Batán Grande
Batán Grande
Ciclo : II
Turno : Mañana
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DEDICATORIA
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RESUMEN
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ÍNDICE
CAP. I: DATOS INFORMATIVOS
1.1. UBICACIÓN GEOGRÁFICA
1.2. LÍMITES
1.3. ORÍGENES HISTÓRICOS
1.4. POBLACIÓN
1.5. SERVICIOS
1.6. ATRCTIVOS TURÍSTICOS
CAP. II: PLAN DE INVESTIGACIÓN
5.1.1 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
5.1.2 FORMULACIÓN DEL PROBLEMA
5.1.3 JUSTIFICACIÓN
5.1.4 MARCO TEÓRICO
2.4.1. ANTECEDENTES
2.4.2. MARCO TEÓRICO
2.4.3. MARCO CONCEPTUAL
CAP. III: METODOLOGÍA
3.1. TIPO DE INVESTIGACIÓN O ESTUDIO
3.2. DISEÑO METODOLÓGICO
3.3. INVESTIGACIÓN DE CAMPO
3.4. TÉCNICAS E INSTRUMENTOS DE INVESTIGACIÓN
3.5. TÉCNICAS DOCUMENTALES
3.6. MÉTODOS
3.7. POBLACIÓN
3.8. MUESTRA
CAP. IV: RESULTADOS
CAP. V: CONCLUSIONES Y SUGERENCIAS
CAP. VI: REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
CAP. VII: ANEXOS
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CAP. I: DATOS INFORMATIVOS
2.2. LÍMITES
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2.3. ORÍGENES HISTÓRICOS
*Actualidad
R *Cooperativismo
E *Por R.D.Nº693-70D.G.-Ar/AR, Batán
P AGRO INDUSTRIAL Grandees adjudicada a favor de Pucalá.
Ú *Ley Nº17716 de Reforma Agraria.
B
L
I 1969
C *Segundo ciclo de Terratenientes: de
A LATIFUNDISTA 1820 a 1969, se suceden 09 tenencias
REPUBLICANO entre propietarios, hipotecarios y
1820 arrendatarios.
*Primer ciclo de Terratenientes: de 1535
C LATIFUNDISTA a 1820, se suceden 15 tenencias entre
O COLONIAL encomenderos-propietarios, propietarios
L y arrendatarios.
O 1535 *Adjudicación de Encomiendas en
N Lambayeque (1535).
I PRE LATIFUNDISTA *Llegada de Francisco Pizarro a Jayanca
A (1532).
HORIZONTE TARDÍO 1532 *Chimú-Inca
*Chimú-Sicán
1460
A
L INTERMEDIO TARDÍO 1375 *Sicán Tardío
T 1100
A 900 *Sicán Medio
S
700 *Sicán Temprano
C HORIZONTE MEDIO
U 550 *Moche V
L
T 450 *Moche IV
U INTERMEDIO
R TEMPRANO *Gallinazo-Virú
A 400 a.C. *Cupisnique
S *Cupisnique
HORIZONTE TEMPRANO *Chavín
O FORMATIVO 1500 aC. *Primeros agricultores primitivos
2000 a.C.
P *Presencia de cazadores-horticultores
R primitivos y recolectores semi-nómades.
E ARCAICO
C
E
5000 a.C. *Aparición en la zona de los primeros
R
cazadores y recolectores nómades, que
Á
arribaron siguiendo la rtra natural
M
LÍTICO establecida por el curso del río La Leche,
I
provenientes de la Sierra Norte.
C
7000 a.C.
O
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2.3.1. ÉPOCA DEL PRE-CERÁMICO
Este otro periodo de la historia de Batan Grande que por el momento, carece de
evidencias científicamente documentadas; pero que al igual que el primero, se
produjo gracias a diversos factores favorables, y como consecuencia del periodo
anterior.
Los habitantes de este periodo eran individuos seminómadas que se dedicaban a
la cacería, casi con la misma intensidad que para la recolección de frutos y raíces
(que formaban la base de su alimentación). Otra diferencia con el grupo
anteriormente descrito, es que los habitantes de este periodo complementan estas
actividades con “algunos ensayos en la domesticación de algunas plantas
(especialmente leguminosas): algarrobo, pallar, frijoles, etc. prácticas que
empezaron a realizarse aprox.2000 años a.C.
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PERIODO TEMPRANO O FORMATIVO (2000-200 a.C.)
Es la etapa más antigua de la historia de Batan Grande que cuenta con evidencias
documentadas.
Este periodo tiene su punto de partida en los inicios de la agricultura (2000-1500
a.C.). Los conocimientos agrícolas de esta etapa se vieron fortalecidos con la
domesticación de nuevas especies, y la invención de algunas técnicas de cultivo que
se caracterizaron por ser bastante rudimentarias. La alfarería también hace su
aparición casi paralelamente a la agricultura, aunque con técnicas sumamente
pobres tanto en su fabricación como su decoración.
Según el investigador batangrandino José Maeda Ascencio, en Batan Grande la
domesticación de la especie “Zea mays” en su forma más primitiva, tuvo sus inicios
en esta etapa, atribuyéndole una antigüedad de 2000 años a.C., aproximadamente.
Consecutivamente, las primeras civilizaciones formativas, empiezan a hacerse
evidentes en la zona. En el espacio andino hace su aparición la cultura Chavín
(1500-500 a.C.) sellando el final de la Agricultura Incipiente. Su expansión alcanza
los territorios Lambayecanos de Chongoyape, Purulen, Oyotún, Zaña, Sangana,
entre otros.
Con relación a Batán Grande, la presencia de Chavín era puesta en duda. Se sabe
que en 1937, J.C. Tello, en su deseo de corroborar el contexto estratigráfico de
algunos artefactos de oro encontrados en la huaca Las Ventanas (Pómac),
inspecciono un corte erosionado por el rio La Leche (que discurre de este a oeste a
través de Pómac, comprobando la presencia de Chavín en el lugar. Esta conclusión
es debatida por Shimada, quien opina que dichos restos en realidad formaban parte
de un estilo formativo más parecido a “Cupisnique”.
Se ha logrado comprobar el hallazgo de un vaso ceremonial de piedra;
míticamente icono grafiado con motivos pertenecientes a Chavín. Ubicada en un
sector de las Pampas de Chaparrí, al Sur-Este de Batán Grande, esta evidencia;
aunque relativa; hace pensar en una ocupación de referido territorio por parte de
esta temprana civilización, cuya expansión habría ingresado desde Chongoyape-
territorio que si cuenta con evidencias de ocupación de Chavín- para asentarse en el
lado Nor-Oeste de las Pampas de Chaparrí. Aun no se ha podido comprobar
plenamente esta ocupación, y si la misma solo se limitó a este lugar o abarcó otros
sectores batangrandinos, aunque una versión oral no corroborada, refiere el
descubrimiento de dos piezas parecidas a la anteriormente descrita, halladas en el
anexo de La Magdalena, al Nor-Este de Batán Grande. De ser esto verdadero,
podríamos atrevernos- aunque con escasas solidez- a hablar de una expansión
Chavín que supero incluso la margen Norte del río La Leche.
Otras de las manifestaciones formativas establecidas en Batán Grande durante
este periodo fue la que corresponde a la cultura Cupisnique (800-200 a.C.), que
también dejo evidencias de su ocupación, sobretodo en la huaca Lucia y Chólope
(Pómac), en donde construyeron el llamado “Templo de las Columnas”, descubierto
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por forma casual y dado a conocer por Jorge Rondón y Oswaldo Aurich en 1966.
Esta construcción es descrita someramente como un edificio monumental de dos
plataformas y 24 columnas gigantescas, pintadas de rojo, dispuestas de manera
regular dentro de un recinto en forma de u, con una entrada hacia el Sur. Al Norte de
este recinto se ubicó una escalinata principal de 22 escalones, finamente acabada
con una capa de arcilla clara y perfectamente conservada. En el exterior se
representó un mural pintado de color rojo, negro y azul-oscuro. Al decir de los
especialistas, “este templo representa el monumento arquitectónico religioso más
temprano, conocido hasta el momento en la región Lambayeque”; y pone de
manifiesto la existencia de una organización socio-política bien definido, que
asegura la futura consolidación cultural en la zona de Batán Grande.
Entrando en vigencia el año 200 a.C., Cupisnique llega a su fin, sellando el final
del Período Temprano Formativo, y cuando inicio, al mismo tiempo, al Período
Intermedio Temprano.
Durante esta etapa, la cultura Gallinazo-Virú (100 a.C.- 400 d.C.) se hace evidente
en Batán Grande ocupando, según Shimada y Maguiña, “varios asentamientos,
como Cerro Sajino, Cerro Huaringa y Cerro La Calera”. Esta tradición, “al menos en
el valle de la Leche, coexistieron con los Moche, desde la fase I hasta la fase III. La
real predominancia Moche se produjo solo en sus fases finales”.
