MARCO TEÓRICO
5.1 ARTRITIS IDIOPÁTICA JUVENIL
La Artritis Idiopática Juvenil, (Idiopática significa de “causas desconocidas”). Artritis
significa “inflamación de las articulaciones”. Esta inflamación causa dolor, rigidez, hinchazón y
disminución de movilidad. Sin embargo, únicamente sentir dolor en las articulaciones no
significa tener artritis. Es artritis si hay signos de inflamación y si el dolor en la articulación está
presente durante el reconocimiento físico. La artritis puede ser una enfermedad crónica, lo que
significa que podría durar meses o años. La artritis juvenil se refiere a la artritis o a una
condición relacionada con la artritis (enfermedad reumática) que ocurre antes de los 16 años de
edad. Es posible que comience precozmente como a los 6 meses de edad. Su hijo podrá cojear,
especialmente por la mañana cuando la rigidez es peor. Podrá tener dolor lumbar y evitar las
actividades normales. Los síntomas podrán aparecer y desaparecer. Podrán ser leves o intensos.
Los síntomas pueden durar por un corto tiempo o por años.
Usualmente, se origina por un sistema inmunológico demasiado activo y que causa daño
al cuerpo. Al existir artritis juvenil, el sistema inmunológico (que es un mecanismo de defensa
natural del cuerpo contra la infección) por algún mal funcionamiento daña las articulaciones. Por
esta razón, la artritis juvenil es considerada una enfermedad auto-inmune.
5.1.1 CAUSAS DE LA ARTRITIS IDIOPÁTICA JUVENIL
Aún se desconoce la causa de la mayoría de las formas de artritis juvenil. La artritis
juvenil no es contagiosa y no existe evidencia de que las comidas, las toxinas, las alergias o la
carencia de vitaminas juegan un papel en el desarrollo de esta enfermedad. Las investigaciones
actuales indican que puede haber una predisposición genética a la artritis juvenil. En otras
palabras, la combinación de los genes que su hijo haya heredado, en conjunción con otros
factores que no están definidos al momento, puede contribuir en su desarrollo.
Señales de inflamación en las articulaciones:
• Piel enrojecida
• Hinchazón
• Calor
• Sensibilidad al tacto
• Dolor
El mal funcionamiento del sistema inmunológico en la AIJ se dirige al revestimiento de
la articulación, conocido como membrana sinovial. Esto causa inflamación. Cuando no se trata la
inflamación, se puede producir daño en la articulación.
No se sabe qué causa el mal funcionamiento del sistema inmunológico en la AIJ. En
casos raros (como en la artritis psoriásica o la artritis relacionada con entesitis), uno de los padres
tiene la misma forma de artritis. Los factores dietéticos y emocionales no parecen jugar un papel
en el desarrollo de la AIJ.
A pesar de que la causa o las causas son desconocidas, existen diversos tratamientos que
son efectivos, y están disponibles para ayudarle.
5.1.2 TIPOS DE ARTRITIS IDIOPÁTICA JUVENIL
La forma de artritis más común en los niños es la artritis idiopática juvenil (AIJ). Es una
de las enfermedades crónicas más comunes de la niñez, casi tan común como la diabetes juvenil
dependiente de insulina. Comúnmente es una condición leve que causa pocos problemas, pero
podría causar serios problemas en casos severos.
Los síntomas de AIJ no sólo varían de un niño a otro. También cambian de un día para el
otro y en su hijo, incluso podrían variar durante un mismo día. Un día podría parecer que su hijo
ha entrado en una etapa de remisión. Remisión es un período en el que los síntomas de la artritis
desaparecen y los resultados de los exámenes físicos mejoran. Únicamente su médico puede
decidir si su hijo se encuentra o no en remisión y para ello, deberá realizarse un examen, ya que
la artritis se considera como activa aunque sólo una articulación esté inflamada.
El diagnóstico de AIJ se basa en los resultados del examen físico y la ejecución de varios
análisis de laboratorio podrían emplearse para corroborarlo. El diagnóstico se efectúa por la
presencia de artritis activa en una o más articulaciones por un tiempo mínimo de seis semanas
consecutivas y después descartar otras enfermedades.
Existen varios tipos de AIJ:
OLIGOARTRITIS
El término oligo significa “pocas", en cuyo caso afecta pocas articulaciones. Es la forma más
común de AIJ, particularmente en niños pequeños. Esta artritis afecta cuatro o menos
articulaciones, típicamente las articulaciones grandes (rodillas, tobillos o codos).
