“ANO DE LA UNIVERSALIZACIÓN DE LA
SALUD”
FACULTAD DE INGENIERÍA Y ARQUITECTURA
TEMA: AGUA TRATADA POR CLORO
DOCENTE : UGAZ LA ROSA, CESAR ANTONIO
CURSO : Abastecimiento de agua
CARRERA : Ingeniería Civil
CICLO : VII
ALUMNO : Méndez Apaico, Gamadiel Richard
LIMA – PERÚ 2020
INDICE
Agua tratada
Definición
Es resultado del proceso que se le da al agua residual, puede ser
doméstica, industrial o de la misma lluvia. Esta agua tiene infinidad de
contaminantes que pueden ser eliminados en las plantas de tratamiento
de agua residual bajo un proceso que varía según las características del
agua a tratar.
El proceso consiste primero en separar sólidos grandes por medio de
rejas como: basura, tela, plástico o algún residuo grande. Después se
eliminan sólidos pequeños como la arena o grava y seguido se agregan
elementos que permiten eliminar bacterias, hongos, parásitos y demás
organismos microscópicos que puedan dañar la salud de las personas.
Para terminar, se clorifica y purifica. Después de este proceso puede ser
devuelta para ser usada por el ser humano.
Donde se trata
as plantas de tratamiento de agua residual son las que se encargan de
este proceso, su objetivo es eliminar todos los contaminantes biológicos,
químicos y físicos que puedan existir en ella.
El proceso que recibirá el agua depende de los contaminantes y en qué
se vaya a utilizar el agua resultante. Por lo general es para riego o para
baños de restaurantes, centros comerciales e industrias.
Existe un proceso extra que es para convertir el agua residual en agua
potable, este proceso lleva más tiempo y es más complejo. Las plantas
de tratamiento de agua que hacen este tratamiento deben seguir normas
de salubridad.
Tienen químicos ¿
Si tiene químicos como cloro, hidracina, fosfatos. Por eso este tipo de
líquido, aunque se lleva nunca se le podría quitar el sabor y olor a cloro.
Actualmente existente otros métodos para tratar el agua y que no
necesitan químicos, como la purificación a través de luz ultravioleta, o de
equipo electro-desionizador. Por otra parte, hay otros métodos como el
reposo de líquido en el caso de la recolección de lluvia.
Donde se utilizan
Tiene diferentes usos, principalmente agrícola, pecuario e industrial. De
hecho, ya están optando por plantas de tratamiento de agua para
abastecer la gran demanda de la sociedad. Esto se hace a través de
tuberías de alta capacidad.
N de veces que se puede tratar
Depende mucho para qué se vaya a utilizar y del método de tratamiento
que se utilice. Sin embargo, se pueden tratar miles de litros de agua que
beneficiarán a cientos de personas.
Costo del agua tratada
No. Sí se hace una inversión importante al inicio de su construcción,
pero a largo plazo verás esa inversión de vuelta. Además, depende del
tamaño de la planta, los litros que se vayan a procesar, entre otras
cosas.
Antes de construir una planta de tratamiento de agua busca asesorarte
para que cubra todos los requerimientos de tu proyecto.
Como conseguir agua para tratar
Lo primordial sería que construyas tu propia planta de tratamiento, de lo
contrario necesitarás comprarla a alguna empresa que se encargue de
esto y te resultará más costo.
Tratar el agua es importante para detener la contaminación de los
mantos acuíferos y las plantas de tratamiento de agua son la mejor
opción para este caso. Puedes asesorarte para tener la mejor planta y
una que cumpla con todos los requerimientos que necesitas.
Por otro lado es muy importante detener la contaminación que hemos
generado. Debemos ser responsables de nuestras acciones y es el
momento para actuar, después sería muy tarde.
Eco-Intellutions tiene la capacidad y la tecnología para construir la planta
que necesita tu proyecto. Asesórate y comienza a ser parte de la plantilla
de empresas socialmente responsables.
Ventajas y desventajas del agua tratada
Ventajas
Cuando abrimos en agua del grifo de nuestros hogares esperamos encontrar
un agua limpia, cristalina y sin sabor, sin embargo, en muchos hogares este
agua, pese a ser potable y apta para el consumo humano, no es el agua que
esperamos ni es la más beneficiosa para nuestra salud.
Junto con el agua que emana de nuestros grifos encontramos sustancias poco
saludables para nuestro organismo como son el cloro, impurezas y algunos
metales pesados que provienen de las canalizaciones de agua y de las
sustancias químicas utilizadas durante el proceso de potabilización del agua.
La suma de estos elementos le da al agua un color y sabor poco deseado.
Los equipos de osmosis eliminan las sustancias nocivas y contaminantes del
agua en un 99% y proporcionan un agua de mayor calidad, mejor sabor y con
múltiples beneficios para el consumo.
Ventajas
El agua tratada mediante equipo de osmosis inversa es ideal tanto
para beber como para cocinar e incluso hacer cubitos de hielo ya que no
altera el sabor de los alimentos al cocinarlos y libera al agua de sabores y
olores extraños y, por tanto, mejora el sabor del agua.
Por otro lado, el agua tratada también es recomendada para dietas bajas en
sodio debido a la baja mineralización después del tratamiento mediante
osmosis. Beber agua de baja mineralización además, es muy saludable ya
que fortalece, limpia y depura y facilita las digestiones.
El tratamiento de agua, mediante un sistema de filtros y una membrana
impermeable, hace que podamos eliminar virus, parásitos y bacterias que
pueden estar presentes en la canalización del agua, por tanto, la osmosis se
convierte en el mejor sistema para velar por nuestra salud.
