LA ESTRUCTURA LESGISLATIVA DEL DELITO DE TRAFICO DE DROGAS Y SU
REPERCUSIÓN EN LA SOCIEDAD
López Chunga, Tania Lisseth1
Resumen:
El presente artículo pretende analizar la Estructura Legislativa del Delito de Tráfico de
Drogas en el Perú, debido a que su incidencia es internacional, es decir que es un
problema social que afecta a toda la sociedad; además se analizara el delito de
narcotráfico a la luz de nuestra normativa peruana, así como la del derecho
comparado, lo cual nos permitirá tener un concepto amplio acerca de este delito, que
con el paso del tiempo afecta gravemente la salud física y metal del ser humano y
además debilita el ius puniendi del Estado, es decir la facultad para generar sanciones,
debido a que las organizaciones criminales van perfeccionado su actuar delictivo, con
el objetivo de evitar su persecución penal y de este modo se convierte la
comercialización de drogas en una de las causas principales de la inseguridad
ciudadana.
Introducción:
El desarrollo de este trabajo de investigación ha tenido como principal motivación el
analizar la estructura normativa del delito de tráfico de drogas, considerado como el
delito más degradante debido a que atenta contra la salud pública y no discrimina
edades para su consumo y comercialización, siendo el objetivo principal de estudio
examinar la estructura legislativa del delito de tráfico de drogas en el Perú, durante los
últimos cinco años.
Para esta investigación he hecho uso del método sistemático jurídico el cual ha sido
útil para analizar de manera conjunta la normativa que nos ofrece nuestro
Ordenamiento Jurídico Penal, lo cual nos permitirá arribar a la mejor conclusión, la
técnica desarrollada para el desarrollo del articulo has ido la de análisis documental
debido a que se tuvo como referencias investigaciones anteriores para tener como
respaldo el marco teórico y poder realizar el recojo de la información.
Conviene destacar, lo que sucede en la sociedad actual es que el consumo de estas
sustancia o estupefacientes se realizan a gran escala de una amera indiscriminada
provocando secuelas tales como : violencia, asesinatos por encargo, sicariato y lo pero
aun es el delito de trata de personas, lo cual son delitos conexos a la comercialización
de drogas, los cuales el control del estado no puede hacerles frente, ay que estas
organizaciones manejan un arsenal de armas y además tienen protección debido a
sus conexiones con el poder.
No cabe duda que la situación actual del narcotráfico revela otras conductas delictivas,
constituyéndose en unos de los problemas con mayor repercusión en la sociedad.
1
Estudiante del ciclo de la Escuela Profesional de Derecho de la Universidad Señor de Sipán. E-mail: …..
1.- Aspectos preliminares
1.1.- Conceptos doctrinales
La palabra Droga, es un término generalmente usado en la rama de la
medicina, pues al determinarse como enfermedad puede ser tratada o curada
de manera óptima. Para la sociedad las drogas son significado de sustancias
con contenidos diversos los cuales pueden alterar el comportamiento humano,
en donde entran en estado de relajación, evitando el desarrollo estable del
cerebro, pues este no actúa de manera normal (Miranda, 2016, p. 27).
Existen varios tipos de drogas los cuales se utilizan de distintas maneras, todas
con el mismo fin de alterar el metabolismo del ser humano, ocasionando en
muchos el deseo de seguir consumiendo estas sustancias, consecuentemente
existen drogas admitidas por la sociedad las cuales tienen consumo habitual
tale como el alcohol y el tabaco, por último, al ver que esta clase de insumos
son perjudiciales para la salud, algunas drogas se encuentra prohibidas para la
mayor parte de la población, siendo tema de debate para la sociedad, pues
existen personas que están de acuerdo con el consumo general de están
sustancias (Lecca, 2012, p. 121)
Cabe mencionar que a nivel doctrinal se han establecido dos clases de drogas,
según los efectos que provoca. Así, son “drogas duras” las que generan o
pueden generar estragos graves en el organismo humano que las consume, y
que además pueden propiciar dependencia. Por contrapartida, las “drogas
blandas” son las que no ocasionan los graves efectos descritos, y que no
ocasionan el síndrome de abstinencia.
Según el Diccionario de la Real Academia Española, el término “droga" alude
en primer lugar a un sentido común o cotidiano, definiéndolo como aquélla
sustancia mineral, vegetal o animal, empleada en medicina, industria o bellas
artes. En segundo lugar, se define como la sustancia o preparado
medicamentoso de efecto estimulante, deprimente, narcótico o alucinógeno.
Seguidamente encontramos la definición médica, la cual señala como droga a
toda sustancia que modifica funciones al ser introducida en un organismo vivo.