Aproximadamente por el año 450 d.C., la cultura Mochica consolida la ocupación
de la zona de Batán Grande durante su fase IV y habiéndose establecido
oficialmente en estos linderos “la intrusión Mochica hacia el Norte, llego hasta los
puntos de huaca Lucia Facho (incluyendo Mayanga), Soledad, La Merced, Chepa y
otros lugares en el distrito de Poma, Batán Grande”. Pero es en la Huaca del Pueblo
(Batán Grande) en donde se ha documentado sobre la ocupación inicial de estos
sitios que pertenecieron a los Mochicas con una antigüedad de 450-500 años d.C.
Esta ocupación se prolongó incluso durante Moche V (550-700 d.C.), fase que, al
parecer, no surge como consecuencia precedente de la fase Moche IV, sino de
manera independiente desde Pampa grande. Casi a mediados de esta fase, el
Período Intermedio Temprano llega a su fin.
Este periodo se inicia en el año 600 d.C. y se caracteriza esencialmente por los
diversos cambios materiales e ideológicos que se produjeron durante su vigencia.
Innovaciones como:
La construcción de una arquitectura monumental.
Construcciones de grandes pilares distribuidos en cuadradas cajas de adobe
rellenas de arena para el suelo.
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La construcción de grandes recintos rectangulares.
La crianza de “llamas”, que en la zona presenta las primeras pruebas
indicadoras en la Costa Norte.
Las facilidades de almacenamiento estandarizadas a gran escala y de acceso
controlado.
Las nuevas formas de cerámica.
Este período se inicia con el surgimiento del Sicán Medio (900 d.C.). Esta fase- la
que mejor se conoce en esta cultura- “se distingue por el dominio político, los
vínculos económicos y el prestigio religioso establecido sobre gran parte de la Costa
Norteña; su Rápido paso y amplio espectro de cambio cultural; así como por su
sofisticación tecnológica y la gran cantidad de construcciones y artefactos
producidos.”
Una de las principales características es su arte distintivo que fue, en esencia, de
estilo figurativo y de naturaleza religiosa. Difundía la ideología patrocinada por la
elite, y sintetizo motivos, convenciones y conceptos Waris y Mochicas,
seleccionados en una nueva configuración. Esta integración otorgo prestigio y
legitimidad a la emergente religión de Sicán Medio.
El “Señor Sicán” y en especial la deidad o “Dios Sicán”, que representaban
universos paralelos (Natura y sobrenatural respectivamente); eran continuamente
reproducidos en murales, telas pintadas y en ceramios. “La Deidad era omnipotente,
controlaba todas las fuerzas celestiales para la vida y la abundancia, mientras que el
señor simbolizaba la cara oculta del dios en la tierra.
Una de las representaciones más comunes del “Dios Sicán” durante este periodo,
podemos apreciarla en el estilo cerámico popularmente conocido como “Huaco Rey”.
Este detalle, unido al “Uso de la esmeralda para representar la pupila,
simbolizarían el agua, crucial pala agricultura y al mismo tiempo confirman su
designación como dios del agua sus orejas convencionales termina en puntas
emplumadas y sus lóbulos representan grandes ornamentadas con largos
pendientes trapezoidales, entre los que se aprecia un ancho collar con ligeras
incisiones intercaladas. Rodean al “Dios Sicán” varios motivos auxiliares hechos en
pastillaje como son: aves, sapos, zorros, lobos marinos, monos, spondyllus, cabezas
estilizadas de serpientes, “dragones y/o serpientes” en arcos de espaldas aserradas,
y figuras humanas usando tocado semicircular o sombreros cónicos; casi siempre
extendidas y en evidente actitud de reverencia.
Como se ve el estilo Sicán Medio fue bastante distintivo e innovador, y gozaba de
un considerable prestigio sobre buena parte de la Costa Peruana. En síntesis, Sicán
Medio fue la etapa de mayor esplendor en esta cultura.
Posteriormente, en 1100 d.C. se inicia la tercera y última fase de esta civilización,
denominada Sicán Tardío. Esta etapa se caracterizó por la pérdida progresiva de
poder e influencias, debido, al parecer, a una serie de desastres naturales. Shimada
lo explica de la siguiente manera: Algún momento durante o después de una larga
sequía de 80 años que comenzó alrededor de 1020 d.C., en Sicán fueron
incendiados los templos en la cima de los montículos monumentales y las
estructuras alrededor de sus bases. La sequía que afecto adversamente a la
agricultura pudo haber terminado con la tolerancia del pueblo y causar la revuelta
que acabo con el liderazgo político y religioso existente en Sicán. Poco después del
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incendio sistemático, una gran inundación de El Niño (Cerca de 1050 -1100 d.C.)
ocasionó más destrucción en Sicán.
Al parecer, el pueblo a la conclusión de que su dios ya no contaba con el mítico
poder que se le atribuía pues no fue capaz de hacer llover cuando así se le suplico.
Imaginamos la continúes de ofrendas y sacrificios realizados con el fin de alcanzar el
ansiado objetivo, pero todo en vano. Esto hizo que la credibilidad denla plebe se
viera seriamente afectada. Y para colmo, cuando la agricultura apenas se practicaba
debido a la usencia del agua. El evento de El Niño se hace presente y con tal
intensidad. Que ahora sí, permite rematar la poca fe que el pueblo abrigaba.
Volvemos a imaginar nuevas y continuas peticiones con el fin de lograr que el dios
detenga las torrenciales lluvias, pero al igual que en el caso anterior, los esfuerzos
desplegados no sirvieron de nada. El Dios no pudo evitar el desastre ¡Y pensar que
se estaban dirigiendo do al Dios del agua!
En esta etapa, el arte Sicán sufrió cambios abruptos y completos: El “Dios Sicán” y
el “Señor Sicán” prácticamente desaparecieron de sus principales manifestaciones
artísticas. Un ejemplo es el caso del “Huaco Rey” cuya representación del dios
perdió apariencia divina. Ahora representaba una imagen menos fantástica y más
humana. A la cual se le daba la espalda al momento de representar la respectiva
reverencia. Esto, por supuesto, expresaba simbólicamente la insatisfacción
existente: quizá se intentaba expresar que el dios era como cualquier otro ser
humano y como tal, no tan digno de alabanza.
Es de advertir que esta variante quizá no duro mucho, pues posteriormente la
divinidad desapareció definitivamente, convirtiendo a esta singular cerámica en una
sencilla pero hermosa botella pictografiada. Y aunque perdió su carácter escultórico,
sí conservó su forma esferoidal, gollete cónico, asa simple (con la variante: Cilíndrica
o en “doble cintra”) y base tronco-cónica (ahora decorada invariablemente en bajo
relieve con símbolos escalonados alusivos a la tierra, y ondulados en clara alusión al
agua). Asimismo, el color salvo algunas excepciones vario de monocromo (negro o
gris oscuro) a trícromo.
Producida la revuelta que acabo con el liderazgo político y religioso en Sicán, los
rebeldes abandonaron el sitio de Pómac, incendiando previamente, los principales
montículos del recinto sagrado. Luego se dirigieron 5 Km. Al Oeste, en donde
alrededor del 1050 d.C., establecieron una nueva capital de Túcume (Cerro El
Purgatorio y Túcume Viejo). La construcción de templos y estructuras asociadas en
esta zona empezó alrededor de 1100-1150 d.C. Progresivamente, Túcume aumentó
de tamaño y al momento de la conquista Lambayecana por parte de los Chimús
(alrededor de 1375 d.C.) estaba formada por 26 grandes montículos y recintos
agrupados, que juntos ocupaban más de 220 hectáreas.
Esta conquista pone fin al Sicán Tardío, iniciándose inmediatamente una etapa de
dominación local favorable a los Chimús; etapa que también se conoce como
Chimú-Sicán.
De hecho “luego de la conquista Chimú, la elite sureña forzó a los expertos
alfareros y, metalurgitas Sicanes a reunirse en Chan- Chan, la capital Chimú. Así,
los bienes que ellos producían para los señores Chimús, portaban rasgos
tecnológicos y estilísticos Sicanes. A Ello se debe la persiste confusión entre los
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objetos Sicanes y los de estilo Chimú. Este problema resulta de varios factores:
“muchos objetos notables de oro Sicanes, tales como los cuchillos ceremoniales –
tumi, y las máscaras, fueron saqueadas sin documentación apropiada, (además) la
cultura Sicán no fue estudiada adecuadamente hasta hace unas pocas décadas, y
los artesanos Chimús imitaron y revivieron motivos y temas del estilo Sicán Medio”.
