencas; simultáneamente
ocurre la intrusión de cuerpos granodioríticos en el Macizo de Santander (190-160
m.a). Varios batolitos y plutones cuya composición varía de granito a diorita fueron
intruidos durante el jura - triásico y ocasionaron desarrollo local de migmatitas. Con
este ciclo magmatico se relacionan pequeños stocks de porfidos daciticos-andesitico
y diques de basalto, diabasas y dacitas. Cuerpos intrusivos de afinidad calcoalcalina
se emplazaron en las unidades metamórficas durante el triásico tardío – jurasico
temprano. Sin embargo, algunas dataciones K\Ar y Rb-Sr en batolitos indican una
edad paleozoica. Goldsmith et al. 1971; Boinet et al. 1985.
A finales del Jurásico y comienzos del Cretácico se deposita la potente secuencia
fluvial del Grupo Girón.
En el Cretácico temprano la sedimentación continental da paso de manera gradual a
la transgresión marina, que inicialmente inunda las entradas de las ramificaciones
del Paleorift del Magdalena y luego invade áreas mayores (ETAYO, et al., 1989),
depositándose una espesa secuencia de areniscas, lutitas y calizas de las
formaciones cretácicas en las provincias del Valle Medio del Magdalena, Maracaibo
y áreas menores en las provincias de Santander y Mérida. En el Cretácico tardío y
comienzos del Terciario, se produce el retiro del mar, acompañado de un
levantamiento diferencial. En este tiempo termina la larga etapa distensiva y se
produce una inversión de esfuerzos, que desde el Paleoceno da inicio a la etapa
compresiva. En el Paleoceno medio ocurre el levantamiento de la provincia del
Macizo de Santander. La Cordillera Oriental de Colombia se ha formado en este
periodo como consecuencia de la inversión tectónica de cuencas Mesozoicas.
Durante esta inversión las antiguas fallas normales, que limitaban las cuencas de rift
se reactivaron en compresión frontal u oblicua dependiendo de la posición que ellas
guardan con los esfuerzos generados por los movimientos de las placas oceánicas
46
nazca, cocos y caribe con respecto a la placa continental Sudamérica. (Taboada et
al. 2000).
Durante este lapso la erosión remueve gran parte de la megasecuencia cretácica, y
aporta el material que forma las diversas y potentes unidades terciarias. Durante el
Mioceno medio se inicia el levantamiento generalizado de la Cordillera Oriental
colombiana. En el Mioceno medio-tardío se produce una fase de compresión más
intensa, y se forma en la parte occidental de la Cordillera Oriental, una cadena
plegada cabalgante con vergencia al occidente (FABRE, 1983) y un sistema de
cabalgamiento con vergencia hacia el oriente en la región oriental (Bloque de
Pamplona). Esto hace que el Macizo de Santander se comporte como un horst
cuyos flancos oriental y occidental cabalgan sobre el Valle Medio del Magdalena los
Llanos Orientales, respectivamente (FABRE, 1983; TOUSSAINT y RESTREPO,
1989; TOUSSAINT, et al., 1992). Durante el Mioceno tardío y el Plioceno, la Falla
Bucaramanga-Santa Marta, tuvo su desplazamiento de rumbo sinestral de
aproximadamente 100 Km. (BOINET, et al., 1989). La última fase compresiva en la
Cordillera Oriental se produce desde el Mioceno tardío y se continúa hasta el
presente (BOINET, et al., 1985), generada por el desplazamiento de la placa
Suramericana hacia el occidente. En el Mioceno temprano-Plioceno- Pleistoceno se
deposita la secuencia molásica del Grupo Real. Entre el Pleistoceno y el Holoceno,
se producen grandes depósitos fluviales semiconsolidados y pequeños depósitos
glaciares; se destacan los que cubren el Valle Medio del Magdalena y los que
constituyen la Meseta de Bucaramanga y el altiplano de Berlín, entre otros.
47
3. GEOMORFOLOGIA
Etimológicamente, la palabra geomorfología viene de tres raíces griegas; geo
(tierra), morphe (forma) y logos (tratado), o sea, es el estudio de las formas de la
superficie.
Figura 4. Modelo digital del Terreno de la cuenca superior del Río de Oro.
El modelado del relieve está íntimamente ligado a procesos tanto exógenos como el
clima, como endógenos relacionados a las fuerzas internas que afectan la corteza,
es decir, es el resultado de una compleja interacción de factores litológicos,
48
tectónicos y climáticos, enmarcado en una indispensable variable adicional como lo
es el tiempo.
La cuenca del Río de Oro es muy variada en su extensión y geomorfología al igual
que el altiplano de Berlín debido a la heterogeneidad en los tipos de roca que allí se
encuentran, debido a que cada una de las montañas, colinas, lomas, dependen de
la naturaleza del material parental, composición mineralógica, consistencia,
estructura, permeabilidad, uniformidad, etc. Para la identificación de formas del
relieve terrestre se tuvo en cuenta diferentes niveles de observación discriminando
regiones fisiográficas, paisajes, tipo de relieve, estructuras y formas del terreno, uno
de estos niveles de observación a tener en cuenta es el grado de pendiente de la
zona de trabajo (Ver Figuras 4 y 5, Anexos C y D).
El paisaje de montaña, como ocurre en este caso, constituye un nivel muy amplio de
observación y dentro de este, se pueden encontrar paisajes formados por procesos
denudacionales donde se incluyen procesos continuados por largo tiempo como
procesos de erosión y remoción en masa, paisajes controlados estructuralmente
relacionados con diferentes clases de estructuras geológicas las cuales ejercen una
influencia dominante, paisajes kársticos y fluviales influenciados por la acción del
agua a nivel subterráneo y superficial respectivamente y paisajes glaciares
modelados por el movimiento del hielo y su cobertura parcial por depósitos
glaciares.
En este trabajo se utilizan como herramientas indispensables las imágenes
satelitales, el trabajo de campo y el modelo digital de elevaciones de la zona de
estudio para determinar los principales rasgos geomorfológicos que caracterizan
esta cuenca de alta montaña enmarcada en su complejidad estructural y su
variedad litológica.
La imagen satelital es una imagen LANDSAT TM y el modelo digital de elevaciones
es un modelo realizado en el programa SURFER 8 con una base topográfica del
IGAC desarrollado por el Grupo de Predicción y Modelamiento Hidroclimático (GPH)
de la Escuela de Ingeniería Civil (UIS).
49
Figura 5. Mapa de pendientes de la zona de estudio
3.1 IMAGEN SATELITAL
La teledetección es una técnica aplicada, y como tal muy dependiente del estado de
desarrollo tecnológico existente en cada momento, dado que en ella se conjugan
aspectos muy variados como la óptica y los detectores de un sensor determinado, el
vehículo que lo sustenta, sus sistemas de transmisión de los datos que obtiene, los
equipos para tratamientos de los mismos, etc. Así las formas de tele-observación
han variado ostensiblemente durante la historia
50
El Landsat mide radiación electromagnética en un total de siete bandas: tres en el
visible, una en el infrarrojo cercano, dos en el infrarrojo lejano y una en el infrarrojo
termal. La banda 7 es sensible a la morfología del terreno, lo cual le permite tener
información sobre geomorfología, suelos y geología, al igual que realizar cartografía
hidrotermal en terrenos áridos a semiáridos
Para la interpretación de imágenes satelitales se usaron imágenes tipo Landsat 7
ETM+, también se procesó la cartografía digital de la zona de estudio y se generó
un modelo digital del terreno en el software SURFER 8.
Para interpretar las imágenes de satélite y obtener los lineamientos estructurales
más representativos del área de la plancha se aplicaron a las imágenes filtros en las
direcciones NS, EW, NE y NW. La aplicación de estos filtros permitió resaltar todas
las direcciones de lineamientos presentes en el área.
Derivado del modelo digital de elevaciones, el mapa de pendientes, la imagen
satelital y de la base topográfica, encontramos que en la zona se cuenta con un
drenaje dendrítico-subdendrítico sobres la unidades cristalinas del Macizo de
santander como lo son el Neis de Bucaramanga y La Cuarzomonzonita de la
Corcova, al igual que un drenaje paralelo y sub-paralelo en los sectores del Alto el
Picacho y el Altiplano de Berlín (Figura 7), sobre las unidades sedimentarias y
cristalinas del Páramo de Berlín.
Al igual se lograron identificar algunas estructuras como lineamientos y fallas
presentes en la zona de trabajo, debido a lineamientos de las quebradas o ríos y
cambios bruscos en la pendiente del terreno; estos rasgos presentan una dirección
preferencial NE, los cuales son los mas extensos y se encargan de controlar los
drenajes de las quebradas la Moza, el Reventón, Santa Rita, Colépato, el Rasgón y
el Río de Oro.
Un característica predominante de la zona es su topografía que presenta rasgos
bien marcados como lo son zonas de pendientes abruptas, como es el caso de la
parte sur-occidental del área de estudio que presenta pendientes de 35-60º
aproximadamente, donde estas zonas están caracterizadas por un variado clima
que va de un clima húmedo en el Sector de el Rasgón a climas calidos hacia el
municipio de Piedecuesta, estas variante al igual que la de la precipitación y el tipo
51
de roca que aflora, son los encargados del modelamiento actual de paisaje donde el
grado de pendiente es muy marcado.
Figura 6. Imagen de satélite con lineamientos Regionales.
Bucaramanga
Dentro de la zona podemos encontrar un contraste de pendientes, hacia el sector
del Altiplano de Berlín se cuenta con una topografía de pendientes suaves que se
caracteriza por lomas, colinas y zonas planas de pendientes de 1-20º
52
aproximadamente; mientras que para el sector de Sevilla se presentan pendientes
de 35-60° caracterizadas por zonas montañosas.
La zona del altiplano de Berlín está caracterizada por un clima seco y de fuertes
vientos, con una precipitación media con respecto al sector del Rasgón donde
encontramos Bosques Húmedos, este sector presenta grados de meteorización
menores que los que se presentan en el sector de El Rasgón y la zona de Falla
Bucaramanga-Santa Marta. (Figura 6, mapa de pendientes).
Figura 7. Tipos de drenajes presentes en la zona, tipo dendrítico y paralelo
53
3.2 GEOFORMAS
El relieve terrestre es, como se ha dicho antes, el resultado de la interacción de
diversos factores, de tal forma que la litología y la tectónica determinan las llamadas
formas estructurales y estas a su vez constituyen el marco físico en el cual actúan
los procesos morfoclimáticos.
La influencia del clima está relacionada con los diferentes procesos que contribuyen
al modelado del paisaje, tales como meteorización, pedogénesis y diferentes etapas
del proceso morfogenético, como erosión, transporte y acumulación.
