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Historia de la Terapia Cognitiva Conductual

Este documento trata sobre la historia de la terapia cognitivo-conductual (TCC). En menos de 3 oraciones, resume lo siguiente: El documento presenta la definición y bases históricas de la TCC, describiendo sus orígenes y evolución a través de tres generaciones, desde las primeras ideas conductuales hasta los enfoques cognitivos actuales. Finalmente, concluye resaltando la importancia de la TCC como una de las terapias psicológicas más efectivas.
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Historia de la Terapia Cognitiva Conductual

Este documento trata sobre la historia de la terapia cognitivo-conductual (TCC). En menos de 3 oraciones, resume lo siguiente: El documento presenta la definición y bases históricas de la TCC, describiendo sus orígenes y evolución a través de tres generaciones, desde las primeras ideas conductuales hasta los enfoques cognitivos actuales. Finalmente, concluye resaltando la importancia de la TCC como una de las terapias psicológicas más efectivas.
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"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad"

UNIVERSIDAD CATOLICA LOS ANGELES DE CHIMBOTE

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD

ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGIA

“HISTORIA DE LA TCC”

ESTUDIANTES:

CURSO:

TERAPIA CONGNITIVO CONDUCTUAL

CICLO:

IX - B

DOCENTE:

AYACUCHO – PERU
2019
2

DEDICATORIA

A cada una de nuestras familias, por estar con nosotros, por

darnos y ser las bases para llegar hasta aquí, enseñarnos a

crecer, por apoyarnos y guiarnos en este camino tan difícil que

es la vida.
3

AGRADECIMIENTO

A Dios y cada persona que es parte de la realización de este

trabajo monográfico, a todos nuestros seres queridos; por

siempre habernos dado su fuerza y apoyo incondicional que

nos han ayudado y llevado hasta donde estamos ahora.

RESUMEN
4

El presente trabajo tiene por objetivo el estudio e investigación de la historia de terapia

cognitivo conductual y su evolución, los antecedentes históricos y desarrollos cientí cos que

llevaron, conozca con detalle el entramado teórico-empírico de cada una de las orientaciones

existentes en la TCC actual, de tal forma que le permita comprender la fundamentación teórica y

el procedimiento de las técnicas y terapias cognitivo-conductuales que se presentan

posteriormente a lo largo de los capítulos de este manual a sentar las bases del surgimiento de la

Terapia de Conducta.. A partir de esto, proponemos en este trabajo monográfico presentar y

explicar algunas nociones sobre la historia de TCC. La finalidad de este trabajo monográfico es

definir y describir la historia de la TCC desarrollando en el primer capítulo la definición y las

raíces y bases históricas de la TCC en el segundo capítulo la evolución de la TCC, primera

generación, segunda generación y tercera generación, para finalizar las conclusiones.

Palabras clave: Historia – TCC - Generación

ABSTRACT
5

This paper aims to study and investigate the history of cognitive behavioral therapy and

its evolution, historical background and scientific developments, know in detail the theoretical-

empirical framework of each of the orientations affected in the current CBT, in such a way that

they allow you to understand the theoretical foundation and the procedure of the cognitive-

behavioral techniques and therapies that are presented later throughout the chapters of this

manual to the bases of the Behavioral Therapy surgical. From this, we propose in this

monographic work to present and explain some notions about the history of CBT. The definition

of this monographic work is to define and describe the history of CBT in the first chapter

identify the definition and historical roots and bases of CBT in the second chapter the evolution

of CBT, first generation, second generation and third generation, To finalize the conclusions.

Keywords: History - CBT - Generation

INDICE

I. DEDICATORIA
6

II. AGRADECIMIENTO

III. RESUMEN

IV. ABSTRACT

1. INTRODUCCION 7

2. CAPITULO I: COMUNIDAD EDUCATIVA 8

2.1. DEFINICIONES 8

2.2. RAICES TEORICAS DE LA TERAPIA CONDUCTUAL 9

2.2. BASES TEORICAS Y METODOLOGICAS DE LA TCC 9

3. CAPITULO II: EVOLUCION DE LA TERAPIA DE CONDUCTA 17

3.1. PRIMERA GENERACION 18

3.2. SEGUNDA GENERACION 21

3.3. TERCERA GENERACION 26

CONCLUSIONES33

RECOMENDACIONES 34

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS 35

1. INTRODUCCION
7

La terapia cognitivo-conductual se basa en la idea de que tanto las emociones como las

conductas tienen su origen en el pensamiento, el cual dependiendo si es racional o irracional,

determina en gran medida el bienestar o malestar del individuo.

Desde la perspectiva cognitivo-conductual se considera que, si se modifican los pensamientos

del sujeto, en automático cambian la manera de sentir, y por consiguiente de comportarse.

La terapia cognitivo conductual propone una explicación biológica, psicológica y social de la

conducta y emociones humanas, partiendo de la premisa de que son el resultado de lo que las

personas piensan o creen, desde esta perspectiva no son las situaciones las que determina como

nos sentimos y actuamos, sino lo que pensamos acerca de ellas.

La intervención desde la perspectiva cognitivo conductual se aboca a transformar el

pensamiento irracional a racional, el cual ocasiona los problemas emocionales, que se presentan

porque la realidad la basan en hechos irreales. Conocer la base de los problemas emocionales

conlleva a una mejor interpretación de los síntomas y por consiguiente a su intervención eficaz.