Definición que por su generalidad no será tomada en cuenta para este trabajo,
ya que a través de ella quedaría incluido dentro del concepto de droga,
cualquier alimento y producto químico
Tal como señala el autor ARIAS B. (2012), la diferencia entre estupefacientes y
psicotrópicos se encuentra en la forma en que actúan. Los primeros provocan
adormecimiento u obnubilación y la pérdida de la sensibilidad; entre ellos
pueden citarse cannabis, cocaína, heroína y opio. Los segundos pueden
producir un estado de dependencia y estimulación o depresión del sistema
nervioso central, teniendo como resultado alucinaciones o trastornos de la
función motora, del juicio, del comportamiento o estado de ánimo. Entre ellos
están los sedantes, tranquilizantes, anfetaminas, etc.
2.- El tráfico ilícito de dogas
Es un fenómeno que subsiste porque es muy lucrativo y porque existe un mercado por
satisfacer; es por ello que de manera acertada el doctor Prado Saldarriaga hace
hincapié en el carácter funcional del problema de la droga que no es sólo un problema
de consumo indebido o de sólo tráfico ilícito, sino que son ambos.
Mientras haya tráfico ilícito habrá farmacodependencia y viceversa, son facetas del
mismo problema.
Siguiendo al autor PEÑA, F. (2013), señala que la legislación nacional sanciona
conductas antijurídicas como producción, elaboración, tráfico, comercialización y micro
comercialización, caracterizadas por ser peligrosas para la salud, o incluso para la
propia vida. Es necesario proteger estos bienes también ante agresiones producidas
por el uso o consumo de estas sustancias.
La determinación del bien jurídico protegido ha sido polémica, habiéndose planteado
en un primer momento como objeto de protección los intereses culturales o morales
del Estado. Aun así, pese a que los intereses mencionados son dignos de protección y
se encuentran protegidos por los tipos penales, es la salud pública el bien jurídico que
se configuró como objeto de protección de la normatividad penal sub análisis.(Pág. 74)
3.- Normatividad vigente
Determinacion del marco legal, , en el artículo 296 de Código Penal Peruano, regula
que:
“El que posea drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas para su
tráfico ilícito será reprimido con pena privativa de libertad no menor de seis ni mayor
de doce años y con ciento veinte a ciento ochenta días-multa” .
Podemos afirmar que el artículo 296° del Código Penal está dedicado a la descripción
del tipo básico del delito de tráfico ilícito de drogas. Constituye la norma penal matriz o
genérica que define qué actos configuran dicho delito.
En tal sentido, si se quiere, esta disposición representa las características mínimas de
tipicidad y antijuricidad que demanda la ley para que un comportamiento pueda ser
reprimido como tráfico ilícito de drogas
El delito de tráfico ilícito de drogas permite acopiar medios de prueba aplicando las
legislaciones antidrogas como el Decreto Ley Nº. 22095 del 21 de febrero del 78 (Ley
General de Drogas), Decreto Legislativo Nº 824 del 26 de abril de 1996 (Ley de Lucha
Contra el Narcotráfico).
Además se tiene la Ley Nº. 28002 del 16 de junio de 2003 (incorpora el Código Penal
otras drogas ilegales como el éxtasis y el terokal, asimismo modifica las cantidades de
drogas para posesión punible y no punible).
Según sostiene FRISANCHO, M. (2007) La posesión para el tráfico sancionada en el
párrafo segundo del artículo 296 tiene en la actividad de los denominados “burriers” o
“correos de la droga” un claro campo de aplicación58. Señala que tanto la Corte
Suprema como Salas Penales han de trabajar por establecer un criterio uniformizado,
basado en los principios de lesividad y proporcionalidad del Derecho Penal.
Por su parte el Nuevo Código Procesal Penal en su Art. 341, también permite la
ejecución de operaciones encubiertas, trabajos de inteligencia, compras controladas o
simuladas de drogas, procesos de colaboradores, investigaciones financieras,
entregas vigiladas, escucha telefónicas y grabación de las conversaciones, y la
participación de personas civiles como Agentes Especiales, considerándose estas
normas las herramientas jurídicas más importantes para la lucha Antidrogas.
Apreciar el marco jurídico que favorece la aplicación de procedimientos especiales
contra el tráfico ilícito de drogas, precisar las características que tipifican este delito y
así determinar la eficacia de las instituciones responsables de prevenir, investigar,
neutralizar y combatir este delito.