Los niños con oligoartritis se hallan con mayor riesgo de desarrollar una inflamación crónica del
ojo llamada uveítis. Aquellos que dan positivo el análisis de sangre AAN (anticuerpos
antinuvleares) enfrentan las mayores probabilidades de inflamación ocular y se les deben revisar
periódicamente los ojos. No obstante, los niños con oligoartritis también son menos propensos a
problemas serios de las articulaciones que los que tienen otros tipos de AIJ.
POLIARTRITIS
El término poli significa “muchas", en este caso afecta muchas articulaciones. Un 25% de los
casos de AIJ son de poliartritis. Esta enfermedad afecta cinco o más articulaciones y la
manifiestan más niñas que niños. Esta artritis usualmente afecta las articulaciones pequeñas de
los dedos y de las manos, aunque también puede incluir a las que soportan mucho peso, como las
rodillas, la cadera, los tobillos y los pies. Normalmente, involucra a las mismas articulaciones en
ambos lados del cuerpo, por ejemplo, las dos muñecas, izquierda y derecha. Los niños con esta
enfermedad tienen un menor riesgo a inflamación ocular. Puede bastar con las consultas anuales
con el oftalmólogo, a menos que se le recomiende lo contrario.
Los niños con poliartritis, que dan la prueba sanguínea del FR (factor reumatoide) positivo
presentan una enfermedad más parecida a la artritis reumatoide que los que la dan negativa.
Quienes tienen este tipo de enfermedad son más susceptibles a síntomas más severos de las
articulaciones y al desgaste, que los que no presentan el FR.
Algunos síntomas adicionales son:
• Fiebre baja;
• Una prueba sanguínea de factor reumatoide (FR) positiva;
• Nódulos reumatoides (protuberancias debajo de la piel, con mayor frecuencia en el codo); y
• Anemia (cuenta baja de eritrocitos).
La poliartritis puede desarrollarse en la articulación temporomandibular (ATM o articulación
de la mandíbula) y en la columna cervical (cuello). La artritis en la articulación
temporomandibular puede restringir el movimiento normal de la mandíbula. Su hijo podría
adelgazar porque el masticar es incómodo o le produce dolor. También puede provocar el
crecimiento anormal de la mandíbula. La artritis del cuello puede originar inestabilidad debido a
fusión de los huesos de la columna cervical, con posibilidad de lesión en la médula espinal a
partir de un trauma relativamente menor.
ARTRITIS SISTÉMICA
La palabra “sistémico” significa que “afecta a todo el cuerpo”. Esta es la forma menos común
de artritis idiopática juvenil y puede afectar a los órganos internos del niño además de las
articulaciones. Tanto los niños como las niñas tienen el mismo riesgo de presentar esta forma de
AIJ. Los síntomas incluyen:
• Fiebre elevada, de 103 °F (39 °C) o más, que puede durar semanas o incluso
meses;
• Irritación con erupción cutánea de puntitos de color rojo pálido que aparecen en el
pecho, los muslos y a veces en otras partes del cuerpo.
• • Inflamación de las articulaciones, que suele comenzar al mismo tiempo que los
síntomas sistémicos (fiebre e irritación), pero también puede comenzar varias
semanas o meses después.
Otros posibles síntomas de la aparición de este tipo de artritis son:
• Inflamación del corazón, de los pulmones o de su membrana exterior;
• Anemia (niveles bajos de hierro en la sangre); y,
• Nódulos linfáticos, hígado o bazo agrandados.
En muchos niños, los síntomas sistémicos de la enfermedad, como la fiebre, desaparecen
completamente. La artritis podría aparecer y desaparecer por semanas, pero en la mayoría de
casos es una enfermedad crónica (de duración larga). La uveítis no es común en niños con AIJ
sistémica, sin embargo, los ojos deberán revisarse una vez al año.
ARTRITIS ASOCIADA A ENTESITIS
Este tipo de enfermedad se caracteriza por la inflamación de las articulaciones y lo que se
conoce como "entesis", es decir, los lugares donde los tendones se unen al hueso. Con frecuencia
se manifiesta en las articulaciones de las extremidades inferiores, incluyendo caderas, rodillas y
pies. Puede ser leve en algunos niños o más severa en otros. Podría derivar en inflamación de la
espalda. También se refiere a ella como espondiloartritis y generalmente empieza entre los 8 y
los 15 años. Ocurre principalmente en niños varones. Por lo regular, los niños con artritis
asociada a entesis dan positiva la prueba del gen HLA-B27.
ARTRITIS PSORIÁSICA JUVENIL
La artritis psoriásica juvenil (APJ) es un tipo de artritis que afecta a niños y niñas y
sobreviene en asociación con la psoriasis, condición que afecta la piel. Sin embargo, la psoriasis
puede comenzar muchos años antes o después de la aparición de la artritis. Los síntomas de la
psoriasis incluyen un sarpullido rojo escamoso, comúnmente detrás de las orejas, en párpados,
codos y rodillas y en la línea del cuero cabelludo o la parte inferior del vientre, a nivel del
ombligo. Puede haber depresiones puntiformes o surcos en las uñas de las manos. Es probable
que la psoriasis se produzca por los antecedentes familiares y no por la artritis del niño.