El proceso terapéutico es eficaz cuando se logra identificar la causa del problema y no

desviarse en problemas prácticos, esto es muy importante, ya que estos no se resuelven en

terapia, por eso es muy importante aplicar la metodología adecuadamente para que sea viable.

CAPITULO I
8

2. TERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL

2.1. DEFINICIONES

La Terapia Cognitivo Conductual (TCC) puede definirse como la aplicación clínica

de la ciencia de psicología que se fundamenta en principios y procedimientos validados

empíricamente. Las diferencias actuales entre los distintos acercamientos considerados

cognitivo conductuales son incluso epistemológicos al acoger concepciones

sustancialmente diferentes de la realidad y la psicopatología. Desde un punto de vista

fenomenológico podemos señalar cuatro rasgos obvios de la TCC:

La TCC es un ámbito de intervención en salud que trabaja con respuestas físicas,

emocionales, cognitivas y conductuales desadaptadas, de carácter aprendido. El

individuo tiene responsabilidad en los procesos que le afectan y puede ejercer control

sobre ellos.

 La TCC se caracteriza por ser una terapia de tiempo limitado en comparación con

otras psicoterapias a largo plazo.

 La TCC tiene una naturaleza educativa que puede ser más o menos explícita.

 La TCC posee en esencia un carácter auto-evaluador a lo largo de todo el proceso

(énfasis en la validación empírica).

 La TCC es considerada la orientación psicoterapéutica más eficaz, influyente y

extendida.

2.2. RAÍCES HISTÓRICAS DE LA TERAPIA DE CONDUCTA


9

Plinio el Viejo (Roma) trataba de curar a los alcohólicos poniendo unas arañas

muertas en los vasos de donde bebían (condicionamiento aversivo). La TCC aparece en

la década de los 50 del siglo pasado. A principios del siglo XX las personas se

clasificaban en cuatro categorías: gente normal, gente insana o loca, criminales y gente

enferma.

2.3. BASES TEÓRICAS Y METODOLÓGICAS DE LA TERAPIA DE CONDUCTA

Los fundamentos teóricos conductuales que sirvieron de base para el desarrollo de la

TCC fueron: la reflexología y la leyes del condicionamiento clásico, el conexionismo de

thorndike, el conductismo de Watson , Hull, Guthrie, Mowner y Tolman, y la

contribución de Skinner y el análisis experimental de la conducta.

2.3.1. La reflexología rusa y las leyes del condicionamiento clásico

Sechenov fue precursor de las posturas conductistas posteriores al combinar

neurofisiología y psicología en los reflejos. Sus discípulos fueron Pavlov y Bechterev.

Pavlov estaba interesado en estudiar la actividad cerebral a través de los reflejos.

Se considera un estímulo neutro aquel que no produce ninguna respuesta sobre el

organismo que se está investigando (para asegurarse de ello se presenta repetidamente

hasta que es ignorado). Si el estímulo neutro se presenta junto a un EI, se convierte en un

EC. Pavlov utilizó el términos condicional (no el término condicionado) para referirse a

los productos del condicionamiento (EC, RC), siendo el término condicionado errores en

las traducciones.
10

Una estudiante de Pavlov, Eroféeva, aplicó un shock eléctrico suave a la piel de un

perro antes de darle la comida, y éste no producía conductas defensivas y habían sido

sustituidas por respuestas condicionadas de salivación (contracondicionamiento). Se

demostró así que los métodos de condicionamiento podrían neutralizar los efectos de una

estimulación aversiva emparejándolos con una respuesta apetitiva. Su discipula Shenger-

Krestovnikova estudió la inducción de neurosis experimentales mediante discriminación

perceptiva con dos estímulos, circular (condicionado) y una elipse (inhibitorio). Al

convertir el círculo en elipse el animal no era capaz de discriminarlo incluso cuando era

el estímulo original, mostrando signos de excitación (producción de respuestas

neuróticas que se podían eliminar por contracondicionamiento). Surgió el primer

paradigma experimental para el estudio de las respuestas de ansiedad. La relevancia que

dio Wolpe al condicionamiento pavloviano, con principios de Hull, dio lugar al primer

tratamiento de la TC: la desensibilización sistemática. Pavlov se interesó por la

personalidad ansiosa, teoría que es incorporada por Eysenck (uno de los fundadores de la

TC) en el modelo de umbrales en neuroticismo (los factores genéticos predisponen las

reacciones al entorno estimular).

Kazdin considera las principales aportaciones de Pavlov: 1) la investigación objetiva

de los reflejos condicionados, 2) defensa del objetivismo de la investigación, 3)

demostración de la importancia del aprendizaje en la explicación de la conducta, y 4)

proporcionar un modelo metodológico de la investigación de la conducta humana. Las

principales limitaciones de su teoría son: 1) ignorar otras respuestas autonómicas a

excepción de la salivación y el miedo, 2) no poder explicar empíricamente el escape


11

activo o pasivo, la conducta de evitación o los resultados del castigo, y 3) los aspectos

técnicos del condicionamiento clásico resultan más complejos que la teoría del

aprendizaje competidora (teoría del refuerzo de Thorndike). Watson defendió

enérgicamente el condicionamiento clásico, convirtiéndose en el foco de atención de los

conductistas.

