Fragmentos de Heráclito
1. Los hombres no han llegado al conocimiento de este logos que ha existido desde siempre, ni
antes de haber oído hablar de él ni tampoco después. Pues, viniendo todas las cosas a la existencia
según este logos, los hombres parecen gentes inexpertas, cuando ensayan palabras y actos tales
como los que yo describo detalladamente, distinguiendo cada cosa según su naturaleza y
expresando como es. Se les escapa lo que los hombres hacen en estado de vigilia, igual que se les
escapa lo que realizan durmiendo.
2. Por ello es necesario seguir lo que es común, pues lo común es lo que une. Pero, aunque el
logos es común, la mayoría viven como si cada cual tuviera una inteligencia particular.
3. El sol tiene la anchura de un pie de hombre.
5. Intentan purificarse manchándose de sangre. Es como si después de haberse manchado de
barro, quisieran limpiarse con barro. Y se tendría por insensato al que quisiera reprocharles su
conducta. También dirigen plegarias a unas estatuas. Es igual que si se hablase a las casas, por no
saber lo que son los dioses y los héroes.
6. El sol cada día es nuevo.
7. Si todas las cosas se convirtiesen en humo, se las distinguiría por el olfato.
8. Lo que se opone se une; de las cosas diferentes [nace] la más bella armonía.
9. Los asnos prefieren la paja al oro.
10. Unamos: lo completo y lo incompleto, lo convergente y lo divergente, lo consonante y lo
disonante. De todas las cosas, una, y de una, todas.
12. Son distintas las aguas que cubren a los que entran en el mismo río.
19. La gente no sabe ni escuchar ni hablar.
21. Muerte es todo lo que vemos despiertos, sueño [lo que vemos] durmiendo.
22. Los buscadores de oro remueven mucha tierra y hallan poco (metal)
23. Si no hubiese injusticia, se ignoraría hasta el nombre de la justicia.
27. Aguardan a los hombres después de la muerte cosas que ni esperan ni imaginan.
30. Este mundo, el mismo para todos, ningún dios ni hombre lo hizo. Sino que ha sido siempre y es
y será un fuego siempre vivo, que se enciende según medidas y se apaga según medidas.
31. Transformaciones del fuego: primero el mar; del mar la mitad [se convierte en] tierra, y la otra
mitad en torbellino. La tierra se licúa en mar, y éste es medido por el mismo logos que antes de
hacerse tierra.
32. El único sabio acepta y rechaza ser llamado con el nombre de Zeus.
33. La ley [es] también obedecer la voluntad del Uno.
34. Oyen sin comprender; parecidos a los sordos. A ellos se aplica el proverbio: estando presentes
están ausentes.
36. Para las almas la muerte es convertirse en agua; para el agua la muerte es convertirse en
tierra. Pero de la tierra proviene el agua, y del agua el alma.
41. No hay más que una sabiduría: comprender el pensamiento que lo gobierna todo a través de
todo.
49. Un hombre para mí vale por diez mil, si es mejor.
49a. Entramos y no entramos en los mismos ríos. Somos y no somos.
50. No escuchándome a mí, sino al logos, es sabio confesar que todas las cosas son uno.
51. No comprenden cómo lo que está en lucha consigo mismo puede estar de acuerdo: unión de
[fuerzas] contrarias, como el arco y la lira.
53. El conflicto es el padre de todas las cosas, el rey de todas las cosas. A unos ha hecho dioses y a
otros hombres; a unos ha hecho esclavos y a otros libres.
54. La armonía invisible es mejor que la visible.
58. El bien y el mal son uno. Los médicos cortan, queman torturan de todos los modos y haciendo
a los enfermos un bien que parece un mal, exigen una recompensa que casi no merecen.
59. El camino recto y el tortuoso son uno solo y el mismo.
60. El camino de arriba y éste de abajo son uno solo y el mismo.
61. El mar: su agua es la más pura y la más corrompida: para los peces, potable y saludable, para
los hombres no potable y mortal.