Interviene una tercera categoría de fenómenos, llamados procesos azonales, es
decir agentes responsables de las formas que modelan las vertientes, cauces de los
ríos, etc., tales como el escurrimiento superficial, solifluxión, reptación, que varían
en función del clima, litología y el grado de pendiente que presente una zona
determinada.
Toda forma del relieve es entonces el resultado de la intervención de los factores
mencionados, sin que predomine alguno de ellos.
La expresión del relieve también está influenciada por otros parámetros que no
pueden dejar de tenerse en cuenta como son la escala geográfica y las herencias,
en particular las del orden climático (paleoclimas).
A escala geográfica, en el caso del Macizo de Santander con grandes unidades,
dominan los factores tectónicos. A nivel de las pequeñas dimensiones y para un
mismo contexto climático, dominan las influencias litológicas (Villamizar, 1994).
En este capitulo se hará una descripción generalizada de las geoformas
identificadas en la fase de campo realizada en la zona de trabajo en el Macizo de
Santander.
3.3 FORMAS ESTRUCTURALES
En la cuenca del Río Oro y el Altiplano de Berlín se encuentran diversas
manifestaciones estructurales que originan diferentes formas del relieve. Son una
consecuencia de las deformaciones del material litológico condicionados por la
54
tectónica y las propiedades mecánicas de las rocas que incluyen las rocas
cristalinas del Macizo como su cobertura sedimentaria que la suprayace. Dentro de
las formas estructurales se encuentran las siguientes:
3.3.1 Anticlinal. Es un pliegue debido a la tectónica, en el que la estratificación es
cóncava hacia abajo y cuyo núcleo está conformado por rocas estratigráficamente
más viejas. Esta expresión geomorfológica se aprecia en el sector del la Antena de
Caracol Radio, Alto El Picacho, donde se evidencia un leve pliegue generado por la
acción de la falla Picacho a la Formación Tambor (Fotografía 21).
Fotografía 21. Panorámica de un anticlinal en el sector el Alto El picacho
N
Alto
El Picacho
3.3.2 Laderas Estructurales. Corresponden a superficies del terreno que siguen la
misma dirección del buzamiento de los estratos. En la zona de trabajo corresponde
al sector del Alto El Picacho, donde estas estructuras se encuentran asociadas a la
acción de trazos de Falla, corresponden principalmente a las Formaciones Tambor
Y Rosa Blanca (Fotografía 22).
55
Fotografía 22. Ladera estructural de la formación Tambor, Fotografía
panorámica del Sector Alto el Picacho.
Alto El Picacho
3.3.3 Escarpes rocosos. Corresponden a taludes que exhiben pendientes
abruptas, a casi verticales, en los que se aprecia claramente su estratificación. Su
origen está relacionado con procesos de levantamiento del macizo y
desmantelamiento con ruptura de la cobertura sedimentaria con presencia de
fallamiento muy activo regionalmente, las cuales se evidencian en los sectores del
Alto El Picacho y Llano Adentro (Fotografía 23).
Fotografía 23. Escarpes rocosos de las formaciones Tambor y Rosa Blanca,
sector Alto El Picacho.
Falla Picacho
56
3.3.4 Escarpes de falla. Vertiente de superficie rectilínea asociado con el talud del
plano de falla. El contacto entre el material sedimentario y las rocas cristalinas se
manifiesta como un valle de línea de falla en V y sus vertientes están afectadas por
erosión moderada. El mejor ejemplo lo constituye el correspondiente a la falla La
Sevilla y Picacho (Fotografía 24-25)
Fotografía 24. Escarpes de falla originados en el Sector Alto El Picacho y
Llano Adentro.
Falla de Sevilla
Fotografía 25. Escarpe de falla, zona Antena de Caracol Radio.
E
Falla Sevilla
57
3.3.5 Facetas triangulares. Es una forma triangular que se puede desarrollar sobre
escarpes de falla así como también a lo largo de escarpes de línea de falla, como
los presentes a lo largo de la falla Granadillos (Q. Faltriquera), Vereda Granadillos,
sector Las Amarillas (Fotografía 26).
Fotografía 26. Fotografía de Facetas Triangulares, Vereda Granadillos sector
Las Amarillas.
Vereda Granadillos
3.4 RELIEVES RESIDUALES
Formas debidas a la dinámica de vertientes: Son el resultado de procesos erosivos
antiguos y recientes. Interviene la secuencia erosión, transporte y acumulación. Se
pueden diferenciar entonces procesos donde interviene la gravedad principalmente
y otras como las propiedades del material meteorizado frente a agentes importantes
como agua, hielo y finalmente los debidos al escurrimiento superficial.
Formas debidas a procesos gravitacionales. Se tienen las siguientes:
58
3.4.1 Conos de derrubios. Son depósitos de fragmentos gruesos que se acumulan
al pie de las vertientes. La principal causa de su formación es la gravedad, además
intervienen el fracturamiento o diaclasamiento de la roca, meteorización y presión de
las raíces de las plantas.
Formas debidas al escurrimiento superficial: Están relacionadas con la acción del
agua sobre el terreno y de acuerdo con su acción sobre la superficie del relieve se
clasifican en laminar, surcos y cárcavas.
3.4.2 Erosión en cárcavas. Es el resultado de la profundización y ampliación de
los surcos que forman canales aislados con contornos y bordes bien definidos y con
profundidades que varían entre 0.5 m y 5.0 m, estas geoformas se pueden
encontrar sobre la vía de la Estación de Los Molinos-Sevilla y en el Altiplano de
Berlín sobre las Unidades de Ortoneis Berlín y Cuarzomonzonita de Santa Bárbara
(Fotografía 27).
Fotografía 27. Cárcavas formadas por el efecto erosivo del agua, Vía Estación
Los Molinos-Corregimiento de Sevilla.
59
Otra modalidad de erosión que se presenta en la zona hace referencia a la erosión
antrópica que se genera directa o indirectamente por la acción del hombre, quien
contribuye a acelerar los procesos de degradación del suelo. Comprende las
terracetas o patas de vaca, que consisten en arrugas del suelo paralelas entre sí y
son perpendiculares al sentido de la pendiente producto de escurrimientos de su
parte mas superficial por sobre-pastoreo. Ocurre generalmente sobre suelos
superficiales con poca cobertura vegetal o zonas de cultivos (Fotografía 28).
Fotografía 28. Erosión Antrópica generada por la siembra de cultivos en las
partes altas de las laderas
Falla Granadillos
Formas que resultan de acciones particulares: Estas corresponden a procesos en
los cuales intervienen los principales agentes climáticos como viento, agua, hielo,
que actúan modificando el terreno ya sea erosionando o acumulando material.
3.5 PROCESOS KARSTICOS
Formas resultantes de procesos kársticos. Dentro de estas formas se aprecian las
siguientes geoformas:
60
Fotografía 29. Formas erosionadas por la acción de agentes climáticos como
el viento y el agua.
Páramo de Berlín
3.5.1 Dolinas. Es una depresión en forma de embudo, de boca reducida u ovalada,
propia de zonas calcáreas y que se forman por disolución de las calizas cuando
estas afloran superficialmente. Se presentan sobre la Formación Rosablanca cuya
litología predominante son calizas, material que favorece el desarrollo de este tipo
de procesos por acción del agua, estas se aprecian hacia el sector del peaje del
Picacho (Alto El Picacho), y sector Llano Adentro (Fotografía 30).
3.6 PROCESOS GLACIARES
Formas resultantes de procesos glaciares. Las siguientes geoformas hacen parte de
estos procesos:
3.6.1 Morrenas. Son acumulaciones de materiales mal calibrados, no estratificados
y depositados principalmente por la acción de un glaciar. Los depósitos morrénicos
en el área se presenta con espesor muy delgado y se manifiestan en el terreno
como ligeras ondulaciones. Están constituidos de material heterogéneo con
fragmentos subangulares a subredondeados, esta geoformas se hacen evidentes en
el sector del Altiplano de Berlín, hacia el sector de la Quebrada El Cebollal y Laguna
de San Miguel (Fotografía 31).
61
Fotografía 30. Dolinas en calizas de la Formación Rosa Blanca, Sector el Peaje
(Alto El Picacho)
Alto El Picacho, Peaje
Fotografía 31. Depósitos de morrenas en el Altiplano del Páramo de Berlín
62
4. METEORIZACIÓN Y ARCILLAS
En ambientes de alta montaña, dominados por temperaturas bajas y por lluvias
abundantes, la meteorización de las rocas es muy fuerte, caracterizándose por la
descomposición rápida de feldespatos y minerales ferromagnesianos y los
compuestos más resistentes como las partículas de mica y cuarzo permanecen.
La meteorización de rocas conduce a la formación de minerales arcillosos como
montmorillonitas, aloysitas, óxidos de hierro y aluminio en las etapas iniciales de la
meteorización y finalmente se pueden formar caolinitas, esmectitas y gibsitas
(González y Jiménez – 1981). Algunas rocas que contienen sales (NaCl), Cal
(Caso4) y Yeso (CaSO4 -2H2O) se disuelven fácilmente en agua, especialmente en
presencia de CO2, acelerando el proceso de meteorización. A medida que el
proceso de meteorización continúa los contenidos de caolinita disminuyen y se
alteran los demás compuestos a Fe2O3 y Al2O3.
4.1 METEORIZACIÓN
Es la rotura o la disgregación de una roca sobre la superficie de la Tierra, en la que
se forma un manto de roca alterada (regolito) que permanece in-situ.
La mayoría de las rocas aflorantes son sometidas a condiciones que difieren de las
prevalentes durante su formación. La meteorización consiste en el reajuste
termodinámico de estas rocas a las condiciones de la superficie. Las condiciones
ambientales cambian durante la escala del tiempo geológico, y estas variaciones
son registradas en los perfiles de meteorización.
4.1.1 Tipos de Meteorización
ß Meteorización mecánica
La meteorización mecánica o física consiste en la ruptura de las rocas a causa de
esfuerzos externos e internos. Son sinónimos, y más exactos, los términos de
disgregación y fragmentación. La disgregación implica la ruptura de la roca en
fragmentos más o menos grandes y angulosos pero sin modificación de la
63
naturaleza mineralógica de la roca. Los calibres pueden ir desde la arcilla, a la
marga, el limo, la arena y hasta los fragmentos de varios metros.
Los procesos más importantes de meteorización mecánica son: termoclastia,
gelifracción hidroclastia, haloclastia.
ß Meteorización química.