Los Chimú dominaron este territorio más o menos de 50 -75 años, hasta que
fueron conquistados por los Incas al mando de Túpac Yupanqui. Esto sucedió
aproximadamente en 1470, conquista que posteriormente fue culminada por Huayna
Cápac. Al respecto, los sociólogos Guillermo Labrín y José Herrera, en su trabajo
“Estudio Socio-económico del sub-complejo Agro- industrial Batan Grande” (1979),
citan al autor S. Montalvo (Monografía de Batan Grande), el cual refiere que dicha
conquista se produjo “primero con Inca Yupanqui, después con Huayna Cápac. Este
último que partiera al cuzco con 40 ,000 hombres hasta Quito, sometió a la región de
los “Chimús” a su regreso del Norte. Entre los valles conquistadores por Huayna
Cápac, Garcilaso menciona a “Cintu” (Tumán, Luya y Capote), a “Tucmi” (Túcume) y
“Sayanca” (Jayanca)…”
Los Incas, culminada su conquista y habiendo sometido totalmente a los Chimús,
optaron por un sistema político bastante practico y benévolo a favor de los vencidos,
que consistía en nombrar a un reyezuelo de la etnia Chimú con la finalidad de que
gobiernes estos territorios, pero ya no de manera autónoma sino más bien como
súbdito del Inca; modelo que se mantuvo inalterable hasta poco después de la
llegada de los españoles.
Durante este espacio de tiempo que duró 60-70 años, los Incas adoptaron muchos
aspectos de la vida social Lambayecana, además de aspecto tecnológico como la
fundición de cobre arsenical; y documentada por primera vez en Batán Grande.
“Sitios administrativos como Tambo Real y complejos arquitectónicos de carácter
militar (defensivo) como “La Calera”, fueron reocupados por los Incas”
Dato importante durante esta etapa es el que rescata Cabello de Balboa en su
“Miscelánea antártica” (1951). Según este autor el conquistador Huayna Cápac se
hospedo en Tambo Real (Batan Grande), junto al “Camino del Inca” que recorre la
zona.
Vale señalar que ya a fines de esta etapa se inició la guerra civil entre Huáscar y
Atahualpa, la misma que se hallaba en su apogeo a la llegada de los españoles en
1532.
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ÉPOCA DE LA COLONIA
Tenemos:
Periodo Pre-Latifundista
Periodo Latifundista Colonial
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quien junto a otros colaboradores; cada uno es sus respectivos puntos del territorio
norteño; se había levantado en apoyo a don Nicolás de Piérola. Una de sus primeras
acciones sediciosas fue la quema de varias hectáreas de arroz en la hacienda “La
Viña”, de propiedad de los Montero. “Su arribo a Batán Grande; hacienda que por
entonces se hallaba arrendada a don Juan Aurich Cornella (padre de Juan Aurich
Pastor); se produjo a mediados del referido año. Una de sus primeras acciones
representativas fue la quema del “galpón” donde habitaban los chinos.
Ya pasado los sinsabores de los precedentes acontecimientos, el 12 de octubre de
1897, se contrata al Ing. Ernesto La Combre para que levante el plano y fije la
extensión oficial de la hacienda, los que son reconocidos legalmente por el Juez de
Lima Dr. Pedraza, el 16 de noviembre de 1897.”La extensión del fundo,
conjuntamente con la Viña, es de 28 leguas cuadradas”
A continuación, el 28 de diciembre de 1899 Don Esteban Montero falleces en la
villa de Chorrillos sin otorgar testamento. Lo heredan su esposa doña María Balta
Vda. De Montero y sus hijos: Esteban Montero y Balta, José Toribio Montero y Balta,
Daría Montero y Balta de Oyague y Soyer, quienes tras la muerte del patriarca,
abandonaron al país para residir en París, dejando como albacea a don Nicanor
Carmona. Previamente, la hacienda Batán Grande haba sido arrendada a la
Sociedad Salcedo Aurich, conformada por don José Salcedo Nieto y don Juan
Aurich Cornella. Esta sociedad no se mantuvo mucho tiempo y al disolverse, don
Juan Aurich Cornella, quien también había negociado con los Delgado, quedo como
único arrendatario de esta extensa propiedad.
En 1910 se dio una nueva montonera en la Hacienda Batán Grande, teniendo
como hecho más resaltante al plagio de don Juan Aurich Pastor, quien por entonces
era arrendatario de doña Daria Balta Vda. De Montero. El por entonces joven
hacendado, montado en su caballo, fue obligado a acompañar a sus captores rumbo
a Motupe, lugar donde fue presionado y obligado a pagar un cupo de 10,000 libras
de oro para obtener su libertad.
Cabe precisar, que de este histórico hecho fue en el que si inspiro la popular
marinera por todos conocida como “Trescientas libras de oro”, en la cual se hace
referencia a una típica borrachera entre don Juan Aurich y don Genaro Barragán
Rodríguez – otro hacendado que debió haber pagado su libertad- quienes, al decir
de la tradición, se bebieron la referida cantidad en espumante champagne.
La condición de arrendatario que ostentaba don Juan Aurich Pastor, solo se
mantuvo hasta el 01 de diciembre de 1912, fecha en que, según escritura privada
entregada por los herederos Montero en París; se realizaba la promesa o
compromiso de vente a favor del interesado.
El 26 de abril de 1913 don Juan Aurich Pastor, ante el notario Adolfo Prieto, recibió
la Escritura Pública por la venta real de batán Grande en 67,000 libras esterlinas ó
70,215 libras peruanas. De este modo, el 14 de mayo de 1915 la valiosa propiedad
queda asentada oficialmente bajo la tutela de su nuevo propietario.
Esta adquisición por supuesto, no incluía la hacienda la Viña que como se anotó
anteriormente había quedado en mano de los hermanos Montero Kossouth, luego de
la muerte de su padre don Estevan Montero Elguera.
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Durante esta temporada como dejar de lado a la fundación de “El Ciclón del
Norte”, creado el 03 de septiembre de 1922.
El club deportivo Juan Aurich, nacido bajo el calor de la sagrada tierra
batangrandina y reconocido en el ámbito como el “Ciclón del Norte”, es uno de los
equipos más peruanos con mayor tradición deportiva dentro y fuera del territorio
nacional.
Según datos proporcionados por el investigador José Maeda Ascencio, esta
excelente oncena tuvo como principal antecedente al “Club Sport Batán Grande”,
fundado poco antes de 1922 y cuyos integrantes es su totalidad, trabajadores de la
hacienda, los que se desempeñaban en diversas ocupaciones.
El mencionado autor menciona que ninguno de ellos recibía paga; por el contrario,
cada uno aportaba cinco reales como cuota quincenal, a beneficio del equipo. La
directiva de este club sesionaba de manera esporádica bajo la dirección de don
Bartolo Cabrejos y en una de estas reuniones fue que se acordó “disolver” el equipo
y sobre su base, fundar uno nuevo que cuente con carácter más sólido y
competitivo. Don Moises Díaz Relaiza –mayordomo general de la hacienda- propuso
que el nuevo debía llamarse “Juan Aurich” en honor al propietario de la hacienda. Al
mismo tiempo, surgió que el 03 de septiembre de 1922, día en el que se celebrara
los 54 años del terrateniente, fuera aceptada por unanimidad, ya con ello, l equipo
cobraría mayor realce y al mismo tiempo comprometía el favor del hacendado.
A los pocos días de haber sido oficialmente constituido, el Club “Juan Aurich”,
inicia su histórico trajinar futbolístico, jugando con los diferentes representantes de
las haciendas aledañas. Ya sea local o visitante y a lo largo de seis años, consigue
memorables triunfos ante quipos de Ferreñafe, Olmos, Jayanca; Íllimo, Túcume, y
Lambayeque. Durante este lapso, no había escuadra capaz de superar a la oncena
aurichista. De allí que la afición comentara: “Arrasa como un ciclón”, dando origen al
Ciclón del Norte.
Pero el éxito no solo se dependía de la excelente capacidad de sus jugadores,
sino más bien a una exigente y casi exagerada disciplina que eran sometidos.
Los jugadores solo laboraban hasta los jueves, donde los días viernes debían
acudir a la Casa-Hacienda, conde eran encerrados en una de las habitaciones, con
la finalidad de evitar el consumo de alcohol y el contacto con sus parejas.
En este lugar se les alimentaba debidamente y pasaban la noche en sus
respectivos colchones, saliendo viernes y sábados, solo para entrenamiento de
rutina y el domingo, para cumplir con el compromiso deportivo oficial. Solo después
de esto se podían retirar a sus hogares.
Por supuesto, esta esperada libertad se ponía en juego durante los 90 minutos del
cotejo.
Pero al margen de los avatares deportivos; la hacienda de Batán Grande no se
detenía en su proceso de desarrollo. Las innovadoras reformas continuaban y entre
ellas estuvieron las aplicadas en la Casa-Hacienda.
En el año de 1924 don Juan Aurich Pastor, ordena la restauración de la primera
etapa (de la Casa-Hacienda). Un detalle bastante evidente es en el que se aprecia
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en las puertas principales. El holograma de las iniciales J A P dejan constancia del
autor de esos cambios. Al mismo tiempo, se inicia la construcción de la segunda
etapa, a pocos metros al Este de la primera.