ARTRITIS INDIFERENCIADA
Cualquier artritis de origen desconocido cuyos síntomas duren al menos seis semanas y que
no cumpla con el criterio de ningún otro tipo de AIJ o cuyos síntomas abarquen dos o más tipos,
se clasifica como "artritis indiferenciada".
5.1.3 DIAGNÓSTICO DE LA ARTRITIS JUVENIL
El diagnóstico puede incluir los siguientes pasos:
Un historial clínico completo que ayude a determinar el tiempo y las características de de
los síntomas que se hayan presentado, para así descartar otras posibles causas, tales
como, traumatismo o infecciones, y para saber si otros miembros de la familia han tenido
artritis o alguna condición relacionada.
Un examen físico, para observar la inflamación de las articulaciones, sarpullido, nódulos
o problemas de visión, que podrían sugerir la presencia de artritis juvenil o de la alguna
enfermedad asociada.
Pruebas de laboratorio, que incluyan la tasa de sedimentación eritrocítica (ESR por sus
siglas en inglés), pruebas de anticuerpos antinucleares (AAN), anti-péptido cíclico
citrulinado (anti-ccp), prueba del factor reumático (RF), tipificación del antígeno HLA-
B27, recuento sanguíneo completo y análisis de orina. También se podrían solicitar otras
pruebas, si es que el doctor las considera necesarias.
Radiografías de las articulaciones, para indagar si existen señales de daño en las mismas.
La obtención de imágenes radiológicas podría incluir un ultrasonido, una tomografía
computarizada y una resonancia magnética, así como también, los tradicionales rayos-x.
La obtención de un diagnóstico es un buen primer paso hacia la elaboración de un plan
para el tratamiento de la artritis de su niño.
5.1.4 TRATAMIENTO DE LA ARTRITIS JUVENIL
Los niños con artritis idiopática juvenil podrán lograr un mejor resultado a través del
diagnóstico y tratamiento tempranos. El tratamiento dependerá del tipo de artritis y de sus
síntomas particulares.
Todos los programas para el tratamiento de la artritis juvenil tienen como objetivo:
• Controlar la inflamación;
• Aliviar el dolor;
• Prevenir daños en las articulaciones; y
• Optimizar la habilidad de realizar las actividades cotidianas.
El programa de tratamiento incluirá el uso de medicamentos, ejercicios, cuidado de la
visión, atención dental y una nutrición adecuada. Ocasionalmente, otros tratamientos, tales como
cirugías, podrían ser necesarias para resolver complicaciones especiales a largo plazo.
Debido a la existencia de varios tratamientos para niños con AJ, a menudo se requiere de la
colaboración de un equipo de profesionales de la salud. Estos especialistas podrían incluir a un
reumatólogo pediatra, una enfermera, un terapeuta físico y ocupacional, un trabajador social, un
nutricionista, un oftalmólogo, un psicólogo, un neurólogo, un nefrólogo, un cardiólogo, un
dentista o un cirujano ortopédico.
¿Qué se entiende por remisión?
Los niños generalmente no dejan atrás la artritis con el crecimiento. La AIJ es una
enfermedad crónica. Pero el objetivo del tratamiento es alcanzar la remisión o la ausencia de
síntomas. La remisión puede ocurrir mientras el menor se encuentra bajo régimen farmacológico
(lo más probable) y cuando no lo está (lo menos común y breve). Con los últimos avances en
materia de medicamentos y estrategias de tratamiento, los niños con artritis pueden llevar vidas
plenas y productivas.
Para ayudar a su hijo a lograr la remisión, esté atento al plan de tratamiento que quizá incluya
fármacos, ejercicio y terapia física, y recomendaciones sobre nutrición, entre otras.
5.2 SISTEMA ÓSEO
El esqueleto está formado por 208 huesos, relacionados y articulados entre sí para
cumplir muchas funciones. El eje del esqueleto lo constituye la columna vertebral.
El sistema óseo está dotado de órganos duros llamados huesos y por estructuras menduras
que son los cartílagos. Estas estructuras de soporte hacen posible que las partes blandas tengan
un sostén, en algunos segmentos sirven para proteger mecánicamente a órganos o vísceras como
sucede con los huesos de la cabeza, que alojan al encéfalo, o del tórax que contienen los
pulmones, corazón y timo.
El esqueleto contribuye a la movilidad participando en las funciones de relación, ya que
estos órganos actúan como palancas accionadas por músculos que en ellos se insertan y junto con
las articulaciones, proporcionan movimiento.