Gracias al tratamiento del agua mediante osmosis o con un descalcificador,
ésta es más blanda ya que, una vez filtrada, contiene menos cal. Disfrutar en
casa de un sistema de tratamiento del agua nos permite disfrutar de las
múltiples ventajas del agua descalcificada, además de mejorar la limpieza,
ayuda a ahorrar en detergente, calefacción y ofrece importantes
beneficios para la salud y la higiene de toda la familia.
Un agua mejor en tu domicilio es posible gracias a los sistemas de
tratamientos de agua para el hogar.
Agua tratada por cloro – agua potable
Agua tratada por cloro
La cloración es un medio sencillo y eficaz para desinfectar el agua y hacerla potable.
Consiste en introducir productos clorados (pastillas de cloro, lejía, etc.) en el agua para
matar los microorganismos en ella contenidos. Normalmente, tras un tiempo de actuación
de unos 30 minutos, el agua pasa a ser potable. Gracias al efecto remanente del cloro,
continúa siéndolo durante horas o días (en función de las condiciones de almacenamiento).
¿Quién utiliza principalmente este medio y desde cuándo ?
Este procedimiento se utiliza desde hace varias décadas. En las grandes redes de
distribución de agua potable se añade cloro al agua para que no se contamine durante el
transporte desde la planta de tratamiento hasta el usuario. Por otro lado, la cloración se
utiliza a escala individual, familiar o colectiva en muchos países desarrollados donde el
agua disponible es susceptible de estar contaminada. También la utilizan los organismos de
solidaridad internacional en situaciones de emergencia.
¿Por qué ?
El tratamiento del agua por cloración permite eliminar de forma sencilla y poco costosa
la mayor parte de los microbios, las bacterias, los virus y los gérmenes responsables de
enfermedades como la disentería, las fiebres tifoideas y el cólera. No obstante, es incapaz
de destruir ciertos microorganismos parásitos patógenos. La cloración, por tanto,
desinfecta el agua, pero no la purifica por completo.
¿Quiénes son los principales interesados ? Lugares o contextos en los que
este medio parece el más adecuado
La cloración es adecuada siempre que las fuentes de agua carezcan de la calidad suficiente
y se disponga de productos clorados adaptados.
5) ¿En qué consiste este procedimiento ? ¿Cómo se pone en práctica ?
Al igual que sus derivados clorados, el cloro es un potente oxidante que al mezclarse con
el agua quema en media hora las partículas orgánicas en ella contenidas, especialmente los
virus patógenos y los microbios.
Aunque se necesita una cantidad importante de cloro para neutralizar esta materia orgánica,
solo hace falta una parte, el denominado cloro residual libre, para tratar posibles
contaminaciones posteriores del agua en la red o las viviendas. Según la OMS, la
concentración de cloro libre en el agua tratada debe estar entre 0,2 y 0,5 mg/l.
Hay que utilizar bastante cloro para que permanezca tras el tratamiento del agua, excepto si
su consumo es inmediato.
Existen diversos procesos de cloración, que se utilizan según la calidad del agua a
tratar.
La cloración solo es eficaz en agua clara. Si no es transparente y contiene impurezas
visibles a simple vista, la cloración será mucho menos eficaz. En tal caso habrá que realizar
un tratamiento preliminar.
Si el agua está clara, se puede proceder directamente a la cloración. La cantidad de
producto clorado necesario varía según la calidad del agua no tratada (tanto menor cuanto
más clara sea el agua y más inferior a 8, un valor bastante ácido, sea su pH), el grado de
concentración del producto utilizado, el volumen de agua y cuánto tiempo se desee
mantener la calidad del agua tras el tratamiento.
En la mayoría de casos, y siempre que el agua esté clara, se considera que hay que utilizar 5
mg de cloro activo por litro de agua y esperar unos 30 minutos. Pero si el agua está turbia,
conviene filtrarla y decantarla.
En la actualidad existen productos que llevan a cabo ambas funciones : la decantación y la
cloración.
De cualquier modo, el primer paso antes de cualquier etapa del tratamiento es lavarse
las manos con jabón o, a falta de él, con cenizas.
a) El tratamiento preliminar (a aplicar si el agua está turbia o contiene impurezas
visibles a simple vista)
Hay dos tratamientos preliminares que se recomiendan encarecidamente, considerándose
incluso indispensables : la filtración y la decantación. Si la filtración no es suficiente por sí
misma, habrá que llevar a cabo una decantación.
La filtración
El agua puede filtrarse con ayuda de un filtro de arena (consultar ficha n.º E21, « El
tratamiento del agua por filtración lenta en arena para uso familiar »), o, si se carece de él,
con un tejido adecuado.
La decantación
La decantación permite eliminar muchos materiales en suspensión. Consiste en dejar
reposar el agua durante varias horas, tiempo en el que las impurezas se acumulan en el
fondo del recipiente. A continuación se recupera el agua clara, vertiéndola con suavidad en
el recipiente destinado a la cloración o filtrándola.
El agua decantada no es salubre, ya que solo se eliminan las partículas de gran
tamaño, mientras que los gérmenes y microorganismos nocivos continúan estando
presentes.
La decantación puede favorecerse añadiendo ciertos productos químicos como cloruro
férrico o sulfato de aluminio, que provocan la formación de aglomerados de impurezas, los
cuales se depositan con mayor rapidez en el fondo. Es la denominada floculación. El
alumbre (sulfato doble de aluminio y potasio) y las semillas de Moringa oleifera (árbol que
crece en las regiones tropicales) cumplen esta función (consultar ficha n.º ..., « Floculación-
decantación mediante el uso de semillas de Moringa oleifera »).
b) La cloración (a aplicar sobre un agua clara)
Existen diferentes productos clorados que pueden utilizarse para tratar el agua. La
estrategia a seguir varía ligeramente de uno a otro. He aquí algunos de los productos
usados :
Pastillas o gránulos de hipoclorito de calcio
Este tipo de producto suele ser uno de los que mejor se adaptan al medio rural. Se
conserva muchos años. Hay varios tipos.