Es un proceso que consiste en la descomposición o rotura de las rocas por medio
de reacciones químicas. La descomposición se debe a la eliminación de los agentes
que cementan la roca, e incluso afectan a los enlaces químicos del mineral. Es
posible que en el proceso, y debido a las reacciones químicas, se formen materiales
nuevos. El calibre de los materiales es siempre muy reducido: arcillas, margas,
limos, arenas. Su acción es muy notable en la formación del relieve de rocas
masivas, cárstico, rocas metamórficas y volcánicas.
Algunos autores consideran la meteorización química como sinónimo de disolución
y otros lo hacen sinónimo de alteración. Comprende dos procesos básicos la
disolución y la alteración (oxidación, hidratación e hidrólisis).
ß Meteorización biológica
Consiste en la ruptura de las rocas por la actividad de animales y plantas. La
construcción de madrigueras y la acción de las raíces de los árboles pueden
provocar una acción mecánica, mientras que los efectos de la presencia de agua y
diversos ácidos orgánicos, así como el aumento del dióxido de carbono, pueden
complementar la meteorización alterando la roca. Así pues, los efectos de la
meteorización biológica combinan los procesos de disgregación y los de alteración.
4.1.2 Etapas del proceso de meteorización. Los factores de formación y
evolución del suelo son cuatro:
• Material Parental: Permeabilidad y constituyentes minerales de la roca madre.
• Topografía: Pendientes, drenaje; orientación de la ladera.
• Formadores biológicos: Micro y macro fauna como fuente de humus.
64
• Clima: Temperatura, balance hídrico, intensidad de acción y velocidad de
procesos.
Figura 8. Etapas y procesos de formación del suelo.
Fuente: Tomado de Duque G. 2000.
Estos factores varían lentamente y determinan la tendencia general y desarrollo de
los procesos relacionados con la meteorización. Por esto es de fundamental
importancia considerar las variaciones del clima y vegetación en los efectos sobre la
intensidad de la meteorización y erosión de las rocas.
Existen también otros factores antrópicos que el hombre a través de sus actividades
no controladas conduce a mecanismos aceleradores de este proceso. Tales
factores son la deforestación, el sobrepastoreo y el manejo inadecuado del suelo
En general un proceso mecánico de meteorización involucra tres etapas así:
ß Desintegración
Se abren las diaclasas por eventos tectónicos y se desintegra la roca, formándose
nuevas discontinuidades por fracturación y las partículas se parten, aumentando la
relación de vacíos y la permeabilidad y disminuyendo la cohesión.
65
ß Descomposición
Se incrementa el contenido de arcilla y de suelo en general y se disminuye la
fricción. La descomposición puede ser ocasionada por procesos químicos o
biológicos. Los procesos químicos incluyen la hidrólisis y el intercambio catiónico.
Los procesos biológicos pueden incluir efectos de las raíces, oxidación
bacteriológica y reducción de hierro y compuestos del azufre.
ß Oxidación y recementación
En la mayoría de los procesos de meteorización en las rocas ígneas predominan los
procesos químicos, mientras en las rocas sedimentarias predominan los procesos
físicos, sin embargo estos procesos se interrelacionan. La meteorización
generalmente, avanza hacia abajo de la superficie y a través de las diaclasas y
demás conductos de percolación como las fracturas, produciendo variaciones de
intensidad de meteorización y dejando bloques internos de material no
descompuesto.
Cuando la meteorización es incipiente los bloques son grandes y controlan en parte
el comportamiento del talud, pero a medida que se hace más intenso el factor más
importante es la resistencia del suelo meteorizado que actúa como matriz de los
bloques independientes.
La caracterización de los niveles de meteorización debido a su heterogeneidad,
requiere de un análisis integral que tenga en cuenta todos los factores que afectan
su comportamiento, lo cual incluye el grado y proceso de meteorización, su
mineralogía, microestructura, clasificación y caracterización de la roca parental.
4.2 METODOLOGÍA DE CAMPO.
Las áreas a definir para caracterización y muestreo se ubicaron en base a
afloramientos con buena exposición del perfil de meteorización el cual puede
relacionarse directamente con la roca parental. Estos perfiles se ubicaron a
diferentes alturas topográficas y cada horizonte fue definido dentro de cada perfil
teniendo en cuenta las características macroscópicas (Figura 9), tales como
coloración, compactación, textura y mineralogía.
66
Los análisis químicos e identificación de la mineralogía de las arcillas de cada
horizonte se desarrollaron usando una combinación de análisis granulométricos y
difracción de rayos x.
Figura 9. (a) Detalle del Perfil; (b) Fracción de tamaño de grano (la escasez de
cohesión primaria hace posible un estudio granulométrico desde la base del
perfil); (c) Porcentajes de mineral arcilla.
Fuente: Tomado de Journal of South American Earth Sciences 2005.
ß Ubicación geográfica.
Descripción detallada del sitio donde se tomó la muestra con coordenadas, además
se define la unidad litoestratigráfica, los horizontes observados y el espesor de todo
el perfil, tomando una muestra 0.5 – 1 Kg. debidamente empacada para evitar su
contaminación.
ß Características Macroscópicas de los niveles de roca meteorizada.
Se define el grado de desarrollo de la meteorización (bajo, medio, alto basado en
BS 5930,1981), describiendo las forma de disgregación del material litológico, su
coloración, cantidad de materia orgánica, mineralogía y granulometría, indicando la
evolución de cada nivel respecto al horizonte en general.
67
ß Características Petrográficas del protolito o roca parental.
Descripción de las fases minerales, tamaño de los cristales, texturas, alteración; a
partir de lupas binoculares.
4.3 ZONAS DE METEORIZACIÓN
La cuenca del río de Oro, correspondiente al Macizo de Santander está constituida
litológicamente por los tres tipos de rocas (ígneas, metamórficas y sedimentarias) y
se caracteriza por una compleja distribución estructural, todos estos aspectos
sumados a factores climáticos han generado una distribución heterogénea de
perfiles de meteorización, los cuales presentan una mezcla de características
físicas, composicionales y texturales. Debido a que uno de los objetivos del proyecto
es analizar el aspecto hidrogeológico de la cuenca, se hizo necesario en este
proyecto definir zonas de meteorización presentes en el área de estudio.
Posteriormente en estas zonas de meteorización se tomaron muestras que fueron
tratadas y analizadas por medio de la técnica de difracción de rayos X, por medio de
la cual se determinaron los minerales arcillosos y sus respectivos porcentajes
(Figura 10, Anexo E).
ß Zona 1 Berlín-Topón. (Meteorización media).
Esta zona se caracteriza por presentar un clima árido con temperaturas bajas lo que
favorece procesos de gelifracción que hacen que las rocas allí presentes posean un
nivel de meteorización medio. La zona está caracterizada por la presencia de
colinas onduladas en donde se aprecia la formación de cárcavas producto de la
acción del agua superficial (Fotografía 32). La vegetación que se observa es muy
escasa y corresponde a pastizales y zonas de cultivos. Los perfiles de suelo que allí
se generan son de textura arcillo-arenosa que generalmente poseen un color
rosado, los cuales presentan espesores aproximados de 50 a 100 cm donde el nivel
orgánico de estos perfiles alcanza un espesor de 30 cm. aproximadamente. En el
aspecto hidrogeológico esta zona es favorable ya que la textura de los perfiles de
meteorización le confiere un buen grado de porosidad, que es una característica que
favorece la filtración de agua.
68
Figura 10. Mapa de meteorización de la cuenca del Río de Oro.
Las rocas que afloran en esta zona son metamórficas (Ortoneis de Berlín) e ígneas
(Cuarzomonzonita de Santa Bárbara)
69
Fotografía32. Cárcavas formadas por el efecto del agua de escorrentía.
ß Zona 2 Topón-Arenales. (Meteorización media).
Esta zona presenta un clima árido, donde la vegetación es escasa y corresponde a
zonas de pastizales de corta altura. El clima es frío y árido. Los perfiles de
meteorización que se aprecian son de una textura limo-arenosa que tienen un color
beige, también se observan unos parches de oxidación. Este sector presenta
perfiles de meteorizacion con espesores de aproximadamente 1.5 mts, el nivel
orgánico alcanza los 40 cm. de espesor. La textura arenosa de los perfiles es un
buen indicio para el aspecto de la hidrogeología ya que le proporciona a la zona
condiciones de porosidad que ayudan a la filtración del agua.
Las rocas que afloran en esta zona corresponden al Ortoneis de Berlín.
ß Zona 3 El Picacho. (Meteorización baja).
Esta zona se caracteriza por una geomorfología de pendientes altas, con zonas de
escarpes, con un clima frío. La meteorización química actúa de manera importante
en este sector ya que allí afloran rocas carbonatadas de la Formación Rosa Blanca
(Fotografía 33). Se observan estructuras de disolución, como dolinas que van de
pequeñas a muy grandes dimensiones. También se observan diaclasas abiertas. En
los perfiles de suelo que se producen en la zona el nivel orgánico alcanza los 15 cm.
de espesor. La disolución le confiere a esta zona unas características de porosidad
70
y las diaclasas abiertas influyen en la permeabilidad, dándole a la zona buenas
condiciones para el almacenamiento y el flujo de agua.
Las rocas que afloran en esta zona son areniscas y calizas de las formaciones
Tambor y Rosa Blanca.
Fotografía 33. Procesos de disolución que afectan las calizas de la Formación
Rosa Blanca.
ß Zona 4 El Picacho-Rasgón. (Meteorización baja).
Esta zona se caracteriza por presentar pendientes abruptas y una vegetación
abundante que corresponde a pastizales y árboles de tamaños considerables. El
nivel de meteorización es medio en los alrededores del Picacho y aumenta a medida
que se llega a la zona de la quebrada el Rasgón (Fotografía 34). Los perfiles de
suelo que se observan en esta zona poseen un color beige y tienen una textura
areno-arcillosa con espesore menores a los 50 cms. El nivel orgánico alcanza los 40
cm. Las condiciones de la zona en el aspecto hidrogeológico se centran en la
porosidad que puedan tener estos suelos.
71
En esta zona afloran esquistos de la Formación Silgará y rocas sedimentarias.
Fotografía 34. Roca medianamente meteorizada.
ß Zona 5 El Rasgón. (Meteorización alta)
La zona se caracteriza por presentar una vegetación muy abundante
correspondiente a un bosque primario, el cual es una reserva forestal perteneciente
a la C.D.M.B. Tiene unas condiciones de humedad altas que hacen que la
meteorización actúe en forma muy activa generando unos perfiles de suelo de color
rojizo con una textura totalmente arcillosa con espesores que superan los 3 metros
de espesor. El nivel orgánico en estos perfiles es bien desarrollado y alcanza los 50
cm. de espesor. En el aspecto hidrogeológico esta zona se comporta como un buen
sello ya que la presencia de arcillas es bastante alta.