Vladimir M. Bechterev fue el que tuvo mayor repercusión de los autores de la época,

al dar a la reflexología una interpretación más psicológica y funcional considerando

respuestas motoras y estímulos aversivos (en lugar de respuestas glandulares como

Pavlov). Para Bechterev los reflejos (asociativos) constituían la unidad fundamental en

el análisis de la conducta, acuñando el término reflexología (sustituta de la psicología y

cuyo objeto eran las correlaciones humano-ambiente) para diferenciarla del estudio

fisiológico de los reflejos. Betcherev extendió los principios de la reflexología a la

psicopatología.

Las investigaciones de la reflexología no tenían un interés terapéutico, pero se

consideran precursoras de la terapia de conducta.

2.3.2. El conexionismo de Thorndike

Thorndike (1847-1949) ha sido el conductista no-pavloviano americano más

influyente en las tres primeras décadas del siglo XX (criticado por Watson por alusiones

a estados subjetivos del organismo). Skinner fue discípulo de Thorndike. Thorndike

utilizó métodos objetivos y rechazó el estudio de los procesos mentales y la conciencia,


12

centrándose en la adquisición de respuestas inexistentes en el repertorio del organismo

(sin interés en reflejos neuronales). Thorndike y Pavlov tenían diferentes conceptos del

reflejo S-R (estímulo-respuesta), aunque ambos explicaban bien la respuesta

aproximativa (ninguno explicaba bien los efectos del castigo o el aprendizaje de

evitación). La ley del cambio asociativo es muy cercana al modelo de condicionamiento

clásico. La ley del efecto establecía que las respuestas seguidas de satisfacción

quedaban asociadas a la situación (conducta asociada a consecuencias, noción

darwinista), aumentando la probabilidad de ocurrencia (o a la inversa si era seguida de di

confort). Posteriormente matizó la ley del efecto al comprobar que el castigo no

debilitaba la conducta, y se retractó de la ley de la práctica, considerando que la

repetición es un simple facilitador, pero no esencial.

Thorndike es considerado el precursor de la psicología educativa moderna (teoría del

aprendizaje activo = que lo niños aprendan por si mismos).

2.3.3. El conductismo de Watson

John B. Watson (1878-1958) comenzó la revolución conductista en contra del

estructuralismo y el funcionalismo, obviando incluso el estudio de las respuestas

fisiológicas. El conductismo (término acuñado por él) debía ser objetivo y tener lo

siguientes principios: 1) El objeto de la psicología es la conducta manifiesta E-R

(rechazo de la conciencia= alma), 2) metodología de la experimentación animal como

método objetivo en psicología (reflejo condicionado como sustituto de la introspección),

3) el conductismo supone una ruptura con las corrientes anteriores que no describen la
13

conducta en términos observables, y 4) conducta explicada en términos E-R del sistema

nervioso (conducta verbal como reflejos espinales).

La obra La psicología objetiva de Betcherev tuvo un gran impacto en Watson, aunque

el control y la sistematicidad de Pavlov influyeron mucho en él. El trabajo Psychology as

the behaviorist views it (1913) es considerado el acta fundacional del conductismo.

Watson propuso siete estrategias para el pequeño Albert (ver experimento);

deshabituación, halago verbal, adaptación negativa, castigo social, distracción,

condicionamiento directo e imitación social. Mary Cover Jones encontró que las más

efectivas eran asociar el miedo con un estímulo que evocara una respuesta agradable

(Wolpe lo denominó contra condicionamiento por inhibición recíproca) y la imitación

social (modelado) situando al niño con otros niños que se acercaban sin miedo al objeto

temido.

La investigación de Watson no se considera esencial para la TC, siendo su mayor

contribución la comunicativa.

2.3.4. El neo conductismo

Edwin R. Guthrie es considerado el neoconductista más ortodoxo al llevar al extremo

el principio de contigüidad de estímulos (emparejamiento). En The psychology of

learning exponía técnica para romper hábitos o desaprender conductas mediante la

presentación progresiva de estímulos (desensibilización sistemática), o usando el


14

emparejamiento con estímulos que provocan una respuesta incompatible (inhibición

recíproca de Wolpe). También presentó estímulos hasta que dejase de provocar

respuesta.

Clark L. Hull (1884-1952) planteó la construcción de una teoría formal de la conducta

creyendo haber identificado la ley fundamental del aprendizaje como principio básico de

todas las ciencias. Hull introdujo las variables intervinientes entre el E y el R. Las

principales variables intervinientes fueron la fuerza del hábito y el impulso (estado de

activación), cuya reducción da lugar al reforzamiento. El hábito se establece por la

relación entre una respuesta y la reducción del impulso, que opera como reforzamiento.

Su teoría unifactoral del aprendizaje defendía que el refuerzo (reducción del impulso) y

no la contiguidad era el factor fundamental del aprendizaje. Su relevancia en la TC tiene

que ver con su teoría hipotético-deductiva y por integrar la ley el efecto de Thorndike en

el paradigma de condicionamiento de Pavlov.

Tolman tuvo una gran influencia en la psicología de la Gestalt y defendió que los que

se producía en el aprendizaje era una asociación E-E y no E-R. Los organismos no

aprenden conductas concretas, sino significados (expectativas) sobre los estímulos que

se relacionan con una meta. Realizó un acercamiento más holístico hacia la conducta.

Introdujo también el concepto de variable interviniente (cognitivo) como nexo entre el E

y la R que ayuda a determinar la conducta.