La cantidad a añadir por litro y el modo de empleo figuran en el envase. Por lo general, el
procedimiento es el siguiente : si el agua está clara, se colocan las pastillas en ella y se las
deja reposar 30 minutos con el recipiente cerrado, tras los cuales el líquido puede
consumirse. Si está turbia, se filtra y decanta, añadiéndosele a continuación una dosis doble
de cloro ; tras 30 minutos en el recipiente cerrado, el agua puede consumirse.
Una solución líquida, de tipo Waterguard (Sûr’eau)
Waterguard es una solución de cloro líquido vendida en diferentes formatos por una
empresa estadounidense. Si el agua está clara, se vierte el contenido de un tapón de
producto por bidón de 20 litros, dejándose reposar 30 minutos en el recipiente cerrado. Si
está turbia, el procedimiento es el mismo que en el caso de las pastillas : se filtra y decanta
el agua, se dobla la dosis de Waterguard y se deja reposar 30 minutos en el recipiente
cerrado.
A pesar de ser eficaz, muy práctico y utilizado por ciertas ONG, este producto es objeto de
críticas debido a su coste y a su relación calidad/precio (ver artículo del periódico
Libération indicado al final de la ficha).
Lejía (hipoclorito de sodio)
Originalmente, la lejía no fue concebida para tratar el agua, y por ello su utilización en este
sentido presenta pequeños riesgos. Sin embargo, es un producto sencillo y eficaz que los
aldeanos conocen bien por otros usos (colada, desinfección, etc.).
Si no se puede acceder a ningún otro medio (pastillas, soluciones líquidas prefabricadas u
otro método de purificación como la desinfección solar SODIS, la ebullición, etc.), puede
emplearse tomando ciertas precauciones.
El procedimiento es el mismo que el anterior : Si el agua está clara, se le añaden de 5 a 10
miligramos de cloro activo y se deja reposar 30 minutos en el recipiente cerrado, tras los
cuales podrá consumirse. Si está turbia, se filtra y se decanta, añadiéndosele a continuación
entre 10 y 20 miligramos de cloro activo por litro ; tras 30 minutos en el recipiente cerrado,
el agua puede consumirse.
El periodo de actuación del hipoclorito de sodio es de al menos media hora, pero si la
temperatura está comprendida entre los 10 y los 18 °C, debe incrementarse a al menos una
hora, y aún más si la temperatura es inferior a los 10 °C.
Para conocer el volumen de lejía que hay que añadir para alcanzar la concentración deseada
hay que conocer su grado clorométrico, que debe figurar en la botella (no obstante, en
ciertos países hay que prestar atención a la fiabilidad de la información y a las
falsificaciones).
Un grado clorométrico corresponde a 3,17 gramos de cloro activo por litro de lejía. Así, si
la lejía disponible está a x °C y se desea obtener una concentración c de cloro activo en el
agua a tratar (entre 5 y 20 mg/l, según el caso), el volumen de lejía que hay que añadir
puede calcularse con facilidad a través de la siguiente fórmula :
Vlejía = c * Vagua a tratar / (x * 3,17)
Si la concentración se ha expresado en mg/l, el resultado obtenido viene en ml.
A modo indicativo o de recordatorio, el volumen de una gota es de unos 0,2 ml, y 1 ml
equivale a 0,001 l.
c) Cómo producir hipoclorito de sodio localmente
Fuente : Antenna Technologies
Existe un procedimiento reciente (2009), sencillo y poco costoso que permite elaborar por
uno mismo una solución de hipoclorito localmente, sea para uso familiar, en un centro
comunitario o en un ambulatorio. La fundación suiza Antenna Technologies ha puesto a
punto el WATA, un pequeño aparato que funciona según el principio de la electrolisis y
que, a partir de agua clara, sal y electricidad (una batería de automóvil o solar son
suficientes), transforma la sal disuelta del cloruro sódico en hipoclorito.
El modelo pequeño de este dispositivo puede producir un litro de hipoclorito cada hora, es
decir, permite tratar 4.000 litros de agua al día, una cantidad que puede abastecer a entre
150 y 200 personas, a un precio de unos 45 euros por aparato.
En la actualidad, este procedimiento se utiliza en una cincuentena de países. Su ventaja es
que, al contrario que la mayoría de productos clorados, permite la producción local, lo que
abarata su coste, y funciona durante largos periodos de tiempo (unas 20.000 horas en
principio).
d) Cómo realizar una decantación y un tratamiento químico de manera simultánea
Existen productos que permiten realizar simultáneamente una decantación por floculación
(como el alumbre y las semillas de Moringa oleifera) y tratar el agua. Hay dos principales,
cuyo uso está muy generalizado : PUR (Purifier of Water) y Watermaker. Su eficacia es
casi idéntica. Permiten potabilizar el agua lodosa, pero son caros. Estos dos métodos (PUR
y Watermaker) son algo más complicados de utilizar que los mencionados anteriormente.
Cómo utilizar PUR (de la compañía Purifier of Water)
Las bolsitas de PUR son fabricadas por la empresa Procter & Gamble, y su precio es de
unos 10 centavos de dólar por unidad. Contienen 4 g y permiten tratar 10 l de agua. Se
vierte el contenido de una bolsita en un cubo de 10 l. Se mezcla durante 5 minutos para
favorecer la acción de floculación del producto químico, y a continuación se deja reposar
durante otros 5 minutos. Si el agua no está lo suficientemente clara, se repite esta etapa.
Después se filtra el contenido del sobre con ayuda de un tejido adecuado sin agujeros
(preferiblemente algodón). Tras 20 minutos de espera, el agua puede beberse. Si está
amarilla, no hay que beberla.