En esta zona afloran rocas ígneas (Cuarzomonzonita de Santa Bárbara) y rocas
metamórficas (Formación Silgará y Neis de Bucaramanga).
72
ß Zona 6 Cuchilla Cristales. (Meteorización media).
La zona se caracteriza por presentar un clima calido. La vegetación es espesa y
corresponde en su mayor parte a árboles y pastizales largos. Los perfiles de suelo
que se muestran en esta zona, tienen un color café y presentan unas superficies de
oxidación, la textura de estos perfiles es arcillo-arenosa y muestran un nivel
orgánico incipiente que apenas alcanza los 10 cm. de espesor. En el aspecto
hidrogeológico la característica predominante de la zona es la porosidad que
puedan desarrollar estos suelos.
En esta zona afloran rocas ígneas pertenecientes a la Cuarzomonzonita de La
Corcova.
ß Zona 7 El Rasgón-El Manzano. (Meteorización alta).
En esta zona los perfiles de suelo son de color naranja y de una textura limo-
arenosa con perfiles de meteorizacion de aproximadamente 2 metros, con un nivel
orgánico que alcanza los 20 cm. de espesor (Fotografía 35). Hidrogeológicamente la
zona posee cierta porosidad debida a la textura arenosa de los suelos que allí se
presentan. En esta zona afloran rocas metamórficas que pertenecen al Neis de
Bucaramanga.
Fotografía 35. Perfil de meteorización, sector el Manzano.
73
ß Zona 8 La Loma-Sevilla. (Meteorización Alta).
Esta zona presenta un clima calido, alta vegetación y actividad antrópica. Los
perfiles de meteorización que se observan tienen una textura arenosa y color blanco
con espesores que esperan los 10 metros (Fotografía 36). Se aprecian superficies
de oxidación y un nivel orgánico que alcanza los 15 cm. Hay cárcavas. La textura de
los perfiles de meteorización de la zona indica que existen ciertas condiciones de
permeabilidad. En esta zona aflora la Cuarzomonzonita de La Corcova.
Fotografía 36. Perfil de meteorización, presencia de cárcavas.
ß Zona 9 Sevilla-Piedecuesta. (Meteorización alta).
La zona se caracteriza por presentar un clima calido y una vegetación espesa. Los
perfiles de meteorización presentan un color beige y una textura arenosa en la parte
alta de esta zona con espesores mayores a 15 metros. Hacia el sector de la falla
Bucaramanga-Santa Marta, en cercanías del municipio de Piedecuesta la
74
meteorización aumenta y los perfiles de meteorización toman un color naranja y una
textura arcillosa (Fotografía 37). Hacia Piedecuesta el nivel orgánico se hace más
grueso. Hidrogeológicamente la zona posee condiciones de porosidad favorables
para el almacenamiento de agua. La unidad litológica que aflora en esta zona es el
Neis de Bucaramanga.
Fotografía 37. Perfil de meteorización en el Neis de Bucaramanga.
4.4 GENERALIDADES Y GRUPOS DE ARCILLAS
Actualmente se conoce que los minerales arcillosos son numerosos y difieren entre
sí por su forma, estructura, apilamiento de las capas y por la simetría de la red que
forman entre sí. Estas redes estructurales no son perfectas, generalmente
presentan huecos por falta de iones o por sustitución de unos iones por otros que
distorsionan la estructura y generan diferencias entre familias. Es bueno tener
presente que en los depósitos naturales siempre coexisten varias clases de
minerales arcillosos simples e interestratificados acompañados de óxidos de hierro o
de titanio, piritas, yeso, calcita, feldespatos y otros minerales. La formación de los
minerales arcillosos esta influenciada en gran medida por los procesos de
meteorización, y su presencia o ausencia pueden dar una noción del
comportamiento hidrogeológico en estas zonas de alteración, los minerales que
están en mayor proporción son los encargados de condicionar estas características.
75
Las propiedades mecánicas desde el punto de vista hidrogeológico en las arcillas
dependen de su composición físico-químicas que son:
• Su tamaño de partícula (inferior a 2 µm)
• Su morfología laminar (filosilicatos)
• Las sustituciones isomórficas, que dan lugar a la aparición de carga en las
láminas y a la presencia de cationes débilmente ligados en el espacio
interlaminar.
Figura 11. Estructura interna de los filosilicatos formando tetraedros y
octaedros.
Fuente: Tomado González J.M., 2000.
Como consecuencia de estos factores, presentan, por una parte, un valor elevado
del área superficial y, a la vez, la presencia de una gran cantidad de superficie
activa, con enlaces no saturados. Por ello pueden interaccionar con muy diversas
sustancias, en especial compuestos polares, por lo que tienen comportamiento
plástico en mezclas arcilla-agua con elevada proporción sólido/líquido y son
capaces en algunos casos de hinchar.
76
ß Capacidad de absorción
Algunas arcillas encuentran su principal campo de aplicación en el sector de los
absorbentes ya que pueden absorber agua u otras moléculas en el espacio
interlaminar (esmectitas) o en los canales estructurales (sepiolita y paligorskita).
La capacidad de absorción está directamente relacionada con las características
texturales (superficie específica y porosidad) y se puede hablar de dos tipos de
procesos que difícilmente se dan de forma aislada: absorción (cuando se trata
fundamentalmente de procesos físicos como la retención por capilaridad) y
adsorción (cuando existe una interacción de tipo químico entre el adsorbente, en
este caso la arcilla, y el líquido o gas adsorbido, denominado adsorbato).
ß Hidratación e hinchamiento
La hidratación y deshidratación del espacio interlaminar son propiedades
características de las esmectitas, y su importancia es crucial en los diferentes usos
industriales. Aunque hidratación y deshidratación ocurren con independencia del
tipo de catión de cambio presente, el grado de hidratación sí está ligado a la
naturaleza del catión interlaminar y a la carga de la lámina. La absorción de agua en
el espacio interlaminar tiene como consecuencia la separación de las láminas dando
lugar al hinchamiento. Este proceso depende del balance entre la atracción
electrostática catión-lámina y la energía de hidratación del catión. A medida que se
intercalan capas de agua y la separación entre las láminas aumenta, las fuerzas que
predominan son de repulsión electrostática entre láminas, lo que contribuye a que el
proceso de hinchamiento pueda llegar a disociar completamente unas láminas de
otras. Cuando el catión interlaminar es el sodio, las esmectitas tienen una gran
capacidad de hinchamiento, pudiendo llegar a producirse la completa disociación de
cristales individuales de esmectita, teniendo como resultado un alto grado de
dispersión y un máximo desarrollo de propiedades coloidales. Si por el contrario,
tienen Ca o Mg como cationes de cambio su capacidad de hinchamiento será
mucho más reducida.
ß Plasticidad
Las arcillas son eminentemente plásticas. Esta propiedad se debe a que el agua
forma una envuelta sobre las partículas laminares produciendo un efecto lubricante
que facilita el deslizamiento de unas partículas sobre otras cuando se ejerce un
esfuerzo sobre ellas. La elevada plasticidad de las arcillas es consecuencia,
77
nuevamente, de su morfología laminar, tamaño de partícula extremadamente
pequeño (elevada área superficial) y alta capacidad de hinchamiento.
De acuerdo con su distribución estructural los minerales arcillosos se pueden dividir
en las siguientes familias o grupos:
4.4.1 Filósilicatos bilaminares. Los filosilicatos bilaminares están formados por
dos capas: una tetraédrica y otra octaédrica, por eso reciben los nombres de
bilaminares, 1:1 ó T: O (Figura 11).
Figura 12. Una lámina T-O.
Fuente: Tomado de García E, 2006. ww.uclm.es/user/higueras/yym/arcillas/htm
Generalmente los tetraedros son de silicio, rodeados por oxígeno, aun cuando en
ocasiones el silicio puede estar sustituido por iones de aluminio o de hierro. Los
octaedros pueden tener como ión predominante el aluminio o el magnesio y están
rodeados de oxígeno o de hidróxilos (OH). Las capas tetraédrica y octaédrica
constituyen una lámina. La separación entre láminas es del orden de 7 unidades
amstrong (Å). En esta clasificación se distinguen dos familias de minerales: la de la
Caolinita y la de las Serpentinas.
78
ß Familia de la Caolinita
Según Besoain (1985), son posiblemente los minerales arcillosos más extendidos y
frecuentes en el mundo y comprenden la caolinita, la alosita, la nacrita y la dickita.
La composición química de la Caolinita puede expresarse como Al2O3.2SiO2.
2H2O. Los distintos minerales se distinguen por los diferentes apilamientos de las
capas octaédricas y tetraédricas, la simetría de la red cristalina y la mayor o menor
inclusión de moléculas de agua.
Su ocurrencia es común como un producto de alteración de feldespatos y micas,
generados principalmente en condiciones de bajo pH y abundante disponibilidad de
agua y de sedimentos provenientes de rocas que contienes dichos minerales.
(Ígneas y metamórficas). En condiciones de clima calido y húmedo la sedimentación
de la caolinita es suficientemente abundante para formar un caolín puro.
Los suelos con caolinita como mineral de arcilla presentan un comportamiento
normal en los ensayos, en términos de baja a media plasticidad y permeabilidad. El
efecto del aumento de humedad sobre las propiedades del suelo generalmente, no
es importante, ya que esta se comporta como un mineral no expansivo.
Figura 13. Estructura elemental de la Caolinita.
Fuente: Tomado de Bernal I. y Cabezas H. 2003.
79
4.4.2 Filosilicatos trilaminares. Cada lámina está formada por dos capas de
tetraedros de sílice que encierran una capa de octaedros de alúmina o de magnesia,
por ésta razón se les denomina “trilaminares”, 2:1 ó T: 0:T. Las láminas no son
eléctricamente neutras debido a que se presentan sustituciones de unos iones por
otros de diferente carga. La separación entre láminas es del orden de 10Å.
Comprenden tres familias: Esmectitas, Micas y minerales fibrosos o Atapulgita.
Figura 14. Una lámina T-O-T.
Fuente: Tomado de García E, 2001 2006 www.uclm.es/user/higueras/yym/arcillas/htm
80
ß Familia de las Esmectitas o minerales expandibles.
Esta familia incluye especies dioctaédricas como la Montmorillonita (Figura 14), la
nontronita y la beidelita y trioctaédricas como la Saponita, la sauconita y la hectorita.