Esta sección, también con una estructura de doble planta levantada sobre un área
mucho menor que la otra, está unida con el edificio principal a través de un pasadizo
que da con el patio de la casona.
Con un amplio balcón que luce un sencillo enrejado con barrotes decorados en
plomo fundido, su fachada principal –orientada hacia el Norte- presenta un artístico y
solido pórtico central, con dos amplias ventanas a cada lado. En el sobrio y ventilado
antepecho se aprecian una pequeña escalera de acceso, cuatro columnas que
sostienen el balcón y ocho pilares que complementan e enrejado de medio pecho.
Originalmente, cada uno de esto pilares se hallaba rematado por un delicado
masetero, de los que hoy solo se conservan dos.
Un conjunto de amplias instalaciones con paredes enchapadas y continuas
ventanas y puertas caracterizan los interiores de esta casona, presenta también un
pequeño patio interior.
Por haber albergado a otras generaciones de terratenientes que a lo largo del
tiempo, contaron con la posesión de la hacienda Batán Grande, nos referimos a la
Familia Delgado y Cotera, Familia Montero y Balta y Familia Aurich Pastor,
respectivamente la Casa-Hacienda es de esa época, un valioso patrimonio
monumental, comparable solo con las magníficas construcciones realizadas durante
tiempos precolombinos.
Poco después, y aun en este periodo de relativa tranquilidad, fue que sucedió un
hecho de relativa importancia, muy esencial para las feligreses católicos
batangrandinos; el 03 de mayo de 1933, el agricultor Juan Tejada, descubrió la
Santísima Cruz de Pativilca, que hasta ese entonces se hallaba oculta y olvidada
entre un espeso y enmarañado cañaveral.
Mientras tanto los batangrandinos, al cual que muchos otros trabajadores de la ex
-hacienda -ahora Cooperativas- y en especial las azucareras, ya venían gozando de
grandes beneficios sociales.
Destacaban entre ellos lo sueldos privilegiados con jugosas gratificaciones y los
servicios de salud localizados y totalmente gratuitos: atención médica,
hospitalización, medicamentos, etc. También era un envidiable beneficio la
educación inicial y primaria para sus hijos a cargo de la empresa cooperativa. Así
también, se gozaba de bonos semanales de alimentos básicos (arroz, azúcar, aceite
o manteca, menestras chocolates, etc.); bonos diarios de carne, huevos o pescado;
transporte para los escolares; agua y servicio eléctrico gratuito las 24 horas del día;
y otros “derechos” más.
Esto, además de preparar el terreno para una futura crisis socioeconómica, trajo
como consecuencia que la sociedad batangrandina se olvidara temporalmente del
hambre y la miseria que habían venido sufriendo con los ya tradicionales patrones. Y
lo que es peor, que incluso se incurrieran en pecaminosos despilfarros tan ilógicos y
absurdos, como despreciar las raciones de yuca o camote, regalar los bonos de
pollo “aguado” o pescado “corriente”, o arrojar a la basura alimentos que
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consideraban de baja calidad (por ejemplo los choros o pota). La discriminación
también se hizo evidente, pues aquellos pobladores que no eran cooperativistas,
empezaron a ser vistos muy por encima del hombro. Ser socio de la cooperativa
“elevada” el status social del trabajador. La corriente discriminatoria contamino
incluso, la forma de pensar de los niños y adolescentes, muchos de los cuales, al
igual que sus padres, despreciaban a los llamados “particulares”.
En resumen, el cooperativismo trajo consigo un cambio radical en la sociedad
batangrandina. Además de involucrarse en otros aspectos, la población no tardo en
iniciar una acelerada transformación cultural. A los ya mencionados logros
educativos, se unió el aporte de instituciones y estudiosos nacionales y extranjeros;
quienes desde tiempo atrás, reconocían al potencial histórico y cultural que poseía
esta tierra.
Un aporte de gran transcendencia estuvo representado por el Proyecto
Arqueológico Batán Grande- La Leche (posteriormente llamado Proyecto
Arqueológico Sicán), el cual, encabezado por el prestigiado arqueólogo Izumi
Shimada; iniciad en 1978 su trabajos en la zona de Batán Grande. Este proyecto, de
carácter internacional e interdisciplinario, y diseñado a largo plazo, tenía como
principal preocupación la caracterización de la cultura Sicán y su dinámica de
desarrollo cultural. Esta gran iniciativa, depararía en el futuro, grandes y muy gratas
sorpresas que resultarían fundamentales para lograr un mejor entendimiento del
pasado batangrandino, los cuales se detallaran más adelante.
Seguidamente, en 1979, la incómoda dependencia socioeconómica frente a la
cooperativa Pucalá y la cada vez más creciente insatisfacción con relación a los
beneficios compartidos con Batán Grande, provocaron que los trabajadores de este
anexo consoliden su deseo de contar con una total autonomía económica que les
permitiera gozar con justicia de lo que Batán Grande producía, de este modo se
originó el primer intento separatista, que tenía como objetivo desligar a esta tierra del
dominio ejercido por Pucalá. Este movimiento estuvo encabezado en esta ocasión,
por el Dr. Carlos Paoli Tejada, un médico trujillano de gran prestigio y muy querido
entre los pobladores, llegado a Batán Grande en 1961 y que fuera fundador del
Hospital Santa Juana. Le secundaron en la gesta separatista los trabajadores
Esteban Morí Lora, Jesús Monterroso Cabrera, María Guevara Antón, entre otros.
Poco tiempo después, a fines de 1982 y hasta junio de 1983, Batán Grande fue
víctima de un nuevo Evento de El Niño, calificado como uno de los más destructivos
de nuestros tiempos. Los diferentes campos de cultivo y casas adyacentes al rio La
Leche, fueron arrasados ante la fuerza incontenible de sus aguas y el rio Sanjón,
caracterizado por ser un rio seco, sorprendió a todos aumentando
considerablemente su caudal. Su cauce llego a ampliarse de tal forma que puso en
grave riesgo la seguridad de la población urbana, apostada a pocos metros de su
ribera. Los cultivos diversificados, por su parte, se echaron a perder totalmente y
gran parte del ganado vacuno, ovino, caprino, etc., pereció ante las difíciles
condiciones de vida.
En marzo de 1983, el rustico puente “Sanjón”, que permitía el libre tránsito a través
del rio del mismo nombre, fue arrasado por las por las aguas. Batán Grande quedo
totalmente aislado, provocando al mismo tiempo gran escasez de alimentos. El 14
25
de Abril de aquel año, un fuerte rayo causo graves desperfectos en la Planta
Eléctrica, que proporcionaba energía y luz a la población, dejándola sin estos
servicio.
Los anexos de Pativilca, Manchuria, El Verde, entre otros caseríos agrícolas
ubicados al Norte del rio La Leche, quedaron aislados de Batán Grande y en
deprimente situación. No podían autoabastecerse ya que nada se podía cultivar. Y
más difícil aun, resultaba atravesar las turbulentas aguas del rio. Lo mismo pasó con
los anexos de Mochumí Viejo, Mayascón, La Traposa, El Papayo, Desaguadero,
Motupillo y otros, ya que las carreteras inundadas difícilmente permitían el tránsito
de las unidades de transporte.
Las enfermedades por su lado azotaban más que nada a la población infantil.
Todos rogaban que sus hijos no se enfermaran porque hasta la más leve patología
tenía consecuencias mortales. Las infeccione Respiratorias Agudas (IRAS) y las
enfermedades diarreicas agudas (E.D.A.S.) eran las más comunes y con el Hospital
Santa Juana desbastecido, los dos médicos encargados muchas veces tuvieron que
hacer milagros para salvar a los afectados.
Culminado el desastre, la reconstrucción socio-moral de la población fue lenta y
penosa, como consecuencia de la aguda crisis económica en que se vio envuelta la
Cooperativa Pucalá, y que Batán Grande, como anexo dependiente, compartía.
Desdichadamente, y a pesar de que a los pocos meses, la producción agro-
industrial mejoro notablemente, la situación financiera no sufrió los cambios que se
esperaban. Una deficiente administración, que se caracterizaba por hacer prevalecer
intereses de grupo, cobro fama debido a los lamentables delitos contra el patrimonio
de la empresa. Estas circunstancias solo eran preludio a un futuro desastre
económico.