El neoconductista más influyente es O. Hobart Mowrer al formular la teoría de los

dos factores o teoría bifactorial del reforzamiento, que mantiene la existencia de dos
15

tipos de aprendizaje: el aprendizaje de señales por contigüidad (cond. Clásico o CC), y el

aprendizaje de soluciones por reforzamiento (emisión de respuestas voluntarias que

reducen los impulsos). Mowrer asignó al miedo (impulso secundario adquirido por CC)

un papel mediador en la conducta de evitación. La importancia de la teoría bifactorial

para la TC es poder explicar las conductas de evitación que se producen en diversos

trastornos, así como el tratamiento de la enuresis con demostrada eficacia.

Otras aportaciones a la TC fueron la aplicación de la práctica negativa (Wakehan,

Dunlap) para la eliminación de conductas indeseables (tics o tartamudez)., los trabajos

de Max sobre desviaciones sexuales, o la terapia del reflejo condicionado de Salter. El

condicionamiento clásico alcanzó su hegemonía en torno a 1940, antes de constituirse

formalmente la Terapia de Conducta.

2.3.5. Skinner y el condicionamiento operante

Skinner (psicólogo más influyente del siglo XX) introdujo por primera vez el término

Terapia de Conducta en la literatura psicológica. La clasificación que hizo Skinner del

aprendizaje estaba basada en los paradigmas de Pavlov y Thorndike, señalando que

había ciertas áreas donde los dos condicionamientos no se distinguían. La diferenciación

entre cond. clásico y operante dirigió la atención hacia la conducta operante. Desarrolló

una metodología, el análisis experimental de la conducta, centrado en las relaciones

entre comportamiento y estímulos ambientales (sin referirse a constructos inferidos, sólo

a relaciones funcionales). Esto dio lugar a un ambientalismo radical culminando en el

libro Science and human behavior que marcaría el inicio del desarrollo de la Terapia de
16

Conducta en EEUU (cond. operante para solucionar trastornos). El análisis experimental

de la conducta dio origen a la orientación denominada análisis conductual aplicado.

CAPITULO II

3. EVOLUCIÓN DE LA TERAPIA DE CONDUCTA


17

Racham resumió la evolución conceptual de la TC en tres estadios, y O’Donohue en tres

generaciones. La primera generación de terapeutas está relacionada con las teorías del

aprendizaje, el análisis conductual aplicado y el neoconductismo mediacional, en definitiva la

extrapolación de los principios de aprendizaje a al clínica. La conducta normal y anormal se

considera generada y mantenida por los mismos principios de aprendizaje. Las técnica de

exposición, desensibilización sistemática, técnicas operantes, y biofeedback fueron

desarrolladas en este periodo.

La segunda generación está marcada por la heterogeneidad y recoge a quienes tratan de

superar deficiencias y limitaciones de las teorías de aprendizaje, aportando elementos de la

psicología experimental, cognitiva y social. Con la segunda generación de terapeutas se

produce el distanciamiento de los clínicos de la investigación básica sobre aprendizaje (más

clínico y menos investigadores). El desarrollo de procedimientos de intervención efectivos

pasa a ser prioritario (brecha entre ciencia y hacer clínico, ausencia de progreso en teorías de

aprendizaje). Se aportó la teoría del aprendizaje social y las de enfoque cognitivo.

La tercera generación de terapeutas (hasta la actualidad) buscan nuevas alternativas

terapéuticas: concepto de multiplicidad de estímulos y contingencias, y de contingencias

competidoras pasa a ser central. Se intenta fomentar la relación entre la investigación básica

y la aplicación clínica. Algunas terapias de este periodo son las terapias contextuales,

psicoterapia analítica funcional, terapia de aceptación y compromiso, y mindfulness

(conciencia plena). A esta tercera generación pertenecen los nuevos desarrollos del enfoque

cognitivo con carácter constructivista que se apartan de las bases racionalistas de los modelos
18

cognitivos anteriores. La mayor parte de la práctica clínica está guiada por el empirismo

(criterios de eficacia y efectividad).

3.1. PRIMERA GENERACIÓN: EL SURGIMIENTO DE LA TERAPIA DE

CONDUCTA

3.1.1. El surgimiento en Sudáfrica

Joseph Wolpe (formación psicodinámica, pero experimentó con animales) es el

principal exponente de la Terapia de Conducta en este entorno. La base de sus

investigaciones se centra en el trabajo sobre neurosis experimentales de Masserman y la

obra de Hull. Wolpe propuso el principio teórico de la inhibición recíproca como base de

la intervención para la neurosis: la desensibilización sistemática. Aunque fue propuesto

anteriormente, Wolpe lo sistematiza para humanos usando la relajación, las respuestas

asertivas y sexuales como respuestas incompatibles con la ansiedad.

La técnica desensibilización sistemática fue recogida en detalle en su obra

Psicoterapia por inhibición recíproca donde aportaba datos de su eficacia. La DS incluía

la aproximación gradual a los estímulos evocadores de la ansiedad, así como la

presentación del material ansiógeno en la imaginación o con el uso de hipnosis, y se

basaba en procesos de aprendizaje que eran explicados de manera precisa, detallada y

científica. La construcción de la DS representa el comienzo real de la moderna TC.

Rachman (UK) y Lazarus (EEUU) colaboraron en la difusión de la DS.