62. Inmortales, mortales; mortales, inmortales. Nuestra vida es la muerte de los primeros, y su
vida nuestra muerte.
66. Todo será comprendido y juzgado por el fuego que llegará.
67. Dios es día y noche, invierno y verano, guerra y paz, abundancia y hambre. Pero se transforma
como el fuego que cae, cuando está mezclado con perfumes, recibe nombre según el perfume de
cada uno.
72. Están en desacuerdo sobre lo que les es más familiar, sobre este logos que todo lo gobierna, y
lo que encuentran cada día les parece extraño.
73. No hay ni que actuar ni que hablar como dormilones.
78. El espíritu humano no tiene juicio, pero el divino sí.
79. El hombre merece ser llamado infantil con respecto a la divinidad, del mismo modo que el niño
con respecto al hombre.
80. Es necesario saber que el conflicto es comunidad, que la disputa es justicia, y que todo llega al
ser por la disputa.
83. El más sabio de los hombres. comparado con Dios, parece un mono para la sabiduría y la
belleza y todo lo demás.
88. Lo que está en 'nosotros es siempre uno y lo mismo: vida y muerte, vigilia y sueño, juventud y
vejez ya que por el cambio esto es aquello, y de nuevo por el cambio aquello es esto.
89. Para los que están despiertos, hay un solo y mismo mundo.
90. Todas las cosas se cambian por fuego y el fuego por todas las cosas, como las mercancías por
el oro y el oro por las mercancías.
91. Es imposible bañarse dos veces en el mismo río.
93. El dios cuyo oráculo está en Delfos no manifiesta ni oculta [su pensamiento], sino que lo indica.
101. Me he buscado a mí mismo.
101a. Los ojos son mejores testigos que los oídos.
102. Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Pero los hombres han concebido lo justo y lo
injusto.
103. En un círculo se confunden el principio y el fin.
104. ¿Cuál es su espíritu y su intelecto? Confían en aedos de encrucijada y toman como maestro a
la masa, ignorando que la mayoría es mala, y solamente hay buena una minoría.
107. Los ojos y los oídos son malos testigos para los hombres que tienen una alma bárbara.
108. De todos cuantos he oído hablar, ninguno ha llegado a saber que lo sabio está separado de
todas las cosas.
110. No es bueno para los hombres que suceda lo que desean
111. La enfermedad hace agradable la salud, el hambre la saciedad, la fatiga el reposo.
112. La sabiduría es la virtud más importante, y la sabiduría consiste en decir la verdad y obrar
según la naturaleza y escuchando su voz.
113. El pensamiento es común a todos.
114. Los que quieren hablar con inteligencia deben apoyarse en lo que es común, como una
ciudad en la ley, y aún con mayor firmeza. Ya que todas las leyes humanas se alimentan de una
sola ley, la divina que lo domina todo según le place, y lo rige todo y a todo excede.
115. Al alma pertenece el logos, que se acrecienta por sí mismo.
116. A todos los hombres es concedido poder conocerse a sí mismos y pensar sabiamente.
123. A la naturaleza le gusta ocultarse.
124. El arreglo más hermoso se parece a un montón de basuras reunido al azar.
126. Lo frío se calienta. Io caliente se enfría, Io húmedo se seca, lo seco se humedece.
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Fragmentos y números de Diels, Fragmente der Vorsokratiker, (R. Verneaux, Textos de los grandes
filósofos: edad antigua, Herder, Barcelona 1982, 5ª ed., p.7-12).
Heráclito de Efeso: Fragmentos
Aunque esta Verdad sea eterna, no la comprenden los hombres ni antes de haber sabido de ella ni
cuando se enteran por primera vez. Y aunque el universo se desenvuelve según esta Verdad, los
hombres parecen no tener experiencia alguna [de ella] cuando se ejercitan en palabras y hechos
semejantes a aquéllos cuya naturaleza contraria yo separo y explico aquí. Los demás hombres no
se dan cuenta de lo que hacen despiertos, así como olvidan lo que hacen cuando duermen.