Para el año de 1987 un grupo de promotores locales, preocupados por el estudio y
difusión de las riquezas histórico-culturales de su pueblo, formaron el denominado
“proyecto Cultural Conozca Batán Grande”, que era auspiciado por la I.E.S. “Juan
Aurich Pastor, a cuyas aulas pertenecían a la mayoría de profesores y ex – alumnos
que integraban el filantrópico grupo. Entre ellos se hallaban: Juan Cabrejos Bermejo,
Danilo Ugaz Carrión, Guillermo Labrín Jiménez, Juan Carlos Santoyo Martínez,
Daniel Ramos Maza y Edgardo Asunción Ancajima Salvatierra, además de otros
colaboradores. Sus continuas visitas de reconocimiento a los principales sitios
arqueológicos de esta localidad, seguidas de interesantes charlas a la población,
fueron un gran aporte para el fortalecimiento de la identidad batangrandina. Entre
otros logros, se recopilo información y material gráfico en el Complejo Fortificado de
cerro de Arena (Chaparrí), se documentó en el Complejo de petroglifos de cerro La
Magdalena, y se dio a conocer oficialmente los exóticos Jagüeyes del Calabozo
(Mayascón) junto a su riqueza etnohistórica representada por los singulares
petroglifos allí presentes. Y como dejar de lado el descubrimiento de las Pinturas
Rupestres de Cerro Blanco.
Aproximadamente a 3 Km. al Sur de Batán Grande, y en un extenso y árido llano
emplazado a los pies de la cara Norte de Cerro Blanco, una calurosa mañana de
1989, un grupo de integrantes del “Proyecto Conozca Batán Grande”, encabezado
por el Prof. Danilo Ugaz Carrión, quien iba acompañado por Juan Carlos Santoyo
26
Martínez, Daniel Ramos Maza y Edgardo Asunción Ancajima Salvatierra;
descubrieron hermosas Pinturas Rupestres de Cerro Blanco, emblemática expresión
de un misticismo milenario que rigió la vida de toda una civilización.
Exactamente ubicada en una enorme roca semi-elíptica de aproximadamente 2.5
mts de base por 3 mts de alto; la pintura había sido realizada en el interior de una
concavidad formada en la roca representaba una escena mítica, quizá un ritual de
adoración, frontalmente. La figura central, de 0.52 mts. De alto, representaba al dios
Sicán, luciendo un amplio tocado semilunar de dos piezas, decorado con un
conjunto de pequeñas líneas que sugerían un tocado de plumas. Su rostro, de ojos
almendrados, nariz prominente, boca rectangular y orejas terminadas en punta –
aparentemente portando orejeras- recordaban la típica imagen que aparece en la
máscara de oro de Sicán, confirmando de manera inequívoca su filiación. Al parecer,
el personaje portaba un collar de cuentas y sus manos parecían sostener un vaso
ceremonial. Por sus características, la representación brindaba una apariencia
similar a la asumida en el ya desaparecido Tumi de Oro.
Al costado izquierdo del dios Sicán, podía verse el segundo diseño de 0.43 mts. de
alto, que en realidad era una figura antropozoomorfa de extraños rasgos, cuyo rostro
parecía mirar atentamente al personaje anterior, por la posición de sus piernas, algo
flexionadas; y la curiosa apariencia de sus brazos que se hallaban en pleno
movimiento; era fácil deducir que se trataba de un sacerdote de plena danza ritual.
De un extremo de su cabeza surgía una pequeña prolongación que quizá pudo
haber repre3sentado un moño o algo parecido.
El estado de conversión de la pintura no era excelente, pero sí bastante aceptable,
tomando en cuenta la composición granodiorítica de la roca que la albergaba, que
por su naturaleza vidriosa, no favorecía su conservación. Era evidente que esta
mítica representación fue realizada con la finalidad de hacer prevalecer el influjo del
dios Sicán en las labores mineras llevadas a cabo en la zona. Tal parece, que los
Sicanes que transitaban continuamente por la ruta de transporte que llevaba el
minera de Cerro Blanco y Barranco Colorado hacia el Complejo Metalúrgico de cerro
Los Cementerios, debían rendir culto a esta imagen, para así asegurar el favor
divino y tener éxito en su labor.
Las Pinturas Rupestres de cerro Blanco, constituían pues, un valioso patrimonio
histórico-cultural, único en su género. Sin embargo, la pasividad de las autoridades
encargadas de su protección y la inconciencia de las representantes de una
compañía minera que explotaba la mina poli-metálica de cerro Blanco, nos privó de
este valioso legado, primero afectando fuertemente su conservación con las
continuas explosiones que realizaban, y luego, ordenando quemarla para así evitar
el ingreso de personas ajenas a sus intereses ilegales; privando a la ciencia y al
turismo de un invalorable recurso.
En 19991-1992, el proyecto Arqueológico Sicán, descubre en la Huaca del Oro
(Pómac),una impresionante tumba ubicada a 12,[Link] profundidad, en la que
había sido sepultado un alto dignatario lambayecano llamado ”Gran Señor Sicán”
por su descubridor el arqueólogo Izumi Shimada.
Esta tumba ubicada al Este de la mencionada pirámide “contenía dos individuos
femeninos adultos, dos juveniles y cerca de 1,2 toneladas de diversos bienes
27
funerarios colocados sobre y alrededor del cuerpo invertido de un personaje
masculino adulto, completamente ataviado, colocado en el centro de la cámara
funeraria. El, usaba una gran mascara de oro de 14 quilates (46x29 cm. Y 677 Gr.
De peso) con ojos hechos de ámbar y cuentas de esmeraldas. Por eso, unos dos
tercios de los bienes funerarios. Fueron cobre arsenical, tumbaga y objetos de
aleaciones de oro de alto quilate. Una caja contenía más de 24 capas superpuestas
de unos 60 ornamentos y parafernalia ritual de oro de alto quilate, oro-plata y
tumbaga (como sonajas, coronas y sus ornamentos, y vinchas). Existía un
amontonamiento de conchas Spondylus princeps y otro de Conus fergusoni (con un
total de 179 y 141, respectivamente). Además, contenía una litera dorada que fue
indudablemente utilizada para llevar el personaje central durante su vida; y uno 80
kg. De cuentas hechas de amatista, cuarzo, ámbar, turquesa, sodalita y otros
minerales, así como de conchas Spondylus.
Este descubrimiento, de vital importancia para la historia, la identidad y el turismo
local y nacional; representa un símbolo del poder, la riqueza y la permanencia de la
elite Sicán Medio y su estado teocrático, que domino gran parte de la Costa Norte.
Casi dos años después, y algo lejos de las sorpresas arqueológicas; el 01de
Setiembre de 1993 se inicia el segundo intento separatista, que busca la
independencia socio-económica de Batan Grande frente a Pucalá; esta vez
encabezado principalmente por el Dr. Nicolás Vega Castañeda y el trabajador de
campo Simón Carrasco Terrones; quienes paradójicamente habían sido opositores
a la desanexión de 1979.
Y como si esto no fuera suficiente para el triste destino de Batan Grande, el año de
1998 trajo consigo un nuevo Evento de El Niño. Por fortuna, las consecuencias
fueron graves, pero no tanto como en los años 1982-83. A pesar de ello, las
inundaciones se pusieron de manifiesto; varias viviendas se derrumbaron; la
agricultura y ganadería se vieron severamente afectadas; diversas epidemias
atacaron la población; y muchas otras calamidades se sucedieron. Es necesario
resaltar, que en esta ocasión la población no quedo aislada gracias al moderno y
sofisticado puente “Sanjón”, oportunamente construido poco antes del desastre
natural, por el gobierno del presidente Alberto Fujimori, Esta obra se impuso a las
devastadoras fuerzas de la naturaleza; permitiendo el tránsito de las diversas
unidades móviles, que se encargaban de abastecer a la población.
Más, aun con esta ventaja, la Empresa Agroindustrial y Ganadera Batan Grande
S.A. no Se libró de quedar al borde del colapso. Ya casi no había trabajadores que
apoyaran este utópico sueño, ni mucho menos dinero para seguir resistiendo la
presión legal de la oposición. En Febrero de 1998, la aventura separatista –que
hasta hoy, aun abriga la esperanza de tener éxito- culmino con la reincorporación de
los bienes de Batán Grande a las filas de la empresa Pucalá, que retorno su
administración.
Este mismo año , las Cooperativas Agrarias de Producción, dejaron de serlo para
convertirse en Sociedades Anónimas, transformando a los antiguos socios
batangrandinos en accionistas de una casi moribunda Empresa Agro Pucalá S.A.A.;
entidad socio-económica que debido a su terrible crisis financiera y a su evidente
desorganización administrativa de aquel entonces, ya no solo incumplía con los
28
salarios de sus trabajadores, sino que apenas si era capaz de lograr que sus
campos produzcan un mínimo de caña de azúcar. Esta difícil situación empresarial
perjudico a Batán Grande más que a ningún otro anexo “cooperativo” ya que esta
tierra, prácticamente fue abandonada por Pucalá.
Sus trabajadores; que a la fecha no son más que un número significativo; fueron,
en aquel entonces, casi aislados del común empresarial, y los campos de cultivo y
demás bienes de la empresa, ubicados en este anexo, quedaron expuestos al
abandono y a las permanentes invasiones.
En resumen, el futuro de Batán Grande, es ascendente y continúa en pleno
proceso, y a nadie más que sus hijos (y a los que viven dentro de él) corresponde
luchar para que el progreso y el desarrollo coronen el mañana de este histórico y
milenario pueblo.