También se les da el nombre de Bentonitas. Su composición química varía por la
capacidad de sustitución elemental y de absorción de agua; una fórmula general
para una Esmectita es: Al2-xMgxSi4O10 (OH)2. En general, las arcillas expandibles,
presentan estructuras que permiten que el agua penetre entre las láminas
tetraédricas y octaédricas a través de enlaces de hidrógeno, lo cual determina una
expansión de la celda cristalográfica y explica su alto índice de plasticidad y alta
capacidad de retención que le permite actuar como zonas de acumulación cuando
su contenido es considerable.
La montmorillonita se forma como producto de alteración en condiciones alcalinas,
con rocas ricas en plagioclasa, piroxenos y generalmente de minerales con un
elevado contenido de calcio y magnesio (Pegmatitas y dioritas), o como producto de
la meteorización durante la generación de rocas sedimentarias. La montmorillonita
se transforma en illita, cuando su composición mineralógica y su disposición
estructural se presenta como capas mixtas en sus iones, muy común este proceso
en arcillas subcompactadas.
Figura 15. Estructura elemental de la Montmorillonita, illita y caolinita.
Fuente: Tomado de Bernal I. y Cabezas H. 2003.
81
ß Familia de las Micas
Esta familia sigue el mismo esquema de cristalización de la anterior pero sus
minerales no son expandibles; a este grupo pertenecen las vermiculitas, el talco, la
pirofilita, la illita, la moscovita. En la celda cristalográfica de las micas algunos
silicios pueden estar reemplazados por aluminio y la diferencia de carga está
balanceada por iones Potasio.
La illita se forma como producto de alteración de micas y feldespatos. En
condiciones óptimas para su formación corresponden a un pH elevado y rocas ricas
en minerales portadores de aluminio y potasio, también se forman a partir de
díagénesis de caolinita o montmorillonita bajo la influencia de temperatura, presión,
concentración iónica y consecuente profundidad de soterramiento.
La estructura elemental de la Illita y su composición química puede expresarse
como K Al2O3.4SiO2.H20. El índice de plasticidad de los minerales de esta familia es
menor que el de las Esmectitas, pero su plasticidad aumenta a medida que
disminuye el tamaño del grano.
Cloritas. Son un grupo de minerales cuyas láminas están compuestas por dos capas
tetraédricas y dos octaédricas por lo que se les denomina 2:1:1 ó T:0:T:0. Las
láminas no son eléctricamente neutras debido a sustituciones de unos cationes por
otros de distinta carga pero de tamaño semejante. La neutralidad se logra por
grupos hidróxidos y por cationes interlaminares como sodio, potasio, calcio o
magnesio. La separación entre láminas es del orden de 14 Å o más.
La fórmula general de las cloritas es R5++ R+++ Si3 R+++ O10 (OH)8 en la cual
R++ puede ser Fe ó Mg y R+++ puede ser Al ó Fe.
Son minerales propios de rocas metamórficas o de las sedimentarias derivadas de
ellas y en el suelo siempre aparecen como heredadas del material original. Su
evolución suele ser hacia vermiculita. Existe una variedad alumínica, en la que la
capa adicional brucítica se ha sustituido por una gibsítica. Esta es propia del suelo y
se forma por transformación de la illita mediante la alteración bioquímica en
condiciones muy particulares, lo que la hace un mineral poco abundante.
82
Figura 16. Estructura interna del grupo de las cloritas.
Fuente: Tomado de Bernal I. y Cabezas H. 2003.
4.5 MUESTREO Y TRATAMIENTO DE LAS MUESTRAS.
Se recolectaron muestras en dieciocho puntos a lo largo de la zona de estudio, en
diferentes zonas de mayor meteorización en las unidades aflorantes, se toman
perpendicularmente al rumbo general del afloramiento, ubicando cada sitio con
coordenadas GPS. Estos puntos corresponden a distintas zonas de la cuenca y se
relacionan con cada una de las unidades cristalinas que afloran en el área de
estudio.
Las muestras tomadas en campo fueron analizadas mediante lupa binocular, y
difracción de rayos X (DRX), para lo cual se realizaron procedimientos adecuados
para cada análisis de difracción de rayos X. Las muestras de neis, esquistos y
cuarzomonzonitas fueron analizadas mediante difracción de rayos X (método de
polvo), para lo cual las rocas fueron reducidas a polvo con un mortero de ágata.
Para todas las muestras se separó la fracción con tamaño de arcilla (<2 µm)
siguiendo las recomendaciones de Kisch (1991) y Moore y Reynolds (1997) para
realizar el estudio de los minerales del grupo de las arcillas sobre agregados
orientados.
83
4.5.1 Descripción. Este se hace por medio de un control sistemático de arcillas en
el área de trabajo; teniendo en cuenta la cartografía geológica hecha previamente
en campo, podemos determinar los puntos mas aconsejables para la recolección de
muestras; esto depende principalmente del grado de incidencia que puedan tener
estas arcillas en el desarrollo hidrogeológico de la zona y bajo el criterio del geólogo
de campo.
Primero se describe la muestra en el afloramiento; esta descripción se hace
tomando rasgos particulares del deposito arcilloso, como lo es, estructura, textura,
color y composición; para luego clasificarla en cuatro tipos diferentes.
Los grados de clasificación son:
Arcilla tipo 1: Presenta una estructura relativamente bien definida y poco alterada
indicando la relación con la roca madre, en donde se pueden apreciar rasgos como
la laminación interna; presenta una textura bien compactada, bien calibrada, aunque
el grado de cimentación es muy bajo o no tiene; colores relativamente definidos
aunque afectados por el grado de oxidación y meteorización que tenga; su
composición es propia de la roca parental, aunque alterada debido a la influencia de
la meteorización que ésta haya sufrido.
Arcilla tipo 2: No presenta estructura y su parentesco con la roca fuente es difícil de
definir a no ser que no haya sufrido mucho transporte; presenta una textura
moderada a bien compactada, se encuentra bien calibrada debido a que ha sufrido
un grado de lixiviación que ayuda a mejorar la selección de los granos que la
componen, no presenta prácticamente grado de cimentación; colores relativamente
definidos aunque afectados por el grado de oxidación y meteorización que tenga; su
composición es propia de la roca parental, aunque alterado debido a la influencia de
la meteorización que esta haya sufrido y la formación de nuevos minerales.
Arcilla tipo 3: No presenta estructura y su parentesco con la roca fuente es difícil
de definir a no ser que no haya sufrido mucho transporte, presenta una textura
donde el grado de compactación, depende de la asociación de los minerales
arcillosos presentes (sean expansivos o no expansivos), se encuentra bien calibrada
debido a que ha sufrido un grado de lixiviación moderado que ayuda a mejorar la
selección de los granos que la componen, no presenta ningún grado de
84
cimentación; colores poco definidos a manera de tonalidades abigarradas (en el
caso en que su mayor componente sea materia siliciclástica) o definidos (en el caso
en que su mayor componente sea la materia orgánica), afectados por el grado de
oxidación y meteorización que tenga; su composición esta ligada en parte a la roca
parental, muy alterado debido a la influencia de la meteorización que esta haya
sufrido por lo que se observa la formación de nuevos minerales.
Arcilla tipo 4: No presenta estructura y su parentesco con la roca fuente es difícil
de definir, (se puede asociar fácilmente con suelo residual); presenta una textura
donde el grado de compactación, depende de la asociación de los minerales
arcillosos presentes (sean expansivos o no expansivos), se encuentra bien calibrada
debido a que ha sufrido un grado de lixiviación alto que ayuda a mejorar la selección
de los granos que la componen, no presenta ningún grado de cimentación; colores
poco definidos a manera de tonalidades abigarradas (en el caso en que su mayor
componente sea materia siliciclástica) o definidos (en el caso en que su mayor
componente sea la materia orgánica), afectados por el grado de oxidación y
meteorización que tenga; su composición esta ligada en parte a la roca parental,
muy alterado debido a la influencia de la meteorización que esta haya sufrido por lo
que se observa la formación de nuevos minerales.
Después de realizada la descripción del deposito, se procedió a recolectar una
muestra significativa de 500 gr. aproximadamente in situ, indicando su localización
geográfica y se almacenó en una bolsa bien sellada con el fin de no contaminar la
muestra.
4.5.2 Fase de laboratorio. Después de tomada la muestra se llevó al laboratorio
para un posterior tratamiento, con el fin de seleccionar la fracción limo y arcilla, que
corresponden a los minerales silicatados, los cuales nos darán información esencial
sobre la relación que estos tienen con los procesos hidrogeológicos en la zona de
estudio.
Materiales:
• Materiales. Mortero de ágata.
• Tamiz (malla 100 y malla 200).
85
• Bolsas para muestras (capacidad 12 gr.)
• Bolsas para testigos (capacidad 50 gr.)
• Frasco lavador.
• Vaso de precipitado.
• Pipeta de 25 ml.
• Pipeta de 50 ml.
• HCl (0.2 N).
• Agua destilada (pH-7).
• Amoniaco (NH4).
• Botella de 30 plástica ml.
• Botella de 60 plástica ml.
• Centrifuga.
• Horno.
• Portaobjeto petrográfico.
• Etilenglicol.
• Desecador.
• Difractómetro de RX.
• Balanza de precisión.
ß Procedimiento.
El registro y la descripción de la muestra ya fue efectuado previamente durante la
fase de campo, a partir de este punto el paso a seguir es tomar 50 gr. de muestra; si
la muestra no esta lo suficientemente seca se procede a realizar el secado de la
misma en el horno a 80º C durante 2 horas (la temperatura y el tiempo de secado
son los mas indicados para no alterar la composición original de la muestra). Con la
muestra ya en optimas condiciones se procede a macerar en un mortero de ágata
(Fotografía 32) para facilitar el proceso de tamizado (Fotografía 33); en el proceso
de tamizado se emplean la malla de 100 para obtener 12 gr. de muestra con un
tamaño de 150 µm, y la malla de 200 para obtener 12 gr. de muestra con un tamaño
de 75 µm. Estas muestras se etiquetan y se empacan en bolsas sellables, el
86
sobrante de muestra durante este proceso es igualmente empacado y etiquetado
como testigo en bolsas sellables con capacidad de 50 gr. (Fotografía 34).
Fotografía 38. Proceso de macerado. Fotografía 39. Proceso de tamizado
Fotografía 40. Embalado y etiquetado
87
Figura 17. Metodología para el análisis de arcillas.
88
La muestra de tamaño 150 µm, se lleva al laboratorio de RX para realizar el
tratamiento denominado “polvos desorientados”, donde la muestra es evaluada por
el difractómetro, en un rango de longitud de onda establecido (2ө - 30ө), con el fin
de determinar mineralogías especificas como, el cuarzo, los feldespatos, y las
arcillas; que representaran de manera semicuantitativa los diferentes tamaños de
grano que hay en la muestra.
