Método científico
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Este artículo trata sobre la definición conceptual de método científico y su historia.
Para el uso de la palabra en entornos técnicos actuales, véase Investigación.
Modelo simplificado para el método científico que se sigue en el MC-14 o método científico en 14
etapas.
El método científico es una metodología para obtener nuevos conocimientos,
que ha caracterizado históricamente a la ciencia, y que consiste en
la observación sistemática, medición, experimentación, y la formulación, análisis y
modificación de hipótesis.1 Las principales características de un método científico
válido son la falsabilidad, y la reproducibilidad y repetibilidad de los resultados,
corroborada por revisión por pares. Algunos tipos de técnicas o metodologías
utilizadas son la deducción,2 la inducción, la abducción, y la predicción, entre
otras.
El método científico abarca las prácticas aceptadas por la comunidad
científica como válidas a la hora de exponer y confirmar sus teorías. Las reglas y
principios del método científico buscan minimizar la influencia de
la subjetividad del científico en su trabajo, reforzando así la validez de los
resultados, y por ende, del conocimiento obtenido.
No todas las ciencias tienen los mismos requisitos. La experimentación, por
ejemplo, no es posible en ciencias como la física teórica. El requisito de
reproducibilidad y repetibilidad, fundamental en muchas ciencias, no se aplica a
otras, como las ciencias humanas y sociales, donde los fenómenos no solo no se
pueden repetir controlada y artificialmente (que es en lo que consiste un
experimento), sino que son, por su esencia, irrepetibles, por ejemplo, la historia.
Así mismo, no existe un único modelo de método científico. 3 El científico puede
usar métodos definitorios, clasificatorios, estadísticos, hipotético-
deductivos, procedimientos de medición, entre otros. Por esto, referirse
a el método científico, es referirse al conjunto de tácticas empleadas para
constituir el conocimiento, sujetas al devenir histórico, ya que eventualmente
podrían ser otras en el futuro.4 Cada ciencia, y aun cada investigación concreta,
puede requerir un modelo propio de método científico.
En las ciencias empíricas no es posible la verificación; no existe el «conocimiento
perfecto», es decir, «probado». Cada teoría científica permanece siempre abierta
a ser refutada. En las ciencias formales las deducciones o demostraciones
matemáticas generan pruebas únicamente dentro del marco del sistema definido
por ciertos axiomas y ciertas reglas de inferencia.5