Los huesos también son depósitos de materiales inorgánicos, especialmente calcio y
fósforo, además en su interior se encuentra la médula ósea que es la encargada de la función
hematopoyética.
En los huesos del sujeto vivo se distinguen cuatro partes principales que son: el periostio,
tejido óseo, endostio y médula ósea.
5.3 LAS ARTICULACIONES
Si buscamos en el diccionario el significado de la palabra articulación encontraremos lo
siguiente: “Unión entre dos piezas rígidas que permite el movimiento relativo entre ellas”. En
Anatomía se describe como “la unión de un hueso u órgano esquelético con otro.” Así de simple.
Lo cierto es que parece una cosa la mar de sencilla, pero si lo comentamos con una persona que
conviva con la artritis no podrá creerse que se trate de algo así de básico y que duela tanto.
Lo primero que debes saber es que una articulación es la unión entre dos componentes
rígidos: huesos, cartílagos o distintas partes del hueso que han de estar en completo equilibrio
para funcionar con normalidad. [ CITATION Roa14 \l 3082 ]
5.3.1 CLASIFICACION DE LAS ARTICULACIONES
Articulaciones sinoviales
Las articulaciones sinoviales son el tipo más común en el cuerpo humano. Estas
articulaciones, también llamadas diartrosis, se clasifican además en varios tipos: de rótula,
condíleas, en silla de montar, planas, en bisagra y en pivote. Los huesos de las articulaciones
sinoviales están separados por espacios, permitiendo el movimiento en diferentes direcciones.
Articulaciones de la rótula, condíleas y en silla de montar
Las articulaciones de la rótula permiten más movimiento e incluyen a la cadera y al hombro.
Las articulaciones condíleas, también llamadas articulaciones elipsoidales, tienen un extremo
redondeado en un hueso que encaja en una superficie curvada de otro hueso. Las articulaciones
que conectan los dedos en las manos y el fémur con el hueso inferior de la pierna en la rodilla
son articulaciones condíleas.
Las articulaciones que tienen forma de silla de montar tienen un hueso en forma de silla de
montar en la que otro hueso encaja en una forma complementaria, como dos piezas de un
rompecabezas. Estas articulaciones permiten que avances y retrocedas. La articulación en la base
del dedo pulgar y la conexión entre la clavícula y el esternón son articulaciones de silla de
montar.
Articulaciones sinoviales planas, de bisagra y en pivote
Las articulaciones planas, también llamadas de deslizamiento, se encuentran entre los huesos
pequeños de la muñeca y entre los pequeños huesos en los pies. Estas articulaciones permiten
que los huesos se deslicen y giren.
Las articulaciones de bisagra funcionan de manera similar a una bisagra de una puerta, lo que
permite doblar y estirar solamente. Tu codo y las pequeñas articulaciones de los dedos son
ejemplos de estas articulaciones. Las articulaciones de pivote permiten la rotación en torno a un
solo eje, el mismo movimiento que se hace al girar un pomo. En el cuerpo, la articulación entre
los dos primeros huesos de la columna y la articulación entre los huesos del antebrazo son
articulaciones de pivote.
Articulaciones cartilaginosas
Las articulaciones cartilaginosas, también llamados anfiartrosis, contienen huesos que están
conectados por cartílago. Estas carecen de un espacio abierto entre los extremos de los huesos.
Hay dos tipos de articulaciones cartilaginosas: sincondrosis y sínfisis. Las sincondrosis son
articulaciones conectadas con un tejido firme llamado hialina. Estas articulaciones se pueden
encontrar en niños en crecimiento y entre la primera costilla y el esternón en los adultos. En la
madurez, no hay movimiento en estas articulaciones.
Las sínfisis también se mantienen unidas por cartílago, pero el tejido es más flexible. La
unión entre los huesos del pubis es un ejemplo de esta articulación. Existe cierta flexibilidad en
esta articulación, como por ejemplo durante el parto.
Articulaciones fibrosas
Las articulaciones fibrosas, también llamadas sinartrosis, son las articulaciones más
resistentes en tu cuerpo. Los tres tipos de articulaciones fibrosas son de sutura, gonfosis y
sindesmosis. Las articulaciones de sutura están presentes entre los huesos del cráneo. Existen
articulaciones gonfosis entre los dientes y los alvéolos dentales en la mandíbula. Estas no
permiten el movimiento entre los huesos. En contraste, las articulaciones sindesmosis son más
flexibles, conectan los huesos con fibras de tejido conectivo más largo. Este tipo de articulación
se puede encontrar entre los huesos del antebrazo. [ CITATION Bai17 \l 3082 ]