A la muestra de tamaño 75 µm, se le practica un control de carbonatos, el cual
consiste en adicionar HCl con el fin de observar la reacción que esta tenga con el
ácido (efervescencia); si esta reacciona efervesciendo con el acido procedemos a
realizar el tratamiento de descarbonatización con HCl (0.2N durante 24 horas)
(Fotografía 35) Con la muestra en ausencia de carbonatos procedemos a la
neutralización con agua destilada (pH – 7).
Fotografía 41. Proceso descarbonatización.
Para la neutralización con agua destilada, adicionamos los 12 gr. de muestra en un
vaso de precipitado y posteriormente agregamos agua destilada hasta completar
250 ml, posteriormente mezclamos el contenido constantemente con un agitador
89
hasta obtener una solución homogénea. En caso que la solución flocule, se debe
adicionar 3 o 4 gotas de NH4 el cual se encarga de cambiar la polaridad de las
partículas, para que se mantengan en suspensión. Esta solución se debe mantener
en reposo durante 25 minutos, con el fin que por medio de la ley de Stoke se forme
una columna de agua en donde las partículas de grano fino se concentren en la
parte superior de la columna por simple sedimentación. Transcurrido el tiempo de
reposo se procede a pipetear los 25 ml superiores de la solución y se embasan en
dos frascos de plástico con tapa. El restante se embasa en un frasco con tapa de 50
ml, el cual funcionara como testigo de la muestra. En caso que la muestra tenga
materia orgánica se le debe adicionar 1 gramo de trifosfato de sodio y se debe agitar
durante 20 minutos, el cual se encargara de precipitar la materia orgánica y
separarla del resto de la muestra, luego se debe seguir el proceso normal de
suspensión de arcillas por sedimentación (ley de Stoke).
Los dos frascos con 25 ml se pesan en una balanza de precisión (Fotografía 36).
Posteriormente se llevan a un proceso de centrifugación a 40 RPM durante 10
minutos. (Fotografía 37). En este proceso se selecciona la muestra en donde se
extrae y se prepara una solución original de 50 cc, reduciéndose el tamaño de los
granos en suspensión a 15 µm.
Fotografía 42. Balanza de Fotografía 43. Centrifugadora
precisión.
90
Las dos botellas con solución original son empleadas para diferentes propósitos.
Una es almacenada para post-tratamientos (saturaciones, ataque de ácidos, etc.).
La botella restante se somete nuevamente a un proceso de sedimentación (ley de
Stoke), durante 50 minutos. Luego de transcurrido el tiempo de suspensión, se
extrae la fracción mas fina la cual presenta un tamaño de 2 µm, y se encuentra
acumulada en la parte superior de la columna de agua (los primeros 4 cc); esta es
extraída con una pipeta de 25 ml, y esparcida de manera homogénea sobre un
portaobjeto petrográfico el cual debe encontrarse esmerilado para captar la muestra
de manera uniforme (Fotografía 38). Esta se deja secar durante 7 horas a
temperatura ambiente y de esta manera obtenemos una lámina con agregado
orientado, la cual se analiza mediante una rutina básica para determinar el
contenido mineralógico de las arcillas que la componen.
Fotografía 44. Preparación de la lámina.
La rutina básica consiste en manipular la lámina orientada mediante 3 procesos de
la siguiente manera. El primer proceso se denomina tratamiento normal; consiste en
someter la lámina original a la irradiación de RX por medio de un difractómetro con
un rango de longitud de onda que varia entre 2ө y 30ө. El segundo proceso consiste
en hidratar la muestra con etilenglicol; esto se realiza mediante la introducción de la
muestra en un desecador y posteriormente llevándola a un horno (Fotografía 39)
91
donde es sometido a una temperatura de 40º C durante 8 horas (el alcohol
evaporado se incorpora dentro de los intersticios de las arcillas hidratándolas y
separándolas). Transcurrido este tiempo la lámina es sometida nuevamente a
irradiación de RX con un rango que varia entre 2ө y 20ө. El tercer y último proceso
consiste en quemar la lámina con etilenglicol en el horno a una temperatura de 500º
C durante 4 horas, con el fin de eliminar por completo la humedad que hay en la
muestra para luego ser sometida a irradiación de RX en un rango variable de
longitud de onda entre 2ө y 20ө.
Fotografía 45. Horno para secado.
4.6 ANÁLISIS DE LOS DIFRACTOGRAMAS.
El fin de este análisis es determinar la composición y mineralización de las muestras
de arcilla anteriormente procesadas. Al igual que el tipo arcillas y su contenido,
(Figura 18).
El análisis consiste en un conteo semicuantitativo de los diferentes picos a través
del difractograma picos que dependiendo de su valor de theta me representaran un
92
valor en grados amstrongs, valor que a su vez es equivalente a cada uno de los
diferentes tipos de arcilla, encontrados en la muestra.
El conteo se hace desde una línea base o background, a partir del cual se mide la
longitud máxima de cada pico.
El proceso exige comparar los picos de cada una de las arcillas detectadas en cada
uno de los difractogramas (Natural, Etilenglicol y 500°) y ver como es su
comportamiento a medida que va siendo sometida la muestra a los diferentes
procesos en el laboratorio, (Figura 19).
Comprendiendo de antemano el comportamiento esperado por cada tipo de arcillas
al ser sometida a los diferentes tratamientos, se procede a medir y cuantificar cada
unos de los picos en el difractograma de Etilenglicol, que es donde se puede
apreciar las arcillas de tipo no expansivo en su magnitud real, con excepción de las
arcillas expansivas como algunas esmectitas las cuales son medidas en el
difractograma de Quemado de 500°.
Acto seguido se procede a llevar a porcentaje cada uno de las mediciones hechas
para cada arcilla o pico; con excepción de aquellos picos que me representen las
segundas reflexiones de un mismo tipo de arcilla, en el difractograma Natural. Los
difractogramas analizados se presentan en este estudio como anexos. (Figura 20).
93
Figura 18. Difractogramas previos al análisis.
Natural CWO 105
200
180
160
140
120
100
80
60
40
20
0
30 29 28 27 26 25 24 23 22 21 20 19 18 17 16 15 14 13 12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1
a- Natural
etilenglicol cwo 105
200
180
160
140
120
100
80
60
40
20
0
30 29 28 27 26 25 24 23 22 21 20 19 18 17 16 15 14 13 12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1
b- Etilenglicol
500ºC CWO 105
200
180
160
140
120
Intensidad
100
80
60
40
20
0
30 29 28 27 26 25 24 23 22 21 20 19 18 17 16 15 14 13 12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1 0
2 Theta
c- 500˚
94
Figura 19. Difractogramas interpretados, identificación de minerales arcillas.
a- Difractograma interpretado, 500˚.
b- Difractograma interpretado, Natural.
95
c- Difractograma interpretado, Etilenglicol.
Figura 20. Formato para la cuantificación de los minerales arcillosos.
96
4.7 RESULTADOS DE LA SEMICUANTIFICACION DE LOS MINERALES DE
ARCILLA.
Los minerales de la arcilla son silicatos hidratados de aluminio o magnesio; puede
tener cantidades variables de hierro, potasio, sodio y otros iones y su formación
obedece a tres mecanismos principales: 1) por herencia, 2) por neoformación y 3)
por transformación. El primer mecanismo indica que el material arcilloso fue
derivado directamente de una roca madre y es este tipo de arcillas el que predomina
en los sedimentos de lagos y mares. Los otros dos mecanismos implicaron una
reacción química entre varios componentes —o bien a partir de la arcilla original—,
por lo que este tipo de formación requirió de mayor energía y de ciertas condiciones
hidrotérmicas.
Para le caso del Macizo de Santander se tiene que los minerales arcillosos
presentes, son resultado de procesos de neoformación, ya que proviene de la
alteración que sufren los minerales presentes en las rocas cristalinas del área de
estudio, donde impera la los procesos de alta meteorización dominante en zonas
tropicales húmedas alrededor de todo el planeta.
De acuerdo a los resultados obtenidos de la semicuantificacion de los minerales
arcilla(ver anexo I semicuantificación), las zonas 1 y 2 del mapa de meteorización
(ver figura 10), se caracterizan por presentar Caolinita en un porcentaje que varia
entre 18-45%, Ilita 15-30%, Haolysita 15-30% y otros en menor proporcion como
Esmectitia e Interestratificado.
Las zonas 3 y 4 del mapa de meteorizacion presentan lo siguientes porcentajes de
minerales arcilla como ilita 15-40%, Esmectita 20-50%. Clorita 10-20% y Caolinita
15-30% e Interestratificado 15-30%.
Las zonas 5,6,7 y 8 dentro del mapa de meteorización presentan los siguientes
minerales arcilla como caolinita 20-50%, Haloysita 20-30%, ilita 20-40%, y minerales
en menor proporcion como lo son la Clorita, Interestratificado y Esmectitta, los
cuales no siempre estan presentes en las muestras recolectadas.
La zona 9 dentro del mapa de meteorización presenta los siguientes minerales
arcilla como Caolinita 30-40%, Haloysita 25-30%, Ilita 15-20% y en menor
proporción minerales como Clorita y Esmectita.
97
Derivado de lo anterior se puede ver un comportamiento homogéneo del porcentaje
de la caolinita en gran parte de la cuenca del Rio de Oro, debido a al alto porcentaje
de feldespato presentes en las rocas cristalinas que al alterarse da como resultado
la generación de este mineral de arcilla.
La parte centran de la cuenca Río de Oro representada en las zonas de
meteorización 5,6,7 y 8 se caracterizan por un alto contenido en minerales arcillosos
como la Caolinita, Haloysita e Ilita, ya que es allí donde se encuentra el mayor grado
de meteorización de las rocas cristalinas gracias a las condiciones altas de
humedad y vegetación al igual que la topografía (Pendientes medias -altas).
98
5. ANALISIS ESTRUCTURAL DE DIACLASAS Y ESTRÍAS
En el presente capítulo se realiza un análisis espacial de las diaclasas con el fin de
encontrar su relación estructural con las fallas presentes en el área, además se
calcula un valor aproximado de densidad de fracturas que permite visualizar el
grado de fracturamiento presente.