Verdad: así traducimos logos. El sentido de esta palabra en Heráclito ha sido objeto de infinitas
interpretaciones. Las equivalencias más usuales son las que siguen: palabra; razón, en el sentido
de relación,
medida, patrón universal; ley lógica del mundo o ley del devenir universal; realidad; verdad. Según
Guido Calogero, en un ensayo publicado en el Giornale critico della filosofia italiana (1936), en
Heráclito no se han diferenciado todavía las esferas ontológica, lógica y lingüística, de manera que
logos significa para él, a un tiempo, palabra, verdad y realidad. Este triple sentido se hallaría
confirmado en el fragmento 72. Ahora bien: no siendo posible, como en el caso del fragm. 1,
encontrar en castellano un vocablo que exprese la totalidad de los sentidos del logos heraclíteo,
hemos elegido la palabra Verdad, señalada por Calogero como una de las tres interpretaciones
posibles, valiéndonos de su carácter multívoco, el cual le permite adaptarse al contexto de las
diversas expresiones en que aparece empleada por Heráclito, con excepción del fragm. 39, donde
hemos traducido por renombre y en los fragms. 97 y 108 donde hemos puesto, sencillamente,
palabra. Ver el excelente trabajo de Heidegger: “Logos. Sobre el fragmento 50 de Heráclito”
Las versiones consultadas de este fragmento difieren notablemente. Hemos seguido las
interpretaciones más fundadas: El Logos, la Verdad de que habla Heráclito en su libro, existe desde
siempre, y el universo (traducimos así el griego todo o todas las cosas) se ajusta, se conforma, en
su devenir, a esta Ley, a esta Palabra, a esta Verdad. Pero los hombres no la conocen, no se hacen
cargo de ella, y así cuando hablan y obran proceden como inexpertos, a causa de su ignorancia.
Heráclito distingue, separa y expone en su libro la naturaleza contraria, contradictoria, de esas
palabras y esos hechos, y la explica en él. A causa de no conocer el Logos, que es verdad universal
(v. fragm. 2), los hombres —despiertos o dormidos— ignoran lo que hacen.
Es necesario entonces seguir lo que es común. Pero aunque esta Verdad sea común, la
muchedumbre vive como si tuviese una inteligencia individual.
Común: es decir, universal. Es necesario obrar de acuerdo con la Verdad universal, conforme con la
realidad de los hechos. Los hombres ignorantes obran en cambio, arbitrariamente, de acuerdo con
su opinión personal, subjetiva, carente de validez (cfr. fragm. 89).
La muchedumbre: los más, el vulgo; en Heráclito tiene siempre un sentido despectivo. "Los
fragmentos que atacan a la multitud son muy numerosos. Adviértase la oposición, característica
en Heráclito, entre el sabio que medita sobre el Universo y vive armoniosamente con él, y la
multitud inconsciente. Pero sería cometer un singular error ver, en este desprecio, el desprecio por
el hombre en general. Heráclito solamente manifiesta el orgullo y la exaltación del trasmundo que
descubre. Con qué ternura, en cambio, se inclina sobre los hombres que buscan su camino, por ej.,
en los fragms. 44, 75 y 116".
El sol, grande como el pie de un hombre.
Grande como: es decir, del tamaño de.
Si la felicidad consistiese en las satisfacciones del cuerpo, entonces diríamos que los bueyes son
felices cuando encuentran hierbas para comer.
En vano tratan de purificarse lavándose con sangre, como si quien se metió en el barro con barro
se limpiara. ¡Insensato parecería aquél que observara tal acción! Y aun dirigen sus plegarias a las
imágenes de la divinidad, como si se pudiese hablar con las paredes, sin procurar conocer la
naturaleza de los dioses y de los héroes.
