Contar en sí
Pasajes continuos
Acontecimiento
Acontecimiento
En términos gramaticales: Vínculo con la acción.
Acontecimientos funcionales y no-funcionales.
Movilizar la trama.
Producir un desvío en los eventos: Elemento
disruptivo.
Acontecimiento
Criterios:
Cambio, elección, confrontación.
Pensar en dos acciones para su historia que
Esbozo I: impliquen uno de los siguientes criterios:
Cambio, confrontación, elección.
José Lezama Lima
La Habana, 1910-1976
José Lezama Lima
Invocación para desorejarse
Para que el sombrero pudiese penetrar en mi testa, decidieron cortarme las dos orejas. Admiré sus
deseos de exquisita simetría, que hizo que desde el principio su decisión fue de cortarme las dos orejas. Me
sorprendió que tan lejos como era posible de un hospital, me fueran arrancadas con un bisturí que convertía al
rasgar la carne en seda. Una urgencia como si alguien estuviese esperando en compraventa mis dos orejas. No
hubo ninguna deliberación, pero comprendí que habían decidido que no se las llevaran. En sentido inverso,
teniendo una en cada mano, las frotaron una sola vez contra el mármol de la repisa. Entró la patrona cantando y
oprimió un limón contra la mancha que había quedado en la repisa. Pensé que se desprendería un humo o que se
avivaría la mancha. Pensé, pero, cuando me asomé cuidadosamente, todo estaba igual, salvo el gesto de la
patrona de encajarse en aquella situación cantando. Días después vi que arrojaba las gotas de limón en la parte
de la repisa que no estaba manchada. Luego, tendría que repetirse la ceremonia o mi sacrificio estaba fuera de
lugar, y no era a mí a quien deberían haber arrancado las dos orejas. Sentí que era llamado para la otra
ceremonia: dejarse injertar unas bolas azafranadas en el hueco dejado por las orejas. Unos mozalbetes, tal vez
soldados vestidos de paisano, colocaban las borlas en unas grietas abiertas en las paredes. No sé si era un
aprendizaje o un hecho que se aclararía después. Mientras yo esperaba la ceremonia y los soldados continuaban
martillando, la patrona volvió a penetrar, ahora no cantaba, sino recogió una gran cantidad de almejas ya
vaciadas que estaban por el suelo. Las hacía caer en su falda como si fueran flores. Luego, la noche anterior
habían estado comiendo allí, antes de yo llegar, cuando aún tenía mis dos orejas. Me van pasando las borlas
azafranadas de una a otra oreja, y la patrona me mira despacio, me recorre, me humedece. «Mañana, dice,
volveré a recoger más almejas, traeré la canasta». «Mire, me dijo, si puedo hacerlo, como está tendido mi
delantal, tengo las uñas como comidas en una pesadilla, pero eso sí lo he dejado como la nieve». «Todo lo que
sale de esta casa, me dice con malicia, sale bien hecho». Claro, mis dos orejas han sido cortadas, me cuelgan dos
borlas azafranadas, y cuando me asomo veo un delantal inmensamente blanco, no se mueve, y por la tarde
guardo caparazones vacíos de almejas. Otro delantal, otro delantal, delantales, otro delantal, otro delantal
Esbozo II: Pensar en un número del 1 al 100.
Esbozo II: Escribir una oración acerca del número elegido.
Consigna
Escribir las dos acciones esbozadas: una de forma
lineal (de A a B), la otra de forma anacrónica (de B a
A), al mismo tiempo.