Los datos que se procesaron fueron tomados directamente en la etapa de campo
sobre los cuerpos ígneos, metamórficos y sedimentarios presentes en la zona de
estudio, la cual se distribuyó en tres áreas de trabajo dependiendo de la ubicación
de la misma y de las condiciones topográficas del área. Las zonas son
categorizadas o dividas así:
Zona 1. Páramo de Berlín
Esta se encuentra ubicada en la parte alta del área de estudio, se caracteriza por
una topografía suave de pendientes de 2-20˚ aproximadamente, esta limitada al
noroeste por la divisoria de agua de la cuenca del Río Tona, al sur por la Loma Cruz
de Piedra, al suroeste se encuentra limitada por las fallas Sevilla y Picacho.
Corresponde a rocas cristalinas como la formación Silgara, Ortoneis de Berlín,
Cuarzomonzonita de Santa Bárbara y depósitos cuaternarios.
Zona 2. Alto El Picacho
Se encuentra ubicada en parte central de la zona de estudio, se caracteriza por una
topografía de pendientes de 20-60˚ aproximadamente, se encuentra limitada al norte
por el Alto El Picacho, al este se encuentra limitada por la falla Sevilla, al oeste se
encuentra limitada por la Falla Picacho y al sur por la quebrada El Rasgón.
Este sector corresponde a rocas cristalinas como la Formación Silgara,
Cuarzomonzonita de Santa Bárbara, Ortoneis de Berlín y formaciones
sedimentarías como lo son la Formación Tambor y Rosa Blanca. La zona se
encuentra enmarcada por fallas de tipo normal como la Falla Picacho y Sevilla
controlando los cauces de las quebradas dentro del sector, como lo son las
quebradas Reventón, La Moza, Santa Rita y Picacho.
99
Zona 3. Sevilla-Piedecuesta
Se encuentra ubicada en la parte baja del área de estudio, se caracteriza por
presentar una topografía abrupta de pendientes de 40-80˚ aproximadamente, se
encuentra limitada al sur por la Falla Santa Marta Bucaramanga, al norte por la Falla
Grandillos, al este por la Falla Sevilla y al oeste por la Falla Lato, corresponde a
rocas cristalinas como lo son el Neis de Bucaramanga y la Cuarzomonzonita de la
Corcova.
La zona presenta fallas de tipo normal e inverso como la Falla Sevilla, Lato,
Bucaramanga-Santa Marta y Granadillos. La zona está caracterizada por un alto
grado de fracturamiento de las rocas que la conforman.
Cada uno de los datos recolectados en estas zonas ya definidas son digitalizados
en hojas de cálculo para un mejor manejo de la información. Estos datos
posteriormente fueron procesados por medio del software TectonicsFp, el cual
genera diagramas de rosetas (en donde se obtiene la dirección principal del rumbo),
diagramas de polos y de contornos (en donde se observa la densidad de datos en
una determinada dirección, y la dirección principal del buzamiento). Con estos datos
se puede definir principalmente la dirección de flujo del agua dependiendo del grado
de inclinación de los buzamientos; de tal forma que los buzamientos que muestren
un rango entre 0 y 70˚ grados permitirán la interconexión entre las diaclasas y
facilitaran el desplazamiento del agua a través del buzamiento de estas. De otro
lado las diaclasas que muestren buzamientos mayores a 70˚ grados favorecerán el
almacenamiento del recurso hídrico ya que la verticalidad de los buzamientos
impide la interconexión de las diaclasas, razón por la cual la única dirección por la
cual podría desplazarse el agua seria a través del rumbo de las diaclasas.
(Ver anexo, listado de tablas de las zonas de clasificación de diaclasas y mapa de
ditrisbucción).
Para entender estos diagramas es necesario tener en cuenta los siguientes
conceptos:
5.1 DIAGRAMA DE ROSETAS.
Una roseta de diaclasas es un diagrama sencillo que permite visualizar las
direcciones de los rumbos generales de estructuras tabulares (diques) y de planos
100
tectónicos (diaclasas, fallas). En este tipo de diagrama no hay información sobre la
dirección de buzamiento. En conclusión, se puede describir este diagrama como un
histograma redondo, lo cual significa que los rangos de rumbo se ubican al margen
del circulo desde arriba (Norte o 0º), hacia abajo (Sur o 180º) en sentido de las
manecillas del reloj. La cantidad de los datos con respecto de un rango se
encuentran en el eje desde el centro (como 0%) hacia la margen (como 100%)
(Figura 21). Solamente es necesario calcular la mitad de los rangos (medio circulo)
porque el rumbo es un elemento bidireccional y automáticamente cubre el rango
opuesto, es decir el rango de diferencia de 180º (lado opuesto) se marca
igualmente.
Figura 21. Ilustración de un diagrama de Roseta
Fuente: Tomado de Departamento de Ingeniería de Minas, Área de Geología, Universidad
de Atacama, Copiapó, Chile.
Para confeccionar una Roseta se necesita una base de datos tectónicos, (Mínimo
15 datos para que estadísticamente sea válido), los cuales se pueden presentar en
tres tipos de notaciones. Existe además un software como el TectonicsFp empleado
en este proyecto, que calcula y grafica las rosetas, sin embargo, es mejor verificar
los resultados, teniendo en cuenta el tipo de notación que se introduce al
computador.
101
5.2 DIAGRAMA DE POLOS
Una proyección estereográfica permite representar un plano inclinado. Para cada
plano solo hay una perpendicular a él, llamado polo del plano que se puede
representar mediante un punto, en una red estereográfica polar equiareal de
Lambert-Schmidt (con graduación polar) (Figura 22). Ésta, permite contar la
densidad de polos y está marcada en intervalos de 2°. Para utilizar esta plantilla, se
empleó el Software TectonicsFp.
Figura 22. Representación de un polo.
Fuente: Tomado de Departamento de Ingeniería de Minas, Área de Geología, Universidad
de Atacama, Copiapó, Chile.
En la mayoría de las proyecciones de cualquier tipo, el número de dimensiones de
lo representado es siempre una dimensión menos. El hemisferio se reduce a un
plano, un plano a una línea, y una línea a un punto. Otra ventaja de esta proyección
en particular es que un plano se puede representar mediante un punto, lo que
reduce a otra dimensión menos los valores de lo representado.
Para visualizarla, se coloca la mano izquierda extendida, con la palma hacia arriba y
los dedos apuntando al N, sosteniendo un lápiz entre los dedos de modo que sea
perpendicular al plano de la mano.
102
El lápiz pinchará el hemisferio inferior en un punto del cuadrante noroeste. Este
punto siempre está a 90° del plano; por consiguiente, desde la traza del círculo lo
máximo que se cuentan son 90°, de derecha a izquierda, a lo largo del diámetro
Este-Oeste y se marca P, que es la proyección del polo del plano.
La línea que constituye el polo se proyecta como un punto; este punto, por lo tanto
representa el plano. Cualquier estructura lineal se puede representar análogamente
por una proyección directa, pero para representar un plano se emplea un polo, éste
es una proyección recíproca.
5.3 ANALISIS DE DIACLASAS
Zona 1 Páramo de Berlín.
Figura 23. Diagrama de Rosetas, Sector Páramo de Berlín
103
Figura 24. Diagrama de polos, Zona Páramo de Berlín
Figura 25. Diagrama de Contornos, Zona Páramo de Berlín
104
El diagrama de rosetas indica una dirección preferencial de las diaclasas NE-SW. El
diagrama muestra también la inclinación de los buzamientos de las diaclasas,
definiendo el rango entre 80 y 90˚ como el principal, indicando que el 22.86% de las
diaclasas presentan estas características. La verticalidad de los buzamientos de
estas diaclasas supone que la zona analizada favorece el almacenamiento de agua,
ya que estas diaclasas no presentan interconexión en profundidad, impidiendo de
esta forma la migración del recurso hídrico. El diagrama de contornos indica que la
diaclasa medida con mayor frecuencia tiene un rumbo de 189° y un buzamiento de
59°. Este valor de rumbo coincide con la dirección de rumbo que impera en la zona.
El valor de buzamiento indica una orientación hacia el SW, sin embargo debido a su
verticalidad favorecerá principalmente el almacenamiento y no la migración, la cual,
si se presentara seria en dirección del rumbo.
Zona 2 Alto El Picacho
Figura 26. Diagrama de Rosetas, Zona Alto El Picacho
105
Figura 27. Diagrama de Polos, Zona Alto El Picacho
Figura 28. Diagrama de Contornos, Zona Alto El picacho
106
Según el análisis estadístico en este sector las diaclasas presentan tres
orientaciones principales en el diagrama de rosetas. La primera de estas direcciones
es NNW-SSE, la segunda es NE-SW y la última tiene una dirección E-W. Lo anterior
evidencia la complejidad estructural de la zona del Picacho. Las diaclasas de este
sector muestran una inclinación preferencial que oscila entre 80 y 90˚, favoreciendo
de esta manera el almacenamiento de agua en la zona. Las diaclasas que presenta
este comportamiento vertical corresponden al 31.15% de las diaclasas medidas en
la zona. El diagrama de contornos muestra que las diaclasas presentes en esta
zona tienen un rumbo preferencial de 260° y un buzamiento de 79° al NW, lo
anterior indica que el juego de las diaclasas con estos datos está relacionado con la
tercera dirección preferencial. Por lo tanto las diaclasas permitirán el
almacenamiento de agua en el sector donde mayor sea su densidad.
Zona 3 Sevilla-Piedecuesta.
Figura 29. Diagrama de Rosetas, Zona Sevilla Piedecuesta
107
Figura 30. Diagrama de polos, Zona Sevilla- Piedecuesta
Figura 31. Diagrama de Contornos, Zona Sevilla-Piedecuesta
108
En esta zona a partir de los diagramas registrados por el software se puede apreciar
que las diaclasas presentan una dirección principal NW-SE. Según el diagrama de
rosetas estas diaclasas son verticales, ya que tienen una inclinación de buzamiento
que varía entre 80 y 90˚, lo cual indica que existe recarga del agua más no flujo, ya
que estas diaclasas no presentan interconexión a profundidad. Si existiera flujo este
se daría por la dirección de rumbo de las diaclasas. Pero debido a que un buen
porcentaje de las diaclasas son verticales (29.68%), el flujo del agua seria muy
poco. El diagrama de contornos para esta zona indica que la dirección preferencial
de rumbo para las diaclasas es de 20° y un buzamiento preferencial de 79° al SE. El
conjunto de diaclasas relacionado con estos datos muestra que la mayoría de estas
favorecen la recarga de agua.