El sol es nuevo cada día. [No cesa de ser eternamente nuevo.]
El agregado es de Aristóteles.
Si todas las cosas se volviesen humo, las conoceríamos por la nariz.
Las conoceríamos: las distinguiríamos.
Los contrarios concuerdan, la discordancia crea la más bella armonía, [que todo se produce por la
discordia].
En verdad, los asnos preferirían la paja antes que el oro.
10
Uniones: completo e incompleto, convergente [y] divergente, consonante [y] discordante, y del
todo lo uno y de lo uno, todo.
11
[Los animales, ellos también, salvajes o domésticos, tanto los que vuelan como los que viven sobre
la tierra o en el agua, nacen, crecen y mueren según las leyes divinas que los gobiernan.] Así, todo
lo que se arrastra sobre la tierra está sujeto a los golpes [del látigo]
Del látigo: agregado propuesto por Gigon para interpretar el fragmento.
12
En los ríos donde aquéllos se sumergen, fluyen nuevas y nuevas aguas. [Y las almas se yerguen de
lo húmedo.]
Aguas siempre distintas corren sobre aquéllos que se bañan en los mismos ríos. Y las almas, como
vapores, se exhalan, se levantan de la humedad.
13
[No conviene al hombre de excepción] deleitarse en el barro.
El hombre de excepción: es decir, el mejor, el más noble (cfr. fragms. 29, 49, 104).
14
[¿A quiénes profetiza Heráclito?] A aquéllos cuyo polo es la noche, a los magos, a los posesos, a las
bacantes, a los iniciados. [Es a ellos a quienes amenaza con el más allá, es a ellos a quienes
profetiza el fuego.] Porque se hacen iniciar sin verdadera devoción en los misterios practicados por
los hombres.
15
Si no fuese por Dionisos el cortejo y en honor suyo el himno fálico, cometerían gran sacrilegio. Uno
son Hades y Dionisos, y por él deliran y por él celebran la vendimia.
La vendimia: la fiesta de Dionisos.
16
[El hombre escapará tal vez al fuego sensible, jamás al fuego inteligible.] ¿Cómo ocultarse de
aquello que nunca se pone?
17
La muchedumbre no medita sobre nada de lo que le ocurre, y aun si se le enseña no comprende:
imagina comprender.
La muchedumbre: los más, el vulgo, siempre en sentido despectivo. Spengler interpreta: la mayoría
no considera los hechos que advierte, ni los comprende, pero procede como si los comprendiera.
18
Si no esperas, no encontrarás lo inesperado, que es inescrutable e inaccesible.
19
Hombres, que oyen y hablan y saben.
20
Una vez que nacieron, quieren vivir y tener su destino mortal, antes de hallar el reposo. Y dejan
tras sí hijos para que tengan otros destinos mortales.
21
Muerte es cuanto vemos despiertos, sueño cuanto vemos en sueños [y cuanto vemos muertos,
vida].
La frase entre corchetes es un complemento de Diels.
22
Los que buscan oro cavan mucho, poco encuentran.
23
No conocerían el nombre de Diké si no ocurriesen estas injusticias.
Diké: la Justicia.
24
Dioses y hombres honran a los caídos en el combate.
Los muertos por Ares, los caídos en batalla.
25
Las mayores muertes alcanzan las mayores suertes.
Suertes: destinos, recompensas
26
En la noche, el hombre para sí mismo enciende su lámpara y muere. Vivo, toca la muerte cuando
duerme, y cuando sus ojos se apagan y despierta, toca su ser que duerme.
Este fragmento oscuro es interpretado así por Gigon: Al dormir en la oscuridad de la noche, el
hombre se enciende una luz interior en el ensueño, y aun viviendo, linda con su muerte, así como el
despierto con el dormido.
27
A los hombres aguarda después de la muerte algo que no esperan ni imaginan.