Cómo utilizar Watermaker (de la
compañía Watermakers)
Las bolsitas de Watermaker están disponibles en varios formatos (5 g para 20 l o 2,5 g para
10 l).
Se vierte el contenido de la bolsita en un cubo de agua con el volumen adecuado. Se mezcla
durante 5 minutos para favorecer la acción de floculación del producto, y a continuación se
deja reposar durante 15 minutos. Se filtra el agua con un tejido adecuado. El agua puede
beberse inmediatamente. Si está amarilla, no debe consumirse.
Existe un nuevo producto cuya utilización es muy fácil y sencilla : el AQUAPURE.
Se comercializa en forma de pastillas bicapa de doble
cara que llevan a cabo de manera sucesiva una doble acción de clarificación y desinfección
del agua. La primera está formada por sulfato de hierro, un coagulante ; la segunda, por
dicloroisocianurato de sodio, destinado a la cloración y la desinfección del agua.
La pastilla Aquasure reúne estos dos productos en un mismo soporte, separándolos
mediante un producto que impide que la segunda capa comience a actuar cuando la primera
se disuelve para provocar la floculación (para que la cloración sea eficaz, es necesario que
el agua ya esté clara) y la lleva hasta la superficie mientras se disuelve para permitir que
entre en acción la cloración.
La tasa de cloro remanente final tras el tratamiento estaría entre 0,5 y 1 mg/l, cantidad que
se corresponde con las normas que rigen esta materia.
Una pastilla permite tratar 200 litros de agua, pero no puede eliminar la materia orgánica a
concentraciones muy bajas, como los pesticidas. En la actualidad, el producto se vende en
kits que contienen 6 kg de pastillas (unas
150), lo cual se considera que corresponde a las necesidades en caso de emergencia de una
población de 1.000 personas durante 5 días (tomando como base 5 l de agua por persona y
día), además del material : un depósito flexible de 1 m3, una bomba (4 a 5 m3/h), un
dispositivo agitador, un colector de 4 grifos, varios metros de tuberías, un turbidímetro y un
pequeño aparato para la medición del cloro.
El kit básico de 6 kg cuesta 3.500 Euros, impuestos incluidos (precio de salida de una
fábrica cercana a St. Etienne, en Francia). Un kit de 12 kg de pastillas cuesta 4.300 euros, y
el de 18 kg, 5.000 euros. La caducidad del producto es de 2 años, lo que facilita su
almacenamiento.
Este producto, muy adecuado para situaciones de emergencia, sobre todo durante los
primeros días, mientras se espera la reparación o la llegada de material de tratamiento
pesado, está siendo investigado y transformado para adaptarlo a las necesidades familiares.
6) Dificultades especiales, soluciones y medidas de precaución para ellas
Los productos clorados pueden ser dañinos en caso de contacto con los ojos. Deben
almacenarse fuera del alcance de los niños y los animales, en un entorno seco y protegido
del sol.
El cloro puede conferir al agua un sabor ligeramente desagradable. Esto se puede
solucionar parcialmente agitando con vigor el agua tratada en una botella, con el fin de
disolver un poco de aire en ella y darle un sabor más natural. También se puede poner en
una nevera durante unas horas.
Los recipientes utilizados en cada etapa del tratamiento deben estar limpios.
Sin embargo, lo ideal no es clorar o desinfectar el agua, sino tomar todas las medidas de
prevención necesarias para evitar la contaminación del agua. La gente no debe
considerar la cloración como una especie de medicamento ni que el agua clorada carece del
riesgo de volver a contaminarse.
Es importante sensibilizar previamente a la población sobre los problemas de
higiene y de salud, para que comprenda bien las razones y los métodos de intervención y
cambie su comportamiento si es necesario. Sea cual sea el método utilizado, la cloración no
debe preceder a estas campañas de educación sanitaria, sino ser una continuación de ellas.
7) Observación : ¿La cloración debe tener un carácter individual o
colectivo ?
La elección depende sobre todo de la situación y el contexto de la región o aldea.
En una aldea, el tratamiento suele realizarse de manera colectiva, lo cual resulta también
más conveniente (por ejemplo, directamente en los pozos, utilizando diversos sistemas,
como el de los recipientes cloradores difusores de cloro situados en el fondo, aunque
prestando atención a que esto no se traduzca en un relajamiento de la población en materia
de higiene y salud, o la distribución/venta en lugares adecuados de productos clorados
comprados al por mayor por la comunidad).
Pero en zonas rurales con viviendas dispersas, los sistemas individuales o familiares
parecen mejor adaptados y capaces de modificar los comportamientos de forma duradera.
8) Ventajas e inconvenientes principales
a) Ventajas
- El tratamiento es rápido y poco costoso, y su puesta en práctica, relativamente sencilla.
Hay una interesante variedad de posibilidades.
- Puede utilizarse a escala individual, familiar o colectiva.
- Normalmente, el agua tratada por cloración está protegida frente a microorganismos y
gérmenes durante unos días.
b) Desventajas
- La fiabilidad de estos tratamientos es buena, pero puede fallar.
- Los productos no están disponibles en todas partes, y en ocasiones las indicaciones sobre
concentraciones no son seguras.
- Tratar cantidades grandes de agua resulta difícil.
- La dosis de cloro no es siempre fácil de determinar.
- La cloración del agua puede crear subproductos (compuestos organoclorados)
considerados nocivos desde el punto de vista sanitario.
9) Alternativas a la cloración
Algunos países, como Canadá, desean reducir las cantidades de estos subproductos. Es
posible hacerlo combinando la cloración con otros métodos, entre los que destacan :
- La ozonización, producida por una corriente eléctrica de alta intensidad que atraviesa el
agua y muy eficaz contra los microbios, pero sin un efecto protector remanente como el del
cloro utilizado en las canalizaciones. Por ello hay que añadir una pequeña cantidad de este.