Análisis total de diaclasas de la Cuenca Río de Oro
Figura 32. Diagrama de Rosetas, Cuenca total del Río de Oro
109
Figura 33. Diagrama de Polos. Cuenca total del Río de Oro
Figura 34. Diagrama de Contornos. Cuenca Total del Río de Oro
110
Según el análisis estadístico para la zona total de la cuenca del Río de Oro las
diaclasas presentan dos orientaciones principales en el diagrama de rosetas. La
principal de estas direcciones es NE-SW, la segunda es NW-SE. Lo anterior
evidencia la complejidad estructural de la cuenca del Río de Oro. Las diaclasas de
la zona de estudio muestran una inclinación preferencial que oscila entre 80 y 90˚,
favoreciendo de esta manera el almacenamiento de agua en la cuenca. Las
diaclasas que presenta este comportamiento vertical corresponden al 27.73% de las
diaclasas medidas en la zona. El diagrama de contornos muestra que las diaclasas
presentes en esta zona tienen un rumbo preferencial de 114° y un buzamiento de
84° al SW. Según el análisis total de la zona las diaclasas permitirán el
almacenamiento de agua, mas no la migración.
5.4 ANALISIS DE ESTRIA
Zona 1 Páramo de Berlín
Figura 35. Gráficas originas para la zona de Páramo de Berlín. a) Diagrama de
Esfuerzo – Método del diedro recto; b) Diagrama de contornos; c) Diagrama de
Ejes P-T d) Diagrama de tensor de esfuerzos
a)
a) b)
c) d)
111
Para el sector del altiplano de Berlín, se obtiene un tensor de esfuerzos compuesto
por un esfuerzo horizontal principal σ1 203/01 ± 0.37, un esfuerzo subhorizontal
intermedio σ2 113/39 ± 0.33 y un esfuerzo subvertical mínimo σ3 295/51 ± 0.30. El
mejor ajuste de los ejes de presión (P) y tensión (T) se encuentra con un ángulo θ
de 70°, el cual corresponde al ángulo entre el plano de estría y el eje principal de
esfuerzo σ1. El eje P tiene una orientación de 183/40 con un factor de correlación
R= 17%, el eje T se orienta 283/04 con R= 32%, y el eje B se orienta a 356/60 con
R=27%. La correlación entre los valores de estría y el campo de esfuerzos muestra
un movimiento principal inverso con componente de rumbo.
Zona 2 Alto El Picacho
Figura 36. Graficas originas para la zona de Alto El Picacho. a) Diagrama de
Esfuerzo – Metodo del diedro recto; b) Diagrama de contornos; c) Diagrama de
Ejes P-T d) Diagrama de tensor de esfuerzos.
a) b)
c) d)
112
Para el sector del Alto El Picacho, se obtiene un tensor de esfuerzos compuesto por
un esfuerzo subhorizontal principal σ1 261/37 ± 0.36, un esfuerzo subvertical
intermedio σ2 095/52 ± 0.33 y un esfuerzo horizontal mínimo σ3 356/07 ± 0.32. El
mejor ajuste de los ejes de presión (P) y tensión (T) se encuentra con un ángulo θ
de 12°, el cual corresponde al ángulo entre el plano de estría y el eje principal de
esfuerzo σ1. El eje P tiene una orientación de 244/03 con un factor de correlación
R= 36%, el eje T se orienta 148/03 con R= 29%, y el eje B se orienta a 006/85 con
R=47%. La correlación entre los valores de estría y el campo de esfuerzos muestra
un movimiento principal normal con componente de rumbo.
Zona 3 Sevilla-Piedecuesta.
Figura 37. Gráficas originas para la zona de Sevilla-Piedecuesta. a) Diagrama
de Esfuerzo – Método del diedro recto; b) Diagrama de contornos; c) Diagrama
de Ejes P-T d) Diagrama de tensor de esfuerzos
a) b)
c) d)
113
Para el sector de Sevilla-Piedecuesta, se obtiene un tensor de esfuerzos compuesto
por un esfuerzo subhorizontal principal σ1 102/24 ± 0.37, un esfuerzo subvertical
intermedio σ2 342/48 ± 0.33 y un esfuerzo subhorizontal mínimo σ3 208/32 ± 0.30.
El mejor ajuste de los ejes de presión (P) y tensión (T) se encuentra con un ángulo θ
de 28°, el cual corresponde al ángulo entre el plano de estría y el eje principal de
esfuerzo σ1. El eje P tiene una orientación de 109/15 con un factor de correlación
R= 20%, el eje T se orienta 203/02 con R= 30%, y el eje B se orienta a 228/80 con
R=41%. La correlación entre los valores de estría y el campo de esfuerzos muestra
un movimiento principal de rumbo.
Análisis de estrías total de la Cuenca de Río de Oro
Figura 38. Gráficas originas para la zona total Cuenca del Río de Oro. a)
Diagrama de Esfuerzo – Método del diedro recto; b) Diagrama de contornos; c)
Diagrama de Ejes P-T d) Diagrama de tensor de esfuerzos
a) b)
114
c) d)
En la cuenca de río de oro, se obtiene un tensor de esfuerzos compuesto por un
esfuerzo horizontal principal σ1 093/17 ± 0.35, un esfuerzo subvertical intermedio σ2
342/50 ± 0.33 y un esfuerzo subhorizontal mínimo σ3 195/35 ± 0.32. El mejor ajuste
de los ejes de presión (P) y tensión (T) se encuentra con un ángulo θ de 20°, el cual
corresponde al ángulo entre el plano de estría y el eje principal de esfuerzo σ1. El
eje P tiene una orientación de 084/16 con un factor de correlación R= 16%, el eje T
se orienta 279/87 con R= 38%, y el eje B se orienta a 195/02 con R=15%. La
correlación entre los valores de estría y el campo de esfuerzos muestra un
movimiento transpresivo.
115
6. CONCLUSIONES
Al comparar la cartografía existente, definida a una escala de 1: 100.000 por
INGEOMINAS, a una escala 1: 25000; se redefinieron contactos de las diferentes
formaciones, fallas, pliegues al igual que depósitos reciente según su génesis.
El estudio cartográfico geológico a escala 1: 25000 de las planchas 110-III-C, 120-II-
D, 121-I-A, 120-II-B Y 121-I-C, permite identificar las siguientes unidades (registro
que abarca unidades del precámbrico y unidades Triasíco-Jurasicas al igual que
depósitos recientes), a) Unidad del Neis de Bucaramanga (pєb), compuesto de
material cuarzofeldespático y biotítico, proveniente del metamorfismo de rocas
sedimentarías; b) Unidad del Silgara (pDs), compuesto por material esquistos
micáceos de origen sedimentario; c) Ortoneis de Berlín (pDo), resultado de del
metamorfismo de rocas ígneas; d) Cuarzomonzonita de la Corcova (Jrcl), e)
Cuarzomonzonita de Santa Bárbara (Jrcs) f) Formación Girón; (Jg), g) Formación
Tambor (Kita); h) Formación Rosa Blanca (Kir).
Debido a la alta complejidad estructural de la zona de trabajo al igual que en todo el
Macizo Santandereano, no se define un comportamiento secuencial de las
unidades, en lugar de esto, encontramos una cuenca que se constituye como un
sistema de bloques donde se enfrentan diversas litologías en un mismo punto.
Todos los cuerpos de roca presentes en la zona de estudio fueron evaluados en su
aspecto hidrogeológico encontrándose que la mayoría de ellos presentan porosidad
secundaria debido al diaclasamiento. Además todas las unidades que afloran en la
zona de estudio fueron descritos macroscópicamente, definiendo aspectos
texturales, estructurales y composicionales. Lo anterior fue agrupado en un catalogo
de muestras que se entrega como anexo
Por medio de los sensores remotos y modelo digital de elevaciones se definió
drenajes, lineamientos y fallas presentes en la zona de trabajo. Se encontró que la
dirección preferencial de estas estructuras es NW-SE, dirección que favorece el flujo
de agua desde la zona de recarga (Páramo de Berlín) hacia el área metropolitana
de Bucaramanga.
116
Debido al gran contraste de pendiente, climas, tipo de vegetación y precipitación del
la zona de trabajo, se logra identificar y delimitar zonas de meteorización, gracias a
estas características, al igual que un reconocimiento de la zona en campo.
Se definieron nueve zonas de meteorización en el área de estudio, las cuales fueron
caracterizadas físicamente en el campo. Se encontró que cuatro de estas zonas
tienen un alto grado de meteorización, tres poseen un grado de meteorización
media y las dos restantes poseen un bajo grado de meteorización. La zona que
tiene el mayor grado de alteración corresponde a la Formación Silgará que presenta
un alto porcentaje de minerales arcillosos en sus perfiles de meteorización.
Las zonas 5-6-7-8-9 dentro del mapa de meteorización, son las que presentan
mayor grado de meteorización e interés como zonas de recarga de acuíferos y
generador de fuentes hídricas, gracias a sus características físicas.
Se elaboró un mapa Geológico y estructural donde se muestran las principales fallas
y lineamientos presentes en la zona de trabajo.
Se realizó una base de de datos de diaclasas para el área de estudio. Además se
creó también una base de datos con estrías, las cuales son muy importantes a la
hora de definir fallas y su respectivo comportamiento.
Mediante el análisis estadístico de las diaclasas se encontró que estas tienen un
alto grado de inclinación de buzamiento lo que indica que el agua puede
almacenarse; además se encontrón que las condiciones de flujo no son las mejores
debido a que la verticalidad de las diaclasas no favorece la interconexión de estas a
profundidad.
En general todas las fallas ya sean de tipo regional o local, se comportan como
rutas preferenciales de movimiento del agua; y además como zonas de percolación.
117
7. RECOMENDACIONES
Con el fin de definir zonas más propicias para la filtración y almacenamiento de
agua, se recomienda la realización de secciones delgadas para caracterizar los
tipos de porosidad a nivel microscópico de las diferentes unidades aflorantes.
Realizar una cartografía a una escala menor dentro de las zonas de mayor grado
meteorización identificada en la fase de campo con el propósito de caracterizar y
redefinir estas zonas de una forma mas precisa.
La realización de sondeos eléctricos verticales para la cuantificación de espesores
de los depósitos recientes al igual que el comportamiento de algunas estructuras del
subsuelo.
Perforación de pozos para obtener datos litológicos, estructurales e hidrogeológicos
en profundidad en el área de estudio y determinar espesores de los diferentes
cuerpos meteorizados.
Continuar con los resultados obtenidos mediante la aplicación de la metodología
propuesta aplicada en este trabajo, con el fin de caracterizar con mayor detalle las
zonas de meteorización propuestas en este proyecto, por medio del estudio de
minerales de fracción arcilla.
Aplicar postratamiento a las muestras de interés identificadas en las diferentes
zonas de trabajo con el fin de mejorar estos resultados y poder los aplicar a fines
hidrogeológicos.
118
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