28
Aquél cuyo parecer es el más celebrado, no conoce ni observa más que opiniones. Pero Diké, por
cierto, alcanzará a los artesanos de mentiras y a sus testigos.
29
Hay un solo favor que los mejores prefieren a los otros: la gloria inmortal en vez de la
perecedera. Pero a la muchedumbre le basta con saciarse como animales.
Los mejores: igual que en el fragm. 13, los hombres de excepción, los nobles de espíritu. La gloria
inmortal: la gloria que flota siempre, como una nave sobre las aguas. La muchedumbre: los más, el
vulgo. Animales: ganado, bestias.
30
Este mundo, el mismo para todos los seres, no lo hizo ninguno de los dioses ni de los hombres,
sino que fue siempre, es y será, fuego siempre vivo que con mesura se enciende y con mesura se
apaga.
Mundo: cosmos, orden universal. El fuego se enciende y se apaga con mesura, es decir, según
medidas, por períodos.
31
Transformaciones del fuego: primera, el mar, del mar una mitad tierra, y la otra niebla ardiente.
[Y las transformaciones del mar se miden también de acuerdo con esta Verdad, que existía antes
de hacerse tierra.]
Niebla: vapor ardiente, "préster". Traducido también como huracán. Verdad: "Logos". Se ha hecho
notar que el aire no es mencionado por Heráclito entre los elementos.
32
Sólo lo Uno, la única Verdad, quiere y no quiere ser llamado con el nombre de Zeus.
Verdad: "Logos", aquí traducido también como sabiduría.
33
También se llama ley seguir la voluntad de aquello que es Uno.
34
[Los que carecen de inteligencia] no comprenden aunque escuchen: son como los sordos. A ellos
se aplica el proverbio: "Presentes, están ausentes".
35
Es necesario que los amantes de la sabiduría tengan conocimiento de un vasto dominio.
Los amantes de la sabiduría: los filósofos. Tengan conocimiento: sean entendidos, expertos.
36
Para las almas es muerte volverse agua, para el agua es muerte volverse tierra, pero de la tierra
se hace el agua, y del agua, el alma.
37
Los cerdos se limpian en la basura, las aves de corral en el polvo o en la ceniza.
38
[Heráclito afirma que] Tales fue el primer astrónomo.
39
[Alabanza de Heráclito, el exigente:] "En Priene nació Bías, hijo de Teutamos, cuyo renombre
supera al de los otros".
Renombre: "Logos", aquí fama y valer
40
Un saber múltiple no enseña la sabiduría. Si no, la hubiera enseñado a Hesíodo y a Pitágoras, a
Jenófanes también, y a Hecateo.
41
No hay más que una sola sabiduría: conocer la Razón que timonea el universo a través del
universo.
Razón: "gnomen", mente, razón cósmica. Timonea: gobierna, dirige. A través de: penetrando en.
42
Homero merece que se le expulse de los juegos públicos, y aun apaleado, y también Arquíloco.
43
Es necesario apagar la ira con más rapidez que un incendio.
Ira: también insolencia, presunción, envanecimiento.
44
Es necesario que el pueblo defienda su ley tanto como sus murallas.
45
Por mucho que camines, no encontrarás los límites del alma: tan profunda es su Verdad (Logos)
Por mucho que camines: por mucho que recorras los caminos. Verdad: "Logos", aquí vale también
por disposición, formación (Teichmüller), organización, medida (v. fragm. 115), esencia de la
naturaleza del alma, noción de ella que se expresa por el nombre (Calogero).
46
[Llamo a] la presunción un mal sagrado [y al ver de los ojos una mentira].
47
No conjeturemos acerca de lo más elevado por [el azar de] las apariencias.
48
El nombre del arco es vida, su obra muerte.
Heráclito juega con la acentuación de la palabra "bíos", la cual, según aquélla, significa en griego
arco o vida. Los juegos de palabras son frecuentes en Heráclito.