- El tratamiento por rayos ultravioletas (ver ficha E20), aunque es más costoso, su
implantación resulta más difícil y carece de efecto protector remanente.
- El uso de cloraminas, que originan menos subproductos ; no son eficaces contra todos los
microbios, aunque pueden serlo para la desinfección secundaria de la red.
Agua tratada por cloro -agua potable
Agua tratada es aquella que se utiliza para las diferentes actividades del
ser humano. Puede ser de uso diario como: lavar trastes, ropa, patios,
coches, bañarte, regar plantas, etc. O se puede usar para las industrias
como la agricultura, donde se utiliza para riego y para dar de beber a los
animales, por solo poner un ejemplo, existen muchas más industrias que
hacen uso del agua tratada.
Cabe señalar que el agua tratada está libre de contaminantes que
pudieran causar algún daño a la salud de los animales o a las personas.
Agua potable es exclusiva para el consumo humano, es decir, es la que
bebes, y la que se utiliza para cocinar en tu casa. También la utilizan los
establecimientos de comida rápida y restaurantes.
En muchas ocasiones los restaurantes y franquicias cuentan con una
planta de tratamiento de agua potable. Estas plantas suelen tener un
proceso que aseguran descontaminar toda el agua que procesan y
deben contar con un lineamiento marcado por la CONAGUA y la
SEMARNAT.
De no cumplir con las normas, estos establecimientos se verían en serios
problemas porque la salud de las personas que consumen sus alimentos
estaría en riesgo. He aquí la importancia de NO consumir alimentos en
establecimientos que estén en la calle, su limpieza es dudosa.
El agua potable tiene ciertas características que la hacen ideal para su
consumo y a continuación las conocerás.
Las plantas pueden generar agua para consumo ¿
¡Por supuesto! Aunque el proceso lleva un poco más de tiempo, el agua
resultante es completamente segura para su consumo. Recordemos que
estas plantas en particular deben seguir normas que promueven en todo
momento la seguridad de quien la vaya a consumir.
Cualquier persona puede tener una planta de tratamiento de agua, desde
un importante empresario que construirá un restaurante o centro
comercial, hasta un padre de familia que busque tener agua potable en
casa en todo momento.
Existen plantas de tratamiento domésticas que benefician a toda la
familia con agua limpia y segura y no solo eso, también brindan un
beneficio extra al disminuir costos por comprar agua.
Invertir en una planta de tratamiento de agua puede resultar intimidante
al principio, pero te darás cuenta que a largo plazo, los beneficios son
mayores. Una planta de tratamiento de agua tiene una larga vida y
puede procesar miles de litros de agua, evitándote los molestos cortes
de agua.
En este punto Eco-Intellutions tiene un valor agregado para ti que no
debes olvidar, al construir tu planta de tratamiento de agua con nosotros,
puedes recibir recibes mantenimiento de por vida y si en algún
momento necesitas una refacción para tu planta, nosotros podemos
conseguirla.
Lo importante en todo momento es contar con agua limpia y saber cuidar
de ella, ya que su desperdicio y el mal uso que se le ha dado hasta ahora
ha puesto en riesgo a todos. No olvides que este recurso es vital,
bastarían solo días para que todo lo que conoces ahora poco a poco
fuera perdiendo vida.
En Eco-Intellutions estamos comprometidos contigo y con el medio
ambiente, nos comprometemos a brindarte un servicio de excelencia que
te asegure recibir el agua que mereces, agua limpia en todo momento y
si deseas construir una planta de tratamiento para agua potable, también
la tendrás.
El medio ambiente es otro motivo que nos impulsa a seguir trabajando,
estamos comprometidos a seguir construyendo plantas de tratamiento y
que a su vez, nos ayuden a eliminar la contaminación que hemos
generado, el planeta es de todos y todos debemos hacer algo para cuida
de él.
APLICABILIDAD
El cloro es el desinfectante más usado para el tratamiento del agua
residual doméstica porque destruye los organismos a ser inactivados
mediante la oxidación del material celular. El cloro puede ser
suministrado en muchas formas que incluyen el gas de cloro, las
soluciones de hipoclorito y otros compuestos clorinados en forma sólida o
líquida. Algunas de las alternativas de desinfección incluyen la
ozonización y la desinfección con radiación ultravioleta (UV). La
selección de un desinfectante adecuado para una instalación de
tratamiento depende de los siguientes criterios:
• La capacidad de penetrar y destruir los gérmenes infecciosos en
condiciones normales de operación. • La facilidad y seguridad en el
manejo, el almacenamiento y el transporte. • La ausencia de residuos
tóxicos y de compuestos mutagénicos o carcinógenos. • Costos
razonables de inversión de capital y de operación y mantenimiento (O/M).
Procesimiento
https://tratamientodeaguasresiduales.net/que-es-el-tratamiento-de-aguas-
residuales/
Etapas del proceso de tratamiento
Es bien sabido que las grandes ciudades o centros urbanos del mundo producen una
gran cantidad de aguas negras. Esto como consecuencia de las diversas actividades
humanas como la agricultura, ganadería, industrias y las distintas actividades
domésticas. Por esta razón, es indispensable que se lleve a cabo un proceso de
tratamiento de aguas residuales con el cual se logra la desinfección para garantizar
la calidad del agua para su reutilización.
Etapas del proceso de tratamiento de aguas
residuales
El proceso de tratamiento de aguas residuales está conformado por varias etapas.
Estas son:
Etapa preliminar
Se llama preliminar porque es la antesala del tratamiento de depuración que las
aguas residuales recibirán. Este proceso cumple las funciones de regular y medir el
caudal de agua que ingresa a la planta. Además, en este tratamiento se remueven los
sólidos flotantes de gran tamaño, la arena y la grasa presentes en las aguas negras.