2.4. POBLACIÓN
Batán Grande cuenta con 17 000 habitantes incluido sus diez anexos.
2.5. SERVICIOS
El centro poblado de Batán Grande cuenta con los siguientes servicios:
1.5.1. Servicios educativos
29
Local de jubilados y viudas, ubicado en la calle Independencia Mz. A Lt.
063.
Agencias bancarias: BCP, Multired, BBVA y Caja municipal de Sullana;
ubicadas en la calle San Juan B-1.
Capilla principal de Batan Grande.
30
La Huaca del Pueblo, está situada alrededor del parque principal de Batán
Grande
El Árbol Milenario, constituye un verdadero santuario para los lugareños;
este viejísimo algarrobo se encuentra en el camino al Potrero Pómac, su
adoración se debe a que se le atribuyen muchos milagros. Siempre se
encuentran velas y limosnas en su honor, los devotos lo cuidan y no
permiten que le hagan daño, pues los que lo intentaron sufrieron serios
accidentes. En la Hacienda de Batán Grande se encuentra además el
Mango Padre del Perú mandado a traer de la india por Don Andrés
Delgado, a costa de grandes sacrificios a principios del siglo XIX, pues
entonces las mercaderías sólo eran traídas hasta Panamá. Vinieron dos
macetas; una de ellas fue trasplantada en la huerta de la hacienda donde
existe hasta hoy. De este árbol se han sacado las semillas para todas las
plantas de mangos del Perú y del Ecuador.
31
En el Sector I, un recinto cuadrangular de diseño inca evidencia
ocupaciones continuas de grupos de poder. Las estructuras más
impresionantes constituyen sin lugar a dudas sólidas murallas con una
altura de 5.20 metros. Pero no sólo las proporciones monumentales son
impactantes: las murallas en talud han sido construidas precisamente al
borde de las fuertes pendientes, con sólo una angosta acera de
aproximadamente un metro de ancho que separa la construcción del
precipicio. La ingeniería de la construcción merece atención aparte: si las
murallas hubieran sido verticales, su vida útil quizás hubiera sido muy
corta. Estas estructuras en su parte superior rematan en un parapeto que
es el límite frontal de una acera, desde donde los observadores dominaron
visualmente el entonces denso e impenetrable bosque seco. Todo el
complejo fue construido utilizando la roca caliza partida en su clivaje o
crucero natural, lo que le otorga a la roca la forma paralelepípeda lista
para ser asentada “en seco”, sin utilización de mortero alguno.
32
CAP. II: PLAN DE INVESTIGACIÓN
Batán Grande es un centro poblado que surgió desde épocas del Pre-cerámico y
que mantiene hasta la actualidad ciertas tradiciones orales, tales como mitos,
leyendas, cuentos, etc.; pero que al pasar de generación en generación se van
difundiendo de forma errada y son distorsionadas. Por otro lado, muchos de los
pobladores son descendientes de trabajadores que emigraron a Batán Grande para
trabajar en lo que antes fue la Hacienda Batán Grande, por lo cual desconocen
sobre las tradiciones orales de este centro poblado. En la actualidad Batán Grande
es una zona donde predomina la agricultura y es por ello que existen personas que
aun emigran para establecerse en este lugar, debido a esto desconocen sobre las
tradiciones orales propias de Batán Grande.
2.3. JUSTIFICACIÓN
33
Aprendamos a reconocer nuestra cultura por medio de las tradiciones
orales.
Deberíamos difundir adecuadamente las tradiciones orales.
Queremos que las generaciones de hoy en día sepan valorar nuestro
pasado histórico y se sientan identificados con su cultura.
Las tradiciones orales deberían ser difundidas de una manera eficiente
para mantener viva nuestra cultura.
2.4.1. ANTECEDENTES
El origen de las tradiciones orales no se sabe con exactitud en que parte del mundo
se desarrolló por primera vez; se habla de los sumerios y los egipcios con sus
jeroglíficos, sin embargo, estas investigaciones no son nada concretas. En América
Latina, las culturas carecían de escritura por lo que no existe registro de sus
tradiciones orales, pero hay indicios de su arte, de sus cerámicas que se ha
realizado un estudio. Recién con la llegada de los españoles con la llegada al Nuevo
Mundo se empieza a documentar cierta información de esas culturas.
34
Las fuentes orales siempre han sido tomadas con prevención por los historiadores
y sometidas a crítica documental, aunque desde el principio de la historia como
ciencia se han utilizado.
Antes del desarrollo de la escritura, la tradición oral, los mitos, los ritos, las
costumbres y la cultura material eran los únicos medios para la transmisión de
información de una generación a otra.
A pesar de que el surgimiento de la historia en Grecia manejaba fundamentalmente
testimonios orales y lo continuó haciendo durante la época romana y la Edad Media,
ocurría más bien que el historiador redactaba sus propias memorias. La
preponderancia de la utilización del registro escrito de historiadores precedentes o
de registros escritos sin una finalidad necesariamente histórica es consustancial a la
tarea del historiador.
35
CAP. III: METODOLOGÍA
36
3.5. TÉCNICAS DOCUMENTALES
3.6. MÉTODOS
3.7. POBLACIÓN
3.8. MUESTRA
37
CAP. IV: RESULTADOS
38
CAP. V: CONCLUSIONES Y SUGERENCIAS
5.1. CONCLUSIONES
Los habitantes de este caserío son personas que muestran interés por las
personas que llegan a conocer su historia.
A los pobladores les gusta mantener el orden y la limpieza de los
alrededores de este caserío.
Cuentan con los servicios básicos.
Su juventud están dejando de lado sus tradiciones orales.
En los colegios no fomentan de una manera compleja sobre las
tradiciones orales de este caserío.
5.2. SUGERENCIAS
39
CAP. VI: REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Heisig, J.W. (1976). El cuento detrás del cuento. Ed. Guadalupe, Buenos
Aires.
Historia Universal de la Literatura (1978). Ed. Sopena, Barcelona.
Ancajima Salvatierra Edgardo (2010). Panorama hist{orico de Bat{an
Grande. Editora S.R.L. 955.
Cáceres Romero, Adolfo (1993). Las naranjas maquilladaS de Néstor
Taboada Terán. Presencia Literaria, La Paz.
Montoya Peralta, Eddy (1985). Lambayeque. Editorial Kemoy-Chiclayo.
[Link]
[Link]
q=batan+grande+lambayeque&espv=2&biw=1366&bih=667&source=lnms
&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwiZjrnx07vJAhXG7R4KHevcA5kQ_AUIBig
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40
CAP. VII: ANEXOS
41
Terminal EPSEL
Batán Grande
43
La Huaca del Pueblo
El árbol milenario
44
LA LEYENDA DEL CERRO LA MAGDALENA
Entre dos caseríos de San Juan y Manchuria al Nor-Este de Batán Grande se
levanta el controvertido cerro La Magdalena con 30 metros de altura
aproximadamente, cuyo conjunto ha sido escenario de históricos acontecimientos
forjados por nuestros antepasados precolombinos.
Los escasos restos arquitectónicos y sobre todo el valioso complejo de petroglifos
que aún conserva son prueba irrefutable de la gran importancia que tuvo en otros
tiempos. Pero hasta hace pocos años no era precisamente su valor histórico lo que
lo había hecho popular entre los lugareños. Era más bien sus singulares y
misteriosos relatos quienes lo ponderaban como un lugar encantado. Todos estos
especialmente ligados a una caprichosa y extraña depresión (o cueva como le
llaman los vecinos) presente en su morfología. Algo oscuro debido a lo estrecho de
su entrada pero al parecer nada profunda, esta concavidad es fácilmente visible
desde lo alto del extremo Sur-Oeste del cerro mirando hacia el rio.
Uno de los relatos aludidos anteriormente narra que durante los primeros años del
siglo XX un pequeño grupo de niños se hallaba pastando sus cabras sobre la cima
del montículo cuando de pronto notaron que sus animales habían desaparecido.
Desesperados y seguros de ser castigados por la falta, los niños buscaron en la
temida “cueva” ingresando en ella sin mayor preocupación.
Pero grande había sido su sorpresa al descubrir en el interior la imagen de una
Virgen que “brillaba de oro” portando “dos velitas que se encendían y se apagaban”
a su costado. La divina representación al parecer, correspondía a María Magdalena.
Los pequeños asustados y sorprendidos, salieron corriendo a dar parte a sus
padres. Una antigua versión refiere que cuando los lugareños llegaron no
encontraron nada. Pero otra exposición de los hechos afirma que los padres también
llegaron a ver a la Virgen y que aún permanece en el mismo sitio donde se le vio por
primera vez. Es más, algunos resaltan que cada cierto tiempo a partir de las 7:00
PM, es posible contemplarla en la cima del cerro.
45
Nadie con la debida autoridad ha podido probar estos rumores. LO único probado
esuq desde entonces este legendario y a la vez histórico recorrido es conocido con
el nombre de “La Magdalena”.