3.1.2. El surgimiento en Inglaterra


19

En los años 50 en el Reino Unido un grupo de personas (Yates, Shapiro) en torno a

H.J. Eysenck llevaban a cabo aplicaciones prácticas de los principios de la TC. Usaron

técnicas como la exposición, aproximaciones sucesivas o la práctica negativa. Este grupo

de investigadores fue prolífico y representó la aproximación neoconductista

medicacional con énfasis en la metodología de investigación rigurosa. Llevaron a cabo

un análisis comparativo entre psicoterapia freudiana y terapia de conducta en el artículo

The effects of psychoterapy: an evaluation y en Learning theory and behaviour

therapy. Los trabajos de Eysenck en el desarrollo de modelos empíricos de personalidad

constituyen un esfuerzo por integrar los principios de aprendizaje (Pavlov), la actividad

biológica y la identificación de características personales estables.

El grupo de Maudsley destaca por su rigor metodológico y su concepción del

psicólogo como un investigador. Eysenck se centró más en investigaciones teóricas con

grandes grupos de sujetos, mientas que Shapiro (rechazó los test estándar) se centró en

aspectos clínicos de casos individuales (defensa del caso único).

La mayor parte de la aportación británica se ajusta más a la flexibilidad del

neoconductismo mediacional y el conductismo metodológico, que al radical. Integraron

estímulos, respuestas y constructos como la ansiedad, el miedo o la personalidad en las

explicaciones.

3.1.3. El surgimiento en los Estados Unidos de Norteamérica


20

La aparición de la TC resultó más difusa y gradual que en los casos anteriores. El

libro Science and human behavior de Skinner como inicio de la TC. Skinner descarta

apelar a constructos emocionales mediadores. Distinguió dos tipos de respuestas:

respondientes (que se provocan) y operantes (que se emiten), y dos tipos de

condicionamiento: el tipo E (o E-R pavloviano) y el tipo R (o R-E) en el que el

reforzamiento correlaciona con una respuesta de tipo operante (mayor relevancia a lo

que ocurre tras la respuesta). El análisis experimental de la conducta se basa en estudios

de caso único. Priorizó la inducción frente a la deducción como estrategia de teorización

en psicología (consideró que las teorías imponían moldes a la realidad). No negó la

existencia de variables cognitivas, pero no se interesó por ellos por la falta de métodos

de estudio apropiados. Desecho el papel mediador de las variables cognitivas y

fisiológicas sobre la conducta.

Skinner dio lugar al área más relevante de la TC: el análisis conductual aplicado

(ingeniería de la conducta). El análisis conductual aplicado ha proporcionado a la praxis

de la TC tres contribuciones fundamentales: 1) Técnicas y programas basados en el

control de contingencias, 2) El análisis funcional. Aunque se sitúa el origen de la

evaluación y análisis conductual en la obra de Kanfer y Sslow (Behaviour analysis), su

procedencia se sitúa en Skinner, y 3) Interés sobre los datos objetivos como elemento de

estudio (inducción frente a deducción), interesándose por las conductas frente a las

etiquetas diagnosticas.

3.1.4. Consideraciones sobre la primera generación de terapeutas de conducta


21

La primera generación presenta rasgos comunes: 1) Extensa base de conocimientos

sobre investigación de aprendizaje que exhiben todos los clínicos, 2) aplicación clínica

de los resultados más actuales, y 3) visión de la aplicación clínica como formando parte

de un programa de investigación y terapia más general.

El estudio de Paul (1966) sobre la efectividad de la DS puede considerarse como la

primera investigación de la historia en la que se demostró la efectividad de un

procedimiento por encima del placebo y el no tratamiento.

La incapacidad para encontrar explicación y alternativas terapéuticas adecuadas en

otros trastornos hicieron surgir un malestar que derivó en la búsqueda de otras fuentes

explicativas. Con el éxito de la TC nace un nuevo tipo de profesional, más clínico y

menos investigador, con menor formación básica.

3.2. SEGUNDA GENERACIÓN: EL PAPEL DE LOS ASPECTOS COGNITIVOS EN

TERAPIA DE CONDUCTA

En torno a 1970 se inicia una fase de apertura hacia los aspectos cognitivos y sociales.

Lazarus fue de los primeros en argumentar que los principios de aprendizaje eran

insuficientes y se debían interesar por otras áreas de la psicología (emociones, memoria,

etc..). El distanciamiento de la investigación básica en esta época constituye todavía hoy

uno de los escollos más relevantes para el avance teórico-conceptual de la TCC. Los

desarrollos teóricos más representativos en esta fase son las teorías del aprendizaje social

de A.Bandura y el enfoque cognitivo en TC.


22

3.2.1. El aprendizaje social de Bandura

La aportación de Bandura estriba en plantear la posibilidad de aprendizaje a través de

la observación (imitación) como forma de superar las limitaciones establecidas por la

forma experiencial de la adquisición de comportamientos. Su teoría cognitiva social

refleja la contribución de los procesos cognitivos de pensamiento a la emoción y la

conducta humana.

En el condicionamiento vicario (observacional) los eventos estimulares se

transforman en representaciones simbólicas que, ante determinadas señales ambientales,

se reproducen conductualmente. El aprendizaje se conceptualiza a través de la metáfora

del procesamiento de la información, siendo el modelo el input y la ejecución conductual

el output, interponiéndose entre ambas una serie de procesos internos como atención,

retención, producción y motivación. Bandura diferencia entre aprendizaje y ejecución,

haciendo depender la ejecución de la conducta aprendida (que permanece latente) del

reforzamiento. El aprendizaje vicario es un condicionamiento superior, no es resultado

de la experiencia directa, y la mayor parte de la conducta humana se adquiere de este

modo. La imitación ya fue recogida por Skinner como un caso de discriminación

operante sin recurrir a procesos cognitivos.