4.- El delito de tráfico de drogas en el Perú
A lo largo del tiempo, siempre ha existido una discrepancia entre las personas que
están a favor y en contra de legalizar el consumo de drogas. La legislación peruana ha
realizado variaciones en la tipificación que habla acerca de la posesión no punible de
drogas, todo esto debido al crecimiento del consumo, en los jóvenes. La dificultad que
se tiene al instante de interpretar la norma con respecto a la posesión impune, es
encontrar el hecho proviene de la comercialización, pues se debe tener en cuenta la
correlación peso-dosis, pureza y la aprehensión del mismo; dejando a la fiscalía y al
poder judicial el trabajo de elaborar una interpretación coherente del significado que
contienen estos componentes (Minaya, 2014, p. 35).
De acuerdo con la opinión del autor BACIGALUPO E. (2004) La legislación peruana
contrae muchas normas sectorizadas en la calificación del delito de tráfico ilícito de
drogas, las cuales contraen una diversidad de conflictos, por lo que vuelve monótona
la investigación, siendo la carga procesal una de las maneras de evitar el culmino de
procesos complejos, por otra parte, la incorporación del nuevo código procesal penal
para todos los delitos, pues resulta necesario para cumplir con el principio de celeridad
procesal (pág. 231).
En Perú, las referencias con respecto a este tema son variables, puesto que en
ocasiones se determina de manera clara el tráfico ilícito de drogas, mientras que en
otras situaciones, se determina con exactitud el consumo personal de la marihuana,
siendo un tema controversial, el cual se ha vuelto mediático y aun no se encuentra
definidos los parámetros concretos del mismo, otorgándole al juez un criterio para
resolver (Díaz, 2016, p. 121).
En Lima existe un consumo en crecimiento de la marihuana, asimismo, esto implica
contraponer la norma; la detención policial también es importante en estos momentos,
por ser inconsistente determinar si es comercialización o consumo personal del
mismo, lo cual se convierte en un tema anecdótico (Kuhn, C. et al, 2006, p. 50).
En el Callao existe incomodidad con respecto a la comercialización y al consumo. Se
tiene tanta referencia de actos delictivos en dicha localidad que se presume la compra
y venta de marihuana en la mayor parte de predios. Las referencias acerca de la
impunidad son casi innecesarias, pues la presunción de tráfico ilícito es de manera
real por parte del sistema policial en primera instancia (Cortada, Macbeth y López,
2008, p. 67)
5.- El delito de tráfico de drogas en el derecho comparado
En Argentina es difícil poder determinar cuándo es tráfico y también cuando es
consumo, puesto que debe haber indicios totalmente concretos para la detención del
ciudadano, e incluso cuando existe un allanamiento. Esto ocurre mediante orden del
juez en casos de indicios, no puede determinarse tal situación, aunque se ingrese a la
vivienda del presunto autor del hecho delictivo, (Kapkin, 2017).
La legislación española es muy similar a la peruana, puesto que el código es reflejo en
parte, de lo que es la nación. Asimismo, se determina que la pureza, peso y cantidad
son indispensables para la evaluación de este delito, lo cual resulta difícil de
determinar, por lo que es ciertamente inestable y poco concreto de definir. (Kuhn,
Swartzwelder y Wilson, 2006).
En la doctrina española, Joshi Jubert citado por el autor Lugo Villafana, William. En su
libro titulado “La pluralidad de agentes en el delito de tráfico ilícito de drogas.
Tratamiento doctrinario y Jurisprudencial”, al comentar el artículo 368 del Código Penal
Español, señala que es similar al artículo 296 del Código Penal Peruano, “Lo define
como un tipo alternativo, abierto y progresivo. Es alternativo, porque tipifica distintas
conductas y para su realización sólo se puede cometer una de ellas. Es abierto,
porque no todas las conductas típicas están descritas, puesto que comete delito de
tráfico de drogas desde el que ejecuta actos de cultivo, elaboración y tráfico, como el
que ejecuta cualquier otro acto de promoción, favorecimiento o facilitación del
consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas o las
posea con cualquiera de estos fines. Y, es de progresión delictiva, por contener todas
las fases de afectación del bien jurídico protegido”.
En Colombia existe discrepancia con relación al tema de tráfico e impunidad, puesto
que esta discusión se encuentra en tiempo de debate. La realidad implica que el
consumo y producción seguirán siendo un tema controversial; lo que se busca es
evitar conflictos económico-políticos llegando un fin común, el cual es la seguridad de
la población (Rubio, 2013).
6.- Tráfico ilícito de drogas y su vínculo con las organizaciones criminales
Las organizaciones criminales dedicadas al Tráfico Ilícito de Drogas, escogen a países
tercermundistas o emergentes, como centros productivos de las drogas y sustancias
objeto de su actividad, en términos de mínima inversión, máximo rendimiento y
utilidad.