Fuente:
I.E. Nº 11050 – Motupillo
EL PATACHUGA
Aproximadamente por el año de 1964, los humildes pobladores del caserío Tres
Puentes, se vieron conmocionados ante la inusual aparición de un ser sobre natural,
al que, por razones no precisadas, llamaron Patachuga.
Descrito como una mala sombra que extrañamente, solo era visto por las mujeres,
el Patachuga aparecía con frecuencia en torno a la casa del señor Manuel Valverde
Jaramillo, una de cuyas hijas afirmaba haberlo contemplado meciéndose entre las
ramas de un viejo árbol conocido como “El Mango de Cachaco”.
Según refería la aludida, era una bestia irregular algo así como una mezcla de oso,
gorila y lobo, cuya tenebrosa imagen se veía envuelta en una rara penumbra la cual
dejaba tras sus pasos unas huellas ligeramente comparables a una mano
gigantesca o al rastro de un oso, según opinaban otros vecino.
Curiosamente, el patachuga no parecía representar ninguna intención maléfica,
pues jamás se reportó alguna agresión o muerte provocada por el, ni menos, que se
llevara a alguien hacia su mundo extraterreno, como supuestamente suelen hacerlo
otros espíritus o apariciones. De modo extraordinario, el Patachuga se presentaba
en el día y precia tener alma de niño, pues actuaba como tal dejando entrever su
deleite por las inocentes travesuras.
Entre estos lances, se afirma que, en una oportunidad, saco una bebita de su
hamaca, abandonándola junto a una acequia cercana. En otra ocasión, cuando esta
dormía, la cubrió parcialmente con “cucula” de plátano, pedazos de chante y tierra,
grabándole luego su típico rastro en el pecho. Así mismo el carpintero Agustín
Valverde solía revolverle su canasta de herramientas y quemaba sus maderas en
pequeñas fogatas. Por su parte, don Manuel Valverde Jaramillo sufrió el robo de una
cajita de dinero y también, un policía de la entonces Guardia Civil, conocido como el
Cabo Orozco, se vio en serio aprieto, cuando el Patachuga, aprovechando que se
bañaba en la acequia, le robo el pantalón.
Como es de suponer, los residentes, angustiados ante las continuas incursiones,
quisieron saber más de él, para así descubrir la forma de eliminarlo. Sus pesquisas
le revelaron que en realidad se trataba de un “arte” o quizá una hierba embrujada
que perteneció a la “mesa” de don Nicolás Miranda. Este señor era un reconocido
chaman local que, ante la imposibilidad de controlar el mencionado “arte”, optó por
arrojarlos rio La Leche. Al parecer, el satánico elemento no fue arrastrado por las
aguas y habiendo quedado frente al caserío, terminó transformándose en el
Patachuga.
46
Por fortuna, otro brujo local llamado Juan Cisneros y su “alzador” Eloiso Ordoñez,
asumieron la misión de hacerlo desaparecer, para lo cual, trabajaron arduamente es
su “mesa”, hasta que por fin, luego de varios días, pudieron alcanzar su objetivo.
Desde entonces, no se ha vuelto a reportar la presencia del Patachuga, ni en Tres
Puentes ni en ningún otro sector de Batan Grande, quedando para la posteridad, tan
solo el recuerdo de su mítica existencia.
FUENTE:
Audioso Valverde Rivas
Teobaldo Ancajima Guevara
Pobladores del Caserio Tres Puentes
47
Una regular porción del borde se dio ante el peso de la gente y toda la tierra que
había sido extraída se precipitó de nuevo al agujero cubriendo por entero al
desprevenido huaquero.
Sus compañeros, que por suerte se hallaban fuera al instante cogieron sus
palanas y desesperados empezaron a cavar con la ayuda de otros presentes,
conscientes de que no se contaba con mucho tiempo. Gracias a dios, Emiliano no
tardó en ser hallado, luego de que alguien cortara de un certero planazo parte del
sombrero de la víctima por claro instinto se había colocado en la cara este recurso
logro aportar una pequeñísima cantidad de oxigeno apenas suficiente para lograr
que sea rescatado con vida.
Casi moribundo y con pecho descubierto, Emiliano fue literalmente arrancado de la
tierra perdiendo tan solo uno de sus viejos llanques en el intento.
Ya algo recuperado y bajo el seguro abrigo de su hogar el veterano huaquero
conto que mientras estuvo enterrado tuvo una extraña visión. En ella, varias
“gentilas” de muy sensuales formas, se le acercaron como en una mágica danza
para luego, ofrecerle sus ingentes tesoros. Todo, cambio de su alma. Por fortuna el
oportuno rescate trunco los macabros propósitos de los maléficos espíritus. Lo
extraño fue que a las pocas semanas empezó hacer víctima de un extraño mal. Su
rostro empezó a mostrar un color cenizo, perdió el apetito y su cuerpo fue
adelgazando con el paso de los días. Seguro de que su padecimiento tenía mucho
que ver con el lamentable suceso de semana santa sus familiares lo hicieron tratar
por el campo.
Un conocido maestro confirmo sus sospechas, al explicar que la prenda perdida en
la huaca estaba siendo manipulada por las “gentilas” que allí habitaban con el fin de
llevárselo con ellas si ese objeto no era rescatado a tiempo, el enfermo no viviría
para contarlo.
Ante tal advertencia familiar y amigos cavaron de nuevo en el sitio indicado, luego
de gran esfuerzo la prenda encantada.
No esta demás decir que cumplida la condición, Emiliano inicio su pronta
recuperación para así poder dar fe de lo que aquí se narra.
Desde entonces los huaqueros dejaron de profanar la histórica huaca, temerosos
de ser la próxima víctima de las “gentilas” que resguardan la integridad de aquel
montículo.
Fuente:
Juanita Lora Monja
EL ÁRBOL MILENARIO
48
En el caserío de La Zaranda a pocos metros del centro de Interpretación ubicado
en el Santuario Bosque de Pómac se encuentra uno de los arboles con mayor
tradición en el Perú. Se trata del ya famoso Árbol Milenario ò Algarrobo Milenario,
vetusto y corpulento, algarrobo de aspecto caprichoso y cansado cuya exótica
imagen inspira temor y respeto entre lugareños y visitantes.
Muchos son los que aún lo veneran tan y como lo hacen con las cruces o santos y
afirman que entre su retorcido ramaje se pueden apreciar varias cruces forjadas por
la intercesión divina. Detalles que en realidad pocos pueden apreciar ya que a
muchos escépticos de fe debilitada se les hace imposible identificarlas.
Las primeras señales de su misticismo datan aproximadamente 10947, temporada
durante la cual la extracción de carbón era una de las actividades productivas de la
hacienda Batan Grande.
Varias cuadrillas de leñadores al servicio de los Aurich, se encargaban de
identificar y cortar los mejores algarrobos para luego dejarlos listos para el
respectivo quemado.
Y precisamente, fue durante el desarrollo de esta labor, que una de las cuadrillas
se topó con el añejo algarrobo. Considerando que cumplía con las condiciones
requeridas, se dispusieron a cortarlo sin imaginar que tal objetivo sería imposible.
En diversas ocasiones se hizo el intento, pero quienes lo hicieron, terminaron
fracasando tras ocurrirles diversos percances.
Algunas veces, los mangos de las hachas se quebraban y en otras ocasiones,
eran las mismas hojas de acero las que cedían como si fueran frágiles trozos de
cristal.
Mientras unos opinaban que se trataba de un algarrobo encantado, otros-basados
en las diferentes cruces que se apreciaban en su ramaje-afirmaban que era santo y
por lo tanto, no se le debía talar. Incluso, se llegó a difundir que quien se atrevía a
hacerlo sufriría una desgracia.
Mas, a pesar de todo, no faltó un atrevido que desafiando lo afirmado, intento
derribar el árbol.
Pero cuando se disponía a dar el primer hachazo, una serpiente le sorprendió,
mordiendo su mano. Se dice que el poder milagrosos del algarrobo le salvo de la
muerte, para luego, convertirlo en su fiel devoto.
Estos insólitos acontecimientos dieron origen a su humilde culto, caracterizado por
una profunda fe. Poco a poco, se adoptó la costumbre de acudir al lugar para rezar y
prender algunas velas en las base del corpulento árbol. Y no faltaba por cierto, quien
dejara flores, monedas o cañazo como piadosas ofrendas.
Años después, el investigador José Maeda Ascencio, considerando que se trataba
de unos de los pocos especímenes con más antigüedad en todo el bosque seco, lo
bautizo alegóricamente con el nombre de “Milenario”, dándolo a conocer de manera
oficial fuera del ámbito local.
49
Convertido actualmente en un icono del turismo regional, el Árbol Milenario ò
algarrobo Venerado. Hasta hoy sigue siendo una leyenda viviente que todos desean
conocer.