Bandura formula el principio de determinismo recíproco, es decir, la existencia de

influencia recíproca entre el comportamiento y el medio, mediada por los procesos

cognitivos del individuo. Esta influencia se realiza de forma sincrónica entre todos los

elementos.
23

Otra contribución de Bandura fue el término auto-eficacia (proceso central del

cambio terapéutico) y su relación con el tratamiento. La auto-eficacia se define como las

expectativas de eficacia (juicios de cada individuo sobre su capacidad para realizar la

conducta requerida para producir un resultado). Es diferente al concepto expectativas de

resultado, que es la convicción del sujeto acerca de que una conducta determinada

conducirá a ciertos resultados. La percepción de autoeficacia determina el esfuerzo

realizado y la persistencia, y a su vez, está basada en cuatro fuentes: los logros de

ejecución, la experiencia vicaria, la persuasión verbal, y el estado fisiológico o actividad

emocional.

La principal crítica de este constructo son de tipo tautológico (conducta-expectativas-

conducta) y la diferenciación entre expectativas de auto-eficacia y de resultado. Bandura

rebajó las pretensiones originarias como mecanismo decisivo en el cambio.

Bandura fue el impulsor de los aspectos cognitivos y de la noción de autocontrol. Las

aportaciones terapéuticas de Bandura son todas aquellas basadas en el aprendizaje

vicario (técnicas de modelado) y técnicas de autocontrol (entrenamiento asertivo,

entrenamiento en habilidades sociales y terapia de grupo conductual).

3.2.2. El surgimiento de las terapias cognitivas

La imaginación de las situaciones temidas en la DS supone un primer paso en la

introducción de los aspectos cognitivos en la primera generación. Posteriormente, el


24

conductismo mediacional (E-O-R) introdujo variables internas moduladoras de la

respuesta al estímulo. Estos planteamientos consideran los aspectos cognitivos como

conductas encubiertas. A comienzos de los 70 se le empieza a dar mayor relevancia a los

elementos cognitivos, siendo los siguientes elementos los antecedentes de este cambio:

 Insatisfacción con la referencia al aprendizaje y a la conducta observable

como elementos básicos y únicos de consideración clínica. Los mecanismos

que se habían supuestos como responsables de a eficacia de algunas técnicas

son puestos en entredicho. Enfoque de la primera generación considerado

reduccionista.

 La insatisfacción con los resultados de las técnicas más conductuales de la

primera generación (control de contingencia, exposición y DS) al aplicarse a

problemas de afecto negativo (depresión).

 Asume el conductismo covariante de Homme (1965) que señala que un

estímulo puede provocar dos respuestas distintas (abierta y encubierta), que

covarían entre ellas.

 Psicología cognitiva como una metodología científica rigurosa. Modelo del

procesamiento de la información.

El rasgo común a todos los modelos cognitivos es la consideración de la cognición

como elemento determinante de la conducta. Los psicólogos cognitivos consideran que

el aprendizaje es mucho más complejo que la formación de asociaciones E-R. El que

aprende, entre otras cosas, encaja la nueva información en un marco organizado de

conocimiento acumulado (esquema).


25

Las terapias cognitivas son diversas, tienen orígenes dispares y carecen de un marco

teórico unificador que les otorgue cohesión como modelo teórico general. Una de las

clasificaciones más conocidas de la terapias cognitivas es la Mahoney y Arnkoff (1978):

 Técnicas de reestructuración cognitiva: están centradas en la identificación y

cambio de las cogniciones (creencias irracionales, pensamientos

distorsionados o autoverbalizaciones negativas). Enseñan al paciente a pensar

de la manera correcta, atacando los errores o distorsiones en el procesamiento

de la información. Se incluyen: la Terapia Racional Emotiva de Ellis, la

Terapia Cognitiva de Beck, la Reestructuración Racional Sistemática de

Goldfried y el Entrenamiento en Auto-instrucciones de Meichenbaum. Beck

(terapia cognitiva para la depresión) y Ellis son los terapeutas más

emblemáticos de la orientación cognitiva.

 Técnicas para el manejo de situaciones: persiguen enseñar habilidades para

que un individuo pueda afrontar adecuadamente diversas situaciones

problemáticas como las caracterizadas por el estrés o el dolor. Como

ejemplo: Entrenamiento en inoculación de estrés de Meichenbaum y técnicas

de Manejo de Ansiedad de Suinn. La aportación de Meichenbaum está basada

en el uso del lenguaje como instigador de conductas a traves del

Entrenamiento en Auto-instrucciones.

 Técnicas de solución de problemas: dirigida a corregir el modo en que la

persona aborda los problemas, facilitándole un método sistemático para

resolver este tipo de situaciones. Se incluyen la Terapia de Solución de


26

problemas sociales de D’Zurrilla, la Terapia de Solución de Problemas

Interpersonales de Spivack y la Ciencia Personal de Mahoney.

3.2.3. Consideraciones sobre la segunda generación de terapeutas de conducta

A principios de los años 80 se podían identificar cuatro enfoques de intervención

surgidos en la generación anterior y esta: análisis conductual aplicado, el conductismo

mediacional, la teoría del aprendizaje social y las terapias cognitivas. En esta época

aumentó el interés en la eficacia y efectividad de los procedimientos utilizados. Se

produjo una expansión a nuevas áreas como la Medicina conductual, el área laboral o la

comunitaria.