49
Uno, para mí, diez mil, si es un hombre de excepción.
Un hombre de excepción: un hombre noble, óptimo, de los mejores.
49a
Entramos y no entramos en el mismo río, somos y no somos.
Entramos: descendemos, nos sumergimos.
50
Si se atiende a la Verdad (Logos), y no a mí, sabio será reconocer que todo es uno.
51
Ellos no comprenden cómo los contrarios se funden en la unidad: armonía de tensiones
opuestas como la del arco y la lira.
52
El tiempo es un niño que se divierte, que juega con los dados: de un niño es el reino.
53
El conflicto (Pólemos) es padre y rey del universo: a unos hizo aparecer como dioses y a los otros
como hombres: hizo a los unos libres y esclavos a los otros.
El conflicto: "pólemos", la guerra.
54
La armonía oculta es mejor que la manifiesta. [En ella el dios, mezclando las diferencias y las
diversidades, las ocultó y sumergió.]
55
De cuantas cosas hay prefiero aquéllas que pueden ser vistas, oídas, aprendidas.
56
Los hombres se engañan en cuanto al conocimiento [del mundo visible], como Homero, quien
fue el más sabio de los griegos pero que se dejó engañar por unos niños que mataban pulgas y le
dijeron: lo que encontramos y tomamos no lo tenemos, lo que no encontramos ni tomamos lo
tenemos.
57
Maestro de la muchedumbre es Hesíodo: creen que era suyo el saber más grande, cuando ni
siquiera conocía el día y la noche, que son uno.
58
Uno son el bien y el mal. Los médicos, por ejemplo, que cortan y queman por todas partes a los
enfermos, que los atormentan cruelmente, les reclaman honorarios que no reciben con justicia,
ya que la virtud de sus remedios actúa tan dolorosamente como la enfermedad.
59
En el batán, el camino del tornillo es recto y es curvo, y es uno y el mismo.
Este fragmento se refiere probablemente a la bomba en espiral llamada comúnmente "tornillo de
Arquímedes". Heráclito advierte que el movimiento de la espiral puede descomponerse en otros
dos: uno rectilíneo y otro circular.
60
El camino que sube y el que baja son uno y el mismo.
61
El agua del mar es la más pura y la más impura: para los peces, potable y saludable; para los
hombres, impotable y funesta.
62
Inmortales los mortales, mortales los inmortales, cuando viven de la muerte de aquéllos y
mueren de la vida de éstos.
63
Desde allí, ellos se elevan y se convierten en los custodios vigilantes de vivos y de muertos.
64
El rayo timonea el universo.
Timonea: gobierna, igual que en el fragm. 41.
65
[El fuego,] necesidad y hartura.
Necesidad: defecto. Hartura: exceso.
66
Sobrevendrá el fuego, [juzgará e] incendiará todas las cosas.
67
Dios es día [y] noche, invierno [y] verano, guerra [y] paz, saciedad [y] hambre. Cambia de forma
en forma tal como el fuego mezclado con perfumes toma su nombre según el gusto de cada uno
de ellos.
67a
Así como la araña, en el centro de su tela, tan pronto como una mosca rompe uno de los hilos, lo
advierte y acude velozmente, como si le doliera ver destruida la perfección de su obra, de
manera semejante el alma, cuando una parte del cuerpo ha sido herida, se precipita allí, incapaz
de soportar la lesión del cuerpo al que está tan firme y armoniosamente unida.
68
[Los sacrificios son] remedios [eficaces contra los grandes males. Ellos liberan a las almas
condenadas, desde su origen, al azar].
69
Dos clases de sacrificios se distinguen: aquéllos de los hombres perfectamente puros, y los otros.
70
[Opiniones humanas:] juegos de niños.
71
Es necesario acordarse también de aquél que olvida adónde lleva el camino.
72
Disienten de la Verdad, si bien están en continuo trato con ella. Y lo que el día les trae, les
parece extraño.