Siguiendo con los lineamiento otorgados por el autor Gastón, R. A. (2000). En su libro
titulado “Investigación criminal en el delito del tráfico Ilícito de drogas”, señala lo
siguiente las organizaciones criminales se desarrollan porque los estados tiene poca
institucionalidad, lo que permite poder infiltrase rápidamente en sus estamentos, sobre
todo en las agencias de control, a través de prácticas corruptivas; adicionalmente a
ello, se verifica que en las zonas de producción existe poca presencia estatal, y en
algunos casos, marcadas situaciones de injusticia social y de evidentes necesidades
poblacionales insatisfechas oficialmente, lo que origina un caldo de cultivo eficiente
para que dichas organizaciones desarrollen fácilmente sus actividades.
De acuerdo con el autor Aparicio, M. F. (1999). Indica que cuando se trata de la
comercialización del producto, a fin de maximizar la obtención de ingresos, dichas
organizaciones buscan mercados con mayores niveles de ingresos que corresponden
a países desarrollados con economías sólidas, la persecución del narcotráfico es
mayor, por lo que ambos elementos: mayor control y mayor capacidad de gasto por
parte del consumidor, genera que el “producto” se cotice a un elevado precio, pero
siempre alcanzable para el consumidor final. Estados Unidos, Europa y el Asia
Oriental son mercados predilectos de demanda de drogas producidas en América
Latina.
Mientras los actos de producción y tráfico fomentan/promueven directamente el
consumo final, este tipo de posesión ilícita admite la participación intermediaria de
tenedores circunstanciales. Es el caso de los correos de la droga o también llamados
burriers, quienes usualmente no transportan la droga para los consumidores finales,
sino que la trasladan a otros eslabones de la cadena, como vendedores, acopiadores,
distribuidores locales, etc.
Habida cuenta del frecuente pacto entre organizaciones criminales dedicadas al tráfico
ilícito de drogas y las organizaciones subversivas que brindan “servicios” de seguridad
a sus operaciones (fabricación, acopio de droga, laboratorios, aeropuertos). A cambio,
dichas organizaciones terroristas reciben el capital suficiente para financiar sus
recursos (armas, municiones, condiciones logísticas) para ejecutar sus objetivos a lo
largo del país.
7.- El tráfico ilícito de dogas y su repercusión en la sociedad peruana
Los funcionarios encargados de hacer cumplir y aplicar la ley, particularmente los que
luchan contra el tráfico ilícito de drogas, deben tener una conducta y moral
intachables, con el fin de no incurrir en actos de corrupción y ligarse a las
organizaciones criminales
La educación es la forma principal para combatir los delitos vinculados a las drogas, si
se incentiva cultura a la sociedad no existirían inconvenientes entre los limites
pactados por los poseedores no punibles de drogas y las personas que favorecen el
consumo de insumos prohibidos.
El narcotráfico constituye una amenaza para la seguridad interna no sólo de nuestro
país sino de otras naciones consumidoras y productoras. Las enormes utilidades del
narcotráfico y su gran poder desestabilizador hacen que el narcotráfico se haya
convertido en un factor central en la generación de violencia en todo el país.
Por este motivo, el gobierno peruano debe enfocarse en el problema y combatirlo en
las áreas del tráfico, producción, consumo y cualquier otro elemento que apoye dicha
actividad delictiva y por ende amenace las instituciones democráticas y la seguridad
de miles de familias.
Los resultados obtenidos en esta investigación muestra que la vinculación del tráfico
de drogas y su repercusión en la sociedad ,en la realidad es que demuestra temor e
inseguridad por parte de la población, debido a que el índice de comercialización ha
aumentado y de modo que los adolescentes se encuentra inmersos en este problema
que con el paso del tiempo se convierte en una adicción lo que ocasiona muchas
veces es que estos adolescente so cualquier persona consumidor de estas drogas,
destruya su hogar y por ende cause la separación de los miembros de su familia.
Conclusiones:
1. El tráfico ilícito de drogas se ha incrementado considerablemente en los
últimos años; realidad que ha dado lugar al diseño de políticas antidrogas
para desarticular las organizaciones criminales y establecer acuerdos de
trabajo conjunto, programas de desarrollo alternativo, políticas de
interdicción.
2. Es conveniente que se intensifique la realización de procesos educativos de
capacitación y especialización, así como se emplee medios tecnológicos de
última generación y se ejecuten permanentes estrategias para que se
obtengan resultados más favorables contra este mal social; asimismo
debemos formular iniciativas legislativas para enriquecer la normatividad en
materia de lucha contra el TID
Referencias bibliográficas:
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Carmen. Manual de Derecho Penal: Parte Especial. 4ta edición, aumentada y
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