3.3. TERCERA GENERACIÓN: PANORAMA ACTUAL DE LA TERAPIA

COGNITIVO CONDUCTUAL

Desde un punto de vista conceptual asistimos a un cambio sustancial que se evidencia

en la polarización de los enfoques teóricos de la TCC, con los nuevos desarrollos del

análisis conductual aplicado, las llamadas terapias contextuales, y las nuevas

derivaciones de los modelos cognitivos, influidos por las teorías del aprendizaje

constructivistas. Aunque ambas posiciones parte de premisas epistemológicas diferentes,

se identifican por la influencia de un nuevo seitgeist postmodernista, responsable del

contexto filosófico del constructivismo. Los fundamentos teórico-conceptuales de

algunas técnicas (relajación, paradójicas, hipnosis) no están claros. El modo de

intervenir más frecuente se fundamenta en dictámenes de eficacia y efectividad

(Lazarus).
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3.3.1. Estado actual de las Terapias Cognitivas

Es necesario acercarse a las bases epistemológicas que han guiado el quehacer

terapeutico. Meichenbaum considera que las terapias cognitivas se han ajustado a tres

metáforas básicas que tratan de describir la naturaleza de las cogniciones:

 Metáfora del condicionamiento: cogniciones como conductas encubiertas

(covariantes, Homme) y como auto-enunciados encubiertos. A través de ella

se explica las técnicas del condicionamiento encubierto de Cautela o la técnica

de parada de pensamiento de Mahoney.

 Metáfora del procesamiento de la información: propia de la segunda

generación, considera la mente como una computadora y es la base de las

terapias de reestructuración cognitiva (Beck y Ellis). Desde un punto de vista

epistemológico estas terapias parten de la existencia de una realidad

independiente del sujeto, que puede captarse de forma objetiva mediante un

análisis lógico y racional de los datos (distorsiones de la realidad como

problema).

 Metáfora de la narración constructiva: Articula las terapias cognitivas

constructivistas y es propia de la tercera generación. No existe una realidad

objetiva al margen de nuestros procesos de conocimiento (realidad como

significados particulares del individuo). El papel del terapeuta será el de guiar


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al cliente y ayudarle a ser consciente de cómo crea su realidad y de las

consecuencias de esa construcción. La historia que construyen es lo

verdaderamente relevante para el proceso adaptativo (no son los síntomas de

la depresión, ira o ansiedad los que interfieren con el funcionamiento, sino lo

que los pacientes se dicen y dices a otros sobre sus reacciones).

Reda y Mahoney dividen las terapias cognitivas en dos grupos: enfoques

asociacionistas (Beck, Ellis, Meichenbaum) y enfoques constructivistas que plantean una

concepción activa de la mente. El enfoque racionalista recogería los modelos de

reestructuración cognitiva y los cognitivos conductuales.

El referente conceptual de los modelos constructivistas son las teorías evolucionistas

y motrices de la mente (organismos como creadores y productos de su ambiente).

Mahoney, impulso del constructivismo, considera que dicho enfoque permite: 1) adoptar

una visión más activa de la cognición frente a una más representacional y reactiva, 2)

enfatizar la existencia de procesos nucleares tácitos, y 3) pensamientos, sentimientos y

conducta son expresiones interdependientes del ciclo vital.

Entre las terapias constructivistas se ha de citar la Terapia Cognitivo-Estructural o

Psicoterapia Estructural de Guidano, la Terapia de los Constructos Personales de

Neimeyer (constructos personales de Nelly) y la Psicoterapia Constructiva de Mahoney.


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Las terapias cognitivas son las más ampliamente utilizadas. Algunas de las críticas a

las terapias cognitivas son las siguientes: 1) La falta de definición en imprecisión en los

términos utilizados desde el propio enfoque cognitivo (procesos, estructuras, productos),

2) la deficiente sustentación en los conocimientos provenientes de la psicología

cognitiva. Las terapias cognitivas surgieron poco antes, o al mismo tiempo, que los

principales logros de la psicología cognitiva. 3) La falta de datos sobre la existencia de

cambios cognitivos reales en las estructuras, procesos y contenidos después de las

terapias cognitivas, y 4) las dificultades metodológicas derivadas de la evaluación de las

cogniciones y de los cambios producidos mediante procedimientos cognitivos.

3.3.2. El enfoque contextual

Los nuevos desarrollos del análisis aplicado de conducta han recibido diversas

denominaciones, tales como análisis de conducta clínica, enfoque contextual, o

conductismo contextual en el que se enfatiza el peso del contexto en la determinación y

explicación de la conducta (terapias de tercera generación).

El enfoque contextual toma su nombre de su sustentación en el paradigma del

contextualismo funcional y se caracteriza por su ambientalismo radical. El enfoque

contextual ha vuelto los ojos a la investigación sobre aprendizaje, tratando de tener en

cuenta los desarrollos de ésta. Estos planteamientos han llevado a cuestionar la analogía

entre el aprendizaje animal y humano por considerarse reduccionista (conductas

simples), centrándose en el estudio del aprendizaje humano (aprendizaje discriminativo,

valor informativo de los reforzadores, condicionamiento controlado mediante


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información y aprendizaje gobernado por reglas, conducta verbal). Dentro del área del

lenguaje están teorías como la Teoría de los Marcos Relacionales que sirven de base a la

Terapia de Aceptación y Compromiso. Las tres terapias más importantes dentro de este

enfoque son:

 La Psicoterapia Funcional Analítica: resalta la capacidad terapéutica de la

interacción psicólogo-paciente. El intercambio de respuestas y su valor funcional

son el elemento principal de la terapia. Destacan el que el psicólogo debe

responder al paciente de un modo similar a como ocurre en el medio ambiente

del paciente, y no de una forma terapéuticamente correcta. Especialmente útil en

problemas recurrentes y en problemas de difícil definición, como los de

personalidad.