Verdad: "Logos". Según Calogero, el empleo de tal palabra en este fragmento confirma su teoría
de la confusión de las tres esferas (v. nota al fragm. 1).
73
La ola del sueño no debe refluir sobre nuestros actos ni sobre nuestras palabras.
74
[No vivas] como el niño que recibe la herencia del padre: [según la baldía tradición].
75
Los hombres, en su sueño, trabajan y ayudan al devenir del mundo.
76
Vive el fuego de la muerte de la tierra, y el aire vive de la muerte del fuego; vive el agua de la
muerte del aire, y de la muerte del agua vive la tierra.
77
Placer y muerte es la humedad para las almas. De su muerte vivimos, de nuestra muerte viven.
78
La índole humana está privada del conocimiento, pero no la divina.
79
El hombre parece a la divinidad tan pueril como el niño al hombre.
80
Hay que saber que la guerra es común, que la justicia es lucha, y que según lucha y necesidad el
universo se produce.
81
Método retórico: arte de conducir a la matanza.
82
El más bello de los monos es feo comparado con el hombre.
83
El más sabio de los hombres, comparado con la divinidad en cuanto a sabiduría, belleza y demás
virtudes, parece un mono.
84a
Transformándose, [el fuego] descansa.
84b
Es fatiga y sufrimiento servir a amos que no cambian.
85
Difícil es luchar con el corazón. Y es el alma (psique) la que debe pagar por sus deseos.
Duro es luchar contra el corazón (tymos) . Lo que quiere lo adquiere a expensas del alma
(psique).
86
[El conocimiento de la divinidad] se nos escapa casi por entero porque no creemos en ella.
87
El tonto suele dejarse asombrar por cualquier palabra.
Tonto: el hombre necio, vacuo. Asombrar: atolondrar. Palabra: "logos". Aquí vale como palabra
(Teichmüller).
88
Uno son en nosotros vida y muerte, vigilia y sueño, juventud y vejez. Porque estas cosas, al
cambiar, son aquéllas, e inversamente, aquéllas al cambiar son éstas.
89
Los hombres, cuando están despiertos, tienen un mundo único y común. [En el sueño, cada uno
se vuelve a su propio mundo.]
90
El fuego se cambia por todas las cosas y todas las cosas por el fuego, así como el oro por las
mercancías y las mercancías por el oro.
91
No es posible bañarse dos veces en el mismo río, ni tocar dos veces una sustancia perecedera en
el mismo estado, porque ella, por el ímpetu y la rapidez de sus transformaciones, se dispersa y
se reúne de nuevo, se acerca y se aleja del ser.
92
La Sibila, profiriendo con sus delirantes palabras sin gracia, sin adorno y sin perfume, [atraviesa
con su voz mil años], a causa del dios que está en ella.
93
El rey al cual pertenece el Oráculo que está en Delfos, no habla ni oculta nada: indica por signos.
El rey: el señor.
94
Helios no rebasará sus medidas. De hacerlo, las Erinias, que sirven a Diké, sabrían descubrirlo.
Helios: el Sol. Rebasará: traspasará. Que sirven a: ministras de. Descubrirlo: encontrarlo. Las
Erinias aseguran la regularidad de los movimientos del Sol.
95
Es mejor ocultar nuestra ignorancia [pero es difícil hacerlo en el ocio y junto al vino].
96
Hay que deshacerse de los cadáveres con más razón que del estiércol.
97
Los perros ladran a quienes no conocen.
98
Las almas huelen el reino de Hades.
Huelen: husmean.
99
Si no hubiese Sol sería de noche a pesar de los demás astros.
100
[El Sol suscita las variaciones visibles] y las estaciones, portadoras de dones.
101
Me he buscado a mí mismo.
101a
Los ojos son testigos mejores que las orejas.