Estos agentes indeseables son eliminados mediante un proceso de filtración, siendo
este indispensable para el correcto desarrollo de esta etapa. En este proceso, el agua
residual es preparada para facilitar dicho tratamiento. Esto con el fin de resguardar la
instalación y evitar daños a los equipos usados en las distintas operaciones y
procesos que conforman el sistema de tratamiento.
Además, se puede realizar una pre-aireación, con la cual se logra la eliminación de
compuestos volátiles que se encuentran presentes en el agua residual. Estos tienen la
característica de ser malolientes y aumentar el contenido de oxígeno en el agua. Al
realizar este proceso, se disminuye la producción de desagradables olores en las
próximas etapas del tratamiento de aguas residuales.
Etapa primaria
El objetivo de este tratamiento es la eliminación de los sólidos en suspensión. Este
se realiza por medio de un proceso de sedimentación simple por gravedad o asistida
por sustancias químicas. El agua residual es depositada en grandes estanques
decantadores y queda retenida allí de 1 a 2 horas.
Se le agregan compuestos químicos como aluminio, polielectrolitos floculantes y
sales de hierro para completar el proceso. Además, se logra la precipitación del
fósforo, los sólidos en estado de coloides en un 70% o en suspensión muy finos.
Este proceso es desarrollado a través del uso de maquinaria hidráulica, por lo que se
le reconoce como tratamiento mecánico.
Etapa secundaria
Los objetivos principales de esta etapa es eliminar la materia orgánica en estado
coloidal y en disolución a través de un proceso de oxidación de naturaleza biológica.
También, la degradación de sustancias del contenido biológico presente en el agua
residual causado por desechos humanos.
Dentro de esta etapa se encuentra los procesos aeróbicos y anaeróbicos y físico-
químico como la floculación. Estos disminuyen gran parte de la demanda biológica
de oxígeno y remueven las cantidades extras de sólidos sediméntales.
Etapa terciaria
Esta es la etapa final del tratamiento de aguas residuales. En ella se realizan una
serie de procesos, entre ellos la eliminación de agentes patógenos como bacterias
fecales y de los nutrientes. Estos procesos aumentan a estándares requeridos la
calidad del agua para ser descargada en mares, ríos, lagos y demás cuencas
hidrográficas.
Métodos del proceso de tratamiento de aguas
residuales
Existen distintos métodos para el tratamiento de aguas residuales. Entre estos están:
Métodos físicos: consisten en la separación física de sólidos grandes. Los
métodos físicos dependen de las propiedades físicas de los contaminantes
como su peso específico, tamaño de las partículas, viscosidad, etc. Entre los
métodos usados están la sedimentación, filtración, regulación, flotación, etc.
Métodos químicos: dependen de las propiedades químicas de los
contaminantes o de los reactivos incorporados. Entre los métodos usados
están la precipitación, coagulación, procesos electroquímicos, intercambio
iónico, desinfección, oxidación, neutralización, etc.
Métodos biológicos: se usan reacciones bioquímicas para eliminar
contaminantes coloidales o solubles. Estos procesos pueden ser aeróbicos o
anaeróbicos como lagunas aireadas, lodos activados, biodiscos, zanjas de
oxidación, filtro percolador.
Tratamiento primario de aguas residuales
Este tratamiento consiste en un conjunto de métodos físicos-químicos que son
aplicados con el fin de reducir el nivel de contaminación y del contenido de
partículas en suspensión del agua. Estas partículas en suspensión pueden ser
flotantes o sedimentables. Dependiendo del objetivo que se quiera lograr se emplea
un sistema de filtro o flotación.
Los sistemas de flotación son empleados para excluir materiales sean por aire o gas
disuelto. Por otro lado, los sistemas de filtración se emplean para extraer los sólidos
gruesos del agua residual.
Entre los métodos usados en este primer tratamiento de depuración de aguas
residuales están:
Sedimentación: es el proceso por el cual las partículas se hunden al fondo
debido a la acción de la gravedad. Se pueden eliminar los sólidos que el agua
contiene hasta un 40%. Este proceso es realizado en unos estanques llamados
decantadores.
Flotación: radica en retirar las grasas, espumas y aceites que se encuentran
en la capa superficial del agua debido a la baja densidad que estos tienen.
Asimismo, se pueden eliminar partículas de baja densidad, para esto se
inyectan burbujas de aire lo que facilita su ascensión. Con este método
pueden eliminarse hasta un 75% de las partículas suspendidas. Este proceso
se lleva a cabo en otros tanques llamados flotadores por aire disuelto.
Neutralización: radica en la normalización del pH, en otras palabras,
ajustarlo al valor del agua que es típicamente en el rango de 6-8,5. En el caso
de aguas residuales ácidas (pH bajo) como aquellas que contienen metales
pesados se le agregan sustancias alcalinas (pH alto) para aumentar el pH del
agua. En aguas residuales alcalinas, por el contrario, suele usarse CO2 para
que disminuya el pH del agua hasta los valores normales.
Tratamiento secundario de aguas residuales
Este tratamiento consiste en un conjunto de métodos biológicos que tienen el
objetivo de eliminar la materia orgánica que se encuentra en las aguas residuales.
Estos métodos consisten en el trabajo que realizan algunos microorganismos y
bacterias el cual se basa en transformar la materia orgánica en biomasa celular,
gases, energía y agua. La eficacia de este tratamiento es de 90%.
Dentro de este tratamiento se llevan a cabo diversos procesos aeróbicos y
anaeróbicos.
Aeróbicos
Son realizados en presencia de oxígeno, siendo indispensable introducirlo en los
tanques donde se encuentran las aguas residuales. Durante esta etapa sucede parte de
la degradación de la materia orgánica, de la cual se desprende CO2 y agua. También
ocurre la eliminación de los productos nitrogenados.