 La terapia de Aceptación u compromiso (ACT): intento de eliminar el control

que los pensamientos y emociones tienen sobre la conducta, tratando de este

modo de dar más importancia a las contingencias externas de la conducta.

Dirigida a trastornos por evitación experiencial.

 La terapia de Conducta Dialéctica: basada en las dos anteriores, está dirigida a

facilitar (moldear) formas adecuadas de expresión emocional en personas con

déficit en este ámbito (personalidad límite).

En contraposición con las áreas clásicas de intervención, gran parte del campo de

trabajo de las terapias contextuales se centra en problemas con un alto grado de


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complejidad o de difícil delimitación, como son los trastornos de personalidad (la

interacción interpersonal durante la terapia pasa a ser el elemento fundamental). Los

procedimientos más utilizados durante el proceso de la Terapia de Aceptación y

Compromiso son las metáforas (procedencia cognitiva).

El enfoque contextualista trata de buscar su fundamentación en la investigación

básica sobre aprendizaje, tratando de retomar la teorización abandonada durante los años

precedentes. Las terapias contextuales toman las nociones sobre el proceso emocional

que aporta la psicología básica como conducta legítima con un sentido adaptativo (en el

enfoque cognitivo-conductual clásico se realiza desde una perspectiva racional). Algunas

críticas a la orientación contextual son:

 Carencia de sistematización: En conjunto las terapias contextuales no presentan

procedimientos muy sistematizados, sin fases específicas. La puesta en práctica

depende de variables del terapeuta y del paciente. Desde su seno apelan a las

limitaciones de las estrategias de investigación tradicionales de comparación de

grupos y las medidas cuantitativas, decantándose por el estudio de caso único.

 La relación entre principios de aprendizaje y las terapias contextuales es una

relación post hoc, es decir, inversa al proceso que caracterizo a la primera

generación de la TC donde primero eran descubiertos los principios de

aprendizaje y después se aplicaban a la clínica.

 Problemas metodológicos en los estudios de eficacia (menos rigurosa que en el

enfoque cognitivo-conductual, el tamaño del efecto para ACT y para la terapia de


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conducta dialéctica). Según Ost, ninguna de las terapias de tercera generación

cumple los criterios para convertirse en un tratamiento con apoyo empírico.

 Escasez de estudios controlados sobre procesos y ausencia de evidencia clara

acerca de los principios responsables del cambio sugeridos.

3.3.3. Consideraciones sobre la tercera generación de terapeutas de conducta

Las terapias contextuales tienen una concepción del conocimiento y de la percepción

del individuo que resulta similar a las propuestas constructivistas de la terapia cognitiva.

Las terapias cognitivas constructivistas y contextuales están mostrando gran utilidad en

el abordaje de trastornos realmente difíciles.


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CONCLUSIONES

 La importancia de los estudios de Pavlov está relacionada con haber demostrado, por una

parte, que el condicionamiento experimental podía producir respuestas neuróticas, y por

otra, que la aplicación sistemática del contracondicionamientopodía eliminarlas.

 La evolución de la TC se puede entender en términos de generaciones:

– Primera generación: los procedimientos terapéuticos se derivan de los principios del

aprendizaje clásico y operante.

– Segunda generación: marcada por la relevancia de las variables cognitivas en los

modelos de comportamiento y por acercamientos terapéuticos que las convierten en el

foco de intervención.

– Tercera generación: aglutina perspectivas terapéuticas constructivistas y contextuales.


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RECOMENDACIONES

 La TCC pone el énfasis en los determinantes actuales del comportamiento, no obstante,

tiene en cuenta los factores históricos que explican por qué se está dando la situación

actual.

 El objetivo de la intervención es el cambio conductual, cognitivo y emocional,

modificando o eliminando conductas adaptadas cuando éstas no se producen. Para ello, la

intervención también puede dirigirse a modificar los procesos cognitivos que están a la

base del comportamiento.


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REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

 Kazdin, A.E. (1978). History of behavior modification: experimental foundations of

contemporary research. Baltimore, MD: University Park Press. (Trad.: Historia de la

modificación de conducta, Desclée De Brouwer, 1983).

 Kazdin, A.E. (1991). Sobre los aspectos conceptuales y empíricos de la Terapia de Conducta.

En V.E. Caballo (Ed.), Manual de técnicas de terapia y modificación de conducta. Madrid:

Siglo XXI.

 Labrador, F.J., Echeburúa, E. y Becoña, E. (2000). Guía para la elección de tratamientos

psicológicos efectivos. Hacia una nueva psicología clínica. Madrid: Dykinson.

 Botella, C. (1987). Modelos constructivistas en terapia cognitiva: actualidad y valo- ración.

Psicologemas, 1, 107-143.

 Caro, I. (1995). Pasado, presente y futuro de las terapias cognitivas. Boletín de Psicología, 46,

115-160.

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