102
Para el Dios, todas las cosas son bellas y buenas y justas. Son los hombres quienes tienen a unas
por justas y a otras por injustas.
103
En la periferia de un círculo, comunes son principio y fin.
104
¿Dónde están entonces su inteligencia y su cordura? Se dejan persuadir por cantores callejeros y
tienen por maestra a la muchedumbre, sin tener en cuenta que la muchedumbre es mala y que
los menos son los mejores.
Cantores callejeros: los rapsodas. Los mejores: igual que en los fragmentos 13, 29 y 49.
105
Homero era astrólogo.
106
Un día es como otro cualquiera.
Rechaza Heráclito la oposición de Hesíodo entre días faustos e infaustos.
107
Los ojos y las orejas son malos testigos para los griegos: porque tienen un alma bárbara.
108
De cuantos me han querido explicar con palabras, ninguno ha llegado a conocer que la sabiduría
está separada del universo.
Explicar con palabras: aquí la palabra "logos" equivale a análisis, explicación (Teichmüller), dar
razones.
109
Es mejor ocultar nuestra ignorancia [que hacer ostentación de ella].
110
De nada valdría a los hombres que sus deseos fueran cumplidos.
111
La enfermedad hace dulce la salud, y así el mal el bien, el hambre la saciedad, y la fatiga el
descanso.
112
Pensar rectamente es la máxima virtud, y la verdadera sabiduría consiste en hablar y actuar de
acuerdo con la naturaleza.
113
El pensar es común.
Común: universal (v. fragm. 2)
114
Para hablar con inteligencia es necesario apoyarse en lo que es común, así como una ciudad en
su ley, y mucho más firmemente aún. Porque todas las leyes humanas proceden de una, divina,
y ésta impera tanto cuanto quiere y basta al universo, y aun le excede.
115
De alma es la Verdad (Logos) que se acrecienta a sí misma.
Verdad: "Logos". El logos pertenece al alma, al fuego que se acrecienta a sí mismo.
116
Al alcance de los hombres está el conocerse a sí mismo y ser sabios.
117
El hombre ebrio es llevado por un niño; titubea, sin saber adónde va, porque su alma está
húmeda.
Nótese la relación del alma con el fuego, ya señalada en los fragmentos 36 y 84, y que aparece
también en el frag. que sigue.
118
El alma seca es la mejor y más sabia.
119
El carácter del hombre es su destino.
Carácter (ethos): índole, comportamiento. Destino (daimón): se trata aquí del demonio o genio que
acompaña a cada hombre y que personifica su destino.
120
Alrededor de la Osa giran el alba y el crepúsculo. Frente a ellos, el dominio del brillante Zeus.
Dominio: la palabra jónica "oúros", empleada por Heráclito, significa dominio y también montaña.
También se ha traducido como horizonte. La interpretación del fragmento es muy controvertida.
121
Los efesios harían bien en ahorcarse todos juntos y abandonar la ciudad a los niños. Han
desterrado a Hermodoro, el hombre más precioso entre ellos, diciendo: "Que nadie sobresalga
entre nosotros. Si hay alguno, que vaya a vivir en otra parte y con otros".
122
[¡Vacilante] aproximación!
123
La naturaleza gusta ocultarse.
Gusta: también traducido como suele. Ocultarse: esconderse.
124
En su origen, el cosmos más bello es algo así como un montón de basuras tiradas al azar.
125
El brebaje compuesto se descompone si no se lo agita.
"El brebaje a que alude este fragmento es el Cyceón, descrito en La Ilíada como un compuesto de
cebada, queso rallado y vino de Prammos. Circe, en La Odisea, le agrega miel verde y drogas
mágicas. En el himno homérico a Ceres, es una mezcla de harina, agua y amapolas"
125a
Ojalá la riqueza no os abandone, efesios, para que con ella podáis algún día comprender vuestra
maldad.
126
El frío se calienta, el calor se hiela, la humedad se deseca, la aridez se humedece.