El amonio, procedente del nitrógeno altamente tóxico, en una reacción denominada
nitrificación se transforma en nitrato. Por su parte, el nitrato, a pesar de ya no ser
tóxico, es una forma asimilable del nitrógeno. Este podría causar una propagación de
algas, así como el enriquecimiento en nutrientes de las aguas en el medio receptor.
Mediante la desnitrificación este es convertido en nitrógeno y es liberado a la
atmósfera.
Anaeróbicos
Son realizados en ausencia del oxígeno. Durante este proceso suceden reacciones
fermentativas donde la materia orgánica es transformada en energía, dióxido de
carbono y metano.
Algunos de los métodos aerobios y anaerobios de depuración de aguas residuales
son:
Lodos activos: este proceso aeróbico consiste en agregar grumos o flóculos
de materia orgánica con microorganismos al agua residual y constantemente
infiltrar oxígeno para producir las reacciones.
Filtros verdes: son cultivos que son regados con aguas residuales, por tener
la capacidad de absorber sus compuestos.
Lechos bacterianos: es un proceso aeróbico, que consiste en unos soportes
donde están los microorganismos. El agua residual es echada en pocas
cantidades para mantener así las condiciones aeróbicas.
Digestión anaeróbica: es un proceso anaeróbico que es realizado en tanques
completamente cerrados. Se usan principalmente bacterias que producen
metano y ácido cuando degradan la materia orgánica.
Todo sobre el uso y recomendaciones para la desinfección del agua
residual tratada
El cloro en sus múltiples formas ha sido usado durante mucho tiempo con propósitos de
sanitización del agua, al punto que en la percepción común de la gente es sinónimo de
inocuidad bacteriana o incluso de agua potable. En este post veremos el otro ámbito en el que
se usa, con fines similares pero circunstancias muy diferentes: el tratamiento terciario del agua
residual.
El cloro en sí es un gas de tono amarillento y sumamente irritante para las mucosas, al grado
que la exposición directa a este por unos minutos puede ser letal. Aplicar el gas cloro
directamente al agua puede ser económico por el costo del insumo, pero por los riesgos de
manipulación requiere equipo de seguridad y procedimientos sofisticados que sólo lo hacen
práctico a gran escala.
Si se bombea gas cloro en el agua y permanece en contacto con ella se generarán el ion
hipoclorito y el ácido hipocloroso, ambos capaces de oxidar y corroer la materia orgánica y los
microorganismos. El ácido hipocloroso tiene mayor poder desinfectante que el ion hipoclorito
por lo que elimina patógenos más variados y en menos tiempo. La proporción de ácido
hipocloroso e hipoclorito que existe en el agua depende del pH. A pH de 7,5 los dos coexisten
en proporción similar: a pH menor predomina el ácido hipocloroso y a pH mayor, el ion
hipoclorito.
La rapidez y efectividad de acción del cloro dependen del pH
Consideraciones al momento de clorar el agua
Tras una búsqueda rápida en la red puede averiguar que una solución de cloro puede matar una
población entera de E. coli en poco más de un minuto, lo que es posible en agua cristalina. Sin
embargo en agua residual, la desinfección es más complicada y el cloro necesita más tiempo
para reaccionar. Algunos factores que influyen en ello son:
1. El agua residual doméstica contiene materia orgánica en buena cantidad que también es
susceptible de oxidarse. El cloro no discrimina entre bacterias y materia orgánica
corriente, así que reaccionará y se consumirá con ambos: si la materia orgánica abunda,
el cloro se desperdiciará reaccionando con ella y una cantidad significativa de bacterias
sobrevivirá para hacer sentir su presencia en el resultado de coliformes fecales .
2. Los sólidos suspendidos representan una barrera física: si los microorganismos están
resguardados en el interior de las partículas suspendidas, el cloro tardará en penetrar a
través de las ellas para poder matar a los patógenos, y eso si es que persiste en el agua
por el tiempo suficiente.
3. La radiación ultravioleta de la luz solar cataliza la conversión de las formas activas de
cloro en ion cloruro, por lo que una parte del cloro se consume sin reaccionar.
4. Una parte del cloro añadido al agua termina por difundirse a la atmósfera como cloro
gaseoso por lo que se pierde sin reaccionar.
Entonces, si hay cloro en el agua residual
tratada al momento del muestreo de la descarga, ¿se garantiza la ausencia de patógenos en el
análisis microbiológico? de acuerdo a los puntos anteriores, la respuesta que debe esperar es no.
Para asegurar un agua desinfectada hace falta tomar en cuenta factores como el tiempo de
exposición, condiciones del agua, etc.
En la descarga a un cuerpo receptor, el agua descargada se mezclará con más agua, y ya sea por
la dilución o por reacción con otras sustancias la concentración de cloro decae y las bacterias
viables pueden sobrevivir y proliferar: en el muestreo del agua se simula esta situación
neutralizando el cloro de la muestra con una pastilla de tiosulfato en la bolsa estéril.
Recomendaciones para obtener mayor provecho del cloro
Perfeccione sus tratamientos primario y secundario
Como todos los tratamientos terciarios, el cloro sirve mejor cuando se parte de agua intermedia
de buena calidad (baja en materia orgánica y sólidos suspendidos). A peor calidad, más cloro
requerido, mayor gasto y se pierde la garantía de tener agua sin patógenos. Perfeccione sus
tratamientos primario y secundario.
Considere el pH del agua descargada en el tiempo de contacto estimado
Si su agua tiene un pH alto, deberá prolongar el tiempo de contacto del agua con el cloro o
añadir mayor cantidad. Si su pH es significativamente alto, le convendrá algún proceso de
neutralización previo o algún método de desinfección alternativo. Considere el pH del agua
descargada en el tiempo de contacto estimado.