FUENTE:
Asociación de jubilados de Batan Grande
José Maeda Ascencio
Pobladores del caserío la Zaranda
Entre las múltiples anécdotas de misterio y terror que circulan entre los jóvenes
batangrandinos se distingue de manera muy particular, una fantástica historia cuyo
protagonista posee características muy similares a cierto personaje presente en la
literatura y el cine norteamericanos.
Se trata del llamado jinete sin cabeza, cuya alegórica existencia en realidad no
guarda mayor relación con el cinematográfico icono yanqui.
Por el contrario, la interpretación local habla, entre otras cosas, de un personaje
sobrenatural de características más sencillas y campechanas, aunque no por ello
menos tenebroso y sobrecogedor.
Quienes lo han podido apreciar, aseguran que justo a la medianoche, la tétrica
aparición surge de manera silenciosa por un costado de la conocida Huaca del
Pueblo.
Montado sobre un oscuro alazán y resaltando su figura la ausencia total de la
cabeza, el jinete enrumba su montura hacia el largo camino que conduce al caserío
Tres Puentes, como si su desconocido propósito fuera dirigirse hacia aquel punto.
Sin aparentar alguna lujuriosa amenaza, lenta y tranquilamente, avanza sin mayor
ceremonial; intentando alejarse del pueblo y perdiéndose al poco rato, entre las
sombras que envuelven su ruta.
Algunos pobladores, en su deseo de relacionarlo con el mundo terreno afirman
que podría tratarse de algún antiguo habitante de la desaparecida hacienda que,
como muchos de los que vivían fuera del pueblo, acostumbraba amarrar su caballo
en las orillas de la Huaca del Pueblo, para luego hacer lo que tenían programado en
la población.
También se supone que el mencionado habitante debió haber sufrido una trágica
muerte que por extrañas circunstancias, le arrebato su preciada cabeza.
Es por ello, que su desdichada alma aun no logara descansar tranquila y en el
presente, convertido en un temible espíritu, retoma la ruta que acostumbraba seguir
en busca de sus pasos perdidos.
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FUENTE
Pobladores de la localidad de Batan Grande
Vladimiro Mata Toro
Hoy viernes siendo las 8:00 AM horas del día 18, mes de setiembre del año
2015.
He observado:
Batán Grande es un caserío que sus habitantes se interesan mucho por el orden, la
limpieza, tranquilidad y respeto tanto entre ellos como en los turistas.
Pienso que:
Es una de las mejores maneras en la que un ciudadano puede demostrar su
educación para con los demás y así dejar una muy buena impresión de su caserío.
Hoy domingo siendo las 9:00 AM horas del día 04, mes de octubre del año 2015.
He observado:
Los habitantes de este lugar demuestran respeto y son en su mayoría personas que
respetan, es un fin de semana tranquilo en este caserío.
Pienso que:
Cabe destacar que son personas que no les gusta fomentar el desorden.
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Hoy viernes siendo las 10:00 AM horas del día 27, mes de noviembrebre del año
2015.
He observado:
Que los batangrandinos les gusta colaborar, ese decir, brindar información ante
cualquier pregunta.
Pienso que:
Sí hay personas que les agrada ayudar a los desconocidos.
FICHA DE OPINIÒN Nº 01
FICHA DE OPINIÒN Nº 02
6.- ¿Cuál es la tradición oral que más te gusta escuchar o que te cuenten?
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7.- ¿Suelen reunirse tu familia y tú por las noches para contar algunas tradiciones
orales que saben?
SI NO
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8.- ¿Crees que una campaña de concientización ayudaría a que la gente se interese
más por las tradiciones orales de sus pueblos?
SI NO
9.- ¿Les inculcas a tus hijos, hermanos y demás familiares a que no pierdan las
costumbres y tradiciones de su pueblo?
SI NO
10.- ¿Crees que las tradiciones orales es una buena forma para divertirse
sanamente con los amigos y familiares?
SI NO
11.- ¿Las tradiciones orales sirven para reunir a la familia y compartir sus vivencias y
anécdotas y así mantenerse más unidos?
SI NO
12.- ¿Has heredado alguna tradición oral de tus antepasados? Por ejemplo.
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13.- ¿Existen algunas leyendas propias de tu localidad o algún acontecimiento o
sucesos que tus abuelos te contaban?
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14.- ¿Crees que se están dejando de lado las tradiciones orales? ¿Por qué?
SI NO
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15.- ¿Estás de acuerdo con que se debe valorar más las tradiciones orales para que
estén más presentes de generación en generación?
SI NO
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The architectural features of the Casa-Hacienda, such as double-story designs, solid wooden doors, decorative wrought-iron railings, and extensive verandas, reflect the socio-economic trends of the time which were characterized by an emphasis on grandeur and opulence. These features were indicative of the wealth and social status of the estate owners, representing the economic prowess of colonial and republican elites. This design choice also functioned as a physical manifestation of the hierarchical social order, symbolizing power and control over the economic lifelines associated with the hacienda operations .
The Early Intermediate Period was characterized by significant material and ideological changes, including monumental architecture, organized storage facilities, and new ceramic forms. These innovations laid the groundwork for the Sicán culture. During this period, cultures such as Moche V and Wari influenced the region, as evidenced by the findings in the huaca Facho, showing a blend of these styles. The powerful influences from Moche and Wari, alongside those from Cajamarca Medio, eventually contributed to the unique emergence of the Sicán or Lambayeque culture, which combined external influences with its internal developments .
The neglect and distortion of oral traditions in Batán Grande can be attributed to historical factors such as migration, leading to demographic changes where newcomers lack ties to local narratives. Additionally, the shift towards written culture over oral transmission, coupled with inadequate educational focus on these traditions, has led to a gradual erosion of their prominence. As fewer residents are engaged in preserving these stories, the transmission chain weakens, further compounded by younger generations' diminishing interest and awareness .
The Huaca del Pueblo served as a critical site for the initial expansion of the Mochica civilization into the northern regions. Around 450-500 AD, this site became an important hub demonstrating Mochica presence and influence. Initially part of a broader consolidation during the Moche Period IV, it highlights the strategic importance the Mochica placed on establishing dominion in the north through architectural and cultural expansions. Its occupation extended into the Moche V phase, indicating a prolonged influence and hinting at distinct regional developments independent of the preceding Moche IV phase .
The social and economic structure of Hacienda Batán Grande was characterized by severe social abuses, where estate owners exerted total control over the laborers' lives, even to the extent of disposing of their belongings and lives at will. This feudal-like system persisted into the Republican period, highlighted by extreme actions such as the murder of a laborer, Andrés Gamboa, which reflected the oppressive nature of the hacienda's management. Additionally, the owners, such as the Delgado and Cotera family, maintained privileges from the colonial period, reinforcing hierarchical power dynamics .
The introduction of standardized, large-scale storage facilities during the Middle Period revolutionized the sociopolitical organization of pre-Columbian societies by allowing for systematic control over food and resource distribution. These facilities enabled societies like the Sicán to exert improved administrative control, ensure food security, and manage resources more efficiently. This development suggests a shift towards centralized governance models, where political authority could coordinate economic activities and respond to societal needs more effectively, fostering stronger social cohesion and facilitating cultural rise .
The Casa-Hacienda in Batán Grande acted as a central hub for the economic and social activities in the region, hosting prominent families like Delgado y Cotera, Montero and Balta, and Aurich Pastor. Architecturally, it features a solid design with wide balconies, decorated wrought-iron bar railings, and prominent pillars, embodying the historical opulence and architectural sophistication akin to pre-Columbian structures. Its modifications over time, such as the restoration in 1924 and the construction of a secondary building connected via a passageway, underline its enduring importance and adaptation through different ownerships .
Innovations from the Early Intermediate Period foundational to the Sicán culture include monumental architecture, advanced storage techniques, and new ceramic forms. These elements laid the groundwork for distinctive Sicán developments such as ceremonial and architectural style, economic management, and artistic expressions. The standardized storage systems and monumental constructions contributed to the political and ceremonial centrality of Sicán sites, showcasing an evolution from functional innovations to complex cultural manifestations within the Middle and Late Sicán periods .
The introduction of mango cultivation by the Delgado and Cotera family marked a significant shift in the agricultural dynamics of Batán Grande. By successfully smuggling mango saplings from India, they initiated a novel agricultural venture that expanded local crop diversity and potentially boosted the region's economic prowess. The mango industry could be seen as a pioneering move that not only catered to local demands but also connected Batán Grande to broader agricultural trends, enhancing its status as an innovator in Peru's fruit cultivation sector .
The traditions and oral histories of Batán Grande play a crucial role in preserving the region's cultural identity, encapsulating the myths, legends, and historical narratives that have been passed down through generations. However, these traditions face challenges such as distortion over time and inadequate dissemination. As many residents are descendants of migrants to the region, there is a prevalent lack of awareness about these cultural narratives. Moreover, the education system does not adequately emphasize these traditions, further threatening their preservation .