Maneje una dosificación constante y uniforme
Mantener una concentración constante de cloro puede ser un reto si el gasto descargado de agua
residual es variable. Un sistema clorado controlado por bucle de retroalimentación con el
medidor de flujo es ideal: si las variaciones instantáneas de gasto pueden ser grandes, considere
añadir un tanque de ecualización a la salida del tratamiento secundario.
Una bomba de cloro pulsante que opera a muy poco porcentaje de su capacidad ocasionará un
nivel errático de cloro en el efluente, por lo que en este caso es más recomendable diluir el
concentrado de cloro para que la bomba pueda operar a pulsos más frecuentes. Maneje una
dosificación constante y uniforme.
Ventajadas y desventajas del cloro
Ventajas
El cloro es un desinfectante que tiene ciertos limitantes en términos de
salubridad y seguridad, pero al mismo tiempo tiene un largo historial
como un desinfectante efectivo. Antes de decidir si el cloro reúne las
condiciones para su uso por parte de una municipalidad es necesario
entender las ventajas y desventajas de este producto. Ventajas • La
cloración es una tecnología bien establecida. • En la actualidad la
cloración es más eficiente en términos de costo que la radiación UV o la
desinfección con ozono (excepto cuando la descloración y el
cumplimiento con requisitos del prevención de incendios son requeridos).
• El cloro residual que permanece en el efluente del agua residual puede
prolongar el efecto de desinfección aún después del tratamiento inicial, y
puede ser medido para evaluar su efectividad
La desinfección con cloro es confiable y efectiva para un amplio espectro
de organismos patógenos. • El cloro es efectivo en la oxidación de ciertos
compuestos orgánicos e inorgánicos. • La cloración permite un control
flexible de la dosificación.
• El cloro puede eliminar ciertos olores molestos durante la desinfección.
Desventajas
• El cloro residual, aún a bajas concentraciones, es tóxico a los
organismos acuáticos y por ello puede requerirse la descloración. •
Todas las formas de cloro son muy corrosivas y tóxicas. Como
consecuencia, el almacenamiento, el transporte y el manejo presentan
riesgos cuya prevención requiere normas más exigentes de seguridad
industrial. • El cloro oxida ciertos tipos de materiales orgánicos del agua
residual generando compuestos más peligrosos (tales como los metanos
trihalogenados [MTH] ). • El nivel total de sólidos disueltos se incrementa
en el agua efluente. • El cloro residual es inestable en presencia de altas
concentraciones de materiales con demanda de cloro, por lo cual pueden
requerirse mayores dosis para lograr una desinfección adecuada. •
Algunas especies parásitas han mostrado resistencia a dosis bajas de
cloro, incluyendo los oocistos de Cryptosporidium parvum, los quistes de
Entamoeba histolytica y Giardia lamblia, y los huevos de gusanos
parásitos. • Se desconocen los efectos a largo plazo de la descarga de
compuestos de la descloración al medio ambiente.
Mitos y realidad
Mito. El agua tratada es dañina para el ser humano.
Realidad. El agua tratada sirve para usarse en ámbitos que ayuden al
ser humano, como: lavar trastes, regar plantas, lavar ropa, limpiar
superficies, limpiar autos y entre muchas actividades más.
Mito. El agua que recibe tratamiento puede beberse directamente.
Realidad. Depende mucho del tratamiento que reciba el agua, si recibe
uno exclusivo para agua potable, sí puede beberse. Si no es tratada para
esta situación NO puede ser de consumo humano.
Mito. No se pueden eliminar todos los contaminantes del agua a tratar.
Realidad. El agua tratada lleva un proceso que asegura la eliminación de
todos los agentes que podrían ser dañinos para el ser humano,
ecosistemas y animales.
Mito. ¿El agua tratada puede recibir muchos tratamientos?
Realidad. Depende mucho de los contaminantes que contenga el agua,
pero sí puede tratarse varias veces y en todas las ocasiones el agua
procesada termina libre de contaminantes.
Mito. Contar con agua procesada es costoso.
Realidad. Al inicio solo deberás hacer una inversión para tener agua
limpia en todo momento, esto es un beneficio muy importante, ¿por qué?
Porque evitas pagar por traslados de agua, pagos anules por consumo
de agua limpia (agua y predio, impuestos anules en México).
Mito. El agua tratada tiene mal olor y tiene un color diferente al agua
natural.
Realidad. Al recibir un tratamiento, el agua residual se puede eliminar
todo ese aroma desagradable que se percibe cuando es tomada
directamente de la llave. Además, se puede eliminar el color amarillento
que a veces se presenta.
Mito. Todas las aguas residuales son iguales y todas pueden recibir el
mismo tratamiento.
Realidad. Existen varios tipos de aguas residuales, como: aguas
negras, aguas grises, aguas pluviales y cada una debe tener un
proceso diferente. Todo este tratamiento depende de los agentes
contaminantes que haya en el agua, no se le puede dar el mismo
tratamiento al agua residual proveniente del hogar que al agua con
residuos desechados por un restaurante.
Mito. El agua tratada puede causar algún tipo de daño a la piel del ser
humano.
Realidad. El agua tratada puede usarse sin ningún problema para
actividades cotidianas de las personas, como riego, lavar trastes, la
agricultura etc. El agua tratada NO es para consumo humano, no es
agua potable, a menos que se le dé el tratamiento correspondiente.
Mito. El agua tratada también contamina los ecosistemas.
Realidad. El agua que ha recibido un tratamiento puede volver a ríos,
mares y lagos sin que ésta contamine.
Mito. Las plantas de tratamiento no ayudan a revertir la contaminación
del agua en el mundo.
Realidad. Aunque hasta ahora las plantas PTAR son pocas, esta opción
es una de las mejores para detener la contaminación de los mantos
acuíferos. Se necesita hacer una inversión en los gobiernos que permita
la construcción de estas plantas, que en conjunto sin duda son la
solución a este mal
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